GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

Mostrando las entradas con la etiqueta Zatti santo hoy.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Zatti santo hoy.. Mostrar todas las entradas

domingo, marzo 15, 2026

15 de marzo de 1951: fallece, en Viedma, Artémides Zatti.

 


"15 de marzo de 1951 - 2026: 75° aniversario de la muerte de san Artémides Zatti".
  • Datos en la imagen compartido desde revista La Galera.
  • Enfermedad y Muerte: Tras sufrir una caída en 1950, se le diagnosticó un cáncer que él mismo identificó, falleciendo el 15 de marzo de 1951, recordado con gran cariño por la comunidad.
  • Legado: Fue beatificado el 14 de abril de 2002 por Juan Pablo II y declarado santo el 9 de octubre de 2022. Es considerado patrono de los enfermeros y farmacéuticos.
  • Publicado en COMARCA PATAGONES - VIEDMA :UN VIAJE AL PASADO.
  • Don Zatti en la memoria colectiva, como un ejemplo de fe y solidaridad
    Por Carlos Espinosa
    Se cumplen 75 años de la muerte de Artémides Zatti, sencillamente Don Zatti (aunque a él no le gustaba eso de “don”), el “pariente de todos los pobres”; el enfermero santo cuya veneración en los altares fue oficializada, primero por el Papa Juan Pablo Segundo en abril de 2002 -al consagrarlo beato- y después por nuestro Papa argentino, Francisco, en octubre de 2022.
    La figura de Don Zatti está presente en Viedma a través de su nombre, que identifica al hospital público que es cabecera sanitaria de toda la región del este provincial; un populoso barrio que fue el primero construido a través de operatoria Fonavi; una importante avenida de intensa vida comercial; y un colegio perteneciente a la orden salesiana de Don Bosco.
    ¿Quién fue Zatti?
    Don Zatti vivió 71 años, de los cuales 49 transcurrió en Viedma dedicado a la acción cristiana como Coadjutor Salesiano y Enfermero del Hospital San José.
    Artémides Joaquín Desiderio Zatti nació el 12 de octubre de 1880 en el pueblo de Boretto, Italia, en la región de la Reggia Emilia; llegó a la Argentina en febrero de 1897 junto con sus padres y hermanos.
    Entre 1897 y 1900 vivió en Bahía Blanca, donde se despertó la vocación sacerdotal que lo hace partir, ya con 20 años, hacia la ciudad bonaerense de Bernal para iniciar su aspirantado en la orden de San Francisco de Sales.
    En 1902 Zatti cuidó en su lecho de muerte al padre salesiano Ernesto Giuliani y contrajo tuberculosis. Sus superiores lo separaron del claustro y decidieron enviarlo a Junín de los Andes “para cambiarlo de aire”.
    Cuando llegó a Bahía Blanca estaba tan enfermo y exhausto que el padre Carlos Cavali, amigo de la familia, opinó que era más seguro destinarlo a Viedma. El 3 de marzo de 1902 Don Zatti llegó aquí. De de inmediato fue amparado por el padre Evasio Garrone, ”el padre dotor” (según el apelativo de la gente) que lo internó en el Hospital “San José”, ubicado en la esquina de Alvaro Barros e Yrigoyen (donde hoy se levanta el edificio del Obispado).
    Don Zatti inició el difícil proceso de su curación y le fue confíado el acompañamiento y atención de otro joven aspirante salesiano, también enfermo de tisis: Ceferino Namuncurá.
    Ceferino partirá hacia Italia, con Monseñor Juan Cagliero, en el año 1904, y allá habrá de encontrar su muerte.
    Impulsado por Garrone, DON ZATTI hizo una solemne promesa ante la Virgen María Auxiliadora: si se sanaba se consagraría como Coadjutor Salesiano para dedicar toda su vida a atender los enfermos del hospital “San José”.
    En 1911 falleció el padre Garrone, y desde ese momento, hasta su propia muerte en marzo de 1951, Zatti estuvo al frente del hospital salesiano de Viedma.
