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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, mayo 05, 2026

5 de mayo de 1959: fallece Carlos Saavedra Lamas. Carlos Saavedra Lamas: Primer Premio Nobel de nuestra Argentina.


El Premio Nobel de la Paz, Carlos Saavedra Lamas, nació el 1 de noviembre de 1878.

Carlos Saavedra Lamas: Primer Premio Nobel de nuestra Argentina.

Estudió en Colegio Nacional de Buenos Aires, se recibió de abogado en nuestra Facultad de Derecho, UBA y ejerció como rector de la UBA entre 1941 y 1943.

Obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1936 por presidir el Comité Internacional de Mediación que contribuyó a la firma del armisticio del conflicto entre Bolivia y Paraguay. Lo firmaron 21 naciones y se convirtió en un instrumento jurídico internacional.

Estuvo a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Agustín P. Justo. También fue diputado y ministro de Justicia e Instrucción Pública.

Durante el gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear (1922-1928), intervino en el Código del Trabajo, basado en el proyecto de Joaquín Víctor González de comienzos del siglo xx. Propuso transformar en Ministerio al entonces Departamento Nacional del Trabajo.

En 1936, a los 58 años, obtuvo el Premio Nobel de la Paz por su labor en pro de la paz en general, pero en particular por haber inspirado el Pacto antibélico Saavedra Lamas, que fue firmado por 21 naciones y que se convirtió en un instrumento jurídico internacional. Además del papel brillante como mediador para finalizar la guerra del Chaco que enfrentó a Paraguay y Bolivia, fue Saavedra Lamas quien convocó a la Conferencia de Paz de Buenos Aires para detener el conflicto.

Fue presidente de la XI Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra, Suiza, en 1928, de la Conferencia Panamericana de 1936 y de la Asamblea de la Sociedad de Naciones en 1936. Fue rector de la Universidad de Buenos Aires entre 1941 y 1943 y profesor hasta 1946. Presidió la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires.

 Dio clases en la Facultad de Filosofía y Letras UBA y en la Facultad de Derecho, UBA

Su bisabuelo Cornelio Saavedra fue presidente de la Primera Junta y su abuelo, Mariano Saavedra, gobernador de la provincia de Buenos Aires durante la presidencia de Bartolomé Mitre. También era descendiente de Hernando Arias de Saavedra apodado Hernandarias y nacido como Hernando Suárez de Toledo Saavedra y Sanabria Calderón (Asunción, 1561-Santa Fe, 1634) fue un hidalgo, militar, conquistador, explorador y funcionario en la gobernación de Nueva Andalucía del Río de la Plata, con la particularidad de haber sido el primer criollo —o sea un hispano nacido en América– que ocupó un puesto de gobernante en los virreinatos hispanoamericanos.

Cornelio Saavedra Rodríguez: nieto de Cornelio Saavedra, fue un militar chileno.

Carlos Saavedra Lamas: bisnieto de Cornelio Saavedra, fue un político y diplomático argentino.

Se casó con Rosa Sáenz Peña, hija del presidente argentino Roque Sáenz Peña y tuvo un hijo, Carlos Roque Saavedra.

Saavedra Lamas falleció el 5 de mayo de 1959 en Buenos Aires a los 80 años.

Su único hijo fue Carlos Roque Saavedra Sáenz Peña, que no tuvo herederos forzosos, y al morir, en marzo de 2011, dejó el remanente de la venta de sus bienes a la Fundación Vida Silvestre.





jueves, octubre 31, 2024

Había una vez…una madre.

Había una vez…una madre.
Por  Franco Ricoveri.

-Abuelo, si San Martín es el padre de la Patria, ¿quién es la madre de la Patria?

-Ante todo, te diría que no sé si a San Martín lo llamaría así. Creo que ese título le correspondería a Don Cornelio Saavedra… Y obviamente no lo digo para desmerecer a nuestro Libertador, que fue el más grande de los argentinos, pero eso no significa que sea el “padre”. Tu pregunta es muy linda, porque, así como las personas necesitan a mamá y a papá, también podría decirse de las naciones. La primera respuesta que me surge es que la Madre es la Virgen María, que estuvo presente y acompañándonos desde que fuimos formándonos. En Itatí, Luján, el Valle, en Malvinas, ¡en todas partes! Pero podrías decirme que María también es Madre de los demás… y es cierto. Así que te voy a nombrar a otra: Santa María Antonia de la Paz y Figueroa, conocida hoy como la Mamá Antula.

-¿Es la que pusieron hace poco en la Parroquia? -Exacto. La canonizaron recién este año, pero vivió en el siglo XVIII, cuando éramos un virreinato español. Nació en el año 1730.

-Y, entonces, ¿qué hizo para merecer ser llamada “madre de la Patria”?

-Creo que le debemos a ella una marca profunda que tuvo Argentina desde sus comienzos. Te cuento. Ella era santiagueña, muy bonita, de familia acomodada. Se dedicó desde joven a servir a Dios y por Dios a los demás, especialmente a los más necesitados, porque la caridad debe empezar siempre por los más débiles. Ayudaba a los padres jesuitas y lo hacía como “beata”. Así llamaban a algunas mujeres que se dedicaban totalmente a la vida religiosa sin ser monjas. Cuando en el año 1767 el rey de España mandó a expulsar a los jesuitas con muy malas razones, ella lamentó mucho que se perdiese la costumbre de los “Ejercicios Espirituales”. En estos Ejercicios, los cristianos se retiraban por unos días a rezar y pensar en Dios en cómo vivían. Y salían renovados. Como vio que había mucha necesidad y la gente quería hacerlos, empezó a recorrer el país organizándolos. Iba a una parte, hacía los primeros y dejaba que otros siguiesen con esa tarea para ir a otro lugar: Jujuy, Salta Tucumán, Catamarca, La Rioja, Córdoba y finalmente, Buenos Aires y Uruguay. Y un detalle: caminaba. Y caminaba descalza. ¡Hizo a pie más de 5.000 kilómetros! Y si esto les impresiona, más les va a impresionar la cantidad de gente que juntaba. Se las hago breve: se calcula que hicieron Ejercicios Espirituales con ella entre 80.000 y 100.000 personas, lo que significa cerca de un cuarto de toda la población de entonces del virreinato del Rio de la Plata. ¿Se dan cuanta lo que es eso? Por de pronto, la mayor parte de la clase dirigente que trabajó por nuestra independencia seguramente estuvo allí. Y además, no los hicieron solos. Las tandas eran de entre 200 y 400 personas cada una. Hombres y mujeres por separado. Después se juntaba gente de todos los estratos sociales: militares, esclavos, artesanos, doctores, sacerdotes… Y formaban una comunidad conviviendo en armonía. Adentro y afuera.

