GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

jueves, diciembre 15, 2011

JOSÉ MUJICA, UN PRESIDENTE CAMPECHANO.


Bueno entre tantas entradas nuevas que van emergiendo en la dinámica de "El Reginense" GUILLERMO PIRRI ARGENTINO esta había quedado en el tintero "le suelto el piolín" y la suelto para que se enrede en la red virtual. Lo más importante es el conceptual para la acción que maneja José Mujica.
JOSÉ MUJICA es un político de estilo campechano, actual Presidente del país hermano la República Oriental del Uruguay; en su momento tuvo un pasado vinculado con el Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros identificado con la revolución cubana de 1959 "de los barbudos". Cuando asume como Presidente en el 2010 el estupor de los medios era ¡oh, un guerrillero Tupamaro marxista y gramciano en la presidencia! Y les faltaba agregar lo que les dijo la Sra. Mirtha Legrand en uno de los tradicionales almuerzos al ya presidente Néstor Kirchner acompañado por Cristina Fernández cuando le pregunta si no se venía "el zurdaje" (entrecomillado vale porque si esto es zurdaje y progre a cortarse la venas con un glisín sin sal).
Y siempre tengo presente que la acción de gobierno tiene cuestiones “de hecho” o “fácticas” y que muchas posturas varían no solo por la cercanía al gobierno, sino “de que lado del mostrador se encuentre”.
En la Argentina nuestra existe lo que se conoce como es el “Teorema de Baglini” que se repite con variaciones que califico “una genialidad” un concepto que sostiene que: “el grado de responsabilidad de las propuestas de un partido o dirigente político es inversamente proporcional a su distancia al poder.” Fue enunciado en 1986 por Raúl Baglini, entonces diputado de la Unión Cívica Radical de la provincia de Mendoza en 1986 en pleno debate de la negociación de la deuda externa en el Congreso donde sectores vinculados al Partido Intransigente, el PI, de entonces Diputado Nacional Dr. Oscar Eduardo Alende, grupos de izquierda como del Movimiento Al Socialista (M.A.S.) de Luis Zamora y otros grupos de políticos y sociales propiciaban como medida del gobierno radical del Dr. Ricardo Alfonsín que no pagara la deuda externa mediante una “moratoria unilateral en el pago de la deuda externa”.
Otras variantes de este enunciado denominado “Teorema de Baglini” son:
* Cuanto más lejos se está del poder, más irresponsables son los enunciados políticos; cuanto más cerca, más sensatos y razonables se vuelven.
* A medida que un grupo se acerca al poder, va debilitando sus posiciones críticas al gobierno.
* Las convicciones de los políticos son inversamente proporcionales a su cercanía al poder.
* Cuanto más cerca del poder está, más conservador se vuelve un grupo político.
* Cuanto más se acerca un político al poder más se aleja del cumplimiento de sus promesas de campaña.
Y realmente me sorprende José Mujica con sus declaraciones sensatas cuando estuvo en la Argentina donde recibió en la Universidad Nacional de Lanús la designación “Doctor Honoris Causa” afirmando que se deben generar soluciones, hechos, gobernar con realidades efectivas lejos del prometer y el decir "el pueblo no vive de discursos y necesita laburar, y necesita guiso y precisa techo, y si no se le resuelve el problema, te dan la espalda, y tienen razón, no resulta sencillo" gobernar, por entender que "hay que respetar y ayudar al inversor: con quien hay que negociar todos los días. Unos se llevan más que otros, y eso genera contradicciones". También reconoció el justo reclamo por la soberanía de nuestras Islas Malvinas Mujica ponderó "el papel de la unidad" sobre la cual deben avanzar los países de la región y se preguntó: "¿Alguno fuera del continente va a reconocer que las Malvinas son argentinas? ¿Quién le va a dar la razón a la Argentina?".
Y demostrando que el buen diplomático nunca debe ser generador de confilictos con sus palabras no generó un conflicto con el Presidente de la República francesa Nicolás Sarkozy que había afirmado que Uruguay “era un paraíso fiscal” y sostuvo que las relaciones “están bárbaras” y sostuvo que "Creo que se había peleado con ese camión que tiene (como esposa, Carla Bruni), vino caliente y dijo eso".
(La calificación de la Sra. Carla Bruni tiene razón Mujica).
Y en Guadalajara (México, lindo y querido) dijo que decidió, en su país, a comenzar a aplicar “razzias” para marcar presencia y evitar que se propaguen zonas controladas por delincuentes (palabras de "progre") En otra parte de las declaraciones agregó: "No implica andar a lo fascista atropellando gente pero no hay que caer en la bobería de ‘pobrecitos, son todos buenos’… “Creo que la Policía está apretando y me da la impresión de que ha ganado bastante en eficiencia. Empezamos a tener una Policía que se las trae porque no hay hechos de sangre, rapiñas, muerto que no se aclare y en pocos días. No se la llevan de arriba”, agregó, respaldando al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, un hombre de su extrema confianza que ha recibido críticas desde el propio Frente Amplio por tener una posición de mano dura frente a la delincuencia.
“Como el gobierno que hay es de izquierda, esto nos genera un problema interno. Hay recorridas en algunos barrios pobres donde detectamos que había una actitud delictiva como para crear territorios dominados con códigos mafiosos. Se decidió hacer eventualmente razzias, pero razzias que no son atropellar a la gente ni nada (sino) ir con información precisa donde está fulano y mengano, buscar que no se escape y llevarlo para demostrar que el Estado está presente y no es territorio de nadie”.
Reconoció que “Tal vez en la seguridad invertíamos poco. Este gobierno ha tenido que meter una torta de guita en policías, una torta de guitas en cárceles. Maldita la gracia que nos da pero nosotros priorizamos este combate”.
Mujica salió al cruce de la posición de algunos sectores de la izquierda volcada más que nada a atender el problema social en vez de recurrir a la represión. Dijo que eso es una “bobería” y opinó que hay que utilizar las dos herramientas.
“Con medidas represivas no se termina el problema de la seguridad. Tiene origen social. Pero no se puede caer en la bobería de creer que cuando tenés un margen de delincuencia desatada, si bajas la guardia no haces otra cosa que permitir su multiplicación. Hay que atacar el problema social pero también tenemos que reprimir con oficio. Eso implica no andar a lo fascista atropellando gente pero afinando mucho y no caer en la bobería de ‘pobrecitos, son todos buenos’. Son todos buenos cuando nacen, pero después que están formados hay de todo en la viña del Señor. Como somos de izquierda tenemos la tendencia a un exceso de humanismo. Acá hay un problema de formación”. Clarito como el agua clara (chamarrita candombera de Antonio Tarragó Ros y Teresa Parodi).
En la 1° sesión de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe en Caracas manifestó:
"América Latina, con sus 600 millones de habitantes, demuestra las posibilidades y potencialidades del continente y su rol en el mundo. "No hay que tener vergüenza de producir materias primas, hay que tener vergüenza de no aplicar los mecanismos responsables de explotación" para agregar "Industrializar no es tener más chimeneas, sino mayor valor agregado".
"Algún día, quienes tuvieron olvidada la mirada hacia el Sur mirarán al Sur, casi con gesto defensivo. Para ese entonces debemos estar juntos y fuertes. No debemos cometer el error del dogmatismo. Acá deben estar todos, derecha, centro e izquierda (…) si tenemos la actitud global de entender que ningún capital vale más, defensivamente, que tener la grandeza de andar juntos por encima de las diferencias". Y en una actitud cuestionable mezcla de "Pan y Circus" se vistió con una chaqueta verde oliva que es el uniforme del ejercito de la República Bolivariana de Venezuela despertando resquemores en el Uruguay lo que no le quita méritos a sus definiciones políticas.


