GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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domingo, agosto 10, 2025

Carlos Tarifa, testigo del penal “más largo del mundo” inmortalizado por Osvaldo Soriano. Por Beatriz Chávez.

 


Carlos Tarifa, testigo del penal “más largo del mundo” inmortalizado por Osvaldo Soriano.

Por Beatriz Chávez.

En el análisis de la historia oral reciente nos encontramos con valiosos testimonios que dan fe de lo vivido en estas tierras valletanas, y que nos enseñan a recrear su historia, valorar el trabajo de los pioneros que transformaron el valle. La historia de Don Carlos Tarifa es una de ellas. Nacido en Allen el 5 de julio de 1931, sus padres fueron Juan Tarifa (oriundo de Buenos Aires) y Teresa Garbín (proveniente de Almería, Andalucía). Ambas familias se habían instalado en 1907 en Allen y en Ingeniero Huergo, respectivamente.

Formaron su hogar en una quinta en la actual intersección de las calles San Martín y Mitre, por donde pasaba un canal de riego. En ese hogar nacieron Dolores (Lola) casada con Santos del Brío; Raúl (casado con María Carrera), Gladis (casada con Aroldo Bárcena) y Carlos, casado con Nora Álvarez, quien nació en Villa Regina en 1935. Carlos y Nora se casaron en Allen el 22 de octubre de 1955 y tuvieron dos hijos: Mónica y Juan Carlos, y dos nietos Andrés y Franco Buessio. “Los padres de mi madre –narró el hijo, Juan Carlos- fueron Rafael Álvarez (oriundo de Ciudad Rodrigo, Castilla y León) y Julia Santos, nacida en Choele Choel. Nora tiene una hermana Eva “Yaya” viuda de Ramasco que vive en Choele Choel. La familia Santos vivió en una isla del río Negro en Colonia Josefa, en el Valle Medio, y luego se trasladaron a Chichinales donde se dedicaron a labores rurales”. Carlos trabajó de adolescente en los talleres de la familia Santamaría y luego en la usina que Agua y Energía tenía en Allen, y cuyo edificio se desmanteló recientemente.

Carlos Tarifa nos dejó el pasado 26 de junio. Vivió siempre en Allen y le dedicó gran parte de su vida al Club Unión, su gran pasión. Fue uno de los jugadores del emblemático “Penal más largo del mundo” disputado el 12 de diciembre de 1953 entre los clubes Cipolletti y Unión, y que generó varias historias de ficción, como el cuento del escritor Osvaldo Soriano, que relata el encuentro en el que Unión se consagró campeón de la Liga Confluencia; el escritor llamó al Club “Estrella Polar” en la ficción.

La verdadera historia del partido contada por sus protagonistas y las Actas de la Liga Confluencia, había comenzado el 29 de noviembre. Cuando faltaban 8 minutos para la culminación, los equipos empataban 3 a 3, resultado que favorecía a Unión y así se consagraba líder de la Liga.

Pero el árbitro, en una confusa maniobra, cobra córner a favor de Cipolletti, lo que genera la protesta de los simpatizantes de Unión que invaden el campo de juego. La Liga Confluencia resuelve continuar los 8 minutos restantes del partido con el tiro penal en la cancha cipoleña y a puertas cerradas. A los 13 días se reanuda el partido de 8 minutos de duración, que comienza con el penal a favor de Cipolletti, que el jugador pateó fuera del arco. Y así se consagraba campeón el club de Allen”, continuó relatando Juan Carlos.

“Mi papá me ha contado que, luego del fallido penal, los 7 minutos restantes se les hicieron interminables. Los simpatizantes de Unión habían viajado a Cipolletti junto con el equipo en un camión y trataban de mirar desde el techo del vehículo para saber qué pasaba. También contó que, ante la falta de comunicaciones, habían ido a la estación del Ferrocarril para enviar un mensaje a la estación de Allen, porque era la única manera de comunicarse con la afición que los aguardaba”.

Don Juan Tarifa, el padre de Carlos, había integrado la primera comisión directiva de Unión en 1934 y Carlos, además de ser jugador durante varias décadas, también integró la comisión del club. Siempre recordamos los trabajos que hicieron de emparejamiento del terreno para la construcción de la actual cancha y el armado de las primeras tribunas en la década del ’60.

Una historia pionera, atesorada en los álbumes de fotografías y en los corazones de pobladores y familiares, que nos permiten, felizmente, dar testimonio y valorar el legado.

Por Beatriz Chávez.

Carta de lectores publicada en diario Río Negro.

Domingo 10 de agosto ddel 2025.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/carlos-tarifa-testigo-del-penal-mas-largo-del-mundo-inmortalizado-por-osvaldo-soriano/

*** Otras publicaciones hacer click en etiquetas: Beatriz Chávez.

Enlaces de interés.

El cuento de Soriano.

https://guillermopirriargentino.blogspot.com/2010/02/cuento-de-osvaldo-soriano.html

Otro enlace de interés.

https://guillermopirriargentino.blogspot.com/2013/12/efemerides-patagonicas-12-de-diciembre.html

*** Para leer otras publicaciones de Osvaldo Soriano hacer click en etiquetas: Osvaldo Soriano.

martes, junio 24, 2025

24 de junio: FERIADO NACIONAL YÁ... en la ARGENTINA.

 


Cada 24 de junio las comunidades se preparan para festejar la noche de San Juan.

La festividad de San Juan se celebra el 24 de junio, fecha que conmemora el nacimiento de Juan el Bautista, exactamente seis meses antes del nacimiento de Jesús, el 24 de diciembre.

Según el relato bíblico, Zacarías, padre de Juan, encendió una hoguera para anunciar su nacimiento.

