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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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sábado, septiembre 13, 2025

Septiembre del 1921: CONVENCIÓN DEL PARTIDO CONSERVADOR (1921).

 CONVENCIÓN DEL PARTIDO CONSERVADOR (1921).

El 11 de septiembre de 1921 las y los lectores del diario Crítica se anoticiaban de la convención de delegados del partido Conservador de Buenos Aires, designando sus candidatos a gobernador y vice de la provincia durante el período 1922-1926.
Las elecciones generales de la provincia de Buenos Aires de 1922 tuvieron lugar el 4 de diciembre de 1921 con el objetivo de elegir al gobernador para el período 1922-1926. El candidato de la oficialista Unión Cívica Radical (UCR), José Luis Cantilo, obtuvo una victoria con el 51.77% de los votos, contra el 42.11% de Rodolfo Moreno, candidato del Partido Conservador, y el 4.64% de Juan B. Justo, del Partido Socialista. La participación electoral fue inusualmente alta para la época, alcanzando un 97,80% del electorado registrados.
Publicado en

*** BELLE EPOQUE - La Argentina del Centenario.

Maximo Puskovas 

martes, marzo 25, 2025

La mano invisible del Estado: el 92% de las empresas son privadas en China.

 


La mano invisible del Estado: el 92% de las empresas son privadas en China.

Su número se quintuplicó entre 2012 y 2024, y son consideradas la nueva columna vertebral de la economía. Cuáles son los problemas que enfrentan y los controles a las que son sometidas. La aclaración de Xi Jinping.

Por: Fernando Capotondo.

“Más del 92% de las empresas son privadas” es una frase previsible en un gobierno de fundamentalistas del mercado, dispuestos a promover a toda costa las supuestas bondades del capitalismo occidental. Pero la sentencia deja de ser obvia – y sorprende – cuando su autor es nada menos que un alto funcionario de un país gobernado históricamente por el Partido Comunista, bajo los lineamientos de un modelo político/económico que se autodefine como socialista.

Precisamente, este fue el caso del director de la Administración Nacional de Regulación Financiera de la República Popular China, Li Yunze, quien hace días se encargó de informar que el número de empresas privadas “representa el 92,3% de las entidades del mercado del país y su número se quintuplicó entre 2012 y 2024”, con un total de 56,7 millones al cierre de enero de 2025.

En este contexto, uno de los crecimientos más significativos se registró en el rubro de alta tecnología, donde las empresas privadas pasaron de aproximadamente 28.000 en 2012 a sumar más de 420.000 en enero pasado, según informó la agencia Xinhua

“La participación privada – explicó Li – es todavía mayor en el segmento de las micro y pequeñas empresas, por lo que China profundizará las políticas del sector para facilitar su financiamiento”.

En esa línea, la Asociación Bancaria y la Federación Nacional de Industria y Comercio hicieron un llamado a los bancos para mejorar el acceso al crédito para las empresas privadas, con una reducción de los costos de financiamiento y una diversificación de los servicios financieros a las compañías tecnológicas, según informó esta semana el periódico China Daily.

Los préstamos a las empresas privadas alcanzaron, hasta junio de 2024, los 71,8 billones de yuanes (9,93 billones de dólares), con un crecimiento interanual del 9% y un 0,8% puntos porcentuales más alto que la tasa de crecimiento general de créditos.

Estos últimos anuncios se sumaron a la batería de medidas que el gobierno chino viene impulsando en los últimos años con el objetivo de acelerar aún más el desarrollo del sector privado, la nueva columna vertebral de la economía china.

Al respecto, fuentes oficiales confiaron que avanza la redacción de una Ley de Promoción de la Economía Privada, como instrumento para “desmantelar barreras, liberar el potencial del sector y crear un entorno empresarial más justo y dinámico”.

El valor estratégico que las autoridades chinas le dan al sector pudo comprobarse durante el Simposio sobre Empresas Privadas, que se realizó en febrero en Beijing, con la participación de los máximos funcionarios del área económica y del propio presidente Xi Jinping. “Los principios básicos para el desarrollo del sector privado han sido incorporados a nuestro socialismo con peculiaridades chinas, y no pueden ni serán cambiados”, afirmó el líder chino, en una definición que sonó como música para los oídos de los cientos de empresarios invitados, entre ellos los CEO de Huawei, Xiaomi, BYD, Hangzhou Yushu Technology, Shanghai Will Semiconductor y New Hope Holdings Group.

Al parecer, las palabras de Xi no fueron una mera declaración política para la ocasión. Días después de aquel simposio, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) – organismo considerado el máximo planificador económico de China –  ratificó que “ayudará a las empresas privadas a contribuir a las principales estrategias nacionales” con actualizaciones de equipos y programas de recambio de bienes de consumo a gran escala, al tiempo que profundizará las medidas reglamentarias para “imponer sanciones más estrictas a quienes incurran en prácticas comerciales deshonestas”.

Bajo control

Para advertir la magnitud de estos anuncios es fundamental entender que las empresas privadas suelen funcionar en China con reglas más estrictas en materia de marcos regulatorios y controles de parte del Estado. También es importante saber que el gobierno procura que las decisiones corporativas no tengan la más mínima posibilidad de atentar contra los grandes objetivos nacionales, por lo que prefiere mantener una férrea autoridad sobre sectores estratégicos como el transporte, la banca, la energía y las telecomunicaciones.

En un artículo publicado en la última edición de la revista Qiushi (virtual órgano oficial del Partido Comunista Chino), Xi Jinping reconoció la importancia del sector privado, pero aclaró que su crecimiento no debe soslayar “la consolidación y el desarrollo inquebrantables del sector público”.

“La rápida expansión del sector privado de China ha desempeñado un papel importante en la estabilización del crecimiento, el impulso de la innovación, el aumento del empleo y la elevación del nivel de vida”, recordó Xi.

“Pero tanto el sector público como el no público – agregó – son componentes importantes de la economía de mercado socialista, por lo que deben complementarse y desarrollarse en tándem”.

Vientos en contra

A pesar del apoyo que reciben desde el gobierno, las empresas privadas se encuentra en un momento crucial, como consecuencia de distintos problemas coyunturales que enfrentan tanto a nivel nacional como internacional.

