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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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lunes, noviembre 17, 2025

17 de noviembre de 1972: Perón volvía a nuestro país. OPERACIÓN RETORNO. ¡VOLVEREMOS!


Hace 53 años Perón volvía al país tras 18 años de exilio.

El 17 de noviembre de 1972, el general Juan Domingo Perón volvió al país.
El 15 de agosto, desde Madrid, el delegado personal de Perón, Héctor Cámpora, anunció que Perón volvería a la Argentina antes de fin de año.

OPERACIÓN RETORNO. ¡VOLVEREMOS!

El "chárter Perón" o "charter del retorno de Perón" se refiere al vuelo chárter de Alitalia que llevó al Gral. Juan Domingo Perón de regreso a la Argentina después de casi 18 años de exilio, el 17 de noviembre de 1972. El vuelo transportó a 154 pasajeros, incluyendo políticos, sindicalistas, artistas, deportistas y militantes. Este viaje marcó un hito en la historia argentina, culminando en el proceso de retorno del peronismo y facilitando la victoria electoral del FREJULI en 1973. 
Entre ellos 22 presidentes provinciales del Partido Justicialista y del distrito capital, miembros retirados de las Fuerzas Armadas, de la CGT, de las 62 Organizaciones, del empresariado, ex funcionarios, ex legisladores, científicos, artistas, profesionales, sacerdotes y deportistas, acompañaron a Perón en su regreso.
En Polémica en El Bar Fidel Pintos (con su sanata habitual) decía que el había el chárter de regreso. Una pena grande que se haya perdido este material televisivo.
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El vuelo regular 3584 de Alitalia del 17 de noviembre de 1972 estuvo compuesto por 154 personas, entre los pasajeros y el General. La comitiva que partió de Buenos Aires para regresar al país con Juan Domingo Perón estaba integrada por un amplio abanico de representantes de la sociedad argentina. He aquí los más importantes.

JUAN DOMINGO PERON. Fue elegido presidente en 1946, reelegido en 1952 y depuesto por un golpe militar en 1955. Permaneció 17 años exiliado. En 1972, después de recibir en Madrid a emisarios del gobierno militar que encabezaba el general Alejandro Lanusse con el cual estaba abiertamente enfrentado, retornó por primera vez al país a bordo de este chárter. Siete meses después, cuando gobernaba Héctor Cámpora, volvió definitivamente y fue elegido presidente por tercera vez. Murió en Olivos el 1 de julio de 1974.

MARIA ESTELA MARTINEZ DE PERON. Vive en España alejada de la política. Elegida en 1973 como vicepresidenta, fue presidenta entre 1974 y 1976. La derrocaron las Fuerzas Armadas y estuvo cinco años presa. Viajó en el chárter en carácter de esposa del General.

HECTOR CAMPORA. Fue presidente durante 49 días, en 1973. Había conducido la Cámara de Diputados durante los años cincuenta. En 1972 era delegado personal de Perón, función política de máxima importancia. Falleció en 1980 en México, donde estaba exiliado.

RAUL LASTIRI. Yerno de López Rega, en el gobierno de Cámpora fue presidente de la Cámara de Diputados y desde ese cargo saltó a la presidencia de la Nación, en un interinato destinado a habilitar la candidatura de Perón. 

CARLOS SAUL MENEM. En 1972 era presidente del Partido Justicialista de La Rioja, provincia que luego gobernó en tres oportunidades (1973-76, 1983-87, y 1987-89). 

ANTONIO CAFIERO. Al chárter ya subió como ex ministro de Perón. Más tarde sería ministro de Economía de Isabel, además de embajador. En el partido fue presidente del Consejo Nacional. 

GUIDO DI TELLA. En 1972 era presidente del Fondo Nacional de las Artes. Fue diputado nacional, ministro de Defensa y embajador en Washington.

JOSE LOPEZ REGA. Secretario de Perón en el exilio, en ese carácter ocupó un asiento de primera clase en el chárter. Cámpora lo designó ministro de Bienestar Social y luego lo confirmaron Lastiri, Perón e Isabel. Con ésta, adquirió poder de superministro y llegó a montar un aparato criminal en el Estado, que se denominó Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Huyó del país en 1975, luego de ser repudiado en la Plaza de Mayo. 

VICTORIA LORENTE. Era secretaria de Perón en Puerta de Hierro. Fue profesora en la Universidad de Guadalajara, España.

NELIDA DE MIGUEL. Diputada en el primer gobierno de Perón.

LORENZO MIGUEL. Tras la muerte de Augusto Vandor pasó a liderar la Unión Obrera Metalúrgica. 

RICARDO ANZORENA. En 1950 se retiró de la Marina como capitán de navío. Entre 1954 y 1955 fue interventor de la provincia de Santa Fe. fue detenido, durante un año, acusado de sublevarse con el general Valle. 

