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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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jueves, enero 09, 2025

En el Fuerte Argentino anda el caballero Parsifal. Viejas leyendas en Río Negro.

 

En el Fuerte Argentino anda el caballero Parsifal. Viejas leyendas en Río Negro.

La vieja saga del caballero Parsifal está más vigente que nunca asociada al Fuerte Argentino, accidente geográfico cercano al balneario de Las Grutas.

Cuentan las viejas leyendas que en un viaje por mar, donde se cambiaron las constelaciones, Parsifal y sus caballero de la Orden del Temple llegaron al lugar donde hay una gran diferencia de mareas, para dar entrada y luego esconder en algún lugar ignoto de la Meseta de Somuncurá los tesoros del Templo del Rey Salomón, entre ellos el sagrado cáliz en el cual el señor Jesús bebió el vino en la Ultima Cena. O sea el Santo Grial que tantos libros y películas ha inspirado, desde “El código de Da Vinci” y las series de Indiana Jones, pasando por libros  de investigación serios como “El misterio del Grial” de Julius Evola y René Guenón, entre otros.

El Fuerte Argentino es un  lugar de misterios y atractivos y hasta uno puede encontrarse con un caballero templario de época.

Ahora bien, la pregunta importante ¿Es probable que el caballero Parsifal, inmortalizado en una obra de Richard Wagner sea inmortal y viva muy orondo en esos tiempos modernos, añorando un paso legendario?

El escritor de Las Grutas Doroteo Prieto en su ameno libro “Cuentos del Teo” dará su versión bajo el clásico título de “NON NOBIS, DOMINE, SED NOMINE TUO DA GLORIAM”.

Dice Teo: “Sobre la mesita que hay en la recepción descansa un folleto turístico con fotos de las Grutas. Mis ojos se solazan repasando siluetas femeninas tendidas al sol, niños barrenando las olas, rojizos atardeceres, la Segunda Bajada, Piedras Coloradas, el Sótano, la magia de las mareas…”

“Un shock indescriptible sacude mi cerebro; por las pupilas dilatadas me ingresa la imagen del Fuerte; la foto es como la imagen, “¡Muy fuerte!”. Vuelven a mí como en un sobrevuelo retazos de perdidas memorias, de ajados recuerdos, de vidas ya vividas y muertes repetidas….”

“Miro, y remiro el folleto; anduve por aquí, hace quizá mil años o algo así. Fui viento y fui estrellas, arena y soledad, enojo, silencio y carcajada, caricia y puñalada; la humanidad me llevó en sí como un ave maldita, como un sublime don, como un insigne costo y un pesado suplicio. Y yo llevé mi propia humanidad y la de oros…”

“Yo fui, estuve, muté, lloré y morí, sobreviví y volví, volví para vivir y otra vez morir, volví…”

“Aquella vez fue el asombro de los salvajes grandotes y sus lanzas con puntas de piedra rindiéndose estupefactos al acero de nuestras espadas. A ellos obligamos a construir unas inmensas dársenas de roca y tierra, construimos, construyeron, previendo nuevos ataques de nuestra flota”.

“Trajimos esa copa de luz, de vida, de deidad, de energía celestial, de sacrosanta magnificencia; yo mismo la escondí junto al bastón aquel y después nos extraviamos. Guardé de referencia las estrellas y su cruz en el cielo, las enormes mareas, la aridez, la sed y la certeza de aquellas increíbles vertientes de agua dulce brotando en plena bajamar… Reparamos, recuerdo, la nao en una de las dársenas del islote aquel”.

