GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

Mostrando las entradas con la etiqueta Bustillo.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Bustillo.. Mostrar todas las entradas

miércoles, septiembre 17, 2025

El “Manuel Fresco” de Aritz Recalde. Manuel Fresco, un gobernador con mala prensa.

 

El “Manuel Fresco” de Aritz Recalde.

Manuel Fresco, un gobernador con mala prensa.

Así como está el “Nietzsche” de Martin Heidegger o el “Foucault” de Gilles Deleuze, libros que resignifican la importancia de estos filósofos, en este caso nos detenemos en la figura de trascendencia histórica de Manuel Fresco y la presentación que hace de ella el Dr. Aritz Recalde[2],.en un libro de reciente edición, La obra pública de la gobernación bonaerense de Manuel Fresco (Recalde 2025), Como es de esperar, la valoración de la obra de un político tiene distintas versiones y el caso de Manuel Fresco no podría ser la excepción ya que, para algunos historiadores, es parte de una época caracterizada como “la década infame”, ubicada entre 1930 y 1943. Fresco fue gobernador de la Provincia de Buenos Aires entre el 18 de febrero de 1936 y el 7 de marzo de 1940. Lo que se difunde de él es que tenía en su despacho, según distintas versiones, los bustos o cuadros de Hitler y Mussolini, que admiraba al presidente de Estados Unidos Franklin Roosevelt y que guiaba sus decisiones por la Encíclica Rerum Novarum de la Iglesia católica. Tal conjunción de influencias, de ser ciertas, evidencian la complejidad del personaje a la vez que las tensiones entre ideologías que, entre otras consecuencias, desencadenarían la Crisis de los años 30 a nivel internacional y ya finalizando la década, la declaración de la Segunda Guerra Mundial.

El libro de Recalde es el último de una larga lista de libros digitales dedicados a reflexionar sobre el Pensamiento Nacional y la particular situación política de nuestro país, trayendo a la memoria a personajes claves de la política argentina del Siglo XX. Entre los pertenecientes a la compleja década del ´30 rescata la figura de Manuel Fresco, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que en 4 años dejó el testimonio de una obra pública fundacional de la organización territorial, como una parte importante para la recuperación de la crisis geopolítica de ese convulsionado periodo de entreguerras.

Manuel Antonio Justo Pastor Pascual Fresco, tal era su nombre completo, no fue militar, se recibió de médico de la UBA en 1914, el mismo año en que se recibió de médica Alicia Moreau de Justo. El dato no es menor para evaluar los intereses políticos del futuro gobernador ya que la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires contaba con profesores señeros como José Ingenieros, José María Ramos Mejía, Bernardo Houssay, Luis Agote, Angel Roffo, Alejandro Posadas, entre otros, consagrados a hacer accesibles los logros científicos para el beneficio de la salud pública y al mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad. En esa época, de auge del higienismo, el mejoramiento de la salud pública dependía de la construcción de puertos, redes ferroviarias, caminos y puentes, así como de la instalación de cloacas, cementerios, alumbrado público, mataderos municipales, establecimiento de colonias agrarias, viviendas dignas para los trabajadores, entre otros logros. Nuevas normativas acerca del cuidado de la Salud pública imponían al Estado la necesidad de construir la infraestructura necesaria para que se pudieran cumplir las Leyes. Para tomar un caso, la Ley provincial 4017/28  “Autoriza al Poder Ejecutivo para emitir «Bonos de Obras Públicas Municipales ».«Las obras públicas a que se refiere la presente ley, serán exclusivamente las destinadas a la construcción, reparación, adquisición o habilitación del edificio municipal o edificio para las delegaciones municipales, hospitales locales, mataderos, hornos crematorios, desagües, corralones de limpieza, campos de deportes, plazas de ejercicios físicos, parques públicos, usinas de electricidad, y terrenos para obras sanitarias» (Recalde, p.164). Para evaluar el impacto de estas obras en el mejoramiento de la salud, podemos detenernos en la instalación de mataderos en todas las localidades donde se expendiera carne animal para consumo humano, ya que la costumbre de la matanza de ganado para consumo humano, en pequeñas comunidades donde no llegaba la distribución desde grandes frigoríficos, se realizaba desollando al animal sobre la tierra o sobre una chapa, entre insectos y sin ningún cuidado higiénico por parte de los trabajadores, haciendo también peligrar la salud de ellos. Bastará recordar las escenas de El matadero de Esteban Echeverría para advertir la necesidad de construir locales especiales, con amplia disponibilidad de desinfectantes, agua y azulejos, equipado con máquinas que permitían la desinfección y aislamiento de la carne de agentes contaminantes, que era revisada por veterinarios y bromatólogos antes de ser llevada a la venta, todo ello a cargo del control municipal.  En 110 localidades de la Provincia de Buenos Aires, en 4 años de gobierno, Fresco concretó un plan de obras que resultan fundacionales para el funcionamiento del territorio hasta nuestros días. El libro de Aritz Recalde sistematiza esta presentación a partir de dividirla en 4 categorías:

