20 de mayo de 2020 / Diario LA NACIÓN.
Memoria patria: son descendientes de próceres y se nuclearon
en una selecta asociación.
Passo, Belgrano, French y Beruti, entre otros, continúan el
legado de sus ancestros y difunden los valores de la Reconquista, la Revolución
de Mayo y la Independencia.
9 de julio de 2026 / Diario LA NACIÓN.
Luego de años de cruzarse en actos patrios oficiales con
otros portadores de apellidos ilustres y sentir que lo invitaban solo a modo de
“figurita”, Mario Passo –chozno nieto del Secretario de Hacienda de la Primera
Junta de Gobierno y miembro del Primer Triunvirato, Juan José Paso– tomó la
decisión de cambiar de postura. “No teníamos ningún rol concreto en esos
eventos, solo nos convocaban para figurar, por nuestros nombres. Así que pensé
que era necesario juntarnos para divulgar la historia de la fundación de la
Argentina”, recuerda Passo, cuyo apellido recuperó las dos s del original.
Fue así que, a principios de 2009, contactó por teléfono, uno a uno, a los integrantes de las familias de Manuel Belgrano, Antonio Luis Beruti, Patricio French, Domingo Matheu, entre otros, con la propuesta de reunirse y crear una asociación. Las primeras reuniones fueron –justamente y más de 200 años después– en el Cabildo de Buenos Aires. Allí empezaron a planificar el contenido de las charlas: desde las Invasiones Inglesas hasta la Batalla de Ayacucho, del Virreinato a las Provincias Unidas del Río de la Plata y las guerras por la independencia. “La tarea que nos hemos impuesto es la de enseñar y transmitir, principalmente a los niños y a los jóvenes, cómo y quiénes fundaron nuestro país. Además de los grandes valores que los condujeron”, explica Passo.
Finalmente, el primer acto público de la asociación,
bautizada Fundadores de la Patria, se realizó en la histórica Sala de
Representantes, en la Manzana de las Luces, el 11 de noviembre de 2009. Desde
aquel día hasta hoy, en vísperas de un nuevo aniversario del 9 de julio, el
grupo ya ofreció más de 600 visitas educativas entre escuelas, clubes y
diversos grupos e instituciones a lo largo de todo el país.
Más que estatuas.
“Siempre me gusta hablar de la parte humana del Almirante
Brown. La gente piensa en los próceres y los asocian a las estatuas, pero son
personas que han tenido familia. La nuestra se quedó para siempre en la
Argentina, Brown es mi tatarabuelo y hasta tengo su anillo de compromiso, de
cuando renovó sus votos matrimoniales, luego de 35 años de casados. Es un
objeto que pasó de generación en generación y que aparece en un famoso
daguerrotipo: se lo ve junto a su esposa y si se mira con mucho detenimiento,
se nota que tiene algo en la mano: es el anillo de compromiso que tengo yo”,
relata María Cristina Brown de Racedo –chozna nieta del almirante Guillermo
Brown, comandante de las fuerzas navales patriotas durante gran parte de la
Guerra de la Independencia Argentina– integrante de la asociación Fundadores de
la Patria y vicepresidenta del Instituto Nacional Browniano. Además, comparte
otra situación peculiar que viven los herederos e integrantes de la asociación:
“Cuando me junto con Mario Passo, recordamos que el Almirante Brown estuvo
preso por una supuesta desobediencia y lo terminan defendiendo de Juan José
Paso. Entonces, yo siempre digo: ‘¡Qué increíble que 200 y pico de años después
estemos vos y yo juntos hablando de ellos!’”
Entre los hitos de la asociación que hoy cuenta con más de
80 integrantes, a lo largo de sus 17 años de vida, están el momento en que fue
reconocida como de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos
Aires (en un acto en el Cabildo con la presencia de los Granaderos), y la
visita a la Casa Histórica de San Miguel de Tucumán en la que los miembros de
Fundadores de la Patria firmaron un acta conmemorativa que luego quedó archivada
en el museo.
“De chico, nadie me creía cuando decía mi nombre, hasta me
han llegado a pedir documentos muchas veces”, relata Manuel Belgrano,
descendiente del creador de la bandera, miembro de Fundadores de la Patria y
presidente del Instituto Belgraniano. Luego, suma: “Los meses de mayo, junio y
julio siempre tenía 40 compañeritos mirándome asombrados pensando que hablaban
de mí cada vez que nombraban a Belgrano”. Fue para esa época de la escuela
primaria que empezó a preguntar en su casa el origen de su nombre y a
investigar y conocer sobre la fundación del país y el rol de su familia.