-¿Dónde se metía tanta gente?

-Primero en donde los invitasen, después, en Buenos Aires, construyó una gran casa que todavía existe y es la construcción civil más antigua de la ciudad. ¡Tendremos que ir! Es muy linda. Pero lo que me preguntaron es por qué me parece que la deberíamos recordar como madre de la Patria. Lo explico con dos hechos. El primero es que su labor fue la mayor obra evangelizadora argentina de todos los tiempos. Y dio frutos en Fe, Esperanza y Caridad. Lo segundo se desprende de esta última virtud. Vieron que los argentinos tenemos muchísimos defectos y todavía más cosas buenas. Entre las virtudes, una de las que más llama la atención es la hospitalidad. Somos en buena parte tierra de inmigrantes; ha venido a vivir entre nosotros gente de todo el mundo, y a todos se los recibió con afecto. No existen, por ejemplo, los graves problemas de racismo que hay en otros lados. Y eso se debe en gran medida a que aquellos hombres vivieron de manera fuerte esas virtudes católicas que se vivían en los Ejercicios. Y no digo “cristianas” en general, porque en occidente buena parte del racismo tiene raíces protestantes. Pero ese es otro tema. Santa María Antonia “construyó” una sociedad mejor brindándoles a los ejercitantes un “proyecto de vida” y ese “proyecto de vida” se transformó naturalmente en un proyecto de país. Un último detalle: estos “retiros” eran totalmente gratuitos, por eso podían ir todos. Para eso debería haber una gran fortuna que los sostuviera, pero no. Se confiaba en la Providencia y la Providencia nunca fallaba.

En fin, una madre quiere a sus hijos, los alimenta, los educa, los cuida… Eso es lo que ella hizo con nuestra gente. Hoy sigue siendo medio desconocida, sí, pero es grande en serio. Y por eso la llamamos “Mamá Antula”. Y un hijo siempre quiere a su madre, ¿no? -¡Sí! – dijeron todos sin dudarlo.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Habia-una-vezuna-madre-552090.note.aspx

domingo, mayo 29, 2022

29 de Mayo de 1810: "DÍA DEL EJÉRCITO". REGIMIENTO DE INFANTERÍA DE PATRICIOS.

29 de Mayo de 1810: "DÍA DEL EJÉRCITO".  REGIMIENTO DE INFANTERÍA DE PATRICIOS.


El Regimiento de Infantería “PATRICIOS”, es una unidad del Ejército Argentino que tuvo su origen en el cuerpo miliciano formado el 15 de septiembre de 1806 en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, luego de la primera invasión inglesa respondiendo a la proclama del Capitán de Navío y posterior virrey Santiago de Liniers y Bremond. Santiago de Liniers que convocó a todos los ciudadanos a armarse contra el enemigo pirata inglés. 

Así nació la “Legión de Patricios Voluntarios Urbanos de Buenos Aires”. 

Tuvo su bautismo de fuego el  5 de julio de 1807 defendiendo Buenos Aires durante la segunda invasión.

Fue su primer Jefe el, entonces, Teniente Coronel Don Cornelio Saavedra. Esteban Romero fue elegido comandante del 2.º Batallón y José Domingo Urien del 3.º Batallón. Manuel Belgrano fue elegido sargento mayor. Figuraron como oficiales Feliciano Chiclana, Martín Lacarra, Gregorio Pedriel, Vicente López y Planes, Eustoquio Díaz Vélez y miles de valientes criollos.

Es considerada la unidad de Combate con más de 200 años de historia, la más antigua del Ejército Argentino y de Hispanoamérica.

Estuvo presente en las jornadas de mayo de 1810.

Mediante la proclama del 29 de mayo de 1810, sólo cuatro días después de asumir el gobierno, la Junta dispuso ampliar los batallones de milicias existentes al rango de regimientos.

Otros datos:

Durante la Guerra de la Independencia, participó entre otras, en las gloriosas jornadas de Suipacha, San José, Las Piedras, Montevideo y Tucumán.

En el año 1833 intervienen en la campaña del desierto de Juan Manuel de Rosas.

En la década de 1840, participó exitosamente en el rechazo de las sucesivas incursiones anglo-francesas a las costas argentinas, alcanzando su mayor brillo el 20 de noviembre de 1845 en el Combate de la Vuelta de Obligado.

Participó activamente en la infausta guerra del Paraguay (o de la Triple Alianza), luchando en Yatay, Paso de Patria, Tuyutí, Estero Bellaco y Curupaytí, Yatayty-Corá, Humaitá y Lomas Valentinas.

Es en el asalto a Curupaytí, trágica jornada de esta guerra para las armas aliadas, cuando chocaron frontalmente contra la inexpugnable posición de la defensa paraguaya. Allí murió, entre muchos otros, el teniente coronel Manuel Rosetti, jefe del Batallón de Patricios.

A fines del siglo xix, el regimiento recuperó su nombre y se lo destinó a escolta del comandante en jefe del Ejército Argentino.

En 1989 participó en la recuperación del cuartel del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 “General Belgrano”, sito en La Tablada, provincia de Buenos Aires, copado por elementos del Movimiento Todos por la Patria. En la actualidad tiene también el papel ceremonial de escolta del Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el recibimiento de los presidentes extranjeros que visitan Argentina y en la custodia del Cabildo de Buenos Aires.

Fuente de información se utilizaron datos de Wikipedia y La Gazeta Federal.

miércoles, mayo 18, 2022

Hoy se celebra el Día de la Escarapela e inicia la Semana de Mayo.

 


EFEMÉRIDES ARGENTINAS.
El Gral. Manuel Belgrano ¡Gloria y loor, honra sin par. Para el grande, entre los grandes!  es el creador de nuestra bandera “azul y blanca” y no la “celeste y blanca” que impusieron Sarmiento, Mitre y la historia oficial.  

La bandera, creada en Rosario el 27 de febrero de 1812 por Belgrano inspirada en la escarapela azul-celeste del Triunvirato, debido al color de la heráldica, que no es azul-turquí ni celeste sino el que conocemos como azul.  Nada tuvo que ver el color del cielo las nubes con que nos quisieron convencer. En el cielo las estrellas...

Hay investigaciones que dicen que es similar a la condecoracióm de la Orden de Carlos III y en el manto de la Virgen María.

La escarapela argentina fue utilizada por primera vez por un grupo de damas de Buenos Aires (Casilda Igarzábal entre otras mujeres) al presentarse a una entrevista con el entonces Coronel Cornelio Saavedra que era jefe del Regimiento de Patricios, el 18 de mayo de 1810.