I- obras de vialidad;

II- obras en aeródromos;

III- obras en municipalidades;

IV- obras de telégrafos y radiodifusión

V- puertos, dragados y obras sanitarias.

Como principal fuente de información, pero no la única, nos dice Recalde, recurrió a los 8 tomos de la recopilación que publicó en 1940, la gobernación de la Provincia de Buenos Aires bajo el título Cuatro Años de Gobierno. A partir de este plan de acción integral y conjunto, la Provincia de Buenos Aires quedó cuadriculada y mapeada hasta en los lugares más recónditos. Este plan de acción respondió, a nivel provincial, a la política de Estado asumida por Agustín P. Justo para todo el país y a la que Salvador Oria, director de Vialidad Nacional en 1938, llamó “Intervencionismo defensivo” (Recalde, p.12). cuando, bajo la inspiración del presidente de Estados Unidos, Roosevelt, el Estado argentino asumió la misión de invertir en obra pública para incrementar las fuentes de trabajo en momentos de crisis del capitalismo y planificó el modelo productivo para el desarrollo integral de la sociedad. El gasto del Gobierno Nacional en obras públicas aumentó del 9% del PBI en el año 1930, al 16,1% en 1943. El presidente Justo impulsó la ley 11.658/32 que creó la Dirección Nacional de Vialidad. Durante los ocho años de las presidencias de Justo y de Ortiz ocupó la conducción del Ministerio de Obras Manuel Alvarado, señala Recalde. Como dato de este inusitado despegue económico cita Recalde el caso de YPF que en 1935 registraba 34 estaciones de servicio en todo el país y dos años después aumentaron a 187.

En 23 rubros, se detalla el amplio espectro de obras públicas destinadas no solamente a fomentar el trabajo y la economía sino a modernizar y hacer efectivas las políticas de salud, educación, turismo, deporte, urbanización, entre otros logros de modernización y mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.

1– Urbanización de balnearios de Necochea, Mar del Plata y Carhué;

2– Obras de Urbanización de Lujan y La Plata;

3– Fijación de médanos;

4– Explotación de Lagunas fiscales;

5– Sistematización y urbanización de costas y playas;

6– Barrio-Parques para obreros;

7– Avenidas y calles de acceso a la Capital federal;

8– Mercado de frutos del Delta del Paraná;

9– Administración General;

10– Obras hospitalarias;

11– Obras sanitarias;

12– Servicios Generales del Ministerio de Obras Públicas;

13– Obras Hidráulicas;

14– Mejoramiento de Comunicaciones en el Delta Paraná y servicios auxiliares;

15– Obras Ferroviarias;

16– Escuelas profesionales;

17– Construcción y ampliación de obras;

18– Balnearios, stadiums, paseos y aeródromos;

19– Fomento de plantaciones forestales y la agricultura;

20– Parques;

21– Monumentos y edificios históricos;

22– Asistencia social

23– Higiene pública. (Recalde 2025 pp.30-32).

 

Los ingenieros y arquitectos de Fresco.