“A los 16 años me
presentaron a Martín Miguel de Güemes. Un amigo en común nos dijo que quería
presentarnos y aquel día los dos nos miramos con desconfianza, parecía que nos
estaba cargando. Sin embargo ahí estábamos, Güemes y Belgrano juntos cientos de
años después”, recuerda Manuel Belgrano, que admite conocer mitos o tradiciones
no tan difundidos respecto del 9 de julio, otra gran fecha patria. ¿Un ejemplo?
La reunión secreta que tuvo Belgrano con los diputados en el Congreso de
Tucumán el 6 de julio de 1816. “Fue la primera reunión secreta que tuvo el
Congreso. Se hizo un sábado y el martes 9 de julio se declaró la independencia.
A Belgrano lo habían citado para exponer la situación interna que se estaba
viviendo: la guerra por la Independencia y el problema político que estaba
surgiendo con los pueblos libres –dice–. También me gusta contar que en el
baile por el 9 de Julio que se hizo al día siguiente, el 10 de julio, Belgrano
conoce a una joven, que era Dolores Helguero, con la cual estuvo relacionado y
con quien tuvo una hija, Manuela Mónica, que viene a ser mi tatarabuela”.
Para el último 25 de Mayo, la asociación tuvo la agenda
completa: programas de televisión y radio, charlas e invitaciones especiales.
“Nos llaman permanentemente y para nosotros es una alegría porque nos reconocen
como asociación y eso implica, también, reconocer los valores de los padres
fundadores de nuestra patria. Me invitan mucho también al cambio de guardia
histórico que realiza el Regimiento de Patricios en el Cabildo de la Ciudad de
Buenos Aires y la víspera del 25 de Mayo, a las 00.00 horas, se canta el Himno
Nacional con la banda de los oficiales del Regimiento de Patricios”, comenta
Manuel, que el próximo 9 de Julio visitará Villa General Belgrano, en Córdoba,
para dar conferencias y participar en actos siempre con el mismo objetivo:
mantener vigente la memoria histórica y transmitir los valores de sus parientes,
los fundadores de la patria.
Por Laura Cedeira.
Diario LA NACIÓN.
Fundadores de la Patria, el selecto grupo de descendientes de los líderes revolucionarios.
Hace más de dos meses que Passo, Belgrano, Saavedra, Matheu,
French y Beruti no pueden reunirse en el Cabildo. Sus habituales encuentros se
vieron paralizados ante el aislamiento por el coronavirus, y este aniversario
deberán festejarlo de una forma diferente. A 210 años de la Revolución de Mayo,
los descendientes de los próceres no podrán asistir al izado de la bandera en
la Plaza de Mayo ni al Tedeum tradicionalmente organizado por la fecha festiva.
Pero esas son solo actividades secundarias. En la actualidad, los portadores de
esos apellidos tienen otra misión: transmitir los valores de los padres y
madres de la patria en escuelas e instituciones del país.
Es lo único para lo que usamos nuestros nombres, para
dejarle algo a las nuevas generaciones
Con una agenda federal, recorren la Argentina para brindar
charlas. "Ocupamos nuestro tiempo no tanto en juntarnos, sino en
dispersarnos", afirma a LA NACION Mario Passo, chozno nieto del secretario
de la Primera Junta Juan José Paso, un apellido que originalmente se escribía
con dos "s", pero que pasó a los libros de historia con una sola.
25 DE MAYO: QUÉ OCURRIÓ CADA DÍA HASTA LA CONFORMACIÓN DE LA
PRIMERA JUNTA.
Passo es presidente de Fundadores de la Patria, una
asociación que reúne a unos 80 descendientes directos y parientes colaterales
de los hombres y mujeres que participaron desde de la reconquista de Buenos
Aires en las invasiones inglesas hasta la Batalla de Ayacucho de 1824, pasando
por la Revolución de Mayo y la Independencia.
Algunos de sus miembros incluso tienen doble linaje, como
Marcelo White Pueyrredón, que es descendiente de Juan Martín de Pueyrredón,
pero también de Cornelio Saavedra, presidente del Primer Gobierno patrio, y
otros hasta conservan el mismo nombre, como Manuel Belgrano, vocal de la Junta.
La agrupación está repleta de personas con ilustres apellidos. Participan
también Patricio French y Luis Federico Beruti, descendientes del dúo argentino
más famoso, Domingo French y Antonio Luis Beruti, quienes trascendieron a la
historia por repartir cintas celestes y blancas durante mayo de 1810. Asimismo
pertenece a la asociación Roberto González F. Matheu, heredero del vocal de la
Primera Junta Domingo Matheu. "Nosotros tenemos la consanguinidad, pero
ellos son los padres y madres de la patria de todos los argentinos",
insiste Passo.
Portación de apellido.
