Año 1950. Donato Silva, gaucho centenario.
UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
Y una frase que nunca se dijo: “Parece que fue escrito hoy”. De tanto repetir acerca de Cambalache hoy es una "frase hecha".
Que siempre ha habido chorros,. Maquiavelos y estafaos,.
Contentos y amargaos,. Valores y dublé… en el 510 y en el 2000 también…
Se estrenó a fines de 1934 en el Teatro Maipo de Buenos Aires
lo cantó por primera vez Sofía "La Negra" Bozán.
El tango Cambalache fue parte de la película “El alma del
bandoneón”, en el filme, estrenado al año siguiente, lo interpretó Ernesto Famá
con el acompañamiento de la orquesta de Francisco Lomuto.
Fue compuesto en 1934 y censurada por el gobierno militar en
1943, pero volvió a sonar en 1949. Nunca perdió vigencia a lo largo de los años
al contrario muchos que no son tangueros la escuchan en versiones de Julio Sosa
(una de las más logradas) Orquesta: Leopoldo Federico (1964), el Polaco
Goyeneche, Edmundo Rivero y otras versiones como la Serrat en directo en 1984 que
según Serrat Cambalache es un tango qué mejor describe el siglo XX (y el siglo XXI
en curso), difícil, complicado y marrullero como dice en la introducción. Y
hay otras versiones como las de Raphael o Julio Iglesias que las incorporaron
entre sus interpretaciones. Un tango que gusta incluso a los que no les gusta
el tango.
Hay en youtube una versión que figura como Carlitos Gardel
que nunca la llegó a cantar y que pertenece, dicen los entendidos, a Agustín
Cipriano. Gardel fallece en infausto accidente en 1935.
- Agustín Cipriano Irusta (Rosario 1903 - Caracas 1987).
El cambio de Julio Sosa al tango Cambalache.
En la letra original del tango Discépolo escribió
"Mezclao con Stavisky va, Don Bosco y La Mignon...", Julio Sosa, en
sus versiones con la orquesta de Leopoldo Federico, cambió a "...mezclao
con Toscanini va, Scarface y Napoleón...". Con la aceptación de muchos que
les gusta esta versión.
Un tango que pasó por varias censuras.
Momento Musical.
Esperando la carroza es una película argentina cómica de
1985 dirigida por Alejandro Doria.
Protagonizada por Luis Brandoni, China Zorrilla, Antonio
Gasalla, Julio De Grazia, Betiana Blum, Mónica Villa, Juan Manuel Tenuta,
Andrea Tenuta y Lidia Catalano. También contó con las actuaciones especiales de
Cecilia Rosetto, Enrique Pinti y la presentación (debut cinematográfico) de
Darío Grandinetti.
Antonio Musicardi es uno de los cuatro hijos de Mamá Cora. Junto
con su esposa Nora son los “nuevos ricos” de la familia gracias al tráfico de
influencias, la extorsión mafiosa y la especulación financiera. Interpretado
por Luis Brandoni.
Sergio Musicardi interpretación por Juan Manuel Tenuta. Sergio
acompaña a Antonio en la búsqueda de su desaparecida madre, en la clásica
escena de las empanadas, donde manifiesta su costado más humano, mostrando la pobreza
y la miseria que lo acompaña.
Cacho (Darío Grandinetti) nieto de mamá Cora que aparece
peleándose con otros chicos mientras juega a la pelota y por la apariencia dice
Luis Brandoni en el papel de Antonio Musicardi: “Ahí lo tenés al pelotudo”.
Grandinetti, confeso hincha del Millonario, abordaría el
tema con algo de sorna: “La realidad es que yo tenía que hacer de ‘opa’. A ese
personaje no le voy a poner la de River. Está clarísimo, teniendo en cuenta la
condición del papel que yo tuve que hacer... pedí usar la camiseta de Boca”.
Isidoro Cañones es un personaje de historietas de Argentina,
creado por Dante Quinterno. Originalmente fue creado como personaje secundario
de Patoruzú, pero con el tiempo ganó suficiente popularidad como para tener su
historieta propia. El personaje refleja al "Play-Boy mayor de Buenos
Aires" (tal como se lo solía denominar),arquetipo de "porteño
piola", fanfarrón y su vida conviviendo con su grupo de amigos, su bella
joven cómplice Cachorra, su tío militar el coronel Urbano Cañones.
No envejece nunca y siempre lleva la misma vida.
