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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

domingo, diciembre 27, 2015

Los paisajes cordilleranos, un imán para el descanso del poder por Verónica Bonacchi.

Las ciudades cordilleranas de Neuquén y Río Negro han sido a lo largo de la historia el refugio de mandatarios, reyes y príncipes para esos días en los que no cuenta la agenda oficial.
La mayoría de los presidentes argentinos pasó algunos días en Bariloche, en San Martín de los Andes o en Villa La Angostura, pero también visitaron la región los reyes de Holanda, el sha de Persia (Irán), el emperador Hirohito de Japón y el expresidente Bill Clinton, entre otros.

El lugar más emblemático de esa región es sin dudas la residencia El Messidor. El pequeño castillo de estilo francés no tiene grandes lujos, excepto por su cuidado jardín y su elaborado menú. Pero todos los que pasaron por este lugar, que pertenece al gobierno de la provincia de Neuquén desde 1964, destacan la tranquilidad y sobre todo, la discreción de su personal.
Allí se hospedaron para descansar los presidentes Juan Carlos Onganía (que incluso ordenó mejorar el camino que une La Angostura con Bariloche para que circulara sin problemas el camión que transportaba sus pertenencias desde Buenos Aires), Raúl Alfonsín y Carlos Menem, además de visitantes extranjeros como el dictador paraguayo Alfredo Stroessner, el rey Juan Carlos I de España y el emperador japonés Hirohito.
Fue de ese discreto lugar de donde Menem regresó con la misteriosa picadura de una "chaqueta amarilla" que le dejó la cara inflamada y que sirvió para disimular una cirugía estética.
Y fue ese lugar donde, en julio de 1989, Alfonsín eligió quedarse dos meses para superar el mal trago de haber dejado el poder antes de tiempo. También estuvieron el expresidente Fernando de la Rúa, pero cuando era senador; su exvice Carlos "Chacho" Álvarez y la exministra de Desarrollo Social Graciela Fernández Meijide.
Lo de María Estela Martínez de Perón, en cambio, no fue en plan de descanso: estuvo siete meses detenida por la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, tras ser depuesta el 24 de marzo de 1976.
No fue la única detenida en una residencia del sur.
Varios años antes, en 1963, otro presidente, el derrocado Arturo Frondizi, fue recluido en un hotel sobre la costa del lago Nahuel Huapi, a 23 kilómetros del centro de Bariloche.
De marzo a julio del 63, Frondizi estuvo encerrado en el tercer piso del actual hotel Tunquelén, una construcción de piedra en la que permaneció custodiado por doce guardias que se distribuían por todo el lugar.
Durante su gestión, Frondizi había elegido Bariloche, y más precisamente el emblemático Llao Llao para firmar una declaración conjunta con el entonces presidente norteamericano Eisenhower.
El majestuoso hotel barilochense también es uno de los predilectos del poder. Sólo basta mencionar que fue elegido por Menem para realizar en 1995 la V Cumbre Iberoamericana, que reunió a 23 jefes de Estado y de Gobierno. Y en agosto de 2009, también allí se realizó la cumbre de la Unasur, de la que participaron 12 mandatarios.
El imán del sur se activa sobre todo cuando se trata de días de descanso y rélax, de esos momentos que pretenden ser un paréntesis de los ajetreadas reuniones de trabajo.
Bill Clinton estuvo allí en 1997, con su mujer, Hillary, y fue recibido por el entonces gobernador rionegrino Pablo Verani. Un día después se les unió el siempre dispuesto a codearse con famosos Carlos Menem, quien voló especialmente para ir a ver al entonces presidente de los Estados Unidos. Juntos salieron a cenar, fuera de protocolo, a un conocido restaurante que todavía hoy exhibe como trofeo la foto de los mandatarios en el lugar.
Parece que Menem fue uno de los más asiduos visitantes de la región cordillerana. A la cumbre y sus viajes a Bariloche y Villa La Angostura hay que sumarles sus varias escapadas a San Martín de los Andes: el riojano solía pasar los fines de semana largos en Las Mil Rosas, un coto de caza y pesca de lujo, ubicado muy cerca de la hostería El Viejo Botín, que había comprado el polémico empresario Alfredo Yabrán.
Además del paisaje imponente, la cordillera parece darles la posibilidad del descanso y una relativa privacidad. Una combinación que evidentemente resulta tentadora a la hora de elegir cómo descomprimir las comprimidas agendas.

Publicado en Diario "Río Negro" (edición Nro. 24209), sábado 26 de diciembre de 2015, página 3 - Imágenes y comentarios de las fotos de la misma nota.

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