UN ESPACIO DE OPINIÓN DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA.
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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
53 años de Confesiones de invierno de Sui Generis.
Con temas que serían "clásicos" del rock argentino.
Sui Generis (del latín "único en su tipo") fue un
dúo argentino de rock formado por Charly García (piano, guitarra acústica y voz)
y Nito Mestre (flauta, guitarra acústica y voz) en 1969. Nacido de grupos
juveniles en el Barrio de Caballito en la Capital Federal.
Confesiones de invierno es el segundo álbum de estudio del
dúo musical Sui Generis, editado por el sello Talent el 14 de agosto de 1973.
El álbum Vida, lanzado un año antes, había generado gran
repercusión sobre todo por el tema, que es un clásico yá, "Canción para mi
muerte".
Junto con el primero, fue la obra que lanzaría a la fama al
dúo - y especialmente a Charly García, autor de la mayoría de sus canciones,
como la homónima "Confesiones de invierno", "Aprendizaje",
"Rasguña las piedras", "Cuando ya me empiece a quedar
solo", "Lunes otra vez", "Mr. Jones", y otras las
cuales se transformarían en himnos cantados alrededor de los fogones estudiantiles
por generaciones, pasando a ser parte del paisaje cultural del país.
Muchos consideran que este álbum es muy superior al primer
álbum de la banda, Vida, tanto en la calidad de sonido como en su música.
Lista de canciones.
Todas las canciones escritas y compuestas por Charly García.
Lado A: Cuando ya me empiece a quedar solo, Bienvenidos al tren, Un
hada, un cisne, Confesiones de invierno.
Lado B: Rasguña las piedras, Lunes otra vez, Aprendizaje, Mr. Jones,
o pequeña semblanza de una familia tipo americana, Tribulaciones, lamento y
ocaso de un tonto rey imaginario, o no.
De este álbum surgieron algunos de los mayores éxitos del
grupo Sui Generis como "Cuando ya me empiece a quedar solo",
"Bienvenidos al tren", "Confesiones de invierno" y también "Rasguña las piedras", un
desgarrador canto de libertad que la revista Rolling Stone y la cadena MTV consideraron como la tercera mejor canción del rock argentino. Esta canción "Rasguña las piedras" fue
grabada en Adiós Sui Géneris, Parte II. La canción también forma parte de la
banda de sonido de la película La noche de los lápices. Más adelante, en el año
2001, fue registrada por Charly García en el disco “Si - Detrás de las paredes” que con aires renovados llega a un público nuevo.
La grabación se hizo en los estudios RCA Victor y Phonalex con invitados como David Lebón, León
Gieco, Alejandro Medina, Juan Rodríguez, Paco Prati, Alejandro "Pipi"
Correa y Rodolfo Mederos, arreglos orquestales de Gustavo Beytelmann.
Dicen que está en el cruce de las calles Walker Street y Cortlandt Alley (habrá que conocerla) endonde el músico argentino se tomó la mítica fotografía que ilustra la portada de “Clics modernos”, el álbum que cumplió 40 años.
En coincidencia con los 40 años del lanzamiento del disco Clics Modernos, una esquina de Nueva York, ciudad en la que se registró esa placa, llevará el nombre de Charly García en una ceremonia que se llevó a cabo el pasado 6 de noviembre, a las 11, hora de Estados Unidos.
Es en el cruce de las calles Walker Street y Cortlandt Alley, en donde el músico se tomó la fotografía que ilustra la portada del recordado y clásico álbum que se escuchaba en larga duración (LP) y en cassettes. La iniciativa fue de Mariano Cabrera, un actor argentino radicado en esa ciudad, quien contó con el apoyo del Consulado del país en la «Gran Manzana» para poder plasmar su homenaje. Aunque el lugar ya no cuenta con la misma fisonomía que presentaba cuando se tomó la foto, porque actualmente funciona allí un hotel, se colocará una placa con la leyenda «Charly García corner» (esquina Charly García).
DecíaCharly García: ‘Me siento honrado por la invitación y
porque me hayan elegido para que una esquina lleve mi nombre. No conozco muchos
artistas de fama mundial a los que les haya sucedido esto, nada menos en una
ciudad como Nueva York, una metrópolis tan importante para mí, donde solo ahí
se podía lograr el sonido de Clics Modernos. Estoy feliz, estoy emocionado, no
veo la hora de decirle a un taxista ‘déjeme acá, en Walker Street y yo’”, cerró
el cónsul, en medio de la risa de la gente.
Además de celebrar la música de García a 40 años del
lanzamiento del disco Clips Modenos como un homenaje en la Ciudad de Nueva York,
Estados Unidos que consistirá en la colocación de una placa en la esquina donde
Charly García se sacó la foto de tapa del disco.
“Clics Modernos es el segundo álbum de estudio del cantante
y multinstrumentista argentino Charly García, publicado el 5 de noviembre de
1983 por la compañía SG Discos, con la participación de Pedro Aznar, con quien
ya había trabajado en conjunto en Serú Girán, así como con el ingeniero de
sonido Joe Blaney. Considerado por algunos como el mejor fruto de su carrera,
incluye referencias a la dictadura cívico-militar argentina que se vivió hasta
poco antes del lanzamiento del álbum, con una lírica caracterizada por su tono
sarcástico y humorístico. Fue un trabajo decisivo para consolidar las
tendencias modernas que marcarían el perfil del rock argentino durante la
década de 1980 y posteriores. El título del álbum proviene del arte de la
portada del disco.