Alberto Fernández en contra de el proceso de mitificación de Néstor Kirchner.

Alberto Fernández: 
"No me gusta el proceso de mitificación de Néstor". 
El ex funcionario cuestionó a la Presidenta por jurar "por Él" durante la asunción de su segundo mandato; críticas por los homenajes al ex mandatario en todo el país; "Fue un hombre con sus defectos y virtudes", dijo. El ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, que se desempeñó durante el mandato de Néstor Kirchner entre 2003 y 2007, y que defiende esa gestión presidencial como "la mejor que tuvo Argentina desde la vuelta a la democracia", se mostró en desacuerdo con lo que consideró un "proceso de mitificación" del ex presidente. En una entrevista para el canal América 24, el ex funcionario, crítico del Gobierno desde 2008, se refirió a los diferentes homenajes que se realizan en todo el país en honor al difunto mandatario, a través de la construcción de estatuas y mausoleos , o de la denominación "Néstor Kirchner" para barrios, caminos, calles, pasajes y otras obras de infraestructura. En particular, criticó a Cristina Kirchner por haber jurado por su difunto marido en el acto de su asunción presidencial. El ex funcionario señaló: "Estamos hablando de un ser humano". "Aunque sólo tengo palabras de elogio para él, no se puede pedir por Dios, por la Patria y por él, no se (lo) puede poner a ese nivel y romper la fidelidad de ese juramento", lanzó, y aunque consideró que ex presidente "fue enorme", remarcó que "fue un hombre, y siendo hombre (.) tuvo virtudes y defectos". Fernández embistió también contra la adaptación política que hizo la agrupación ultrakirchnerista La Cámpora del famoso personaje de la historieta "El Eternauta", creada por el militante peronista y dibujante desaparecido en 1977, Héctor Germán Oesterheld. "El 'Nestornauta' me molesta, (Kirchner) no peleó contra los marcianos, sino contra la realidad, desde su realidad", se quejó. 
Fuente de información: 

miércoles, diciembre 14, 2011

UNA SONRISA PUEDE MÁS QUE TODO...

HUMOR...
CAMBIA TODO CAMBIA... TODO DEPENDE DE QUE LADO DEL MOSTRADOR ESTE LA PERSONA Y CON EL CRISTAL CON QUE SE MIRE... DICEN LOS DICHOS...
"Pueblo chico, infierno grande..." decía Roberto Payró y debe ser así...
Ahora con el humor...




En un pueblo pequeño, una mujer entra en una farmacia y dice al farmacéutico:


- Por favor, quiero comprar arsénico.


- Pero ... No se puede vender de esa manera! ¿Cuál es el propósito?


- Para matar a mi marido!


- Con este fin ... empeorado ... no puedo vender!


La mujer abre su bolso y saca una fotografía de su marido teniendo relaciones sexuales con la esposa del farmacéutico.


- Ah bueno ...! CON RECETA ES OTRA COSA.

martes, diciembre 13, 2011

ALBERTO DE MENDOZA: UN ARGENTINO ANCLADO EN MADRID.


ALBERTO DE MENDOZA (1923-2011),

UN ARGENTINO DE PROYECCION INTERNACIONAL.


Radicado desde 1961 en España, el recordado protagonista de telenovelas tan populares como “El Rafa” y “El Oriental” fue un multifacético actor de teatro y cine. Llegó a filmar más de cien títulos, algunos junto a grandes figuras de Hollywood como William Holden, Jack Palance, Ernest Borgnine, Peter Fonda y Ann-Margret.
Pionero entre los argentinos que triunfaron en las tablas españolas. De Mendoza despuntó en los años sesenta como uno de los grandes galanes del cine español, con Carmen Sevilla o Sarita Montiel como compañeras de romances de la ficción.

