"El Reginense" GUILLERMO PIRRI ARGENTINO
UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
viernes, marzo 06, 2026
La Marinete - Los Halcones, la música y el humor en plena guerra.
martes, marzo 03, 2026
Ocho leguas para el cacique.
Ocho leguas para el cacique.
En agosto de 1894, el cacique Manuel Namuncurá se presentó
en el Congreso Nacional para reclamar tierras en Chimpay. Con el apoyo de Julio
A. Roca y la mediación de Bartolomé Mitre, se sanciona la Ley 3092 que marcó el
destino de su tribu en el valle del río Negro y el origen de la tierra donde
nació Ceferino Namuncurá.
*** Por Edith Cabrera.
El 16 de agosto de 1894, el cacique Manuel Namuncurá, hijo
de Juan Calfucurá, nacido en 1811, se presentó en el antiguo edificio del
Congreso Nacional, vestido de luto por el reciente fallecimiento de uno de sus
hijos. Su objetivo era solicitar que le otorgaran en propiedad unas leguas de
campo en las que había levantado una ranchada junto con su tribu, luego de la
rendición.

Manuel Namuncurá (Buenos Aires, circa 1884).
Fuente: Archivo General de la Nación (Argentina).
El lugar, hoy conocido como Chimpay, se encuentra en la
margen norte del río Negro. Allí, años antes, en 1886, había nacido su hijo
Ceferino, quien luego de un largo peregrinaje y posterior fallecimiento, fue
beatificado en 2007. Su figura, educada por los salesianos, se convertiría con
el tiempo en un símbolo de unión entre dos mundos.
El proyecto de cesión fue enviado al Congreso por el Poder
Ejecutivo durante la presidencia de Luis Sáenz Peña, aunque los historiadores
destacan que Julio A. Roca, líder político de la época, apoyó activamente la
iniciativa. El proyecto contemplaba la cesión de 4 leguas de campo (10.000 ha)
en el paraje de Chimpay, pero Namuncurá consideró que era insuficiente, dado
que su tribu contaba con 300 integrantes y porque también consideraba que los
campos de esa región no eran aptos para el cultivo.
El debate en el Senado.

Mapa del Territorio Nacional de Río Negro de 1886.
Una vez en el Congreso, conversó con los integrantes de la
Comisión del Interior de la Cámara de Senadores, Carlos Doncel y Antonio del
Pino, quienes presentaron esa tarde el proyecto de ley del Poder Ejecutivo a
consideración de la cámara. Tras evaluar los argumentos del cacique,
modificaron la propuesta y pusieron a votación la cesión de 10 leguas de campo,
distribuyendo las primeras 4 leguas para él y las restantes para ser
distribuidas proporcionalmente entre las familias de la tribu, con el objetivo
de evitar conflictos posteriores.
Dentro del debate, el senador Lorenzo Anadón se opuso a esta
nueva oferta, considerando que el Poder Ejecutivo “habría tenido en cuenta el
número de personas que formaban la tribu y la posibilidad de que la explotación
del área asignada baste para su subsistencia”. El general Bartolomé Mitre,
presente en la sesión, propuso que se redujeran las leguas otorgables a ocho,
con el fin de que todos estuvieran conformes. Por su parte, el senador Oses
Guiñazú expresó que “este cacique y su tribu han sido propietarios de
centenares de leguas que la Nación recuperó por razones de humanidad y de
civilización; pero el hecho es que los indígenas eran propietarios de lo que se
trata de conceder ahora y de muchísimo más».
La Ley 3092 y el destino final.
Imagen de Anales de Legislación Nacional, tomo 1889-1919 y el texto de la Ley Nº 3092 (Archivo).
Tras una nueva intervención de Mitre a favor de la petición, se votó y se aceptó el proyecto de cesión de ocho leguas, estableciendo que “… tres leguas para don Manuel Namuncurá y las otras cinco distribuidas proporcionalmente entre las familias de la tribu”. En definitiva, según la Ley 3092 del 24 de agosto de 1894, se autorizó la cesión de tierra en el área de Chimpay, donde estaban asentados tras su rendición.
Posteriormente, la comunidad se trasladó al valle de San Ignacio, al este de Junín de los Andes, en la provincia de Neuquén, donde finalmente se estableció de manera permanente y donde Manuel falleció en 1908, consolidando allí el territorio definitivo de su pueblo. Aquel debate de 1894 no solo definió el destino geográfico de la tribu, sino que dejó testimonio de un intento de institucionalizar la relación entre el Estado y los pueblos originarios tras el fin de la frontera.