EMILIO MIGNONE. Fue rector de la Universidad de Luján. Tiene una hija desaparecida, secuestrada en su casa durante el último gobierno militar. Es un destacado dirigente de derechos humanos. Presidia el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

LEONARDO FAVIO. Director de cine. Realizó Nazareno Cruz y el lobo, Gatica, el mono, y Peron, Sinfonia de un Sentimiento, entre otras. 

SERGIO VILLARRUEL. Periodista televisivo. Viajó en el chárter como profesional, enviado por Canal 13.

JORGE CONTI. Viajaba en el avión como periodista enviado por Canal 11 de Buenos Aires, pero no disimulaba su partidismo peronista. Fue funcionario en el gobierno de 1973-76. 

VICENTE SOLANO LIMA. Dirigente del Partido Conservador Popular, acompañó a Cámpora en la fórmula presidencial de 1973. 

CASILDO HERRERAS. Fue secretario general del gremio de los textiles, desde donde llegó a conducir la CGT durante el gobierno de Isabel Perón. 

CARLOS MUGICA. Religioso perteneciente al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo. Trabajó con los pobres, especialmente en la Villa 31 de Retiro. En 1974, después de celebrar misa, fue asesinado por la Triple A.

ROGELIO CORIA. Jefe del gremio de la construcción (UOCRA).

PEDRO CAMPORA. Sobrino de Héctor Cámpora, fue senador nacional entre 1973 y 1976. Con el golpe, tuvo que exiliarse. 

RICARDO OBREGON CANO. Fue gobernador de Córdoba en octubre de 1974. Estuvo exiliado en México durante la dictadura militar y su vicegobernador Atilio López fue asesinado por la Triple A. 

JOSE HUMBERTO MARTIARENA. Fue secretario general del movimiento peronista en 1973 y senador nacional..

ABEL CACHAZU. Boxeador. Fue campeón nacional de los welters.

JUAN CARLOS GENE. Actor y director teatral, fue el locutor oficial para el Canal 7 del regreso de Perón en 1973. Hoy actúa y da clases de teatro.

CHUNCHUNA VILLAFAÑE. Era modelo. Durante la dictadura se exilió en Europa. Fue actriz.

JOSE FRANCISCO SANFILIPPO. Futbolista. Se retiró el mismo 1972. 

MILO DE BOGETICH. Coronel croata. Fue guardaespaldas de Perón y luego de su esposa Isabel. 

OSCAR ALONSO. Cantante de tangos. Falleció en 1980.

JOSE MARIA CASTIÑEIRA DE DIOS. Poeta, ascendió al chárter en su condición de intelectual peronista. Al año siguiente fue secretario de Prensa y Difusión. 

OSCAR BIDEGAIN.  Fue luego gobernador de la Provincia de Buenos Aires con apoyo de Montoneros.

DEOLINDO BITTEL.  Presidente del PJ de Chaco, fue luego candidato a vicepresidente de la Nacion en 1983.

JORGE VERNAZZA. En 1972 integraba el movimiento de curas del Tercer Mundo. 

ALBERTO ROCAMORA. Fue ministro del Interior durante el gobierno de Isabel y diputado en el primer gobierno de Juan Domingo Perón. 

CARLOS BENITEZ. Fue ministro de Justicia con Cámpora y Perón y ministro de Isabel. 

JORGE GIANOLA. Secretario general del movimiento justicialista. 

PEDRO BONANI. Ministro de Economía de Isabel. 

LUDOVICO CAVIA. Secretario parlamentario de la Cámara de Diputados de 1973 a 1976. 

SANTIAGO MELE. Dirigente del peronismo histórico de la Capital Federal. 

SATURNINO FUNES. Fue dirigente del peronismo. Milito en el Frepaso.

LUIS LONGHI. Fue apoderado del Partido Justicialista. Luego fue camarista laboral.

ABELARDO ARCE. Fue dirigente del gremio de los lecheros.

JOSE TORANZO SANCHEZ. Sucedió a Lastiri como presidente de la Cámara de Diputados. Falleció.

ERNESTO FATIGATTI. General. Participo de la Comisión Permanente de Homenaje a Perón.

ENRIQUE GAU. Participa en el Club del 45.

ARTURO PONS BEDOYA. Comodoro retirado, se encargó de las tratativas para contratar el avión. 

RAUL MATERA. Médico cardiocirujano muy cercano a Perón, fue secretario de Ciencia y Técnica con Menem. Presidió el PJ porteño. Murió en 1994.

JOSE RODRIGUEZ. Preside SMATA, el gremio de los trabajadores del automotor.

RODOLFO ORTEGA PEÑA. Abogado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Codirigió la revista Militancia. Lo mató la Triple A en 1973.

MARTHA LYNCH. Escritora. Publicó La señora Ordóñez, Informe bajo llave y La alfombra roja.

MARILINA ROSS. Actriz y cantante que se hizo conocida con su interpretación de La Raulito. Estuvo exiliada después de la caída de Isabel. A su retorno, en 1983, se dedicó a cantar.

