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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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domingo, junio 28, 2026

Murió a los 100 años Miguelina Guirao: dejó un legado científico que trascendió las fronteras argentinas.

 

Murió a los 100 años Miguelina Guirao: dejó un legado científico que trascendió las fronteras argentinas.

La investigadora superior del Conicet falleció a los 100 años. Fue pionera en el estudio de la percepción sensorial, creó un laboratorio único en América Latina y formó generaciones de científicos. Su obra "Los sentidos, bases de la percepción" continúa utilizándose en universidades de Europa y Latinoamérica.

Miguelina Guirao fue una referente de la psicofísica en Argentina y dejó una huella en la investigación científica.

La científica argentina Miguelina Guirao murió a los 100 años. Investigadora Superior del Conicet, fue una de las principales impulsoras de la psicofísica en el país y su trabajo alcanzó reconocimiento internacional: su libro «Los Sentidos, bases de la percepción» continúa siendo material de consulta en universidades de Europa y Latinoamérica para formar profesionales.

Su trayectoria fue destacada tanto por sus aportes científicos como por la formación de investigadores. Desde el Laboratorio de Investigaciones Sensoriales (LIS), que fundó en 1968, impulsó proyectos interdisciplinarios que reunieron a biólogos, ingenieros, psicólogos, lingüistas y bioquímicos.

La historia de Miguelina Guirao, pionera de la ciencia argentina.

Nacida el 29 de septiembre de 1925 en la ciudad bonaerense de Rojas, Miguelina Guirao estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y obtuvo su doctorado en la Universidad Católica de Milán. Más tarde inició su carrera de investigación en la Universidad de Harvard bajo la dirección del científico Smith S. Stevens.

Uno de los episodios que recordaba con frecuencia era el desafío que recibió apenas llegó a Harvard. Su director le pidió construir una bobina para un atenuador de precisión, una tarea más cercana a la ingeniería que a la filosofía. Guirao estudió, completó el trabajo y ese episodio terminó dando origen a una amistad profesional que marcaría el resto de su carrera.


«Los sentidos, bases de la percepción» fue publicado en Madrid en 1980 y sigue utilizándose como texto de referencia en diversas cátedras de Europa y Latinoamérica.

Al regresar a Argentina creó el Laboratorio de Investigaciones Sensoriales, una institución pionera en América Latina promovida por Bernardo Houssay. Allí impulsó investigaciones sobre percepción, lenguaje y neurobiología que derivaron en publicaciones científicas de alto impacto y en colaboraciones con especialistas de distintos países.

Durante su carrera trabajó junto a figuras de relevancia internacional, entre ellas el premio Nobel George Von Békesy y Joseph Stevens. También realizó investigaciones sobre la acústica de las vocales del español rioplatense y desarrolló estudios estadísticos sobre sílabas y palabras del español argentino que se transformaron en referencias para posteriores investigaciones.

Miguelina Guirao y su compromiso con la ciencia, una marca inolvidable.

Uno de los aspectos más valorados por quienes trabajaron con ella fue su compromiso con la formación de nuevos investigadores. La investigadora Amalia Calviño expresó que: «Tenía un maravilloso don para ocuparse del otro con mucha empatía y compromiso, siempre instaba a no bajar los brazos». También destacó que promovía la divulgación científica y la transferencia del conocimiento a la sociedad.

En tanto la investigadora principal del Conicet María Clara Zamora remarcó que Guirao fue «una mente brillante y un espíritu incansable» que introdujo en el país la investigación de la percepción sensorial. Además, recordó los seminarios que compartían en el LIS valorando el acompañamiento permanente que recibió durante su carrera como investigadora y madre.

También el actual director del LIS, Jorge Gurlekian, rememoró que conocer a Guirao fue un momento decisivo en su vida profesional. Contó que la científica lo desafió desde la primera conversación con preguntas sobre el funcionamiento del cerebro y que esa experiencia terminó orientando toda su trayectoria en la investigación.

Más allá de sus publicaciones y reconocimientos, colegas y discípulos coincidieron en señalar que su principal aporte fue construir una escuela científica basada en la excelencia, el trabajo interdisciplinario y la curiosidad permanente. Ese legado continúa vigente en las investigaciones que surgieron de sus enseñanzas.

Publicado en Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/murio-a-los-100-anos-miguelina-guirao-un-legado-cientifico-que-trascendio-las-fronteras-argentinas-4627656/

domingo, noviembre 16, 2025

La Universidad de Harvard digitalizó colección clave sobre mesetas patagónicas.

La colección Las Mesetas Patagónicas documenta la riqueza natural y cultural del sur argentino.Juan Masello.
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La Universidad de Harvard digitalizó colección clave sobre mesetas patagónicas.

La serie de libros había sido editada por Ricardo “Freddy” Masera. Estaba reservada a ámbitos académicos y ahora se suma al circuito mundial del conocimiento tras su digitalización y libre descarga en plataformas reconocidas.

