27 de octubre de 1812.
UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
Jordán Bruno Genta, una figura clave del nacionalismo
católico argentino, tenía una postura muy crítica hacia Juan Domingo Perón y el
peronismo. Genta representaba una corriente del nacionalismo católico
profundamente tradicionalista y antiliberal, que veía al peronismo como una
desviación de los valores fundamentales del catolicismo y del nacionalismo.
Principales críticas de Jordán Bruno Genta hacia Perón y el
peronismo:
1. Liberalismo y populismo:
Para Genta, el peronismo representaba una forma de populismo
que utilizaba el discurso de la justicia social para manipular a las masas,
pero sin una base doctrinaria sólida que estuviera alineada con los principios
cristianos. Lo veía como una especie de demagogia, en la que se promovían
políticas que parecían responder a las necesidades populares, pero que, en su
opinión, eran inconsistentes con los valores cristianos tradicionales y la
verdadera idea del bien común.
Aunque Perón promovía ciertos valores sociales y de
justicia, Genta consideraba que el peronismo aceptaba ciertos elementos del
liberalismo y el materialismo, lo cual, según él, lo alejaba del verdadero espíritu
católico y nacionalista.
2. Relación con la Iglesia:
Genta fue testigo de las crecientes tensiones entre el
peronismo y la Iglesia Católica, especialmente en la segunda mitad del primer
gobierno de Perón (1946-1955). Durante esos años, las políticas peronistas
comenzaron a alejarse de la Iglesia, culminando en el conflicto abierto que
llevó a la excomunión de Perón y los incidentes violentos de 1955, como la
quema de iglesias.
Para Genta, esta confrontación con la Iglesia fue una
traición al catolicismo, ya que la fe era un pilar fundamental del nacionalismo
católico. La hostilidad del régimen peronista hacia la Iglesia hizo que muchos
nacionalistas católicos lo vieran como una amenaza para los valores espirituales
y morales de la nación.
3. Culto a la personalidad:
Genta, como muchos otros nacionalistas católicos
tradicionales, rechazaba el culto a la personalidad que se había desarrollado
alrededor de Perón y Eva Perón. Consideraba que este fenómeno promovía una
forma de caudillismo incompatible con los principios cristianos, ya que
desplazaba el enfoque de la transcendencia hacia un líder político, algo que
muchos católicos tradicionales consideraban idolatría.
En su visión, el liderazgo de Perón no estaba al servicio de
una misión trascendental o de los valores cristianos, sino que era una forma de
personalismo político, lo cual lo alejaba de la misión más elevada de la patria
católica.
4. Influencias ideológicas externas:
Genta también veía con sospecha las influencias ideológicas
que, según él, permeaban el peronismo, como el marxismo o el socialismo. A
pesar de que el peronismo se distanciaba formalmente de estas corrientes, Genta
creía que muchas de sus políticas sociales y económicas eran demasiado
similares a las de los movimientos izquierdistas, lo que lo alejaba de un verdadero
nacionalismo católico.
Criticaba cualquier forma de materialismo, ya fuera liberal
o marxista, y creía que el peronismo, al centrarse demasiado en las cuestiones
económicas y materiales, olvidaba los aspectos espirituales y morales que, para
él, debían ser el centro de toda acción política.
5. Visión del Estado:
Genta defendía un Estado católico y corporativo, inspirado
en las enseñanzas de la Iglesia y en la Doctrina Social, donde las diferentes
esferas de la sociedad estuvieran organizadas en un esquema corporativo basado
en la colaboración y la armonía social bajo los principios cristianos.
El peronismo, en cambio, promovía un Estado más populista y
de movilización de masas, lo que para Genta era peligroso, ya que podía llevar
al autoritarismo laico y al control del Estado sobre la Iglesia y la vida
espiritual de la nación.
