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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

lunes, 29 de febrero de 2016

Quitaron el mapa de Islas Malvinas de las paredes del Consulado Argentino en Londres.

Una ciudadana argentina fue a hacer un trámite al consulado argentino en Londres y descubrió que quitaron el mapa de Malvinas reivindicando nuestra soberanía.
(Agencia El Vigía- 26/02/16)- Laura Gómez es residente argentina en Londres desde hace 7 años y esta mañana concurrió al consulado argentino a tramitar su DNI. Allí, se encontró con la novedad y decidió enviarnos las fotos que muestran la diferencia.

Hasta el año pasado, la pared más visible al público de ese edificio estaba cubierta, como se ve en una de las fotos, por un enorme mapa que reafirmaba que las Islas Malvinas son argentinas.

El Cónsul General Holger F. Martinsen dispuso que esa gigantografía sea retirada, y lamencionada ciudadana argentina decidió denunciarlo. Recordemos que el nuevo embajador argentino ante Gran Bretaña es Carlos Sersale di Cerisano.


Ex combatientes de Malvinas transmitieron a Agencia El Vigía su indignación y anticiparon que harán el reclamo correspondiente.

Una relación fría, apenas institucional y marcada por un mutuo desinterés por Walter Curia.

¿Qué expresa ese gesto?
Con Francisco, ni siquiera los vaticanistas pueden responder a eso. Aunque bien mirado, son quienes menos entienden al papa argentino; ya llevan años en vano intentándolo.
Bergoglio ha dejado testimonio ayer de su malestar con Mauricio Macri. Nada que no hubiera hecho antes con otro presidente argentino. Hay que revisar las fotos junto a Néstor Kirchner en la catedral de Buenos Aires en los primeros años de su gobierno para encontrar un antecedente. De aquel presidente molestaban su intemperancia y cierta violencia verbal, propias de su estilo de construcción política. "A mí la Iglesia no me interesa", solía decir Kirchner en privado. Terminó por mudar los tedeum al interior del país para evitar admoniciones del entones cardenal. De aquellos recelos estaban atentos sólo los argentinos. Pero en Roma, es urbi et orbi.
La distancia con Macri podría encontrar razones parecidas. El presidente no necesita poner en palabras que a él tampoco le importa mucho la Iglesia fuera del ámbito de lo protocolar. Es algo visible. Curioso, pero podría haber aquí un punto en común con Kirchner.
Quien representó una ruptura en la relación de estos dos presidentes con el cardenal Bergoglio, primero, y el papa Francisco, luego, ha sido Cristina Kirchner. La presidenta completó siete encuentros con el papa en los menos de tres años en que coincidieron como jefes de Estado. Superó incluso el encantamiento entre Menem y el papa polaco Wojtyla de los años del poscomunismo.
Para un dirigente que ha tenido acceso frecuente a ambos, el secreto de aquella relación es del orden de las jerarquías. "Cristina se subordinó a Bergoglio, encontró en él alguien que la condujera, que le llenara un vacío. Y al papa eso le gustó".
Francisco y CFK, según esta interpretación, construyeron una relación de complicidad. Algunos ejemplos: intercambiaban notitas de diez líneas con algún pedido o cosas así con un emisario informal. Compartieron posiciones sobre política internacional, sobre la situación en Siria, por poner un caso. Cristina pasó por Roma antes de su último mensaje en la ONU. Cuando habló en Nueva York, habría expuesto cosas que le pidió el papa.
De la distancia de aquel acto en Tecnópolis el día de la consagración de Francisco, en marzo de 2013 -cuando Cristina aludió a la llegada de a Roma de "un papa latinoamericano"- a los almuerzos de tres horas en Santa Marta mediaron también otras cuestiones. Entre algunos miembros de la Iglesia argentina es común escuchar que la entonces presidenta adoptó a Francisco como su pastor y se entregó a él espiritualmente: la bisagra habría sido la confesión de cuestiones reservadas, de su intimidad, en las que encontró en el papa comprensión y piedad cristianas.
La única desavenencia habría sido la candidatura en Buenos Aires de Aníbal Fernández, impulsada por CFK y resistida por el papa, y con la que el peronismo perdió la elección después de casi 30 años. Cristina Kirchner defendió su elección: ha dicho que ningún otro dirigente la defendió como Aníbal F. en las horas difíciles que siguieron a la muerte del fiscal Nisman, si se exceptúa la muerte de Kirchner, el trance más duro de su presidencia.
No hay nada más lejano a todo aquello que una relación institucional, como propone Macri para su vínculo con el papa. La canciller Susana Malcorra ha enfatizado esa línea desde el primer día, para desconcierto de Bergoglio, que se inclina por un vínculo más humano, incluso de privilegios, con sus compatriotas. Cuestión que molestó todos estos años en la Curia romana. "Nos odian", confiesa un diplomático.
Detrás de todo esto están las diferencias que ya mantenían Macri y Bergoglio en Buenos Aires respecto de la unión civil y el matrimonio igualitario. El cardenal siempre procuró que ese primer contrato no se celebrara en su ciudad. No lo consiguió.
Ayer nada parece haber sido del gusto del papa. Las fuentes mencionan cierta desconfianza por las ideas de hombres de la delegación "promotores del relativismo y la cultura de lo efímero", según un exégeta de Bergoglio. Incluso habría desconcertado al papa la presencia de la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, sobrina de Tarciso Bertone, último secretario de Estado del Vaticano y quien mantuvo un sonoro enfrentamiento con Bergoglio que le costó el cargo.
¿Puede distraerse el papa con estas cuestiones? Se sabe: nada de lo humano ni de lo político le es ajeno a Bergoglio.
Publicado en Diario "Río Negro", domingo 28 de febrero de 2016.