    Se cuentan por centenas las anécdotas maravillosas que describen su enorme humildad, su vocación de servicio hacia los más necesitados y, sobre todo, su profunda espiritualidad de firme convicción cristiana.
    Cuando murió Don ZattiI, en la madrugada del 15 de marzo de 1951, ya estaba consagrado en el corazón de la comunidad viedmense como “el pariente de todos los pobres”.
    En 1975 se le impuso su nombre al hospital regional público de Viedma. En 1979 los obispos argentinos, en respuesta al pedido del pueblo de Viedma y Patagones, pidieron formalmente al Sumo Pontífice que se iniciara el proceso de beatificación.
    En marzo de 1980 se declaró abierto el proceso y el 25 de octubre de 1996 “son aprobadas sus virtudes heroicas”, que lo reconocen como Siervo de Dios.
    El siete de julio de 1997 fue declarado Venerable y el 9 de marzo del 2000 la “Congregación de los Santos” reconoció oficialmente el milagro de la curación del padre Carlos Bosio, quien estando al borde de la muerte en 1980 –mientras era seminarista- se sanó prodigiosamente cuando sus maestros y condiscípulos realizaron “un novenario de oración a Don Zatti”. El 14 de abril de 2002, en Roma, el Papa Juan Pablo II beatificó a Don Zatti.
    En fecha más reciente, en una jornada memorable para los tiempos, el 9 de octubre de 2022 el Papa Francisco concretó en el Vaticano la canonización de Zatti, colmando de alegría a millones de personas que han encontrado Fe y Esperanza en la figura del Enfermero Santo de la Patagonia.
    En los recuerdos
    Hasta no hace muchos años el recuerdo de Zatti estaba vivo porque sus anécdotas de vida eran contadas por personas que lo habían conocido y tratado bien de cerca. Es el caso del maestro Juan Carlos Tassara (1915-2007), (ver foto)quien allá por el 2002 brindó el siguiente testimonio, para una publicación alusiva a la beatificación.
    “Yo compartí la vida de Zatti, la tarea, la dedicación, el entusiasmo, la fe cristiana de este hombre y como es lógico también aprecié los beneficios que le reportó al ambiente donde actuaba, el hospital San José” comenzó su relato; y aseguró que “tengo en mi memoria muchos ejemplos que ponen en evidencia que Zatti era un ser fuera de lo común”.
    “Hay tres virtudes de Zatti que quiero destacar : su santidad, su laboriosidad y su alegría. Estas tres características son el resumen de su vida. Sobresale su religiosidad, porque todo lo hacía por amor a Dios. Una vez desde el sur ( donde Tassara era maestro rural ) le mandé un enfermo y al mes me lo devolvió con una nota: ‘Carlitos, ahí te lo mando a Painenao sano de cuerpo y de alma’...” recordó.
    También contó que “su forma de trabajo era muy práctica y sus procedimientos directos. Un día, yo con 17 años, llegué al hospital con tres forúnculos enormes en el cuello que me hacían doler mucho. Le pregunté por el doctor Harosteguy que ya me había visto unos días antes, pero en ese momento no estaba, y entonces me pregunta: ‘Qué es lo que te pasa?’, le digo que iba por el problema del cuello, que no me dejaba usar camisa... me miró y dijo ‘Ah, bueno, vení acercate..’.Ví que tomaba un elemento como un clavo grueso, que lo puso al rojo en el fuego y me lo acerca. ‘Qué es eso Zatti?’ le pregunté, asustado y me contestó: ‘Esto es el termo cauterio... apoyá la cabeza en la camilla’ y allí nomás me clavó el aparato en los tres forúnculos. Yo grité de dolor y él, con total tranquilidad, me contestó: ‘más sufrió Cristo cuando estaba en la cruz y no decía nada, Carlitos’. Me hizo volver al día siguiente para ver cómo estaba la cosa y se me curaron los tres forúnculos, todavía tengo la marca en el cuello... así lo recuerdo siempre alegre, siempre trabajando”.