Los vientos en contra a nivel nacional responden a una demanda considerada insuficiente para, por un lado, reforzar su recuperación económica y, por el otro, fomentar un desarrollo impulsado por la innovación, como ya ocurre con la estrella de la Inteligencia Artificial, DeepSeek; el pionero en robots humanoides, Unitree Robotics; y el líder en vehículos eléctricos, Build Your Dreams (BYD), entre otras empresas que se consolidan en la vanguardia china.

En efecto, China insiste en alentar el llamado desarrollo de alta calidad, una suerte de imperativo estratégico para avanzar en medio de un panorama global que se vislumbra cada vez más complejo y competitivo.

Ocurre que a nivel internacional las empresas deben enfrentar la última ola de la revolución tecnológica del siglo XXI, que no sólo está transformando las industrias, sino también los modelos de producción y estilos de vida en general. A ello se suman las tensiones comerciales que surgieron a partir de la guerra de aranceles que Estados Unidos decidió declarar a varios países, entre ellos China, desde la asunción del presidente Donald Trump.

“En un momento en que el entorno internacional se vuelve cada vez más complejo e incierto, la base para la recuperación económica aún no es firme y la demanda efectiva es insuficiente, China necesita redoblar los esfuerzos para respaldar a su sector privado”, es el diagnóstico del economista jefe del China Minsheng Bank, Wen Bin.

Este impulso al sector privado coincide con lo que se observa como una profundización de la apertura de la economía china, un proceso que avanza en sentido contrario a las medidas proteccionistas que hoy reflotan otras potencias económicas.

Algunos roles están cambiando en el tablero mundial. El 92% de las empresas privadas chinas es un ejemplo demoledor.

PUBLICADO EN TIEMPO ARGENTINO.

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/la-mano-invisible-del-estado-el-92-de-las-empresas-son-privadas-en-china/

domingo, julio 23, 2023

Carta a Eva y un agradecimiento que nunca llegó.


La miniserie española "Carta a Eva", cuenta esta historia muy poco conocida en nuestro país. Evita recibió la carta del hijo de una militante comunista, pidiendo por la vida de su madre, y le exigió a Franco que retirase la condena de muerte.

Por Aldo Duzdevich.

El 8 de junio de 1947, Eva Perón arribó al aeropuerto de Barajas -España- como punto inicial de la “Gira del Arco Iris” que realizará durante 79 días por Europa. Días antes una célula del Partido Comunista, en protesta a su visita, hizo estallar una bomba en la embajada argentina. Los autores fueron detenidos y condenados a muerte, entre ellos la militante comunista de 29 años, Juana Doña Jiménez. Evita recibió una carta de su hijo, pidiendo por la vida de su madre, y le exigió a Franco que retirase la condena de muerte. La miniserie española “Carta a Eva”, cuenta esta historia muy poco conocida en nuestro país.

Trigo y carne para el pueblo español y política de no-alineamiento.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, España que no había participado, pero no oculto su simpatía por las potencias del Eje, había quedado en el bando de los perdedores. Como castigo, Estados Unidos e Inglaterra establecieron un fuerte bloqueo comercial que le generó una enorme escasez de alimentos.

El peronismo recién llegado al poder sostenía la tercera posición independiente y se negaba a ser furgón de cola de la nueva potencia imperial. Perón consideraba que, si se permitían sanciones o una intervención militar en España, una excusa similar podría ser utilizada contra nuestro país.

Por otro lado, el bloqueo abría a la Argentina una posibilidad de colocar alimentos. Se vendieron 400.000 toneladas de trigo, 120.000 de maíz, 20.000 de carne congelada. Al año siguiente Perón otorgó un crédito de 400 millones de dólares pagaderos a cuatro años y también le aseguró a España la provisión de trigo hasta 1951.

En este contexto, Francisco Franco invitó a Perón a visitar España. El canciller Bramuglia, evaluó que una visita de Perón sería tomada como una abierta provocación a los EE. UU. Perón decidió entonces, mandar a su esposa y ampliar la gira a Portugal, Francia, Italia y Suiza, para no quedar encorsetado en la visita a España.

La miniserie Una carta para Eva.

La serie de dos capítulos se inicia justamente mostrando la invitación de Franco, la definición del viaje y los preparativos del mismo.

El guion y dirección pertenecen al director español Agustí Villaronga. La argentina Julieta Cardinali tomo el papel de Evita. Ana Torrent es Carmen Polo, la mujer de Franco. Nora Navas la militante comunista Juana Doña, y Carmen Maura hace el papel de su madre.

Para los ojos argentinos, llama la atención la descripción que hace el guionista, de la relación entre Perón y Evita, y las personalidades de ambos. A diferencia de algún lamentable film nacional, que mostró a una Evita ejerciendo el poder de látigo, sobre un Perón un poco torpe y obediente. O, de algún libro de dibujos reciente, con la misma tónica. El español Villaronga muestra a una Evita joven y desenfadada, pero con un profundo respeto y amor personal por Perón; y, muy ubicada en su rol de acompañamiento político de quien consideraba y respetaba como líder.


La serie gira alrededor de cuatro personajes femeninos. El choque personal y político entre Evita y Carmen Polo. Y, el drama de la detención y torturas de Juana Doña y su madre. El director, juega con fusionar la ficción, con las imágenes documentales de época, donde se puede ver el enorme recibimiento y fervor popular que despierta Evita a su paso.

La “Gira del Arco Iris”.

La “Gira del Arco Iris” fue un viaje de 79 días de Eva Perón, por España, Italia, Suiza, Francia, Portugal, Mónaco, el Vaticano, Brasil y Uruguay.

La comitiva que la acompañó estaba formada por: Lilian Lagomarsino de Guardo, Juan Duarte, el empresario y amigo de Perón, Alberto Dodero, y Emilio Abras, encargado de la relación con la prensa. Se sumaron dos religiosos: Hernán Benítez y Pedro Errecart.