La obra de Fresco convocó, para su realización, a científicos y profesionales universitarios encargados de planificar primero y resolver después las obras involucradas en cada rubro. Un ítem a destacar en el libro de Recalde es la mención a los hermanos Bustillo, El ingeniero José María Bustillo y el arquitecto Alejandro Bustillo, ya que, al aporte de ambos a la construcción de obras públicas y edificios, el autor dedica un señalamiento detallado, acompañado de fotos que ilustran los datos aportados. Del mismo modo detalla la obra del otro arquitecto e ingeniero emblemático de la obra de Fresco, Francisco Salamone (1897-1959), un arquitecto e ingeniero italo-argentino, que construyó unas 90 obras públicas en distintos partidos de la Provincia de Buenos Aires. Esta obra estuvo instalada mayormente en pueblos que, en pocas décadas, dejaron de ser fortines de avanzada contra “la indiada” para transformarse en prósperas poblaciones de inmigrantes, comunicadas a través del tren, los caminos, el telégrafo y la radio con las grandes urbes. Estas construcciones de cemento, desconcertantes en el entorno en que fueron instaladas, asombran aún hoy por la monumentalidad, en comunidades que, hasta hace unas décadas atrás, renegaban de su presencia, entre otros motivos, por desafiar las convenciones y hasta por irritar a las autoridades locales. Tal es el caso del portal del cementerio de Saldungaray (foto Recalde, 2025, p.58) que muestra una rueda, una esfera donde se ubica una cruz fuera del centro y donde también en un punto algo descentrado de la cruz aparece la cabeza de Jesús dando la impresión de representar a un decapitado más que a un crucificado (Lazzari, 2022). La esfera se parece a la ruleta del casino, quizás en alusión al cercano Casino de Sierra de la Ventana (Di Fazio, 2022). Si alude a la ruleta de un casino, en este caso sería una ruleta que hace trampa ya que no ubica en el centro la cruz ni la cabeza, lo que indicaría que “el juego siempre es tramposo” (Lazzari, 2022). Así vemos que resulta completamente inapropiada para un cementerio público y de simbología cristiana la idea de una ruleta descentrada, como en la Lotería de Babilonia de Borges, que, por intervención de una suerte sin reglas, puede beneficiarnos o perjudicarnos en el reparto de la vida y la muerte. Podríamos pensar que, a tono con la época e inspirado en la frase de Borges “Soy de un país vertiginoso donde la lotería es parte principal de la realidad”, Salamone construyó en cemento esta idea, aunque es improbable que conociera entonces el cuento de Borges porque se publicó en 1941 cuando el portal ya estaba en pie desde 1938. De todos modos, podemos conjeturar que solamente un jugador, adiestrado en la toma de riesgos, templado en el ganar y perder, podría animarse a desafiar los cánones vigentes y crear estos monstruos de cemento que todavía están ahí, provocativos, para el escándalo y desconcierto de algunos vecinos y visitantes, así como para la admiración de otros. Otro caso es el palacio municipal de Rauch (Recalde, foto p.56) que tiene en el punto más alto del edificio un reloj que supera la altura de la cúpula de la iglesia, quizás indicando con este detalle que quien tiene la suprema misión de “dar la hora” es el Estado (La Nación, 2024). La elección de este arquitecto excéntrico y de fuerte impronta vanguardista, en lugar de otros que formaban parte de la elite de arquitectos de la “Patria contratista” de la época, muestra la audacia y libertad de criterio de Fresco al permitir el despliegue del genio creativo de Salamone, quien llevó a pueblos agrícolas de la provincia un diseño que lo distingue hoy en día como “el Gaudí de las pampas” (Lazzari, 2022). Sus construcciones son motivo de admiración y estudio por parte de la arquitectura y la ingeniería internacional y atrae la visita de profesionales de todo el mundo que viajan desde países como Japón, Alemania o Estados Unidos para tomar contacto personal con los cementerios, mataderos y edificios municipales que son verdaderas “joyas” del Modernismo, hoy en día, algunas, ubicadas en caminos laterales de tierra al quedar en desuso, como es el caso de varios mataderos. Otros arquitectos señalados por Recalde son Alberto Bogani y Francisco Marseillán con lo que completa la lista de destacados profesionales encargados de concretar los proyectos políticos en la totalidad del territorio bonaerense.

¿Por qué dedicar esta investigación a la obra pública de Manuel Fresco?

