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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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miércoles, abril 23, 2025

Aldo Duzdevich: "En confianza, Francisco te decía que estaba podrido del tipo que se venía a sacar la foto".

 

Aldo Duzdevich: "En confianza, Francisco te decía que estaba podrido del tipo que se venía a sacar la foto".

El periodista y escritor, autor del libro Salvados por Francisco, reflexionó sobre el legado de Jorge Mario Bergoglio al frente del Vaticano y su relación con nuestro país.

"Es el argentino más importante de la historia mundial, indudablemente. No va a haber otro hombre con la trascendencia que ha tenido. Y se la ganó porque, en una etapa tan compleja de la historia humana, es el único líder mundial que está pregonando, peleando y difundiendo la necesidad de construir un mundo más vivible, una sociedad más humana", sostuvo el periodista y escritor Aldo Duzdevich, autor del libro Salvados por Francisco (2019).

En esa línea, aseguró que el Sumo Pontífice, quien murió este lunes a los 88 años, integraba la mesa chica de los líderes mundiales con mayor peso en la actualidad junto Donald TrumpVladimir Putin y Xi Jinping: "De todos esos, el hombre de más relevancia hoy, y lo será durante muchos años, era nuestro papa Francisco", aclaró.

"Lo que pasa es que aquí lo escuchamos poco y siempre de forma sesgada, en función del manoseo que siempre hubo. Pero si uno lee su última encíclica, es una encíclica que no está dirigida a los católicos, sino al conjunto de los humanos. Allí hace una detallada descripción crítica de la situación que vive el mundo y da una serie de propuestas sobre cómo romper esta trampa de una sociedad dominada por el dinero, al cual él llamaba 'el estiércol del diablo'. Esto lo veía, y era su figura y su pensamiento seguido por todas las personalidades mundiales. Eso va a perdurar. Y su legado va a cobrar cada vez mayor magnitud", auguró Duzdevich en diálogo con la 750.

Por qué no vino a la Argentina.

Consultado por la siempre postergada visita del Papa a nuestro país, el periodista y escritor expresó: "Yo no quiero usar la palabra 'berreta', pero creo que no vino por la grieta y por la utilización que se hacía de él. En confianza, Francisco te decía que estaba podrido del tipo que se venía a sacar la foto. Me dicen que es para mostrársela a la familia y después empapelan Buenos Aires, decía. Todas estas cosas le jodían profundamente. Su vocación era tender puentes, romper las grietas. Estaba entrampado, al venir a Argentina, en ese debate".

Y continuó: "Que si venía en un gobierno era utilizado por uno y castigado por otros, y al revés. Creo que esto fue lo que le impidió. Este esperar que Argentina cambie fue lo que le impidió volver a su tierra. Le molestaba que dijeran que era peronista. Él era un hombre del pensamiento nacional, latinoamericano. Con muchas coincidencias con la doctrina del peronismo. Pero claro, porque se funda en la doctrina social de la Iglesia. ¿Qué es una cosa y qué es otra? Yo leo a Francisco y pienso que es peronismo en su máxima expresión. Pero hay que sacarle el sello partidario. No hay ninguna razón por la cual ponerle el sello partidario".

Y concluyó: "Algunos de sus amigos más cercanos son nombres desconocidos. Personas absolutamente cercanas que seguramente no nos suene el nombre. Porque cultivaba un bajo perfil y evitaba hacer ese uso de 'yo soy el amigo del Papa'. Yo tuve durante todo este tiempo esa precaución de no poner mi foto con él. No sé si él me consideraría un amigo, puede ser: estuve dos veces con él y tenía un diálogo por mail bastante habitual. Creo que la forma de conservar su amistad era no exponerlo y manejarse con mucho respeto".

Publicado en Página/12.

https://www.pagina12.com.ar/819774-aldo-duzdevich-en-confianza-francisco-te-decia-que-estaba-po

El legado de una Iglesia nueva. Por Aldo Duzdevich.

Velas decoradas, flores y fotografías del Papa Francisco en la base de la estatua deJuan Pablo II afuera del Hospital Gemelli. REUTERS/Ciro De Luca.

El legado de una Iglesia nueva.

A lo largo de sus doce años de papado, Francisco reorientó a la Iglesia hacia un futuro incierto pero esperanzador, dejando un legado de cambios profundos y una constante búsqueda de unidad y transformación global.

Por Aldo Duzdevich.

Hace varios años, Aldo Carreras, con la confianza de quien habla de un amigo a quien conoce desde siempre, me dijo: “Este loco se propuso dos objetivos: cambiar la Iglesia y cambiar el mundo”.

Para quienes no lo conocen, el profesor Aldo Carreras es un hombre vinculado a la Iglesia, la educación y el peronismo, y fue una de las personas más cercanas a Francisco, pero siempre mantuvo un perfil muy bajo. Y cuando dice “este loco”, me estaba diciendo “Francisco no se anda con chiquitas, apuesta muy fuerte, tal vez demasiado fuerte para sus posibilidades reales”.

Yo suelo comparar la edad de Francisco cuando inicia su papado, con la edad de Perón cuando asume su presidencia en 1973. Muchos críticos dicen “Perón sabía que le quedaba poco tiempo de vida, no debió ser presidente”. Cuando Francisco inició su papado se escuchaba lo mismo: “Le falta un pulmón”, “tiene muchos problemas de salud”, “no va a durar demasiado”.

Soy un convencido de que aquellos hombres que son convocados por la historia no miden riesgos y se sienten más cerca de la eternidad que de la finitud humana. Aunque la biología no entiende mucho de demandas históricas y juega malas pasadas.

Claro que con Francisco además de la biología tuvo otras ayudas. Cuando le preguntaban: “¿Tenemos Francisco por muchos años más?”, respondía: “Que lo diga El de arriba”. Traducido: tengo una misión que cumplir y la seguiré cumpliendo hasta que Dios decida.

Hoy “El de arriba” decidió. Y quienes aprendimos a quererlo estamos sufriendo el dolor y la tristeza por su partida.