A los 88 años falleció el actor Alberto de Mendoza en Madrid. Figura en la Argentina y en España. Fue porteño y argentino y también español y andaluz. Nacido en el barrio porteño de Belgrano bajo el nombre de Alberto Manuel Rodríguez Gallego González de Mendoza hijo de padres españoles que lo dejaron huérfano a los 5 años por lo que fue criado por su abuela en Madrid. A los 14, plena Guerra Civil, un bombardeo lo dejó otra vez solo. Recordaba:"Yo tenía 14 años cuando mi abuela murió por los bombardeos de esa guerra ridícula, la Guerra Civil Española. Fui repatriado a la Argentina y volví en barco". De Mendoza se subió a un buque, el Tucumán, que lo devolvió al Río de la Plata junto a un grupo de refugiados cansados de tanta guerra. Volvió en 1939, ya dispuesto a ganarse la vida como artista.
El debut cinematográfico tuvo lugar en 1939 como parte del elenco de "Y mañana serán hombres", de Carlos Borcosque.
Su consagración total como actor le llegaría con el papel protagónico absoluto de “El jefe” en 1958 un filme con la dirección de Fernando Ayala sobre un guión de David Viñas. José Pablo Feinmann, en el artículo “Cine y peronismo”– “la historia de un desengaño: el pueblo descubría en su jefe a un ídolo con pies de barro (...). El jefe era una película contra los jefes. Y sobre todo contra uno: Perón”.

El vínculo entre la Argentina y España signó toda una trayectoria artística que le permitió cautivar a públicos de Iberoamérica y Europa. Un actorazo una de las grandes figuras populares del cine, el teatro y la televisión iberoamericana de las últimas décadas. Sin duda será recordado por su actuación por la telenovela de Canal 9 “El Rafa” (y fue mucho más que “EL RAFA”) que interpretaba a Rafael Minelli junto a Alicia Bruzzo que era Susana Del Mónico y el galán nuevo de los años ´80 Carlos Andrés Calvo que era el hijo rebelde del diarero “el Cholo” y Carlos Andrés Calvo un galán que se llevaba todos los suspiros de las chicas de la secundaria (si lo sabré) era una cita obligada de la TV, una vez por semana, por la disputa amorosa de la Del Mónico entre padre e hijo. En la región lo veíamos por Canal 7 de Neuquén el jueves o viernes no recuerdo bien en Capital Federal se lo veía los lunes.
El elenco del ciclo “El Rafa” estaba integrado por actores y actrices de gran nivel como Laura Bove, Perla Santalla, Elcira Olivera Garcés, Roberto Escalada, Alicia Bruzzo, Carlos Andrés Calvo, Raúl Lavié, Rudy Chernicof, Alfredo Duarte, Virginia Faiad, Carlos Rotundo, Emilio Comte, Daniel Miglioranza, Catalina Speroni, Daniel Fanego, Gustavo Rey, María Noel, Silvia Baylé, Claudia Cárpena, Sebastián Miranda, Humberto Serrano, José María Langlais (h), Luis Aranda, Cristina Prats, Juan Carlos Lima y el libreto de Abel Santa Cruz.
“EL RAFA era una especie de autoridad moral, dentro de un país que vivía aterrorizado por la dictadura.” –declaró Alberto de Mendoza- “Yo caminé cuadras mirando a los canillitas de esa época, mirando cómo hablaban y cómo se vestían. Cuando la gente mi bautizó como RAFA, me di cuenta que el personaje había pegado. Han pasado casi 30 años y todavía me siguen llamando así”.
Luego protagonizó con menos éxito "El oriental", una historia inspirada en las andanzas del legendario caudillo conservador de Avellaneda Alberto Barceló.
Se enorgullecía de su amistad con figuras de tan disímil origen como Aníbal Troilo, Yves Montand, Ernesto Sabato, Enrique Cadícamo, Tita Merello y Vittorio Gassman. Tomó del italiano Gassman una de sus frases favoritas: "Cuando uno ha llegado a conocer la vida y todo su misterio, viene la muerte".
Protagonizó varias películas junto a Carmen Sevilla, Tita Merello, Sara Montiel, Graciela Borges, Alberto Closas, Irene Papas y Peter Cushing
Y que mejor que recordarlo con sus frases llenas de enseñanzas:
ALBERTO DE MENDOZA SOBRE EL RECUERDO DE LOS ARGENTINOS:“Supongo que el público me sigue recordando porque nunca he dejado de ser argentino, aunque admito que es un poco misterioso que me considere vigente, cuando se olvida fácilmente de personas y cosas muy importantes. Será, tal vez, porque no mistifico mi trabajo; porque, le digo, aquí está lo que puedo hacer, como hice en El Rafa y El Oriental.”
ALBERTO DE MENDOZA SOBRE EL ÉXITO Y EL FRACASO:“Hice de todo, drama, simples comedias, románticas, terror, westerns, bélicas, espadachín, jinete, películas alimenticias con el mismo respeto que a las otras, y he conservado una línea de conducta: no me dejo seducir por el éxito ni por el fracaso. Ambos son incómodos. Uno duele porque ha puesto sus ilusiones en algo que resultó incomprendido. El otro engaña, como engañan esos tipos que van navegando por la vida con cara de éxito. Conozco bastante a cada uno.”
ALBERTO DE MENDOZA Y SUS EXPERIENCIAS CON EL CIGARRILLO Y EL WISKY."¿Sabés los años que yo me pasé fumando mis tres atados diarios? Hasta que un día me quedé sin voz y el médico que me revisó me dijo: Dejá de fumar o vas derecho al cajón. Agarré los fasos, los miré, los olí y ya, no lo he vuelto a tocar. Y eso me llevó a no tomar más un whisky, y mirá que yo tomaba bastante. Es así: en un momento el organismo, la máquina más perfecta, te dice: Pará un poco."
ALBERTO DE MENDOZA Y SUS EXPERIENCIAS DE VIDA CON LAS MUJERES.:"¿Antes del teatro, ¿ya era ganador?", le preguntó el periodista a Alberto de Mendoza “Se dice que sí. De joven era flaco, tenía pelo, era versero como buen hijo de andaluz, conocía la calle. Si vos medís 1,82 y sos flaco, es más fácil ser ganador, aunque son siempre las minas las que eligen? De mí han abusado muchas mujeres. Me traigo la frase de Gassman, un maestro y amigo: Cuando uno ha llegado a conocer la vida y todo su misterio, viene la muerte. Y tenía razón: cuando llegás a conocer al mujerío y ya no metés la pata, resulta que estás viejo”, aseguró.
¿Y cuál es el secreto femenino que descubrió?
La gran astucia que tienen. Son las mentirosas más maravillosas... Tienen una frialdad: si te quieren, mueven montañas; si no te quieren, moríte por un vaso de agua.
No me lo imagino despechado. ¿O lo rebotaron?
No mucho, pero cuando era joven, ellas me usaban: parece que lo hacía bien. Cuando no, chau. Y tengo muchas amigas, ex amantes o como quieras llamarlas, con las que conservo una linda amistad.
ALBERTO DE MENDOZA, IMAGEN DE PORTEÑO:“Soy la imagen de todos los porteños. Personifico esa soledad, ese machismo, esa cosa que tienen los hombres de Buenos Aires. Yo los reflejo y ellos saben que soy honesto."
ALBERTO MENDOZA Y LA MUERTE:"Sueño con decir chau, me voy , poner un tango y tener una muerte alegre. Estuve internado dos veces por taquicardia, y vi alrededor el sufrimiento: no lo quiero, Dios mío. De morirme no tengo miedo, porque nacemos para eso, ¿no? Plantás un árbol, tenés un hijo, amás... La vida no es mucho más. Ahora, ¿quién me asegura que voy a llegar bien a los 90? Todavía no me hago pis encima, mi cabeza funciona... Pero el organismo se oxida, y la decadencia del cuerpo es terrible.”


