GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

martes, 30 de abril de 2013

Una alumna pidió salir antes de clases porque "trabaja" en un búnker de drogas.

Naturalizar el delito. Fue a principios de año en un secundario de Rosario. Dicen que no hay una respuesta oficial como requiere la gravedad del caso..

Una alumna menor de edad del turno noche de una escuela secundaria de Rosario pidió permiso para, reiteradamente, retirarse antes argumentando que trabaja en "un búnker de venta de drogas". La situación se vivió a poco de comenzar las clases. Se pidió intervención al Ministerio de Educación provincial de manera inmediata. Pero aseguran que "no se avanzó en nada" en este pedido de ayuda. La coordinadora de los Equipos Socioeducativos de Santa Fe, Carolina Bittel, dijo a La Capital que "se está trabajando con distintas estrategias de intervención".
No fue una respuesta irónica, ni un chiste. Cuando se le requirió a la joven, menor de edad, que presente algún certificado que avalara por qué debía retirarse todos los días antes de que finalice el horario escolar de la educación obligatoria, respondió que "trabajaba en un búnker de venta de drogas".
"Lo preocupante es con la naturalidad con la que asoció esta actividad (venta de drogas) a un trabajo", advirtió una fuente irrefutable a este medio, cuya identidad, por la complejidad del caso, se mantiene en reserva, así como los datos de la escuela y de la alumna.
De manera urgente se puso en conocimiento a la Regional VI del Ministerio de Educación de Santa Fe. Más precisamente a los Equipos Socioeducativos que deben intervenir en estas situaciones. Y hasta se elevó un pedido formal el 5 de abril pasado a uno de los responsables regionales de estos equipos, Fernando Tavella, para que intervengan "lo antes posible".
Dice la nota presentada a Tavella (a la que La Capital accedió): "Queremos acercarle la inquietud que surge de los dichos de la alumna (...) al solicitar retirarse todos los días a las nueve y media de la noche dando como motivo razones de trabajo e indagarse sobre un posible certificado para avalar la situación, refiere que trabaja en un búnker de venta de drogas. Ante tal situación, se toma conciencia de los riesgos que implican los dichos de la alumna, para su situación personal y el entorno donde se encuentra, tanto barrial como escolar. Solicitamos a ud. se canalice esta inquietud y se destinen los equipos para trabajar el tema lo antes posible".
A más de un mes de la confesión de la alumna y a más de tres semanas de ese pedido formal, afirman que "la respuesta que amerita la situación se hace esperar", que "no se ha hecho nada".
La grave denuncia plantea una especial preocupación, sobre todo si se recuerdan los llamados de atención que hicieron distintos directivos de escuelas rosarinas sobre los "soldaditos", en referencia a los chicos que desde muy temprano dejan la escuela porque son reclutados por bandas de narcos (Suplemento Educación del 23/02/2013).
"Los que son mulitas o soldaditos son chicos que dejaron de venir a la escuela". Pero ese pibe que se fue "es para que después lo encontremos en las páginas policiales del diario", advertían los educadores en esa oportunidad, además de poner el acento en la naturalización creciente de las diferentes expresiones de la violencia.
También aseguraban que eran "situaciones que se viven desde hace tiempo", en relación a los "pibes que con 13 y 14 años dejan de ir a la escuela porque fueron absorbidos por bandas de narcos como mulitas o soldaditos". "El chico que está delinquiendo o es soldadito no está dentro de la escuela. Pero con ese pibe que se nos va sonamos, porque no se va a otra escuela o a un trabajo", recordaron.
La inquietud está ahora en saber cómo se le garantiza a esta alumna que siga en la escuela y cómo se protegerá su integridad.

¿Qué dicen desde el Ministerio de Educación? "Se está interviniendo. Como es una situación complicada, de algún modo también las estrategias de intervención no se comunican porque implican una serie de actores, un chequeo pertinente, y porque en función de esto se da intervención a otras áreas de gobierno". La respuesta la da la coordinadora provincial del Programa Socioeducativo, Carolina Bittel.

La funcionaria ofreció una extensa explicación general sobre cómo se trabaja desde los Equipos Socioeducativos (integrados por profesionales de la salud y la educación, entre otros). Aseguró que "la intervención, a partir de tener la solicitud de la escuela, implica poder abrir y activar las redes que sean necesarias, donde hay actores que son necesarios que intervengan de manera directa o indirecta, cada uno con un rol específico".

Dijo además que "los Equipos Socioeducativos son dispositivos que acompañan a las instituciones, entonces en una estrategia no puede quedar afuera la institución como un actor principal. Hay situaciones más complicadas unas que otras. En este caso y en situaciones de este tipo se manejan con las áreas pertinentes que a partir de la problemática se consideran necesarias para la intervención: Ministerio de Seguridad, Seguridad Comunitaria como se está trabajando, Delitos Complejos. Y obviamente para nosotros la intervención sobre derechos de niños, niñas y adolescentes implica la intervención de la Subsecretaría de la Niñez y del Ministerio de Salud y de Justicia cuando se es necesario".

"Activar esto y armar una estrategia, donde a cada una de las partes les va a convenir un rol y una tarea, requiere un armado artesanal y que tiene que ver con cada una de las situaciones" que se presentan, analizó.

Respecto del caso puntual reiteró que se está trabajando. "Pasa que no todos los actores de la institución van a conocer estrictamente la estrategia, esto en función de intervenir y proteger a esta chica porque no se puede perder la perspectiva de que cualquier movimiento y paso puede ser beneficioso o todo lo contrario".

—¿Por qué cree entonces que surge la inquietud de que el Ministerio de Educación no está interviniendo, al menos como amerita el caso?

—La verdad es que desconozco, porque intervenciones se están teniendo. Creo que puede tener que ver con lo que planteaba: que en función de la complejidad de la situación vamos tomando por etapa a cada uno de los actores institucionales. Sinceramente desconozco el planteo específico, de dónde viene, porque sobre esta situación desde el equipo (socioeducativo) se está trabajando. Tenemos comunicación permanente. Al abordar una situación como esta no se puede dejar afuera a los actores institucionales, lo que pasa es que no son todos ni en simultáneo. Se está trabajando y se ha atendido a la escuela. Se han contactado Fernando Tavella y Mónica Barrios, que son los coordinadores de los Socioeducativos en la Región VI. Los dos han tenido contacto, dentro de lo que es el armado de la estrategia de intervención. Hablando con la escuela en diferentes instancias, con el equipo directivo.

—¿Les han planteado a los Equipos otras situaciones con chicos que están en vulnerabilidad a causa de las drogas?

—El tema de sustancias es un problema que nos atraviesa como sociedad y en este sentido también a la escuela. Pero problemas de la índole como la situación que me estás planteando (la alumna que trabaja en un búnker), de delito complejo, no tenemos. Sí, a veces, tenemos un pedido de intervención que no es directo pero tiene que ver con problemas de sustancias.   http://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/Una-alumna-pidio-salir-antes-de-clases-porque-trabaja-en-un-bunker-de-drogas--20130428-0020.html

LA FRASE DE RINGO BONAVENA.

CUANDO SUENA LA CAMPANA,
TE SACAN EL BANQUITO
Y TE QUEDÁS SOLO.
RINGO BONAVENA.


Oscar Natalio Bonavena, más conocido como Ringo Bonavena fue un boxeador de peso pesado argentino. El sobrenombre de Ringo fue una iniciativa de Bonavena por el admirado Ringo Star integrante de Los Beatles. Fue un hombre que se hizo a si mismo.
El 7 de diciembre de 1970 enfrentó al mítico Muhammad Ali en el imponente Madison Square Garden.
Esta pelea por televisión  logró unos 60 puntos de rating que vieron cómo aquel muchacho de barrio le hacía frente al considerado mejor boxeador de la historia y hasta le hacía tocar las rodillas en la lona en dos oportunidades, aunque el árbitro no contara.

