GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

Mostrando las entradas con la etiqueta Alberto Barceló.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Alberto Barceló.. Mostrar todas las entradas

sábado, octubre 09, 2021

José Larralde, un gigante olvidado cuenta su historia...

"Mi padre era navarro y vino de España allá por el 18. Vino solito, a los catorce años. Empezó a trabajar en Avellaneda con Barceló, un caudillo que había aquí. Como tantos vascos, hacía de boyero, llevaba la leche de las estancias a los hospitales o donde le decían. Luego, por razones que desconozco, marchó al interior y, como tenía mucho conocimiento del campo adquirido en su niñez y también acá, pues Avellaneda era entonces medio campo, como todas las orillas de Buenos Aires, le pusieron de encargado. Allí, en la estancia San Lorenzo, conoció a mi madre que trabajaba de cocinera. Se casaron y allí nací yo, en un pueblo que se llama Huanguelén, al sur de la provincia de Buenos Aires, el 22 de octubre de 1937. Eso ya es, geográficamente, pampa. Mi madre es hija de árabes pero no le vayas a decir “turca” porque se enoja.
Me crié en un hogar pobre, no humilde. A veces se confunden las cosas: se dice humilde porque parece que pobre fuese una mala palabra. Me crié en un hogar pobre porque mi padre, después que se fue de esa estancia por razones particulares, puso una sociedad con un primo, también vasco, recién venido de España y parece que no le fue muy bien.
Entonces las sociedades se hacían de palabra, no hacían falta papeles. Pero no vamos a profundizar en eso, vamos a respetar a los muertos. Mi padre quedó en yanta, en la vía, y le comenzó a ir peor, peor… Tuvo que hacer de todo. Luego compró un carrito y compraba fierro viejo, huevos, cuero… y lo trataba de vender en el pueblo. Y así nos fue criando a mi hermano y a mí, en medio de una pobreza terrible pero común en aquella época. Nosotros igual éramos felices porque no sabíamos qué era la pobreza; yo me enteré qué era la pobreza cuando empecé a comer seguido, todos los días. Cuando uno vive de esta manera cree que la vida es así, además uno nace en un lugar y no se da cuenta de que el mundo no es ese lugar hasta que empieza a caminar."
Imagen y texto pertenecen al sitio:

JOSE LARRALDE(UN GIGANTE OLVIDADO)

domingo, agosto 08, 2021

Crónicas policiales. Ruggierito, el pistolero de Avellaneda que era amigo de Gardel y el tango inmortalizó.

Crónicas policiales. Ruggierito, el pistolero de Avellaneda que era amigo de Gardel y el tango inmortalizó.

Juan Nicolás Ruggiero murió acribillado en una emboscada en octubre de 1933. Sus "hazañas" fueron plasmadas en "Sangre Maleva", del maestro Alfredo de Angelis. Fue el principal guardaespaldas del caudillo conservador Alberto Barceló, quien fuera el hombre fuerte local por décadas.


Ricardo Ragendorfer / Télam.

Transcurría el atardecer del 21 de octubre de 1933. Y él acababa de ganar una fuerte suma en el Hipódromo de La Plata sin suponer que aquel no sería su día de suerte. Era nada menos que el ladero, guardaespaldas y mano derecha del caudillo conservador –y eterno intendente– de Avellaneda, don Alberto Abel Barceló. Su nombre: Juan Nicolás Ruggiero, pero se lo llamaba “Ruggierito”.

Ya al caer la noche de ese sábado pasó por su casa para cambiar el traje de lino blanco por otro oscuro, que adornó con una rastra criolla. Después se hizo trasladar en su Cadillac a lo de Elisa Vecino, una morocha de 25 años que lo recibía en su alcoba.

Ella residía en la calle Dorrego al 2000, del barrio de Crucecita. A las 22.30, la pareja conversaba en la vereda con Ana Gallino; al rato, se les sumó su esposo, Héctor Moretti, un simpático pistolero con quien Ruggierito tenía amistad. En tanto, su chofer, apodado Joselito, dormitaba en el Cadillac. Hasta que el estampido de una 45 lo arrancó del sueño.

Entonces vio de refilón dos imágenes: su patrón al caer en los brazos de Moretti y, luego, al girar los ojos, un sujeto que corría hacia la esquina, Allí lo esperaba un Chrysler negro con el motor en marcha. El vehículo partió a toda velocidad.

A partir de ese momento, los acontecimientos se tornaron vertiginosos. Moretti hizo unos disparos, mientras apoyaba al moribundo sobre el regazo de Elisa. Y saltó al estribo del Cadillac, que arrancó con un chirrido escalofriante. Moretti siguió disparando. Desde el Chrysler le tiraban a él.

Elisa, esforzándose en contener sus lágrimas, sostenía entre las manos la cabeza de Ruggierito. Y él, tal vez presintiendo que la vida se le cortaba, miró a su alrededor. Dibujó una sonrisa. Quiso hablar. Pero de su boca solo salió un sonido débil, imperceptible.

Y cerró los ojos.

Fue cuando el Cadillac regresó por una calle lateral. La carrocería lucía huellas de balas. Casi sin frenar, Ruggierito fue cargado en el asiento trasero, antes de que el chofer enfilara hacia el sur, en dirección al Hospital Fiorito. En algún punto del trayecto, el herido exhaló su último suspiro.

Al comenzar la madrugada del domingo, su cuerpo desnudo yacía sobre una mesada de mármol, en la morgue del nosocomio. Un pequeño agujero rojo le adornaba el tórax. Junto a él, un hombre no disimulaba su pesadumbre. Era su amigo, el comisario Esteban Habiague.

Al rato, llegó allí Barceló con una docena de custodios. Habiague lo vio entrar a la morgue con la mirada húmeda.

El ahijado del poder.
Nacido el 24 de junio de 1895, Ruggierito fue el benjamín de los once hijos concebidos por la unión entre una criolla y un humilde carpintero napolitano, establecido en la isla Maciel. A los 14 años ya pegaba afiches para el comité de Barceló, que iniciaba su primer período municipal en Avellaneda.

Quizás fue en tales circunstancias cuando reparó en ese pibe que acudía a la Intendencia para buscar la comida que se repartía a los pobres.

En el vientre de la Historia se gestaban tiempos revueltos.

