GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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domingo, octubre 11, 2026

Una herencia de tradición vigente en la Nor Patagonia. Entre payadas y payadores, jinetes y jineteadas, Héctor Delfín Frades y Juan Octavio Molina, los amigos de Coco Payote continúan su obra.


Una herencia de tradición vigente en la Norpatagonia.

El gran folklorista payador, animador, locutor, Profesor de Danzas Folklóricas argentinas egresado de la Escuela Nacional de Danzas, amante de las tradiciones, don Pedro Luis Payote, partió a otra vida el 14 de abril de 2006. Felizmente, la permanencia de su obra se halla a buen resguardo en manos de los gauchos Héctor y Juan, acompañados de otras personas, llevan adelante el programa “Herencia de tradición”, que, como su nombre lo indica, es fiel continuador de la obra de Coco. En abril pasado, el programa cumplió veinte años ininterrumpidos: por eso los homenajeamos nuevamente. Héctor y Juan contaron cómo conocieron a Payote. Héctor lo conoció cuando vino a Cipolletti en la década del ‘70, ya que era pariente de los Durán, recordados tamberos del Neuquén. Por su parte, Juan lo conoció en 1995 porque formó una agrupación gauchesca llamada “Estampa Sureña” con Hugo Eduardo Jara y Luis Alberto Moyano. Estando Coco muy enfermo, convocó a Héctor y a Juan para hacerles un pedido. “Quiero que continúen con el programa. Lo hacen muy bien”. Ambos estaban a cargo de la suplencia de Coco para que su programa “De nuestro folklore” siguiera estando en el aire durante su recuperación. Cuando Coco falleció en el hospital de Cipolletti, los amigos lo escoltaron a caballo en su último viaje. Héctor Delfín Frades es un recitador gauchesco, nació en Allen el 25 de marzo de 1947, hijo de Delfín León Frades, descendiente de españoles, y de Ema Rosa Montecino, nacida en Chos Malal. Su abuelo paterno era uno de los encargados de encender las luces de las calles en Neuquén. Quiso el destino que, años más tarde, Aldo, hermano de Héctor, fuera jefe del alumbrado público de esta capital. Héctor hizo sus estudios primarios en la Escuela Nº 101 de Colonia Valentina. Tanto él como su padre trabajaron en Relmú, Cooperativa Vitivinícola del Limay. Fueron lecheros, tanto trabajando en el tambo como comprando leche a los tamberos: a Cubitto, a Vázquez, a Villar, el padre de Ricardo, reconocido político neuquino. Delfín, además, era chofer de la municipalidad: conducía la camioneta justicialista, camioneta que el gobierno proveía a los municipios, usada como coche fúnebre de los más humildes, ya que la carroza fúnebre era para los de condición social más acomodada. Héctor es un hombre gaucho: siempre tuvo relación en las peñas como Pehuén Mapu de Valentina, entre otras.

Juan Octavio Molina nació en Ayacucho el 5 de septiembre de 1950, hijo de José Raimundo Molina, español “mezcla con árabe” nos dijo cuándo lo entrevistamos hace años, y de María Rosa Benítez. Su papá era resero: llevaba hacienda en arreos al Mercado Central. Estudió en la Escuela Nº 18 del Paraje El Solcito de Tandil. Juan se crio con su tío Vicente Molina. De joven, Juan realizó muchos viajes, siempre trabajando en el campo o en el transporte. Su viaje más lejano lo condujo a Tierra del Fuego. Llegó a nuestra ciudad en 1987 y comenzó a trabajar en la empresa de transporte Gonzomar, antiguos colectivos que circulaban por la ciudad. A pesar del pedido de Coco de que continuaran con el programa radial, a su muerte su familia pidió que lo terminaran. Así procedieron Héctor y Juan. Las palabras pronunciadas por este último en la última emisión del programa fueron muy elocuentes:
“Querida audiencia, o mejor dicho familia gaucha de LU5, quien les habla, Juan Molina, tiene el deber, con un profundo dolor, de comunicar la despedida de nuestro amigo Coco Payote, quien ha fallecido el día viernes 14 de abril, debido a un problema de salud que venía padeciendo. Hemos perdido a un defensor de la tradición, un gran baluarte de los escenarios y de los campos de destrezas y jineteadas, apoyando siempre las fiestas tradicionales. Con este programa damos fin definitivamente a un ciclo de treinta y un años de convocar y dar participación a toda la gente. Desde este espacio queremos dar las gracias a los directivos de LU5 y a todos los componentes de este programa, a todos los centros tradicionalistas y agrupaciones gauchas, grupos de danzas, a todos los músicos y payadores que estuvieron siempre acompañando a Coco Pedro Luis Payote. Tu trayectoria estará siempre recordada y reconocida en cada fiesta criolla por quienes te queremos. Hasta la vuelta paisano”.
Sin embargo, el programa se rebautizó como Herencia de Tradición y continúa luego de veinte años. Los herederos de la tradición gauchesca de don Coco, Héctor y Juan, desde muy temprano, cada fin de semana, continúan entre payadas y payadores, jinetes y jineteadas, su desinteresada labor en defensa de las tradiciones.
Beatriz Carolina Chávez.

*** Carta de lectores de Beatriz Chávez publicada en Diario Río Negro, domingo 11 de octubre del 2026.

sábado, octubre 03, 2026

El campo de pato de Campo de Mayo llevará el nombre de don Alberto del Castillo Posse. Por Roberto Elissalde.

 



El campo de pato de Campo de Mayo llevará el nombre de don Alberto del Castillo Posse. 

Por Roberto Elissalde.

Si el clima lo permite, después de postergarse una semana por las lluvias, la Federación Argentina de Pato impondrá hoy a las 15.00 el nombre de Don Alberto del Castillo Posse a la cancha que la entidad tiene en Campo de Mayo.

Feliz iniciativa del Consejo Directivo que preside el señor Miguel Di Pasquali, para recordar a quien en la década del treinta rescató y transformó este juego, con largas reminiscencias históricas que se remontan documentalmente al año 1610, y que estaba prohibido por las distintas administraciones e incluso por la Iglesia Católica, porque en esas corridas las rodadas no solo dejaban algunos contusos, sino también lisiados en grado extremo o muertes.