Y aunque Bonavena claudicó en el décimo quinto round, se ganó para siempre la consideración de los aficionados argentinos y se transformó en una "leyenda".

Cinco años después, moría acribillado por el sicario de un mafioso en las inmediaciones de un prostíbulo en Reno, en Nevada.

lunes, 29 de abril de 2013

El destino de los embalsamados - Fragmento de Gabriel García Marquez (1982).

Hay en América Latina otros antecedentes que no son tan consoladores. El general Antonio López de Santa Ana, que gobernó a México varias veces desde 1833, perdió la pierna derecha en la guerra contra los invasores franceses y la hizo enterrar en la catedral, bajo palio de obispo y con todos los honores militares y religiosos, en unos funerales babilónicos presididos por él mismo. Más tarde, el general Alvaro Obregón perdió el brazo izquierdo por una bala de cañón que le disparó Pancho Villa en la batalla de Celaya, y su mano se conserva todavía en la ciudad de México, achicharrada por el formol, en un monumento público, que por razones inescrutables se ha convertido en un sitio de peregrinación de los jóvenes enamorados. El caso más extraño de nuestro tiempo es el del cadáver de Evita Perón, que desapareció de Buenos Aires después de embalsamado y repareció muchos años después en Italia, bajo la responsabilidad del Vaticano. El hombre que la embalsamó era un catalán grandilocuente que montó guardia en la antesala de la enferma durante las largas semanas de su agonía, pues debía proceder al embalsamamiento en el instante mismo de la muerte para una conservación más convincente y duradera. Mientras esperaba, les hacía ver a los visitantes ilustres el álbum de fotos de sus trabajos más notables. Y entre ellos, su obra maestra: un niño de Montevideo que había muerto a los siete años, y cuyos padres lo hicieron embalsamar sentado en una sillita y vestido de marinero. Todos los años, durante muchos, sus hermanos le celebraron el cumpleaños con los que fueron sus amigos, hasta que todos crecieron, y se casaron y tuvieron otros hijos para embalsamar, y el pobre niño embalsamado, en su sillita de madera y con su vestido de marinero, quedó a merced de las polillas y el olvido en un ropero del dormitorio.

domingo, 28 de abril de 2013

José María Gatica: Un odio que no conviene olvidar por Osvaldo Soriano.


Cómo te iban a perdonar los bandoneones numerosos
trepados a tus gestos

las historias de júbilo popular iluminadas de fervor y de distancia,

la Misión Inglesa, el nombre de tu hija, el estrellato.
Lo que no te perdonan son tus sucios pies de canillita,
el no haber ido a la escuela, 
 pero ardiendo siempre, como el viento. De protagonista,
y esa dramática alucinación de querer vivir tuteándote
con la vida.
Versos de Alfredo Carlino.


Dice el historiador Norberto Galasso: "También resulta interesante consignar que el asistente de San Martín era el puntano Pedro Gatica "leal y temible en el campo de batalla" –según testimonia Olazábal– tan temible como fuera seguramente su descendiente, muchos años después, en el ring del Luna Park, a quien dedicó hermosos versos el poeta Alfredo Carlino".


Con sus extraordinarias aptitudes de boxeador, el “Mono” Gatica no logró ser campeón pero fue un ídolo de multitudes.

Esta es la historia del “Mono Gatica" (que no le gustaba, dicen, el sobrenombre) quien desde la miseria de San Luis  llegó del interior profundo a la Capital Federal, con sus padres, desde chico soportando y dando golpes en la vida llegando a la consagración deportiva e hizo dinero, también, se la gastó toda terminando vendiendo "diablillos" en club de sus amores: Independiente "el rojo de Avellaneda", vivió al límite, de la pobreza a la gloria y riqueza a ser un buscavidas. 
Cuentan que cuando veía un canillita el que sabía lo que era la calle desde su niñez de lustrabotas y canillita le decía: “…che, diarierito…haber vení…cuantos diarios tenés…nada más…bueno dámelos todos…aca tenés tu plata… y andate a comer algo”. 
Peleó hasta que derrocaron al General como lo llamaba a Perón, luego le vino la condena y la noche oscura y sin estrellas ¿el motivo? la  Asociación de Boxeo lo prohibió eran tiempos de "la libertadora" de los antiperonistas y su sed de revancha.
Y cuando empezaron a darse los duelos "El Mono" Gatica  y Alfredo Prada, el atildado campeón. Dividieron o “Se estaba con Gatica o contra él” ,  como escribiera, en su oportunidad, el escritor argentino Osvaldo Soriano.
“Dos potencias se saludan”, fue la frase para la historia  de Gatica al entonces Presidente Juan Perón en uno de los enfrentamientos.
Fueron seis los choques, entre aficionados y profesionales.
El último enfrentamiento frente a Prada fue en el Luna Park el 16 de setiembre de 1953, cayendo derrotado en la sexta vuelta por nocaut, comenzando entonces su decadencia como boxeador, luego la negación y el silencio del popular Mono.
Luego con Perón en el exilio en el Luna Park que luego de ganar una pelea le dedica por radio el triunfo al General Perón.
Inmediatamente se acerca un funcionario que le recuerda que estaba prohibido hablar de política o nombrarlo por el Decreto-ley N°  4161/56, del 5 de marzo de 1956 que lleva las firmas de Aramburu - Rojas - Busso - Podestá Costa - Landaburu - Migone. - Dell´Oro Maini - Martínez - Ygartúa - Mendiondo - Bonnet - Blanco - Mercier - Alsogaray - Llamazares - Alizón García - Ossorio Arana - Hartung - Krause.

Se considerará especialmente violatoria de esta disposición la utilización de la fotografía retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto el de sus parientes, las expresiones "peronismo", "peronista", " justicialismo", "justicialista", "tercera posición", la abreviatura PP, las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones musicales "Marcha de los Muchachos Peronista" y "Evita Capitana" o fragmentos de las mismas, y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los mismos.
Ante el planteo del funcionario Gatica con toda su calle le dice:
-Señor yo no hago política; yo, nada más, soy peronista.
La rivalidad entre Pradas y Gatica fue arriba del ring.
A tal punto que cuando Gatica que no poseía un lugar para vivir y sin dinero para mantener a sus dos pequeńas hijas, Alfredo Prada le dio una mano grande inmensa comio catedral y le consiguió una entrevista con el entonces Gobernador de Buenos Aires, el Dr. Oscar Eduardo Alende quien le cedió una vivienda en el Centro Deportivo N° 2, de la Ciudad de La Plata y un  puesto de trabajo en el área de Educación Física y un empleo para su señora.
Se subió muy joven a un ring para hacer guantes con un veterano de este deporte, el "rusito" Emilio Samuel Palanké, con quien luego de este combate entabló una gran amistad.
-Cuando Gatica estuvo en las buenas llegó a regalarme 30 trajes, la misma cantidad de pares de zapatos y gracias a él conocí los mejores restaurantes de Buenos Aires. Cuando mi padre se enfermó, él le arrendó una habitación individual en el Hospital Israelita. Con el paso de los ańos pude devolverle en parte sus ayudas. Cuando no tenía ni para comer, entonces me lo llevaba la pizzería de Chalú, donde yo trabajaba.