NORMA LOPEZ REGA. Hija de José López Rega. Fue primera dama, en 1973, cuando su primer marido, Raúl Lastiri, pasó por encima del presidente provisional del Senado, quien estaba primero por la ley de Acefalía, y ocupó el sillón de Rivadavia que dejó vacante Cámpora.

HUGO DEL CARRIL. Fue actor, director y cantante de tangos. Grabó la Marcha Peronista.

EDUARDO LUIS DUHALDE. Abogado y periodista. Asesoró a miembros de las FAR. Codirigía con Ortega Peña la revista Militancia. Dirigió el diario Sur. Actualmente es Secretario de DD HH de la Nacion.

JORGE TAIANA. Ministro de Educación en el tercer gobierno de Perón, era su médico personal y también le tocó firmar el certificado de defunción de Evita.

NILDA GARRE. Al año siguiente del charter fue la diputada más joven de la historia. Estuvo casada con Juan Manuel Abal Medina. En 1976 se exilió en la embajada de México junto a Héctor Cámpora. Fue Ministra de Educacion de la Provincia de Bs As. Actualmente es Ministra de Defensa de la Nacion con Cristina Fernandez.

 ADALBERTO EDUARDO WIMER. Destacado dirigente gremial de Luz y Fuerza.

 MIGUEL BELLIZI. Fue el primer cardiocirujano que practicó un transplante de corazón.

 ALFREDO GOMEZ MORALES. Había sido ministro de Perón en los dos primeros gobiernos. Volvió a ser ministro de Economía con Isabel.

LEOPOLDO FRENKEL. En 1973 se convirtió en el intendente más joven de Buenos Aires. Después se dedicó al ejercicio del derecho y a la docencia universitaria.

JUANA LARRAURI. Cantante de tangos y dirigente del peronismo femenino. Fue dos veces senadora nacional. Grabó la marcha Evita capitana.

BENITO LLAMBI. Diplomático peronista y ministro del Interior del tercer gobierno peronista.

ESTER DE SOBRINO. Dirigente del Peronismo Femenino. Fue diputada nacional cinco veces. 

Fuente: Pablo Mendelevich, Clarín, 1997.

El 7 de noviembre, Perón dijo a través de una solicitada:
- "A pesar de mis años, un mandato interior de mi conciencia me impulsa a tomar la decisión de volver, con la mejor buena voluntad, sin rencores que en mi no han sido habituales y con la firme decisión de servir, si ello es posible".
El 15 de noviembre, desde Roma, Perón enviaba un mensaje dirigido a todo el pueblo peronista:
- "Como en los viejos tiempos, quiero pedir a todos los compañeros de antes y de ahora, que dando el mejor ejemplo de cordura y madurez política, nos mantengamos todos dentro del mayor orden y tranquilidad. Mi misión es de paz y no de guerra".
El 16 de noviembre, el gobierno de Lanusse tomó medidas extremas de seguridad rodeando el aeropuerto de Ezeiza con fuerzas militares para evitar que los" militantes" se acercaran a recibir a Perón, pero a pesar de ello miles de Peronistas se lanzaron a las calles bajo una fuerte llovizna y algunos lograron cruzar , vadeando a pie, el río Matanza.


El 17 de noviembre a las 11.20, el DC-8 de "Alitalia" aterrizó en suelo argentino.

lunes, febrero 10, 2025

Solano Lima: conservadores eran los de antes. Por Gustavo Dalmazzo.

 

El 25 de mayo de 1973 asumió la fórmula ganadora: Cámpora-Solano Lima.

El rincón del historiador (II y última parte).

Solano Lima: conservadores eran los de antes.

Por Gustavo DALMAZZO.

En 1945 la Convención Nacional del Partido Demócrata Nacional quedó fracturada entre aquellos que apoyaron la fórmula de la Unión Democrática y quienes pretendieron que los conservadores tuvieran su propia fórmula de candidatos a presidente y vice, en las elecciones venideras de febrero de 1946.
El problema se suscitó a raíz de que los radicales buscaron excluir a los conservadores de la alianza electoral que integraban junto a socialistas y demoprogresistas y más aún, cuando la integraron los comunistas, que paradójicamente, no ofrecieron resistencia alguna a la eventual incorporación del partido de Roca y Pellegrini.
Los exsenadores, el salteño Robustiano Patrón Costa y el bonaerense Antonio Santamarina lideraron la fracción que estaba dispuesta a acompañar las candidaturas de los radicales José Tamborini y Enrique Mosca; en cambio Solano Lima lideró a quienes creían que, ante la afrenta radical de excluirlos de la Unión Democrática, debían concurrir a los comicios con fórmula propia.
Se impusieron los primeros, cosa que llevó a algunos conservadores a votar la fórmula Juan Perón-Hortensio Quijano e, inclusive, integrarse al futuro partido peronista como lo hicieron el exgobernador de la Provincia de Buenos Aires, Manuel Fresco, y el excomisionado municipal de San Andrés de Giles, Héctor Cámpora. Solano, aunque crítico de la decisión tomada, permaneció dentro del partido.