El libro de Recalde tiene el estilo de un informe de investigación al presentar de manera documental, con bibliografía, imágenes y cuadros, los datos de la obra pública de Fresco, donde también detalla las normativas que permitieron estas construcciones. En la lectura no encontramos orientaciones para acceder a las motivaciones que lo llevaron a emprender esta compilación de datos. Afortunadamente encontramos en la web un reportaje radial publicado por la Radio de la UNLa (Recalde 1/4/2025), donde responde a la pregunta de ¿por qué dedicarse a estudiar la obra de Fresco? En principio, afirma Recalde, porque es parte de la Historia del territorio de mis padres, la Patria, donde vivo. Señala que desde hace años se dedica a la investigación de la historia de varios municipios y gobernaciones de esta provincia ya que es escaso el conocimiento que se tiene de la gobernabilidad del territorio bonaerense siendo la provincia más grande desde el punto de vista geográfico, de mayor densidad poblacional, de mayor peso económico y son sus habitantes los que deciden el resultado de las elecciones presidenciales. Para Recalde, la provincia de Buenos Aires no tiene una identidad reconocida y de su organización y gobernabilidad depende la del país. La publicación anterior a esta estuvo dedicada a la gobernación de Antonio Cafiero de la que había unos pocos estudios. Esta investigación se vio beneficiada por la instalación de la Biblioteca Cafiero en el predio de la UNLa., admite Recalde. De Manuel Fresco hay mayor disponibilidad de estudios que sobre la gobernación de Eduardo Duhalde, aun siendo contemporáneo, destaca. Confiesa Recalde que antes de dedicarse a este gobernador tuvo que dejar atrás los prejuicios y las categorías antagónicas que alimentan las diferentes “grietas” políticas. El estigma aplanador de “infamante” para esta época, obstaculiza la oportunidad de advertir los logros positivos de la gestión de Fresco y la importancia fundacional de una obra que se realizó sin contraer endeudamiento externo. Dejando de lado los parámetros de “derecha” o “izquierda”, califica esta política de “moderna”, transformadora de la vida económica y social, que dejó huellas indelebles con la presencia de instituciones y obras que llegan hasta nosotros, con mayor o menor estado de conservación, pero que siguen en pie. Admite que este libro es básicamente informativo, se abstiene aquí de categorías valorativas, para que cada uno lo interprete como le parezca, pero ello no significa que él mismo no tenga su propia idea sobre la política del gobernador Fresco. Por el contrario, destaca que, antes que el gobierno de Perón, Fresco propuso “una política obrera de masas” y ya había establecido leyes y disposiciones para proteger el derecho de los trabajadores, para instalar hospitales, escuelas y establecimientos dedicados al mejoramiento de la educación, salud y recreación de los trabajadores y sus familias. A la pregunta sobre el fraude electoral, Recalde contesta que, justamente fue la política de Fresco la que sentó las bases para que ya el fraude no fuera posible y sobre la violencia política, destaca que el mismo Fresco fue víctima de un atentado, en la presidencia de Yrigoyen, durante la campaña electoral a Diputado, el 13 de febrero de 1930, en la localidad de Lincoln. Las crónicas de la época testimonian que fueron varios los muertos y heridos, que al candidato lo enviaron en tren a Buenos Aires donde fue atendido por el doctor Enrique Finochietto que le salvó la vida (Diario La Verdad, 2023).

Un Conservador popular

Recordemos que Manuel Fresco accede al cargo de Gobernador de la Provincia de Buenos Aires por el Partido Demócrata Nacional (PDN), colocado por los historiadores como una de las fracciones de los conservadores. Este Partido político se fundó en 1931 y se desintegró en 1957. Para diferenciarse de otros políticos conservadores, él mismo se identifica como “conservador popular” (Pigna), una difícil conjunción de términos que luego del golpe de Estado del `55 tomaría forma en la fundación del Partido Conservador Popular (PCP), en 1958 pero Fresco ya no militaba en estas filas. En un discurso recuperado por el Canal Encuentro escuchamos al médico antes que al político afirmar enfáticamente “Si queremos una Patria grande y rica, es indispensable que sus hijos sean sanos y fuertes para que puedan engrandecerla con el trabajo y defenderla con la misma pujanza con que lo hicieron nuestros mayores”. Sobre la última etapa de su vida política, los historiadores destacan que, en disconformidad con el arco conservador, crea su propio partido político denominado “UNA Patria” en 1941. Las siglas representan la frase “Unión Nacional Argentina”. Según otros registros se denomina “Partido Patria Unión Nacional Argentina”. En octubre de 1945, luego de un encuentro personal con Juan Domingo Perón, anexa su partido al frente electoral que llevará a ganar las elecciones del 24 de febrero de 1946 al peronismo, pero él mismo se retira ya de la política para dedicarse a la profesión de médico que ejerció en la localidad de Haedo hasta su muerte el 17 de noviembre de 1971.

Para volver al libro de Aritz Recalde, podemos apreciar que, en momentos en que se promueven y ejecutan políticas de desmantelamiento y desfinanciamiento de la obra pública, en el que se insiste en la criminalización de las obras del Estado, revisar la política y los logros de Manuel Fresco desde la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, puede aparecer como un acto de resistencia al embate privatizador. También es una iniciativa importante y necesaria para proporcionar un marco de comprensión histórica en el actual estado de cosas, un recordatorio de que somos herederos y custodios del patrimonio público que disfrutamos en las plazas, parques, balnearios, de las rutas que transitamos y de los edificios que albergan las principales instituciones del Estado.