“Se celebra en muchos lugares de Europa, aunque está especialmente arraigada en las áreas periféricas: Dinamarca, España, Estonia, Finlandia, Inglaterra, Irlanda, Portugal, Noruega y Suecia. En Sudamérica (donde se acerca al solsticio de invierno) es festejada especialmente en el nordeste de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Venezuela”(Wikipedia).

En la noche de San Juan

Cómo comparten su pan

Su mujer y su gabán

Gentes de cien mil raleas.

-Fragmento de Fiesta de Joan Manuel Serrat-

24 de Junio DEBERÍA SER FERIADO NACIONAL en la Argentina.

Lionel Andrés Messi Cuccittini.

Cumpleaños de Lionel Messi.  

Nace en la Ciudad de Rosario -dirían la gente de Rosario- con gran orgullo: ES ROSARINO.

Con apenas cuatro años, comenzó a practicar fútbol con Salvador Aparicio en el club Abanderado Grandoli, ubicado en el barrio Grandoli, a pocas cuadras de su casa. 

En 1994, empezó a entrenarse en las divisiones inferiores de Newell's Old Boys antes de irse con su familia a España, reclutado por las inferiores del Barcelona. Hizo toda su carrera en el club catalán;  ganó diez ligas, cuatro Champions, tres mundiales de clubes, siete copas del Rey y siete supercopas de España.

Es el máximo goleador en la historia del Barcelona y recibió seis veces el Balón de Oro.

Fue campeón mundial juvenil sub-20 con la Selección argentina en Holanda, en 2005 y tres años más tarde sumó el oro olímpico. Subcampeón en Brasil 2014, resultó elegido el mejor jugador de ese torneo. En 2021 se fue al Paris Saint-Germain.

Ese año ganó la Copa América con la Selección y finalmente alzó la Copa del Mundo en el mundial de Qatar 2022.

Desde 2023, integra el plantel del Inter Miami de la MLS canadoestadounidense. Es también internacional con la selección de Argentina, de la que es capitán.

Cumpleaños de Riquelme.

Uno de los grandes ídolos de Boca: Juan Román Riquelme. Llegó como juvenil desde Argentinos Jr. y brilló desde su debut en primera división en 1996. Al año siguiente fue campeón mundial juvenil sub-20 en Malasia. Fue el cerebro del equipo campeón de todo que dirigió Carlos Bianchi.

Nacimiento de Fangio.

Juan Manuel Fangio nace en Balcarce. Ganó dos títulos de Turismo Carretera (1940 y 1941) con Chevrolet. Tuvo un accidente en 1948 en Perú, mientras corría el Gran Premio de América del Sur que unía Buenos Aires con Caracas, y allí perdió la vida su copiloto Daniel Urrutia. Llegó a Europa para competir en la recién nacida Fórmula 1.

Es considerado por los especialistas como uno de los pilotos de automovilismo más destacados de todos los tiempos, por haber logrado cinco campeonatos mundiales de Fórmula 1 en 1951, 1954, 1955, 1956 y 1957, los subcampeonatos de 1950 y 1953, y ser ganador de las 12 Horas de Sebring en 1956 y 1957.

Nacimiento de Osvaldo Zubeldía.

Nace en Junín, Argentina, 24 de junio de 1927. Fallece en Medellín, Colombia 17 de enero de 1982 fue un futbolista y entrenador de fútbol argentino.

Gol de Caniggia a Brasil.

Gol de Maxi Rodríguez a México.

Fallecimiento del cantante  Rodrigo Bueno

En un accidente de auto en la autopista Buenos Aires-La Plata pierde la vida el cantante Rodrigo Bueno. Tenía 27 años y el último año de su vida. En el accidente también muere uno de sus acompañantes, Fernando Olmedo, hijo de Alberto Olmedo.

Fallecimiento de Carlos Gardel hace 90 años.

Carlos Gardel fallece en un accidente de avión en Medellín, Colombia. La nave que lo transportaba choca con otra en la pista al momento de despegar. Fallecen 17 personas en total. Con Gardel perecen su letrista Alfredo Le Pera y varios acompañantes.

Nacimiento de Ernesto Sábato.

Sabato llegó a la literatura con el ensayo Uno y el Universo, aparecido en 1945. Su primera novela, El túnel, se publicó en 1948. Luego de ensayos como Hombres y engranajes y Heterodoxia, trabajó en su libro más famoso, la novela Sobre héroes y tumbas, que vio la luz en 1961. Escribió Romance de la muerte de Juan Lavalle, que musicalizó Eduardo Falú.

Fallece en abril del 2011.

Nacimiento de Julia Kristeva.

Nace Julia Kristeva en Bulgaria. Filósofa, psicoanalista y feminista, se afincó en París en 1965. Profesora de semiología, es crítica del estructuralismo, con influencias, sobre todo, de Lacan.

Nacimiento de Luis Salinas.

El nacimiento de Luis Salinas nace en Monte Grande. Uno de los músicos más admirados de la Argentina, comenzó a tocar de pequeño. Actuó con artistas como Chico Novarro, Lito Vitale, Hermeto Pascoal, B. B. King, Jaime Torres y Paco de Lucía. Tiene una amplia trayectoria como solista.

Fallece Alfredo Le Pera.

Alfredo Le Pera, nació en  São Paulo, Brasil , hijo de inmigrantes italianos que se mudaron a Buenos Aires, el 7 de junio de 1900. Es conocido como como letrista del cantante de tango Carlos Gardel que contribuyó al éxito de Gardel en el mundo.

Integraron el dúo en la composición de “Gardel y Le Pera”.