No fue poco lo que don Alberto debió trabajar; contó para ello con el apoyo de un historiador y mecenas, don Enrique Udaondo, fundador del Museo Histórico de Luján, para cuya construcción vendió una estancia y que ofreció realizar allí una primera demostración, en recuerdo de la célebre corrida de 1806 entre un grupo de oficiales británicos presos en el Cabildo local después de la invasión a Buenos Aires y un grupo de paisanos de un escuadrón de los Húsares que había reclutado Juan Martín de Pueyrredón por las estancias vecinas.

Otro apoyo lo tuvo en el gobernador de la provincia de Buenos Aires, doctor Manuel Fresco, reconocido cultor de la tradición, amigo de Udaondo e impulsor, a instancias de este, del Parque Criollo Ricardo Güiraldes en San Antonio de Areco, del Museo Pampeano de Chascomús y del de Los Libres del Sur en Dolores.

EL ESTATUTO.

La tarea normativa impulsada por del Castillo hizo posible convertir la práctica de nuestros hombres de campo en una disciplina deportiva reglamentada, de acuerdo con un estatuto que él mismo elaboró.

Así se formaron equipos de cuatro integrantes y se establecieron pautas muy serias para preservar la integridad física de los participantes, que era justamente la causa por la que se lo había prohibido en reiteradas oportunidades. Aquel pato envuelto en un cuero fue transformado por don Alberto en una pelota de cuero de tiento con cuatro asas para realizar la famosa cinchada, que posteriormente pasaron a ser seis, y es lo que se utiliza hasta el presente.

También le cupo diseñar, en base al recado criollo, la silla, adaptándola a las necesidades del deporte con el conocido botón. Diseñó también las medidas de la cancha, y en absoluto secreto aplicó el reglamento en encuentros privados, hasta que el 31 de marzo de 1938 le hizo llegar al ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, doctor Roberto Noble, que también era un hombre de campo, el pedido para derogar un artículo de un Reglamento de la Policía de la Provincia del año 1889, que entre otras actividades prohibía el juego del pato.

Para probar que el deporte había perdido la peligrosidad de antaño, el 26 de abril en Luján volvió a jugarse después de más de un siglo. Intervinieron dos equipos, azul y verde: integraban el primero Loreto Reyes (c), Ramón Ascenso, Carlos Tocalino y Teófilo Lavega; los verdes formaron con Oscar Isola (c), Enrique Coria, Ramón Rodríguez y Ubaldo Romero.

Lo interesante es que ese fue un examen, porque presenciaron la demostración el gobernador, funcionarios del gobierno, oficiales del arma de caballería y el presidente de la Asociación Argentina de Polo, don Juan D. Nelson. Para abonar el terreno, don Alberto del Castillo logró que unos días antes la revista deportiva El Gráfico publicara una nota al respecto y que ese día enviara un reportero gráfico y un periodista a cubrir el encuentro.

SANO Y VIGOROSO.

El gobernador, doctor Manuel Fresco, dos días después, el 28 de abril, accedió al pedido de del Castillo Posse, entendiendo que “en la actualidad los deportes están sujetos a las disciplinas que imponen sus reglamentaciones y dicho juego, en la forma en que se practica en la actualidad, es deporte sano y vigoroso”. Y así, después de la prohibición de junio de 1822 por el gobernador Martín Rodríguez, volvía el pato a ser autorizado, y más adelante se fundó la Federación y se convirtió después en nuestro deporte nacional.

Del Castillo Posse siguió participando en el tema del pato, pero cuando la provincia de Buenos Aires fue intervenida pasó a la vida privada, con gran discreción; según me contaron, estuvo algunos años administrando un establecimiento agropecuario en el centro de la provincia de Santa Fe, en el departamento de Las Colonias, donde supo granjearse la simpatía de los lugareños por sus calidades personales.

El predio que se le otorgara en Campo de Mayo en 1964, y cuya cancha recibirá como merecido reconocimiento el nombre de don Alberto del Castillo, recibió visitas ilustres. En septiembre de 1966, el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, llegó a nuestro país, no en visita oficial sino como presidente de la Federación Ecuestre Internacional, con motivo del Campeonato Mundial de Saltos Ecuestres e Hipismo, en adhesión al sesquicentenario de la Independencia. En esa oportunidad presenció con interés un partido llevado a cabo en la cancha de Campo de Mayo, interesándose por nuestro deporte nacional.

LA VISITA DE SABIN.

En julio de 1967 llegó a nuestro país el doctor Albert Sabin, creador de la famosa vacuna que lleva su nombre.

Nuestro país había sufrido once años antes una terrible epidemia de poliomielitis que afectó a miles de niños, por lo que su presencia despertó múltiples simpatías en todos los círculos del país. ALPI, destacada entidad dedicada a la lucha contra el mal, que hoy preside la Lic. Teresa González Fernández, tenía en ese momento como presidenta a la señora Zulema Legorburu de Alsogaray, esposa del general Julio Rodolfo Alsogaray, comandante en jefe del Ejército.

Este, el domingo 23 de julio, ofreció un almuerzo criollo al doctor Sabin y su esposa, al que asistieron el presidente de la Nación, teniente general Juan Carlos Onganía, y su esposa; los ministros de Relaciones Exteriores y Culto, Defensa, Economía, Interior y Bienestar Social, Nicanor Costa Méndez, Emilio Van Peborgh, Adalbert Krieger Vasena, Guillermo Borda y Julio Álvarez, con sus esposas; el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Caggiano; el gran rabino Guillermo Schlesinger; el cuerpo diplomático, autoridades civiles y militares, y directivos y profesionales de ALPI. La comida consistió en un asado criollo, donde no faltaron las empanadas, y la música criolla estuvo a cargo del conjunto Las Voces Blancas.

Al finalizar, el doctor Sabin, que usaba un bastón para caminar a raíz de las mordeduras en un pie que le había hecho su perro, brindó en breves palabras por ese agasajo: “Esto es algo que no podíamos imaginar”.

