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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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lunes, julio 27, 2026

Ali le pregunta a Rucci ¿dónde están los negros? y Rucci le responde: "los negros somos nosotros, compañero".


1971 - La mejor historia para explicar porque no hay negros en nuestra Argentina es cuando Ali de visita en Buenos Aires le pregunta a José Ignacio Rucci ¿dónde están los negros? y Rucci le responde: "los negros somos nosotros, compañero".

"Me sentiré feliz de comprobar que en esta bendita tierra no hay discriminación ni otros problemas raciales. Después de mi combate frente a Bonavena tenía mucho interés de conocer este maravilloso país. Aquí estoy" dijo Muhammad Ali en su llegada a Argentina, el 5 De Noviembre de 1971.
En 1971, Muhammad Ali se dirigía en auto junto a José Ignacio Rucci hacia un asado en Lanús. En el viaje organizado por la UOM, el campeón de los pesos pesados le dijo algo a su traductor, quien se giró hacia el histórico sindicalista y le dijo: "Alí pregunta dónde están los negros, que no ve a ninguno". Sin pensar demasiado, Rucci le respondió: "Los tenés al lado, acá los negros somos nosotros".


domingo, junio 25, 2023

Los incidentes de Ezeiza que fueron manipulados para justificar el asesinato de José Ignacio Rucci.

 


El 20 de junio de 1973 el acto de recepción a Peron  se vio frustrado por el enfrentamiento entre sectores del peronismo. Montoneros construyó el mito de la "masacre" para justificar su confrontación con Perón.

Por Aldo Duzdevich.

La revista Evita Montonera de junio de 1975 en la nota titulada: “A dos años de la matanza de Ezeiza. Ni olvido ni perdón”, luego de dar la versión de los hechos del 20 de junio de 1973, agrega un recuadro titulado “Justicia Popular”. Allí enumeran los dieciséis “ajusticiados” en venganza por los hechos de Ezeiza. El primero de ellos es: “José Rucci. ajusticiado por Montoneros el 25-09-73”. Aclaremos que el Evita Montonera era el órgano oficial de prensa de la organización Montoneros.

Olga Ruiz, Investigadora de la Universidad de la Frontera, Temuco, al analizar lo ocurrido en los años setenta en Chile expresa: “los grandes relatos sobre nuestra historia reciente se han construido centrados en el heroísmo y la victimización, esquema binario que se afirma y consolida en la figura del traidor. Se trata en realidad de una triada (héroe-víctima-traidor) en las que el quebrado concentra -como un chivo expiatorio- las contradicciones, los fracasos y la derrota de la izquierda chilena. Es más sencillo atribuir la caída sostenida de militantes a unos cuantos traidores que analizar críticamente las políticas adoptadas por las dirigencias de las organizaciones revolucionarias.”

El relato de la historia reciente de nuestro país, esta construido sobre el mismo esquema: héroes-victimas y traidores. En el caso argentino, según el paradigma montado por los periodistas y escritores ex-militantes de las organizaciones ERP y Montoneros, el principal “traidor” culpable de sus fracasos se llama Juan Domingo Perón. A quien se agregan la llamada “burocracia sindical”, y todos los que cuestionaban la política de la conducción de Montoneros. En ese relato, la supuesta “traición a los jóvenes”, comenzó el 20 de junio de 1973 en lo que Verbitsky bautizó “la masacre de Ezeiza”.

En mi libro “La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón”, dedique mas de 20 paginas para analizar los hechos de Ezeiza, con el testimonio de 50 protagonistas. Tal vez uno de los testimonios mas claros en términos políticos fue el de Marcela Durrieu, quien en ese momento era un cuadro orgánico de Montoneros: "No sé cómo empezó el tiroteo, pero un enfrentamiento, por grave que sea, no es lo mismo que una masacre y no es cierto que los montoneros habían concurrido desprevenidos y no imaginaran un posible enfrentamiento (...) Ezeiza fue una excusa perfecta para comenzar la estrategia de victimización y enfrentamiento frontal con el peronismo y con Perón. La insistencia en destacar que había sido una emboscada, en asignarse todos los muertos y heridos, en magnificar los hechos y en diluir la trascendencia de la imposibilidad del descenso de Perón fueron una política dirigida a convencer al país y a la tropa propia de la condición de víctimas. La Conducción de Montoneros tenía resuelto, o consideraba irremediable el enfrentamiento con Perón, desde el día en que quedó claro el regreso, sólo faltaba resolver el momento y la forma y, supongo que consciente o inconscientemente, el inicio fue Ezeiza".


Días antes, el 9 de junio, en conferencia de prensa el líder montonero Mario Firmenich dijo: “El control del gobierno deberá hacerse de distintas formas (…) a través de las distintas estructuras del Movimiento Peronista; y por medio de nosotros mismos como organizaciones político militares. Quienes incurran en desviaciones o traiciones serán pasibles de las medidas punitivas que establezca la justicia popular.” O sea, advertía ya, que quienes ingresaran en la categoría “traidores” iban a ser asesinados.

Ese mismo día, en un acto de conmemoración del levantamiento del 9 de junio de 1956, que se realizó en José León Suárez, miembros de las FAR en un enfrentamiento, tirotearon y mataron al dirigente sindical textil Aldo Rubén Romano.

Este era el clima político con el que se preparaba el acto de recibimiento a Perón en Ezeiza.

Los incidentes de Ezeiza.

Las disputas por llegar con los carteles de una agrupación mas cerca del palco, son un clásico de los actos peronistas. Lo eran hacen 50 años y lo son ahora. Y lo que empieza con empujones por ganar lugar, muchas veces termina con palazos y piñas.

La movilización a Ezeiza, el 20 de junio de 1973 para recibir a Perón después de 18 años de exilio fue el acto político mas grande de nuestra historia. Creo, solo equiparado o superado por lo que se vio en la Richieri el 20 de diciembre del 2022 en el recibimiento a la Selección Nacional.

Es cierto, que las columnas de la JP Regionales con carteles de FAR y Montoneros eran las más numerosas de la movilización. Pero, como bien cuenta Carlos Flaskamp, por entonces miembro de la conducción de las FAR de La Plata: “Estaba claro que para Ezeiza el convocante era Perón. La gente se movilizaba para ir a ver a su líder. Lo que nosotros aportábamos eran la organización y el esfuerzo militante para hacer llegar la gente hasta el lugar del encuentro. Pero, en los carteles que portaban nuestros activistas se hablaba poco de Perón y mucho de FAR y Montoneros”.