    Otra anécdota que recordó el maestro Tasara “una vez entró al quirófano y dejó la puerta mal cerrada. El médico le gritó ‘Zatti por Dios la puerta’, él la cerró y volvió riéndose. Entonces el médico le preguntó, enojado ‘¿y ahora por qué se ríe?’. Y Zattii contestó ‘porque al dejar la puerta abierta logré que se acordara de Dios, doctor”.
    Rememoró también que “hubo una época en que los salesianos no andaban bien con el gobierno y cada uno trataba de cascar al otro. Un preso de la comisaría se enfermó y se lo mandaron al hospital, a la noche el policía de guardia se durmió y el tipo se escapó. A la mañana siguiente Zatti fue detenido. ¿Se imaginan el espectáculo de Don Zatti paseándose por las calles de Viedma con dos policías al lado, de la comisaría al juzgado? Pero iba siempre sonriendo y saludando a la gente. Fue la banda de música de los Exploradores de Don Bosco a tocar a la puerta de la comisaría, para pedir que lo soltaran. Estuvo dos días, dijo siempre Zatti que fue la única vez en su vida que se tomó vacaciones”.
    “Cuando descubrimos el cuadro de Don Zatti en el hospital de Viedma, un médico dijo ‘hay un libro sobre Don Zatti que lo califica como el Pariente de Todos los Pobres... pero está mal, porque Zatti fue el Pariente de Todos’. Él iba a la casa de la puerta de roble y entraba, pero también iba al ranchito de barro, sin puerta, y entraba con el mismo cariño, con dedicación, con fe en Dios. Zatti no hacía distinciones y todos estos elementos se sumaron en el juicio...” subrayó finalmente.
    Su imagen a través de los artistas
    La iconografía de Zatti es variada y tiene en Viedma, en el sitio que él eligió para su vida y su muerte, tres expresiones importantes realizadas en distintos tiempos por diferentes artistas y con técnicas disímiles.
    El primer caso es el monumento en bronce inaugurado en mayo de 1956, hace casi 70 años, en la esquina de Lavalle (hoy José María Guido) y Rivadavia, que fue financiado por suscripción popular y se le encargo al calificado escultor Luis Perlotti (1890-1969). La obra tiene tres partes: el busto que muestra al enfermero con su beatífica sonrisa, sosteniendo un crucifijo en la mano izquierda y extendiendo la derecha en actitud de dar; acompañado por dos bajos relieves, que lo muestran en actitudes comunes de su vida, la atención de un paciente y la recorrida por un barrio, con su infaltable bicicleta.
    El segundo caso es una escultura en cemento armado, que se inauguró en abril de 2002, La obra, de dos metros de altura, representa a Zatti en un gesto de protección y solidaridad; está arrodillado sobre su pierna derecha y sostiene con sus brazos –al mismo tiempo apoyado sobre su muslo izquierdo- a un niño que descansa relajado y feliz, como aliviado de todo mal. Fue realizada por el arquitecto y artista plástico Alejandro Santana, por especial pedido del padre Lucio Sabatti, por entonces párroco de Don Bosco en esta capital. Cabe agregar que Santana es también el autor de las esculturas del gigantesco Vía Crucis de Junín de los Andes, en Neuquén.
    El tercer caso, del año 2008, es el vitral colocado en el atrio de la parroquia de Don Bosco, santuario de los venerados restos de Zatti, que fue creado y realizado por el plástico Victor Hugo Davis, como una donación a la comunidad de Viedma. En el vidrio se representa el rostro sonriente del beato y también aparece dos escenas de su vida.
    Nota de Carlos Espinosa, con material de la publicación de su autoría “Don Zatti estuvo entre nosotros”, Viedma, Perfiles Patagónicos, 2002.