Pero Dios fue generoso y le dio a Francisco doce años de una lucidez y vitalidad envidiables en una persona de su edad. Arrancaba su día a las 4 o 5 de la mañana para rezar. Leía, escribía, llamaba por teléfono a mucha gente sencilla, tenía un maratón de audiencias todos los días, viajaba. Solía aclarar: “Eso sí, siempre duermo una hora de siesta...”. Como si fuese una vacación reparadora.

Una fotografía del papa Francisco.

Una fotografía del papa Francisco proyectada en el Obelisco de Buenos Aires. (Foto AP/Natacha Pisarenko)

El tiempo es superior al espacio.

El pensamiento y la acción del Papa Francisco se basan en cuatro principios que lo guían desde su juventud: “El tiempo es superior al espacio; la unidad prevalece sobre el conflicto; la realidad es más importante que la idea; el todo es superior a la parte”.

En su Encíclica Evangelii Gaudium desarrolla estos cuatro principios.

“El tiempo es superior al espacio”. “Este principio permite trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos. Ayuda a soportar con paciencia situaciones difíciles y adversas, o los cambios de planes que impone el dinamismo de la realidad (...). Uno de los pecados que a veces se advierten en la actividad sociopolítica consiste en privilegiar los espacios de poder en lugar de los tiempos de los procesos.”

“Darle prioridad al espacio lleva a enloquecerse para tener todo resuelto en el presente, para intentar tomar posesión de todos los espacios de poder y autoafirmación. Es cristalizar los procesos y pretender detenerlos. Darle prioridad al tiempo, es ocuparse de iniciar procesos más que de poseer espacios”.

“Se trata de privilegiar las acciones que generan dinamismos nuevos en la sociedad e involucran a otras personas y grupos que las desarrollarán, hasta que fructifiquen en importantes acontecimientos históricos. Nada de ansiedad, pero sí convicciones claras y tenacidad.”

Cuando Francisco se puso al hombro la tarea de impulsar profundos cambios en la Iglesia Católica, lo que hizo fue justamente aplicar este principio.

Otro amigo, Julio Baraibar, ayer escribía que Francisco ha logrado “deseuropeizar” a la Iglesia Católica, al convertirla en la iglesia de las periferias, una Iglesia que se proyecta hacia Oriente, África y América Latina.

Justamente de eso se trata lo de “iniciar procesos”, Francisco ha dado un giro y nueva orientación a la Iglesia que no descansa solo sobre su persona, sino que ha generado “nuevos dinamismos que van a fructificar en importantes acontecimientos históricos”.

La última vez que lo vi en 2019, le comenté: “Usted está nombrando cardenales de distintos países”. Su respuesta fue: “Sí, antes se ocupaba el Cardenal Bertone y nombraba mayoría de cardenales europeos, ahora yo estoy cambiando un poco eso…”.

Al día de hoy, el Colegio cardenalicio está formado por 252 cardenales; 138 son electores y participarían en el próximo cónclave que elegirá al sucesor del papa Francisco. Cuatro de cada cinco cardenales que votarán en el futuro cónclave han sido elegidos por el pontífice argentino. En la última década, el Colegio cardenalicio se ha hecho más universal y más joven: hay 94 países representados y la edad media de los electores es de 69 años.

El tiempo es superior al espacio y el proceso de cambio en la Iglesia Católica está en marcha indetenible.

Nos queda el dolor de no haberlo recibido en su tierra

Entre tantas macanas que se mandó el progresismo que cooptó al peronismo en los últimos años, está el haber despreciado y estigmatizado a Jorge Bergoglio, el primer Papa de las periferias.

Un periodista con enorme poder sobre el aparato cultural del kirchnerismo inventó una historia falsa sobre el papel de Jorge Bergoglio durante la dictadura. Historia falsa repetida miles de veces por toda la prensa seguidora del catecismo progresista.

A la vez, los sectores conservadores de la Iglesia Católica y de la derecha liberal le colgaron el sayo de Papa “peronista”.

En lo que sí coincidían todos -hasta el presidente actual que lo había insultado públicamente– es que era bueno y necesario ir a Roma a sacarse una foto con un líder de enorme prestigio mundial.

Cada lado de la grieta lo tironeaba para su lado. Y cuando se le preguntaba por qué no venía, respondía que no estaban dadas las condiciones. Su fundado temor era que su visita a la Argentina no sirviera para tender puentes como él deseaba sino para ser un motivo más de desencuentros.

Hoy ya no lo tenemos con nosotros.

Tengo profunda fe en que las nuevas generaciones, descontaminadas de tanto fuego de artificio, descubrirán al Papa Francisco que sus contemporáneos no supimos ver.

Querido Francisco, hoy somos muchos los que estamos rezando por Usted.

PUBLICADO EN INFOBAE.

https://www.infobae.com/opinion/2025/04/21/el-legado-de-una-iglesia-nueva/

sábado, abril 19, 2025

Semana Santa de 1987, Raúl Alfonsín entre el tiempo y la sangre. Por Aldo Duzdevich.


Semana Santa de 1987, Raúl Alfonsín entre el tiempo y la sangre.

Generalmente, este episodio histórico es recordado por las dos frases del presidente Alfonsín “¡Felices Pascuas! ¡La casa está en orden!”. Pero hubo una tercera frase del final “Y no hay sangre en Argentina”.

Por Aldo Duzdevich.

 



A 38 años de esos acontecimientos, que viví como testigo y participe secundario; puesto a revisar los hechos, encontré en ese discurso del Dr Raúl Alfonsin, una clave que lo emparenta con otros lideres populares, quienes, en similares encrucijadas, actuaron en la misma dirección.

