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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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lunes, noviembre 17, 2025

17 de noviembre de 1972: Perón volvía a nuestro país.


Hace 53 años Perón volvía al país tras 18 años de exilio.

El 17 de noviembre de 1972, el general Juan Domingo Perón volvió al país.
El 15 de agosto, desde Madrid, el delegado personal de Perón, Héctor Cámpora, anunció que Perón volvería a la Argentina antes de fin de año.

OPERACIÓN RETORNO. ¡VOLVEREMOS!
El "chárter Perón" o "charter del retorno de Perón" se refiere al vuelo chárter de Alitalia que llevó al Gral. Juan Domingo Perón de regreso a la Argentina después de casi 18 años de exilio, el 17 de noviembre de 1972. El vuelo transportó a 154 pasajeros, incluyendo políticos, sindicalistas, artistas, deportistas y militantes. Este viaje marcó un hito en la historia argentina, culminando en el proceso de retorno del peronismo y facilitando la victoria electoral del FREJULI en 1973. 
Entre ellos 22 presidentes provinciales del Partido Justicialista y del distrito capital, miembros retirados de las Fuerzas Armadas, de la CGT, de las 62 Organizaciones, del empresariado, ex funcionarios, ex legisladores, científicos, artistas, profesionales, sacerdotes y deportistas, acompañaron a Perón en su regreso.
En Polémica en El Bar Fidel Pintos (con su sanata habitual) decía que el había el chárter de regreso. Una pena grande que se haya perdido este material televisivo.
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El vuelo regular 3584 de Alitalia del 17 de noviembre de 1972 estuvo compuesto por 154 personas, entre los pasajeros y el General. La comitiva que partió de Buenos Aires para regresar al país con Juan Domingo Perón estaba integrada por un amplio abanico de representantes de la sociedad argentina. He aquí los más importantes.

JUAN DOMINGO PERON. Fue elegido presidente en 1946, reelegido en 1952 y depuesto por un golpe militar en 1955. Permaneció 17 años exiliado. En 1972, después de recibir en Madrid a emisarios del gobierno militar que encabezaba el general Alejandro Lanusse con el cual estaba abiertamente enfrentado, retornó por primera vez al país a bordo de este chárter. Siete meses después, cuando gobernaba Héctor Cámpora, volvió definitivamente y fue elegido presidente por tercera vez. Murió en Olivos el 1 de julio de 1974.

MARIA ESTELA MARTINEZ DE PERON. Vive en España alejada de la política. Elegida en 1973 como vicepresidenta, fue presidenta entre 1974 y 1976. La derrocaron las Fuerzas Armadas y estuvo cinco años presa. Viajó en el chárter en carácter de esposa del General.

HECTOR CAMPORA. Fue presidente durante 49 días, en 1973. Había conducido la Cámara de Diputados durante los años cincuenta. En 1972 era delegado personal de Perón, función política de máxima importancia. Falleció en 1980 en México, donde estaba exiliado.

RAUL LASTIRI. Yerno de López Rega, en el gobierno de Cámpora fue presidente de la Cámara de Diputados y desde ese cargo saltó a la presidencia de la Nación, en un interinato destinado a habilitar la candidatura de Perón. 

CARLOS SAUL MENEM. En 1972 era presidente del Partido Justicialista de La Rioja, provincia que luego gobernó en tres oportunidades (1973-76, 1983-87, y 1987-89). 

ANTONIO CAFIERO. Al chárter ya subió como ex ministro de Perón. Más tarde sería ministro de Economía de Isabel, además de embajador. En el partido fue presidente del Consejo Nacional. 

GUIDO DI TELLA. En 1972 era presidente del Fondo Nacional de las Artes. Fue diputado nacional, ministro de Defensa y embajador en Washington.

JOSE LOPEZ REGA. Secretario de Perón en el exilio, en ese carácter ocupó un asiento de primera clase en el chárter. Cámpora lo designó ministro de Bienestar Social y luego lo confirmaron Lastiri, Perón e Isabel. Con ésta, adquirió poder de superministro y llegó a montar un aparato criminal en el Estado, que se denominó Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Huyó del país en 1975, luego de ser repudiado en la Plaza de Mayo. 

VICTORIA LORENTE. Era secretaria de Perón en Puerta de Hierro. Fue profesora en la Universidad de Guadalajara, España.