A fines de 1919, durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen, un conflicto gremial en los Talleres Vasena, ubicados en el sur porteño, supo desatar una represión policial y parapolicial que se extendió a toda la ciudad. No sólo tuvo como blancos a obreros socialistas y anarquistas sino también a colectividades extranjeras; en especial, la judía.

La denominada “Semana Trágica” dejó 700 muertos y miles de heridos. Sus hacedores sin uniforme pertenecían a la Liga Patriótica. Pero también había quienes actuaban a cambio de unos pesos. De modo que lo novedoso fue la utilización política de elementos contratados en los bajos fondos.

Desde entonces, esa práctica trazó un punto de inflexión en el escenario delictivo local. Y si hubo una vida que la ejemplificaría fue la de Ruggierito.

Ya en aquella época él era un avezado puntero y, a la vez, un pistolero audaz. Supo ganar fama en tiroteos con patotas adversas al espacio partidario de su padrino. En pleno auge del “fraude patriótico” –como los conservadores llamaban a sus trapisondas electorales–, fue habilidoso en el arte de intimidar votantes y conseguir libretas para poner papeletas en las urnas. Y solía a salir de juerga con un correligionario célebre: Carlos Gardel. Su prontuario incluía máculas por juegos prohibidos, robos, lesiones, abusos de arma y homicidios.

Una de sus víctimas fue el “Gallego Julio”, un matón al servicio de los radicales, cuyo nombre era Julio Valea. Su providencia –al igual que, luego, la de Ruggierito– no resultó bendecida por el turf. En octubre de 1929, mientras contemplaba la séptima carrera del Hipódromo de Palermo, alguien le apuntó con un Winchester desde el terraplén del ferrocarril. Justo cuando un caballo de su propiedad cruzaba el disco de la victoria, él caía con la frente atravesada por un proyectil. Y el tirador se replegó en un automóvil a toda velocidad.

Exactamente cuatro años después –ya bajo la Década Infame–, mientras una acongojada multitud rodeaba al Hospital Fiorito tras empezar a correr, de boca en boca, la noticia del asesinato de Ruggierito, al comisario Habiague le vino a la mente ese otro crimen. Y llegó a conjeturar que en la ejecución del Gallego Julio –de la cual su amigo no resultó ajeno– podría estar el anagrama de su propia muerte. También consideró otras hipótesis: rivalidades políticas o discrepancias en los negocios sucios.

En ambos casos –pensó– él también estaría en la mira de los asesinos.

Adiós al amigo.
Antes de calzarse el uniforme de policía, Habiague había sido periodista en el diario La Razón y, después, en La Tarde; fue administrador del Hipódromo de San Martín, además de oficiar de banca en algunos garitos.

Justo en eso estaba cuando Barceló le soltó una propuesta que él no pudo rechazar: “Júntese unas 200 libretas y lo hago diputado provincial”. Dicho y hecho: aquel hombre fue legislador por el partido de San Martín entre 1925 y 1928.

El siguiente paso de su mentor fue designarlo como comisario inspector en Avellaneda. Desde ese cargo, hizo excelentes migas con Ruggierito. Entre otros motivos, porque los dos eran engranajes de la misma maquinaria. Y en aquel contexto, una de las funciones policiales de Habiague era la excarcelación por vía extrajudicial de los amigos y aliados que habían tenido la pésima fortuna de caer tras las rejas. “En esa época –decía el comisario–, nadie de Avellaneda entraba a pudrirse en Sierra Chica”. Y menos Ruggierito.

Habiague solía evocar una añejo episodio, cierta noche, por cuestiones del momento, Ruggierito hirió de muerte a un compadrito, el Zurdo Cruz Medina, en un turbio almacén de Sarandí, antes de darse a la fuga.

Al llegar la Policía, interrogó al moribundo en estos términos:

—¿Quién te hirió? ¿Fue Ruggierito?

La respuesta, declamada con el esfuerzo propio de la agonía, fue:

—Vea, agente, el hombre para ser hombre no debe ser batidor…

Y cayó en el sopor eterno.

Jamás supo que su frase póstuma inspiraría el tango “Sangre Maleva”, de Juan Manuel Velich y Dante Tortonese.

Ahora, al clarear aquel domingo, al retirarse del Fiorito, Habiague pensó que esclarecer el asesinato de su amigo era para él un imperativo moral.

Entonces –tal como contaría muchos años después– se le cruzó la última imagen que tuvo de Ruggierito en vida. Fue durante un acto en el barrio La Mosca, cuando –para la sorpresa del propio pistolero– la multitud empezó a gritar: “¡Barceló, no! ¡Ruggierito, sí!”.

La mirada del caudillo, ya clavada de soslayo sobre el aludido, adquirió un extraño brillo.

Juan Nicolás Ruggiero murió acribillado en una emboscada en octubre de 1933. Sus "hazañas" fueron plasmadas en "Sangre Maleva", del maestro Alfredo de Angelis. Fue el principal guardaespaldas del caudillo conservador Alberto Barceló, quien fuera el hombre fuerte local por décadas.

¿Quién mató a Ruggierito?

En la mañana del 23 de octubre de 1933, una muchedumbre nunca antes reunida en Avellaneda marchaba lentamente por la avenida Mitre, llevando en andas el féretro de Juan Nicolás Ruggiero envuelto por la Bandera.

El intendente Barceló aguardaba al cortejo en el Cementerio Municipal. Aún seguía siendo el individuo más poderoso de esa ciudad. Su estrella recién declinaría a mediados de la década siguiente. Y murió en 1946.

El comisario Esteban Habiague concluyó su carrera en aquellos mismos años, sin dar con los asesinos de Ruggierito.

Mucho tiempo después, durante una brumosa tarde de 1965, el ya viejo comisario departía con un conocido en una mesa de la confitería El Molino. Y no sin cierta prudencia, reveló:

—A Juan lo mataron sus amigos; lo mataron porque ya no les era útil.

Su voz sonaba muy cansada.

