GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

sábado, abril 01, 2017

¿Es viable así un país? por ROBERTO CITARELLA.-

Argentina vive en conflicto permanente. Si no es un reclamo de los docentes, es de los judiciales, los bancarios, los camioneros, las organizaciones sociales, los metrodelegados, los del peaje, los de la leche, los médicos de hospitales, los aeronavegantes, etc.
Invariablemente, todos lo hacen de la manera más traumática posible para el resto de la sociedad. Cuánto más moleste, mejor. Ya sea cortando calles y rutas, suspendiendo servicios, bloqueando fábricas, etc. En la mayoría de los casos constituyen una extorsión, orientada a torcer el brazo del que corresponda, sean empresas o gobiernos nacional, provinciales y municipales.
Resultado: un país sin clases, sin bancos, sin transporte, sin poder circular libremente, etc. Ante estos hechos palpables de la realidad argentina cabe preguntarse: ¿es posible salir así de la recesión económica que atravesamos? Y más aún, ¿es viable el país en estas condiciones? Es ésta una pregunta con respuesta opinable. Pero si se observan los comportamientos del resto de los países a los que les va mejor que nosotros, sean vecinos o de otros lados del mundo, podemos ver que no hay país al que le vaya bien con semejante nivel de conflicto. También es notorio que ante la “injusta” situación laboral que origina el reclamo nadie opta por renunciar y buscar un mejor trabajo. Y es porque sabe que a la larga triunfará el “plan de lucha”, que no es otra cosa que hacerle pagar, tanto a los gobiernos como a las empresas, los salarios que ninguno de ellos pueden abonar.
En consecuencia, la película no termina ahí. Gobiernos y empresas tratarán de pasarle el mayor costo al resto de la sociedad vía impuestos y precios. Pero esto finalmente no se logra en su totalidad. La gente y las empresas pagan impuestos hasta donde pueden. Cuando éstos son claramente confiscatorios, unos y otros eluden, evaden y/o negrean.
Siguiendo con la película: si los gobiernos no logran recaudar más y no cubren los mayores gastos, el déficit dirá presente, y su financiamiento, sea a través de endeudamiento y/o emisión de dinero (inflación), corroerá las bases del sistema económico, hasta desembocar en una crisis de más o menos graves consecuencias, muertes incluidas, como las que hemos tenido en los últimos cincuenta años (1975-76, 1983-85, 1989-91 y 2001).
Por su parte las empresas, que se ven vapuleadas por los mayores impuestos y salarios, lógicamente tratarán de pasar el costo a los precios, que paga el resto de la cadena comercial, y que tiene al consumidor final como último eslabón. Pero esto es prácticamente imposible si el producto o servicio es transable. La empresa no podrá vender a mayor precio afuera (el precio está dado por los oferentes y demandantes del mundo), ni adentro, donde enfrentará la competencia de importaciones, que no han visto modificados sus costos.
Para ser gráfico, esto es lo que está pasando, por ejemplo, con las empresas de las economías regionales y las lecheras. No son viables con estos costos salariales e impositivos. Otro claro síntoma de esto es la euforia por viajar a Chile a comprar los productos que aquí están mucho más caros. Los chilenos colocan una caja de manzanas en el exterior a u$s 15, y ganan plata. Nosotros necesitamos venderla a u$s 17 sólo para cubrir costos.
Ante esta situación es inexorable la quiebra de las empresas. A lo sumo alguna tendrá un salvataje gubernamental provisorio (que, vale aclarar, sólo será posible emitiendo más plata, porque ya estamos en déficit permanente). Pero a la larga la empresa quebrará. Cabe preguntarse: ¿por qué en Argentina no hay empresas de más de setenta años? Pues, sencillamente, porque todas han quebrado. Las leyes laborales, los sindicatos y los gobiernos han sido demasiado peso para las empresas.
Ante este panorama, es muy lógico preguntarse lo siguiente: ¿se puede revertir este proceso perverso?, ¿podemos recuperarnos? Como posible, es posible. Si bien hemos perdido mucho tiempo andando por caminos equivocados, ello no sería un impedimento. China estuvo inmóvil hasta fines de los 70, y hoy, a cuarenta años de haber hecho los cambios necesarios, ya es casi la primera potencia mundial en términos de PBI absoluto.
En realidad, el camino para recuperarnos, al igual que cualquier enfermo, pasa por: 1) reconocer que Argentina fracasó, 2) hacer un correcto diagnóstico de sus causas, y 3) poder llevar adelante el tratamiento correspondiente. Pero, claro, acá es donde chocamos con las trabas: la dirigencia política, sindical y de las demás corporaciones beneficiadas con el sistema argentino no cree que el país esté enfermo, ni tampoco que ellos sean parte del problema. Mucho menos aún que acepten mansamente cambiar el sistema. Pero no tenga dudas, si no revertimos esto seguiremos tropezando y cayendo... cada vez más.
Publicado en Diario "Río Negro" (Edición Nro. 24.668), viernes 31 de marzo de 2017, página 18. Imagen: archivo BLOG DE LA PATAGONIA.