El niño Darío Alonso, hijo de uno de los suboficiales encargados de la quinta, que había sido afectado por el mal que el doctor Sabin consiguió vencer, entregó un ramo de flores a la esposa del médico; mientras que el niño Marcelo Llorens hizo lo propio con la imagen de un granadero y la niña Beatriz Legorburu, con un álbum con obras pictóricas de artistas locales.

Finalizado esto, los presentes se trasladaron a la cancha de pato, situada a corta distancia, donde se efectuó una demostración del deporte nacional, oportunidad en la que le obsequiaron una pelota de pato, y se lo ve muy interesado y distendido en la tribuna en un breve spot televisivo.

Bueno sería que en el futuro la Federación imponga a las tribunas los nombres de figuras como Udaondo y otros referentes de la historia del deporte; como también que en un sector del predio, en ocasión de una visita relevante, se plante un árbol para recordar en el futuro sus nombres a través de ese ejemplar.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/El-campo-de-pato-de-Campo-de-Mayo-llevara-el-nombre-de-don-Alberto-del-Castillo-Posse-576468.note.aspx

El pato es un deporte ecuestre originario de Argentina, que nació de la mano de los gauchos que practicaban este deporte en el campo.

Desde la época de la colonia, y durante todo el siglo xix, el pato era el deporte más popular para los hombres de a caballo y los del campo en la provincia de Buenos Aires.

EL PATO se practica en Argentina desde principios del siglo XVII, tal como lo muestra una crónica de Félix De Azar en la que relata una «corrida» realizada en Buenos Aires en 1610 con motivos de las fiestas de beatificación de San Ignacio de Loyola.

“por su peligrosidad y trágicos resultados dieron lugar a que, en primer término las autoridades religiosas y luego las civiles, trataran de ponerle fin en 1796; un auto eclesiástico dice que se excomulgará y excluirá del templo como miembros corrompidos a quienes participen en corridas de PATO” (Pato, historia).

Originariamente se utilizaba un ave doméstica muerta, generalmente un pato, dentro de una bolsa de cuero con cuatro manijas, y se trataba de un juego brusco y fuerte que daba lugar a encuentros peligrosos. Fue prohibido temporalmente, en 1822, en la provincia de Buenos Aires por Martín Rodríguez, y esta prohibición también fue sostenida durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas. Recién en 1938, cuando se lo reglamentó, el pato perdió la brutalidad del pasado para pasar a ser hoy una práctica deportiva.

En esta forma se llegó a 1937 cuando un cultor de nuestras tradiciones don Alberto de Castillo Posse, se dedicó a revivir el antiguo juego transformándolo en el deporte organizado para lo cual redactó el primer reglamento. En 1938, el gobernador de Buenos Aires, don Manuel A. Fresco derogó la prohibición.

Fue declarado oficialmente deporte nacional de Argentina en 1953 por el presidente Juan Domingo Perón a través del decreto 17.468 del 16 de septiembre de 1953.

Finalmente, el 31 de mayo de 2017, el pato fue declarado deporte nacional por la ley 27.368 —y el partido de General las Heras su capital nacional por la ley 27.367—.

- Datos de Wikipedia y página https://pato.org.ar/

viernes, septiembre 18, 2026

Fallecimiento de José Luis "Pepe" Muñoz Azpiri (h).

 

17 de septiembre de 1894: Fallecimiento de José Manuel Estrada se conmemora en nuestro país el Día del Profesor ese día 17 de septiembre partió rumbo al silencio José Luis "Pepe" Muñoz Azpiri (h). Escritor y periodista, fue un destacado académico de número del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas.

IN MEMORIAM

JOSÉ LUIS MUÑÓZ AZPIRI.

La Sociedad de Historia Militar lamenta profundamente informar el fallecimiento de José Luis  Muñoz Azpiri  quien nos honró como miembro de los grupos de la SHM.

Heredero de una tradición intelectual profundamente ligada al pensamiento nacional, Muñoz Azpiri dedicó su vida a desmantelar los mitos de la historiografía liberal y a construir una sólida defensa de la soberanía americana, a partir del secular conflicto con Inglaterra y en particular con el Conflicto del Atlántico Sur.

Hijo del recordado periodista Francisco Muñoz Azpiri, José Luis creció respirando las tensiones y pasiones de la historia viva de la Patria, esta herencia familiar moldeó una formación intelectual rigurosa, de corte humanista y fuertemente autodidacta en los archivos de la resistencia cultural.

Su escuela fue el debate político, las redacciones periodísticas y las bibliotecas donde se refugiaba el pensamiento nacional y popular. Lejos de la frialdad de la academia tradicional, Muñoz Azpiri entendió la historia como una herramienta de combate presente y futuro, un ejercicio de memoria destinado a liberar la conciencia de los pueblos subyugados.

Como miembro de número del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas, Muñoz Azpiri se elevó como una figura imprescindible del revisionismo histórico. Supo bucear en los márgenes de la historia para rescatar a las figuras y los procesos ocultados y no pocas veces denostados por el relato liberal.

Libros publicados

Soledad de mis pesares (Crónica de un despojo) (2007): Una de sus contribuciones más valoradas, enfocada en la defensa y mantenimiento del espíritu de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Se levanta a la faz de la tierra (2016): Libro publicado a través de Ediciones Fabro, centrado en el pensamiento histórico y político de corte nacional.

Aventureros por naturaleza (2026): Obra de publicación póstuma dedicada a los naturalistas y editada con el apoyo de la Fundación Azara.

Artículos y Ensayos

Además de sus libros, produjo una vasta cantidad de ensayos y textos periodísticos

:El Himno de Obligado y La Paz de Obligado: Escritos dedicados a la batalla de la Vuelta de Obligado y la defensa de la soberanía fluvial.

Expedición de Rosas a los ríos Colorado y Negro: Ensayo publicado para el Instituto Rosas analizando la campaña militar de 1833.

Los gauchos malvineros: Análisis de la presencia e identidad rioplatense en las islas durante la ocupación argentina previa a la usurpación británica.

