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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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domingo, septiembre 08, 2024

Colonia Suiza celebra su 129º aniversario: historia de pioneros. Hoy domingo 8 de septiembre se celebra el 129º aniversario de la fundación de Colonia Suiza.

Colonia Suiza celebra su 129º aniversario: historia de pioneros.

Los 14 hijos que tuvo don Eduardo Goye.

Por Susana Alegría.

Hoy domingo 8 de septiembre se celebra el 129º aniversario de la fundación de Colonia Suiza, la pintoresca aldea de montaña. Además se cumplen 120 años del arribo a ese lugar de Eduardo Goye, quien llegó con 17 años.

En 1895 se conformó una colonia de suizos, a partir de la migración amparada por el Estado Nacional. Los hijos de Henriette Goye-Borgeat y Joseph Goye, asentados en Victoria, Chile, fueron los primeros helvéticos que se establecieron en la región. Ellos fueron Félix y Camilo Goye, tiempo después su hermana María y su primo Eduardo. Estos primeros pobladores con enorme esfuerzo fueron construyendo lo que hoy se conoce como Colonia Suiza.

Néstor Andrade, nieto de Eduardo, muestra orgulloso la carpeta de su historia. Foto de Matías Garay.

Néstor Andrade comentó cómo y cuándo fue la llegada de su abuelo, muy pocos años después. “Se llamaba Eduardo Goye, como quedó huérfano en el Cantón de Valais sus tíos lo mandaron a buscar y se vino solo a Argentina, tenía 17 años” comenzó narrando.

Llegó a Buenos Aires y fue en tren hasta Cármen de Patagones y desde allí en carreta hasta la zona de El Boliche Viejo. “Se quedó a hacer noche pero en ese lugar se hospedaban pistoleros, hubo una pelea y una bala le pegó en la ingle”. Fue traído a Colonia Suiza pero por las heridas recibidas, debió ser llevado hasta un hospital en Puerto Montt para su recuperación, donde permaneció tres meses internado.

Elisa y Eduardo, una vida juntos trabajando el campo.

Lote pastoril.

Una vez recuperado, Eduardo Goye se radicó en el Lote 86, lugar que le asignaron en 1907 sus abuelos luego que el gobierno argentino les concediera esas tierras a los inmigrantes para que fueran trabajadas.

Es un sector que está aproximadamente 800 metros más adelante del puente del arroyo Casa de Piedra, por el camino viejo a Catedral, acceso alternativo a Colonia Suiza. “Tengo todavía el certificado de Tierras de Nación, plantó más de 400 frutales, tenía sus ovejas, vacas y  bueyes, era la condición para oficializar sus tierras”. 

El lote de Eduardo comenzaba en la punta del lago cerca del camping Hueney Ruca hasta el vado viniendo para Bariloche, hasta donde actualmente está la tranquera  amarilla que mucha gente toma como punto de referencia.

Luego conoció a Elisa Cretton, que tenía 15 años, se enamoraron, se casaron y tuvieron 14 hijos. “Todos trabajaban la tierra sin un día de descanso, sembraban trigo, papas, tenían cerezos, ciruelos y manzanos”.

Néstor intenta mantener presente la historia de Colonia Suiza y particularmente la de su abuelo Eduardo. “Fue una persona muy querida, falleció en 1964 cuando tenía 78 años, mi abuela partió mucho más joven, en 1956”.

A pesar de que Elisa murió cuando él tenía 6 años guarda hermosos recuerdos y tenía 14 cuando partió su abuelo. Sus primeros meses de vida fueron en Colonia Suiza y después se mudamos al lado de la casita rosada del Gutiérrez, de la familia Felley. “Nunca me voy a olvidar de los desayunos que nos preparaba, la leche recién ordeñada, dulces y tortas llenaban la mesa”.

Eduardo nunca habló bien el castellano, “pero con la mirada te decía todo, el cariño, los retos y sobre todo, el respeto pero una persona muy buena”.

Con esfuerzo familiar fueron haciendo patria.

Crecimiento.

El crecimiento de Colonia Suiza fue muy veloz. “Cuando falleció mi abuelo ese lote se dividió entre los 14 hijos, lamentablemente la mayoría vendió, entonces se fue perdiendo la esencia y lo que es peor, nuestra historia”.

Atrás quedaron los tiempos de moler a golpes el maíz para las aves, de correr jugando entre las ovejas o intentar pescar en la costa del lago. “Me gustaría volver a vivir todo eso pero es imposible, ahora solo nos queda aprender un poco de tecnología para no quedar descolgados de la actualidad”.

Néstor armó una carpeta con fotos antiguas, textos describiendo el pasado y la  documentación de esa época, incluso detalla el origen del apellido Goye. Información de una historia que sueña con mantener siempre presente.

Intenta que las nuevas generaciones conozcan el pasado de Colonia Suiza. Foto de Matías Garay.

Publicado en EL CORDILLERANO de San Carlos de Bariloche.

https://www.elcordillerano.com.ar/noticias/2024/09/08/197082-colonia-suiza-celebra-su-129-aniversario-historia-de-pioneros

lunes, noviembre 01, 2021

La radicalización del lonko Jones Huala.

