GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, octubre 27, 2026

27 de octubre de 1812. El general Manuel Belgrano entregó su bastón de mando a la Virgen de la Merced en San Miguel de Tucumán y la proclamó Generala de los Ejércitos de la Patria.

 


27 de octubre de 1812.

El general Manuel Belgrano entregó su bastón de mando a la Virgen de la Merced en San Miguel de Tucumán y la proclamó Generala de los Ejércitos de la Patria.
Dice el Gral. Paz en sus memorias: “Como la batalla sucedió el 24 de septiembre día de Nuestra Señora de las Mercedes, el general Belgrano, sea por devoción, sea por piadosa galantería, la nombró e hizo reconocer por generala del ejército. La función de la iglesia que se hace anualmente se había postergado y tuvo lugar un mes después. Concluido el novenario, se realizó la función el domingo 27 de octubre. A la misa asistió Belgrano y todos los oficiales del ejército. El orador sagrado, José Agustín Molina, se refirió a la gloria de la patria y a la de la Virgen María, y en presencia del general aludió a sus triunfos, haciendo resaltar la inesperada y singularísima victoria, y cómo el mismo general cedía voluntariamente a la madre de Dios todo el honor de la victoria, y por un acto auténtico de reconocimiento confesaba el mismo Belgrano que a María y no a él debía la patria reconocerse deudora de su salvación. Por cuya causa publicaba solemnemente que a su especialísima y milagrosa asistencia (son palabras textuales), le debían la victoria objeto de esa fiesta, para demostrar su gratitud a la Libertadora de la Patria. Por la tarde fue la procesión, en la que sucedió lo que voy a referir. La devoción de Nuestra Señora de las Mercedes, ya antes muy generalizada, había subido al más alto grado con el suceso del 24. La concurrencia era numerosa y, además, asistió la oficialidad y tropa, sin armas, fuera de la pequeña escolta que es de costumbre. Quiso además la casualidad, que en esos momentos entrase a la ciudad la división de vanguardia, que regresaba de la persecución de Tristán y el General ordenó que a caballo, llenos de sudor y de polvo como venían, siguiesen en columna atrás de la procesión, con lo que se aumentó considerablemente la comitiva y la solemnidad de aquel acto. No necesito pintar los sentimientos de religiosa piedad que se dejaban translucir en los semblantes de aquel devoto vecindario, que tantos sustos y peligros había corrido; su piedad era sincera y sus votos eran sin duda aceptos a la Divinidad”.
“Estos sentimientos tomaron mayor intensidad cuando llegó la procesión al campo de batalla, donde aún no se había borrado la sangre que lo había enrojecido. Repentinamente el General deja su puesto y se dirige solo hacia las andas, en donde era conducida la imagen de la advocación que se celebraba; la procesión para; las miradas de todos se dirigen a indagar las causas de esta novedad; todos están pendientes de lo que se propone el General, quien haciendo bajar las andas hasta ponerlas a su nivel, entrega el bastón que llevaba en su mano y lo acomoda por el cordón en las de la imagen de las Mercedes. Hecho esto vuelven los conductores a levantar las andas y la procesión continúa majestuosamente su carrera”.
“La conmoción fue entonces universal; hay ciertas sensaciones que perderían mucho queriéndolas describir y explicar; al menos, yo no me encuentro capaz de ello. Si hubo allí espíritus fuertes que ridiculizaron aquel acto no se atrevieron a sacar la cabeza”.

Asociación Cultural Sanmartiniana del Tvcvmán.

Contenido de IA
 

¿Sabías que gracias a la iglesia católica que custodio el Latín hoy hablás estos idiomas?

 


¿Sabías que gracias a la iglesia católica que custodio el Latín hoy hablás estos idiomas? Del latín nacieron lenguas como el español, italiano, portugués, francés, rumano, catalán y gallego.
LA IGLESIA CATÓLICA, GUARDIANA DEL LATÍN Y DE NUESTRA HERENCIA CULTURAL.
Tras la caída del Imperio romano de Occidente, la Iglesia católica desempeñó un papel fundamental en la conservación del latín y de gran parte del conocimiento de la Antigüedad.
Durante siglos, monjes, sacerdotes y obispos conservaron manuscritos, enseñaron latín y transmitieron conocimientos mediante monasterios, escuelas y universidades.
Mientras el latín popular evolucionaba y daba origen a las lenguas romances, la Iglesia mantuvo viva su tradición escrita, convirtiéndolo en lengua de la liturgia, la teología y la enseñanza.
Aunque estos idiomas surgieron por la evolución natural del latín, la Iglesia contribuyó decisivamente a preservar y transmitir su herencia cultural.
Y pensar que todavía hay quienes afirman que la Iglesia católica solamente trajo ignorancia a Europa, olvidando que sus monasterios fueron durante siglos importantes centros de conservación y transmisión del saber.
ROMA DIFUNDIÓ EL LATÍN, LOS PUEBLOS LO TRANSFORMARON Y LA IGLESIA CATÓLICA CUSTODIÓ SU LEGADO DURANTE SIGLOS.

* Sepa Defender su Fe Católica.

JORDAN BRUNO GENTA Y SU OPINIÓN SOBRE PERÓN Y EL PERONISMO.

JORDAN BRUNO GENTA Y SU OPINIÓN SOBRE PERÓN Y EL PERONISMO.

