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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

martes, agosto 18, 2026

Falleció Eduardo Maglioni, el reconquistense dueño del récord Guinness de tres goles en 111 segundos.

 


Profundo dolor en el ámbito deportivo y en toda la comunidad. El exfutbolista reconquistense Eduardo Andrés Maglioni falleció este martes 18 de agosto de 2026 a los 80 años en la provincia de Jujuy, donde residía, luego de no haber podido superar una intervención quirúrgica del corazón.

Nacido el 14 de abril de 1946 en Reconquista, el "Naranja" se formó profesionalmente en Sarmiento de Resistencia antes de dar el salto a la élite del fútbol sudamericano. Durante su prolífica carrera en Argentina, defendió los colores de Sarmiento de ResistenciaIndependienteSan LorenzoHuracán y Argentinos Juniors, mientras que en el plano internacional jugó en Colombia vistiendo las camisetas de MillonariosAtlético Nacional y Unión Magdalena.

SU PASO POR INDEPENDIENTE Y LA GLORIA INTERNACIONAL.

Su período más glorioso se dio con la camiseta del Club Atlético Independiente de Avellaneda, institución con la que disputó 135 partidos oficiales y anotó 58 goles. Con los "Diablos Rojos" conquistó un total de seis títulos:

Dos Torneos Metropolitanos (1970 y 1971)

Dos Copas Libertadores de América (1972 y 1973)

Una Copa Interamericana (1972)

Una Copa Intercontinental (1973), recordada victoria ante la Juventus en la ciudad de Roma donde alineó como titular.

UN RÉCORD GUINNESS QUE QUEDÓ EN LA HISTORIA.

El hito más representativo de su trayectoria aconteció el 18 de marzo de 1973, en el marco del Torneo Metropolitano. Durante un partido donde Independiente superó por 4 a 0 a Gimnasia y Esgrima La PlataMaglioni convirtió tres goles consecutivos en tan solo 111 segundos (1 minuto y 51 segundos). Esta hazaña le valió el reconocimiento en el Libro Guinness de los Récords, manteniendo la marca vigente y no superada hasta la actualidad.


EL EMOTIVO ADIÓS DEL CLUB ATLÉTICO INDEPENDIENTE.

A través de sus canales oficiales, el Club Atlético Independiente despidió con profundo pesar al histórico atacante: "Despedimos con dolor a Eduardo Maglioni, uno de los grandes jugadores de nuestra historia. Autor de dos goles en la Final de la Copa Libertadores 1972 ante Universitario de Perú y ganador de seis títulos con el Rey de Copas: Metro 70 y 71, Libertadores 72 y 73, Interamericana 73 e Intercontinental 73".

Desde la institución de Avellaneda destacaron además la vigencia de su afecto por la camiseta a lo largo del tiempo: "Ostentaba un simpático Récord Guinness por convertirle tres goles en 111 segundos a Gimnasia La Plata en 1973. Estuvo ligado al Club hasta sus últimos días, entregando hasta el final el amor que tenía por Independiente. Hasta siempre, Eduardo. Te vamos a extrañar".

En una segunda publicación, la entidad roja completó su homenaje catalogándolo como una figura indispensable en la historia de la institución: "Eduardo Maglioni. El Hombre Récord. Campeón de todo y goleador implacable. Una vida junto a Independiente lo convirtió en uno de los imprescindibles. Nunca lo vamos a olvidar".

EL RECONOCIMIENTO DE "ORGULLO ROJO".

Por su parte, Orgullo Rojo también expresó su pesar tras la confirmación de su deceso: "Día tristísimo para todo el pueblo rojo por el fallecimiento de uno de nuestros grandes próceres, Eduardo Maglioni, a los 80 años de edad. Un delantero implacable y letal que dejó una marca imborrable defendiendo nuestra camiseta en 151 encuentros oficiales y clavando nada menos que 63 goles".

En el comunicado difundido a través de sus plataformas, destacaron su vigencia en las etapas doradas de la institución: "Un verdadero Rey de Copas que se cansó de dar vueltas olímpicas y levantó 6 títulos con nuestra institución: 2 Metropolitanos, 2 Libertadores, 1 Interamericana y 1 Intercontinental. Desde Orgullo Rojo le mandamos un abrazo inmenso a toda su familia y seres queridos en este momento tan doloroso. ¡Hasta siempre y gracias por tanta gloria, goleador!".

