UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
Si observamos el actual Gobierno de Milei podemos ver que el 90% de sus funcionarios fueron peronistas en algún momento y otros dicen seguir siendo peronistas, pero en otro partido.
Para ejemplificar nombramos algunos destacados
1)Scioli: vicepresidente de Néstor, 2 veces gobernador por el Kirchnerismo, candidato a Pte. por dicha fuerza, hoy ministro de Milei.
2) Bullrich: empezó militando en la JP-Montoneros, en nombre del peronismo tuvo actitudes destituyente en el Gobierno de Alfonsín, de ahí en, más, paso por varios partidos, hoy senadora por Milei.
3) Pilar Ramírez: fundadora de la Cámpora en CABA hoy mano derecha de Karina en ese distrito.
4) Santilli: se sigue definiendo como peronista, militó junto a Massa y Ritondo, actualmente se define del PRO y del LLA simultáneamente.
5) El clan Menem, no hace falta ninguna descripción.
Podríamos nombrar a casi todos los funcionarios de este Gobierno con pasado peronista, lo que no quiere decir que eso sea bueno o malo, lo más llamativo es que los votantes de este Gobierno se definen como antiperonistas acérrimos.
Esta conducta la definía Freud en su teórica del psicoanálisis como ambivalencia afectiva, más específicamente como el amor-odio sobre una persona, grupo de personas u objetos.
En 1957 el psicólogo León Festinger elaboró la propuesta de la disonancia cognitiva, es la tensión o malestar mental que siente una persona cuando las ideas, creencias o valores chocan con tus acciones, en este caso el voto.
Las distintas variables que ha tenido y tiene el peronismo, ocupan el 80% de la esfera política y llegan al poder por la vía democrática. Sus conquistas sociales, algunas de ellas innegables, mantuvieron y mantienen su halo donde se destaca su fuerza mayoritaria.
En 1972, durante una entrevista a Perón en su exilio en Madrid cuando un periodista le preguntó por los partidos políticos de la Argentina, él nombró a radicales, socialistas y conservadores, olvidándose de mencionar al peronismo,
El periodista le señaló la falta del peronismo en su lista a lo que Perón respondió con ironía y seguridad: “¿Ah, no? Es que peronistas somos todos”.
A lo que agrego, a veces, los antiperonistas parecen ser más peronistas que el kirchnerismo.
Fabio Abraham Exsecretario de Gobierno y exconcejal por la UCR en Lomas de Zamora.
CAMINITO. Está considerado el tercer tango más famoso en
todo el mundo, luego de La cumparsita y El choclo.
La historia del tango Caminito.
"Las estrofas de Gabino Coria Peñaloza surgieron de un
“Caminito” de Olta (Límite entre La Rioja y San Luis), sin embargo en la música
existe otra musa para el recordado Juan de Dios Filiberto, según sus
palabras... « en 1904, pasaba yo por esta curva (...); iba a mi trabajo... Mi
oficio era de mecánico...” después de muchos años, siendo músico, en 1923, pasé
un anochecer, añorando aquellos tiempos; recordé a una chica que se asomaba a
una ventana y me salieron unos compases de la canción “El Caminito”, que recién
en 1926 terminé”. La melodía y los versos, nacen a kilómetros de distancia y se
funden para consagrar una vez más, en todo el mundo, un tango argentino" (A
solas con el tango – Carlitos Basabe).
En un reunión programada en una confitería de la calle
Florida al 300, oportunidad en que Filiberto le dijo a Coria Peñaloza que tenía
un tango inspirado en sus caminatas por un sendero de la Boca mientras se
dirigía a la Vuelta de Rocha y luego de tararear varios compases le pidió a su
amigo que compusiera los versos. Gabino le contestó que tenía unos versos
inspirados en un amor juvenil en Olta y se los recita.
Filiberto consideró que era necesaria una modificación pero
el poeta no lo consintió, entonces el músico realizó una adaptación a la música
y esa tarde de 1926, en la calle Florida al 300 nació "Caminito".
CAMINITO.
Caminito que el tiempo ha borrado,
que juntos un día nos viste pasar,
he venido por última vez,
he venido a contarte mi mal.
Caminito que entonces estabas
bordado de trébol y juncos en flor,
una sombra ya pronto serás,
una sombra lo mismo que yo.