Publicado en elciudadanoweb.com

Imágenes de elciudadanoweb.com

7 de agosto del 2021.

https://www.elciudadanoweb.com/ruggierito-el-pistolero-de-avellaneda-que-era-amigo-de-gardel-y-el-tango-inmortalizo/

martes, octubre 22, 2019

22 de octubre de 1937: NACE EN HUANGUELÉN, DON JOSÉ LARRALDE "EL CANTOR ORILLERO”. José Larralde cumple 82 años


José Teodoro Larralde Saad, nació en Huanguelén, provincia de Buenos Aires, la Argentina.
Huanguelén es una localidad perteneciente a los partidos de Guaminí y Coronel Suárez General Lamadrid Daireaux, en la provincia de Buenos Aires.
“Un día me fui del pago, pero Dios ha de querer,
que no se me manque el zurdo sin llegar a Huanguelén” canta José Larralde.
Nace un 22 de octubre de 1937, hoy cumple 82 años ¡quien diría! 
José recibió su primera guitarra a los once años. Descendiente de vascos por parte de padre que vino de Navarra por el año ´18, a los catorce años, trabajó con el caudillo conservador de Avellaneda Alberto Barceló.
De ascendencia árabe  por parte madre y vasco-española de parte del padre.
Comenzó a cantar y guitarrear en las pausas de sus trabajos en el campo.
José Larralde ha sido trabajador rural, tractorista, albañil, soldador eléctrico, mecánico, y, también, "guitarrero y escribidor" (como se define). Cantor orillero. Fue peón golondrina y se convirtió en el cronista emblemático de las penas del hombre de campo.
Una noche de 1966, encontrándose en un asado en casa de su tío Eduardo Saad, José Dip le cumplió el deseo tan anhelado, y es así como Larralde le hizo conocer a Cafrune algunos temas de su autoría. La aceptación fue inmediata: después de oírlo cantar, Cafrune le pidió a José Dip que al día siguiente llamara a Hernán Figueroa Reyes, director de grabaciones de CBS, porque deseaba incluir algunos de los temas escuchados en su disco en preparación, a la postre editado en 1967, titulado Jorge Cafrune. Es de esta forma que, pese a algunos contratiempos, "Permiso" y "Sin pique" finalmente estuvieron presentes en el LP.
Su primer álbum fue publicado por RCA Víctor el 9 de septiembre de 1967, titulado, Canta José Larralde.
En épocas del dictador el triste celebre “generalito” Juan Carlos Onganía (un delirante), llevaba encima un “Permiso de portación de barba” firmado por un comisario de Lanús: "El ciudadano José Larralde es artista. Puede usar barba y pelo largo".
“Comenzó a cantar y guitarrear en las pausas de sus trabajos en el campo. Es mecánico soldador. La primera vez que pisó el edificio de la RCA Víctor, no fue como la joven revelación que Jorge Cafrune había llevado al festival de Cosquín, sino para instalar un máquina moledora, tiempo antes. "Yo trabajaba en una fábrica de molinos, y me mandaron a instalar uno en la Víctor. Lo usaban para hacer pelota discos y con eso hacer de nuevo pasta. Para probar la máquina me traían pilas de discos de Corsini, de Gardel, y de Beniamino Gigli y tenía que hacerlos bolsa... me quería morir." Un tiempo después, el anónimo operador volvía a cruzar el umbral, pero entonces como la gran apuesta folclórica del sello. "Esas cosas que tiene la vida. Yo siempre digo que la vida es como una esquina. Con la diferencia de que en la esquina vos doblas sabiendo qué puede haber: una vieja, un perro, un colectivo, siempre algo hay. En cambio, cada latido de corazón es una esquina que uno dobla sin saber siquiera si habrá otra." (entrevista publicada en Revista “Viva”).

martes, febrero 17, 2015

LOS CONSEJOS DE DON JOSÉ LARRALDE.


DON JOSÉ LARRALDE NACIDO EN LOS PAGOS DEL SUR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, EN HUANGUELÉN. ES DESCENDIENTE DE VASCOS. 

Huellones de tierra y tosca, que de chico recorrí, 

arroyos, montes y vientos ellos allá y yo aquí. 
Un día me fui del pago, pero Dios ha de querer, 
que no se me manque el zurdo sin llegar a Huanguelén. 
Que no se me manque el zurdo, sin llegar a Huanguelén...

SU PADRE TRABAJÓ PARA EL CAUDILLO CONSERVADOR ALBERTO BARCELÓ PARTE LUEGO PAL´ SUR DE LA PROVINCIA Y EN LA ESTANCIA SAN LORENZO CONOCE A UNA COCINERA DE DESCENDENCIA ARABE Y NACE EL "PAMPA" LARRALDE UN 22 DE OCTUBRE DE 1937. DESEMPEÑA DISTINTAS LABORES COMO TRABAJADOR RURAL, ALBAÑIL, MECÁNICO Y "GUITARRERO Y ESCRIBIDOR" (como se define).
EN LOS TIEMPOS DEL GENERALITO JUAN CARLOS ONGANÍA LLEVABA ENCIMA UN "PERMISO PARA PORTAR BARBA" FIRMADO POR UN COMISARIO DE LANÚS.
ES UN "RENEGADO" PARA ALGUNOS... RESPETADO POR LOS MUCHOS QUE LO TIENEN COMO UN PATRIARCA. UN DECIDOR DE REALIDADES. CANTOR ORILLERO COMO LE GUSTA QUE LO LLAMEN.
¿Que pasa con el que lucha y se hincha como un caballo?
que ya ni el gusto a zapallo puede probar en el plato
ese que se acuesta pato y amanece con el gallo
ese que ya tiene un callo en medio del corazón
con la mujer sin calzón con el hijo sin tricota
ese que usan cuando votan prometiéndole un montón.

martes, junio 24, 2014

24 DE JUNIO DE 1935: fallece trágicamente en el Aeropuerto de Medellín Carlos Gardel y sus acompañantes Alfredo Le Pera y los guitarristas Guillermo Barbieri y Domingo Riverol.

