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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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lunes, septiembre 03, 2012

¿Ya no hay gente?


¿Ya no hay gente?

2012-09-03 - Esta es una frase que se escucha frecuentemente en los tambos. Pero, ¿es una sensación o es la pura realidad?

"No hay mano de obra que acompañe en los sistemas de producción como los actuales". Esta es una frase que se escucha cada vez con mayor frecuencia en las empresas agropecuarias de todo el país, y es un hecho de la realidad que ocurre más allá de sus tamaños, de los tipos de producción y de su ubicación geográfica.
DEMANDA INSATISFECHA
Si bien las empresas agropecuarias en estos últimos años han desarrollado sistemas de producción más complejos que responden a un proceso de intensificación, no todas las personas que se desempeñan en estas instituciones y que son quienes implementan estos procesos han evolucionado en el mismo sentido, lo que genera algunas dificultades.
El campo de hoy incluye personas capaces de acompañar con su trabajo a las empresas en su desarrollo y en el logro de objetivos. Desarrollo y trabajo que les permiten crecer y construir su futuro y el de su familia, incluyendo mayores oportunidades para sus hijos. No obstante, en este mismo sistema y ante la posibilidad de generar igualdad de oportunidades, coexisten trabajadores del agro que han tenido dificultades para adaptarse a la demanda de los nuevos sistemas de producción y que hoy su ausencia es sentida por el sector, ya que la mano de obra calificada está en escasez y es necesaria. Esta falta es la que lleva al hecho colectivo y tangible percibido de que "no hay gente".
Según la consultora en recursos humanos Agro Búsquedas RRHH, las demandas recibidas se han duplicado con respecto al mismo período del 2011. Del total de pedidos, las dos terceras partes son específicamente para personal de tambo, concretamente tamberos y ordeñadores. Es claramente en este tipo de explotaciones donde la mano de obra calificada tiene una demanda insatisfecha.
Los puestos que se centralizan en la zona de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos son ocupados en un 35% por postulantes provenientes de Corrientes y un porcentaje muy pequeño, sólo el 10%, por personas que tienen como requisito trabajar cerca de su pueblo de origen; el resto está dispuesto a radicarse en otras zonas para tener un trabajo digno.
Una de las últimas investigaciones formales llevadas adelante por la Encuesta Nacional Agropecuaria (2004) afirma que la disponibilidad de mano de obra en el sector agropecuario está en falta. De un total de 8.100 explotaciones agropecuarias relevadas en el año 2004, el 32% buscó personal (permanente o temporario) y sólo el 24% de ellos expresó haber tenido dificultades para satisfacer esa necesidad. Por otro lado, el 56% de las explotaciones relevadas coincidieron en que "existe escasez de mano de obra agropecuaria". De este 56%, el 47% indica que se debe a "falta de disposición para trabajar porque existen fuentes alternativas de ingresos" y el 38% a que "hay pocos trabajadores calificados para tareas especializadas". Asimismo, los productores con demanda de mano de obra satisfecha, expresaron igualmente la existencia de escasez de mano de obra, lo que de manera explícita permite concluir que "la percepción sobre la gravedad del fenómeno excede su dimensión real".
MOTIVAR DESDE LA ESCUELA
Estas estadísticas -que de haberse actualizado al 2012, seguramente serían aún más preocupantes- ponen en evidencia que se necesita un empuje de gestión para que los trabajadores del agro especializados en oficios ingresen al mercado de trabajo, elijan crecer, mejorar y capacitarse, que si bien depende en gran parte de una actitud personal por querer progresar también depende -y mucho- del entorno en el que se mueven, la realidad social, las "ayudas sociales", y la formación y motivación que se inicia desde la escolarización.
Las nuevas dinámicas y perspectivas han incluido en las escuelas secundarias y agro-técnicas capacitación para que los jóvenes den los primeros pasos previos al inicio de su carrera laboral, dado que las decisiones que tomen a partir de ese momento serán cruciales para su futuro.
Según algunos datos reales de la Argentina tomados del Indec y el Ministerio de Educación de la Nación: de los 514.000 alumnos de nivel primario en escuelas rurales sólo la mitad hace el ciclo secundario (agrotécnico o no). De los jóvenes entre 15 y 29 años del todo el país, el 2,5% vive en zonas rurales y el porcentaje es mayor en Chaco (5%), Corrientes (5%) y Entre Ríos (4%). Por otro lado, el 8% de los jóvenes entre 14 y 20 años ya está casado o en pareja, y si pasamos a la franja etárea de 20 a 24 años, el porcentaje crece al 28% en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos especialmente. Estos datos ponen de manifiesto que los jóvenes rurales desde corta edad asumen la responsabilidad de cuidar de una familia y trabajar, sin tiempo para poder capacitarse o planificar una carrera laboral con mayor libertad, formación y recursos, lo que de hecho repercute en la calidad de la mano de obra del agro.
Este panorama local del campo de la zona central de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos se contrapone con las necesidades, posibilidades y aspiraciones de trabajadores rurales de Formosa, Chaco y Corrientes, que están dispuestos a aprender nuevas tareas y a radicarse en zonas con mejores condiciones de trabajo y remuneración que las que tienen en sus áreas de residencia y para los que es muy difícil darse a conocer.
Por Cecilia Marchisio
Ingeniera agrónoma. Docente de la cátedra de producción lechera de la FAUBA y directora de Agro Búsquedas. Trabajó en tambos en Argentina y en Nueva Zelandia, desempeñándose varios años como encargada con gente a cargo.