En nuestra Argentina, es de uso habitual, cuando se hace algo considerado “grandioso” fanfarronear  diciendo: “soy Gardel y Le Pera con sus guitarristas”.

Gardel y Le Pera estaban llegando al final de una gira promocional de la película El día que me quieras cuando, el lunes 24 de junio de 1935, el avión en el que despegaban del aeropuerto de Medellín , Colombia, se estrelló contra otro avión en la pista, muriendo ellos dos y la mayoría de los demás pasajeros a bordo, incluidos los otros músicos que viajaban con ellos.

Fallece Andrés Cascioli (Revista Humor).
24 de Junio del año 2009, en la Ciudad de Buenos Aires moría Andrés Cascioli.

Nacido en 1936 se inició en el diseño publicitario y la historieta.
En 1972 junto a Oskar Blotta fundaron “Satiricón”.
Cascioli formó un joven grupo de trabajo entre los que se destacaban Tomás Sanz, Carlos Ulanovsky, Mario Mactas, Carlos Trillo, Alejandro Dolina, Carlos Abrevaya, Jorge Guinzburg y Roberto Fontanarrosa.
En 1978, el año del Mundial en la Argentina, nacía la revista “Humor”.
Cascioli era el ilustrador de la tapa.
Cascioli se atrevió a desafiar al gobierno militar con cada tapa, pero solía decir que si no la censuraban era porque no la entendían.
Logró convencer a Aída Bortnik, Mona Moncalvillo, Osvaldo Soriano, Roberto Petinatto, José Pablo Feinmann, Sandra Russo, Horacio Verbitsky y Héctor Ruiz Núñez, que sumaran a sus viejos colaboradores, Dolina, Ulanovsky, Abrebaya, Guinzburg y Sanz.
Lo que las dictadura militar no pudo, lo hizo la democracia, diversos juicios de políticos obligaron a cerrar las puertas de “Humor” en 1999.

domingo, marzo 17, 2024

Osvaldo Soriano, una plaza y un monumento lo recuerdan. El Gordo Soriano, escritor entrañable que vivió en Cipolletti.

El Gordo Soriano, escritor entrañable que vivió en Cipolletti.
Osvaldo Soriano, una plaza y un monumento lo recuerdan.

Visitamos los lugares cipoleños donde se recuerda al famoso escritor, que dijo: “No sé si soy de Cipolletti, pero soy de Cipolletti más que de ningún otro lado”.


*** Por Lic. Vicky Chávez.


Entre tantas historias valletanas que revivimos semanalmente nos trasladamos a Cipolletti en la búsqueda de testimonios. Mantenemos charlas directamente con las familias o, transitando, nos topamos con historia en sus plazoletas, placas, calles.

Rememoro así mis épocas en las que dictaba Didáctica de las Ciencias Sociales en el Instituto del Profesorado, al autor llamado Jean Noel Luc y su obra La enseñanza de la historia a través del medio; salvando las distancias, por supuesto, ya que el autor era francés y el medio era totalmente distinto al valletano. Sin embargo, podemos entender que eso que Luc reconstruyó en su país podíamos hacerlo en nuestro medio local.

Este es el caso de la plaza de Soriano, ubicada sobre la calle Alem casi esquina Mengelle. Una gran tarea del Municipio cipoleño, que ha homenajeado a los habitantes que sembraron progreso en el poblado.

Osvaldo Soriano vivió en Cipolletti al finalizar la década del 50. Concurrió a la Escuela Industrial de la Nación de Neuquén capital, que luego se llamó ENET 1. En escritos anteriores revivimos su paso por la escuela neuquina, y dijimos que a fines de esa década un grupo de jóvenes aspiraba al ingreso a esa escuela.

Entre ellos estaba Osvaldo, que no salió sorteado para ingresar. Su papá trabajaba en Obras Sanitarias de la Nación, con asiento en la ciudad de Cipolletti, y realizó todos los trámites para la creación de otra división en el establecimiento de la escuela. Fue a entrevistar a los papás de los jóvenes que habían quedado excluidos y logró que se abriera un nuevo curso de primer año.


Osvaldo Soriano fue homenajeado por la ciudad. Una plaza lleva su nombre.



Osvaldo vivió en la ciudad rionegrina entre los años 1956 y 1959 en la casa de Obras Sanitarias, ubicada en calles Mengelle y 9 de Julio. A su padre lo iban trasladando a distintos lugares del país con la empresa estatal.

Osvaldo había nacido en Mar del Plata el 6 de enero de 1943. Murió a los 54 años. Fue periodista de reconocidas revistas nacionales como Primera Plana, Panorama, Confirmado, los diarios Eco de Tandil, Noticias, El Cronista, Página/12 y La Opinión. Fue corresponsal de diarios europeos y, principalmente, autor de numerosas obras: No habrá más pena ni olvido. Cuarteles de invierno, A sus plantas rendido un león, Una sombra ya pronto serás, entre muchas más.

Escribió Cuentos de los años felices, donde relata su vida en Cipolletti, la Escuela Industrial, su amigo César Iachetti, con el que se juntaba en el Club Cipolletti a escuchar a Los Ángeles de Perego, músico que animaba las fiestas valletanas. Trabajó en un galpón de empaque. En 1958 su papá le compró una Moto Motom, con la que paseaba con sus amigos.


Escribió una historia sobre Rosebud, el añoso peral del jardín de la casa, donde trepaba cuando estaba triste: tiene un pequeño cartel que dice: “¡¡Osvaldo!! Este fue y será para siempre el peral donde nos contabas tus historias”. Aún está en pie, añoso, con peras mínimas tiradas por el suelo.

La plaza Soriano.

