GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

martes, junio 12, 2012

JOSÉ MARÍA DI PAOLA: El cura villero en contra de la despenalización.

José María Di Paola es sacerdote que conoce en primera mano los flagelos del paco. Fue párroco en la villa 21-24 de Barracas desde 1997 al 2010. Hoy es párroco de Campo Gallo un pueblo de 5000 habitantes en Santiago del Estero. Es una de las voces que objetan la despenalización de estupefacientes. Para él la cuestión no es despenalizar. "Mientras estaba en las villas, hace un par de años, los periodistas me pedían mi opinión acerca de la despenalización del consumo de drogas. Les comentaba que me parecía que se trataba simplemente de la última página de un libro y que primero había que tratar de llenar las páginas anteriores con la búsqueda de una sociedad más equitativa, para que los jóvenes más pobres y marginales fueran accediendo al sistema y pudieran ejercer su supuesta libertad de elección."
En la Revista Noticias (Nro. 1850) Federico Fahsbender le hace un reportaje donde sostiene que "primero debe darse un trabajo de inclusión. Se obvían cuestiones de salud, un programa de prevención en las escuelas para mitigar el impacto, por ejemplo. Por eso, el debate por la despenalización tiene que darse después."

"Un  porro en la clase media que en la villa, en una barriada marginal. Hay una brecha entre el consumo recreativo y el problemático. Un chico de clase media tiene una red de contención que uno de la villa no tiene."

"Yo no criminalizo al adicto. En Barracas, los que pusimos el trabajo social y la predica fuimos nosotros. Pero, con o sin droga, los chicos van a seguir siendo detenidos. Por eso también planteo la necesidad de una defensoría para usuarios de drogas que responda a la complejidad de sus situaciones."
"Aquí en Santiago de Estero los hospitales periféricos no tienen ni psicólogo ni psiquiatra. Para un tratamiento hay que viajar doscientos kilómetros o más".

Y en una columna del Diario "La Nación" expresaba:
Desde el año pasado he recorrido muchas ciudades de la provincia de Santiago del Estero, donde vivo actualmente. He sido invitado por intendencias, consejos deliberantes, escuelas y diferentes organismos no gubernamentales para dar charlas sobre mi experiencia en la villa de Barracas y he visto que padres, docentes y autoridades tienen la misma preocupación: qué hacer ante la dura realidad de que en sus pagos hay adolescentes que se drogan.
Miran la marihuana, o cualquier otra droga, como una novedosa propuesta negativa para la vida. Frente a esta “novedad” y buscando caminos de superación, quedan azorados cuando ven por los medios televisivos que en Buenos Aires se hacen marchas y se discute la despenalización del consumo de drogas.
Les parece un debate de otro país. Quizá querrían decir algo; pero este tema no se abrió para charlarlo en las escuelas ni se profundizó en el interior de nuestra patria. A veces los habitantes de las megaciudades creen representar a toda la Argentina en sus debates, pero debemos darnos cuenta de que, por su gran riqueza regional e histórico-cultural, nuestro país es mucho más grande que nuestras ideas.
¿Alguna vez nos animaremos a cotejar nuestras opiniones con todos los argentinos convencidos de que la opinión del otro puede aportar algo de verdad, y sin pensar que todo diálogo es un Boca-River?

domingo, junio 10, 2012

YPF ¿Yrigoyen, Perón, Fernández? por Roberto Azaretto.


YPF ¿Yrigoyen, Perón, Fernández?
Por Roberto Azaretto - Escritor.


Entre tantas tonterías y disparates que se dijeron con la confiscación de las acciones de Repsol, alguno asoció la sigla tradicional con tres presuntos promotores de YPF, en coincidencia con las iniciales de sus apellidos. Una falacia, otro mito nacional, el relato escondiendo la realidad.

Hay una historia del petróleo argentino vinculada al capital nacional que se remonta a mediados del siglo XIX y una historia del petróleo estatal que se inicia el 14 de diciembre de 1907, cuando el presidente Figueroa Alcorta, al enterarse del descubrimiento de petróleo en Comodoro Rivadavia, establece por decreto una reserva para el Estado de doscientas mil hectáreas alrededor del pozo.

No fue casual el descubrimiento. Al principio de la década, el presidente Roca crea la Dirección de Minas, Hidrología y Geología. El descubrimiento es fruto de un programa de exploración de búsqueda de agua y petróleo.

Con la Y de Yrigoyen.




En 1916 el presidente Yrigoyen llega al poder y disuelve el Directorio, que había nombrado Roque Sáenz Peña. Alejados sus integrantes, la burocracia del ministerio queda a cargo. Hay ineficacia y corrupción, que Mosconi citará en sus escritos.

Siendo el general Mosconi responsable de los aviones del ejército, en 1919 no consigue adquirir nafta sin pagar al contado a la Standard Oil. Informado Yrigoyen, tres años después crea la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, semanas antes de concluir su mandato.

Alvear asume el 12 de octubre la presidencia de la Nación y nombra siete días después a Mosconi como titular de YPF. En su gestión se construye la destilería de la Plata y se instala una red de surtidores de nafta en Buenos Aires. Las utilidades se reinvierten en la empresa.
El modelo que propone el después general Mosconi es el inglés, que impulsara Winston Churchill siendo primer Lord del Almirantazgo: una empresa mixta con fuerte participación, en ese caso de la Armada en el capital, pero de gestión totalmente privada.

Cuando regresa al poder Yrigoyen, el general Mosconi renuncia, no concuerda con el caudillo en su manera de gestionar ni en la cuestión petrolera. Pero ante la insistencia presidencial sigue al frente de la empresa aunque renuncia tres veces más.

Mosconi, si bien ahora acepta una empresa monopólica, mantiene el criterio que la misma debe ser mixta y con el gobierno fuera de la gestión. También se opone a la expropiación de las empresas privadas existentes y que producían la mitad del combustible porque resta recursos a la capitalización de YPF. Además no acepta los precios políticos y los obstáculos para formar una red de estaciones de servicio con concesionarios privados.

Es Alvear con la colaboración de Mosconi, el presidente radical que fortalece a YPF y no Yrigoyen.