Invap ayudará a mejorar los costos del campo con el uso de satélites. Se asociaron para el diagnóstico satelital de suelos. Permitirá reducir los costos de la fertilización.

El empleo de información satelital para conocer en detalle las características agroecológicas de cada metro cuadrado de terreno, sin necesidad de tocarlo, y lograr así cultivos más eficientes no es ciencia ficción.
En esa línea de trabajo incursiona el grupo Los Grobo Agropecuaria en sociedad con Invap, la empresa estatal rionegrina de reconocida experiencia en tecnología aeroespacial e informática. Ambas conformaron hace ya más de un año la firma Frontec.
Gustavo Grobocopatel, titular de la empresa familiar que es la primera productora de trigo y la segunda de soja del país, llegará el jueves a Bariloche con el presidente Mauricio Macri para presentar a Frontec en sociedad y hablar sobre las proyección del emprendimiento.
En diálogo con "Río Negro", Grobocopatel dijo que el trabajo conjunto con Invap tiene ya una historia de dos años y apunta a "vender servicios para la agricultura de precisión y monitoreo on- line". Según explicó, las imágenes satelitales permiten "mapear" con alta precisión las condiciones de fertilidad del suelo, lo cual permite evitar el derroche de fertilizantes y otros insumos.
Dijo que la información disponible se traduce en una mayor eficiencia en el manejo de recursos y también asegura "un menor impacto en el medio ambiente". Vaticinó que su aplicación a la producción de alimentos "va a crecer rápidamente".
Los satélites captan "el índice de verdor" de los campos, metro a metro, y eso permite definir con exactitud la fertilidad de cada sector. "Yo lo comparo con la aparición del microscopio -describió Grobocopatel-, ahora se ven cosas que antes no se veían".
Hasta ahora, con la metodología tradicional, el productor aplica fertilizantes de manera uniforme o "por promedios", sin tener en cuenta la "heterogeneidad" natural del campo.
Grobocopatel dijo que "con la nueva tecnología se empieza a detectar esa heterogeneidad y de algún modo a alterar las cuadrículas". En algún momento la visión aérea de un campo cultivado ya no será un damero de ángulos rectos sino que deberían aparecer las sinuosidades propias del aprovechamiento más eficiente de la tierra.
El empresario dijo que el proyecto desarrollado por Frontec sólo tiene dos o tres equivalentes en el mundo, pero se diferencian por "la capacidad de innovación" y a su juicio el concebido en la Argentina es "el que tiene mejor resuelta su utilidad práctica".
En el último año la empresa efectuó un ensayo sobre 50.000 hectáreas de trigo y maíz en la Pampa Húmeda, pertenecientes a Los Grobo y a otros productores. El resultado fue auspicioso: permitió reducir un 25% la cantidad de fertilizantes empleados.
Grobocopatel dijo que no es tan fácil estimar si también mejora la productividad, ya que "este fue un año extraordinario, con buenas lluvias" y habría que determinar si el rinde hubiera sido el mismo o no con la forma de producción tradicional.
Una vez que cuenta con el mapa del campo y el respectivo monitoreo on line, el productor coloca un chip en su máquina automatizada, que de inmediato aplica los fertilizantes en dosis variables. Si no cuenta con el equipamiento puede hacerlo en forma manual.
Grobocopatel señaló que la propuesta elaborada con Invap apunta a resolver "lo que se viene" en el mundo de la agricultura, que es "un ajuste en los costos". Llamó a la nueva etapa "la segunda ola" y la definió como "la agricultura por ambientes", cuando la primera ola fue "la de la biotecnología y la siembra directa".
Otra de las posibilidades es exportar el servicio y Frontec comenzó a incursionar en ese terreno.
El empresario refirió que "Invap aporta el software y su conocimiento tecnológico", mientras que la firma a su cargo brinda su experiencia en el campo y el conocimiento sobre los servicios y "lo que necesita el productor".
Publicado en Diario "Río Negro", 28 de febrero de 2016.

domingo, 28 de febrero de 2016

Más fósiles en la Patagonia: hallan parque jurásico en Santa Cruz. Abarca una superficie de 60.000 km².

Un equipo científico argentino anunció el descubrimiento de un yacimiento de fósiles de la era jurásica, de entre 160 y 140 millones de años, y que abarca una superficie de 60.000 km² en la Patagonia, en el que vienen trabajando hace varios años.
"No existe otro lugar en el mundo que contenga la cantidad y la diversidad de fósiles del Jurásico como tenemos en este lugar", declaró Juan García Massini, líder de la investigación y miembro del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica (Crilar) dependiente del Conicet.
El sitio fue hallado hace cuatro años en el centro-norte de la provincia de Santa Cruz aunque fue dado a conocer esta semana por el sitio Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTyS) de la Universidad de La Matanza (UNL), luego de la publicación de un informe en la revista especializada Ameghiniana.
"Los fósiles están en la superficie, porque la erosión expuso a las rocas y se puede ver el paisaje tal cual era en el Jurásico: cómo se distribuían las aguas termales, las lagunas, los arroyos, las plantas y demás componentes del ecosistema", dijo el científico.
Publicado en Diario "Río Negro", 28 de febrero de 2016.