En el año 1963, tras caer bajo las ruedas de un colectivo 295, en el barrio de Barracas, moría José María "el Mono" Gatica, personaje del boxeo y del peronismo. Era el atardecer del 10 de noviembre de 1963. Murió en el Hospital Fiorito el martes 12. Tenía 38 años.

El recordado Leonardo Favio que hizo un muy buen trabajo en cine decía que  -Gatica es la apretada síntesis de nuestro pueblo. El emerge a la bullanguería, a la alegría, a sentirse acolchonado en una gloria que después sería efímera. Entonces está en todo su esplendor, en el amor, en su locura, en sus mentiras infantiles, en lo que en definitiva es nuestra gente, hasta que cae...

“Gatica, el mono”  fue una película argentina del años 1993 que lo llevó a Leonardo Favio a la reconstrucción histórica, viajar hasta la década del ´50, el momento en que coincidieron el púgil José María Gatica con Juan Domingo Perón, una obra para la que convocó al entonces debutante Edgardo Nieva, reencuentro de Favio con el mejor cine y el éxito.

Osvaldo Soriano
escribe sobre José María Gatica.
A Julio Cortázar.
Poco después del "rodrigazo", que nos dejó a todos en la miseria, Roberto Cossa me hizo entrar en El Cronista Comercial, donde volví a ser redactor de deportes. Esta semblanza de José María Gatica se publicó a fines de 1975.
"No me dejés solo, hermano". Tirado en el pavimento, el cuerpo sacudido por los espasmos, Gatica se aferraba al pedazo de vida que se le iba. Lo rodeaba una multitud de extraños que lo habían visto caer bajo las ruedas de un colectivo, a la salida de la cancha de Independiente. Pocos ojos entre los que miraban esa piltrafa cercana a la muerte habrán reconocido el cuerpo de José María Gatica, uno de los mayores ídolos que tuvo el boxeo argentino.
Tenía 38 años y parecía un viejo. Hasta ese día en que la borrachera no le dejó hacer pie en el estribo del ómnibus, había sobrevivido en una villa miseria como tantos otros; algún rasgo lo distinguía: la nariz aplastada, la sonrisa provocadora, un cierto desdén por el futuro. Era uno de esos hombres obligados a soñar con el pasado, porque el suyo estaba teñido de sangre y ovaciones.
El 7 de diciembre de 1945 subió por primera vez a un ring como semifondista profesional. Esa noche, su triunfo por nocaut en la primera vuelta frente a Leopoldo Mayorano no puso al público de pie, ni lo irritó. Comenzaba su carrera un hombre de rabia larga, de ambición fresca.
Había sufrido la violencia desde su nacimiento, en Villa Mercedes, San Luis, el 25 de Mayo de 1925. A los siete años llegó a Buenos Aires en un tren de carga, con su madre y un hermano mayor.
A los diez había ganado un lugar en Plaza Constitución, donde lustró miles de zapatos. De rodillas, miraba desde abajo la cara de la gente, pero hasta ese privilegio tuvo que defender a golpes frente a competidores tan desesperados como él. Un peluquero que vivía por allí lo vio pelear varias veces y quedó impresionado por su agresividad. Era Lázaro Koczi, un hombre relacionado con el boxeo profesional. Pronto le propuso cambiar de oficio.
The Sailor's Home era la casa de la misión inglesa para marineros. Estaba en Paseo Colón y San Juan, un barrio con tradición de compadritos. Allí paraban los hombres que habían perdido sus barcos en los extravíos de una borrachera, los desertores, los enfermos, los malandras sin cuchillo. Todo se resolvía a puñetazos. Un hombre de agallas podía ganarse allí veinte pesos si era capaz de vencer en tres rounds al marinero más fuerte.
Lázaro Koczi apareció una noche con Gatica, le mostró el ring y le habló de los veinte pesos. El lustrabotas subió. Se sabe que ganó varias peleas, que agachó a corpulentos marineros y luego dejó su parada de Constitución. Había ganado el derecho a más.
El 7 de diciembre de 1945 --ese año singular en la historia argentina-- debutó en el Luna Park. Sus ojos verdes habrán visto la multitud con el brillo del desafío. Bastó un golpe para que Mayorano, su rival, fuera a la lona. En poco tiempo ganaba dos peleas más y los empresarios pusieron sus ojos en él. Al año siguiente ganó las siete peleas que hizo, una de ellas con Alfredo Prada, quien sería su más rival encarnizado.
Por entonces el público se había dividido: el ring-side abucheada a Gatica, quería verlo en el piso; la popular rugía alentando a ese morocho que miraba con odio a sus rivales y cuando los tenía a sus pies levantaba los brazos tan abiertos como para abrazar al mundo. Los apodos de la tribuna eran diversos, según de dónde provenían: Tigre, para la popular, Mono para el ring-side. A los periodistas le gustaba más Mono y así lo recuerdan aún.
Mientras duró su grandeza tuvo un rival irreconciliable sobre el ring: Alfredo Prada. Ya se habían enfrentado antes, cuando no suponían que la vida los iba a unir en el triunfo y el fracaso. Combatieron seis veces y ganó tres cada uno. La última pelea, en 1953, significó la derrota de Gatica y el comienzo de su patética decadencia. Los enfrentamientos entre Gatica y Prada dividieron al público como nunca; se estaba con Gatica o contra él. Prada era campeón argentino, una satisfacción que el Mono nunca alcanzó. Cuando el pleito terminó, las carreras de ambos llegaraban al ocaso. Prada dejó el boxeo con algún dinero en el banco. Afrontó la vida como un ciudadano recompensado. El Mono volvió a su origen, como si toda su pelea con la vida hubiera sido una parábola restallante, una explosión de luces que lo iluminaron hasta, de pronto, dejarlo nuevamente en la oscuridad.
Volvió a una villa miseria. Vivió de la caridad junto a su segunda mujer y dos hijas. Fue una fiesta para los periodistas encontrarlo sentado a la puerta de su casilla de latas, tomando mate, sucio y harapiento.
Entonces Prada tuvo un gesto que los diarios elogiaron: abrió un restaurante
en calle Paraná y llevó al Mono con él. Le pagó quince mil pesos por mes y lo puso en la puerta del negocio para exhibirlo. El gesto compasivo de Prada era otra humillación que Gatica soportó porque no podía sino aceptar su derrota.

