Este 19 de octubre se cumplen 112 años de la muerte de Julio Argentino Roca, una de las figuras más influyentes de la historia argentina y protagonista de una etapa decisiva en la organización del Estado nacional.
“Según su fe de bautismo, Alejo Julio Argentino Roca Paz
nació el lunes 17 de julio de 1843 en la estancia «El Vizcacheral», una
propiedad perteneciente a sus padres situada en las cercanías de la Ciudad de
San Miguel de Tucumán, en la Provincia de Tucumán, entonces integrante de la
Confederación Argentina”.
“Alejo Julio Argentino Roca (San Miguel de Tucumán, 17 de
julio de 1843 – Buenos Aires, 19 de octubre de 1914) fue un político, militar
que se desempeñó dos veces como presidente de la Nación Argentina, desde 1880
hasta 1886 y desde 1898 hasta el año 1904. Con un total de doce años entre sus
dos mandatos presidenciales no consecutivos de seis años” (Wikipedia).
“La etnografía da cuenta de diversas tribus originarias de
la Patagonia argentina. Ninguna de ellas bajo el nombre de "mapuche".
Los mapuches a los que derrotó Roca no eran "pueblos originarios" de
la Patagonia, sino "invasores": eran araucanos que provenían de Chile
y que habían aniquilado a los verdaderos pueblos originarios, los tehuelches.
Recordemos, además, que Roca negoció la paz con la mayoría de las tribus, lejos
de exterminarlas y que, fruto de su astucia, logró posteriormente de manera
incruenta el reconocimiento chileno de nuestra soberanía en el Sur.
Su acción permitió que nuestro país extendiera el territorio
nacional, desplazando el límite que fijaba el Río Negro. De resultas de esta
nueva ocupación, la Argentina también pudo reclamar territorio antártico e
insular en el Atlántico Sur. La valiosa gesta geopolítica de Roca se completó
con la visión del Perito Moreno, héroe civil y prohombre muchas veces olvidado,
cuya argumentación a favor de tomar la "línea divisoria de aguas" en
lugar de "las altas cumbres que dividen aguas" evitó que perdiéramos
los lagos, la precordillera y la Cordillera al sur del lago Gutiérrez, hoy
lindante con Bariloche.
La Campaña del Desierto se enmarca en el proceso de
conformación del Estado nacional y de delimitación de nuestro territorio, que
posibilitó el desarrollo de la región. La absurda e interesada militancia en
contra de Roca no hace más que tergiversar los hechos para instalar un discurso
fruto de la ignorancia y la intolerancia. El lago Nahuel Huapi, por caso, o los
yacimientos de YPF en la Patagonia no serían hoy argentinos, incluidos el de
Vaca Muerta. Y el general Enrique Mosconi no hubiera contado con los recursos
naturales que potenciaron el progreso económico de la Nación”.
Autor: Pepe Muñoz Azpiri.
Sobre el Gral. Julio Argentino Roca opinaba Don Arturo
Jauretche: “Con Roca y la resconstrucción del Ejército Nacional empieza a
definirse una Política Nacional, zigzagueante entre la compresión parcial de
los hechos y el adoctrinamiento antinacional de los ideólogos. Pero como los
gobiernos impopulares todos, subsisten casi exclusivamente gracias a la
tolerancia de las fuerzas armadas hay por lo menos una Política Nacional, la
del Ejército, expresada por su fundador, el general Roca, que tiene una
Política Nacional de fronteras y una política económica a la que falta mucho
para ser nacional, pero ya retacea el librecambio impuesto por los vencedores
de Caseros en obsequio de los “apóstoles del comercio libre”. No llega con todo
a constituir sino un mero atisbo de política nacional: ella sólo se integrará
por la presencia del pueblo en el Estado”.
En “EJERCITO Y POLÍTICA” – 1958.
“Dirigió la política argentina durante más de treinta años a
través del Partido Autonomista Nacional (PAN), partido que se mantuvo 42 años
en el poder”(Wikipedia).
El 8 de junio de 1879, como ya publicara Río Negro, el
ejército al mando del general Julio Argentino Roca, alcanzó el paraje Fisque
Menuco. Allí, el Coronel Lorenzo Vintter fundó el Fuerte Roca desde donde
surgió el primer asentamiento, que dos años después, el 12 de octubre de 1881,
fue promovido a la jerarquía civil de Pueblo de General Roca.
En 1888 llega el Padre Alejandro Stefenelli, pionero del
riego en la región. Rudecindo Roca (hermano de Julio Argentino), promete a
Stefenelli que, si logra mantener en funcionamiento el canal por 14 meses,
contratará al mejor Ingeniero Hidráulico para solucionar el problema del riego
en la región. El padre contrata mano de obra italiana, modifica la toma y lo
mantiene en funcionamiento. En 1898, Ezequiel Ramos Mejía, ministro de Obras
Públicas de la 2º presidencia de Roca, contrata al Ing. Cesar Cipolletti para
realizar los estudios de ingeniería de los ríos Limay, Negro, Neuquén y
Colorado en el marco de la ley Nº 3.727 de ese año.
Impulsó transformaciones en la administración pública, la
educación, la infraestructura y la consolidación de las instituciones
nacionales.
Contrató al intelectual de ideas anarquista Bialet Massé,
para que hiciera un estudio pormenorizado de la situación de los obreros y
campesinos en el país en 1900, estudio que inspiró las primeras normas sociales
y del trabajo que fueron presentadas al Congreso de la Nación y rechazadas por
parlamentarios.
Roca ya había promulgado la Ley 1.420 de “Educación común,
laica y obligatoria”, es decir, un liberal como política de Estado en un primer
plano, no considerándola un gasto sino una inversión. Julio Roca, tributario
también del utilitarismo inglés de John Stuart Mill y de Jeremy Bentham, fue
sin embargo un pragmático en las ideas políticas, geopolíticas y económicas.
El 22 de febrero de 1904 se procede a la inauguración del
Observatorio Meteorológico en la Isla Laurie, Orcadas del Sur, que luego sería la
Base Orcadas, un hito histórico que marcó el inicio de la permanencia
ininterrumpida de la Argentina en la Antártida durante la presidencia de Julio
Argentino Roca.
Roca con la sabiduría de los años en política aconsejaba: “En
política no se debe herir inútilmente a nadie, ni lanzar palabras irreparables,
porque uno no sabe si el enemigo con quien hoy se combate será un amigo
mañana”.
Recopilación de lo publicado en GPA








No hay comentarios.:
Publicar un comentario
La diferencia de opiniones conduce a la investigación, y la investigación conduce a la verdad. - Thomas Jefferson 1743-1826.