Perón, para explicar porque decidió no llevar el país a una guerra civil, cuando fue derrocado en 1955, usaba el concepto de la ecuación tiempo y sangre. Decía en la reunión con las JP en Gaspar Campos el 8 de septiembre de 1973 : “Los ingredientes de la revolución son siempre dos: sangre o tiempo, si se emplea mucha sangre se ahorra tiempo, si se emplea mucho tiempo se ahorra sangre…. Pero siempre es una lucha y yo soy partidario de gastar tiempo y no gastar sangre inútilmente. Porque, ¿qué hubiéramos obtenido? En una guerra civil hubiéramos destruido el país…”

Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, en su último discurso, no llamó al pueblo a salir a las calles a morir luchando contra el ejercito golpista. Él dijo: “El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.” . Dicho esto, ordenó rendirse a los 16 militantes del Grupo de Amigos Personales (GAP) que lo acompañaban en La Moneda. Y, luego, en la soledad de su despacho, puso fin a su vida. También Getulio Vargas, termino con vida, en Brasil en 1954 cuando la crisis institucional amenazaba llevar el país a una guerra civil.

Hay que ponerse en la piel de estos líderes políticos, en la decisión de empujar a su pueblo a una lucha sangrienta y desigual. Como he dicho al inicio fui testigo, y un participe secundario, porque en esos días, con otros jóvenes militantes de distintos partidos, acompañábamos en Casa de Gobierno, al entonces gobernador de Neuquén, Felipe Sapag, en defensa de la democracia. Y muy posiblemente, hubiésemos estado entre los primeros en afrontar las consecuencias de una lucha sangrienta y desigual.

Un repaso de otras transiciones democráticas.

Al inicio de su gestión Alfonsín creó la CONADEP y llevó a juicio a las tres juntas militares que culminó con la condena de cinco de sus miembros, el 9 de diciembre de 1985. Este juicio fue casi inédito en el mundo. Recordemos que en los Juicios de Núremberg fueron condenados a muerte solo doce jerarcas nazis.

Es interesante repasar que sucedió en otros países, donde se pasó de una dictadura, a un gobierno democrático.

La muy ejemplificada democracia española, jamás juzgó los crímenes de la dictadura de Franco. Es conocido el papel del ex juez español Baltazar Garzon, que juzgo y mando a prisión a genocidas argentinos, e incluso hizo detener en Londres a Pinochet. Pero cuando Garzon en 2008 (33 años después del fin de la dictadura en 1975) quiso abrir una causa contra militares españoles, tuvo que renunciar como juez.

En Chile la dictadura duró de 1973 a 1990. En 1990 con el retorno a la democracia, fue elegido presidente Patricio Aylwin. Pero, Pinochet (por ley escrita por él) siguió como Jefe del Ejercito ocho años más, y en 1998 cuando se retiró, asumió como senador nacional hasta su renuncia voluntaria en 2002. Nunca fue condenado por sus crímenes. Convivió con tres presidentes constitucionales Aylwin, Frei y Lagos . Ese fue el precio que pagaron los chilenos para recuperar la democracia.

En Brasil el 10 de diciembre de 2014, a treinta años de finalizada la ultima dictadura , durante el gobierno de Dilma Roussef se presentó informe final de la Comisión Nacional de la Verdad, que tuvo mero carácter testimonial. Es decir que, ni Lula da Silva, durante sus dos mandatos 2003 a 2010 se ocupó de enjuiciar a los militares. Y como pudimos apreciar hace poco tiempo, todavía los jefes militares se entrometen en las cuestiones políticas brasileñas.

En Uruguay la dictadura duro de 1973 a 1985. Durante 15 años (de 2005 a 2020) gobernó el Frente Amplio una coalición que incluyo al ex movimiento guerrillero Tupamaros, del cual participó Jose Pepe Mujica. Pero, recién en junio del 2021, la justicia condenó a prisión a siete oficiales militares retirados por delitos de lesa humanidad.

Lo anterior sirve para ubicarnos en las dificultades que tuvieron todas las democracias del cono sur, para resolver la cuestión militar. Ésta visto que la mayoría de nuestros vecinos optó por ceder amnistías y concesiones a cambio de avanzar en consolidar el sistema democrático.

El Juicio a las Juntas Militares.

El plan inicial de Alfonsín era abrir la instancia judicial solo para enjuiciar a las tres primeras juntas militares, sosteniendo una «teoría de los tres niveles de responsabilidad»: «los que habían dado las órdenes, los que la habían cumplido en un clima de horror y coerción, y los que se habían excedido en el cumplimiento». Pero la sentencia en el Juicio a las Juntas dio por tierra con ese plan y consagró el principio de que eran igualmente responsables los autores mediatos e inmediatos. Cientos de militares y policías que cometieron crímenes de lesa humanidad fueron llevados a juicio en 1985 y 1986, lo que generó un clima de malestar golpista en las fuerzas armadas.

El gobierno radical sancionó a fines de 1986, la Ley de Punto Final, que impuso un plazo de sesenta días de caducidad de las acciones penales. La Ley de Punto Final generó una fuerte oposición popular. Y, el efecto fue el opuesto al esperado, debido a que se presentaron cientos de denuncias, obligando a los jueces y fiscales a realizar las citaciones y acusaciones en el corto plazo establecido.

Así se llegó a 1987. En los primeros meses se produjeron varios hechos que mostraban un nerviosismo creciente en las Fuerzas Armadas. Simultáneamente el gobierno elaboro una estrategia para responder a una sublevación militar. El plan consistía en destituir de inmediato al jefe militar que tenía el mando sobre los insurrectos, cercar a los rebeldes con tropas leales, y finalmente, atacarlos.

Esta fue la primera, de tres sublevaciones militares, de debió soportar nuestra naciente democracia durante el gobierno del doctor Alfonsín. A quien muchos lo condenan por su laxitud y retroceso en materia de enjuiciamiento, y condena a los militares. Pero en esa crítica se suele omitir, la hermenéutica, el contexto de la época.

Esta semana recordamos la gesta de Malvinas, y hace poco tuvimos oportunidad de ver la película 1985 que narra el Juicio a las Juntas. Todo esto, era parte del contexto político de ese momento.