“Mis ojos sobrevuelan el golfo, el cielo igual de azul que hace mil años mira silencioso mientras una luna desteñida se aburre de tanta luz y yo insisto en mis recuerdos, miro y remiro ese islote aplastado que parece expulsado del mar, todo es aridez… He vuelto, pasó un milenio, todo está distinto, incluso yo que visto pantalón vaquero, remera y en mi nariz un “pears”… El islote es hoy un cerro o tal vez no lo es o quizá siempre fue cerro; las mareas enormes, la aridez, la sed, las vertientes de agua dulce brotando en bajamar y la Cruz, la vieja Cruz del Sur sigue estando en el cielo, aunque algo invertida; no estoy nada seguro pero las dársenas persisten (aunque algunos dudan de su factura) , insisto en mi recorrida, ahora a pié y en de ellas hallo un trozo de metal corroído, parece un clavo de mil años…”

“Y el viejo y fundamental latín vuelve a mí: “Non nobis. Domine, sed nomine tuo da gloriam” (“No a nosotros, Señor, sino a tu nombre sea dada la gloria”); vuelve a mí el lema bajo el cual dábamos la vida por defender los tesoros de la fe…”

El clavo corroído está en un bolsillo del pantalón, el pantalón en mis piernas y mis piernas descreídas y torpes me pasean, ahora, desganadas por el patio del Psiquiátrico. La enfermera gorda y pelirroja, con sonrisa de tedio y disgusto, me grita: ¡Miranda!; ¡Señor Miranda! ¡A su habitación que ya es horas de dormir! El nombre Miranda me suena familiar, pero me grito a mí mismo: “¡Parsifal, soy Parsifal!”

“¡Uh, ah, ¿y el clavo corroído? ¡No está!  ¡No está, no está!”

“¡Miranda, a dormir! Me grita el grito gordo de la rubia gorda… Pero soy Parsifal, ¡Qué Miranda ni Miranda…!

“A pesar de todo, me iré a dormir, tal vez cuando despierte y si la marea es propicia, mi nao leve anclas…”

Texto: Jorge Castañeda Escritor – Valcheta.

Publicado en Mas Río Negro.

https://www.masrionegro.com/2025/01/09/en-el-fuerte-argentino-anda-el-caballero-parsifal-viejas-leyendas-en-rio-negro/

lunes, noviembre 28, 2022

Leyendas de nuestra región: el misterioso Fuerte argentino.

 

Leyendas de nuestra región: el misterioso Fuerte argentino.

Hasta el Golfo San Matías se extienden los mitos y leyendas que rodean a esta formación. Antigua fortaleza adonde los templarios trajeron el Santo Grial, castillo, una isla, lugar de avistamiento de ovnis. De todo se ha escrito sobre este lugar.


Por Jorge Castañeda Escritor/ Valcheta.

Meseta rocosa, reino de la piedra, de la arcilla, de la arena y de la sal. Con una altura irregular de 130 a 160 metros, con una dimensión aproximada de 1800 metros de frente sobre el mar y una profundidad costa adentro de unos 800 metros promedio, con el mar de la Bahía sin Fondo por un lado y la inmensidad monótona de la estepa patagónica por el otro, se levanta la formación -¿natural?- del Fuerte Argentino en el Golfo de San Matías.

Centinela legendario, ¿Muelle? ¿Castillo? ¿Fuerte? ¿Otrora una isla rodeada de mar? ¿Lugar de entrada de los caballeros templarios con la reliquia del Santo Grial? Fantasías. Leyendas. Indicios. Teorías. Búsquedas.
“Una vez sobre el Fuerte Argentino, mi espíritu sintió una nostalgia incontenida, una infinita emoción agridulce, como si el pasado humano estuviera concentrado en la entraña misma de la tierra”, escribió la historiadora Josefina Gandulfo Arce en su libro sobre Las Grutas.


¿Era una isla el Fuerte Argentino rodeada de mar? ¿O era una isla rodeada de agua dulce por la desembocadura del Río Negro? El historiador Raúl Entraigas en su interesante libro “El fuerte del Río Negro” cita que este río era tan desconocido que Floridablanca expresa que “En la Bahía sin Fondo o Punta San Mathías desagua el río Negro o de los sauces”. Y Entraigas aclara que “por otra parte, casi todos creían que el río de los sauces desembocaba en San Antonio y que en otras épocas, seguramente el Golfo de San Matías habría sido su boca”.


