GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

sábado, octubre 31, 2026

Expresiones diferentes entre la Argentina y Uruguay.

 


Educando Pro


EXPRESIONES DIFERENTES ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY

1. «CHE» / «BO»
En Argentina es común decir «Che, ¿cómo andás?» para llamar la atención de alguien. En Uruguay se escucha «Bo, ¿cómo andás?». Ambas expresiones son habituales entre amigos y personas de confianza.
2. «¡DALE!» / «¡TA!»
Los argentinos utilizan «Dale» para expresar acuerdo o aceptación. En Uruguay es muy frecuente escuchar «Ta», que puede significar «está bien», «entendido» o «de acuerdo», dependiendo de la conversación.
3. «¡QUÉ COPADO!» / «¡ESTÁ DEMÁS!»
En Argentina, «¡Qué copado!» significa que algo es genial o divertido. En Uruguay se utiliza «¡Está demás!» para expresar entusiasmo o admiración por algo que resulta excelente.
4.
«LOS PIBES» / «LOS GURISES»
En Argentina, «los pibes» es una manera informal de referirse a niños o jóvenes. En Uruguay se escucha frecuentemente «los gurises», una expresión muy característica para hablar de los más pequeños.
5. «HAY UN MONTÓN» / «HAY PILA»
Los argentinos utilizan «un montón» cuando quieren indicar que existe una gran cantidad de algo. En Uruguay es habitual escuchar «Hay pila de gente» o «Tengo pila de cosas», con un significado parecido.
6. «ME TOMO EL COLECTIVO» / «ME TOMO EL ÓMNIBUS»
En Argentina es común llamar «colectivo» al autobús urbano. En Uruguay predomina «ómnibus» para el mismo transporte. En ambos países también se utiliza informalmente la palabra «bondi».
7. «COMPRÉ FACTURAS» / «COMPRÉ BIZCOCHOS»
En Argentina, las «facturas» son masas de panadería que suelen acompañar el mate o café. En Uruguay, muchas de estas preparaciones se conocen como «bizcochos», aunque existen variedades propias de cada país.
8. «PONETE LAS ZAPATILLAS» / «PONETE LOS CHAMPIONES»
Los argentinos llaman «zapatillas» al calzado deportivo. En Uruguay es muy habitual utilizar «championes» para referirse al mismo tipo de calzado, especialmente en conversaciones cotidianas.
9. «PONÉ LA PAVA» / «PONÉ LA CALDERA»
En Argentina se utiliza «pava» para el recipiente donde se calienta el agua del mate. En Uruguay es tradicional llamarlo «caldera». Ambas expresiones pueden utilizarse cuando alguien se prepara para tomar mate.
DATO CURIOSO
Argentina y Uruguay comparten el español rioplatense, por eso tienen muchas palabras y expresiones similares. Sin embargo, términos como «bo», «gurises» y «championes» permiten reconocer fácilmente algunas características del habla uruguaya.
¿Cuál de estas nueve diferencias te sorprendió más? ¿Conoces otra expresión típica de Argentina o Uruguay?
FUENTES: Academia Nacional de Letras de Uruguay, Asociación de Academias de la Lengua Española, Real Academia Española, LA NACION, BBC Mundo, Diccionario Dos orillas.

Autor: Educando Pro.

Nota GPA. En Uruguay se al gurí se llama botija según la RAE. Gurí -como se le dice al niño, pibe, chico- se utiliza por cercanía en el litoral argentino.
Como cambian en nuestra América las costumbres y el idioma.

ABECEDARIO DE NUESTRAS TRADICIONES ARGENTINAS y Calendarios 2027 de Alicia Abatilli.


ABECEDARIO DE NUESTRAS TRADICIONES ARGENTINAS.

Una propuesta para celebrar el Día de la Tradición, conocer nuestras raíces y fortalecer la identidad cultural.

De la A a la Z, un recorrido por nuestras costumbres, danzas, comidas, paisajes y pueblos originarios.

Enseñar nuestras tradiciones también es enseñar a valorar la diversidad y mantener viva nuestra historia.

Alicia Abatilli | AMAedu.