Por solicitud del General Manuel Belgrano, el Primer Triunvirato de las Provincias Unidas del Río de La Plata decreta la creación de la la escarapela argentina. Dos años antes en esta fecha comenzó la Semana de Mayo que culminó el 25 con la conformación de la Primera Junta. En 1935, el Consejo Nacional de Educación dispuso que cada 18 de mayo se celebre el Día de la Escarapela.

Datos recopilados.

lunes, diciembre 06, 2021

Ni ebrio ni dormido por OMAR LÓPEZ MATO.

 

El 5 de diciembre de 1810 el secretario de la Primera Junta, Mariano Moreno, pasó frente al Cuartel de las Temporalidades, donde los oficiales del Regimiento de Patricios celebraban la primera gran victoria de las tropas patrias en Suipacha. El jefe de este regimiento era Cornelio Saavedra, el presidente de la Junta con quien Moreno había tenido repetidas diferencias a lo largo de esos primeros meses de gobierno. Cuando Moreno pretendió entrar al recinto, un centinela le negó el paso. Don Mariano tomó esta prohibición como una ofensa personal, aunque la actitud del centinela – cuyo nombre se ha perdido en la penumbra de los tiempos –, era la correcta, ya que Moreno no se había dado a conocer (era don Mariano el secretario de guerra de dicha junta). 

A las pocas horas llegó a los oídos del susceptible secretario el rumor de que en esa recepción ,se le había ofrecido una  corona a Saavedra. Efectivamente así había sido, pero el responsable de dicho ofrecimiento era un oficial llamado Atanasio Duarte, que esa noche (y según las malas lenguas, frecuentemente) había bebido en exceso. Los efluviosc del alcohol lo habían empujado a ofrecer una corona de dulces a don Cornelio y después a su esposa Saturnina, que estos, obviamente, rechazaron, como relató el mismo Saavedra en una carta que le escribió a Feliciano Chiclana -por entonces auditor del ejército del norte –. Sin embargo, el mal estaba hecho. 

Saavedra era el jefe del grupo más conservador, que había chocado en repetidas oportunidades con la vehemencia jacobina de Moreno, quien había pedido, pocos meses antes, la ejecución del ex virrey Cisneros, a la que Saavedra se opuso firmemente. Era esta la oportunidad de mostrar su poder dentro de la Junta, y a tal fin Moreno hizo aprobar a los demás miembros de la Junta un decreto redactado por él mismo, suprimiendo honores y escolta al presidente de la Junta, Saavedra. Sin protestar, fue Saavedra el primero en firmar el decreto.

En dicho decreto se establecía que se tributaran honores solamente a la Junta reunida en pleno para actos oficiales, y que las esposas de los miembros de la Junta no tendrían prerrogativa alguna. En cuanto al oficial, Atanasio Duarte, quien con este brindis “había ofendido la probidad del presidente y atacó los derechos de la patria”, por estar embriagado se le perdonaba la vida, pero se lo condenaba al exilio porque ningún habitante, “ni ebrio ni dormido”, debía tener expresiones contra la libertad de su país. Mariano Moreno sostenía que si un pueblo desea ser libre  debe observar “el sagrado dogma de la igualdad”. 

Dicho reglamento constaba de 16 artículos para evitar cualquier malentendido porque el tema implicaba que esta coronación era un desafío a Fernando VII, el monarca español, tras cuya máscara se ocultaba el movimiento revolucionario. De allí la prisión al pobre Duarte… 

Según afirmara Tomás Guido, Mariano Moreno estaba firmando su propia condena. 

Mucho tiempo ha transcurrido desde entonces, pero la expresión persiste, aunque no así el espíritu;...ebrios y dormidos han coronado a reyezuelos con la re-re-reelección, principio que lesiona al mismo concepto de democracia, basada en la alternancia. Ya lo había dicho George Washington cuando rechazó la tercera presidencia. “Luché toda mi vida contra la monarquía y si acepto este nombramiento solo traicionaría mi lucha” dijo el primer presidente norteamericano. No debemos sacrificar el esfuerzo de estos hombres que pelearon por la República y la democracia por la ambición desmedida de unos pocos. Ni ebrios ni dormidos.     

PUBLICADO EN DIARIO "LA PRENSA".

https://www.laprensa.com.ar/509802-Ni-ebrio-ni-dormido.note.aspx

jueves, julio 08, 2021

A 85 años del primer Nobel argentino.

Carlos Saavedra Lamas tuvo a su cargo la organización y presidencia del comité internacional de mediación en la Guerra del Chaco, para lograr la paz entre Bolivia y Paraguay.

Carlos Alberto Saavedra Lamas fue el primer argentino y latinoamericano galardonado con un Premio Nobel. Nació el 1 de noviembre de 1878 en Buenos Aires, cursó estudios de Derecho y desempeñó el cargo de catedrático en las universidades de La Plata y Buenos Aires.

Fue Secretario General de la Municipalidad de Buenos Aires y, en 1908 ocupó la banca de Diputado, tarea que desempeñó hasta 1915.

Años después fue Ministro de Justicia e Instrucción Pública y de Relaciones Exteriores.

Fue también presidente de la Liga de las Naciones, la primera organización internacional con vocación universal y predecesora de las Naciones Unidas, así como presidente de la Asamblea anual de la Organización Internacional del Trabajo.

Saavedra Lamas tuvo a su cargo la organización y la presidencia del comité internacional de mediación en la Guerra del Chaco, en el que también participaron Brasil, Chile, Perú, Uruguay y Estados Unidos.

La tarea llevada adelante por dicho comité aseguró el armisticio del 12 de junio de 1935, y más tarde tuvo parte esencial en las negociaciones que originaron un tratado de paz permanente.

En 1936, como reconocimiento a su actuación, se le concedió el Premio Nobel de la Paz.

Este año, pese al silencio oficial y a la amnesia colectiva, se festeja el 85 aniversario de ese momento tan significativo para los argentinos y para la paz internacional.

Haber contribuido de tal modo a la finalización de la Guerra del Chaco no fue un hecho menor. Aquélla se libró desde 1932 hasta 1935 entre Bolivia y Paraguay, y estuvo orientada al control de la región del Chaco Boreal, el que pese a su aridez y escasa población, tiene un valor estratégico por su proximidad al río Paraguay.

El dominio del río suponía una ventaja crucial para los únicos dos países no costeros de Sudamérica y una cuestión nacional para Bolivia, que había perdido el acceso al Océano Pacífico en la llamada de Guerra del Pacífico de 1879.