El álbum fue autoproducido y compuesto por García y fue
grabado casi totalmente en el Electric Lady Studios en Nueva York durante un
breve periodo. García contrató a Pedro Aznar, bajista, y Casey Scheverrell,
batería”.
… … …
“El disco fue grabado y mezclado en Nueva York y todos los
temas fueron compuestos por Charly García. Contiene varias de las canciones más
importantes su carrera, como «Nos siguen pegando abajo», «No soy un extraño»,
«No me dejan salir», «Los dinosaurios» (referida a los desaparecidos por la
última dictadura argentina), «Bancate ese defecto», «Plateado sobre plateado» y
«Ojos de video tape»”. (Wikipedia).
Las canciones: Nos siguen pegando abajo (pecado mortal) //
No soy un extraño // Dos cero uno (transas) // Nuevos trapos // Bancate ese
defecto // No me dejan salir // Los dinosaurios // Plateado sobre plateado
(huellas en el mar) // Ojos de video tape.
Los músicos: Charly García: piano, guitarra, sintetizador
Roland, samplings, caja de ritmo y voz. Pedro Aznar: bajo fretless, guitarra y
voz en Nos siguen pegando abajo.Larry Carlton: guitarra en No soy un extraño,
Los dinosaurios y Plateado sobre plateado. Casey Scheuerell: batería. Willy
Iturri: batería en No me dejan salir, Nuevos trapos y Ojos de videotape. Doug
Norwine: saxo en Nuevos trapos.
En la actualidad.
Y Charly hace esquina en localidades argentinas,
también, por ejemplo,
en la Ciudad de Plottier de la provincia del Neuquén.
Alejandro Lerner visitó la calle que lleva su nombre en
Plottier.
El reconocido cantante nacional está de gira en Neuquén y no
se olvidó de visitar a los vecinos que eligieron su nombre para bautizar una
calle del barrio Ecor.
Cuando los vecinos del barrio Ecor de Plottier pensaron en
darle nombre a sus calles, eligieron reconocer a varios cantantes nacionales, a
quienes les llegó el mensaje y se emocionaron con el gesto. Alejandro Lerner,
que ya había enviado saludos a través de las redes sociales, este viernes no
dudó en acercarse al sector y sacarse la típica foto bajo el cartel con su
nombre.
Lerner, que se presentará en Mood Live en Neuquén capital,
habló con los vecinos que le hicieron el reconocimiento y los fue a visitar al
barrio. Allí lo estaba esperando un pequeño grupo de pioneros de ese sector de
Plottier, junto a algunos concejales, concejales electos y hasta el propio
intendente electo, Luis Bertolini. Nadie se quiso perder la oportunidad de
sacarse una foto con el ídolo nacional.
El cantante recorrió las calles del barrio Ecor donde
también los frentistas se pusieron de acuerdo para reconocer a Charly García,
Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati, Nito Mestre, Pedro Aznar, Raúl
Porchetto, Papo Napolitano, Federico Moura, Miguel Abuelo, Palito Ortega y Leo
Dan.
El barrio Ecor de Plottier está contiguo a la Ruta 22, en
dirección a Senillosa, y cuando los integrantes de la comisión vecinal se
enteraron de la gira de Lerner por el Alto Valle, no dudaron en contactarlo
para coordinar la visita.
Claudio Pinilla, presidente del Concejo Deliberante de
Plottier, contó a LMNeuquén que la llegada de Lerner a la ciudad fue celebrada
por los vecinos, quienes contó, mantuvieron todo muy hermético para que el
cantante pudiera estar tranquilo y que no se llenara de gente mientras se
sacaba la foto bajo la nomenclatura de su calle.
En las redes.
El 9 de agosto pasado Alejandro Lerner sorprendió en las
redes sociales con un mensaje de agradecimiento a Neuquén y particularmente a
los vecinos de Plottier. "Gracias Neuquén !!! Gracias Plottier!!!Gracias
Mi País!!!", había escrito con gratitud el músico que logró gran
popularidad como solista en la década del 80 con el clásico Todo a Pulmón.
Los comentarios de la gente en Facebook e Instagram no se
hicieron esperar. "Muy merecido genio!", "Genial y más genial
será, transitar esa calle escuchando tus canciones y seguir por la de Charly ,
que regalos hermosos", "Muy bien que se reconozca en vida a las
personas...en este caso merecidísimo!", "Todos sentimos que queremos
vivir en esas esquinas??!!! Felicitaciones", "Que bueno personas
reconocidas por su gran talento !! Tantas calles con nombre de delincuentes que
robaron a nuestra Argentina", fueron algunas de las expresiones que
cosechó la publicación.
Y esa no fue la primera vez que Alejandro Lerner acudió a
sus redes para agradecer el gesto de los vecinos de Plottier por elegirlo para
denominar a esa vía de comunicación. “Muy emocionado, muy agradecido por esta
distinción de las calles de Plottier junto al maestro Charly García. Mil
gracias, super emocionado. Gracias otra vez”, había manifestado el artista, a
través de un audio, a los vecinos cuando apenas fue bautizada la traza.
El vicepresidente de la Comisión Vecinal del barrio Ecor de
Plottier, Raúl Rovira, contó que en aquella oportunidad Lerner le envió el
audio en agradecimiento y que él no lo podía creer. "Yo mismo inicié el
trámite en el 2013 para designar a artistas del rock nacional como nombres de
las calles del barrio. En ese momento no había una ordenanza que prohibiera
nombrar las calles con personas que aún estuvieran vivas”, señaló.