Conclusión
Jordán Bruno Genta y otros nacionalistas católicos críticos
veían en el peronismo una desviación de lo que consideraban el auténtico
proyecto nacional católico para Argentina. Si bien coincidían en la importancia
de la justicia social y de un Estado fuerte, discrepaban profundamente en la
forma en que se debía estructurar el poder y la relación del Estado con la
Iglesia y la sociedad.
En resumen, Genta rechazaba el peronismo porque lo
consideraba una forma de populismo oportunista, que instrumentalizaba los
valores católicos y la justicia social para obtener poder, pero que en realidad
ponía en peligro los valores tradicionales y la soberanía espiritual del país.
¿ENTENDIERON PERONISTAS?
¿O LOS NACIONALISTAS CATÓLICOS SE LOS TENEMOS QUE VOLVER A
REPETIR?
*** *** ***
Publicado en Naciolismo Católico NGNP.
http://nacionalismo-catolico-ngnp.blogspot.com/
http://nacionalismo-catolico-ngnp.blogspot.com/2024/09/jordan-bruno-genta-y-su-opinion-sobre.html
La mañana del domingo 27 de octubre de 1974, Genta fue acribillado de once balazos frente a su familia al salir de su casa hacia su Parroquia. El autor del atentado fue un guerrillero, apoyado por otros que se desplazaban en un vehículo del Ejército Revolucionario del Pueblo-22 de agosto. Días después del asesinato, esta organización emitió un comunicado sobre la autoría del crimen, donde se hacía referencia también a la muerte de Alberto Sacheri (Wikipedia).
Antes de convertirse en una de las canciones que acompañaron a Walter White en Breaking Bad, Quimey Neuquén ya era un símbolo del folklore en la voz de José Larralde. El cantor argentino, que cumplió 89 años este jueves 22 de octubre, grabó el tema en 1967, casi medio siglo antes de que apareciera en la quinta temporada de la serie estadounidense en 2013 y cuya participación tuvo una particularidad: años después, el músico aseguró que no cobró por la utilización de su voz pese a la repercusión internacional.
La historia comenzó en Neuquén, cuando el poeta Milton Aguilar escribió los versos de Quimey Neuquén durante la década de 1960. Posteriormente, el músico Marcelo Berbel les incorporó la melodía y el ritmo de loncomeo, una expresión musical vinculada con la tradición cultural mapuche.
Según una investigación publicada por Diario Río Negro, Larralde conoció a Berbel durante un recorrido por la Patagonia y llegó a alojarse en su casa. A partir de ese vínculo, grabó Quimey Neuquén en su primer álbum Canta José Larralde, publicado en 1967.
La canción alcanzó una importancia particular para la identidad provincial. En 1991, mediante la Ley 1933, la Legislatura neuquina la declaró “canción oficial de Neuquén”, un reconocimiento que llegó más de cuatro décadas antes del cumpleaños número 89 del cantor.
El salto internacional ocurrió el 18 de agosto de 2013, cuando el tema apareció en Buried, el décimo episodio de la quinta temporada de Breaking Bad. En esa escena, Walter White, interpretado por Bryan Cranston, entierra barriles con dinero en el desierto de Nuevo México mientras se escucha la voz de Larralde acompañada por sonidos electrónicos.
La versión utilizada por la producción estadounidense fue creada por Pedro Canale, conocido artísticamente como Chancha Vía Circuito, un productor argentino que fusiona música electrónica con sonidos tradicionales latinoamericanos.
En 2010, Canale incluyó una remezcla de Quimey Neuquén en su disco Río arriba conservando la interpretación vocal de Larralde y sumándole una nueva base musical. Tres años después, esa grabación llegó a la banda sonora de Breaking Bad.
La repercusión fue más allá del capítulo: en una entrevista con Página 12 publicada en 2015, Canale explicó que la aparición permitió que nuevos oyentes descubrieran al cantor argentino. “Siempre dije que mi mérito con ese tema fue ponerlo nuevamente en circulación”, sostuvo.
Sin embargo, la utilización de la grabación también provocó conflictos por los derechos musicales. Canale reconoció posteriormente que había trabajado con la voz original sin autorización previa y que surgieron dificultades legales relacionadas con la titularidad de la grabación.