La radicalización del lonko Jones Huala.

UNA CRÓNICA DE CÓMO LLEGÓ LA VIOLENCIA POLÍTICA A LA PATAGONIA ARGENTINA.

Por CLAUDIO ANDRADE

31 de octubre de 2021

El conflicto mapuche como lo conocemos ahora no existió hasta que el kirchnerismo hizo su aparición en la escena cultural y social de la Patagonia. Antes de eso, “el conflicto” era sobre todo una discusión entre descendientes y el Estado argentino o terratenientes, un reclamo no demasiado intenso aunque permanente, un alegato de complejas derivaciones judiciales. Pero no había amenazas ni mucho menos violencia de parte de los bandos en oposición. Muy lejos de los ataques que hoy todos conocemos.

En su génesis más contemporánea, el conflicto se funde con la biografía del lonko Facundo Jones Huala y su declaración de guerra a la Argentina, con los intereses de otras familias de origen mapuche que especulan con el negocio inmobiliario, y las urgencias de la clase política que requería desestabilizar un gobierno como el de Mauricio Macri. Desde esta perspectiva, el conflicto mapuche en su modo violento es absolutamente reciente: más allá de los reclamos que pudiera haber, desde la Conquista del Desierto hasta hace unos pocos años los hechos de violencia eran inexistentes.

En 2015 Facundo Jones Huala decidió ocupar un sector de 1200 hectáreas en Leleque, una estancia de los Benetton, junto a un grupo variopinto de seguidores. La mayoría de ellos eran jóvenes desocupados de raíces mapuches provenientes del barrio San Ceferino de Esquel, entre molestos y furiosos por la enorme extensión que poseían y poseen los empresarios italianos en el sur. Cerca de un millón de hectáreas pertenecen a la Compañía de Tierras Sud Argentino S.A., de los Benetton, de Chubut hasta Tierra del Fuego. En cualquier caso, fue un toma desordenada y algo circense, que no generó reacciones importantes en Chubut.

Hasta 2005 el lonko Jones Huala era un, digamos, tranquilo activista del universo mapuche local y se dedicaba a ayudar a los pobladores rurales a levantar sus casas en espacios fiscales o de la propia familia Benetton cerca de Cushamen, como una forma de protesta. Su vida transcurría entre Esquel y Bariloche, donde tiene parientes y amigos cercanos. En Colonia Suiza, cerca de Bariloche, vive su madre, María Isabel Huala, quien a su vez ocupa un predio que administra el Ejército Argentino. Jones Huala ayudó a construir la casa de Rosa Rua Nahuelquir y Atilio Curiñanco, un matrimonio mapuche que disputó a los Benetton y ganó en la Justicia 535 hectáreas en Cushamen en 2004. Rosa y Atilio fueron recibidos por Luciano Benetton en Milán y, según recuerdan ambos, antes de entrevistarlos los palparon de armas.

Jones Huala comenzó a radicalizarse después de sus viajes a Chile, especialmente a la zona de Temuco y Osorno, donde se congrega buena parte de la población descendiente de mapuches en el país trasandino. No está muy claro cómo fue nombrado lonko o si, en definitiva, él mismo se autonombró. Lo cierto es que buscó espaldas anchas en el sur chileno y su título político no fue discutido en el sur argentino. Sus contactos con la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), la principal organización político-militar mapuche, lo inspiraron a tomar medidas más duras respecto de las ocupaciones en Río Negro y Chubut.

En 2013 participó del incendio de una propiedad al interior de un fundo cerca de Valdivia. Por este ataque, que sólo perjudicó a sus propios paisanos, el lonko cumple una condena de 9 años en la cárcel de Temuco. Se especula que Jones Huala será liberado en abril de 2022, cuando nuevamente se revise su situación carcelaria. La llegada de un gobierno de centroizquierda, como el de Gabriel Boric, podría alimentar esta hipótesis. Pero hay que entender las enormes distancias que existen entre la CAM y la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), el “brazo armado” que Jones Huala fundó tímidamente entre 2005 y 2006.

La CAM nació en 1998 como una organización de orden militar que aspira a la constitución de un espacio político exclusivo de los mapuches dentro de Chile. En su horizonte se dibuja la idea de una Nación Mapuche y para este propósito no ahorran en violencia y ataques al orden establecido en la región de la Araucanía. Por lo demás, su discurso es depurado, firme y se expresa en mapudungún, el idioma mapuche. Sus militantes siguen una tradición de vida que implica una serie de normativas que los asemejan a una tropa araucana del siglo XV, pero con armamento y disciplina modernas. En este marco,  Jones Huala siempre fue visto como un turista, un amigo lejano con algo de extravagante.

Pero el lonko entendió que si tomaba algunos elementos de la CAM y los trasladaba hasta un escenario nada belicoso, como era el del sur argentino en ese momento, terminaría llamando la atención de todos. Acaso del país en su conjunto. En términos baqueanos, Jones Huala tenía las ganas, pero no la capacidad operativa. Además le faltaba verbo, práctica de seducción política para su causa, recursos, contactos y un largo etcétera. Ningún medio le ponía un micrófono delante y, en rigor, pocos excepto él y su gente, sabían que le había declarado la guerra a la Argentina.