domingo, diciembre 14, 2025

La familia salesiana celebra los 150 años de la primera expedición misionera.

 

La familia salesiana celebra los 150 años de la primera expedición misionera

Entrevista al rector mayor de la orden, el padre Fabio Attard.

La Congregación Salesiana en la Argentina celebra los 150 años de la primera expedición misionera salesiana que arribó al país en 1875, enviada por el propio Don Bosco. Por tal motivo está en el país el rector mayor de los Salesianos, padre Fabio Attard.
El sacerdote recorrió lugares emblemáticos para la Congregación, como la basílica de María Auxiliadora de Almagro, la Casa Salesiana San Juan Evangelista, en el barrio de La Boca -donde se encuentra la primera parroquia salesiana del mundo-, y la Iglesia Mater Misericordiae, en el barrio de Congreso, sitio donde se hospedaron los primeros diez salesianos llegados a Buenos Aires.
A continuación, el diálogo con el XI Sucesor de Don Bosco:
-¿A qué se debe su visita a Buenos Aires?
-Hace un mes hemos celebrado en Turín la primera expedición misionera de los salesianos que viajaron a la Argentina. Se cumplen 150 años de la presencia salesiana en Argentina.

-¿Qué nos puede decir de figuras muy importantes para los católicos en general y para los salesianos en particular como Ceferino Namuncurá, Laura Vicuña y Artémides Zatti?
- Son testigos de lo que los salesianos buscaron aquí. La experiencia educativa y pastoral. Ellos buscaron a los jóvenes y más necesitados y le ofrecieron una oportunidad y un camino educativo. A través de las escuelas, las parroquias y los centros juveniles se marcó una presencia que ha tocado millones de personas. Zatti, Ceferino Namuncurá y Laura Vicuña marcan un camino para todos los salesianos. Se da sentido al presente para construir el futuro de los jóvenes.

- ¿Cómo es la presencia misionera en África? - Los salesianos en todas partes del mundo tenemos una propuesta educativa. En África estamos presente en casi todos los países. La propuesta salesiana busca que los jóvenes a través de la educación salgan de la pobreza. La educación es fundamental para romper el ciclo de la pobreza. En África estamos en países donde hay muchas dificultades, en algunos países hay persecución a la Iglesia, en otros hay guerras civiles y en algunos conflictos étnicos. Las dificultades son motivaciones para quedarnos. Tenemos grandes desafíos que fortalecen el carisma de los salesianos. Nosotros no hacemos diferencia de la religión o la cultura de los jóvenes a la hora de impartir la educación. Para Don Bosco y para nosotros el joven que se encuentra necesitado estamos para acompañarlo. Gran parte de mi vida fui misionero en Túnez. Nuestro testimonio la gente acoge y aprecia mucho.

-¿Piensa que un salesiano llegará a ser Papa? - Eso depende del Espíritu Santo.

-¿Cómo definiría el trabajo de los sacerdotes salesianos?
- Creo que la presencia de la Iglesia y la vida religiosa es importante. Las personas consagradas en muchas regiones están para acompañar a los más necesitados mediante su testimonio. Incluso algunos lo hacen hasta el fin de su vida.

EL PERFIL DEL PADRE ATTARD.
El padre Attard sdv nació el 23 de marzo de 1959 en Gozo, Malta. Inició su formación en el seminario mayor de Gozo y realizó su noviciado en Dublín, profesando como salesiano el 8 de septiembre de 1980 en Maynooth, Irlanda. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Salesiana (UPS) y en Teología Moral por la Academia Alfonsiana de Roma. Fue ordenado sacerdote el 4 de julio de 1987.
Entre 1988 y 1991 integró el grupo de misioneros que fundó la presencia salesiana en Túnez. De regreso en Malta, fue rector de la Escuela Salesiana de San Patricio y del Oratorio Salesiano entre 1993 y 1996. Posteriormente, se incorporó al cuerpo docente de la UPS y dirigió tesis doctorales en la Academia Alfonsiana.
En 2008 fue elegido Consejero General para la Pastoral Juvenil, cargo que desempeñó hasta 2020 tras ser reelegido en 2014. En 2018, el papa Francisco lo nombró consultor del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El 25 de marzo de 2025, durante el Capítulo General 29, fue elegido XI sucesor de San Juan Bosco. Con una amplia trayectoria pastoral y académica, el P. Attard lidera actualmente la Congregación Salesiana con una visión centrada en la espiritualidad, la educación y el compromiso con los jóvenes.

Publicado en LA PRENSA.

martes, noviembre 18, 2025

Evangelización salesiana en la Patagonia.