La Guerra del Chaco fue la primera guerra moderna en la historia de Latinoamérica.

El enorme despliegue de material bélico y municiones no tuvo comparación con ningún otro conflicto en la región a lo largo del siglo, ni siquiera con la Guerra de Malvinas.

Durante tres años, 250.000 soldados bolivianos y 150.000 paraguayos se enfrentaron en los cañadones chaqueños.

La malaria y otras enfermedades, al igual que la falta de agua, diezmaron más los ejércitos que las balas.

Saavedra Lamas supo interpretar la necesidad de contribuir, desde el sur del mundo, a los esfuerzos por una paz duradera que venían gestándose en la escena internacional desde décadas anteriores.

Nuestro primer premio Nobel caminó así detrás del tucumano Juan Bautista Alberdi, quien medio siglo antes había escrito su emblemática obra “El crimen de la guerra”.

Uno y otro encontraron razón, finalmente, cuando en 1945 la Carta de las Naciones Unidas proscribió definitivamente el uso y la amenaza de la fuerza en las relaciones internacionales.

Ochenta y cinco años después de recibir el Premio Nobel, Carlos Alberto Saavedra Lamas sigue siendo un notable referente para la paz internacional.

Máxime, si se tiene en cuenta la dramática actualidad del uso de la fuerza armada y los siempre pérfidos argumentos con los que se pretende su justificación.

* Por Martín Lozada. Doctor en Derecho (UBA) - Profesor titular de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).

PUBLICADO EN DIARIO "RÍO NEGRO".

https://www.rionegro.com.ar/a-85-anos-del-primer-nobel-argentino-1878143/

domingo, mayo 30, 2021

30 de Mayo de 1810: decreto aprobando la partida presupuestaria que incluía el pago de sueldos, jornales y gastos de las Islas Malvinas.

Malvinas y la Revolución.
El 30 de mayo de 1810, a sólo 5 días de iniciada la Revolución, el presidente de la Junta de Gobierno, Don Cornelio Saavedra, firma un decreto aprobando la partida presupuestaria que incluía el pago de sueldos, jornales y gastos de las Islas Malvinas.
Tras este decreto Malvinas pasa oficialmente a depender administrativa y jurisdiccionalmente de la Junta de Gobierno de Buenos Aires.
A partir de este antecedente, podemos comprender la importancia de estos territorios, que están presentes en nuestra historia desde nuestros orígenes como país soberano e independiente.

Imagen: "Retrato de Cornelio Saavedra", óleo del pintor francés Bernard Marcel que forma parte de la colección del Museo Histórico Nacional - MHN.
Publicado en el sitio de Facebook: Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

martes, mayo 25, 2021

¿Qué se celebra este 25 de Mayo, el Día de la Patria?

 

Fue una serie de eventos que ocurrieron durante la denominada Semana de Mayo y que implicaron dejar atrás la figura del virreinato y la dependencia de España. ¿Cómo lo celebramos hoy?

El 25 de Mayo es una de las fechas patrias más importantes en la historia de la República Argentina. Se trata de la conmemoración de la Revolución de Mayo de 1810, una gesta que concluyó en la constitución de la Primera Junta de Gobierno que destituyó al virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien tenía autoridad sobre el Virreinato del Río de la Plata.

Si bien la fecha más recordada es la del 25 de mayo de 1810, se trató de una serie de eventos que ocurrieron durante la denominada Semana de Mayo. Luego de una semana en la que tuvieron lugar muchos sucesos, ese día se conformó el primer gobierno criollo en el Cabildo de Buenos Aires. Con la creación de esta Junta Revolucionaria se dejó atrás la figura del virreinato y la dependencia de España.

"Que aquellos ideales de Mayo sean inspiración en estos tiempos, donde el esfuerzo, el valor y la templanza vuelven a resultar pilares esenciales para consolidar nuestra Patria. ¡Feliz día!", saludó el Gobierno nacional desde el sitio web oficial de la Sindicatura General de la Nación.

Cronología de la Semana de Mayo.


• 19 de mayo - Los patriotas, encabezados por Manuel Belgrano, Cornelio Saavedra y Juan José Castelli le piden al Cabildo de Buenos Aires que apoye el pedido al Virrey de la convocatoria a un Cabildo Abierto. De no hacerlo "lo hará el pueblo por sí solo o morirá en el intento".

• 20 de mayo - Sin el apoyo de los militares que respondían a Saavedra y apostando su última carta a que los "vecinos sensatos" de la Ciudad lo mantendrían en el cargo, Cisneros acepta llamar a un Cabildo abierto y hace emitir la convocatoria.

• 21 de mayo - El Cabildo inició sus trabajos de rutina, que se vieron interrumpidos por hombres armados agrupados bajo el nombre de “Legión Infernal”, quienes ocuparon la Plaza de la Victoria, hoy Plaza de Mayo, para exigir que se convocase a un cabildo abierto y se destituyese al virrey Cisneros.

• 22 de mayo - El poder de la palabra y los oradores de la revolución: de los 450 invitados al Cabildo Abierto solo participaron unos 250. Domingo French y Antonio Beruti, al mando de 600 hombres armados, controlaron el acceso a la Plaza, con la finalidad de asegurar que el Cabildo Abierto fuera copado por criollos. Castelli, el orador de la revolución.

• 23 de mayo - Tras el Cabildo Abierto se colocaron avisos en diversos puntos de la ciudad que informaban de la creación de la Junta y la convocatoria a diputados de las provincia.

• 24 de mayo - El Cabildo conformó la Junta que debía mantenerse hasta la llegada de los diputados del resto del Virreinato. Al conocerse la noticia de la presencia de Cisneros creció el malestar popular. Castelli y Saavedra se presentan ante el Virrey y este presenta de palabra su renuncia.

• 25 de mayo - Durante la mañana, una multitud comenzó a reunirse en la Plaza de la Victoria liderada por los milicianos de French y Beruti. Se reclamaba la anulación de la resolución del día anterior, la renuncia definitiva del virrey Cisneros y la formación de otra Junta de Gobierno.

Los integrantes de la Primera Junta de Gobierno


• Presidente: Cornelio Saavedra, Comandante de Armas.
• Secretarios: Dr. Mariano Moreno y Dr. Juan José Paso.
• Vocales: Dr. Manuel Belgrano, Pbro. Manuel Alberti, Dr. Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Domingo Matheu y Juan Larrea.


Las primeras medidas adoptadas por la Primera Junta de Gobierno.


• Anunció a las provincias su instalación y las invitó a enviar diputados para que participaran en un Congreso.