Trescientos mil españoles recibieron a Eva Perón. En la recepción fue condecorada por el gobierno y se dirigió al público hablando de los derechos laborales y de las mujeres, poniendo en apuros en esta oportunidad y en muchas otras, a los funcionarios del gobierno de Franco, que tenía una política muy distinta al peronismo.

Eva salteó el protocolo reiteradamente, realizó varias visitas a los barrios más humildes, cada vez que era reconocida se multiplicaban las muestras de afecto. Fue llevada a ver una corrida de toros y no disimuló su desagrado calificándolo de un acto de barbarie. Permaneció en el país ibérico por tres semanas recorriendo varias ciudades.

Tuvo un incidente con Carmen Polo, según recordó ella, tiempo después: “a la mujer de Franco no le gustaban los obreros, y cada vez que podía los tildaba de rojos porque habían participado en la Guerra Civil. Yo me aguanté un par de veces hasta que no pude más, y le dije que su marido no era un gobernante por los votos del pueblo, sino por imposición de una victoria. A la gorda no le gustó nada”, describió Evita en su particular lenguaje.

El resultado de la discusión fue que: “Desde ese día cada vez que podía eludir un compromiso de acompañarme, lo hacía. Claro que yo, cada vez que pasábamos frente a un palacio comentaba: ‘Qué hermoso hospital se podría poner aquí para el pueblo’, porque los hospitales eran una ruina y la pobre gente tenía que atenderse en ellos porque no tenían otra cosa”.

El 10 de junio envió un Mensaje al pueblo argentino desde España donde decía: “Me hubiese gustado, que todos ustedes, hubiesen estado junto a mí, en el grandioso acto de adhesión a la causa argentina, que ha sido el recibimiento popular de este hermoso Madrid. Este delirio desbordante que hemos recibido prueba ante Uds. y ante nuestro General, de manera definitiva, que España se ha hecho eco de nuestra revolución y de nuestras sostenidas conquistas por el derecho del más débil, del más explotado, del más necesitado”.

Comunistas y socialistas contra Evita.

En nuestro país las mujeres socialistas difundieron un comunicado indicando que no se sentían representadas por Eva Perón y lamentaban que fuera recibida en un país como Francia que tenía a socialistas en el gobierno.

El Partido Comunista con filiales en toda Europa, se encargó de montarle una campaña de desprestigio y conflictos a su paso. En Italia, organizaron manifestaciones frente a la embajada argentina para mostrar su repudio a su visita. Lo mismo hicieron en Suiza.

Y en España, aunque el pueblo trabajador estaba pasando hambre y Evita traía alimentos, los miembros del Partido Comunista directamente hicieron saber su desagrado explotando una bomba en la puerta de la embajada. En relación a este hecho, Franco ordenó varias ejecuciones entre ellas la de la militante comunista Juana Doña Jiménez.

Juana Doña Jiménez salva su vida por la Carta a Eva.

Estando en Madrid, Evita recibió una carta: “Señora Eva Perón, por favor, a mí me han fusilado a mi padre y ahora van a fusilar a mi madre. Necesito que me ayude. Se llama Juana Doña, está en la cárcel de mujeres y Franco la quiere matar. Firmado: Alexis Jiménez”.

Ante esta trágica noticia escrita por un niño de 6 años, Evita se perturbó y se preocupó por la vida de esa mujer. Le ordenó al embajador que pida formalmente el indulto de Juana Doña Jiménez. Luego de presionar durante varios días. Finalmente, Eva Perón se salió con la suya y consiguió que Franco le conmute la pena de muerte, por 30 años de prisión. Sus camaradas, en cambio, fueron fusilados el 28 de agosto. El niño Alexis logró salvar la vida de su madre. Juana Doña Jiménez ingresó en la cárcel donde estuvo 18 años en prisión.

Algo similar ocurrió con el fraile Pedro Errecart. Este franciscano estando en Madrid, también recibió un mensaje de tres argentinos que iban a ser condenados a muerte, y el religioso le fue a pedir a Franco que les conmute la pena, lo que consiguió. Franco no salía de su asombro de lo que le estaba sucediendo con la visita protocolar y oficial de la delegación argentina. Fue para él y su esposa, un verdadero dolor de cabeza.

El 1 de agosto de 1961 Juana Doña salió en libertad. Viajó a Francia. Fundó el “Movimiento por la Liberación e Igualdad de la Mujer”. Escribió varios libros: “Mujer”, “Desde la noche y la niebla”, y otros. Continuó con su actividad política en el Comité Central del Partido Comunista Español. Falleció el 18 de diciembre de 2003 en Barcelona, a los 84 años.


“Ni le di las gracias. No me interesé yo, ni se interesó ella.”

En agosto del 2002, la periodista de La Nación, Silvia Pisani, pudo entrevistar a Juana Doña Jiménez quien es considerada en España como la “segunda pasionaria” después de Dolores Ibárruri.

“-Usted jamás dijo nada a Eva Duarte. ¿Por qué?”

“-No me interesé yo, ni se interesó ella. Fuimos dos mujeres que no tuvimos relación. Ni le di las gracias. Y no se crea, hay gente que eso me lo reprocha y otra gente que dice que hice bien. ¿Qué podía tener yo con una populista como ella?»

“- ¿Por qué no le agradeció?”

“-Quedamos en paz. Para mí fue la vida, seguramente. Pero para ella, la posibilidad política de exhibir el logro de haber conmutado la pena a la mujer que puso la bomba en la embajada argentina. Como si esa acusación hubiera sido cierta.”

“-Usted fue política. ¿No le interesó que ella también lo fuera?”

“-Soy comunista desde que tengo 13 años. Aprendí mucho de política. Y aquel peronismo no fue un sistema con el que yo simpatizara. Me alegró al principio, cuando vi que les quitaban a los ricos para repartir a los pobres. Pero lo cierto es que mucho de aquel oro desapareció. Muy pronto la cosa dejó de ser tan humana. O tan ideológica.”

Cincuenta y cinco años después Juana Doña Jiménez, una muy importante política, intelectual y feminista española seguía pensando que el peronismo y por ende Evita era fascismo. Que “el oro” que supuestamente abarrotaba nuestro Banco Central en 1945, se lo habían robado. Que “la cosa” dejo de ser “tan humana”. Los españoles ya habían tratado con las colonias de exiliados peronistas y no peronistas de los setenta. Ya Madonna había hecho su ópera “Don't cry for me Argentina” y convertido a Evita en un icono universal, junto al Che, que si era comunista.