NOVEDOSO CONSENSO.
La llegada de Perón a la Casa Rosada fue un sacudón para la clase política tradicional. Un novedoso consenso político que incluyó militares, gremialistas, sectores eclesiásticos, nacionalistas, radicales, socialistas y hasta conservadores, como dijimos antes. Solano Lima fue uno de los que comprendió los nuevos tiempos, apoyó las reformas sociales, pero se mantuvo cauteloso frente al estilo personalista del gobierno.
Así fue que para las elecciones presidenciales de 1951 acompañó a Reynaldo Pastor en el binomio del Partido Demócrata Nacional. Obtuvieron el 2,33 por ciento de los votos.
Pastor era un destacado dirigente conservador de San Luis. Había ocupado la intendencia de su ciudad, Villa Mercedes; ministro de Instrucción Pública durante el tiempo del fraude y, por medio de este, llegó a la gobernación de la Provincia en 1942, siendo desalojado por la Revolución de 1943. Varias veces legislador nacional, fue desaforado y detenido por la acusación que pesó sobre él de haber estado involucrado en la sublevación militar de septiembre de 1951, al mando del general Benjamín Menéndez.
Sin duda vemos que Solano Lima se movió en un terreno resbaladizo. La simpatía que le causaron las reivindicaciones del gobierno peronista no fue compartida por la mayoría de sus correligionarios. Tampoco estuvo cómodo con la intransigencia del régimen ni con el sangriento bombardeo a la Plaza de Mayo, el 16 de junio de 1955, efectuado por la Marina de Guerra y la Aeronáutica, es más, debió partir a un breve exilio.
El derrocamiento de Perón continuó partiendo aguas en los partidos políticos antiperonistas. ¿Quiénes lo eran más y quiénes lo eran menos? Los radicales, como también los socialistas y los propios conservadores se fracturaron ante la pregunta que se abrió hasta 1973: ¿qué hacer con el peronismo? Fue así que Solano Lima fundó el Partido Conservador Popular, el 23 de febrero de 1958. Se habían opuesto a la derogación de la Constitución de 1949, así por decreto, y pretendieron llamar a una Convención Constituyente sin la proscripción del peronismo. Lo acompañaron en la organización importantes figuras del sector llamado “concurrencista” como Julio Amoedo, entre otros.
En las elecciones de 1958, que ganó el radical intransigente Arturo Frondizi, Solano Lima integró la fórmula del conservadurismo popular acompañado por Horacio Maldonado. El resultado fue más que magro.
Nuevamente fue candidato a presidente en 1963, esta vez acompañado por Carlos Sylvestre Begnis, gobernador radical intransigente de Santa Fe entre 1958 y 1962, pero la fórmula fue proscripta por el Decreto Ley 4874, del 19 de junio de 1963, firmado por el presidente devenido en de facto, José María Guido, bajo la presión de los militares.
En 1973 la suerte estuvo de su lado y Solano Lima fue electo vicepresidente de la Nación acompañando a un conservador de origen: Héctor José Cámpora. “Cámpora y Solano Lima. Los hombres del pueblo y de Perón” como cantaba el jingle publicitario. El 25 de mayo de ese año, la fórmula triunfante asumió pero gobernará por poco tiempo.
Habiendo viajado Cámpora a buscar a Perón para su regreso definitivo a la Patria, Solano Lima quedó a cargo de la presidencia de la Nación. El 20 de junio, antes de que el avión que traía al caudillo político y al presidente llegara a Ezeiza, estalló un fatídico enfrentamiento entre diversos sectores del peronismo. Cuenta la leyenda que Cámpora ordenó aterrizar de todas maneras pero que Solano Lima incumplió la orden e hizo desviar el avión a la Base Aérea de Morón. Contrariado, Cámpora alegó que él era el presidente pero Solano Lima le respondió que, en ese momento, el jefe del Poder Ejecutivo era él mismo.
Cuando Cámpora y Solano renunciaron para dar lugar a nuevas elecciones que le permitieran presentarse, esta vez, a Perón, Solano volvió al llano por poco tiempo.
El presidente Perón le dijo: ‘Doctor, de ninguna manera se puede usted ir, yo lo necesito a mi lado’. Lo designó a cargo de la Universidad de Buenos Aires y también secretario general de la Presidencia de la Nación.

DICTADURA MILITAR Y DEMOCRACIA.
Crítico de la dictadura instalada en 1976, y aunque de acuerdo con que las Malvinas son argentinas, fue uno de los pocos que no concurrió a la asunción del gobernador militar tras la recuperación de las islas. Para las elecciones del 30 de octubre de 1983 acompañó con su pequeño partido, otra vez, al peronismo.
Fue un político con un incansable afán por alcanzar el consenso para la reconciliación nacional, por encima de todas las diferencias. Siempre privilegió la convivencia pacífica entre los argentinos. Se opuso a los propios cuando lo consideró necesario. Dijo siempre palabras moderadas y respetuosas de sus rivales. Inquebrantable luchador por los derechos humanos. Se extrañan dirigentes de esta envergadura.
Su última aparición pública fue el 10 de diciembre de 1983, en el Congreso Nacional, durante la asunción de Raúl Alfonsín. Falleció en Buenos Aires el 23 de abril de 1984. Sus restos descansan en paz, en la bóveda familiar, en el Cementerio de San Nicolás.

