EL SUPREMO GRANADERO.
UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
Abel Fleury (Dolores, 5 de abril de 1903 - Buenos Aires, 9
de agosto de 1958) fue un guitarrista y compositor argentino.
"Estilo pampeano" y "Milongueo del ayer"
son dos de sus temas más conocidos. El primero figura hace más de 40 años como
composición obligatoria en la Escuela Musical de Tomsk (Siberia, Rusia), lugar
en el que el autor jamás estuvo.
Según la planilla de SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores) sus obras editadas alcanzan los treinta y tres títulos.
Tales composiciones integran desde mediados de la década de
1980 los programas de estudio de los conservatorios de la provincia de Buenos
Aires, de la Ciudad de Buenos Aires y de numersos conservatorios,
universidades y escuelas de música del país y el extranjero.
Su obra es considerada de carácter académico dentro del nacionalismo musical argentino.
Festejo de escolares en Plaza San Martín, en conmemoración del centenario de la batalla de Maipú, Buenos Aires, abril de 1918. (AGN).
Maipú: la batalla que cambió el destino de América.
INSTITUTO NACIONAL SANMARTINIANO.
8 de abril de 2025.
Maipú fue el esfuerzo colectivo de hombres y mujeres
comprometidos con la libertad y la emancipación de América que comenzó en
Mendoza con la planificación de la campaña de liberación continental. Esta
contundente victoria aseguró la independencia de Chile y abrió el camino a la
Expedición Libertadora al Perú, objetivo final en el plan de San Martín.
Artículo del miembro correspondiente por la provincia de Mendoza de la Academia
Sanmartiniana, Lic. Juan Marcelo Calabria. Publicado en diario Los Andes en su
edición del 05/04/2025
El 5 de abril de 1818, en los Cerrillos del Maipo al sur de
Santiago de Chile, se libró la Batalla de Maipú, un episodio decisivo que selló
el destino de la independencia chilena y consagró el genio estratégico de José
de San Martín como uno de los grandes héroes de la gesta libertadora americana.
Este acontecimiento no solo marcó un hito militar, sino que también dejó una
profunda huella en la historia y en la integración de los pueblos sudamericanos,
reflejada en la composición del heterogéneo Ejército Unido y en el inmortal
abrazo entre los Libertadores O’Higgins y San Martín.
Maipú no fue simplemente una victoria militar más; fue el
apogeo de un esfuerzo colectivo y un sueño compartido por hombres y mujeres
comprometidos con la libertad y la emancipación de América que comenzó en
Mendoza con la planificación de la campaña de liberación continental. Las
tropas sanmartinianas, que inicialmente conformaban el Ejército Libertador de
los Andes, junto a las tropas chilenas, integradas en el Ejército Unido,
enfrentaron con valentía y determinación a los realistas, que intentaban
perpetuar el dominio colonial. Esta contundente victoria aseguró la
independencia de Chile y abrió el camino a la Expedición Libertadora al Perú,
objetivo final en el plan de San Martín.
Entre los momentos emblemáticos de aquella jornada destaca
el "Abrazo de Maipú", en el que José Francisco de San Martín y
Bernardo O’Higgins sellaron con un gesto simbólico su compromiso con la libertad
de América. Tras presentarse en el campo de batalla con refuerzos, a pesar de
la herida recibida días antes en Cancha Rayada, O’Higgins protagonizó junto a
San Martín una escena que trasciende lo militar, representando la unión y
fraternidad de los pueblos en la causa emancipadora, y un legado de unidad
latinoamericana que tuvo en ese momento su hito fundacional.
Recordemos que días antes, en medio de la adversidad tras la derrota sufrida en Cancha Rayada, San Martín había ingresado en Santiago de Chile y con palabras que aún resuenan en nuestra historia exclamó: “La Patria existe y triunfará, y yo empeño mi palabra de honor de dar un día de gloria a la América del Sur”. Con esta firmeza, y gracias al esfuerzo conjunto de oficiales como O’Higgins, Las Heras, Freire, O' Brien, Zapiola, Balcarce, Escalada, Rodríguez, Blanco Encalada, Guido, etc., se reorganizó el Ejército Unido, que en menos de un mes reunió a más de 5.000 hombres y 21 cañones listos para enfrentar al enemigo. San Martín comprendió que el momento era crucial y que no debían dar tiempo al adversario para consolidar su posición y que pudiese aprovechar los beneficios de la jornada del 19 marzo pasado.