Las columnas de JP, lograron llegar y colocar sus carteles bien frente al palco, eso se puede observar en las fotos panorámicas de la Richieri. Y, durante los incidentes nunca hubo disparos desde el palco hacia la multitud que estaba frente al palco. Eso hubiese producido un desbande y estampida, como las que hemos visto en La Meca, que se cobraron miles de vidas. Quienes estábamos frente al palco, sentíamos el silbido de balas, que en realidad eran los disparos (de armas cortas) realizados desde atrás el palco, que pasaban por arriba y llegaban casi sin fuerza al otro lado.

La organización había previsto (como hoy día se hace en cualquier acto) una zona de acceso para la comitiva de Perón detrás del palco. El tramo de Richieri que va desde el aeropuerto hasta el rulo de la ruta a Cañuelas. Esa zona detrás del palco debía estar libre de publico. Una parte de la columna de JP Montoneros que venía desde el sur, optó por pasar por detrás del palco para ir a ubicarse del otro lado. Pero al intentar pasar chocaron con los miembros de la custodia del palco. Primero fueron empujones y cadenazos, hasta que alguien hizo el primer disparo que desató el caos.

Carlos Flaskamp relata que la cabeza de la columna sur, pudo ubicarse muy cerca del palco, en el sector derecho. Pero, la parte de atrás de la columna que no había podido acercarse hizo un giro por detrás del palco para intentar ubicarse en la izquierda. “Este movimiento parece haber sido mal interpretado por la custodia que supuso que la columna Sur se aproximaba al palco con intención de tomarlo por asalto y abrió fuego. Para nosotros que estábamos ubicados adelante y a la derecha del palco(…)los de la custodia aparecían haciendo fuego en dirección contraria. Por lo tanto(…)optamos por permanecer en nuestra posición convencidos que nuestra columna era ajena a los enfrentamientos.”

La comisión organizadora del acto había dispuesto que la custodia del palco estuviese a cargo de militantes, excluyendo a las policías federal y provincial. El jefe operativo era el ex- tte. coronel Jorge Osinde y el ex-capitán Ciro Ahumada. Tenían presencia en el palco varios militares y gendarmes retirados muchos de ellos vinculados al COR (Centro de Operaciones de la Resistencia) dirigidos por el general Miguel Angel Iñiguez, de destacada actuación en los años de la Resistencia Peronista. Se habían sumado militantes pertenecientes al Comando de Organización (CdO), Concentracion Nacional Universitaria (CNU) Juventud Sindical Peronista (JSP), la JPRA y otros grupos menores. Muchos de ellos estaban armados con escopetas Ithaca y ametralladoras.


Por el lado de la JP Montoneros Mario Firmenich dirá a Felipe Pigna: “Fuimos con armas cortas. No hubo ninguna directiva de ir armado... es que normalmente la gente iba armada. El activismo iba armado, el nuestro, el del Comando de Organización, cualquiera. En este sentido, en Ezeiza debió haber muchísima gente armada, pero en proporción poquísima: para dos millones de personas habrá habido 5 mil armados.”


El ex-jefe militar de las FAP de Taco Ralo Nestor Verdinelli recuerda: “Nuestros compañeros, como nosotros mismos que íbamos con la columna FAP de Capital, llevábamos armas cortas. Por si era necesario organizar una defensa. Se suele decir que también los montos llevaban nada más que armas cortas. Lo que no es cierto: en la columna Sur iban compañeros montoneros armados con metralletas y fusiles FAL.”

El ex militante montonero Oscar Balestieri dice: “En los hechos, la indicación fue ir a Ezeiza con armamento liviano. En el grupo que voy, seis u ocho compañeros llevábamos pistolas 22. Sin embargo, Quique Padilla iba en un ómnibus con una ametralladora Madsen pesada que nunca llegó a Ezeiza porque no la podía ni sacar; estaba montada en la parte de atrás de un ómnibus y solo paseó” .

Cinco mil militantes de la JP armados “con cortas” tropezando con 300 pesados del palco, equipados con armas largas era un cóctel explosivo que cualquier chispa podía hacer volar por los aires. La cifra oficial de 13 muertos, es un resultado “milagroso” en un espacio donde había dos millones de personas.

Es difícil saber quien disparó el primer tiro y casi que no es trascendente. Cuando hay en un sitio tanta gente armada, lo mas posible es que ante la sola explosión de un globo, la mayoría saque sus armas y comiencen los disparos. Esto fue lo que sucedió en Ezeiza. Enfrentamientos entre grupos rivales, incluso entre ellos mismos, puesto que la confusión fue tan grande que nadie distinguía cual era su bando.

Prueba de la confusión que reinaba, es la famosa foto del joven izado de los pelos al palco. En 2010 una investigación del profesor Enrique Arrosagaray de Avellaneda, develó su identidad. Su nombre es Jose Rincón era militante de la JPRA, había ido en la columna de Herminio Iglesias. Con él, subieron también a Leonardo Torrilla, quien logra que lo reconozcan como parte de los mismos custodios del palco, y finalmente liberan a ambos.

El mismo caso es el de los ocho detenidos y golpeados en el hotel de Ezeiza: Dardo José González, Víctor Daniel Mendoza, Luis Ernesto Pellizzón, José Britos, Juan Carlos Duarte, Alberto Formigo, Juan José Pedrazza, y José Almada. A quienes salvó la oportuna y valiente intervención de Leonardo Fabio. Ninguno de los ocho pertenecían a la JP Montoneros, sino a distintos sindicatos y sectores de la ortodoxia peronista.

Los muertos de ambos bandos.

La JP y Montoneros, a través de sus comunicados y su revista El Descamisado, reconocen dos muertos de su sector, Horacio “Beto” Simona, combatiente montonero y Antonio Quispe,combatiente de las FAR. Horacio Verbitsky en su investigación, menciona 13 muertos y 400 heridos, nombrando como muertos de la JP, además de Quispe y Simona, a Hugo Oscar Lanvers de la UES. Hay un cuarto: Raul Obregozo que era militante de la JP La Plata.

De la custodia del palco las víctimas fatales fueron tres: el capitán RE del ejército Máximo Chavarri , y los militantes del Comando de Organización (C.d.O): Rogelio Cuesta y Carlos Dominguez .

En el listado emitido por Salud Pública figuran otros fallecidos, que seguramente fueron asistentes al acto que no tenían una militancia activa en algún grupo: Antonio Aquino, Pedro Lorenzo López, Manuel Segundo Calabrese y Hugo Sergio Larramendia.

Si los muertos fueron cuatro de un bando y tres del otro, esta claro que hubo enfrentamiento y disparos de ambos lados. Luego puede alegarse que el grupo del palco tenía mayor poder de fuego, pero los cinco mil militantes de JP Montoneros provistos de armas cortas (y algunas largas) no es que llevaban armas para un desfile. Cortas o largas ambas armas, disparan y matan.