Había vivido como un esclavo y pocos le perdonaron su grotesca revancha: como un Robin Hood de barrio, iba con los suyos --los lustradores-- y les destrozaba los cajones a patadas a cambio de billetes de mil. Pagaba con una fragata los diarios que quitaba a las viejas que rodeaban el Luna Park. Unos pocos lo miraban con respeto, otros ser reían de él.
Desde que Alfredo Prada lo venció en 1953, en la última pelea, no dejó de caer. Siguió tres años más, pero estaba acabado como boxeador. Como hombre le faltaba recorrer la pendiente más dura: el desprecio, el odio, el revanchismo de las buenas conciencias.
Era, para ellas, un analfabeto despreciable, un "lumpen". Perdió todo lo que tenía pero jamás se lamentó. Fue noticia para los diarios el día que una inundación se llevó lo poco que le quedaba. Entonces, fue fotografiado en camiseta, lleno de mugre y mereció crónicas colmadas de aleccionadora compasión. Curiosamente, el Mono sonreía.
Adhirió fervorosamente al peronismo y, curiosamente, su esplendor y caída desplegó la misma parábola en el almanaque: levantó su brazos en 1945 y lo bajó, vencidos, en 1956. Había sido el preferido de Perón mientras brillaba. Aficionado al boxeo, el Presidente apoyó el viaje de Gatica a Estados Unidos para buscar una pelea con el campeón de los livianos. En cuatro rounds venció a Terence Young y esta victoria le abrió las puertas a la pelea con Ike Williams, dueño de la corona mundial, en 1951. Medio país estuvo pendiente de la suerte del Mono que iba a batirse en el Madison Square Garden de Nueva York. Subió a la lona sobrador, fanfarrón. Cuando empezó el combate bajó las manos y puso la cara, como lo haría luego Nicolino Locche. Pero Gatica no sabía de esas sutilezas. Bastaron tres golpes de Williams y a los tres minutos de pelea el Mono se derrumbó. Desde entonces perdió los favores oficiales y dejó de ser el hombre que se fotografiaba junto a Perón. Entre 1952 y 1953 ganó trece combates luego de ser vencido por Luis Federico Thompson, pero la última derrota ante Prada lo puso en la pendiente definitiva; caualmente, esa derrota sucedió un 16 de setiembre, dos años antes del día que estalló el pronunciamiento militar contra el peronismo.
No sólo Prada usó al Mono para exaltar la beneficencia. Martín Karadagián, un empresario del espectáculo que había montado una troupe de luchadores, lo llevó a parodiar una final. También allí tenía que perder. En "sensacional encuentro" Karadagián, dueño del poder, benefactor de hospitales, lo sometió por unos pocos pesos.
La última derrota ocurrió el 10 de noviembre de 1963, bajo las ruedas de aquel colectivo. Había terminado su vida en una parábola perfecta de humillación; "una bala perdida", como solía decir él.
No tuvo amigos. Apenas dos o tres compañeros de aventuras en los momentos en que regalaba su pequeña fortuna. Contestaba con monosílabos, recuerdan algunos, para escapar de los adulones y los ambiciosos; otros dicen que no hablaba para ocultar su escasa educación. Tirado en la calle Herrera, de Avellaneda, manchado de sangre, con los ojos abiertos puestos en otro vendedor de muñecos, repitió: "No me dejés solo, hermano; levantáme, no quiero estar tirado".
Cuando murió, La Prensa dijo: "La popularidad que adquirió Gatica por sus éxitos y por su característico estilo de infatigable peleador, fue utilizada por el régimen de la dicatdura, que lo adoptó como en el caso de otros campeones deportivos como instrumento de propaganda. Y esta publicidad extradeportiva y el aplauso obsecuente de personajes encumbrados no fueron ajenos por cierto a que él cayera en actos de inconducta dentro y fuera del ring". Fué un recuerdo político, cargado de desprecio. Al comentarista, como a tantos otros hombres de traje gris, le hubiera gustado ver a Gatica domado. Pero no; aún muerto sería molesto: nunca llegó tanta gente a la Federación Argentina de Box como para su velatorio. Hombres y mujeres hicieron una colecta y compraron una corona que decía: "El pueblo a su ídolo". El féretro tardó siete horas en llegar al cementerio de Avellaneda. Cuando la última palada de tierra cubrió el modesto cajón, los cronistas anotaron esta frase de Jesús Gatica: "La única miseria que vivió mi hermano fue consecuencia de su desesperado afán de querer vivir la vida".
Se cumplen tres décadas de la que fue, quizá, su primera alegría, cuando tenía veinte años. Gatica es, todavía, un símbolo contradictorio, arbitrario; la vida le fue quitada poco a poco, con un odio que conviene no olvidar.

Pertenece al libro de Osvaldo Soriano  "Artistas, locos y criminales", 1983.

GATICA "El Mono" - Quiero Verte Una Vez Mas (Tango).

LA FRASE DE HANNAH ARENDT SOBRE EL TOTALITARISMO.

El totalitarismo no busca un gobierno despótico sobre los hombres, sino que busca un sistema en el que los hombres son superfluos.

Hannah Arendt fue una pensadora del siglo XX, de origen judío nació en Hannover (Alemania) en 1906.
Fue discípula de los filósofos  Martin Heidegger y Karl Jaspers.
Vivió en Alemania hasta 1933 y, en 1941, tras la ocupación alemana de Francia se estableció en Nueva York.
El régimen nacionalsocialista le retiró la nacionalidad en 1937, por lo que fue apátrida hasta que consiguió la nacionalidad estadounidense en 1951.
También se desempeñó como directora de investigaciones de la Conference on Jewish Relations (1944-1946) y como colaboradora de diversas publicaciones periódicas como Review of politics, Jewish Social Studies, Partisan Review y Nation.

Máxima, el Papa y Messi, en el nuevo imaginario de Holanda sobre Argentina y América Latina.


Máxima Zorreguieta: de Recoleta a La Haya.


La argentina Máxima Zorreguieta, convertida en princesa tras casarse con Guillermo de Holanda hace once años y futura reina cuando su esposo sea investido rey el próximo martes, escribió con su vida una verdadera historia de película.
Según ‘Máxima, una historia Real‘, la biografía no autorizada de la princesa escrita por los periodistas argentinos Gonzalo Alvarez y Soledad Ferrari, los Zorreguieta siempre llevaron un estilo de vida típico entre las ‘familias de la ‘aristocracia‘ vernácula venidas a menos‘ de la Argentina.
Es decir, un tren de vida que implicaba colegios caros, viajes a los campos de la familia en Pergamino, una próspera ciudad del norte bonaerense, a la Patagonia y vacaciones de verano en la uruguaya Punta del Este.
‘Máxima no pertenece a la clase ‘aristocrática‘ argentina, como se pensaba y como la Casa Real holandesa intentó mostrar, sino que es de una clase media cuyos padres tuvieron que hacer muchos esfuerzos para enviarla a un colegio que sí pertenece a la aristocracia‘, explicó Ferrari en una entrevista tras la publicación del libro sobre la futura reina de los Países Bajos.
Y agregó un dato que tal vez ahora adquiera más valor: ‘Ella padeció las diferencias sociales en el colegio. Tuvo que trabajar mucho para tener lo que quería”.

Máxima, el Papa y Messi, en el nuevo imaginario de Holanda sobre Argentina y América Latina.

El fenómeno de Máxima, su popularidad y cómo logró revertir el escepticismo inicial de los holandeses hacia su figura, "cambia radicalmente las perspectivas de percepción de la gente sobre América Latina y sobre Argentina" aseguró Cor Van Beuninger, presidente del think tank ELE, dedicado al estudio de relaciones internacionales entre Europa y América.
Hay en la sociedad holandesa, un nuevo imaginario respecto a los argentinos, una idea alimentada en primera instancia por la futura monarca, pero en el que también tiene influencia la elección del nuevo Papa Francisco e incluso –hay que recordar que Holanda es un país donde el fútbol es muy popular- la figura de Lionel Messi", agrega Van Beuninger en conversación con Télam.

Ella, prosigue el politólogo, "goza de una inmensa popularidad entre los holandeses, en todas las esferas y estratos sociales".

El holandés recuerda que Máxima "es una experta en microcrédito y se ha movido muy bien a nivel de Naciones Unidas", y subraya luego que "es más popular que el mismo rey y más incluso que la reina (saliente) Beatriz.

Este triángulo, continúa el director de ELE, en alusión a Máxima, el Sumo Pontífice y Messi, en el que localmente la preeminencia de Máxima es indiscutible, renueva el interés por Argentina de manera espectacular, lo que implica que circula mucha más información económica, social y cultural sobre nuestro país.

Por todo eso, hace hincapié el analista, Máxima "es simbólicamente y en la percepción de los holandeses, la mejor carta de legitimización de las monarquías", en un momento en que la institución monárquica es observada con obsesión en gran parte de Europa, y mientras se discute su verdadera utilidad.
Imaginario.