"Es lo único para lo que usamos nuestros nombres, para
dejarle algo a las nuevas generaciones", aclara Manuel Belgrano, chozno
nieto y tocayo del prócer creador de la bandera nacional. Consultado por la
carga simbólica de su nombre, no lo duda. "Yo estoy acostumbrado. Nunca
tuve otro nombre. Tiene mucho peso y siento un gran honor y orgullo, pero me
educaron para ser el Manuel Belgrano que soy, no para creerme Manuel Belgrano",
confiesa.
Para Passo ser descendiente de un héroe patriótico tampoco
transforma al portador del apellido. "No hay nada en especial en nosotros,
lo único que hay es el hecho de ser descendientes de un prócer que ha fundado
el país y nos sentimos responsables por mantener la antorcha encendida",
sostiene Passo, quien en 2017 contó que cuando iba a cuarto grado, en un acto
escolar, le tocó representar a Manuel Belgrano en la Primera Junta. "¿Por
qué tenía que hacer de Belgrano si yo era Paso?", recordó con gracia en
una entrevista televisiva.
El peso del patronímico puede manifesarse en los lugares
menos pensados, como en el servicio militar. "Cuando hice la colimba y
descubrieron mi apellido, me iban a buscar al grito de «¡llamen al
prócer!»", contó Marcelo White Pueyrredón en 2016.Otros recogen el legado
y lo continúan, como un descendiente de Beruti, que admitió en Radio Nacional
que cuando iniciaba la semana de Mayo, repartía cintas en su lugar de trabajo,
en homenaje al revolucionario.
Se trata de un grupo selecto al que es difícil de engañar
con el linaje. "Somos todos conocidos, porque apenas pasaron cinco
generaciones y nuestros abuelos y padres se trataban. Todos sabemos quién se
casó con quién y enseguida averiguamos la ascendencia", asegura Passo. La
comisión directiva está compuesta solo por parientes de próceres de la
independencia, pero al grupo también pertenecen socios que, por interés y
dedicación, son honorarios.
La herencia más valiosa que recibieron son sus apellidos.
"La mayoría de los que participaron de la Revolución de Mayo y de la
Independencia han fallecido en la pobreza", detalla Passo. Como Manuel
Belgrano, que llegó hasta su lecho de muerte prácticamente sin nada, y antes de
morir le ofreció al médico que lo atendió el único bien que le quedaba, un
reloj de oro, que en 2007 fue robado del Museo Nacional.
Reuniones en el Cabildo, pero con una agenda diferente a la
de los revolucionarios.
Al igual que sus antepasados, el espacio de reunión es el
Cabildo, donde se juntan mensualmente para organizar las charlas que brindan y
"llevar una agenda ordenada". La entidad fue creada en 2009, luego de
participar durante años de actos patrióticos donde se los invitaba "para
hacer de figurita".
"No teníamos una participación activa", recuerda
Passo, quien decidió reunir a los descendientes para darle forma al grupo.
"Te confieso un secreto. El motivo de por qué hemos tenido tanta actividad
es que a las personas les llama la atención los apellidos. No saben si es el de
una persona o si es la dirección donde estamos viviendo", ironiza.
Hace más de 10 años que el grupo recorre el país ofreciendo
charlas para transmitir los valores patrióticos y "restituir en el
pedestal de la historia los ideales de los fundadores de la patria". Desde
escuelas de frontera en Salta hasta clubes en Tierra del Fuego, pasando por
universidades y municipios. Incluso, dieron una charla en una cancha de fútbol
frente a más de 5000 chicos en edad escolar. "Creemos que tenemos la
misión de salir a predicar la palabra de la Patria, a contar lo que aprendimos
con el valor agregado de las experiencias de familias", dice Passo.
Fundadores de la Patria reúne a los descendientes directos y
parientes colaterales de los héroes de la patria.
Según calculan, por año brindan alrededor de 25 charlas.
"Tratamos de ir más de uno, porque sabemos que impactan muy fuerte nuestros
nombres en los más jóvenes", indica Belgrano. Cuenta que muchas veces,
cuando no puede asistir a una escuela, graba un mensaje, y que los más chicos
le preguntan si llegó a conocer a Manuel Belgrano. "El nombre atrae",
admite. "Queremos motivarlos para que sepan sobre nuestra patria, que
agarren un libro de historia y averigüen sobre un personaje, porque si uno no
conoce a la patria, jamás la va a querer. Hay que empezar por las raíces
fundadoras", agrega Belgrano, quien además preside el Instituto Nacional
Belgraniano.
A diferencia de sus antepasados, en el grupo no discuten de
política. "No hay tantas diferencias entre nosotros, pero sí tenemos
orígenes políticos diferentes. Es algo que no tiene importancia para la
agrupación, porque no nos podemos dedicar a mantener disputas políticas. Nos
dedicamos a difundir la historia del período independentista, a la que
consideramos una de las historias más heroicas", completa Passo.
Por Catalina Bontempo.
Publicado en LA NACIÓN.
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