Jordán Bruno Genta, una figura clave del nacionalismo católico argentino, tenía una postura muy crítica hacia Juan Domingo Perón y el peronismo. Genta representaba una corriente del nacionalismo católico profundamente tradicionalista y antiliberal, que veía al peronismo como una desviación de los valores fundamentales del catolicismo y del nacionalismo.

Principales críticas de Jordán Bruno Genta hacia Perón y el peronismo:

1. Liberalismo y populismo:

Para Genta, el peronismo representaba una forma de populismo que utilizaba el discurso de la justicia social para manipular a las masas, pero sin una base doctrinaria sólida que estuviera alineada con los principios cristianos. Lo veía como una especie de demagogia, en la que se promovían políticas que parecían responder a las necesidades populares, pero que, en su opinión, eran inconsistentes con los valores cristianos tradicionales y la verdadera idea del bien común.

Aunque Perón promovía ciertos valores sociales y de justicia, Genta consideraba que el peronismo aceptaba ciertos elementos del liberalismo y el materialismo, lo cual, según él, lo alejaba del verdadero espíritu católico y nacionalista.

2. Relación con la Iglesia:

Genta fue testigo de las crecientes tensiones entre el peronismo y la Iglesia Católica, especialmente en la segunda mitad del primer gobierno de Perón (1946-1955). Durante esos años, las políticas peronistas comenzaron a alejarse de la Iglesia, culminando en el conflicto abierto que llevó a la excomunión de Perón y los incidentes violentos de 1955, como la quema de iglesias.

Para Genta, esta confrontación con la Iglesia fue una traición al catolicismo, ya que la fe era un pilar fundamental del nacionalismo católico. La hostilidad del régimen peronista hacia la Iglesia hizo que muchos nacionalistas católicos lo vieran como una amenaza para los valores espirituales y morales de la nación.

3. Culto a la personalidad:

Genta, como muchos otros nacionalistas católicos tradicionales, rechazaba el culto a la personalidad que se había desarrollado alrededor de Perón y Eva Perón. Consideraba que este fenómeno promovía una forma de caudillismo incompatible con los principios cristianos, ya que desplazaba el enfoque de la transcendencia hacia un líder político, algo que muchos católicos tradicionales consideraban idolatría.

En su visión, el liderazgo de Perón no estaba al servicio de una misión trascendental o de los valores cristianos, sino que era una forma de personalismo político, lo cual lo alejaba de la misión más elevada de la patria católica.

4. Influencias ideológicas externas:

Genta también veía con sospecha las influencias ideológicas que, según él, permeaban el peronismo, como el marxismo o el socialismo. A pesar de que el peronismo se distanciaba formalmente de estas corrientes, Genta creía que muchas de sus políticas sociales y económicas eran demasiado similares a las de los movimientos izquierdistas, lo que lo alejaba de un verdadero nacionalismo católico.

Criticaba cualquier forma de materialismo, ya fuera liberal o marxista, y creía que el peronismo, al centrarse demasiado en las cuestiones económicas y materiales, olvidaba los aspectos espirituales y morales que, para él, debían ser el centro de toda acción política.

5. Visión del Estado:

Genta defendía un Estado católico y corporativo, inspirado en las enseñanzas de la Iglesia y en la Doctrina Social, donde las diferentes esferas de la sociedad estuvieran organizadas en un esquema corporativo basado en la colaboración y la armonía social bajo los principios cristianos.

El peronismo, en cambio, promovía un Estado más populista y de movilización de masas, lo que para Genta era peligroso, ya que podía llevar al autoritarismo laico y al control del Estado sobre la Iglesia y la vida espiritual de la nación.

Conclusión

Jordán Bruno Genta y otros nacionalistas católicos críticos veían en el peronismo una desviación de lo que consideraban el auténtico proyecto nacional católico para Argentina. Si bien coincidían en la importancia de la justicia social y de un Estado fuerte, discrepaban profundamente en la forma en que se debía estructurar el poder y la relación del Estado con la Iglesia y la sociedad.

En resumen, Genta rechazaba el peronismo porque lo consideraba una forma de populismo oportunista, que instrumentalizaba los valores católicos y la justicia social para obtener poder, pero que en realidad ponía en peligro los valores tradicionales y la soberanía espiritual del país.

¿ENTENDIERON PERONISTAS?

¿O LOS NACIONALISTAS CATÓLICOS SE LOS TENEMOS QUE VOLVER A REPETIR?

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Publicado en Naciolismo Católico NGNP.

http://nacionalismo-catolico-ngnp.blogspot.com/ 

http://nacionalismo-catolico-ngnp.blogspot.com/2024/09/jordan-bruno-genta-y-su-opinion-sobre.html

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Asesinato

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La mañana del domingo 27 de octubre de 1974, Genta fue acribillado de once balazos frente a su familia al salir de su casa hacia su Parroquia. El autor del atentado fue un guerrillero, apoyado por otros que se desplazaban en un vehículo del Ejército Revolucionario del Pueblo-22 de agosto.​ Días después del asesinato, esta organización emitió un comunicado sobre la autoría del crimen, donde se hacía referencia también a la muerte de Alberto Sacheri (Wikipedia).

sábado, octubre 24, 2026

El capuchino (cappuccino) tiene una historia relacionada con los frailes capuchinos de la Iglesia católica.

 


El capuchino del Beato.

El origen exacto del capuchino, estrechamente vinculado a la Batalla de Viena (1683), sigue siendo objeto de debate. La teoría más extendida es que, tras la captura del campamento turco al final de la batalla, los soldados imperiales encontraron cientos de sacos de café, junto con otros muchos tesoros abandonados por el ejército derrotado.