El vecinalista se puso en contacto del representante de
Lerner y fue a través de él que llegó al artista. Le dijo que le gustaría que
hubiese estado en el barrio para ser testigo del momento en que colocaron los
carteles nomencladores, pero el cantautor se encontraba en la ciudad
estadounidense de Los Ángeles grabando un disco.
“Fue un orgullo muy grande que un cantautor de ese nivel
agradeciera a los vecinos, al barrio, a un pueblo de Neuquén, a los concejales
y al municipio de Plottier por esta iniciativa”, agregó el vecinalista.
Nito Mestre, el socio de Charly García en Sui Generis, cumple 70 años.
Nito Mestre cumple 70 años: un trovador incansable y pionero del rock argentino.
Con Charly García formaron Sui Generis y cambiaron la historia del rock argentino. Su voz es una de las más reconocidas del mundo de la música.
Nito Mestre, quien integró junto a Charly García el mítico dúo Sui Generis que los llevó a ambos a la fama, cumple este miércoles 70 años. Carlos Alberto Mestre, nació el 3 de agosto de 1952 en una casa llena de historias y de música que lo llevaron a conocer, a sus 11 años, a Los Beatles. Banda que motivó a aquellos dos jóvenes en 1969 a hacer su primera presentación bajo el nombre que los acompañó hasta el Luna Park en 1975.
Nito es el menor de sus hermanos y se crio con su padre Eduardo de origen catalán, de profesión médico cirujano y oficio de violinista; y su madre Tecla, nacida en Dinamarca, con raíces lituanas y las historias más maravillosas para contar. Los Beatles llegaron a su vida casi al mismo tiempo de la muerte de Eduardo. Y ya en el colegio secundario, un encuentro se iba a convertir en una de las fábulas más queribles de la historia de nuestro rock.
En el Instituto Social Militar Dámaso Centeno, Nito cursaba a la mañana y tenía su grupo informal, The Century Indignation con el que hacía covers. Una tarde oportuna se sorprendió al escuchar a un flaco alto y de pelo largo que se llamaba como él, se apellidaba García y tocaba el piano como un animal. Charlie formaba parte de To Walk Spanish y la química quedó reservada para el año siguiente, cuando compartieron curso y sEn su último año de secundaria los dos Carlos Alberto hicieron su debut como dúo en un baile escolar que marcaría el camino a su primer contrato discográfico: Vida (1972). Luego llegarían más éxitos con Confesiones de Invierno (1973) y Pequeñas anécdotas sobre las instituciones (1974) que dejarían su huella en los jóvenes de aquella generación y que sigue siendo el sonido de muchos de las generaciones entrantes.
Ya para 1975 llegaría la despedida de la banda que le puso letra y música a uno de los momentos más oscuros de la historia argentina, animándose a cantar contra la dictadura del gobierno militar. Finalmente, esos dos adolescentes de secundaria, con algunos años más y ya consagrados, tendrían su última función el 5 de septiembre de 1975, en una de las fechas más recordadas de la enciclopedia el rock nacional. Fueron dos shows mágicos e icónicos en el Luna Park, que más tarde se volvieron disco y película para eternizar a una de las bandas más importantes del país hasta entonces se hicieron inseparables.
Pero al dúo le quedaba una última travesura bajo la forma de PorSuiGieco, el primer supergrupo del rock argentino, de neta raigambre folk y lo suficientemente desprolijo como lo indicaba la época. Era un acrónimo de Raúl Porchetto, Sui Generis y León Gieco, quienes junto a María Rosa Yorio brindaron algunos pocos conciertos y registraron una cinta que al día hoy permanece como una joya oculta en el repertorio de la música argentina. Allí aparece la primera canción que firma Nito, “Fusia”, una ternura folk guiada por la flauta traversa, que desnudaba sus intenciones musicales de cara al futuro.
Ya en el proceso de desintegración de Sui, Nito le empezaba a dar forma a Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre, el grupo que iba a definir su siguiente paso musical. Era una banda de lujo, por la que pasaron Alfredo Toth, Rodolfo Gorosito Juan Carlos Mono Fontana, Ciro Fogliatta y María Rosa Yorio. Con los "Desco" grabó tres discos, llegando a su fin en 1980, momento de armar su propio camino como solista.
Así, en 1981 editó 20/10, su primer disco firmado con su nombre. Luego le siguió Escondo Mis Ojos Al Sol (1983) donde pisa fuerte en el folklore latinoamericano: allí versiona a Víctor Jara (”Te recuerdo Amanda”), graba con Mercedes Sosa una versión de “La colina de la vida” (de Gieco en los años de Porsuigieco), además de visitar “Alto en la torre”, una de las joyas ocultas de Sui con arreglos épicos del Mono Fontana.
En la misma sintonía, realiza la gira por el continente con el proyecto Porque cantamos, con Juan Carlos Baglietto, Celeste Carballo y Oveja Negra, una postal de los primeros tiempos de la democracia. Tiempo en el que llegaría su casamiento con Pamela Gowland, su compañera de la vida, quien a pesar de transitar algunas turbulencias siguen juntos hasta hoy.
El músico, que a lo largo de su vida grabó más 30 discos, ahora se encuentra en Chile, donde está filmando junto al bajista y compositor Ernesto Holman, registros para el programa “Rock and Road”, que conduce desde hace más de dos años y que puede verse a través de El Garage TV y en YouTube.
“Junto a este grandioso músico chileno, que toca con todos en la actualidad, hemos hecho un recorrido por Santiago de Chile y toda su historia para nuestro programa que está yendo muy bien”, cerró esta leyenda del rock argentino.
Nito festeja sus 50 años de carrera musical.