El rincón del historiador – (Parte I) Solano Lima: conservadores eran los de antes. 

Por Gustavo DALMAZZO.


Enlace GPA:

Publicación LA PRENSA.

domingo, mayo 28, 2023

A 50 años de Campora-Solano Lima: de la euforia a la frustración.

 

Un 25 de mayo de 1973, miles salieron a la calle a celebrar el fin de la dictadura y el retorno del peronismo. Un repaso de qué ocurrió.

Por Aldo Duzdevich.

En un clima de alegría y movilización popular, el 25 de mayo de 1973, Héctor Cámpora asumió la Presidencia de la Nación. Ese día, el Pueblo se volcó a las calles para celebrar el fin de la dictadura y el retorno del peronismo al poder después de 18 años de proscripción.

El 25 de mayo fue el gran momento de gloria de la Juventud Peronista. En Plaza de Mayo, inundada de jóvenes, sobresalían los enormes carteles de FAR y Montoneros. Los propios dirigentes juveniles reemplazaron dentro y fuera de la Casa Rosada a la custodia militar y pudo verse en el balcón asomarse junto a Campora, a Dante Gullo y otros dirigentes de las Regionales.

Era el momento tan esperado durante 18 años, se vivía un clima de unidad del peronismo, a tal punto, que días después, las 62 Organizaciones en un comunicado público alabaron la brillante actuación de la JP en el acto.

Gran parte de la izquierda no peronista también se sumó a los festejos ya que veían en la llegada, de Cámpora la expresión de un cambio de época. La presencia del “Chicho” Salvador Allende y de Osvaldo Dorticos, ambos representantes de los gobiernos socialistas de la región, daban sustento a esta percepción.

“Se van… se van… y nunca volverán!!” cantaban las columnas juveniles en la cara de los militares que presurosos abandonaban los actos protocolares para ir a refugiarse en los cuarteles.

Para la mayoría de la clase trabajadora peronista, significaba el tan anhelado regreso del peronismo al gobierno con el recuerdo de los diez años de felicidad. Para las distintas fuerzas políticas progresistas significaba el retorno de la democracia, y el alejamiento (que se creía definitivo) de los militares del poder.

Para los jóvenes setentistas ese 25 de Mayo de 1973 era el arañar con las manos el cielo de la revolución. Los jóvenes vinculados al activismo de las organizaciones armadas y la izquierda, a decir verdad no estábamos muy interesados y entusiasmados con la democracia. En el imaginario juvenil lo que llegaba era el inicio de la revolución, donde las palabras: estado de derecho, representación parlamentaria, división de poderes, eran conceptos de la democracia burguesa, que no tenían demasiado valor. En esa confusión de valoraciones ya comenzaban a incubarse los gérmenes de la posterior tragedia.

Como se llega al 25 de Mayo de 1973.

A mediados de 1972 la dictadura militar iniciada por Onganía en 1966, entraba en su etapa final. La progresiva conflictividad social, la creciente actividad de los grupos armados, y la estrategia desarrollada por Perón de unir a todas las fuerzas políticas, convocando a sus viejos adversarios radicales y frondicistas, para exigir una salida electoral sin proscripciones, estaban forzando la retirada de los militares.

Lanusse finalmente convocó a elecciones para el 11 de marzo de 1973, pero puso una cláusula legal que impedía presentarse como presidente a todo aquel que no tuviera residencia permanente en el país antes del 25 de agosto de 1972. Perón respondió que volvería cuando él lo decidiese.

Según cuenta Abal Medina en su libro “Conocer a Perón”: Duilio Brunello relató que Perón le dijo: «Lanusse se equivocó si piensa que ahora yo debería ir a Iberia a sacar un pasaje para la Argentina, debe saber que la fecha de mi regreso la voy a decidir yo. Lanusse quiere que yo produzca movimientos que alboroten a sus generales y así tener la excusa para postergar las elecciones. Pero no le voy a dar el gusto, porque si hay elecciones, ganamos. Ese es nuestro objetivo.”

Del primer momento Peron tenía muy claro el objetivo: que levanten la proscripción del peronismo que ya llevaba 17 años, y que permitiesen votar en libertad.

Finalmente Perón retorna transitoriamente al país el 17 de noviembre de 1973. Y ante la insistencia de Lanusse de mantener su proscripción, decide que la formula sea Campora-Solano Lima.