Con la P de Perón.
Si bien durante la primera presidencia del general Perón se nacionalizan y estatizan los recursos mineros y energéticos, la posición personal de Perón en materia petrolera es ambigua según Nicolás Galano, economista que investigó minuciosamente la cuestión petrolera publicando un libro de más de setecientas páginas (“Historia del Petróleo en la Argentina”).
Arturo Frondizi denuncia en 1947 un acuerdo secreto con la Standard Oil por el cual ésta perfora cuarenta pozos para YPF.

La empresa estatal se descapitaliza por el esfuerzo realizado en la Segunda Guerra Mundial y la falta de equipamiento por el bloqueo impuesto por Estados Unidos ante las veleidades nazis de la dictadura militar de esos años. Luego los precios políticos a los combustibles y el desplazamiento de técnicos y profesionales por partidismo, van disminuyendo la capacidad de YPF. Simultáneamente al crecer el consumo, la importación de combustibles llega al 30% del total de las importaciones, provocando escasez de divisas para el desarrollo nacional.

Como resultado de este proceso en 1953, en su segunda presidencia, el general Perón firma el contrato con la Standard Oil de California dándole en concesión gran parte de la provincia de Santa Cruz. Este convenio no estaba ratificado en el Congreso al momento del derrocamiento del fundador del peronismo.

En el exilio venezolano Perón escribe su libro: “La fuerza es el derecho de las bestias” donde destaca que en ese país ha comprobado las ventajas de las concesiones al capital extranjero para producir petróleo. Escribe Perón: “Creo que YPF no tiene capacidad organizativa, no tiene capacidad técnica, no tiene capacidad económica para autoabastecer a la Argentina de petróleo”.
Con la F de Fernández.
Cristina Fernández y su marido apoyaron la escandalosa venta de YPF a Repsol, una empresa española de menor importancia y sin experiencia en la exploración y extracción de petróleo. Al poco tiempo del inicio del gobierno kirchnerista, se levantaron voces advirtiendo sobre la caída de la producción, la necesidad de construir una tercera destilería y de invertir en generación eléctrica.

Se fundó la empresa estatal Enarsa para explorar el mar argentino. No concretaron un solo pozo en diez años.

Regalaron a la familia Eskenazi el 25% de las acciones a pagar con las utilidades de la empresa. Esto más los precios políticos, restaron fondos para invertir en exploración y extracción del petróleo.

Insultaron y ningunearon a los 8 secretarios de Energía de la democracia, radicales y peronistas, que advirtieron, hace 5 años, sobre la falta de inversión y sus consecuencias.
Frente al relato fantasioso recobra vigencia la frase de Perón: “La única verdad es la realidad”. La realidad es la crisis del sector externo ante la necesidad de importar doce mil millones de dólares en combustibles. La realidad en la historia es que la misma se ha falseado por el partidismo y los prejuicios.

La historia indica que el presidente que más hizo por la YPF estatal fue el ingeniero civil y general Agustín P. Justo, presidente de la Nación entre 1932 a 1938. Contó con la colaboración de su ministro de agricultura, Antonio Di Tomaso y el presidente de la empresa hasta el golpe fascista de 1943, el ingeniero Ricardo Silveyra.

* Publicado en Diario "Los Andes", Mendoza, jueves 7 de junio de 2012.


sábado, junio 09, 2012

HIPÓLITO SOLARI YRIGOYEN DECLARÓ SOBRE DE LA MASACRE DE TRELEW.


El ex senador radical Hipólito Solari Yrigoyen, que en 1972 era abogado de presos políticos alojados en el penal de Rawson, afirmó hoy que la masacre de Trelew "no fue un hecho aislado", sino parte de "un sistema de represión generalizada", establecido por la dictadura de la autodenominada Revolución Argentina.
"Lo que paso el 22 de Agosto de 1972 no fueron hechos aislados, era un régimen militar que quería perdur en el tiempo y lo hizo público desde que llegó, y que había establecido un sistema de represión generalizada para reprimir cualquier acto que fuera contestatario de la legitimidad que se atribuían, pero que evidentemente no tenían", afirmó Solari Yrigoyen.
El ex legislador lo expresó al declarar hoy como testigo en el juicio oral y público sobre la Masacre de Trelew, en el que aseguró que el fusilamiento de 19 detenidos -de los que sólo sobrevivieron tres-, fue producto de “una política represiva dirigida a un amplio sector de la sociedad que era contestatario del régimen militar que no admitía ninguna diferencia de opinión”.
El abogado y político radical reivindicó, asimismo, el accionar de los militantes de las organizaciones politícas de aquel entonces, y expresó que “nuestro único objetivo era recuperar la democracia y la vigencia de la Constitución Nacional”.
Enfatizó que “para nosotros la legitimidad era la Constitución Nacional y ese régimen era usurpador del poder”.
Solari Yrigoyen, quien integro el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, expresó que “hubo una política represiva que era parte del régimen”, que “mato a miles de personas” en “episodios de rebeldía que habían ocurrido en el país”.
“La dictadura había impuesto la pena de muerte, pero no la aplicaba, mataban directamente”, como también “hacían desaparecer gente” y “familias enteras”, sostuvo, y expreso que los asesinatos ocurridos en Trelew “no fueron hechos aislados, sino uno más” de una “política represiva”.
“Los que estaban presos en la base” Almirante Zar de Trelew “si habían cometido un delito, tendrían que haber sido puestos a disposición de la Justicia”, y “yo pedía para ellos un juicio justo y tratos humanos”, apunto.
Posteriormente se refirió a los dos atentados que años después sufrió por parte de la Triple A, mencionó su pasado como detenido-desaparecido, expuso la mala situación que vivieron en las cárceles los militantes apresados, detalló nombres de personas torturadas, de los militantes que fallecieron en manos del régimen militar y narró durante casi cuatro horas la historia de una época fatal para la República Argentina.
Los hechos que derivaron en los fusilamientos del 22 de agosto de 1972, conocidos como la Masacre de Trelew, comenzaron el 15 de ese mismo mes con una fuga de presos políticos del penal de Rawson. Todos integraban organizaciones guerrilleras, y sólo seis de ellos, integrantes de Montoneros, las FAR y el ERP lograron escapar en avión a Chile.
Los restantes 19 fugados fueron cercados en el viejo aeropuerto de Trelew, hoy un Centro de la Memoria, donde se rindieron tras obtener garantías de los militares, en una negociación presenciada por el juez Alejandro Godoy, abogados y periodistas.
Contra lo prometido, los 19 fueron traladados a la base aeronaval Almirante Zar, donde fueron fusilados en la madrugada del 22.
Allí fueron asesinados Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.
Con graves heridas, sobrevivieron María Antonia Berger, Alberto Miguel Camps y Ricardo René Haidar. Los tres fueron detenidos durante la última dictadura y permanecen desaparecidos desde entonces. (Télam).