¿Había en el Fuerte Argentino hombres desconocidos que lo poblaban? El Virrey Juan José de Vértiz le advierte a Juan de la Piedra en su extensa instrucción sita en el Legajo 331 del Archivo de Indias en el General de la Nación que “entre el Negro y el Colorado viven los indos de nación Tegüelchú vaxo el mando del cacique Negro, el cual ya tiene permiso de venir a la Capital, que le den cartas para Buenos Aires. Los emisarios del cacique Negro aseguran que en la isla que hay dentro de la Bahía sin Fondo, están poblados ciertos indios o gentes no conocidas de quienes viven muy recelosas”. Y pide que investiguen eso. Le pide se entere, por medio de los aborígenes, si llegan barcos allá, y si tienen noticia de que haya extranjeros en el interior del país.


¿Quiénes eran estos desconocidos que habitaban la isla del Fuerte? Los osados que buscan en la Patagonia el derrotero del Santo Grial traído por los caballeros templarios para protegerlo citando antiguas sagas mitológicas aseguran que el mismo era una antigua fortaleza habitada por “hombres blancos” y afirman que en los antiguos manuscritos del caballero Perlesvaus, éste al llegar a las costas patagónicas en el Golfo de San Matías muestra su sorpresa porque “el castillo se divisa sobre una ínsula en el mar. El aspecto del fuerte al acercarse desde el mar es el de una isla. Y afirman que en cuanto la nave tomó puerto debajo del castillo, el mar se retiró de modo que la nave quedó en tierra seca”.
Un dato más dicen los investigadores sería que se trata de la Bahía sin Fondo porque “la diferencia de mareas toma por sorpresa al piloto de la nave, dado que la diferencia entre pleamar y bajamar delante del Fuerte Argentino suele ser de hasta 10 metros, algo totalmente inusual en el resto del mundo”.
Otro aporte a este misterioso promontorio lo dan las “planches” del Atlas confeccionado por el francés Martín de Moussy (geógrafo y científico contratado por el gobierno de la Confederación) que en el punto geográfico del Fuerte está marcado con dicho símbolo con la leyenda “Ancien Fort Abandonné” o sea antiguo fuerte abandonado.

Destacamos que los precisos estudios geográficos del Dr. Jean Antoine Víctor Martín de Moussy, en especial su “Desccription Geographique et statistique de la Confederatión Argentine” publicada en tres tomos y un atlas fue imprescindible para futuras investigaciones sociales.


Lo notable del caso es que el mismísimo Julio Verne al escribir sus libros ambientados en la Patagonia, la cual no conocía, se valiera del trabajo del médico francés.
Es así que menciona entre los antecedentes de viajeros y exploradores franceses a “Alcides D’ Orbigny y a mi honorable colega el doctor Martín de Moussy”.


Por tradición oral algunos antiguos pobladores del predio aseguran que “tiene el lugar una historia antiquísima y que antiguamente era un fuerte que en la cara que daba al mar tenía cañones emplazados”.
Visto desde arriba el Fuerte Argentino se asemeja a un par de alas de un pájaro inmenso dirigiéndose hacia el mar.
Actualmente hay una búsqueda de material relacionada con el Fuerte, los templarios y la gesta del Grial y empresas de turismo que salen desde Las Grutas para visitarlo y luego entregar a los visitantes de un Certificado de Caballero Templario como recuerdo de la excursión.
Por otra parte se multiplican las leyendas de todo tipo: Que debajo del Fuerte existe una base militar y que de noche se escucha el ruido de tanques de guerra, marchas militares, y de aviones que salen a la superficie.