Carlos Gardel falleció el 24 de junio de 1935.
Ulyses Petit de Murat acerca de este evento manifestaba lo siguiente: 
"La muerte, al fijarlo inamoviblemente en una imagen sonriente, feliz, entradora, clara, varonil, porteña, de una juventud arrasadora, sellaba un destino que explican sus fotografías (en los taxis de México, en los tabucos de Panamá, en los bares de Tucumán o Lima) o los afiches de sus películas siempre repetidas desde Santiago de Cuba a Tacuarembó: estaba en el pueblo y ahí se quedó".
El accidente aéreo de Medellín acontece el 24 de junio de 1935 cuando el avión trimotor Ford matrícula F-31 de la empresa Servicio Aéreo Colombiano (SACO) que iba desde Bogotá a Cali, vía Medellín chocó mientras estaba despegando en el Aeropuerto Olaya Herrera con otro avión del mismo tipo, denominado “Manizales” de la Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos (Scadta) que estaba detenido en espera para salir.
Luis Cardillo en “Los tangos de Sabina” dice lo siguiente: “Gardel inicia su gira por Latinoamérica contratando sus vuelos a empresas alemanas, las cuales copaban el mercado aéreo por esas latitudes. Buenos pilotos con buenas máquinas le aseguraban a Carlitos estar tranquilo en los vuelos, ya que le tenía pánico a los aviones y prefería viajar en barco. Al llegar a Medellín, un joven fanático nacionalista que luchaba por crear una compañía aérea netamente colombiana, le propone a Gardel que abandone a los alemanes y siga el derrotero con él. Ernesto Samper Mendoza (21 años) y su FM3 convencen al cantante de dicha patriada.
Testigos oculares dijeron que Mendoza, con la comitiva importante del cantante y los músicos que le había arrebatado a los alemanes, intentó pasar a vuelo rasante sobre un avión contrario que esperaba su salida al final de la pista, como para avivar aún más el duelo.
Un golpe de viento de cola no le permitió realizar con habilidad la sarcástica maniobra y no pudo dominar el avión; lo que provocó estrellarse contra ellos”.
Dicen que Carlitos Gardel había invitado al muchacho prodigio Astor Piazzolla, en los Estados Unidos,  a unirse en su gira por países de América, pero el padre de Astor se negó porque  según su criterio era muy joven lo que fue en realidad una desilusión para el menor Astor sería una  suerte pues es en esta gira por países de Nuestra América  en la que Gardel y acompañantes pierden la vida en un accidente aéreo.

A partir del accidente nació el mito popular muchos claro-oscuros, debates, interrogantes desde su nacimiento en Francia o Uruguay hasta que vivía en la selva y otras especulaciones.
Aunque sobre su nacimiento  investigaciones parecen cerrar el debate del origen del morocho que era francés. 
Se decía que era afiliado al Partido Conservador de la provincia de Buenos Aires o vinculado a los conservadores como Alberto Barceló, Pedro Cernadas y sus vínculos con Juan Ruggiero y que amenizaba los actos partidarios  de los consevadores.
Según Raúl Apreda Picone sostiene que Carlos Gardel grabó una canción proselitista para la campaña electoral que llevó a Hipólito Yrigoyen a la Presidencia de la Nación, en 1916 y que fue contratado para cantar en una estancia, ante la presencia de Marcelo Torcuato de Alvear y se relacionó con Juan B. Justo y con Alfredo Palacios. Y todo es debate inconcluso.
Gardel y la política.
Gardel fue amigo de caudillos y políticos diversos. Profesional del canto, su personalidad no puede medirse a través de un estricto esquema ideológico. Protegido en su iniciación por Constancio Traverso, puntero conservador de Balvanera Oeste, cultivó después los favores de Alberto Barceló, cantó en los lupanares de Avellaneda controlados por Ruggierito. Simultáneamente era íntimo de Vicente Scarlatto, fiel emisario de Yrigoyen, y lo protegió en 1930 cuando estaba prófugo y perseguido.
Sin embargo, es bueno recordar que producida la división radical en 1925, Gardel grabó en una versión especial la marcha Adelante de proselitismo yrigoyenista, con versos juveniles de José Constantino Barro, dirigente del Comité Universitario Radical con sus inseparables Arturo Jauretche y el Homero Manzione, y música del director de orquesto Emilio Iribarne estaba a punto con concluir la actividad del dúo Gardel-Razzano, y le acompañaban las guitarras del "negro" Ricardo y Guillermo Barbieri.
Carlitos captaba lo popular y se brindaba a sus mejores esencias, quizá sin poseer conciencia de su propia misión afirmadora de una cultura nacional. Esa misma profesionalidad lo alejó del país en los críticos momentos electorales del 28: viajó a España en octubre de 1927 y después de triunfar en Europa retornó en junio, pasados los comicios. Esto explica por qué en su ausencia fuera Ignacio Corsini el intérprete favorito que popularizó el tango Hipólito Yrigoyen, de Enrique P. Maroni.
El 12 de septiembre de 1928, un mes antes de la asunción presidencial, Gardel volvió a partir, contratado en París, y este nuevo marginamiento lo alejó de la realidad argentina. Vivió en Buenos Aires entre junio del 29 y diciembre del 30 en plena crisis gubernativa y en la euforia exitista no tuvo problemas en grabar el 25 de septiembre el tango íViva la patria! compuesto aceleradamente por Francisco García Jiménez para adular a Uriburu, con música de Anselmo Aieta.
Esos antecedentes tampoco le impedirían dar el espaldarazo a dos grandes obras de Homero Manzi, y grabar en enero de 1933 la Milonga sentimental, para concluir el 12 de junio (aún en vida de Yrigoyen) con Milonga del 900 que quizás sin quererlo retrata su verdadera personalidad: "Soy del partido de todos / y con todos me la entiendo / pero váyanlo sabiendo / soy hombre de Leandro Alem".
Fuente: Revista Nuestro Siglo Historia Gráfica de la Argentina contemporánea Fascículo 80 - Página 159 Editorial Hyspaméricauenos Aires, 1984. Tomado de: Luis C. Alén Lascano, "1928, El proceso nacional", en Todo es Historia, Nº 137, octubre de 1978. Publicado en Diario “Clarín”

El tango “Viva la Patria” fue  grabada por Carlos Gardel en setiembre de 1930.

La niebla gris rasgó veloz, el vuelo de un adiós
y fue el triunfal amanecer de la revolución
y como ayer, el inmortal mil ochocientos diez,
salió a la calle el pueblo radiante de altivez.
Ver un extraño el opresor cual de un siglo atrás,
pero en el mismo el pabellón que quiso arrebatar,
y al resguardar la libertad, del trágico malón
la voz eterna y pura por las calles resonó:

¡Viva la patria y la gloria de ser libre!
¡Viva la patria que quisieron mancillar!
Orgulloso de ser argentino,
al trazar nuestros nuevos destinos,
¡viva la patria, de rodillas en su altar!

Y la legión que construyó la nacionalidad,
nos alentó, nos dirigió desde la eternidad,
entrelazados vio avanzar la capital del sur,
soldados y tribunos, linaje y multitud.
Amanecer primaveral de la revolución,
de tu vergel, cada mujer fue una fragante flor
y hasta tiñó tu pabellón la sangre juvenil,
haciendo más glorioso nuestro grito varonil.


