GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

domingo, 31 de enero de 2010

HUMOR.




El humor del "negro" Fontanarrosa
un rosarino
que se ganó la vida dibujando un Inodoro y bien "renegau".

sábado, 30 de enero de 2010

Lo esencial es invisible a los ojos.


“Si quieres construir un barco,
no pidas a los hombres
que busquen madera,
ni les órdenes,
ni dividas el trabajo.
En lugar de esto,
enseñales a añorar la
orilla del eterno mar.”

Antoine De Saint Exupery nace el 29 de Junio de 1900.

Fue un escritor y aviador francés, nacido en una familia noble de Lyon venida a menos en lo económico.
El trabajo de Saint-Exupéry fue inspirado en gran medida por su experiencia como piloto en sus vuelos postales. Una excepción es le petit prince (El Principito), su libro más conocido, un relato poético ilustrado en el cual él se imagina varado en medio del desierto, donde conoce al principito, un niño proveniente de un pequeño asteroide. De muchas formas, El Principito es una historia filosófica, con énfasis en la crítica social.
En 1931, Antoine De Saint-Exupéry se casó con Consuelo Suncin Sandoval de Gómez una escritora y artista salvadoreña quien fue modelo para la "rosa temperamental" en El Principito quien conoce en la Argentina.

jueves, 28 de enero de 2010

Juan Alfonso Carrizo.

Aquí me pongo a cantar



Aquí me pongo a cantar
para alivio de mis males,
a ver si puedo sacar,
los mandamientos cabales.

El primero: Amar a Dios 5
yo no amo a Dios como debo,
porque tengo mi amor puesto
sólo en ti, bello lucero.

El segundo: No jurar
diez mil veces he jurado, 10
de no comer ni beber
mientras no verme a tu lado.

El tercero es: Oír misa
no la oigo con devoción,
desde que tengo en ti puesto 15
alma, vida y corazón.

El cuarto: Honrar padre y madre
ya el respeto les perdí
porque me privan el verte
y yo me muero por ti. 20

El quinto que es: No matar
yo la muerte anoche he dado
al considerar tu ausencia,
yo mismo me la he deseado.

El sexto: No fornicar 25
de esto no me he de acusar
aunque con el pensamiento
no he de dejar de pecar.

El séptimo es: No hurtar
de caudales no lo he hecho 30
pero sí continuamente
de los bienes de tu pecho.

El octavo: No mentir
para verte vida mía,
engañados a mis padres 35
cada día los tenía.
-144-

El noveno: La mujer
ajena no la he deseado,
porque de cosa con dueño,
nunca he sido aficionado. 40

El décimo: Codiciar
nunca he sido codicioso,
sólo de verme en tus brazos
de ti que es lo más precioso.

Del “CANCIONERO POPULAR DE JUJUY”
de Juan Alfonso Carrizo (1895-1957)


miércoles, 27 de enero de 2010

Deciamos ayer.... Hablando en Quechua.



Hablando en Quechua.

"La diversidad de los pueblos del planeta forma parte de la gran riqueza de la Creación y aquellos que pretenden destruirla eliminando toda forma autóctona atenta contra la obra del Todopoderoso".
Ética revolucionaria - Pedro Varela.


El Quechua o Quichua era el idioma oficial del antiguo imperio Inca de Tahuaninsuyu (que quiere decir cuatro regiones); es una familia lingüística que se extiende dentro de la Patria Grande a los siguientes países que integran la sección americana - como calificaba José Hernández - : Ecuador, Perú Bolivia y Argentina.
En Argentina abarca unas 150.000 quichuaparlantes que también lo hacen en castellano. La zona de mayor difusión se encuentra en la provincia de Santiago del Estero entre el río Mishki mayu o río Dulce y el Kachi mayu o río Salado donde se da un quichua santiagueño. Unos de sus mayores difusores es el violinista Don Sixto Palavecino.
Cuando el 9 de julio de 1.816 se declaró la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América en el Congreso de Tucumán se imprimieron el Acta de la Independencia de este modo: 20.000 ejemplares en castellano, 60.000 en quechua y 40.000 en guaraní.
Muchas son las palabras que hemos incorporado en nuestra habla de todos los días. Cuando uno se entera del origen quechuista se sorprende a veces, comprende y valora la riqueza de nuestro idioma, las costumbres y la identidad de nuestros pueblos que hoy son avasallados por la mundialización que nos pretenden convertir en " republiquetas de cromañón ".Ahí van algunas de estas palabras quechuas; estas palabras fueron extraídas de la revista "Sudestada "Año VII Nº 17 (de aquí surgió la idea de este artículo) remozado con explicaciones aportadas por el "Diccionario del habla de los argentinos" de la Academia Argentina de Letras y el Nuevo Diccionario Lunfardo de José Gobello.