Otros aseguran que flotillas de Ovnis afloran del mar y se pierden vertiginosamente en el cielo.
Y hasta hay un relato de una familia que al entrar en su territorio el parabrisas del vehículo se cubrió de pequeñas manitos que no dejaban ver. Al bajarse en vano buscaron algo: no había nada. Pero al subirse otra vez las manitos cubrían el parabrisas.
¿Otro misterio en plena Patagonia argentina? ¿Otra leyenda? ¿Otra impronta mágica y mística para esta tierra de aventuras?
Que los osados saquen sus propias conclusiones.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

https://www.rionegro.com.ar/en-casa/leyendas-de-nuestra-region-el-misterioso-fuerte-argentino-2614978/

miércoles, octubre 06, 2021

Fuerte Argentino, cerca de Las Grutas: Santo Grial, un pozo redondo. ¿Agua dulce? Misterio.

 

Cuentan en las viejas sagas artúricas que donde se asentaba el Santo Grial (la copa o cáliz donde Jesús bebió el vino en la Última Cena y que luego fuera conservada por José de Arimatea) había hontanares de agua dulce o pozos artesianos.

Cuando baja la marea en la zona del Fuerte Argentino (cerca de Las Grutas) se puede apreciar entre la restinga un pozo perfectamente redondo. ¿Será de agua dulce?

Hasta los Grutynos se consideran los guardianes del lugar. Teorías, suposiciones, ¿cuentos chinos?

Todos misterios que sirven como atracción turística y que incorporan al imaginario de los que visitan el balneario una nueva fantasía que invita soñar.

Fuente: datos difundidos por el escritor Jorge Castañeda, de Valcheta-

Fuerte Argentino, cerca de Las Grutas: Misterio (Santo Grial y templarios) y paisaje agreste

A 42 km de Las Grutas, Fuerte Argentino ofrece leyendas, bellas panorámicas y vestigios del pasado geológico.

Parsifal, en su incansable búsqueda del Santo Grial, libró un duro combate marino en aguas desconocidas. Tras navegar sin rumbo durante días llegó a una costa inexplorada. Desde las aguas pudo divisar un fuerte o castillo. Allí bajaron y pasaron la noche. Al amanecer los tripulantes del navío se encontraron al pie de un cerro bajo, en lo que parecía ser una isla, en medio de un paisaje árido. Habían llegado a la Patagonia, tierra aún sin nombre por el siglo XV.

Ese lugar, que los templarios habían confundido con un fuerte, no era sino el ahora conocido como Fuerte Argentino. De lejos, parece una gran fortaleza con vista al golfo San Matías y puede ser confundido con una isla ya que las tierras que rodean esta meseta costera son bajas en relación con su elevación. Tiene una altura de 153 metros sobre el nivel del mar. Y es totalmente plano en su cima. Enmarcado en un paisaje desnudo típico de la costa de la provincia de Río Negro, este lugar es hoy un atractivo turístico muy particular.

Esa historia legendaria que vincula a la Orden Templaria con nuestros Patagones, no deja de sorprender a los visitantes y agrega un aura mítica típica de los rincones del sur argentino.

Las Grutas, punto de referencia ineludible para llegar al Fuerte Argentino, es un lugar paradisíaco de aguas cálidas. El balneario tiene un aspecto mediterráneo: un vaivén intenso que cubre y descubre la playa sucesivamente se puede observar desde el bulevar costero, sobre los acantilados, bordeado por una pared. Los dos niveles de playas, separadas por una gran explanada rocosa, permiten que cuando la marea sube cubra esta capa de rocas y se formen piletones.

El Camino de los pulperos.

Desde Las Grutas se llega al Fuerte Argentino a través del llamado Camino de los Pulperos, unos 40 kilómetros que atraviesan salitrales, asombrosas dunas y picadas subyugantes. En el trayecto se tocan hitos como Piedras Coloradas, donde el rojizo de las formaciones rocosas del período precámbrico sorprende por su intensidad. Luego se atraviesa El Sótano, uno de los ambientes con mayor diversidad biológica de la bahía y donde se registra la mayor diferencia de mareas de todo el país.