La sociedad del miedo y la inseguridad (2012): Ensayo socio-político enfocado en la construcción de modelos políticos a partir de la marginalidad.

En sus trabajos, rigurosamente sustentados, sustituyó la simple acumulación de datos por el análisis de procesos profundos y relaciones estructurales a lo que sumó la belleza estética de su pluma, logrando acercar los grandes debates de la geopolítica y el pasado nacional a las nuevas generaciones..

Para Muñoz Aspiri la causa Malvinas no es una herida del pasado ni una causa transitoria, sino que constituye el eje ordenador para restaurar en todos sus aspectos la soberanía la Nación.

José Luis Muñoz Azpiri nos dejó un legado de coherencia, erudición y fervor patriótico y aunque su voz, habitual en los micrófonos de las radios universitarias y alternativas, se haya apagado físicamente, su obra permanece como un faro para quienes insisten en pensar a la Argentina desde sus propias raíces y no desde la filosofía liberal y las categorías impuestas por los centros de poder mundial.

Nuestro mejor homenaje será continuar explorando sus textos manteniendo encendido el reclamo irrenunciable por nuestras islas australes y los espacios marítimos circundantes.

¡DALE SEÑOR EL DESCANDO ETERNO Y QUE BRILLE PARA ÉL LA LUZ PERPETUA!

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* Decía Pepe Muñoz Azpiri en su cuenta de Facebook.

Un día me iré, y entonces dejaré de abrazar a los que amo y también dejaré de pelearme con lo que no amo tanto.

Un día ya no volveré a probar café, ni beber vino, ni comer mis comidas favoritas, dejaré de contemplar mis atardeceres y dejaré también de escribir mis reflexiones.

Dejaré de cantar las canciones que amo, las que, aunque desafinada, canto con el alma.

Un día será la última vez que vea esa película que tanto amo. Que lea esos libros que nutrieron profundamente mi alma; y dejaré de existir en este cuerpo.

Simplemente todo un día habrá terminado y eso estará bien, pués el simple hecho de, en esta encarnación, haber saboreado la vida, haber despertado mi conciencia, habrá sido suficiente.

Un día que desconozco pero ya existe, este viaje habrá terminado y poco habrán importado mis creencias, mis miedos, mis errores, pero mucho habrán valido mis abrazos, mis caricias, mi amor.

Esta vida me ha dado más de lo que pude haber imaginado y eso es más que suficiente para vivir agradecida lo que me resta de vida. Esta vida me ha dado lo más preciado, la oportunidad de amar y saberme amado.

Gracias vida, por mi vida y por la vida en esta Tierra.


domingo, septiembre 13, 2026

Una confluencia de historias, migrantes, intereses e ideas: 122 años de capitalidad neuquina. Por Beatriz Chávez.

 


Una confluencia de historias, migrantes, intereses e ideas: 122 años de capitalidad neuquina.

Por Beatriz Chávez.

El 12 de septiembre de 1904 la capital neuquina se inauguraba en la Confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Años habían transcurrido desde que la capital del territorio fuera instaurada en Chos Malal. Razones geopolíticas promovieron la nueva ubicación, lo que provocó sentidos reclamos por parte de los chosmalenses.

Destacados colegas, como la Dra. Orietta Favaro, analizaron las razones que se esgrimieron para fundarla en estas tierras. Consideramos que, los conflictos de límites con el vecino país de Chile y el arribo del Ferrocarril del Sud fueron algunos de los motivos inminentes para reorientar la mirada hacia el valle norpatagónico. Asimismo, el gobernador Carlos Bouquet Roldán enlazó intereses entre el estado territoriano y actores sociales privados que vinieron a instalarse en estas tierras, las que tomaron visibilidad para inversores con visión de futuro: Casimiro Gómez, López Lecube, Villa Abrille, entre otros compradores de vastas extensiones de tierras.

En la foto observamos la Procesión del día de la Virgen en la Avenida Argentina, -década del ’50-, con sus calles de tierra, frente a la Capilla de los Dolores, inaugurada en 1907 sobre tierras donadas por el mencionado inversor y su esposa doña Dolores Palmés de Gómez, quienes fueron sus padrinos. Lo mismo ocurrió con el sitio donde se erigió la casa de Gobierno “Chateau Gris”, el Monolito fundacional, entre otros.

En las últimas décadas del siglo XX surgió el debate acerca de si debe considerarse traslado de la capital o fundación. Historiadores valletanos, como Pablo Fermín Orejas, consideran el 12 de septiembre de 1977, que “el antecedente inmediato -para definir la fundación de la ciudad- lo constituyó el decreto del 19 de mayo de 1904, del presidente Roca, que declaraba a Chos Malal “capital provisoria hasta que se establezca el asiento de sus autoridades en el pueblo de la Confluencia que se erigirá en capital definitiva con la denominación de Neuquén”.

Por ese motivo don Orejas, continúa enumerando razones para considerar la fecha 12 de septiembre de 1904 como día de la fundación de la nueva ciudad: “lo del 12 de septiembre de 1904 fue, obviamente, la instalación de la capital en un pueblo ya existente, o mejor aún, la “fundación” de la nueva capital que el presidente Roca anticipara en el Decreto mencionado anteriormente. El Dr. Gregorio Álvarez, Juan Mario Raone, Ileana Lascaray, Agustín Ríos, entre otros, produjeron documentos sobre la fundación de nuestra ciudad, producto de sus minuciosas investigaciones.

El dictamen del 10 de noviembre de 1976, elaborado por la Junta de Estudios históricos y firmado por la Srta. Lascaray y don Agustín Ríos, establecía que “Debe mantenerse la fecha 12 de septiembre como fecha aniversario de la Ciudad de Neuquén, como Capital […]”. Eran varias las razones que se esgrimían; entre ellas, mencionamos: “[…] porque todas las tramitaciones de la capital del Territorio Nacional del Neuquén… dieron lugar a una nutrida correspondencia entre el Gobernador Carlos Bouquet Roldán y el Poder Ejecutivo Nacional”; “… porque hubo “Acto oficial de Inauguración” con la presencia del Ministro del Interior Dr. Joaquín V. González”, “ porque no existiendo ningún Decreto de Fundación del paraje “la Confluencia” ni del nuevo pueblo trazado por el Gobernador Carlos Bouquet Roldán que fuera denominado ‘Neuquén’, debe asentarse la fecha de inauguración oficial 12 de septiembre de 1904, por corresponderle históricamente e indiscutiblemente, como punto de partida oficial de todo el contexto administrativo y de toda la infraestructura de servicios aprobados por el Poder Ejecutivo Nacional […]”.