*** Por Edith Cabrera.
Publicado en Diario Río Negro - 01/03/2026.
https://www.rionegro.com.ar/historias-de-la-patagonia/sociedad/ocho-leguas-para-el-cacique/
lunes, marzo 02, 2026
Larralde, el 14 bis y la reforma laboral. Por Diego BAROVERO.
Larralde, el 14 bis y la reforma laboral.
Por Diego BAROVERO.
Ha cobrado actualidad el debate en torno a la vigencia del artículo 14 bis de la Constitución Nacional a raíz de la reforma laboral que podría encontrarse en colisión con algunas de las prescripciones de la norma constitucional. El gobierno de Milei ha conseguido apoyos de la llamada "oposición dialoguista" entre la que se cuenta a legisladores pertenecientes a la UCR en ambas cámaras del Congreso.
Conviene señalar que así como el sufragio universal secreto y obligatorio consagrado en la Ley Sáenz Peña, la Reforma Universitaria y la creación de YPF constituyen políticas públicas impulsadas y defendidas por los radicales, también la inclusión en la Constitución Nacional del artículo 14 bis, indudable expresión del constitucionalismo social que nació en el mundo a partir de Constituciones como las de Querétaro (México) y de Weimar (Alemania) y que se afianzó y consolidó en los procesos constitucionales de la segunda posguerra. Vale decir, como parte de la evolución del constitucionalismo desde el liberalismo decimonónico a la visión protectoria y ampliatoria de derechos sociales.
La Convención Nacional Constituyente reunida en Santa Fe en 1957 introdujo aquella novedad consagrando los derechos protectorios del trabajador como individuo, de las organizaciones gremiales colectivas y de la seguridad y protección social, garantiza el derecho de huelga y la estabilidad laboral entre otras importantes garantías. Para imponer dicha norma fue decisivo el compromiso de la entonces Unión Cívica Radical del Pueblo (bloque mayoritario de aquella asamblea) y particularmente de quien era el presidente del Comité Nacional de la UCR del Pueblo Crisólogo Larralde, máximo exponente del pensamiento social del radicalismo, de cuyo fallecimiento luego de hablar en una tribuna electoral como candidato a gobernador en 1962 se cumplieron 64 años recientemente.
Conviene recordar que la norma constitucional establece que “las leyes garantizarán al trabajador: participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”, se encuentra vigente y es operativa, por lo que constituye una garantía y se encuentra revestida por la protección judicial a la que cualquier ciudadano y/o agrupamiento o asociación profesional podría recurrir para hacerla efectiva.
En la Argentina de los años cincuenta del siglo XX, en plena guerra fría, no fue fácil imponer la vigencia constitucional de derechos de semejante impacto y trascendencia en orden a una auténtica y progresiva igualdad en la distribución de la riqueza. Muchas fuerzas sociales y económicas se opusieron con tenacidad. La mayoría de los militares la rechazaba de plano y no pocos partidos políticos con representación en la Asamblea Constituyente estaban dispuestos a bloquear la sanción de ese derecho retirándose del recinto. Algunos consideraban que se “sovietizaría” la Argentina y que podría colocar en riesgo al sacrosanto derecho de propiedad.
Las convicciones de Crisólogo Larralde que, sin ser convencional pero su presencia fue determinante, se ubicó en un asiento de la última fila del Paraninfo de la Universidad del Litoral donde sesionaba la convención constituyente y, obviamente también de los convencionales radicales del pueblo (fundamentalmente el sector alineado con Ricardo Balbín) que dieron quórum y la votaron, hicieron realidad el artículo 14 bis. Debe entenderse que existían tensiones no solamente entre los diversos bloques de la asamblea acerca de este texto sino también al interior de la bancada de los radicales del pueblo. El sector identificado con Amadeo Sabattini no comulgaba con aquello y sus convencionales liderados por Mario Roberto se retiraron del recinto, al igual que algunos convencionales de fuerzas políticas conservadoras y de derechas. Sin embargo la norma fue igualmente votada e incorporada a la Constitución Nacional que se encuentra vigente.
Larralde sostenía que “el triunfo definitivo es la supresión del régimen del asalariado. Que el obrero sea socio del capital, no sirviente. Mi partido está en la obligación de convertir el artículo 14 bis en un cuerpo de leyes, pues no puede tolerarse que se haya sostenido el conjunto de sus afirmaciones progresistas como mera expresión de propaganda electoral.Si el Radicalismo no da las leyes reglamentarias del ejercicio de los derechos obreros inscriptos en el artículo 14 bis, o si por lo menos no las proyecta, no faltará quien lo haga y merezca y alcance la gratitud colectiva.”