Dentro de la casa, en el patio del edificio de Aguas Argentinas, en Mengelle al 400, se alza el monumento con una placa a su memoria. Y la plaza que lo recuerda está ubicada muy cercana a la casa de Obras Sanitarias que habitó con su familia en Avda. Alem casi Mengelle.

Una vez más nuestro homenaje a un hombre que fuera hijo adoptivo de Cipolletti, que nos legó profundos recuerdos y que en su trayectoria por el mundo del periodismo y las letras, nunca olvidó sus años felices valletanos.

Publicado en LA MAÑANA DE CIPOLLETTI.

Por Lic. Vicky Chávez.

https://www.lmcipolletti.com/cipolletti-neuquen/osvaldo-soriano-una-plaza-y-un-monumento-lo-recuerdan-n1099529

domingo, noviembre 06, 2022

La cultura en las esquinas.

En algunos barrios de la ciudad de Neuquén las calles llevan los nombres de artistas y escritores, y hasta versos de un poema de Neruda.

 

El cantautor español Joan Manuel Serrat se “encontró” este viernes en una esquina de Rosario con su amigo argentino, el escritor y dibujante Roberto “Negro” Fontanarrosa. Las calles de la esquina del mítico bar El Cairo (donde durante años se reunía la “Mesa de los galanes” encabezada por el historietista y sus amigos rosarions) ya no llevarán los nombres de Sarmiento y Santa Fe, sino la de estos dos grandes exponentes de la cultura.

Si hablamos de nombres de calles, los neuquinos podemos enorgullecernos de esquinas emblemáticas como Serrat-Fontanarrosa. Alguna vez una periodista de este diario afirmó que los próceres deberán resignarse al mármol y las arterias de la zona céntrica porque nadie los elegía para nombrar las calles de los nuevos barrios.

Familias que fueron ocupando nuevos loteos en los barrios buscaron que las calles de sus viviendas tuvieran los nombres de sus referentes de la música y la literatura. Así, las familias del plan 99 Viviendas de Valentina Sur nombraron sus calles en homenaje a cantantes y así dicen con orgullo: “Vivo en María Elena Walsh y Cerati” o en “María Elena Walsh y León Gieco”, y contar que el propio cantautor caminó la calle que lleva su nombre y dio un recital en vivo. Acaso el escritor Osvaldo Soriano jamás imaginó en su infancia vivida en el chalet de la calle Mengelle en Cipolletti que más de 50 años después una calle de Valentina Norte Rural llevaría su nombre.

En el barrio Salud Pública, las calles fueron nombradas con versos del poema “Alturas de Machu Picchu” del escritor chileno Pablo Neruda. No hay nada más bello y poético que pararse en la esquina de las calles Estrella Construida y De los Sueños Perdidos.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Imágenes: La Mañana del Neuquén.

https://www.lmneuquen.com/la-cultura-las-esquinas-n963983


jueves, mayo 20, 2021

¿Qué hacés, Negro? 20 de mayo de 1999: fallece Ricardo Gamero más conocido como Mister Chasman.

 

En enero del 2020 Diego Armando Maradona calificó a Trump como “chirolita”,  en una entrevista en la cadena venezolana “TeleSur”.

Después Estados Unidos le negó el acceso al país a Diego Armando Maradona después que este llamara “Chirolita” al presidente Donald Trump.

“Chirola” y “Chirolita” son términos conocidos en la Argentina.

“Chirolita” habla de la idea de un  “títere”, una persona sin autenticidad, vulnerada, forzado a repetir las palabras de otro.

En el sitio Diccionario Latinoamericano de lengua española dice de la palabra “Chirolita”: “Dícese de una persona (habitualmente un funcionario) considerada "títere" de otra. El término, a veces escrito con minúscula, proviene del nombre del popular muñeco Chirolita, creación del ventrílocuo argentino Mister Chasman (Ricardo Gamero).” 

Fuente de información: http://untref.edu.ar/diccionario/buscar.php?q=1124&p=chirolita.

"Chirola" y su diminutivo “Chirolita”  en glosario del lunfardo (que es una jerga originada y desarrollada en Buenos Aires, Rosario y Montevideo) significa: monedita. Una moneda de ínfimo valor. En la Argentina se usaba para nombrar a la diminuta moneda de veinte centavos. Esta palabra puede derivar de “chorlito“, por la expresión española “ser un cabeza de chorlito“, ser un cabeza vacía.

Mister Chasman era el nombre artístico de Ricardo Gamero  nacido en Zárate una Ciudad ubicada en la provincia de Buenos Aires situada sobre la ribera del río Paraná. Nació el 25 de mayo de 1938 y fue el ventrílocuo más reconocido de la Argentina. Un contador de historias como Don Luis Landriscina dueños de un humor respetuoso. Este humor tenía algo de picardía que le aportaba Chirolita sin malas palabras donde no se hablaba ni de política, ni de fútbol, ni de religión. Y Chirolita fue uno de los muñecos más emblemáticos y queridos del espectáculo argentino que llegó a superar en fama al mismo Chasman.

Este dúo fue una de las expresiones más perfectas y armónicas de un ventrílocuo y un muñeco una profesionalidad y estilo único logrado por Ricardo Gamero. Dando espectáculos de gran nivel. Algunos vídeos de youtube dan muestra de ello.

Ricardo Gamero con ocho años presencia el espectáculo de un ventrílocuo en Parque Retiro (Ciudad de Buenos Aires) que lo inspiraría a decidir el futuro de su vida.

Gamero aprendió el oficio de ventrílocuo en el circo del Parque Retiro y a su socio Chirolita de vida, un muñeco de pelo rubio y cachetes colorados, lo creó a comienzos de los años 50 utilizando papel maché. Se dispuso a crear un mono. Mientras le daba forma, descubrió que se parecía más a un niño. Lo llevó a un titiritero para que ajustara el mecanismo y le colocara los brazos. Luego le cosió la ropa, lo puso sobre su regazo.