• Dictó su propio reglamento.

• Creó por decreto La Gazeta de Buenos Ayres.

• Fundó la Biblioteca Nacional.

• Creó la primera escuadrilla naval y el Ejército.

• Habilitó nuevos puertos para agilizar la exportación de productos del país, entre otras medidas.

Publicado en Diario "Río Negro", 25 de mayo del 2021.

https://www.rionegro.com.ar/que-se-celebra-este-25-de-mayo-el-dia-de-la-patria-1829565/

Puchero: la historia del plato favorito de Saavedra y algunos secretos de esta palabra.

Puchero: la historia del plato favorito de Saavedra y algunos secretos de esta palabra.

Si es de gallina mejor... dicen los tangueros que lo degustaban en El Tropezón. Era el plato preferido de Cornelio Saavedra y Carlos Gardel. Las recetas, las incorporaciones y los significados de una palabra que nos acompaña desde hace siglos.


Por Jorge Castañeda

Una nota muy amena de Juan Carlos Merlo glosa la bondades del puchero, plato linajudo, si los hay. No existe quien no se rinda ante las delicias de un buen puchero, y mejor como dice el tango: “de gallina y con viejo vino carlón”. O tal vez probarlo, si le hacemos caso a González Tuñón en “el puchero misterioso”, junto a bohemios empedernidos y noctámbulos sin remedio.

Pero, volviendo al tema, para ilustrarnos un poco, la nota de Merlo merece su reproducción textual: “Veamos un caso que se repite a menudo: es muy común usar la palabra que designa un recipiente para señalar el contenido de éste. “Sírvase una copa” equivale a decir “sírvame vino u otra bebida en esa copa”. Olla se dice desde muy antiguo en España tanto para nombrar la conocida vasija como la comida que en ella se prepara y que, en todos los países hispanohablantes, se llama “puchero”.

Con esta última palabra ocurrió un fenómeno similar. Puchero es la forma castellana equivalente del latín pultarius y ya había testimonios de su uso actual en el siglo XII. Pero pultarius para los romanos era sólo el nombre de la vasija que usaban para cocer el puls, una antigua comida que preparaban con harina, agua, y sal y que probablemente fuera similar a las gachas o puches de los españoles. En el uso castellano, la palabra pasó a designar tanto la vasija como una nueva comida que en ella se cocía. Todavía en un pasaje de Blasco Ibáñez se usa “puchero” con el sentido de vasija: “Una fila de pucheros desportillados pintados de azul servían de macetas sobre el banco de rojos ladrillos”.
Ya en la mayor parte de América se ha perdido este viejo significado y con esta palabra se designa sólo al plato, tan lejano por cierto de aquel magro puls que comían los romanos primitivos, aunque también en parte diferente del que preparan los españoles”.

“En efecto, en nuestras pampas cambiaron los ingredientes del típico puchero español. La carne de cerdo y especialmente los garbanzos eran indispensables en el plato peninsular, como se deduce de este pasaje de Lope de Vega: “quedaríase mi puchero para la noche, que en verdad no le había echado garbanzos, por ir de presto a misa”.
“En cambio en el puchero criollo se incorporó el choclo, la mazorca tierna del maíz que ya era apreciado alimento de los aborígenes de la parte sur del continente”.
“Plato básico en la mesa de las familias pobres, no siempre podía tener los ingredientes que lo hacían más suculento y apetitoso; entonces pasaba a ser el “pucherete”, forma despectiva y hasta burlona que se usa para designar al puchero escaso y pobre. Lucio V. Mansilla recuerda en “Una excursión a los indios ranqueles” un almuerzo con charqui asado y puchero con choclos: “Se eligieron los pedazos de charqui más gordos, se hizo un gran fogón, colocando en él una olla para cocinar un pucherete y cocer el resto de los choclos que quedaba”.
“De esta palabra se han mantenido vivas algunas formas figuradas. Con su antiguo valor de “alimento o sustento diario” se usa en frases como “ganarse el puchero” que equivale a “trabajar para vivir”; “ganarse el pan” o como dicen los españoles “empinar el puchero”. Es que, tanto en España como en América, el pan y el puchero han sido el símbolo de todo alimento, de lo que es más indispensable para vivir, como en la vieja metáfora bíblica. Sobre este significado se ha formado “pucherear” que vale tanto como “trabajar o ganar apenas para vivir, apenas para comer un puchero”.
“Por último –dice la nota de Merlo- tiene plena vigencia entre el pueblo el antiguo giro “hacer pucheros” que con el significado de “hacer gestos que preceden al llanto” se lee en este pasaje del Quijote: “el cual Sancho, hallando a la ama y a la sobrina llorosas, comenzó a hacer pucheros y a derramar lágrimas”.

Según Abel González en su interesante libro “Elogio de la berenjena” el puchero que manducaba Cornelio Saavedra tenía la siguiente receta: “Rosa, la marmitona de Clara la inglesa, le preparaba a Saavedra un puchero que empezaba a cocinarse a las seis de la mañana con paciencia eclesiástica. Cuatro ollas distintas usaba en esta alquimia… además de una o dos sartenes grandes, de chapa de hierro. Cuando el comandante llegaba con sus camaradas (porque no era condumio de a uno sino de varios) ya todo estaba listo, menos la sopa de arroz que se comía primero. Se entretenía el ex presidente, mientras se cocía el arroz, con un poco de queso, unas anchoas en aceite y unas aceitunas de Sevilla.

Después de la sopa obligada, servía Rosa una fuente de carne abundante (del espaldar, casi siempre) con muchos garbanzos mojados con un hilo de aceite. Iba esto con una salsa de tomate a los que se les daba un hervor, se los aplastaba, se los tamizaba, se los mezclaba con miga de pan deshecha en caldo, bien espolvoreado todo con pimienta, y con una cebolleta frita y un poco de perejil por arriba. Después arrimaba otra fuente, con gallina cocida con su piel, puesta al lado de las verduras: zanahoria, acelga y repollo.

Terminada esta fuente, Clara venía con la botella de aguardiente y Saavedra y los suyos trincaban cada uno su copita, que así preparaban el ánimo para lo que seguía. Traían, entonces, las morcillas acompañadas con papas hervidas y un pie de cerdo con su jamoncito. Y luego servían otra fuente más, la última, con dos clases de chorizos: blanco, de vaca y cerdo, hechos en la sartén, y colorado, con pimentón. Estos chorizos iban con su guarnición de nabos y unas lonjas de tocino frito. Si alguien quería, se agregaba un poco de calabaza, algo de mandioca y algunos choclos del país si era la época. Sabido ya como discurría este puchero, uno no se imagina porque a Cornelio Saavedra le parecía que la chanfaina de Moreno era un capricho de epicúreos”.