El amargor de este producto, bastante desconocido en Occidente en aquella época, tenía un efecto repelente sobre los soldados, por lo que el Beato Marco les aconsejó mezclar la bebida con un poco de leche para endulzarla.

La deliciosa bebida, que además tenía el mismo color que el hábito del fraile, se llamó entonces kapuziner (capuchino, en alemán) en su honor y se extendió rápidamente por Viena y el resto del Sacro Imperio Romano Germánico.

https://www.elcatolicismo.com.co/

El capuchino (cappuccino) tiene una historia relacionada con los frailes capuchinos de la Iglesia católica, especialmente con el beato Marco de Aviano (1631-1699).

Según una leyenda, en 1683, durante el sitio de Viena, Austria, el fraile capuchino Marco de Aviano encontró el café demasiado amargo y le añadió leche o crema para suavizarlo. El color resultante recordaba al hábito marrón de los frailes capuchinos.
Sepa defender su Fe Católica.

Beato Marco D'Aviano (1631-1699)
Día festivo: 22 octubre.Marco D'Aviano, predicador capuchino del Veneto y una de las principales personalidades religiosas del siglo XVII, fue conocido por su incansable anuncio de la conversión y el perdón, promotor de una renovada práctica de la vida cristiana, apóstol del acto de contricción perfecto. Recorrió los caminos de Europa anunciando la palabra de Dios e invitando a los hombres de su tiempo a la vivencia de la fe y de la penitencia, mientras que su mensaje fue avalado y reforzado por el don de numerosas conversiones y curaciones Nació en Aviano el 17 de noviembre de 1631, hijo de Marco Pasquale Cristofori y Rosa Zanoni, ricos burgueses del pueblo y de quienes nacieron otros diez hijos, fue bautizado el mismo día de su nacimiento con el nombre de Carlo Domenico. Fue en su pueblo natal donde recibió la primera educación espiritual y cultural, la cual fue perfeccionada en los años 1643-1647 en el colegio de jesuitas de Gorizia. Aquí el joven Cristofori ensanchó las bases de su cultura clásica y científica y profundizó en su vida de piedad, la cual se acentúa debido a su pertenencia a las congregaciones marianas. El clima épico suscitado por el advenimiento de la guerra de Candia, que enfrentó a los ejércitos de la República de Venecia contra los del Imperio Otomano, tuvo un influjo decisivo en la vida del joven avianés. Animado por el deseo de llegar al frente de batalla, dispuesto a derramar su propia sangre por la defensa de la fe, dejó el colegio de Gorizia y llegó dás después a Capodistria, donde, extenuado por el hambre y las fatigas del viaje, tocó la puerta de los capuchinos. Recibió del superior del convento, además de alimento y cobijo, el sabio consejo de regresar a casa con sus padres. Durante su breve permanencia junto a los capuchinos de Capodistria, iluminado por la Gracia, el avianés, descubrió la posibilidad de seguir su vocación al apostolado y al martirio en modo diferente: abrzando la austeridad de la vida capuchina. Durante el mes de septiembre de 1648 fue admitido en el noviciado de Conegliano y un año después, el 21 de noviembre de 1949, profesaba sus votos religiosos con el nombre de Marco d´Aviano. Seguidamente realizó el curso regular de estudios, establecido por los capuchinos en tres años de filosofía y cuatro de teología, durante el cual el 18 de septiembre de 1655 fue ordenado sacerdote en Chioggia. Su vida se caracterizó por una gran dedicación a la oración y a la vida sencilla, vivida en humildad y recogimiento, y animada por el celo y observancia de la reglas y constituciones de la Orden. En setiembre de 1664, año en el que obtuvo “el permiso para predicar”, el Padre Marco profesó con abundante energía la palabra de Dios. En 1672 fue electo Superior del Convento de Belluno y en 1674 llamado a dirigir la Fraternidad de Oderzo. El hecho que sacó del humilde anonimato de la celda conventual al Padre avianés y que lo colocó como el centro de la atención universal, ocurrió el 18 de setiembre de 1676: enviado a predicar al monasterio paduano de San Prosdocimo, curó instantáneamente, por medio de su oración y bendición, a la monja Vincenza Francesconi, quien llevaba en su lecho de enferma cerca de 13 años. Un evento extraordinario de similar naturaleza se produjo un mes después en Venecia. Éstos sucesos atrajeron la atención de mucha gente que llegaba hasta él para ser sanada y fueron de determinante significación para su actividad apostólica. Sin dejarse perturbar por la fama que se difundía entorno a él y que a veces requería de su presencia aún fuera de Italia, el Siervo de Dios continuaba su ministerio apostólico, especialmente la predicación. En modo particular, exhortaba al oyente al incremento de la fe y la práctica cristiana, al arrepentimiento del propio pecado y la necesidad de la penitencia: a todos hacía recitar el acto de dolor perfecto e impartía enseguida su bendición, portadora de abundante fruto espiritual y, frecuentemente, de curación extraordinaria. Fueron precisamente estas curaciones milagrosas las que exigían por todas partes la presencia del Siervo de Dios y la causa de los innumerables y agotadores viajes por toda Europa en los últimos veinte años de su vida. Estos se realizaban siempre en obediencia a los superiores de la Orden o por mandato directo de la Santa Sede, que frecuentemente le concedía la facultad –sobretodo debido a los achaques de la edad– de poder usar medios convenientes de transporte. Continuamente reclamado por reyes, gobernante y autoridades públicas, era acogido con gran entusiasmo por grandes muchedumbres que deseaban escuchar su predicación y recibir su bendición. Entre los renombrados personajes que reclamaron insistentemente su presencia y le ofrecieron su amistad destacan el Gobernador de Tirol Carlo V de Lorena y su esposa Eleonora, el Duque de Neuburg Filippo Guiglielmo y su hijo Giovanni Guiglielmo, el Elector de Baviera Massimiliano Emanuele, Massimiliano Filippo, la princesa de Vaudemont Anna Elisabetta, la Delfina de Francia Maria Anna Cristina Vittoria, el Rey de España Carlos II y su segunda mujer Mariana de Neuburg y de un modo muy particular el Rey de Polonia Giovanni Sobieski, el Emperador Leopoldo I y muchos más exponentes de la corte imperial. Muchos de sus viajes fueron en este año a Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Suiza y Austria. El 12 de setiembre de 1683 contribuyó con su presencia y de manera determinante en la liberación de Viena del asedio turco. Del 1683 al 1689 participó personalmente en la campaña militar de defensa y liberación: el objetivo era instaurar y fortalecer recíprocas y amigables relaciones al interior del ejército imperial, exhortar a todos a una verdadera conducta cristiana y asistir espiritualmente a los soldados. No faltaron grandes sucesos militares como la liberación de Buda el 2 de setiembre de 1686, y la de Belgrado el 6 de setiembre de 1688. En los años siguientes fue muy intensa su acción por restablecer la paz en Europa, sobre todo entre Francia y el Imperio, también por promover la unidad de las potencias católicas en defensa de la fe, siempre amenazada por la potencia otomana. En mayo de 1699 Marco D´Aviano emprendió su último viaje a la capital del Imperio. Su salud sufrió un progresivo deterioro, tanto que tuvo que interrumpir todas sus actividades. El 12 de agosto recibió en el convento la visita de la familia imperial y luego, una tras otra la de los más ilustres personajes de Viena. El 12 del mismo mes, el Nuncio Apostólico Andrea Santa Croce le llevó personalmente la bendición apostólica del Papa Inocencio XII, quien recibió los últimos sacramentos y renovó su profesión apostólica. El 13 de agosto de 1699, asistido por su gran amigo el emperador Leopoldo y por la emperatriz Eleonora, apretando fuertemente el crucifijo entre sus manos, el Padre Marco expiró dulcemente. Con motivo de permitir que la numerosa población que venía de todas partes pudiera venerar por última vez los restos mortales del capuchino avianés, el emperador ordenó que los funerales fueran celebrados el 17, y dispuso que fuera enterrado en el cementerio de los hermanos, pero en una tumba a parte, cercana a los sepulcros imperiales. El emperador pensaba ya en promover la causa de su Beatificación, y con este propósito cuatro años después dispuso el traslado de sus restos mortales a una capilla de la iglesia capuchina de Viena, donde hasta ahora reposan. Si bien el mensaje de Marco D´Aviano, a nivel personal constituye una invitación a todos los cristianos a recorrer constantemente el camino de la conversión y de la fe, a nivel más amplio, este se dirige hacia una toma de conciencia permanente de la identidad cristiana de Europa, la cual debe ser salvaguardada con el apostolado y la oración. En esta perspectiva, él mismo se atribuyó el apelativo que hasta hoy en día lo define como el “médico espiritual de Europa”. Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II, el domingo 27 de abril de 2003, durante la Misa celebrada en la Plaza San Pedro con ocasión del segundo Domingo de Pascua, solemnidad de la Divina Misericordia.https://www.aciprensa.com/santo/360/beato-marco-daviano-1631-1699