La colección más completa de libros sobre las mesetas patagónicas de la Argentina, dirigida por Ricardo “Freddy” Masera, fue digitalizada por uno de los museos de la Universidad de Harvard de los Estados Unidos.
Masera fue un sociólogo argentino que editó y coordinó la colección. Al estar disponible en la web, se inicia un nuevo ciclo de consulta para investigadores y curiosos de todo el mundo. Los libros pueden descargarse de manera gratuita y directa en bibliotecas digitales de excelencia.
Masera, quien falleció el año pasado, dedicó décadas al estudio de las planicies de Neuquén, Río Negro y Chubut.
Su visión integradora convocó a un equipo diverso de especialistas en geografía, arqueología, biología y ciencias sociales. El resultado fue una obra editorial que une el rigor académico con la mirada humana y la sensibilidad por el territorio.
El proceso de digitalización, llevado adelante por Joseph M. deVeer en la Biblioteca y Archivo Ernst Mayr del Museo de Zoología Comparada de la Universidad de Harvard. Los archivos se encuentran en la Biodiversity Heritage Library y en el catálogo de Harvard University Library.

La serie Las Mesetas Patagónicas cuenta con siete títulos que exploran la riqueza natural y cultural de regiones emblemáticas.

Entre los más citados se encuentran “La meseta Patagónica del Somuncurá”, “La meseta patagónica de El Cuy” y “Los ríos mesetarios norpatagónicos”. Cada volumen se enfocó en describir paisajes, procesos históricos y la vida de las comunidades locales.

Estos libros tuvieron distribución en universidades, escuelas y bibliotecas de la Patagonia, siguiendo el espíritu abierto que impulsó Masera.

En 2008, la Cámara de Diputados de la Nación reconoció el valor cultural de la obra. Parte del legado de Masera incluye el impulso a la creación de la Reserva Natural Municipal “Acantilado de los Loros” en Río Negro.

Porque la serie que lideró aportó datos clave para fundamentar la protección de este hábitat único.

La edición original contó con el aporte de más de treinta expertos y la coordinación del Estado provincial, universidades y organismos de ciencia.

El proyecto nació en 1988 a partir de un convenio entre el Ministerio de Asuntos Sociales y el CONICET, lo que permitió lanzar los primeros estudios interdisciplinares.

Ahora, al transformarse en recurso digital, la colección actualiza su vigencia y su alcance. Libros que sólo podían consultarse en espacios académicos ahora quedan al alcance de cualquier lector del país o del extranjero. Así, la serie dirigida por Masera se incorpora al circuito global del conocimiento.

“El futuro de las mesetas puede cambiar gracias a cada lector que encuentre inspiración o respuestas en las páginas de estos libros”, sostuvo en diálogo con Diario RÍO NEGRO el investigador Juan Masello, profesor del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Venda en Sudáfrica e investigador de la Universidad de Bielefeld en Alemania.

Ricardo “Freddy” Masera.

Publicado en Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/ciencia/la-universidad-de-harvard-digitalizo-coleccion-clave-sobre-mesetas-patagonicas/

Ricardo “Freddy” Masera. 

 Había nacido en 1938 en Bahía Blanca, cursos inicialmente la carrera de Veterinaria en la UBA aunque, finalmente, fue profesor y licenciado en Sociología.

Trabajó como técnico del Consejo Nacional de Desarrollo y, luego, fue supevisor en el INDEC. También cumplió tareas de asesor en la Junta Nacional de Carnes.

En Río Negro en 1983 ingresó en el IDEVI y, posteriormente, integró los ministerios de Educación y de Acción Social, con residencia en El Bolsón, Bariloche, Pilcaniyeu, Norquincó y Río Chico.

En 1991 fue coautor del anteproyecto de ley de «Áreas Naturales Protegidas de Río Negro» y, luego, director-investigador del proyecto de Investigación y Desarrollo del CONICET- Asuntos Sociales sobre el Somuncurá rionegrino.

Entre sus trabajos figura «La Meseta Patagónica de Somuncurá. Un horizonte en movimiento» (1998) y los estudios pluridisciplinarios sobre «La Meseta de El Cuy…» (2001), «El Bajo del Gualicho…» (2003), «»Las mesetas patagónicas que caen al mar: la costa rionegrina» (2005) y «Los ríos mesetarios norpatagónicos» (2010).

Fue director de la serie editorial Las Mesetas Patagónicas y, entre sus publicaciones, fue co-autor del volumen Patagonia y Antártida Argentina de las guías turísticas YPF (1994) y Turistel Argentina 2000 y 2001 y coordinador de actualización de sus siete volúmenes que abarcan todo el país.

La Universidad de Harvard está digitalizando su serie editorial sobre las Mesetas Patagónicas y, además, participó en numerosas carreras de natación de aguas abiertas en la comarca Viedma Patagones. 

Fallece en el 2024.

Datos Diario Río Negro, 23/4/2024.

miércoles, junio 04, 2025

“Pequeña estrella del sur”: hallan la flor más antigua de Argentina.

 

Stellula meridionalis es la flor fosilizada más antigua
 encontrada hasta ahora en la Argentina.
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“Pequeña estrella del sur”: hallan la flor más antigua de Argentina.