Los 70 años de Mestre no solo significan un año más de vida, sino también, otro año dedicado a su carrera musical. Así pues, el artista, ajeno a las celebraciones por su cumpleaños, contó que sí festejara sus cinco décadas de trayectoria el 19 de noviembre en el teatro Ópera de la ciudad de Buenos Aires y a la vez grabando las canciones que formarán parte de un nuevo disco, mientras redondea un proyecto en Chile.
El vocalista y autor dijo que luego de presentar su espectáculo “Mi vida en canciones” en Neuquén, Santiago del Estero y Tucumán, se encuentra armando el show que dará en el teatro ubicado en la avenida Corrientes. “Será sinfónico más un recorrido por toda mi carrera, va a estar muy bien", anunció a Telám.
Consultado acerca de cómo vive los cumpleaños, el flautista y guitarrista dijo: “No le doy mucha bolilla a los cumpleaños en realidad, la mayor parte de las veces escapo de Buenos Aires y de la Argentina cuando voy a cumplir años. Fueron pocas las veces que la pasé en el país, generalmente los paso afuera o viajando, que es como más me gusta”.
Acerca de este presente, Mestre expresó: “Me encuentra vigente este año, viajando post-pandemia, muy contento, retomando mis actividades, grabando las canciones para un futuro disco nuevo que irá saliendo de a poco, con Marcelo Predacino, guitarrista y productor de Abel Pintos, y con Sebastián Schon, socio de Cachorro López; por otro lado estoy planeando otras cosas que ya las tendré resueltas”.
Charly García sorprendió a todos con un mini recital en vivo en su cumpleaños en el CCK.
Charly García encabezó esta tarde la tercera parte del concierto en su homenaje en el CCK en el día de su cumpleaños y, detrás de los teclados, abrió el bloque interpretando "Cerca de la revolución", acompañado por Fito Páez, entre otros.
Una multitud de fanáticos de la mítica figura del rock nacional esperaron con ansia la aparición de su ídolo y expresó su impaciencia mediante cánticos y aplausos, además cantarle a coro en dos ocasiones el "feliz cumpleaños", para estallar colmada de emoción cuando sonaron los acordes de "Cerca de la revolución" y se iluminó el escenario encabezado por Charly.
Con sombrero, saco blanco y remera negra, Charly estuvo detrás de los teclados, acompañado por Fito Páez también en teclados e Hilda Lizarazu y Rosario Ortega en coros, entre otros, con quienes prosiguió interpretando "Promesas sobre el bidet" y "Raros peinados nuevos".
También estuvo presente la banda estable conformada por Zorrito Von Quintiero en teclados, Fernando Samalea en batería, María Eva Albistur en bajo y Fernando Kabusacki en guitarras, quienes, junto a los demás músicos en el escenario hicieron un breve intervalo para dedicar a Charly nuevamente la canción de feliz cumpleaños.
Luego, la formación continuó con "Demoliendo hoteles" y "Canción para mi muerte", ante el deleite del público, que, prácticamente, no se mantuvo pasivo durante la espera del bloque y arengó entonando también "Rasguña las piedras" e "Inconsciente Colectivo".
El concierto del CCK y en particular el segmento donde estuvo Charly fue seguido por una multitud congregada en las afueras del ex Correo Central, donde una pantalla gigante seguía las alternativas de lo que sucedía en el Auditorio Nacional en vivo y era visto centenares de jóvenes que no consiguieron entrada y se acercaron para seguirlo desde la plaza adjunta.
Por otra parte, la segunda parte del concierto en homenaje a Charly García en el CCK en el día de su cumpleaños propuso una inabarcable variedad de lecturas y marcó un profundo arco de influencias del creador de "Clics modernos" en músicos de las generaciones posteriores.
Desde una versión de "Pasajera en trance" en arpa y voz por parte de Sonia Alvarez, a una conmovedora interpretación de "Rezo por vos" en percusión de Santiago Vázquez que puso la piel de gallina, pasando por Darío Jalfin en una clásica pero bella puesta de "Canción de dos por tres", las músicas de García parecieron ampliarse y alcanzar nuevos aires en el Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner.
Publicado en Diario "Ámbito Financiero", sábado 23 de octubre del 2021.
El próximo sábado 23 de octubre a partir de las 12.00 hs, el Canal Volver celebrará el cumpleaños de uno de los artistas más importantes e influyentes del rock nacional: Charly García.
Con motivo de su cumpleaños número 70, la señal televisiva transmitirá un programa especial para homenajear al mítico bigote bicolor.
El programa realizará un recorrido por la vida del ex Sui Géneris y Serú Girán con testimonios invaluables como Amilcar Gilabert, Renata Schussheim, Willy Iturri, Alfredo Totth, Pablo Guyot, Sergio Marchi, Fito Páez, Andy Cherniavsky, Pedro Aznar, Fabián Quintiero, María Gabriela Epumer y del mismo Charly.
Además, habrá secciones musicales con los mayores éxitos de la leyenda en distintas presentaciones en vivo.
Algunos de los temas musicales que acompañan el especial son: “No bombardeen Buenos Aires” (Charly García), “Peluca telefónica” (García- Aznar- Spinetta), “No me dejan salir” (Charly García), “Nos siguen pegando abajo - Pecado Mortal” (Charly García), “No soy un extraño” (Charly García), “Yendo de la cama al living” (Charly García), “Promesas sobre el bidet” (Charly García), “Raros peinados nuevos” (Charly García), “Rezo por vos” (García - Spinetta), “Filosofía barata y zapatos de goma” (Charly García), entre otros.