Calendarios.


Calendarios 2027.





Alicia Abatilli, Lic. en Psicología y Educación. Creadora de contenidos educativos únicos y de alta calidad. Nivel Inicial hasta Terciario.

viernes, octubre 30, 2026

El escudo de los Reyes Católicos.

 


El escudo de los Reyes Católicos.

El escudo heráldico de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, representó la unión dinástica de los principales reinos que conformaban sus dominios durante el siglo XV.
El castillo: de oro sobre fondo rojo, representaba al Reino de Castilla.
El león: de color púrpura sobre fondo plateado, simbolizaba al Reino de León.
Las barras rojas y doradas: representaban la Corona de Aragón.
Los símbolos de Sicilia: reflejaban la vinculación de ese territorio con la Corona de Aragón.
La granada: situada en la parte inferior, representaba al Reino de Granada, incorporado a la monarquía en 1492.
El águila de San Juan: con las alas extendidas, servía de soporte al escudo y expresaba la devoción religiosa de Isabel la Católica hacia el evangelista San Juan.
El yugo y las flechas: eran las divisas personales de Fernando e Isabel, respectivamente, asociadas a la unidad y la fortaleza de la monarquía.
Significado histórico
Este escudo simbolizaba la unión de las coronas de Castilla y Aragón, la incorporación de nuevos territorios y la consolidación de la monarquía hispánica. Constituye uno de los antecedentes fundamentales del escudo nacional español.
Autor: Frank Hernández.

1983. Raúl Alfonsín. RA. NO HABÍA QUE INVENTAR UN CANDIDATO, HABÍA QUE ENCONTRAR LA MANERA DE MOSTRARLO. RA

 


NO HABÍA QUE INVENTAR UN CANDIDATO, HABÍA QUE ENCONTRAR LA MANERA DE MOSTRARLO.