En 2003 la voz de Gardel ha sido registrada por la Unesco en el programa Memoria del Mundo.

martes, octubre 22, 2013

22 de octubre de 1937: NACE EN HUANGUELÉN, DON JOSÉ LARRALDE "EL CANTOR ORILLERO".


JOSÉ LARRALDE NACIDO EN LOS PAGOS DEL SUR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, EN HUANGUELÉN. SU PADRE TRABAJÓ PARA EL CAUDILLO CONSERVADOR ALBERTO BARCELÓ PARTE LUEGO PARA EL SUR DE LA PROVINCIA Y EN LA ESTANCIA SAN LORENZO CONOCE A UNA COCINERA DE DESCENDENCIA ÁRABE Y NACE EL "PAMPA" LARRALDE UN 22 DE OCTUBRE DE 1937.
DESEMPEÑA DISTINTAS LABORES COMO TRABAJADOR RURAL, ALBAÑIL, MECÁNICO Y "GUITARRERO Y ESCRIBIDOR" (como se define).
EN LOS TIEMPOS DEL PATÉTICO DICTADORZUELO ARGENTINO JUAN CARLOS ONGANÍA LLEVABA ENCIMA UN "PERMISO PARA PORTAR BARBA" FIRMADO POR UN COMISARIO DE LANÚS.
ES UN "RENEGADO" PARA ALGUNOS... RESPETADO POR LOS MUCHOS QUE LO TIENEN COMO UN PATRIARCA. UN DECIDOR DE REALIDADES. 
CANTOR ORILLERO COMO LE GUSTA QUE LO LLAMEN.

José Larralde en su relato "Allí donde alcé mi rabia" dice:

la vida que miro, mira... y no es por casualidad
cada tronco, cada piedra, cada yuyo, cada sal
si esta bien o si esta mal eso es cosa del divino
pero si esta en el camino el hombre lo ha de aclarar
Ha de nacer la respuesta y el porque habrá de nacer
todo ser tendrá que ver cual es su culpa o derecho
por cada tranco hay un trecho que queda por recorrer.

José Larralde es descendiente de vascos y árabes contaba Don José en una entrevista:  “Mi apellido es vasco y lo son mis orígenes. Mi padre se llamaba José Larralde Iribarren Machicote Berrotagaraicoechea. Vino a la Argentina cuando tenía 14 años, y era del pueblito de Aranaz, en la provincia de Navarra” y agrega: “Allá quedaron una hermana y un hermano. Otro hermano de mi padre vino posteriormente a Argentina. A mi papá el abuelo le dio cinco duros y un queso de oveja y lo cargó en un barco. Nunca más se volvieron a ver, tampoco a la abuela”
Cuenta la historia que José Larralde vivió frente a la casa de don José Dip, donde escuchaba continuamente a  ese cantor popular argentino que fuera Jorge Cafrune. Un día, le pidió que le presentara a Jorge Cafrune. Luego de escuchar la interpretación de Larralde de "Sin Pique", Cafrune quedó prendado del tema y le pidió a Dip que al día siguiente llamara a Hernán Figueroa Reyes, director de grabaciones de CBS, porque quería grabarlo en esa semana.
LARRALDE comenta que lo suyo: "no es un show, ni un concierto, ni un espectáculo, es una guitarreada"; le cantó a la inmensidad de la Patagonia Argentina con letras y melodías de Don Marcelo Berbel (y otros poetas que le escribieron al sur argentino) cantando temas como "La Pasto Verde", "Piñonero", "Rogativa del Loncomeo", "Vamos pal´sur", "Del sur al litoral", "Adonde te irás milonga","Quimey Neuquén", "Hoy he vuelto a la luz", "Patagonia" por mencionar algunas... puedo olvidarme de alguna... Fue uno de los pioneros en divulgar los loncomeos y cordilleranos de origen patagónico recopilados y/o compuestos por los hermanos Berbel. Premio Konex de Platino 1995.

Y como yapa...

P’ AL QUE LE TOQUE.
Quién le ha dicho muchacho que en las casas
naides va a preguntar de andes que saca
pa andar tan empilchao, sacando pecho
y haciendo de la vida una cumparsa.

Quien le ha dicho, que naide se da cuenta
que haciendolé mandado a la disgracia
usté no se ha quedao con algún güelto
ni disimula sebao la refalada.

Y no sé si usté sabe ¡que hay quién sabe!
que usté nació más seco que ojo de hacha
y que de piojo remontó a caudillo
babucheando el lomo de los que trabajan.

Usté sabe ¡seguro! y no le importa
ni de Dios, ni del rancho, ni la Patria
ni siquiera del nombre que mal usa
cuando mete una firma a la macana.

Quién le ha dicho señor que allá en las casas
lo eligieron así pa que hocicara
que se olvide del sol de su bandera
haciendolé mandaos a una estrellada.

Uste es usté, y toda la arrogancia
ue aplasta la verdad y la palabra
¡Qué amarga me salió esta cebadura!
que hasta la y el se me escuende en las entrañas.

viernes, noviembre 23, 2012

GARDEL, CONSERVADOR.

La vida de Carlos Gardel, estudiada hasta el detalle, esconde, no obstante, algunos aspectos importantes. Dentro del fárrago de artículos escritos hay algunos capítulos en blanco, hay silencios sobre cuestiones que muchas veces son cruciales en la vida de un hombre. Y quizás, de esos silencios, el más estridente sea el vinculado a la política. O para decirlo en otros términos: lo que se tiene oculto es la filiación política del cantante. O para expresarlo con otras palabras: ¿estaba Gardel afiliado a algún partido? La respuesta al interrogante anterior es incuestionablemente afirmativa. El Zorzal Criollo estuvo siempre vinculado a la política, era afiliado al Partido Conservador de la Provincia de Buenos Aires. Además, estaba estrechamente relacionado con gravitantes políticos de la época como Alberto Barceló, Pedro Cernadas y otros. De Barceló, aunque su obra se conoce poco, se habla mucho y mal. Y los que realmente la conocen la silencian, porque es considerado políticamente incorrecto hablar bien de la gestión eficiente y progresista que haya realizado un gobernante conservador.

