4 DE FEBRERO DE 1898 NATALICIO DE RAÚL SCALABRINI ORTIZ.
Por Revisionismo Historico Argentino.
FORMACIÓN, MÉTODO Y VOCACIÓN DE VERDAD.
Raúl Scalabrini Ortiz nació el 14 de febrero de 1898 en
Corrientes. Hijo del científico Pedro Scalabrini, heredó un método de
observación riguroso y casi experimental. No fue un ideólogo improvisado: fue
un investigador que aplicó precisión técnica al estudio de la política y la
economía.
Agrimensor de profesión, trasladó esa lógica geométrica al
análisis nacional. Medía, comparaba, verificaba. Su pregunta central no era
retórica sino estructural: ¿quién controla los resortes económicos del país?
Desde joven transitó ambientes de izquierda y también
círculos nacionalistas, pero pronto comprendió que el problema argentino no cabía
en esquemas importados. Ni marxismo dogmático ni conservadurismo aristocrático:
la cuestión era nacional.
LA DIMENSIÓN LITERARIA: EL ALMA DEL PORTEÑO.
Antes de convertirse en el gran denunciante del coloniaje
económico, fue escritor. En El hombre que está solo y espera realizó un estudio
casi poético del espíritu porteño. No analizaba estadísticas; analizaba
conciencias.
Allí aparece su idea del pueblo como sujeto silencioso que
observa, recuerda y finalmente actúa. Decía:
“El pueblo escucha, mira, coteja y continúa en silencio su
tráfico habitual.”
No era romanticismo. Era intuición histórica.
LA DÉCADA INFAME Y EL DESCUBRIMIENTO DEL COLONIAJE.
El golpe de 1930 fue la revelación. Renunció a su puesto en
La Nación y comenzó la investigación que culminaría en Política británica en el
Río de la Plata. Su conclusión fue demoledora: Argentina funcionaba como una
estructura organizada para beneficiar al capital británico.
Ferrocarriles, frigoríficos, banca, seguros, comercio
exterior: no eran actividades aisladas, eran piezas de un engranaje. Su método
era simple y letal:
“Rastreando el dinero se descubren los verdaderos motores de
la política.”
Y su definición más contundente:
“Lo extranjero aquí
no es el hombre. Lo extranjero es el capital esclavizador.”
Con una sola frase desmontó tanto la xenofobia como el
liberalismo ingenuo.
FORJA.
En 1935 se integró a FORJA junto a Arturo Jauretche. Allí
desarrolló una idea central: la Argentina no era solo colonia económica, era
colonia pedagógica. La dominación operaba también en la historia oficial, en la
prensa, en la educación.
Decía:
“La historia argentina es la historia de una larga intriga
diplomática.”
“La prensa no necesita mentir; le basta callar.”
Comprendía que el diario no convence: impregna. Que la
colonización mental precede a la económica.
LA SOBERANÍA COMO ESTRUCTURA Y NO COMO DISCURSO
Para Scalabrini la soberanía no era una proclama. Era
estructura. Sin control del transporte, de la energía, del crédito y del
comercio exterior, la independencia era una ficción jurídica.
“Donde no hay independencia económica no puede haber
soberanía política.”
Por eso sostuvo que la economía es el esqueleto de la
política. Si el esqueleto está subordinado, el cuerpo entero se arrodilla.
EL 17 DE OCTUBRE Y LA IRRUPCIÓN DEL SUBSUELO.
El 17 de octubre de 1945 confirmó sus intuiciones. Vio al
pueblo emerger como sujeto histórico. Tras dialogar con Juan Domingo Perón
sobre la necesidad de nacionalizar los ferrocarriles, celebró la medida de 1947
como acto estructural de independencia.
Apoyó al gobierno popular, pero nunca fue cortesano. No
ocupó cargos ni buscó beneficios. Cuando consideró que su crítica podía
perjudicar el proceso, se retiró en silencio antes de 1955. Lealtad sin
obsecuencia.
EL REGRESO DEL ESQUEMA DEPENDIENTE.
Tras el golpe de 1955 denunció el Plan Prebisch y la
restauración financiera. Más tarde, cuando el gobierno de Arturo Frondizi firmó
contratos petroleros con capital extranjero, volvió a advertir que la
estructura colonial reaparecía bajo nuevos ropajes.
Su diagnóstico era claro:
“El capital extranjero no viene a colaborar; viene a
organizar el país en función de sus propias necesidades.”
“Los pueblos coloniales trabajan para enriquecer a otros
pueblos y se empobrecen en la medida en que producen.”
No era consigna: era balance contable.
EL PUEBLO COMO SUJETO HISTÓRICO.
Scalabrini rechazaba el desprecio elitista hacia las masas.
Sostenía:
“El pueblo no se equivoca; es llevado al error.”
Para él, el problema argentino no era moral ni racial: era
estructural. Cuando el pueblo parecía equivocarse, era porque operaban
mecanismos de manipulación económica y cultural.
SU LEGADO
Su pensamiento fue matriz del pensamiento nacional del siglo
XX. No fue un comentarista de coyuntura: fue arquitecto conceptual. Cada debate
sobre deuda externa, control del comercio exterior o soberanía energética lleva
su impronta. Enseñó que la economía no es un misterio técnico:
“Estos asuntos son
tan simples que están al alcance de cualquier niño. Solo requieren saber sumar
y restar.”
Despojó al poder financiero de su aura sagrada.
REFLEXIÓN FINAL.
Raúl Scalabrini Ortiz no fue un opositor circunstancial ni
un oficialista complaciente. Fue un centinela. No denunció solo contratos
injustos: denunció una forma de mirar la Argentina con ojos prestados.
Mientras la Argentina discuta deuda, soberanía, control del
comercio exterior o subordinación financiera, Scalabrini no será recuerdo: será
presente.
Porque la verdadera independencia como él enseñó no se declama.Se estructura.
*** REVISIONISMO HISTÓRICO ARGENTINO.
*** Autor: Damián Leandro Zanni.

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