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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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domingo, julio 06, 2025

A 115 años de la construcción e inauguración de la Torre de Eduardo Talero.

 

A 115 años de la construcción e inauguración de la Torre de Eduardo Talero.

Por Beatriz Chávez.

En muchas oportunidades hemos escrito acerca del significado de este edificio para los sentimientos de los neuquinos que amamos su historia y su respectiva valoración. Entre tantos antecedentes de reclamos para su conservación, uno fue en octubre de 2016 cuando se presentó una acción de amparo para asegurar la seguridad y conservación de la torre para prevenir derrumbe, mayor deterioro, seguridad y resguardo del predio. En aquel momento se comentó la idea de construir una réplica. Recordemos que es una torre que posee triple Declaración de Monumento histórico.

Se ha invocado la Ley General de Ambiente Ley 25675, cuyo artículo 2do. incluye como obligaciones de la política ambiental la preservación, conservación, recuperación y mejoramiento de la calidad de los recursos ambientales y naturales. En 2015 el Congreso de la Nación la incluyó en el circuito de Monumentos Históricos Nacionales, Ley 27.129. Asimismo, se realizó un convenio con la Universidad Nacional del Comahue para el proceso de recuperación.

En 2021 se realizó limpieza del predio y la construcción de senderos alrededor del edificio para ser utilizados como visitas turísticas –por el exterior debido al peligro de derrumbe- a cargo de estudiantes avanzados en la carrera de Turismo. Hace unos años, la nieta de don Talero, Sra. Martha Talero, me entregó material recopilado por ella acerca de la trayectoria de su abuelo, del cual tomaremos algunos datos. Sabemos que había nacido en Cundinamarca, Bogotá, Colombia a fines del siglo XIX. Realizó estudios de Abogacía y Jurisprudencia en la Universidad de Bogotá.

Entre la valiosa información encontramos que Talero, en 1909, inició la construcción de la torre, y que en 1910 se instaló junto a su familia en las primeras habitaciones terminadas y se puso al frente de su establecimiento “La Zagala”, ubicada en el actual Barrio Valentina Sur. Quiero recordar que el establecimiento fue dedicado a la actividad agrícola ganadera y recibía animales a talaje en potreros alfalfados y en pasto naturales. Un tiempo después estuvo orientado a la producción de leche con la instalación de un tambo.

Talero escribió la más importante parte de su obra literaria en este lugar. Fue un centro de reuniones culturales, a la que concurrían intelectuales de la nación. En 1918, Talero regresó a Buenos Aires. Estaba enfermo, con su esposa e hijo; falleció en 1920. En 2009 se realizó, en el Salón de las Provincias del Honorable Senado de la Nación, por gentileza del senador Dr. Horacio Lores- la Muestra “Vida y obra del Dr. Eduardo Talero”, la exposición de objetos personales, documentación, correspondencia, publicaciones que fueran compiladas por su nieta.

Entre la documentación leemos la participación de Talero en la Masonería. Participó dentro de la Logia Eureka 673 del valle de Blue Fields del oriente de Nicaragua, país en donde vivió luego del destierro que debió cumplir solicitado por su tío en Bogotá. Una vez arribado a estas tierras formó parte de la primera Logia de la capital del territorio con el título de Venerable.

Numerosos periodistas e investigadores, como don Francisco Juárez, lo vinculan a Talero con todos los masones de estas tierras que participaron en el traslado de la capital. Don Gregorio Álvarez escribió sobre la poesía de Talero: “Expresión purista, aristocrática, elegante y vigorosa. Peregrina del ideal, Señor de la ensoñación. Talero no ha sido superado en la poesía neuquina” lo decía en 1952.

En esta síntesis de la enorme trayectoria de Talero, quiero solicitar una vez más a las autoridades de mi provincia el resguardo verdadero de la Torre. Hoy está semi derruida, ¡ los neuquinos sentimos angustia al ver su imagen! ¡Cuántos escritos, cuántas reuniones, cuántas promesas!

Transcribo un párrafo de “Mi Torre”, que nos proporcionara su nieta: “Mi torre no es gesto de orgullo/mi torre es un trozo sensible de sierra/mi torre es el único rastro durable que dejo en la tierra/de mi amor por los cielos… los campos… los dulces arrullos…”.

La foto no abarca todo el predio, la tomamos desde el portón. Las grandes civilizaciones conservan hermosos testimonios de sus épocas de oro; Neuquén, con pocos años de historia, debe atesorar aquellos testigos de su formación.

Autora: Beatriz Chávez.

*** Carta de lectores de la historiadora neuquina Beatriz Chávez publicada en Diario Río Negro, domingo 6 de julio del 2025.