Por eso insisto en afirmar que el titulo de “masacre” es absolutamente exagerado y tiene el claro sentido político de fundamentar un relato de victimización. Masacre fue la del 16 de junio de 1955, cuando el bombardeo sobre Plaza de Mayo dejo 309 muertos.

Un dato llamativo de como se modificará el relato, es que el comunicado de FAR-Montoneros sobre los hechos de Ezeiza, emitido el 26 de junio, dice: “los principales responsables de esta traición histórica son el Tte. Coronel (RE) Jorge Osinde, Alberto Brito Lima y Norma Kennedy.” Pero, no esta mencionado José Rucci, quien además, no estuvo en Ezeiza, porque venía con otros dirigentes en el avión que traía de regreso al General Perón.

El relato que dura hasta nuestros días.

Horacio Verbitsky publica su libro Ezeiza recién en 1985. Mas allá de la profusión de información que contiene, algunas verificables y otras no; a mi juicio, no es el detalle de los hechos lo mas importante, sino su prologo, donde hace el análisis político y sienta los paradigmas del relato montonero, que luego sera repetido por los difusores del mismo pensamiento.

Dice Verbitsky: “Lo sucedido en Ezeiza el 20 de junio se resume en una frase del discurso pronunciado por Perón la noche del 21. “Somos lo que dicen las veinte verdades justicialistas y nada mas que eso”. En ellas no cabía el programa socializante que el peronismo se dio en la oposición (…) El hombre viejo y enfermo que descendió en la base militar de Morón no podía salvar ese abismo, conciliar tendencias antagónicas que se mataban en su nombre (…) y avalo a la derecha del Movimiento” .

Aquí aparece la remanida acusación a Perón de “traidor” al “programa socializante” que si tenían FAR y Montoneros, pero que nunca estuvo expresado en la doctrina peronista.

Unos meses después de Ezeiza el jefe de Verbitsky, Mario Firmenich en su ya famosa “Charla a los frentes” publicada por Rodolfo Baschetti dirá:

“Hay que tener claro que es la ideología. Es un proyecto socio-económico-político que representa en forma cabal los intereses de una clase determinada. Resulta de ello que nuestra ideología es el socialismo, porque el socialismo es el estado que mejor representa los intereses de la clase obrera”.

“La ideología de Perón es contradictoria con nuestra ideología porque nosotros somos socialistas (…)para nosotros la Comunidad Organizada, la alianza de clases es un proceso de transición al socialismo”.


“La conducción estratégica para Perón (…) es unipersonal, es el conductor y los cuadros auxiliares. Eso es contradictorio con un proyecto de vanguardia, en donde la conducción la ejerce una organización, no un hombre, no hay conductor. A partir de allí, del desarrollo de nuestro proyecto, y de nuestra intención tal vez “desmedida”, de ser conducción estratégica, surgen confrontaciones o competencias de conducción. (…) Perón sabe que nuestra posición ideológica no es la misma que la de él, y de ahí que tiene una contradicción que vaya a saber como la resolverá.”

Sesenta días antes de esta charla, Montoneros había “ajusticiado” al Secretario General de la CGT José Ignacio Rucci.

Dos personalidades insospechables de pertenecer a la derecha, años después afirmaron en sendos reportajes:

El ex Secretario de DDHH, Eduardo Luis Duhalde afirmó: “No tengo dudas de que a Rucci lo mataron los Montoneros y FAR, que acababan de fusionarse. Lo hicieron con un propósito múltiple: en su delirio habían acuñado la teoría de que había que negociar con Perón, “apretandolo con un muerto sobre la mesa”. Al mismo tiempo buscaban congraciarse con Lorenzo Miguel (…) y ajustar cuentas con Rucci. (…) Ni el secretario de la UOM vio con simpatía este crimen, ni a Perón lo “apretaron” sino que se enfureció realmente”.

El ex montonero y poeta Juan Gelman, fue mas crudo: “Lo de Rucci no se hizo para despertar la conciencia de la clase obrera; se hizo en la concepción de tirarle un cadáver a Perón sobre la mesa para que equilibrase su juego político entre la derecha y la izquierda. Cuando se produce lo de Rucci en septiembre de 1973 y lo de Mor Roig después, hay gente de distinta procedencia que no esta de acuerdo. Como conclusión, lo de Rucci iba a cercenar el apoyo de la clase obrera y lo de Mor Roig los apoyos de la clase media”.

Pero claro, esta definición de acto cuasi mafioso del asesinato de Rucci, no cabía en el relato de héroes-victimas y traidores. Entonces tuvieron que hacerlo encajar, en que Rucci, había sido el ideólogo y principal responsable de la “masacre de Ezeiza” , razón por la cual la “justicia popular” representada por Quieto y Firmenich deliberó y lo condenó a recibir 23 balazos por la espalda.

Como dice Todorov: “la memoria, como tal, es forzosamente una selección: algunos rasgos del suceso serán conservados, otros inmediata o progresivamente marginados, y luego olvidados.”

El relato de victimización de montoneros en la etapa 73-76, requiere magnificar los hechos de Ezeiza, en los cuales – sin dudas - fueron una parte de las victimas; y ocultar deliberadamente otros hechos en los que actuaron como implacables victimarios, como fue el asesinato de Jose Ignacio Rucci.

Aldo Duzdevich (*) El columnista es autor de La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón y Salvados por Francisco.

Publicado en Diario "La Mañana del Neuquén".

Domingo 25 de junio del 2023.

https://www.lmneuquen.com/los-incidentes-ezeiza-que-fueron-manipulados-justificar-el-asesinato-jose-ignacio-rucci-n1035007

lunes, febrero 13, 2023

José Ignacio Rucci - Debate Televisivo Rucci - Tosco (13/02/1973).


JOSÉ IGNACIO RUCCI

- ¿El Peronismo plantea la lucha de clases?
.
Rucci: Plantea la unidad de los sectores... no plantea la lucha de clases. Bien lo ha dicho el General Perón cuando estuvo acá. Esto no es una cuestión de partidos politicos sino que es una cuestión programática nacional en la cual tienen participación todos los que esten dentro de esta filosofía en lo que respecta a Socialismo. El Peronismo no es un movimiento estático. Evoluciona, y dentro de esta evolución da lugar a un proceso que va a terminar en el Socialismo Nacional.

- ¿Puede definirlo?

Rucci: El Socialismo tiene, en distintos paises del mundo, diversos matices. El Socialismo que yo planteo es de una integración de una sociedad donde, por sobre grupos o sectores, prive el respeto a la dignidad y priven también los fundamentos en que esta basada nuestra sociedad."