NELIDA DE MIGUEL. Diputada en el primer gobierno de Perón.

LORENZO MIGUEL. Tras la muerte de Augusto Vandor pasó a liderar la Unión Obrera Metalúrgica. 

RICARDO ANZORENA. En 1950 se retiró de la Marina como capitán de navío. Entre 1954 y 1955 fue interventor de la provincia de Santa Fe. fue detenido, durante un año, acusado de sublevarse con el general Valle. 

EMILIO MIGNONE. Fue rector de la Universidad de Luján. Tiene una hija desaparecida, secuestrada en su casa durante el último gobierno militar. Es un destacado dirigente de derechos humanos. Presidia el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

LEONARDO FAVIO. Director de cine. Realizó Nazareno Cruz y el lobo, Gatica, el mono, y Peron, Sinfonia de un Sentimiento, entre otras. 

SERGIO VILLARRUEL. Periodista televisivo. Viajó en el chárter como profesional, enviado por Canal 13.

JORGE CONTI. Viajaba en el avión como periodista enviado por Canal 11 de Buenos Aires, pero no disimulaba su partidismo peronista. Fue funcionario en el gobierno de 1973-76. 

VICENTE SOLANO LIMA. Dirigente del Partido Conservador Popular, acompañó a Cámpora en la fórmula presidencial de 1973. 

CASILDO HERRERAS. Fue secretario general del gremio de los textiles, desde donde llegó a conducir la CGT durante el gobierno de Isabel Perón. 

CARLOS MUGICA. Religioso perteneciente al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo. Trabajó con los pobres, especialmente en la Villa 31 de Retiro. En 1974, después de celebrar misa, fue asesinado por la Triple A.

ROGELIO CORIA. Jefe del gremio de la construcción (UOCRA).

PEDRO CAMPORA. Sobrino de Héctor Cámpora, fue senador nacional entre 1973 y 1976. Con el golpe, tuvo que exiliarse. 

RICARDO OBREGON CANO. Fue gobernador de Córdoba en octubre de 1974. Estuvo exiliado en México durante la dictadura militar y su vicegobernador Atilio López fue asesinado por la Triple A. 

JOSE HUMBERTO MARTIARENA. Fue secretario general del movimiento peronista en 1973 y senador nacional..

ABEL CACHAZU. Boxeador. Fue campeón nacional de los welters.

JUAN CARLOS GENE. Actor y director teatral, fue el locutor oficial para el Canal 7 del regreso de Perón en 1973. Hoy actúa y da clases de teatro.

CHUNCHUNA VILLAFAÑE. Era modelo. Durante la dictadura se exilió en Europa. Fue actriz.

JOSE FRANCISCO SANFILIPPO. Futbolista. Se retiró el mismo 1972. 

MILO DE BOGETICH. Coronel croata. Fue guardaespaldas de Perón y luego de su esposa Isabel. 

OSCAR ALONSO. Cantante de tangos. Falleció en 1980.

JOSE MARIA CASTIÑEIRA DE DIOS. Poeta, ascendió al chárter en su condición de intelectual peronista. Al año siguiente fue secretario de Prensa y Difusión. 

OSCAR BIDEGAIN.  Fue luego gobernador de la Provincia de Buenos Aires con apoyo de Montoneros.

DEOLINDO BITTEL.  Presidente del PJ de Chaco, fue luego candidato a vicepresidente de la Nacion en 1983.

JORGE VERNAZZA. En 1972 integraba el movimiento de curas del Tercer Mundo. 

ALBERTO ROCAMORA. Fue ministro del Interior durante el gobierno de Isabel y diputado en el primer gobierno de Juan Domingo Perón. 

CARLOS BENITEZ. Fue ministro de Justicia con Cámpora y Perón y ministro de Isabel. 

JORGE GIANOLA. Secretario general del movimiento justicialista. 

PEDRO BONANI. Ministro de Economía de Isabel. 

LUDOVICO CAVIA. Secretario parlamentario de la Cámara de Diputados de 1973 a 1976. 

SANTIAGO MELE. Dirigente del peronismo histórico de la Capital Federal. 

SATURNINO FUNES. Fue dirigente del peronismo. Milito en el Frepaso.

LUIS LONGHI. Fue apoderado del Partido Justicialista. Luego fue camarista laboral.