Miguel Ángel Pichetto: "No me banco que me corran por izquierda".

El presidente del bloque Frente para la Victoria en el Senado, Miguel Pichetto, ratificó que su bancada le dará apoyo al gobierno nacional para aprobar las leyes que permitan a la Argentina salir del default y reconoció malestar con los referentes más duros del kirchnerismo. "No me banco que nos vengan a correr por izquierda diciendo que somos la derecha", afirmó.

El senador resaltó que resolver el litigio con los fondos buitre implica "continuar y terminar una tarea que comenzó Néstor Kirchner", al tiempo que sostuvo la Argentina "tiene que entrar en el mercado financiero y de capitales", pero descartó otorgar "un cheque en blanco" al Gobierno en el debate parlamentario sobre estos temas.

"No estoy dando un cheque en blanco. Queremos conocer la oferta. Es un debate que hay que dar en el Congreso", sostuvo Pichetto en una entrevista publicada este domingo por La Nación. "Tiene que venir el ministro de Finanzas a explicarlo y vamos a convocar a gobernadores, intendentes y los sectores financieros, empresarios y productivos de la Argentina", completó.

El dirigente rionegrino puntualizó que "hay que continuar y terminar una tarea que comenzó Néstor Kirchner" cuando "puso en marcha un mecanismo de salida del default exitoso" y que con el segundo canje realizado durante el mandato de Cristina Kirchner "llegamos al 92%, estuvimos muy cerca de resolver el tema holdouts".

"Ella también ordenó la resolución de los problemas de deuda en moneda extranjera con el Club de París, con el Ciadi y la expropiación de YPF", rescató Pichetto a la vez que marcó que "la Argentina tiene que entrar en el mercado financiero y de capitales".

Al ser consultado sobre las críticas que surgieron desde un sector del kirchnerismo, el más duro y alineado con La Cámpora, el presidente del bloque afirmó: "No me banco que si trabajamos en función de los intereses de las provincias y defendiendo el interés de los trabajadores nos vengan a correr por izquierda diciendo que somos la derecha. Ese discurso no lo tolero".

En tanto, el jefe de la bancada mayoritaria en la cámara alta consideró "importante y significativo" el mensaje del presidente Mauricio Macri "de reconocer el derecho de las provincias a percibir el 15%" y si bien se mostró comprensivo sobre "el déficit fiscal" apuntó que "hay medidas, como la eliminación de retenciones a la minería y de reducción a la soja, que impactan en los municipios y en la obra pública".

"Cuando vemos estas cosas, reclamamos decisiones equilibradas. Esperamos que pueda haber un acuerdo con los gobernadores como un acto de responsabilidad institucional. Mucho más cuando este gobierno no tiene mayoría en las cámaras", subrayó.

Respecto de la agenda de su bancada en el Senado, Pichetto enumeró la discusión de las escalas de Ganancias (pidió que "el Gobierno reflexione y podamos discutir un piso más razonable"), "el aumento desmedido de precios, la brutalidad del ajuste de tarifas" y "la lucha contra el narcotráfico, que requiere instrumentos mucho más fuertes".

Consultado por la posición intransigente de un sector del bloque respecto del Gobierno, Pichetto dijo estar "acostumbrado a conducir en la diversidad". "Hay que mantener la unidad", destacó el senador, pero también "tener una construcción racional y responder a los requerimientos de las provincias y municipios donde tenemos responsabilidad de gobernar". "Si aparecemos con una actitud de bloqueo, la sociedad nos va a descalificar", concluyó.
Publicado en Infobae, domingo 28 de febrero de 2016.

La imagen que apareció en el cielo por la visita del Papa Francisco a México.

Una figura que asemeja la imagen de Jesucristo crucificado apareció en el cielo el pasado sábado, y fue captada por un hombre en Ciudad JuárezMéxico.

Según, Salvador Echaniz Valencia, de 39 años, acudió a un medio mexicano para mostrar la foto que tomó con su teléfono celular, mientras caminaba acompañado por su madre.



“La tomé el sábado a las diez de la mañana, iba yo con mi mamá que está enfermita y ella me señalaba hacia el cielo que se veía esa imagen. Se me hizo algo muy interesante ahora con la venida de el Papa”, explicó.

Su madre, Alma Valencia de Echaniz, tiene 69 años, quien padece diabetes, presión alta, ha sufrido tres infartos cerebrales. Esta mujer ya no puede hablar debido a esos malestares, pero con señas y balbuceos alertó a su hijo sobre la imagen en el cielo.

“Ese tipo de manifestaciones es muy raro en estos tiempos y más aún con lo de la venida de el Papa, y pues yo creo que es algo importante que debemos de analizar”, declaró.

Salvador asegura que las personas a las que ha mostrado esta fotografía de inmediato reaccionan con asombro. “Se quedan muy impactadas porque sí, realmente sí se precia muy bien la imagen de Dios nuestro señor”, dijo.
http://www.esmitv.com/noticias/la-imagen-en-el-cielo

Protagonistas: Arturo Frondizi por Félix Luna.

