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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, mayo 05, 2026

5 de mayo de 1959: fallece Carlos Saavedra Lamas. Carlos Saavedra Lamas: Primer Premio Nobel de nuestra Argentina.


El Premio Nobel de la Paz, Carlos Saavedra Lamas, nació el 1 de noviembre de 1878.

Carlos Saavedra Lamas: Primer Premio Nobel de nuestra Argentina.

Estudió en Colegio Nacional de Buenos Aires, se recibió de abogado en nuestra Facultad de Derecho, UBA y ejerció como rector de la UBA entre 1941 y 1943.

Obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1936 por presidir el Comité Internacional de Mediación que contribuyó a la firma del armisticio del conflicto entre Bolivia y Paraguay. Lo firmaron 21 naciones y se convirtió en un instrumento jurídico internacional.

Estuvo a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Agustín P. Justo. También fue diputado y ministro de Justicia e Instrucción Pública.

Durante el gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear (1922-1928), intervino en el Código del Trabajo, basado en el proyecto de Joaquín Víctor González de comienzos del siglo xx. Propuso transformar en Ministerio al entonces Departamento Nacional del Trabajo.

En 1936, a los 58 años, obtuvo el Premio Nobel de la Paz por su labor en pro de la paz en general, pero en particular por haber inspirado el Pacto antibélico Saavedra Lamas, que fue firmado por 21 naciones y que se convirtió en un instrumento jurídico internacional. Además del papel brillante como mediador para finalizar la guerra del Chaco que enfrentó a Paraguay y Bolivia, fue Saavedra Lamas quien convocó a la Conferencia de Paz de Buenos Aires para detener el conflicto.

Fue presidente de la XI Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra, Suiza, en 1928, de la Conferencia Panamericana de 1936 y de la Asamblea de la Sociedad de Naciones en 1936. Fue rector de la Universidad de Buenos Aires entre 1941 y 1943 y profesor hasta 1946. Presidió la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires.

 Dio clases en la Facultad de Filosofía y Letras UBA y en la Facultad de Derecho, UBA

Su bisabuelo Cornelio Saavedra fue presidente de la Primera Junta y su abuelo, Mariano Saavedra, gobernador de la provincia de Buenos Aires durante la presidencia de Bartolomé Mitre. También era descendiente de Hernando Arias de Saavedra apodado Hernandarias y nacido como Hernando Suárez de Toledo Saavedra y Sanabria Calderón (Asunción, 1561-Santa Fe, 1634) fue un hidalgo, militar, conquistador, explorador y funcionario en la gobernación de Nueva Andalucía del Río de la Plata, con la particularidad de haber sido el primer criollo —o sea un hispano nacido en América– que ocupó un puesto de gobernante en los virreinatos hispanoamericanos.

Cornelio Saavedra Rodríguez: nieto de Cornelio Saavedra, fue un militar chileno.

Carlos Saavedra Lamas: bisnieto de Cornelio Saavedra, fue un político y diplomático argentino.

Se casó con Rosa Sáenz Peña, hija del presidente argentino Roque Sáenz Peña y tuvo un hijo, Carlos Roque Saavedra.

Saavedra Lamas falleció el 5 de mayo de 1959 en Buenos Aires a los 80 años.

Su único hijo fue Carlos Roque Saavedra Sáenz Peña, que no tuvo herederos forzosos, y al morir, en marzo de 2011, dejó el remanente de la venta de sus bienes a la Fundación Vida Silvestre.





miércoles, febrero 18, 2026

MANUEL ANTONIO FRESCO. 90 AÑOS DE HISTORIA.

El 18 de febrero de 1936 asume el Dr. Manuel Antonio Fresco, como gobernador de Buenos Aires.  


MANUEL ANTONIO FRESCO.

90 AÑOS DE HISTORIA.
En enero de 1936, desde su domicilio en Haedo, Partido de Morón, el Dr. Manuel Antonio Fresco, se preparaba para iniciar, el 18 de febrero, su gestión como Gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Entre 1936 y 1940, el gobernador Fresco ejerció un período de progreso y desarrollo total, a lo largo de todo el Estado provincial.
Construcción de escuelas, puentes comisarías, Palacios Municipales, hospitales, etcétera.
Además, varios de sus proyectos se extendieron por toda la Argentina, por ejemplo: crear la Dirección de Deporte Provincial y sumar la materia de Educación Física, al sistema educativo.
Fotografía del gobernador Fresco, gentileza familia Fresco.

*** El brazalete de luto es por el fallecimiento de su hijo, José María.
Un hecho muy lamentable, en los comienzos de su gobernación.
*** Publicado  por Antonio Cappellano en BELLE EPOQUE - La Argentina del Centenario.
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El 18 de febrero de 1936 asume el Dr. Manuel Antonio Fresco, como gobernador de Buenos Aires. 
La urbanización de Luján, 101 escuelas, la cárcel de Olmos, la radio Provincia de Buenos Aires, el Casino y el Hotel Provincial, en Mar del Plata; son algunos de sus grandes proyectos.