El estudio de científicas del CONICET destaca la relevancia de los restos fósiles preservados en el registro geológico como una fuente clave para entender la evolución temprana de las distintas familias de plantas con flores.

Científicas del CONICET hallaron la flor fósil más antigua registrada hasta el momento en el país. Se trata de una nueva especie, denominada Stellula meridionalis (pequeña estrella del sur), identificada a partir de un conjunto de flores y hojas, y más de veinte especímenes de flores dispersas en distintos estados de maduración. Los restos, que corresponden al período Cretácico Temprano (Era mesozoica), más precisamente al Aptiano tardío (113 millones de años atrás), fueron hallados en la Formación La Cantera, noroeste de la provincia de San Luis.

Stellula meridionalis es la flor fosilizada más antigua encontrada hasta ahora en Argentina. En Sudamérica, sólo hay registros de flores de esta edad en Brasil. En nuestro país sólo se han encontrado hojas y granos de polen de angiospermas (plantas con flor) en otros sitios de la misma antigüedad, principalmente de la Patagonia”, comenta Griselda Puebla, investigadora del CONICET en el Instituto de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET-UNCUYO-Gob. Mza.).

El ejemplar identificado consta de un tallo de cerca de tres centímetros de longitud, con algunas hojas y flores opuestas ubicadas cerca del ápice (extremo del tallo). Las hojas, de tres milímetros de largo y uno y medio de ancho, presentan bordes irregulares con forma dentada. Las flores, también pequeñas, tienen una base en forma de cono y poseen dos filas de estructuras triangulares con punta aguda, dispuestas en forma de estrella, de allí su nombre. “Interpretamos las flores como femeninas y unisexuales porque no hemos observado evidencia de estructuras masculinas. Las características arquitectónicas únicas del eje reproductivo de Stellula meridionalis respaldan la clasificación de este fósil como un nuevo taxón (género y especie) de angiosperma”, agrega la especialista.

Según la científica, los fósiles fueron hallados como impresiones carbonizadas en rocas de grano fino, propias de un ambiente de lagunas efímeras asociado a un sistema fluvial. “Como las flores son estructuras muy delicadas, es muy difícil encontrarlas bien preservadas en el registro fósil, lo que destaca la importancia de este hallazgo”.

Además de los restos vegetales, en los mismos niveles de sedimentos el equipo de investigación recuperó granos de polen dispersos correspondientes a angiospermas. “Los granos de polen de plantas con flores nos permitieron discutir en profundidad la afinidad botánica de la flor y dilucidar las posibles relaciones entre las hojas y las flores fósiles estudiadas con especies actuales y pasadas”, detalla Mercedes Prámparo, investigadora del CONICET en el IANIGLA y coautora del trabajo.

El estudio pone de manifiesto la importancia de los fósiles de Argentina como una fuente clave para comprender la evolución temprana de las distintas familias de plantas con flores. “El origen y la radiación inicial de las angiospermas representan acontecimientos fundamentales en la historia de la biota actual de la Tierra. Aunque el origen de las plantas con flores es objeto de un intenso debate, es innegable que el Cretácico Temprano fue un período crucial para la expansión y la diversificación morfológica de las angiospermas”, concluyen las científicas.

Referencia bibliográfica:

Puebla Gabriela G., Prámparo Mercedes B. (2025) Stellula meridionalis gen. et sp. nov., the oldest fossil flower from the Early Cretaceous of Argentina, Review of Palaeobotany and Palynologyhttps://doi.org/10.1016/j.revpalbo.2025.105350.

Por Leonardo Fernández.

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Fuente de información: CONICET.

https://www.conicet.gov.ar/pequena-estrella-del-sur-hallan-la-flor-mas-antigua-de-argentina/

sábado, febrero 17, 2024

Especialistas del CONICET dataron las pinturas rupestres más antiguas de Sudamérica.

 

Las pinturas rupestres de cueva Huenul. Fotos: gentileza Guadalupe Romero Villanueva.

Un equipo multidisciplinario fechó en forma directa una serie de cuatro imágenes, halladas en Cueva Huenul (Neuquén), que revelan estrategias de resiliencia humana frente a cambios ambientales hostiles. La más antigua tiene 8.200 años.


La Cueva Huenul (provincia de Neuquén) archiva información sobre el pasado: restos de animales extintos, vegetación, pigmentos y artefactos decorados que revelan diferentes formas de ocupación humana desde hace miles de años. Estos vestigios conforman pequeñas piezas que poco a poco permitieron, al grupo de especialistas del CONICET que trabaja en el sitio desde hace más de trece años, armar de forma progresiva un gran rompecabezas. En particular, las imágenes pintadas en las paredes aportaron información inédita sobre la ocupación de la cueva por parte de las poblaciones cazadoras-recolectoras de la región durante un período climático desafiante, hace aproximadamente 8.200 años. Se trata de las pinturas rupestre más antiguas de Sudamérica fechadas hasta el momento. La investigación se publicó en la revista Science Advances.