¿Es tan fuerte lo ideológico?, ¿es tan duro el corazón militante? ¿Porque Juana Doña Jiménez, a sus ochenta y tres años, próxima a dejar el mundo por muerte natural; no se permitió la debilidad de ofrecer un gracias, a aquella jovencita de 27 años, ¿que un día la salvo de morir contra un paredón?

La miniserie “Carta a Eva” puede verse en la plataforma Flow. La fuente de esta nota son las publicaciones del historiador Ignacio Clopplet, la de Silvia Pisani y otras.

ALDO DUZDEVICH (*) El columnista es autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón.

Publicado en Diario "La Mañana del Neuquén".

Domingo 23 de julio del 2023.

https://www.lmneuquen.com/pais/carta-eva-y-un-agradecimiento-que-nunca-llego-n1042879

domingo, mayo 14, 2023

Alicia Moreau de Justo: una dama que no debemos olvidar.

Por Omar López Mato.

El 18 de mayo es el Día de las Enfermedades de la Mujer y es un debido homenaje recordar a la doctora Alicia Moreau de Justo, la mujer que más hizo por sus congéneres en la Argentina.
Su padre era un libertario de esos que se jugaron la vida en la Comuna de París y debió huir de Francia para salvarse. De allí que Alicia naciese en Inglaterra, país donde vivió hasta que sus padres la trajeron a la Argentina, cuando contaba cinco años. Acá creció y se educó bajo la influencia ideológica de su progenitor, un hombre de enorme trascendencia en la vida de Alicia. Joven cultivada y despierta, captó la atención de uno de sus profesores del Normal 1 donde esta destacada alumna trabó una relación con quien sería el primer presidente elegido por los argentinos, Hipólito Yrigoyen. Con el tiempo, ella se alejó de Yrigoyen por una diferencia intelectual. "El prefería la revolución y yo la evolución".
En 1906 participó en el Congreso Internacional de Libre Pensamiento que sería el comienzo de su militancia feminista. De entonces son sus primeros artículos publicados en "La Vanguardia", el diario socialista que llegaría a conducir. Fue una de las integrantes de la "Sociedad Luz", institución creada para promover la educación de la clase obrera donde Alicia impartía cursos  de los más diversos temas: astronomía, filosofía y, sobre todo, sobre la prevención de enfermedades de trasmisión sexual y tuberculosis. En la misma línea creó "El Ateneo Popular", centro de difusión cultural para personas de escasos recursos.
En 1907 empezó sus estudios de medicina, fue una de las seis primeras mujeres en inscribirse en la Facultad de Buenos Aires, la segunda en recibirse (después de Cecilia Grierson) y la primera en hacerlo con un diploma de honor. Su tesis versó sobre la función ovárica. 
Con el comienzo de la Primera Guerra mundial comenzó con su actividad pacifista, una pasión de toda su vida.
En 1919 participó como delegada en el Congreso Internacional de Obreras en Washington donde tomó contacto con las sufragistas norteamericanas. A su vuelta fundó la Unión Feminista Nacional que promovía al voto femenino y la equiparación laboral  de las mujeres. 
Ese año ingresó al único partido que aceptaba mujeres entre sus miembros, el Partido Socialista. En esta militancia conoció al Dr. Juan B. Justo, un conocido cirujano, fundador del Partido y de la Caja Obrera. El Dr. Justo tenía 55 años cuando se casó con esta joven colega. Tuvieron tres hijos, pero Justo murió de un infarto después de ocho años de convivencia. Desde entonces, la Dra. Moreau agregó el de Justo a su apellido, no como sumisión a su marido sino como reconocimiento al hombre de su vida.
Alicia continuó con la atención de pacientes de escasos recursos, madres solteras y prostitutas. Fue una enérgica luchadora contra la trata de personas en un tiempo en que la Zwi Migdal traía cientos de mujeres engañadas a Buenos Aires para trabajar en los prostíbulos regidos por esta sociedad siniestra. 
Su trabajo no solo era asistencial sino docente, sabía de los problemas de los embarazos indeseados, la sífilis y otras enfermedades venéreas que se diseminaban por la miseria y la ignorancia. 
En 1932 instrumentó junto al diputado Mario Bravo un proyecto de ley que contemplaba el voto femenino. Este proyecto fue rechazado por el Senado y durmió por quince años hasta que fue relanzado durante el gobierno del general Perón con quien la doctora Justo y los socialistas mantenían francas diferencias. Cuando por fin fue aprobada la Ley N° 13.010 con gran publicidad de los medios, Justo dijo "qué bueno, aunque haya salido del peronismo". Para ella la ley había sido una maniobra política a fin de consolidar la figura política de Eva Perón.
Gracias a esta disposición pudo la Dra. Justo presentarse a las elecciones como candidata a diputada. Pero días antes los candidatos socialistas fueron apresados por desacato y ella debió esconderse para no ser enviada a prisión. Desde la clandestinidad asistió a los presos políticos del régimen peronista. Por tal razón, la Dra. Justo tampoco pudo votar la primera vez que lo hicieron todas las mujeres del país.
Desde 1947 participó en las Conferencias de Mujeres por la Paz bregando por el desarme nuclear como se reclamaba en todo el mundo.
En 1958, tras el retorno a la democracia, Alicia militó en su partido que llegó presidir.
Apoyó a las Madres de Plaza de Mayo, se opuso a la contienda de Malvinas y fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos.
En 1984 fue nombrada la Mujer del Año, la Médica del Siglo y Ciudadana Ilustre de Buenos Aires, títulos que agradeció, pero a los que no les dio importancia. Ella solo había cumplido con su deber.
Falleció en 1986 y después de ser velada en el Congreso de la Nación fue enterrada junto a su marido en el cementerio de la Chacarita.
Como nuestra memoria es frágil, la bóveda de los Justo, ambos grandes servidores de la patria, sufre un notable deterioro arquitectónico. Al menos mostremos algo de gratitud en su postrer reposo.