Publicado en Diario "Río Negro", 25 de mayo del 2021.

https://www.rionegro.com.ar/puchero-la-historia-del-plato-favorito-de-saavedra-y-algunos-secretos-de-esta-palabra-1830005/

¿Cómo murieron los hombres de Mayo? (Primera Parte) por ROBERTO L. ELISSALDE.

 


La muerte física de algunos miembros de la Junta es relativamente conocida, aunque vale la pena recordarla. Don Cornelio de Saavedra su presidente, en noviembre de 1828 probablemente sintiéndose enfermo, escribió sus últimas voluntades aunque afirma: ``Hallándome ya cargado de años, y por lo mismo en el ocaso de mi vida, sabedor por otra parte que el término cierto de ellas es uno de los arcanos reservados sólo a Dios, en precaución de que esto llegue y me sorprenda sin tener hecha mi disposición testamentaria he resuelto verificarla con tiempo, hallándome por la misericordia de Dios en pleno goce de mis potencias y sentidos''.

Lo firmó en la Estancia del Rincón de Cabrera en las orillas del Paraná en noviembre del año anterior, en esa heredad donde prosperan los ganados y algunas mieses, dispuso los bienes y mandas, entre ellas que de morir allí ser sepultado en la iglesia de la Exaltación de la Cruz y de ser en la ciudad en el cementerio público de la Recoleta; amortajado con el hábito franciscano, dejando en un papel aparte el pedido de la mayor austeridad en las exequias.

Visitaba a su hija Dominga Saavedra de Oromí, a pocas cuadras de la suya en la calle de la Paz 88 (hoy Reconquista al 400) sintiéndose indispuesto, fue llevado a ella, donde falleció a los 69 años el 29 de marzo de 1829, y sepultado al día siguiente en el cementerio de la Recoleta. 

Casi un año después el viernes 13 de enero se celebraron los funerales en la iglesia de la Merced, al que concurrieron "su hermano, sus hijos, sus deudos y amigos.

El señor gobernador Juan Manuel de Rosas, acompañado de los ministros Guido y Balcarce, un gran número de generales, jefes y oficiales, le honraron con su presencia. Anotaba El Lucero un periódico de la época: ``Por una singular coincidencia estos honores póstumos de un benemérito ciudadano, se tributarán el mismo día en que a petición del señor coronel Celestino Vidal, los batallones cívicos de la Capital, reasumían el título de Regimiento de Patricios''.

El 16 de enero el gobernador Rosas, había decretado levantar un monumento donde se depositarán finalmente sus restos, agregando que su nombre ``solo pudo quedar olvidado en su fallecimiento por las circunstancias calamitosas en que el país se hallaba. Después que ellas han terminado sería una ingratitud negar a un ciudadano tan eminente el tributo al honor debido a su mérito y a una vida ilustrada que supo consagrar entera al servicio de su Patria''.

ALBERTI, EL CAPELLAN.

El primero en fallecer de los miembros de la Junta fue el vocal Pbro. Manuel Alberti a los 48 años, capellán de la Santa Casa de Ejercicios, párroco de San Fernando de Maldonado en la Banda Oriental, ciudad cercana a Punta del Este y de San Nicolás en Buenos Aires, donde fue sepultado. Al abrirse la Avenida 9 de Julio el templo fue demolido y se perdieron para siempre los restos de su párroco, el obelisco recuerda en una de sus caras que la torre por primera vez en agosto de 1812 ondeó la bandera argentina creada por el Belgrano.

Murió a causa de un infarto, parece que ese día anterior había tenido un fuerte disgusto en la reunión de la Junta con el deán Gregorio Funes que se había incorporado a la Junta. Falleció en la noche del 31 de enero al 1 de febrero de 1811.

Juan Manuel Beruti dice en sus Memorias Curiosas que el 2 de febrero ``por la mañana, se enterró en la parroquia de San Nicolás de esta capital al señor doctor don Manuel Alberti, cura rector y vocal de la excelentísima Junta, el que falleció el día anterior, a cuyas exequias y funerales asistió el excelentísimo señor presidente y vocales de la Junta, Real Audiencia, Cabildo y demás tribunales; los que se hicieron con la mayor esplendidez y magnificencia posible, y que correspondía a un sujeto de su representación y rango; habiendo sido sentida su muerte por los verdaderos patriotas por haber perdido en él un hombre virtuoso, íntegro, desinteresado y gran defensor de los derechos de su Patria, y que no será tan fácil reelegir otro que ocupe su plaza, que tenga las cualidades generales que adornaban al referido finado''.

MORENO, EL SECRETARIO

En esta mención que agrega Beruti que la Junta había perdido ``como en el secretario de la Junta doctor don Mariano Moreno, que salió hace unos días para Londres, comisionado por dicha Excma. Junta, sin embargo, de haberse reemplazado su falta con otro gran patriota que es don Hipólito Vieytes, que ya está recibido de secretario''. 

Efectivamente Moreno había embarcado el 24 de enero rumbo a Londres, algunos autores han deducido que fue envenenado por orden de la Junta, ya que eran conocidas sus disputas con algunos miembros. 

Moreno era abogado y estaba ligado a don Martín de Alzaga, y era uno de los implicados en la fracasada revolución del 1º de enero de 1809, aunque Liniers con magnanimidad se abstuvo de confinarlo a Carmen de Patagones adonde fueron remitidos los conspiradores. Su hermano escribió que se mantuvo alejado y expectante, y en el Cabildo Abierto según Nicolás de Vedia, testigo presencial ``no se colocó en lugar preferente, se acurrucó detrás de un escaño; no se oyó su voz, parecía que estaba allí sólo para observar y no dar la cara''. Votó siguiendo a Martín Rodríguez por la cesación del Virrey. 

Mucho caviló seguramente los días siguientes y su hermano Manuel lo encontró en la casa de un amigo varias horas después de nombrado secretario de la Junta: ``Envuelto en mil meditaciones sobre si debía o no aceptar el nombramiento''.

El padre Castañeda afirmó que fue godo y amigo de los godos, y fue elegido por estos como Larrea y Matheu. Hombre difícil tuvo medidas acertadas, pero en otras demostró cierta animadversión, o resentimiento. Nombrado representante del gobierno ante S.M.B, perdió su influencia, que según testigos intentó recuperar desacreditando a Saavedra o promoviendo una revolución con French. 