Bibliografía

Canal Encuentro, 200 historias destacadas: Manuel Fresco, 29 de marzo 2022, consultado el 23 de julio de 2025, disponible en  https://www.youtube.com/watch?v=cbrqOu1pQU0

Diario La Verdad, “Fue disuelta a balazos, en Lincoln, por elementos yrigoyenistas, una conferencia conservadora”, 10 de septiembre de 2023, consultado el 25 de julio de 2025, disponible en   https://laverdadonline.com/anoche-fue-disuelta-a-balazos-en-lincoln-por-elementos-yrigoyenistas-una-conferencia-conservadora/

Di, Fazio, Gerardo, INFOBAE  Hizo 60 obras monumentales en cuatro años: quién fue el arquitecto que cambió la cara de 25 municipios bonaerenses, 14 de mayo 2022, consultado el 19 de julio de 2025, disponible en https://www.infobae.com/sociedad/2022/05/14/hizo-60-obras-monumentales-en-cuatro-anos-quien-fue-el-arquitecto-que-cambio-la-cara-de-25-municipios-bonaerenses/

La Nación, El legado de Salamone, publicado el 4 de agosto de 2014, consultado el 19 de julio de 2025, disponible en https://www.lanacion.com.ar/turismo/el-legado-de-salamone-nid1964561/

Lazzari, Eduardo, CAPBA5 Charla Online de E Lazzari Salamone El Gaudi de las Pampas 25 08 2020, publicado el 8 de marzo de 2022, consultado el 20de julio de 2025, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=rmpA3DWThCs

Pigna, Felipe, El Historiador, Síntesis de la Historia de la Provincia de Buenos Aires, sin fecha de edición, consultado el 25 de julio de 2025, disponible en https://elhistoriador.com.ar/sintesis-de-la-historia-de-la-provincia-de-buenos-aires/lementos-yrigoyenistas-una-conferencia-conservadora/

Recalde Aritz, Historia de la Provincia de Buenos Aires: Gobernación de Manuel Fresco, reportaje radial 1/4/2025, disponible en https://uy.radiocut.fm/audiocut/historia-provincia-buenos-aires-gobernacion-manuel-fresco/

Recalde Aritz, libros publicados on line desde 2005 disponible en https://cvaritzrecalde.blogspot.com/2008/01/cv-aritz-recalde.html

Recalde, Aritz La obra pública de la gobernación bonaerense de Manuel Fresco, Remedios de Escalada, Universidad Nacional de Lanús, ISBN 978-987-8926-80-3, Libro digital, 2025. 89 pp., disponible en https://www.unla.edu.ar/documentos/departamentos/hya/la-obra-publica-de-la-gobernacion-bonaerense-de-manuel-fresco.pdf

[1] Cristina Ambrosini, Profesora y Licenciada en Filosofía UBA, Doctora en Filosofía UBA, Profesora regular jubilada de la UBA y la UNLA en grado y posgrado. Directora de la Especialización y Maestría en Metodología de la Investigación Científica de la UNLA, hasta mayo del 2024, actualmente miembro del Comité Académico de ambos posgrados. Autora de libros y artículos en temas de ética y epistemología.

[2] Aritz Recalde Licenciado en Sociología en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, 2002, Magister en Gobierno y Desarrollo de la Universidad Nacional de San Martín, 2008, Doctor en Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata, 2014.

viernes, julio 08, 2022

La casa de Victoria Ocampo donde se fundó la revista Sur fue declarada Monumento Histórico Nacional.

 


La casa de Victoria Ocampo donde se fundó la revista Sur fue declarada Monumento Histórico Nacional.

La propiedad modernista ubicada en Palermo generó en escándalo en 1928 cuando fue construida por el arquitecto Alejandro Bustillo.

Una casa de Palermo Chico que perteneció a la escritora Victoria Ocampo y en la que se fundó la mítica revista cultural Sur fue declarada Monumento Histórico Nacional por el presidente Alberto Fernández.

Se trata de una vivienda de arquitectura moderna ubicada en Rufino de Elizalde 2831, en la zona conocida como Barrio Parque, y que actualmente pertenece al Fondo Nacional de las Artes.

La construcción está inspirada en múltiples referencias a la arquitectura de vanguardia europea, en especial francesa, y se llevó adelante en 1928 luego de que la destacada mecenas contratara al arquitecto Alejandro Bustillo para la edificación: el resultado final fue ponderado por el francés Le Corbusier durante su visita a la Argentina un año después.