Este lugar invita a observar la variedad de animales y vegetales de la zona, a la recolección de pulpitos y a la pesca; finalmente, aparece el Cañadón de las Ostras. Esta apacible playa estimula las caminatas. Es una importante cantera de ostras fosilizadas y cristalizadas de gran tamaño que datan de más de diez millones de años. Cuando baja la marea, miles de pequeños ejemplares de la fauna marina se dejan ver en los charcos que dejan las aguas. Luego, el camino sigue hacia el objetivo. Todo es sinónimo de aventura: las camionetas 4×4, una tras otra, se deslizan por caminos de ripios y arena siempre bordeando la costa.

El Fuerte Argentino, al parecer, nació para imaginar aventuras. La particularidad del paisaje natural sugiere mitologías. Las afloraciones de piedra caliza tiñen la parte más alta de esta meseta natural y la presencia de restos fósiles y caparazones de moluscos sintetizan el intenso pasado geológico de la costa. Piratas, científicos y habitantes originarios lo visitaron atraídos por ese paisaje singular. Y según el Grupo de Investigaciones Esotéricas “Delphos”, allí llegó el Cáliz Sagrado en manos de Parsifal y sus sorprendidos marinos. Los pobladores cuentan historias transmitidas por sus antepasados: ese lugar fue elegido muchos años después por los españoles para instalar cañones que apuntaban hacia el golfo.

Ni bien se pisa el lugar se descubren las afloraciones de piedra caliza que pintan la parte más alta de esta meseta natural con restos de fósiles marinos y caparazones de moluscos que son evidencia del intenso pasado geológico de estas costas. A la cima se puede llegar caminando. Allí aparece esa gran terraza con vista al golfo.

Además del sorprendente paisaje, se realizan allí diversas actividades como tiro con ballesta, boomerang y sandboard.

Al pie de la meseta del Fuerte Argentino se puede practicar snorkeling en la laguna de agua salada. Y desde ya, disfrutar de un cordero patagónico acompañado con un buen vino.

Fuente: diario Clarín.

Foto portada: Martín Brunella

Publicado en MasRíoNegro.

https://www.masrionegro.com/2021/10/05/fuerte-argentino-cerca-de-las-grutas-santo-grial-un-pozo-redondo-agua-dulce-misterio/

lunes, marzo 29, 2021

Fuerte Argentino, cerca de Las Grutas: Misterio (Santo Grial y templarios) y paisaje agreste.

 


Parsifal, en su incansable búsqueda del Santo Grial, libró un duro combate marino en aguas desconocidas. Tras navegar sin rumbo durante días llegó a una costa inexplorada. Desde las aguas pudo divisar un fuerte o castillo. Allí bajaron y pasaron la noche. Al amanecer los tripulantes del navío se encontraron al pie de un cerro bajo, en lo que parecía ser una isla, en medio de un paisaje árido. Habían llegado a la Patagonia, tierra aún sin nombre por el siglo XV.

Ese lugar, que los templarios habían confundido con un fuerte, no era sino el ahora conocido como Fuerte Argentino. De lejos, parece una gran fortaleza con vista al golfo San Matías y puede ser confundido con una isla ya que las tierras que rodean esta meseta costera son bajas en relación con su elevación. Tiene una altura de 153 metros sobre el nivel del mar. Y es totalmente plano en su cima. Enmarcado en un paisaje desnudo típico de la costa de la provincia de Río Negro, este lugar es hoy un atractivo turístico muy particular.

Esa historia legendaria que vincula a la Orden Templaria con nuestros patagones, no deja de sorprender a los visitantes y agrega un aura mítica típica de los rincones del sur argentino.

Las Grutas, punto de referencia ineludible para llegar al Fuerte Argentino, es un lugar paradisíaco de aguas cálidas. El balneario tiene un aspecto mediterráneo: un vaivén intenso que cubre y descubre la playa sucesivamente se puede observar desde el bulevar costero, sobre los acantilados, bordeado por una pared. Los dos niveles de playas, separadas por una gran explanada rocosa, permiten que cuando la marea sube cubra esta capa de rocas y se formen piletones.

El Camino de los pulperos.