Recuerdo histórico del Club Central Reconquista. Omar Faccioli (segundo a la izquierda), junto a referentes de la institución y el histórico goleador Eduardo Maglioni junto al profesor Pablo Alcides Pila (a la derecha), compartiendo la camiseta del club.

HOMENAJE Y CONDOLENCIAS EN RECONQUISTA.

Tras conocerse la triste noticia, la Municipalidad de Reconquista expresó su profundo pesar por la partida del destacado futbolista. Nacido en Reconquista el 14 de abril de 1946 y criado en El Sombrerito, Maglioni llevó con orgullo sus raíces convirtiéndose en motivo de reconocimiento para toda la comunidad. En ese sentido, el intendente Dr. Enri Vallejos, en nombre del municipio y de la ciudad, expresó sus más sentidas condolencias a familiares y amigos.

Por su parte, el presidente del Club Central de ReconquistaOmar Faccioli, recordó los orígenes del delantero al destacar que Eduardo comenzó a jugar al fútbol en la institución. En la foto histórica se lo puede apreciar, entre otros, junto al profesor Pablo Alcides Pila, otra gran referencia de la entidad.

En reconocimiento a sus gigantescos logros deportivos, la ciudad rinde homenaje permanente a su figura mediante una escultura en la Plaza 25 de Mayo, emplazada sobre el paseo de las esculturas de la calle Mitre, compartiendo espacio junto a otras personalidades del deporte local como Gabriel Omar BatistutaÁngel David ComizzoIvar Gerardo Stafuza y el basquetbolista Orlando Fabián Tour.


Publicado en RECONQUISTA HOY.

La bandera argentina volvió a flamear en las Islas Malvinas tras 44 años.


La bandera argentina volvió a flamear en las Islas Malvinas tras 44 años.

 A 44 años de la Guerra de Malvinas, el veterano Eduardo Canitrot volvió al archipiélago donde combatió como soldado conscripto en 1982 para concretar una promesa que había marcado su vida. Acompañado por una de sus hijas, recorrió Puerto Argentino, el cementerio de Darwin y otros escenarios del conflicto, donde rindió homenaje a sus compañeros caídos.

Canitrot, quien actualmente preside la Asociación de Veteranos Puerto Argentino de Pinamar, integró durante la guerra el Batallón Logístico 10 de la X Brigada de Infantería. Con menos de 20 años llegó a las islas y permaneció allí durante el conflicto bélico con el Reino Unido.

El viaje tuvo un profundo significado personal. En distintos puntos del archipiélago desplegó una bandera argentina, una imagen que rápidamente se volvió viral en las redes sociales y despertó miles de mensajes de reconocimiento.

Uno de los momentos más emotivos ocurrió en el cementerio argentino de Darwin, donde descansan los restos de numerosos soldados caídos durante la guerra. Allí, Canitrot visitó la tumba de Pedro Larrosa, uno de sus compañeros, a quien había prometido regresar.

Frente a la cruz blanca que recuerda a su amigo, el veterano recordó aquel compromiso asumido hace más de cuatro décadas y expresó su emoción por haber podido cumplirlo. En sus publicaciones escribió: "Cumplí con lo que te prometí, Pedro", un mensaje que sintetizó el sentido de todo el viaje.

Durante su recorrida también recordó a todos los combatientes fallecidos y a quienes sufrieron las consecuencias de la posguerra. En otra publicación manifestó: "Por los caídos, por los que quedaron aquí en las islas y en el mar, por los que no pudieron soportar y se quitaron la vida. Por todos los argentinos y argentinas que dieron, dan y darían su vida por esta bandera".

Otro de los momentos más difundidos ocurrió en Puerto Argentino, donde Canitrot corrió sosteniendo la bandera argentina en las inmediaciones de un mástil que exhibe la insignia británica.

Además, llevó la bandera a distintos puntos del archipiélago, incluido Monte Harriet, donde registró un video mientras el viento hacía flamear la enseña nacional. Allí dejó una frase que resumió el significado del homenaje: ´Mi bandera no se arrodilla ante nadie.