Hace 8.200 años atrás hubo un período de extrema aridez en Patagonia -y en todas las zonas que abarcan los desiertos de Sudamérica- que impactó sensiblemente en la disponibilidad de algunos recursos clave para los grupos de cazadores recolectores de la región, como el agua, la vegetación y la fauna. ¿Existe una relación, más allá de la coincidencia espacial y temporal, entre este fenómeno climático y la aparición de pinturas de la Cueva Huenul? Esa pregunta es la que se hicieron los especialistas del equipo de investigación y que guió el proyecto.

“Pensamos que el arte rupestre desempeñó un rol clave en la construcción de resiliencia humana en este contexto de cambio climático durante el Holoceno medio, por su capacidad para no sólo acumular conocimiento indígena tradicional ligado al mantenimiento de saberes y memorias colectivas sobre la vida en el desierto, sino también porque esta información puede conservarse en el tiempo y transmitirse a las generaciones futuras”, explica Guadalupe Romero Villanueva, becaria posdoctoral del CONICET en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL) y primera autora del trabajo.

Las más antigua de las cuatro pinturas encontradas en Cueva Huenul cuenta con 8.200 años, mientras la más cercana al presente fue pintada hace 5 mil años. Esta distancia de 3 mi años entre una imagen y otra, teniendo en cuenta que las pinturas ilustran un mismo motivo (todas tienen forma de peine) casi sin variantes visuales y con las mismas técnicas, indica, para la científica, la intencionalidad de sostener en el tiempo, generación tras generación, esta práctica particular de pintado.

“Poder datar directamente arte rupestre es muy complejo desde el punto de vista técnico y metodológico. La pintura, para poder fecharla con el método de carbono 14, tiene que haber sido realizada con material orgánico. Además, en general, cuando encontramos este tipo de registros tempranos, son también los que estuvieron más expuestos a la degradación ambiental por el paso del tiempo. Los motivos habían sido hechos con carbón y el estado de conservación de las muestras era adecuado para someterlos a datación, porque durante este periodo, el grado de ocupación de la cueva fue virtualmente nulo y no se acumuló carbón adicional en las paredes donde estaban las pinturas , producto de fogones u otras actividades humanas que pudiesen haber alterado los resultados de los análisis. Se combinaron las condiciones ideales para datarlas”, afirma la investigadora.

Además de las pinturas, el equipo de trabajo encontró un manojo de ramas teñidas de ocre, que es la única evidencia hallada en el sedimento de la cueva asignable al Holoceno medio. Este hallazgo, en conjunto con los motivos rupestres datados, reafirman la hipótesis de que el sitio fue importante para la comunicación visual de las poblaciones humanas que habitaban la zona.

“Había, evidentemente en ese momento, una intención de marcar el lugar con imágenes y colores. Color e imagen son elementos que vehiculizan la comunicación de información en múltiples escalas espaciales y temporales. Creemos que se buscó equipar la cueva y el paisaje que la rodea con información de tipo ecológica y social que pudiera perdurar en el tiempo y ser útil para las generaciones futuras. Esta estrategia pudo resultar muy valiosa para los grupos humanos que se trasladaban todo el tiempo de un sitio a otro o no estaban en contacto frecuente entre sí”, asegura Romero Villanueva.

Ramiro Barberena, investigador independiente del CONICET en el Instituto Interdisciplinario de Ciencias Básicas (ICB, CONICET) y líder del proyecto en Cueva Huenul, destaca el carácter multidisciplinar de la investigación. Combinar información climática, demográfica y arqueológica permitió poner en contexto a las pinturas.

“Utilizamos una base de datos que ya había sido publicada de todas las fechas radiocarbónicas para ocupaciones humanas en los desiertos de Sudamérica, para poder estimar cuánta gente hubo a través del tiempo en estos lugares. Este periodo se caracteriza por un estancamiento demográfico. Se infiere que en el norte de Patagonia había una población a la que le estaba costando crecer”, explica.

Las pinturas rupestres encontradas, según interpretan los investigadores, reflejan estrategias de supervivencia a las condiciones naturales de hostilidad.

“En esta película se combinan un escenario ecológico de elevada aridez; un escenario demográfico de poca gente distribuida en muy baja densidad, y una población con capacidad de resiliencia. Este uso del arte rupestre para transmitir información permite inferir que Cueva Huenul fue un nodo de interacción y comunicación humana trans-generacional: un punto de encuentro entre poblaciones a pesar de todo”, concluye Barberena.

Un reservorio de la historia de las poblaciones humanas patagónicas.

Recientemente se presentó un proyecto de ley en la legislatura neuquina para declarar a Cueva Huenul como Patrimonio Cultural, Arqueológico y Paleontológico. “Tenemos la intención de poner en marcha de un plan de manejo y uso público del sitio y su entorno, con el objetivo de contribuir activamente con su conservación para que Cueva Huenul continúe siendo un lugar donde sucesivas generaciones de humanos podamos encontrarnos, comunicarnos y, sobre todo, aprender de nuestras experiencias pasadas”, afirma Romero Villanueva.

Referencia bibliográfica

DOI: 10.1126/sciadv.adk441

Fuente de información: CONICET.

