GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

martes, febrero 17, 2026

De repente, las candilejas o cuando el desconocido se transforma en famoso.

 


De repente, las candilejas o cuando el desconocido se transforma en famoso.

Por Nicolás Kasanzew.

Generalmente el éxito es el resultado de un largo ejercicio de paciencia, o la consecuencia de esa fórmula que atribuye a la transpiración un abrumador, mayoritario porcentaje. A veces, -no muy a menudo, claro,- el azar, la casualidad, alguna circunstancia fortuita o simplemente una buena estrella obran el milagro y súbitamente transforman al desconocido en famoso, catapultan al ignoto transformándolo en célebre.
Y no sólo en el mundillo de la farándula suelen cosecharse famas repentinas. El fenómeno de la popularidad súbita, casi siempre fortuita e inesperada para los propios protagonistas, se registra también en el deporte, la astrología y hasta la cirugía cardiovascular.
Para una nota en la revista “Siete Días” de hace exactamente medio siglo, no me fue fácil conformar una nómina de notorios, signados por este “repentismo”, que resultara además equitativa en cuanto a su distribución por profesiones.
El deporte, -quizá por los rigores del entrenamiento y la persistencia del trabajo,- era el sector más avaro en prodigar consagraciones de la noche a la mañana. En las entrevistas que hice, un par de nombres lo representan: el del futbolista Roberto Telch y el del maratonista Delfo Cabrera. No ocurría lo mismo en el ambiente artístico, - en especial dentro del mundillo televisivo- donde menudean las circunstancias azarosas capaces de redimir los más profundos anonimatos.
El astrólogo Horangel, los cómicos Alberto Olmedo y Haydée “La Chona” Padilla me relataron también las insólitas circunstancias que propiciaron -en menos de lo que canta un gallo- su caudalosa popularidad.
Otros sectores del arte de ese entonces encontraron su representación en el director cinematográfico Rodolfo Kuhn, el bailarín Oscar Aráiz, el escritor Enrique Medina y la modelo Teté Coustarot, todos signados también por una repentina fama cuyos curiosos entretelones recogí en una nota que se completó con una consagración ajena al ámbito artístico, pero que dejó a todos con el corazón en la boca: la del cirujano Miguel Bellizi, el realizador del primer trasplante cardiaco en la Argentina.

LOS PROTAGONISTAS
* ALBERTO OLMEDO: Yo hice de todo: fui repartidor de carne, de verduras, de farmacia, linotipista, amasador de pan, manejé una jardinera, vendí diarios, trabajé de acróbata y cuando vine a Buenos Aires, en 1954, el director Pancho Guerrero me hizo entrar en el Canal 7 como ayudante técnico. Yo cambiaba de oficio a cada rato porque sabía que iba a encontrar algo que me daría satisfacción. Un día, hacía fines de 1954, los ánimos estaban muy caldeados en el canal por razones laborales y yo, para aliviar las tensiones, empecé a hacer algunas payasadas; los ejecutivos del canal que se estaban yendo, se quedaron mirándome. Una semana después debutaba con un monólogo. Comencé trabajando con Tincho Zabala y Rodolfo Crespi. Ahora, que ganó 200 veces más que antes, cuando vivía en una pieza con otras seis personas en Lavalle y Maipú, y comía día por medio, escucho a algunos que me dicen: “Vos sí que la tenés”. Una vez, me paré a charlar con uno y le conté mis pasadas penurias. Me pidió perdón. Yo sé que hay gente, que queda mareada con la fama. No es mi caso. Yo siempre seré: “El Negro Olmedo”.

* DELFO CABRERA: Hacia 1948, cuando gané la medalla de oro en maratón, en las Olimpíadas de Londres, muchos quedaron boquiabiertos. Aunque estaba lejos de ser un don nadie -era campeón nacional y sudamericano de fondo- nadie me conocía. Es el destino del deportista amateur. Yo, que trabajaba como bombero, tenía un único afán: emular a Juan Carlos Zabala, “el ñandú criollo”, que ganó la maratón en 1932. Y lo logré él mismo día -un 2 de agosto- dieciséis años después. Imagine la poca fe que nos tendrían, que el presidente de la delegación argentina se enteró de mi triunfo porque lo despertaron cuando dormía la siesta. “¡Que mañana, me perdí la foto!”, atinó a decir. La maratón se corría en el más puro estilo griego: 40 kilómetros por la calle. Y el evento culminaba en el estadio de Wembley, en presencia de la reina. Le gané a un inglés por sólo cien metros. Y así me convertí en famoso. El milagro duró dos horas y media; el tiempo que demoré en ganar la maratón. ¿La fama? Es linda si viene acompañada de dinero. Si no, es una molestia.