*** Publicado  por Antonio Cappellano en BELLE EPOQUE - La Argentina del Centenario.

miércoles, septiembre 24, 2025

Robustiano Patrón Costas.

Robustiano Patrón Costas (Salta, 5 de agosto de 1878 – Buenos Aires, 24 de septiembre de 1965) fue un político conservador y empresario argentino, natural de la provincia de Salta, que ejerció la gobernación de su provincia en el período 1913-1916.

Robustiano Patrón era hijo de Robustiano Patrón Escobar y de Justa Francisca Costas Figueroa Güemes.

Fue ministro de Hacienda durante la administración del gobernador Ángel Zerda (1902-1904), y ministro de Gobierno durante la gobernación de Avelino Figueroa. Gestionó la construcción de canales de irrigación, puentes y caminos, proyectó la ley de protección a la industria vitivinícola y a la industria harinera, y colaboró en la fundación de la Universidad Católica de Salta, una universidad privada. Fue miembro del Club 20 de Febrero.

En 1942, lanzó su candidatura a la presidencia de la Nación por la Concordancia, una alianza formada por el Partido Demócrata Nacional, la Unión Cívica Radical Antipersonalista y el Partido Socialista Independiente. Pero su candidatura resultó inaceptable para la mayor parte de la sociedad argentina, pues Robustiano Patrón representaba a las oligarquías provinciales y a los sectores más antidemocráticos y reaccionarios del país.

Se desempeñó como senador nacional durante tres períodos, siendo el último de ellos interumpido por el golpe de estado de 1943. Los historiadores creen que habría resultado electo presidente, pues el entonces presidente Ramón Castillo preparaba un gigantesco fraude electoral en favor de Patrón. Pero las elecciones nunca llegaron a realizarse: Arturo Rawson derrocó a Castillo en 1943 en el golpe de estado llamado Revolución del 43, preparando así el camino para el advenimiento al poder de Juan Domingo Perón.

Robustiano Patrón Costas es considerado responsable intelectual de la matanza de Rincón Bomba (10 de octubre de 1947), en la provincia de Formosa.

El hecho ocurrió cuando miles de pilagás marcharon desde Las Lomitas hacia un ingenio azucarero en El Tabacal (provincia de Salta), propiedad de Robustiano Patrón Costas, en donde les habían prometido trabajo. Al verse estafados, decidieron regresar caminando a Las Lomitas, a donde llegaron agotados, hambrientos y enfermos.

Al enterarse, el presidente Juan Domingo Perón (1895-1974) envió tres vagones ferroviarios llenos de alimentos, ropas y medicinas. Los vagones fueron detenidos en la ciudad de Formosa, donde se les quitó parte de la carga. Luego de muchas semanas, los vagones llegaron a Las Lomitas con alimentos ya vencidos que fueron distribuidos igualmente entre los pilagás. A causa de intoxicaciones alimentarias, murieron unos cincuenta indígenas.

Por temor a una rebelión, la Gendarmería Nacional rodeó el campamento y los mantuvo confinados.

El 10 de octubre de 1947, el cacique Pablito junto con más de mil mujeres, niños, hombres y ancianos pilagás con grandes retratos de Perón y Eva Perón, fueron a dialogar con el comandante de gendarmería, pero fueron masacrados por efectivos de esta fuerza provistos de ametralladoras. Los sobrevivientes fueron perseguidos y en los días siguientes más pilagás murieron fusilados en Campo del Cielo, en Pozo del Tigre y en otros lugares.

Después de más de 60 años en que ningún historiador, antropólogo o medio de comunicación se refiriera a ellos, recién en 2005 aparece esta versión basada en testimonios de integrantes de la comunidad pilagá, a partir de una demanda de la Federación Pilagá contra el Estado nacional presentada el 1 de abril de 2005 en el Juzgado Federal de Formosa, en la que reclaman un resarcimiento económico. Esta demanda de características inéditas en el derecho argentino, fue fundada en el principio de la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad, calidad que los reclamantes aribuyen al hecho. El juez federal Mario Bruno Quinteros ordenó que un forense trabaje en la búsqueda de restos humanos.

Las excavaciones autorizadas por el juez federal lograron encontrar 27 restos humanos en el paraje La Felicidad.

En su presentación, los abogados sostienen que “en total son asesinados en la ‘campaña’ entre 400 a 500 argentinos de la etnia Pilagá, aproximadamente, además de los heridos y más de 200 ‘desaparecidos’. Ello sumado a los más de 50 muertos por intoxicación, hambre y falta de atención médica y la desaparición de un número indeterminado de niños, elevan las bajas a más de 750, entre niños, ancianos, mujeres y hombres”.

Fuente de información: Revisionismo Historico Argentino.

miércoles, septiembre 17, 2025

El “Manuel Fresco” de Aritz Recalde. Manuel Fresco, un gobernador con mala prensa.

 

El “Manuel Fresco” de Aritz Recalde.

Manuel Fresco, un gobernador con mala prensa.