ABELARDO ARCE. Fue dirigente del gremio de los lecheros.

JOSE TORANZO SANCHEZ. Sucedió a Lastiri como presidente de la Cámara de Diputados. Falleció.

ERNESTO FATIGATTI. General. Participo de la Comisión Permanente de Homenaje a Perón.

ENRIQUE GAU. Participa en el Club del 45.

ARTURO PONS BEDOYA. Comodoro retirado, se encargó de las tratativas para contratar el avión. 

RAUL MATERA. Médico cardiocirujano muy cercano a Perón, fue secretario de Ciencia y Técnica con Menem. Presidió el PJ porteño. Murió en 1994.

JOSE RODRIGUEZ. Preside SMATA, el gremio de los trabajadores del automotor.

RODOLFO ORTEGA PEÑA. Abogado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Codirigió la revista Militancia. Lo mató la Triple A en 1973.

MARTHA LYNCH. Escritora. Publicó La señora Ordóñez, Informe bajo llave y La alfombra roja.

MARILINA ROSS. Actriz y cantante que se hizo conocida con su interpretación de La Raulito. Estuvo exiliada después de la caída de Isabel. A su retorno, en 1983, se dedicó a cantar.

NORMA LOPEZ REGA. Hija de José López Rega. Fue primera dama, en 1973, cuando su primer marido, Raúl Lastiri, pasó por encima del presidente provisional del Senado, quien estaba primero por la ley de Acefalía, y ocupó el sillón de Rivadavia que dejó vacante Cámpora.

HUGO DEL CARRIL. Fue actor, director y cantante de tangos. Grabó la Marcha Peronista.

EDUARDO LUIS DUHALDE. Abogado y periodista. Asesoró a miembros de las FAR. Codirigía con Ortega Peña la revista Militancia. Dirigió el diario Sur. Actualmente es Secretario de DD HH de la Nacion.

JORGE TAIANA. Ministro de Educación en el tercer gobierno de Perón, era su médico personal y también le tocó firmar el certificado de defunción de Evita.

NILDA GARRE. Al año siguiente del charter fue la diputada más joven de la historia. Estuvo casada con Juan Manuel Abal Medina. En 1976 se exilió en la embajada de México junto a Héctor Cámpora. Fue Ministra de Educacion de la Provincia de Bs As. Actualmente es Ministra de Defensa de la Nacion con Cristina Fernandez.

 ADALBERTO EDUARDO WIMER. Destacado dirigente gremial de Luz y Fuerza.

 MIGUEL BELLIZI. Fue el primer cardiocirujano que practicó un transplante de corazón.

 ALFREDO GOMEZ MORALES. Había sido ministro de Perón en los dos primeros gobiernos. Volvió a ser ministro de Economía con Isabel.

LEOPOLDO FRENKEL. En 1973 se convirtió en el intendente más joven de Buenos Aires. Después se dedicó al ejercicio del derecho y a la docencia universitaria.

JUANA LARRAURI. Cantante de tangos y dirigente del peronismo femenino. Fue dos veces senadora nacional. Grabó la marcha Evita capitana.

BENITO LLAMBI. Diplomático peronista y ministro del Interior del tercer gobierno peronista.

ESTER DE SOBRINO. Dirigente del Peronismo Femenino. Fue diputada nacional cinco veces. 

Fuente: Pablo Mendelevich, Clarín, 1997.

El 7 de noviembre, Perón dijo a través de una solicitada:
- "A pesar de mis años, un mandato interior de mi conciencia me impulsa a tomar la decisión de volver, con la mejor buena voluntad, sin rencores que en mi no han sido habituales y con la firme decisión de servir, si ello es posible".
El 15 de noviembre, desde Roma, Perón enviaba un mensaje dirigido a todo el pueblo peronista:
- "Como en los viejos tiempos, quiero pedir a todos los compañeros de antes y de ahora, que dando el mejor ejemplo de cordura y madurez política, nos mantengamos todos dentro del mayor orden y tranquilidad. Mi misión es de paz y no de guerra".
El 16 de noviembre, el gobierno de Lanusse tomó medidas extremas de seguridad rodeando el aeropuerto de Ezeiza con fuerzas militares para evitar que los" militantes" se acercaran a recibir a Perón, pero a pesar de ello miles de Peronistas se lanzaron a las calles bajo una fuerte llovizna y algunos lograron cruzar , vadeando a pie, el río Matanza.