La muerte de Europa por James Neilson.

Los dignatarios de la Unión Europea acaban de celebrar, con la solemnidad apropiada, el aniversario sexagésimo de la firma del Tratado de Roma que sirvió para formalizar un proyecto que ya estaba en marcha. Es poco probable que los asistentes más jóvenes, si resultan ser longevos, o los sucesores de los demás, lleguen a repetir la ceremonia en marzo de 2077. A menos que se reviertan muy pronto las calamitosas tendencias demográficas actuales, lo que, por desgracia, es muy poco probable; los griegos, italianos, españoles, alemanes y otros serán miembros de minorías étnicas cada vez más pequeñas en los territorios que desde hace milenios han sido suyos. ¿Y entonces? Aun cuando Europa permaneciera tan unida como esperan aquellos políticos y funcionarios, no tendría mucho en común con el continente que conocemos.
A los comprometidos con lo que optimistas llaman “el sueño europeo” no les gusta para nada hablar de los desafíos planteados por la caída vertiginosa de la tasa de natalidad que es el gran tema de nuestro tiempo, el elefante en la habitación cuya presencia ominosa los biempensantes prefieren pasar por alto. Tratan el bajón demográfico como si fuera un problema sólo para los responsables de los sistemas jubilatorios, no como la catástrofe civilizatoria que sin duda es.
La única solución que proponen consiste en alentar la inmigración masiva desde África y Asia, de ahí la indignación que sienten cuando nacionalistas de “la ultraderecha” se aferran tenazmente a viejas identidades locales que, en opinión de los europeístas más vehementes, son meros inventos arbitrarios. A veces parecería que, para sus gobernantes, Europa no es un conjunto de culturas maravillosamente diversas con raíces profundas, sino, a lo sumo, un espacio geográfico que, andando el tiempo, se hará mucho más homogéneo y por lo tanto mejor.
Los que piensan así son reacios a preguntarse si el desprecio que sienten por las viejas comunidades nacionales ha contribuido a la resistencia a tener hijos de quienes viven en sociedades que, en muchos sentidos, son las más exitosas de la historia del género humano, las más libres, tolerantes, pacíficas, solidarias y productivas. ¿Es sólo por razones económicas? ¿O es también por una carencia, que podría calificarse de espiritual, que aquellos que miran con indiferencia lo que está ocurriendo no quieren comprender? Sea como fuere, no es del todo sorprendente que tantos inmigrantes se nieguen a integrarse plenamente a sociedades que enfrentan el espectro de su propia extinción con ecuanimidad.
Tal y como están las cosas, es de prever que dentro de apenas un siglo casi todos los pueblos europeos habrán seguido a los visigodos, vándalos y cartaginenses en el viaje hacia el cementerio en que yacen los restos de pueblos antes poderosos. A lo mejor, dejarán para la posteridad un sinfín de monumentos y creaciones artísticas que, tal vez, merecerán la curiosidad respetuosa de estudiosos.
No es la primera vez que, para extrañeza de observadores contemporáneos, los habitantes de una región floreciente hayan optado por el suicidio colectivo. Más de un siglo antes del inicio de la era cristiana, el gran historiador griego Polibio escribió que “En nuestra época se han abatido sobre Grecia entera una natalidad muy baja y una despoblación que ha vaciado ciudades y ha causado improductividad, a pesar de que no hemos tenido guerras continuas ni pestes”. Parecería que, a diferencia de los bárbaros que los rodeaban, los muy civilizados griegos no se dejaban perturbar por nimiedades como el porvenir de su propia comunidad.