Por un lado estaba fresco el recuerdo de la guerra de Malvinas la cual contó en sus inicios con un importante apoyo popular. Y que permitió, que parte de los militares participes de la dictadura, regresaran de las Islas con el título de héroes de la patria, que en realidad muchos efectivamente lo fueron. Y justamente aprovechando esa circunstancia, los que llevaron adelante la rebelión fueron militares no acusados de violaciones a los derechos humanos y que si tuvieron actuación en Malvinas. Alfonsín lo dirá en su discurso: “Se trata de un conjunto de hombres, algunos de ellos héroes de la guerra de las Malvinas, que tomaron esta posición equivocada...”

El desarrollo de los hechos.

El miércoles 15 de abril de 1987 el entonces mayor Ernesto Barreiro (jefe del Centro Clandestino La Perla) decidió no presentarse ante la justicia y buscó refugio en el Regimiento 14 de Infantería Aerotransportada de Córdoba. El año anterior se había descubierto en el interior de dicha guarnición, una carga de dinamita colocada para asesinar al presidente Alfonsín, que horas después iba a pasar por ese lugar.

El ministro de Defensa Horacio Jaunarena, dispuso la baja de Barreiro y ordenó al general Antonio Fichera, comandante del III Cuerpo de Ejército con jurisdicción en Córdoba, que recuperara el regimiento. Pero Fichera estaba dentro del regimiento con Barreiro y no tenía intenciones de cumplir la orden del ministro de Defensa.

El Jueves 16 de abril, Alfonsín ordenó al Ejército movilizar sus fuerzas para forzar la rendición del regimiento cordobés, pero los jefes militares comenzaron a dejar en evidencia que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes presidenciales.

Mientras tanto, el teniente coronel Aldo Rico acompañado de coronel Enrique Venturino y el capitán Gustavo Breide Obeid, al frente de 300 hombres armados, con las caras pintadas, tomaron la Escuela de Infantería en Campo de Mayo.

Rico recibió las adhesiones del Regimiento 14 de Infantería Aerotransportada de Córdoba (al mando de Polo), el 19 de Tucumán (coronel Ángel Rafael de León), el 4 de Infantería de Monte Caseros (Corrientes, coronel Héctor Álvarez Igarzábal), el 21 de Infantería de Neuquén (teniente coronel Alberto Valiente) y el 35 de Infantería de Rospenteck (Santa Cruz, teniente coronel Santiago Alonso) .

Esa tarde se hicieron presentes en la Casa Rosada distintos dirigentes políticos a dar su apoyo al gobierno. Antonio Cafiero y Saul Ubaldini -secretario general de la CGT- fueron de los primeros en concurrir. Incluso Cafiero pidió un espacio, para permanecer cerca de Alfonsín durante la crisis.

En esa situación, miles de personas comenzaron a salir a las calles en todas las ciudades del país para oponerse al alzamiento militar y la CGT, declaró la paro nacional en defensa del gobierno constitucional. Los principales partidos políticos UCR-PJ-UCEDE_PDC-PI- PS y la CGT acordaron firmar un Acta de Compromiso Democrático, oponiéndose a la actitud de los militares y reconociendo los grados de responsabilidad en la represión que habían sido anunciados por el Alfonsín antes del intento de golpe.

El viernes 17 de abril, los militares rebeldes dieron a conocer, el Comunicado Número 1 “exigiendo la solución política que corresponde a un hecho político como es la guerra contra la subversión.” Firmaban : Enrique Venturino Tcnl, Aldo Rico Tcnl, Arturo F González Naya Tcnl, Gustavo Martínez Zuviría Tcnl, Pedro Mercado Cap, Jorge Alonso Tcnl y Gustavo Breide Obeid Cap.

En el curso del día fue haciéndose cada vez más notorio que el presidente Alfonsín no tenía mando sobre las tropas. Ni una sola de las unidades militares convocadas en la Capital Federal y zonas adyacentes, respondió a su orden. Ya estaba claro que el plan de cercarlos con tropas leales y luego atacarlos, no iba a funcionar. Las tropas “leales” no existían.

Sólo el general de brigada Ernesto Alais partió lentamente con sus tanques desde Rosario. Pero, al llegar a Zarate, los oficiales de rango intermedio detuvieron su marcha, e hicieron conocer su decisión de no avanzar contra sus camaradas de armas.

Mientras tanto, como todos los días de la crisis, la población se mantuvo en la calle y en las plazas, con centro en la Plaza de Mayo.

El Sábado 18 de abril hubo intentos de mediaciones de todo tipo. Políticos de todos los partidos, sindicalistas, autoridades eclesiásticas, empresarios y jueces intentaron dialogar con los sublevados. Por la noche, el ministro Jaunarena concurrió personalmente a Campo de Mayo y parlamentó durante dos horas con Rico. Las demandas de Rico eran, el pase a retiro del jefe de Ejercito Rios Ereñu, y la sanción de una ley de amnistía. Jaunarena les respondió que Ríos  Ereñu ya estaba renunciado y que pronto sancionarían la Ley de Obediencia Debida.

El domingo 19 en la madrugada se reforzó la guardia de Casa Rosada porque hubo información de movimiento de tropas rebeldes. Por la mañana Jaunarena volvió a Campo de Mayo, pero encontró a los rebeldes en una posición intransigente, insistiendo en el pedido de una ley de amnistía.

Algunos dirigentes de la Juventud Radical impulsan la idea de marchar con una columna civil a Campo de Mayo a retomar el regimiento, lo que es descartado. Pero, en la puerta del cuartel, permanecían varios centenares de manifestantes contenidos por la policía para evitar incidentes.

Poco después del mediodía, Alfonsín salió al balcón de la Casa Rosada, acompañado de su vicepresidente Enrique Martinez, y tres peronistas, Antonio Cafiero, el senador Vicente Saadi, presidente del PJ, y José Luis Manzano, presidente del bloque peronista de la Cámara de Diputados. El presidente le pidió a la multitud que lo esperen en la plaza «y, si Dios quiere, dentro de un rato vendré con la noticia de que cada uno de nosotros podemos volver a nuestros hogares».