SOLARI YRIGOYEN ENFATIZÓ EN EL "PLAN SISTEMÁTICO".

La masacre del 22 de agosto de 1972 en la base naval Almirante Zar de Trelew "no fue un hecho aislado" sino que se enmarcó en un régimen represor contra todos aquellos civiles contestatarios a sus pretensiones de legitimidad. Así lo aseguró ayer Hipólito Solari Yrigoyen, el ex senador y abogado de Agustín Tosco, el líder sindical detenido en la Unidad Penal N° 6 de Rawson en aquellos tiempos.
Para argumentar esa opinión, Solari Yrigoyen describió los acontecimientos desde el derrocamiento de Arturo Illia en 1966 hasta los tiempos de la masacre. Además, manifestó que el proceso de represión se reeditó con la Triple A en el gobierno de Estela Martínez de Perón y mostró su cara más violenta en la dictadura que inició Videla en 1976.
"Cuando se derrocó a Illia asumió (Juan Carlos) Onganía, que no tenía idoneidad para el cargo. Como político no hubiera llegado a ser ni concejal suplente. Era un hombre muy limitado, pero representaba intereses poderosos. Tenía ambiciones imperiales y declaró que el gobierno, autodenominado pomposamente Revolución Argentina no tenía plazos sino objetivos. Era una dictadura para quedarse", sostuvo el ex senador radical.
Onganía, que no tenía idoneidad para el cargo.
Como político no hubiera llegado a ser ni concejal suplente.
Era un hombre muy limitado sostuvo con
Hipólito Solari Yrigoyen ¡y no le erró en nada!

Detalló que "hubo un plan que se creó dirigido a una parte de la población civil, contestatarios de la legitimidad que pretendía ese gobierno. Un plan permanente, generalizado, sistemático, que permitía combatir a cualquiera que fuera disidente del régimen".
Solari Yrigoyen fundamentó la posición en que tiene "pruebas personales directas". Y detalló hechos violentos, persecuciones, amenazas, atentados, detenciones irregulares, torturas y vejámenes, ocurridos a partir del 66 de los que fueron víctimas sindicalistas, políticos, dirigentes de distintas organizaciones y él mismo, en diversas circunstancias.
El ex senador recordó la Noche de los Bastones Largos y contó que "el régimen prohibió la actividad política, suspendió la Corte, y también la actividad sindical excepto la de Vandor que fue un oficialista ridículo". Recordó cuando Onganía fue a la "Sociedad Rural, que era una de las bases de su poder, en la carroza que había usado la hermana del rey de España a principios de siglo". También relató una gira patagónica que hizo junto a Arturo Illia en la que sufrieron diferentes agresiones y restricciones, que llegaron al extremo de que se les prohibiera cenar en los restaurantes por orden policial, entre otras limitaciones a la libertad.
Sin embargo, el relato más crudo llegó al momento de narrar los hechos acontecidos en 1972 y las consecuencias posteriores. Describió los asesinatos de otros abogados, las persecuciones, las desapariciones. Además, fue claro al narrar los atentados de que fue víctima él mismo. Mientras era senador -entre el 73 y el 76- la Triple A puso una bomba en su Renault 6 en Madryn que le provocó gravísimas heridas que lo "pusieron entre la vida y la muerte". Luego una bomba detonó en su casa mientras dormía y por poco no la derrumba completamente.
Según su análisis, todos esos ataques, como los que sufrieron otros abogados y apoderados de presos políticos, fueron consecuencia directas de haber participado en ese rol y en aquellos hechos. "Si los presos políticos habían cometido delito, queríamos un juicio justo, no pedíamos la libertad, a excepción de aquellos que estaban a cargo del Poder Ejecutivo", sentenció. Nada de eso ocurrió. Todo se dirimió por la violencia y la muerte. De la que él escapó de milagro.


Atentados, muerte de compañeros, de defendidos, amenazas, persecución, exilio forzado, torturas y vejámenes sufrió el ex senador Hipólito Solari Yrigoyen desde la dictadura de Onganía, durante la vigencia de la Triple A y en el último régimen cívico-militar previo al 83. Tal vez para defenderse de emociones fuertes, se preserva de recordar mucho el pasado y "mirar para atrás" y trata de hacerlo sólo cuando la Justicia lo convoca.
Uno de esos acontecimientos terribles lo conectó con Río Negro y con Viedma. "Hubo tal presión internacional por nuestra detención en 1976, que el destino previsto en el V Cuerpo del Ejército -que era matarnos directamente- tuvieron que revisarlo y entonces nos sacaron del campo de concentración y nos llevaron desde Bahía Blanca hacia el sur. Pero en Viedma hicieron un simulacro, nos tiraron, hubo como un tiroteo, hicieron creer que la policía nos rescataba de presuntos terroristas. Era todo falso, todo arreglado". Además, recordó que los tiraron de un auto para subirlos a otro. "ahí nos ponen presos primero a disposición del V Cuerpo del Ejército y después del Poder Ejecutivo. Empezó otro calvario que terminó con la muerte de -su amigo y compañero de detención- Mario Abel Amaya y con la expulsión del país mía después de haber pasado por la cárcel de Bahía Blanca y por la de Rawson".
El motivo de aquel simulacro fue la presión internacional. "O nos mataban o no nos podían tener en un campo de concentración, porque desde el vicepresidente de Francia, o el senador Edward Kennedy de Estados Unidos o el parlamento de Venezuela, por dar algunos ejemplos reclamaban por nosotros", sostuvo. "Cuando Amaya muere, yo estaba preso en Rawson. A él lo trasladaron a morir a Buenos Aires. No tenía salvación por la tortura que había recibido y murió en Villa Devoto", dice, sin poder evitar la emoción.