Cuando conocí a Arturo Frondizi, en algún impreciso momento de 1946, tuve la impresión de que era un personaje notable. Después, al tratarlo más íntimamente (estoy hablando de los años inmediatamente anteriores a la caída de Perón) me ganó la certeza de que se estaba convirtiendo en un líder de características excepcionales. Y después de 1955, cuando encabezaba una franja amplia del radicalismo y conquistó la candidatura presidencial, no tuve duda que en lo que iba del siglo, el país no había contado con político tan completo como él.
Ese hombre, que todavía no había cumplido 50 años. Era, sin duda, un tipo superior, pero además, distinto a la fauna de los políticos de la época. No intentaba seducir ni halagar. Era de trato seco y preciso, sin palabras innecesarias. Se tuteaba con muy pocos, no prodigaba abrazos y aun a la gente que trabajaba a su lado llamaba por su apellido, nunca por su nombre de pila y menos por su sobrenombre. Alto, delgado, con esos anteojos que le daban un aire de “scholar”, estaba al tanto de todo, manejaba las informaciones más disimiles y conocía tan bien las internas del gobierno de la Revolución Libertadora como lo que ocurría en el más remoto comité partidario, además de las cifras de producción de petróleo y los logros o fracasos de la democracia cristiana en Italia.
Su oratoria proponía un estilo nuevo en los usos políticos argentinos, con su bella voz abaritonada y su impecable dicción, sin efectismo y prescindiendo de los recursos retóricos a los que se apegaban, en general, los dirigentes radicales. No ocultaba su ambición, pero la motorizaba sobre un pensamiento coherente y lógico que vertebraba su estrategia: restablecer la democracia con inclusión del peronismo, lanzar al país por el camino del desarrollo, no desdeñar ningún apoyo y dejar de lado los slogans que durante muchos años habían bloqueado el acceso de la Argentina a los bienes que hacían posibles los tiempos contemporáneos. Este pensamiento, lo fue transmitiendo a sus seguidores, que así pudieron contar con una formidable plataforma ideológica. Por eso, la consigna de la UCRI en la campaña electoral para constituyentes  (1957) y la presidencial (1958) fue “Frondizi y el Programa”
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Pero sucedía que, al mismo tiempo, Frondizi ya no creía en el Programa. Tenía razón. La Declaración de Avellaneda (1945) sobre la cual se había elaborado el programa partidario, era utópica y ya anacrónica. Había sido la expresión de un ideario teñido de los aportes del laborismo británico de posguerra y sobre todo, de las lecciones de Harold Laski. Había servido para unir a los núcleos radicales que luchaban contra los herederos de la conducción alvearista y fue apto para mantener la tensión del radicalismo frente a Perón. Pero ya no servía. ¿Cómo seguir manteniendo eso de la “reforma agraria inmediata y profunda”, si lo que necesitaba el campo, después de la caída de Perón, era el estímulo a su producción, la tecnificación de sus explotaciones, la capitalización y optimización de sus cosechas y rodeos? ¿Cómo sostener la cogestión en las fábricas cuando la industria precisaba de capitales extranjeros para posibilitar la producción de grandes insumos como el acero, la petroquímica, y sobre todo, el petróleo?
¿Podría YPF por sí misma crear el autoabastecimiento de hidrocarburos cuando lo que precisaba  con urgencia era cerrar el drenaje de las divisas que le costaba la importación de combustibles? ¿Podría mantener la neutralidad yrigoyenista cuando al guerra fría ya se entibiaba y dejaba paso a la coexistencia pacífica?
Desde la oposición, Frondizi había sostenido fervorosamente el Programa, y lo había sellado en el espiritú opositor de los suyos. Esto es explicable porque bajo Perón, los opositores no tenían el menor acceso a las fuentes de información del Estado. Después de 1955, a través de sus analistas y especialistas en diversos campos, Frondizi encontró una realidad diferente a la que había imaginado en sus tiempos del “Bloque de los 44”. Entonces advirtió las falencias del Programa, pero era imposible cambiarlo: hubiera sido suicida. Entre 1956 y 1957 se limitó a emitir algunas señales débiles para comunicar a los demás advertidos de sus allegados la mutación de su pensamiento, pero no pudo llegar más allá. Fue así como sus grandes campañas transitaron dentro de un íntimo drama de sinceridad, que a veces lo llevó a forzar sus argumentos para convencer, sobre todo a los grupos juveniles que lo apoyaban que sus objetivos seguían siendo los mismos, lo cual era verdad, aunque su instrumentación tuviera que variar.
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Hablando con Frondizi después de su derrocamiento, le pregunté cual había sido su error más grande durante su gobierno. Aceptarlo– me contesto sin vacilar. Era cierto porque los condicionamientos que lo asediaban habían sido tan fuertes que acaso lo más sensato hubiera sido rechazar el poder que la Revolución Libertadora le entregaba de mala gana y jurando vigilar sus pasos. Pero la política se hacer para ganar y Frondizi seguramente pensaba que, aún con un poder retaceado, la larga podía ganar la partida.
Pero uno de esos condicionamientos no lo imponía el gobierno de facto saliente ni los factores de poder vigentes ni los intereses que temían quedar lastimados por su gestión: lo constituía ese inevitable doble discurso con el que llegaba a la presidencia. Presionado espiritualmente por este desfasaje, tuvo que afrontar las furiosa reacciones por los contratos petroleros, los alborotos de “laica o libre”, los embates provocados por el abandono de los controles económicos y financieros, la toma del Frigorífico Lisando de la Torre y, más adelante, el sapo de la designación de Alsogaray.