Polibio no atribuyó la pérdida de vitalidad a la supremacía humillante del creciente imperio romano sino a una educación que promovía el egoísmo, a que criar hijos era costoso y al abandono por sus compatriotas de los ideales de otros tiempos. En la Europa de nuestros días, además de otras partes del mundo con culturas similares, habrá hecho un aporte decisivo a una actitud muy similar la prédica insistente de quienes nos recuerdan que virtualmente todos nuestros antecesores eran bandidos salvajes, imperialistas genocidas y esclavistas, de suerte que sería muy difícil rescatar algo bueno del pasado común.
Tal actitud ayudó a estimular el pesimismo existencial que se ha apoderado de Europa al debilitar la cadena emotiva que mantiene vinculadas las generaciones sucesivas. Si nadie siente respeto por las generaciones ya idas, sería vano esperar que las venideras se interesaran por la nuestra. Así, pues, cada uno propende a encarcelarse en su presente particular, negándose a pensar en el destino de sus eventuales descendientes.
Los ideólogos de la Unión Europea son productos de la rebelión cultural que estalló luego de la Segunda Guerra Mundial. Tenían buenos motivos para querer romper con el pasado, pero cometieron un error fatal al convencerse de que todas las variantes del nacionalismo son necesariamente maléficas para entonces procurar reemplazarlas por un credo no sólo paneuropeo sino universal. Aunque el proyecto resultante ha sido apoyado por muchos políticos e intelectuales, los intentos de consolidarlo han molestado a decenas, acaso centenares, de millones de personas que se resisten a creer que preocuparse por la identidad tradicional del grupo al que pertenecen es propio de racistas, cuando no de neonazis, como aseveran los defensores más beligerantes de la ortodoxia europeísta.
Los partidarios de la uniformidad que apostaron a que una moneda común serviría para reducir las diferencias nacionales ya se habrán dado cuenta de que tendría que transcurrir muchísimo tiempo antes de que los griegos, italianos y españoles aceptaran adoptar las mismas pautas que los alemanes, pero aún más dañina que la introducción del euro ha sido la negativa de los gobiernos de la UE a tomar en serio las consecuencias del intento de reconstruir la población europea con “nueva sangre”. Puede que a ojos de los progresistas dominantes las supersticiones religiosas no son más que reliquias de tiempos menos esclarecidos, pero les hubiera convenido recordar que hay algunas que siguen motivando pasiones tan peligrosas como las que, en los siglos XVI y XVII, hicieron de Europa una región parecida a la Siria actual.
Publicado en Diario "Río Negro" (Edición Nro. 24.668), viernes 31 de marzo de 2017, página 19. Imagen de la misma columna de opinión.

viernes, marzo 31, 2017

HUMOR EN MEDIO DE LA TRAGEDIA.


¿Por qué la mayoría de los consumidores eligen Coca-Cola en lugar de Pepsi? El neuromarketing tiene la respuesta. En la famosa cata a ciegas, realizada hace varios años, la mayoría de los consumidores eligieron Pepsi, sin embargo, los consumidores modificaron su decisión de compra. ¿La razón? "Hay una evaluación sensorial y otra emocional", explica Nestor Braidot. Más, en nota completa.