jueves, octubre 22, 2026

Histórica visita a la Argentina de los dignatarios de la Orden de Malta.

 

El Gran Maestre de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, Fray John T. Dunlap, encabeza una histórica visita oficial a la República Argentina. Hasta el martes próximo cumplirá una intensa agenda.

"El viaje, en el que está acompañado por una delegación de altos dignatarios del Gran Magisterio de Roma —entre ellos el Gran Canciller Riccardo Paternò di Montecupo y el Gran Hospitalario Dr. Josef D. Blotz—, marca un hito en las relaciones diplomáticas bilaterales, las cuales se extienden desde hace casi ochenta años", destaca el comunicado oficial.

La visita coincide con la realización de la X Conferencia de las Américas de la Soberana Orden de Malta, que se desarrolla en Buenos Aires del 22 al 25 de octubre bajo el lema One Mission, Many Vocations.

El encuentro continental convoca a Presidentes, Hospitalarios, Capellanes de las Asociaciones nacionales de la región, embajadores acreditados en América y delegados de todo el hemisferio. "El propósito central es articular la respuesta humanitaria frente a las urgencias sociales y sanitarias del continente, así como fortalecer los lazos de cooperación estratégica entre sus representaciones diplomáticas y los Estados de la región", se explicó.

La conferencia culminará el domingo próximo con una Misa Solemne en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, la cual será presidida por el Nuncio Apostólico en la Argentina, S.E.R. Mons. Michael W. Banach.

