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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

jueves, enero 05, 2012

PASO CÓRDOBA, EL LEGADO DE UN ESPAÑOL VISIONARIO.


La lamentable, inesperada y confusa muerte del gobernador de la provincia de Río Negro, Carlos Soria ocurrida en su chacra ubicada en la zona de Paso Córdoba que es un barrio alejado de la Ciudad de General Roca trajo aparejado que medios de comunicación la difundieran como Córdoba o Córdova.Paso Córdoba se la denomina también como Paso Córdova, Paso Córdoba, Barrio Paso Córdoba, o barrio Paso Córdoba. Los roquenses la denominan y escriben: Paso Córdova.
Ahora bien:
¿Por qué se denomina así?Antonio Córdoba era un inmigrante nacido en Vigo (España) el 7 de abril de 1.870. Pertenecía a una pudiente familia de Galicia graduado de bachiller y licenciado. Llegó a la República Argentina en su juventud y trabajó en la provincia de buenos Aires en una estancia donde fue conociendo las costumbres y trabajos del campo. Por 1894 llegó a Fuerte General Roca que era una guarnición militar, trabajando en la firma de Esteban Amoretti. Luego asociado a Antonio Algán y Estampa nace la firma "Antonio Córdoba y Cía" que se la conoce como "Algán y Córdoba".
Después de la gran inundación producida en 1899, emplazó un comercio, “Antonio Córdoba y Cía.”, en la orilla sur del río Negro, en un lugar alto en las inmediaciones de un vado que se denominaba “El Paso”. Allí se ubicaron depósitos, herrerías, panaderías y se establecen sucursales (unas 11 en sus mejores años) entre Marquinchao y Fuerte General Roca. Entre las sucursales se encontraban las de El Cuy,cerca de Mencué, Pitralco,Lagunitas.
Desde la orilla sur del río Negro construyó la huella de un camino que llegaba a la planicie, lo que motivó el cruce de mercaderías de una ribera a otra a través de botes.
En 1907 se instala la casa de "Córdoba y Cía" en la ribera sur del río.
En 1908 estableció un servicio de balsas para unir las dos orillas del río Negro regenteando luego el peaje por varios años. En estas actividades hay que mencionar a uno de los pioneros de la actividad comercial valletana Celestino de Hierro que fue uno de los principales ayudantes en la instalación de la balsa y que trabajó en los negocios de Antonio Algán Estampa y Antonio Córdoba.
El puente de hormigón armado de Paso Córdoba que es uno de los más importantes que cruzan el río Negro y con la habilitación del tránsito permanente, el 23 de junio de 1969 desaparecieron los inconvenientes que traían aparejado en servicio de la balsa, que si bien cumplió a principios del siglo XX un importante servicio con el discurrir de los años comportaba serios riesgos, tardanzas.
La piedra fundamental de la obra fue colocada por el ex Presidente Dr. Arturo Umberto Illia, el 18 de octubre de 1964, siendo gobernador de la provincia de Río Negro, Dr. Carlos Christian Nielsen ubicado a unos doce kilómetros aprox. de la Ciudad de Gral. Roca. La habilitación se dispuso al finalizarse los trabajos de pavimentación del camino de acceso. Este puente logra una rápida vinculación entre la Ruta Nacional 22 y la ruta 242 que comunica con las localidades de la postergada linea sur rionegrina y del Alto Valle con la Ciudad San Carlos de Bariloche y el Bolsón a través de las rutas 242, 40 y 23.

(*) Fuente referencial: "La balsa de paso Córdoba: Relaciones comerciales" de Esther L. Maida.

SOBRE EL APELLIDO CÓRDOBA.
Que el apellido Córdoba está confirmado que se escribe el apellido así: Córdoba pero lo escriben y vuelven a escribir con "v" corta. Y quizás, por costumbre o por creer que se escribe así, seguirá así siempre. Y con el discurrir del tiempo se convierta en uno de los rasgos distintivos de los habitantes de General Roca y formen parte del folclore de los roquenses que lo defenderán contra viento y marea.


UBICACIÓN:Para llegar a Paso Córdoba se debe tomar la Ruta Nacional 22 hasta la rotonda, intersección con la Ruta Provincial N° 6. Se debe girar hacia el sur y luego recorrer unos diez kilómetros entre alamedas y chacras, se accede al puente Paso Córdoba; puerta de acceso al área protegida Paso Córdoba de jurisdicción municipal.
El área Protegida Paso Córdoba se creó en 1997 por Ordenanza Municipal N°2.583 de la Municipalidad de Gral. Roca con el objetivo de conservar el ambiente natural y modificado al sur del río Negro, para uso público con fines científicos, educativos y recreativos. Atractivo donde se dan cita los roquenses y visitantes para tomar mate entre amigos o familiares, para las caminatas, practicar actividades deportivas o realizar actividades artísticas como la fotografía y la pintura. El río confiere un marco magnífico para esta formación geográfica y contrastra con el verde de las chacras cercanas. Este sitio tiene rocas sedimentarias de diferentes eras (Mesozoico, cretásico (120 millones de años) y cenozoico, período terceario (55 millones de años en adelante). En el suelo se pueden llegar a encontrar caracoles marínos, madera petrificada. Las aves caracterízticas son los jotes, águilas moras, entre otras. La flora típica de las tierras patagónicas son la jarilla, alpataco, coirón, jume, uña de gato, zampa, calapiche, molle, cactus, matacebo.
Paso Córdoba, el legado de un español visionario.
Antonio Córdoba fue un inmigrante español que llegó a Roca a principios del siglo XX y su pujanza y visión de negocios lo llevaron a descubrir un nuevo paso sobre el caudaloso río Negro y luego, en sociedad, construir y poner en marcha la balsa para llegar con mercancías a la Región Sur. Por una inexplicable confusión, todavía se ven letreros oficiales mal escritos cuando hay abundante documentación histórica que prueba el error.