Eduardo Talero (Bogotá, Colombia, 1869 – Buenos Aires, Argentina, 22 de septiembre de 1920) funcionario público, escritor y periodista colombiano radicado en la provincia de Neuquén, Argentina.

Eduardo Talero era sobrino del presidente de Colombia Rafael Núñez. Cuando Talero tenía 25 años, su tío lo condenó a muerte porque lo acusaba de encabezar manifestaciones contra su gobierno,cuando éste quería hacer una reforma constitucional para eliminar el federalismo colombiano e imponer un sistema de gobierno centralista y conservador.

Eduardo Talero, encarcelado, es indultado y exiliado de Colombia, gracias al pedido de su madre y hermana de Núñez. Luego de pasar por varias ciudades latinoamericanas, Talero empieza a trabajar en Buenos Aires como periodista y fue corresponsal del diario La Nación.

Más tarde fue Cónsul General de Ecuador por parte del gobierno argentino, luego fue nombrado Secretario de la Gobernación del Territorio de Neuquén, en Chos Malal, y luego se traslada hacia lo que hoy es la ciudad de Neuquén.

Fuente de información: Wikipedia.

domingo, septiembre 11, 2022

118 años de capitalidad neuquina, 118 años de historia. Por Beatriz Chávez.

118 años de capitalidad neuquina, 118 años de historia.

* Por Beatriz Chávez.

La ciudad capital del Neuquén partió de una antigua gobernación para transformarse en la enorme urbe que hoy habitamos. Su historia en la Confluencia se dio en paralelo con la llegada de Maestros Normales Nacionales -a quienes homenajeamos en su día- que se asentaron en esta lejana Norpatagonia. Numerosos expedicionarios habían dejado sus descripciones sobre la región, como el misionero jesuita Tomás Falkner, entre otros.

El Inspector Carrasco escribió:” Dos pueblos se encuentran en formación al extremo de esta línea: el de la margen izquierda, que se conoce con el nombre de Limay, y el de la derecha, que se llama estación Neuquén.

Al conjunto los vecinos lo llamaban La Confluencia, porque están situados en el punto en que los dos ríos confunden sus aguas para formar el río Negro. Esos pueblos son el embrión, casi informe, de los que se formarán en el futuro”.

Con la población chilena siempre se mantuvo relaciones comerciales. Sin embargo, se vivía una tensa situación política por cuestiones limítrofes. Por este motivo, a fines del siglo XIX el gobierno nacional creyó conveniente extender la vía férrea. A inicios del siglo XX llegó primero a estación Limay (Cipolletti) y luego, para cruzar a Neuquén, había que construir el puente sobre el río. Para tal fin la empresa Ferrocarriles del Sud contrató a ingenieros expertos en puentes.

El entonces gobernador Carlos Bouquet Roldán debió desafiar el problema de la incomunicación que tuvo la capital en el norte neuquino. Gestionó ante el gobierno nacional su traslado desde Chos Malal, donde la había erigido Olascoaga, a la Confluencia. Los lotes reservados para ello pertenecían al español Casimiro Gómez, a Francisco Villa Abrille y a Ramón López Lecube.

El gobernador había comprado en Buenos Aires a la casa John Wright una construcción de madera para instalar las oficinas del gobierno en el nuevo pueblo de Neuquén: el Chateau gris, llegó desarmado en seis vagones. Eduardo Talero escribió: “Evoquemos a Neuquén en sus azarosos días iniciales, cuando todo estaba por hacerse y nada debía esperarse que no fuera el resultado del esfuerzo y de la actividad de sus laboriosos pobladores (…)” “Neuquén, en los primeros años de su fundación, fue una precaria aldea constituida por cuatro ranchos o casas de adobe crudo, que soportaron los embates de las arenas transportadas por los fuertes vientos de la región”.

Historiadores como Mario Raone y Carlos Ríos han investigado sobre la vida y obra de Bouquet Roldán, de amplia trayectoria política y militar.