DE REINA A EMPERATRIZ.

Temas de debate y opinión.
De reina a emperatriz por Carlos Salvador La Rosa.









La escena se desarrolla el 2 de diciembre de 1804, en la catedral de Notre Dame de París. Napoleón se distancia aquí del protocolo de la monarquía del antiguo régimen y quiere romper con la herencia de la Casa de Borbón. Sin embargo, los distintos objetos recuerdan los símbolos reales: están presentes la corona y el cetro. El emperador es consagrado por la gracia de Dios, pero su coronación por mano propia simboliza su derecho a la corona por la voluntad del pueblo.



La coronación de Napoleón según la pintura de Jacques-Louis David.



Todo, tanto los símbolos como los contenidos, fueron ayer explícita manifestación de que Cristina se ve como un emperatriz coronada por el pueblo. No se trata de una plebeya populista que vino a romper los protocolos por desprecio a las formalidades del poder, sino de quien vino a remplazar unos protocolos por otros. Ni Cobos, ni la señora de Alperovich ni ningún simple mortal pueden ser dignos de entregarle los cetros de su asunción. Allí sólo participa ella tomándose juramento a sí misma. Más su hija entregándole el cetro como patrimonio familiar. Más su esposo, único humano ante quien se postra, pero ubicándolo a la misma altura de Dios y de la Patria. Nadie, absolutamente nadie más.
















En su presidencia anterior, compartió el poder con su marido en una notable relación de igualdad: ni ella fue más que él, ni él fue más que ella. Y cuando Néstor murió, Cristina transformó la presidencia de dos cabezas en una monarquía donde ella fue la reina y su marido fue el mito. Ahora, con un gran apoyo popular -recuperado y aumentado- proclamó el imperio, donde ella es la emperatriz, que sólo responde a los de más abajo -o sea, al pueblo llano- y al que está arriba de todo, a Él. El resto es silencio. Cortesanos o contreras. Nadies.
El imperio reconoce sutiles pero profundas diferencias con las etapas previas que ayer finalizaron. No son políticas necesariamente contradictorias con las anteriores pero sí diferentes. Básicamente ocurren en tres ámbitos: la economía, el relato y el PJ.


La economía imperial. Néstor Kirchner no tuvo veleidades monárquicas ni imperiales. Siempre se sintió un plebeyo pero con una máxima ambición burguesa: la de ser el dueño del país, patrón de la gran estancia nacional. Por eso su principal política económica fue la del “subsidio para todos”. Su mayor utopía personal fue la de llegar a ser el hombre que cada mes entregara, a cada uno de los cuarenta millones de argentinos, el cheque por las labores realizadas. Directamente él, sin intermediarios.


A Cristina eso ni le va ni le viene. Ella no quiere ser dueña de los argentinos sino la que los simbolice a todos. Emperadora popular, no patroncita burguesa. Por eso las dos grandes medidas económicas de su nuevo imperio son: primera, el control de cambios (como precursor de muchos otros controles) y segunda, el desmantelamiento de todos los subsidios que impuso su marido.


Del discurso de ayer, en su coronación, la frase más importante fue: No puede haber reglas generales para todas las empresas y todos los empresarios. Vamos a ir empresa por empresa y actividad por actividad.


Vale decir, el poder económico y político ya no se concentrará más para que cada argentino reciba un subsidio directamente de manos de “Él”. Pero tampoco se desconcentrará sino que seguirá concentrado para que cada empresa y cada actividad haga lo que manda el gobierno, que será algo distinto para cada una. Por voluntad imperial, desaparecen todas las reglas generales de la economía y se las cambia por reglas particulares. No casualmente, el único funcionario al que el nuevo gobierno otorga aún mucho más poder del mucho que ya tenía es Guillermo Moreno, el verdadero ministro de Economía del segundo mandato de Cristina.


El relato imperial. A Néstor, como a casi todo político convencional, nunca le gustó que los periodistas lo criticaran. Por eso buscó limitar el contrapoder de los medios críticos y crear el monopolio de la prensa oficial. A Cristina tampoco le gusta que la critiquen, pero ésa no es su mayor obsesión porque más le gusta criticar, entendiendo la crítica como un modo de acumular poder.


En la década de los ‘90, el periodismo político alcanzó sus más altas cumbres de prestigio. Horacio Verbitsky valoró en sus libros el papel del periodismo de ese entonces para contrapesar, con sus críticas, el poder menemista, ante la claudicación de casi todos los otros sectores, incluso la universidad encerrada en peleas corporativas en vez de sumar las grandes ideas al debate público, cuando la Academia -aliada a la prensa- podría fortalecer las voces críticas de la sociedad frente a todo tipo de poder político o económico.