*HAYDEE PADILLA (LA CHONA): Yo siempre había acuado como actriz dramática, en diversos teleteatros. Un día, allá por 1966, una persona que se divertía mucho cuando yo hacía La Chona - imitaciones de entrecasa, realizadas en rueda de amigos - quiso que me viera el dueño de Canal 9, Alejandro Romay. “Vos entrá hablando como La Chona”, me dijo. Al escucharme, Romay explotó: “¿Y vos, donde tenías guardado ese personaje?” Así comenzó la cosa. En el programa “Tropicana” hice un monólogo. El director, que no sabía nada de antemano, se quedó con la boca abierta. El esperaba que hiciera uno de mis habituales personajes. Inmediatamente mi contrato, que era por un mes, fue ampliado a tres años. En menos de tres semanas me hice muy popular: en el colectivo la gente me preguntaba por “el Hétor”, los tacheros no me cobraban; uno me vino a buscar al canal con su mujer para que fuera a comer a la casa de su madre, cuya mayor ilusión era conocerme. Fui y la viejita se quedó chocha. Las mujeres me hacen cómplice de sus cosas; cuando voy a la cancha, me gritan: “Chona, te viniste sin el Hétor, te viniste”. La gente se identifica con el personaje y me brinda mucho cariño”.

* HORANGEL: Desde los 14 años me dedico a investigar en astrología. También enseñé Física, Historia, Matemáticas y Cosmografía en una academia que preparaba alumnos para el ingreso a la universidad. El espaldarazo lo recibí en 1963, con el programa “ Mensaje Astral”, que transmitía Canal 9. Allí, en octubre, predije que algo gravísimo le sucedería a John Kennedy entre el 22 y el 24 de noviembre. No era una agorería. Yo explicaba a la teleplatea ciertas coincidencias cósmicas e históricas. Cuando Kennedy cayó asesinado en Dallas, yo no recordé mi vaticinio: cuando hago una predicción, me olvido y a otra cosa. Pero el público quedó pasmado. A nivel internacional mi pronóstico tuvo también una gran repercusión: mis palabras se tradujeron hasta al birmano y vino a verme gente desde Francia, Estados Unidos e Italia. Pero yo no hago estudios personales, a menos que lo pida, por ejemplo, un presidente. En una situación así, es imposible negarse.

* TETE COUSTAROT: En mi caso, el azar tiene el nombre de un fotógrafo de la revista Siete Días, Osvaldo Dubini. En el verano de 1969 me vio en Mar del Plata e insistió que participara en el concurso de Miss Siete Días. Entonces, mi vida se transformó: atrás quedaron mis estudios de periodismo en La Plata, un empleo en una agencia de autos, algunos desfiles. Desde que gané el concurso y salí en la tapa de Siete Días, comenzó la popularidad. Me invitaron a programas de televisión, empezaron los reportajes; la gente, en la calle, comenzaba a decirme “Chau, Teté” y de pronto me di cuenta de que mis modas, sobre todo mis maneras de cortarme el pelo, eran imitadas. De todas maneras, yo creo en el factor suerte; una vez me equivoqué de piso y entré a una oficina donde estaba reunida gente de publicidad. Apenas abrí la puerta, me miraron y dijeron: “Esta es la modelo que estamos buscando”. Y me contrataron para una publicidad de un shampoo. De igual modo, cuando viajé a Estados Unidos, caí justo para una campaña publicitaria que me permitió pasarme dos meses en Japón. Claro que la suerte -que no siempre es grela- para mí tiene el nombre de la revista Siete Días.