Publicado en Diario LA PRENSA. 

https://www.laprensa.com.ar/529581-Alicia-Moreau-de-Justo-una-dama-que-no-debemos-olvidar.note.aspx

lunes, febrero 13, 2023

José Ignacio Rucci - Debate Televisivo Rucci - Tosco (13/02/1973).


JOSÉ IGNACIO RUCCI

- ¿El Peronismo plantea la lucha de clases?
.
Rucci: Plantea la unidad de los sectores... no plantea la lucha de clases. Bien lo ha dicho el General Perón cuando estuvo acá. Esto no es una cuestión de partidos politicos sino que es una cuestión programática nacional en la cual tienen participación todos los que esten dentro de esta filosofía en lo que respecta a Socialismo. El Peronismo no es un movimiento estático. Evoluciona, y dentro de esta evolución da lugar a un proceso que va a terminar en el Socialismo Nacional.

- ¿Puede definirlo?

Rucci: El Socialismo tiene, en distintos paises del mundo, diversos matices. El Socialismo que yo planteo es de una integración de una sociedad donde, por sobre grupos o sectores, prive el respeto a la dignidad y priven también los fundamentos en que esta basada nuestra sociedad."

José Ignacio Rucci - Debate Televisivo Rucci - Tosco (13/02/1973).


Visto en Facebook. Sitio: Tercera Posición Argentina.

sábado, enero 28, 2023

Mueren cinco cubanos al naufragar la embarcación con la que navegaban hacia EE.UU.

 

La Habana, - Al menos cinco personas han muerto y otras doce permanecen desaparecidas tras el naufragio de una precaria embarcación en los alrededores Cayo Cruz del Padre (norte de Cuba) cuando se dirigía Estados Unidos, según informaron este viernes medios oficiales.

La televisión oficial local Yumuri TV señaló que los otros once ocupantes de la embarcación fueron rescatados con vida por los servicios de guardafronteras cubanos.

El suceso se produjo a causa del fuerte oleaje, según este medio y en línea con las informaciones no contrastadas que se habían difundido previamente en redes sociales.

Los ocupantes de la embarcación llamaron entonces a los servicios de emergencia, que enviaron dos patrullas de las tropas guardafronteras.

Las autoridades informaron que las labores de rescate prosiguen en la zona donde se produjo el naufragio a pesar de las adversas condiciones meteorológicas en la zona por la llegada de un frente frío.

"Todos los involucrados en el incidente residen en Cárdenas y salieron del país de manera ilegal el 23 de enero por Torrontela, un punto de la costa de Cárdenas, con el propósito de llegar a territorio de Estados Unidos, exponiéndose a una riesgosa travesía", recogió Yumuri TV.

Cientos de cubanos se han echado al mar en los últimos días para tratar de llegar a EE.UU. en el marco de una de las mayores oleadas migratorias en décadas. En lo que va de mes unos 1.200 cubanos han sido deportados.

A principios de enero el Gobierno de EE.UU. anunció un cambio radical de su política migratoria para los cubanos, después de que en 2022 más de 313.000 ciudadanos de ese país llegasen a su frontera sur.

La represión política, pero sobre todo la severa crisis económica que padece la isla desde hace más de dos años -con escasez y una fuerte inflación- están llevando a muchos cubanos a abandonar su país. 

Publicado en Diario La Prensa.

Imagen: Diario La Prensa.

https://www.laprensa.com.ar/525289-Mueren-cinco-cubanos-al-naufragar-la-embarcacion-con-la-que-navegaban-hacia-EEUU.note.aspx

domingo, diciembre 18, 2022

La inviabilidad del socialismo.

 

Por Ludwig von Mises.

CEDICE

Se piensa con frecuencia que si el socialismo actualmente no funciona, ello se debe a que nuestros contemporáneos no poseen aún las necesarias virtudes cívicas, y que los hombres, tal como son actualmente, son incapaces de poner en el desempeño de las tareas que el estado socialista les asigne el mismo celo con que realizan su diario trabajo bajo el signo de la propiedad privada de los medios de producción, pues, en régimen capitalista, saben que es suyo el fruto de su trabajo personal y que sus ingresos aumentan cuanto uno más produce, reduciéndose en caso contrario.

Por el contrario, en un sistema socialista el que personalmente se gane más o menos no depende ya casi de la excelencia del propio trabajo; en efecto, cada miembro de la sociedad tiene teóricamente asignada una determinada cuota de la renta nacional, sin que varíe de forma apreciable por el hecho de que se trabaje con desgana o con ahínco. La gente piensa que la productividad socialista ha de ser por fuerza inferior a la de la comunidad capitalista.

Así es, en efecto. pero no es éste el fondo de la cuestión. Si fuera posible en la sociedad socialista cifrar la productividad del trabajo de cada camarada con la misma precisión con que se puede conocer, mediante el cálculo económico, la del trabajador en el mercado, podría hacerse funcionar el socialismo sin que la buena o mala fe del individuo en su actividad productiva tuviera que preocupar a nadie. Podría entonces la comunidad socialista determinar qué cuota de la producción total corresponde a cada trabajador y, consiguientemente, cifrar la cuantía en que cada uno ha contribuido a ella. El que en una sociedad colectivista no sea posible efectuar semejante cálculo es lo único que, al final, hace que el socialismo sea inviable.

La cuenta de pérdidas y ganancias, instrumento típico del régimen capitalista, es un claro indicativo de si, dadas las circunstancias del momento, se debe o no seguir adelante con todas y cada una de las operaciones en curso; en otras palabras, si se está administrando, empresa por empresa, del modo más económico posible, es decir, si se está consumiendo la menor cantidad posible de factores de producción. Si un negocio arroja pérdidas, ello significa que las materias primas, los productos semielaborados y los distintos tipos de trabajo en él empleados deberían dedicarse a otros cometidos, en los que se produzcan o bien mercancías distintas, que los consumidores valoran en más y estiman más urgentes, o bien idénticos productos, pero con arreglo a un método más económico, o sea, con menor inversión de capital y trabajo. por ejemplo, cuando el tejer manualmente dejó de ser rentable, ello no indicaba sino que el capital y el trabajo invertido en las instalaciones de tejido mecánico eran más productivos, por lo que era antieconómico mantener instalaciones en las que una misma inversión de capital y trabajo producía menos.