Instantes después salió en helicóptero hacia Campo de Mayo. En el Comando de Institutos Militares, se apersonaron, Rico, Venturino, Breide Obeid y Martínez Zubiría. Allí Rico volvió a insistir con la “solución política” mediante una ley de amnistía amplia. Y Alfonsin se comprometió a enviar pronto la Ley de Obediencia Debida. Lo mismo que le había prometido Jaunarena, pero como Rico estaba “agrandado” quería que se lo diga el propio presidente.

Alfonsín retornó entonces a la Casa Rosada, volvió a salir al balcón, y anunció que los amotinados habían depuesto su actitud. En su breve discurso dijo :

“Compatriotas, Felices Pascuas. Los hombres amotinados han depuesto su actitud. Como corresponde, serán detenidos y sometidos a la Justicia. Se trata de un conjunto de hombres, algunos de ellos héroes de la Guerra de las Malvinas, que tomaron esta posición equivocada y que han reiterado que su intención no era la de provocar un golpe de Estado, pero de todas formas han llevado al país a esta conmoción, a esta tensión y han provocado estas circunstancias que todos hemos vivido, de la que ha sido protagonista fundamental el pueblo argentino en su conjunto. Para evitar derramamientos de sangre di instrucciones a los mandos del Ejército para que no se procediera a la represión y hoy podemos todos dar gracias a Dios: la casa está en orden y no hay sangre en la Argentina. Le pido al pueblo que ha ingresado a Campo de Mayo que se retire, que es necesario que así se lo haga. Y le pido a todos ustedes, vuelvan a sus casas a besar a sus hijos, a celebrar las Pascuas en paz en la Argentina.”

Los militares sublevados no fueron detenidos ni sometidos a juicio. Quince días después el presidente Alfonsín envió al Congreso el proyecto de Ley de Obediencia Debida, fue aprobado de inmediato, y cerró todas las causas abiertas por crímenes de lesa humanidad, con excepción de los robos de bebés.

En el documental “Esto no es un golpe” (2018) el ex- Tte Coronel Enrique Venturino consultado sobre que actitud iban a tomar si la gente ingresaba al cuartel, respondió “y, íbamos a combatir, si somos militares, que otra cosa podíamos hacer”.

¿Podría haber convocado Alfonsín al pueblo a rodear los cuarteles y enfrentar a los militares?. ¿Estaba dispuesta la población a ir a un enfrentamiento sangriento?. Imaginemos una columna de manifestantes intentando enfrentar a 300 militares atrincherados y con armamento letal. Un fusil FAL dispara de 60 a 120 balas por minuto, cien tiradores podrían disparar 12.000 balas por minuto, contra una columna compacta de manifestantes. ¿Cuántos muertos y heridos habría? ¿Cien, mil?  Y la segunda pregunta ¿había alguna posibilidad de ganar? ¿o a los miles de desaparecidos habría que haberle sumado otros miles de muertos intentando recuperar los cuarteles?.

Por supuesto están los valientes de mesa de café, que dicen, “porque Alfonsin no armó al pueblo”.

Una cosa es ir a una marcha a enfrentarse con la policía que responde con gases y agua. Otra, es intentar ingresar un cuartel donde van a responder con armamento de guerra. Estas cuentas que parecen irreales, son las que un líder político hace, cuando, como en este caso, esta puesto a elegir entre el tiempo y la sangre.

La magnitud de los crímenes cometidos, la persistencia de la lucha de las Madres y los organismos de DDHH . La superación de tres levantamientos más, el último en 1990, durante en gobierno de Menem, allí si, reprimido a sangre y fuego por tropas leales a mando del General Balza. La progresiva pérdida de poder político y militar de las fuerzas armadas. El ascenso al mando de oficiales que por edad no habían participado en la dictadura. Todo ello produjo un cambio de contexto y de relación de fuerzas, que permitió en 2003 al Presidente Nestor Kirchner derogar las leyes de Obediencia Debida y Punto Final e iniciar el enjuiciamiento de los miembros de las fuerzas represivas.

En la actualidad hay 1200 represores en prisión; 1500 procesados y mas de 1000 que murieron antes de ser procesados y condenados. Del inicio de la democracia en 1983 al 2003 pasaron exactamente 20 años. En 1987, el Presidente Alfonsin junto a los lideres de los partidos políticos de oposición, le toco elegir entre el tiempo y la sangre. Eligió el tiempo. Muchos siguen pensando que fue un cobarde, y un traidor a los intereses del pueblo.

No existen juicios objetivos y definitivos de la historia. Existen diferentes valoraciones y resignificaciones acordes al pensamiento de cada época. Y el papel del historiador, es intentar presentar con la mayor objetividad posible el desarrollo de los hechos.

La verdad, yo también recordaba de Alfonsin, solamente esas dos frases casi burlescas : “la casa esta en orden” y “felices pascuas”. Pero hubo una tercera que expresó su alivio y tal vez su justificación ante la historia : “y no hubo sangre en la Argentina”. “Vuelvan a sus casas a besar a sus hijos…”. Bueno fuimos muchos, los que esa tarde pudimos abandonar la tensión de la vigilia y volver a nuestras casas, a besar a nuestros hijos. Lo que no es poco.

(*) El columnista es autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón.

Publicado en La Mañana de Neuquén.

https://www.lmneuquen.com/pais/semana-santa-1987-raul-alfonsin-el-tiempo-y-la-sangre-n1186904

domingo, febrero 16, 2025

Cuando la Federación Juvenil Comunista apoyó la lucha contra la guerrilla en Tucumán.

Cuando la Federación Juvenil Comunista apoyó la lucha contra la guerrilla en Tucumán.

El 5 de febrero se cumplieron 50 años del decreto del gobierno de Isabel Martínez de Perón ordenando al Ejército combatir a la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) instalada en el monte tucumano.

Por Aldo Duzdevich.

Como suele suceder en estas fechas, hubo notas periodísticas con diversos enfoques. La mayoría de las mismas hicieron eje en que “este Decreto dio inicio al terrorismo de estado que tendrá su continuidad después del 24 de marzo del 76”. Pero hubo otra nota acompañada de un video y una pegatina de afiches con el rostro de Isabel Perón que reivindico “el Operativo Independencia, que dio comienzo en la provincia de Tucumán el 5 de febrero de 1975 por orden de la Sra. Presidente María Estela Martínez de Perón, contra el intento secesionista de la subversión apátrida.”