Una de las primeras tareas de David Ratto fue intentar convencer a Alfonsín de adoptar determinados gestos para presentarse en público. Tarea imposible. Raúl, hombre acostumbrado a la tribuna y a los debates parlamentarios de la vieja escuela, desconfiaba de las estrategias del marketing político. No quería ser “vendido” como un producto, ni convertirse en una figura artificiosa, moldeada para la cámara. Ratto lo comprendió enseguida, aunque antes intentó, sin éxito, convencerlo de incorporar algunos gestos y poses que pudieran hacerlo más “visualmente atractivo”.
“No voy a cambiar mis formas —le dijo Alfonsín—. No voy a parecerme a esos personajes de los avisos estadounidenses.” Fue una respuesta tajante, pero reveladora. En ese momento, Ratto comprendió que no debía construir un personaje: el candidato ya era un mensaje en sí mismo. Lo que debía encontrar era la manera de traducir esa autenticidad en un lenguaje visual que conectara con la gente.
En ese contexto, el equipo creativo comenzó a buscar símbolos, frases y recursos que pudieran condensar la propuesta radical de renovación política y ética. Entre ellos estaba Gabriel Dreyfuss, uno de los jóvenes publicistas que integraban el equipo de Ratto, quien años después recordaría cómo nació uno de los gestos más icónicos de la historia política argentina:
“En medio de una conversación de café con el equipo, Alfonsín hizo espontáneamente el gesto —recordó Dreyfuss—. Entonces Ratto lo pescó al vuelo y le dice: ‘Raúl, repetí ese gesto’. Y Raúl respondió: ‘¿Qué gesto? Es un gesto espontáneo que a veces hago’. ‘Bueno, repetilo’, insistió David. Tardamos más de media hora en que le volviera a salir. En esa época no era como ahora, que uno puede borrar o editar las cosas en postproducción. Así que tardó bastante en que saliera simpático haciendo el gesto. Al día siguiente, ya estábamos preparando la foto que iba a dar vueltas por toda la Argentina.”
Ese gesto —las dos manos cruzadas y levantadas sobre la izquierda, saludando a la distancia, casi como un abrazo simbólico al público— se transformó en una marca registrada. No fue planificado en un estudio de televisión ni impuesto por asesores de imagen, sino que surgió de la espontaneidad del propio candidato, y precisamente por eso funcionó. Era humano, cercano y creíble.
Pero una campaña no se construye solamente con imágenes. También necesitaba palabras capaces de expresar lo que representaba aquella candidatura para millones de argentinos que, después de años de dictadura, empezaban a recuperar la esperanza. La historia de cómo nació el eslogan "AHORA ALFONSÍN" quedó registrada en una anécdota, extraída de un relato sobre aquella campaña de 1983:
—Bueno —dijo Luis Brandoni— yo creo que Carlos tiene algo que decirles.
Brandoni hizo silencio. Y por un instante, en la fría noche de julio de 1983, las 8 personas que rodeaban la mesa del departamento del actor hicieron silencio. Fue entonces cuando Carlos Gorostiza se dispuso a hablar. Antes, echó una mirada a quienes esperaban su palabra. Alrededor de la mesa, en ese décimo piso de un edificio de la calle República de la India al 3000, estaban Raúl Alfonsín, candidato a presidente de la Nación, el ingeniero Jorge Roulet, director del Centro de Participación Política y su esposa, la arquitecta Elva Barreiro de Roulet, candidata a la vicegobernación de PBA, la secretaria de Alfonsín, Margarita Rouco, el matrimonio Brandoni y el periodista y crítico literario Luis Gregorich.
—Es muy simple —dijo Gorostiza—. Se me había ocurrido un slogan que, me parece, sintetiza un poco la esperanza que muchos tienen en Alfonsín. Hasta antes de las internas, Alfonsín era la esperanza en marcha, el candidato de la esperanza. Bueno, las internas ya las ganó el doctor Alfonsín, se acabaron las internas; después de las Malvinas, se acabó el proceso; se acabaron los iluminados: Ahora Alfonsín. Me parece que es un slogan que sintetiza toda la esperanza. Si de ésta no salimos, no salimos más, ¿no? ¿Cuántas veces lo escuchamos decir...? Bueno, ¿cuándo tenemos que salir? Ahora. Bueno: Ahora Alfonsín. ¿Le parece bien, doctor?
Mientras hablaba, Gorostiza había escrito en un papel las dos palabras que serían claves en la campaña. Le tendió el papel a Alfonsín que sonreía.
—Me gusta. Suena bien... Sí, es bueno... Ahora, Alfonsín... Sí, me gusta.
Había nacido algo más que un slogan para una campaña electoral. Había nacido un símbolo.
De aquella reunión había salido una consigna que, junto con el saludo de las manos, terminaría convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles de la recuperación democrática. No se trataba simplemente de promocionar a un candidato. El desafío era mucho mayor: transmitir la esperanza de una sociedad que quería dejar atrás la violencia y el miedo. Y eso fue precisamente lo que aquella campaña consiguió expresar a través de unos pocos elementos que, combinados, adquirieron una enorme fuerza simbólica.
Si analizamos las piezas gráficas que empapelaron las calles del país, podemos ver 4 elementos fundamentales:
• Esperanza: la frase “AHORA ALFONSÍN” sintetizaba la propuesta radical: romper con un pasado de violencia política y construir un presente de democracia. La idea se repitió en afiches posteriores al triunfo electoral.
• Identificación: en su doble alusión, la sigla R.A. (Raúl Alfonsín - República Argentina) unía nombre y país en una misma idea de unidad nacional.
• Gestualidad: no era un saludo político clásico —no era la “V” de la victoria del peronismo ni el puño en alto del comunismo—. Era una expresión corporal de cercanía y de diálogo, una forma de tender la mano sin imposiciones. El saludo simbolizaba un abrazo a la distancia con la gente y aludía a un llamado de reconciliación por sobre el enfrentamiento, la violencia y el odio.
• Adhesión: para captar votos independientes e indecisos, los signos partidarios —como el escudo de la Unión Cívica Radical— fueron minimizados en la campaña gráfica. Ratto estaba convencido de que la figura de Alfonsín debía trascender los límites partidarios y convertirse en un símbolo de todos los argentinos. El protagonista era el mensaje, no el partido.
La campaña de 1983 fue, en muchos sentidos, pionera en el uso de la comunicación política moderna en la Argentina. Por primera vez se combinó una estrategia visual coherente, un mensaje emocional y una figura auténtica, sin caer en la manipulación ni en el artificio. El resultado sería una conexión directa entre el candidato y la ciudadanía.