Así como está el “Nietzsche” de Martin Heidegger o el “Foucault” de Gilles Deleuze, libros que resignifican la importancia de estos filósofos, en este caso nos detenemos en la figura de trascendencia histórica de Manuel Fresco y la presentación que hace de ella el Dr. Aritz Recalde[2],.en un libro de reciente edición, La obra pública de la gobernación bonaerense de Manuel Fresco (Recalde 2025), Como es de esperar, la valoración de la obra de un político tiene distintas versiones y el caso de Manuel Fresco no podría ser la excepción ya que, para algunos historiadores, es parte de una época caracterizada como “la década infame”, ubicada entre 1930 y 1943. Fresco fue gobernador de la Provincia de Buenos Aires entre el 18 de febrero de 1936 y el 7 de marzo de 1940. Lo que se difunde de él es que tenía en su despacho, según distintas versiones, los bustos o cuadros de Hitler y Mussolini, que admiraba al presidente de Estados Unidos Franklin Roosevelt y que guiaba sus decisiones por la Encíclica Rerum Novarum de la Iglesia católica. Tal conjunción de influencias, de ser ciertas, evidencian la complejidad del personaje a la vez que las tensiones entre ideologías que, entre otras consecuencias, desencadenarían la Crisis de los años 30 a nivel internacional y ya finalizando la década, la declaración de la Segunda Guerra Mundial.

El libro de Recalde es el último de una larga lista de libros digitales dedicados a reflexionar sobre el Pensamiento Nacional y la particular situación política de nuestro país, trayendo a la memoria a personajes claves de la política argentina del Siglo XX. Entre los pertenecientes a la compleja década del ´30 rescata la figura de Manuel Fresco, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que en 4 años dejó el testimonio de una obra pública fundacional de la organización territorial, como una parte importante para la recuperación de la crisis geopolítica de ese convulsionado periodo de entreguerras.

Manuel Antonio Justo Pastor Pascual Fresco, tal era su nombre completo, no fue militar, se recibió de médico de la UBA en 1914, el mismo año en que se recibió de médica Alicia Moreau de Justo. El dato no es menor para evaluar los intereses políticos del futuro gobernador ya que la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires contaba con profesores señeros como José Ingenieros, José María Ramos Mejía, Bernardo Houssay, Luis Agote, Angel Roffo, Alejandro Posadas, entre otros, consagrados a hacer accesibles los logros científicos para el beneficio de la salud pública y al mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad. En esa época, de auge del higienismo, el mejoramiento de la salud pública dependía de la construcción de puertos, redes ferroviarias, caminos y puentes, así como de la instalación de cloacas, cementerios, alumbrado público, mataderos municipales, establecimiento de colonias agrarias, viviendas dignas para los trabajadores, entre otros logros. Nuevas normativas acerca del cuidado de la Salud pública imponían al Estado la necesidad de construir la infraestructura necesaria para que se pudieran cumplir las Leyes. Para tomar un caso, la Ley provincial 4017/28  “Autoriza al Poder Ejecutivo para emitir «Bonos de Obras Públicas Municipales ».«Las obras públicas a que se refiere la presente ley, serán exclusivamente las destinadas a la construcción, reparación, adquisición o habilitación del edificio municipal o edificio para las delegaciones municipales, hospitales locales, mataderos, hornos crematorios, desagües, corralones de limpieza, campos de deportes, plazas de ejercicios físicos, parques públicos, usinas de electricidad, y terrenos para obras sanitarias» (Recalde, p.164). Para evaluar el impacto de estas obras en el mejoramiento de la salud, podemos detenernos en la instalación de mataderos en todas las localidades donde se expendiera carne animal para consumo humano, ya que la costumbre de la matanza de ganado para consumo humano, en pequeñas comunidades donde no llegaba la distribución desde grandes frigoríficos, se realizaba desollando al animal sobre la tierra o sobre una chapa, entre insectos y sin ningún cuidado higiénico por parte de los trabajadores, haciendo también peligrar la salud de ellos. Bastará recordar las escenas de El matadero de Esteban Echeverría para advertir la necesidad de construir locales especiales, con amplia disponibilidad de desinfectantes, agua y azulejos, equipado con máquinas que permitían la desinfección y aislamiento de la carne de agentes contaminantes, que era revisada por veterinarios y bromatólogos antes de ser llevada a la venta, todo ello a cargo del control municipal.  En 110 localidades de la Provincia de Buenos Aires, en 4 años de gobierno, Fresco concretó un plan de obras que resultan fundacionales para el funcionamiento del territorio hasta nuestros días. El libro de Aritz Recalde sistematiza esta presentación a partir de dividirla en 4 categorías:

I- obras de vialidad;

II- obras en aeródromos;

III- obras en municipalidades;

IV- obras de telégrafos y radiodifusión

V- puertos, dragados y obras sanitarias.