Desde Las Grutas se llega al Fuerte Argentino a través del llamado Camino de los Pulperos, unos 40 kilómetros que atraviesan salitrales, asombrosas dunas y picadas subyugantes. En el trayecto se tocan hitos como Piedras Coloradas, donde el rojizo de las formaciones rocosas del período precámbrico sorprende por su intensidad. Luego se atraviesa El Sótano, uno de los ambientes con mayor diversidad biológica de la bahía y donde se registra la mayor diferencia de mareas de todo el país.

Este lugar invita a observar la variedad de animales y vegetales de la zona, a la recolección de pulpitos y a la pesca; finalmente, aparece el Cañadón de las Ostras. Esta apacible playa estimula las caminatas. Es una importante cantera de ostras fosilizadas y cristalizadas de gran tamaño que datan de más de diez millones de años. Cuando baja la marea, miles de pequeños ejemplares de la fauna marina se dejan ver en los charcos que dejan las aguas. Luego, el camino sigue hacia el objetivo. Todo es sinónimo de aventura: las camionetas 4×4, una tras otra, se deslizan por caminos de ripios y arena siempre bordeando la costa.

El Fuerte Argentino, al parecer, nació para imaginar aventuras. La particularidad del paisaje natural sugiere mitologías. Las afloraciones de piedra caliza tiñen la parte más alta de esta meseta natural y la presencia de restos fósiles y caparazones de moluscos sintetizan el intenso pasado geológico de la costa. Piratas, científicos y habitantes originarios lo visitaron atraídos por ese paisaje singular. Y según el Grupo de Investigaciones Esotéricas “Delphos”, allí llegó el Cáliz Sagrado en manos de Parsifal y sus sorprendidos marinos. Los pobladores cuentan historias transmitidas por sus antepasados: ese lugar fue elegido muchos años después por los españoles para instalar cañones que apuntaban hacia el golfo.

Ni bien se pisa el lugar se descubren las afloraciones de piedra caliza que pintan la parte más alta de esta meseta natural con restos de fósiles marinos y caparazones de moluscos que son evidencia del intenso pasado geológico de estas costas. A la cima se puede llegar caminando. Allí aparece esa gran terraza con vista al golfo.

Además del sorprendente paisaje, se realizan allí diversas actividades como tiro con ballesta, boomerang y sandboard.

Al pie de la meseta del Fuerte Argentino se puede practicar snorkeling en la laguna de agua salada. Y desde ya, disfrutar de un cordero patagónico acompañado con un buen vino.

Fuente: diario Clarín.

https://www.masrionegro.com/2021/03/29/fuerte-argentino-cerca-de-las-grutas-misterio-santo-grial-y-templarios-y-paisaje-agreste/

viernes, mayo 30, 2014

Fuerte Argentino, Martin de Moussy y Julio Verne por Jorge Castañeda.