¿Cómo llegó a relacionarse el Zorzal con Barceló y, por ende, con Juan Ruggiero? Alrededor de los veinte años, el cantante trabó amistad con los hermanos Traverso, Yiyo, Constancio, José Cielito y Félix, propietarios de la fonda O'Rondeman, de Humahuaca y Agüero, situada justo frente al mítico Mercado de Abasto. En este bar --hoy un inmueble desocupado-- cantó por primera vez Gardel. Además, los Traverso pasaban los discos de Enrico Caruso y el cantante se deleitaba escuchando canzonetas mientras comía.

Los Traverso, más allá del negocio gastronómico, respondían a Pedro Cernadas, un político muy cercano a Barceló. La fonda no demoró en transformarse en centro de referencia para pergeñar estrategias políticas. Los Traverso manejaban, en Balvanera Oeste, el comité de la calle Anchorena, entre Tucumán y Zelaya, donde solían ir a payar Betinotti, Ezeiza y varios más. Los Traverso fueron los primeros protectores del cantante en los peligrosos arrabales de principios de siglo, y en su bar Gardel se relacionó con Juan Ruggiero, que se lo presentó a Alberto Barceló.

Uno de los cantantes que concurrían al comité conservador de la calle Pavón, en Avellaneda, era el rosarino Agustín Magaldi, caracterizado por su voz triste y sentimental, quien logró colocarse a la altura de Gardel y de Corsini, hasta el punto que llegó a vender un millón de discos del tango El penado 14. También era un habitué del comité conservador Ernesto "El Pibe" Ponzio, un extraordinario violinista y compositor.

ALBERTO BARCELÓ.

Sin embargo, más allá de las figuras tangueras que el comité convocaba, el plato fuerte de los actos conservadores no era otro que el dúo Carlos Gardel-José Razzano. Carlos Gardel fue testigo del rápido progreso y de la acelerada urbanización e industrialización de Avellaneda. El compromiso del cantante con el intendente Alberto Barceló era muy fuerte. Amenizaba los actos partidarios con gran éxito. Eran tiempos en que la política partidaria penetraba en la vida cotidiana de los ciudadanos. Tiempos en que en Buenos Aires se era conservador o radical. Boina colorada los primeros, blanca los segundos.

Personalmente guardo el recuerdo de las kermeses que la hija de Barceló, mi madre, organizaba anualmente a beneficio del Pequeño Cotolengo de Avellaneda, en las que siempre participaba Gardel aportando su solidaria colaboración al evento.

Dada su popularidad, Gardel pudo mantenerse neutral, pero nunca lo hizo. La adhesión de Gardel al Partido Conservador no fue producto del oportunismo. Si eso hubiera ocurrido habría usado boina blanca. Hubiera cantado en los comités radicales. Se hubiera relacionado con el "Gallego Julio", símbolo radical de la mafia bonaerense, enfrentado mortalmente con "Ruggerito". Hubiera hecho, en fin, lo que hoy muchos hacen para quedar bien con el poder de turno. Porque dos tercios de su carrera musical como cantor y compositor, Gardel la hizo bajo la égida del régimen radical. En 1917, un año después de comenzar el primer mandato de Yrigoyen, grabó con el sello Odeón Mi noche triste, de Pascual Contursi, y el primer tango, pero ya con música de su autoría, Margot, es de 1919. Durante la gestión radical de Marcelo de Alvear, en 1923 grabó, también con música compuesta por él, el inolvidable Mano a mano. Entre el 12 de octubre de 1916 y el 6 de septiembre de 1930, es decir, durante toda la etapa de gobiernos radicales, el cantor grabó la mayor parte de los tangos y canciones que, si hasta hoy se los escucha, es porque él fue el primero en cantarlos, y porque "cada día canta mejor". Durante esos lustros adquirió la fama suficiente para probar suerte en el extranjero. Y fue entonces precisamente, primero en París y después en Nueva York, cuando Gardel no sólo consolidó su fama, sino que la proyectó a nivel internacional. Este período de su vida coincide curiosamente con el acceso al poder del partido con el que se siempre estuvo vinculado. Había comenzado la década de los 30, la que la historia oficial ha denominado "infame", pero que no fue ni una cosa ni la otra: ni década ni infame. Entre 1930 y su muerte, Gardel vivió virtualmente en el exterior.

Las razones por las que está eclipsada su condición política de conservador hay que buscarlas en las mismas causas por las que tantos episodios y etapas de la vida argentina fueron borrados, falseados u olvidados de un modo adrede. Bien se puede afirmar que nunca en un gobierno constitucional murió tanta gente a consecuencia de la represión gubernamental como durante la semana trágica y la represión en la Patagonia. El radicalismo, como agravante, desaprovechó dramáticamente el instrumento central para la construcción de una sólida democracia en la Argentina, como fue la Ley Saenz Peña. Durante los gobiernos de Yrigoyen y Alvear, habiendo sólo catorce provincias, en la Argentina se produjeron treinta y tres intervenciones federales.

Carlos Gardel, como tantos argentinos, era un enconado adversario del partido radical. Por eso celebró la revolución de setiembre de 1930 con un tango que grabó para la ocasión, Viva la Patria. Es que se debe advertir que las cuestiones sociales y políticas no estuvieron nunca muy alejadas del tango. Los propios partidos, sus símbolos y algunos conspicuos dirigentes fueron títulos y temas de tango, que se utilizaban como publicidades políticas. Así se crearon, por ejemplo, Unión Cívica con letra de Juan D'Estefano; Hipólito Yrigoyen con letra de D. Santa Cruz; El socialista argentino dedicado a Alfredo Palacios, con letra de L. Laiello. Después vino La descamisada de Enrique Maroni. Dentro de este contexto, no es difícil entender por qué Carlos Gardel le encargó nada menos que a Francisco García Giménez y a Anselmo Aieta, la composición del tango Viva la Patria, que Gardel grabó y cantó para celebrar el derrocamiento de Yrigoyen.

Quizás resulte curioso y altamente simbólico lo que nos recuerda Ramiro de Casasbellas, en el diario "La Opinión" del martes 24 de junio de 1975: "que la multitud que acompañó el cadáver de Gardel el 6 de julio de 1936 en el cementerio de La Chacarita fue muy superior a la que en 1933 despidió a Yrigoyen". Cabe observar, no obstante, que el fallecimiento de Yrigoyen se produjo en el ocaso de su vida, en tanto que el de Gardel sucedió en el momento de su mayor popularidad.
Fuentes
"Carlos Gardel, conservador y con amigos 'políticamente incorrectos'", por Sofanor Novillo Corvalán.
"Tango y política: el Zorzal conservador", por Adrián Pignatelli.
"Siempre presente: Nuevo aniversario de la muerte de Carlos Gardel", por Miguel Eduardo Garriga.
Marcelo Julio Martin es productor agropecuario y exdirigente gremial empresario. Escribió Más que vidas (2011).