Agenda oficial

El lunes 26 concentrará los actos diplomáticos y de Estado más relevantes de la visita:

El canciller Pablo Quirno junto al Gran Canciller de la Orden, Riccardo Paternò di Montecupo suscribirán un acuerdo bilateral. Formalizará la cooperación estratégica en áreas críticas como asistencia sanitaria, seguridad alimentaria, voluntariado, gestión de riesgos ante catástrofes y asistencia humanitaria, programas que se ejecutarán a través de las obras e instituciones de la Orden en el país.

El Gran Maestre rendirá homenaje al Libertador General San Martín con una ofrenda floral en su monumento, acompañado por Quirno. Posteriormente, se trasladará a la Casa Rosada, donde será recibido en audiencia por el Presidente de la Nación, Javier Milei.

En paralelo, la Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, mantendrá una reunión de trabajo con el Gran Hospitalario, Dr. Josef D. Blotz, para coordinar iniciativas asistenciales directas entre el Estado argentino y la Orden.

Casi un siglo de labor diplomática y acción

La Soberana Orden de Malta es una de las instituciones más antiguas de la civilización occidental y cristiana. Reconocida como orden religiosa de la Iglesia católica desde 1113 y como sujeto soberano de derecho internacional, mantiene relaciones bilaterales con más de 100 Estados, ostenta representación ante la Unión Europea y una misión permanente de observación en las Naciones Unidas.

Su neutralidad e imparcialidad le permiten operar en los contextos más complejos del globo: brinda asistencia médica en el Hospital de la Sagrada Familia en Belén, entrega ayuda alimentaria en Gaza, opera en campos de refugiados en el Líbano y Ucrania, y atiende a migrantes en las rutas de los Balcanes y Lampedusa.

En la Argentina, la labor humanitaria se canaliza a través de la Asociación Argentina de la Orden de Malta, destacándose por iniciativas concretas de impacto local como la gestión del comedor social en Plaza Libertad y el despliegue de asistencia sanitaria durante la tradicional peregrinación a Luján.

Nacido en Ottawa, el 16 de abril de 1957, John Dunlap se licenció en la Universidad de Niza y se doctoró en Derecho por la Universidad de Western Ontario. Fue nombrado Doctor Honoris Causa en Administración Pública por la Universidad John Cabot de Roma. Especializado en derecho de sociedades e inmigración, es asesor jurídico de la Misión Permanente de Observación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas desde 1997.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Historica-visita-a-la-Argentina-de-losdignatarios-de-la-Orden-de-Malta-577095.note.aspx

León XIV a un paso de confirmar el viaje : “Argentina, allá vamos”.

 



El papa León XIV hizo un guiño a su visita a la Argentina al señalar un “allá vamos” en una declaración que hizo durante una ronda de saludos fuera del Vaticano, a días de haber recibido el alta tras su intervención quirúrgica.

En ese marco, una pareja santafesina que viajó al Vaticano para recibir la bendición del Papa compartió el video en el que, tras gritarle “¡Papa te esperamos en Argentina!”, León XIV respondió inmediatamente: “¡Argentina, allá vamos!”

El alentador mensaje se conoce luego de que el miércoles por la noche se difundiera que, tras la cirugía, el Pontífice no necesitará realizar ningún tratamiento adicional.

De lo publicado en LA PRENSA.

domingo, septiembre 27, 2026

El Papa León XIV está en Francia

El Papa León XIV está en Francia, visitó la Ciudad de París la capital de Francia. Su visita empezó el 25 de septiembre hasta mañana lunes 28 de septiembre. La primera de un Papa a Francia en 18 años.

El Santo Padre vió por primera vez la Santa Túnica de Argenteuil, la prenda que Jesucristo llevó durante su Pasión, aquella que los soldados no quisieron rasgar y sobre la que echaron suertes al pie de la Cruz. Esta prenda única se expone cada 50 años y nunca antes había sido presentada ante un Papa.









Entre los días 6 al 8 de noviembre visitará Uruguay.

En nuestra Argentina la visita está planificida para los días 8 de noviembre hasta el 11 de ese mes estará en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján.

Luego de la visita a nuestra Argentina irá a Perú desde el 11 al 16 recorriendo Lima, Callao, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.

León XIV fue ordenado sacerdote en 1982 y enviado a Perú como misionero, donde sirvió en las ciudades de Piura, Chulucanas, Trujillo y Chiclayo de 1985 a 1986 y de 1988 a 1998. El papa Francisco lo nombró obispo de Chiclayo a su regreso a Perú en 2015, año en el que también adquirió la nacionalidad de ese país. Originario de Estados Unidos y nacionalizado peruano. Es el segundo papa de América y el primero de la Orden de San Agustín.

viernes, septiembre 04, 2026

Santa Rosa de Lima. Primera santa del continente americano, Patrona de Perú, América y las Filipinas.

 


Fiesta: 30 de agosto - Santa Rosa de Lima, la primera santa del continente americano, Patrona de Perú, América y las Filipinas.