Meseta rocosa, reino de la piedra, de la arcilla, de la arena y de la sal. Con una altura irregular de 130 a 160 metros, con una dimensión aproximada de 1800 metros de frente sobre el mar y una profundidad costa adentro de unos 800 metros promedio, con el mar de la Bahía sin Fondo por un lado y la inmensidad monótona de la estepa patagónica por el otro, se levanta la formación ¿natural? del Fuerte Argentino en el Golfo de San Matías. Centinela legendario, ¿Muelle? ¿Castillo? ¿Fuerte? ¿Otrora una isla rodeada de mar? ¿Lugar de entrada de los caballeros templarios con la reliquia del Santo Grial? Fantasías. Leyendas. Indicios. Teorías. Búsquedas.
“Una vez sobre el Fuerte Argentino, mi espíritu sintió una nostalgia incontenida, una infinita emoción agridulce, como si el pasado humano estuviera concentrado en la entraña misma de la tierra” escribió la historiadora Josefina Gandulfo Arce en su libro sobre Las Grutas.
¿Era una isla el Fuerte Argentino rodeada de mar? ¿O era una isla rodeada de agua dulce por la desembocadura del Río Negro? El historiador Raúl Entraigas en su interesante libro “El fuerte del Río Negro” cita que este río era tan desconocido que Floridablanca expresa que “En la Bahía sin Fondo o Punta San Mathías desagua el río Negro o de los sauces”. Y Entraigas aclara que “Por otra parte, casi todos creían que el río de los sauces desembocaba en San Antonio y que en otras épocas, seguramente el Golfo de San Matías habría sido su boca”.
¿Había en el Fuerte Argentino hombres desconocidos que lo poblaban? El Virrey Juan José de Vértiz le advierte a Juan de la Piedra en su extensa instrucción sita en el Legajo 331 del Archivo de Indias en el General de la Nación que “entre el Negro y el Colorado viven los indos de nación Tegüelchú vaxo el mando del cacique Negro, el cual ya tiene permiso de venir a la Capital, que le den cartas para Buenos Aires. Los emisarios del cacique Negro aseguran que en la isla que hay dentro de la Bahía sin Fondo, están poblados ciertos indios o gentes no conocidas de quienes viven muy recelosas”. Y pide que investiguen eso. Le pide se entere, por medio de los aborígenes, si llegan barcos allá, y si tienen noticia de que haya extranjeros en el interior del país.
¿Quiénes eran estos desconocidos que habitaban la isla del Fuerte? Los osados que buscan en la Patagonia el derrotero del Santo Grial traído por los caballeros templarios para protegerlo citando antiguas zagas mitológicas aseguran que el mismo era una antigua fortaleza habitada por “hombres blancos” y afirman que en los antiguos manuscritos del caballero Perlesvaus, éste al llegar a las costas patagónicas en el Golfo de San Matías muestra su sorpresa porque “El castillo se divisa sobre una ínsula en el mar. El aspecto del fuerte al acercarse desde el mar es el de una isla. Y afirman que en cuanto la nave tomó puerto debajo del castillo, el mar se retiró de modo que la nave quedó en tierra seca”. Un dato más dicen los investigadores sería que se trata de la Bahía sin Fondo porque “la diferencia de mareas toma por sorpresa al piloto de la nave, dado que la diferencia entre pleamar y bajamar delante del Fuerte Argentino suele ser de hasta 10 metros, algo totalmente inusual en el resto del mundo”.
Otro aporte a este misterioso promontorio lo dan las “planches” del Atlas confeccionado por el francés Martín de Moussy (geógrafo y científico contratado por el gobierno de la Confederación) que en el punto geográfico del Fuerte está marcado con dicho símbolo con la leyenda “Ancien Fort Abandonné” o sea antiguo fuerte abandonado.
Destacamos que los precisos estudios geográficos del Dr. Jean Antoine Víctor Martín de Moussy, en especial su “Desccription Geographique et statistique de la Confederatión Argentine” publicada en tres tomos y un atlas fue imprescindible para futuras investigaciones sociales.
Lo notable del caso es que el mismísimo Julio Verne al escribir sus libros ambientados en la Patagonia, la cual no conocía, se valiera del trabajo del médico francés.
Es así que menciona entre los antecedentes de viajeros y exploradores franceses a “Alcides D’ Orbigny y a mi honorable colega el doctor Martín de Moussy”.
Por tradición oral algunos antiguos pobladores del predio aseguran que “tiene el lugar una historia antiquísima y que antiguamente era un fuerte que en la cara que daba al mar tenía cañones emplazados”
Visto desde arriba el Fuerte Argentino se asemeja a un par de alas de un pájaro inmenso dirigiéndose hacia el mar.
Actualmente hay una búsqueda de material relacionada con el Fuerte, los templarios y la gesta del Gríal y empresas de turismo que salen desde Las Grutas para visitarlo y luego entregar a los visitantes de un Certificado de Caballero Templario como recuerdo de la excursión.
¿Otro misterio en plena Patagonia argentina? ¿Otra leyenda? ¿Otra impronta mágica y mística para esta tierra de aventuras?
Que los osados saquen sus propias conclusiones.

Imágen internet de GUILLERMO PIRRI ARGENTINO.