La casa moderna provocó escándalo en las autoridades y los vecinos de la zona, ya que desentonaba con las construcciones afrancesadas del entorno. "Temían que semejante adefesio les estropeara el naciente Palermo Chico. Yo estaba enamorada de la casa", recordó años después la ideóloga de la vivienda.

En 1930, en sus inmediaciones tuvo lugar la fundación de la mítica revista literaria Sur, una de las más importantes de su época y que supo publicar escritos de Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato, Juan Carlos Onetti, Leopoldo Marechal, Jean Paul Sartre, Albert Camus, William Faulkner, Aldous Huxley, Rabindranath Tagore, Alejandra Pizarnik, entre otros.

Nueve años después, Victoria Ocampo decidió mudarse, tras la muerte de su padre, a la majestuosa casona de Beccar, conocida como Villa Ocampo y que actualmente pertenece a la UNESCO.

La casa moderna de Barrio Parque tiene un valor que "supera lo histórico y biográfico. Mucho más que un `sitio de memoria´, el lugar es un acabado y casi único testimonio de un personaje de trayectoria privilegiada, que encarnó y tradujo en el entorno físico que lo rodeaba la vital evolución en la cultura del siglo XX", destacó el Gobierno.

En 2003, la magnate cementera, Amalia Lacroze de Fortabat, compró la casa para que pasase a formar parte del Fondo Nacional de las Artes (FNA), organismo que presidía desde 1992.

Dos años después, el inmueble abrió al público como Casa de la Cultura del FNA, destinada a ofrecer un espacio de difusión para las producciones artísticas locales.

Más tarde, en 2016, un equipo de especialistas en preservación del patrimonio comenzó un proyecto y una obra de restauración, refuncionalización y puesta en valor para volver a dar las características originales a todas las partes del conjunto: jardín, arquitectura exterior e interior, decoración, equipamiento y mobiliario.

El actual proyecto de revitalización incorpora a los usos culturales públicos la función de residencia para artistas y escritores, buscando relanzar la tradición de hospitalidad cultural inaugurada allí por Victoria Ocampo.

Por esta impresionante historia, el presidente Alberto Fernández firmó el decreto 380/2022, publicado este viernes en el Boletín Oficial, para declarar a la propiedad como Monumento Histórico Nacional.

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/517806-La-casa-de-Victoria-Ocampo-donde-se-fundo-la-revista-Sur-fue-declarada-Monumento-Historico-Nacional.note.aspx

lunes, noviembre 16, 2020

Alejandro Bustillo, creador de una postal rionegrina.

 

Alejandro Bustillo, creador de una postal rionegrina.

Liliana Verbeke*

Días pasados se cumplieron 38 años del fallecimiento de Alejandro Gabriel Bustillo Madero, tal el nombre de este arquitecto argentino, nacido el 18 de marzo de 1889 en la ciudad de Buenos Aires, donde falleciera a los 93 años el 3 de noviembre de 1982.

Criado en una tradicional e histórica familia porteña, descendía de don Manuel José Bustillo, bisabuelo paterno, Teniente de Patricios que defendiera Buenos Aires en las Invasiones Inglesas. Otro bisabuelo, el Capitán de Artillería Francisco Javier Díaz Fernández, formó parte del Regimiento de Granaderos a Caballo y cruzó los Andes con San Martín.

A su abuelo, el General José María Bustillo, le cupo en suerte participar en las batallas de Pavón, Cepeda y la Guerra del Paraguay. Su padre el Dr. José María Bustillo escribe el Código Militar Argentino o “Código Bustillo”. Su madre María Luisa Madero, y según lo expresara él mismo, descendía en línea directa de Túpac Inca Yupanqui y Huayna Capac. Había ingenieros en la familia: su tío, Eduardo Madero, autor del proyecto del hoy conocido Puerto Madero de Buenos Aires.

Infancia con largas temporadas en la estancia pampeana, quizás lo hicieron observador del paisaje. Realiza sus estudios en el Otto Krausse -Instituto Superior Politécnico- y luego en la Escuela de Arquitectura dependiente entonces de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UBA. Tuvo allí grandes maestros, algunos del neoclasicismo francés.

En 1912 el arte lo lleva a interrumpir sus estudios para dedicarse a la pintura, su otra pasión, y conquista el primer Premio del Salón Nacional de Pintura del Museo de Bellas Artes con su famoso “Autorretrato”. Bustillo fue miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes. En 1914 se gradúa de arquitecto y en 1917 se casa con Blanca Ayerza formando una familia de 8 hijos y 58 nietos.