Cuentan que Gamero tardó unos cuatro años de estudiar, semana a semana, los movimientos del ventrílocuo del Parque Retiro.

Su padre José Gamero era linotipista y quería que su hijo siguiera el oficio. Las múltiples peleas por "el muñeco" provocaron que abandonara el hogar. A los 13 años abandonó el colegio, se mudó a una pensión, y comenzó a trabajar en la calle.

Al igual que otros ventilocuos en las presentaciones “Mister Chasman” se sentaba en un taburete, y Chirolita en la rodilla derecha.

¿Qué hacés, Negro? Así comenzaba el espectáculo cuando Chirolita, prototipo del porteño irónico, mujeriego, canchero, simpático saludaba a Mister Chasman que era un caballero elegante, refinado, culto, que fumaba e intentaba educar al pequeño pícaro, travieso, y desinhibido  y disuadirlo de ejecutar chistes fáciles. Y así Chirolita con esas salidas risueñas se fue ganando el corazón del público.

Aunque existe el relato injusto de que los ventrílocuos hablan con el vientre, Gamero reconocía que su secreto consistía en torcer poco los labios y disimularlo con su cigarrillo.

Ambos usaban vestuario idéntico, con trajes y zapatos a medida.

A fines de los sesenta, Chasman escaló al prestigioso circo internacional Tihany y recorrió países de Nuestra América, ahora afirmado en su show de ventrílocuo.

Adquirió mucha popularidad a lo largo de la década del ´ 70, participando en programas de TV como "Sábados circulares" de Nicolás “Pipo” Mancera, "Sábados de la bondad" de Leonardo Simons, "Domingos para la juventud" conducido originalmente por Orlando Marconi y luego por Silvio Soldán, "Grandes valores del tango" programa conducido por Silvio Soldán y en "Badía & Cía" en los años ´80. 

Chasman llegó a tener su propio programa de televisión  que se llamaba “El mundo de Chirolita”, en Canal Once en 1974 y fue habitual invitado de otros programas de televisión, teatros de revista y en cine en "Los chicos crecen", dirigida por Enrique Carreras en 1976 una película donde actuaba Don Luis Sandrini. Pasando por noches de las viejas boites, el esplendor del teatro de revistas, las reuniones de fin de año de las empresas en momentos de esplendor. Dando espectáculos con un gran respeto al público.

En discos larga duración "aquí está...Chirolita" sello Microfón y "De fiesta con Chirolita".

Estuvo como 18 meses para aprender a encender su cigarrillo con una caja de fósforo mientras charlaba con Chirolita luego usaría encendedores que coleccionaba. Cómo hablaba con él mientras fumaba es una técnica que requiere una combinación de respiración y movimiento muy compleja. Él no llamaba muñeco a Chirolita. Lo llamaba hijo. Y lo trataba de usted. Era una magia. Cuando llegaba a casa entraba una herramienta de trabajo.

Ricardo Gamero tuvo dos hijos. Sandra, de un primer matrimonio, René, de un segundo, y podríamos aseverar que el tercero era Chirolita que lo cuidaba como un hijo, que le dio de comer a la familia por muchos años y hasta lo desplazó a Chasman a un segundo plano por eso Nicolás Repetto en un vídeo de youtube los presenta al revés “Chirolita y Chasman” y Chirolita en son de queja le dice “como me curraste en todos estos años…”. Algo parecido le pasó a Caloi en sus tiras diarias donde Clemente le ganó en protagonismo a Bartolo y al mismo Caloi.

Le decía a su hijo René: “El día que me muera acuérdense que adentro de la valija hay una herramienta de trabajo. Gracias a él comimos durante cuarenta años”.

Tan grande fue la fama de Chirolita que le hicieron un tango “A Chirolita” con letra  de Carlos y música de Alberto Castillo  (Alberto Salvador De Luca) que fuera grabado por el popular Alberto Castillo con el acompañamiento de la orquesta de Ángel Condercuri (1960).

En sus años dorados, tenía póliza de seguro. Cuando viajaba -Chasman paseó su éxito por México, Chile, Perú, Paraguay, Bolivia, Uruguay, Ecuador y España- no despachaba la valija. La llevaba consigo, unida a una tarjetita con sus datos personales en caso de extravío.

La sociedad entre ventrílocuo y muñeco atravesó momentos dramáticos, como cuando en los años 70 Chirolita fue secuestrado y debió pagarse un rescate en el Monumento a los Españoles. En otra oportunidad el maletín que lo guardaba fue robado del auto de Gamero, quien horas más tarde recibió un llamado telefónico. “Nos equivocamos, Chasman, díganos dónde se lo dejamos”. Otro secuestro de Chirolita pero, por suerte, logró recuperarlo. Era su herramienta de trabajo.

Silvio Soldán narró un tercer episodio o la verdad revelada de uno de estos dos casos: “Ha llegado a tenerle fastidio al muñeco. Tal es así que se hizo un autorrobo. Le habían robado la valija con Chirolita. Y no era cierto, era para que la gente se ocupara más de él y menos del muñeco”.

En los últimos años (década de los '90) la nueva dinámica de la televisión de chistes cortos hizo que fuera quedando relegado de la actividad artística por falta de convocatoria laboral. La televisión había cambiado se terminaron esos tiempos de contar historias como hacían este dúo, situación agravada por problemas de salud.

Triste, solitario y final –parafraseando al escritor Osvaldo Soriano- para Gamero. Fumador consuetudinario. Gamero había sido tratado del corazón en la Fundación Favaloro en 1994 y desde entonces eran comunes sus visitas al Hospital Argerich.

