Ayer los antidiotas ambientalistas defendimos una vez más la ley de glaciares. Estuvo tupida la marcha de antorchas. Cunde la ignorancia en el Congreso sobre la enorme fragilidad e importancia del ecosistema glaciar. Su destrucción es irreversible, con consecuencias fatídicas para el agua en la región.
Idiotas son los que sólo piensan en su propio interés y no participan, ni entienden de los asuntos políticos. Esa es la definición etimológica. Estamos rodeados de idiotas.
Lamentablemente creo que esta lucha está perdida, porque el lobby minero ha logrado secuestrar voluntades en Diputados.
Es tristísimo ver cómo avanzamos al colapso dirigidos por esta banda de idiotas, que no tienen idea de lo que está en juego.
La guerra se desarrolla en la mente de las personas. Entumecidos y sobrepasados, la sobreinformación acecha a convertirnos en indiferentes, para rescatar la poca alegría que nos queda. Es muy peligroso distraerse. Nuestro futuro está en juego.
Despabilemos de la idiotez y seamos los protagonistas de un nuevo orden social, con consciencia y justicia, que erradique la maloliente impunidad de estos berretas en el poder.
De nosotros depende. Las calles son nuestras.
¡Felices Pascuas!


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La diferencia de opiniones conduce a la investigación, y la investigación conduce a la verdad. - Thomas Jefferson 1743-1826.