La historia volvió a tomar repercusión en agosto de 2022, cuando se difundió un video en el que José Larralde habló sobre la presencia de su interpretación en Breaking Bad.
Durante una conversación registrada por un fanático, el músico expresó su sorpresa por la elección de una canción dedicada a Neuquén para acompañar una producción estadounidense. “No cobré un mango, no me dieron un mango por eso”, lanzó.
Según recogieron TN y Página 12, Larralde vinculó esa situación con supuestas dificultades relacionadas con los acuerdos de derechos entre Argentina y Estados Unidos. En aquella oportunidad también contó que atravesaba problemas económicos y laborales.
La historia volvió a tomar repercusión en agosto de 2022, cuando se difundió un video en el que José Larralde habló sobre la presencia de su interpretación en Breaking Bad.
Durante una conversación registrada por un fanático, el músico expresó su sorpresa por la elección de una canción dedicada a Neuquén para acompañar una producción estadounidense. “No cobré un mango, no me dieron un mango por eso”, lanzó.
Según recogieron TN y Página 12, Larralde vinculó esa situación con supuestas dificultades relacionadas con los acuerdos de derechos entre Argentina y Estados Unidos. En aquella oportunidad también contó que atravesaba problemas económicos y laborales.
El nombre Huanguelén proviene del mapudungun, la lengua del pueblo mapuche, y suele traducirse como “lucero del alba”. Esa interpretación está recogida tanto en una publicación de la Fundación COLSECOR sobre la localidad como en documentos de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, que también lo traducen como “estrella”. Aunque existen otras interpretaciones del topónimo, “lucero del alba” es el significado más aceptado en la historia local.
Tomás Cascallares.
Canal 26.
![]() |
| José Larralde y Marcelo Berbel. |
El hallazgo de un plano histórico permitió establecer las
correspondencias arquitectónicas entre la imagen y el edificio de la Escuela
Elemental de Varones N.º 2, ubicada en Libertad 455, en la ciudad de Buenos
Aires.

La controvertida fotografía escolar del cantor
fue publicada en 1936.
Por Walter Santoro *
Después de meses de intensa investigación, la Fundación
Internacional Carlos Gardel logró identificar el lugar donde fue tomada la
controvertida fotografía escolar del cantor, publicada en 1936. El hallazgo de
un plano histórico permitió establecer las correspondencias arquitectónicas
entre la imagen y el edificio de la Escuela Elemental de Varones N.º 2, ubicada
en Libertad 455, en la ciudad de Buenos Aires. Este descubrimiento, respaldado por
la documentación escolar existente, da
una respuesta documental concluyente a una controversia que se prolongó
durante décadas.
Durante casi noventa años, una fotografía de Carlos Gardel
rodeado por sus compañeros de escuela fue objeto de interpretaciones,
investigaciones y controversias. Aunque la imagen era conocida, no se había
logrado establecer con suficiente respaldo documental dónde había sido tomada.
La fotografía terminó convirtiéndose en una de las piezas
más discutidas de la infancia del cantor, principalmente porque los
investigadores partieron de datos que, con el tiempo, demostraron ser
equivocados.
La Fundación Internacional Carlos Gardel inició hace tiempo
una investigación destinada a reconstruir documentalmente distintos aspectos de
la vida del artista. Uno de sus objetivos fue revisar su trayectoria escolar,
identificar los establecimientos a los que asistió y determinar el origen de
aquella fotografía. El trabajo implicó estudiar publicaciones de época,
antecedentes escolares, planos históricos y documentación conservada en
diferentes archivos.
También exigió revisar las conclusiones de investigaciones
anteriores, algunas de las cuales habían condicionado durante décadas la
búsqueda del establecimiento.
EL COMIENZO.
Una fotografía publicada en 1936 marca el comienzo de una confusión El 6 de junio de 1936, la revista Radiolandia La Canción Moderna, en su número 429, publicó una entrevista a Berta Gardés, madre de Carlos Gardel.