 

Evangelización salesiana en la Patagonia.

El 16 de Noviembre se celebra en Río Negro el día de la Evangelización Salesiana en la Patagonia.
Esta fecha de recordación nace a partir de la sanción de la Ley nº 3196 de la legislatura rionegrina en un proyecto presentado por los legisladores Víctor Muñoz, Carlos Hernalz y Oscar Díaz.
Con la Cruz como bandera y bajo la adoración a María Auxiliadora los salesianos conquistaron almas sin el uso de la fuerza, construyeron por la primacia del espíritu los valores argentinos permanentes.
Considerar, destacar y ponderar la acción salesiana en la Patagonia, sin referirnos a su creador “San Juan Bosco” es como negar la esencia de la misma.
Preconizaban la fe, dando testimonio de vida.
Enseñaron con y para el amor como única metodología pedagógica.
La obra salesiana basada en la premisa de “Educar evangelizando y evangelizar educando” sembraron el amor a Dios en el amor a sus semejantes.
Educaron para sociabilizar, trabajaron con sentido de crecimiento y éste hoy, sigue tangente y activo con miras a expandir las ideas de su fundador.

La mística del trabajo.
Hicieron de su trabajo una mística constante.
Partieron siempre de la realidad buscando que sus obras fueran respuestas adecuadas y oportunas a las necesidades del momento y del lugar .
Introdujeron enseñanzas que no sólo tenderían a formar para saber trabajar, sino a incorporar a la vida un conjunto de valores que orientan a la juventud, a la que dedicaron su permanente accionar.
En la Patagonia fueron pilares y faros, que con el ejemplo de su accionar vencieron las tormentas más temibles para establecer la calma.

Los referentes.
No existen palabras para exaltar la acción evangelizadora.
Esta encomiable labor tiene en Río Negro referentes tales como Artémides Zatti, Alejandro Stefenelli, Pedro Pecoraro, Rondini, Brentana, Jaime Belli y tantos que con su pensamiento virtuoso sembraron con amor y expandieron las ideas de su fundador.
Esta ley solamente le da forma al reconocimiento generalizado de la sociedad rionegrina y patagónica.

Carlos Oscar Hernalz - Cipolletti.

Carta de lectores del Diario Río Negro, 18/11/2025.
Publicado en Diario Río Negro.

sábado, diciembre 16, 2023

Anuncian fecha de canonización de la primera santa argentina.

 


Mama Antula será canonizada luego de la aprobación que dio el papa Francisco sobre un milagro atribuido a su persona.

El Dicasterio para las Causas de los Santos informó que el Papa Francisco canonizará el 11 de febrero a Mama Antula, quien se convertirá en la primera santa argentina.

En un comunicado publicado este 16 de diciembre, el Dicasterio indicó que “tras la consulta habitual del Colegio Cardenalicio, el Santo Padre Francisco decidió proceder a la canonización de la Beata María Antonia de San José (nacida: María Antonia De Paz y Figueroa), conocida como Mama Antula”.

En ese sentido, el Papa Francisco “estableció que el Rito de Canonización se celebrará el 11 de febrero de 2024, VI Domingo del Tiempo Ordinario y aniversario de la primera aparición de la Santísima Virgen María en Lourdes”.

Mama Antula fue una laica consagrada, fundadora de la Casa de Ejercicios Espirituales de Buenos Aires. Nació en 1730 en Silipica, Santiago del Estero, y murió el 7 de marzo de 1799 en la capital argentina.

Fue beatificada en agosto de 2016 en Santiago del Estero y el milagro que permite su próxima canonización fue la curación de Claudio Perusini, quien a causa de un accidente padeció “ictus isquémico con infarto hemorrágico en varias zonas, coma profundo, sepsis, shock séptico resistente, con fallo multiorgánico”, indicó Vatican News.

El milagro atribuido a la intercesión de Mama Antula ocurrió en un hospital de la provincia de Santa Fe.