* RODOLFO KUHN: A los 15 años empecé a hacer cine con mis compañeros de colegio. Un año después gané un premio del Cine Club Argentino con mi cortometraje “Delirio”. Obligado por mi padre, estudié medicina un par de años y en 1956 empecé a trabajar como asistente de dirección de Lowe. Fui a Nueva York donde estudié con el cineasta alemán Hans Richter, volví al país y produje el primer teleteatros unitario argentino - “Teleteatros a la hora del té”. Pero la fama llegó recién con “Los jóvenes viejos”. El guión lo escribí entre 1958 y 1959, pero fue rechazado varias veces por el Instituto Nacional de Cinematografía, que negaba los créditos por considerarlo poco interesante. Por fin la película se realizó en 1961 con María Vaner, Alberto Argibay, Marcela López Rey y Jorge Rivera López, entre otros. Si el eco que halló en el público fue inmenso, el de la crítica fue triunfal. El diario La Nación dijo que era una de las mejores películas que se hubieran hecho jamás. En Europa me compararon a Orson Welles y a Buñuel. Cristina Rochefort escribió: “Nadie creerá que se trata de una ópera prima por la madurez con que está tratada”. Yo pensé que siempre podría vivir del cine de largometraje. Pero la realidad se encargó de demostrar lo contrario.

* ROBERTO TELCH: En 1964 yo era suplente del Seleccionado Argentino que debía enfrentar a Brasil en Pacaembú. Tenía 20 años y estaba haciendo el servicio militar. Antes había jugado en Defensores de Billinghurst, de donde pasé a San Lorenzo. Al comenzar el partido con Brasil yo estaba en el banco, pero un imprevisto cabezazo de Pelé le rompe el tabique nasal a Messiano. Entonces entré yo. Rattín me dijo: “Salí a jugar libre, que yo lo marco a Pelé”. Y salí como si tuviera un motor fuera de borda: era mi gran oportunidad. Marqué dos goles (el partido terminó tres a cero), con lo cual la Argentina se alzó invicta con la Copa de las Naciones. ¿Las jugadas del gol? No me las olvidaré jamás. Onega la tira al centro, la toma Alfredo Rojas y de un pelotazo le rompe el pecho a Gilmar. Y la pelota se queda ahí. Entonces, yo le pego de sobrepique. Un jugador de Brasil la quiere sacar, pero se traba a sí mismo y cae. Fue el primero. El segundo vino con una pelota que paró Onega y yo la mandé al fondo del arco. Me di cuenta de mi popularidad, cuando en Ezeiza vi la manifestación que coreaba mi nombre. Perdí la corbata, me rompieron el traje. Yo sabía que el triunfo no era casual, porque me tenía confianza.

* OSCAR ARAIZ: La idea consistió en montar un audiovisual con danzas. Casi una revista, pero sin sketches hablados, donde mezclé música de los Beatles con la Sinfonía de los Juguetes de Haydn y algo de música concreta. En la melange se juntaba “Lucy in the sky with diamonds” con un boletín metereológico radial, un gol aullado en el mejor estilo, una receta de cocina, una ranchera cantada por Mercedes Simone. Se llamó “Crash” y se estrenó en el Instituto Di Tella en el año 1966. Durante seis meses se dio con un lleno completo y lo interrumpí para hacerme cargo de la primera consecuencia de mi súbita popularidad; es decir de la dirección del ballet del Teatro Municipal. No se muy bien que elementos contribuyeron a ese éxito. Tal vez fue la mixtura de música de Pink Floyd con “La consagración de la primavera” de Stravinsky. Tal vez se debió a que “Crash” fue la primera obra que incursionó por la nostalgia, mostrando viejos álbumes de familia y antiguas postales. Había días en que la sala estaba llena de viejitos, que se iban cantando. Pero eso sí, para poder seguir creando, el éxito debe ser conquistado todos los días.

