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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

domingo, 25 de marzo de 2018

Fernández Meijide: "No me siento obligada a perdonar a quien no me pide perdón".

A 42 años del último golpe militar, Graciela Fernández Meijide consideró que en la Argentina de hoy no hay lugar para la reconciliación porque "nadie de los que tuvieron responsabilidades en los enfrentamientos de los años '70 ha pedido perdón".

A 42 años del último golpe militar, Graciela Fernández Meijide, referente de la lucha por los derechos humanos y madre de un joven desaparecido, consideró que en la Argentina de hoy no hay lugar para la reconciliación porque “nadie de los que tuvieron responsabilidades en los enfrentamientos de los años ‘70 ha pedido perdón”. “No me siento obligada a perdonar a quien no me pide perdón”, dijo en diálogo con este diario. Fernández Meijide, ex integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y de la Comisión nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), consideró que la dictadura impidió que se juzgaran los delitos cometidos por las organizaciones armadas convirtiendo a sus integrantes en víctimas, sin que de esa manera se pudieran judicializar sus responsabilidades penales en aquellos años.
Con respecto al otorgamiento de la prisión domiciliaria a represores como Alfredo Astiz opinó que “me da lo mismo que el beneficio sea para él o para una embarazada o una madre de un menor de cinco años: son todos seres humanos”.
-¿A 42 años del golpe del ‘76, es posible hablar de reconciliación y perdón?
-Yo creo que aquellas antinomias cuando se dio el golpe, eran otras. El concepto de derechos humanos, de democracia, no eran lo que es hoy, ni siquiera existía. Las organizaciones armadas querían el poder y hablaban de democracia burguesa. En momentos en que se exponía la vida y se tomaban vidas, nadie hablaba de derechos humanos. Desde las fuerzas armadas, que venían de golpe en golpe y que habían demostrado que el tema de la democracia les importaba poco, es más, llamaban a elecciones cuando la propia sociedad no toleraba la propia inoperancia de los gobiernos militares, estaban siempre dispuestos a derribar la democracia en cualquier momento. Esa dictadura, que fue la más negra que tuvimos, nos dejó después cuando se recuperó la democracia con dos sectores: uno víctima, pero no porque no hubiera a su vez cometido asesinatos, sino por cómo se impidió que se los juzgara, se terminó con toda posibilidad de que hubiera juicios como corresponde. Nos dejó un resultado que Raúl Alfonsín quiso que con memoria y justicia se terminara saldando, pero no se logró.
-¿Arrepentimiento?
-Hoy por hoy ni del lado de los militares hubo un pedido de disculpas, ni un gesto de aportar datos que permitieran acercarse más a al verdad, saber qué fue de los desaparecidos, qué es de aquellos niños hoy adultos que cada tanto siguen apareciendo. Ni del lado de los sobrevivientes de las organizaciones armadas ha habido tampoco una crítica por lo que se hizo. Sí hubo gente que ha hecho críticas, muchos, tanto de izquierda como desde montoneros, pero no oficialmente.
-Como hecho novedoso, este año se autorizaron homenajes en unidades militares a las víctimas del terrorismo. ¿Puede haber reconciliación entre las víctimas de ambos terrorismos?
-Cada vez que alguien apareció intentándolo en ninguno de los dos casos apareció gente notoria, salvo en algunos casos personalísimos, que la haya apoyado. No es como en Colombia que se sentaron en una mesa con las FARC y el gobierno a firmar la paz pero estaban todavía en actividad. Ni fue el caso de Sudáfrica. Acá se está resolviendo con la justicia, todavía en marcha en juicios que se estiran al infinito. Por otro lado, creo que hablar de reconciliación es casi inútil porque no hay ninguna vocación. En cambio, la sociedad está cada vez más lejos en su mayoría de estos asuntos. Está más preocupada por los problemas que son urgentes y cotidianos. Preocupa a quienes estamos involucrados. En lo personalísimo, a mí nunca nadie me pidió perdón, por lo tanto no me siento obligada a perdonar.
-Le pregunto respecto de su postura con respecto a represores que cumplen su condena y han superado la edad que habilita la prisión domiciliaria o padecen enfermedades terminales.
-La ley es bastante vaga en ese sentido, ya que dice “podrá”. El juez “podrá” reunidas ciertas condiciones disponer la prisión domiciliaria de tal o cual condenado. Es decir que pone la decisión a disposición del juez que es quien determina en definitiva. Cada juez tiene entonces la posibilidad de decidir.
Fuente  de información e imagen: Diario "Popular", domingo 25 de marzo de 2018.

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