El 17 de noviembre a las 11.20, el DC-8 de "Alitalia" aterrizó en suelo argentino.

domingo, abril 09, 2023

Semana Santa de 1987: Alfonsín entre el tiempo y la sangre.


Este episodio histórico es recordado por las dos frases del Presidente Alfonsín: "Felices Pascuas ! La casa esta en orden!". Pero hubo una tercera frase al final: "Y no hay sangre en Argentina".

Por Aldo Duzdevich.

A 35 años de esos acontecimientos, que viví como testigo y participe secundario; puesto a revisar los hechos, encontré en ese discurso del Dr. Raúl Alfonsin, una clave que lo emparenta con otros líderes populares, quienes, en similares encrucijadas, actuaron en la misma dirección.

Perón, para explicar porque decidió no llevar el país a una guerra civil, cuando fue derrocado en 1955, usaba el concepto de la ecuación tiempo y sangre. Decía en la reunión con las JP en Gaspar Campos el 8 de septiembre de 1973: “Los ingredientes de la revolución son siempre dos: sangre o tiempo, si se emplea mucha sangre se ahorra tiempo, si se emplea mucho tiempo se ahorra sangre…. Pero siempre es una lucha y yo soy partidario de gastar tiempo y no gastar sangre inútilmente. Porque, ¿qué hubiéramos obtenido? En una guerra civil hubiéramos destruido el país…”

Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973, en su último discurso no llamó al pueblo a salir a las calles a morir luchando contra el ejercito golpista. Él dijo: “El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”.

Dicho esto, ordenó rendirse a los 16 militantes del Grupo de Amigos Personales (GAP) que lo acompañaban en La Moneda. Y, luego, en la soledad de su despacho, puso fin a su vida. También Getulio Vargas, terminó con vida en Brasil en 1954 cuando la crisis institucional amenazaba llevar el país a una guerra civil.

Hay que ponerse en la piel de estos lideres políticos, en la decisión de empujar a su pueblo a una lucha sangrienta y desigual. Como he dicho al inicio fui testigo, y un participe secundario, porque en esos días, con otros jóvenes militantes de distintos partidos, acompañábamos en casa de gobierno, al entonces gobernador de Neuquén, Felipe Sapag, en defensa de la democracia. Y muy posiblemente, hubiésemos estado entre los primeros en afrontar las consecuencias de una lucha sangrienta y desigual.

Un repaso de otras transiciones democráticas.

Al inicio de su gestión Alfonsin creó la CONADEP y llevó a juicio a las tres juntas militares que culminó con la condena de cinco de sus miembros, el 9 de diciembre de 1985. Este juicio fue casi inédito en el mundo. Recordemos que en los Juicios de Núremberg fueron condenados a muerte solo doce jerarcas nazis.

Es interesante repasar que sucedió en otros países, donde se pasó de una dictadura, a un gobierno democrático.

La muy ejemplificada democracia española, jamás juzgó los crímenes de la dictadura de Franco. Es conocido el papel del ex juez español Baltazar Garzón, que juzgo y mando a prisión a genocidas argentinos, e incluso hizo detener en Londres a Pinochet. Pero cuando Garzón en 2008 (33 años después del fin de la dictadura en 1975) quiso abrir una causa contra militares españoles, tuvo que renunciar como juez.

En Chile la dictadura duró de 1973 a 1990. En 1990 con el retorno a la democracia, fue elegido presidente Patricio Aylwin. Pero, Pinochet (por ley escrita por él) siguió como Jefe del Ejercito ocho años más, y en 1998 cuando se retiró, asumió como senador nacional hasta su renuncia voluntaria en 2002. Nunca fue condenado por sus crímenes. Convivió con tres presidentes constitucionales Aylwin, Frei y Lagos. Ese fue el precio que pagaron los chilenos para recuperar la democracia.

En Brasil el 10 de diciembre de 2014, a treinta años de finalizada la ultima dictadura, durante el gobierno de Dilma Roussef se presentó informe final de la Comisión Nacional de la Verdad, que tuvo mero carácter testimonial. Es decir que, ni Lula da Silva, durante sus dos mandatos 2003 a 2010 se ocupó de enjuiciar a los militares. Y como pudimos apreciar hace poco tiempo, todavía los jefes militares se entrometen en las cuestiones políticas brasileñas.