* ENRIQUE MEDINA: Entre los 6 y los 16 años viví en un reformatorio. Trabajé como peón de obra, linotipista, mimbrero, técnico en la Ballester Molina; estudié Bellas Artes, cine y también hice títeres, con los que recorrí toda Centroamérica durante seis años. Siempre me gustó escribir, claro, y un buen día me propuse trabajar en una novela que narraba mi paso por el reformatorio: tardé cinco años en escribirla, entre 1965 y 1970. Dos años después se publicó “Las Tumbas”, con un notable éxito editorial. Pero mi popularidad se la debo en gran parte a los medios masivos de difusión, que promocionaron mi libro. Como yo trabajaba de cameraman en Canal 11, pude vincularme con gente que me ayudó mucho. Así me empezaron a llamar de todos lados. La gente me paraba en la calle, como en el caso de una mujer que me detuvo para preguntarme ¿que reformatorio debía elegir para internar a su hijo? Yo le contesté que antes de hacer eso era preferible tirarlo al inodoro: no había entendido nada mi libro. Los quiosqueros me conocen y cuando pasó vocean “Las Tumbas” como si fuera un diario. Ahora soy popular: “Transparentes”, mi última novela vendió 50 mil ejemplares.

* MIGUEL BELLIZI: Desde el año 1958 trabajé en cirugía experimental en los Estados Unidos con los cardiocirujanos Denton Cooley y Michael Debakey y lo seguí haciendo cuando volví al país en 1965, en el hospital Rawson. Cuando en 1967 Christian Barnard realizó su primer trasplante, nuestro equipo ya estaba a punto para hacerlo, pero carecía de un ámbito apropiado. El 27 de mayo de 1968 atendí a un paciente de apellido Serrano, afectado de insuficiencia cardíaca terminal: estaba casi agónico. Decidí trasplantarlo. Pedí un donante al Costa Buero. Consiguen uno, pero la familia se opone. Mientras volvía a mi casa, cambiaron de idea. Una telefonista avisa a un diario que se hará un trasplante de corazón. Horas después, cuando llegué a la Clínica Modelo de Lanús, había un periodista de “Clarín” que me dice: “Doctor, usted va a hacer un trasplante”. Él lo sabía antes que yo.
Fue una verdadera apoteosis. El paciente vivió cinco días y murió de una hemorragia al cerebelo, sin que el trasplante tuviese nada que ver con su deceso. La operación duró entre las 2 y las 5 de la mañana del 31 de mayo. Cuando salí del quirófano, el tránsito estaba cortado. Me pedían autógrafos.

Publicado en LA PRENSA.

lunes, febrero 16, 2026

Murió Robert Duvall, leyenda de Hollywood y protagonista de El Padrino y Apocalypse now.


El actor de Hollywood ganador del Oscar Robert Duvall murió el domingo en su casa del estado de Virginia, Estados Unidos.

Duvall, conocido por papeles icónicos en la pantalla grande como el del consigliere de la familia Corleone Tom Hagen en la saga El Padrino y el teniente coronel Bill Kilgore de Apocalypse now murió a los 95 años.

El actor murió en la noche del domingo en su hogar de Middleburg, Virginia, rodeado de sus familiares, informó este lunes su viuda, la argentina Luciana Duvall.

Duvall se casó cuatro veces aunque nunca tuvo hijos. "Creo que tengo disparos de fogueo (I guess I’m shooting blanks)" bromeó en 2007.​ Duvall conoció a su primera mujer Barbara Benjamin, bailarina del The Jackie Gleason Show, durante el rodaje de Matar a un ruiseñor 

La pareja se casó en 1964 y se divorciaron en 1975.

Su segunda mujer fue Gail Youngs, con la que estuvo casado de 1982 a 1986.Producto de este matrimonio, fue temporalmente cuñado de John Savage, Robin Young y Jim Youngs. Su tercer matrimonio fue con la bailarina Sharon Brophy, matrimonio que duró de 1991 a 1995.


En 2004 se casó con la actriz argentina Luciana Pedraza, con quien convivía desde 1996. Pedraza es nieta de la pionera de la aviación argentina Susana Ferrari Billinghurst.​ 

Se conocieron en la Argentina, donde el actor recordaba, "La floristería estaba cerrada por lo que fui a la panadería. Si la floristería hubiera estado abierta, nunca la habría conocido".

Fue Pedraza quien dio el primer paso formal al invitarlo a la inauguración de un salón de tango que organizaba. Ese plan marcó el inicio de una relación que creció con bajo perfil, lejos del modelo clásico de las parejas de Hollywood. Con el tiempo, el amor se consolidó y sellaron su historia con un casamiento íntimo a mediados de los 2000.