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.

https://www.conicet.gov.ar/especialistas-del-conicet-dataron-las-pinturas-rupestres-mas-antiguas-de-sudamerica/

jueves, septiembre 14, 2023

Premios Konex 2023: los 8 científicos ganadores de Neuquén y Río Negro.

 

Los premios Konex fueron creados en 1980 por Luis Ovsejevich para distinguir a las personalidades e instituciones más distinguidas de la Argentina que sirven de ejemplo a la juventud.

10/09/2023 2:00 AM | ACTUALIZADO 13/09/2023 7:16 PM.

Este martes 12 de septiembre será la entrega de los prestigiosos Premios Konex Diploma al Mérito 2023. Se distinguirá a 100 personalidades de la ciencia y la tecnología que se han destacado durante la última década, y 8 de ellas han nacido o trabajan en Neuquén y Río Negro. 

Se trata de la 44°edición de los premios, que cada año van variando el rubro. Esta vez es la quinta ocasión en que la actividad de la ciencia y la tecnología es considerada.  

En el pasado, fueron Konex de Brillante, máximo galardón otorgado por la Fundación Konex, Luis Federico Leloir en 1983, René G. Favaloro y César Milstein en 1993, Luis Caffarelli y Mirta Roses en 2003, y Alberto R. Kornblihtt y Juan Martín Maldacena en 2013. 

Aquí van los 8 ganadores de Patagonia Norte y qué han hecho: 

Roberto Zysler: Obtuvo doctorado en Física en el Instituto Balseiro/ UNCuyo. Realizó estudios posdoctorales en CNR-Italia. Es investigador superior del Conicet y Profesor Titular del Instituto Balseiro. Se dedica al estudio básico de sistemas de nanopartículas magnéticas. También se concentra en aplicaciones de esas nanopartículas en biomedicina. Desde 2021 es gerente de investigación, desarrollo e innovación de la Comisión Nacional de Energía Atómica. 

Fabiana Gennari: Nació en Neuquén y se graduó como ingeniera química en la Universidad Nacional del Comahue. Es doctora en Ingeniería (UNLP, 1998). Trabaja como investigadora principal del Conicet, directora del departamento fisicoquímica de materiales de CNEA y profesora del Instituto Balseiro (UNCuyo). Es especialista sectorial de la consultoría convocada por la Secretaría de Asuntos Estratégicos para definir la Estrategia Nacional de Hidrógeno 2030. Fue distinguida con el premio Nacional L’Oréal-UNESCO Por las Mujeres en la Ciencia en 2016. Es considerada una referente en tecnologías del hidrógeno y transición energética. 

Marcelo Aizen: Es doctor en biología por la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos, e investigador Superior del CONICET. Es  Profesor Titular en el Departamento de Ecología de la Universidad Nacional del Comahue. Sus investigaciones han influido fuertemente en la comprensión contemporánea de la polinización y sus implicancias para la conservación y la agricultura en el mundo. Recibió el premio Michel Bergeron (2022) otorgado por la Federación de Organizaciones Científicas para el Avance de la Ciencia en las Américas (Interciencia), y la Association Francophone pour le Savoir (ACFAS). 

Lucas Garibaldi: Es ingeniero agrónomo y doctor en ciencias agropecuarias. Dirige el Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural, que depende de la Universidad Nacional de Río Negro y Conicet en Bariloche. Es también investigador, profesor y autor o coautor de 172 artículos, 9 libros y 27 capítulos o partes de libros. Recibió 23 premios, entre ellos el Golden Bee Award, premio Houssay y premio Fundación Bunge y Born. Trabaja ad-honorem en plataformas intergubernamentales científico-políticas, con asociaciones de productores y realizando series audiovisuales, entre otros. 

Alberto Caneiro: Es doctor en Física e investiga en ciencia de los Materiales con énfasis en materiales para la Energía. Es Jefe del Departamento de Caracterización de Materiales del Centro Atómico Bariloche e investigador superior del Conicet, y profesor del Instituto Balseiro. Colabora con YPF-Tecnología para el desarrollo de un laboratorio de microscopía electrónica que dé soporte a varios proyectos de investigación y desarrollo.

Damián Zanette: Es doctor en Física y realizó investigación posdoctoral en varios institutos de Italia y Alemania. Es investigador del CONICET en el Centro Atómico Bariloche y profesor del Instituto Balseiro. Estudia fenómenos colectivos emergentes y auto-organización en sistemas biológicos y socioeconómicos. También se interesa por las propiedades estadísticas de los lenguajes naturales, como los idiomas humanos y la música.  

Adrián Gadano: Nació en General Roca, Río Negro. Médico especialista en Medicina Interna,Gastroenterólogía y Hepatología y doctor en Medicina (UBA, 2007). Dirigió la Sección de Hepatología del Hospital Italiano de Buenos Aires (1998-2020). En 2015 creó el Departamento de Investigación del Hospital Italiano de Buenos Aires. Diseñó la estrategia del primer trasplante hepático en Sudamérica utilizando soporte hepático bio-artificial y diseñó el reemplazo hepático no biológico actualmente en desarrollo. Introdujo en Argentina el programa ECHO (Extended Community Healthcare Outcome), por el cual se entrenó a más de 400 profesionales de la salud de nuestro país y de otros países de Latinoamérica.