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¿CÓMO NACIÓ EL SÍMBOLO "RA": DE REPÚBLICA ARGENTINA A RAÚL ALFONSÍN?
La mañana del 30 de octubre de 1983, el día de la verdad, Raúl Alfonsín aguardaba su turno en la fila para votar mientras estrechaba las manos de los vecinos. Uno de ellos, tímidamente, le preguntó si, por favor, podía autografiarle una calcomanía autoadhesiva con un óvalo azul y blanco y las iniciales RA.
Raúl pensó entonces que la gente suele creer que un candidato presidencial sabe todo cuanto sucede a su alrededor, aunque no siempre es así. Le contó en voz baja y con cierto humor al vecino la verdad. Y se prometió que, cuando todo pasara, cuando aquel largo día terminara y los días subsiguientes hubiesen dejado paso a otros, averiguaría cómo y cuándo había nacido la idea de aquella etiqueta que se había pegado en vidrios, ventanas, autos y negocios, desde Mendoza hasta La Plata y desde La Quiaca hasta Ushuaia.
¿Cómo era que nacían esas ideas...?
Una noche de julio de 1983, cuando Raúl ya había ganado las internas, y ante la necesidad de crear un lema que sintetizara lo que para el Centro de Participación Política (CPP) era la convocatoria fundamental del momento —la unión nacional—, Carlos Álvarez Herrera, un hombre de 52 años con amplia experiencia en comunicación, se puso de pie frente a quienes participaban de la reunión. Entre los presentes estaban David Ratto, Luis Brandoni, Ricardo Wullicher, Luis Gregorich, Carlos Gorostiza y Osvaldo Bonet.
A espaldas de Álvarez Herrera había un pizarrón. En reuniones anteriores se había llegado a un acuerdo: la bandera nacional, sin dudas, era el símbolo de unión de los argentinos. Pero había un inconveniente: la bandera, como tal, agrupaba a todos los hijos de esta tierra y no hacía distinciones políticas.
Acostumbrado a tomar notas y a abreviar, Álvarez Herrera había trazado sobre una bandera dibujada en papel dos iniciales. Una R y una A: República Argentina. Enseguida comprendió que esas dos letras podían identificarse fácilmente con las iniciales de Raúl Alfonsín.
De inmediato, asoció la idea con el óvalo que llevan algunos automóviles y que se exige en determinados casos para salir del país. Pensó que aquel símbolo no podía ser rechazado por nadie, que era fácil de reproducir y que, de aprobarse, debía imprimirse sin ninguna aclaración del nombre.
—Hice un primer intento y se lo mostré a dos dirigentes del partido que no lo aprobaron.
En aquella noche de julio, Álvarez Herrera retomó su símbolo. Mientras se discutía cuál era la mejor manera de representar a Alfonsín, se levantó y dibujó en el pizarrón el óvalo con las iniciales.
—¿Qué querés decir? —le preguntaron.
Aquella pregunta no hizo más que reafirmar su convencimiento de que estaba en el camino correcto.
—Mi experiencia en comunicación me dice que lo que es obvio no es bueno. El mensaje que es decodificado por el individuo es más valioso. Y más valioso es si le lleva algún tiempo interpretarlo. Su interpretación jerarquiza el mensaje; es como si la persona que “descubre” el mensaje lo inventara. Me parecía que el fuerte del símbolo era, justamente, la no aclaración de lo que significaban esas dos iniciales. Después de la inicial demora en reaccionar, todos empezaron a hablar en cadena. Ahí supe que mi presunción era acertada. Lo válido era interpretar el mensaje. Pero yo lo imaginaba hecho cartel, afiche o botón. Nunca lo imaginé como oblea autoadhesiva que recorrería el país pegada en la ropa de la gente e incluso en sus cuerpos. Después de esa reunión no supe nada del famoso óvalo, hasta que, dos meses después, viendo televisión en mi casa, vi una propaganda del partido con el óvalo y las iniciales. Me puse muy contento, claro, aunque nadie me dijera que la iban a usar y quién había llevado a cabo la idea.
Lo curioso de esta historia es que sus dos protagonistas desconocían una parte de ella. Alfonsín, al encontrarse con aquella calcomanía en manos de un vecino, confesaba no saber cómo había nacido. Álvarez Herrera, que había concebido el símbolo y lo imaginaba sobre carteles, afiches o botones, tampoco sabía cómo su creación había terminado convertida en una oblea autoadhesiva que recorría el país.