Desde que se fue
triste vivo yo,
caminito amigo,
yo también me voy.
Desde que se fue
nunca más volvió.
Seguiré sus pasos...
Caminito, adiós.
Caminito que todas las tardes
feliz recorría cantando mi amor,
no le digas, si vuelve a pasar,
que mi llanto tu suelo regó.
Caminito cubierto de cardos,
la mano del tiempo tu huella borró...
Yo a tu lado quisiera caer
y que el tiempo nos mate a los dos.
Letra: Gabino Coria Peñaloza.
El poeta mendocino Gabino Coria Peñaloza, hace referencia a
un sendero de la localidad de Olta, provincia de La Rioja.
Música : Juan de Dios Filiberto.
El músico boquense Juan de Dios Filiberto se inspiró en este
sendero para escribir la música del tango "Caminito".
Profundo dolor en el ámbito deportivo y en toda la comunidad. El exfutbolista reconquistenseEduardo Andrés Maglionifalleció estemartes 18 de agosto de 2026a los80 añosen la provincia deJujuy, donde residía, luego de no haber podido superar una intervención quirúrgica del corazón.
Nacido el 14 de abril de 1946 en Reconquista, el "Naranja" se formó profesionalmente en Sarmiento de Resistencia antes de dar el salto a la élite del fútbol sudamericano. Durante su prolífica carrera en Argentina, defendió los colores de Sarmiento de Resistencia, Independiente, San Lorenzo, Huracán y Argentinos Juniors, mientras que en el plano internacional jugó en Colombia vistiendo las camisetas de Millonarios, Atlético Nacional y Unión Magdalena.
SU PASO POR INDEPENDIENTE Y LA GLORIA INTERNACIONAL.
Su período más glorioso se dio con la camiseta del Club Atlético Independiente de Avellaneda, institución con la que disputó 135 partidos oficiales y anotó 58 goles. Con los "Diablos Rojos" conquistó un total de seis títulos:
Dos Torneos Metropolitanos (1970 y 1971)
Dos Copas Libertadores de América (1972 y 1973)
Una Copa Interamericana (1972)
Una Copa Intercontinental (1973), recordada victoria ante la Juventus en la ciudad de Roma donde alineó como titular.
UN RÉCORD GUINNESS QUE QUEDÓ EN LA HISTORIA.
El hito más representativo de su trayectoria aconteció el 18 de marzo de 1973, en el marco del Torneo Metropolitano. Durante un partido donde Independiente superó por 4 a 0 a Gimnasia y Esgrima La Plata, Maglioni convirtió tres goles consecutivos en tan solo 111 segundos (1 minuto y 51 segundos). Esta hazaña le valió el reconocimiento en el Libro Guinness de los Récords, manteniendo la marca vigente y no superada hasta la actualidad.
EL EMOTIVO ADIÓS DEL CLUB ATLÉTICO INDEPENDIENTE.
A través de sus canales oficiales, el Club Atlético Independiente despidió con profundo pesar al histórico atacante: "Despedimos con dolor a Eduardo Maglioni, uno de los grandes jugadores de nuestra historia. Autor de dos goles en la Final de la Copa Libertadores 1972 ante Universitario de Perú y ganador de seis títulos con el Rey de Copas: Metro 70 y 71, Libertadores 72 y 73, Interamericana 73 e Intercontinental 73".
Desde la institución de Avellaneda destacaron además la vigencia de su afecto por la camiseta a lo largo del tiempo: "Ostentaba un simpático Récord Guinness por convertirle tres goles en 111 segundos a Gimnasia La Plata en 1973. Estuvo ligado al Club hasta sus últimos días, entregando hasta el final el amor que tenía por Independiente. Hasta siempre, Eduardo. Te vamos a extrañar".
En una segunda publicación, la entidad roja completó su homenaje catalogándolo como una figura indispensable en la historia de la institución: "Eduardo Maglioni. El Hombre Récord. Campeón de todo y goleador implacable. Una vida junto a Independiente lo convirtió en uno de los imprescindibles. Nunca lo vamos a olvidar".
EL RECONOCIMIENTO DE "ORGULLO ROJO".