En el mismo sentido, bajo el régimen capitalista, si se trata de montar una nueva empresa, fácilmente se puede calcular de antemano su rentabilidad. Supongamos que se proyecta un nuevo ferrocarril; cifrado el tráfico previsto y las tarifas que aquél puede soportar, no es difícil averiguar si resultará o no beneficiosa la necesaria inversión de capital y trabajo. Cuando ese cálculo nos dice que el proyectado ferrocarril no va a producir beneficios, hay que concluir que existen otras actividades sociales que reclaman con mayor urgencia el capital y el trabajo en cuestión; en otras palabras, que todavía no somos lo suficientemente ricos como para efectuar tal inversión ferroviaria. El cálculo de valor y rentabilidad no sólo sirve para averiguar si una determinada operación futura será o no conveniente; ilustra además acerca de cómo funcionan, en cada instante, todas y cada una de las divisiones de las diferentes empresas.

El cálculo económico capitalista, sin el cual resulta imposible ordenar racionalmente la producción, se basa en cifras monetarias. El que los precios de los bienes y servicios se expresen en términos dinerarios permite que, pese a la heterogeneidad de aquéllos, puedan todos, al amparo del mercado, ser manejados como unidades homogéneas. En una sociedad socialista, donde los medios de producción son propiedad de la colectividad y donde, consecuentemente, no existe el mercado ni hay intercambio alguno de bienes y servicios productivos, resulta imposible que aparezcan precios para los aludidos factores denominados de orden superior. El sistema no puede, por tanto, planificar racionalmente, al serle imposible recurrir a un cálculo que sólo puede practicarse recurriendo a un cierto denominador común al que pueda reducirse la inaprehensible heterogeneidad de los innumerables bienes y servicios productivos disponibles.

Contemplemos un sencillo supuesto. Para construir un ferrocarril que una el punto A con el punto B, cabe seguir diversas rutas, pues existe una montaña que separa A de B. La línea ferroviaria podría ascender por encima del accidente orográfico, contornear el mismo o atravesarlo mediante un túnel. Es fácil decidir, en una sociedad capitalista, cuál de las tres soluciones sea la procedente.

Se cifra el costo de las diferentes líneas y el importe del tráfico previsible. Conocidas tales sumas, no es difícil deducir qué proyecto es el más rentable. Una sociedad socialista, en cambio, no puede efectuar un calculo tan sencillo, pues es incapaz de reducir a unidad de medida uniforme las heterogéneas cantidades de bienes y servicios que es preciso tomar en consideración para resolver el problema. La sociedad socialista está desarmada ante esos problemas corrientes, de todos los días, que cualquier administración económica suscita. Al final, no podría ni siquiera llevar sus propias cuentas.

El capitalismo ha aumentado la producción de forma tan impresionante que ha conseguido dotar de medios de vida a una población como nunca se había conocido; pero, nótese bien, ello se consiguió a base de implantar sistemas productivos de una dilación temporal cada vez mayor, lo cual sólo es posible al amparo del calculo económico. Y el cálculo económico es, precisamente, lo que no puede practicar el orden socialista. Los teóricos del socialismo han querido, infructuosamente, hallar fórmulas para regular económicamente su sistema, prescindiendo del cálculo monetario y de los precios. Pero en tal intento han fracasado lamentablemente.

Los dirigentes de la ideal sociedad socialista tendrían que enfrentarse a un problema imposible de resolver, pues no podrían decidir, entre los innumerables procedimientos admisibles, cuál sería el más racional. El consiguiente caos económico acabaría, de modo rápido e inevitable, en un universal empobrecimiento, volviéndose a aquellas primitivas situaciones que, por desgracia, ya conocieron nuestros antepasados.

El ideal socialista, llevado a su conclusión lógica, desemboca en un orden social bajo el cual el pueblo, en su conjunto, sería propietario de la totalidad de los factores productivos existentes. La producción estaría, pues, enteramente en manos del gobierno, único centro de poder social. La administración, por sí y ante sí, habría de determinar qué y cómo debe producirse y de qué modo conviene distribuir los distintos artículos de consumo. Poco importa que este imaginario estado socialista del futuro nos lo representemos bajo forma política democrática o cualquier otra. Porque aun una imaginaria democracia socialista tendría que ser forzosamente un estado burocrático centralizado en el que todos (aparte de los máximos cargos políticos) habrían de aceptar dócilmente los mandatos de la autoridad suprema, independientemente de que, como votantes, hubieran, en cierto modo, designado al gobernante.

Las empresas estatales, por grandes que sean, es decir, las que a lo largo de las últimas décadas hemos visto aparecer en Europa, particularmente en Alemania y Rusia, no tropiezan con el problema socialista al que aludimos, pues todavía operan en un entorno de propiedad privada. En efecto, comercian con sociedades creadas y administradas por capitalistas, recibiendo de estas indicaciones y estímulos que su propia actuación ordenan. Los ferrocarriles públicos, por ejemplo, tienen suministradores que les procuran locomotoras, coches, instalaciones de señalización y equipos, mecanismos todos ellos que han demostrado su utilidad en empresas de propiedad privada. Los ferrocarriles públicos, por tanto, procuran estar siempre al día tanto en la tecnología como en los métodos de administración.

Es bien sabido que las empresas nacionalizadas y municipalizadas suelen fracasar; son caras e ineficientes y, para que no quiebren, es preciso financiarlas mediante subsidios que paga el contribuyente.

Desde luego, cuando una empresa pública ocupa una posición monopolista —como normalmente es el caso de los transportes urbanos y las plantas de energía eléctrica— su pobre eficiencia puede enmascararse, resultando entonces menos visible el fallo financiero que suponen. En tales casos, es posible que dichas entidades, haciendo uso de la posibilidad monopolista, amparada por la administración, eleven los precios y resulten aparentemente rentables, no obstante su desafortunada gerencia. En tales supuestos, aparece de modo distinto la baja productividad del socialismo, por lo que resulta un poco más difícil advertirla. Pero, en el fondo, todo es lo mismo.