Publicado en Historia UCR.

jueves, octubre 29, 2026

Eduardo Maglioni. ¡3 GOLES EN SOLO 1 MINUTO Y 51 SEGUNDOS!



Eduardo Maglioni.

¡3 GOLES EN SOLO 1 MINUTO Y 51 SEGUNDOS!

Un verdadero Rey de Copas en Independiente conlevantó seis títulos ganados: 2 Metropolitanos, 2 Libertadores, 1 Interamericana y 1 Intercontinental.

Jugó en el Club Independiente, entre 1969 y 1973, jugando 135 partidos oficiales y marcó 58 goles.

Fue campeón con el Club Independiente de Avellaneda en los Metropolitanos 1970 y 1971, la Copa Libertadores de 1972 y 1973, la Interamericana de 1972 y Copa Intercontinental de 1973.

Nacido el 14 de abril de 1946 en Reconquista, el "Naranja" se formó profesionalmente en Sarmiento de Resistencia antes de dar el salto a la élite del fútbol sudamericano. 

Durante su prolífica carrera en nuestra Argentina, defendió los colores de Sarmiento de Resistencia, Independiente, San Lorenzo, Huracán y Argentinos Juniors, mientras que en el plano internacional jugó en Colombia vistiendo las camisetas de Millonarios, Atlético Nacional y Unión Magdalena.

UN RÉCORD GUINNESS QUE QUEDÓ EN LA HISTORIA.

El hito más representativo de su trayectoria aconteció el 18 de marzo de 1973, en el marco del Torneo Metropolitano. Durante un partido donde Independiente superó por 4 a 0 a Gimnasia y Esgrima La Plata, Maglioni convirtió tres goles consecutivos en tan solo 111 segundos (1 minuto y 51 segundos). Esta hazaña le valió el reconocimiento en el Libro Guinness de los Récords, manteniendo la marca vigente y no superada hasta la actualidad.

Cabe destacar que, en Reconquista, como Maglioni, también nacieron, entre otros, Gabriel Omar Batistuta, Ángel David Comizzo, Federico Andrés Mancuello, Gustavo Humberto Savoia, Alan Daniel Sosa, Juan Daniel Forlín y Rafael Marcelo Delgado.

El exfutbolista reconquistense Eduardo Andrés Maglioni falleció este martes 18 de agosto de 2026 a los 80 años en la provincia de Jujuy, donde residía, luego de no haber podido superar una intervención quirúrgica del corazón.

martes, octubre 27, 2026

27 de octubre de 1812. El general Manuel Belgrano entregó su bastón de mando a la Virgen de la Merced en San Miguel de Tucumán y la proclamó Generala de los Ejércitos de la Patria.

 


27 de octubre de 1812.