El especial “Volver Rock- Charly García”, es una realización de Josi García Moreno y Daniel García Moreno (hermanos del músico), con guión y producción de Marcelo Fernández Bitar, Sebastián Escofet y Mariana Armento.
Palito Ortega cumple 80 años: el changuito tucumano que
torció su destino y vivió mil vidas en una vida.
Vivió una infancia marcada por las carencias pero a fuerza
de carisma se convirtió en ídolo de multitudes. Perdió todo cuando trajo a
Sinatra y volvió a empezar. Fue gobernador, candidato a vicepresidente y
senador. Se convirtió en “hermano” de Charly García y formó una familia donde
el amor convive con el talento.
¿Quién iba a predecir que ese pibe que a los 10 años
limpiaba sepulturas en el cementerio de Tucumán y lustraba zapatos en la plaza
Independencia se convertiría en ídolo de multitudes? ¿Quién podría vislumbrar
que ese changuito de Lules que a los 16 se animó a mudarse a Buenos Aires solo
con su guitarra y una valija sería cantante, gobernador y hasta candidato a
vicepresidente? ¿Quién diría que ese joven que sobrevivía vendiendo café en
Buenos Aires se convertiría en un fenómeno social de la música? ¿Quién se
animaría a asegurar que ese cantor criticado por rockeros se convertiría en
ángel salvador del rockero más admirado? ¿Quién diría que ese niño que creció
sin su mamá sería el padre de seis hijos, todos talentosos pero sobre todo
hermanos entrañables? Todas esas preguntas tienen un nombre por respuesta:
Ramón “Palito” Ortega, el niño pobre, el artista récord, el político, el padre
de familia, el hombre que hoy celebrará 80 años.
Finalmente, una tarde de domingo, cuando el sol empezaba a
cerrar sus párpados, mi padre puso su mano sobre mi hombro. Me miró con esos
ojos conocedores de la vida, y con voz pausada dijo: -Me duele que se vaya Hizo
un silencio corto y prosiguió: -Pero me dolería mucho más si un día usted me
hace sentir culpable de ser otro de los tantos muchachos que en este pueblo
fueron malgastando sus vidas hasta quedarse sin futuro.
Como contó en su libro Autorretrato esas fueron las palabras
con las que su padre Juan le dio permiso de irse de Tucumán a Buenos Aires
cuando tenía 14 años.
¿Qué lleva a un padre a pedirle a su hijo que abandone su
hogar y parta? La respuesta solo puede ser una: la desesperación. Ramón Ortega
creció en la ciudad tucumana de Lules en el siglo pasado pero con la vida del
medioevo. Los zafreros trabajaban en condiciones más bestiales que humanas.
Tanto que cuando un hijo nacía se lo anotaba cuando se podía y no cuando se
debía. Así pasó con Ramón Bautista que nació un 28 de febrero de 1941, pero
recién fue anotado el 8 de marzo. Fue el segundo hijo de Juan, un zafrero y
Nélida Rosario. El matrimonio tuvo siete hijos. Los hijos eran muchos y la
miseria más. ¿Alguien será tan soberbio para juzgar a esos padres que el único
tesoro que podían tener eran hijos?
El matrimonio no se llevaba bien y en un momento Nélida se marchó.
Juan fue padre y madre, pero jamás habló mal de esa mujer. Ramón comprendió que
había que ayudar en casa. No abandonó los juguetes que no tenía pero sí
abandonó los juegos entre cañas de azúcar para trabajar de lustrabotas, pintar
cruces y limpiar tumbas. Si algún tilingo se asombraba de su ocupación en el
cementerio, solo respondía: “Es un trabajo honrado, ¿no? Fue bicicletero y
vendedor de diarios. Alguna vez contó que cuando pasaba por la casa de esa
mujer que era su madre pero que lo había abandonado, silenciaba su pregón. No
quería que lo escuchara, pero sobre todo no quería revolver ese dolor que no te
provoca infartos pero te rompe el corazón.
Una maestra se conmovió con ese changuito que dejaba la
primaria para pasar de una patada a adulto y le enseñó por las noches. Ya es
triste no tener infancia pero si le agregás la falta de escuela, además de
injusto es inhumano. Los trabajos se alternaban. Fue bicicletero hasta que se
le ocurrió vender cubanitos. Todos los viernes le pedía a su papá 10 pesos. Se
iba al almacén, compraba cubanitos vacíos, dulce de leche, y los ofrecía en
alguna cancha de fútbol. De alguna manera el domingo a la noche devolvía 20.
Alguno dirá que era lo que hoy llamamos un “emprendedor”, para otros era un
“busca” quizá solo era un chico que deseaba aliviar a su papá.
Fue entonces que decidió probar suerte en Buenos Aires. Su
provincia le garantizaba presente pero él además necesitaba futuro. Se despidió
de su padre con el corazón desgarrado y sin posibilidad de derramar una lágrima
porque eran tiempos donde “los hombres no lloran”.
Llegó a Buenos Aires y apenas bajó del tren un hombre lo
recibió con un abrazo infinito. Lo que parecía caricia de la vida fue
cachetazo. Lo que parecía un hombre confundido resultó ser un ladrón infame que
le quitó los magros pesos que traía y lo obligó a pasar la primera noche
durmiendo en la plaza de Retiro.
La palabra derrota no estaba en su vida. Consiguió algunas
changas hasta que alguien le ofreció trabajar en un bar a cambio de un sueldo
malo y un sitio lúgubre para dormir: el sótano del local. Todas las noches,
Ramón sentía que bajaba a una prisión. El dueño cerraba la tapa con candado.