El nuevo discurso de Frondizi aparejaba estas y otra broncas, pero el presidente tenía la seguridad de que el éxito de sus políticas, blanquearía, al fin y al postre, sus contradicciones. Por de pronto, hay que decirlo, salvo unas pocas deserciones, contó con el apoyo de su partido: aún a contrecoeur, casi todos sus dirigentes siguieron a su lado, confiando en su patriotismo, seguros de que el viraje era indispensable, jugándose en la afirmación de cosas que eran lo contrario de lo que habían dicho tantas veces. Fue un apoyo más emotivo y amistoso que político, pero dio ánimos a Frondizi para seguir en la lucha, entre planteos militares, huelgas, sabotajes, operaciones de inteligencia esbozadas dentro mismo del poder, y la creciente hostilidad del peronismo.
Tuvo éxito, en general. Hacia 1962 Frondizi había logrado cambiar las claves de la economía, obteniendo el autoabastecimiento de petróleo, conseguido inaugurar la siderúrgica pesada, achicar el Estado, impulsar la fabricación de automotores, integrar la Patagonia, poner término a la crónica “dieta eléctrica” de Buenos Aires y resolver el problema del transporte público. En el campo internacional, a pesar de los temblores que había aparejado el caso de Cuba, había estrechado vínculos con Estados Unidos y Europa marcando la prioridad de los intereses nacionales y el derecho del país a establecer rubros donde los capitales externos podían venir. La opinión publica había entendido el sentido de estas políticas, la alternativa más inteligente dentro del sistema capitalista, y había absuelto al presidente de sus inconsecuencias iniciales.
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Pero en este abanico de logros, faltaba uno: hacer operativo uno de sus objetivos más importantes, el reingreso del peronismo al sistema democrático.
Las relaciones de Frondizi con el peronismo después de 1955 albergaban, innegablemente, un costado electoralista, pero fundamentalmente estaban animadas por su convicción de que habría paz social ni democracia estable si no se lo atraía al juego institucional. En esto, su convicción difería drásticamente del pensamiento del gobierno de la Revolución Libertadora y también del radicalismo balbinista, para quienes esa democracia renga e incompleta que proscribía a la mitad del electorado, era perfectamente aceptable.
El peronismo, que voto en blanco en las elecciones de constituyentes obteniendo la mayoría, simpatizaba con Frondizi. En vísperas de los comicios generales de marzo de 1962, algunos de sus colaboradores ordenaron activas gestiones para obtener del líder justicialista un apoyo explícito. Así se obtuvo un acuerdo que le significo al candidato desarrollista una abrumadora mayoría en las urnas. Pero ese acuerdo, el famoso “pacto”, fue una carga de plomo para el futuro presidente: irritó a las FFAA y dio a Perón una enorme relevancia. Frondizi hubiera ganado igual sin el pacto, tal vez no tan arrasadoramente, lo cual hubiera sido conveniente. LA vía del pacto, en cambio, erosionó gravemente a su gobierno, porque las exigencias de Perón eran incumplibles. El líder justicialista, que se sentía patrón de los votos mayoritarios, y lo era, se colocó de inmediato en una actitud de hostilidad y agresión contra Frondizi. No le bastó la ley de amnistía, ni la ley de asociaciones profesionales, ni la entrega de la CGT a los trabajadores: exigía más y más, porque quería dar por tierra con su gobierno. Y Frondizi tenía que caminar por el estrecho desfiladero de una durísima oposición peronista y una desconfianza permanente de las Fuerzas Armadas.
En 1959, desde su exilio, Perón publicó el supuesto texto del pacto, avalado al parecer por la firma de Frondizi; éste negó enfáticamente haberlo suscripto, pero la percepción de la opinión pública tendió a no créelo y su imagen se devaluó aún más: lo que años después sería común y corriente, una alianza entre partidarios, fue presentado como una inmoralidad flagrante, un acto de maquiavelismo intolerable. A partir de ese momento, Perón instruyó a los suyos para que emplearan el sabotaje y la violencia. Sin embargo, Frondizi no cejaba en su empeño de dar al movimiento proscripto la oportunidad de integrarse a la legalidad.
Este anhelo podría concretarse en marzo de 1962, cuando se renovaron gobernadores y diputados en un comicio crucial. El gobierno desarrollista dio luz verde para que el peronismo se presentara libremente: hay que señalar que todos los partidos políticos incluso el propio Aramburu se habían pronunciado anteriormente por el levantamiento de las proscripciones, aunque la sinceridad de estos pronunciamientos era muy dudosa.
De todos modos, Perón aprovecho la virtual legalización de su partido para pilotear una campaña que desde su comienzo fue una provocación, incluyendo su propio nombre en la formula gobernativa para la provincia de Buenos Aires y llevando adelante un envite agresivo, deslenguado, amenazante, cuyos desbordes erizaron a las Fuerzas Armadas.
El resultado electoral del 18 de marzo, sin embargo, no fue demasiado malo para Frondizi. Su partido triunfó en distritos importantes, algunos partidos opositores capturaron otros; la mayoría oficialista seguía prevaleciendo en el Congreso. El problema era la provincia de Buenos Aires, donde había triunfado el peronismo a pesar de la excelente elección de la UCRI. Y esto puso en marcha todos los motores del golpismo. No se tuvo en cuenta que los resultados electorales abrían el juego a una democracia amplia y compartida. Se presentó el triunfo peronista en la Provincia como el comienzo del caos, silenciando el hecho de que el futuro gobernador estaría acotado por una Legislatura que no dominaba, una Fiscalía de Estado independiente y una prensa libre, además de la Vigilancia de la Constitución encargada al poder nacional.