Cancha: de KANCHA. Campo o terreno llano. Se emplea para práctica de algunos juegos deportivos como bochas, fútbol y otros.

Carancho: de QARANCHU. Ave que se alimenta de animales muertos, insectos y reptiles. Dirían los Peques: ¡guarda con el carancho!

Colla: de QOLLA. Nombre de los habitantes del altiplano.

Cumpa: de KHUNPA. Amigo o compañero.

Chacra: de CHAKRA. Terreno cultivado Chala: hoja que se envuelve la mazorca del maíz.

Charki: de CHÁRKI. Carne salada y puesta al sol.

Chaucha: de CHAWCHA.

Chichi: voz derivada de CHUCHU en Quechua Boliviano como en Aymará significa " teta " o "pecho de mujer ".

Chinita: CHINA. Mujer joven de humilde condición social.

Chirle: de CHIRLI. Falta de consistencia. Chúcaro. Animal bravío o redomón.

Choclo: de CHOQLLO. Mazorca de maíz tierno.

Guagua: de WAWA. Niño o niña.

Guano: de WÁNU. Estiércol de origen animal empleado como abono.

Guanaco: de WANAKU.

Locro: de ROQCRO.

Macharse: de MACHAY. Embriagarse.

Mate: de MÁTE. Calabaza donde se prepara y se sirve la infusión de yerba.

Morocha o morocho: de MURUCHU. Variedad de maíz negruzco. Esta palabra deriva en "morocha "persona de piel oscura.

Ocote: de OQOTI. Ano.

Ojota: de USSÚT´A. Sandalia que sujeta el pie con una cinta que pasa entre los dedos.

Pampa: de PÁNPA. Suelo llano.

Pirka: muro rústico de piedra.

Poncho: de PUNCHU.

Poroto: de purutu.

Pupo: de PUPUTI. Ombligo.

Vincha: de WINCHA. Cinta colocada en la frente.

Yapa: de YAPAC. Lo que se agrega o añade.

Yuyo: de YÚYU. Hierva inútil.

Zapallo: de SAPALLU.
Guillermo Pirri.

Carta de lectores publicada en el semanario “La Comuna de Villa Regina” la semana del 9 al 15 de Noviembre de 2.005 Edición 110.

martes, 26 de enero de 2010

Cancionero Tradicional.



El fusilado.

Una vez iba un riojano
que lo iban a fusilar,
sale una mujer gritando:
con él me quiero casar.

El riojano que la mira
llorando su triste suerte
y al verla tan fea, grita
vamos, prefiero la muerte.



Cielito de los orientales



Cielito, cielo que sí
cielito de los orientales,
donde pisa el gaucho Artigas,
hasta se erizan los trigales.



Portugueses y españoles,
a las corridas están,
ni porteños ni traidores,
lo pueden sobornar.



Cielito, cielo que sí,
cielito de la verdá,
no ofende ni teme Artigas,
al proclamar la Libertad.



Suscriben la Independencia,
los congresales en Tucumán,
los Pueblos Libres lo hicieron
trece meses atrás.



Desde junio del quince, Artigas
ha jurado la Independencia,
¡esa fecha es el inicio,
de nuestra gloriosa existencia!



Cielito, cielo que sí
cielito del gran Artigas,
junto a Belgrano y San Martín,
nuestros Padres de la Vida.