Como principal fuente de información, pero no la única, nos dice Recalde, recurrió a los 8 tomos de la recopilación que publicó en 1940, la gobernación de la Provincia de Buenos Aires bajo el título Cuatro Años de Gobierno. A partir de este plan de acción integral y conjunto, la Provincia de Buenos Aires quedó cuadriculada y mapeada hasta en los lugares más recónditos. Este plan de acción respondió, a nivel provincial, a la política de Estado asumida por Agustín P. Justo para todo el país y a la que Salvador Oria, director de Vialidad Nacional en 1938, llamó “Intervencionismo defensivo” (Recalde, p.12). cuando, bajo la inspiración del presidente de Estados Unidos, Roosevelt, el Estado argentino asumió la misión de invertir en obra pública para incrementar las fuentes de trabajo en momentos de crisis del capitalismo y planificó el modelo productivo para el desarrollo integral de la sociedad. El gasto del Gobierno Nacional en obras públicas aumentó del 9% del PBI en el año 1930, al 16,1% en 1943. El presidente Justo impulsó la ley 11.658/32 que creó la Dirección Nacional de Vialidad. Durante los ocho años de las presidencias de Justo y de Ortiz ocupó la conducción del Ministerio de Obras Manuel Alvarado, señala Recalde. Como dato de este inusitado despegue económico cita Recalde el caso de YPF que en 1935 registraba 34 estaciones de servicio en todo el país y dos años después aumentaron a 187.

En 23 rubros, se detalla el amplio espectro de obras públicas destinadas no solamente a fomentar el trabajo y la economía sino a modernizar y hacer efectivas las políticas de salud, educación, turismo, deporte, urbanización, entre otros logros de modernización y mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.

1– Urbanización de balnearios de Necochea, Mar del Plata y Carhué;

2– Obras de Urbanización de Lujan y La Plata;

3– Fijación de médanos;

4– Explotación de Lagunas fiscales;

5– Sistematización y urbanización de costas y playas;

6– Barrio-Parques para obreros;

7– Avenidas y calles de acceso a la Capital federal;

8– Mercado de frutos del Delta del Paraná;

9– Administración General;

10– Obras hospitalarias;

11– Obras sanitarias;

12– Servicios Generales del Ministerio de Obras Públicas;

13– Obras Hidráulicas;

14– Mejoramiento de Comunicaciones en el Delta Paraná y servicios auxiliares;

15– Obras Ferroviarias;

16– Escuelas profesionales;

17– Construcción y ampliación de obras;

18– Balnearios, stadiums, paseos y aeródromos;

19– Fomento de plantaciones forestales y la agricultura;

20– Parques;

21– Monumentos y edificios históricos;

22– Asistencia social

23– Higiene pública. (Recalde 2025 pp.30-32).

 

Los ingenieros y arquitectos de Fresco.

La obra de Fresco convocó, para su realización, a científicos y profesionales universitarios encargados de planificar primero y resolver después las obras involucradas en cada rubro. Un ítem a destacar en el libro de Recalde es la mención a los hermanos Bustillo, El ingeniero José María Bustillo y el arquitecto Alejandro Bustillo, ya que, al aporte de ambos a la construcción de obras públicas y edificios, el autor dedica un señalamiento detallado, acompañado de fotos que ilustran los datos aportados. Del mismo modo detalla la obra del otro arquitecto e ingeniero emblemático de la obra de Fresco, Francisco Salamone (1897-1959), un arquitecto e ingeniero italo-argentino, que construyó unas 90 obras públicas en distintos partidos de la Provincia de Buenos Aires. Esta obra estuvo instalada mayormente en pueblos que, en pocas décadas, dejaron de ser fortines de avanzada contra “la indiada” para transformarse en prósperas poblaciones de inmigrantes, comunicadas a través del tren, los caminos, el telégrafo y la radio con las grandes urbes. Estas construcciones de cemento, desconcertantes en el entorno en que fueron instaladas, asombran aún hoy por la monumentalidad, en comunidades que, hasta hace unas décadas atrás, renegaban de su presencia, entre otros motivos, por desafiar las convenciones y hasta por irritar a las autoridades locales. Tal es el caso del portal del cementerio de Saldungaray (foto Recalde, 2025, p.58) que muestra una rueda, una esfera donde se ubica una cruz fuera del centro y donde también en un punto algo descentrado de la cruz aparece la cabeza de Jesús dando la impresión de representar a un decapitado más que a un crucificado (Lazzari, 2022). La esfera se parece a la ruleta del casino, quizás en alusión al cercano Casino de Sierra de la Ventana (Di Fazio, 2022). Si alude a la ruleta de un casino, en este caso sería una ruleta que hace trampa ya que no ubica en el centro la cruz ni la cabeza, lo que indicaría que “el juego siempre es tramposo” (Lazzari, 2022). Así vemos que resulta completamente inapropiada para un cementerio público y de simbología cristiana la idea de una ruleta descentrada, como en la Lotería de Babilonia de Borges, que, por intervención de una suerte sin reglas, puede beneficiarnos o perjudicarnos en el reparto de la vida y la muerte. Podríamos pensar que, a tono con la época e inspirado en la frase de Borges “Soy de un país vertiginoso donde la lotería es parte principal de la realidad”, Salamone construyó en cemento esta idea, aunque es improbable que conociera entonces el cuento de Borges porque se publicó en 1941 cuando el portal ya estaba en pie desde 1938. De todos modos, podemos conjeturar que solamente un jugador, adiestrado en la toma de riesgos, templado en el ganar y perder, podría animarse a desafiar los cánones vigentes y crear estos monstruos de cemento que todavía están ahí, provocativos, para el escándalo y desconcierto de algunos vecinos y visitantes, así como para la admiración de otros. Otro caso es el palacio municipal de Rauch (Recalde, foto p.56) que tiene en el punto más alto del edificio un reloj que supera la altura de la cúpula de la iglesia, quizás indicando con este detalle que quien tiene la suprema misión de “dar la hora” es el Estado (La Nación, 2024). La elección de este arquitecto excéntrico y de fuerte impronta vanguardista, en lugar de otros que formaban parte de la elite de arquitectos de la “Patria contratista” de la época, muestra la audacia y libertad de criterio de Fresco al permitir el despliegue del genio creativo de Salamone, quien llevó a pueblos agrícolas de la provincia un diseño que lo distingue hoy en día como “el Gaudí de las pampas” (Lazzari, 2022). Sus construcciones son motivo de admiración y estudio por parte de la arquitectura y la ingeniería internacional y atrae la visita de profesionales de todo el mundo que viajan desde países como Japón, Alemania o Estados Unidos para tomar contacto personal con los cementerios, mataderos y edificios municipales que son verdaderas “joyas” del Modernismo, hoy en día, algunas, ubicadas en caminos laterales de tierra al quedar en desuso, como es el caso de varios mataderos. Otros arquitectos señalados por Recalde son Alberto Bogani y Francisco Marseillán con lo que completa la lista de destacados profesionales encargados de concretar los proyectos políticos en la totalidad del territorio bonaerense.

