"El Reginense" GUILLERMO PIRRI ARGENTINO
UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
martes, febrero 10, 2026
LA CNEA REVELÓ EL ORIGEN DEL SABLE CORVO DE SAN MARTÍN.
lunes, febrero 09, 2026
Pensamientos de Fiódor Dostoievski.
𝗔𝗥𝗚𝗘𝗡𝗧𝗜𝗡𝗔, 𝗠𝗔𝗧𝗘𝗥𝗜𝗔𝗦 𝗣𝗥𝗜𝗠𝗔𝗦 𝗬 𝗩𝗔𝗟𝗢𝗥 𝗔𝗚𝗥𝗘𝗚𝗔𝗗𝗢.
𝗔𝗥𝗚𝗘𝗡𝗧𝗜𝗡𝗔, 𝗠𝗔𝗧𝗘𝗥𝗜𝗔𝗦 𝗣𝗥𝗜𝗠𝗔𝗦 𝗬 𝗩𝗔𝗟𝗢𝗥 𝗔𝗚𝗥𝗘𝗚𝗔𝗗𝗢.
Hoy se habla mucho de ABRIR LAS IMPORTACIONES como si fuera la solución mágica a todos los problemas económicos.
domingo, febrero 08, 2026
Los seudónimos de los políticos en el siglo XX.
Los seudónimos de los políticos en el siglo XX.
Para los lectores de revistas deportivas, Mineral era un experto comentarista de turf, bajo este seudónimo se ocultaba don Ernesto Marchetti, que desde la página impresa, la radio y el Canal 7 del blanco y negro relataba los finales de las carreras en el Hipódromo de Palermo. Seguramente el apellido Marchetti, no resulte conocido a muchos, pero varios recordarán por su seudónimo a aquel periodista.
Mario Tesler, colaborador de este diario en no pocas oportunidades, ha estudiado desde hace muchos años el tema de los seudónimos. Formado junto al R.P. Guillermo Furlong S.J., a quien le dedicó un libro, en el que hace mención a los que usara nuestro recordado maestro; ha incursionado en el tema con otros trece volúmenes -tarea que comenzó en 1997- y ha trabajado sobre figuras como Jorge Luis Borges, Rodolfo Puiggrós, José Luis Trenti Rocamora, o las autoras argentinas, con sabor porteño, y un largo etcétera. Durante años el autor trabajó en la Biblioteca Nacional, donde era la el “referencista” por antonomasia, el sabía todo y si de algo tenía una duda o quería ampliar el tema, nunca faltaba un lector que lo había estudiado y era amigo o conocido de Mario. Como él, recuerdo a don Alejandro Albornoz en el Museo Mitre, que conocía hasta el más raro folleto.
El año pasado Tesler, con su información riquísima y probada erudición ha publicado Seudónimos en la política argentina: desde 1900 hasta el 2000. Algunos nacieron en el siglo XIX, como lo señala en la introducción: “pero fallecieron durante el siguiente. Todos tienen alguna presencia en la política argentina por lo que fueron e hicieron: como militantes, dirigentes partidistas, gremiales, en el periodismo, la docencia, en las funciones parlamentarias o gubernamentales, en la misión pastoral o en la actividad cultural”. Los mismos “no fueron necesariamente usados para expresarse políticamente, también lo hicieron en otras actividades profesionales, laborales o culturales y hasta para divertimentos” en revistas de humor.
Veamos algunos ejemplos: Luis María Albamonte (1911-1982), escritor, periodista era conocido como Américo Barrios; el ex presidente Raúl Ricardo Alfonsín (1927-2009), utilizó los de Alfonso Carrido Luna y Serafín Feijóo; el ingeniero Álvaro Alsogaray (1913-2005) aquel ministro que nos predijo “hay que pasar el invierno” pero nunca dijo cuantos y pasaron muchos, firmó como Carlos Gallo del Castillo y Rogelio Garay; Luis César Amadori (1902-1977) famoso letrista, director cinematográfico lo hacía como Luis Miguel de San Vicente o Luis Martín de San Vicente.
León Benarós (1915-2012) poeta, compositor, letrista de tangos y milongas, fue uno de los que más usó: Ernesto Segovia, Enrique A. Dávalos, Furibundo Hepático, Juan Garré, Pero Pérez de Veras y Castillejo, Sonia Bernal, Bernardo Noel Roberto Jáuregui, L.B., Abel Noé y Bernardo Noé. El político socialista Mario Bravo (1882-1944) firmaba como Armando de Viana, Martín Balcarce y Martín Cruz. El seudónimo de David Home, ocultaba al periodista, escritor y economista rosarino Juan Carlos Casas (1926-2004), que también usó D. Home, D. Hume, Brezal del Campo, Ulises Izakerri y Nicasio Bresal del Campo; tantos del campo es porque su madre era descendiente de Estanislao del Campo. José María Castiñeira de Dios (1920-2015) funcionario peronista y poeta, firmó como Jorge Carrión Uzable y Juan Guerrillero, seudónimo este último que nada tenía que ver con su espíritu pacífico y católico militante.