"En aquel famoso desafío -explica Braidot a InfoNegocios- se buscaba una evaluación sensorial (gusto) y la mayoría prefirió el sabor de Pepsi por sobre Coca. Pero la acción no se tradujo en ventas porque la segunda marca es fuerte en lo emocional, y por más que no se prefiera el sabor en el cerebro se activan otras áreas que hacen a la recordación y a la construcción del producto que finalmente son las más importantes a la hora de tomar la decisión de compra", explica.


El especialista subraya que las empresas deben entender que un producto no es más lo que sale de una línea de producción sino lo que construye el consumidor.

"Lo que convence es todo aquello que apunta a la memoria positiva y el neuromarketing se encarga de detectar aquellas cosas que activan lo emocional para satisfacer la necesidades, para dar con el principio de decisión que surge desde el inconsciente y que culmina con un proceso que se hace en el consciente donde se cruza con otras variables reales: restricción presupuestaria, facilidad del proceso de compra, etc", añade. (GL)
ILUSTRACIÓN MUSICAL.


Coca cola refresca mejor de Jorge Schussheim.



 Yo era un tipo amargado y en mi mismo encerrado reprimido recrecido tan jockeado tan mufado. Era un tipo muy jodido mentiroso y obsesivo. Paranoico y esquizoide con sidrometileptoide y mi vida transcurría y pasaba siempre a solas
Hasta que llego mi día y descubrí la coca cola.

Coca cola refresca mejor
coca cola elimina el dolor
coca cola querida sra.
es el símbolo perfecto del amor.

una vez yo fui arrestado por haber sido acusado
de matar a mi papito de clavarle un cuchillito
pero el juez me perdonó pues mi inocencia probó
soy culpable ya lo sé, más no merezco (¿gayola?)
lo maté porque papá me negó la coca cola
Coca cola refresca mejor
coca cola elimina el dolor
coca cola querida sra.
es el símbolo perfecto del amor.

ahora refresco mejor soy un buen consumidor
coca colas a montones y burbujas de colores
soy feliz, soy un gran mito soy el nuevo prototipo
si quiere vivir mejor haga correr esta bola
la generación de pepsi y el mundo de coca cola
Coca cola refresca mejor
coca cola elimina el dolor
coca cola querida sra.
es el símbolo perfecto del amor.

las mujeres me espantaban
les temia y me attarraban
a pesar de las seciones, la cosa no se arreglaban
y seguian las seciones pero no las soluciones
no es verdad que este tan mal
yo no soy homosexual
pero un dia me asumi, la verdad me vino sola,
soy pero ya no me importa porque tomo cocacola.

Rodolfo Zapata - Viva el Trabajo.





El 26/06/2015 En Un Acto De Justicia Fue Declarado Ciudadano Ilustre De La Ciudad De San Miguel , Por Su Exitosa y Larga Trayectoria Como Actor , Cantautor y Creador de las Pícardias que Hicieron Reír a Varias Generaciones.

jueves, marzo 30, 2017

Hebe ironizó sobre la marcha PRO e insultó a Máxima: "Me cago en la reina".

OPINIONES DELIRANTES DE HEBE.

Cuadro de imágen: Blog de la Ptagonia.
La titular de Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini, aseguró que al presidente Mauricio Macri “el pueblo lo odia”, al tiempo que advirtió que las organizaciones opositoras van a “seguir rompiendo las bolas con las marchas”.

En relación a la concentración del próximo sábado a favor de la gestión de Cambiemos, ironizó: "Quiero ver cuántos vienen. Un baño va a ser la marcha".

Con respecto a la visita oficial de Macri a Holanda, la dirigente criticó al Gobierno por estar "contento" de que el mandatario haya sido recibido por una "reina boba e idiota", en referencia a Máxima Zorreguieta. “Me cago en la reina, por favor. No me hagan reír", lanzó.

Finalmente, negó que a Macri "lo quiera el pueblo”. Por el contrario, señaló al jefe de Estado "lo quieren los ricos, los que tienen campos y empresas. El pueblo lo odia y le tiene bronca. Por eso llenamos las plazas todos los días si es necesario".