¿Por qué dedicar esta investigación a la obra pública de Manuel Fresco?

El libro de Recalde tiene el estilo de un informe de investigación al presentar de manera documental, con bibliografía, imágenes y cuadros, los datos de la obra pública de Fresco, donde también detalla las normativas que permitieron estas construcciones. En la lectura no encontramos orientaciones para acceder a las motivaciones que lo llevaron a emprender esta compilación de datos. Afortunadamente encontramos en la web un reportaje radial publicado por la Radio de la UNLa (Recalde 1/4/2025), donde responde a la pregunta de ¿por qué dedicarse a estudiar la obra de Fresco? En principio, afirma Recalde, porque es parte de la Historia del territorio de mis padres, la Patria, donde vivo. Señala que desde hace años se dedica a la investigación de la historia de varios municipios y gobernaciones de esta provincia ya que es escaso el conocimiento que se tiene de la gobernabilidad del territorio bonaerense siendo la provincia más grande desde el punto de vista geográfico, de mayor densidad poblacional, de mayor peso económico y son sus habitantes los que deciden el resultado de las elecciones presidenciales. Para Recalde, la provincia de Buenos Aires no tiene una identidad reconocida y de su organización y gobernabilidad depende la del país. La publicación anterior a esta estuvo dedicada a la gobernación de Antonio Cafiero de la que había unos pocos estudios. Esta investigación se vio beneficiada por la instalación de la Biblioteca Cafiero en el predio de la UNLa., admite Recalde. De Manuel Fresco hay mayor disponibilidad de estudios que sobre la gobernación de Eduardo Duhalde, aun siendo contemporáneo, destaca. Confiesa Recalde que antes de dedicarse a este gobernador tuvo que dejar atrás los prejuicios y las categorías antagónicas que alimentan las diferentes “grietas” políticas. El estigma aplanador de “infamante” para esta época, obstaculiza la oportunidad de advertir los logros positivos de la gestión de Fresco y la importancia fundacional de una obra que se realizó sin contraer endeudamiento externo. Dejando de lado los parámetros de “derecha” o “izquierda”, califica esta política de “moderna”, transformadora de la vida económica y social, que dejó huellas indelebles con la presencia de instituciones y obras que llegan hasta nosotros, con mayor o menor estado de conservación, pero que siguen en pie. Admite que este libro es básicamente informativo, se abstiene aquí de categorías valorativas, para que cada uno lo interprete como le parezca, pero ello no significa que él mismo no tenga su propia idea sobre la política del gobernador Fresco. Por el contrario, destaca que, antes que el gobierno de Perón, Fresco propuso “una política obrera de masas” y ya había establecido leyes y disposiciones para proteger el derecho de los trabajadores, para instalar hospitales, escuelas y establecimientos dedicados al mejoramiento de la educación, salud y recreación de los trabajadores y sus familias. A la pregunta sobre el fraude electoral, Recalde contesta que, justamente fue la política de Fresco la que sentó las bases para que ya el fraude no fuera posible y sobre la violencia política, destaca que el mismo Fresco fue víctima de un atentado, en la presidencia de Yrigoyen, durante la campaña electoral a Diputado, el 13 de febrero de 1930, en la localidad de Lincoln. Las crónicas de la época testimonian que fueron varios los muertos y heridos, que al candidato lo enviaron en tren a Buenos Aires donde fue atendido por el doctor Enrique Finochietto que le salvó la vida (Diario La Verdad, 2023).