La nota en cuestión, hace una extensa enumeración de los ataques y hechos de violencia protagonizados por el ERP Montoneros durante el gobierno iniciado en 1973, resaltando que: “Los ataques guerrilleros durante el gobierno constitucional buscaron debilitarlo y abrieron el camino para el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 “. Entre los firmantes figuran: Julio Bárbaro, Alberto Buela, Carlos Campolongo, Pablo Anzaldi, Diego Mazzieri y Marta Cascales.

El peronismo y el kirchnerismo durante los últimos 20 años se negó hacer una revisión crítica y autocrítica de los años 70. La mayoría de la dirigencia, del sector que sea - aun hoy - se niega a revisar estos años de historia. Entonces prevalecen los relatos que mayor fuerza mediática y académica han tenido que condenan duramente al tercer gobierno de Perón y el de su sucesora Isabel Martínez de Perón.

Pero, como lo definió tan acertadamente Nicolas Casullo: “La revisión de esos años necesita ahora de un debate más arduo de lo testimonial, lo denunciativo o la información de sus violencias organizadas. (..)Tiempo pasado sin embargo que aun está allí. Se lo acepte o se lo rechace: tanteado en la penumbra de lo que nos pasa.”

Entre tantos temas que no se han clarificado, y/o, han sido deliberadamente ocultados, está la posición adoptada por las diversas fuerzas políticas ante a la violencia guerrillera y luego ante la dictadura militar.

Recordemos que las medidas tomadas por el gobierno de lucha contra la guerrilla, contaron con el acompañamiento de las principales fuerzas políticas de oposición, en especial del radicalismo en la palabra de Ricardo Balbin. No son tan conocidas las posiciones de los partidos de izquierda respecto el tema.

El PST “Guerrilla, del aislamiento a la desesperación”.

El Partido Socialista de los Trabajadores PST (antecesor del FIT) mantuvo siempre una actitud muy crítica hacia la guerrilla, en especial hacia sus “primos hermanos” del PRT-ERP.

En el Nº182 del 20-03-76 de la revista Avanzada Socialista, con el título “Guerrilla, del aislamiento a la desesperación”, se puede leer una dura crítica a Montoneros y el ERP:

“A las 7:45 de la mañana del lunes 15 una bomba de gran poder estalló en la playa de estacionamiento del Comando General del Ejército. Sus efectos fueron devastadores, una persona murió y más de 25 quedaron heridas. (…) “Cómo lo hemos hecho reiteradamente, repudiamos este tipo de crímenes y lamentamos las víctimas que producen. Con mayor razón cuando entre ellas hay trabajadores y conscriptos.”

“Estas acciones guerrilleras además de su absoluta inutilidad, desde el punto de vista de la revolución, que sus autores dicen querer, se han convertido en un argumento valiosísimo para imponer la legislación más represiva, para perseguir a la vanguardia obrera, y para la actividad criminal de las bandas de ultraderecha.”

“Sin embargo esto que decimos no es nuevo. Desde hace años, el PST ha denunciado el carácter de las acciones guerrilleras. Pero creemos que los hechos de este último período demuestran que las organizaciones armadas están en un proceso de degeneración política muy grave.”

“Siempre los grupos guerrilleros se consideraron, con soberbia, los elegidos a quienes las masas tienen el deber de seguir y apoyar. Pero, en la medida en qué se van aislando cada vez más, ese disparate se convierte en un enloquecido desprecio por los trabajadores y el pueblo que “no entienden” a sus presuntos salvadores.”

El Partido Comunista rompe su amistad con el PRT-ERP

En épocas de la dictadura de Lanusse (previo al 73) el Partido Comunista Argentino PCA había mantenido dialogo fraterno con Santucho y demás jefes del PRT-ERP, pero iniciado el gobierno constitucional de Cámpora en mayo del 73, la decisión del ERP de combatir de forma armada al gobierno peronista, corto el dialogo y lo fue transformando en enfrentamiento. Recordemos también que en septiembre del 73 el PCA apoyo y voto la formula Perón-Isabel Perón.

Ya a fines de 1974 en el diario oficial del PCA “Nuestra Palabra” caracterizaban al PRT-ERP como

“ultraísmo terrorista”, “sectarismo” e “impaciencia pequeño-burguesa”, que consideraban como

consecuencia directa de su trotskismo. “Su estrella polar es la absurda tesis de Trotsky sobre la ‘revolución permanente’, sin fronteras, universal y simultánea. (…) Esta falsa tesis los conduce de la mano a la conclusión tremendista del ‘todo o nada’, de ‘tanto peor, tanto mejor’ (…). (Nuestra Palabra Nº 75, 24/12/1974)

Desde este punto de vista, criticaba el “belicismo por principio” del PRT- ERP, remarcando que la opción por las armas no podía elegirse “a gusto de la organización”, sino que debía adoptarse “cuando las condiciones objetivas y subjetivas” lo exigieran. En ese sentido rechazaban el “antiparlamentarismo” y el “terrorismo” perretista acusándolos de anti-leninistas y de despreciar las

conquistas democráticas favoreciendo “objetivamente los planes del imperialismo y la reacción” (Nuestra Palabra Nº 73, 11/12/1974).

Ya después del golpe el 16-06-76 en el semanario Tribuna Popular (del PCA) dirigido por Julio Laborde, una nota titulada “Que hay detrás del terrorismo” decía:

“¿A qué sector político pertenecen los terroristas o cómo se los puede calificar? Los hay naturalmente de ultraderecha y de ultra izquierda. Por lo tanto, de nada vale ser el centro de la crítica y del enfrentamiento en uno solo de ellos porque de ese modo se oculta la verdad.”