Sin embargo, como las cosas que deben ocurrir siempre ocurren, pero casi nunca como se las piensa, terminó siendo el kirchnerismo quien sacó los intelectuales a la calle, pero no para sumar su voz a la del periodismo sino para hacerlos pelear a unos contra otros. No sólo logró eso sino también que los periodistas se pelearan entre sí. Todas peleas por razones políticas, ninguna por razones profesionales.


El kirchnerismo pudo así poner todos a su servicio: los que devinieron oficialistas porque cambiaron su papel crítico por el propagandístico; los que resistieron, porque se les relativizó su capacidad crítica al caracterizarlos como contendientes directos del poder y no como contrapoderes. El Gobierno elaboró un relato por el cual sólo existen amigos o enemigos en la prensa. Ahora busca hacer lo mismo con la universidad.


Dentro de las ciencias sociales, si hubo una disciplina que desde 1983 a la fecha logró alcanzar un status científico alejado del mero ideologismo, fue la Historia, lo cual no significa que hubiera devenido ciencia exacta, sino que sus debates dejaron de ser maniqueos y se remitieron más a categorías profesionales que ideológicas o políticas. Mientras eso ocurría en la Academia, a nivel masivo se divulgaba un relato novelado que contaba la historia como pelea entre buenísimos y malísimos, comparando anacrónicamente el pasado con el presente. No obstante, a su modo, todos estaban contentos. Unos avanzaban por caminos científicos relativamente alejados de la coyuntura y otros ganaban millones vendiendo novelas históricas. Cada cual en lo suyo.


El problema fue cuando el poder político decidió mezclarlos. Para eso hizo que los autores de best sellers invadieran las academias de historia, al grito acusatorio de elitistas y ocultadoras de próceres “populares”. Como hizo con el periodismo, puso todos contra todos, para usarlos todos a su servicio.


Ésa es la novedad de esta etapa: ya no se busca imponer un relato solamente contra el periodismo sino también contra todo otro relato. Mejor dicho, convertir toda idea en relato oficial. Esa pretensión no la tuvo Néstor, pero es la obsesión de Cristina, aunque seguramente Néstor la hubiera aprobado.


El peronismo imperial. Néstor mantuvo una relación ambigua con el peronismo, porque aunque su ambición excediera la de ser mero jefe del PJ, él era un peronista clásico. Su mayor intento de superar al PJ fue el pacto que hizo con Cobos, pero cuando dos simples peronchos menduco-conservadores como Jaque y Mazzón le demostraron que ellos dos solitos podían ganarle a ese pacto, Kirchner se rindió y decidió hacer todo lo que quería hacer, pero con los peronistas. Eso sí, siempre buscando limar el poder a los aparatos del PJ, para que no se lo quitaran a él. Por eso antes de morir advirtió a Cristina que tuviera cuidado con dos en particular: con Moyano, que manejaba el aparato sindical y con Scioli, que manejaba el aparato bonaerense.


Cristina se tomó esa advertencia al pie de la letra pero la llevó a extremos que Néstor jamás hubiera llegado. Armó su propia guardia pretoriana imperial y con ella está intentando barrer del mapa a esos dos grandes aparatos peronistas (en realidad, las únicas dos “corporaciones” que van quedando en pie), al menos hasta que ella pueda quedarse con ellos. Ese día, además de emperatriz, tendremos imperio.







*** Fuente de información: Diario "Los Andes", Mendoza, 11-XII-2011.
http://www.losandes.com.ar/notas/2011/12/11/reina-emperatriz-612042.asp


Imágenes: Internet.