Canitrot  también logró localizar el lugar donde permaneció durante gran parte del conflicto y recorrió sectores como Pradera del Ganso y Monte Kent, escenarios que volvieron a traer a su memoria los recuerdos de la guerra.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/La-bandera-argentina-volvio-a-flamear-en-las-Islas-Malvinas-tras-44-anos-574894.note.aspx

PASÉ A SER UN DESAPARECIDO. 'Crónica de una vida. Memorias' de Hipólito Solari Yrigoyen

 





PASÉ A SER UN DESAPARECIDO.

(Fragmento del libro 'Crónica de una vida. Memorias' de Hipólito Solari Yrigoyen).

"Fui secuestrado el 17 de agosto de 1976 en mi casa de Puerto Madryn. Recuerdo la fecha con exactitud pues es el día del Libertador San Martín. El operativo ilegal lo hizo una comisión militar. Serían las 2 de la mañana cuando una perra que dormía al lado de mi dormitorio me despertó con sus ladridos y sentí que sonaba el timbre. Me levanté y fui a una ventana del primer piso que da al jardín del frente de la casa y vi que mi domicilio estaba rodeado de militares con uniformes de fajina y de varios vehículos.

Los procedimientos, llamados arbitrariamente “antisubversivos”, para intentar justificar la ilegalidad, los hacía el área represiva 536, con base en Trelew, que estaba a cargo de un mayor del ejército.

Uno de los militares que intervino en el operativo del que fui víctima, dijo ser capitán del Ejército y que venía a traerme un radiograma. Por el contexto de terror, que entonces se vivía, tuve conciencia que me esperaban momentos muy graves y que mi vida estaba en peligro. Descendí a la planta baja y abrí la puerta. Me dispararon un tiro y fui consciente de que la bala me había rozado la frente.

Este disparo fue registrado por la policía de Puerto Madryn que encontró la cápsula de la bala y constató el orificio en la pared. De inmediato, unos hombres uniformados se me tiraron encima. Me ataron de pies y manos, las manos por detrás, lo que no tardé en aprender que es un tormento que provoca un gran sufrimiento. Me amordazaron, vendaron los ojos y encapucharon. Me dieron una inyección que no se de que era pero que no me durmió ni me trajo sosiego en el inicio del calvario que empezaba a vivir. Todo el procedimiento se hacía amparado por la oscuridad, pues mi casa estaba apartada, era la última del pueblo, con calles de tierra y sin faroles de luz.

Como había sido senador nacional y vicepresidente del Bloque U.C.R. hasta el Golpe del 24 de marzo, nunca quise pedir que se me dieran esos servicios para que no se pensara que solicitaba un privilegio personal. Tampoco, por la misma razón, tenía teléfono; la empresa que daba el servicio era entonces estatal. Entre el momento en que pedí la línea y me la dieron, pasaron 12 años. En mi domicilio estaba solo. Tessy, que había ido a Bs.As donde estaban estudiando nuestros hijos, debía de regresar ese día. Al llegar, en la fecha prevista, hizo la denuncia de mi desaparición y de los robos perpetrados en nuestro domicilio por los captores. El auto de mi propiedad, que se habían robado, fue encontrado días después destrozado por una bomba en la zona de chacras del río Chubut.

Mis secuestradores me alzaron y me metieron en el baúl de un auto cerrando la tapa. Comenzó para mí una lucha para poder respirar. Sentía que me faltaba el aire y me asfixiaba. El coche se puso en marcha y anduvo una hora hasta que frenó y, de nuevo alzado, me introdujeron en un camión. El trayecto se había hecho por camino de tierra, lo que me hizo presumir que era el camino sin asfaltar que une Puerto Madryn con Rawson. Cuando el automóvil se detuvo, me introdujeron en un edificio y me acostaron. Pasó un tiempo largo, más de 2 horas, cuando nuevamente me subieron a un vehículo, el que partió y poco después arribó a un aeropuerto asfaltado donde me subieron a un avión pequeño. El único aeropuerto de esas características, en la zona, era el de la Base Aeronaval Almirante Zar, de Trelew.