GUERRA DE FUEGO.

El grupo de confianza del lonko estaba compuesto por su pareja, Andrea Yanina Millañanco; su hermano Fausto Jones Huala y Matías Santana, aquel mapuche de los binoculares del caso Maldonado. Poco a poco Facundo fue adentrándose en la movida kirchnerista de El Bolsón. Conoció a Claudia Pilquimán, quien era oriunda de Puerto Deseado, donde era militante K y había recibido una casa de parte del gobierno provincial. Con ella se sumó Lucas Pilquiman, su hijo, un muchachote de un metro noventa que fue la última persona en ver con vida a Santiago Maldonado, el 1º de agosto de 2017, día en que el tatuador se ahogó en el Río Chubut. También conoció a Marisa del Carmen Manquelef, Andrea Yanina Aleuy y la artista Soraya Guitart. Todas ellas testigos claves del caso Maldonado.

Este grupo estuvo históricamente involucrado con FM Alas, una radio que servía de aparato difusor a la causa K en la región, aunque también dejaban minutos libres a los movimientos anarquistas de la zona. Santiago Maldonado fue a dos de las fiestas organizadas por FM Alas antes de ser llevado a Cushamen como “visitante”. Gracias a esa radio Jones Huala encontró un micrófono y por primera vez pudo hablar en público y en voz alta sobre sus preocupaciones y delirios políticos.

A partir de 2013, fugado después del incendio en Chile, le declaró “una guerra de fuego” a la República argentina. Tomando prestado el discurso de la CAM aseguró que su meta era establecer un Estado Mapuche, una Nación Mapuche en la Patagonia, para ser exactos en Cushamen. Vivirían, según su proyecto, de la tierra (aunque la tierra allí es magra), los animales y hacer cobertores de celulares, según le indicó a Jorge Lanata en una estrambótica entrevista.

La RAM empezó a dejar su sello en distintos puntos donde se ejecutaron acciones de menor envergadura. Alguna vez golpearon a un baqueano que cuidaba un campo de los Benetton y que resultó ser un tío del lonko. También atacaron galpones de Vialidad Nacional, antenas radiales y cosas por el estilo. Los que verdaderamente sufrían estas escaramuzas eran los propios mapuches ubicados en zonas rurales, que temían represalias si denunciaban a la RAM a las policías de Río Negro o Chubut.

Se estima que la organización concretó alrededor de cien ataques en el sur. Sus integrantes derivan del grupo originario que acompañó a Jones Huala en Cushamen. Por lo general, son jóvenes o adolescentes, oriundos de barrios marginales en Esquel, El Bolsón y Bariloche, con escaso conocimiento de la historia mapuche. Cada cierta cantidad de meses vuelven a las andadas. Los últimos incendios en la región coinciden con el rechazo de la Justicia chilena de darle la libertad condicional a su líder. Es el tercer rechazo en dos años.

La estrategia violenta de Jones Huala nunca fue vista de modo grato por la confederación mapuche de Neuquén. Es por eso que la RAM vio limitado su campo de acción en la provincia, salvo algunos ataques a instalaciones petroleras que no prosperaron y tampoco fueron acompañados por la confederación. En Neuquén cerca del 50% de la población tiene sangre mapuche, pero siempre se han considerado parte del Estado provincial y del Estado nacional. Contaba Horacio Pechi Quiroga, exintendente de la capital neuquina, fallecido en 2019, que se había criado con los mapuches en la zona rural de San Martín de los Andes, junto a lonkos, caciques y machis, y que nunca hubo diferencias entre criollos y mapuches. “Éramos lo mismo, compañeros y amigos”, me dijo Pechi hace unos años.

Volviendo a Chubut, no fue una casualidad que Jones Huala decidiera invadir Cushamen. En este sector había nacido su padre, Ramón Eloy Jones, como tantos otros descendientes directos de mapuches. A pocos kilómetros de la toma donde falleció Maldonado se encuentra el casco de la estancia de Leleque en la que Carlo Benetton, hermano de Luciano y fallecido en 2018, acostumbraba a descansar cuando llegaba de Italia. Los baqueanos cuentan que en vida, Carlo amaba profundamente este desierto, en el cual no crece nada excepto coirón. No cualquier tipo de oveja puede mantenerse y alimentarse en una gigantesca geografía dominada por el pasto duro y seco.

Alguna vez la también fallecida Josefina Braun, exdirectora de Relaciones Públicas del Grupo Benetton, se molestó conmigo porque había publicado un artículo en el diario Río Negro donde hacía una estimación del valor comercial de algunas de sus tierras en Río Negro y Chubut. Para ellos, confesó Braun, se trataba de una compra con una alta carga de emotividad y de bajo nivel de reventa. Para Facundo Jones Huala, esa zona era su patria y, para Carlo, un refugio en el mundo lejos del glamour que lo rodeaba en Europa.