El impacto histórico de esta proeza es incuestionable. La Batalla de Maipú no solo consolidó la independencia de Chile, sino que también aseguró el éxito de la estrategia libertadora de San Martín, permitiendo avanzar, dos años después, hacia la liberación del Perú reforzando la causa emancipadora en todo el continente, que había tenido en el Cruce de Los Andes y la inmediata victoria de Chacabuco su inicio destacado. Este triunfo inspiró y facilitó la acción de los ejércitos patriotas en el norte de Sudamérica contribuyendo al éxito de las campañas bolivarianas, dando luz y esperanza a la guerra de emancipación en todo el continente, bajo la expresión: “el día de la América ha llegado” de Simón Bolívar.
El libertador del norte, al enterarse de la victoria alcanzada en los llanos de Maipú, le escribe al coronel Justo Briceño: "…Creo como usted, que la ocasión es muy bella, y que es preciso aprovecharla, y me parece casi seguro el buen suceso del ejército que obre sobre la Nueva Granada, pues además de lo que he sabido por usted y por los amigos Vázques y Moreno, las gacetas inglesas contienen los detalles de la célebre jornada del 5 de abril en las inmediaciones de Santiago, entre las tropas independientes de Chile y los realistas del Perú.(…) El General San Martín batió y destrozó completamente allí 7000 españoles, les hizo 3000 prisioneros, entre ellos ciento noventa oficiales, les mató más de 2000 hombres y sólo se salvó el general en jefe, Osorio, con 200 hombres de caballería. San Martín lo hacía perseguir vivamente. Este ejército realista era el último resto de las fuerzas del Perú, y esta batalla ha producido la absoluta libertad del Alto y Bajo Perú... Los españoles, invadidos poderosamente por el Sur, por tropas victoriosas, a que ellos no pueden resistir, aún haciendo esfuerzos asombrosos, deben necesariamente concentrarse, y dejar descubiertas todas las entradas y avenidas del reino, en todas direcciones. Estimo, pues, segura la expedición libertadora de la Nueva Granada. (…) Yo volvería gustoso a tener la gloria de conducir ese ejército, si el interés mismo de ambas repúblicas no exigiese necesariamente mi presencia aquí, siendo este el punto de donde deben partir todas las operaciones, todos los elementos, armas y municiones de guerra, a las divisiones que obran en diferentes lugares y, sobre todo, hasta esperar el resultado que necesariamente deben tener los intereses de la Europa con los de América. Este resultado aparecerá muy pronto. El día de América ha llegado, y todo parece que anuncia un término a nuestra gloriosa y terrible lucha. …”. Aunque, como es historia conocida, la lucha por la independencia de América se extendería unos años más hasta que finalmente los realistas fueran derrotados por las trapas bolivarianas con parte de los ejércitos sanmartinianos, definitivamente en Ayacucho en 1824.
Hoy, más de dos siglos después, la victoria de Maipú sigue
siendo un heroico recordatorio del poder transformador de la unidad y el
esfuerzo colectivo. Nos enseña que la independencia fue fruto no solo de la
visión estratégica de líderes comprometidos, sino también del sacrificio de miles
de hombres y mujeres que abrazaron la causa de la libertad. Este legado perdura
como un símbolo de la importancia de honrar nuestra historia y transmitir sus
valores a las nuevas generaciones
En palabras del propio libertador: “Al americano libre corresponde
transmitir a sus hijos la gloria de los que contribuyeron a la restauración de
sus derechos”. Recordar el sacrificio de los patriotas americanos en los llanos
de Maipú es recordar el sacrificio y el liderazgo que cambiaron el curso de
nuestra historia, reafirmando que la independencia no fue un acto aislado, sino
el fruto de la determinación, el esfuerzo y la esperanza de los pueblos
decididos a alcanzar su libertad bajo la guía de uno de los más grandes líderes
de América: José Francisco de San Martín.