El 26 de abril de 1999 ingresó a ese nosocomio para hacerse un examen, no obstante se le detectó un cuadro anémico y una cardiopatía severa que aconsejaron su internación.

El Dr. José Tarzibache, su facultativo de cabecera, afirmó por aquellos días: “Gamero estaba apagado, se quejaba por la falta de trabajo. Todo eso lo llevaba a un gran estado de congoja y por ahí descuidaba su salud”. Un compañero de residencia en el Hospital contaba que “no quería comer siquiera vivir, hasta Chirola lo había abandonado”. Dos semanas atrás, en tren de joda dijo que Chirola siempre le sacaba las mujeres. Esa fue la única que vez que mencionó  a Chirolita.

Allí estuvo casi un mes, incluso que tras una descompensación fue trasladado a la Unidad Coronaria falleciendo el  jueves 20 de mayo de 1999, faltaba poco para cumplir 61 años, y con él además se fue Chirolita para siempre.

Poco años antes  de morir, Chasman registró en el INPI por 1997 el nombre de él y del muñeco para cedérselo a su familia y su esposa Noemí Farías, viuda de Ricardo Gamero é hijos. No hay indicios de la renovación de la marca.

Gamero falleció poco antes del nacimiento del Círculo de Ventrílocuos Argentinos (Civear). Una pena que no haya vivido para ver esta Institución naciente siendo insignia, referente argentino de los vertrílocuos.

Desde la ausencia de su creador, Chirolita descansa en la bóveda de seguridad de un banco según revelaron en la familia.

Alejandro Maly dirigió el filme documental ¿Dónde estás, Negro?, estrenado en 2016, sobre Mister Chasman y Chirolita.

Fuente de información: varios sitios de internet.







jueves, abril 22, 2021

El mundial rionegrino que Soriano nos legó.

 

Luego de partidos intensos y eliminaciones sospechosas, llegan a la final la escuadra alemana y el conjunto mapuche, que se alza con la victoria.


El fútbol es un juego en el que 22 hombres persiguen una pelota y al final siempre gana Alemania”. La frase acuñada por Gary Lineker, delata que jamás leyó a Osvaldo Soriano.

En su cuento “El Hijo de Butch Cassidy”, el marplatense desarrolló una teoría incomprobable, sobre cómo el seleccionado teutón perdió la final del Mundial de 1942 en manos de un ignoto combinado mapuche.

El insólito relato ubica como sede del campeonato las inmediaciones de la represa de Barda del Medio. En dicha región se habían asentado para construir el dique cientos de obreros de distintas nacionalidades: “habían indios mapuches y sobre todo europeos escapados de la guerra… españoles que monopolizaban los almacenes de comida, italianos de Génova, Calabria y Sicilia, polacos, franceses, algunos ingleses que alargaban los ferrocarriles, unos pocos guaraníes… y los argentinos que avanzaban hacia la lejana Tierra del Fuego”.

Soriano siempre se sintió atraído por describir al nativo de estas tierras, habló del Gato Díaz como “un arquero de casi cuarenta, de pelo blanco que le caía sobre la frente de indio araucano” o del comisario del pueblo “como a un morocho aindiado de pelo engominado y cara colorada”.

Con inexactitudes temporales evidentes, aprovecha el paréntesis que existió entre 1939 y 1949 por la Segunda Guerra Mundial, para presentar a la Patagonia como el lugar ideal para disputar el certamen.

“Así los alemanes lanzaron la idea de un campeonato mundial que debía eternizar con la primera llamada telefónica su paso civilizador por aquellos confines del planeta. Nadie recordaba bien las reglas del juego… de manera que lo único prohibido era tocar la pelota con las manos y golpear en la cabeza a los jugadores caídos”.

El árbitro tenía permitido usar revolver para hacer valer su autoridad, los arcos se hicieron de diez metros por dos. Antes de cada partido los hinchas acumulaban pilas de cascotes detrás de cada arco y al final de los enfrentamientos, una vez retirados los heridos, se juntaban las piedras.

Luego de partidos intensos y eliminaciones sospechosas, llegan a la final la escuadra alemana y el conjunto indígena. Jugada en un terreno pantanoso y, luego de múltiples vicisitudes, el equipo mapuche se alza con la victoria, frustrando el llamado telefónico al Fuhrer que ya daba por descontado el título.

La historia narrada en columnas de Página 12 e Il Manifesto de Roma, por un Soriano ya consumado como escritor, durante los mundiales de 1986 y 1990, revela la poderosa influencia de su niñez y adolescencia en su literatura.

Recordemos que para ese entonces ya se habían publicado “No habrá más penas ni olvido” (1979), “Cuarteles de invierno” (1980) y “A sus plantas rendido un león” (1986), siendo el autor argentino más leído tras el regreso de la democracia, con más de un millón de ejemplares vendidos y traducción a distintos países como Italia, Alemania o Polonia.

Ya retornado de su exilio en Francia y durante once años, recurre a la figura de Míster Peregrino Fernández, para de su mano volver a los años mozos.

El Míster ex jugador y técnico iniciado en Confluencia de Cipolletti, luego conquista París, Melbourne y otras ciudades del mundo con su fútbol hiperofensivo y desprejuiciado.

En la reseña, cuando el autor dice visitar a Fernández en un geriátrico de París, le rememora sus goles contra San Martín y Barda del Medio en las canchas más inhóspitas que el fútbol recuerde. Antes de despedirse el viejo entrenador le pregunta ¿de qué se trata el próximo libro, de fútbol? No, trata de los goles que uno se pierde en la vida.