Hasta 1997 cualquiera llegaba en coche hasta el casco de la estancia misma de Leleque. Cuando los Benetton no estaban allí, no había vigilancia a excepción de un jardinero. Uno podía mirar a través de la ventana la intimidad del hogar que, dicho sea de paso, era muy austero. ¿Quién hubiera dicho que era el segundo hogar de un multimillonario? Hoy alcanzar al casco requiere de una suerte de visado entregado por la propia Compañía de Tierras Sud Argentino S.A y un equipo de seguridad privada custodia celosamente el edificio.

Hay cuestiones más profundas todavía en la reivindicación de Jones Huala. En los alrededores del casco de Leleque habían sido paridos y crecían los hijos criollos de los mapuches, cruza de los nativos y los capataces. Las historias de brutalidad, violaciones y segregación no son ajenas a esta historia nunca contada de modo oficial. Desde la visión del lonko, plantar bandera en este pedazo de desierto tenía poderosas connotaciones.

EL MÁRTIR.

En su necesidad de llamar la atención Jones Huala debía convertirse en mártir, tal como él mismo lo entendía. Apoyado en la RAM comenzaron los ataques en el sur ante los ojos sorprendidos de los propios mapuches de toda la región. Nunca hasta la creación de la RAM los baqueanos habían sido testigos de estos hechos de violencia.

Detenido desde mediados de 2017 en la U-14 de Esquel, la figura definitiva de Jones Huala tomó forma. Aparecieron las ayudas de activistas sociales vinculados al kirchnerismo, abogados representantes de organizaciones de derechos humanos, extranjeros avisados de la creciente celebridad del lonko. Durante su prisión nunca le faltaron a sus seguidores, que hacían la vigilia permanente en la vereda del establecimiento penitenciario, las pizzas y las gaseosas que pagaban bolsillos partidarios o foráneos.

Finalmente el verdadero mártir de su causa no fue él sino Santiago Maldonado. Mientras el kirchnerismo impulsaba la teoría de que los gendarmes se habían chupado al joven, Jones Huala ya era bien consciente de que su cuerpo estaba en el río. Su gente lo había rastreado durante dos noches en las frías aguas sin encontrar el cuerpo. Sus seguidores buscaban una mochila negra con bombas motolov y al propio Santiago, una tarea imposible de lograr sin el equipamiento adecuado. Ambos se hallaban casi a tres metros de profundidad entre las raíces. Al final se dieron por vencidos, pero no dejaron que nadie ingresara al sector, porque también sabían que cuando la temperatura subiera el cadáver flotaría. “Tremendo sacrificio hiciste, hermanito”, le escribió Jones Huala a Santiago en una carta pública.

El lonko ya tenía su Vietnam en Cushamen, pero quería otros. Matías Santana tenía contactos con la familia Nahuel del barrio Virgen Misionera, liderada por María Nahuel, quien estaba en pareja con Cristian Cohual. Dos más dos sumó cuatro. Nahuel primero tomó una plazoleta del barrio Virgen Misionera bajo la premisa de que ellos eran una familia mapuche con derechos ancestrales. Olvidándose, claro, de que la mayoría de sus 7000 vecinos tenían el mismo origen. El conflicto con los pobladores se mantiene firme y hace un mes le quemaron el portón de su casa a María.

El kirchnerismo rionegrino, a través de la diputada nacional María Emilia Soria, brindó al principio apoyo moral y asesoramiento a la lucha de los Nahuel. La legisladora llegó a reconocer en un programa de radio que conocía a “todos” los jóvenes que ocupaban Mascardi el día en que Rafael Nahuel murió durante un enfrentamiento con Prefectura Naval Argentina. Fue el 25 de noviembre de 2017. La idea del kirchnerismo era captar el voto mapuche en la Patagonia y tener a algunos grupos cautivos para los reclamos populares durante el gobierno de Macri. En los doce años de gobierno K se habían entregado a distintas comunidades mapuches más de 200.ooo hectáreas. En ocasiones 10.000 hectáreas de altísimo valor turístico a una sola familia, que no necesariamente explotó el negocio.

Con el kirchnerismo otra vez en el poder, Luis Pilquiman, un referente que se había mantenido históricamente lejos de los hechos de violencia y tenía un discurso mesurado y pacifista, se convirtió en el número dos del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Desde entonces su postura de cierta neutralidad cambió: en estos años terminó ayudando a los ocupantes de Mascardi en sus traslados y otras tareas.

Al contrario que Jones Huala, María Nahuel no abrió el juego. Sin dejar sus seis propiedades en su barrio, en 2017 María “encontró” en Mascardí, a 35 kilómetros de Bariloche, un predio sin habitar de siete hectáreas del Parque Nacional Nahuel Huapi. Diversas fuentes locales y del gobierno provincial coinciden en que a María alguien le pasó el dato, posiblemente un familiar que trabaja en Parques Nacionales.

Sin demora, en noviembre de 2017, aprovechando la marea que había dejado el caso Maldonado y la prisión de Jones Huala, la mujer se instaló en Mascardi. Se justificó diciendo que su hija Betiana Colhuan, de entonces 16 años, había tenido sueños recurrentes que la señalaban como machi en la región, y que durante una visita al predio la adolescente recibió el mensaje del newen acerca de que debía quedar en manos mapuches. Mejor aún, en manos de los Nahuel-Colhuan.