El Gran Jurado de los Premios Konex 2023 está constituido por 20 destacadas personalidades. Es presidido por Alberto Kornblihtt (Premio Konex de Brillante 2013), su Secretaria General es Mirta Roses (Premio Konex de Brillante 2003) y su Invitado Especial, Juan Martín Maldacena, quien investiga en la Universidad de Princeton  y Premio Konex de Brillante 2013). 

Publicado en Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/ciencia/premios-konex-2023-los-7-cientificos-ganadores-de-neuquen-y-rio-negro-3132232/

domingo, septiembre 10, 2023

¿Cómo es la lagartija única en el mundo que encontraron en Vaca Muerta?

 La nueva especie es endémica de Aguada Pichana, en el bajo de Añelo. Su hallazgo fue recientemente publicado en la revista internacional “European Journal of Taxonomy”.

La especie fue encontrada en Aguada Pichana, en el bajo de Añelo.

Liolaemus kulinko, así fue bautizada la nueva especie de lagartija encontrada en Vaca Muerta.
Foto Ignacio Hernández.

Liolaemus kulinko, así fue bautizada la nueva especie de lagartija encontrada en la provincia de Neuquén. Se trata de un ejemplar endémico (única en el mundo) que habita en el bajo de Añelo, en la zona de Vaca Muerta.

El hallazgo fue publicado recientemente por la revista científica “European Journal of Taxonomy”. En la investigación participaron instituciones como CONICET; la Universidad Nacional de Tucumán, Universidad Nacional de Corrientes, Universidad Nacional de Salta; el Museo Patagónico de Ciencias Naturales “Juan Carlos Salgado” de Roca (MPCN), entre otras.

Liolaemus kulinko es una especie psamófila, es decir que se encuentra adaptada a suelos arenosos. Además es ovípara, insectívora, de tamaño mediano a grande, robusta, su coloración de fondo es grisáceo o marrón claro en algunos ejemplares, con un patrón en el dorso de manchas circulares o irregulares de color blanco amarillento, con manchas evidentes desde el cuello hasta la mitad del cuerpo, que se desvanece gradualmente hasta desaparecer al llegar a la cola.

Presentan escamas turquesas y azul claro dispersas a lo largo y los costados del cuerpo. Algunos machos tienen escamas turquesa, verdes y azules iridiscentes a lo largo de la cola.

El descubrimiento de esta nueva especie para la ciencia representa un gran hito para Neuquén
porque se describe un nuevo endemismo de la provincia, que cuenta con una de las tasas más altas de especies endémicas de reptiles en todo el país. En la zona, también se destacan otras especies como la Liolaemus cuyumhue, Liolaemus quinterosi y Liolaemus calliston.

¿Cómo se descubrió a la nueva lagartija encontrada en Vaca Muerta?


Los primeros indicios de que se trataba de una nueva especie se dieron durante una
expedición liderada por el Dr. Cristian Abada en 2016. En un relevamiento se fotografiaron ejemplares de
Liolaemus kulinko, sin embargo, habían sido confundidos con las Liolaemus mapuche.

Abdala con el tiempo reconoció diferencias en el patrón de coloración y otros detalles morfológicos generando la hipótesis que se trataba de una nueva especie.

En la foto; Cristian Abdala e Iván Procheret fotografiando en su ambiente a
Liolaemus kulinko en la expedición del 2021.

En 2021, y a raíz de un trabajo realizado con la empresa Geólogos Asociados S.A. para llevar a cabo una línea de base de biodiversidad para la empresa Total Austral S.A, se pudieron realizar los estudios poblacionales, anatómicos y genéticos necesarios llevando adelante la investigación que dio por resultado el descubrimiento de esta nueva especie recientemente publicada.

La conservación de los reptiles en Patagonia es un tema central. La mayoría de los estudios se concentran en la taxonomía, que denotan que probablemente nuestro país y la Patagonia concentran el más alto índice de endemismos de lagartos en Sudamérica. Año a año se siguen sumando especies a las más de 285 válidas ya descritas para este género, siendo el grupo más diverso de vertebrados en el planeta.

Sin embargo, es relativamente escaso el conocimiento sobre la biología, las poblaciones y su conservación en la mayoría de las especies.

Publicado en Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/como-es-la-lagartija-unica-en-el-mundo-que-encontraron-en-vaca-muerta-3133562/

jueves, julio 20, 2023

Inédito hallazgo en La Buitrera: descubren huellas de dinosaurios con marcas de piel y garras.

 

Pata de un tjpo de saurópodo junto a un pequeño cocodrilo del género Araripesuchus.
Crédito: Joschua Knuppe.


Un equipo de investigadores, liderados por el paleontólogo Sebastián Apesteguía, encontró singulares marcas en la ciudad fosilífera rionegrina. Pertenecerían a los denominados animales de "cuello largo". Qué se sabe al respecto.