Durante su estancia en París entre los años 1921 y 1923 se contacta e influencia con el estilo que orientará y desarrollará luego en su profesión. Se dice que Alejandro Bustillo fue un representante fiel de la arquitectura francesa pero con un “estilo clásico nacional”.

Fue un gran arquitecto, uno de los más importantes de la historia argentina, a su vez pintor, escultor, incluso académico, pero para los rionegrinos de todos los tiempos bien puede decirse -con gratitud- que fue el creador de una postal al mundo: la maravilla arquitectónica que significa en San Carlos de Bariloche el Hotel Llao Llao, la Capilla San Eduardo muy próxima al mismo y la Iglesia Catedral, para la que Bustillo ofreció su proyecto en forma gratuita y la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi, obras declaradas Monumento Histórico Nacional.

En Neuquén se destaca la Capilla “La Asunción” en Villa La Angostura.
Autor de obras importantísimas, oficiales, públicas y particulares que lo posicionan y relacionan con gobiernos locales, provinciales , con extensas obras en Parques Nacionales donde ya se advierte lo que luego se dará en llamar el “estilo regional y bustilliano”.

Obras que vinieron a cambiar incluso el paisaje y el entorno; sea éste urbano o natural en que se erigieron. Entre las que sobresalen el Complejo Bristol en Mar del Plata con el Hotel Provincial y el Casino, la sede del Banco de la Nación Argentina en Buenos Aires, el Banco Tornquist, el Hotel Continental, la Casa de Victoria Ocampo en Palermo Chico, etc.
Construyó varias casas de campo en Coronel Dorrego y en Carhué. En 1939, junto al arquitecto Ángel Guido, gana el concurso de anteproyecto del Monumento Nacional a la Bandera en Rosario.

El Museo Nacional de Bellas Artes en 1988 realizó una exposición rescatando el valor de su obra singular y señera.

*Diplomada en Preservación del Patrimonio NyC (UBP).

Publicado en Diario "Río Negro", 16/11/2020.

domingo, diciembre 08, 2019

La misteriosa torre medieval de Bariloche. La obra del genial arquitecto Bustillo alimenta todo tipo de mitos.

La misteriosa torre medieval de Bariloche.

La obra del genial arquitecto Bustillo alimenta todo tipo de mitos. La familia Pereda se la compró hace 71 años y aun la conserva. ¿Casa de huéspedes o puesto de vigilancia?

Sobre una roca que cae en picada al lago, de espaldas a la mirada de los curiosos, frente a la inmensidad del Nahuel Huapi, se esconde el secreto mejor guardado de Alejandro Bustillo, el arquitecto argentino que diseñó y construyó edificios emblemáticos en todo el país. Una torre de estilo sarraceno en la península San Pedro, de tres plantas, con un mirador que parece el remate de un fuerte medieval, lleva 80 años alimentando mitos en Bariloche, más cercanos al nazismo que a los duendes.
La semana pasada, un equipo periodístico de Río Negro se convirtió en el primero en recorrer sus apilados ambientes unidos por una escalera caracol de piedra que lleva hasta un mirador, en un viaje a otra época, en la que se confunde la fundación del Bariloche moderno y turístico con la España mora.
Sobre la Torre Sarracena o Torre Bustillo no había hasta ahora demasiada información y, ya se sabe, sobre el campo fértil de la ignorancia suele crecer el pasto de las explicaciones conspirativas.
Para los que sostienen que los intereses alemanes hicieron pie en Bariloche (y en otros lugares del país) antes de la llegada de Hitler al poder y que, tras la derrota en la Segunda Guerra, fueron clave en la llegada (documentada e innegable) de criminales nazis a nuestro país, la existencia de la torre de la península San Pedro se explica como punto de vigilancia estratégico del tránsito lacustre: desde Bariloche ninguna embarcación podría dirigirse a Villa La Angostura ni a Puerto Blest (paso a Chile) sin ser divisado desde el mirador de la construcción.
Río Negro pudo reconstruir parte de la historia a partir de los documentos y los datos aportados por los actuales dueños de la torre.
La torre es contemporánea al hotel Llao Llao, que se inauguró en 1939. La hizo Alejandro Bustillo (el hermano de Exequiel, el entonces y por muchos años presidente de Parques Nacionales) para él mismo, frente a una casa típica de su arquitectura en Bariloche, con mucha madera. El final de obra es de 1940.
¿Para qué hizo semejante construcción? Para su estudio y como casa de huéspedes, es la explicación que dio. Buena parte de estas cosas se saben porque, en vida, Bustillo donó todo su archivo a su colega, mucho más joven que él, Marta Levisman, creadora de la Asociación Civil para el Archivo de Arquitectura Contemporánea Argentina. Esos papeles (planos, escritos) y algunas imágenes forman parte del patrimonio de la Universidad Torcuato Di Tella.