Betiana se convirtió en tiempo récord en machi, un título que en el mundo araucano puede llevar décadas de estudio de cultura y medicina mapuche. Luego inició una relación con Santana, con quien más tarde tuvo un hijo, y de este modo quedó sellada la propiedad en una de las zonas más atractivas de Bariloche. La bautizaron lof Winkul Lafken Mapu. Sin embargo, en la práctica funciona como un bien familiar y no como un lof mapuche.

María y Cristian tienen en su haber un importante currículum de acciones violentas, entre las que se incluyen denuncias por violencia intrafamiliar y amenazas con armas de fuego, radicadas en la Justicia por la familia mapuche Montenegro, que administra un camping a metros del área ocupada. Hoy el sector bajo su poder ronda las 30 hectáreas. Decenas de vecinos que habitan Mascardi desde mediados del siglo XX, cuando no había colonos en el sector, sufren las agresiones constante del grupo radicalizado. Robos, agresiones, amenazas y cortes de la Ruta 40 componen un menú delictivo que no tuvo jamás ninguna consecuencia judicial.

Ungida su hija como machi, Nahuel no se mostró jamás dispuesta al diálogo con las autoridades. Según cuentan fuentes locales, al entender que la Justicia Federal se mostraba dispuesta al desalojo en 2017, se decidió a convocar a políticos K y a un grupo de amigos de Santana y su pareja. Este grupo de varones le costó la supremacía del liderazgo en Mascardi, pero al menos tuvo un pequeño ejército a su disposición ¿Manda ella hoy en Mascardi? No se sabe, pero la violencia persiste.

En Bariloche es un secreto a voces que en 2017 políticos K ofrecían 500 pesos a los jóvenes de origen mapuche en el Alto de Bariloche para pasar una jornada de ocupación en Mascardi. El padre de Rafael Nahuel, Alejandro, reconoció que su hijo se encontraba haciendo una “changuita” en Mascardi el día en que murió. Vecinos del Alto me mostraron la fotografía de la persona que ofrecía los 500 pesos en el barrio (un político K de Bariloche) y un alto funcionario de Río Negro le reveló la dirección exacta en la cual se reunían figuras políticas locales con los jóvenes para entregarles el dinero: una casa en el barrio Alto.

La historia de violencia en Cushamen y Mascardi es ampliamente conocida. Maldonado falleció ahogado mientras escapaba de Gendarmería en el Río Chubut. Rafael Nahuel murió durante un intercambio de fuego entre el grupo de ocupantes y un equipo Albatros. El propio Fausto Jones Huala reconoció a la Justicia que sí estaban armados. Lo contrario a lo que declararon desde el principio. Fausto, Lautaro González y Nahuel tenían restos de pólvora en sus manos, según lo corroboraron dos análisis de laboratorio en Bariloche y Salta.

La presencia de “foráneos” en las tierras ocupadas no ha sido nunca del agrado de los mapuches de mayor edad. La propia Isabel Huala, madre del lonko, confesó a algunos de sus amigos que llevar a un “blanco” a Cushamen fue una mala idea, tanto como incluir a Nahuel, un joven de escasa militancia mapuche, en Mascardi. “La tierra no los quiere ahí”, señaló la mujer, que todavía hoy entiende que el “conflicto” no debería tener intromisiones de la política ni de los winka (blancos).

Claudio Andrade.

Periodista, cocinero y amante infiel del vino chileno. Trabajó en Página/12, el diario Río Negro y Clarín. Recibió el Premio Fopea al Periodismo en Profundidad 2018 por su cobertura del caso Maldonado. Actualmente vive entre Puerto Natales (Chile), Punta Arenas, Bariloche y Buenos Aires.

Publicado en

https://seul.ar/mapuches/

martes, octubre 13, 2015

López, el cerro regalado.

En los 80, Parques Nacionales le cedió gratuitamente a Río Negro la cumbre de uno de los cerros más importantes y de mejor vista de Bariloche: el López. Fue con la condición de que se desarrollara un centro de esquí alternativo al Catedral. A su vez, la provincia se la dio en concesión a un privado por 30 años, porque ya tenía tierras en los faldeos y un proyecto formulado desde los 60. Pero nunca hizo nada. Tampoco la provincia controló. Concluyen las tres décadas y la empresa concesionaria se vendió a un grupo que lidera un millonario norteamericano, que asegura no tener idea de que sus bienes incluyen la concesión de la cima del cerro y tampoco piensa en desarrollo alguno. El gobierno perdió de vista el expediente.