Terminado su mandato y su tarea en la Aduana, hacia 1910, Bouquet Roldán regresó a Neuquén y a su casa de campo La Sirena, sita en la Colonia Bouquet Roldán, y continuó con sus escritos poéticos. Este es uno de ellos: “Nemerosa. Los elevados sauces del bosque neuqueniano,/ que han leído los pesares de mi alma dolorida,/ no cambiarían, creo, por la existencia humana/ esa existencia estática sin penas en la vida.// ¡No sé si sus quejidos acaso significan/ También de sus pesares quejidos de dolor!/ O son mágicas frases que entre ellos se dedican,/ Saturando, así, el bosque de poesía y de amor.// Más veo que esos sauces cobijan con cariño/ al pájaro pequeño que aún ignora el vivir,/ y tal como nodrizas que acunan a su niño/ hamacan su remaje, haciéndolo dormir// No sé, por fin, si tiene también, como yo, vida,/ si tiene sus amores que los haga sufrir;/ Mas sé que en mí, a su sombra, renuévase la herida/ de amores que la muerte solo podrá extinguir.// No sé, pero a su sombra yo…aspiro con delicia/ y espero ver sus ojos, creyendo oír su voz,/ y el céfiro repite, a mis oídos, sus caricias/ y aléjome del mundo para acercarme a Dios.” En la foto que acompaña el escrito observamos el chateau gris situado en donde hoy está el Monolito, trasladado ante la construcción del monumento a San Martín; miremos el paisaje de la Avenida Argentina, sus calles de tierra, las bardas a su alrededor.

Ante las irresoluciones del pasado sobre si fue traslado o fundación de la capital, Raone escribió en su libro La Fundación de Neuquén, a la Junta de Estudios Históricos, sus argumentos para considerar que la capital fue fundada el 12 de septiembre de 1904.

Los arenales y ventarrones del ayer dieron paso a una próspera ciudad y provincia, asentada y desarrollada en un terreno valioso de riquezas naturales. Nuestro homenaje.

* Carta de Lectores de Beatriz Chávez publicada en Diario Río Negro, domingo 11 de Septiembre del 2022.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/118-anos-de-capitalidad-neuquina-118-anos-de-historia-2491198/

viernes, abril 23, 2021

José "Pepe" Mujica: “La Argentina duele" y "tiene una enfermedad de odio muy grave”. Desde su columna radial, el expresidente de Uruguay habló además sobre el conflicto por las clases presenciales. La discusión es "infantil", calificó. También hizo referencia a las restricciones y a la oposición.

 

"Creo que la Argentina tiene una enfermedad muy grave: el odio, que está introducido en la percepción político y social", dijo el ex presidente uruguayo en su columna de opinión de los jueves en una radio porteña (Radio 10, “Mañana Sylvestre”, programa conducido por Gustavo “Gato” Sylvestre) "El odio corta de entrada toda posibilidad de intercambio de diálogo", añadió en relación al accionar de la oposición.

Y consideró que: "Hay que tener tolerancia intelectual que determina conductas donde se pueda acordar, discrepar, en un tono de altura donde se evita la ofensa gratuita". "La Argentina duele, cuando uno la ve de lejos duele", señaló.

En medio del conflicto por la presencialidad en las aulas, José “Pepe” Mujica, el expresidente de Uruguay, aseguró que la discusión es "infantil" y abogó por la virtualidad frenar la segunda ola de coronavirus.

En relación a las clases presenciales dijo: "Yo creo que es una discusión infantil. Naturalmente la educación presencial en la primera etapa de la vida es muy importante, pero no creo que se vaya a descuajar la educación porque esté 15 días o un mes que cierren las escuelas", dijo el ex mandatario.

Para Mujica, la presencialidad puede retomar en cuanto las condiciones mejoren y se pueden modificar los periodos vacacionales para recuperar lo que se perdió. "Lo que se pierde hoy se puede recuperar mañana si hay un poco de actitud abierta con respecto a la organización del trabajo", señalo.

En ese sentido, el ex mandatario explicó que en la secundaria o en la universidad la educación virtual es algo más tangible que se usa en todo el mundo. "En el futuro no va haber que transferir conocimiento, el conocimiento está en la máquina. Lo que va haber es la capacidad de saber elegir, discernir, pensar. Para bien o para mal, no vamos a escapar del devenir de la civilización digital que ya está impuesta", dijo.

Sobre la producción de la vacuna Sputnik V en la Argentina, Mujica aseguró que "es un aliciente", y señaló que: "Es lamentable que América Latina no haya podido encarar la producción de vacunas antes".

Publicado en Diario "Río Negro", 22 de abril del 2021.

https://www.rionegro.com.ar/jose-pepe-mujica-la-argentina-duele-y-tiene-una-enfermedad-de-odio-muy-grave-1782019/

domingo, octubre 04, 2020

¿Un presidente envenenado?: la misteriosa muerte del tío de Eduardo Talero.

 

¿Un presidente envenenado?: la misteriosa muerte del tío de Eduardo Talero.

Fue el hombre que condenó al destierro al poeta colombiano. Hay sospechas de que su muerte fue producto de un asesinato.

Fue su hermana Betsabé la que le imploró por la vida de su hijo. Y tal vez por tratarse de alguien de su propia sangre accedió, aunque lo condenó al exilio, lejos de su país. Solo una excepción.