Fuente de información: Diario "Río Negro" (enviado especial Pedro Caram), edición Nro. 22.925, viernes 8 de junio de 2012, página 5.

jueves, junio 07, 2012

Cuando para "no hacerle el juego a la derecha" hay que acatar sin pensar.


Cuando para "no hacerle el juego a la derecha" hay que acatar sin pensar.
LA OBEDIENCIA CIEGA AL LÍDER por Julio Bárbaro.

Algunos de quienes estuvimos en el exilio durante la dictadura militar llegamos a escuchar, en Radio Moscú en español, una frase que aún hoy resuena en mis oídos: "Los sectores progresistas encabezados por Videla y Viola...". Alguna línea del Partido Comunista Argentino había negociado y, como consecuencia, aquellos asesinos habían terminado resultando "progresistas", y así debía ser para todos los seguidores del partido. En el PC, para no hacerle el juego a la derecha, había que obedecer a la conducción siempre, dejar de pensar y, lo más importante, dejar de opinar. Por el contrario, nuestro romanticismo, el de la mayoría de los jóvenes de entonces, imaginaba a la verticalidad y a la obediencia como patrimonio exclusivo de la derecha. Todavía la rebeldía social no había caído en la prisión de la obediencia a la burocracia.
La historia del marxismo termina en una monumental derrota, causada en gran parte por esa deformación ideológica que lleva a justificarlo todo, desde la persecución y asesinato de Trotsky hasta las matanzas de Stalin y su Siberia, de la Cortina de Hierro a la pobreza intelectual que imponían. Nacieron con el sueño de justicia y murieron con la obediencia a la dictadura. Una burocracia cuya mayor lucidez fue el invento de "no hacerle el juego a la derecha", una forma nada sutil de justificar sus desatinos. Si la revolución queda en manos de los obedientes, quedará para los conservadores el lugar de cuestionadores del sistema.
En el peor momento de la persecución y aislamiento contra los disidentes por parte de Stalin, un seguidor de Trotsky abandonó a su líder con la excusa de que éste había escrito en un diario del enemigo, como si ignorara que le estaban vedados todos los otros. En la parte oriental de Berlín, caído el Muro, quedaron dos enormes estatuas, una de Marx y otra de Engels, en las que un simple ciudadano había pintado: "Ustedes no tuvieron la culpa". Esa leyenda quedó como testimonio de una parte de la opinión popular.
Durante la dictadura no se podían discutir las políticas de la conducción montonera para no "hacerle el juego al enemigo". Miles murieron por eso de obedecer aun cuando la orden implicara el suicidio. Eso sí, quedaron vivos varios de los que daban las órdenes. La famosa contraofensiva, de la que nadie quiere hablar, fue un camino al cadalso, algo más parecido a una entrega que a un combate. Sólo salvaron sus vidas los que "le hicieron el juego al enemigo" y no aceptaron ese absurdo retorno; los que fueron capaces de resolver por ellos mismos.
Muchas de las viejas organizaciones políticas o militares tuvieron en común el paradigma del militante que obedece a la conducción, que supera al individualismo liberal, que se integra al conjunto renunciando a sí mismo. Jean-Paul Sartre, en su prólogo a Retrato del aventurero, de Roger Stephane , desarrolla esa concepción en la que lo colectivo debe primar sobre lo individual, y ese aventurero era entonces el último escalón del egoísmo reinante, del que sostenía su identidad sin disolverla en la del conjunto. André Malraux, T.E. Lawrence y Ernst von Salomon eran los aventureros; Sartre, el que convocaba al anonimato militante. Ese absurdo se impuso en la izquierda y la consecuencia está a la vista: tienen más sellos de goma que partidos, más ideologías que seguidores. Al morir el individuo, nació la nada.
En el pueblo, el espíritu colectivo no surge de los libros. Se transita como parte de su realidad. Perón y Evita fueron la expresión de esa conciencia en una relación dialéctica en la que tanto el uno como la multitud cedían parte de su ser para poder convertirse en el todo. El líder es la creación y la expresión de una voluntad colectiva. La militancia intenta ser pueblo por la razón, el pueblo como actor principal de la historia la genera y la vive, sin interesarse por el que quiera interpretarla a su manera. El desprecio que sienten por el pueblo esas pretendidas vanguardias es el mismo que expresan por Perón. Como no se atreven a verbalizar su conflicto real con el pueblo, entonces dicen que el viejo era conservador, y los imberbes, revolucionarios. Perón y el pueblo hicieron un pedazo de la historia, otros apenas la interpretaron, y su vigencia se limita a una relación circunstancial con esta fuerza política a la que intentaron conducir y ni siquiera lograron comprender.
Coincido en que no hubo dos demonios, pero insisto: el que no era demonio está lejos de ser ungido como la conciencia de la historia. Y en eso estamos cuando debatimos el "no hacerle el juego a la derecha", en dejarle al supuesto enemigo la libertad de pensamiento y de crítica, y quedarnos nosotros con la obediencia como virtud de cada coyuntura. Eso nunca fue parte del peronismo -lo demuestra el hecho de que seguimos vigentes-, y sí fue y es esencial para una izquierda agotada por su eterno fracaso político y su propia cariocinesis, que cuando encontró por casualidad una jefatura exagerada y un retazo del poder se rindió con armas y bagajes, y eligió el aplauso y el silencio como moneda de agradecimiento y continuidad.
Para no "hacerle el juego al enemigo" que ni siquiera eligieron, un conjunto de universitarios hace un llamado al apoyo irrestricto, olvida las virtudes del apoyo crítico y en ese intrincado juego de lealtades personales y de convicciones se llama a silencio y sigue aplaudiendo. Ni siquiera se anima a la solidaridad con los propios compañeros. Detrás queda el pomposo nombre de intelectuales comprometidos. Hubo tiempos en los que el aporte era en el campo de la crítica; ahora sólo forma parte de la obsecuencia. Una pena, para quienes hubiéramos esperado algo más. Y un lento vaciamiento de ideas y propuestas, en el que inexorablemente la obediencia erosiona la creatividad.
"No hacerle el juego al enemigo" es una consigna demasiado amplia y detrás de ella se pueden esconder traiciones, agachadas y todo tipo de pequeñeces. Es un llamado al ejercicio de la mediocridad que le deja al supuesto enemigo el espacio de la crítica y reserva para quienes siguen la consigna el vano intento de pretender mutar obediencia en virtud. Veleidades de la izquierda que necesitó un Muro para que no huyeran los traidores y que no logró detener a quienes prefirieron enfrentar a los tiburones escapando de la isla de la revolución. Todos le hacían el juego a enormes derechas. Y vivían su propia decadencia.
Cuando hace muchos años salí del cine después de ver Apocaly pse Now lo hice lleno de admiración hacia aquel imperio, al que yo no quería, pero que era capaz de iniciar una dura autocrítica sobre esa derrota de Vietnam, y en consecuencia demostrar que seguía vivo.
Y, finalmente, lo más importante es que las capacidades que se podrían aportar a una causa o una empresa se malogran ante el temor de que la conducción se lo tome a mal o de que se pierda algo de lo que se cree haber logrado. Al fin, en una democracia lo importante es la cantidad de personas que se expresan y votan, y no el nutrido número de los que aplauden. Si los que se consideran pensadores se amontonan para ejercer la obsecuencia grupal, los poco informados impondrán el rumbo.
No soy un ortodoxo ni sueño con serlo, pero en otro momento de nuestro peronismo la consigna "alpargatas sí, libros no" tuvo un peso significativo. Y no era contra los libros, sino sólo una reacción de los humildes contra la soberbia y el desprecio con que se dirigían, a ellos y a su causa, los que se creían ilustrados.
Perón era reformista, y los imberbes, revolucionarios; el pueblo, analfabeto, y los cultos, casi todos vanguardia o gorilas. El tiempo decanta todo. Todavía los libros no lograron superar el antiguo tiempo de las alpargatas que encontraron a Perón y su causa en el 45; mientras que en las universidades de los cultos Perón fue un descubrimiento tardío de los años 70. Los del sudor hicieron su pedazo de historia, los de la tinta todavía creen que la historia empezó con ellos, cuando la contaron.
En mi juventud, el compromiso social debía encarnarse en la vida privada, la exigencia era proletarizarse, aceptar vivir de manera humilde como aquellos que decíamos intentar ayudar. Para otros, en cambio, el compromiso con la violencia permitía obviar el personal. Para mí, entre el camión, el taxi y el mercado de Abasto donde trabajé, aquel compromiso de vivir humildemente llevó más de diez años de mi vida y después vino el exilio. Por eso me asombra la cantidad de progresismo que habita en Puerto Madero y que disfruta como rico sintiendo culpa por los pobres. El presidente uruguayo sabe de compromiso y humildad, pero algunos de los nuestros, en cambio, necesitan exagerar el discurso para equilibrar con él la realidad de sus propias vidas. Puede ser que yo le haga el juego a la derecha escribiendo en La Nacion, pero algunos que nos critican se han convertido en la derecha misma, con sus costumbres y sus riquezas.
El peronismo debe ocupar su lugar y ser una parte de la futura unidad nacional y de una nueva relación entre los argentinos. Los que no estén de acuerdo que, por lo menos, no lo hagan en su nombre.
http://www.lanacion.com.ar/1478895-la-obediencia-ciega-al-lider