El paraíso luce en toda su anchura desde allá arriba, a 2.075 metros sobre el nivel del mar. El cerro deslumbró al perito Moreno cuando lo escaló y bautizó en honor al autor del Himno nacional. ¿Quién no ha capturado la postal del López entre las recorridas del clásico Circuito Chico de Bariloche?
La soberbia mole montañosa, que mira al Llao Llao, Colonia Suiza y a los lagos Moreno y Nahuel Huapi, fue siempre una utopía realizable para pioneros visionarios y ciertos desarrolladores inmobiliarios. Imaginaban al cerro López como un centro de esquí tan activo y deseado como el Catedral. Las condiciones parecían inmejorables 50 años atrás: cercanía con la ciudad, paisaje único y nieve que se creía más perdurable. La opción perfecta para los fanáticos del esquí que padecían la saturación del único complejo invernal existente.
El apetito inmobiliario de convertir al López en pistas blancas rodeadas de coihues, cipreses y ñires, asistidas por una infraestructura de medios de elevación (155 telecabinas), confiterías, una aldea andina al pie y restaurante en Punto Panorámico, sedujo a funcionarios y congresistas nacionales y rionegrinos.
Embelesados por la propuesta de un empresario al despuntar los 60, los políticos terminaron regalándole la cúspide del cerro López a este emprendedor que no construyó absolutamente nada en 30 años de concesión, ni fue sometido a rendiciones de cuentas.
Así lo pudo determinar "Río Negro" tras analizar una maleza de leyes, decretos y declaraciones de interés. Estas normas son las que permitieron que hoy la empresa Olympus SA -medio siglo después de pergeñar su proyecto- sea formalmente la poseedora de la cima del López, que era de Parques Nacionales y fue transferida por el dictador Videla a la provincia de Río Negro a título gratuito bajo la condición de que se haga un centro de esquí en ese cerro. Y con tal premisa el exgobernador Osvaldo Álvarez Guerrero, cuando expiraba su mandato, se la entregó a Olympus en una concesión por 30 años, que vence en enero del 2018.
Olympus ya era dueña de buena parte de los faldeos del López. La empresa fue comprada hace ocho años por un grupo empresario que integran un multimillonario norteamericano y el sobrino de un empresario secuestrado y desaparecido desde 1988. Estos últimos tenían el ambicioso plan de hacer una cancha de golf de 18 hoyos, hoteles y un loteo para residencias de gran categoría. Todo en 550 hectáreas. El proyecto de desarrollo de la montaña finalmente lo desecharon y el plan inmobiliario de la parte baja del López lo congelaron.
A estas alturas, casi nadie se acuerda del regalo de la cima del cerro. Pero las leyes que lo permitieron no fueron derogadas ni cayeron en desuso: están vigentes.
Veamos cómo Nación y provincia perdieron de vista la cresta del cerro, hechizados por un espejismo.
Un tortuoso sendero para obtener el "sí"
El primero que se entusiasmó con el proyecto para hacer del López un gran complejo invernal fue Francisco Manrique, exministro de Bienestar Social de las dictaduras de Levingston y Lanusse, también llamado "Pepe Prode".
Se lo había "vendido" con entusiasmo Jaime Bentolila, quien en 1961 había adquirido varias tierras bajas de la montaña, pero también necesitaba la cumbre y los faldeos más altos (437 hectáreas), aunque fueran rocosas, para poder instalar una confitería y las torres superiores de los medios de elevación que acercaran los esquiadores a las pistas imaginadas cerca de La Hoya, un glaciar prometedor por ese entonces.
El problema era que la cima pertenecía a la Reserva Nacional Nahuel Huapi. Así no se podía.
El "lobby" para lograr las tierras anheladas duró nada menos que 27 años.
• Primero Olympus consiguió que la Municipalidad de Bariloche aprobara una ordenanza (Nº 17 del año 1965) que declaraba de interés comunal el proyecto del complejo turístico. En 1971, un decreto provincial incluyó al plan dentro del régimen de promoción económica. En 1975, otra ordenanza avaló modificaciones de fraccionamiento pedidas por Olympus, pero le advirtió que el sistema de cable carril "deberá ser puesto en marcha en 36 meses". Si en 18 meses las obras no hubieran sido iniciadas, la Municipalidad revocaría los cambios.
• Pero ¿cómo -se preguntaba Bentolila- podría hacerse un medio de elevación si en la cima no podía poner las torres porque las tierras eran de Parques? El municipio creía que la solución era fácil, ya que la ordenanza del 75 autorizaba obras de infraestructura en un radio de 1.500 metros por fuera de los límites de la propiedad de Olympus. Pero no; se necesitaba una ley del Congreso nacional para desafectar las tierras de Parques, pasarlas a la provincia y después sí concederlas a la empresa.
• Eso ocurrió finalmente durante la gestión Videla. En el otoño de 1981 salió la ley 22459: "El presidente de la Nación sanciona y promulga con fuerza de ley" la desafectación de la cima del López y su transferencia "a título gratuito" a la provincia de Río Negro, bajo la condición de que se construya "en un plazo de 10 años" un centro de deportes invernales "para atender no menos de 2.000 esquiadores por hora". Para ello debían redefinirse los límites del Parque Nacional y obligar a la provincia a que "vele para que no se produzcan alteraciones ecológicas" en el área desafectada. También la ley castrense advertía que si la provincia no cumplía con los plazos otorgados para la obra, se revocaría directamente la transferencia.
• Con la ley en la mano firmada por la tríada Videla-Harguindeguy-Martínez de Hoz, el camino parecía totalmente allanado. El 28 de agosto de ese mismo 1981, el gobernador de facto Julio Acuña firmó la ley 1531 por la cual se acepta la donación.
• Unos años antes, el Concejo barilochense había dado más plazo a la firma para las obras (ordenanza Nº 21 de 1977), pues veía que se aletargaban a la espera de estas herramientas claves de cesión de tierras.
• Entra a tallar entonces el gobierno democrático. Así fue que, en 1985, Álvarez Guerrero primero declara -vía decreto Nº 20-el interés público de la construcción de un centro de deportes invernales en el cerro López. Y pocos días antes de irse redacta el decreto (Nº 2369/87) que tanto esperaba Jaime Bentolila: el otorgamiento en concesión por 30 años a la firma Olympus "de la cresta rocosa del cerro López". Prometía que, cuando funcionase el centro de esquí, le transferiría esas tierras a la concesionaria. Para ese entonces, Manrique (devenido en secretario de Turismo de la gestión Alfonsín y autor de campañas tan pegadizas como "Argentina te quiero") vuelve a expresarse con más contundencia a favor del proyecto Olympus, declarándolo de interés nacional.
