"El Reginense" GUILLERMO PIRRI ARGENTINO
UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
lunes, agosto 17, 2026
Grupo de Oficiales Unidos (G.O.U.).
Luego del gobierno de Agustín Justo en 1939 -"el gordo Masón"- como le decía a Justo el Padre Leonardo Castellani (un Católico sin dolo), asumió Roberto
Ortiz que, debido a su enfermedad, sería substituído por el Vicepresidente
Ramón Castillo.
“El GOU (que pudo haber significado Grupo de Oficiales
Unidos o Grupo Obra de Unificación) fue una logia u organización secreta argentina
de tendencia nacionalista, creada en el seno del Ejército Argentino el 10 de
marzo de 1943. Ese mismo año realizó un golpe de Estado al presidente Ramón S.
Castillo, luego de la Década Infame, y gobernando el país hasta febrero de
1946, con el principal objetivo de mantener la neutralidad de la Nación
Argentina durante la Segunda Guerra Mundial y evitar que el movimiento obrero
se inclinara hacia la izquierda política” (Wikipedia).
GOU su lema era "Unión y Organización del
Ejército" y "Patria y
Honor" del escudo.
El grupo comenzó a instancias de los tenientes coroneles Domingo
Mercante, Severo Eizaguirre, Raúl Pizzales, León Bengoa, Francisco Filippi,
Juan Carlos Montes, Julio A. Lagos, Mario Villagrán, Fernando González, Eduardo
Arias Duval, Agustín de la Vega, Arturo Saavedra, Bernardo Guillentegui, Héctor
Ladvocat, Bernardo Menéndez, Urbano de la Vega Aguirre, Enrique P. González, Emilio
Ramírez, Juan Domingo Perón.
Los oficiales que se unieron al GOU posteriormente son los
siguientes: Eduardo Jorge Ávalos, Aristóbulo Mittelbach, Alfredo A. Baisi,
Oscar Uriondo, Tomás Ducó, Heraclio Ferrazano. Alfredo Arguero Fragueyro.
Los presidentes Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez y
Edelmiro Farrell tenían estrechos vínculos con el GOU, pero no eran miembros de
la organización. (Datos de Wikipedia).
El escudo del GOU estaba representado por un águila imperial
y al centro imagen el rostro del Libertador General de San Martín.
El GOU se oponían a la candidatura de Robustiano Patrón
Costas.
Robustiano Patrón Costas era un salteño hijo de Robustiano Patrón Escobar y de
Justa Francisca Costas Figueroa.
Ejerció la gobernación de la provincia de Salta en el
período 1913-1916 y como senador nacional en dos periodos: 1916-1925 y
1932-1943. Además fue candidato a presidente de la Nación en 1943 pero su
candidatura por la Concordancia, una alianza formada por el Partido Demócrata
Nacional, la Unión Cívica Radical Antipersonalista y el Partido Socialista
Independiente fue retirada luego del
golpe de Estado del 4 de junio de 1943 encabezado por el Gral. Arturo Rawson y
el Gral. Pedro Pablo Ramírez.
Herminio Arrieta del Ingenio Ledesma y Robustiano Patrón
Costas del Ingenio El Tabacal eran reconocidos en aquel tiempo por ser figuras
políticas del conservadurismo del interior del país.
A comienzos de 1944 el gobierno militar rompió relaciones
diplómáticas con los países del Eje, decisión que llevó a un enfrentamiento
entre sus sectores internos y a exigir la renuncia del presidente Ramírez,
quien fue reemplazado por el General Edelmiro Farrell.
Imagen escudo G.O.U.de Wikipedia.
Francisco de Paula Castañeda: un cura legendario.
Francisco de Paula Castañeda: un cura legendario.
Por Julio Borda *
Si hay que recordar a alguien que ejerció la profesión de periodista con coraje y talento, ese es Francisco de Paula Castañeda
un franciscano que nació en Buenos Aires en 1776, y que polemizaba en inferioridad de condiciones contra los poderosos de la época, con una altura y un valor poco común.
Expresa don Adolfo Saldías, el célebre autor de la “Historia de la Confederación Argentina” que Castañeda, siendo muy joven y cediendo a una súplica de su ya anciana madre, educada como él en los hábitos monásticos de la colonia, visitó el hábito de la orden de San Francisco en Buenos Aires. Luego fue enviado por su superior a Córdoba. Allí obtuvo por oposición la cátedra de filosofía, y luego fue ordenado sacerdote por el Obispo Moscoso.