Nada se tuvo en cuenta en la ola de irracionalidad que arrastró a las FFAA y a buena parte de la opinión pública. Se montó un operativo psicológico como jamás se había visto: Frondizi comunista. Frondizi entregado al peronismo. Frondizi maquiavélico. Frondizi agente de Fidel Castro. Todos los sectores que acariciaban rencores, contra el presidente fueron cómplices pasivos, desde la izquierda hasta los radicales, que pese a la tradición legalista no dijeron una sola palabra contra el golpe.  Hasta Aramburu, convertido en árbitro de la situación, prefirió plegarse a los motineros.
Por su parte, Frondizi aceptó todo para salvar la legalidad: se desprendió de lastres, intervino provincias donde el peronismo triunfó, cambio su gabinete, aceptó un plan que mediatizaba su poder. Consintió todo con tal de savlar la vigencia de la Constitución. No se trataba sólo de su innato apego a la legalidad: estaba cierto que si conseguía capear este temporal, al finalizar su periodo podría viabilizar una salida nacional. Pero las usinas del golpe no ignoraban esto: si no lo volteaban ahora, no lo voltearían nunca.
1962-002
Catorce diás después de las elecciones fue detenido y trasladado a la isla Martín García. Cuando el pequeño avión despegó del Aeroparque llevando a ese hombre exhausto y demacrado pero entero, una experiencia histórica y prometedora se había clausurado para siempre.
Unas pocas cifras dan idea de la magnitud de la transformación del país durante los cuatro atormentados años de la presidencia de Frondizi.
En tres años, la producción de petróleo y gas natural aumentó un 150% y se logró sobradamente el autoabastecimiento. El consumo de acero por habitantes saltó de 94ks (1958) a 115 (1961). La producción de cemento aumentó 20% entre 1959 y 1961. La red vial se incrementó 10000 km. La producción industrial aumentó  10% entre 1959 y 1961, cifra nunca alcanzada antes. En 1958 se fabricaron 10000 tractores y en 1961 25000. En 1961 salieron de las plantas unos 100000 automotores. Entre 1958 y 1961 se invirtieron 450 millones de dólares. En 1961 la administración central registraba superávit y 250000 empleados públicos habían renunciado voluntariamente para ingresar en la actividad privada. No había desocupación ni inflación, el costo de vida era estable y nuestra moneda tenía un valor fijo. ¡Parece mentira que esta pacífica gente haya sido descabezada por un golpe militar, ante la pasividad de la ciudadanía!
Estas y otras cifras similares son definitivas en su significación, pero pueden dar una visión sesgada de la Argentina que construyó Frondizi. Porque lo más importante fue el cambio de mentalidad que promovió en la sociedad de su tiempo. Enseño a mirar mejor la realidad, a pensar en grandes cosas. Se puso pro encima de rencillas pequeñas, llamó a todos los hombres que podían ser útiles prescindiendo de sus orígenes políticos. No atacó nunca a sus enemigos, adoptó una actitud personal en la que no cabía el odio o el resentimiento. Abdicó del pensamiento que había sostenido cuando cayó en cuenta que no servía, y se dispuso a pagar el costo de esta patriótica inconsecuencia. Acaso su mayor gabela fue la de ser un adelantado a su época, pues un estadista, si no se coloca en su justo tiempo, puede fracasar, como le pasó a Rivadavia que cayó envuelto en sus propias utopías o peor aún, si se aferra a la realidad y la considera intocable (“la realidad es la única verdad”) se puede convertir, como Rosas, en un conservador sin concesiones. Cuando llegó al gobierno, el país estaba maniatado por prejuicioso ideológicos y anteojeras deformantes: el petróleo era sagrado, la neutralidad internacional era intocable, hacer una industria pesada era impensable, brindar al peronismo un espacio político era una traición. Frondizi rompió  estos y otros tabúes: no siempre triunfó, pero más adelante, el camino que había iniciado se fue recorriendo por otros. Este fue un triunfo.
Acumulo muchos odios: de los peronistas, que se consideraban defraudados después de haberle arrimado todos sus votos, de los radicales, que creían que les habían robado una candidatura que les pertenecía, de la izquierda, porque los antecedentes progresistas de Frondizi les hicieron creer que gobernaría con sus ideas, de los nacionalistas por lo del petróleo, de los universitarios reformistas por la enseñanza libre, de los militares por tolerancia al peronismo… y así podría seguir una lista interminable. Este descendiente de umbrianos, negociador  nato, podría ser filoso y terminante cuando estaba en juego el interés nacional. En último análisis Frondizi fue un precursor.  Y ya se sabe que los precursores no siempre ganan: en su momento, se lo crucifica. Después, mucho después, se los honra….
Este es el Frondizi que hoy honramos y en cuyo recuerdo se ha confeccionado el libro que tengo el honor de prologar. Nos interesa el Frondizi refulgente de 1958/1962, no tanto el de años posteriores.
Pero los que alguna vez estuvimos en sus cercanía en las horas más altas de su empresa, siempre tendremos presente su figura única, ese patriota que, contra viento y marea, peleando como un demonio para abrir paso a la Argentina que soñaba, acorralado a veces y otras veces burlando al enemigo con sus estrategias sorprendentes, sin perder jamás la calma ni la dignidad supo darnos como dijo el poeta “ojos mejores para ver la Patria”.
Fuente: Félix Luna. Prólogo del libro “Arturo Frondizi, 1428 días de desarrollo en democracia”, editado por la Fundación Centro de Estudios Presidente Arturo Frondizi. 2001 Buenos Aires.
Publicado en Visión Desarrollista.