El 27 de agosto de 1980,la Junta de Estudios Históricos elevó una nota, firmada también por el Sr. presidente de la institución, Dr. Raúl Touceda, y por la secretaria, Srta. Ileana Lascaray, en donde se realiza un detallista análisis de los antecedentes tenidos en cuenta. Don Mario Raone informa el día 30 de octubre de 1980 lo siguiente: “El 12 de septiembre de 1904 se cumplió en Neuquén con todos los requisitos que para el caso se estilaba y aún se estila. Acto público y solemne, con acta protocolar, representantes del Gobierno y pueblo, que autorizan a considerar a ese día como el de la fundación de la ciudad del Neuquén”.

El dictamen de la Junta de Estudios Históricos, firmado por Gregorio Álvarez, Ileana Lascaray, Pablo Fermín Oreja y Juan Mario Raone, estableció que “[…] la población existente en la confluencia antes del 12 de septiembre de 1904 “no está avalada por acto fundacional”; que “no queda lugar a dudas que el gobernador Carlos Bouquet Roldán cumplimentó todos los requisitos exigidos para que se reconociera la nueva ciudad.

Este dictamen fue ratificado mediante nota de la Junta a su Presidente Dr. Touceda. Al encontrarnos transitando un nuevo aniversario de la capitalidad del Neuquén, queremos seguir apostando a la construcción de memoria que nos permita sostener vivas las raíces de lo que somos.

*** Carta de lectores de Beatriz Chávez publicada en Diario Río Negro.

Domingo 13 de septiembre del 2026.

lunes, septiembre 07, 2026

El historiador revisionista Norberto Galasso falleció este lunes 7 de septiembre a los 90 años.


El historiador revisionista Norberto Galasso falleció este lunes 7 de septiembre a los 90 años.

Galasso es uno de los grandes referentes del revisionismo histórico argentino.

Exponente y  difusor permanente del pensamiento nacional y de las corrientes populares argentinas.

Estudió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, de donde egresó como contador, en 1961.

En 1964 se incorporó al Partido Socialista de la Izquierda Nacional (PSIN) que lideraba Jorge Abelardo Ramos con la llegada del peronismo al poder, confrontó sus ideales de la izquierda marxista y cambia su trayectoria hacia el nacionalismo popular que llevaba las banderas de Perón, la tercera posición y se vincula a la Juventud Peronista (Montoneros).

En 1973 trabajó junto a Don Arturo Jauretche en Eudeba, donde se desempeñó como síndico.

Durante la última dictadura, fueron censurados dos de sus libros: Vida de Manuel Ugarte y ¿Qué es el socialismo nacional?

Entre sus títulos más reconocidos figuran Perón, Seamos libres e Historia de la Argentina: desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner. 

También escribió sobre José de San Martín, Eva Perón, Mariano Moreno, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Hernández Arregui,  Enrique Santos Discépolo, John William Cooke, Hipólito Yrigoyen, Manuel Ugarte, Atahualpa Yupanqui y los silenciados de nuestra Argentina, entre otros. 

sábado, agosto 01, 2026

Apodos e insultos en la historia argentina. Por Roberto Elissalde.

 


Apodos e insultos en la historia argentina.

Por Roberto Elissalde.

Los recientes apodos descalificativos del presidente de la Nación al Sr. Presidente de la República Federativa del Brasil o a un ex ministro del Poder Ejecutivo Nacional, como a periodistas, economistas, ex funcionarios, etc., sin olvidar a adversarios políticos "con las manos manchadas de sangre", "corrupto", "engendro" e "inútil" que hoy forman parte de su gobierno, trajeron a la memoria que formas tan lamentables fueron comunes en otros gobiernos, como en los tiempos de Juan Manuel de Rosas, en que la prensa calificó al monarca francés con el infaltable Muera el Rey guardachanchos Luis Felipe.

No fue el único que se ganó un apodo por obra de Rosas. Al ex presidente del Uruguay, el general Fructuoso Rivera, lo llamó pardejón, que es el calificativo "del macho toruno que llega a encontrarse en algunas crías de mulas, tan malísimo y perverso que muerde y corta el lazo, se viene sobre él y atropella a mordiscones y patadas, que jamás se domestican, y que si alguno de ellos llega a ser amansado, a lo mejor traiciona y pega una o dos patadas al jinete que lo carga, lo ensilla o que lo monta. Así es que, siendo tan de malas mañas, para designar a un hombre perverso lo llaman los paisanos pardejón", según se publicó en la Gaceta Mercantil del 22 de junio de 1843.

En ese artículo se apuntaba que El Nacional de Montevideo decía: "costumbre tiene Rosas de poner sobrenombre a sus enemigos, y para ello no toma palabras que representen cualidades morales de la persona, sino sus accidentes físicos, resabios que le han quedado de su trato y amistad con los salvajes de la pampa, que distinguen a sus amigos y enemigos por apelativos tomados del color del cutis, de la disposición o señales particulares del rostro, del cuerpo o miembros".

Y la misma nota daba cuenta de los seudónimos con que habían calificado en 1829 a los siguientes individuos.

* Juan Manuel de Rosas: Ancafilú. Así se llamaba un cacique ranquelino, que en el más correcto dialecto araucano significa: Anca: cuerpo. Filú: víbora. Cuerpo de víbora.

* Tomás Manuel de Anchorena: Torquemada. Por prohibir en su ministerio la circulación de libros heréticos, fue comparado con el célebre fraile de la Inquisición, su tocayo Tomás de Torquemada.