Como se puede observar entonces, el padre Castañeda era un hombre de nivel superior, un intelectual apasionado, que era temido porque hablaba con la verdad, el arma de los hombres honorables. Nunca se dejó intimidar.
UNA PIEDRA EN EL ZAPATO.
Era un fraile políticamente incorrecto que jamás transó con los halagos ni con componendas de ningún tipo. Fue una piedra en el zapato para muchos de los que dirigían los resortes de la Nación en esa época, ya que él - que sólo le importaba el beneficio e interés de la Patria- luchaba por la educación del pueblo, la única forma de alcanzar el bienestar de una nación. Era un hombre libre que señalaba a los gobiernos los yerros y atropellos que cometían, sin importarle las consecuencias que pudiera sufrir.
Fue sólo esclavo de Dios, porque era un hombre de una sólida fe. A través de sus periódicos, alertaba sobre las situaciones que para noble franciscano ponían en peligro la causa de la Patria, y se lanzaba con un lenguaje indignado contra aquellos que consideraba responsables de los males que la afligían. Fue un implacable enemigo de la reforma religiosa que proponía el gobierno de Bernardino Rivadavia, dando a conocer su malestar a través de punzantes artículos que publicaba en sus diarios.
Castañeda fue el encargado de predicar un sermón cuando durante las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, se produjo la Reconquista, hablando frente a Liniers. También durante la Defensa, dio un sermón en la Iglesia de las Capuchinas, haciendo un verdadero panegírico de aquella gloriosa jornada. Y todo esto, con la presencia de las autoridades.
En 1815 fundó una escuela de dibujo, pronunciando un discurso dirigido a la juventud para que luchara por el mejoramiento de la ciudad, a través del trabajo, del esfuerzo y la disciplina. Era muy irónico en sus artículos, y ello le valió más de un disgusto.
ANARQUIA DEL AÑO 20.
Durante las luctuosas jornadas que desembocaron en la anarquía del año 1820, se convirtió en un férreo opositor al sistema federal, y no toleraba la figura de don José Gervasio de Artigas, a quien consideraba uno de los autores principales del origen de todos los males por los cuales estaba atravesando Buenos Aires.
Sostenía el polémico fraile, en su visión muy particular, que las provincias habían roto su unión con Buenos Aires en nombre de una federación que para él, era el símbolo del odio y que decir “viva la santa federación” era lo mismo que decir “mueran los porteños”.
No tenía pelos en la lengua, y no se guardaba nada, pues escribía con vehemencia y con una enorme pasión, siempre pensando en el porvenir de la Patria antes que nada.
Ninguna circunstancia lo intimidaba, y evidentemente, su lema era al pan, pan y al vino, vino.
Citando nuevamente a Saldías, éste señala que Castañeda era un paladín singular que debatió durante quince años los propósitos de la revolución de 1810…Era el padre Castañeda un espíritu original y fecundísimo, mordaz y travieso…un noble corazón inflamado por el fuego de convicciones profundas, y un luchador valiente para afrontar las dificultades que le suscitó la ruda franqueza con que flagelaba lo que no entraba en el orden de sus ideas y de sus propósitos. Él fue quien creó en Buenos Aires ese poder que se llama la prensa.
Su prosa filosa era la pesadilla de los poderosos de la época que no sabían cómo rebatir tantas acusaciones que nacían de su implacable pluma, que la mayoría de las veces estaban debidamente fundamentadas.
TEMIBLES PERIODICOS.
Sus temibles periódicos llevaban nombres estrambóticos y prolongados, tales como “El desengañador gauchipolítico, federimontonero, chotiprotector, putirepublicador, chacuaco oriental, de todos los hombres de bien que viven y mueren en el siglo XIX de nuestra era cristiana”. Este particular periódico estaba destinado a vituperar sobre todo, la acción de Artigas en el litoral, el gran enemigo de la patria, a ojos de Castañeda, como ya se apuntó.
Otro diario del mismo estilo fue aquel en donde combatía la anarquía producida en el año 20. Su nombre, tan llamativo como el anterior, era “El despertador teofilantrópico místico político”. Un periódico tan polémico como los anteriores, fue bautizado con el nombre de “El Monitor Macarrónico místico político”.
Sus escritos llegaron a molestar tanto que el Fiscal de Estado lo acusó ante un jurado porque consideraba que ellos agraviaban a la Junta de Representantes; un Jury hizo lugar a la acusación, por estimar esos artículos incendiarios y subversivos del orden público, siendo condenado al destierro por cuatro años, en Patagones. Esta sentencia hizo reaccionar al franciscano que tomó la decisión de fugarse a Montevideo donde continuó con su labor de periodista.