Científicos de CONICET publicaron recientemente el descubrimiento de unas inusuales pisadas de dinosaurio en La Buitrera, un yacimiento fosilífero ubicada en el departamento de El Cuy, en Río Negro. Se trata de huellas con marcas de la piel del costado y de la planta de los pies de estos animales, así como sus garras.

Estas rastros habrían pertenecido a dinosaurios saurópodos, una clasificación utilizada para agrupar a los denominados animales de «cuello largo». Las pisadas, descriptas en la revista científica Cretaceous Research, presentan un tamaño de entre 30 y 75 centímetros de largo; y entre 20 y 30 cm de profundidad.

El hallazgo se produjo en 2020, sin embargo, no fue hasta 2022 que se pudo continuar con el estudio de las pisadas.

La campaña fue encabezada por el reconocido paleontólogo Sebastián Apesteguía, uno de los redescubridores de La Buitrera a finales de la década de los 90′. A la investigación se sumaron Ignacio Díaz Martínez y Silvina de Valais, miembros del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG) de la Universidad Nacional de Río Negro, con sede en Roca.

La investigación contó con el apoyo del CONICET, la Fundación Azara, la Universidad Maimónides y la National Geographic Society. Además, del aval de la Secretaría de Estado de Cultura de Río Negro -quien es responsable de autorizar este tipo de expediciones-.


¿Qué se sabe de las huellas de dinosaurios encontradas en La Buitrera?


Apesteguía explicó que las huellas de animales pueden hallarse “en planta”, cuando se pueden observar desde arriba, como si fueran marcas recientes. Pero en esta caso se las descubrió “en corte”, es decir, cuando se las examina desde el costado.

Los expertos pudieron observar que algunas de huellas, que se encontraban hundidas en el barro, tenían una serie de marcas vinculadas a estructuras del pie o de la mano, que los especialistas suponen que son escamas. También se observaron los ángulos de ingreso y salida del pie, así como las marcas poligonales de las escamas de la planta del pie. Y en un caso en concreto se aprecian marcas de garras curvas y alargadas.

Las huellas pertenecerían a dinosaurios saurópodos.

Aunque los expertos pudieron determinar que las huellas corresponderían a dinosaurios saurópodos, no se pudo precisar si se trata titanosaurios o de rebaquisaurios, dos de los grupos que habitaban en aquel momento el área de La Buitrera.

Entendemos que se trata de saurópodos por la forma cilíndrica de las pisadas, así como por las marcas que dejó la garra en una de las huellas, ya que se trata de garras que se encuentran unidas y no separadas en dedos. Sin embargo, como no alcanzamos a precisar si el animal que dejó las huellas tenía tres o cuatro garras, no podemos saber si se trató de un titanosaurio o de un rebaquisaurio”, indicó Apesteguía.

Los investigadores destacaron el nivel de preservación de las huellas. Esto podría deberse a las condiciones del ambiente en el que se produjeron hace 95 millones de años atrás.

La investigación fue encabezada por el paleontólogo Sebastián Apesteguía.

En la zona antiguamente se emplazaba un desierto, que fue bautizado como «Kokorkom». Estas pisadas se habrían producido en un periodo particularmente húmedo, en el que la presencia de arcillas permitió que se marcaran mejor las pisadas en el terreno. De hecho, a tan solo 10 cm por debajo del nivel de las huellas, se observa un nivel con restos rotos de caparazones de tortugas de agua dulce.

En este sentido, Apesteguía destaca: “Estas huellas nos permiten no solo estudiar a los organismos que las dejaron sino también el ambiente, los sedimentos, la humedad y la época del año en que ocurrieron los acontecimientos”.


¿Qué importantes especies habitaron La Buitrera?


Los descubrimientos en la zona comenzaron casi de inmediato con la llegada de Apesteguía en 1999, según confesó el propio investigador en diálogo con Diario RÍO NEGRO. Pero casi en simultáneo con la crisis de 2001, los recursos estatales se acortaron y muchos de los proyectos sufrieron el oscuro ocaso que transitaba el país por aquellas fechas.

Sin embargo, esto no fue impedimento para que el equipo de trabajo de Apesteguía diera con importantes descubrimientos. A comienzos del milenio, y con 800 dólares en el bolsillo, que fueron donados mayoritariamente por el Club de Leones, decidieron hacer una tercera expedición en La Buitrera. En aquella ocasión dieron con la Najash rionegrina, una serpiente con patas que vivió durante el periodo Cretácico hace 90 millones de años.

El holotipo, es decir, el ejemplar por el cual conserva su nombre la especie, se encuentra en el Museo provincial de Cipolletti “Carlos Ameghino”, donde es consultado por investigadores de todo el mundo. Incluso su importancia le valió el reconocimiento de la revista inglesa Nature, una de las publicaciones científicas más relevantes a nivel mundial.

También durante ese año se dio con los primeros restos del Cronopio dentiacutus, un mamífero con un cráneo de menos de 5 centímetros y de hocico largo similar a “Scrat”, la simpática “ardilla” que volvió famosa la franquicia americana “La Era del Hielo”.