El general Manuel Belgrano entregó su bastón de mando a la Virgen de la Merced en San Miguel de Tucumán y la proclamó Generala de los Ejércitos de la Patria.
Dice el Gral. Paz en sus memorias: “Como la batalla sucedió el 24 de septiembre día de Nuestra Señora de las Mercedes, el general Belgrano, sea por devoción, sea por piadosa galantería, la nombró e hizo reconocer por generala del ejército. La función de la iglesia que se hace anualmente se había postergado y tuvo lugar un mes después. Concluido el novenario, se realizó la función el domingo 27 de octubre. A la misa asistió Belgrano y todos los oficiales del ejército. El orador sagrado, José Agustín Molina, se refirió a la gloria de la patria y a la de la Virgen María, y en presencia del general aludió a sus triunfos, haciendo resaltar la inesperada y singularísima victoria, y cómo el mismo general cedía voluntariamente a la madre de Dios todo el honor de la victoria, y por un acto auténtico de reconocimiento confesaba el mismo Belgrano que a María y no a él debía la patria reconocerse deudora de su salvación. Por cuya causa publicaba solemnemente que a su especialísima y milagrosa asistencia (son palabras textuales), le debían la victoria objeto de esa fiesta, para demostrar su gratitud a la Libertadora de la Patria. Por la tarde fue la procesión, en la que sucedió lo que voy a referir. La devoción de Nuestra Señora de las Mercedes, ya antes muy generalizada, había subido al más alto grado con el suceso del 24. La concurrencia era numerosa y, además, asistió la oficialidad y tropa, sin armas, fuera de la pequeña escolta que es de costumbre. Quiso además la casualidad, que en esos momentos entrase a la ciudad la división de vanguardia, que regresaba de la persecución de Tristán y el General ordenó que a caballo, llenos de sudor y de polvo como venían, siguiesen en columna atrás de la procesión, con lo que se aumentó considerablemente la comitiva y la solemnidad de aquel acto. No necesito pintar los sentimientos de religiosa piedad que se dejaban translucir en los semblantes de aquel devoto vecindario, que tantos sustos y peligros había corrido; su piedad era sincera y sus votos eran sin duda aceptos a la Divinidad”.
“Estos sentimientos tomaron mayor intensidad cuando llegó la procesión al campo de batalla, donde aún no se había borrado la sangre que lo había enrojecido. Repentinamente el General deja su puesto y se dirige solo hacia las andas, en donde era conducida la imagen de la advocación que se celebraba; la procesión para; las miradas de todos se dirigen a indagar las causas de esta novedad; todos están pendientes de lo que se propone el General, quien haciendo bajar las andas hasta ponerlas a su nivel, entrega el bastón que llevaba en su mano y lo acomoda por el cordón en las de la imagen de las Mercedes. Hecho esto vuelven los conductores a levantar las andas y la procesión continúa majestuosamente su carrera”.
“La conmoción fue entonces universal; hay ciertas sensaciones que perderían mucho queriéndolas describir y explicar; al menos, yo no me encuentro capaz de ello. Si hubo allí espíritus fuertes que ridiculizaron aquel acto no se atrevieron a sacar la cabeza”.

Asociación Cultural Sanmartiniana del Tvcvmán.

Contenido de IA
 

¿Sabías que gracias a la iglesia católica que custodio el Latín hoy hablás estos idiomas?

 


¿Sabías que gracias a la iglesia católica que custodio el Latín hoy hablás estos idiomas? Del latín nacieron lenguas como el español, italiano, portugués, francés, rumano, catalán y gallego.
LA IGLESIA CATÓLICA, GUARDIANA DEL LATÍN Y DE NUESTRA HERENCIA CULTURAL.
Tras la caída del Imperio romano de Occidente, la Iglesia católica desempeñó un papel fundamental en la conservación del latín y de gran parte del conocimiento de la Antigüedad.
Durante siglos, monjes, sacerdotes y obispos conservaron manuscritos, enseñaron latín y transmitieron conocimientos mediante monasterios, escuelas y universidades.
Mientras el latín popular evolucionaba y daba origen a las lenguas romances, la Iglesia mantuvo viva su tradición escrita, convirtiéndolo en lengua de la liturgia, la teología y la enseñanza.
Aunque estos idiomas surgieron por la evolución natural del latín, la Iglesia contribuyó decisivamente a preservar y transmitir su herencia cultural.
Y pensar que todavía hay quienes afirman que la Iglesia católica solamente trajo ignorancia a Europa, olvidando que sus monasterios fueron durante siglos importantes centros de conservación y transmisión del saber.
ROMA DIFUNDIÓ EL LATÍN, LOS PUEBLOS LO TRANSFORMARON Y LA IGLESIA CATÓLICA CUSTODIÓ SU LEGADO DURANTE SIGLOS.

* Sepa Defender su Fe Católica.