En términos económicos, la entrada de vinos argentinos creció significativamente en Holanda en los últimos años, recuerda Van Beuninger, quien grafica su opinión recordando que hay variedades que no se conocían antes. "La gente disfruta del Torrontés y del Malbec argentino, que antes eran desconocidos".

Consultado sobre el impacto político de que una argentina ocupe tan alto cargo en la institución monárquica, el politólogo recordó que el ultraderechista y anti inmigrante Geer Wilders, líder del Partido por la Libertad, quien logró 13 escaños en la última elección de septiembre pasado, "jamás se atrevió a decir algo contra Máxima" porque sabe que eso implica una pérdida de su caudal de votos.

Esto, a juicio del analista, da cuenta del impacto de la figura de Máxima en el imaginario local sobre la percepción de los latinoamericanos.

Y sin dudas –aclara- se enmarca en una modificación más amplia del concepto que los holandeses tienen sobre América Latina a partir de las últimas décadas, tras el regreso de las democracias. Pero claramente, en el caso argentino, "el rol de Máxima tiene una incidencia específica y tiene un valor agregado".

Van Beuninger dirige el Think Tank ELE sobre estudios latinoamericanos, que en el transcurso de estos años devino en una referencia significativa para la reflexión sobre las relaciones internacionales entre Europa y América Latina.

El organismo, que promueve el multilaterlismo, organiza anualmente un seminario sobre la integración entre América Latina y Holanda.
Fuente: Telam.

viernes, 26 de abril de 2013

LA COSAS DE LA VIDA (HUMOR)...


HECHOS CURIOSOS. COSAS QUE PASAN.


30 años sin ver a su padre y lo encontró de casualidad: era el chofer de su taxi.

Carolina Ortega relató su historia en Twitter y conmovió a miles de personas; un viaje que pudo cambiar su vida y la de su familia.
Carolina tiene 36 años y es asesora del diputado nacional Felipe Solá desde hace cuatro. En el trayecto casi no miró al taxista, se la pasó hablando por teléfono. Al comando radioeléctrico de Burzaco, a compañeros de trabajo, al propio Solá; también su hermana Gimena y su tío la llamaron. A todos les narró el difícil momento que había pasado su mamá, a la que acababan de asaltar, cuenta Carolina a LA NACION. "Relaté todo en detalle, di nombres de mi familia mientras iba en el taxi. En ningún momento miré la cara del taxista".
Llego a casa y tachero dice "conozco la zona donde va, la llevo". Enloquecida, le digo q sí, q bajo a buscar algo y salimos de nuevo. Espera.
Subo al taxi de nuevo, atiendo llamados, y en Lomas de Zamora (sí, íbamos a los pedos) se me ocurre mirar al tachero.
Ahora que pasaron ya varios días, Carolina repasa lo vivido cada minuto, recupera imágenes, sensaciones. "Conozco la zona", repite ella aquellas palabras del hombre al volante. "Claro, si vivió ahí durante siete años, si recorrió mil veces la calle en donde vivió siempre mi madre, en donde nacimos nosotras. Cómo se va a perder en esa diagonal que corta el ferrocarril". Pero entonces, ella sólo se limitaba a hablar por teléfono, a recibir llamadas, cada tanto miraba por la ventana. Notaba que el taxista estaba algo nervioso: fumaba sin parar, iba a toda velocidad, tocaba bocina en cada semáforo. "Volábamos en el auto. Pensé que iba rápido, que me estaba haciendo un favor después de lo que había escuchado del robo".
Lo vuelvo a mirar, no puedo creerlo. Hace 30 años q nos vimos x última vez. Leo el cartel con los datos q cuelga del asiento delantero. Es él.
¿Qué posibilidad hay de q en BA, en el día q salgo loca a ayudar a mamá, pare taxi y el q maneje sea mi viejo, al q no veo desde mis 7 años?
Y que me dé cuenta 25 minutos después.
Esos minutos vuelven. Lo que podría haber dicho o hecho. "¿Qué hago", se preguntó en esos instantes. Hablar, insultar, bajarse del auto, llorar. "Pensé en bajarme. Enseguida me dije que no, que si el destino nos había puesto ahí en ese momento era por algo", dice Carolina. "El faltó un montón de tiempo de mi vida, pero si mis viejos se hubieran separado bien seguramente lo hubiera llamado para contarle lo del robo de mi madre, para que me acompañara. Y ahí estaba. Necesitaba auxiliar a mi vieja y él me ayudó".
Todo eso pasó esta noche, chics. Si lo ves en una peli, no la crees.
No tenía idea si estaba vivo o muerto. Menos a qué se dedicaba.
Viajamos en silencio. Se prendió un pucho y no dije nada (pobre, qué iba a decirle). El círculo cerró perfecto.
El se dio cuenta porque me trajo a la casa q dejó hace 30 años, lo vi en sus ojos por el espejo retrovisor. Mis ojos, somos muy parecidos.
Eso cree Carolina. Que la cara los vendía. Que él no pudo no darse cuenta, pero que, como ella, no supo qué decir. Callaron.
Mi vieja no sabe, no podía agregarle algo +hoy. Le conté a @linearotativa x chat, en cuanto me dí cuenta.
Gracias x los mensajes.
Le pagué, le dí propina. Y lo perdoné.
Luego de eso, Carolina decidió contarles a su mamá y a su hermana lo que había vivido la noche del robo, ahora convertida en la noche en que se cruzó con su papá después de tres décadas. "Las invité a tomar algo en un bar y les conté. Mi hermana se emocionó; mi mamá dijo que sabía que tarde o temprano nos íbamos a cruzar con él". No dijeron más.
En Twitter, el medio que Carolina eligió para exorcizar su experiencia, sí se habló, sí se dijo. Hasta cinco días después se siguieron tuiteando comentarios sobre esta historia, que tuvo más de 7000 lecturas. "Me llegaban mensajes desde Miami, España, Ecuador y Colombia. La mayoría se mostró sorprendida, otros lo veían como una señal que en medio de tanto conflicto; una chica de Washington me contó que le pasó lo mismo con su mamá; un colega dijo que el otro día vio en la calle a su hijo de 14 años al que no veía desde bebe; una mamá me dijo que a sus hijos les pasa lo mismo con su padre, al que no ven desde hace décadas". Son las historias que recuerda de los cientos de intercambios que se generaron en la web.
"Las invité a tomar algo en un bar y les conté. Mi hermana se emocionó; mi mamá dijo que sabía que tarde o temprano nos íbamos a cruzar con él". No dijeron más.
A ella no la asusta la exposición, tener este diario colectivo. "Soy una usuaria demasiado activa de Twitter", reconoce. "Como era de madrugada y no tenía con quién hablarlo en ese momento lo compartí, no pensé que fuera a generar tantos comentarios", dice Carolina, que tiene más de 4300 seguidores en esa red social. "Con esto comprobé que las historias de vida se repiten y que hay mucha necesidad de expresarse".

DE ESTOS TEMAS NO OPINAMOS...

LA IMAGEN DEL DÍA...