Años más tarde se radicó en la provincia de Santa Fe, donde fundó una Iglesia y una escuela en un paraje desierto, donde luego levanto un pueblo que se conoció con el nombre de Rincón de San José.
COMBATE CONTINUO.
El eximio historiador antes citado, señala que su vida fue un combate continuo, y en este combate conquistó lauros que enaltecen su memoria...fue un patriota y un filántropo… fue un precursor esforzado de la prensa periódica que él elevóa la categoría de poder del Estado: honor a él que cayó con sus ideas como caen los buenos, después de haber trabajado por el bien de la patria sin haberle dado un día de luto y sin haber explotado su nombre querido para colmar su ambición y la avaricia que corroen a tanto político de ocasión.
Este gran franciscano debería ser el espejo de aquellos que quieren seguir el camino de un periodismo serio, responsable y fiel que, como el gran fraile, se conviertan en instrumentos de la verdad.
En marzo de 1832, el buen franciscano falleció en la ciudad de Paraná.
* Historiador.
Publicado en LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/Francisco-de-Paula-Castaneda-un-cura-legendario-574826.note.aspx
17 de agosto de 1976 - A 50 AÑOS DEL SECUESTRO DE HIPÓLITO SOLARI YRIGOYEN Y MARIO ABEL AMAYA.
A 50 AÑOS DEL SECUESTRO DE HIPÓLITO SOLARI YRIGOYEN Y MARIO ABEL AMAYA.
Patricio Castillo Meisen.
viernes, agosto 14, 2026
14 de agosto de 1973: Sui Generis graban el álbum Confesiones de invierno.
53 años de Confesiones de invierno de Sui Generis.
Con temas que serían "clásicos" del rock argentino.
Sui Generis (del latín "único en su tipo") fue un
dúo argentino de rock formado por Charly García (piano, guitarra acústica y voz)
y Nito Mestre (flauta, guitarra acústica y voz) en 1969. Nacido de grupos
juveniles en el Barrio de Caballito en la Capital Federal.
Confesiones de invierno es el segundo álbum de estudio del
dúo musical Sui Generis, editado por el sello Talent el 14 de agosto de 1973.
El álbum Vida, lanzado un año antes, había generado gran
repercusión sobre todo por el tema, que es un clásico yá, "Canción para mi
muerte".
Junto con el primero, fue la obra que lanzaría a la fama al
dúo - y especialmente a Charly García, autor de la mayoría de sus canciones,
como la homónima "Confesiones de invierno", "Aprendizaje",
"Rasguña las piedras", "Cuando ya me empiece a quedar
solo", "Lunes otra vez", "Mr. Jones", y otras las
cuales se transformarían en himnos cantados alrededor de los fogones estudiantiles
por generaciones, pasando a ser parte del paisaje cultural del país.
Muchos consideran que este álbum es muy superior al primer
álbum de la banda, Vida, tanto en la calidad de sonido como en su música.
Lista de canciones.
Todas las canciones escritas y compuestas por Charly García.
Lado A: Cuando ya me empiece a quedar solo, Bienvenidos al tren, Un hada, un cisne, Confesiones de invierno.
Lado B: Rasguña las piedras, Lunes otra vez, Aprendizaje, Mr. Jones, o pequeña semblanza de una familia tipo americana, Tribulaciones, lamento y ocaso de un tonto rey imaginario, o no.
De este álbum surgieron algunos de los mayores éxitos del
grupo Sui Generis como "Cuando ya me empiece a quedar solo",
"Bienvenidos al tren", "Confesiones de invierno" y también "Rasguña las piedras", un
desgarrador canto de libertad que la revista Rolling Stone y la cadena MTV consideraron como la tercera mejor canción del rock argentino. Esta canción "Rasguña las piedras" fue
grabada en Adiós Sui Géneris, Parte II. La canción también forma parte de la
banda de sonido de la película La noche de los lápices. Más adelante, en el año
2001, fue registrada por Charly García en el disco “Si - Detrás de las paredes” que con aires renovados llega a un público nuevo.
La grabación se hizo en los estudios RCA Victor y Phonalex con invitados como David Lebón, León
Gieco, Alejandro Medina, Juan Rodríguez, Paco Prati, Alejandro "Pipi"
Correa y Rodolfo Mederos, arreglos orquestales de Gustavo Beytelmann.
El manager de grabación fue Billy Bond.
jueves, agosto 13, 2026
La primera provoleta argentina: la historia del inmigrante que la creó, dónde se hace hoy y por qué aseguran que es “la más rica del país”.