Ninguna de las mencionadas experiencias socializantes sirve para advertir cuáles serían las consecuencias de la real plasmación del ideal socialista, o sea, la efectiva propiedad colectiva de todos los medios de producción. En la futura sociedad socialista omnicomprensiva, donde no habrá entidades privadas operando libremente al lado de las estatales, el correspondiente consejo planificador carecerá de esa guía que, para la economía entera, procuran el mercado y los precios mercantiles. En el mercado, donde todos los bienes y servicios son objeto de transacción, cabe establecer, en términos monetarios, razones de intercambio para todo cuando es objeto de compraventa. Resulta así posible, bajo un orden social basado en la propiedad privada, recurrir al cálculo económico para averiguar el resultado positivo o negativo de la actividad económica de que se trate. En tales supuestos, se puede enjuiciar la utilidad social de cualquier transacción a través del correspondiente sistema contable y de imputación de costos. Más adelante veremos por qué las empresas públicas no pueden servirse de la contabilización en el mismo grado en que la aprovechan las empresas privadas. El cálculo monetario, no obstante, mientras subsista, ilustra incluso a las empresas estatales y municipales, permitiéndoles conocer el éxito o el fracaso de su gestión. Esto, en cambio, sería impensable en una economía enteramente socialista no podrían jamás reducir a común denominador los costos de producción de la heterogénea multitud de mercancías cuya fabricación programaran.

Esta dificultad no puede resolverse a base de contabilizar ingresos en especie contra gastos en especie, pues no es posible calcular más que reduciendo a común denominador horas de trabajo de diversas clases, hierro, carbón, materiales de construcción de todo tipo, máquinas y restantes bienes empleados en la producción. Sólo es posible el cálculo cuando se puede expresar en términos monetarios los múltiples factores productivos empleados. Naturalmente, el cálculo monetario tiene sus fallos y deficiencias; lo que sucede es que no sabemos con qué sustituirlo. En la práctica, el sistema funciona siempre y cuando el gobierno no manipule el valor del signo monetario; y, sin cálculo, no es posible la computación económica.

He aquí por qué el orden socialista resulta inviable; en efecto, tiene que renunciar a esa intelectual división del trabajo que mediante la cooperación de empresarios, capitalistas y trabajadores, tanto en su calidad de productores como de consumidores, permite la aparición de precios para cuantos bienes son objeto de contratación. Sin tal mecanismo, es decir, sin cálculo, la racionalidad económica se evapora y desaparece.

Texto de Ludwig von Mises publicado en Viena en 1927, en su obra Liberalismo.

BIBLIOGRAFIA DE LUDWIG VON MISES

1. Ludwig von Mises, "The Theory of Money and Credit" (Indianapolis: Liberty Classics, 1981). Traducción al castellano: Ludwig von Mises, "Teoría del dinero y del crédito" (Madrid: Aguilar, 1936)

2. Ludwig von Mises, "Bureaucracy" (Yale University Press, 1944). Traducción al castellano: Ludwig von Mises, "Burocracia" (Madrid: Unión Editorial, 1974)

3. Ludwig von Mises, "Theory and History" (Yale University Press, 1957). Traducción al castellano: Ludwig von Mises, "Teoría e historia" (Madrid: Unión Editorial, 1975)

4. Ludwig von Mises, "Epistemological Problems of Economics" (Princeton: Van Nostrand, 1960)

5. Ludwig von Mises, "Socialism: An Economic and Sociological Analysis" (Indianapolis: Liberty Fund, 1981). Traducción al castellano: Ludwig von Mises, "El Socialismo" (México: Ed. Hermes, 1961)

6. Ludwig von Mises, "The Free and Prosperous Commonwealth" (Princeton: Van Nostrand, 1962). Traducción al castellano: Ludwig von Mises, "Liberalismo" (Barcelona: Planeta-Agostini, 1994)

7. Ludwig von Mises, "The Ultimate Foundation of Economic Science" (Princeton: Van Nostrand, 1962)

8. Ludwig von Mises, "Human Action: A Treatise on Economics" (Chicago: Henry Regnery, 1966). Traducción al castellano: Ludwig von Mises, "La acción humana. Tratado de economía" (Madrid: Unión Editorial, 1995)

9. Ludwig von Mises, "Nation, State and Economy" (New York University Press, 1983)

10. Ludwig von Mises, "Epistemological relativism in the social sciences" en H. Shoeck y J. Wiggins comps., "Relativism and the Study of Man" (Princeton: Van Nostrand, 1961).

Publicado en

https://independent.typepad.com/elindependent/2022/12/la-inviabilidad-del-socialismo.html#more

domingo, septiembre 04, 2022

¿Y dónde está Gorbachov? De Neuquén a Rusia, un Mundial sin el líder que cambió el mundo.

El ex líder de la ex Unión Soviética, creador de la Perestroika y la Glánost, murió el martes a los 91 años.

Por Francisco E. González.

De Maradona a Messi, de Evita al Papa Francisco y del Che Guevara al Indio Solari, los rostros de esos íconos argentinos que no se salvan de la grieta brillaban un día de sol en el verano ruso en una larga bandera celeste y blanca colgada en la mítica Plaza Roja donde se escribió la historia del imperio que nunca debió dejar de serlo, como cree Putin y la mayoría de la población nostálgica de los viejos buenos tiempos de la Unión Soviética, según las encuestas. Los viajeros de la Patagonia que fueron a alentar a Messi en el Mundial 2018 lo recuerdan bien, porque fue la escena más impactante de esos dos días en los que recorrieron Moscú a mediados de junio antes de que la Selección empatara con Islandia.