Rosa de Santa María"
Patrona de América, Perú y las Filipinas
Fiesta: 30 de agosto

Nació en Lima (Perú) el año 1586; cuando vivía en su casa, se dedicó ya a una vida de piedad y de virtud, y, cuando vistió el hábito de la tercera Orden de santo Domingo, hizo grandes progresos en el camino de la penitencia y de la contemplación mística. Murió el día 24 de agosto del año 1617.
Rosa de Lima, la primera santa americana canonizada, nació de ascendencia española en la capital del Perú en 1586. Sus humildes padres son Gaspar de Flores y María de Oliva.
Aunque la niña fue bautizada con el nombre de Isabel, se la llamaba comúnmente Rosa y ése fue el único nombre que le impuso en la Confirmación el arzobispo de Lima, Santo Toribio. Rosa tomó a Santa Catalina de Siena por modelo, a pesar de la oposición y las burlas de sus padres y amigos. En cierta ocasión, su madre le coronó con una guirnalda de flores para lucirla ante algunas visitas y Rosa se clavó una de las horquillas de la guirnalda en la cabeza, con la intención de hacer penitencia por aquella vanidad, de suerte que tuvo después bastante dificultad en quitársela. Como las gentes alababan frecuentemente su belleza, Rosa solía restregarse la piel con pimienta para desfigurarse y no ser ocasión de tentaciones para nadie.

Una dama le hizo un día ciertos cumplimientos acerca de la suavidad de la piel de sus manos y de la finura de sus dedos; inmediatamente la santa se talló las manos con barro, a consecuencia de lo cual no pudo vestirse por sí misma en un mes. Estas y otras austeridades aún más sorprendentes la prepararon a la lucha contra los peligros exteriores y contra sus propios sentidos. Pero Rosa sabía muy bien que todo ello sería inútil si no desterraba de su corazón todo amor propio, cuya fuente es el orgullo, pues esa pasión es capaz de esconderse aun en la oración y el ayuno. Así pues, se dedicó a atacar el amor propio mediante la humildad, la obediencia y la abnegación de la voluntad propia.

Aunque era capaz de oponerse a sus padres por una causa justa, jamás los desobedeció ni se apartó de la más escrupulosa obediencia y paciencia en las dificultades y contradicciones.
Rosa tuvo que sufrir enormemente por parte de quienes no la comprendían.

El padre de Rosa fracasó en la explotación de una mina, y la familia se vio en circunstancias económicas difíciles. Rosa trabajaba el día entero en el huerto, cosía una parte de la noche y en esa forma ayudaba al sostenimiento de la familia. La santa estaba contenta con su suerte y jamás hubiese intentado cambiarla, si sus padres no hubiesen querido inducirla a casarse. Rosa luchó contra ellos diez años e hizo voto de virginidad para confirmar su resolución de vivir consagrada al Señor.

Al cabo de esos años, ingresó en la tercera orden de Santo Domingo, imitando así a Santa Catalina de Siena. A partir de entonces, se recluyó prácticamente en una cabaña que había construido en el huerto. Llevaba sobre la cabeza una cinta de plata, cuyo interior era lleno de puntas sirviendo así como una corona de espinas. Su amor de Dios era tan ardiente que, cuando hablaba de El, cambiaba el tono de su voz y su rostro se encendía como un reflejo del sentimiento que embargaba su alma. Ese fenómeno se manifestaba, sobre todo, cuando la santa se hallaba en presencia del Santísimo Sacramento o cuando en la comunión unía su corazón a la Fuente del Amor.

Extraordinarias pruebas y gracias.

Dios concedió a su sierva gracias extraordinarias, pero también permitió que sufriese durante quince años la persecución de sus amigos y conocidos, en tanto que su alma se veía sumida en la más profunda desolación espiritual.

El demonio la molestaba con violentas tentaciones. El único consejo que supieron darle aquellos a quienes consultó fue que comiese y durmiese más. Más tarde, una comisión de sacerdotes y médicos examinó a la santa y dictaminó que sus experiencias eran realmente sobrenaturales.

Rosa pasó los tres últimos años de su vida en la casa de Don Gonzalo de Massa, un empleado del gobierno, cuya esposa le tenía particular cariño. Durante la penosa y larga enfermedad que precedió a su muerte, la oración de la joven era: "Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor".

Dios la llamó a Sí el 24 de agosto de 1617, a los treinta y un años de edad. El capítulo, el senado y otros dignatarios de la ciudad se turnaron para transportar su cuerpo al sepulcro.

El Papa Clemente X la canonizó en 1671.

Aunque no todos pueden imitar algunas de sus prácticas ascéticas, ciertamente nos reta a todos a entregarnos con más pasión al amado, Jesucristo. Es esa pasión de amor la que nos debe mover a vivir nuestra santidad abrazando nuestra vocación con todo el corazón, ya sea en el mundo, en el desierto o en el claustro.
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Tomado de:
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https://formacionpastoralparalaicos.blogspot.com/2009/08/santa-rosa-de-lima.html

jueves, septiembre 03, 2026

Así será el Cáliz que utilizará el Papa León XIV en la Misa de Buenos Aires.

 


Así será el Cáliz que utilizará el Papa León XIV en la Misa de Buenos Aires.

03/09/2026.

En su viaje apostólico a Argentina el papa León XIV utilizará un cáliz significativo para la Iglesia de nuestro país. Se trata de un obra de orfebrería sacra realizada para el  XXXII Congreso Eucarístico Internacional de 1934 que se realizó en Buenos Aires. El mismo fue utilizado por Eugenio Pacelli (quien luego sería el Papa Pío XII), Juan Pablo II en sus visitas de 1982 y 1987, el cardenal Jorge Bergoglio (quien luego sería Francisco), y ahora por León XIV. 

Este cáliz con el paso del tiempo fue conservado y cuidado en la historia de la Iglesia que peregrina en Buenos Aires. Fue utilizado por distintos arzobispos de la Arquidiócesis como Santiago Luis Copello, Fermín Emilio Lafitte, Antonio Caggiano, Juan Carlos Aramburu, Antonio Quarracino, Jorge Mario Bergoglio (1998–2013) (Electo como Papa Francisco), Mario Aurelio Poli y Jorge García Cuerva.