martes, junio 05, 2012

Murió Don "Manolo" Saiz, a los 94 años.














Murió "Manolo" Saiz, a los 94 años. Una larga e incansable vida de trabajo como bodeguero, chacarero y comerciante roquense. 

Murió a los 94 años "Manolo" Saiz, quien durante más de 40 años estuvo ligado a la vitivinicultura de la provincia de Río Negro y fue un protagonista destacado. Tuvo una de las bodegas más importantes de la región y durante muchos años presidió el Centro de Bodegueros de Río Negro, gestionando beneficios para el sector. Manuel Saiz sin duda alguna formó parte de la historia de la producción de vinos de la provincia. Integró la CAIC, Cámara Agraria de Industria y Comercio roquense, de la que fue presidente entre 1953 y 1958. Fue fundador de la Asociación Bomberos Voluntarios, de la cual fue vicepresidente. En el Rotary Club participó durante 50 años, siendo el único socio en alcanzar ese récord. Ocupó todos los cargos en el Centro de Bodegueros de Río Negro, en tiempos en los cuales el sector era manejado por interventores en el INV. Sin embargo, reconocía que nunca había tenido inconvenientes durante sus gestiones, por demás exitosas: "siempre me dieron lo que pedí porque nunca solicité lo que no correspondía". Amable, sonriente, su figura traslucía haber vivido intensa y plenamente. Hasta hace pocos años atrás se lo podía ver manejando su larguísimo Ford Fairlane por las calles de Roca. Siempre fue un apasionado del trabajo y disfrutó todo lo que hizo. No le interesó nunca la política, "no era para mí", decía en aquel reportaje el tío del ex gobernador de Río Negro Miguel Saiz.
 Fuente: Archivo Diario Río Negro. 

NOTA DEL DIARIO RÍO NEGRO, Sábado 05 de Julio de 2008, Historias de vida. 
"EL CHACARERO DE VERDAD SIEMPRE VA PARA ADELANTE". 

Nació el 22 de noviembre de 1917 en Roca y hace siete décadas que trabaja para esta ciudad. Fue comerciante, tuvo chacras y una bodega y colaboró en casi todas las instituciones locales. 
Hoy, con 90 años, Manuel Saiz sigue con la producción de peras, manzanas y duraznos. 
 Manuel Saiz vive en una casa impecable, de ésas en que cada cosa está siempre en su lugar. 
En su escritorio, cuyos muebles lo acompañan incondicionalmente desde hace varias décadas, guarda todo aquello que da testimonio de su trayectoria, todo lo que atesora como sus mejores trofeos: pergaminos que recuerdan la fundación de uno de los comercios más importantes de la década del '50 en la región (Saiz, López & Baraldi), los del Rotary y los del Directorio del Banco de Río Negro y Neuquén; fotos con su familia y, en alto, una suya con su primera y única bisnieta; las etiquetas de los vinos que hacía y comercializaba en su bodega de Mainqué y un recuerdo de su paso por la vicepresidencia del cuerpo de bomberos y de su presidencia en la Cámara de Agricultura, Industria y Comercio. 