En el avión percibí que había otro secuestrado. Era mi amigo, el ex diputado nacional Mario Abel Amaya. Oí sus quejidos. Amaya residía en Trelew donde fue secuestrado por un grupo de tareas. Había sido detenido por uniformados unos días antes y luego liberado por las mismas personas que en ese momento lo secuestraban, dirigidos en esa diligencia por el jefe del área represiva de la zona.

El avión comenzó su vuelo y supe que lo hacía hacia el Norte, pues el día despuntaba y se veía que su claridad venía del Este. Cuando el avión descendió, pensé que estábamos en la Base Naval de Bahía Blanca. Por mis funciones legislativas yo viajaba todas las semanas a Bs.As y podía calcular la duración del vuelo entre escalas. En ese entonces no había vuelos directos y el avión de Aerolíneas Argentinas, que unía Trelew con Bs.As, paraba en Bahía Blanca. En un vehículo, nos llevaron a Amaya y a mí a un lugar relativamente cercano donde nos bajaron a golpes. El maltrato que ahí comenzaba, pasó a ser para mí, una rutina permanente en los 9 meses que siguieron.

No sabía donde estaba, pero luego supe que era en Bahía Blanca, en el Regimiento 181 de Comunicaciones, del Vº Cuerpo de Ejército, en el campo de concentración “La Escuelita”. Las personas que nos golpeaban, en conocimiento de que Amaya y yo éramos radicales, mientras nos daban golpes y patadas, proferían groseros insultos contra Ricardo Balbín, el presidente del Comité Nacional de nuestro partido. Nos llevaron a lo que podía ser un salón, por el tamaño que podía adivinarse. A mí me pusieron en la parte superior de una cama de dos niveles, acostado sobre los hierros, sin colchón y me ataron de pies y manos a los barrotes de la cama. A Amaya lo tenía cerca. Por los gritos debidos a los golpes que recibíamos todos, pude saber que había en ese cuarto, o pabellón, muchas personas, hombres y mujeres. A una chica que estaba en la cama vecina de la mía uno de los guardianes la sometía a graves abusos sexuales y quería obligarla a decir que le gustaba lo que le hacía. La chica lloraba y pedía que no la mataran. Yo supe que estaba al lado de una ventana ya que en algunos momentos el sol, traspasando la venda, me daba en la cara y me molestaba y también supe que en alguno de sus desplazamientos, por ahí pasaba un tren pues se sentían los ruidos.

Cuando mi vista se acostumbró a las vendas, o estas se corrían un poco con los movimientos, pude ver que nuestros captores estaban uniformados y calzaban borceguíes. Sentía quejidos, llantos. Todo era un infierno. En lo personal sufrí en esos días la asfixia, torturas, trato cruel, un simulacro de fusilamiento y hasta el suplicio de Tántalo con una gota de agua que me caía sobre la cabeza, además del tormento que significa oír los gritos de otros torturados. Yo hice el servicio militar obligatorio y conocía esas grandes ollas de los cuarteles en que traían la comida. Debíamos comer con las manos porque no nos daban cubiertos. Una de las personas que me golpeaba y que sabía de mi parentesco cercano con el presidente Hipólito Yrigoyen, del que soy sobrino nieto, reflejaba su resentimiento histórico diciendo que a él en su momento, tendrían que haberlo matado.

A Amaya que era asmático, y como consecuencia de los golpes tenía dificultades para respirar, lo fue a ver un médico, también militar, que ordenó que estuviera sentado en la cama. Como me lo contaría él días después, dejaron de golpearlo. En ese salón estuvimos una semana y luego fuimos trasladados a otro, al que pese a estar a corta distancia, lo hicieron en un camión que se detuvo enseguida. En ese otro salón siguieron mis sufrimientos, aunque me sacaron la mordaza, conservaba siempre los ojos vendados. Me golpeaban con un palo de goma. Sentía que me corría la sangre entre las vendas de la cara.

Nadie podía hablar. Los guardias descubrieron que uno de los prisioneros estaba hablando. Escuché que dispararon un tiro y que uno de los guardias dijo algo así como que “este ya no va a hablar más”. Presumí que lo podían haber matado y después se sintieron movimientos y ruidos. Efectivamente, estaban retirando un cuerpo."