Extraído de: http://www.revisionistas.com.ar/

ATAHUALPA YUPANQUI.



TIEMPO DEL HOMBRE.

Poema de Don Atahualpa Yupanqui.


La partícula cósmica que navega en mi sangre
es un mundo infinito de fuerzas siderales.
Vino a mí tras un largo camino de milenios
cuando, tal vez, fui arena para los pies del aire.
Luego fui la madera. Raíz desesperada.
Hundida en el silencio de un desierto sin agua.
Después fui caracol quién sabe dónde.
Y los mares me dieron su primera palabra.
Después la forma humana desplegó sobre el mundo
la universal bandera del músculo y la lágrima.
Y creció la blasfemia sobre la vieja tierra.
Y el azafrán, y el tilo, la copla y la plegaria.
Entonces vine a América para nacer en Hombre.
Y en mí junté la pampa, la selva y la montaña.
Si un abuelo llanero galopó hasta mi cuna,
otro me dijo historias en su flauta de caña.
Yo no estudio las cosas ni pretendo entenderlas.
Las reconozco, es cierto, pues antes viví en ellas.
Converso con las hojas en medio de los montes
y me dan sus mensajes las raíces secretas.
Y así voy por el mundo, sin edad ni destino.
Al amparo de un Cosmos que camina conmigo.
Amo la luz, y el río, y el silencio, y la estrella.
Y florezco en guitarras porque fui la madera.


lunes, 25 de enero de 2010

EL RUISEÑOR Y LA ROSA.





El ruiseñor y la rosa.


Cuento.Texto completo.

Autor:

Oscar Wilde.

-Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el joven estudiante-, pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín.
Desde su nido de la encina, oyóle el ruiseñor. Miró por entre las hojas asombrado.
-¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! -gritaba el estudiante.
Y sus bellos ojos se llenaron de llanto.
-¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y encuentro mi vida destrozada por carecer de una rosa roja.
-He aquí, por fin, el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Le he cantado todas las noches, aún sin conocerlo; todas las noches les cuento su historia a las estrellas, y ahora lo veo. Su cabellera es oscura como la flor del jacinto y sus labios rojos como la rosa que desea; pero la pasión lo ha puesto pálido como el marfil y el dolor ha sellado su frente.
-El príncipe da un baile mañana por la noche -murmuraba el joven estudiante-, y mi amada asistirá a la fiesta. Si le llevo una rosa roja, bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja, la tendré en mis brazos, reclinará su cabeza sobre mi hombro y su mano estrechará la mía. Pero no hay rosas rojas en mi jardín. Por lo tanto, tendré que estar solo y no me hará ningún caso. No se fijará en mí para nada y se destrozará mi corazón.
-He aquí el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Sufre todo lo que yo canto: todo lo que es alegría para mí es pena para él. Realmente el amor es algo maravilloso: es más bello que las esmeraldas y más raro que los finos ópalos. Perlas y rubíes no pueden pagarlo porque no se halla expuesto en el mercado. No puede uno comprarlo al vendedor ni ponerlo en una balanza para adquirirlo a peso de oro.
-Los músicos estarán en su estrado -decía el joven estudiante-. Tocarán sus instrumentos de cuerda y mi adorada bailará a los sones del arpa y del violín. Bailará tan vaporosamente que su pie no tocará el suelo, y los cortesanos con sus alegres atavíos la rodearán solícitos; pero conmigo no bailará, porque no tengo rosas rojas que darle.
Y dejándose caer en el césped, se cubría la cara con las manos y lloraba.
-¿Por qué llora? -preguntó la lagartija verde, correteando cerca de él, con la cola levantada.
-Si, ¿por qué? -decía una mariposa que revoloteaba persiguiendo un rayo de sol.
-Eso digo yo, ¿por qué? -murmuró una margarita a su vecina, con una vocecilla tenue.
-Llora por una rosa roja.
-¿Por una rosa roja? ¡Qué tontería!
Y la lagartija, que era algo cínica, se echo a reír con todas sus ganas.
Pero el ruiseñor, que comprendía el secreto de la pena del estudiante, permaneció silencioso en la encina, reflexionando sobre el misterio del amor.
De pronto desplegó sus alas oscuras y emprendió el vuelo.
Pasó por el bosque como una sombra, y como una sombra atravesó el jardín.
En el centro del prado se levantaba un hermoso rosal, y al verle, voló hacia él y se posó sobre una ramita.
-Dame una rosa roja -le gritó -, y te cantaré mis canciones más dulces.
Pero el rosal meneó la cabeza.
-Mis rosas son blancas -contestó-, blancas como la espuma del mar, más blancas que la nieve de la montaña. Ve en busca del hermano mío que crece alrededor del viejo reloj de sol y quizá el te dé lo que quieres.
Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía entorno del viejo reloj de sol.
-Dame una rosa roja -le gritó -, y te cantaré mis canciones más dulces.
Pero el rosal meneó la cabeza.
-Mis rosas son amarillas -respondió-, tan amarillas como los cabellos de las sirenas que se sientan sobre un tronco de árbol, más amarillas que el narciso que florece en los prados antes de que llegue el segador con la hoz. Ve en busca de mi hermano, el que crece debajo de la ventana del estudiante, y quizá el te dé lo que quieres.
Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía debajo de la ventana del estudiante.
-Dame una rosa roja -le gritó-, y te cantaré mis canciones más dulces.
Pero el arbusto meneó la cabeza.
-Mis rosas son rojas -respondió-, tan rojas como las patas de las palomas, más rojas que los grandes abanicos de coral que el océano mece en sus abismos; pero el invierno ha helado mis venas, la escarcha ha marchitado mis botones, el huracán ha partido mis ramas, y no tendré más rosas este año.
-No necesito más que una rosa roja -gritó el ruiseñor-, una sola rosa roja. ¿No hay ningún medio para que yo la consiga?
-Hay un medio -respondió el rosal-, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtelo.
-Dímelo -contestó el ruiseñor-. No soy miedoso.
-Si necesitas una rosa roja -dijo el rosal -, tienes que hacerla con notas de música al claro de luna y teñirla con sangre de tu propio corazón. Cantarás para mí con el pecho apoyado en mis espinas. Cantarás para mí durante toda la noche y las espinas te atravesarán el corazón: la sangre de tu vida correrá por mis venas y se convertirá en sangre mía.
-La muerte es un buen precio por una rosa roja -replicó el ruiseñor-, y todo el mundo ama la vida. Es grato posarse en el bosque verdeante y mirar al sol en su carro de oro y a la luna en su carro de perlas. Suave es el aroma de los nobles espinos. Dulces son las campanillas que se esconden en el valle y los brezos que cubren la colina. Sin embargo, el amor es mejor que la vida. ¿Y qué es el corazón de un pájaro comparado con el de un hombre?
Entonces desplegó sus alas obscuras y emprendió el vuelo. Pasó por el jardín como una sombra y como una sombra cruzó el bosque.
El joven estudiante permanecía tendido sobre el césped allí donde el ruiseñor lo dejó y las lágrimas no se habían secado aún en sus bellos ojos.
-Sé feliz -le gritó el ruiseñor-, sé feliz; tendrás tu rosa roja. La crearé con notas de música al claro de luna y la teñiré con la sangre de mi propio corazón. Lo único que te pido, en cambio, es que seas un verdadero enamorado, porque el amor es más sabio que la filosofía, aunque ésta sea sabia; más fuerte que el poder, por fuerte que éste lo sea. Sus alas son color de fuego y su cuerpo color de llama; sus labios son dulces como la miel y su hálito es como el incienso.