LA REINA SOL por Carlos Salvador La Rosa.-
El principal factor de poder de la Argentina actual no es el partido de gobierno ni la ideología oficial sino la personalidad de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Hoy el Estado es ella. Por eso, para entender la política del presente hay que bucear en el interior de Cristina.
Ella y él. Iguales pero distintos. Néstor Kirchner fue un caudillo que nunca dejó de serlo aunque buscara ponerse por encima de los demás caudillos, concentrando el poder nacional. Cristina, en cambio, jamás simpatizó con ellos y sus conductas no son las de un caudillo tradicional. Más bien, ella siempre imaginó ser lo que hoy cree que ya es: una política nacida para reinar.
Néstor muchas veces humilló a la clase política pero sólo por necesidades en la construcción del poder, no porque viera algo malo en sus miembros. Cristina, en cambio, los desprecia profundamente; goza al mostrarles su superioridad, su sangre azul.
No obstante, tanto Néstor como Cristina han salvado a la clase política estable a cambio de su humillación, que siempre es mejor que perder la cabeza en manos de la furia popular. Ella sabe, como también sabía él, que humillar a una dirigencia que el pueblo no quiere; sólo suma o, al menos, no resta nada. Pero hoy Cristina hace uso y abuso de esa prerrogativa con un descaro y una crueldad que no tuvo Néstor.
Ahora bien, aparte de ser distintos, a Néstor y a Cristina les tocó protagonizar etapas históricas diferentes. Él debió crear su "modelo" desde la nada. Ella lo heredó completito o, al menos, eso siente. Él se imaginó un nuevo movimiento histórico que lo tuviera como creador único pero sumando otras fuerzas políticas.
Ella cree que la única fuerza que existe es sólo ella. Él murió queriendo imponer un "modelo" que Cristina supone que ya fue impuesto, que ha triunfado, o está triunfando a juzgar por el apoyo electoral hacia ella.
Para Cristina, "profundizar el modelo" no implica crear algo sustancialmente nuevo sino mantener el statu quo actual, si es posible eternamente. Sus tareas no son revolucionarias sino post revolucionarias. No quiere cambiar nada salvo, quizás, algunas hegemonías dirigenciales para ponerlas todas a su único y exclusivo servicio.
Cristina ya no necesita transversales ni concertadores. Bastante tuvo con los Cobos. Los Sabbatella son apenas una anécdota, una colectora? nada. Ella, como toda reina que se precie, sólo quiere fortalecer a su guardia pretoriana, a los custodios de la revolución que impidan el retorno al pasado que anhelan los "enemigos externos" pero que, principalmente, tengan cortitos a los "enemigos internos", a esos del PJ que, si por ellos fuera, desviarían la revolución (léase, en particular, Scioli, también Moyano).
Lo que quiere Cristina es poner una espada de Damocles arriba de la cabeza a cada uno de los dirigentes del PJ para que ninguno se desvíe de la causa. Las espadas son precisamente sus guardianes, una nueva élite creada por ella basada en la lealtad más absoluta, al carecer de cualquier entidad política salvo la de ser caballeros o damas de la reina, por divina voluntad de la misma y sólo por eso. Boudou, Mariotto, La Cámpora... los elegidos.
Con Néstor vivo, el PJ aún era una conjunción de tribus comandadas por caudillos que incidían en el curso político del país con mayor o menor fuerza según las circunstancias. Con Cristina el PJ se está transformando en una corte de vasallos a los cuales sólo se les permite ejercer (controlados por los guardianes) el poder local y nada del nacional. El proyecto de ella es crear una monarquía absoluta y centralizada donde los caudillos sólo se ocupen de sus feudos sin más aspiraciones que ello.
Ya no se negocia con el poder nacional, sólo se lo acata. Ése es el sentido que Cristina pretendió dar a la elección de los candidatos oficialistas para estos comicios. Ni siquiera buscó disimular públicamente la dureza de sus condiciones para hacerlas más digeribles a los humillados, sino que -por el contrario- lo que hizo fue sobreactuarlas.
Con Néstor aún existía una tenue línea de diferenciación entre lo público y lo privado para ejercer el poder, aunque con tendencia a fortalecer lo segundo. Con Cristina esta línea desapareció: hoy el poder es todo privado, es ejercido como un secreto personal sólo compartido -parcialmente- con algunos cortesanos sin poder propio.
La historia oficial. La reina Cristina no sólo busca ejercer el poder personalizada y privadamente sin participación ninguna del resto de la clase política; también quiere ser la única dueña de la historia nacional. Sus discursos en las dos últimas fechas patrias lo demuestran claramente: el 25 de Mayo ella no festejó el 25 de Mayo de 1810 (al que ni siquiera mencionó) sino el de 2003, porque ése fue el día en que nació "su" revolución. El 20 de Junio, más que recordar a Belgrano, buscó caracterizarlo solamente como antecesor de ella y su marido.
Tal cual lo muestran los films históricos producidos por el kirchnerismo, hoy San Martín y Belgrano se explican como meros precedentes, meros precursores de Néstor y Cristina. Esto no es un debate ideológico, aunque algunos ingenuos así lo crean y hasta le escriban los genuflexos guiones. Acá no se discute un relato contra otro relato.
Acá lo que se discute es la posesión de la historia, quién es su dueño, no quién la interpreta con más fidelidad a la verdad y los hechos. Una reina que se precie de tal no sólo es la única propietaria del poder presente sino que también es la dueña del pasado.
La juventud maravillosa. Reina Cristina humilla a quienes necesitan imperiosamente sus votos para sobrevivir en sus provincias, como el PJ mendocino, pero mucho más humilla a los que tienen votos propios, como Scioli o Filmus, para advertirles que el poder no se comparte, que el poder es propiedad privada de ella y de nadie más.
Como no es tonta, no le gusta acercarse a los que le restan, pero menos le gusta acercarse a los que le suman, por su peligro de autonomía potencial. Los únicos que le encantan son los que no le restan ni le suman, en particular esos jóvenes a los que dice elegir por su ideología y por su juventud, pero que en realidad elige por su fidelidad; esos jóvenes a los que llama herederos de la rebelde JP de los 70.
La diferencia es que los jóvenes de los 70 (aún con sus gravísimos errores) se enfrentaron no sólo a las dictaduras sino hasta al General Perón, mientras que estos sólo se enfrentan, desde el poder, a los enemigos que les crea el poder para justificar su existencia.
El caballero de la reina. La elección de Amado Boudou es una síntesis perfecta de esta concepción política. Lo convoca por su fidelidad personal pero, más aún, porque supo abjurar de sus anteriores ideas pecaminosas para convertirse a las tablas de la ley que señala la ideología oficial.
Claro que, a diferencia de Moisés, Boudou no se convirtió al nuevo ideario desde abajo, en el desierto, sino desde bien arriba, en los despachos del poder.
No obstante, eso es un mérito aún mayor porque lo muestra como el más sumiso con la reina que le perdonó sus pecados anteriores y, a la vez, como el más implacable con los enemigos de la reina, ya que delatando a los que no se dieron vuelta como él, el converso deviene el más "leal" de todos. El cortesano perfecto.
Cristina lo dijo la semana pasada en el discurso en el que anunció su vicepresidente con la anuencia de "él" y bajo la lluvia de aplausos prodigado por la corte entera. Ella siempre pensó igual, ella jamás cambió de ideología, por eso es la reina. Sin embargo, por ser reina, convoca generosamente a todos los que no piensan igual a ella, a que piensen como ella. Ser converso es el nuevo nombre de la lealtad. Las puertas están abiertas para todos los que digan siempre sí, sólo sí y nada más que sí.
Forma, sustancia... y algunas dudas. Sin embargo, más allá de los deseos de Cristina, los hechos siempre toman los más extraños caminos en el devenir de la historia, incluso generalmente, más allá -o incluso en contra- de las intenciones de quiénes los concretan. De allí la ambigüedad que provocan las decisiones cristinistas.
Desde el punto de vista "formal", lo suyo parece un retroceso fenomenal, un interminable regreso al pasado, cada vez a un pasado más pasado. Ella más que "anti", es "pre" en casi todas las categorías políticas.
Es pre-democrática porque, en el fondo, no cree en el actual sistema institucional para resolver los conflictos; según Cristina las ideas republicanas de sus adversarios no son más que meras cortinas de humo para defender intereses corporativos, a los cuales sólo se los puede derrotar con una concentración absoluta del poder estatal.
Un setentismo puro donde la democracia era una mera transición hacia la revolución (en este caso la monarquía) o un retorno de la reacción (en este caso las corporaciones), según qué facción se impusiera.
Es pre-constitucional porque su sistema de poder hereda más de Juan Manuel de Rosas que de Juan Perón: un federalismo ideológico disfrazado de nacional y popular que en nombre de la lucha contra los unitarios (en este caso, los neoliberales) ha concentrado el poder político y económico a niveles contradictorios con la Constitución, mientras que -también igual al rosismo- tolera y hasta fomenta los caudillismos provinciales en la medida que no tengan aspiraciones nacionales de ningún tipo.
Es pre-republicana como el absolutismo monárquico de Luis XIV, el Rey Sol, ése de "El Estado soy yo", el monarca que muriendo a los 77 años de edad, reinó Francia durante 72 años (récord que Cristina no alcanzará, aunque, como el Rey Sol, no descarta reinar hasta el último de sus días).
En realidad, más que a Evita, Cristina quisiera parecerse a María Antonieta, pero no a la real, sino a ésa que insinúa la de la película de Sofía Coppola: una eterna adolescente a la que si la revolución en vez de cortarle la cabeza la hubiera sumado a la misma, habría podido hacer una "revolución en paz" complementando perfectamente bien las ideas republicanas con las actitudes monárquicas.
Una reina que despreciaba a los cortesanos y que era querida por el pueblo. Una reina que seguramente no habría cortado la cabeza a los nobles pero que, en contrapartida, les hubiera quitado todo poder real, haciendo lo mismo que hizo Robespierre pero sin sangre. Cristina. tal cual esa María Antonieta revisitada que no pudo ser pero que hubiera sido bueno que fuera, quisiera ser reina y revolucionaria a la vez.
En fin, Cristina no sólo busca parecerse a María Antonieta o al Rey Sol, sino ser directamente el sol, o competir con él, de modo que éste (vale decir, el peronismo, la Argentina y todo su sistema institucional) gire alrededor de ella. En ese sentido, Cristina es también, pre-Galileo Galilei.
Ahora bien, desde el punto de vista "sustancial", Cristina, de hecho, parece estar enfrentándose de algún modo con la mayor corporación político-económica dominante en la Argentina de las últimas décadas:la corporación peronista-sindical. Ésa que supo sobrevivir a todo y a todos, "ayudando" a que no sobrevivieran los alfonsinismos, ni las renovaciones peronistas, ni las alianzas, ni siquiera los transversalismos o las concertaciones nestoristas.
Esa corporación que hoy parece acatar -indignada pero dócilmente- todas las humillaciones cristinistas, no sabemos si a la espera de su revancha o simplemente porque su poder real no es tan grande como el que parece ser y Cristina está poniéndolos al desnudo.
No lo sabemos, como tampoco sabemos si esa corporación que ha feudalizado a casi todas las provincias, que ha conurbanizado a Buenos Aires y cuya pata sindical torna inviable cualquier gobierno que no se le subordine, es igual o peor que el absolutismo cristinista plagado de cortesanos, aduladores y obsecuentes.
No lo sabemos, como tampoco sabemos si las corporaciones económicas que crecieron al calor de militares y menemistas son iguales o peor que el capitalismo de amigos que Néstor Kirchner construyó, poniendo el Estado a su exclusivo servicio. Capitalismo de amigos que tampoco sabemos si Cristina continuará reforzando o no.
Todas incógnitas de un país que en vez de desvestir santos para que todos seamos iguales ante la ley y el poder, lo único que parece estar haciendo es desvestir a unos para vestir a otros, iguales o peores que los anteriores yque por eso vive condenado a seguir avanzando con una frenética y apabullante movilidad... pero avanzando hacia ninguna parte.
>>> FUENTE DE INFORMACIÓN E IMAGEN: DIARIO "LOS ANDES" (MENDOZA), domingo 3 de julio del 2011.http://www.losandes.com.ar/notas/2011/7/3/reina-578374.asp