En aquella nota, Berta afirmó que su hijo había nacido el 11
de diciembre de 1890 y que ambos habían llegado a Buenos Aires el 10 de marzo
de 1893. La publicación incluyó una fotografía escolar facilitada por ella, en
la que se observa a Carlitos junto a otros 55 alumnos, distribuidos en varias
filas frente a una construcción de arquitectura sencilla, con puertas, muros y
una galería techada.
El epígrafe que acompañaba la imagen decía: “Carlitos Gardel
rodeado de sus compañeros de escuela, en el año 1896, cuando tenía seis años de
edad”.
Aquella breve descripción, aparentemente secundaria, se
convirtió en el origen de una confusión que se prolongaría durante
generaciones.
La fecha indicada era incorrecta. La documentación escolar
permite establecer que Gardel comenzó sus estudios primarios en 1897, en la
Escuela Graduada de Niñas de la calle Talcahuano 678, establecimiento que también
admitía alumnos varones.
Sin embargo, durante años se intentó identificar el edificio
de la fotografía con aquella primera escuela, suponiendo que la imagen
correspondía a su ingreso a la enseñanza primaria.
Este fue uno de los errores que desviaron la búsqueda:
varios investigadores intentaron localizar el edificio a partir de una fecha
equivocada, en lugar de determinar qué establecimiento coincidía realmente con
las características arquitectónicas de la imagen.
EL ERROR QUE DESVIO.
Los planos conocidos de la escuela de Talcahuano no coincidían
con la construcción visible en la fotografía. Las puertas, los muros y la
disposición del espacio resultaban incompatibles.
Sin embargo, distintas investigaciones continuaron buscando
explicaciones alternativas.
A esta confusión se sumó otro detalle: sobre una de las
puertas de la fotografía puede leerse la inscripción “1 C”. Durante mucho
tiempo se interpretó que esa referencia demostraba que Gardel estaba cursando
primer grado. Pero la inscripción solamente identifica un aula y no constituye
prueba de que todos los niños retratados pertenecieran a ese curso. La
fotografía pudo haberse realizado en aquel sector por razones prácticas,
vinculadas con el espacio disponible, la iluminación y la posición de la
cámara.
También surgieron interpretaciones que situaban la escena en
Montevideo, particularmente en un establecimiento de la calle Durazno.
Esa atribución resultaba verosímil a primera vista porque la
construcción mostraba una arquitectura escolar sobria y funcional, de
características habituales en edificios de la región del Río de la Plata a
fines del siglo XIX. Sus muros, puertas y galerías no eran rasgos exclusivos de
Buenos Aires ni de Montevideo.
Esa semejanza regional facilitó que la fotografía fuera ubicada
erróneamente en otra ciudad, el aspecto del edificio, por sí solo, no permitía
identificar su dirección. Pero ayudados por una mala recreación lograran hacer
que coincida el espacio.
La falta de una identificación documental definitiva
permitió que estas hipótesis se mantuvieran y que la discusión sobre la
fotografía terminara vinculándose con la controversia sobre el origen de
Gardel.
La diferencia decisiva la aportó el certificado de promoción
de segundo grado, firmado por el director Ángel C. Bustos, que acredita el paso
de Carlos Gardés por la escuela de Libertad 455 en 1899. Este documento
permitió orientar la búsqueda hacia un inmueble concreto, en vez de seguir
comparando construcciones de aspecto semejante en ambas orillas del Río de la
Plata.
El problema de fondo era metodológico: se había intentado
identificar una escuela a partir de interpretaciones de la fotografía y de
similitudes arquitectónicas generales, sin contrastarlas con la documentación
escolar de Gardel y con un plano histórico del establecimiento al que
efectivamente había asistido.
NUEVA INVESTIGACION
La Fundación decidió revisar el problema desde sus
fundamentos. En lugar de continuar buscando una escuela que coincidiera con la
fecha publicada en 1936, comenzó por reconstruir la trayectoria escolar del
niño Carlos Gardés mediante los documentos disponibles.