Publicado en Diario "La Nueva Provincia" (Bahía Blanca).
Fotos: internet.

http://www.lanueva.com/edicion_impresa/nota/16/11/2012/cbg074.html




viernes, septiembre 21, 2012

EL MITO CARLITOS GARDEL Y LO QUE PIENSA SEBRELI.


Debo reconocer que Juan José Sebreli de que leí, casi nada me gustó, cuando compré en una librería de Regina el libro “Comediantes y mártires. 
Ensayo contra los mitos” que busca quitarle “la aureola” a Carlos Gardel, Evita, el “Che” Guevara y Diego Armando Maradona me sorprendió algunos análisis.
Hace unos días se develó un interrogante sobre Carlos Gardel “el de la pinta de Carlos Gardel” que nació en la Francia y volví a re-leer el capítulo sobre Gardel.
Plante que Carlos Gardel “ocupa un lugar excepcional en la historia de la música popular porque fijo el canon del cantor de tango” y que el debe separarse del mito gardeliano creado por Gardel mismo y luego potenciado por su muerte.
Da por sentado la nacionalidad francesa en Toulousse hijo de una inmigrante Berta Gardes que se ganaba la vida como planchadora. Con una vida marginal con delitos leves o de ratero frecuentando protíbulos como los de calle Pinchicha en Rosario y la “meca de la prostitución, el alcohol y el juego clandestino” en la avenida Pavón bajo la intendencia del conservador Alberto Barceló. La historia negra dicen que se fotografió junto a Ruggerito cuando frecuentaba el comité conservador bonaerense.
Del lumpen pasa al cabaret donde se bailaba y se cantaba el tango.
Gardel al igual que Corsini, Magaldi, Azucena Maizani, la “Cantora Nacional” Nelly Omar que es como Magiclick “101 años” (Magiclick 104 años de garantía, vale) en sus primeros años empezaron con milongas, cifras, estilos, rancheras como lo hiciera el dúo Gardel-Razzano. En la última década se convierte en cantor de tangos.
La intención de Gardel era convertirse en cantante internacional como lo prueba el repertorio de canzonetas, rumbas, foxtrots, pasodobles.
En su última presentación en Buenos Aires cantó canzonetas napolitanas  generando la ira del Carlos de la Púa que escribiera en el diario Crítica “Che, Carlitos, largá la canzoneta”. La respuesta fue el filme El Tango en Broadqay que comenzaba cantando el foxtrot “Rubias de New York” que generó un enojo de Homero Manzi.
“Su compromiso con los conservadores no se limitó a cantar en las reuniones del comité sino que intervino en campañas electorales, entre otras la de 1916, en las filas más reaccionarias del conservadorismo –las de Ugarte y Villanueva-, en contra de la candidatura popular de Yrigoyen, ironía de la historia que, por supuesto, los populistas tratan de ignorar.
Consecuente con su filiación política, celebró el golpe militar de septiembre de 1930 y la dictadura de Uriburu estrenando el tango apologético “Viva la patria”, con letra de Francisco García Jiménez y música del radical antipersonalista Anselmo Aieta. Estas incursiones lo expusieron al silbido de los yrigoyenistas”.
La muerte de Gardel –dice Sebreli- favoreció el mito cuando su popularidad llegaba a la cumbre y comenzaba el descenso. Su voz tenía altibajos. En Buenos Aires era difamado que se oponían como “Crítica” a la ”grotesca caricatura” de Gardel en el exterior.
“La última vez que apareció en un escenario porteño, en una revista –De Gabino a Gardel (1933)- en el Teatro Nacional, no consiguió llenar la sala”.
El mito gardeliano alcanzó su apogeo gracias a su trágica muerte de "un hombre hecho a sí mismo".

martes, diciembre 13, 2011

ALBERTO DE MENDOZA: UN ARGENTINO ANCLADO EN MADRID.


ALBERTO DE MENDOZA (1923-2011),

UN ARGENTINO DE PROYECCION INTERNACIONAL.


Radicado desde 1961 en España, el recordado protagonista de telenovelas tan populares como “El Rafa” y “El Oriental” fue un multifacético actor de teatro y cine. Llegó a filmar más de cien títulos, algunos junto a grandes figuras de Hollywood como William Holden, Jack Palance, Ernest Borgnine, Peter Fonda y Ann-Margret.
Pionero entre los argentinos que triunfaron en las tablas españolas. De Mendoza despuntó en los años sesenta como uno de los grandes galanes del cine español, con Carmen Sevilla o Sarita Montiel como compañeras de romances de la ficción.

A los 88 años falleció el actor Alberto de Mendoza en Madrid. Figura en la Argentina y en España. Fue porteño y argentino y también español y andaluz. Nacido en el barrio porteño de Belgrano bajo el nombre de Alberto Manuel Rodríguez Gallego González de Mendoza hijo de padres españoles que lo dejaron huérfano a los 5 años por lo que fue criado por su abuela en Madrid. A los 14, plena Guerra Civil, un bombardeo lo dejó otra vez solo. Recordaba:"Yo tenía 14 años cuando mi abuela murió por los bombardeos de esa guerra ridícula, la Guerra Civil Española. Fui repatriado a la Argentina y volví en barco". De Mendoza se subió a un buque, el Tucumán, que lo devolvió al Río de la Plata junto a un grupo de refugiados cansados de tanta guerra. Volvió en 1939, ya dispuesto a ganarse la vida como artista.
El debut cinematográfico tuvo lugar en 1939 como parte del elenco de "Y mañana serán hombres", de Carlos Borcosque.
Su consagración total como actor le llegaría con el papel protagónico absoluto de “El jefe” en 1958 un filme con la dirección de Fernando Ayala sobre un guión de David Viñas. José Pablo Feinmann, en el artículo “Cine y peronismo”– “la historia de un desengaño: el pueblo descubría en su jefe a un ídolo con pies de barro (...). El jefe era una película contra los jefes. Y sobre todo contra uno: Perón”.