Un Conservador popular

Recordemos que Manuel Fresco accede al cargo de Gobernador de la Provincia de Buenos Aires por el Partido Demócrata Nacional (PDN), colocado por los historiadores como una de las fracciones de los conservadores. Este Partido político se fundó en 1931 y se desintegró en 1957. Para diferenciarse de otros políticos conservadores, él mismo se identifica como “conservador popular” (Pigna), una difícil conjunción de términos que luego del golpe de Estado del `55 tomaría forma en la fundación del Partido Conservador Popular (PCP), en 1958 pero Fresco ya no militaba en estas filas. En un discurso recuperado por el Canal Encuentro escuchamos al médico antes que al político afirmar enfáticamente “Si queremos una Patria grande y rica, es indispensable que sus hijos sean sanos y fuertes para que puedan engrandecerla con el trabajo y defenderla con la misma pujanza con que lo hicieron nuestros mayores”. Sobre la última etapa de su vida política, los historiadores destacan que, en disconformidad con el arco conservador, crea su propio partido político denominado “UNA Patria” en 1941. Las siglas representan la frase “Unión Nacional Argentina”. Según otros registros se denomina “Partido Patria Unión Nacional Argentina”. En octubre de 1945, luego de un encuentro personal con Juan Domingo Perón, anexa su partido al frente electoral que llevará a ganar las elecciones del 24 de febrero de 1946 al peronismo, pero él mismo se retira ya de la política para dedicarse a la profesión de médico que ejerció en la localidad de Haedo hasta su muerte el 17 de noviembre de 1971.

Para volver al libro de Aritz Recalde, podemos apreciar que, en momentos en que se promueven y ejecutan políticas de desmantelamiento y desfinanciamiento de la obra pública, en el que se insiste en la criminalización de las obras del Estado, revisar la política y los logros de Manuel Fresco desde la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, puede aparecer como un acto de resistencia al embate privatizador. También es una iniciativa importante y necesaria para proporcionar un marco de comprensión histórica en el actual estado de cosas, un recordatorio de que somos herederos y custodios del patrimonio público que disfrutamos en las plazas, parques, balnearios, de las rutas que transitamos y de los edificios que albergan las principales instituciones del Estado.

Bibliografía

Canal Encuentro, 200 historias destacadas: Manuel Fresco, 29 de marzo 2022, consultado el 23 de julio de 2025, disponible en  https://www.youtube.com/watch?v=cbrqOu1pQU0

Diario La Verdad, “Fue disuelta a balazos, en Lincoln, por elementos yrigoyenistas, una conferencia conservadora”, 10 de septiembre de 2023, consultado el 25 de julio de 2025, disponible en   https://laverdadonline.com/anoche-fue-disuelta-a-balazos-en-lincoln-por-elementos-yrigoyenistas-una-conferencia-conservadora/

Di, Fazio, Gerardo, INFOBAE  Hizo 60 obras monumentales en cuatro años: quién fue el arquitecto que cambió la cara de 25 municipios bonaerenses, 14 de mayo 2022, consultado el 19 de julio de 2025, disponible en https://www.infobae.com/sociedad/2022/05/14/hizo-60-obras-monumentales-en-cuatro-anos-quien-fue-el-arquitecto-que-cambio-la-cara-de-25-municipios-bonaerenses/

La Nación, El legado de Salamone, publicado el 4 de agosto de 2014, consultado el 19 de julio de 2025, disponible en https://www.lanacion.com.ar/turismo/el-legado-de-salamone-nid1964561/

Lazzari, Eduardo, CAPBA5 Charla Online de E Lazzari Salamone El Gaudi de las Pampas 25 08 2020, publicado el 8 de marzo de 2022, consultado el 20de julio de 2025, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=rmpA3DWThCs

Pigna, Felipe, El Historiador, Síntesis de la Historia de la Provincia de Buenos Aires, sin fecha de edición, consultado el 25 de julio de 2025, disponible en https://elhistoriador.com.ar/sintesis-de-la-historia-de-la-provincia-de-buenos-aires/lementos-yrigoyenistas-una-conferencia-conservadora/

Recalde Aritz, Historia de la Provincia de Buenos Aires: Gobernación de Manuel Fresco, reportaje radial 1/4/2025, disponible en https://uy.radiocut.fm/audiocut/historia-provincia-buenos-aires-gobernacion-manuel-fresco/

Recalde Aritz, libros publicados on line desde 2005 disponible en https://cvaritzrecalde.blogspot.com/2008/01/cv-aritz-recalde.html

Recalde, Aritz La obra pública de la gobernación bonaerense de Manuel Fresco, Remedios de Escalada, Universidad Nacional de Lanús, ISBN 978-987-8926-80-3, Libro digital, 2025. 89 pp., disponible en https://www.unla.edu.ar/documentos/departamentos/hya/la-obra-publica-de-la-gobernacion-bonaerense-de-manuel-fresco.pdf

[1] Cristina Ambrosini, Profesora y Licenciada en Filosofía UBA, Doctora en Filosofía UBA, Profesora regular jubilada de la UBA y la UNLA en grado y posgrado. Directora de la Especialización y Maestría en Metodología de la Investigación Científica de la UNLA, hasta mayo del 2024, actualmente miembro del Comité Académico de ambos posgrados. Autora de libros y artículos en temas de ética y epistemología.