Con la próxima canonización de Mama Antula, Argentina tendrá en total cuatro santos. Los otros tres son San José Gabriel del Rosario Brochero, conocido como el “Cura Brochero” (1840 – 1914); el hermano salesiano San Artémides Zatti (1880 – 1951) y San Héctor Valdivielso Sáez (1910 – 1934), hermano de La Salle asesinado a los 24 años durante la Guerra Civil Española.

*** Publicado en ACI PRENSA.

https://www.aciprensa.com/noticias/102375/el-papa-francisco-canonizara-a-mama-antula-en-febrero-en-el-vaticano

domingo, octubre 23, 2022

La maestra que trabajó con Zatti, el Santo de la Patagonia.

 

La maestra que trabajó con Zatti, el Santo de la Patagonia.
Por Beatriz Carolina Chávez.

El enfermero en bicicleta fue evangelizando a cada enfermo que visitaba. Su vida consagrada a ellos a través de su promesa de curación.

El testimonio de su sobrina nieta y de una maestra que trabajó con él en Carmen de Patagones -a fines de la década del 40- como la podemos ver en la foto, nos atestiguan su grandeza. Recordemos que nació en Roma, en Reggio Emilia, el 12 de octubre de 1880 y con sus padres- Albina Vecchi y Luis Zatti, -y sus siete hermanos emigró a la Argentina en 1897. Se instalaron en Bahía Blanca, donde los esperaba el tío Juan. Artémides vivió tres años en esa localidad y conoció allí a Salesianos que llevaban adelante la Parroquia de la Merced. Cuando concurría al seminario salesiano de Bernal se contagió de tuberculosis -en esos momentos, una enfermedad incurable-. Pero él se curó milagrosamente en Viedma.

Por este motivo y por la promesa que le hiciera a la Virgen María, Artémides decidió dedicar su vida al cuidado de los enfermos en la capital rionegrina, en calidad de Coadjutor Salesiano, es decir, como Hermano Laico Consagrado. Por esa promesa, una vez recuperada la salud estuvo más de cuarenta años en Viedma, en el Hospital San José. Su permanente domicilio fue el Hospital San José al cuidado de los enfermos de Viedma, Patagones y de la Patagonia.

En ese lugar practicó las virtudes cristianas, una confianza ilimitada en la Divina Providencia, un inmenso amor a Dios y a los prójimos más humildes y necesitados. La familia Zatti entabló amistad con el Párroco Padre Carlos Cavalli y Artémides encontró en él al consejero y director espiritual. El tiempo libre que le dejaba su trabajo lo pasaba en la parroquia ayudando en la limpieza y en el cuidado del templo. Se propuso estudiar para ser sacerdote en la Congregación Salesiana.

Zatti llegó a Viedma el 4 de marzo de 1902 y el padre Garrone fue su director espiritual y se preocupó de su salud. Ya en 1908 se encontraba curado. Bajo la guía del Padre Garrone se hizo enfermero. En la Universidad de La Plata había obtenido el título de “idóneo en farmacia”. Cuando en 1913 falleció el Padre Garrone, todo el peso del Hospital recayó en él. Otro que también llegó a Viedma, y también enfermo de tuberculosis, fue Ceferino Namuncurá. En sus memorias Zatti contaba la comida que le preparaba a Ceferino para curarse. En 1913 se colocó la Piedra Fundamental para construir un nuevo Hospital para lo que el padre Zatti organizaba rifas, ventas a beneficio, hasta que en pocos meses el hospital ya estuvo en pie, al lado de la Catedral.

El 19 de julio de 1950 Zatti subió a una escalera para arreglar un tanque de agua del techo. Resbaló y sufrió una terrible caída, que le despertó un adormecido cáncer de páncreas. Falleció el 15 de marzo de 1951 luego de un silencioso sufrimiento. La pobreza de espíritu y la de su vida religiosa, lo unieron definitivamente a Dios y a sus enfermos y pobres. Fue sepultado en la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, en el Instituto San Juan Bosco de Viedma.