* José María Roxas y Patrón: Zumaca. Porque caminaba balanceándose como esta nave.

* Manuel Moreno: Don Óxido. Por ser profesor de química. "Don Óxido es un químico / cuyo semblante escuálido / anuncia ingenio tétrico / e intelecto sarcástico", decía un verso de la época.

* Nicolás de Anchorena: Pata Blanca. El apodo provenía de haber apoyado la ley para abonar las cuentas en metálico, pues no deseaba que le abonaran el alquiler de sus numerosas fincas en papel moneda, sino en dinero contante y sonante.

* Felipe Arana: Campanillero o Batata. Lo primero, por ser comparado con un monaguillo que acompañaba las procesiones con el viático tocando la campanilla, aludiendo a su papel de dócil acólito de los federales; y Felipe Batata, por su prominente nariz. Años después decían unos versos: "Ay Felipe Batata, / mirá que la cosa se pone muy nata".

* Baldomero García: Mudo de los Patricios. Vicente Fidel López sostiene que así se llamaba a "un idiota tartamudo que vivía pegado a la puerta del cuartel de los Patricios y que marchaba, inconscientemente, a la cabeza de los cuerpos hasta el momento del fuego. Acompañaba sus recitados con toques de bombo y platillos de su invención, golpeándose el vientre…", que era abultado. Por esas semejanzas fue bautizado así el famoso abogado porteño.

* Manuel Oribe: Ciriaco Alderete. Nombre que inventó él mismo y que le aplicaron sus adversarios como apodo. "Ciriaco, triste Ciriaco, Rivera te tiene flaco…", decían unos versos.

* Ángel Pacheco: Espuela. Apodo que se le dio por haber hecho toda su carrera militar en el arma de caballería.

Hace medio siglo, al tratar el tema, Carlos Ibarguren (h) y Vicente Osvaldo Cutolo decían que "se encuentra el ingenio, la gracia y también la malicia que caracterizó a los hombres de nuestro pasado"... y del presente.

Publicado en LA PRENSA.

Imagen: LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Apodos-e-insultos-en-la-historia-argentina-574259.note.aspx

domingo, junio 28, 2026

Puentes en la memoria de la épica norpatagónica. Por Beatriz Chávez.


Puentes en la memoria de la épica norpatagónica.

* Por Beatriz Chávez.

Dentro de los grandes acontecimientos de la historia de la Norpatagonia se cuenta el día del primer arribo de un tren pasajero: ocurrió en junio de 1901. Reanudamos nuestro homenaje con la sana intención de agasajar a aquellos intrépidos y audaces hombres quienes, hace 125 años, tuvieron el coraje de enfrentar al bravío río que azotaba y dejaba sin terminar las obras que se iniciaban para la construcción del puente. Uno de los protagonistas, el foguista Francisco José Dellanegra, nació en Udine, un pueblo de Italia cercano a Trento. Se casó con Adela Sciani, también italiana, con la que tuvieron once hijos. El mayor de ellos, también llamado Francisco José, es el padre de quien nos relató la presente historia, el Ingeniero Roberto Dellanegra.

Cuando finalizó la construcción del puente en Neuquén, la compañía del ferrocarril mandó a don Francisco a hacer las primeras pruebas, tareas que desarrolló hombro con hombro junto con un inglés del que la familia de Francisco no recuerda el nombre. Su viaje iniciático juntos, ese viaje que no olvida nunca, los iba a traer a la confluencia manejando el tren: en esa época no existía instrumental idóneo para probar las construcciones, por lo que las pruebas se hacían in situ: cruzar el puente para probarlo. Una tarea no exenta de riesgos.

“El Maquinista era don Antonio Mazzarolo. El peligro a lo desconocido, al camino antes no hollado por otro tren. Un error, un mal cálculo en la construcción y era el fin de la historia. Un momento de duda, las miradas de resignación: frente a sus narices se levantaba el puente, como un fiero potro sin domar. El inglés sacó una botella de whisky para tomar coraje”.

* Carta de lectores de la historiadora Beatriz Chavez publicada en Diario Río Negro.

Domingo 28 de junio del 2026.

martes, mayo 12, 2026

El general Nicolás Levalle.


El general Nicolás Levalle.

Por Julio C. Borda *

"Soldados de la Patria: no tenemos ropa, ni víveres, ni yerba, ni tabaco, ni esperanza de recibirlos…. Estamos en la miseria….¡pero tenemos deberes que cumplir!". Esta frase que conmueve hasta lo más hondo del corazón, fue pronunciada por el General Nicolás Levalle en la zona de Carhué, en plena campaña del Desierto iniciada por el General Julio A Roca, bajo la pesidencia de don Nicolás Avellaneda cuando la batalla contra el indio era cosa de todos los días, y donde el destino de la Nación estaba en juego.

Levalle sacó fuerzas de flaqueza para animar a esos soldados hambrientos y sedientos, a continuar con la empresa que el Gobierno Nacional se había propuesto: integrar a la Nación esas tierras del sur que estaban bajo el dominio de indomables indígenas, de los cuales muchos de ellos eran aliados de Chile. Abandonados e ignorados, a esos soldados les bastaba la palabra de aliento de su general para seguir adelante con la difícil misión.

CORAJE Y OBSESIONES.

Levalle había nacido en Italia en diciembre de 1840; en 1842 sus padres se trasladaron a Buenos Aires, donde se instalaron en forma definitiva. Su nombre original era Nicola Levaggi.

El general Levalle se caracterizó por ser un hombre de un coraje excepcional, y sus subordinados le guardaban un gran cariño y respeto pues tenía un gran predicamento sobre las tropas que comandaba; a la hora del combate era el primero en el campo de batalla, donde fue herido varias veces. Fue Ministro de Guerra de Juárez Celman y participó en la revolución de 90 defendiendo al gobierno.

Tenía dos obsesiones: una, su manía por la elegancia en el vestir y la otra, la manera de cómo uno se debía comportar en sociedad.