En la Plaza Roja, los hinchas entonaban todo el repertorio de cantitos, mientras los fotografiaban locales y visitantes y los filmaban las cadenas internacionales. Ayer, luego de conocida la noticia de la muerte de MIjail Gorbachovel líder que terminó con la guerra fría y disolvió la Unión Soviética después de que el 9 de noviembre de 1989 los mazazos en el muro de Berlín que dividía a las dos Alemanias derrumbaran la era comunista sin que él ordenara reprimir, uno de los amigos preguntó en el grupo de WhatsApp que aún une a esos veinte amigos si alguien recordaba haber visto algún homenaje a Gorbachov durante aquel viaje que nadie pudo olvidar. La respuesta: ninguno. No sabían entonces que el hombre que quería cambiar a Rusia desde mediados de los 80 y terminó cambiando el mundo pasaba sus días refugiado en una modesta casa de campo en las afueras de Moscú, donde cuatro años después, a los 91, resistía como podía los embates contra su fundación sospechada por el viejo poder de apoyar a agentes internacionales, pese a que había apoyado la anexión de Crimea y objetaba la injerencia occidental en Ucrania.

Su pecado mortal era otro: su doble rechazo a la inmensa ola autoritaria en la que surfea Putin y que el presidente eligiera los bombazos para solucionar los problemas geopolíticos, algo intolerable para el visionario que ordenó retirar a las tropas de Afganistán, negoció con los Estados Unidos la reducción de las armas nucleares y recortó el presupuesto de Defensa. También dejó su inmenso legado fronteras adentro: impulsó las elecciones democráticas, creó un nuevo legislativo y fomentó la televisación de los debates, introdujo la propiedad privada sin objetar la economía centralizada, liberó a los presos políticos e impuso la libertad de expresión y de credo. Incorporó dos nuevas palabras al diccionario politico universal: Perestroika y Glánost. La primera aludía a la reforma y el cambio. La segunda, a la transparencia.

El lado B: aun quienes valoran su enorme aporte le cuestionan el ocultamiento de datos durante el desastre nuclear de Chernobyl y la crisis económica durante su gestión.

De Lenín a Laika.

Durante sus 48 horas en Moscú, los viajeros de la Patagonia entraron al Mausoleo de Lenín en la Plaza Roja. Si afuera era verano, adentro parecía invierno y se impresionaron al ver en una reluciente caja de cristal el cuerpo embalsamado del líder de la revolución soviética que falleció en 1924: entre los guardias de honor altos, espigados y rubios que apuraban el paso de los visitantes e impedían tomar fotos, notaron el traje rojo furioso que contrastaba con el tono de su piel y el pelo como si se lo hubieran lavado ayer en el recinto que cada año cierra dos meses para reacondicionar el cuerpo.

Mausoleo de Lenín en la Plaza Roja.

Los hinchas argentinos recorrieron también la necrópolis a los pies de la muralla del Kremlin y caminaron la capital repleta de monumentos que rinden culto a los grandes personajes de su historia. Visitaron la casa donde León Tolstoi escribió La guerra y la paz y más tarde el Museo de la Cosmonáutica donde brilla la épica del primer astronauta en llegar al espacio en 1961, Yuri Gagarin. Allí también tiene su espacio Laika, la perra enviada en 1957 a una muerte segura en aquellos tiempos de experimentos en medio de la desesperada carrera espacial que enfrentaba a la Unión Soviética con los Estados Unidos.

Los viajeros también dedicaron una tarde a viajar en la red del Metro de Moscú y sus 230 estaciones que maravillan a los turistas por sus obras de arte, almorzaron en una feria donde colgaba ahorcado un muñeco de McDonald’s al lado de un parrillero que reinvindicaba la comida rápida rusa y compraron regalos en los puestos atiborrados de productos donde lo vintage era la URSS, pero en ningún lugar de los que anduvieron encontraron imágenes de Gorbachov, un rockstar para Occidente que filmaba publicidades de Pizza Hut y Louis Vuitton, pero una estrella en descenso en su propia patria. Con los ingresos de los comerciales financiaba su fundación, dedicada a estudios económicos, politicos y sociales.

El muro tenía 155 kilómetros de largo y 43 atravesaban Berlín.

Del campo al poder.

La historia de Gorbachov contiene otras paradojas. Fue la planificación del Estado lo que permitió a este hijo de campesinos ruso ucranianos acceder a la Universidad de Moscú tras sobrevivir con su familia a la hambruna por la colectivización forzada de la tierra que impuso Stalin. Mientras estudiaba derecho conoció a la mujer que lo deslumbró: Raísa, que había elegido filosofía y tenía tanto estilo que le parecía inalcanzable, hasta que se animó a darle el primer beso en un parque de Moscú. Se casaron en 1953.

Su carrera política fue meteórica. En 1970, con 39 años, ya era jefe del partido comunista en su Stávropol natal y en 1978, especializado en economía agrícola, fue designado secretario de Agricultura del Cómite Central del topoderoso PC. En 1980 ingresó al estratégico Politburó y cinco años después ya era el secretario general.

Lo que siguió entró en la historia, pero no lo suficiente como para que el gobierno ruso le rinda honores en su entierro. Será sepultado justo a los restos de su esposa Raísa en el cementerio de Novodevichy en Moscú.

Putin lo dijo a su estilo al cuestionar su rol histórico: “Había que luchar por la integridad territorial de nuestro Estado de manera más insistente, coherente y osada, y no esconder la cabeza bajo la arena, dejando el culo al aire”.

Desaparecido de la iconografía oficial rusa, Gorbachov ha dejado varias frases para el recuerdo. Entre ellas, aquella con la que impulsó la Perestroika y la Glánost. En 1985, poco después de llegar al poder, dijo: “Camaradas, sin dudas, necesitamos reformas. El pueblo quiere cambios. Ha llegado la hora. No se pueden aplazar por más tiempo”.

El 30 de agosto del 2022 se fue de este mundo para reunirse por fin con Raísa, como deseaba.

Por estos días, los viajeros de la Patagonia saben que el Mundial de Qatar del que fue excluido Rusia por la invasión a Ucrania les resulta inalcanzable: el dólar que estaba a 20 pesos aquella vez vale 300. Ahora, también saben por qué no vieron nunca a Gorbachov en las calles de Moscú.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Domingo 4 de Septiembre del 2022.

Imágenes: Diario La Mañana del Neuquén.

https://www.lmneuquen.com/y-donde-esta-gorbachov-neuquen-rusia-un-mundial-el-lider-que-cambio-el-mundo-n943651