Solo se podía salir cuando, al otro día, la abría. El dueño argumentaba que era
para evitar robos, quizá simplemente era maldad.
Del bar pasó a trabajar como vendedor ambulante de café.
Decidió vender en las puertas de Canal 7 y Radio Belgrano. Fue entonces que el
destino comenzó a torcerse o que él comenzó a torcer su destino. Carlos Ginés
era uno de los astros más populares de la radio. Conducía el ciclo “Levántese
contento” donde hacia todo tipo de ruidos para despertar al oyente. Convocó a
ese cafetero al que notaba honrado, trabajador y que siempre silbaba con un
notable oído.
Dos años después, en 1957, la Bandita de Carlinhos, un grupo
que animaba fiestas lo contrató para cargar los instrumentos y armar la
escenografía. Rodeado de músicos aprendió a tocar el güiro, la batería y
perfeccionó lo que sabía de guitarra. Como millones de jóvenes de todo el mundo
comenzó a soñar con ser ídolo como el ídolo de ese momento: Elvis Presley. Lo
lograría.
Se independizó de Carlinhos y comenzó a actuar con el
pseudónimo de Nery Nelson. Durante un tiempo vivió en Mendoza donde tuvo su
espacio en radio y cantaba en un boliche. Con mucho esfuerzo logró grabar su
primer disco, pero cuando pidió sus honorarios, le pagaron menos de la mitad de
lo acordado.
Seguro de lo que quería se presentó en los estudios de RCA.
Llovía. Ricardo Mejía, el gerente general de la discográfica vio a ese muchacho
que esperaba su turno con la ropa humedecida pero la palabra “dignidad”
emanando de esos ojos oscuros y le ofreció un coñac.
Llegó su turno. Cantó un rock’n’roll, “María”. Luego, “Sabor
a nada”. La última se la hicieron repetir una, dos, tres veces. Le preguntaron
por el autor, respondió que eran suyas. Cuando pensaba que escucharía el
fatídico “lo llamaremos a la brevedad” (es decir, nunca), Mejía le anunció:
“Flaco, lo felicito. Dese por artista de RCA Víctor”.
Faltaba elegir el nombre artístico. Mejía rechazó el Nery
Nelson. Escribió “Ramón Bautista Ortega Saavedra” y comenzó a probar con
distintas combinaciones. De pronto, miró al tucumano y le dijo: “Usted es tan
flaco que parece un palito”. Escribió “Palito Saavedra”, probó con “Palito
Ortega” y fue perfecto. Ese día nacía el artista que marcaría a varias
generaciones de argentinos. Palito se dio cuenta ese día que salió de la
pensión donde vivía y un hombre que pasaba en bicicleta silbaba “Dejala,
dejala”. Lo siguió todo lo que pudo, no creyendo lo que pasaba pero creyendo lo
que le pasaría.
En 1962, se integró al Club del clan. No destacaba por su
físico, pero su cara triste de aquel que conoce el dolor de las partidas, se
imponía. La gente amó a ese muchacho que, aunque tenía clavado un dolor en el
alma, cantaba canciones optimistas. Quizá vieron en él, un poco lo que sentimos
todos. Que la vida te da, pero te quita y que a veces lo único que te salva es
cantar y seguir tirando.
La “academia” no acompañó a ese muchacho de afinación
incierta, pero el público lo consagró. Con la canción “Despeinada” su fama
cruzó las fronteras. Los éxitos no paran. Llega “Bienvenido amor”, “Media
novia” y “Camelia”. También llegan cartas de sus admiradoras. Palito las lee y
entre ellas encuentra una que le atraviesa el alma: es de su mamá. Le pide
verlo. El hijo duda y manda a otra persona. Se encuentran un tiempo después en
un bar. Vaya a saber qué se dijeron o no, pero quizá solo importó “la sonrisa
de mamá”.
La figura del tucumano se replicaba en portadas de revistas,
presentaciones, televisión, radio. Las chicas lo idolatran y las madres veían
en ese joven el ideal de yerno: bueno, trabajador, el joven que se hizo a sí
mismo. Lo comenzaron a llamar el Rey. Es cierto que su registro de voz no era maravilloso,
pero desde entonces y hasta ahora ya sea para bailar, para divertirse o incluso
para criticarlas, no hay argentino y casi latinoamericano que no pueda tararear
una de sus creaciones. Alcanza un dato. “La felicidad” fue grabado en español,
inglés, italiano, alemán, francés, holandés y sueco.
Para 1964 comenzó un noviazgo con la actriz Marta Gonzalez,
pero al tiempo la relación se rompió. En 1965, mientras grababa “Mi primera
novia” conoció a una joven actriz de rostro angelical, Evangelina Salazar. En
la película no se casaba con ella, pero en la vida real lograrían un amor de
esos que parecen ficción.
La joven se fue interesando poco a poco de ese joven serio.
Se enamoraron. No fue fácil el noviazgo, no podían ir a ningún lado junto por
el acoso de las fans y las giras eran frecuentes. Se casaron el 2 de marzo en
la Abadía San Benito de Palermo. Era tanta la gente que deseaba verlos, que
aunque la ceremonia se televisó, tuvo que intervenir la guarida de infantería y
varias seccionales para mantener un poco el orden. Hubo avalanchas, desmayos y
detenidos. Evangelina decidió dejar atrás su promisoria carrera de actriz para
formar lo que ambos deseaban mucho más que famas y premios: una familia. Juntos
fueron padres de Martín, Julieta, Sebastián, Emanuel, Luis y Rosario. Todos
ligados al ambiente artístico, todos talentosos y sobre todo, hermanos que se
aman y defienden.
