GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

viernes, 16 de septiembre de 2016

Coronel Larrabure: cuando el valor no es un número por Carlos A. Manfroni Consejo Académico, Libertad y Progreso.

Mientras la sociedad discute vanamente sobre los números de la muerte, la grandeza de un solo hombre se levanta en el horizonte de una república que vacila acerca de su propia existencia.
Por sobre la tiranía de las cifras con las que se ha conseguido disciplinar la palabra, la libertad suprema de un prisionero al que no ha logrado doblegar el odio llena el aire con el Himno Nacional cada mañana. Él lo entona desde un pozo que no ha podido contenerlo y que en cambio aprisiona a sus captores en el desconcierto de su propia pequeñez.
Lo mismo que en un cuento de Chesterton, su canto desde la estrecha celda sin ventanas infunde pavor a sus verdugos, quienes desean que aquel hombre jamás hubiera existido.
Su unicidad en el valor es un desafío pacífico a todos los temores presentes y futuros del pueblo de su Patria. Su perdón a los enemigos debería bastar para colmar de vergüenza a los promotores profesionales de la discordia.
Por eso lo ocultan. No lo quisieran ni muerto ni vivo; simplemente, inexistente. En el olvido de aquella terrible tortura esconden el sufrimiento de más de mil víctimas inocentes. Es necesario que sólo el resentimiento sea ensalzado en el altar de los sacrificios.
El razonamiento ya se ha opacado con la dialéctica de crímenes peores y mejores y de cantidades dogmáticas cuya mera negación se convierta en anatema. Sólo queda el honor, ese sentimiento antiguo que nunca ha podido ser atado a las estadísticas.
¿Cómo pretendían arrancarle la fórmula de la traición a un hombre que amaba tanto?
Sólo basta uno. No hacen falta miles ni decenas de miles. ¡Mírenlo! No tengan miedo.
Coronel Argentino del Valle Larrabure: sobre el ejemplo de su alma libre y creyente se reconstruirá la nación.
Con mi más sentido homenaje, a su hijo Arturo C. Larrabure.
"Argentino del Valle Larrabure, fue un militar argentino nacido en la ciudad de San Miguel de Tucumán el 6 de junio de 1932. Fue secuestrado por el grupo guerrillero del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) el 11 de agosto de 1974 durante el asalto a la fábrica militar de Villa MaríaCórdoba. Quienes lo mantuvieron de forma inhumana en cautiverio por exactamente 372 días y donde fue sometido a un calvario de torturas hasta que fue asesinado por ahorcamiento un año después de su secuestro, el 23 de agosto de 1975."(Metapedia).
"Argentino del Valle Larrabure (Tucumán6 de junio de 1932 - Rosario19 de agosto de 1975) fue un militar argentino que, mientras se desempeñaba como subdirector de una fábrica militar de armas y explosivos, fue secuestrado el 11 de agosto de 1974 durante el gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón por la organización guerrillera Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y permaneció cautivo 372 días en una «cárcel del pueblo» hasta su muerte. Sobre las circunstancias de su muerte hay versiones contrapuestas. El Ejército y su familia señalan que fue asesinado, mientras que el ERP aseguró que se trató de un suicidio. Esta versión fue desestimada por peritos judiciales sobre la base de la investigación que fue sobreseída en 1977." (wikipedia).
Imagen pertenece al sitio: Metapedia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La diferencia de opiniones conduce a la investigación, y la investigación conduce a la verdad. - Thomas Jefferson 1743-1826.