Los 7 autos que cambiaron su nombre por ser "políticamente incorrectos". Tata Motors rebautizó recientemente Tiago al Zica por su apelación directa al virus que transmite el mosquito Aedes Aegypti. Un repaso por las mejores historias.







Zica se llamará ahora Tiago, en homenaje al jugador portugués Tiago Mendes.

Hay 800.000 denominaciones patentadas en la industria automotriz. El nacimiento de un nombre es el principio de una historia. Para bautizar sus nuevas creaciones las compañías deben comprender un sinfín de aristas atendibles. Que el nombre genere empatía, provoque sensaciones, cause atracción, seduzca, identifique, convenza, departamentos sociales y marketineros de las empresas trabajan para encontrarle una definición fiel al significado del auto en cuestión. Pero como todo es volátil e impredecible, los infortunios, los despropósitos, las desventuras pueden intervenir en las denominaciones. Un concepto desafortunado en la coyuntura mundial, un apelativo multicultural que tenga múltiples interpretaciones globales según el lugar en el mundo. Las calamidades en los nombres de autos no detienen su reproducción. Historias de nombres catástrofe le ponen color y le otorgan dosis de imprevisibilidad a la fabricación de coches. Denominaciones que pegan, que impactan, que representan, que se conservan en el coeficiente humano. Y las que no.
Recientemente Tata Motors se vio obligado a rebautizar a su nuevo coche urbano. Dejó de ser Zica, por su inevitable semejanza con el virus Zika, declarado emergencia en salud pública mundial por la Organización Mundial de la Salud. Se transformó en Tiago en homenaje al jugador de fútbol portugués Tiago Mendes. La empresa emitió un comunicado para explicar su decisión: "En solidaridad con los sufrimientos provocados por el reciente brote del virus del zika, Tata Motors, como compañía socialmente responsable, decidió cambiar la marca del coche".
Significó el último capítulo en esta larga saga de enredos, con anécdotas quizás más felices o menos dramáticas que la del virus que tiene su principal foco infeccioso en Sudamérica. Una reseña de los casos más emblemáticos, con su historia detrás, su vínculo inoportuno no buscado.
El Mitsubishi Pajero quizás sea el caso más notorio en tierras argentinas. Aludía al Leopardus pajeros, un felino propio de Sudamérica que también se conoce como gato de los pajonales o gato de las pampas. La connotación inapropiada en el país llevó a la compañía a replantearse su denominación: en los países hispanoparlantes se rebautizó Montero. En Gran Bretaña se lo conoce como Shogun.
Las marcas niponas definitivamente son las que han corrido peor suerte en su elucubración de sus nombres. Es la historia del Mazda Laputa. Las razones de su traducción al idioma español no se comprenden. Sólo fue comercializado en Estados Unidos, para el regocijo de la población hispana. El Laputa fue presentado hacia 1999 como una mezcla de SUV y keicar. Sufrió un ligero rediseño en 2001 pero fue retirado de la venta en el 2006.
La temática sexual desencadenó la mayoría de los cambios. La diversidad de sus etiquetas acapara mayor cantidad de palabras con connotaciones alternativas. Lancia lanzó en 1969 un modelo muy influenciado por la estética de esa época. Lo llamó Marica, una creación de Ghia y del diseñador Tom Tjaarda exhibido al público en el Salón del Automóvil de Turín.
"El Moco lo puedes guardar en cualquier sitio", rezaba una campaña de lanzamiento en Japón. El Nissan Moco fue un microcoche que llegó a fabricarse en color verde para facilitar su comparación. Se convirtió así en la bandera de las peores denominaciones de autos. En Europa tuvieron más tacto: se conoce como Cube.
El Volkswagen Jetta sí fue desafortunado. Su pronunciación fonética correcta sería "yeta", sinónimo de mala suerte por estas latitudes. También podría relacionarse con el lunfardo de cara o rostro. De sus caudal de diferentes interpretaciones nació su renombramiento. Para la quinta y sexta generación de este popular berlina alemana se denominó Vento.
Hyundai Scoupe apareció en el mercado nacional en 1988. La compañía tardó siete años en reformular su nombre para evitar que sonora como "escupe". Se rebautizó con la quita de su primera letra para quedar Hyundai Coupé, una versión deportiva de dos puertas del Hyundai Excel.
Por diferentes dialectos europeos, las marcas recibieron desaprobación social cuando quisieron ingresar a su mercado. Algunas automotrices también debieron implementar transformaciones para cambiar la identidad de sus vehículos. Fiat tuvo mala fortuna para comercializar sus icónicos Regatta y Uno en algunos países del viejo continente. En Suecia el Fiat Regatta se asociaba con el término para aludir a una esposa infiel. Y el Fiat Uno no pudo establecerse en Finlandia porque el número del nombre hacía referencia una connotación negativa del intelecto. En Francia existió una vez un Toyota MR2 que al nombrarlo se parecía demasiado a la palabra "merde". El deportivo debió transformarse simplemente en MR.
Publicado en Infobae, domingo 28 de febrero de 2016.

El 28 de febrero de 1917 fallece en La Plata el poeta Pedro Bonifacio Palacios, conocido como Almafuerte.