José Ignacio Rucci - Debate Televisivo Rucci - Tosco (13/02/1973).


Visto en Facebook. Sitio: Tercera Posición Argentina.

domingo, enero 22, 2023

El día que los diputados de Montoneros quisieron interpelar a Perón.


Fue un día como hoy, pero en 1974. Los legisladores manifestaron su disconformidad con el proyecto de modificación del Código Penal. Analizamos el antes y después de ese encuentro.

Por Aldo Duzdevich.

El 22 de enero de 1974, el presidente Juan Domingo Perón recibe en la Quinta de Olivos a un grupo de diputados pertenecientes a la “Tendencia Revolucionaria” que quieren manifestar su disconformidad con el proyecto de modificación del Código Penal.

Para poder entender que sucedió y no quedarnos con la “foto” del momento hay que revisar el antes y después del evento para darle su justo contexto.

Comencemos por recordar que Perón había propiciado que los jóvenes de la “Tendencia Revolucionaria” mayoritariamente referenciados con FAR y Montoneros tengan su cuota de poder en el nuevo gobierno. Los gobernadores de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, San Luis, Santa Cruz y Formosa eran hombres con distintos niveles de acuerdos con el sector; el Ministerio del Interior, el Ministerio de Educación , y varias universidades nacionales estaban en manos de la Tendencia.

Pero, el proyecto de la cúpula de FAR y Montoneros nunca terminó de coincidir con el que Peron había concebido para esa etapa. En mi nota “El día que Firmenich propuso reemplazar a Peron” expuse detalladamente esas diferencias. En noviembre del 73 Firmenich expresó ante los cuadros medios de Montoneros que: “La contradicción con Perón es insalvable. La solución ideal sería que Perón optara por admitir que la historia va más allá de su proyecto ideológico y que nosotros somos los hijos objetivos del Movimiento Justicialista; y que entonces resignara su proyecto ideológico adecuándose a esa realidad. Perón sabe que nuestra posición ideológica no es la misma que la de él, y de ahí que tiene una contradicción que vaya a saber como la resolverá.”

Perón, mantuvo hasta el día de su muerte, la “teoría del vaso de agua” que comentó su amigo y colaborador Jorge Antonio: “Yo le dije: “General, cuando usted vuelva al país estos muchachos van a querer mandar”. Y él me dijo: “Cuando lleguemos a la Argentina, Jorge -que vamos a llegar, no tenga dudas- si estos muchachos se ponen duros, yo voy a tomar un vaso de agua, micrófono, les hablaré y les diré que se vayan a su casa tranquilos y me dejen gobernar. Y quédese tranquilo que van a cumplir”.

El día 6 de Septiembre de 1973 Perón se reunió a solas durante dos horas con Quieto y Firmenich, y les encargo organizar una reunión publica con todos los grupos de JP que se realizó el día 8. Aunque en términos públicos la relación parecía estar encaminada, unos días después, el 25 de septiembre Montoneros asesinó al secretario general de la CGT Jose Ignacio Rucci.

Según el ex-dirigente montonero Juan Gelman: “Lo de Rucci no se hizo para despertar la conciencia de la clase obrera; se hizo en la concepción de tirarle un cadáver a Perón sobre la mesa para que equilibrase su juego político entre la derecha y la izquierda.” Según esta descripción de Gelman, a partir de ese momento la relación de Montoneros con Peron tomo un tinte cuasi mafioso. Porque “tirar un cadáver para sentarse a negociar” es una practica común de la mafia. Sin embargo, Perón los siguió recibiendo en publico y en privado. Según testimonia quien hacía de chofer de la conducción, “después de lo de Rucci, yo lleve dos veces a Quieto y Firmenich a Olivos a hablar con Perón”.

Mientras tanto el Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP) había manifestado desde la asunción de Campora su decisión de continuar la lucha armada contra el gobierno constitucional. El ERP se había beneficiado de la liberación de todos sus presos el 25 de mayo (que volvieron el mismo día a tomar las armas) y la derogación de todas las leyes represivas.

El 23 de Septiembre Perón es elegido Presidente por el 62% de los votos. El ERP había llamado a la abstención, decía el “Estrella Roja”: “Las masas, faltas de entusiasmo y en medio de una gran indiferencia, tendrán que participar de una elección donde no se plantea ninguna opción valedera”. Los siete millones trescientos mil votos peronistas no parecieron reflejar la “gran indiferencia y falta entusiasmo” pronosticada por el ERP.

Según su órgano de prensa “Estrella Roja”, de julio a diciembre de 1973, habían realizado 185 acciones militares, en promedio una por día. La mayoría actos de propaganda armada, pero también la toma de Sanidad Militar, el “ajusticiamiento” de cinco oficiales de policía, bombas, ametrallamientos a empresas, y secuestros.

Al 15 de enero de 1974, se encontraban secuestrados: Victor Samuelsom de la ESSO; Yves Boisset de Peugeot; Charles Heynes Ejecutivo norteamericano; Osmar Cardozo industrial del Calzado; el armero De Bonis; el Coronel Florencio Crespo; José Ludvick de la fabrica Schcolnik; el Gerente de Pepsi Cola, Douglas Roberts; Charles Hayes, de la firma Mckee Tecsa; Nyborg Andersen del Banco de Londres y Francisco Ventura, empresario pesquero.

En este clima Perón envió al Congreso un proyecto de reforma del Código Penal. Se modificaban las penas de algunos delitos, por ejemplo: el secuestro: la pena de 3 a 10 años pasaba a ser de 5 a 15; la asociación ilícita: de 1 a 3 años pasaba de 3 a 10 años (actualmente el Art 210 bis la fija en 10 a 20 años) la fabricación de explosivos: de 6 meses a 3 años, pasaba a 3 a 6 años. Para una comparación podemos agregar que en 1974, el Código Penal de Cuba, imponía para estos mismos delitos, penas de 10 a 20 años y según la gravedad hasta la pena de muerte.

El ERP, amenazó por carta a los diputados nacionales: “El ERP previene a los señores Legisladores que se atrevan a votar esta bárbara y feroz ley, que cometerán un gran crimen contra el pueblo, que los colocaran dentro de las filas de los enemigos del pueblo y, que por lo tanto, se los considerara reos de la justicia popular”.

La revista El Descamisado (de Montoneros) titulaba en tapa: “Si los diputados votan las leyes represivas votaran: Leña para el Pueblo”. Adentro se complementaba con una “carta de lectores” que advertía a los diputados:“Si votan a favor, recuerden que Vds también ya habrán comenzado a tener las manos tintas en sangre de patriotas. Y cuando se hable de sus hijos se dirá “es hijo o nieto, de fulano, que puso su voto para que nos repriman” y veinte generaciones de sus descendientes no alcanzaran para borrar el estigma de la infamia.”