La pareja compartió una vida atravesada por el tango, el polo y el campo. Mantuvieron un fuerte vínculo con el norte argentino e impulsaron iniciativas solidarias orientadas a niños y familias vulnerables, combinando su vida pública con un compromiso social sostenido en el tiempo.

Tras el fallecimiento del actor en su rancho de Virginia, fue ella quien confirmó la noticia y lo despidió con palabras que recorrieron el mundo. En un mensaje íntimo escribió: “Para mí, él era todo”. Luego agregó: “Para el mundo, fue un actor ganador del Oscar, un director, un narrador. Para mí, lo era todo”.

Ambos nacieron el 5 de enero con 41 años de diferencia. Es gracias a ella que dominaba el español con fluidez y tenía una casa en Argentina, que visitaba varias veces al año​ y era un diestro bailarín de tango. De hecho, tenía una academia de tango en Estados Unidos.

Duvall tenía su hogar permanente en el estado de Virginia Occidental, Estados Unidos.

Desde su debut como Boo Radley en Matar a un ruiseñor (1962) hasta su consagración como Tom Hagen en la saga de El Padrino (1972), su legado dejó un huella indeleble en el séptimo arte.

GENERAL ROCA. LOS CARNAVALES DE ANTES… ¡ESOS SÍ QUE ERAN CARNAVALES! LOS DE LA DÉCADA DEL 60 Y DEL 70, LOS BAILES EN EL CLUB ARGENTINO DEL NORTE, EL CLUB RÍO NEGRO Y EL CLUB ITALIA UNIDA.






GRANDES BAILES DE CARNAVAL – PEREGO Y SUS ÁNGELES, LA MÚSICA QUE HACÍA VIBRAR A GENERAL ROCA

HABLAR DE AQUELLOS CARNAVALES ES VOLVER A SENTIR EL PERFUME DEL PAPEL PICADO EN EL AIRE, EL ESTALLIDO DE LAS CORNETAS Y ESA ALEGRÍA DESBORDADA QUE SE METÍA EN CADA RINCÓN DE LA CIUDAD.

ERAN NOCHES MÁGICAS. EN EL CLUB DEL PROGRESO, LA SOCIEDAD ESPAÑOLA, LA LIBANESA… LA GENTE SE VESTÍA DE FIESTA Y SALÍA A ENCONTRARSE CON LA MÚSICA, EL BAILE Y LA FELICIDAD COMPARTIDA. Y AHÍ ESTABA SIEMPRE LA ORQUESTA DE PEREGO Y SUS ÁNGELES, MARCANDO EL PULSO DEL CARNAVAL COMO NADIE.
PORQUE HAY QUE DECIRLO CLARO: LA ORQUESTA DE PEREGO ERA LO MÁS. SONIDO POTENTE, RITMO CONTAGIOSO Y UN REPERTORIO QUE HACÍA QUE NADIE SE QUEDARA SENTADO.

TAMBIÉN BRILLABA NUESTRO RECORDADO CACHO NEIROT, CON ESA VOZ TANGUERA PROFUNDA, ELEGANTE, QUE EMOCIONABA Y LEVANTABA APLAUSOS CERRADOS. Y SE SUMABAN LOS AMERICANOS DE NEUQUÉN, ESPECTACULARES, COMPLETANDO NOCHES INOLVIDABLES DONDE LA MÚSICA PARECÍA NO TERMINAR NUNCA.

LOS BAILES DURABAN HASTA LA MADRUGADA. SE MEZCLABAN GENERACIONES ENTERAS EN LA PISTA: JÓVENES, FAMILIAS, AMIGOS, VECINOS… GRAN PARTE DE LA SOCIEDAD ROQUENSE CELEBRANDO JUNTA. VOLABAN SERPENTINAS, LLOVÍA PAPEL PICADO, SONABAN LAS RISAS, Y EL CARNAVAL SE VIVÍA CON EL ALMA. ERA ALEGRÍA PURA, DE ESA QUE QUEDA GRABADA PARA SIEMPRE.

AQUELLOS CARNAVALES FUERON HISTORIA VIVA DE GENERAL ROCA. NOCHES LARGAS, CORAZONES CONTENTOS Y UNA ORQUESTA QUE MARCÓ UNA ÉPOCA.
PEREGO Y SUS ÁNGELES NO SOLO ANIMABAN BAILES: CREABAN RECUERDOS, ENCENDÍAN SONRISAS Y REGALABAN FELICIDAD.