“Es un modelo de desarrollo con inclusión social”, inició la entrevista el Ministro de Economía Hernán Lorenzino.
Y las "fuerzas imperialistas" de gente mala siempre complotan contra las buenas intenciones de la Argentina.
La periodista enviada desde Grecia Eleni Varvitsiotis a la Argentina quien estuvo en la Argentina durante 10 días a fines del año pasado. Llegó con un equipo de la televisión griega para producir un documental sobre la crisis económica de 2001 y sus similitudes con la situación que atraviesa su país Grecia declaró:
“Antes de la entrevista tuvimos un diálogo muy simpático, él me habló de sus vacaciones y de otros temas" sostuvo la entrevistadora.
El reportaje:
- “Tengo una pregunta simple para usted, que por estos días parece muy complicada"
“¿Cuál es la inflación de la Argentina en estos momentos?”.
- “Las estadísticas oficiales argentinas registran mes tras mes la inflación y esa es la inflación con la cual…. Es la única inflación posible… es la única oficina pública encargada y con capacidad técnica para medir cualquier estadística es el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos que depende del Ministerio de Economía”, contestó el intranquilo Lorenzino.
- “¿Pero de cuánto es en este momento?”
- “Creo que el acumulado de estos 12 meses es 10.2…”, respondió el ministro.
- “El FMI en diciembre dijo que impondrá sanciones al país por las estadísticas defectuosas que ustedes difunden, ¿qué van a hacer al respecto?"
Ante esta pregunta, el nervioso Lorenzino no pudo responder, pidió disculpas y dijo: “¿puedo cortar esto?”.
La cámara se apagó, pero siguió grabando el audio, y el ministro miró a su asesora y confesó: "Me quiero ir. Hablar sobre la inflación en la Argentina es complejo".

Esta asesora le explicó a la periodista: "Nosotros no hablamos ni con los medios argentinos de la inflación". Y la cronista griega retrucó: "Es el primer tema de la economía. Todos en la calle hablan de la inflación. Si yo no pregunto esto, no hago mi trabajo bien".
Y el Gobernador de Córdoba De La Sota se sumó a "las cargadas" de esta frase memorable y le contesta: "si querei ite, ite iendo nomá" (cordobés básico).

jueves, 25 de abril de 2013

NO SE NADA DE BARCOS...


La realidad argentina no para de regalar frases.

Tal vez ni llegue a saber
que casi le cante...
mejor me voy.
José Larralde.


ME QUIERO IR
 
 

Proponen modificación al Himno de Río Negro - Reforma del himno de Río Negro.


La propuesta de reformulación del Himno Oficial de la provincia de Río Negro, elevada por el Padre Presbítero Oscar Osvaldo Pérez, sobrino-nieto directo del autor de la letra original, Raúl Entraigas. El proyecto es de autoría de la comisión de Labor Parlamentaria e incluye una nueva estrofa y sustituye la palabra “pampa” por “golfo” en la estrofa final.
La segunda estrofa que decía “Ha dejado atrás el tiempo, ahora marcha rumbo al sol, sobre el alma del tehuelche, puso el sello el español”, se reemplazaría por “Patagónica su tierra, Junto al mar es bendición: ¡sus riquezas para todos construyendo la Nación!”.


Reforma del himno de Río Negro
Carta de lectores Diario "Río Negro", 25/4/2013.
Luego de dos años en suspenso, este año se ha retomado la iniciativa de la reforma del himno de la provincia de Río Negro. Particularmente no estoy de acuerdo con esta modificación; cambiar la frase "...sobre el alma del tehuelche puso el sello el español..." es tapar nuestro pasado. ¿Acaso no ocurrió así? El avasallamiento español sobre los pueblos originarios ¿no impuso su cultura, idioma y costumbres sin respetar las de los indígenas? Y recordemos que, según Galeano, murieron seis millones de indígenas en toda América. "Sobre el alma del tehuelche puso el sello el español" es parte de una historia no solamente rionegrina, sino más bien una realidad latinoamericana... no la neguemos borrándola.
Además, estas frases polémicas son las que invitan a pensar, a que expresemos distintas opiniones explorando nuestro pasado. No hagamos lo mismo que con nuestro himno nacional: nueve estrofas reducidas a solamente tres, se cambió por completo el espíritu de la letra sacándole las frases alusivas a España. ¿Alguien se acuerda de las frases críticas a la madre patria en nuestro himno? Es más: ¿alguien se hace la pregunta de por qué la cuarta estrofa habla de todos los países oprimidos por España? En 1900 el presidente Julio Argentino Roca las sacó con el pretexto de que en ese año la relación de Argentina-España había cambiado, que había que priorizar los lazos económicos... a costa de olvidar nuestro pasado diría yo.
Por otra parte, estaríamos violando una ley de propiedad intelectual al modificar una obra artística, sea letra o música. En todo caso, ¿lo correcto legalmente no sería hacer otro himno provincial?
Tendrían que realizar una consulta antes de que la Legislatura de Río Negro opte por la modificación: a los docentes, a los profesores de música, a los historiadores, intelectuales, integrantes de los pueblos originarios y sobre todo a nuestros alumnos, ¿qué mejor disparador que éste para fomentar ese "espíritu crítico" con el cual todos los docentes nos llenamos la boca?
Un debate sería muy bueno para conocer a los autores; por cierto, el de la letra (Entraigas) era nieto de un cacique... ¿realmente habrá tenido intenciones de discriminar llevando él sangre de un pueblo originario?
Tal como sucedió con nuestro himno nacional, que este año cumple dos siglos, borrar o cambiar sus frases originales y "polémicas" por otras color de rosa es traicionar el espíritu de una época, de un contexto que rodeó la creación de una obra. Es olvidar nuestro pasado.

Jorge Ariel Amuchategui - Bariloche.

Fragmento de "LA REFORMA DEL HIMNO DE LA PROVINCIA DE RÍO NEGRO" por CARLOS SCHULMAISTER, junio del 2011.
El himno provincial rionegrino es una obra intelectual, es creación de contenidos simbólicos que por lo mismo caen bajo el amparo de la ley 11723 de derecho de la propiedad intelectual. En consecuencia, no puede absolutamente nadie, persona física ni jurídica, meter mano en ella. Podrá reglarse la jerarquía de la obra y su utilización en la vida social pública y privada pero no puede desnaturalizarse su forma ni su contenido. Aun más allá de los plazos de protección legal de los derechos patrimoniales sobre la obra nadie puede desnaturalizarla ni hacerle cambios con atribución de autoría implícita al creador original; lo cual ocurriría si se suprimieran partes de la letra original o se incorporaran nuevas.

La propiedad de la obra, como derecho personalísimo de su autor no se extingue, por lo tanto no puede ser tocada jamás. Si la sociedad rionegrina estuviera desconforme con el actual himno tiene a su disposición el mecanismo legal correspondiente que es declarar concluido su carácter de himno provincial y convocar a la creación de uno nuevo en su reemplazo. Pero tendrán que ponerse de acuerdo previamente los representantes del pueblo en la legislatura para establecer las condiciones a las que deberán someterse los eventuales participantes de esa convocatoria. Entre otras -y no menos importante- que esa participación constituya una locación de obra sobre bases nuevas (no para retocar la obra del Pbro. Entraigas), de modo que la comisión a cargo pueda evaluar y contraproponer las modificaciones que tuviere a bien considerar.

No creo que el Pbro. Raúl Entraigas haya firmado un contrato previo con el gobierno provincial de aquellos tiempos para proceder en consecuencia a redactar la letra del posteriormente declarado himno de la provincia de Río Negro, ni tampoco creo que se la haya vendido o donado. Más razón, si así fuera, para que su obra sea intangible, como toda obra de creación intelectual.

En segundo lugar, connotar o directamente atribuir -como viene haciéndose desde hace mucho tiempo- que la letra del himno refleja directamente la cara frontal o la oculta (según sea el proponente) de la verdadera concepción de la Iglesia acerca de los indígenas patagónicos es una generalización tremendista digna de mejor causa.