Los Diputados Nacionales de la JP, cumpliendo órdenes de la cúpula montonera, se opusieron a la sanción de la ley y el día 2 de enero, hicieron fracasar el intento de tratarlo sobre tablas, al no dar quórum. El 7 de enero los Ministros LLambi y Robledo y el Jefe de Policía Iñiguez, se acercaron al Congreso para dar explicaciones de la ley. El día 9 de enero, radicales y manriquistas, junto a los diputados de la JP no dieron quórum para una nueva sesión. El día 10 se discutió y votó en el Bloque . A partir de esto, los legisladores piden hablar con Perón, quien aceptó recibirlos el martes 22.

Como si le faltaran argumentos al gobierno, en la noche del sábado 19 de enero, 100 guerrilleros del ERP al mando de Gorriaran Merlo, intentaron tomar la Guarnición Militar de Azul. En las acciones mataron al Coronel Gay, su mujer Hilda Caseaux y al conscripto Daniel Gonzalez. Tres oficiales resultaron heridos y el Coronel Jorge Ibarzabal secuestrado. Del lado del ERP, dos guerrilleros fueron heridos, Carrara y Altera. Otros dos, Antelo y Roldan, fueron denunciados como desaparecidos. La magnitud de la acción guerrillera, el saldo en muertos y heridos, y en especial la muerte de la mujer del Coronel Gay, produjeron una enorme conmoción nacional. Hubo una reacción de condena de todos los sectores políticos nacionales contra la acción guerrillera.

Por ejemplo el padre Carlos Mugica, declaró : “Este episodio sirvió para clarificar las aguas. Para distinguir entre la revolución autentica protagonizada por el pueblo, y la aventura pretendidamente revolucionaria, elitista (…) El socialismo dogmático peca de cientificismo. Es aristocratizante: desconfía del pueblo de la capacidad popular. Lo menosprecia.” Ante la pregunta si estas opiniones no lo alejaban mas de la Tendencia Revolucionaria, Mugica respondió: “No es cierto que los curas del Tercer Mundo se alejen de la Tendencia. La formula correcta es que la Tendencia se ha alejado del Pueblo y del General Perón”.

Según dirá tiempo después, el jefe del ERP “Roby” Santucho, uno de los objetivos de la toma del cuartel de Azul era “acelerar las contradicciones entre Montoneros y Peron,” para lograr que Montoneros se sumara a la estrategia de confrontación abierta que venía desarrollando el ERP; objetivo que van a conseguir pocos meses después cuando Montoneros pase a la clandestinidad y actúe en la misma dirección que el ERP.


Perón, atado a su concepto “dentro de la ley todo, fuera de la ley nada”, pretendió dar una señal aprobando modificaciones al Código Penal, que sabía, no iba a ser el remedio mágico, pero estaba convencido de dar la pelea dentro el marco del Estado de Derecho.

Como su tolerancia era casi infinita, se dispuso a escuchar las quejas de un grupo de diputados respecto al proyecto. Pero, como ya estaba prevenido de las picardías y dobles discursos, montó un escenario con las cámaras de televisión para que el pueblo pudiese escuchar y hacerse su propia opinión. Los Diputados presentes fueron: Armando Croatto, Santiago Díaz Ortiz, Diego Muñiz Barreto, Nicolás Giménez, Jorge Glellel, Anibal Iturrieta, Carlos Kunkel, Juan Ramirez, Enrique Sversek, Juana Romero, Roberto Vidaña y Rodolfo Vittar.

Perón. – “Muy bien, señores, ustedes pidieron hablar conmigo. Los escucho. De qué se trata.”

Los voceros fueron Santiago Díaz Ortiz y Rodolfo Vittar. Puestos ante las cámaras en la situación de tener que confrontar públicamente a Perón, hicieron un discurso reiterativo y confuso. Mencionaron varias veces “queríamos escucharlo a Vd”, “no nos oponemos a la ley”; “solo teníamos necesidad de conversarlo”; “expresar alguna dudas”; “somos soldados del movimiento”; “nuestro aporte no es oponerse”; “coincidimos totalmente con Vd.”; etc, etc.

Perón, soportó con paciencia oriental cerca de una hora de dialogo, y les dijo básicamente dos cosas:

“Este asunto lo deben discutir dentro del Bloque. Discutirlo hasta que la mayoría lo decida. Una vez resuelto por éste, no hay más remedio que acatarlo. Para esos se hacen los bloques: para que sea la mayoría la que decida. Y si la mayoría dispone, hay que aceptar o irse. No hay otro término medio. (...)“Nadie está obligado a permanecer en una fracción política. El que no está contento, se va. Quien esté en otra tendencia diferente de la peronista, lo que debe hacer es irse. En ese aspecto hemos sido muy tolerantes con todo el mundo. Lo que no es lícito, diría, es estar defendiendo otras causas y usar la camiseta peronista.”

El General estaba recibiendo y conversando con los diputados que respondían a Quieto y Firmenich. Los mismos que lo condenaban y cuestionaban en sus documentos internos y públicos. Los que le habían “tirado el cadáver de Rucci para apretarlo”. Los que desde la tapa de Noticias y El Descamisado gritaban contra la “Ley Represiva”. Perón, tenía mas de un motivo para tratarlos de hipócritas y mentirosos y echarlos a patadas, pero… El Viejo era un Líder que sabia sobreponerse a la pasión y por eso seguía obstinadamente con su teoría de charla, micrófono y vaso de agua.


En ese intento por convencerlos, que algunos escucharon y cambiaron de opinión, Perón fundamentó acabadamente porqué estaba pidiendo que voten las reformas al Código Penal.

Peron: “Desde hace 7 meses estamos diciendo que queremos la paz, y estos señores, en 7 meses, no se han dado cuenta que están fuera de lugar.” ¿Y le parece que hemos esperado poco, con todo lo que ha pasado en estos siete meses de gobierno popular y plebiscitario, donde todos esos señores de las organizaciones terroristas se largan a la calle, culminando en este episodio, atacando a un regimiento?” “Estamos afrontando una responsabilidad que nos ha dado plesbicitariamente el pueblo argentino. Nosotros no somos dictadores de golpes de Estado. No nos han pegado con saliva.”“¿Y nos vamos a dejar matar? Lo mataron al secretario general de la Confederación General del Trabajo, están asesinando alevosamente y nosotros con los brazos cruzados, porque no tenemos ley para reprimirlos”. “Para nosotros es un problema bien claro. Queremos seguir actuando dentro de la ley y para no salir de ella necesitamos que la ley sea tan fuerte como para impedir esos males.”