Don Antonio Córdoba y su esposa, Julita Moreu, rodeados de los diez nietos que les dieron sus cuatro hijos.Aunque hay documentos de la época como partidas de nacimiento, libros de historiadores roquenses reconocidos, y hasta una carta manuscrita de Antonio Córdoba publicada en este diario, se observa todavía en letreros viales y en otros del Área Protegida municipal, en mapas, en el indicador del Destacamento Policial recientemente acondicionado y en algunos documentos oficiales un error de grafía al escribir "Paso Córdoba" con "ve labiodental o corta", sin ningún tipo de fundamento, error reiterado por deformaciones de uso. La visita en el verano pasado y por primera vez de su nieto Jorge Córdoba –residente en Buenos Aires– a Roca y a la zona rural que lleva el nombre de su abuelo, donde él mismo pudo ver "Córdova" en algunos indicadores, refuerza la necesidad de que se enmiende definitivamente este error de parte de los organismos oficiales como una revalidación histórica a la memoria de este gallego emprendedor.El balsero del apellido cambiado.Andaba siempre vestido de gaucho porque era un hombre sencillo don Antonio. Llegó a Roca en 1906, para iniciar su actividad como comerciante. Tiempo atrás había salido de Vigo, España, sin más equipaje que mucho coraje y esperanzas inciertas. Había dejado su título universitario de "bachiller español". Su familia era ilustrada.
Para don Córdoba, como para tantos otros, el viaje se convertía en un duro y doloroso rito de iniciación al revés. Un alejamiento de la propia identidad social y afectiva. A la angustia del desarraigo se sumaban las condiciones generalmente penosas del viaje. Una vez finalizado éste, podían hacer uso de la oportunidad de quejarse en la Dirección de Migraciones. Los inspectores escuchaban y registraban muchas veces esas quejas, pero poco o nada cambiaba luego .
Pero este inmigrante no se quejó al llegar al puerto de Buenos Aires. Tenía el firme propósito de hacer todo lo que sea posible para el progreso y porvenir de las nuevas tierras. También traía algún dinero como para empezar, a diferencia de otros viajeros que venían "con lo puesto".
Resultó ser un comerciante dinámico y progresista este gallego. Y al poco tiempo de llegado al pueblo se asoció a don Antonio Algan y Estampa, un español próspero llegado unos años antes, formando la firma comercial Algan & Córdoba.
Con algo más de treinta años entonces, lo describían como una persona que, a pesar de su visible ilustración ante quien lo tratara –hablaba varios idiomas–, se había identificado rápidamente con las costumbres y modalidad criollas, las que admiraba, adaptándose enseguida al ambiente rudo y pintoresco que se respiraba en el pequeño caserío roquense y su zona rural.
Cuidaba personalmente de su tropilla de caballos gateados de cola negra y madrina oscura con cencerro de plata, los mejores "pingos" de la región.
Con ellos realizaba sus viajes continuos a la "campaña" comerciando mercadería, "frutos del país", ganado en pie.
Además de su casa de negocios en Roca abrió sucursales –hasta doce– en El Cuy y en los parajes Pichralco, Lagunita y Michihuao, entre otros centros ganaderiles de importancia de la época. Así como hoy las grandes cadenas de supermercados instalan sus locales en distintas ciudades, en esa época también fue necesario abastecer a los antiguos y nuevos pobladores que iban surcando las más abruptas regiones de esos territorios al sur patagónico. Y don Antonio tuvo esa visión comercial desde el principio.
Tenía tropa de carros propia y mulas de servicio, casi quinientas, lo que demuestra su pujanza. A pesar de atender personalmente su tropilla supo rodearse de capataces fieles, gauchos parejos, valientes y decididos. A ellos les agradece en una carta con fecha en 1942, que alguien acercó a este diario y que fue publicada en agosto de 1951.
Facsímil de la partida de nacimiento de uno de los hijos de Antonio Ramón Córdoba y nieto del pionero don Antonio Córdoba. En el folio oficial del Registro Civil de Buenos Aires se advierte que el apellido figura claramente como "Córdoba" y hay además firma al pie, de puño y letra, con idéntica ortografía.En 1912 viajó otra vez a España, pero esta vez para desposar a una encumbrada señorita, Julita Moreu, muy enamorada y valiente para dejar los lujos y comodidades hogareñas. Don Antonio mandó entonces a construir un chalet en El Cuy para la futura familia. Al año siguiente en el vecindario roquense nació el primer hijo, Antonio Ramón Córdoba, el 24 de enero de 1913, según consta en la partida de nacimiento obrante en este archivo. Ya radicado en Buenos Aires, nacieron luego Ramón (militar), Julio (1918) y María Ester (1920), la única mujer, que aún vive en Nueva Palmira, Uruguay, con noventa años. En ese pueblo uruguayo falleció en diciembre de 1969 su esposa Julita.