Publicado en historia UCR.


Antonio Machado: "El Crimen fue en Granada".

 


Federico García Lorca, siempre en mi vida, así lo recordaba don Antonio:

Antonio Machado: "El Crimen fue en Granada".
".... El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada."


Busto del Libertador ubicado en la Academia Nacional de Defensa de Japón (Prefectura de Kanagawa).

 

Recordamos al General José de San Martín a 176 años de su paso a la inmortalidad.

Su visión libertadora e idearios de unión continúan presentes en cada rincón donde flamea la bandera argentina.


Busto del Libertador ubicado en la Academia Nacional de Defensa de Japón (Prefectura de Kanagawa), símbolo de la amistad entre ambas naciones.

Embajada de Argentina en Japón.

lunes, agosto 17, 2026

San Martín según René Favaloro.

Grupo de Oficiales Unidos (G.O.U.).


Luego del gobierno de Agustín Justo en 1939 -"el gordo Masón"- como le decía a Justo el Padre Leonardo Castellani (un Católico sin dolo), asumió Roberto Ortiz que, debido a su enfermedad, sería substituído por el Vicepresidente Ramón Castillo.

“El GOU (que pudo haber significado Grupo de Oficiales Unidos o Grupo Obra de Unificación) fue una logia u organización secreta argentina de tendencia nacionalista, creada en el seno del Ejército Argentino el 10 de marzo de 1943. Ese mismo año realizó un golpe de Estado al presidente Ramón S. Castillo, luego de la Década Infame, y gobernando el país hasta febrero de 1946, con el principal objetivo de mantener la neutralidad de la Nación Argentina durante la Segunda Guerra Mundial y evitar que el movimiento obrero se inclinara hacia la izquierda política” (Wikipedia).

GOU su lema era "Unión y Organización del Ejército" y  "Patria y Honor" del escudo.

El grupo comenzó a instancias de los tenientes coroneles Domingo Mercante, Severo Eizaguirre, Raúl Pizzales, León Bengoa, Francisco Filippi, Juan Carlos Montes, Julio A. Lagos, Mario Villagrán, Fernando González, Eduardo Arias Duval, Agustín de la Vega, Arturo Saavedra, Bernardo Guillentegui, Héctor Ladvocat, Bernardo Menéndez, Urbano de la Vega Aguirre, Enrique P. González, Emilio Ramírez, Juan Domingo Perón.

Los oficiales que se unieron al GOU posteriormente son los siguientes: Eduardo Jorge Ávalos, Aristóbulo Mittelbach, Alfredo A. Baisi, Oscar Uriondo, Tomás Ducó, Heraclio Ferrazano. Alfredo Arguero Fragueyro.

Los presidentes Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Farrell tenían estrechos vínculos con el GOU, pero no eran miembros de la organización. (Datos de Wikipedia).

El escudo del GOU estaba representado por un águila imperial y al centro imagen el  rostro del Libertador General  de San Martín.

El GOU se oponían a la candidatura de Robustiano Patrón Costas.

Robustiano Patrón Costas era un salteño hijo de Robustiano Patrón Escobar y de Justa Francisca Costas Figueroa.

Ejerció la gobernación de la provincia de Salta en el período 1913-1916 y como senador nacional en dos periodos: 1916-1925 y 1932-1943. Además fue candidato a presidente de la Nación en 1943 pero su candidatura por la Concordancia, una alianza formada por el Partido Demócrata Nacional, la Unión Cívica Radical Antipersonalista y el Partido Socialista Independiente fue retirada luego del golpe de Estado del 4 de junio de 1943 encabezado por el Gral. Arturo Rawson y el Gral. Pedro Pablo Ramírez.

Herminio Arrieta del Ingenio Ledesma y Robustiano Patrón Costas del Ingenio El Tabacal eran reconocidos en aquel tiempo por ser figuras políticas del conservadurismo del interior del país.

A comienzos de 1944 el gobierno militar rompió relaciones diplómáticas con los países del Eje, decisión que llevó a un enfrentamiento entre sus sectores internos y a exigir la renuncia del presidente Ramírez, quien fue reemplazado por el General Edelmiro Farrell.

Imagen escudo G.O.U.de Wikipedia.