Cámpora era uno de los tantos dirigentes de la rama política del Justicialismo, que había tenido funciones destacadas antes y después del 55. Pero de ninguna manera era un dirigente que tuviese un poder que excediera en mucho, al de sus pagos de San Andres de Giles. Era un buen secretario, una persona honesta y confiable. Básicamente era un hombre con una lealtad a toda prueba, que no dudaría “saltar a un precipicio” o ser candidato en cualquier puesto, si ese era el deseo del General. Vicente Solano Lima era un conservador popular, que había sido duro opositor al peronismo del 45 al 55, pero que había cambiado de opinión y se había convertido en amigo de Perón durante su exilio en Madrid.

Recuerda Abal Medina: “Yo tuve que manejar el tema de la candidatura del doctor Cámpora en el Congreso del Crillón. Como tarea preparatoria, había hablado con José Rucci y le había dicho, tal cual me había sugerido el General, que era un candidato para una presidencia muy breve, el tiempo necesario para preparar las renuncias y el proceso para una nueva elección que llevara Perón a la presidencia.(…) Cámpora me relató el ofrecimiento del General y textualmente me dijo que él le había manifestado que lo aceptaba por no haber otra posibilidad, pero al solo efecto de renunciar de inmediato para que se realizara un proceso abierto.”

Luego relata lo sucedido en el Congreso del PJ en el Crillon: “Hubo una catarata de oradores insistiendo, con todo tipo de argumentos, en la necesidad de mantener la candidatura del General.”

“Era claro que algunos lo hacían por «corrección peronista», pero otros fueron mucho más enfáticos y se adivinaban sus intenciones. Había en esto dos grupos definidos. Uno, el de mayor número, estaba compuesto por unos veinte congresales encabezados por Rogelio Coria y el aceitero Estanislao Rosales. Procuraban demorar el tema con distintas argumentaciones, pero era indudable y ya muy público que estaban alineados con Lanusse y sus posiciones eran de mala fe.”

“El otro grupo, que encabezó Gustavo Rearte, eran compañeros peronistas duros, desde alternativistas hasta integrantes de las primeras juventudes peronistas posteriores a 1955.” “Consideraba que las elecciones sin Perón constituían una claudicación y que en ningún caso se podían aceptar. La oratoria encendida y su conocida militancia le daban a Gustavo un ascendiente importante en otros congresales.(...) Conseguí que Romero cerrara la lista de oradores y propuse votar para ratificar la candidatura del general Perón. La moción fue aprobada por unanimidad, y en ese momento comenzó la verdadera batalla.”

Insistir en nominar a Perón en la formula, era volver a la proscripción del peronismo. Perón conducía bajo la permanente presión de “apresurados” y “retardatarios”, y muchas veces ambos grupos coincidían en entorpecer la conducción. El grupo de Coria lo impulsaba de mala fe. Y el grupo de Rearte lo hacía por convicción pero también llevaba a un callejón sin salida. En cambio Perón tenía clara la estrategia: “que nos dejen votar y ganamos, ese es nuestro objetivo”.

Luego de muchas discusiones se dispuso enviar un telex a Perón (que ya estaba en Paraguay) ratificando su candidatura. A lo que Perón respondió “les agradezco, pero escuchen a Abal Medina que tiene expresas indicaciones mías”. Se reanudó el Congreso y se votó por unanimidad a Héctor J. Campora.

Finalmente el 11 de marzo de 1973, triunfó la formula Campora-Solano Lima, con el 49% de los votos. Seis meses después, tras la renuncia de Campora y nuevo llamado a elecciones sin proscripciones, la formula Perón-Perón obtuvo el 63% de los votos. El objetivo estaba cumplido.

La violencia que no cesa con el nuevo gobierno.

Después de 18 años de proscripción, el peronismo regresa al poder. El nuevo gobierno tiene sobre sus hombros una difícil tarea: comenzar a reconstruir el tejido social y económico dañado por las sucesivas dictaduras; dar inicio a un proceso de Liberación Nacional; pacificar la nación y hallar equilibrio político que devuelva definitivamente los militares a los cuarteles. La mayoría de las fuerzas políticas y sociales del campo nacional estaban dispuestas a acompañar estas propuestas.

Pero, no todos entienden los pedidos de Perón y de Campora, de cesar en la lucha violenta para permitir avanzar en el camino de la reconstrucción en paz.

Ya el 1 de abril de 1973 el Ejercito Revolucionario del Pueblo, ERP (que no había presentado candidatos el 11 de marzo) en un comunicado manifiesto su decisión de continuar la lucha armada durante el gobierno constitucional, decían: “el ERP no atacara a ningún representante del gobierno. Pero si, a las empresas y fuerzas armadas. Aclaraban que suspendían los ataques a la policía, “mientras ella permanezca neutral”. Esta definición era un absurdo, ya que era imposible pretender que la policía no interviniera cuando se estuviese realizando atentados a empresarios o militares.

En verdad el ERP jugaba a que los militares no entregaran el gobierno y/o que el mismo durase lo menos posible. En esa demencial teoría de “cuanto peor, mejor” o “acelerar las contradicciones”; al ERP le molestaba la “formalidad democrática” y prefería la dictadura abierta para “luchar cara a cara con el enemigo”. Por desgracia tiempo después la misma postura del PRT-ERP, va a ser la asumida por la conducción de FAR y Montoneros.