• Un año más tarde, el nuevo gobernador Horacio Massaccesi firmaba otro decreto (2607/88) para sumar a la concesión de Olympus la obra "restaurante pórtico", a construirse sobre el lugar donde los turistas indefectiblemente se paran en el Circuito Chico y donde aún nada se les ofrece: el Punto Panorámico, cuyas tierras son militares.
• Y llegó el día supuestamente más importante. El 11 de noviembre de 1988 Massaccesi suscribió el contrato de concesión de la cumbre del López para el eterno proyecto de complejo invernal. Habían pasado 27 años desde que se concibió la idea y 13 desde que se había establecido el compromiso de iniciar las obras. En ese pomposo acto estaba presente un inversor suizo que se sumaba al proyecto: Hans Ruedi Bumnn. El gobernador criticaba a la "sociedad enferma" que demoraba en concretar proyectos así. Imaginaba, ahora así, una "transformación". "No sólo se necesitan buenas ideas, sino expresarlas en realizaciones concretas", se jactaba. Entonces se fijaron plazos "concretos": en mayo de 1995 debían estar listas las telecabinas y en mayo de 1996 la estación superior, confiterías, sanitarios y el restaurante de Punto Panorámico.
El cuento de la buena pipa
Pasaron los años y nada. En 1991 se cumplieron los 10 años exigidos por Nación para concretar el centro de esquí. Y en 1994 algunos diputados comenzaron a inquietarse, como el barilochense Rubén Dalto que mocionó desde la Legislatura una comunicación a los congresales nacionales para prorrogar los plazos de la ley 10 años más como mínimo.
El cuento de la buena pipa del cerro López se mantenía incólume en 2002. Tan es así que el actual presidenciable Daniel Scioli, por entonces secretario de Turismo y Deporte de la gestión Duhalde, todavía hablaba con entusiasmo del proyecto del cerro y le ponía aditamentos: pistas, telecabinas, mirador, confitería, refugio, tren... Fue cuando presentó ambiciosos proyectos que incluían el de Olympus, al que le adjudicaba una inversión de 3.272.000 pesos (el país acababa de salir de la convertibilidad).
¿Cuándo se comenzó a apagar la llama de complejo López? En 2003. En esa época, languidecía la idea en razón de que se observaba cómo el resto glaciario de La Hoya -que daba fundamento al López como centro de esquí con nieve más duradera- iba disminuyendo seriamente desde la década de los 90. Por entonces comenzaba a hablarse de otra alternativa al Catedral: el cerro Blanco, ubicado detrás del Ventana y con acceso por Ruta 40 (ex 258), a 14 kilómetros de la ciudad de Bariloche.
Pero una cosa es que se pierda interés en una inversión, y otra muy distinta que la provincia pierda el control sobre tierras tan valiosas como las del entrañable López, por más rocosas que sean.
El fin del proyecto: décadas y tierras perdidas
Hoy Olympus tiene otras caras visibles. Jaime Bentolila y su socio Renato Cattelani vendieron la empresa en el 2007 a una sociedad mixta integrada por capitales argentinos y canadienses. Se trata de casi los mismos desarrolladores de Dos Valles, conocida en Bariloche por el desarrollo de un barrio cerrado de 400 hectáreas ubicado a la vera de la Ruta 40 y al lado de los barrios Pilar I y II. Motorizaban el emprendimiento Alejandro Milhas (quien hoy parece apartado de la sociedad), Marcos Clutterbuck (sobrino del empresario secuestrado y desaparecido en 1988) y el barilochense Sergio Mendiburu.
Olympus ha quedado en manos de Clutterbuck, el multimillonario texano Tom Hicks y un par de accionistas más.
Estos últimos, apenas adquirieron Olympus, desecharon el plan del centro invernal por inviable y se concentraron en otro proyecto ambicioso: el Jack Nicklaus Golf Club Patagonia, de 18 hoyos con hoteles y residencias. El problema era que iba a estar enclavado en zonas de controversia ambiental, pues incluía bosque nativo, mallines (humedales) y áreas rocosas de pendientes pronunciadas. Estaba cantada la disputa con el área de Planeamiento y Medio Ambiente del municipio, que lo rechazó en junio de 2009.
No es el único emprendimiento pensado en las inmediaciones del cerro López. También Estancias de la Patagonia SA planificó un hotel cinco estrellas en Circuito Chico de casi 10.000 metros cuadrados (62 habitaciones en seis pisos) con acceso a las costas del lago Moreno y alcance hasta la ladera del López, cruzando la Ruta 77. También quedó en la nada.
El proyecto golfístico de Olympus finalmente ingresó al freezer. "No fue abandonado", aseguraron fuentes de la empresa a este diario. "Sólo está a la espera de mejores tiempos económicos y políticos".
La misma fuente dijo desconocer que Olympus mantuviese la tenencia y concesión de la cumbre del cerro López, como indican las evidencias recogidas por "Río Negro". Está convencido de que esa área rocosa es de Parques Nacionales.
Pero los documentos son inapelables:
• La ley 22459 que transfirió la cima del López a la provincia se mantiene vigente en el Sistema Argentino de Información Jurídica (SAIJ), dentro de la lista de leyes delegantes anteriores a 1994 del Congreso de la Nación, si bien se acota que "las circunstancias relevadas en la norma sugieren que debiera estar el 'objeto cumplido' ".
• La ley rionegrina 1531 que acepta la donación figura en el Digesto Jurídico en carácter de "permanente y de objeto cumplido".
• Los decretos provinciales 2369 (que otorga la concesión por 30 años) y 2607 (que amplía los términos de la concesión), no están incluidos en la lista de derogados ni "abrogados por desuetudo" (cuando la norma caduca por inobservancia social y jurídica o por falta de aplicación al no darse las condiciones jurídicas).
En definitiva, el cerro sigue perteneciendo a Olympus.
E igualmente grave: el contrato de concesión de la provincia a esa firma, refrendado en 1988 entre Massaccesi y los empresarios, jamás ha tenido verificaciones de cumplimiento de obras, sanciones por incumplimiento, ni mucho menos se amagó su rescisión para acometer un proceso de adjudicación transparente.
Autor: Ítalo Pisani.  Publicado en Diario "Río Negro".