lunes, diciembre 12, 2011

JULIO COBOS: FIN DE MANDATO.



Julio César Cleto Cobos es de profesión Ing. Civil nacido en departamento de Godoy Cruz hijo de Fermín Cobos un peronista mendocino que con sus estudios primarios llegó a ser tesorero general del gobierno de Martínez Vaca. Julio Cobos recordaría: "Mi padre, que falleció hace tiempo, siempre me decía: «Tengo dos desgracias en la vida: un hijo radical y un nieto de Boca»". Se afilió a la Unión Cívica Radical en los años ´90. Fue decano de la Universidad Tecnológica Nacional de Mendoza. Su estilo para hacer política en el 2002 en aquellos tiempos del “que se vayan todos y que no quede ninguno” cerraba perfecto. Fue gobernador de la provincia de Mendoza entre 2003 y el 2007 manteniendo una relación de “buena sintonía” con el entonces presidente Néstor Kirchner y partir de las coincidencias entre su gestión provincial y la gestión nacional comenzó un diálogo y buenas relaciones que le valió su apoyo y cercanía con Kirchner y a la vez problemas internos en el seno de la UCR junto con otros radicales (entre ellos gobernadores, diputados nac., intendentes que se los denominaron como “radicales k”) que más tarde dio lugar a la construcción de la fórmula de la “Concertación Plural” (en el marco de la frustrada trasversalidad) integrada por Cristina Fernández de Kirchner – Julio Cobos. El 28 de julio de 2007, en el Club Asturiano de Vicente López, fue proclamada su candidatura a la vicepresidencia de la Nación por el Frente para la Victoria.

Dicha fórmula fue consagrada ganadora en las elecciones nacionales del 28 de octubre con un porcentaje del 45,2%, asumiendo el 10 de diciembre de 2007.