A fines de diciembre se presentó en el Regimiento la Estrella del Sur a altas horas arengando a casi todos los oficiales menos a dos. Estos a las doce y media de la noche se toparon con un grupo de oficiales que daban escolta a un hombre vestido de fraile con hábito blanco, reconocieron a French y Moreno -el disfrazado de religioso- y comprendieron que llevaban al ex secretario de la Junta con el fin de sublevar a la tropa.

Su hermano Manuel en junio de 1812 escribió que la salud Mariano estaba ``grandemente injuriada por la incesante fatiga de los asuntos públicos. los últimos disgustos abatieron considerablemente su espíritu''.

La navegación fue penosa por vientos contrarios, a la falta de medicación en el barco, describió los momentos finales a causa de la ``administración de un emético sin nuestro consentimiento'' por parte del capitán.

Murió al amanecer del 4 de marzo de 1811 a los 31 años; su cuerpo envuelto en la bandera inglesa fue expuesto toda la tarde en la cubierta y las aguas del Atlántico a las cinco de la tarde lo recibieron con los honores de una descarga de fusilería. Desde entonces quedó la sospecha del asesinato por envenenamiento, algunos autores afirman que murió de una endocarditis reumática y otros que el emético le provocó una apendicitis aguda con la fatal secuencia de perforación, peritonitis, pero también no son más que conjeturas. En una próxima nota, irán Castelli, Belgrano, Paso, Azcuénaga, Matheu y Larrea.

* Historiador y vicepresidente de la Academia Argentina de Ciencias de la Comunicación.

Publicado en Diario "La Prensa", 24 de mayo del 2021.

http://www.laprensa.com.ar/502434-Como-murieron-los-hombres-de-Mayo-Primera-Parte.note.aspx

lunes, junio 15, 2020

Interna por Cristina, festejos frustrados y favoritismo: el chozno de Belgrano recordó al prócer.


Interna por Cristina, festejos frustrados y favoritismo: el chozno de Belgrano recordó al prócer.
En diálogo con NOTICIAS, el descendiente del creador de la bandera contó detalles de cómo será la jura virtual. Críticas a Halperín Donghi y la curiosa disputa política de la familia.

El 2020 estaba planeado como el año en el que la figura del secretario de la Primera Junta se consolidara como una de las más destacadas de la historia argentina. Pero la cuarentena también tuvo impacto en la conmemoración de esta fecha histórica. El declarado como “Año del General Manuel Belgrano” por Alberto Fernández tendría su pico máximo de festejos en junio. Pero la conmemoración sólo será de manera virtual. A días de una fecha histórica en circunstancias extraordinarias, NOTICIAS dialogó con el nieto de quinta generación del prócer, que lleva su mismo nombre: Manuel Belgrano (68). El descendiente reveló detalles de cómo hubieran sido las celebraciones del Gobierno Nacional: militares en las calles junto a estudiantes y una promesa a la bandera en plena Plaza de Mayo. Además, lanzó críticas a los historiadores que cuestionaron la figura de Belgrano, como Tulio Halperín Donghi, y se diferencia de la rama de su familia que admira a Cristina Kirchner. “Yo no voy a abrir la grieta”, sentenció.
A dos siglos de su fallecimiento, la figura del creador de la insignia patria es una de las más recordadas, reconocidas y estudiadas por la historiografía local. “Hubo una reivindicación de Belgrano, no solamente de la gestión de Cristina Kirchner, hace años se lo está conociendo como un hombre de Estado”, reflexiona el chozno del prócer, sobre su vigencia. “A él, su obra como símbolo patrio, lo tapó. Fue mucho más que la bandera. Fue el hombre que salvó la Revolución de Mayo con la Batalla de Tucumán y Salta, y que cambió el rumbo”. Pero según Manuel, la vigencia no sólo es mérito de los gobiernos de turno. “Estamos viviendo una década de bicentenarios. Eso hace que se ponga en escena su figura y la gente lee más, ve programas, lee notas y todo eso es importante para difundir nuestra historia”, comenta sobre las razones que aumentaron el interés. “Belgrano es una de nuestras figuras argentinas que no tienen “peros”. No está cuestionada, es totalmente limpia”, complementa.
Promesa a la bandera, virtual.
Uno de las grandes obsesiones del nieto, es mantener viva la tradicional promesa a la bandera. En un contexto en el que se prohíbe realizar concentraciones en espacios públicos, desde la institución que dirige, el Instituto Belgraniano, diseñaron un protocolo para promover una ceremonia virtual, “preservando el respeto por la insignia patria”. “Me han llamado de Formosa, Misiones, Jujuy, Salta, Tucumán y de todas partes de Argentina. La repercusión fue importante porque para los estudiantes es un paso como ciudadanos y tiene un sabor muy especial en este año”, detalla. Pese a las dificultades, este año el chozno se comprometió a tomar la jura de tres escuelas de Buenos Aires, mientras que otras instituciones le pidieron que mandara un video grabado.
Hace una semana, el Presidente recibió vía Twitter un pedido de una niña de Neuquén que manifestaba su deseo de poder llevar adelante el acto de forma presencial. Alberto Fernández, tomó la solicitud y le dijo que lo hablaría con los gobernadores. Al ser consultado por esta escena y por si había existido algún llamando del primer mandatario, el licenciado en Administración Agraria aseguró: “No se comunicó conmigo. Lo conocí el 27 de febrero en Rosario pero creo que si hay una cuarentena no tiene por qué haber una excepción por este motivo, correr el riesgo no se justifica y no sería un buen homenaje a Belgrano”. 
Los festejos frustrados.
Vía decreto presidencial, el 2020 fué declarado como “Año del General Manuel Belgrano”, por cumplirse el 200 aniversario de su muerte y 250 de su nacimiento. Se preveía que la conmemoración contara con majestuosos actos en todo el país, principalmente en la Ciudad de Buenos Aires y en Rosario, sede del Monumento a la Bandera. Pero el aislamiento echó por tierra todos los planes. “Hace 100 años se creó el monumento a Belgrano en Plaza de Mayo. Mi ilusión era volver a verlo como cuando se inauguró, pero para la promesa a la Bandera”, relata el familiar, sobre los festejos que también contemplaban una concentración en el mausoleo, ubicado en Av. Belgrano y Defensa. “Las fuerzas armadas y los escolares, tomando su promesa hubiera sido un acto sumamente emocionante y un gran homenaje al General”, dice, lamentándose sobre la imposibilidad de realizarlo. La propuesta estaba bastante avanzada. El organismo que preside, depende del Ministerio de Cultura de la Nación, y mediante ese vínculo, acercó la propuesta a Tristán Bauer y a Agustín Rossi, titular de Defensa. “Cuando empezamos las conversaciones, terminamos en casa a los pocos días”, recuerda sobre la frustración de los actos debido a la cuarentena.
La admiración de Cristina por Belgrano y la interna familiar.
“Me puede gustar más o menos alguna declaración de Cristina Kirchner, pero creo que ella tiene una admiración real por Belgrano”, asegura el nieto, sobre el fanatismo de la vicepresidenta. “Siempre dijo que era su prócer favorito”, agrega. En el último aniversario del fallecimiento del creador de la bandera llegó a decir que “hubiera sido la amante de Belgrano”, en el marco de una presentación de su libro Sinceramente, en la ciudad de Rosario. “Los dichos de Cristina no me trajeron inconvenientes. Ella puede manifestar lo que quiera como cualquier ciudadano. Sé que hay muchos a los que les ha caído muy mal”, comenta el descendiente, que también forma parte de la Asociación Fundadores de la Patria, una ONG en la que comparte grupo junto a quienes tienen parentesco con otras figuras históricas como Cornelio Saavedra, Juan José Paso, Mariano Moreno, Domingo French y Antonio Beruti. Pero la cercanía entre el kirchnerismo y la figura de Belgrano también tuvo efectos en el interior de la familia y los descendientes actuales del prócer. En 2014, otra de las nietas del Secretario de la Primera Junta, Guadalupe Belgrano, le obsequió a Cristina Kirchner un cuadro de su autoría y publicó una carta transmitiendo su admiración. “Tenés el apoyo de mi familia siempre que lo necesités”, concluía en su agradecimiento la artista plástica descendiente del prócer. A los días, otra nieta le envió un mensaje escrito a la entonces presidenta. “No dudo que Belgrano hubiera sido kirchnerista”, aseguraba Jessica Belgrano, en la carta que luego compartió Cristina en sus redes sociales. “Si ellas quieren regalarle un cuadro a Cristina, mandarle una carta o admirarla, están en todo su derecho. Yo no voy a abrir la grieta. Voy a tirar para cerrarla”, sentenció el descendiente consultado por la posición política de la familia y los posibles efectos de estas posturas.
Belgrano, la historiografía y las críticas.
Distintos historiadores llevaron la vida del prócer a los libros, entre los más destacados está El enigma Belgrano, cuya autoría corresponde al fallecido Tulio Halperín Donghi. En una de sus últimas entrevistas con NOTICIAS en 2014, el especialista cuestionó la figura del creador de la bandera y afirmó que como militar dejaba bastante que desear. Manuel, asegura que cuando salió el último trabajo del escritor se encontraba en un congreso en Tucumán y no dudó en comprarlo. “No me gustó para nada. No lo voy a ir a criticar a Halperín Donghi porque, como historiador, es una persona que no tiene tacha. Pero criticarlo a Belgrano como militar,  es buscarle algo para criticarlo”, sentencia el pariente.
El legado familiar.
Como cualquier niño, el chozno de Belgrano no dimensionó lo que significaba su apellido hasta que comenzó a asistir a la escuela. “Uno entraba al colegio y cada vez que me nombraban en la lista se daban vuelta a mirarme 44 compañeros. A partir de ahí uno empieza a preguntar en su casa qué es lo que pasa. Después está en cada uno que le guste o no. Nunca me impusieron que tenía que amar la historia”. Además, asegura que por parte de sus progenitores tuvo una buena educación con respecto a su ascendiente. “Tanto mi padre, como mi madre me inculcaron a tener ciertos conocimientos básicos de lo que fueron nuestros antepasados, justamente para querer la patria de uno. Para mí, mi patria es mi hogar”, resalta.