Por su parte, Orgullo Rojo también expresó su pesar tras la confirmación de su deceso: "Día tristísimo para todo el pueblo rojo por el fallecimiento de uno de nuestros grandes próceres, Eduardo Maglioni, a los 80 años de edad. Un delantero implacable y letal que dejó una marca imborrable defendiendo nuestra camiseta en 151 encuentros oficiales y clavando nada menos que 63 goles".
En el comunicado difundido a través de sus plataformas, destacaron su vigencia en las etapas doradas de la institución: "Un verdadero Rey de Copas que se cansó de dar vueltas olímpicas y levantó 6 títulos con nuestra institución: 2 Metropolitanos, 2 Libertadores, 1 Interamericana y 1 Intercontinental. Desde Orgullo Rojo le mandamos un abrazo inmenso a toda su familia y seres queridos en este momento tan doloroso. ¡Hasta siempre y gracias por tanta gloria, goleador!".
Recuerdo histórico del Club Central Reconquista. Omar Faccioli (segundo a la izquierda), junto a referentes de la institución y el histórico goleador Eduardo Maglioni junto al profesor Pablo Alcides Pila (a la derecha), compartiendo la camiseta del club.
HOMENAJE Y CONDOLENCIAS EN RECONQUISTA.
Tras conocerse la triste noticia, la Municipalidad de Reconquista expresó su profundo pesar por la partida del destacado futbolista. Nacido en Reconquista el 14 de abril de 1946 y criado en El Sombrerito, Maglioni llevó con orgullo sus raíces convirtiéndose en motivo de reconocimiento para toda la comunidad. En ese sentido, el intendente Dr. Enri Vallejos, en nombre del municipio y de la ciudad, expresó sus más sentidas condolencias a familiares y amigos.
Por su parte, el presidente del Club Central de Reconquista, Omar Faccioli, recordó los orígenes del delantero al destacar que Eduardo comenzó a jugar al fútbol en la institución. En la foto histórica se lo puede apreciar, entre otros, junto al profesor Pablo Alcides Pila, otra gran referencia de la entidad.
En reconocimiento a sus gigantescos logros deportivos, la ciudad rinde homenaje permanente a su figura mediante una escultura en la Plaza 25 de Mayo, emplazada sobre el paseo de las esculturas de la calle Mitre, compartiendo espacio junto a otras personalidades del deporte local como Gabriel Omar Batistuta, Ángel David Comizzo, Ivar Gerardo Stafuza y el basquetbolista Orlando Fabián Tour.
La bandera argentina volvió a flamear en las Islas Malvinas tras 44 años.
A 44 años de la Guerra de Malvinas, el veterano Eduardo Canitrot volvió al archipiélago donde combatió como soldado conscripto en 1982 para concretar una promesa que había marcado su vida. Acompañado por una de sus hijas, recorrió Puerto Argentino, el cementerio de Darwin y otros escenarios del conflicto, donde rindió homenaje a sus compañeros caídos.
Canitrot, quien actualmente preside la Asociación de Veteranos Puerto Argentino de Pinamar, integró durante la guerra el Batallón Logístico 10 de la X Brigada de Infantería. Con menos de 20 años llegó a las islas y permaneció allí durante el conflicto bélico con el Reino Unido.
El viaje tuvo un profundo significado personal. En distintos puntos del archipiélago desplegó una bandera argentina, una imagen que rápidamente se volvió viral en las redes sociales y despertó miles de mensajes de reconocimiento.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió en el cementerio argentino de Darwin, donde descansan los restos de numerosos soldados caídos durante la guerra. Allí, Canitrot visitó la tumba de Pedro Larrosa, uno de sus compañeros, a quien había prometido regresar.
Frente a la cruz blanca que recuerda a su amigo, el veterano recordó aquel compromiso asumido hace más de cuatro décadas y expresó su emoción por haber podido cumplirlo. En sus publicaciones escribió: "Cumplí con lo que te prometí, Pedro", un mensaje que sintetizó el sentido de todo el viaje.
Durante su recorrida también recordó a todos los combatientes fallecidos y a quienes sufrieron las consecuencias de la posguerra. En otra publicación manifestó: "Por los caídos, por los que quedaron aquí en las islas y en el mar, por los que no pudieron soportar y se quitaron la vida. Por todos los argentinos y argentinas que dieron, dan y darían su vida por esta bandera".
Otro de los momentos más difundidos ocurrió en Puerto Argentino, donde Canitrot corrió sosteniendo la bandera argentina en las inmediaciones de un mástil que exhibe la insignia británica.