Finalizó el dialogo Rodolfo Vittar diciendo: “queremos señalarle y ratificarle que estamos totalmente junto a Vd. como integrantes del movimiento peronista y junto al pueblo”.

Tras la reunión ocho diputados: Rodolfo Vittar, Roberto Vidaña, Aníbal Iturrieta, Armando Croatto, Carlos Kunkel, Santiago Díaz Ortiz, Diego Muñiz Barreto y Jorge Glellel, renunciaron a sus bancas.

Uno de los no renunciantes el diputado Nicolás Giménez recuerda: “tras el encuentro con Perón los participantes nos reunimos en las oficinas de Callao con Mario Firmenich. La reunión fue muy dura. Había dos posiciones muy claras: la de romper totalmente con Perón renunciando a las bancas de diputados, propuesta por Firmenich; y otra de quedarse para pelear desde adentro. La reunión se rompió, hubo todo tipo de amenazas. Al día siguiente aquellos a favor de romper relaciones con Perón presentaron su renuncia.” “Los que nos quedamos, fuimos el “Carancho” Juan Manuel Ramírez, Roberto Bustos, Enrique Sverseck, Juana Romero, Nilda Garre y yo. Después de esa reunión entendimos que nos encontrábamos entre dos fuegos: por un lado la derecha y por el otro los "muchachos".

Peron volvió a recibir varias veces mas a distintos dirigentes de JP-Montoneros incluso el día antes del 1º de mayo por la organización del acto. Y, hasta el mismo día de su fallecimiento, siguió teniendo líneas de acercamiento con la Tendencia para tratar de contenerlos, sino a todos, a la mayor cantidad posible de cuadros.

Araceli Bellotta reprodujo un diálogo con Abal Medina, del año 2006, : "Después del discurso del 12 de junio de 1974 –sostuvo– el General me pidió si podía hacer un puente con los Montoneros. El le había tomado idea a Firmenich, pero quería hablar con Norma Arrostito y con Fernando Vaca Narvaja. Esto no fue posible porque la salud del General se quebró. Perón siempre quiso mantener la unidad, a pesar de la indignación que le había causado que el 1° de Mayo le hubieran insultado a su mujer”.

Dante Gullo contó que para el 1º de Julio, día que fallece el General Perón, tenia pactada una reunión con el Dr. Balbín a la que habría de asistir Firmenich para establecer un canal de dialogo y acercamiento con Perón. Agrega que a esa fecha él ya tenía abiertas cinco líneas de acercamientos: la de Balbín, la de Duillo Brunello, la de Solano Lima, la del Coronel Damasco y la del jefe de la custodia de Perón, el croata Milo Bojetic.

Sin embargo quienes cuentan el relato montonero de la historia siguen denostando la figura del tercer Perón, poniéndose en el lugar de victimas, diciendo que Perón los traicionó, que los echó de la plaza, etc.. Todo para justificar el gravisimo error político de confrontar con Peron y alzarse en armas contra el gobierno popular.

Aldo Duzdevich.(*) El columnista es autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Peron.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Imágenes: La Mañana del Neuquén.

Domingo 22 de enero del 2023.

https://www.lmneuquen.com/el-dia-que-los-diputados-montoneros-quisieron-interpelar-peron-n987289

domingo, diciembre 11, 2022

El día que Firmenich propuso reemplazar a Perón.


Perón decía que la soberbia era el peor defecto de un político. Y soberbia, combinada con uso de la violencia, podía derivar en tragedia. El Perón que no escuchamos tercera parte. 

Por Aldo Duzdevich.

“Hace poco, Mariano Grondona en un artículo dijo que los jóvenes peronistas recién se estaban haciendo peronistas ahora, porque recién estaban conociendo a Perón…cosa que es objetivamente cierta …con Perón teníamos una serie de coincidencias en la época de la Resistencia…Hoy Perón está aquí, Perón es Perón y no lo que nosotros queremos”(...) hay que profundizar su pensamiento, cosa que en rigor generalmente no conocemos (…) está escrito en una cantidad de libros, discursos, cartas(…)incluso un libro que la mayoría de nosotros no ha leído: 'La Comunidad Organizada' que fija el pensamiento filosófico de Perón, es la ideología de Perón”, así arrancaba Mario Firmenich su charla a fines de 1973, frente una seleccionada audiencia de cuadros medios de la organización Montoneros.

Abal Medina en su reciente libro 'Conocer a Perón' (que recomiendo leer ) habla de esta charla del jefe montonero. Abal cuenta una de sus reuniones con Peron : “Mire lo que esta diciendo este Firmenich, que ahora se las da de intelectual. Lo conocí hace pocos meses y ya casi me esta tratando de enemigo en reuniones que tiene por allí” . Y me dio un largo papel que mas tarde Perdía reconoció como autentico y que formulaba criticas fuertes al General. (…) En una entrevista con la revista Noticias el 21 de febrero del 2004 Mario Firmenich dijo : “En septiembre de 1973 yo di charlas a los frentes, una de las cuales se desgrabo y se distribuyo. Yo plantee los ejes de las contradicciones que teníamos con Perón . A raíz de ello Perón citó a Abal Medina y le dijo “Lea Vd esto me están tratando a mi como enemigo”. Hasta aquí el relato del libro “Conocer a Perón.”

Este es un texto que ningún historiador y/o interesado en los 70 debe obviar leer, porque es el nudo central de la confrontación de Montoneros con Perón, que recién se hará publica, varios meses después cuando el 1 de Mayo abandonen el acto de la plaza de mayo.

Montoneros mantenía un doble discurso. En su revista publica El Descamisado juraba lealtad incondicional a Perón. Pero en sus documentos internos reservados a los miembros “encuadrados”, es decir quienes efectivamente pertenecían a la “orga” , decían lo contrario. Incluso al final de la charla, en las preguntas, el mismo Firmenich explicaba como manejarse con ese doble discurso ante los militantes de base.

Este texto estuvo perdido por muchos años. Pero quien lo rescató y publicó en el historiador Roberto Baschetti, en su compilación 'Documentos 1973-1976 Volumen I'. La seriedad profesional y ubicación politica de Baschetti, da fe de la veracidad y textualidad del documento.

Firmenich había convocado a los “responsables” de los frentes UES, JUP, JP, JTP “encuadrados” en la organización para explicar el nuevo documento de linea política, posterior a la fusión FAR-Montoneros, que los militantes bautizaron como “el Mamotreto” por lo denso de su texto.


Del pensamiento “mágico” al método dialéctico marxista.

En la introducción Firmenich explica que es necesario reemplazar lo que él llama “pensamiento mágico”, por un pensamiento “racional y científico”. A su juicio, lo científico consiste en adoptar el método de análisis dialéctico del marxismo-leninismo.