Si no hubiera sido por esa concesión, Eduardo Talero habría sido fusilado como tantos compatriotas que participaron en las sucesivas guerras civiles que tuvieron lugar en tierras colombianas. No habría peregrinado por distintos países de Latinoamérica. Muchos menos se habría asentado en aquel rincón de la Patagonia llamado Territorio de Neuquén al que terminó amando tanto como a su tierra natal.

¿Habrá perdonado alguna vez a su tío el presidente? Seguramente sí. ¿Pudo haberle deseado la muerte o habría sido capaz de atentar contra su vida? Tal vez nunca se sepa. Lo que sí es seguro es que muchos otros estaban dispuestos a hacer lo posible para matarlo. Tenían sobradas razones para hacerlo.

Durante muchos años posteriores a la muerte de Rafael Núñez, se hizo fuerte el rumor de que al presidente lo habían asesinado y hasta se publicaron libros alimentando esa sospecha.

El último artículo relacionado con el tema lo escribió el año pasado el periodista Juan Carlos Guardela, para el diario El Espectador, donde narra detalles poco conocidos sobre los últimos días del mandatario colombiano.

14 de septiembre de 1894.

Rafael Núñez caminaba con su concuñado Lázaro Ramos por las calles de Cartagena cuando un conocido se le acercó para regalarle una caja de cigarros, una de las debilidades que tenía el mandatario. Se trataba de tabacos de Ambalena, característicos por su forma delgada y su aroma intenso. Estos que le obsequiaron parecían más gruesos, pero el caudillo no le dio demasiada importancia. Antes de ingresar a su despacho, le pidió a Ramos que los guardara para “la hora de la siesta”.

Por haber enfermado producto del dengue, Núñez había delegado la presidencia en manos de su vice Miguel Antonio Caro y dedicaba su tiempo a escribir artículos periodísticos en el diario local El Porvenir, que él mismo había fundado. Si bien el país era un hervidero, Núñez estaba tranquilo, a la espera de una pronta recuperación en su salud para volver a la arena política, probablemente a la quinta presidencia, como muchos lo alentaban.

Atrás había quedado la discusión familiar por la situación de su sobrino Eduardo Talero, a quien había mandado a fusilar y había indultado a principios de ese mismo año. El joven abogado ya había abandonado el país y era un dolor de cabeza menos.

A las 16 de ese mismo día, Núñez y su concuñado se sentaron a fumar los cigarros que le había regalado esa persona que él conocía, pero que nunca se supo quién era o al menos nadie de su entorno lo nombró. Indudablemente aquel hombre le inspiró confianza; de lo contrario, no hubiese aceptado ese regalo de ninguna manera.

Años antes, el mandatario había tenido tres frustrados intentos de asesinato: una canasta con frutas envenenadas que le habían regalado y dos hombres que fueron detenidos en inmediaciones de su residencia, uno armado con un fusil y otro con cuchillos.

Primeros síntomas.

Después de varias bocanadas de humo espeso, el concuñado del presidente comenzó a sentirse mareado, como si hubiera caído en un pesado letargo, sin poder expresar una sola palabra. Inmediatamente lo llevaron a la cama para que reposara. Con el correr de las horas retomaría la conciencia, aunque había perdido la visión de un ojo. Nunca más la recuperaría.

Para el presidente la situación sería peor. Debilitado por su precario estado de salud, Núñez le reconoció a su esposa Soledad que se sentía mal y confundido. “Tengo la cabeza como hueca; las ideas se me escapan, no recuerdo nada, ni los nombres de las personas”, le aseguró.

Dos periodistas y escritores lo visitaron esa misma noche y mantuvieron con él una larga charla que indudablemente lo animó, aunque seguía con dolores de cabeza.

Esa leve mejoría lo llevaría a cometer un error que terminaría agravando más su estado de salud. Para relajarse antes de dormir, abrió la caja de cigarros y se fumó uno. Y luego otro. Y otro más.

Según relató su esposa, en un momento intentó ponerse de pie buscando equilibrio y cayó hacia atrás. Quiso hablar y no pudo. No lo haría nunca más.

Tres médicos estuvieron a su lado durante cuatro días y aplicaron todo tipo de técnicas para salvarle la vida, especialmente aquellas relacionadas con la homeopatía, método curativo en el que creía el presidente. Sin embargo, nunca tuvo una mejoría.

“La palidez del rostro era intensa, y a más de esto tenía el párpado izquierdo caído, hasta el punto que solo lo levantaba cuando ella (su esposa Soledad) le llamaba la atención, volviendo a dejarlo caer”, asegura el escritor Gustavo Otero Muñoz en su libro La vida azarosa de Rafael Núñez.