Muchos testimonios dan fe de esto, como el de María Clotilde Viera, hoy de 94 años y radicada en Neuquén con su familia desde 2020, cuenta que cuando se recibió de maestra en la provincia de Buenos Aires, fue a trabajar a fines de la década del ’40 a Carmen de Patagones y trabajó con él en su obra salesiana, lo veía andar en su bicicleta visitando y curando enfermos. Esta mujer también trabajó en Cáritas de Capital Federal bajo la guía de Bergoglio. La sobrina bisnieta de Artémides, Ana María Zatti nos brindó testimonio muy valioso porque debido a la curación de un mal que la aquejaba prometió realizar la obra de evangelizar en el nombre de Zatti. Tomamos contacto telefónico con Ana María Zatti cuyo bisabuelo fue don Juan Zatti, hermano de Luis Zatti, papá de Artémides.

Ana desde joven escuchaba asiduamente las anécdotas de Artémides y cuando comenzó con la prédica de su obra nos dijo “El me eligió a mí, y yo lo elegí a Él”. Ana siente pasión por difundir la vida y milagros del Santo; son designios del Señor, soy su misionera”.

Cuando la gracia solicitada se cumplió comenzó su evangelización a través de las estampitas que entrega y habla sobre su vida, de su amor a los pobres. “No quiero partir de este mundo sin verlo Santo”. Se cumplió su deseo. Ana María difunde su santidad en charlas en escuelas, en televisión, “los enfermos vienen a mí, esta es mi misión, habla Él por mí”. Quiero difundir su vida en esta sociedad pos moderna, debemos tomar el ejemplo de Zatti, caminar junto a Él.

Carta de lectores  de Beatriz Chávez publicada en Diario Río Negro, domingo 23 de octubre del 2022.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/la-maestra-que-trabajo-con-zatti-el-santo-de-la-patagonia-2557714/

jueves, octubre 13, 2022

Artémides Zatti el nuevo santo ítalo-rionegrino,

 Por Rodrigo Rosetani.

Artémides Zatti es el nuevo santo ítalo-rionegrino. Como habíamos anunciado su canonización hoy estamos contando su santificación. Es el primer santo de origen italiano en Argentina. Siguió los caminos de servicio solidario principalmente en la medicina atendiendo a los mas necesitados de la época. es el tercer canonizado argentino y el primero laico, ya que fue coadjutor de los salesianos. Su santificación fue realizada por el Papa Francisco en la ciudad del Vaticano.

El médico santo de la Patagonia.

El papa Francisco proclamó este domingo santo al ítalo-argentino Artémides Zatti en una ceremonia en la plaza de San Pedro en la que destacó que este enfermero, laico salesiano, nacido en Italia y emigrante a Argentina, “dedicó toda su vida a saciar las necesidades de los demás”. “Artémides Zatti fue un ejemplo vivo de gratitud. Curado de la tuberculosis, se dedicó a cuidar a los enfermos con amor y ternura. Se dice que lo vieron cargarse sobre la espalda el cadáver de uno de sus pacientes. Lleno de gratitud por lo que había recibido, quiso manifestar su acción de gracias asumiendo las heridas de los demás”, elogió Francisco durante su homilía. Zatti.

Su vida al servicio de los demás.

Artemides nació en Reggio Emilia, Italia en 1880, vino con su familia a la Argentina a los 17 años y diez más tarde se consagró religiosamente, lo que implica hacer los votos de pobreza, obediencia y castidad, pero sin ser sacerdote, en la congregación salesiana, históricamente de gran presencia en toda la Patagonia.
Tras llegar de Italia, la familia Zatti se radicó en Bahía Blanca, donde contaban con un pariente. Allí Artémides trabaja en una fábrica de baldosas y conoce a los salesianos y siente que son su segunda casa. En 1902 estando en la casa de formación de los salesianos en Bernal, provincia de Buenos Aires, Artémides se contagia de tuberculosis por un sacerdote que estaba allí. Entonces sus superiores lo envían a Viedma, donde la congregación tenía un hospital y el clima era mejor para su recuperación. En Viedma, el padre Garrone le propuso encomendarse a la Virgen en su advocación de María Auxiliadora -especialmente venerada por los salesianos- y le prometiera que si se curaba dedicaría su vida a la atención de los más pobres y de los enfermos. Al poco tiempo se sanó y cumplió con la promesa.