Su padrino del cacique patagónico Patoruzú. Patoruzú
encarnaba todas las virtudes humanas era la contrapartida de Isidoro.
En 1968 se le da a Isidoro su propia revista: Locuras de
Isidoro.
Isidoro Cañones tuvo su propia revista a través de un equipo
conformado por los guionistas Mariano Juliá y Faruk, y el dibujante Tulio
Lovato.
La publicación de originales duraría hasta abril de 1977.
La popularidad de la revista se haría patente con la
publicación de dos álbumes de La Discoteca de Isidoro por la EMI-Odeon en 1973
y la RCA-Victor en 1974.
La Buenos Aires nocturna era el lugar de Isidoro. Los
lectores disfrutaban de sus correrías, ir a comer a la parrilla "La
Raya", "Petit Café", "Karim", "Mau Mau"
(todavía se identifica a este lugar con Isidoro), "Hippopotamus",
"La Biela", "Camerún", "Pigalle". Frecuentaba el
Hipódromo de Palermo. Isidoro tomaba Chivas Regal.
Frecuentaba a la modelo Susana Giménez, Cacho Fontana, Carlos Páez
Vilaró, José Lata Liste (dueño de Mau Mau), Carolina de Mónaco, Frank Sinatra quién le firma un autógrafo dedicado al maestro Isidoro ¡qué tal! y
Sandro de América.
—Yo a Guarany lo conocía pero nunca había tratado con él. Lo conocí en el exilio en México. Yo también fui a México porque tenía un amigo allá que me iba a dar cobijo y con la idea de volver cuanto antes. Unos días después se fueron para allá mi mujer y mis hijas que en ese momento eran chicas. Ahí nos conocimos. El exilio es atroz, una cosa muy angustiante y tratábamos de sobrellevarlo de la mejor manera. Horacio era un tipo muy afable, entretenido, solidario. Forjamos una amistad que duró unos pocos meses porque él después decidió irse a España. Ahí recibí una herencia, un día me dijo “mirá Beto yo tengo una cantidad enorme de discos”, porque la noticia de la amenaza cundió por el mundo entero y muchos intérpretes le mandaban sus discos con temas de él que sumaban como treinta o cuarenta Long Play… “Yo no puedo irme a España con esto, te los regalo, vos hacé lo que quieras…” fue un lindo regalo y los tuve durante bastante tiempo. Entre esos discos había uno de Camilo Sesto que cantaba espectacularmente “Si se calla el cantor”. Ahí lo perdí de vista a Horacio. Yo a los diez meses volví a Argentina. Nadie me daba la seguridad para poder volver, pero no aguanté más y volví. Horacio se había hecho hacer allá con un tanque de petróleo una parrilla. Fue a un herrero y se la hizo. Cuando la tuvo, la llevó a la terraza del edificio y la gente de ahí lo quería matar, hasta que él les dijo: “no, pero yo necesito comer asado por prescripción médica”.
¡Una cosa de locos!
—Cuando él volvió a Argentina me lo encontré un día en la
confitería Rex, que estaba pegada al Gran Rex, una confitería importante. Un
día apareció él por ahí y estuvimos charlando y dijo una cosa muy graciosa que
no me la olvido: “pero ¿cómo andás querido?” le pregunté yo… “Bien…puebleando…
sabés que voy a
cada pueblo, que no me creen que soy yo”. ¡Extraordinario!
Al igual que Horacio yo estaba prohibido en cine, teatro y televisión, durante
esos años de dictadura sólo trabajaba haciendo funciones de teatro
independiente. Menos mal que tuvimos gente que nos siguió apoyando. Ocho años
duró esta situación.
Vos sabés el orgullo que se puede sentir en el caso de
Horacio, mío o de otros, de haber sobrevivido a eso. En el ’84 la gente me
decía “que suerte que volvió” y yo decía “no volví, siempre estuve en el exilio
interno”.
Testimonio de Luis BRANDONI en el libro "Horacio
Guarany Toda una Vida".
Horacio Guarany Toda una Vida.
Momento musical.

El Museo Emma Nozzi compartió la reseña para
revalorizar la importancia de la comunidad afro en la región.
Foto: Gentileza.
247° aniversario: el lazo afro entre Malvinas y la comarca
Viedma – Patagones.
Primera capital de la zona cuando todo el sur integraba una
gran gobernación, la comunidad de Viedma - Patagones lleva dentro suyo una
profunda diversidad incluso previa, gracias a su cercanía con el mar. En el
medio, un nacimiento fue trascendental.