Publicado en https://encamino.org.ar/
EN CAMINO.

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martes, septiembre 01, 2026

Su Majestad Dulcinea. El sacerdote Castellani empezó a escribir la novela en 1946, la abandonó y luego la concluyó en 1955.

 


‘SU MAJESTAD DULCINEA’, DEL PADRE LEONARDO CASTELLANI.

La novela del Cura Loco.

Publicada setenta años atrás, la obra imagina el fin de los tiempos en una Argentina sometida a una tiranía internacional. Los católicos encarnan la última resistencia contra ese nuevo orden despótico.

Por Jorge Martínez.

Han pasado ya setenta años desde la publicación, en 1956, de Su Majestad Dulcinea, la novela más famosa y uno de los libros más queridos del extraordinario P. Leonardo Castellani.

Como sucede con buena parte de la obra castellaniana, la novela no puede entenderse sin reparar en sus referencias autobiográficas, que son constantes, y sin apelar a la exégesis del Libro del Apocalipsis, disciplina a la que Castellani (1899-1981) dedicó buena parte de su vida como sacerdote y como escritor.

Es también el libro de un patriota, un patriota sufrido y desesperado, “una especie de nacionalista despechao” que contra viento y marea se empecina en salvar lo que pueda salvarse de su tierra y su pueblo. “No puedo soportar la pudrición de este país”, clama muy al comienzo su protagonista, el Cura Loco, en un tono que va a marcar el resto de la historia.

Se trata de una “novela de anticipación” en la línea de Señor del Mundo, la formidable obra del P. Robert Hugh Benson que Castellani leyó de adolescente en castellano, releyó más tarde en inglés y luego tradujo añadiéndole un penetrante postfacio fechado en el “Día de San Juan Evangelista de 1956”, el mismo año en que se publicó Dulcinea.

Aclaraba Castellani en el postfacio que Benson había escrito una “imaginación, es decir, una novela, con la verdad propia de este género. Inventa una manera como la cosa puede pasar, sabiendo que puede haber otras manera. Lo importante es que la Cosa va a pasar, de esta manera u otra”. Que es más o menos la misma definición que puede aplicarse al libro del argentino.

PODER TOTAL

La trama de Su Majestad Dulcinea está situada a fines del siglo XX, en una Argentina que, como el resto del mundo, vive los días de la “gran tribulación”. El país integra un nuevo Virreynato del Río de la Plata, subordinado a la América del Norte, que gobierna “Su Irreprochabilidad, el Señor Adelantado”. Buenos Aires ha sido declarada Puerto Internacional Interamericano; ya no es la capital, que fue trasladada a “Marel Plata”.

Impera un internacionalismo (hoy diríamos “globalismo”) de cuño liberal, masónico y anglosajón. Por caso, la Plaza de Mayo se llama “plaza Roosevelt”; la Plaza Miserere es “Plaza Confraternidad”; la ciudad de Olavarría fue rebautizada “Jefferson”, y Resistencia, ahora sede de la “Gobernación del Paraguay”, es “Walt Whitman”.

Sometidas a esta forma de tiranía todas las personas están obligadas a llevar el distintivo del nuevo poder, una “marka” formada por dos triángulos cruzados “con el extraño signo verde que parece una letra hebrea”.

DEFECCION

También la Iglesia se ha sometido por completo a ese nuevo orden mundial. Se ha formado una “Iglesia Americana Unificada” y sus fieles integran el “Movimiento Vital Católico” que dice defender la “verdadera doctrina” de Jesús, ese “gran moralista de Nazareth”: “Dulzura, Democracia y Prosperidad”.

Hay dos Papas en el mundo, o mejor un Papa y un Antipapa. La nueva Iglesia apóstata obedece a Cecilio I, afincado en España, y descendiente de la familia Cecil de Inglaterra, perseguidores de católicos en tiempos de la reina Isabel; el Papa verdadero, que curiosamente eligió el nombre de León XIV, reina en Jerusalén.

Se ha impuesto, por tanto, “la herejía más sutil que existe, la última herejía, dentro de cuyo caldo nacerá el Anticristo”, explica el Cura Loco.

“La adoración de Dios -agrega el sacerdote levantisco- está siendo sustituida imperceptiblemente por la adoración del Hombre; y eso sin suprimir a Cristo, sino reduciéndolo súbdolamente a hombre. El misterio de iniquidad, que consiste en la inversión monstruosa del movimiento adoratorio de hacia el Creador en hacia la Creatura se ha verificado del modo más completo posible, sin suprimir uno solo de los dogmas cristianos, como la Virgen Madre, el Santísimo Sacramento, el Crucificado, solamente con convertirlos en ‘mitos’…”.

A la descripción de semejante estado de cosas le sigue una exhortación a la batalla: “De vosotros no sé; de mí sé decir que no hay descanso para mí, fuera de la muerte, mientras esta abominación subsista…”.

LOS ‘CRISTOBALES’

Contra ese régimen siniestro se alza la rebelión de los “cristóbales”, es decir, los cristeros, los viejo-católicos, conducidos por el Cura Loco y guiados por la figura misteriosa, esquiva, de Su Majestad Dulcinea.