Efectivamente, semejante suposición respecto de la Iglesia Católica no sería un despropósito si básicamente los hechos de la historia así lo corroboraran, como corroboran doctrinas y prácticas espantosas en contra de ciertos hijos de Dios en todos los tiempos y lugares donde estuvo presente. Esto es comprobable en la misma producción intelectual teológica, en la historia de la Iglesia y en la historia universal. ¡Cuánto más habrá de serlo en los libros de autores independientes!

Sin embargo, no es el caso para la Patagonia (y me remito a la nuestra, la de Argentina), precisamente por su ausencia. Recién en 1875 tendremos a la organización salesiana en estos lares realizando una obra de extraordinario carácter benéfico, la cual debe ser estudiada y revalorizada aun admitiendo que no haya sido perfecta, como lo es toda obra humana.

Con frecuencia suele negarse lo dicho en el párrafo precedente, tanto por ser fruto de la ignorancia (muchas veces académicamente calificada), como también de los tics izquierdosos de moda centrados en el cliché de que la cruz, la espada, la sotana y la bota son a priori intrínsecamente perversos al igual que el capitalismo (“axioma” que nace habitualmente en las casas de estudio públicas de este país laico), pero especialmente por obra del tremendismo sociopolítico de la cultura argentina actual, habida cuenta de que la estética bizarra desmesurada cotiza muy bien en la feria de las vanidades politiqueras.

No por nada es más fácil criticar a la Iglesia como un todo de características homogéneas, sin establecer diferencias (las cuales no sólo existen sino que deben ser reveladas en toda búsqueda de verdad), mientras que por otra parte -al considerarse como verdad de sentido común el supuesto genocidio perpetrado por el Gral. Roca en la conquista del desierto- se soslaya al ideólogo emblemático de la “depuración” racial que fue Sarmiento.

Y lo que más asombra es que ese doble standard hermenéutico y esa ausencia de crítica estén presentes en la obra escrita y en la divulgación mediática por algunos historiadores actuales muy famosos que algunas veces han dicho ciertas verdades. Habrá que recordarles que la obligación de todo historiador es decir siempre la verdad, pero toda la verdad.

En tercer lugar, la referencia en la letra del himno a que “sobre el alma del tehuelche puso el sello el español” es un recurso expresivo del Pbro. Entraigas ya que los españoles no tuvieron prácticamente contacto con indígenas de la Patagonia, menos aún con los tehuelches. Ni tuvieron los sacerdotes católicos contactos permanentes con ellos ni con ninguna etnia patagónica como para inferir o hallar que en este territorio existieron procesos comprobados de deculturación de las etnias locales.

En cuarto lugar, que si la conversión o la “evangelización” fue en líneas generales una imposición autoritaria en Hispanoamérica (así había sido en casi todo el mundo), como lo demuestra acabadamente la historia que no está abonada a la leyenda rosa, la conversión religiosa de los nativos fue a la larga un fenómeno impresionante hasta el día de hoy, producido con notas de sincretismo religioso que le proporcionan autenticidad. De modo que hoy, cuando existen 200 millones de indígenas y casi otro tanto de mestizos que profesan el cristianismo, es una muestra de soberbia pretender –como se oye a menudo- que ellos abominen de sus actuales creencias y vuelvan a sus antiguos dioses para que los preceptistas actuales de la Revolución, sean los perimidos del marxismo o los refulgentes de la New Age, les den su bendición y su acompañamiento solidario.

Eso no es solidaridad sino paternalismo y autoritarismo cultural. Por otra parte, si con la cuestión de los derechos humanos se pretende criticar y revisar toda la historia universal acabaremos cuestionando a Jesucristo por no haber condenado expresamente la esclavitud.

En este sentido sugiero que se piense que esa Iglesia que obligaba mediante el Requerimiento a una conversión religiosa cruel e incomprensible de los indígenas lo hacía basándose en que lo que uno consideraba que era lo mejor para uno y su descendencia debía ser puesto al alcance de los demás, aunque no fueran de la raza blanca.

Ello era así a diferencia del pensamiento de los ingleses, los otros conquistadores y colonialistas principales de la época, quienes siendo supuestamente tan cultos (y esto es otra estúpida creencia muy difundida) no le daban su misma religión a los negros del África ni a los nativos del Asia porque sabían que no podrían estar luego juntos, el amo y el esclavo, en la misa y arrodillados ante el mismo Dios. Semejante hipocresía no se la bancaban, así que pusieron las cosas en claro: “los hijos de Dios somos nosotros y ustedes son los hijos de vuestros dioses”.

En cambio, en Hispanoamérica era común que nodrizas negras amamantaran criaturas blancas cuando sus madres no tenían más leche en sus pechos. En la misma situación un amo inglés cuyo hijo hubiera sido amamantado por su esclava la habría asesinado inmediatamente por considerar que había contaminado a su hijo.

En igual sentido, el mestizaje entre blancos e indígenas fue normal en Hispanoamérica, no así en las áreas coloniales anglosajonas. Por extensión, pretender hoy, como pretenden, ciertos revisadores de la historia, que los pueblos mestizos, o sea la gran mayoría de este subcontinente, abominen de una de sus vertientes genéticas fundadoras, y por extensión de la cultura proveniente de sus padres, es otra muestra del tremendismo y la barbarie de algunos defensores de los pueblos originarios.

Siguiendo con esta estupidez tendrían que ir al Asia nuestros tremendistas que quieren volver a la supuesta etapa de comunidad primitiva para predicar que los asiáticos orientales, hoy en gran medida mestizados e integrados socialmente vuelvan a buscar una supuesta pureza racial que sólo existe en las mentes afiebradas de una intelectualidad que atrasa en lugar de anticipar.

De modo que, si todo tiene que ver con todo, cuando se habla de cambiar la letra del himno rionegrino no se puede hacer sin tomar en cuenta consideraciones como las precedentes, que van más allá del procedimiento y las peripecias del ajetreado “cuentaporotismo” legislativo de estos tiempos electorales.

Paso a la cuestión de incluir “el mar” porque el Pbro. Entraigas no lo mencionó (¡…!), o a la de reemplazar la palabra “pampa” por la de “estepa” cuando se mencionan las zonas típicas de nuestra provincia.

Primeramente remito la cuestión a las consideraciones precedentes sobre la intangibilidad de la obra intelectual. Por lo demás seré breve: dentro de cincuenta años no faltará quien proponga reformar el himno provincial porque no incluye a la atmósfera. ¡Como si de semejante inclusión redundara una cuestión de justicia que no sé si llamarla geográfica (en realidad sería una falacia) o política (pues si esto constituye hacer justicia sigamos con los himnos municipales, con los escudos municipales para uso oficial y los distintivos populares equivalentes a la escarapela nacional para la muchachada y terminemos declarando luego a cada municipio “Zona libre de injusticia”. ¡Y que los responsables no se olviden de construir los correspondientes letreros (luminosos, eso sí, para las horas de la noche) y de colocarlos a la entrada de cada localidad!

Simplemente, quiero marcar la diferencia entre administrar y gobernar. Lo primero es mover, modificar, retocar, reglamentar lo existente, lo dado, y nada más, por más que muchas modificaciones de lo existente podrían tener una gran relevancia si fueran hasta la médula de los problemas, lo que habitualmente no es así sino un simple “hacer como si…”.