La primera provoleta argentina: la historia del inmigrante que la creó, dónde se hace hoy y por qué aseguran que es “la más rica del país”.
El producto nació de la fusión entre la cultura quesera
italiana y el asado criollo.
La marca fue registrada en 1963 y su formato cilíndrico
protegido como diseño industrial.
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| Natalio Alba. Natalio Alba, el inmigrante italiano que creó la provoleta.Natalio Alba, el inmigrante italiano que creó la provoleta. |
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| La horma entera de provoleta de Natalio Alba. |
La primera provoleta argentina: la historia del inmigrante que la creó, dónde se hace hoy y por qué aseguran que es “la más rica del país”La marca Natalio Alba es parte de la historia de la provoleta.
Con los barcos de la inmigración italiana llegaron oficios
enteros. Queseros, fideeros, embutidos que después se cruzaron con el asado
criollo y terminaron siendo otra cosa. Recetas que en Italia tenían un nombre y
acá se transformaron.
La provoleta es uno de esos casos. No vino de Italia armada,
se inventó acá. El problema era simple: cómo lograr que un queso se pueda
infiltrar en el ritual del asado. Lo resolvió un inmigrante que pisó Buenos
Aires en 1917, con 15 años y el oficio de quesero en las manos.
Murió hace años, pero la palabra "provoleta" quedó
pegada a su apellido, aunque hoy cualquier queso para asar se venda con ese
nombre. Su nieto todavía guarda la historia completa: la técnica, la fórmula y
hasta la forma correcta de tirarla a la parrilla.
La historia del inventor de la provoleta.
Natalio Alba llegó a la Argentina en 1917, con apenas 15
años, desde Rossano, Cosenza, Italia donde había nacido en 1902. “Venía de una
Europa convulsionada por las guerras y traía algunas nociones sobre elaboración
de quesos porque ya había trabajado en fábricas”, cuenta Gustavo Espósito, su
nieto.
Espósito conoció poco a su abuelo que falleció cuándo él tenía 14 años. Hoy es actor. Su padre, Mauricio Espósito, también lo fue, con 22 películas en los años 50. Sus tres hermanos se dedican a las artes (canto lírico, tango, teatro), pese a que el negocio familiar viene del lado materno.
Su abuelo Natalio empezó de cero: “Compraba quesos en distintas fábricas y salía a revenderlos por la calle con un canasto y una bicicleta”. Pero la perseverancia hizo lo suyo y en la década de 1920 abrió su primera fábrica en Lobos.
En 1928 se casó con María Graciana Napolitano, argentina de
raíces italianas, y al año siguiente compró una propiedad en Guardia Vieja y
Bulnes, en Almagro. Allí vivieron y empezaron con un pequeño negocio de venta
de quesos.
Fue comprando los lotes vecinos y transformando las casas
hasta crear un amplio local, con depósitos y cámaras frigoríficas. Con el
tiempo sumó otras tres plantas y consolidó una empresa.
Natalio tenía una obsesión: diferenciarse. “Queso duro tiene todo el mundo, sardo tiene todo el mundo, provolone tiene todo el mundo. Él quería fusionar la cultura italiana de los quesos con la cultura argentina del asado”, cuenta Gustavo.
Hasta que apareció la pregunta que terminaría cambiando la
historia de los asados argentinos: “¿Cómo meto un queso en el asado?”. La
respuesta no llegó de inmediato: fue un largo proceso de prueba, error y
experimentación.
El problema era conseguir que el queso resistiera la
parrilla. “Lo fundamental es el hilado”, explica Espósito. La leche se
pasteuriza, se agregan fermentos y cuajos y se forma una masa “como si fuera un
gran bollo de pizza”.
Después se corta en porciones de unos cuatro kilos y
comienza el proceso que le da su característica principal: “Es parte hecho a
máquina y parte hecho a mano”. Ese trabajo le da la firmeza necesaria para que
no se derrita entre los fierros: queda dorado y crocante por fuera y cremoso
por dentro.

En La Brigada se sirve la provoleta de Natalio Alba.
En 1945, la producción se trasladó a Arroyo Algodón,
Córdoba, un pueblo que entonces tenía poco más de 300 habitantes. En ese
entonces era una localidad tambera a 160 km. de la capital cordobesa, cercana a
Bell Ville.
La fábrica terminó siendo parte central de la comunidad y el
producto consiguió reconocimiento oficial. “En 1955 logró que se incorporara al
Código Alimentario Argentino, en 1963 registró la marca Provoleta y en 1968
protegió el formato cilíndrico de la barra como diseño industrial”. También
dejó claro que la forma, tan asociada hoy a la provoleta, fue parte de su
invento.