La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal tampoco se salvó de las críticas de la líder de Madres de Plaza de Mayo: la definió como un "ser maléfico, con cara de niña boba, princesita y buena persona, y es una reverenda miserable que da 6 pesos por niño para comprarles la comida, cuando el litro de leche vale 35 pesos".

Además, cuestionó que tenga el "coraje de bajar el sueldo de los maestros y decir que va a resistir". "¿Qué le da de comer ella a sus hijos?", dijo y agregó: "Maldita mujer".


"Por eso los compañeros vienen hoy", dijo sobre la movilización de las dos centrales de la CTA. "Hicimos la marcha del 24 (de marzo), y vamos a seguir rompiendo las bolas con las marchas. No van a poder con nosotros", concluyó Bonafini.

miércoles, marzo 29, 2017

Enanitos Verdes - Lamento Boliviano.


Lamento Boliviano.


Me quieren agitar
Me incitan a gritar
Soy como una roca
Palabras no me tocan
Adentro hay un volcán
Que pronto va a estallar
Yo quiero estar tranquilo


Es mi situación
Una desolación
Soy como un lamento
Lamento boliviano


Que un día empezó
Y no va a terminar
Y a nadie hace daño


Y yo estoy aquí
Borracho y loco
Y mi corazón idiota
Siempre brillará
Y yo te amaré
Te amaré por siempre
Nena no te peines en la cama
Que los viajantes se van a atrasar


Y yo estoy aquí
Borracho y loco
Y mi corazón idiota
Siempre brillará
Y yo te amaré
Te amaré por siempre
Nena no te peines en la cama
Que los viajantes se van a atrasar


Y yo estoy aquí
Borracho y loco
Y mi corazón idiota
Siempre brillará
Y yo te amaré
Te amaré por siempre
Nena no te peines en la cama
Que los viajantes se van a atrasar.


Enanitos Verdes es una banda argentina de rock formada en 1979 en la Ciudad de Mendoza.
Primeros pasos.
Los Enanitos Verdes es un grupo de rock formado originalmente por: Marciano Cantero en voz y bajo, Felipe Staiti, virtuosísimo guitarrista y Daniel Piccolo en la batería.
Comenzaron con presentaciones en diferentes pubs, pasando luego a pequeños teatros convirtiéndose en poco tiempo en la banda más popular de la provincia de Mendoza y la zona de Cuyo.
En 1984 el trío es invitado a participar en el "Festival de La Falda". Ese año LOS ENANITOS VERDES fue elegido "Grupo Revelación" del Festival, siendo aclamados por todo el público y la prensa especializada.
Luego se incorporan dos nuevos integrantes, Tito Dávila (teclados) y Sergio Embroni (guitarra y voz), como músicos invitados y graban su primer Larga Duración (L.P.) por 1984 que lleva el nombre del grupo: “ Los Enanitos Verdes”.
En 1986 editan su segundo álbum, titulado Contrarreloj, con la producción artística de Andrés Calamaro.
Felipe Staiti, guitarrista de Los Enanitos Verdes con respecto a la originalidad del nombre del grupo “Enanitos Verdes” decía: “Corría el año 1979 y una familia de turistas, mientras visitaba en Mendoza el Puente del Inca, se toma una fotografía. Al revelarla aparecen a un lado de dicha familia unos enanitos verdes en ronda. Al momento de sacar la fotografía obviamente no los vio nadie pero luego del revelado allí estaban. Este hecho tuvo una trascendencia pública notoria saliendo en los periódicos locales. E inclusive dicen algunos que llegó la fotografía hasta la NASA para comprobar su autenticidad. Leyenda o realidad un amigo nuestro que era periodista de una revista bautizó a nuestro novato grupo con el nombre de Los Enanitos Verdes de Puente del Inca y así apareció en la primera crónica. Los integrantes optaron por la mitad del nombre: “Los Enanitos Verdes”, pero bien podrían haberse llamado también Puente del Inca”.