“Está claro que el objetivo de la ultra derecha terrorista es exterminar a la ultra izquierda pero de paso y con la dinámica de su concepción política liquida a todo lo que sea izquierda o se le parezca”

“La ultra izquierda por el contrario está constituida por jóvenes en su gran mayoría estudiantes pequeños burgueses ciertos núcleos de trabajadores impacientes y desesperados que en nombre de los altos ideales revolucionarios acuden al crimen político. Secuestran y matan indistintamente a empresarios militares y agentes de seguridad al margen y en contra de toda concepción humana y científica del proceso revolucionario.”

“Los primeros la ultra derecha están sostenidos por la reacción más negra del país: terratenientes, grandes monopolios imperialismo y muy especialmente la CIA que ha hecho el crimen político su tarea esencial en todo el mundo.”

“Los segundos la ultra izquierda están inspirados por el troskismo y el anarquismo y animados por la impaciencia de los sectores pequeños burgueses que los componen. Y también suelen ser infiltrados e incentivados por elementos de la reacción con un doble objeto: impulsar su aventurerismo sus acciones más descabelladas a la vez que delatarlos y entregarlos cuando eso resulta oportuno y útil. En este caso y objetivamente al margen de su voluntad también sirven al plan general de la reacción frenando el auténtico proceso de democratización y avance revolucionario.”

“¿Cómo se los combate? En cuanto a la ultra izquierda las fuerzas armadas y el gobierno actual las combaten fundamentalmente en el terreno militar con todo su poder de fuego y organización. Ese es el capítulo más conocido y que no requiere por lo tanto mayores consideraciones.”

Lo que Tribuna Popular parece ignorar que “el combate” contra la ultra izquierda de la Junta Militar no era “el capítulo más conocido”; sino que la maquinaria del terrorismo de estado -en junio del 76 - ya llevaba varios miles de detenidos desaparecidos entre ellos algunos miembros del PC como el conocido caso del “Negrito” Avellaneda.

La revista Vamos de la FEDE de apoyo a Videla y Bussi

A 60 días del golpe (el 21-05-76) la Federación Juvenil Comunista (FJC) decidió lanzar una revista quincenal llamada “Vamos! Al tiempo joven”. Llamativo título para un momento en que miles de jóvenes eran secuestrados y asesinados por el terrorismo de estado. La dirigía José Antonio Diaz miembro del Comité Central de la FJC y Jaime Marín, quienes recuerdan que “cada número lo discutíamos con Patricio Etchegaray”.

Según cuenta en su libro “La Fede” el periodista de TASS Isidoro Gilbert, la salida legal de ¡Vamos! se negoció con el general Llamil Reston, que era contacto del Estado Mayor con dirigentes del PC y la FJC. El general Dalla Tea aseguró que: “hubo consenso en que al PC había que suspenderlo y no ilegalizarlo, para que la juventud que estuviera insatisfecha se canalizara a través de este partido de izquierda y no fuera a la acción violenta”.

También se negoció el apoyo económico a la revista, porque todos los números tenían una página de publicidad de la Secretaría de Turismo de la Nación.

Fue una revista de variedades, con un 80% de notas sobre Rock, cultura y deportes y tal vez un 20% de notas políticas. Alternaba este tipo de notas políticas, con el seguimiento a los principales grupos del rock nacional, suponemos para alivianar el cóctel de sapos.

Otra mirada del Operativo Independencia

El 14-02-2023 Pagina 12 entrevista a la historiadora Ana Concha Bocanegra y el antropólogo Santiago Garaño autores del libro Operativo Independencia: geografía, actores y tramas.

“La memoria sobre el Operativo Independencia está viva y disputada. Recordemos que en Tucumán (el genocida Antonio) Bussi fue gobernador, que su familia sigue siendo parte del poder local, que sigue teniendo apoyo, en sus discursos constantemente se vuelve a aquel pasado que no termina de pasar. Es un pasado que no pasa, que permanece. Aquí hay calles que siguen llamándose con nombres de personas que fueron perpetradores del Operativo, pueblos enteros fundados con el nombre de "soldados caídos en combate" entre comillas, un amplio sector que sigue avivando esa memoria. Aquí la disputa nunca terminó.”

“Entendemos que el Operativo Independencia fue el primer paso en el plan sistemático de tortura y exterminio en el país, aquí se comienza a aplicar la desaparición forzada, aquí se instala el primer centro clandestino (Escuelita de Famaillá).”

“Una de las estrategias fue la construcción de memoria a través de una nueva geografía –Bussi fundó pueblos con nombres vinculados al Operativo–, de un territorio diferente, de nuevas pautas cívicas y culturales.”

Veamos que decían en septiembre de 1976, de Bussi y el Operativo Independencia, los jóvenes comunistas redactores de la revista Vamos.

“Que hacen los militares por la juventud”

En septiembre de 1976 (cuando en el país ya había 2700 desaparecidos) los periodistas de Vamos! viajan a Tucumán donde son “recibidos por un ministro del gobierno y autorizados a viajar a la zona de operaciones antisubversivas”. Cualquier periodista porteño, sabe hoy, lo complejo que es viajar invitado al interior y que te reciban en el gobierno. Imaginemos en 1976… cuando además como dicen en la nota no “personalizan las entrevistas por ser todos oficiales en actividad”. O sea, tuvieron un buen pasaporte filtrado por todos los “servicios” para ser invitados al Tucumán de Bussi.

En el número 9 de la revista del 10 de septiembre de 1976, Jaime Marín como “Jaime Cárdenas” escribe una nota “especial desde Tucumán” titulada “¿Que hacen los militares por la juventud?”.

Arranca la nota diciendo empecemos por sus definiciones doctrinarias: “El centro de acción de este gobierno - se nos explica - es el hombre. Se trata de promover su re valorización de lograr que se convierta en sujeto de futuro. El objetivo es el bien común y la felicidad el ser humano, de allí que busquemos dar solución definitiva los graves problemas que se arrastran En Tucumán desde hace tantos años.”