Nota publicada en la REVISTA INFORTAMBO.
Fuente de información e imagen: infotambo
http://www.infortambo.com.ar/interna.php?id_editor=4729

martes, marzo 27, 2012

¿Cómo es el asesor ideal?

¿Cómo es el asesor ideal?
¿Un excelente técnico con experiencia… o mejor, un buen extensionista y facilitador? En la búsqueda por descifrar qué demandan los tamberos de un asesor, consultamos en esta oportunidad a Pedro Lacau (h), Jock Campbell y Pen Gunningham, tres reconocidos productores de la zona Oeste de la provincia de Buenos Aires.

Comprensivo, franco y veraz.Para Pedro Lacau (h), productor lechero y propietario junto a su familia de Quesos La Suerte, en Arenaza, partido de Lincoln, un buen asesor tiene que llevar a cabo un trabajo que es apasionante, pero a veces muy duro: "Los asesorados frecuentemente no somos tan fáciles de asesorar y soy consciente de que a veces somos difíciles de soportar. Obviamente debe conocer a fondo su tema, ser inteligente y ser abierto a las ideas de los demás... debe tener claro que seguirá aprendiendo la materia acerca de la cual se encuentra asesorando".
El profesional debe, ante todo, estar dispuesto a compartir con el asesorado la búsqueda de alternativas que no siempre corresponden con su opinión. "Debe ser comprensivo, franco y veraz. Y debe estar dispuesto a crear esas nuevas alternativas, a veces intercambiando con su y sus asesorados", advierte.
Tener imaginación y saber reconocer sus errores forman parte también de sus exigencias. "Debe tener en cuenta que en la empresa que está asesorando se llevan a cabo otras actividades que pueden interferir o potenciar la actividad de la cual él es especialista. Debe ser comprensivo y de buen trato con la gente que trabaja, debe tener compromiso con la empresa... y si hace todo esto, el asesoramiento siempre desemboca en amistad", concluye Lacau.
Debe ayudar a pensar.Para Jock Campbell, de establecimiento El Jabalí, en Carlos Casares, el asesor ideal es una persona que detecta los verdaderos objetivos de la sociedad o empresa en la que trabaja, y responde a los mismos procurando que se realicen. Para eso necesita tiempo, paciencia y una buena dosis de tacto diplomático: "Esto es importante porque el profesional va a detectar no sólo oportunidades sino también debilidades. El proceso que debe utilizar es de ayudar a pensar y a despejar faltas de claridad. El asesor hábil transita el proceso gradualmente, `una cosa por vez´. Por último, como todo empresario de éxito necesita crecer, el asesor ideal procura estimular y orientar con prudencia ese afán", asegura convencido.
Flexible pero firme en sus convicciones
Hace más de 20 años que Pen Gunningham se dedica a la producción lechera en la zona de General Villegas. Para él, el tema de asesoramiento podría ser tratado "en forma general y resumida", o más extensamente, considerando los diferentes niveles de asesoramiento: el asesoramiento a nivel de CREA, grupal y general; el asesoramiento individual, general o en materias específicas; el asesoramiento contable e impositivo; el de Mercados y reuniones informativas; y el asesoramiento climático.
Para los primeros tres tipos, Gunningham destaca la importancia de la compatibilidad y buena relación humana entre el asesor y el productor -"que muchas veces puede llevar a un nivel de amistad"-, así como la necesidad de que el productor tenga claro qué es lo que requiere del profesional. "Muchas veces no lo tiene, en cuyo caso el asesor debe ayudarlo a aclarar sus necesidades", indica.
Si bien los requerimientos de un asesor particular pueden ser muy variables, según su rol sea general o específico, y según el grado de complejidad del planteo de campo, el productor de Villegas se anima a trazar algunas cualidades que considera necesarias para todos: "Además de la compatibilidad con su asesorado, un buen profesional debe contar con conocimientos e información técnica actualizada suficientes para el nivel requerido. Debe adecuarse a las posibilidades del campo y del producto. Debe tener capacidad práctica en la implementación de su asesoramiento técnico. Y muy importante, debe tener mentalidad clara con planteos los más sencillos posibles. Por ejemplo, no sembrar veinte variedades distintos de algún cultivo ni cambiar la dieta de las vacas todas las semanas".
Para Pen, es también importante que el productor cuestione o pida explicaciones al asesor: "En caso que la actividad principal del dueño del campo no sea esa, tiene que pedir explicaciones y justificaciones de su accionar. Si el productor tiene experiencia, tiene que discutir y compartir las decisiones... pero obviamente, sin llegar al extremo de que el asesor quede inhibido de expresar y probar sus conocimientos profesionales", advierte.
"La pregunta original de Infortambo fue "¿cómo se imagina el asesor ideal?". La respuesta resumida podría ser: simpático y bien educado, de buena presencia, con un sólido nivel técnico y contactos informados en todas las especialidades, práctico y adaptado a la realidad, flexible y a la vez firme en sus convicciones... En otras palabras, un profesional `Super Man´", concluye Gunningham.
Por Ing. P. A. María Luz Urruspuru.
REVISTA INFORTAMBO.
Publicado por http://www.infortambo.com.ar/ el 20-3-2012.