CARNAVALES INOLVIDABLES. MÚSICA, BRILLO, ABRAZO COLECTIVO.
ASÍ SE VIVÍA EL CARNAVAL… Y ASÍ SE LO RECUERDA: CON EMOCIÓN, CON ORGULLO Y CON MUCHO, MUCHÍSIMO CORAZÓN. 



 


::: ::: :::



DON DINIELLO, EL CHAPLIN DE ROCA: RECUERDOS DE UN CARNAVAL QUE YA NO VUELVE

HUBO UN TIEMPO —ALLÁ POR LOS AÑOS 60— EN QUE LOS CARNAVALES ERAN OTRA COSA. NO ERAN EVENTOS APURADOS NI FIESTAS DE PASO. ERAN ENCUENTROS DEL PUEBLO. ERAN CORSOS LARGOS, MURGAS RUIDOSAS, CHICOS CORRIENDO CON SERPENTINAS Y VECINOS SENTADOS EN LA VEREDA ESPERANDO QUE PASE LA ALEGRÍA.

EN GENERAL ROCA, EL CARNAVAL ERA UN RITUAL. LA GENTE SALÍA, SE ENCONTRABA, SE RECONOCÍA. EL PUEBLO SE UNÍA PARA CELEBRAR.

Y ENTRE TANTOS PERSONAJES, DISFRACES Y COMPARSAS, HUBO UNO QUE QUEDÓ GRABADO PARA SIEMPRE EN LA MEMORIA DE LOS ROQUENSES.DON DINIELLO.

UN VECINO MÁS, SENCILLO, CALLADO… PERO CUANDO LLEGABA FEBRERO SE TRANSFORMABA EN NADA MENOS QUE CHARLES CHAPLIN. Y NO ERA UN DISFRAZ CUALQUIERA: ERA CHAPLIN. CAMINABA IGUAL, GESTICULABA IGUAL, GIRABA EL BASTÓN CON UNA GRACIA INCREÍBLE. TAN PERFECTO ERA, QUE MUCHOS —SOBRE TODO LOS CHICOS— CREÍAMOS ESTAR VIENDO AL VERDADERO.DON DINIELLO REVOLEABA SU BASTÓN EN MEDIO DEL CORSO, HACÍA PIRUETAS MÍNIMAS, SONREÍA CON PICARDÍA, Y ARRANCABA APLAUSOS ESPONTÁNEOS. NO NECESITABA ESCENARIO: SU ESCENARIO ERA LA CALLE, LA GENTE, EL CORAZÓN DEL BARRIO.

EN AQUELLOS AÑOS TAMBIÉN ESTABA VICENTE RAIMONDO SASTRE, QUE SE DISFRAZABA DE COCOLICHE. INCLUSO HABÍA UNA PEQUEÑA HISTORIETA VIVA ENTRE CHAPLIN Y COCOLICHE, UN JUEGO DE PERSONAJES QUE HACÍA REÍR A GRANDES Y CHICOS. ERA CREATIVIDAD PURA, NACIDA DEL AMOR POR DIVERTIR AL OTRO.

PENSEMOS UN SEGUNDO LO ADELANTADOS QUE ESTABAN. NO HABÍA REDES SOCIALES, NO HABÍA EFECTOS ESPECIALES. HABÍA IMAGINACIÓN, GANAS Y UN PROFUNDO RESPETO POR LA ALEGRÍA COMPARTIDA.

HOY HABLAMOS DE EVOLUCIÓN, PERO… ¿REALMENTE EVOLUCIONAMOS? ANTES BASTABA UN VECINO CON UN BASTÓN Y UN BOMBÍN PARA HACERNOS FELICES.

DON DINIELLO NO ERA FAMOSO. NO SALIÓ EN LA TELEVISIÓN. NO TUVO HOMENAJES OFICIALES. PERO DEJÓ ALGO MÁS GRANDE: DEJÓ UN RECUERDO IMBORRABLE. PARA MUCHOS CHICOS DE ENTONCES —COMO YO— FUE EL PRIMER CHAPLIN QUE VIMOS EN LA VIDA. Y ESO NO SE BORRA.