Es que en la literatura sorianesca no hay héroes definitivos. Quizás producto del escaso reconocimiento que en vida recibió de la intelectualidad. Recelosa de su notoriedad, la crítica de la revista Babel a la obra de Soriano fue lapidaria: “No se puede escribir literatura con el banderín de San Lorenzo enfrente”.

Dolido por tales críticas, solía decir que “la literatura argentina es muy solemne, carece de épica y de sentido del humor”.

Afortunadamente en los últimos años muchos grandes escritores han reivindicado su obra. Arturo Pérez Reverte afirmó recientemente: “Creo que la intelectualidad argentina tiene una deuda de honor con Osvaldo Soriano. Yo entendí a la Argentina gracias a él, leyéndolo”.

Pues bien, Soriano con sus cuentos recrea un tiempo mejor, el de su primera novia, el del cine del gordo y el flaco, el del fútbol y sus sueños. El de aquellos años únicos, en que por momentos se sintió un héroe de verdad.

Por Marcelo Antonio Angriman

*Abogado, Profesfor Nacional de Educación Física, docente universitario. angrimanmarcelo@gmail.com

Publicado en Diario "Río Negro", 22 de abril del 2021.

https://www.rionegro.com.ar/el-mundial-rionegrino-que-soriano-nos-lego-1781405/

miércoles, abril 14, 2021

El penal que inmortalizó al Alto Valle.

 

Osvaldo Soriano describe en un breve cuento, con su meticulosa pluma, cómo era el futbol chacarero de fines de la década del 50 en nuestra región.


El penal más fantástico del que yo tenga noticia se tiró en 1958 en un lugar perdido del valle de Río Negro, en Argentina, un domingo por la tarde en un estadio vacío. Estrella Polar era un club de billares y mesas de baraja, un boliche de borrachos en una calle de tierra que terminaba en la orilla del río. Tenía un equipo de fútbol que participaba en el campeonato del valle porque los domingos no había otra cosa que hacer y el viento arrastraba la arena de las bardas y el polen de las chacras”.

Así comienza “El penal más largo del mundo”, un breve cuento en el que Osvaldo Soriano describe con su meticulosa pluma, como era el futbol chacarero de fines de la década del 50.

Prosigue diciendo: “Los jugadores eran siempre los mismos, o los hermanos de los mismos. Cuando yo tenía quince años, ellos tendrían treinta y me parecían viejísimos. Díaz, el arquero, tenía casi cuarenta y el pelo blanco que le caía sobre la frente de indio araucano…Eran lentos como burros y pesados como roperos, pero marcaban hombre a hombre y gritaban como marranos cuando no tenían la pelota, no nos explicábamos como ganaban si eran tan malos”.

Con estas palabras “el gordo” nos sumerge en el microclima de aquellos partidos perdidos, entre canchas polvorientas, clubes de arcas flacas y árbitros dócilmente sobornables por una damajuana de vino.

Mezcla de ficción y realidad, ya poco importa que porción ocupe cada una. Hay nombres de jugadores y clubes reales de aquella época, entremezclados con la fantasía siempre sugerente del escritor.

Quizás en esa intriga irresoluta, se encuentre la magia de que algo ínfimo ocurrido en un rincón de la Patagonia, se transforme en una historia universal.

Pues bien, se sabe que entre 1956 y 1958 Soriano vivió en Cipolletti, cuando su padre fue trasladado, por su trabajo en la ex Obras Sanitarias de la Nación. También que jugó al fútbol en el Club Confluencia y que de tanto en tanto marcaba goles, que guardaba como tesoro en sus retinas.

De hecho, no es casual que escribiera en primera persona el cuento “Gallardo Pérez, referí” y evocara el tanto que lo transformara en héroe de una jornada en la que debieron huir a piedrazos de Barda del Medio. No sin antes haber purgado unas horas de prisión y de cortar yuyos, por haber osado ganarle al inexpugnable equipo local.

En cada uno de sus párrafos el lector imagina y literalmente ve, a cada uno de los personajes. Ya con el leyente en sus manos, Soriano produce la inquietante alquimia de transformar a un don nadie en un semidiós.

Así sucedió con el Gato Díaz arquero de Estrella Polar, quien debió esperar una semana para que se ejecute el penal que definiría al campeón, cobrado por un árbitro epiléptico y de dudosa reputación.

Para practicar en la semana, todos los hombres se habían reunido en la cancha, entre las bardas. Formaban una larga fila para patearle penales con alpargatas, borceguíes y zapatos de calle.

Con toda la presión de un pueblo sobre sus espaldas el golero peinado a la gomina que brillaba como una cacerola de aluminio, se presentó al momento más crucial de su vida deportiva. El que lo colocaría por siempre en el bronce.

El penal a cargo del fibroso Constante Gauna, debió ejecutarse dos veces por el desmayo del árbitro, siendo conjurado por el veterano arquero que atrapó la pelota entre sus manos, cual “niño que saca la sortija de la calesita”.

El escrito además de reflejar la mirada de un minucioso observador, se ha transformado en uno de los cuentos futboleros más ocurrentes y divulgados en la materia.

Un reflejo del valle de aquellos tiempos en el que el autor no escatima referirse sobre las manzanas que empezaban a colorearse en los árboles, el micro de las diez y media proveniente de Neuquén que traía flores para un amor no correspondido, las orillas del río, las dunas o los ranchos de adobe.

Costumbres y folklore de un lugar, recabados por quien supo ser feliz en sus tierras, mientras soñaba con ser el número 9 de su querido San Lorenzo de Almagro.

Verdad o fantasía, eso ya no cuenta. El más fabuloso de los penales, narrado en un cuento de fútbol, tuvo una escenografía única: el alto valle de Río Negro.