“Cronopio se volvió el primer ejemplar de este tipo de mamíferos hallado con cráneo completo en el mundo”, mencionaron sus descubridores. Hasta el momento, debido a su fragilidad y diminuto tamaño, solo se habían encontrado pequeños fragmentos.

En 2004 Buitrerraptor gonzalezorum -que también se encontró en La Buitrera- se volvió tapa de la revista Nature tras convertirse en el carnívoro pequeño más completo de toda Sudamérica. Este animal vivió entre 92 y 95 millones de años. Es pariente de los velocirraptores, presentaba un hocico esbelto y plano, dos miembros anteriores largos y dos patas con garras retráctiles.

A finales del 2022, se descubrió una nueva especie completamente nueva para el hemisferio Sur, el Jakapil kaniukura. Este animal pertenece al suborden de dinosaurios tireóforos o “acorazados” que habitaron la Tierra desde principios del período Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años) hasta fines del Cretácico (hace alrededor de 65 millones de años).

“Es un fósil que nos sorprendió un poco porque nos tuvo muchos años pensando que era otra cosa», relató a Diario RÍO NEGRO, Apesteguía.

Publicado en Diario "Río Negro".

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/inedito-hallazgo-en-la-buitrera-descubren-huellas-de-dinosaurios-con-marcas-de-piel-y-garras-

domingo, agosto 14, 2022

Descubren en Patagonia Norte un dinosaurio acorazado con una mandíbula única.

 

El dinosaurio encontrado recibió el nombre Jakapil kaniukura. Estaba cerca de la localidad de Cerro Policía, en Río Negro (Crédito: Mauricio Alvarez).


Investigadores de la Argentina y España encontraron y describieron una nueva especie de dinosaurio acorazado. Sus restos fósiles estaban en el Área Paleontológica de La Buitrera, en la provincia de Río Negro, cerca de la localidad de Cerro Policía.

El nuevo dinosaurio fue llamado Jakapil kaniukura por los investigadores Facundo Riguetti y Sebastián Apesteguía, de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, Centro de Ciencias Naturales Ambientales y Antropológicas, Universidad Maimónides, y Conicet de la Argentina, y Xabier Pereda-Suberbiola, del Departamento de Geología, Facultad de Ciencia y Tecnología, Universidad del País Vasco, en España.

El equipo identificó a Jakapil kaniukura como una nueva especie de dinosaurio herbívoro.

Pertenece al suborden de dinosaurios tireóforos o “acorazados” que habitaron la Tierra desde principios del período Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años) hasta fines del Cretácico (hace alrededor de 65 millones de años).

Era pequeño: medía 1,5 metros de longitud y pesaba entre 4 y 7 kilos. Le pusieron Jakapil kaniukura como un tributo a las lenguas de las culturas ancestrales y presentes del norte de la Patagonia. “Ja-Kapïl” significa “portador de escudos” en lengua Puelche o Tehuelche del norte, mientras que “kaniukura” hace referencia a la “cresta de piedra” que caracteriza a la especie, en la lengua Mapudungun.

Según los investigadores, Jakapil presenta como rasgo más distintivo la presencia de varias hileras de huesos dérmicos (asociados a la dermis de la piel) en forma de escudos que protegen el cuello, lomo y cola del animal, similar a lo que ocurre en los cocodrilos actuales.

Al igual que el resto de otros dinosaurios tireóforos, tiene dientes en forma de hoja (romboides y con dentículos en el borde más externo, similares a los de las iguanas actuales) y con grandes caras de desgaste, lo que se condice con un eficiente procesado de una dieta herbívora. Posee una mandíbula única para un tireóforo, relativamente corta y con una gran cresta en el borde inferior.La mayoría de los escudos son también particulares, muy aplanados, en forma de discos.

El trabajo científico fue publicado en la prestigiosa revista científica Scientific Reports del grupo Springer-Nature, con el título “A new Cretaceous thyreophoran from Patagonia supports a South American lineage of armoured dinosaurs”, con la autoría de Facundo Riguetti, Sebastián Apesteguía (ambos de la Fundación Azara, la Universidad Maimónides y el CONICET) y Xabier Pereda- Suberbiola (de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea).

“Los dinosaurios tireóforos son muy abundantes en el hemisferio norte, pero el registro fósil de este grupo en el hemisferio sur y más específicamente en Sudamérica es muy escaso. En la Argentina, los únicos restos que se conocían previamente sólo comprenden materiales muy incompletos, al punto que no permiten reconocer especies novedosas. Tan es así que, tras más de 200 años de historia de la paleontología de vertebrados en la Argentina, Jakapil es el primer dinosaurio acorazado argentino en recibir un nombre”, contó el científico Apesteguía.

La gran mayoría de dinosaurios acorazados son animales grandes y cuadrúpedos, los famosos anquilosaurios y estegosaurios. Pero Jakapil recuerda a los primeros tireóforos como el europeo Scutellosaurus, pequeños animales que muy probablemente hayan sido también bípedos.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

https://www.rionegro.com.ar/ciencia/descubren-en-patagonia-norte-un-dinosaurio-acorazado-con-una-mandibula-unica-2440632/