Sobre el escritorio reposan lápices negros con puntas perfectas, almanaques, una máquina de escribir, carbónicos y una síntesis en tinta azul de las fechas más importantes de su biografía. Manuel, de punta en blanco y con su infaltable corbata, comienza a relatar su biografía: "Manuel Saiz, hijo de españoles, nace en 1917, inicia sus actividades comerciales en 1940". 
 La charla toma otros senderos y algunos atajos y fluye. Manuel, muy amable, acepta que la conversación siga otros cauces. Es un hombre sonriente. Trasluce haber vivido intensa y plenamente. 
 Sus padres, Adolfo Saiz y Modesta del Río, eran españoles, de Lillo. "Ella salió de España con sus padres y sus papeles en orden; en cambio, mi padre quiso subir al barco de polizón y lo descubrieron. De modo que mi madre llegó un poco antes que mi padre, pero ambos fueron inmigrantes". Llegaron en vapor a Bahía Blanca cuando el siglo XX nacía. Luego, sus padres se casaron y se mudaron a General Roca. "Mi padre era panadero y puso una panadería que mucha gente recuerda; después dispusieron su traslado a Huergo. Él fabricaba el pan y mi madre estaba en la caja. En Huergo tuvieron a cinco de sus hijos: Adelino ('Farrucho'), José ('Chochón'), Adolfo ('Fito'), Manuel y Modesta. Yo nací en 1917 en Roca, pero viví en Huergo hasta que me casé", cuenta el menor de los varones de la familia. Sus padres vendieron la panadería cuando él tenía 12 años. 
Manuel había terminado su escuela primaria con las mejores notas y decidió seguir sus estudios en la Academia Mandarano, donde toda una generación de vecinos de la colonia -debido a que no había escuelas secundarias- aprendió el oficio de "tenedor de libros" y los rudimentos de la contabilidad. A los 15 años Manuel ya tenía apuro por trabajar. "Fui el primer empleado de la cooperativa que se fundó en Huergo, la llamada 'Lobo de Río Negro'. 
Allí trabajé siete años, hasta 1939; me retiré por voluntad propia, pero debo decir que ésos fueron años fundamentales, años en que aprendí muchísimo sobre el sector frutivinícola. Fijate cómo será, que paralelamente a ese trabajo hice una sociedad con mi hermano 'Fito', con quien empezamos a meternos en el negocio de la fruta. Yo era menor de edad, pero pura audacia; de hecho, obtuve una autorización del primer juez letrado que tuvimos en Roca para poder comerciar siendo menor. Mandarano -una persona muy querida y respetada- me convenció de pedir una autorización al juez para trabajar y éste me la otorgó. Siempre fui un apasionado del trabajo y por eso disfruté de todo lo que hice. 
Digamos que estoy en paz con la vida. Aprendí observando a los mayores. "Con mi hermano aprovechamos que existía el tren frutero -continúa-. Recorría toda la provincia de Buenos Aires, donde hice una linda clientela en Mar del Plata, Olavarría, Dorrego, General Lamadrid... nos fue muy bien, aprendimos y progresamos. Pero tuvimos que interrumpir la actividad cuando terminó el tren frutero, cuando se nacionalizaron los ferrocarriles. 
Digamos que nos arruinaron el negocio" (risas). Los problemas que generó la salida de los ingleses del transporte y el comercio de fruta del Valle recién se resolvieron cuando Frondizi decidió invertir en la Ruta 22. En medio fueron años críticos para la logística del sector. 
 Hasta el año '40 Manuel siguió viviendo en Huergo; luego se mudó a Roca, donde con los años se estableció toda su familia. "Mis padres vivieron aquí el resto de sus vidas; mi padre hasta los 87 años y mi madre, hasta los 85. Yo me casé en 1940 con Alcira Puicerverg; ella también era hija de inmigrantes que se habían radicado en Huergo (Miguel Puicerverg y Celedonia Cantó) y tuvimos tres hijas. 
Durante años hicimos nuestras reuniones familiares enormes, infaltables.
También nos reuníamos con amigos. Teníamos unos amigos íntimos en Godoy con quienes hacíamos unas farrongas bárbaras. Eran los Frassón y los Micheletto. Me acuerdo de que nos veíamos para las fiestas y cada uno llevaba lo que podía: yo iba con unas ciruelas, otros hacían pavitos rellenos y así. Fuimos amigos durante toda la vida". Cuando era chico, Manuel tuvo tifus, enfermedad que le dejó un soplo y que lo hizo concentrarse en una actividad sola: el trabajo. "Varias veces pensé que me moría, pero ahora ya no temo a la muerte, estoy amansado", dice. "Ingresé al comercio cuando me desvinculé de la fruta, a los 23 años. Hice una sociedad con el señor Oscar Boscacci, quien tenía un negocio de bicicletas, cocinas y artículos para el hogar, algo que andaba muy bien por entonces. Hicimos una sociedad que se llamaba 'Boscacci & Saiz'. 
Paralelamente, entre 1940 y 1945 alquilé a Ernesto Verdecchia una bodega en Mainqué, frente a la Ruta 22; algo sabía del rubro por haber trabajado en la cooperativa. Yo estaba en el comercio en Roca y mi hermano 'Fito' quedó al frente de la bodega. En el '45 se venció el contrato de alquiler y yo hice una oferta para comprarla, pero Verdecchia no aceptó, así que invertí en una chacra de 25 hectáreas y me largué a hacer el negocio grande". La nueva sociedad fue "Saiz, López & Baraldi", dedicada al comercio de artículos del hogar, tractores, camiones, autos, repuestos para autos, curadoras y maquinarias para chacras y bodegas.