miércoles, junio 03, 2020

A 250 años del nacimiento de Manuel Belgrano.



A 250 años del nacimiento de Manuel Belgrano.

Armando Mario Marquez*

Hoy se cumplen 250 años del nacimiento de don Manuel Belgrano, acaecido en 1770 en la ciudad de Santa María de los Buenos Ayres, la misma que lo viera morir cincuenta años después, el 20 de junio de 1820. Su vida, si bien corta, fue intensa y rica en servicios a nuestra patria, la que lo tuvo por actor esencial en sus primeros y duros tiempos. Veámosla someramente.
Tras culminar sus estudios en el Real Colegio de San Carlos -hoy Nacional de Buenos Aires-, partió a España para volver abogado por la Universidad de Salamanca, asumiendo como secretario perpetuo del Consulado de Buenos Aires en junio de 1794, secundado por su primo Juan José Castelli. No dudó en sumarse a la Milicia Urbana en ocasión de las invasiones inglesas de 1806 y 1807, teniendo activa participación en el bando criollo que nos legó la Primera Junta de Gobierno Patrio de la que formó parte.
Tras los sucesos de mayo de 1810 encabezó la Expedición al Paraguay, en cuyo curso fundó los pueblos de Mandisoví y Curuzú Cuatiá, a la vez que redactó el Reglamento de las Misiones del 30 de diciembre de 1810, documento institucional más antiguo con vigencia en la actualidad, ya que forma parte del texto constitucional de Misiones. Creó nuestra enseña patria.
Sucedió a Saavedra en la Jefatura del Regimiento de Patricios y estuvo a cargo del Ejército del Norte: el Éxodo Jujeño y las batallas de Tucumán y de Salta lo tuvieron como artífice.
Integró la misión al continente europeo y de regreso redactó el proyecto de Constitución para el Reino Unido del Río de la Plata, Perú y Chile, cuyo contenido político expuso en la sesión secreta del Congreso de Tucumán del 5 de julio de 1816, de paso a asumir, por segunda vez, al frente del Ejército del Norte; ello en consonancia con el plan libertador de José de San Martín, junto con quien fue fogonero de la Declaración de nuestra Independencia nacional.
Así, su vida cívica en prieta síntesis, en la que, por cierto, hay muchos más episodios para destacar y que nos hablan de su compromiso con nuestra patria.
Su salud no lo acompañó, en especial en la parte final de su vida, que se apagó cuando tenía solo cincuenta años y la más absoluta pobreza, de la que se despidió con una frase en la que recordó el gran ideal de su existencia: “¡Ay, Patria mía!”, no ha perdido vigencia, máxime en estos día en que la mediocridad y el egoísmo se han apropiado de la vida política.
Recordemos -y valoremos- así a uno de nuestros principales y esenciales hombres: don Manuel Belgrano, en esta evocación de su nacimiento.
*Presidente de la Junta de Estudios Históricos del Neuquén, presidente del Centro de Estudios Constitucionales del Comahue.
Publicado en Diario "Río Negro", 3 de Junio del 2020.