El estudiante levantó los ojos del césped y prestó atención; pero no pudo comprender lo que le decía el ruiseñor, pues sólo sabía las cosas que están escritas en los libros.
Pero la encina lo comprendió y se puso triste, porque amaba mucho al ruiseñor que había construido su nido en sus ramas.
-Cántame la última canción -murmuró-. ¡Me quedaré tan triste cuando te vayas!
Entonces el ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que ríe en una fuente argentina.
Al terminar la canción, el estudiante se levantó, sacando al mismo tiempo su cuaderno de notas y su lápiz.
"El ruiseñor -se decía paseándose por la alameda-, el ruiseñor posee una belleza innegable, ¿pero siente? Me temo que no. Después de todo, es como muchos artistas: puro estilo, exento de sinceridad. No se sacrifica por los demás. No piensa más que en la música y en el arte; como todo el mundo sabe, es egoísta. Ciertamente, no puede negarse que su garganta tiene notas bellísimas. ¿Que lástima que todo eso no tenga sentido alguno, que no persiga ningún fin práctico!"
Y volviendo a su habitación, se acostó sobre su jergoncillo y se puso a pensar en su adorada.
Al poco rato se quedo dormido.
Y cuando la luna brillaba en los cielos, el ruiseñor voló al rosal y colocó su pecho contra las espinas.
Y toda la noche cantó con el pecho apoyado sobre las espinas, y la fría luna de cristal se detuvo y estuvo escuchando toda la noche.
Cantó durante toda la noche, y las espinas penetraron cada vez más en su pecho, y la sangre de su vida fluía de su pecho.
Al principio cantó el nacimiento del amor en el corazón de un joven y de una muchacha, y sobre la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo, canción tras canción.
Primero era pálida como la bruma que flota sobre el río, pálida como los pies de la mañana y argentada como las alas de la aurora.
La rosa que florecía sobre la rama más alta del rosal parecía la sombra de una rosa en un espejo de plata, la sombra de la rosa en un lago.
Pero el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas.
-Apriétate más, ruiseñorcito -le decía-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.
Entonces el ruiseñor se apretó más contra las espinas y su canto fluyó más sonoro, porque cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un hombre y de una virgen.
Y un delicado rubor apareció sobre los pétalos de la rosa, lo mismo que enrojece la cara de un enamorado que besa los labios de su prometida.
Pero las espinas no habían llegado aún al corazón del ruiseñor; por eso el corazón de la rosa seguía blanco: porque sólo la sangre de un ruiseñor puede colorear el corazón de una rosa.
Y el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas.
-Apriétate más, ruiseñorcito -le decía-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.
Entonces el ruiseñor se apretó aún más contra las espinas, y las espinas tocaron su corazón y él sintió en su interior un cruel tormento de dolor.
Cuanto más acerbo era su dolor, más impetuoso salía su canto, porque cantaba el amor sublimado por la muerte, el amor que no termina en la tumba.
Y la rosa maravillosa enrojeció como las rosas de Bengala. Purpúreo era el color de los pétalos y purpúreo como un rubí era su corazón.
Pero la voz del ruiseñor desfalleció. Sus breves alas empezaron a batir y una nube se extendió sobre sus ojos.
Su canto se fue debilitando cada vez más. Sintió que algo se le ahogaba en la garganta.
Entonces su canto tuvo un último destello. La blanca luna le oyó y olvidándose de la aurora se detuvo en el cielo.
La rosa roja le oyó; tembló toda ella de arrobamiento y abrió sus pétalos al aire frío del alba.
El eco le condujo hacia su caverna purpúrea de las colinas, despertando de sus sueños a los rebaños dormidos.
El canto flotó entre los cañaverales del río, que llevaron su mensaje al mar.
-Mira, mira -gritó el rosal-, ya está terminada la rosa.
Pero el ruiseñor no respondió; yacía muerto sobre las altas hierbas, con el corazón traspasado de espinas.
A medio día el estudiante abrió su ventana y miró hacia afuera.
-¡Qué extraña buena suerte! -exclamó-. ¡He aquí una rosa roja! No he visto rosa semejante en toda vida. Es tan bella que estoy seguro de que debe tener en latín un nombre muy enrevesado.
E inclinándose, la cogió.
Inmediatamente se puso el sombrero y corrió a casa del profesor, llevando en su mano la rosa.
La hija del profesor estaba sentada a la puerta. Devanaba seda azul sobre un carrete, con un perrito echado a sus pies.
-Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja -le dijo el estudiante-. He aquí la rosa más roja del mundo. Esta noche la prenderás cerca de tu corazón, y cuando bailemos juntos, ella te dirá cuanto te quiero.
Pero la joven frunció las cejas.
-Temo que esta rosa no armonice bien con mi vestido -respondió-. Además, el sobrino del chambelán me ha enviado varias joyas de verdad, y ya se sabe que las joyas cuestan más que las flores.
-¡Oh, qué ingrata eres! -dijo el estudiante lleno de cólera.
Y tiró la rosa al arroyo.
Un pesado carro la aplastó.
-¡Ingrato! -dijo la joven-. Te diré que te portas como un grosero; y después de todo, ¿qué eres? Un simple estudiante. ¡Bah! No creo que puedas tener nunca hebillas de plata en los zapatos como las del sobrino del chambelán.
Y levantándose de su silla, se metió en su casa.
"¡Qué tontería es el amor! -se decía el estudiante a su regreso-. No es ni la mitad de útil que la lógica, porque no puede probar nada; habla siempre de cosas que no sucederán y hace creer a la gente cosas que no son ciertas. Realmente, no es nada práctico, y como en nuestra época todo estriba en ser práctico, voy a volver a la filosofía y al estudio de la metafísica."
Y dicho esto, el estudiante, una vez en su habitación, abrió un gran libro polvoriento y se puso a leer.