Más conocido es el pediatra Florencio Escardó (1904-1992) Piolín de Macramé, pero también supo firmar como Enrique de Andrade, Monsieur Macramé, Pedro de Mendoza y Juan de Garay (probablemente estos últimos después de su excelente libro Geografía de Buenos Aires como homenaje a sus fundadores). El español Senesio Baudillo García Fernández (1897-1983) pastor de ovejas, albañil, herrero, tipógrafo, historiador, exiliado en nuestro país, utilizó el de Diego Abad de Santillán, Capitán Hesperio y Juan Pérez y Das. El doctor Emilio Hardoy (1911-1992), figura destacada en la historia de La Prensa, a pesar de su talento e ingenio, no lo usó demasiado para firmar con seudónimo, ya que adoptó el de Observador, en lo que era muy bueno; que utilizaron muchos otros escritores.
Ziprian de Lagraña.
Arturo Jauretche (1901-1974), autor de obras clásicas como El medio pelo en la sociedad argentina y agudo, pero a la vez divertido polemista, firmó con estos seudónimos: Juan Fabriquero, Martín Barrientos, Julián Barrientos, Juan Del Cepo, Mr. Pickwick y Julio Jauretche. El embajador Raúl de Labougle (1896-1986), abogado, historiador y destacado genealogista firmó alguna vez como Ziprián de Lagraña, sin duda por su bisabuelo correntino y Bautista Casajús. Y su colega Carlos Alberto Pueyrredon (1887-1962), firmaba muchas notas como Dr. Panglos.
El sacerdote tercermundista Alejandro Alberto Mayol (1932-2011), que después de abandonar el ministerio fue docente, compositor de música y funcionario utilizó el de Francisco del Buen Viaje. Y para continuar en esa línea eclesiástica el hoy beato cardenal Eduardo Franicsco Pironio y el cardenal Antonio Quarracino, cuando escribieron juntos compartieron el de Pi-Quar. No falta un militar como el general Ignacio Hamilton Fotheringham (1842-1925), que ocultó su nombre como I. Achhe Effe o J. Ache Effe.
Roberto J. Payró (1867-1928) fue un destacado escritor, autor teatral y periodista, tuvo un fugaz paso como redactor en este diario, sin embargo firmó con estos seudónimos: J.G., R.J.P., R.O.B., R.P., A. Guijón, Alquitarado, Arlequín, Armando Camorra, Cartucho, C. Roeber, El Diablo Cojuelo, Filomena Luna, Froebel, Gustave Colline, J. Lemos, Juan de Galia, Julián Gray, Julio Lemos, León Manso, Leude, Loreto Cartucho, Macaire, Maestro Ciruela, Magister Prunum, Never Mind, Arphelin Vetú de Noir, Pablo Lascano, Piquet, Rob., Rostchild, S. Cordero Bravo, Simplicio Bobadilla, The Same, Tomasito Buenafé y Publi Silvio.
No podemos dejar de mencionar algunas mujeres como Delfina Varela de Ghioldi (1895-1985) Melchora; quien lea a Silvia Niccolini, Inés Garzani, Miguel Sineura y Martín Eisen, pasara ante sus ojos páginas de Beatriz Elcidia Sarlo Sabajanes (1942-2024).
Tesler coloca la militancia de los citados en la obra, hay de todos los sectores, desde conservadores a miembros de organizaciones terroristas; pero de su lectura vemos que los miembros de los partidos de izquierda fueron los que más seudónimos utilizaron.
Con este trabajo que lectura amena para cualquier interesado en la política y en las letras, este nuevo trabajo de Mario Tesler, -generoso como siempre- podemos refrendar lo que era uno de sus objetivos, para nosotros el más importante como es “facilitar el acceso a una parte de la obra realizada por ellos que de otra manera permanecería arrumbada”.
Publicado en LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/Los-seudonimos-de-lospoliticos-en-el-siglo-XX-568665.note.aspx
08/02/1897: el coronel Enrique Godoy funda en la margen derecha del río Agrio, el pueblo de Las Lajas/Neuquén/Argentina.
08/02/1897
sábado, febrero 07, 2026
¿El primer desclasado? Bernardino Rivadavia, alias "doctor Chocolate", el afrodescendiente oligárquico.
¿El primer desclasado? Bernardino Rivadavia, alias "doctor Chocolate", el afrodescendiente oligárquico.
Heráldica en la revista Anteojito: Alba.
Heráldica en la revista Anteojito: Alba.
Dedicaremos los cuatro sábados de febrero a escudos aparecidos en una sección dedicada a la historia de los apellidos y a su Heráldica en la revista Anteojito. Los cuatro escudos que elegimos para esta serie los publicaremos en orden alfabético.
En este caso se trata del escudo publicado en el número 1010 de la revista Anteojito: edición del 26 de julio de 1984.
En Heráldica Hispana leemos que «Lorenzo de Padilla dice que en Cataluña ostentaban algunos Alba: En campo de azur, una estrella de oro, de veinte rayos. Bernabé Moreno de Vargas, confirma que la estrella la traían en su escudo los Alba».
https://heraldicaargentina.blogspot.com/
Publicado en Heráldica en la Argentina.
https://heraldicaargentina.blogspot.com/2026/02/heraldica-en-la-revista-anteojito-alba.html