Los “cristóbales” están en la mira de los “federales” (la Policía) porque se niegan a usar la oprobiosa “marka”, y por sus acciones de guerrilla y los espectaculares sabotajes que ejecuta el Cura. Sobre ellos pende la amenaza de ser capturados, torturados y deportados a los campos de concentración de la remota “Tierral Fuego”.

Su causa parece ser una causa perdida en un mundo sin caridad, pero la mantienen en alto con heroísmo cristiano y la certeza -que no todos aceptan por igual- de que su destino inminente es el martirio ya que Dios “nunca ha pedido al hombre que venza sino que no sea vencido”.

“Estamos defendiendo millares de hogares como el que fue nuestro -los arenga el Cura Loco-. Estamos defendiendo las ruinas y la posibilidad de una gran nación, y eso es defender nuestra fe y nuestra salvación. Defendemos a Dios”.

Su divisa no es la “marka” infame sino la enigmática Dulcinea, a la vez una mujer de carne y hueso seductora y repelente en partes iguales, y un símbolo de la Patria, de la Reina del Cielo, de la Iglesia y de la Hermosura, “la representación viva del Ideal, de la Belleza, de la Fe (…) del Entusiasmo de la Poesía”.

Estos nuevos “quijotes” van tras ella porque la novela de Cervantes, explica el Cura Loco, expresó el núcleo de la filosofía del cristianismo: “la empresa quijotesca por la búsqueda de la hermosura ideal”.

Ejemplo de ese quijotismo es el tercer personaje en importancia de la novela, Edmundo Florio, el policía que, enamorado de Dulcinea, traiciona a sus jefes para sumarse a los “cristóbales”.

Florio no es creyente y no comprende muy bien el sentido de su lucha; al acercarse a ellos se ve insertado “en un espacio irreal y en un tiempo irreal”, un “mundo nuevo” para él, y que sin embargo era “lógico y aun admirable...mirado con los ojos de ellos. Había que retorcerse el cerebro para mirar como ellos”.

TRES PARTES

En la primera parte de la novela (“La rebelión de los cristóbales”) se presentan los personajes y las líneas generales de la batalla física y espiritual que libran los cristianos de la resistencia. En la segunda (“En pos de Dulcinea”), el combate se torna cada vez más adverso, a medida que el planeta queda atrapado en una vasta “guerra de continentes” que no prescinde de catastróficos bombardeos atómicos.

Entre las ruinas y el estrépito de las batallas planetarias va asomando la figura temible y tenebrosa del Anticristo, Juliano Felsenburgh, nombre que el autor toma prestado de Señor del Mundo.

Al comienzo de la tercera parte (“Finale Lento Maestoso”) Felsenburgh es designado, por aclamación, “Presidente del Universo”. Poco después usurpa también el título de Papa, con lo que “ahora reunía en sus manos todos los poderes…”. El Papa verdadero, Juan XXIV, es de “raza judía” y vive oculto “allá en el Oriente”.

HOMBRE Y OBRA

Según sus propias palabras, Castellani empezó la redacción de Su Majestad Dulcinea en 1946 (la primera parte), y la terminó en 1955 (segunda y tercera parte), dato que pudo confirmar Sebastián Randle en el segundo tomo de su monumental biografía del sacerdote (Castellani maldito: 1949-1981, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Vórtice, 2023, segunda edición revisada).

Las páginas de la novela dan testimonio a cada paso de su informado y cautivante interés por la exégesis del Apocalipsis y la Parusía, junto con sus críticas de toda la vida al liberalismo entreguista y cipayo; sus burlas de la prensa rastrera y engañosa y de los adjetivos (todavía vigentes) que utilizan en sus campañas de descrédito; su desprecio por la politiquería insustancial y corrupta; su caricatura mordaz de los jerarcas eclesiásticos melifluos, oportunistas y, en el fondo, apóstatas, que tanto había padecido como hombre de fe.

Pero también se permitió infiltrar, unas veces con humor y otras con dolorosa franqueza, un reguero de experiencias, ideas, anécdotas o sentimientos extraídos de su atormentada vida de sacerdote, en tiempos en que había sido expulsado de la Compañía de Jesús y le habían prohibido celebrar la santa misa, castigo que iba a extenderse por cerca de dos decenios.

Las biografías del protagonista y el autor son idénticas. “El cura -se lee en el capítulo IX de la segunda parte- había pertenecido a una orden religiosa, había estudiado en Roma, había tenido un lío fenomenal con sus Superiores, había estado ‘recluído’ (es decir, preso) dos años, se había fugado, había sido echado de los Jeromianos y excomulgado por el finado Arzobispo. Parece ser, según decía él, que el Papa León XIV le había arreglado el asunto según él decía; y debía ser verdad”.

El Cura Loco es Castellani en su máxima expresión. Los sermones que pronuncia, las agudas definiciones que desliza, sus humoradas, sus guiños a amigos y adversarios (el líder cristero Fermín Chávez hijo, un “coronel Jauretche”, el “Código Damonte”, el “palacio Botana”, “las profecías de un tal Padre Menvielle”), más sus confesiones tan emotivas (“La vida del cristiano es una enfermedad. Lo peor de todo es la soledad, no tener ante quien llorar”) pintan de cuerpo entero al escritor y al religioso.

Para ambos vale la descripción que en la novela alguien hace del primero: “Es un hombre Singular, de esos que hay uno solo, un Unico”.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/La-novela-del-Cura-Loco-575248.note.aspx