Parecía que había alcanzado el cielo, pero entonces la vida
volvió a llevarlo al infierno. En 1981 decidió traer a Frank Sinatra a la
Argentina, una de las primeras leyendas de la música popular. El estadounidense
iba a realizar dos recitales en el estadio Luna Park y cuatro espectáculos en
el hotel Sheraton de Buenos Aires con el formato de cena-show y a mil dólares
la entrada. Las entradas se vendieron, sin embargo Palito quedó en la ruina. No
fue porque “el diablo metió la cola” sino el programa económico del dictador
Roberto Viola. Ortega contrató a Sinatra el 11 febrero de 1981 cuando el dólar
en Argentina cotizaba a 1.900 pesos, pero, al momento del recital, se disparó a
más de 7.500 pesos. Es decir, una devaluación del 400%. En apenas una semana,
el tucumano perdió más de dos millones de dólares.
Palito iba a cantar "Sabor a nada" con Sinatra.
Sinatra estaba dispuesto a aprenderse la letra, pero el temor reverencial
—sumado al estrés del momento— pudo más. "Yo dije ni loco. Si subo con
Sinatra van a decir que me mando la parte", recuerda Palito. Hoy, a la
distancia, lo señala como uno de los remordimientos (Prensa Penguin Random House)
Durante tres años recorrió el país y Latinoasmérica dando
recitales para mejorar su economía. Hasta que decidió radicarse con sus hijos
en Miami. Se sintió como ese muchacho tucumano que dejaba su tierra, pero ahora
con la responsabilidad de una familia. Sin saber una palabra de inglés se
instaló en Miami. Pensaba quedarse por seis meses pero se quedó por años. Hacia
presentaciones para el público latino pero además fundó una productora que en
pocos meses se convirtió en una de las más importantes.
En 1989, con el respaldo del entonces presidente Carlos
Menem aceptó volver al país para postularse como gobernador de Tucumán y
enfrentar al general asesino, Domingo Bussi. Con el voto de la gente y el
respaldo de todos los sectores, el 21 de octubre de 1991 asumió como
gobernador. En el 95 y sin lograr que se habilitara la reforma constitucional
para su reelección, Palito se despidió de su provincia.
No se alejó de la política. Vendió su casa de Miami valuada
en dos millones de dólares y se instaló definitivamente en la Argentina. En
1999 fue candidato a vicepresidente acompañando a Eduardo Duhalde, pero en la
elección se impuso Fernando De la Rúa.
"Yo fui candidato con el doctor Duhalde, nos ganó el
doctor De la Rúa y fue el presidente. Siempre digo que de haber ganado, yo
hubiese trabajado en el área social y él en la gestión. Creo que lo que
necesitamos los países es un buen administrador más que esa cosa pomposa del
presidente. El país termina siendo una gran empresa y de acuerdo a la habilidad
que tenga el presidente de turno se vende mejor el país y toda la parte
económica funciona mejor" EM/JP
Asumió como senador de la nación, pero salpicado por el
escándalo de las coimas por la Ley de Reforma Laboral renunció a su banca y se
alejó para siempre de la política.
Volvió al mundo del espectáculo. Formó una productora,
siguió haciendo presentaciones y componiendo. Se animó a todo. Reversionó “La
Casa del Sol Naciente”. Una canción emblemática en el repertorio de la banda
inglesa The Animals. El tema en sus líneas vocales y de teclados influye en la
obra de The Doors. Es una canción dark que está en las antípodas de “La
felicidad”. La versión de Palito musicalizó una de las escenas centrales de la
película El Ángel (dirigida por su hijo, Luis).
Un día sin querer volvió a ocupar todos los titulares pero
no como artista sino como hombre de bien. Charly García estaba en su peor
momento de drogas. Palito era uno de los pocos autorizados en visitarlo en la
clínica. Al llegar, una jueza buscaba un lugar par llevar al rockero. Charly se
abrazó a Palito y solo le dijo “Demasiado dolor”. “Yo sabía que le dolía. Todo
le dolía en el alma” contó alguna vez Palito sobre ese día. Y si alguien sabía
lo que significa que te duela el alma es el tucumano por eso en ese mismo instante
se lo llevó a su casa en Luján.
En ese lugar Charly empezó a sanar. Ortega le invitaba
amigos como Pedro Aznar, Nito Mestre, León Gieco y sobre todo lo dejaba en su
estudio y con su piano. Fueron momentos difíciles de pilotear. Días de charlas,
noches de insomnios y una única tabla de salvación: la música. Y esos dos
genios creativos que marcaron tanto a tantos y que muchas veían cómo rivales se
transformaron en hermanos.
Hoy Ramón “Palito” Ortega cumple 80 años. Lo festejará
rodeado de abrazos de hijos y nietos y acompañado por la mirada amorosa de
Evangelina. Seguramente recibirá decenas de llamados y mensajes. Se sentirá
querido y en su casa. Tendrá lo que queremos todos. Pero él lo tiene y lo tiene
porque se lo merece.
Mercedes Sosa: cumpleaños con el peso de su voz en busca del Día de la Cantora Nacional.
A 85 años de su nacimiento, el 9 de julio, desde la Fundación que lleva su nombre y junto a un grupo de artistas se propondrá como regalo instaurar el 31 de enero como el Día de la Cantora Nacional para recordar su debut en el Festival de Folclore de Cosquín en 1965.
Por Sergio Arboleya.