PRINCIPIOS LIMINARES
Los radicales que hoy transan con el gobierno de Milei apoyando reformas que ponen en riesgo el trabajo y la producción argentinos así como las garantías que protegen a los trabajadores deberían reflexionar sobre la necesidad de que la actualización doctrinaria y programática de esa fuerza política no ponga en riesgo sus principios liminares y su identidad.
Esa fue una preocupación central en Larralde quien poco antes de morir sentenció: “Ahí están los partidos conservadores junto al mostrador instalado en la Casa de Gobierno, donde todo se compra y todo se vende, donde todo se negocia. Nosotros estamos acá abajo; probablemente el destino -se lo he dicho esto más de una vez a Balbín- más que hacia la Plaza de Mayo nos lleve hacia Villa Devoto, pero el pueblo radical y los afiliados podrán estar orgullosos de nosotros, porque entre el ejercicio de un gobierno a costa de la traición y la entrega del país, y la cárcel por defenderlo, se gobierna más en la cárcel que con la banda presidencial…”.
La profunda actualidad de esas palabras y la cruda caracterización del mercantilismo político ta común y malamente normalizado en los tiempos que corren, me eximen de mayores comentarios al respecto.
Los años que siguieron lo encontraron a Larralde una vez más defendiendo la democracia y los derechos sociales del pueblo trabajador. La muerte lo sorprendió algunos años después de aquella batalla cuando se encontraba protagonizando otra, compitiendo por la gobernación bonaerense y hablando precisamente a los obreros de la carne que trabajaban en los frigoríficos de Berisso.
Diego Barovero.
Presidente del Instituto Nacional Yrigoyeneano.
Publicado en LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/Larralde-el-14-bis-y-la-reforma-laboral-569369.note.asp
sábado, febrero 28, 2026
LA BANDERA ARGENTINA: AZUL, CELESTE Y UNA HISTORIA QUE INVITA A PENSAR. Por Revisionismo Historico Argentino.
LA BANDERA ARGENTINA: AZUL, CELESTE Y UNA HISTORIA QUE INVITA A PENSAR
27 DE FEBRERO DE 1812, CREACION DE LA BANDERA NACIONAL: María Catalina Echeverría de Vidal, la mujer que el 27 de febrero de 1812 confeccionó la primera enseña patria.
27 DE FEBRERO DE 1812, CREACION DE LA BANDERA NACIONAL: María Catalina Echeverría de Vidal, la mujer que el 27 de febrero de 1812, bajo las indicaciones de Belgrano, que se alojaba en su casa, confeccionó la primera enseña patria.
Asociación Belgraniana de Morón.
27 DE FEBRERO, ANIVERSARIO DE LA CREACION DE LA BANDERA NACIONAL: Cosme Maciel "el primer abanderado".
jueves, febrero 26, 2026
Un hombre que amaba el mar.
Un hombre que amaba el mar.
Por Julio C. Borda.
Un gran marino que estuvo al servicio de la Armada Nacional durante largos años, fue Hipólito Bouchard. Dice uno de sus biógrafos que sobre la costa francesa del Mediterrán, se encuentra Saint Tropez en una zona de excelentes y mejores vinos que huele a mar y la acaricia un buen sol… Muy cerca de allí en la localidad de Bormes nacía el 15 de enero de 1780 André Paul Bouchard, quien en fecha desconocida se cambió el nombre por Hippolyte, Hipólito.
En 1798 se alistó en la marina de Francia, y desencantado con la Revolución Francesa se dirigió al Río de la Plata donde iba a realizar una destacada carrera naval, poniendo todos sus conocimientos marítimos al servicio de la Revolución de Mayo, a cuyos principios apoyaba en forma inequívoca.
En septiembre de 1810 se alistó en la marina de las Provincias Unidas del Río de la Plata, siendo elegido oficial de la corbeta 25 de Mayo. Debido a sus destacadas acciones en las aguas, Bouchard fue adquiriendo cierto prestigio, y el gobierno entonces lo designó comandante del bergantín 25 de Mayo; pero en el combate de San Nicolás tuvo una desafortunada actuación, pues no ofreció resistencia alguna. Por consiguiente le levantaron un sumario donde se lo absolvió de toda responsabilidad; posteriormente se lo puso al mando de una cañonera y siguió combatiendo contra los españoles entre julio y octubre de 1811. Participó de la Batalla de San Lorenzo, apropiándose de una bandera enemiga. Con motivo de esta acción, la Asamblea le otorgó la ciudadanía argentina.