Ignacio Fotheringham, testigo que fue invitado a cenar a su casa, señala: "Levalle tenía una conversación amena y agradable. Daba gusto estar en la mesa y notar las maneras tan finas del cumplido dueño de casa; una mano de dama, que le gustaba lucirla. En su toilette pasaba horas, jamás conocí hombre alguno que tuviera tantos pares de botas, botines, pinzas, tijeritas, cepillos, perfumes, extractos. La barba le ocupaba tres cuartas partes del tiempo que dedicaba al tocador".

Sin embargo, continúa el testigo: "Nació para mandar soldados y conducirlos al triunfo. Batallones que antes habían sufrido en su fama y buen nombre, a las órdenes de Levalle, se convertían en cuerpos de elite. !A la bayoneta! Y eso sin averiguar ni mucho ni poco si la oportunidad era propicia, si era el enemigo muy superior en número o estaba atrincherado y con cañones”.

En fin, no hay duda entonces que el coraje no es incompatible con la elegancia.

* Historiador.

Publicado en LA PRENSA.

domingo, abril 19, 2026

Milton Aguilar, indiscutible poeta neuquino. Por Beatriz Chávez.

 


Milton Aguilar, indiscutible poeta neuquino.

Por Beatriz Chávez.
Hace varios años tuvimos la oportunidad de contactarnos con uno de los hijos de Milton quien nos suministró el material elaborado por Ana Matilde Villarino, Rayen, Suyai y Lautaro Aguilar, y, a través de sus palabras, me permito volver a homenajearlo. Milton Aguilar n ació en Bajada del Agrio, provincia del Neuquén, el 26 de abril de 1934: es el tercer hijo varón de Matilde Argentina Bambill Trekaman, y de Napoleón Demetrio Aguilar.

Su abuela materna era mapuche y esa ascendencia signó toda su vida, tanto en su poesía como en su accionar ciudadano. Inició sus estudios primarios en la escuela de Las Lajas, y los concluyó en la Escuela N° 2 de Neuquén Capital. Egresó como Bachiller del Colegio Gral. San Martín. En 1945 surgió el ofrecimiento para trabajar en la Radio LU5 Radio Splendid de Neuquén.

En 1949 fue designado locutor. Inició estudios en medicina en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, pero debido a las dificultades económicas que atravesaba comenzó a trabajar en radio. Finalmente abandonó la universidad y retornó a Neuquén. En su adolescencia, mientras participaba de los torneos de fútbol Evita, conoció a Carlos El Gordo Villarino, quien le presentó a su futura esposa, Ana Matilde.

Se casaron y compartieron muchos años de vida. De esa unión nacieron sus primeros cuatro hijos: Rayen Argentina, Laura Suyai, Gabriel Aluminé (fallecido) y Neuquén Lautaro. En los años ’80 se divorció y se unió a Marta Susana Poli, con la que tuvo dos hijos: Emanuel Rayhuan y Yepún Alelcán. Durante 1955 y 1956, acompañado de su primera esposa e hija, fue maestro rural en la escuela de Kilca, paraje cercano a Aluminé. Se le otorgó el carnet de Locutor Oficial Nacional.

Entre 1962 y 1964, junto a su esposa e hijas, se radicaron en Buenos Aires. Allí ejerció su oficio, fue designado locutor estable en Radio Rivadavia, en Canal 11. Asimismo, trabajó en el lanzamiento de la revista Tanguera y paralelamente colaboró con Julio Maharbiz en Folklore. A su regreso a Neuquén, abrió una de las primeras agencias de publicidad de Neuquén conocida como Aguilar producciones-Radial-Gráfica-Televisiva. Condujo y produjo recordados programas radiales, como Arriando ensueños, Reviviendo serenatas, Caravana (en LU19 la voz del Comahue), Camino, Canto y Guitarra, Mangrullo Neuquino, un mirador para las escuelas de la patria, dedicado a las escuelas rurales de la provincia.

ealizó el programa radial la Posta del Resero (junto a Dante Alvarado), tuvo a su cargo la coordinación de la confección de la primera lista de nombres de origen mapuche y que fue aceptada por ese entonces en el Registro Civil de la provincia del Neuquén. En la década del ’60, en épocas de la proscripción del peronismo, participó activamente en el conocido operativo de alcance nacional llamado “Retorno del Gral. Perón”.

Con amigos fundaron la Asociación Amigos del Aborigen Neuquino, en 1972, con la que lograron que se realice el primer Futa Traun (Gran Encuentro) del pueblo mapuche y, así, se dio inicio a la Confederación Mapuche, que fue encabezada por Domingo Quinchao y Nicacio Antinao. También en los años ’60 trabó amistad con Marcelo Berbel, que musicalizó el poema que había sido escrito años antes en Buenos Aires, debido a la nostalgia que Milton sentía por su tierra. Se trata de su obra más conocida: el Quimey Neuquén. Otros poemas escritos y editados también fueron musicalizados, como  Luna y Michay, que fue grabada por los hermanos Berbel. Hugo Berbel musicalizó el poema Humo.

Marité Berbel compuso la música de la canción que después tendría letra suya, sería el Romance de Mamá Rosario, dedicada a la madre de Ceferino Namuncurá. Formó parte de la apertura de la S.A.D.E., filial Neuquén. A fines en los ‘70 fue premiado y reconocido: le otorgaron el Martín Fierro. Sus primeras publicaciones fueron realizadas en 1978 en ediciones Tiempo de Hoy. A principio de los ’90 logró publicar su primer libro de Poemas, Ñuque Mapu Neuquén. En 1991 fue distinguido, junto a Marcelo Berbel, con el Premio Pehuén: recibieron copia de la ley que declaró a Quimey Neuquén la “Canción Oficial del Neuquén”.

En 1992, a partir de una iniciativa impulsada por Reinaldo Naldo Labrín, se editó en cassette una obra llamada Los poetas y la ciudad, en la que grabaron sus voces. Por todo ello se le concedió “Homenaje a la Trayectoria”, Municipalidad de Plottier. La enfermedad del Mal de Alzheimer signó su inquieto trajinar, falleció el 2 de octubre de 2001. En noviembre de 2003, se editó un libro póstumo llamado Milton Aguilar, Memorias de un Hombre Tierra, recopilado por sus hijos Yepún y Rayguán.