A 85 años del nacimiento de Mercedes Sosa, que se cumplirá el jueves 9, desde la Fundación que lleva su nombre y junto a un grupo de artistas se propondrá como regalo instaurar el 31 de enero como el Día de la Cantora Nacional para recordar su debut en el Festival de Folclore de Cosquín en 1965 como invitada de Jorge Cafrune.
Esa noche y contra todo protocolo, Cafrune aprovechó su popularidad y avisó: "Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora y voy a recibir un tirón de orejas de la comisión, pero qué le vamos a hacer. Siempre he sido galopeador contra el viento. Los voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo. Aunque se arme bronca, voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosa".
Y "La Negra", que ya era conocida por piezas como "La voz de la zafra" y "Canciones con fundamento" y resistida por razones políticas, hizo el resto entonando "Canción del derrumbe indio", de Fernando Figueredo Iramain, una pieza que integraba el incipiente Movimiento del Nuevo Cancionero.
Ese gesto del vocalista jujeño para con la intérprete tucumana no solamente introdujo a Mercedes para siempre en el universo de Cosquín sino que marcó una modalidad generosa y audaz que la propia Sosa adoptó como santo y seña en su descomunal camino artístico por escenarios y estudios de grabación del mundo.
Nacida el 9 de julio de 1935, se formó estéticamente dentro del Movimiento del Nuevo Cancionero, una corriente renovadora del folclore y socialmente comprometida surgida en la provincia de Mendoza y que compartió con Armando Tejada Gómez, su esposo Manuel Oscar Matus y Tito Francia.
Dueña de una voz impresionante, Sosa no abandonó jamás lo testimonial pero no se contentó con ir abrazando las vertientes folclóricas nativas sino que abrió el abanico sonoro y expresivo para sumar a su halo popular y exquisito a autores locales e internacionales de diversos estilos que hallaron un cauce en su mágica interpretación.
Ni la persecución política ni el exilio al que fue empujada en 1979 tras publicar "Serenata para la tierra de uno" y ser detenida en la ciudad de La Plata junto con todo el público que había ido a escucharla, y que la llevó a París primero y a radicarse en Madrid en 1980, detuvieron ese andar.
A su regreso en febrero de 1982 con una docena de recitales en el Teatro Ópera, convidó a León Gieco, Charly García, Rodolfo Mederos y Ariel Ramírez, y enseguida impulsó a los entonces no tan conocidos trovadores cubanos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés y a incipientes creadores como Víctor Heredia, Teresa Parodi, Antonio Tarragó Ros, Raúl Carnota, Suna Rocha y Peteco Carabajal, entre más.
Pero, además, fue por otros colores musicales que abrazó con la misma calidad y entrega integrando a Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Pedro Aznar, Gustavo Santaolalla, Alejandro Lerner y David Lebón.
Y se enlazó con nuevas expresiones de la música nativa compartiendo con Liliana Herrero, Duende Garnica, Demi Carabajal, Jorge Fandermole, el dúo Orozco-Barrientos, Coqui Sosa, Marcelo Perea, Alberto Rojo, Franco Luciani, Motta Luna, Sebastián Garay, María Eugenia Fernández, Bruno Arias, Jesús Hidalgo y Bebe Ponti, por citar apenas a algunas.
Sosa falleció, a los 74 años, el 4 de octubre de 2009 a raíz de una disfunción renal, pero como dijo Liliana Herrero a Télam "Mercedes es de las que no se van y ella será tan eterna como Gardel y cada día cantará mejor".
"Ella poseía un timbre que producía un efecto inmediato, tenía una condición excepcional, era un llamado, un cobijo, un consuelo y una memoria de reivindicaciones del espíritu colectivo y también de una época. Era el espejo viviente que esa voz le ofrecía a millones de voces, se transformaba en justicia, en verdad, en memoria. Es el otro nombre que tienen los momentos fundamentales de una comunidad, de sus conflictos, de sus tragedias, de sus reencuentros, de sus luchas", destacó Herrero.
En un sentido similar, otra colega del canto, Suna Rocha, indicó a esta agencia que Sosa "era una especie de pachamama de carne y hueso con esa capacidad maravillosa de transmitir, de aglutinar, gracias a una voz única, que no se va a repetir".
También desde la interpretación Silvia Iriondo apuntó a Télam que "de la voz de Mercedes no se vuelve. Todo se hace bello en sus aires, el sonido de su voz reúne, es identidad, cultura, terruño. Todo un país canta en ella. Su canto social, profundo y combativo es referente distintivo y determinante en la canción de los pueblos americanos".
Otra cantante, Laura Albarracín, arriesgó que la de "La Negra" "es la voz que no se fue nunca": "La que apostó por la belleza, decir lo que se debe decir y cantar lo que se debe cantar. Es un orgullo pertenecer al mismo lugar que el de la madre voz, Mercedes Sosa, la madre patria".
Por su parte, la catamarqueña Nadia Larcher consignó a Télam que "Mercedes es nuestra matria libre. Sin ella, sin su voz, ¿Cuál sería el destino del canto? Celebramos a Mercedes. Celebramos su vida porque sigue cantando para nosotros aún después de la muerte, porque no pudieron callarla y ese es el legado más profundo de su voz latinoamericana. Nos seguirá pidiendo que cantemos, que cantemos para que nadie silencie la voz del pueblo".
"Me defino cantora por Mercedes ya que ella es un faro para mí. Siento que pude sentir cuán importante fue y es la misión de Mercedes como artista, mujer y argentina", apoyó la santafesina Patricia Gómez.