Además, llevó la bandera a distintos puntos del archipiélago, incluido Monte Harriet, donde registró un video mientras el viento hacía flamear la enseña nacional. Allí dejó una frase que resumió el significado del homenaje: ´Mi bandera no se arrodilla ante nadie.
Canitrot también logró localizar el lugar donde permaneció durante gran parte del conflicto y recorrió sectores como Pradera del Ganso y Monte Kent, escenarios que volvieron a traer a su memoria los recuerdos de la guerra.
(Fragmento del libro 'Crónica de una vida. Memorias' de
Hipólito Solari Yrigoyen).
"Fui secuestrado el 17 de agosto de 1976 en mi casa de
Puerto Madryn. Recuerdo la fecha con exactitud pues es el día del Libertador
San Martín. El operativo ilegal lo hizo una comisión militar. Serían las 2 de
la mañana cuando una perra que dormía al lado de mi dormitorio me despertó con
sus ladridos y sentí que sonaba el timbre. Me levanté y fui a una ventana del
primer piso que da al jardín del frente de la casa y vi que mi domicilio estaba
rodeado de militares con uniformes de fajina y de varios vehículos.
Los procedimientos, llamados arbitrariamente
“antisubversivos”, para intentar justificar la ilegalidad, los hacía el área
represiva 536, con base en Trelew, que estaba a cargo de un mayor del ejército.
Uno de los militares que intervino en el operativo del que
fui víctima, dijo ser capitán del Ejército y que venía a traerme un radiograma.
Por el contexto de terror, que entonces se vivía, tuve conciencia que me
esperaban momentos muy graves y que mi vida estaba en peligro. Descendí a la
planta baja y abrí la puerta. Me dispararon un tiro y fui consciente de que la
bala me había rozado la frente.
Este disparo fue registrado por la policía de Puerto Madryn
que encontró la cápsula de la bala y constató el orificio en la pared. De
inmediato, unos hombres uniformados se me tiraron encima. Me ataron de pies y
manos, las manos por detrás, lo que no tardé en aprender que es un tormento que
provoca un gran sufrimiento. Me amordazaron, vendaron los ojos y encapucharon.
Me dieron una inyección que no se de que era pero que no me durmió ni me trajo
sosiego en el inicio del calvario que empezaba a vivir. Todo el procedimiento
se hacía amparado por la oscuridad, pues mi casa estaba apartada, era la última
del pueblo, con calles de tierra y sin faroles de luz.
Como había sido senador nacional y vicepresidente del Bloque
U.C.R. hasta el Golpe del 24 de marzo, nunca quise pedir que se me dieran esos
servicios para que no se pensara que solicitaba un privilegio personal.
Tampoco, por la misma razón, tenía teléfono; la empresa que daba el servicio
era entonces estatal. Entre el momento en que pedí la línea y me la dieron,
pasaron 12 años. En mi domicilio estaba solo. Tessy, que había ido a Bs.As
donde estaban estudiando nuestros hijos, debía de regresar ese día. Al llegar,
en la fecha prevista, hizo la denuncia de mi desaparición y de los robos
perpetrados en nuestro domicilio por los captores. El auto de mi propiedad, que
se habían robado, fue encontrado días después destrozado por una bomba en la
zona de chacras del río Chubut.
Mis secuestradores me alzaron y me metieron en el baúl de un
auto cerrando la tapa. Comenzó para mí una lucha para poder respirar. Sentía
que me faltaba el aire y me asfixiaba. El coche se puso en marcha y anduvo una
hora hasta que frenó y, de nuevo alzado, me introdujeron en un camión. El
trayecto se había hecho por camino de tierra, lo que me hizo presumir que era
el camino sin asfaltar que une Puerto Madryn con Rawson. Cuando el automóvil se
detuvo, me introdujeron en un edificio y me acostaron. Pasó un tiempo largo,
más de 2 horas, cuando nuevamente me subieron a un vehículo, el que partió y
poco después arribó a un aeropuerto asfaltado donde me subieron a un avión
pequeño. El único aeropuerto de esas características, en la zona, era el de la
Base Aeronaval Almirante Zar, de Trelew.