Se le otorgó patente de corso, navegando por el Océano Pacífico; su relación con Brown fue distante. Como corsario obtuvo varias presas, entre ellas, las goletas Mercedes, Nuestra Señora del Carmen y Consecuencia, que luego pasó a llamarse La Argentina. Junto con Guillermo Brown cumplió exitosamente su función como corsario; estando en las Galápagos, informó al almirante irlandés que regresaba a Buenos Aires, y al repartirse las presas el corsario francés se quedó con dos embarcaciones: la fragata Consecuencia y la goleta Analaduza.
Pero el verdadero enemigo de Bouchard era su mal carácter lo que le originó varios dolores de cabeza; ello lo llevó a tener fuertes enfrentamientos no sólo con los oficiales, sino también con sus subordinados. Tanto fue así que al regresar a Buenos Aires después de una de sus travesías, fue juzgado por malos tratos contra su tripulación.
En 1817 recorre los mares del continente asiático al mando de La Argentina, donde protagonizó infinidad de aventuras que lo llevaron a distintos puertos; peleó contra buques piratas, combatió el tráfico de esclavos y su tripulación llegó a sufrir una peste de escorbuto que se cobró alrededor de cuarenta víctimas. Entre diciembre de 1817 y enero de 1818, estando en las cercanías de Filipinas apresó cerca de 16 buques. Era incansable, su talento de corso era incuestionable.
Vencer a España era el objetivo que se había trazado; en noviembre de 1818, al fondear en Monterrey, Capital de Nueva California se enfrentó contra la defensa española obteniendo un triunfo de gran impacto, pues luego de la victoria la bandera nacional fue enarbolada por unos días en aquella ciudad. Allí ocupó la gobernación durante unos días.
Siguió con su periplo hasta internarse en los mares de Centroamérica, apresando en las cercanías de Nicaragua cuatro buques españoles. Nuevas aventuras lo esperaban; su espíritu inquieto y belicoso lo llevó a enfrentar varios incidentes con autoridades marítimas, como por ejemplo en Valparaíso, donde se lo acusó de insubordinación y piratería. Su buque La Argentina fue saqueado y luego de un sumario estuvo preso durante cinco meses.
Al recuperar su libertad, se encuentra que su nave está muy arruinada, pero a pesar de ello, el bravo corsario la pone en condiciones navegables.
En Perú se pone a las órdenes del Padre de la Patria, y éste le da el mando de la fragata Prueba. Partió de Buenos Aires en julio de 1819 y nunca más regresó, ya que después de haber atravesado todo tipo de vicisitudes se instaló en una hacienda de su propiedad en la ciudad de Nazca, Perú, donde instaló un ingenio azucarero.
Tal vez por su mal genio su vida terminó trágicamente, pues fue asesinado por uno de los esclavos que trabajaba en ese ingenio. Este drama ocurrió el 4 de enero de 1837.
Sus restos descansan en el panteón del Centro Naval, ubicado en el Cementerio de la Chacarita.
Publicado en LA PRENSA.
miércoles, febrero 25, 2026
5 de febrero de 1818: bandera nacional los dos colores blanco y azul. Bandera de guerra un sol pintado en medio de ella”.
*** Asociación Belgraniana de Morón. Fundada el 6 de noviembre de 1996.
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El Sol de Mayo, también llamado Sol incaico, es uno de los
emblemas nacionales argentinos, uruguayos, y ecuatorianos presente en sus
banderas y escudos.
Está también presente en diversas banderas históricas[ y
escudos estatales y militares del Perú, así como en la bandera de la Primera
República filipina.
En 1985, la Ley 23.208 sobre Símbolos Patrios eliminó la
existencia de las dos banderas y decretó que la única bandera argentina es la
que lleva el sol. Desde entonces, el sol inca brilla en el centro de nuestra
bandera donde sea que esté flameando.
Faustino Mazzucco (nacido en la localidad de Cervantes,
provincia de Río Negro el 25 de mayo de 1931- fallece el 21 de agosto de 2018 en
General Roca, provincia. de Río Negro).
Fue Senador Nacional de la provincia de Río Negro.
Fue autor de la ley que unificó el uso de la bandera de
Argentina, sancionada con el número 23.208 en Julio 25 de 1985. Promulgada el Agosto 16 de 1985.










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