El 29 de abril, el ERP 22 de Agosto emboscó y mató al almirante Hermes Quijada. Tres días antes que asuma el nuevo gobierno, el 22 de mayo, el sector denominado “FAP Nacional”, ejecutó en La Plata al dirigente sindical del SMATA, Dick Kloosterman. En su comunicado dirán que “no alcanza con depositar la confianza en nuestro Líder”, “vamos a seguir aplicando la justicia revolucionaria”, y que “no habrá bandera blanca”.

El 20 de mayo el ERP asaltó un puesto policial en Merlo, donde mueren un policía y un guerrillero.

El 21 las FAR secuestran al Presidente de Coca Cola. El 23 balean a un empresario de la Ford que muere días después.

Los pedidos de “tregua” y pacificación de Campora y de Perón no fueron recibidos con mucha atención por parte de los grupos guerrilleros.

La liberación de los presos políticos.

El nuevo gobierno había asumido el compromiso de aprobar una ley de amnistía al iniciar su mandato, para liberar a todos los presos políticos.

Sin embargo una movilización juvenil frente a la cárcel de Devoto, iniciada desde la tarde por una columna del PRT-ERP, a la cual se sumaron mas tarde los grupos de JP que volvían de Plaza de Mayo, obligó la libertad de los presos sin esperar ninguna norma legal. Para la militancia juvenil fue un acto de justicia y de enorme alegría. Para el nuevo gobierno, un primer traspié de desborde a su autoridad.

El ERP no quería reconocerle al nuevo gobierno democrático el acto de liberación de los presos. Un mes antes habían secuestrado al contraalmirante Aleman y al gendarme Nasiff y habían entablado negociaciones con la Marina para canjearlos por 30 militantes presos. Si los presos eran liberados por una ley del nuevo Congreso significaba “reconocerle” ese acto al gobierno peronista. Hasta hoy seguimos escuchando el relato que “los presos fueron liberados por la movilización popular”, cuando la realidad es que fueron liberados por decisión de Perón y el nuevo gobierno democrático.

El testimonio de Juan Manuel Abal Medina.

Esa noche del 25 de Mayo, Juan Manuel Abal Medina, que no tenía ningún cargo formal en el gobierno, se apersona en la cárcel de Villa Devoto y da la orden de liberar a los guerrilleros presos. Este es su testimonio en el libro “Conocer a Perón”:

“A las ocho de la noche, el teléfono sonó de manera insistente y finalmente atendí. Era el General, en persona. Me dijo: «Doctor, ¿qué está pasando?». Le dije que había desórdenes, pero que no tenía más información fuera de la pública. (…) Estábamos por despedirnos cuando me dijo, muy nervioso: «No, doctor, espere, espere… Mejor deje eso y ocúpese de la cárcel de Devoto, que me dicen que ya está tomada por el ERP». Le contesté: «A sus órdenes, mi General. Me ocupo», y él me dijo: «A los presos los liberamos nosotros, que eso quede claro». Le pregunté si debía hacerlo sin esperar la amnistía o, al menos, el indulto. Me contestó: «Libérelos de una vez». Dije: «¿A todos, mi General?». «A todos, a todos… No podemos hacer otra cosa», me contestó.”

“La situación en Devoto era realmente caótica. El ERP, encabezado por Pedro Cazes Camarero, tenía el control de la calle, y adentro Cazes dirigía las negociaciones. Hablaba por teléfono con Righi, que le pedía tiempo. Traté de demorar las cosas al máximo, pero aquello explotaba, y finalmente decidí ordenar que los presos salieran. No me gustaba aquello, pero lo contrario habría sido una batalla campal con quién sabe cuántos muertos.”

“Yo no tenía ninguna autoridad formal, pero mi posición en el movimiento y el ser conocido en el mundo político que siempre actuaba siguiendo las directivas del General me daban margen para hacerlo.”

“No tengo un recuerdo alegre de esa noche; todo lo contrario. Era sencillamente absurdo liberar a quienes proclamaban que iban a continuar en la «guerra revolucionaria». Ver salir a los miembros del ERP, formados y saludando con el puño en alto, de manera evidente a seguir la «guerra revolucionaria», era el cumplimiento de la pesadilla que había imaginado desde el comienzo de la campaña electoral.”

El sol del 25 que no terminaba de brillar.

Las posiciones del ERP frente a los acontecimientos de Devoto pusieron entre la espada y la pared a la organización Montoneros, cuya dirigencia se vio “corrida por izquierda”, y en lugar de defender al gobierno de Campora terminó acompañando al ERP en su estrategia. Esta ambigüedad se va a repetir en los meses posteriores, hasta que finalmente Montoneros pase a la clandestinidad y se sume a la misma estrategia de guerra revolucionaria contra el gobierno democrático.