Sigue la nota: “El lema del gobierno tucumano es: ser dueño del suelo que se pisa, de la tierra que se trabaja, de la casa que se habita”. El autor de la nota se declara “hipnotizado” por el “estilo del general Bussi”. Tan hipnotizado estaba Marin que habrá creído estar en La Habana de Fidel y no en el Tucumán de Bussi. Sigue el relato hipnotizado: “se destaca la febril actividad del gobernador, inaugurando campos deportivos y tramos de ruta; haciendo entrega de títulos de propiedad a agricultores (…) y hasta sancionando abusos patronales (…) sin reconocer límites de horario, sábados y domingos”.

Ilustraba la nota una foto del general Bussi hablando en un colmado salón de jóvenes estudiantes todos de pie y en posición de firmes.

“Aquí zona de operaciones”

En el número 11, Marín firma una segunda nota esta vez contando su visita a Famaillá donde estaba el centro de operaciones del Ejército, que titula “Aquí zona de operaciones”

“Apenas llegamos a Famaillá a unos 40 km de la capital provincial notamos que se trata de uno de esos pueblos donde no pasa nada: casas bajas calles en su mayoría de tierra, (…) Frente a la plaza está ubicada la sede de la División Asuntos Civiles del Operativo Independencia. Un teniente coronel y algunos de sus colaboradores (…) nos permiten obtener un panorama de cómo se trabaja”.

“La División de Asuntos Civiles trabaja con equipos móviles que visitan las distintas regiones. Los equipos sanitarios que se internan en el monte constan de médico, odontólogo, enfermera y asistente social.” (...)

“Durante su reciente visita a la provincia el Presidente Videla dejó inauguradas las obras de construcción de un nuevo pueblo, el de Caspinchango. Este junto a otros tres se encuadra dentro de la política de acción económico social del gobierno provincial.” (...)

“El objetivo - aclaran en la División - tiene un doble propósito: el militar, evitar que la subversión cabalgue sobre el aislamiento y la pobreza; y el moral, no queremos deshumanizar el proceso queremos darle condiciones de vida digna a la gente.” (...)

“Luego de las entrevistas realizadas a nivel oficial y de las charlas mantenidas con jóvenes tucumanos surgen en nuestra opinión dos conclusiones: Constatamos que en efecto la preocupación por el tema juventud existe y se enmarca en una actitud más general hacia el problema social (…) Por otro lado entre la mayoría de los jóvenes con quienes charlamos palpamos un clima de cierto recelo de expectativa digamos el clásico ver qué pasa.” (...)

“Y pesan también, es algo que se percibe en el aire, en las miradas, las tan recientes trágicas horas vividas en la provincia, cuando el terrorismo la estremeció sin respiro desde el monte hasta las ciudades, con los secuestros y asesinatos a mansalva llegando acuñar profundamente una palabra: miedo.”

Nada parecieron ver los jóvenes comunistas de “Vamos”, en la temible Escuelita de Famaillá catalogada como el primer centro de detención y tortura del país.

Se que lo leído hasta aquí suena increíble. Yo tampoco lo hubiera dado, por cierto, hasta que vi y escanee los 16 números de Vamos atesorados en la Biblioteca Nacional. Como estas revistas contienen tanto material, estoy en la tarea de escribir un próximo libro sobre el papel de Partido Comunista Argentino y la Federación Juvenil Comunista durante la dictadura.

Los desaparecidos del PC y otras fuerzas de izquierda

Para adelantarme a las críticas que voy a recibir por parte los ex PC hoy reciclados en otras fuerzas políticas, manifestando que esto no es cierto porque el PC y la Fede también tuvieron desaparecidos aclaro que no lo desconozco, pero esa realidad no atenúa, sino que refuerza la responsabilidad de la dirigencia del PC y la Fede que hasta 1982 siguieron sosteniendo la tesis que Videla era el freno al sector pinochetista-fascista del Ejercito y por eso había que apoyarlo.

Según Edo E. Balsechi en su libro “Raíces y proyección antiimperialista” contabiliza 117 militantes del PC, desaparecidos. Algunos ex Fede elevan esa cifra a 150.

El trabajo realizado en 2016 por los dirigentes Nora Ciapponi y Gustavo Reynoso del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), de 1976 a 1982, el PST tuvo 86 desaparecidos y/o asesinados.

El Partido Comunista Revolucionario (PCR) que manifestó su oposición al golpe desde el mismo 24 de marzo, según su órgano de prensa “Hoy” contabiliza 11 militantes asesinados antes del golpe y 23 desaparecidos posteriores.

El Partido Comunista Marxista Leninista, una organización pequeña heredera de Vanguardia Comunista, informa en su web PRML, que tuvo 19 desaparecidos, entre ellos sus máximos dirigentes Roberto Cristina, Elías Semán y Rubén Kriscautsky.

Según la publicación “Historia de Política Obrera” de Laura Kohn, no hay mención de militantes del PO desaparecidos, salvo el caso de su dirigente Pablo Rieznik, secuestrado y liberado en 1977.

Entre todos los partidos de izquierda, suman una cifra aproximada de 260 desaparecidos, que por supuesto, es un numero doloroso de jóvenes asesinados, pero dista mucho de ser la mayoría de las desapariciones.

No existe una cuenta clara respecto los militantes vinculados a las organizaciones armadas como el PRT-ERP y Montoneros. El investigador Rodolfo Baschetti en su página web publica nombres e historia de casi 4000 militantes vinculados a distintos sectores del peronismo.

Seguramente este texto incorpora información poco conocida por todos nosotros. Hemos escuchado a muchos ex-militantes del PC y la Fede, contando versiones de su pasado, que no son estas. Una vez más, recorrer la historia nos aleja de los discursos binarios, buenos y malos, blanco o negro.

El PC ha sido el mayor partido de izquierda argentina por donde han pasado miles de militantes y dirigentes. No es justo acusarlos a todos de cómplices de la dictadura, porque probablemente, muchos no compartieron la linea oficial de su partido.

En definitiva, son los claroscuros de la historia que es necesario conocer, para reflexionar y aprender de ella.

Por Aldo Duzdevich.









Publicado en LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.