Gobernar, en cambio, es crear, es trabajar con el futuro, no con el pasado. Es imaginar lo bueno y lo eficaz que todavía es un inédito, pero es un inédito posible que compromete el futuro de nuestros descendientes. Por eso, para administrar no hace falta más que dar las consignas y poner los empleados correspondientes a trabajar. Para gobernar, en cambio, se necesitan personas inteligentes, creativas, comprometidas con las personas, no con intereses propios, de facción o de empresa; personas que hagan menos espamento pero que produzcan más de eso que la mayoría estamos esperando.

Fragmento del texto de Inés Lazzarini "Sobre el proyecto de reforma del Himno de Río Negro"
No estaba en el animo de los impulsores de la iniciativa interpretar que la letra del Himno tuviera connotaciones discriminatorias para con los pueblos originarios, porque de sus versos no se traduce esa sutil inferencia.

El padre Raúl Entraigas falleció en 1977 y no pudo saber ni imaginar que su poesía pudiera despertar resentimientos en algunos que opinan que sus versos tienen connotaciones discriminatorias para con la etnia originaria de estas tierras, o que los mismos no guardaban relación con el entorno geográfico de su provincial natal. Nada mas lejos de la intención del padre Entraigas. Su abuela era Tehuelche de pura cepa, casada con el cacique Miguel Linares, el renombrado Mayor Linares afincado en la zona de San Javier. Entraigas era nieto de Tehuelches.

Quienes lo conocimos podemos dar fe que tendría la respuesta acertada para aventar tamaños despropósitos, pero no quiero incursionar en estos debates que para nada contribuyen a edificar la sociedad a la que tanto aspiramos, en convivencia y armonía, para superar diferencias y divergencias.


Y DICE AHORA GUILLERMO PIRRI ARGENTINO:
EL PADRE ENTRAIGAS SI QUE ESTABA ORGULLOSO QUE CORRIERA POR SUS VENAS SANGRE DE INDIOS 
¿DÓNDE DISCRIMINA, CHAMIGO...?
REPONSO POR EL PADRE ENTRAIGAS.
“Quiso el Cielo corriera por mis venas

la sangre de esos indios

y me dio la tonsura y el acetre,

y la lira y el ritmo

para que yo escribiera con mis lagrimas

este responso amargo y dolorido,

y por eso hoy no canto,

hoy sollozo, hoy suspiro:

esta rima es un rezo

y estos versos, un rito...”

miércoles, 24 de abril de 2013

SINTONÍA FINA, WAGNER Y ADOLFO HITLER.



"LA SINTONÍA FINA TIENE MÚSICA DE RICHARD WAGNER"

ESCUCHÉ, AL PASAR, POR TELEVISIÓN NO RECUERDO QUIEN LO DIJO.
SOBRE LA PALABRA SINTONÍA FINA LEO POR INTERNET:
En realidad el término “sintonía fina” es un eufemismo argentino, ya que proviene de otro similar que es “ajuste fino” o “ajuste muy fino” proveniente de una disputa entre Keynesianos y monetarista  (M. Friedman). Cuando en los sesenta comienza la crisis del Estado de Bienestar y los monetaristas señalan que hay que hacer la denominada “corrección de errores” [deficit fiscal, etc.], para no decir el término “ajuste” que era una palabra (o una mala palabra) usada en la crisis del año ‘30 que generaba mucha resistencia entre los propios economistas y provocaba temores en la “memoria histórica” de los ciudadanos, es que utilizaron el término “ajuste fino”, incluso los más ortodoxos “ajuste muy fino”, pero al igual que la “sintonía fina” se trata de un “ajuste” al fin. Conceptos de Carlos Gelsi.
¿y que tiene que ver Ricardo Wagner?...
"Cuando escucho a Wagner, siento ganas de invadir Polonia" dijo una vez  Woody Allen.
En el año 1933 llega al poder al poder de Adolfo Hitler, un gran cambio.
Las relaciones de la casa Wagner con Adolfo Hitler se remontaban desde el año 1923 respetuoso admirador del alemán Ricardo Wagner.


Dicen que Hitler lo consideraba  el redentor de la música y  el redescubridor del sublime y superior arte alemán y ordenaba: "Arrodillaos ante Él: de lo contrario, iréis a pasar unas vacaciones en Auschwitz". Y en su momento Wagner tuvo posturas antisemitas y era uno de los compositores de Hitler.


UN DIVERTIMENTO DE GUILLERMO PIRRI ARGENTINO.

martes, 23 de abril de 2013

Adiós al viejo caudillo por Jorge Castañeda.

Tuve el gran privilegio de prologar el libro de don Mario José Franco “Mis Reflexiones” y me confió la responsabilidad de ordenar sus originales para darlos a la imprenta.
Mientras los ordenaba y corregía pasaron ante mis ojos años y años de historia del peronismo rionegrino vistos por su principal protagonista, uno de los hombres que mantuvo trato directo con el General Perón y que supo abrevar en lo más granado de la doctrina nacional de los grandes pensadores como Scalabrini Ortiz y Jauretche entre otros.
Desde sus orígenes políticos don Mario recién venido de Mendoza tuvo contacto directo con la política bravía que se ejercía en aquellos años de la resistencia donde se jugaba la vida por una idea y había que recorrer la geografía provincial –entonces territoriana- con un esfuerzo y una pasión que sabía imponerse ante tantos obstáculos, dejando sola a la familia por mucho tiempo y no sabiendo si se regresaría a casa.
Allí trabo amistad con mi tío Jorge Francisco Castañeda, nacionalista de pura cepa, y con los hombres y mujeres de buena voluntad de cada uno de los pueblos y ciudades rionegrinas, que veían en el caudillo reginense un referente indiscutido para gobernar la provincia.
Y así fue. Nadie podrá negar que el gobierno de Mario Franco en la provincia de Río Negro, en el corto tiempo de su mandato no llevara una verdadera transformación hasta los últimos rincones de la geografía provincial, rodeado de funcionarios que en su gran mayoría dieron sobradas muestras de capacidad, honestidad y militancia.
Será siempre recordado el plan de salud y la política educativa sin dudas unos de los mejores que ha tenido el país en mucho tiempo. Y también la creación de organismos hoy fundamentales en la vida de los rionegrinos.
Tuvo don Mario que pagar el alto precio de estar preso después del golpe del 76 y según lo cuenta emocionado en su libro se salvó de ser arrojado al mar en los tristemente célebres “vuelos de la muerte” y de sufrir varios atentados en su vida. Cuando después se encontró con Harguindeguy este le dijo que eso “eran cosas impersonales y que hoy le tocaba a uno y mañana a otro”.
Muchas veces conversé durante horas cuando nos encontrábamos y soñábamos con un peronismo mejor y con una provincia en marcha. No le gustaba para nada la dependencia del distrito como un apéndice del movimiento nacional. Siempre decía que tenía características distintivas y era una gran verdad.
Hombre de fe, siempre acompañó la labor sacerdotal en el Alto Valle y dedico varias páginas para reseñar el trabajo misionero de sacerdotes amigos.
Don Mario Franco sabía porque así lo decía al igual que el General Perón que “conducir no es mandar, sino persuadir” y así fue cuando le tocó en suerte dirigir el Partido Justicialista de Río Negro.
Hasta hace poco tiempo estaba siempre preocupado por su pasión “la política” la que vivía de manera visceral como solo lo hacen los elegidos para desposarse con “esa veleidosa mujer”.
Seguramente el tiempo que nunca trabaja en vano le dará a Mario Franco la “hojita de laurel que supo conseguir” como decía Leopoldo Marechal, el poeta depuesto.
Don Mario Franco puede decir como el San Pablo el Apóstol “que ha corrido la buena carrera” y por eso será siempre recordado en quienes fuimos sus amigos.