Una plaza del Neuquén lleva su nombre como así también una calle de Junín de los Andes y otra en Plottier. Esta es la síntesis de vida de un gran poeta, Milton Aguilar, una figura indiscutible de la historia regional y nacional: su habla era poesía; su amor por la tierra originaria, su desvelo.

Por Beatriz Chávez.

Carta de lectores del Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/milton-aguilar-indiscutible-poeta-neuquino/

MOMENTO MUSICAL.



domingo, abril 12, 2026

12 de abril de 1915: nace Julio Dante Salto.

 


12/04/1915

RECORDANDO A UN GRANDE !!!!
• Nace en Junín/Buenos Aires, Julio Dante Salto.
Graduado de médico en la Universidad Nacional de Buenos Aires, siendo exceptuado del Servicio Militar con la condición de que terminase sus estudios.
Al recibirse, y como teniente médico es destinado a La Toma/San Luis. Regresando a Buenos Aires a fines de la década del ‘40, y le dieron la orden de afiliarse al peronismo. Como él era radical, desistió de la propuesta y, como castigo fue enviado al RIM 10 de Covunco.
Aquí encontró que la enfermería estaba clausurada por falta de uso. Al derribar la puerta, pudo comprobar que en su interior se hallaba, en desuso, cuantioso instrumental de alta calidad. Inmediatamente se abocó a la tarea de poner en funcionamiento la sala.
En sus traslados como médico, tuvo como baqueano a Marcelo Berbel, autor de la música del Himno provincial neuquino, era músico de la Banda del Regimiento.
Posteriormente solicitó su traslado al Comando de Neuquén.
Establecido con su familia en Cipolletti en donde tuvo su consultorio. Siendo también médico clínico de varios distintos sindicatos.
Se desempeñó en el Hospital Regional de Neuquén desde abril/1947 a junio/1964, y en el viejo Hospital de Cipolletti.
Fue un ferviente radical: cuando se produjo el gran debate y la división entre la Unión Cívica Radical y la Unión Cívica Radical Intransigente, optó por seguir el camino trazado por el entonces Presidente Arturo Frondizi. Así, fue electo primer Concejal por la UCRI y también Comisionado Municipal durante cuatro años, cargo en que se desempeñó aún en época de la dictadura de Juan C. Onganía.
En su gestión: inauguró el primer Plan Hipotecario Nacional y el Barrio 12 de Septiembre, además de otros planes de vivienda; fue el responsable del asfalto de Cipolletti, y de dispensarios en distintos barrios.
Creó la Liga de Intendentes (Allen, Cipolletti, Cinco Saltos y Barda del Medio) con el objeto de oponerse a la ciudad de General Roca, que siempre aspiró a monopolizar las decisiones, como por ejemplo la celebración de la Fiesta Rionegrina de la Manzana.
En su tiempo de intendencia se había logrado que esta fiesta se celebrase un año en cada localidad, pero posteriormente quedó en el olvido.
El Cipolletazo:
En 1969, el gobernador militar de Río Negro, general Juan A. Figueroa Bunge, aprobó el proyecto de construcción de un puente sobre el río Negro, a la altura de Paso Córdova/Córdoba, y de pavimentación de la ruta 6 hasta Bariloche. Lo que ahorraría treinta kilómetros en un tramo de más de 500, sustituyendo a la ruta nacional 22 en el transporte de cargas, y que saltearía a Cipolletti, Allen, Neuquén y otras localidades ubicadas al oeste de Roca. Aspiración que respondía a intereses políticos y económicos de General Roca y del gobierno militar.
En defensa de los intereses locales, el Dr. Salto, se opuso a la medida y acudió a los medios para difundir su opinión.
Con los rumores de un conflicto instalado en la comunidad, un conjunto de vecinos cipoleños se acercó a Viedma e intentó, sin éxito, entrevistarse con el gobernador. Entonces, se dirigieron a la Capital Federal, donde el entonces ministro del Interior, general Francisco A. Imaz, les comunicó que la destitución de Salto era inminente e irrevocable, debido al carácter público que el propio Salto había dado a su disensión con las autoridades militares de la provincia.
En ese momento, se encontraba en Buenos Aires transmitiendo sus inquietudes a la prensa nacional. A su vuelta, una multitud lo recibió en el aeropuerto de Neuquén y lo escoltó hasta su casa en Cipolletti.
Figueroa Bunge respondió con el decreto Nº 721/69, con fecha 11/septiembre, en el que disponía su destitución.
Al día siguiente, mientras se encontraba participando del acto del aniversario de Neuquén, se presentaron en la municipalidad de Cipolletti seis enviados del gobernador para hacer efectivo dicho decreto.
Ante la situación, Salto ganó tiempo para que su secretario informase a los medios lo que ocurría.
Y el pueblo de Cipolletti respondió con una movilización hacia el municipio.
Los comercios e industrias cerraron, los alumnos se retiraron de los colegios y la gente salió a la calle.
A su llegada al edificio municipal, la multitud expulsó a los enviados del interventor y respaldó a Salto en su puesto.
Con la ciudad entera declarada en rebeldía, Figueroa Bunge retrocedió con la destitución de Salto, pero envió a las calles a todos los efectivos policiales de los que disponía.
Durante los días siguientes la ciudad vivió horas de agitación, hubo apagones masivos en la noche, choques, detenciones, allanamientos y heridos de bala.
Salto, buscado por las fuerzas (en el Cipolletazo intervinieron la Policía de Río Negro y fuerzas del Ejército de la VI Brigada de Infantería de Montaña de Neuquén), se refugió en un hotel de Neuquén y, ante la perspectiva de una escalada de violencia en la ciudad, pactó con las autoridades su renuncia, con la condición de que su sucesor fuera nombrado por él.
Luego de una semana de resistencia reunió a su gente y les anunció que iba a renunciar, pero propuso como su sucesor al Dr. Alfredo Chertudi.
Citado en:
Acontecimientos y Protagonistas de la Historia del Neuquén. 2da. Edición
Prof. Lic. Ricardo A. Koon.