Durante las décadas del 60 y 70, la provoleta de Natalio
Alba se servía en la mayoría de los carritos de la Costanera porteña, por
entonces el destino elegido por quienes buscaban comer buena carne.
Gaucha, en Palermo, es un restaurante de carnes premium que
tienen la provoleta de Natalio Alba en su carta. Gaucha, en Palermo, es un
restaurante de carnes premium que tienen la provoleta de Natalio Alba en su
carta.
Hay una última precisión que Espósito considera importante:
aunque el Código Alimentario la llama “queso provolone de pasta hilada para
asar”, “no es exactamente un provolone, es otro queso diferente”. Y hay otra
paradoja: Provoleta es una marca, pero terminó convirtiéndose en el nombre con
el que todos conocemos al producto.
El historiador Daniel Balmaceda cuenta en "Grandes
historias de la cocina argentina" que todo empezó con pequeños bloques de requesón
fresco. Los estiraban una y otra vez para probar la elasticidad, hasta
encontrar la textura justa. De esas pruebas nació la provola, y provoleta salió
como diminutivo de ese nombre.
Ese fue el punto de partida. Pero el salto de la provola a
la provoleta como la conocemos hoy, gruesa, pensada para la parrilla y no para
untar, tiene nombre propio y es Natalio Alba.
Hoy Gustavo mantiene la tradición a través de una tienda
virtual (www.provoletanatalioalba.mitiendanube.com) y una cartera de clientes “bastante
exclusiva”, que incluye a La Brigada; la tradicional parrilla de San Telmo,
Estancia 9 de Julio, Gaucha, un restaurante de carnes premium que se
caracteriza por su menú por pasos y los restaurantes de los hermanos Petersen.
Juan Carlino, de Gaucha, investigó cuál era la mejor provoleta y llegó a la de Natalio Alba.Juan Carlino, de Gaucha, investigó cuál era la mejor provoleta y llegó a la de Natalio Alba.
Juan Carlino, chef de Gaucha, llegó a la provoleta de
Natalio Alba por el boca en boca de otro parrillero. "No hay provoleta
como las de antes", se quejaba él en una charla de asado. Un amigo le
habló de una que comía siempre en una parrilla, aunque no sabía el nombre.
Carlino se puso en campaña hasta que un proveedor le consiguió el contacto y
empezó a usarla en su primera parrilla, Lumbre. Desde entonces no cambió.
Después de investigar el origen del producto, Carlino
describe lo que la diferencia del resto: "tiene un sabor más profundo,
genera costra más rápidamente y tiene una concentración de grasa mayor que el
resto, no se desarma de la misma manera". Para él, es un queso de pasta
hilada "muy bien ejecutado", con una maduración siempre controlada,
algo que se nota en la consistencia del sabor. Su conclusión no deja dudas:
"es la más rica de la Argentina".
La provoleta de Natalio Alba es la más rica del país. Tiene
un sabor más profundo, genera costra más rápidamente y tiene una concentración
de grasa mayor que el resto
Juan Carlino Chef de Gaucha. Los secretos para una provoleta
perfecta,
Gustavo también tiene su método para llevarla a la parrilla
y desmiente mitos. “No hay que ponerle una vuelta de harina, no es una
milanesa”, advierte. Tampoco utilizar moldes.
Recomienda cortar la provoleta en rodajas de entre un centímetro
y medio y dos centímetros y dejarlas reposar, tapadas con un repasador, hasta
que alcancen temperatura ambiente. Ese reposo permite que se forme una película
de aceite que las rodajas sudan y recubren en la superficie, clave para que
conserve su forma al cocinarla.
Lograr la textura crocante por fuera y derretida por dentro tienen su secreto.
Foto: Shutterstock.Lograr la textura crocante por fuera y derretida por dentro tienen su secreto. Foto: Shutterstock.
Después va directamente a una parrilla o plancha bien
caliente, sin necesidad de agregarle nada. “Sabés que está lista para dar
vuelta cuando se forma la costra en los bordes y se despega sola”.
En las cartas de los restaurantes la suelen adornar o
acompañar con rúcula, morrones o huevo frito, no tiene objeciones, aunque él
elige la versión más simple: “Un poquito de aceite de oliva y un toque de
orégano arriba”. Una forma de dejar que el queso sea, sin demasiadas vueltas,
el protagonista.
Por Daniela Gutierrez.
Diario Clarín - 13/08/2026.
Publicado en Diario CLARÍN.
Imágenes: Diario Clarín.






