Esa revisión permitió establecer que, después de su paso por
la escuela de Talcahuano en 1897 y de un período sin asistencia escolar en
1898, Gardel retomó sus estudios en 1899 en la Escuela Elemental de Varones N.º
2 del Distrito Escolar 6º, ubicada en Libertad 455, en la ciudad de Buenos
Aires.
La Fundación cuenta con un documento especialmente importante:
el certificado de promoción de segundo grado, firmado por el director del
establecimiento, Ángel C. Bustos. Ese certificado acredita que Gardel estudió
en Libertad 455 y permitió descartar que la semejanza arquitectónica, común a
numerosas construcciones rioplatenses, bastara para situar la fotografía en
otro lugar. Pero quedaba una pregunta decisiva: ¿era aquel edificio el que
aparecía en la imagen? Para responderla era necesario encontrar un plano de la
propiedad.
HALLAZGO EN LOS ARCHIVOS DE AYSA.
La búsqueda del plano constituyó uno de los momentos
centrales de la investigación. El documento no había podido localizarse en los
archivos de la Ciudad de Buenos Aires consultados por la Fundación.
Durante mucho tiempo, esa ausencia había impedido avanzar en
la comparación arquitectónica.
La investigación tomó entonces otro camino: buscar
antecedentes del inmueble en archivos que no estuvieran directamente vinculados
con la educación.
Esa decisión permitió llegar a los fondos históricos de Agua
y Saneamientos Argentinos (AySA), donde se conservaba un plano elaborado en
1900 con motivo de intervenciones en las instalaciones sanitarias de la
propiedad.
El hallazgo resultó fundamental. Aunque el plano había sido
confeccionado para registrar instalaciones de agua y cloacas, también
representaba la distribución arquitectónica del edificio. Por primera vez, la
Fundación disponía de una fuente técnica de época que permitía comparar la
construcción de Libertad 455 con el espacio visible en la fotografía escolar.
Al examinar el documento, los investigadores identificaron
correspondencias entre la disposición de los muros, la ubicación de las puertas
y la organización del patio y la galería. La hipótesis de que la fotografía
había sido tomada en aquella escuela adquirió así un respaldo documental que
antes no existía. La clave no había estado en encontrar otra fotografía, sino
en descubrir un documento técnico que nadie había relacionado con ella.
RESOLVER UN PROBLEMA DE PERSPECTIVA.
La comparación todavía presentaba dificultades. La imagen
escolar había sido tomada con una cámara de fines del siglo XIX y mostraba un
grupo de 56 niños distribuidos en seis filas, algunos sentados y otros ubicados
sobre gradas. La posición de los alumnos, la perspectiva fotográfica y el
encuadre dificultaban reconocer las dimensiones reales del espacio.
Especialmente complejo resultaba el sector derecho de la
imagen, donde aparece una galería techada que se prolonga fuera del encuadre.
Por eso era necesario determinar si aquella estructura podía corresponder al
pasillo representado en el plano de Libertad 455.
Para profundizar el estudio se utilizaron herramientas
digitales, entre ellas inteligencia artificial, con las que se elaboraron
reconstrucciones y diagramas lineales del espacio. Estos recursos permitieron
estudiar la perspectiva, aislar elementos arquitectónicos y representar
visualmente las correspondencias entre la fotografía y el plano.
Es importante distinguir el valor de cada elemento: la fotografía
original y el plano histórico constituyen las fuentes documentales; las
reconstrucciones digitales son herramientas auxiliares de análisis e
interpretación. No reemplazan los documentos, sino que ayudan a comprender su
relación.
Según el estudio realizado por la Fundación, la comparación revela coincidencias significativas en la posición de los muros, las aberturas y la galería, que permiten identificar el establecimiento de Libertad 455 como el lugar donde fue tomada la fotografía.
UN CAPITULO RECUPERADO.