“Debemos hacer una autocrítica del pensamiento político que hemos tenido desde el 25 de mayo en adelante (…) el pensamiento que hemos desarrollado es un poco mágico (…) Este pensamiento mágico lo podemos caracterizar como una especie de infantilismo político es decir un pensamiento no maduro que produce a su vez picos de nuestra reacción picos exitismo y de derrotismo.”

“Es decir que nuestros picos exitismo y derrotismo solo tienen explicación en un pensamiento infantil desde el punto de vista político (…) .lo interesante es ver que tenemos que cambiar nuestro modo de analizar la realidad”.

“Perón, tiende a un pensamiento reformista, evolucionista, y no posibilita, no dota, de un pensamiento suficientemente riguroso para que se pueda analizar la realidad sin el pensamiento “mágico”. “El proceso revolucionario requiere de un Frente de Liberación…hay que distinguir lo que es la clase obrera, de la clase obrera industrial; existe la burguesía, que tiene distintos estratos, pequeña burguesía, mediana burguesía, gran burguesía, existe la oligarquía, el imperialismo y los monopolios… Esto es un poco la contrapartida del pensamiento mágico”.

“La ideología de Peron es contradictoria con nuestra ideología porque nosotros somos socialistas”.

“La tercera posición es ideológica que esta equidistante entre el demo liberalismo capitalista y el socialismo internacional marxista, eso es la tercera posición. Eso se expresa a través de un estado que sea económicamente libre y políticamente soberano,(…)donde impere la justicia social garantizada por un estado fuerte; un estado poderoso que estatiza una serie de resortes de la economía, que la planifica de tal modo de recortarle la expansión al capital; es decir humanizar el capital(…)y constituir un estado en el que participen organizadamente los distintos sectores sociales(…) eso es el Justicialismo.(…)En rigor lo que Perón define como socialismo nacional es el Justicialismo.”

Aún hoy en el 2022 esta definición del Justicialismo resulta acertada y revolucionaria; pero no era ideología adoptada por Montoneros.

Sigue diciendo Firmenich: “Hay que tener claro que es la ideología. Es un proyecto socio-económico-político que representa en forma cabal los intereses de una clase determinada. Resulta de ello que nuestra ideología es el socialismo, porque el socialismo es el estado que mejor representa los intereses de la clase obrera”.

“La ideología de Peron es contradictoria con nuestra ideología porque nosotros somos socialistas (…)para nosotros la Comunidad Organizada, la alianza de clases es un proceso de transición al socialismo. Estas contradicciones nosotros las hemos descubierto hace muy poco y creemos que Perón también las ha descubierto hace muy poco”.

“La contradicción con Perón es insalvable.”

Firmenich era consciente de la sensación de deslealtad retroactiva que podría desparramarse hacia dentro y hacia fuera de la organización y es cuidadoso cuando dice “Estas contradicciones nosotros las hemos descubierto hace muy poco y creemos que Perón también las ha descubierto hace muy poco”.

Sin embargo, las diferencias con Perón no eran nuevas ni tampoco el método de análisis marxista. Lo único novedoso era la coyuntura, el momento, ahora sí, era oportuno para decirlo. Concluye este pasaje de su discurso dejando la pelota del lado del General.

“La contradicción con Perón es insalvable. Su solución ideal seria que Perón optara por admitir que la historia va mas allá de su proyecto ideológico y que nosotros somos los hijos objetivos del Movimiento Justicialista; y que entonces resignara su proyecto ideológico adecuándose a esa realidad.”

“Perón sabe que nuestra posición ideológica no es la misma que la de él, y de ahí que tiene una contradicción que vaya a saber como la resolverá.”

“Nuestra intención tal vez “desmedida”, de ser conducción estratégica”.

“Existe otra contradicción que deviene de la concepción de la conducción. La conducción estratégica para Perón (…).es unipersonal, es el conductor y los cuadros auxiliares. Eso es contradictorio con un proyecto de vanguardia, en donde la conducción la ejerce una organización, no un hombre, no hay conductor. A partir de allí, del desarrollo de nuestro proyecto, y de nuestra intención tal vez “desmedida”, de ser conducción estratégica, surgen confrontaciones o competencias de conducción.”

En esta frase claramente Firmenich sinceraba la propuesta de Montoneros de disputarle la conducción del peronismo a Perón en vida. El concepto de vanguardia revolucionaria, es un concepto marxista. Se trata del partido revolucionario que conduce las masas obreras en su lucha por el socialismo. Obviamente Firmenich entendía que Montoneros era esa vanguardia revolucionaria.

¿Como se lo explicamos a la gente?

Alguien preocupado por “como se lo explicamos a la gente” preguntó: “El problema que yo veo es como se les baja esto a los compañeros, porque si les bajamos lo del problema ideológico se pueden generar muchas confusiones” . Otro expreso: “La dificultad frente a todo esto se presenta ante las explicitaciones publicas de esta política. Y los compañeros cuando se pongan ante un micrófono y le pregunten que piensan de Perón, se van a ver en figurillas(…) esta es la contradicción entre lo que se asume para adentro y lo que se asume para afuera”.

Firmenich responde: “A uno le podrás tal vez explicar todo, a otro le tendrás que explicar de a poco. Le tenes que explicar porque vos estas en desacuerdo con Perón en algunas cosas y sin embargo seguís siendo peronista (…) Tenes que distinguir los distintos niveles de conciencia de los compañeros (…) a los que comiencen con desviaciones “alternativistas” les va a ser mas fácil de comprender…. Y al que manifieste tendencias al movimientismo, seguramente les va a resultar mas difícil...”(…) Por ahora el punto primero de la explicación es esto: ¿quien es el conductor de este proceso? Perón.(…) entonces uno puede fundamentar su desacuerdo parcial y hacer la venia igual.

El día que Peron diga “estos tipos fulano y mengano, son unos infiltrados quiero que se vayan del Movimiento; ahí veremos que hacemos. Por ahora no se presenta esa situación.”

Matar a Rucci para una negociación.

Le preguntan a Firmenich por la muerte de Rucci. Lejos de desvincularse directamente del hecho, responde: “Toda vez que uno ataca a un enemigo, ese enemigo lo ataca mas violentamente a uno. Pero, si nosotros no avanzamos sobre la burocracia, renegamos de producir ese desplazamiento de sectores que distorsionan el Movimiento. Lo que pasa es que ese avance tiene límites que están determinados por el poder objetivo que tienen ellos y que tenemos nosotros, y por la decisión de Perón. (…) Y allí hay que frenarse.