Don Zatti y su bicicleta.

En 1911 Artémides hace su profesión religiosa como salesiano, pero ya desde antes estaba recorriendo la zona en bicicleta asistiendo a los pobres y enfermos, sin importar las distancias ni el frío patagónico. Llegó a dirigir el Hospital San José de Viedma, donde los pobres eran atendidos gratuitamente. Zatti recibió en 1914 la ciudadanía argentina y en 1948, a los 67 años, obtuvo su matrícula de enfermero. Dos años más tarde, tras caerse accidentalmente de una escalera, comenzaron a manifestársele síntomas de un cáncer pero siguió asistiendo a los enfermos más pobres hasta que su enfermedad lo incapacitó.
Falleció el 15 de marzo de 1951 a los 70 años y sus restos están en la parroquia San Juan Bosco, de Viedma. En 1997 fue declarado venerable tras años de estudio de su vida y de sus escritos que concluyeron que había vivido las virtudes cristianas de modo sobresaliente.

Los santos argentinos.

Santo Zatti se sumó con la proclamación como santo a san Héctor Valdivielso Sáez (1910-1934), un hermano lasallano nacido en la Argentina y que fue fusilado en España durante una revuelta previa a la Guerra Civil, y a José Gabriel “el cura” Brochero (1840-1914), el sacerdote cordobés que a lomo de mula recorrió su provincia evangelizando. Sin dudas Zatti marca una conexión y una apertura importante de sucesos. Es el primer santo de la Patagonia.

Zatti - Papa Francisco
Artémides Zatti y Papa Francisco.
Miles de personas de todo el mundo se acercaron al vaticano. Muchas de ellas de Vietnam.

https://rionegro.italiani.it/artemides-zatti-el-nuevo-santo-italo-rionegrino/

domingo, octubre 09, 2022

El Papa Francisco presidió en la mañana de este domingo histórico para los viedmenses el rito de canonización de don Artémides Zatti.

 Artémides Zatti, ya es uno de los nuevos Santos de la Iglesia Católica.

La ceremonia fue encabezada por el Papa Francisco. Foto: Imágen de la TV,

"Zatti fue un ejemplo vivo de gratitud" y "dedicó toda su vida a servir a los demás, a curar los enfermos con amor y ternura" dijo el Papa Francisco durante la homilía celebrada este domingo en el Vaticano.

Desde las 5:26 de este domingo el enfermero Artémides Zatti fue declarado Santo por el Papa Francisco, durante una emotiva ceremonia que se desarrolló en la plaza San Pedro del Vaticano y que también incorporó al santoral cristiano al italiano Juan Bautista Scalabrini.

La presentación de la obra de Zatti frente al Papa estuvo a cargo del Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos; y entre los miles de asistentes en la ceremonia estuvieron la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras; y el intendente de Viedma, Pedro Pesatti.

El Papa expresó que «en honor a la Santísima Trinidad para la exaltación de la fe católica y el crecimiento de la vida cristina» y muchas veces «invocando la ayuda divina y oído el parecer de numerosos hermanos en el Episcopado: declaramos y definimos santos a los beatos Juan Bautista Scalabrini y Artémides Zatti. Los inscribimos en el catálogo de los Santos y establecemos que en toda la Iglesia sean devotamente honrados entre los Santos».

Durante su homilia el Papa señaló que «Zatti fue un ejemplo vivo de gratitud, con su bicicleta, curado de la tuberculosis dedicó toda su vida a servir a los demás, a curar los enfermos con amor y ternura»; recordó que «se dice que lo vieron cargar sobre su espalda el cadáver de uno de sus pacientes» y definió que «lleno de gratitud por todo lo que había recibido quiso manifestar su acción de gracias asumiendo las heridas de los demás».

Francisco cerró su participación señalando que los nuevos santos son «dos ejemplos» y pidió «caminar juntos sin muros de división».

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/artemides-zatti-ya-es-uno-de-los-nuevos-santos-de-la-iglesia-catolica-2535713/