"Como esos años fueron económicamente muy buenos, me animé a comprar un terreno para construir el local en la calle Tucumán (donde actualmente está Topsy). 
Contraté a un estudio de arquitectura en Bahía Blanca para que hiciera un gran salón sin columnas, como había visto en San Luis... toda una revolución. La gente me preguntaba cómo se iba a sostener el techo sin columnas (risas). Era el local más grande de Roca y en esos años Neuquén no tenía comercios tan grandes como el nuestro. Lo hice con un crédito del Banco Hipotecario y mirá los buenos años que serían, que cancelé el crédito antes de tiempo. "El edificio fue inaugurado el 16 de noviembre de 1947 y fue muy próspero hasta que se cerraron las importaciones.
 Muchas firmas que nos vendían decidieron cerrar sus filiales en Argentina, como John Deere y Agar Cross. "En 1966 cerraron el negocio; era la fecha en la que caducaban los contratos contraídos hacía 20 años. Fueron épocas de crecimiento para el Valle; pese a los altibajos vimos a Roca crecer. Eran tiempos en que si hacías las cosas bien, salían bien. Además la gente cumplía sus compromisos y dedicábamos tiempo a lo comunitario, que es muy gratificante. 
Roca era un pueblo muy importante, marchaba a la cabeza de las localidades de la provincia y trabajábamos con ese impulso, de mejorar nuestra localidad". 
 En 1950 Manuel compró otra chacra y en adelante la fruticultura y la vitivinicultura concentraron sus energías. "Me retiré quince años de la bodega pero volví. Logré que la familia Verdecchia me vendiera aquella propiedad que había alquilado. En 1962 había hecho tan buen negocio con los duraznos que me pagaron con un cheque y, así como me lo dieron, se lo entregué a Verdecchia como pago de la bodega. Volví a la actividad con muchísimo entusiasmo. Agrandé la infraestructura y estuve hasta el 2006 haciendo vino. Fraccionaba en damajuanas y vendía en botellas en toda la zona; el primer lugar en ventas era Neuquén". En medio de tantas actividades, Manuel formó su familia. Estuvo casado durante 65 años y con su esposa vieron crecer a sus tres hijas, Mirta, Mabel y Silvia, y a sus siete nietos. 
"En el 2005 perdí a mi señora... la vida ahora es distinta pero, para tranquilidad de mis hijas, tengo que estar bien. Mi mujer permitió que yo hiciera todo lo que hice; siempre toleró mis constantes llegadas tarde, mis actividades sociales. Por suerte, pudimos disfrutar también y viajar por el mundo", recuerda. 
 Manuel estuvo durante muchos años al frente del Centro de Bodegueros de Río Negro. 
"Me tocó la época en la cual el sector era manejado por interventores; sin embargo nunca tuve inconvenientes durante mis gestiones, siempre me dieron lo que pedí porque nunca solicité lo que no correspondía. También estuve al frente de la CAIC (1953-1958) y en la vicepresidencia de Bomberos Voluntarios y siempre me manejé con el mismo principio: sinceridad y apertura, dos ingredientes fundamentales a la hora de conseguir consensos. 
En política nunca estuve; no era para mí la política", cuenta el tío del actual gobernador de Río Negro, Miguel Saiz. Manuel cumplió 50 años de socio del Rotary, el único en alcanzar ese record, y por pedido de Septimio Romagnoli se sumó a la Comisión del Banco de Río Negro y Neuquén cuando él estaba al frente de la institución. "He sido un hombre afortunado, aprendí mucho de los mayores y el tiempo en que estuve activo en la sociedad me tocó conocer a gente extraordinaria. 
La comisión de Bomberos era lindísima; estaban Kaufmann, Fava, Spizter, Carrera, Stafisso y otros... ¡qué linda gente! ¡Y, por favor, no olvidemos mencionar a Septimio Romagnoli! Nos enseñó muchas cositas buenas, una maravilla de persona. Estuvo 25 años al frente del banco. Yo lo acompañé entre 1956 y 1960; luego me excusé porque mi comercio necesitaba mi presencia".
 Actualmente Manuel maneja una chacra y confiesa que siempre se ocupó personalmente de comercializar su fruta. Durante 30 años le vendió a Moño Azul y ahora le vende a Expofrut. "Tuve siempre manzanas, peras y duraznos. Los duraznos me dieron muchas alegrías, sobre todo en el tiempo en que se inició la fábrica de conservas en Otto Krause, cuando Grisanti estaba al frente de ella". Manuel viene de una familia muy unida y repitió con la propia esa característica. Lo acompaña siempre su hija Mirta, quien es la única que vive en Roca, y sueña con que alguno de sus nietos continúe con la fruticultura. "Si llega el momento sé que algún nieto lo hará", afirma confiado. "En el 2004 comencé mi retiro de las actividades: vendí la bodega y me quedé con una chacra que me mantiene entretenido.
 Para finalizar, tengo que decir con satisfacción que un empleado que me acompañó durante 34 años en la chacra se acaba de jubilar. 
La chacra ha sido lo más constante en mi vida, nunca abandoné. 
Años buenos, años malos todos los tuvimos, pero el chacareo auténtico siempre va para adelante". 
Entrevista realizada por: SUSANA YAPPERT.

El más sentido pésame por esta irreparable perdida de quien sigue siendo ejemplo de lo que se está perdiendo en la Argentina nuestra la cultura del trabajo, el valor de la producción, la productividad, el fomento de la libre iniciativa, del esfuerzo.

lunes, junio 04, 2012

AQUÍ, ALLÁ, HOY Y MAÑANA...

TEMAS DE OPINIÓN Y DEBATES.

Aquí allá hoy y mañana... es una vieja canción de León Gieco.
Los españoles debaten ciertos temas que son parecidos a la Argentina...

CUANDO EL RÍO SUENA…

El Diálogo entre Colbert y Mazarino, ministros de Luís XIV de Francia, dice así:



Jean-Baptiste Colbert (1619 - 1683)
Ministro de Economía del Rey de Francia Luis XIV.
Impulsor del "Mercantilismo" francés.


Cardenal Jules Mazarino (1602 - 1661)
Diplomático y político.
Primeramente estuvo al servicio del Papa, y más tarde, al servicio del reino de Francia,
siendo el sucesor del Cardenal Richelieu, como primer ministro.
Últimamente circulan mucho por los foros de la red, un supuesto diálogo entre Jean Baptiste Colbert y el Cardenal Mazarino y una cita atribuida al presidente americano Thomas Jefferson.

Colbert: Para conseguir dinero, hay un momento en que, engañar al contribuyente]ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...