domingo, 17 de enero de 2010

DIDÁCTICA DE LA PATRIA.


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Si acaso gobernaras a tu pueblo,
no has de olvidar que todo poder viene de Arriba,
y que lo ejerces por delegación,
como instrumento simple de la Bondad Primera.
El gobernante que lo ignora u olvida
se parece a un ladrón en sacrilegio
que se va con el oro de una iglesia.

Fragmento de "DIDÁCTICA DE LA PATRIA"
de LEOPOLDO MARECHAL.


EL HOMBRE DE LA ROSA SANDRO DE AMÉRICA. UNIVERSO POESÍA.

 
Balbucearé tu nombre en la medida

En que pueda crecer mi entendimiento

Será en secreto, será muy mío y de este mundo

Serás la cúspide mayor de lo profundo

Te llamarán mujer, madre, amadísima

Más en todos estos títulos no encajas

Tu nombre solamente pertenece

A aquel que grita por tu amor...

 
“A LA VIRGEN” Letra que compone el álbum SECRETAMENTE PALABRAS DE AMOR
(Para escuchar en penumbras) interpretado por Sandro de América "El hombre de la Rosa".

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, PATRONA Y EMPERATRIZ DE AMÉRICA, PROTECTORA DE LOS NIÑOS NO NACIDOS,
El Papa Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe como la "Patrona de toda la América Latina" y el Papá Pío XI la proclamó como "Patrona de todas las Américas"; el Papa Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas"; y Juan XXIII, "La misionera celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas". En esta gran basílica Juan Pablo II beatificó al indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990.

Información recopìlada de diferentes sitios de internet.

PRESENTACION EN SOCIEDAD.



¡Mira que al recibir un nombre se recibe un destino!

LEOPOLDO MARECHAL, escritor argentino, Siglo XX.


El Blog. GUILLERMO PIRRI ARGENTINO es un ESPACIO DE OPINION que nace en la PATAGONIA ARGENTINA con el motivo de difundir temáticas vinculadas a lo Argentino y la región Patagónica; como así también aquellas referidas a la literatura, la educación, filosofía, arte, historia, espirituales, el fomento de la cultura; las actividades productivas, del comercio, la industria, empresariales, del trabajo, del asociativismo que hagan al desarrollo de un capitalismo nacional; de la ecología, de la cosmovisión Católica y en especial al Culto a la VIRGEN MARIA; aquellas que se relacionen con la política, temas vinculados a nuestra realidad y otros que surjan.

Gracias por vuestra atención.


Guillermo Pirri.
Director General
Blogs GUILLERMO PIRRI ARGENTINO.
desde VILLA REGINA (Río Negro).