“En aquel momento hubo un error (…) nosotros pensábamos que Perón se iba a mover en el medio de estos dos factores de poder que competían entre si ( burocracia vs montoneros), y que iba a buscar una solución de estabilidad, una negociación entre ambos, congelando la situación. Pero ocurre que Perón, seguramente se dio cuenta antes que nosotros, de las diferencias ideológicas, entonces Perón no opto por eso. Yo no creo que haya sido por nuestra ofensiva que Perón no opto por eso”.

Las preguntas continúan y alguien lo consulta a Firmenich sobre qué tiene para negociar Montoneros con la burocracia sindical. El “Pepe” responde: “Ellos, por lo visto, parece que se sienten en condiciones de aplastarnos, por eso no aceptan la negociación. ¿Nosotros que le ofrecemos? Les ofrecemos un armisticio en donde le respetamos su poder. Eso se puede expresar en que nosotros no puteamos todos los días a Lorenzo Miguel, en que no lo matamos, en una serie de cosas. Ahora, ellos no están muy interesados en la negociación…”

La idea de una ofensiva como antesala de una tregua negociada se hace presente aquí en las propias palabras de Firmenich. Con este esquema puede interpretarse la ejecución de Rucci en dos sentidos: por un lado, como ofensiva previa a la negociación con Perón; por otro lado, como ofensiva previa a un “armisticio” con la burocracia, en este caso, Lorenzo Miguel, con quien parecería tener buen diálogo.

Construir poder militar.

Luego hace un análisis sobre la imposibilidad de acumular poder político militar en el marco del estado de derecho. Lógicamente mantener y acrecentar una organización militar, en el ámbito de una democracia, estaba fuera de la ley. Firmenich agregaba: “Entonces, como no es posible hacerlo dentro del sistema de partidos políticos” hay que “forzar la fractura para superar esta etapa.” Sin dejar muy claro el significado de “forzar la fractura”; que seria el de “acelerar las contradicciones”.

Luego define su política para con el ejército: “solamente se va a fracturar el ejercito si se ve obligado a un enfrentamiento prolongado, continuo, violento y con cierta duración con el pueblo.”.

“Ahora en el mediano plazo, del momento el de la fractura para adelante, hay que hacer un cálculo estratégico. Nosotros todo lo que podemos construir desde el punto de vista militar son fuerzas irregulares, y podemos incidir o tratar de incidir en una política tendiente a la división de las fuerzas armadas. Ahora, ahí hay que hacer un cálculo estratégico un guerrillero equivale como mínimo a 10 soldados regulares el país tiene 200.000 soldados regulares nosotros para equilibrar eso precisamos un mínimo de 20.000 hombres armados estamos lejos …. y una parte de las fuerzas armadas volcada a nuestro favor (…) Lograr esto en 6 meses es imposible lograrlo en un año y medio es más o menos posible lograrlo en dos años es posible.”

Un año después (septiembre de 1974) Montoneros pasó a la clandestinidad y le declaro la guerra al gobierno constitucional de Isabel Perón. Fueron encuadrando en la estructura militar gran cantidad de jóvenes, la mayoría, estudiantes secundarios y universitarios . Pero, contra las predicciones de Firmenich, en el momento del golpe , ni hubo 20 mil guerrilleros en armas, ni ejercito quebrado, ni acompañamiento popular detrás de la guerrilla. A fines de 1976, cuando ya habían sufrido mas de 3500 desapariciones y muertes, Firmenich y demás jefes, partían al exterior a seguir dirigiendo una supuesta guerra, que nunca existió.


El Perón que no escuchamos.

Tal vez en ese momento alguien recordaría aquella reunión del 8 de septiembre de 1973 en Gaspar Campos donde Perón les decía: “Algunos se apuran, y yo siempre digo, hay que andar con cuidado. Los otros días me encontré con unos muchachos y me dijeron por qué hay que hacer esto, hay que hacer lo otro, y entonces yo les dije: Si ustedes quieren hacer igual que hace Allende en Chile, miren cómo le va a Allende en Chile. Entonces hay que andar con calma, cuidado con eso, porque la reacción interna y apoyada desde afuera, es sumamente poderosa, y aquí todavía no se ha revelado el misterio; porque todavía hay tipos, que están mirando por debajo de la reja de los cuarteles para ver cuándo pueden salir y ustedes saben, cuando salen esos locos cómo la agrandan.”

“Los ingredientes de la revolución son siempre dos: sangre o tiempo, si se emplea mucha sangre se ahorra tiempo, si se emplea mucho tiempo se ahorra sangre…. Pero siempre es una lucha y yo soy partidario de gastar tiempo y no gastar sangre inútilmente. Porque, ¿qué hubiéramos obtenido? En una guerra civil hubiéramos destruido el país… Y después, ¿con qué hacíamos la guerra civil, muchachos? ….. Es decir, hay que pensarla muy bien. Los consejos que le di a Allende, no los ha cumplido y le va como le va, pobre. Hay que pensar que del otro lado hay una voluntad contrapuesta, que también tiene fuerza, y que no es cuestión de atropellar con la cabeza porque se rompe la cabeza, ¿saben…?”.

Peron hasta el día de su muerte, se siguió reuniendo en publico y en privado con la dirigencia de Montoneros para tratar de persuadirlos que guarden las armas y lo dejen gobernar. Los “muchachos” como él los llamaba debían esperar un poco mas, que llegue su tiempo; su plan era el trasvasamiento generacional, para eso les había dado tanto espacio en el gobierno, para que se vayan fogeando en la tarea de gobernar.

Pero, definitivamente Montoneros estaba en otro proyecto, que bien explico Firmenich en su charla, ser la vanguardia del proletariado en su lucha hacia el socialismo y construir un ejercito para derrotar a las fuerzas armadas, cuando llegase el “punto de fractura”. El 24 de marzo, no hubo 20 mil irregulares en armas, ni las masas volcadas a la guerra civil . Para ese momento, por su enfrentamiento con Peron y el peronismo, Montoneros había perdido todo apoyo popular. La cúpula se “replegó” al exterior para desde allí dirigir una guerra imaginaria. Mientras aquí las fuerzas armadas ejecutaban su siniestro plan que no era de guerra sino de cacería.

Los miles de victimas, lejos de llamar a la reflexión, hoy sirven para reforzar la soberbia de algunos que pretenden re-afirmar su razón con la frase “la mayor cantidad de muertos los pusimos nosotros”. A veces la soberbia no es una enfermedad que se cura con los años.

ALDO DUZDEVICH (*) El columnista es autor de “La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Peron” y “Salvados por Francisco”.

Publicado en Diario "La Mañana del NeuquénE.

Domingo 11 de Diciembre del 2022.

https://www.lmneuquen.com/el-dia-que-firmenich-propuso-reemplazar-peron-n975500