[2] Aritz Recalde Licenciado en Sociología en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, 2002, Magister en Gobierno y Desarrollo de la Universidad Nacional de San Martín, 2008, Doctor en Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata, 2014.

sábado, septiembre 13, 2025

Septiembre del 1921: CONVENCIÓN DEL PARTIDO CONSERVADOR (1921).

 CONVENCIÓN DEL PARTIDO CONSERVADOR (1921).

El 11 de septiembre de 1921 las y los lectores del diario Crítica se anoticiaban de la convención de delegados del partido Conservador de Buenos Aires, designando sus candidatos a gobernador y vice de la provincia durante el período 1922-1926.
Las elecciones generales de la provincia de Buenos Aires de 1922 tuvieron lugar el 4 de diciembre de 1921 con el objetivo de elegir al gobernador para el período 1922-1926. El candidato de la oficialista Unión Cívica Radical (UCR), José Luis Cantilo, obtuvo una victoria con el 51.77% de los votos, contra el 42.11% de Rodolfo Moreno, candidato del Partido Conservador, y el 4.64% de Juan B. Justo, del Partido Socialista. La participación electoral fue inusualmente alta para la época, alcanzando un 97,80% del electorado registrados.
Publicado en

*** BELLE EPOQUE - La Argentina del Centenario.

Maximo Puskovas 

lunes, mayo 12, 2025

Marcelo Sánchez Sorondo (III y última parte) Un nacionalista en busca de la revolución. Por Gustavo Dalmazzo.

De la Rúa y Balbin en un acto previo a las elecciones de 1973.

Marcelo Sánchez Sorondo (III y última parte)

Un nacionalista en busca de la revolución.

Por Gustavo Dalmazzo.

Las exigencias que impuso el gobierno de Alejandro Lanusse para que un ciudadano pudiera ser candidato a presidente en los comicios del 11 de marzo de 1973 fueron dos. La primera era la de no ocupar cargo público alguno después del 25 de agosto de 1972. De esta manera Lanusse, al fracasar la salida negociada con Perón y no ser él mismo el candidato, se autoproscribió.

La segunda fue azuzar al general exiliado para que regresara en una fecha elegida por Lanusse, lo que Perón no aceptó. Así designó a su vocero, Héctor Cámpora, candidato por el Frente Justicialista de Liberación.

El Movimiento de la Revolución Nacional fue una de las diez agrupaciones políticas que integraron el Frente y Sánchez Sorondo fue candidato a senador nacional por la Capital Federal en segundo lugar.

La reforma constitucional pergeñada por el ministro del Interior Arturo Mor Roig, entre otras cuestiones, elevó la cantidad de senadores de dos a tres, dándole así representación de dos a la mayoría y uno a la primera minoría. Además, suprimió el Colegio Electoral para designar a los miembros de la Capital Federal en la Cámara Alta. Tampoco serían elegidos por las legislaturas provinciales. Voto directo para todos los cargos.

El primer lugar en la lista frentista fue para Alejandro Manuel Díaz Bialet. Abogado, de origen cordobés, se había instalado en Buenos Aires en 1945, cuando fue designado director de Vialidad Nacional. Había ocupado distintos cargos en el Partido Justicialista. Fue designado por Perón apoderado del partido. Como senador ocuparía la presidencia provisional de la Cámara.

El tercer lugar, detrás de Sánchez Sorondo, lo ocupó José María Rosa, también conocido como “Pepe” Rosa. Abogado, juez, profesor universitario, historiador y diplomático argentino. Porteño nacido en el seno de una familia tradicional. Su abuelo, José María había sido ministro de Hacienda con Julio Argentino Roca y Roque Sáenz Peña. Su padre, también llamado José María, abogado y militar se había desempeñado como interventor federal en Mendoza tras el golpe de 1930. Fue además dirigente del Partido Demócrata Progresista.

Pepe Rosa había sido profesor de Historia de las Instituciones en la Facultad de Derecho de la Universidad del Litoral. En 1942 sale su primer libro: “Defensa y Pérdida de nuestra independencia”.

En 1951 fue designado presidente del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas. Tras la dictadura Libertadora en 1955 fue despedido de sus cargos y debió asilarse en Uruguay y en España. Entre 1955 y 1970 escribió en los semanarios Azul y Blanco y Segunda República. Fue miembro de la comitiva que fue a buscar a Perón en el famoso vuelo chárter de noviembre de 1972. Perón lo designará, durante su tercera presidencia, primero embajador en Paraguay y luego en Grecia.

ELECCIONES DE 1973.