AQUELLOS CARNAVALES TENÍAN ALMA. TENÍAN PUEBLO. TENÍAN ABRAZO COLECTIVO.

HOY QUEDAN LAS FOTOS AMARILLAS, LAS CHARLAS ENTRE AMIGOS, Y ESA TRISTEZA SUAVE QUE APARECE CUANDO UNO RECUERDA LO QUE FUE Y YA NO ES.

DON DINIELLO YA NO ESTÁ. PERO CADA VEZ QUE ALGUIEN HABLA DE LOS CORSOS DE ANTAÑO, CADA VEZ QUE SE NOMBRA A CHAPLIN EN ROCA, SU FIGURA VUELVE A CAMINAR POR LA CALLE, BASTÓN EN MANO, ARRANCANDO SONRISAS.PORQUE HAY PERSONAS QUE NO PASAN.
SE QUEDAN.DON DINIELLO ES UNA DE ELLAS.

Publicado en ROCA DEL AYER (pichi cafetero).

16/2/2022: fallece Carlos "Cacho" Vidal en Neuquén.

 




16/02/2022

• Fallece en Neuquén, Carlos Alfredo (Cacho) Vidal.
En la Plata, se recibe de Contador Público y comienza a militar en la Unión Cívica Radical junto con Raúl Alfonsín.
En 1954 regresa a Neuquén, comenzando a trabajar en los equipos técnicos que redactaron la Constitución provincial de 1958.
Secretario a cargo del Ministerio de Economía, renunciando a los pocos días (Decretos Nº31 – 28/09/1955 y Nº96 del 14/10/1955)
Su afinidad política estaba ligada a la línea interna del radicalismo que encabezaba a nivel nacional Ricardo Balbín (Unión Cívica Radical del Pueblo), mientras que Ángel Edelman, que se consagraría como primer gobernador constitucional, adhería a la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), liderada por el Dr. Arturo Frondizi.
En ese 1958, Vidal se encargó de negociar en representación de la sociedad Nueva España (de la que su padre era el administrador) la venta a la ciudad de miles de hectáreas que luego darían lugar a barrios como Sapere y Santa Genoveva.
En 1963 fue candidato a diputado nacional. No resultó electo pero sí participó de manera activa del gobierno del entonces presidente Dr. Arturo Illía, que cuando venía de visita a Neuquén se alojaba en su casa.
Illía le propuso el cargo de secretario de Comercio Exterior que no aceptó y terminó desempeñándose como asesor de la Secretaría Legal y Técnica de la Nación y en temas vinculados con la fruticultura.
También colaboró de manera activa en la concreción de la gran obra El Chocón-Cerros Colorados como secretario de la comisión promotora, junto al ex gobernador Felipe Sapag.
En 1964 se lo encuentra como director gerente de la empresa Orfiva S.A.
En 1983 fue electo diputado nacional y delegado del Comité Nacional de la UCR por Neuquén.
Se desempeñó como miembro informante del primer presupuesto presentado por Alfonsín y presidió la Comisión Bicameral de la Reforma Tributaria de 1985.
Desde la Cámara de Diputados instó a la concreción de Pichi Picún Leufú y la terminación de la obra de Alicurá.
Dos años después, se presentó como candidato a vicegobernador en la fórmula con Rodolfo Quezada, elección donde resultó electo Pedro Salvatori en representación del MPN.
Fue director del Banco de la Nación Argentina y en 1999 ganó una banca como concejal de la ciudad de Neuquén.
La empresa juguera Orfiva fue una de sus creaciones en los inicios de la década de los ´60. Cuando en la fruticultura estaba todo por hacer.
Fue uno de los desarrolladores del Rincón Club de Campo y de cerámica Cumalleu y hasta la bodega de Añelo, pasando por su sueño no cristalizado de Chihuidos.
Presidió ACIPAN y creó una empresa cinematográfica llamada Sinfonía Otoñal, encargada de la realización de producciones que contaron con la intervención de reconocidos actores del cine nacional e internacional.
Integró el primer directorio de CORFONE.
En 2018, fue declarado personalidad ilustre por la Legislatura neuquina.
Citado en:
Acontecimientos y Protagonistas de la Historia del Neuquén. 2da. Edición
Prof. Lic. Ricardo A. Koon.