Marcelo Antonio Angriman.

* Abogado. Prof. Nac. Educación Física. Docente Universitario. angrimanmarcelo@gmail.com

*** Publicado en Diario "Río Negro".

14 de abril del 2021.

https://www.rionegro.com.ar/el-penal-que-inmortalizo-al-alto-valle-1769511/

jueves, marzo 15, 2018

Perón, Perón, ¿quién era Perón? El peronismo está dividido, no tiene candidatos atractivos, su identidad se ha debilitado: tambalea el gigante político por ERNESTO TENEMBAUM.

A comienzos de la década de los ochenta, la Argentina emergía de una espantosa dictadura militar. A la vuelta de su exilio, un gran escritor llamado Osvaldo Soriano escribió una novela sobre el origen de la violencia política llamada No habrá más penas ni olvido. En una de sus escenas memorables, un joven de izquierda y un matón fascista se disparaban el uno al otro. En el preciso instante en que intercambiaban los tiros, gritaron lo mismo: “¡Viva Perón, carajo!”.
Ese relato tal vez simbolice uno de los rasgos centrales de la política argentina en los últimos 70 años: en el centro del escenario siempre estuvo el peronismo. Con Perón en el país o en el exilio, con Perón vivo o muerto, con el peronismo obedeciendo de puntillas al FMI o enfrentado con las corporaciones empresariales, encarcelando a militares represores o liberándolos, con una cara o con la otra, lo cierto es que el peronismo siempre era, como quien dice, el amo de la política argentina, su identidad madre, su ordenador excluyente.
Pues bien: pareciera que eso está cambiando. O que, al menos, se trata de un esquema que exhibe poderosos síntomas de agotamiento. No sería la caída del muro de Berlín, pero para la Argentina se trata de un bruto cambio de dimensiones históricas.
Algunos datos ayudan a entender por qué es razonable preguntarse si el peronismo sobrevivirá. Dentro de un año y medio habrá elecciones presidenciales en la Argentina. Se sabe que el presidente Mauricio Macri se presentará a la reelección. Solo hay una persona, dentro del peronismo, que puede competir contra él con posibilidad de conseguir un número razonable de votos, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Presentarse, para ella, sería una aventura riesgosa ya que acaba de ser derrotada en octubre pasado por un candidato muy débil, por la sencilla razón de que una mayoría holgada la resiste. Macri atraviesa un mal momento. Aun así, las encuestas que imaginan un escenario de uno contra uno, le adjudican una ventaja superior a los 15 puntos.
Esa pobreza de candidatos se agrava cuando se observa lo que ocurre en el segundo nivel de la política. La fortaleza del peronismo fue siempre la provincia de Buenos Aires. Allí gobierna hoy una joven mujer muy carismática, que es la política más popular del país. Pertenece al partido de Macri.
En esa provincia tan peronista, el peronismo viene de ser derrotado en cuatro de las últimas cinco elecciones y ni siquiera tiene un candidato conocido para presentar. Otras provincias de fortísima tradición peronista, en el interior profundo de la Argentina, son gobernadas desde hace años por partidos locales cuyos caudillos no provienen de las huestes del general Perón.

En los últimos 15 años el peronismo se presentó dividido en dos opciones, y a veces en tres, en casi todas las elecciones. “Si nos unimos, le ganamos a cualquiera”, dicen. Pero la cuestión es que no se unen, ya no para ganar una elección: ni para tomar un café les da.
Algunas personas consideran que la razón de las sucesivas derrotas del peronismo se debe encontrar en las peleas entre los dirigentes, en su personalismo, su mediocridad, en el sectarismo de Cristina Fernández de Kirchner: sería una cuestión de superestructura. Pero tal vez todos esos elementos constituyan los síntomas de una enfermedad y no su razón de ser.
El general Perón forjó en la década de los cincuenta una identidad muy fuerte que se apoyaba en la identificación entre su figura y un período que fue muy feliz para los sectores más humildes de la Argentina. Esa identidad se transformó en un mito con características religiosas y fue tan poderosa que nadie la abandonaba. Durante décadas, la identidad peronista fue la amalgama que incluía a todo aquel que quisiera entrar. Ahí estaba el pueblo: casi no había otro lugar donde ir.
Eso empieza a ser historia frente a un fenómeno actual muy perceptible: la identidad peronista se ha debilitado. En los setenta, quien mostrara la imagen de Perón y Evita ganaba una elección. En los ochenta y noventa, esas efigies eran necesarias, pero ya no suficientes. Ahora ya nadie las muestra, lo que quiere decir que esa tradición no suma votos. En ningún mitin se corea la mítica marchita, esa que decía: “Perón, Perón, que grande sos, mi general, cuánto valés”. Si se le muestra a un joven alguno de los retratos históricos de Perón, seguramente dude de quién es ese señor.
El peronismo hoy no tiene candidatos atractivos, carece de una ideología que aglutine, su identidad se ha debilitado y está fuera del poder. Como mínimo, atraviesa una crisis seria, tal vez la más profunda de su existencia.
Los lugares comunes del peronismo sostienen que es invencible, que tarde o temprano el subsuelo de la patria se expresa y ellos vuelven al poder, que varias veces los plumíferos de turno los dieron por muertos y ellos siempre volvieron. Y, sobre todo, recuerdan una vieja frase de Perón: “No es que nosotros seamos buenos, es que los demás son peores”.
En algún sentido, tienen razón.
Siempre volvieron, contra todos los pronósticos. Por ahora, el gigante de la política argentina tambalea, confuso, atribulado, un tanto envejecido. Haga lo que haga —resucite o muera— será todo un espectáculo, como siempre lo ha sido.