En Uruguay la dictadura duro de 1973 a 1985. Durante 15 años (de 2005 a 2020) gobernó el Frente Amplio una coalición que incluyo al ex movimiento guerrillero Tupamaros, del cual participó José Pepe Mujica. Pero, recién en junio del 2021, la justicia condenó a prisión a siete oficiales militares retirados por delitos de lesa humanidad.

Lo anterior sirve para ubicarnos en las dificultades que tuvieron todas las democracias del cono sur, para resolver la cuestión militar. Esta visto que la mayoría de nuestros vecinos optó por ceder amnistías y concesiones a cambio de avanzar en consolidar el sistema democrático.

El Juicio a las Juntas Militares.

El plan inicial de Alfonsín era abrir la instancia judicial solo para enjuiciar a las tres primeras juntas militares, sosteniendo una «teoría de los tres niveles de responsabilidad»: «los que habían dado las órdenes, los que la habían cumplido en un clima de horror y coerción, y los que se habían excedido en el cumplimiento». Pero la sentencia en el Juicio a las Juntas dio por tierra con ese plan y consagró el principio de que eran igualmente responsables los autores mediatos e inmediatos. Cientos de militares y policías que cometieron crímenes de lesa humanidad fueron llevados a juicio en 1985 y 1986, lo que generó un clima de malestar golpista en las fuerzas armadas.

El gobierno radical sancionó a fines de 1986, la Ley de Punto Final, que impuso un plazo de sesenta días de caducidad de las acciones penales. La Ley de Punto Final generó una fuerte oposición popular. Y, el efecto fue el opuesto al esperado, debido a que se presentaron cientos de denuncias, obligando a los jueces y fiscales a realizar las citaciones y acusaciones en el corto plazo establecido.

Así se llegó a 1987. En los primeros meses se produjeron varios hechos que mostraban un nerviosismo creciente en las Fuerzas Armadas. Simultáneamente el gobierno elaboró una estrategia para responder a una sublevación militar. El plan consistía en destituir de inmediato al jefe militar que tenía el mando sobre los insurrectos, cercar a los rebeldes con tropas leales, y finalmente, atacarlos.

Esta fue la primera, de tres sublevaciones militares, de debió soportar nuestra naciente democracia durante el gobierno del doctor Alfonsín. A quien muchos lo condenan por su laxitud y retroceso en materia de enjuiciamiento, y condena a los militares. Pero en esa critica se suele omitir, la hermenéutica, el contexto de la época.

Esta semana recordamos la gesta de Malvinas, y hace poco tuvimos oportunidad de ver la película 1985 que narra el Juicio a las Juntas. Todo esto, era parte del contexto político de ese momento.

Por un lado estaba fresco el recuerdo de la guerra de Malvinas la cual contó en sus inicios con un importante apoyo popular. Y que permitió, que parte de los militares participes de la dictadura, regresaran de las Islas con el titulo de héroes de la patria, que en realidad muchos efectivamente lo fueron. Y justamente aprovechando esa circunstancia, los que llevaron adelante la rebelión fueron militares no acusados de violaciones a los derechos humanos y que si tuvieron actuación en Malvinas. Alfonsín lo dirá en su discurso: “Se trata de un conjunto de hombres, algunos de ellos héroes de la guerra de las Malvinas, que tomaron esta posición equivocada...”

El desarrollo de los hechos.

El miércoles 15 de abril de 1987 el entonces mayor Ernesto Barreiro (jefe del Centro Clandestino La Perla) decidió no presentarse ante la justicia y buscó refugio en el Regimiento 14 de Infantería Aerotransportada de Córdoba. El año anterior se había descubierto en el interior de dicha guarnición, una carga de dinamita colocada para asesinar al presidente Alfonsín, que horas después iba a pasar por ese lugar.

El ministro de Defensa Horacio Jaunarena, dispuso la baja de Barreiro y ordenó al general Antonio Fichera, comandante del III Cuerpo de Ejército con jurisdicción en Córdoba, que recuperara el regimiento. Pero Fichera estaba dentro del regimiento con Barreiro y no tenía intenciones de cumplir la orden del ministro de Defensa.

El Jueves 16 de abril , Alfonsín ordenó al Ejército movilizar sus fuerzas para forzar la rendición del regimiento cordobés, pero los jefes militares comenzaron a dejar en evidencia que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes presidenciales.