Por Melina Ortiz Campos.
La vida costera le valió a este rincón histórico de la
Patagonia características únicas y un aporte, desde su población, que sumó a
una lucha de siglos por la soberanía argentina, nada menos que en las Islas
Malvinas. Fue la llegada al mundo de un niño en el archipiélago, la muestra y
el símbolo de la presencia maragata y afroargentina en aquel sitio, cuando era
disputado desde hacía tiempo, por ingleses, franceses y norteamericanos.
Conocida es la gesta del 7 de marzo de 1827 que protagonizaron
los pobladores del Fuerte del Carmen, cuando respondieron al arribo de las
naves de la marina imperial de Brasil, pero hubo también otro acontecimiento, a
1200 kilómetros y que tuvo como escenario ese archipiélago del Atlántico Sur,
en el que una vida gestada en el vientre de una madre esclava, marcaría presencia
en ese espacio reclamado.
Los archivos señalan que para las primeras décadas del 1800,
después de varios intentos y fracasos de asentamiento por el clima implacable y
la distancia, fue el viaje de Luis Vernet (1828), designado por el Gobierno de
Buenos Aires como comandante político y militar, el que llevó a un grupo de 31
“morenos” desde Patagones hasta Malvinas (18 hombres y 12 mujeres), con el
objetivo de establecer población junto a indígenas patagónicos, gauchos
criollos y otros colonos inmigrantes europeos, según explicó Norberto Pablo
Cirio en su trabajo “Tras su manto de neblinas… Presencia de afroargentinos del
tronco colonial en las Islas Malvinas en el siglo XIX”.
En ese contexto, le tocó nacer a Daniel.
«Jueves 10 de Diciembre: Nublado con chubascos de granizo y
lluvia, como también un poco de nieve. Viento sud muy fuerte. Parió esta mañana
a las cinco y cuarto la negra Francisca a un mulatito”, registró el diario de
Emilio, hermano de Luis Vernet, desde las islas.
Compartido por el Museo “Emma Nozzi”, el momento relatado
habla del primero de varios nacimientos (siete en total, 6 varones y 1 mujer,
entre 1829 y 1837) que se dieron allí, en una colonia que llegó a tener casi un
centenar de habitantes, entre los que los afrodescendientes representaban un
25%, afirmó Cirio. Distante pero concreta, por la exclusión de la época, su
mención sirvió para dar cuenta del primer malvinense argentino del que se tiene
registro.

Foto: Gentileza Facebook Museo Emma Nozzi.
Pocos años después, en 1833, la ocupación británica
interrumpió el desafío que sostenían esos pobladores en ese paisaje hostil,
agregó el museo en su reseña: “Muchos fueron desplazados, pero otros
resistieron. Se logró saber que Daniel con apenas 3 años partió «apresado» a
Montevideo en 1832 y de ahí, al Patronato de Buenos Aires.
Un siglo y medio después, así como Patagones dio a Malvinas
uno de sus primeros hijos, contribuyendo a la construcción de derechos sobre el
archipiélago, en 1982 también “estuvo presente cuando hubo que defenderlos”,
valoró la institución, en homenaje a los excombatientes que hoy integran la
Asociación VGM.
Publicado en Diario Río Negro.
https://www.rionegro.com.ar/sociedad/el-lazo-afro-entre-malvinas-y-la-comarca-viedma-patagones/
MIRCEA ELIADE- DESPUÉS DE LA FELICIDAD CONCRETA.OCEANOGRAFÍA."Cuanto más fuerte es un hombre, menos lo necesita. Taria no se mide por las relaciones entre el hombre y el mundo, entre el hombre y él. El mundo que te necesita puede juzgarte por tu hecho; pero si eres lo suficientemente duro como para permitírtelo, eres lo suficientemente fuerte como para renunciar a un poder que posees un poco de cuidado. Cuanto más renuncias a ti mismo, a tus posesiones, a los frutos de tus acciones, más lleno estás en el interior, más concreto y vivo estás. (Fragmento).
Mircea Eliade nació en Bucarest el 13 de marzo de 1907 y murió el 22 de abril de 1986. Fue un filósofo, historiador de las religiones y novelista rumano. Hablaba y escribía con corrección en ocho lenguas: rumano, francés, alemán, italiano, inglés, hebreo, persa, y sánscrito. Es considerado uno de los más grandes historiadores de la religión de todos los tiempos. Llegó a formar parte del Círculo Eranos. (Metapedia).