El vínculo entre la Argentina y España signó toda una trayectoria artística que le permitió cautivar a públicos de Iberoamérica y Europa. Un actorazo una de las grandes figuras populares del cine, el teatro y la televisión iberoamericana de las últimas décadas. Sin duda será recordado por su actuación por la telenovela de Canal 9 “El Rafa” (y fue mucho más que “EL RAFA”) que interpretaba a Rafael Minelli junto a Alicia Bruzzo que era Susana Del Mónico y el galán nuevo de los años ´80 Carlos Andrés Calvo que era el hijo rebelde del diarero “el Cholo” y Carlos Andrés Calvo un galán que se llevaba todos los suspiros de las chicas de la secundaria (si lo sabré) era una cita obligada de la TV, una vez por semana, por la disputa amorosa de la Del Mónico entre padre e hijo. En la región lo veíamos por Canal 7 de Neuquén el jueves o viernes no recuerdo bien en Capital Federal se lo veía los lunes.
El elenco del ciclo “El Rafa” estaba integrado por actores y actrices de gran nivel como Laura Bove, Perla Santalla, Elcira Olivera Garcés, Roberto Escalada, Alicia Bruzzo, Carlos Andrés Calvo, Raúl Lavié, Rudy Chernicof, Alfredo Duarte, Virginia Faiad, Carlos Rotundo, Emilio Comte, Daniel Miglioranza, Catalina Speroni, Daniel Fanego, Gustavo Rey, María Noel, Silvia Baylé, Claudia Cárpena, Sebastián Miranda, Humberto Serrano, José María Langlais (h), Luis Aranda, Cristina Prats, Juan Carlos Lima y el libreto de Abel Santa Cruz.
“EL RAFA era una especie de autoridad moral, dentro de un país que vivía aterrorizado por la dictadura.” –declaró Alberto de Mendoza- “Yo caminé cuadras mirando a los canillitas de esa época, mirando cómo hablaban y cómo se vestían. Cuando la gente mi bautizó como RAFA, me di cuenta que el personaje había pegado. Han pasado casi 30 años y todavía me siguen llamando así”.
Luego protagonizó con menos éxito "El oriental", una historia inspirada en las andanzas del legendario caudillo conservador de Avellaneda Alberto Barceló.
Se enorgullecía de su amistad con figuras de tan disímil origen como Aníbal Troilo, Yves Montand, Ernesto Sabato, Enrique Cadícamo, Tita Merello y Vittorio Gassman. Tomó del italiano Gassman una de sus frases favoritas: "Cuando uno ha llegado a conocer la vida y todo su misterio, viene la muerte".
Protagonizó varias películas junto a Carmen Sevilla, Tita Merello, Sara Montiel, Graciela Borges, Alberto Closas, Irene Papas y Peter Cushing
Y que mejor que recordarlo con sus frases llenas de enseñanzas:
ALBERTO DE MENDOZA SOBRE EL RECUERDO DE LOS ARGENTINOS:“Supongo que el público me sigue recordando porque nunca he dejado de ser argentino, aunque admito que es un poco misterioso que me considere vigente, cuando se olvida fácilmente de personas y cosas muy importantes. Será, tal vez, porque no mistifico mi trabajo; porque, le digo, aquí está lo que puedo hacer, como hice en El Rafa y El Oriental.”
ALBERTO DE MENDOZA SOBRE EL ÉXITO Y EL FRACASO:“Hice de todo, drama, simples comedias, románticas, terror, westerns, bélicas, espadachín, jinete, películas alimenticias con el mismo respeto que a las otras, y he conservado una línea de conducta: no me dejo seducir por el éxito ni por el fracaso. Ambos son incómodos. Uno duele porque ha puesto sus ilusiones en algo que resultó incomprendido. El otro engaña, como engañan esos tipos que van navegando por la vida con cara de éxito. Conozco bastante a cada uno.”
ALBERTO DE MENDOZA Y SUS EXPERIENCIAS CON EL CIGARRILLO Y EL WISKY."¿Sabés los años que yo me pasé fumando mis tres atados diarios? Hasta que un día me quedé sin voz y el médico que me revisó me dijo: Dejá de fumar o vas derecho al cajón. Agarré los fasos, los miré, los olí y ya, no lo he vuelto a tocar. Y eso me llevó a no tomar más un whisky, y mirá que yo tomaba bastante. Es así: en un momento el organismo, la máquina más perfecta, te dice: Pará un poco."
ALBERTO DE MENDOZA Y SUS EXPERIENCIAS DE VIDA CON LAS MUJERES.:"¿Antes del teatro, ¿ya era ganador?", le preguntó el periodista a Alberto de Mendoza “Se dice que sí. De joven era flaco, tenía pelo, era versero como buen hijo de andaluz, conocía la calle. Si vos medís 1,82 y sos flaco, es más fácil ser ganador, aunque son siempre las minas las que eligen? De mí han abusado muchas mujeres. Me traigo la frase de Gassman, un maestro y amigo: Cuando uno ha llegado a conocer la vida y todo su misterio, viene la muerte. Y tenía razón: cuando llegás a conocer al mujerío y ya no metés la pata, resulta que estás viejo”, aseguró.
¿Y cuál es el secreto femenino que descubrió?
La gran astucia que tienen. Son las mentirosas más maravillosas... Tienen una frialdad: si te quieren, mueven montañas; si no te quieren, moríte por un vaso de agua.
No me lo imagino despechado. ¿O lo rebotaron?
No mucho, pero cuando era joven, ellas me usaban: parece que lo hacía bien. Cuando no, chau. Y tengo muchas amigas, ex amantes o como quieras llamarlas, con las que conservo una linda amistad.
ALBERTO DE MENDOZA, IMAGEN DE PORTEÑO:“Soy la imagen de todos los porteños. Personifico esa soledad, ese machismo, esa cosa que tienen los hombres de Buenos Aires. Yo los reflejo y ellos saben que soy honesto."
ALBERTO MENDOZA Y LA MUERTE:"Sueño con decir chau, me voy , poner un tango y tener una muerte alegre. Estuve internado dos veces por taquicardia, y vi alrededor el sufrimiento: no lo quiero, Dios mío. De morirme no tengo miedo, porque nacemos para eso, ¿no? Plantás un árbol, tenés un hijo, amás... La vida no es mucho más. Ahora, ¿quién me asegura que voy a llegar bien a los 90? Todavía no me hago pis encima, mi cabeza funciona... Pero el organismo se oxida, y la decadencia del cuerpo es terrible.”