La resolución 125 de las retenciones móviles a las exportaciones fue un conflicto entre el gobierno y los sectores del campo que marcó un antes y un después en el gobierno del “matrimonio presidencial” como se llamaba a los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner y generó, también, un antes y un después en la relación de Julio Cobos con Cristina Fernández y los sectores del oficialismo cuando la misma se trataba en el Senado de la Nación y ante la paridad de votos (36) Julio Cobos emite su voto con una frase para la historia del “NO POSITIVO” y terminó abrupta e inesperadamente con el conflicto desatado con el campo, con la derrota oficial. Dijo ese 17 julio en esa tensas horas de la madrugada:
“Yo sé que me cabe una responsabilidad histórica en esto. Hay quienes desde lo político dicen que tengo que acompañar por la institucionalidad, por el riesgo que esto implica, mi corazón dice otra cosa y no creo que esto sea el motivo para poner en riesgo el país, la gobernabilidad, la paz social. Quiero seguir siendo el vicepresidente de todos los argentinos, el compañero de fórmula hasta el 2011 con la actual presidenta de los argentinos. Vuelvo a decir que es uno de los momentos más difíciles de mi vida. No persigo ningún interés. Estoy expresando o tratando de expresar lo que mi convicción, mis sentimientos, empujan la decisión muy difícil seguramente. Yo creo que la presidenta de los argentinos lo va a entender, me va a entender, porque no creo que sirva una ley que no es la solución a este conflicto. La historia me juzgará, no sé cómo. Pero espero que esto se entienda. Soy un hombre de familia como todos ustedes, con una responsabilidad en este caso. No puedo acompañar y esto no significa que estoy traicionando a nadie. Estoy actuando conforme a mis convicciones. Yo le pido a la presidenta de los argentinos que tiene la oportunidad de enviar un nuevo proyecto que contemple todo lo que se ha dicho, todos los aportes que se han brindado, gente de afuera o aquí mismo. Que la historia me juzgue, pido perdón si me equivoco. Mi voto... Mi voto no es positivo... mi voto es en contra.”







Y a partir de allí se habló de su candidatura para presidente, se lo comparó con Don José de San Martín y cosechó adhesiones… y el repudio de los sectores K. Con el discurrir de días y meses su estrella fulgurante se fue apagando. Osvaldo Soriano que supo vivir en el Alto Valle de Río Negro escribió su primera novela en 1973 que se títula “Triste, solitario y final”. Ese parece ser hoy su destino en la política. El día de la re-asunción de Cristina Fernández Viuda de Kirchner recibió un frío y distante apretón de manos
No le puso ni la banda presidencial a Cristina Fernández (su hija Florencia fue la encargada de colocarle la banda y entregarle el bastón presidencial). No le tomó juramento ni al vice Amado Boudou, y su rol, fue absolutamente secundario. Hubiera preferido que ni lo inviten a la ceremonia, así podría haberse victimizado.










El presidente de la Convención Nacional de la UCR Hipólito Solari Yrigoyen lo defendió: "El ingeniero Julio Cobos concluye su mandato como vicepresidente de la Nación… Su trayectoria como vicepresidente a partir de ese voto memorable fue consecuente con los principios y las normas éticas de la UCR. Mantener sus convicciones no le fue fácil. Se desató sobre él una campaña oficial de la más cruda intolerancia, se le cerraron todas las puertas del gobierno y fue permanentemente hostigado, insultado y hasta amenazado. Si lo que se perseguía era su renuncia, se equivocaron. Cobos expresó que cumpliría hasta el fin su mandato y así lo ha hecho. Cobos ejerció la presidencia del Senado con gran equilibrio y respeto hacia todos los sectores. Su administración fue austera, como lo fue su vida privada y como lo fueron sus colaboradores. Vivió en una humilde casa que alquiló en la zona de Ezeiza. No usó nunca los aviones oficiales y siguiendo la tradición radical termina su mandato con el mismo, o, tal vez menor, patrimonio del que tenía antes de ocupar la vicepresidencia. Algo nada común en los tiempos que vivimos. Si bien renunció a toda posible candidatura en las elecciones del presente año, el ingeniero Cobos tiene una participación activa en las filas de la UCR y es actualmente miembro del Comité Nacional, elegido por sus correligionarios de Mendoza, su provincia. No tuvo éxito el oficialismo al pretender condenarlo a la soledad. El ingeniero Julio Cobos deja la vicepresidencia rodeado del respeto la consideración y la estima de sus correligionarios, sin diferencias de sectores y de muchos ciudadanos no radicales que han apreciado las virtudes republicanas de su gestión."




Y los militantes kischneristas anunciaban jocosos: Cobos tomó Juramento, luego agarra Cabildo, Gral. Paz, Acceso Oeste, Ruta 7 y llega a Mendoza.
Carlos Semorile
escribió con un tono de sarcasmo: ¡Hasta siempre montonero Cobos! “Compungidas voces republicanas acompañan el mutis parlamentario de Cleto: “Patriota de los nobles, eximio presidente en ciernes, segundo hombre civil de los argentinos, tus seguidores te dedican la del estribo: ¡Ave Julio César, los que van a poner palos al Proyecto te saludan! Vuelves al Ande, inmarcesible condorcito mendocino, y desde allí nos guiará tu estrella, la no positiva, la que no es ni la del atardecer ni es el lucero del alba”. Pero, ¡ay!, entre las doradas y ubérrimas viñas se cuela una copla maliciosa y pueblera: “La fiesta ya ha comenzao y la cosa está que arde, usté que era el mas quedao se quiere adueñar del baile… Usté no es ná, no es chicha, ni limoná, se lo pasa manoseando, caramba zamba su dignidad”. “No importa, Comandante Cobos,”, lo alientan sus asesores. Y, ¿piadosos?, le auguran:“Volverás y serás la reina de la vendimia”.
¿ Que será de la vida política de Julio Cobos? QUIEN SABE… ¿Capitalizará ese 70% de imagen positiva que tiene en su provincia natal Mendoza o la convertirá en “NO POSITIVA” o lo tapará el silencio como decía el Gran Atahualpa Yupanqui?
El tiempo que vence al hombre será testigo si Cobos cabalgó la historia o la historia lo termina cabalgando.

domingo, diciembre 11, 2011

ROCK NAC&POP



Ricardo Iorio Hace casi 2000 Años. Recién me doy cuenta que no hay que pensar...
Autor: Edelmiro Molinari.