El paso de Don Córdoba.
Primero fue el paso, y luego la balsa lo que don Antonio construyó, en la zona que hoy es Paso Córdoba. Cuando empezó a comerciar en 1906 existía La Providencia, el primer paso que cruzaba el río Negro hacia el sur, frente al Pueblo Viejo (luego llamado Paso de Viterbori, por otro comerciante pionero del transporte). Paso La Providencia se había convertido en un villorrio con posada, comedor, despacho de bebidas o "boliches", herrería, carnicería, peluquería, y hasta una casa de tolerancia dicen. Como todavía no había balsa, el río se cruzaba ahí en botes muy grandes y en otros más chicos. Los voluminosos carros se desarmaban para subirlos, junto con la mercadería, y en la otra orilla se armaban en la herrería. Las bestias eran pasadas a nado y se perdían muchas cabezas arrastradas por la correntada. Cuando todo estaba listo, se iniciaba el largo viaje hacia el sur.
A todas luces el servicio era poco práctico, arcaico, pero único e indispensable.
Y es aquí donde empieza a intervenir don Antonio Córdoba, como dijimos visionario y progresista y con muchos intereses comerciales.
No le servía ese paso y, gran conocedor de cada uno de los vericuetos "bardenses" a raíz de sus continuos viajes a las sucursales, inicia entonces una exploración para buscar una nueva ruta, más directa, con senderos más accesibles. Y la encontró: personalmente, y como Hansel y Gretel con los mendrugos de pan, fue marcando dónde debería ir el nuevo camino. Y no sólo eso: hizo una "simulación" ordenando a su fiel capataz surcar con los pesados carros con sus mulas la nueva "ruta", con encargo de ir cambiando o arreglando los tramos intransitables.
Tras la proeza, don Córdoba y su joven encargado principal Celestino Del Hierro (con los años su principal biógrafo testimonial y defensor de la manera correcta de escribir el apellido Córdoba) demarcaron y trazaron la bajada, frente a nuestra ciudad, hoy la carretera oficial firme y segura y el primer camino.
Con el trabajo de una veintena de hombres, entre ellos mineros españoles especializados en la detonación de dinamita para romper las rocas, con muchas carretillas y palas, mucho sudor y la dirección de su diseñador, él mismo, se pudo terminar el nuevo paso.
Al mismo tiempo, su firma Algan & Córdoba, previa autorización del Ministerio de Obras Públicas de la Nación mediante decreto del 2 mayo de 1908, mandó construir la primera balsa que cruzaría el caudaloso río. Era de madera de un metro de calado con seguras barandas y con una plataforma al costado de maroma para el comando de la misma. Tenía una capacidad para un carro cargado con los animales de tiro y su personal. Los hermanos Palacios fueron los constructores, que venían de hacer otra en Choele Choel. Todo el gasto fue solventado por la firma, sin recibir ninguna ayuda oficial.
Camino y balsa se terminaron a los pocos meses: finalizando 1908 hubo un gran asado criollo con motivo de la inauguración. Don Antonio quería festejar a lo grande. Hubo muchísimos invitados, gente importante y hasta personajes venidos de Neuquén, y de la otra, humilde y anónima: sus peones. Hubo cruce en balsa para todos y paseos por las interesantes instalaciones del nuevo paso, que con justicia pasó a llamarse por costumbre y luego oficialmente Paso Córdoba, con "be" labial, como su apellido, y en su homenaje.


* Fuentes consultadas: "Historia de la fundación y progreso de General Roca", Tránsito L. Toledo, 1972; "La Balsa de Paso Córdoba", en "Inmigrantes en el Alto Valle del Río Negro", Esther L. Maida, Publifadecs, 2004; artículos en diario "Río Negro" de 16/8/51, 20/10/64, 5/5/65, 1/11/1976; Decreto Nacional M.O.P. 2/5/1908; "Guía Comercial Edelman", José Edelman, 1924; documentos familiares aportados por Jorge Córdoba (nieto).Autora: Ana María Alonso. Imágenes de la misma.http://www.rionegro.com.ar/diario/rn/nota.aspx?idart=588545&idcat=9521&tipo=2


FOTOS DE PASO CÓRDOBA O PASO CÓRDOVA.


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