Roberto Perdía, en su libro, reconoce: “Nuestro espacio político estaba presionado por dos fenómenos concluyentes. Uno era la presión del PRT – ERP, con sus críticas político – ideológicas y la continuidad de su accionar militar, todo lo cual impactaba fuertemente en los sectores más juveniles. Otro, el de los grupos peronistas más duros: el Peronismo de Base; la revista Militancia, cuyos referentes eran Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Duhalde.”

El sol del 25 que venía asomando se veía opacado por algunas nubes, que en pocos meses se trasformarían en nubarrones de tormenta.

“La tarea es que el recuerdo se mantenga vivo pero también que la sacralidad de la memoria se ponga en discusión.” Tzvetan Todorov en “Los abusos de la memoria”.

Aldo Duzdevich (*) El columnista es autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón.

Publicado en La Mañana de Neuquén.

Domingo 28 de Mayo del 2023.

https://www.lmneuquen.com/a-50-anos-campora-solano-lima-la-euforia-la-frustracion-n1026231

Otra publicación de interés de Aldo Duzdevich publicada en el Diario La Mañana del Neuquén:

https://www.lmneuquen.com/el-regreso-peron-despues-17-anos-exilio-primera-parte-n965933

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miércoles, marzo 30, 2022

SE FUE ALBERTO FONROUGE EL ÚLTIMO CONSERVADOR POPULAR.

 


29 de Marzo del 2012

SE FUE ALBERTO FONROUGE EL ÚLTIMO CONSERVADOR POPULAR.
Ayer falleció en La Falda Provincia de Córdoba el Dr. Alberto María Fonrouge político de raza que junto al Dr. Vicente Solano Lima fundaron el Partido Conservador Popular.
Con la asunción de la Formula Cámpora- Solano Lima en 1973 ocupó una banca por su partido en el Senado de la Nación hasta la irrupción del golpe militar del 24 de marzo de 1976. Fue uno de los sostenedores de la consigna por la Amistía, Tregua y Pacificación desde donde sentaron sus bases fundacionales el P.C.P., allá por los años 1956/57.
Participó activamente de aquellos acuerdos políticos, en calidad Secretario General, como: “La Hora del Pueblo” y “FRECILINA”. También fue fundador junto con Juan Domingo Perón del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) en 1973, en busca de una salida de tinte democrático, cuando el país se debatía en la anarquía.
A fines de 1975 en su condición de Senador Nacional visitó la provincia de Santiago del Estero en busca de proyectar un acuerdo electoral en apoyo al gobierno justicialista en el poder a cargo de María Estela Martínez de Perón, quien se encontraba acechado por la perspectiva de un golpe institucional.
Lo acompañamos, en reunión llevada a cabo en los salones del Savoy Hotel, a donde asistieron los dirigentes, Victorino Carol Legones, Remigio Carol, Julio Lugones, Alberto Vea Murguia, entre muchos otros.
La idea fue conformar las bases de acción política y la declaración de principios de un partido político independiente, con personería electoral que llevaría la denominación de “Acción Frentista”, para conformar un frente electoral con los partidos afines a la línea justicialista.
En esa oportunidad y más adelante, en reunión llevada a cabo en el Salón de Lectura del Senado de la Nación llegamos a programar la salida de un avión chárter, con destino final en nuestras Islas Malvinas, como un símbolo de nuestra posición política identificada con las banderas del nacionalismo.
Recuerdo que en una oportunidad en que - con un grupo numeroso de jóvenes santiagueños- nos encontrábamos reunidos en la entonces desaparecida Confitería Ideal, confeccionando la lista de voluntarios para abordar el viaje, fuimos alertados de que los servicios de inteligencia provinciales ya se encontraban próximos a nuestra detención, lo que felizmente no se llevó a cabo.
Fonrouge desplegó durante toda su vida la estirpe de un sentimiento nacional y popular que le valió el reconocimiento público de los principales dirigentes políticos de la Argentina.
Culminó su actividad pública en 1985 cuando fue designado Con Juez de La Corte Suprema de La Nación, donde fue propuesto por el Dr. Ricardo Levene (h), tarea que desempeñó hasta cumplidos sus 85 años, conjuntamente con las cátedras de Derecho Constitucional en las Universidades de Buenos Aires, El Salvador y Kennedy.
Con su fallecimiento se cierra un ciclo en la vida política argentina conformado por verdaderos gestores de las banderas pacificadoras de aquella Argentina convulsionada que tuvieron la sapiencia de visionar que un nuevo curso tomaría la historia de nuestro país con el arribo del Gral. Juan Perón al poder a quien acompañaron en su histórico regreso al país el 17 de noviembre de 1972. Y fueron ellos precisamente quienes lo comprendieron y lo apoyaron, dejando de lado mezquinos intereses de la época.
Se fue “Cacho” Fonrouge, casi centenario, el amigo de la militancia, el consejero sabio, el hombre de bien, el último conservador popular.
Publicado por
Circulo del Plata