Lic. Juan Marcelo Calabria.
Miembro correspondiente por la provincia de Mendoza de la
Academia Sanmartiniana.
Artículo publicado en diario Los Andes en su edición del 05/04/2025:
https://www.losandes.com.ar/columnistas/maipu-la-batalla-que-cambio-el-destino-america-n5943299
Publicado en
https://sanmartiniano.cultura.gob.ar/noticia/maipu-la-batalla-que-cambio-el-destino-de-america/
... ... ...
“Acabamos de ganar completamente la acción. Un pequeño resto
huye: nuestra caballería lo persigue hasta concluirlo. La Patria es libre”
fueron las palabras que dictó José de San Martín el 5 de abril de 1818, como
parte del informe que envió sobre la batalla.
En Maipú se enfrentaron el Ejército Unido Argentino-Chileno,
comandado por el General José de San Martín y las fuerzas realistas que
respondían al monarca español Fernando VII y que estaban comandadas por Mariano
Osorio.
“La batalla de Maipú, también conocida como batalla de
Maipo, fue un enfrentamiento armado decisivo dentro del contexto de la Guerra
de la Independencia de Chile. Tuvo lugar el 5 de abril de 1818 en el sector
conocido como Cerrillos del Maipo, al poniente de la ciudad de Santiago, donde
se enfrentaron las fuerzas independentistas del Ejército Unido Libertador de
Chile –formado por las tropas rioplatenses (de la actual Argentina) y chilenas–
al mando del general José de San Martín, contra el Ejército Real de Chile del
Imperio español bajo las órdenes del general Mariano Osorio”(Wikipedia).
“San Martín y O'Higgins se abrazaron victoriosos, escena
recreada en el óleo del pintor trasandino Pedro Subercaseaux que forma parte
del patrimonio del Museo Histórico Nacional de Buenos Aires.
O'Higgins dijo a San Martín: "¡Gloria al salvador de
Chile!".
Y este respondió: "General: Chile no olvidará jamás el
nombre del ilustre inválido que el día de hoy se presentó al campo de batalla
en ese estado. Gracias a sta batalla se aseguró la Independencia de Chile"(cultura.gob.ar).
“Los restos de las tropas realistas derrotadas en Chacabuco
se retiraron a Talcahuano para refugiarse en la fortaleza que defendía ese
puerto. Allí resistieron el sitio impuesto por los patriotas y luego se
reunieron con el ejército de auxilio enviado por el virrey del Perú. La nueva
fuerza realista desembarcó cerca de Concepción el 18 de enero de 1818. Estaba
comandada por el brigadier Mariano Osorio y entre sus filas se contaba el
experimentado regimiento Burgos, que había tenido una destacada participación
en la lucha contra la ocupación napoleónica de la península ibérica. Este
abigarrado ejército realista avanzó implacablemente hacia Santiago, ocupando
las ciudades de Linares y Talca, y doblegando la defensa del general San Martín
en Cancha Rayada.
Las fuerzas patriotas, apostadas en Maipú a la entrada de la
capital, vencieron a las tropas realistas, consagrando en forma definitiva la
independencia nacional” (Biblioteca Nacional de Chile).
TUVIMOS VISITAS....
Fue en abril de 1966 cuando Jacqueline Kennedy, acompañada
de John-John de cinco años, Caroline de ocho años y la comitiva que los
acompañaba aterrizaron directamente en la provincia de Cordoba. Jackie y los
suyos habian elegido la estancia San Miguel, de la familia Cárcano, ubicada en
Ascochinga, para pasar Semana Santa.
En la imagen, vemos a Jackie, Caroline y John John
investigando un extraño artefacto al que los lugareños llaman "mate",
a su padre "no le habia gustado para nada" durante su visita a la Argentina
en el año 1941.