¡Avanti!
 Para Don Félix J. Tettamanti

Si te postran diez veces te levantas
Otras diez, otras cien, otras quinientas...
No han de ser tus caídas tan violentas
Ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
Asimilan el humus avarientas,
Deglutiendo el rencor de las afrentas
Se formaron los santos y las santas.
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
Nada más necesita la criatura,
Y en cualquier infeliz se me figura
Que se rompen las garras de la suerte...
¡Todos los incurables tienen cura
Cinco segundos antes de la muerte!

¡Piú avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,
No te sientas esclavo, ni aun esclavo;
Trémulo de pavor, piénsate bravo,
Y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido,
Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
No la cobarde intrepidez del pavo
Que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora,
O como Lucifer, que nunca reza,
O como el robledal, cuya grandeza
Necesita del agua y no la implora...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
Ya rodando en el polvo tu cabeza!

¡Molto piú avanti!

Los que vierten sus lágrimas amantes
Sobre las penas que no son sus penas;
Los que olvidan el son de sus cadenas,
Para limar las de los otros antes;
Los que van por el mundo delirantes,
Repartiendo su amor a manos llenas,
Caen, bajo el peso de sus obras buenas
Sucios, enfermos, trágicos..., ¡sobrantes!
¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!
¡Nunca sigas impulsos compasivos!
¡Ten los garfios del odio siempre activos,
Y los ojos del Juez siempre despiertos!...
¡Y al echarte en la caja de los muertos,
Menosprecia los llantos de los vivos!

¡Molto piú avanti ancora!

El mundo miserable es un estrado
Donde todo es estólido y fingido,
Donde cada anfitrión guarda escondido
Su verdadero ser, tras el tocado.
No digas tu verdad ni al más amado;
No demuestres temor ni al más temido;
No creas que jamás te hayan querido
Por más besos de amor que te hayan dado.
Mira cómo la nieve se deslíe
Sin que apostrofe al sol su labio yerto,
Cómo ansía las nubes el desierto
Sin que a ninguno su ansiedad confíe...
¡Trema como el Infierno; pero ríe!
¡Vive la vida plena, pero muerto!

¡Moltissimo piú avanti ancora!

Si en vez de las estúpidas panteras
Y los férreos estúpidos leones,
Encerrasen dos flacos mocetones
En esa frágil cárcel de las fieras,
No habrían de yacer noches enteras
En el blando pajar de sus colchones,
Sin esperanzas ya, sin reacciones
Lo mismo que dos plácidos horteras;
Cual Napoleones pensativos, graves,
No como el tigre sanguinario y maula,
Escrutarían palmo a palmo su aula,
Buscando las rendijas, no las llaves...
¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
A escrutar las rendijas de tu jaula!

¡Vera violetta!

En pos de su nivel se lanza el río
Por el gran desnivel de los breñales;
El aire es vendaval, y hay vendavales
Por la ley del no-fin, del no-vacío;
La más hermosa espiga del estío
No sueña con el pan en los trigales;
El más noble panal de los panales
No declaró jamás: Yo no soy mío.
Y el sol, el padre sol, el raudo foco
Que fomenta la vida en la Natura,
Por fecundar los polos no se apura,
Ni se desvía un ápice tampoco...
¡Todo lo alcanzarás, solemne loco,
Siempre que lo permita tu estatura!

La yapa

Como una sola estrella no es el cielo,
Ni una gota que salta, el Océano
Ni una falange rígida, la mano,
Ni una brizna de paja, el santo suelo:
Tu gimnasia de cárcel no es el vuelo,
El sublime tramonto soberano,
Ni nunca podrá ser anhelo humano
Tu miserable, personal anhelo.
¿Qué saben de lo eterno las esperas:
De las borrascas de la mar, la gota
De puñetazos, la falange rota;
De harina y pan, la paja de las eras?
¡Detente! por piedad, pluma, no quieras
Que abandone sus armas el ilota!

Pedro Bonifacio Palacios , Almafuerte, nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 13 de mayo de 1854 y falleció a los los 62 años, el 28 de febrero de 1917.
Almafuerte es el pseudónimo que mayor popularidad alcanzó, aunque no fue el único que utilizó a lo largo de su vida (sobre todo, en la actividad periodística).
Fue criado por parientes, ya que sufrió la muerte de su madre cuando él era aún pequeño y el abandono de su padre. La primera meta que se impuso fue la de destacarse en la pintura, pero no tuvo el éxito que esperaba: la beca oficial que solicitó para viajar a Europa le fue negada. Por lo tanto, siguiendo su vocación y sin título oficial, se decicó a la docencia: tenía sólo 16 años cuando comenzó a dirigir una pequeña escuela en Chacabuco (donde, en 1884, tuvo la posibilidad de conocer a Domingo Faustino Sarmiento).
Tiempo después, Almafuerte dejó esta ciudad para mudarse a La Plata: allí lo esperaba el diario "Buenos Aires" y, más tarde, la dirección del diario "El Pueblo". Su actividad periodística no fue demasiado extensa: sin embargo, desde ese lugar dio una intensa batalla y alentó a los jóvenes de la época, que más tarde participarían del movimiento revolucionario de los ´90.
Durante dos años -desde 1894 hasta 1896- retomó sus actividades en la escuela de la localidad de Trenque Lauquen pero, por temas políticos, fue dejado cesante.
Almafuerte tuvo cinco hijos adoptivos, lo que marca un gran contraste entre la enorme generosidad que tenía para los demás y la pobreza en la que se vio sumerjido casi toda su vida.
Publicó sólo dos libros en toda su vida; más que suficiente para que su obra sea juzgada por personalidades de la talla de Jorge Luis Borges o Rubén Darío, entre otros.