La Escuela Elemental de Varones Nº 2 funcionaba en Libertad
455 desde 1895. Allí, Carlos Gardés cursó segundo grado durante 1899 y obtuvo
el certificado firmado por el director Ángel C. Bustos.
La investigación también reconstruye un episodio que ayuda a
comprender la discontinuidad de su escolaridad. Según la documentación
examinada por la Fundación, el establecimiento fue reorganizado como escuela
infantil, destinada únicamente a los primeros grados, lo que obligó a los
alumnos que debían continuar sus estudios a buscar otro establecimiento. Gardel
no registra asistencia escolar en 1900 y retomó su educación en 1901 en el
Colegio Pío IX.
Estos antecedentes permiten situar la fotografía dentro de
una secuencia escolar documentada y explican por qué la imagen no debía
buscarse necesariamente en la escuela donde Gardel había iniciado sus estudios.
El resultado de este trabajo va más allá de identificar una
dirección. Demuestra la importancia de revisar las fuentes originales y de no
convertir en verdades definitivas aquellas interpretaciones que, por haber sido
repetidas durante décadas, terminaron adquiriendo una autoridad que no siempre
tenían.
Un epígrafe equivocado de 1936, la asociación automática de
la fotografía con el primer grado, la semejanza entre construcciones escolares
típicas del Río de la Plata y la ausencia de un plano del establecimiento
contribuyeron a desviar la investigación durante generaciones.
El certificado de promoción permitió reorientar la búsqueda
hacia Libertad 455; el plano histórico de AySA aportó luego el elemento
arquitectónico necesario para contrastar esa hipótesis.
La Fundación Internacional Carlos Gardel considera que la
documentación reunida permite, sin equivocación identificar la fotografía
escolar con la Escuela Elemental de Varones Nº 2 de Libertad 455, en Buenos
Aires, durante 1899. El certificado escolar acredita la asistencia de Gardel a
ese establecimiento, mientras que el plano histórico recuperado en AySA y las
correspondencias arquitectónicas observadas respaldan la identificación del
lugar donde fue tomada la fotografía.
Este hallazgo es también el resultado de un esfuerzo
sostenido de investigación, que combina la búsqueda en archivos, el estudio
crítico de los antecedentes y la utilización de nuevas tecnologías al servicio
de la documentación histórica. La Fundación continuará trabajando en la
reconstrucción de la infancia y la trayectoria de Carlos Gardel, convencida de
que todavía existen documentos capaces de aportar nuevas respuestas.
Porque investigar la historia de Gardel no consiste en
repetir lo que se dijo durante décadas, sino en volver a los documentos,
revisar los errores y permitir que las pruebas nos conduzcan hacia una comprensión
más precisa de su vida.
Esta investigación no cambia el hecho de que Carlos Gardel
haya elegido, para resolver su situación jurídica al Uruguay, ya que el país
gracias a una de sus leyes le otorgaba un respaldo jurídico único.
Por Walter Santoro.
* Presidente de la Fundación Internacional Carlos Gardel.
Publicado en LA PRENSA.
El origen exacto del capuchino, estrechamente vinculado a la Batalla de Viena (1683), sigue siendo objeto de debate. La teoría más extendida es que, tras la captura del campamento turco al final de la batalla, los soldados imperiales encontraron cientos de sacos de café, junto con otros muchos tesoros abandonados por el ejército derrotado.
El amargor de este producto, bastante desconocido en Occidente en aquella época, tenía un efecto repelente sobre los soldados, por lo que el Beato Marco les aconsejó mezclar la bebida con un poco de leche para endulzarla.
La deliciosa bebida, que además tenía el mismo color que el hábito del fraile, se llamó entonces kapuziner (capuchino, en alemán) en su honor y se extendió rápidamente por Viena y el resto del Sacro Imperio Romano Germánico.
https://www.elcatolicismo.com.co/
El capuchino (cappuccino) tiene una historia relacionada con los frailes capuchinos de la Iglesia católica, especialmente con el beato Marco de Aviano (1631-1699).