¿Por qué no repetir la historia también nosotros? De cara a las próximas elecciones generales, los españoles, en vez de optar entre las propuestas que nos machacan con economía, economía y más economía, ese bien intangible cuya resolución ya se escapa de las competencias exclusivamente políticas y estatales, deberíamos, cambiar de criterio y escuchar atentos otras propuestas de regeneración de España, ya que arreglar el resultado que nos deja un gobierno más equivocado que otros, dentro de una errónea forma de Estado, pasa porque España exista como un concepto histórico, jurídico anímico y de coherencia social. Y esto sí que está en las manos de los españoles y de nuestros futuros votos y cargos electos. A ver quién nos lo ofrece.

PEDRO SÁEZ MARTÍNEZ DE UBAGO.

El Diálogo entre Colbert y Mazarino, ministros de Luís XIV de Francia, dice así:
Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. Pero el Estado es distinto. No se puede mandar el Estado a prisión. Por tanto, el Estado puede seguir endeudándose.
Colbert: ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos de dinero. ¿Y cómo hemos del obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino: Se crean otros.
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?
Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta sí.
Colbert: ¿Entonces cómo hemos de hacer?
Mazarino: Colbert ¿Tú piensas como un queso de gruyere o como el orinal de un enfermo? Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquéllos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a ésos a los que debemos gravar con más impuestos. Ésos, cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos. Son una reserva inagotable.

A su vez, la cita atribuida al presidente Jefferson (1801 – 1809) dice:
"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, en seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron".

Colbert (1619 – 1683) además de un eficiente gestor y ministro, fue precursor del colberismo, doctrina política antecesora del dirigismo, según la cual el gobierno ejercita una fuerte influencia directiva en los sectores económicos, generalmente no a través del intervencionismo o de la estatización sino del uso de incentivos para promover prácticas que son de interés público o general. Y en muchas economías modernas puede observarse algún grado de "dirigismo", por ejemplo, el gobierno subsidia estudios y desarrollos científicos o técnicos o promueve la industria nacional a través de programas fiscales; por ejemplo, producción y compra de material militar, sanitarios, educativos, etc.
Aunque he intentado sin éxito contrastar la autenticidad de ambos textos, no las juzgo disparatadas, sino, al contrario, muy verosímiles. Y, si así fuera, podríamos decir que, a pesar del tiempo y de la distancia, en nuestra España de hoy, la Historia se repite. Y así deben de reconocerlo, todos los que se refieren a ellas en medios tan diversos. Y, como dice el refrán español: “cuando el río suena agua lleva”.

Así, entre los pensadores y algún comentarista, vemos que ya aflora de nuevo la idea de la necesaria regeneración de la nación española con la misma necesidad que surgió el regeneracionismo de comienzos del siglo XX como camino para que no se repita la historia y tropecemos otra vez con la misma piedra.
http://www.diarioya.es/content/el-di%C3%A1logo-entre-colbert-y-mazarino-ministros-de-lu%C3%ADs-xiv-de-francia-dice-as%C3%AD

Y por último como yapa argentina un pastor americano de la Iglesia Bautista de nombre y apellido Adrian Rogers (1931 - 2005).

Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona debe haber trabajado para ello, pero sin recibirlo...
El Gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.
Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión que ellas no tienen que trabajar, porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas.
Y cuando esta otra mitad, se convence de que no vale la pena trabajar, porque alguien les quitará lo que han logrado con su gran esfuerzo, eso... mi querido amigo... es el fin de cualquier Nación.

viernes, junio 01, 2012

LO DICE LA NACIÓN... (2).


Si viaja a la Alemania comunista, hay que informar a la AFIP.

La solicitud del organismo para comprar divisas para viajar al exterior pregunta a los usuarios si irán a países que ya no existen o si desean comprar monedas que salieron de circulación
Por Juan Pablo De Santis | LA NACION.

Los nuevos controles de la AFIP para adquirir divisas para viajar al exterior debutaron con suspicacias. El formulario que se presenta en el sitio de Internet del organismo recaudador pregunta a los interesados si viajarán a países que ya no existen como la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Alemania Oriental, Yugoslavia, Checoslovaquia o dos Sudáfrica.
Todos estos territorios hace años cambiaron de denominación tras guerras o procesos políticos, pero parecen estar vigentes para la base de datos de la AFIP. Uno de los casos más significativos es el de Alemania. El formulario permite elegir como destino "Alemania Federal" (actual nombre), " Alemania Oriental " (bajo dominio soviético entre 1949 y 1989) y " República Federal de Alemania " (la banda occidental que fue tutelada por Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia en la posguerra).

Las dos Alemanias, Occidental y Oriental, se reunificaron el 3 de noviembre de 1990, tras la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989.
Un caso similar es el de la URSS , que se disolvió el 26 de diciembre de 1991 y fue reconocida internacionalmente como Rusia. También es destacable la posición de Yugoslavia  , que luego de una guerra en 2003 quedó dividido en Serbia y Montenegro, o la de Checoslovaquia , un ex estado de Europa Central que desapareció en 1992.

EL DATO. La AFIP también consulta el número de vuelo de regreso al país y una vez aprobada la compra de divisas, no permite presentar una nueva solicitud hasta dentro de seis meses.

VOLVER AL FUTURO CAMBIARIO.

Además del formulario de viajes, otro de los disponibles, el de consulta por compra de divisas permite realizar solicitudes por monedas que ya no están más en circulación: la peseta española, francos franceses, liras italianas, marcos alemananes y el sucre ecuatoriano (reemplazado por el dólar en 2000), entre otros.
Quizás lo más insólito es que permite comprar dos tipos de dólares: "Dólar Estadounidense" y "Dólar EEUU Libre", según se consigna en el menú desplegable de la forma. Asimismo mientras Grecia debate quedarse o salir del Euro, el sitio web del AFIP permite hace consultas para comprar Dracma.
LA NACION realizó una consulta al organismo, pero los voceros no estuvieron inmediatamente disponibles para hacer comentarios.
http://www.lanacion.com.ar/1477352-si-viaja-a-la-alemania-comunista-hay-que-informar-a-l


A donde vas, quedate en Buenos Aires. Si todavía venden la foto de Gardel.
Y en un boliche que queda por San Telmo Rivero canta tangos, pero del tiempo aquel.

A donde vas quedate en Buenos Aires.
Si por tus venas corren mil ríos de alquitrán.
Si en cada esquina te espera una aventura Dejate de locuras, no quieras escapar.
(Fragmento del tango de Cacho Castaña: ¿A donde vas? Quedate en Buenos Aires).