Como recuerdo de aquel viaje, Caroline recibió un mate de
regalo; Jackie, un facón de plata con incrustaciones de oro. Los tres se
llevaron bombachas de gaucho.
Acotan lectores: Donó un altar maravilloso para la iglesia
de Ascochinga.
*** BELLE EPOQUE - La Argentina del Centenario / Facebook.
::: ::: :::
El martes 5 de abril de 1966 llegó al país, en un Boeing 707
de Pan American Jacqueline Kennedy, 36 años, junto a sus hijos Caroline, de 8 y
John-John de 5. En la pista la esperaba Edwin McCammon Martin, quien desde 1964
se desempeñaba como embajador de Estados Unidos en el país.
A las 13 horas se dirigió a la Quinta de Olivos junto al
presidente Arturo Illia y su esposa Silvia Martorell. Jackie hablaba un
perfecto castellano. También estuvieron Quinquela Martín y Alberto Ginastera. A
la salida habló con los periodistas: “Mis hijos y yo estamos muy contentos de
estar en la Argentina. Este es el primer país sudamericano que visitó el
presidente Kennedy en su juventud. Quiero que mis hijos aprendan a querer a la
América latina como la quiso su padre. Compartirán una felicidad que él conoció
aquí y, a medida que crezcan, comprenderán por qué su padre quiso tanto esta
tierra”, expresó la mujer.
A la tarde voló a la ciudad de Córdoba donde aterrizó a las
cinco y media y de ahí se dirigió en automóvil hasta Ascochinga. Se alojó en la
estancia San Miguel, de 5 mil hectáreas, propiedad de la familia Cárcano. Ramón
J. Cárcano había sido gobernador de Córdoba en dos oportunidades. En la zona
estaban las estancias La Paz, que había pertenecido a Julio A. Roca y Las
Barrancas, de la familia Martínez de Hoz.
Por 1938, su padre Joseph Kennedy fue embajador de Estados Unidos en el Reino Unido, cargo que tendría que abandonar por su pública simpatía hacia los nazis y por sus más que desafortunadas opiniones sobre los judíos.
Pero mientras desempeñaba su cargo, el domingo 2 de marzo de
1939 asistió con su familia en el Vaticano a la asunción del Papa Pio XII.
Entre el cuerpo diplomático se encontraba Miguel Angel Cárcano, que desde el
año anterior era el embajador argentino en Francia. El joven John se haría
amigo de su hijo Michael y quedaría prendado de Stella “Baby” Cárcano, una
bella joven, de cabellera castaña, de 23 años, hija del embajador. Mientras
ambas familias permanecieron en Europa, Jack la invitó a salir en varias
oportunidades, pero sin suerte, aunque solían coincidir en eventos sociales.
Luego de graduarse en Harvard en Relaciones Internacionales
en junio de 1940, Kennedy realizó entre mayo y junio del año siguiente, un
viaje por América Latina. A su regreso, se enlistaría en el ejército. Los
Cárcano fueron a recibirlo al puerto de Buenos Aires, ya que venía de Río de
Janeiro. Días después, con un grupo de amigos, viajó en automóvil a Córdoba.
Antes había sido invitado a un asado a la casa que el artista Florencio Molina
Campos tenía en Moreno.
Desde el 26 de mayo al 10 de junio estuvo con los Cárcano en
su estancia en Ascochinga –”perro perdido”, en lengua indígena- un
establecimiento rural de 4 mil hectáreas que entre 1622 y 1767 fue un puesto de
la estancia jesuítica Santa Catalina que la familia adquirió en 1925.
Información de Infobae.
https://www.infobae.com/sociedad/2023/04/05/las-vacaciones-de-jacqueline-kennedy-en-argentina-los-recuerdos-de-jfk-y-su-amistad-con-una-joven-cordobesa/
Jacqueline Lee Kennedy Onassis (de soltera Bouvier; Southampton, 28 de julio de 1929-Nueva York, 19 de mayo de 1994).
*** BELLE EPOQUE - La Argentina del Centenario Maximo Puskovas.
A media luz - tango - 1924.