domingo, febrero 22, 2015

Invap y NASA, entre curanto y satélites.

Hace poco más de dos meses que el demócrata Noah Mamet es embajador de Estados Unidos en Buenos Aires. Su español es un poco complicado, poco fluido, pero se defiende, dicen los argentinos que el viernes por la noche lo agasajaron, junto al jefe de la agencia espacial NASA, Charles Bolden, con un curanto en Colonia Suiza. Esta comida fue tema de conversación, pero también se habló del futuro de las relaciones con Invap, cuyo gerente general, Héctor Otheguy, formó parte de los anfitriones.
La misión estadounidense había estado por la tarde de ese mismo viernes en las instalaciones de Invap, en el este de Bariloche. La NASA además firmó en Buenos Aires acuerdos de cooperación con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conea), que es uno de los clientes y socios de la empresa rionegrina.
La cita del curanto fue en el restorán de Víctor Goye. Estuvo también el ministro de Economía de la provincia, Alejandro Palmieri y las legisladoras Arabela Carrera y Silvia Paz.
Según la gacetilla oficial, el estadounidense "abogó por el mantenimiento de la amistad e intercambio de proyectos en el campo de la actividad aeroespacial".
Otheguy hizo malabares ese día para dividirse entre las dos comitivas porque por la tarde estuvo en Invap con los visitantes extranjeros y hacia las 20 participó de la charla que en la biblioteca Sarmiento dio el secretario General de la Presidencia, Aníbal Fernández, junto al senador nacional Miguel Pichetto, enfrentado a Weretilneck.
Uno de los asistentes al agasajo contó en reserva a "Río Negro" que el jefe de la NASA continuó las charlas con Otheguy porque había quedado impresionado del nivel de la planta de Invap, además del curanto, claro.
Fuente de información: Diario "Río Negro", 22 de febrero de 2015.

martes, febrero 09, 2010

VINO MONTAÑES.

“Echa vino montañés, que quien buen vino bebe tiene una buena mujer.” 
Refrán popular ibero-américano.
Es un VINO ANDINO elaborado con especias naturales y frutos rojos ideal para postres y en toda ocasión. VINO MONTAÑES un vino dulce para disfrutar los mejores momentos. Un producto de ESTABLECIMIENTO AriAdnA situados en Colonia Suiza, San Carlos de Bariloche (provincia de Río Negro) un emprendimiento rionegrino de ELIANA Y WALTER HACEDORES de esta maravilla un logro fruto del trabajo y la dedicación. Desde éste Blogs hacemos un brindis y levantamos las copas con VINO MONTAÑES por el mayor crecimiento de
esta iniciativa. 
Fotos: del sitio www.vinomontanes.com.ar
Publicación del 2010.