Últimos minutos.

Aunque el presidente tenía un marcado rasgo anticatólico, el 18 de septiembre a las 6 de la mañana llegó monseñor Eugenio Biffi para darle la confesión. Fue a pedido de la esposa del mandatario, que ya sentía que el final de su marido era inevitable. Para afirmar a sus preguntas, Núñez tenía que apretarle la mano al religioso, ya que no había forma de que pronunciara palabra alguna.

Pese a la visita del cura y aún consciente de que estaba muriendo, Rafael Núñez se negó a perdonar a sus enemigos y a arrepentirse de los actos, por más despiadados que parecieran. Ni siquiera del destierro de su sobrino Eduardo Talero.

A las 9:40, los cañones de la muralla rompieron la calma de esa mañana que ya anticipaba la primavera, anunciando la muerte del presidente de la Nación.

La noticia generó algarabía entre estudiantes liberales, que no dudaron en festejar con fuegos artificiales, y causó mucho pesar entre quienes lo acompañaron durante la resistencia de tantas revueltas sangrientas que dejaron cicatrices profundas en cada rincón de Colombia.

Los funerales de Rafael Núñez duraron tres días para que personalidades de todo el país pudieran llegar a despedirlo. Luego, el cuerpo del presidente fue embalsamado y sepultado en un mausoleo que se convirtió en un monumento nacional.

Aunque se trató de una ceremonia solemne, no faltaron los incidentes violentos entre los conservadores y liberales, los mismos enfrentamientos que marcaron al país durante años.

Lejos de aquellos vehementes contrastes políticos, Eduardo Talero había comenzado un largo recorrido que lo llevaría por distintos países de América y que terminaría en ese pueblito de casas humildes que se llamaba Neuquén, en pleno corazón de la Patagonia argentina.

En cada territorio que le dio asilo, el joven abogado y poeta relataría su increíble historia familiar cargada de dramatismo y violencia. Defendería sus ideales de libertad con la belleza de las palabras que solo manejan los hombres de letras y buscaría el equilibrio de la Justicia que nunca pudo conseguir en su tierra.

También recordaría a su tío el presidente, ese hombre implacable que le perdonó la vida solo por la desesperada súplica de su madre. Aquel hombre que encendió pasiones y odios, y cuya muerte todavía despierta polémica y misterios.

“La gran leyenda negra de Rafael Núñez”. Juan Carlos Guardela. Periodista, docente y escritor colombiano.

¿Siempre se comentó la posibilidad de que a Nuñez lo hubieran envenenado?

Siempre. Desde principios de siglo, las abuelas y la tradición oral hablaban del envenenamiento de Rafael Núñez. Obviamente, eso no fue asumido de manera seria por la historiografía oficial del país. Además, porque había una visión centralista de todos los aspectos de la vida, de manera que quienes tenían la decisión cultural de investigar un crimen eran de la capital. Núñez presentó los síntomas de un envenenamiento a través del sistema nervioso central. Por eso todavía algunos médicos de Cartagena podrían solicitar ante la Corte Suprema la exhumación del cadáver. Eso en el año 2000 trató de hacerse por un grupo de periodistas del que fui parte, pero lo que obtuvimos fueron risas por parte de la Academia de Historia Nacional.

¿Una exhumación del cuerpo del ex presidente permitiría confirmar o descartar esa hipótesis?

Claro. En esa época se hacían los embalsamamientos de los cadáveres con arsénico. Pero la ciencia ha avanzado y los exámenes permitirían saber si el arsénico fue ingerido antes o después de fallecer.

¿Por qué cree que hay tantas trabas para establecer la causa de muerte de Rafael Nuñez?

Lo que pasa es que el cuerpo fue enterrado en un mausoleo que es un monumento nacional y la estructura está muy sellada. Es decir, para tener acceso al cadáver hay que romper todo. Y eso es intocable. Pero sería bueno comprobar que desde el principio de la república ya se cometían crímenes en contra de dignatarios.

¿Ese misterio sigue instalado en la opinión pública colombiana?

Sí. Ha quedado como la gran leyenda negra de Rafael Núñez. Lo que ocurre es que su cuñada –la hermana de su esposa- aseguró en alguna oportunidad saber quién fue el homicida, pero nunca lo dijo. Se llevó el secreto a la tumba.

Publicado en el Diario "La Mañana de Neuquén", domingo 4 de octubre de 2020.

https://www.lmneuquen.com/un-presidente-envenenado-la-misteriosa-muerte-del-tio-eduardo-talero-n736822