En el avión percibí que había otro secuestrado. Era mi
amigo, el ex diputado nacional Mario Abel Amaya. Oí sus quejidos. Amaya residía
en Trelew donde fue secuestrado por un grupo de tareas. Había sido detenido por
uniformados unos días antes y luego liberado por las mismas personas que en ese
momento lo secuestraban, dirigidos en esa diligencia por el jefe del área
represiva de la zona.
El avión comenzó su vuelo y supe que lo hacía hacia el
Norte, pues el día despuntaba y se veía que su claridad venía del Este. Cuando
el avión descendió, pensé que estábamos en la Base Naval de Bahía Blanca. Por
mis funciones legislativas yo viajaba todas las semanas a Bs.As y podía
calcular la duración del vuelo entre escalas. En ese entonces no había vuelos
directos y el avión de Aerolíneas Argentinas, que unía Trelew con Bs.As, paraba
en Bahía Blanca. En un vehículo, nos llevaron a Amaya y a mí a un lugar
relativamente cercano donde nos bajaron a golpes. El maltrato que ahí
comenzaba, pasó a ser para mí, una rutina permanente en los 9 meses que
siguieron.
No sabía donde estaba, pero luego supe que era en Bahía
Blanca, en el Regimiento 181 de Comunicaciones, del Vº Cuerpo de Ejército, en
el campo de concentración “La Escuelita”. Las personas que nos golpeaban, en
conocimiento de que Amaya y yo éramos radicales, mientras nos daban golpes y
patadas, proferían groseros insultos contra Ricardo Balbín, el presidente del
Comité Nacional de nuestro partido. Nos llevaron a lo que podía ser un salón, por
el tamaño que podía adivinarse. A mí me pusieron en la parte superior de una
cama de dos niveles, acostado sobre los hierros, sin colchón y me ataron de
pies y manos a los barrotes de la cama. A Amaya lo tenía cerca. Por los gritos
debidos a los golpes que recibíamos todos, pude saber que había en ese cuarto,
o pabellón, muchas personas, hombres y mujeres. A una chica que estaba en la
cama vecina de la mía uno de los guardianes la sometía a graves abusos sexuales
y quería obligarla a decir que le gustaba lo que le hacía. La chica lloraba y
pedía que no la mataran. Yo supe que estaba al lado de una ventana ya que en
algunos momentos el sol, traspasando la venda, me daba en la cara y me
molestaba y también supe que en alguno de sus desplazamientos, por ahí pasaba
un tren pues se sentían los ruidos.
Cuando mi vista se acostumbró a las vendas, o estas se
corrían un poco con los movimientos, pude ver que nuestros captores estaban
uniformados y calzaban borceguíes. Sentía quejidos, llantos. Todo era un
infierno. En lo personal sufrí en esos días la asfixia, torturas, trato cruel,
un simulacro de fusilamiento y hasta el suplicio de Tántalo con una gota de
agua que me caía sobre la cabeza, además del tormento que significa oír los
gritos de otros torturados. Yo hice el servicio militar obligatorio y conocía
esas grandes ollas de los cuarteles en que traían la comida. Debíamos comer con
las manos porque no nos daban cubiertos. Una de las personas que me golpeaba y
que sabía de mi parentesco cercano con el presidente Hipólito Yrigoyen, del que
soy sobrino nieto, reflejaba su resentimiento histórico diciendo que a él en su
momento, tendrían que haberlo matado.
A Amaya que era asmático, y como consecuencia de los golpes
tenía dificultades para respirar, lo fue a ver un médico, también militar, que
ordenó que estuviera sentado en la cama. Como me lo contaría él días después,
dejaron de golpearlo. En ese salón estuvimos una semana y luego fuimos
trasladados a otro, al que pese a estar a corta distancia, lo hicieron en un camión
que se detuvo enseguida. En ese otro salón siguieron mis sufrimientos, aunque
me sacaron la mordaza, conservaba siempre los ojos vendados. Me golpeaban con
un palo de goma. Sentía que me corría la sangre entre las vendas de la cara.
Nadie podía hablar. Los guardias descubrieron que uno de los
prisioneros estaba hablando. Escuché que dispararon un tiro y que uno de los
guardias dijo algo así como que “este ya no va a hablar más”. Presumí que lo
podían haber matado y después se sintieron movimientos y ruidos. Efectivamente,
estaban retirando un cuerpo."