En la primera vuelta de marzo de 1973, el Frejuli logró para senadores 645.776 votos contra 385.292 del radicalismo. De esta manera entraron a la Cámara Alta Díaz Bialet y Raúl Jorge Zarriello. Este último, dirigente radical y periodista, había sido diputado nacional en tres períodos. En 1954 fue el único diputado radical del distrito. Volvió a la Cámara de Diputados de la Nación entre 1958 y 1962 y por tercera vez en 1963.

El tema fue que habría segunda vuelta para elegir el tercer senador. Así Sánchez Sorondo se enfrentaría con Fernando De la Rúa, abogado treintañero apadrinado por el viejo caudillo radical Ricardo Balbín.

El asunto generó enormes dudas para la izquierda peronista. ¿Cómo votar a un referente del nacionalismo vernáculo que se había manifestado toda la vida en contra de cualquier postura marxista? Eran los tiempos de La Biblia junto al calefón. Perón hablaba de la “patria socialista” y la “juventud maravillosa” interpretó que el General tomaría el cuartel de la Moncada. El error resultaría trágico.

Para la clase media porteña, antiperonista por antonomasia y binaria por costumbre, Sánchez Sorondo estaba más cerca del nacionalismo con zeta que de otra cosa. De la Rúa era joven, prolijo, liberal y “gorila”, es decir reunía los requisitos básicos para ser un candidato “de gente bien”.

Llegado el 15 de abril de 1973, las urnas de la segunda vuelta arrojaron un resultado inverso a las del 11 de marzo anterior. De la Rúa llegó a contar 934.831 votos y Sánchez Sorondo sumó 791.560 voluntades.

La pícara desconfianza de Perón acerca de que los nacionalistas eran “piantavotos” pareció resultar cierta aunque, por otro lado, nunca Sánchez Sorondo fue tan conocido como entonces.


Durante la breve presidencia del General, Sánchez Sorondo no ocupó cargo alguno. Muerto Perón el dirigente nacionalista fue crítico de los manejos de José López Rega. También fue un resuelto opositor al accionar de los grupos armados. En sus memorias, escritas muchos años después, enumerará las tomas de cuarteles, el asesinato de militares, el de Arturo Mor Roig, el secuestro de Aramburu, entre otras tantas acciones, que indefectiblemente terminaron en una tragedia.

GOLPE DE 1976.

Crítico del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, sin embargo, tuvo una mirada más piadosa del dictador Jorge Rafael Videla que del codictador naval Emilio Eduardo Massera. No comulgó con la represión de la dictadura ni con la política económica de José Alfredo Martínez de Hoz. Aplaudió la recuperación de las Malvinas aunque señaló el oportunismo político que significó.

Durante la dictadura siguió reuniendo las voces solitarias que se oponían a ella en la sede del Círculo del Plata en la calle Bolívar. Más tarde creó y presidió la Fundación Adolfo Alsina, por cierto, un nombre emblemático que recogía diversas tradiciones políticas del conservadurismo en versión nacional hasta del nacionalismo, incluso al proto radicalismo. Allí se hacían los tradicionales almuerzos de los miércoles, en donde, previo al puchero o al locro, se cantaba el Himno Nacional y se izaba la bandera argentina.

EL DESTINO DE UN PUEBLO.

En el regreso de la democracia se fue apagando la acción política del antiguo nacionalismo, empezaron a correr otros tiempos. Arturo Jauretche había muerto en 1974, un 25 de mayo y como dijo alguno: cualquier otra fecha le hubiera quedado chica. Leonardo Castellani había fallecido en 1981. Pepe Rosa lo hará en 1991.

Marcelo Sánchez Sorondo fue el más longevo de todos. Murió el 23 de junio de 2012 a los noventa y nueve años. Fue el último dirigente de una tradición política, tal vez nacida con los hermanos Julio y Rodolfo Irazusta, que logró fusionar el nacionalismo antimperialista, el revisionismo histórico y la fe católica con las masas peronistas, aún con sus desacuerdos con el General. Equidistante del liberalismo y del marxismo creyó interpretar la continuidad histórico y el destino del pueblo argentino. No parece haberse ido de este mundo muy conforme.

En las últimas líneas de sus “Memorias” dice que la juventud “no parece sentir el entrañable llamado de la patria” y que le pide a Dios que la “Argentina vuelva por sus valores tradicionales…y que recobre el rostro de sus mejores días… y como reza el himno patrio: coronados de gloria vivamos o juremos con gloria morir”. La actualidad de este deseo no tiene parangón.

Marcelo Sánchez Sorondo (Parte I y II)

Un nacionalista en busca de la revolución.

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viernes, mayo 02, 2025

Marcelo Sánchez Sorondo. Un nacionalista en busca de la revolución. Por Gustavo Dalmazzo.

 

Sánchez Sorondo miró con buenos ojos la política social del peronismo, su nacionalismo y su concepción católica, pero a medida que el régimen endurecía su enfrentamiento con la Iglesia, pudo más su catolicismo.

Marcelo Sánchez Sorondo (Primera parte)

Un nacionalista en busca de la revolución.

Por Gustavo Dalmazzo.

23.04.2025.