Bustillo era dueño además de buena parte de esa punta, en el oeste de la península, que mira al norte. Hacia 1947 decidió lotear lo que llamó Villa Antumalal. Y el terreno mayor, el de la torre, lo compró Jorge Pereda, un criador de toros cuyo padre Celestino había conocido Villa La Angostura en la década del 20, antes de que los Bustillo conocieran la Patagonia.

En el libro de visitas está el hito: un Bustillo de puño y letra nombra a Pereda y su hermano Horacio como “los nuevos y felices propietarios” y cierra con la fecha, 10 de enero de 1948.

Bariloche nazi.

¿Era una construcción nazi? El actual propietario, descendiente directo de Jorge Pereda, dijo que de los usos que le dieron antes de 1948 él no puede hablar, aunque “en el libro de visitas no hay muchos apellidos alemanes”. Y aclara: “a partir de 1948 no hay ninguna relación con los nazis”.
El testimonio lo dio bajo la promesa de no publicar su nombre para resguardar la privacidad de una familia que sigue usando Antumalal como segunda residencia.
Una de las versiones que queda ahora refutada es la que indica que el Ejército se quedó con esa propiedad después de la Segunda Guerra. Algo parecido dijeron de las ruinas de Villa Tacul, también en Bariloche: un búnker nazi destruido por los militares argentinos, que en realidad había sido un hotel que nunca se habilitó.
La casa fue ampliada según el criterio que el propio Bustilllo dejó establecido en sus escritos. El ala original tiene cosas propias de la época, como dos enormes habitaciones, cada una con su estufa a leña (tipo rusa) y su baño: una para varones y otra para mujeres.
El conjunto de edificios fue proyectado en una zona donde el peñón que baja hacia el lago parece interrumpido por una pradera; a continuación la roca vuelve a aflorar, rumbo a la costa.
En una de las puntas que forma una bahía está el Cristo de madera tallado por el propio Bustillo. Y en la bahía misma, resguardado de los vientos del oeste, el embarcadero y el muelle, que, a modo de escollera, fue tallado sobre la piedra.

Toda esta información no es suficiente para desalentar mitos, pero se transforma en una primera aproximación para conocer algunos datos que son irrefutables. Los huecos en la historia no siempre son sencillos de llenar.


Una escalera al cielo y
a buena parte de la historia.

Cada escalón de la escalera de la Torre Bustillo es igual al siguiente. La tenue luz de una ventana vertical permite no tropezarse en la piedra negra de la construcción, pero hace falta la iluminación a electricidad para terminar el recorrido sin accidentes.
La escalera lleva finalmente a un mirador, pero también transporta a otros tiempos: el de la Europa medieval influenciada por la cultura árabe y el del “despertar de Bariloche”, como definió Exequiel Bustillo a la década de 1930, que, aunque esplendorosa en esta zona, fue “infame” en el país.
En la planta baja estaba el estudio de Alejandro Bustillo: piso de piedra, un enorme hogar, una especie de vestidor y una cocina.

La escalerita conduce a un primer piso, que también tiene un ambiente principal, a modo de habitación, con un baño y un placard. Las ventanas, con postigos tallados a mano por el arquitecto, con herrajes tan fuertes como pesados, permiten ver en varias direcciones.
En el segundo piso está la suite. La escalera desemboca en un balcón esquinado que mira al sudeste al cabo del cual se entra el ambiente, que tiene reservado un espacio para la cama matrimonial. Hay un baño y un vestidor.

Un segundo balcón mira al sur.
De vuelta a la escalera, el último paso es el mirador: el centro protegido por vidrios y los bordes a la intemperie.

Tiene, efectivamente, una visión única de Bariloche, el nacimiento del río Limay, y las vías lacustres hacia Villa La Angostura y Puerto Blest.
Se domina además la visión de los cerros, lo más cercanos, como el Campanario, y otros más lejanos como el López.
Un escudo familiar del siglo 17, original de León, España, de donde son los Bustillo, está incrustado en la entrada de la torre.

Esta joya escondida de la arquitectura argentina tiene otro valor: es aún la casa de huéspedes de los descendientes de Jorge Pereda.
Fuente de información é imágenes pertenecen a la publicación del Diario "Río Negro", domingo 8 de diciembre de 2019.