Mientras tanto, el teniente coronel Aldo Rico acompañado de coronel Enrique Venturino y el capitán Gustavo Breide Obeid, al frente de 300 hombres armados, con las caras pintadas, tomaron la Escuela de Infantería en Campo de Mayo.

El ministro de Defensa Horacio Jaunarena, dispuso la baja de Barreiro y ordenó al general Antonio Fichera, comandante del III Cuerpo de Ejército con jurisdicción en Córdoba, que recuperara el regimiento. Pero Fichera estaba dentro del regimiento con Barreiro y no tenía intenciones de cumplir la orden del ministro de Defensa.

El Jueves 16 de abril, Alfonsín ordenó al Ejército movilizar sus fuerzas para forzar la rendición del regimiento cordobés, pero los jefes militares comenzaron a dejar en evidencia que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes presidenciales.

Mientras tanto, el teniente coronel Aldo Rico acompañado de coronel Enrique Venturino y el capitán Gustavo Breide Obeid, al frente de 300 hombres armados, con las caras pintadas, tomaron la Escuela de Infantería en Campo de Mayo.

Rico recibió las adhesiones del Regimiento 14 de Infantería Aerotransportada de Córdoba (al mando de Polo), el 19 de Tucumán (coronel Ángel Rafael de León), el 4 de Infantería de Monte Caseros (Corrientes, coronel Héctor Álvarez Igarzábal), el 21 de Infantería de Neuquén (teniente coronel Alberto Valiente) y el 35 de Infantería de Rospenteck (Santa Cruz, teniente coronel Santiago Alonso) .

Esa tarde se hicieron presentes en la Casa Rosada distintos dirigentes políticos a dar su apoyo al gobierno. Antonio Cafiero y Saul Ubaldini -secretario general de la CGT- fueron de los primeros en concurrir. Incluso Cafiero pidió un espacio, para permanecer cerca de Alfonsín durante la crisis.

En esa situación, miles de personas comenzaron a salir a las calles en todas las ciudades del país para oponerse al alzamiento militar y la CGT, declaró la paro nacional en defensa del gobierno constitucional. Los principales partidos políticos UCR-PJ-UCEDE_PDC-PI- PS y la CGT acordaron firmar un Acta de Compromiso Democrático, oponiéndose a la actitud de los militares y reconociendo los grados de responsabilidad en la represión que habían sido anunciados por el Alfonsin antes del intento de golpe.

El viernes 17 de abril, los militares rebeldes dieron a conocer, el Comunicado Número 1 “exigiendo la solución política que corresponde a un hecho político como es la guerra contra la subversión.” Firmaban: Enrique Venturino Tcnl, Aldo Rico Tcnl, Arturo F González Naya Tcnl, Gustavo Martínez Zuviría Tcnl, Pedro Mercado Cap, Jorge Alonso Tcnl y Gustavo Breide Obeid Cap.

En el curso del día fue haciéndose cada vez más notorio que el presidente Alfonsín no tenía mando sobre las tropas. Ni una sola de las unidades militares convocadas en la Capital Federal y zonas adyacentes, respondió a su orden. Ya estaba claro que el plan de cercarlos con tropas leales y luego atacarlos, no iba a funcionar. Las tropas “leales” no existían.

Sólo el general de brigada Ernesto Alais partió lentamente con sus tanques desde Rosario. Pero, al llegar a Zarate, los oficiales de rango intermedio detuvieron su marcha, e hicieron conocer su decisión de no avanzar contra sus camaradas de armas.

Mientras tanto, como todos los días de la crisis, la población se mantuvo en la calle y en las plazas, con centro en la Plaza de Mayo.

El Sábado 18 de abril hubo intentos de mediaciones de todo tipo. Políticos de todos los partidos, sindicalistas, autoridades eclesiásticas, empresarios y jueces intentaron dialogar con los sublevados. Por la noche, el ministro Jaunarena concurrió personalmente a Campo de Mayo y parlamentó durante dos horas con Rico. Las demandas de Rico eran, el pase a retiro del jefe de Ejercito Rios Ereñu, y la sanción de una ley de amnistía. Jaunarena les respondió que Rios Ereñu ya estaba renunciado y que pronto sancionarían la Ley de Obediencia Debida.

El Domingo 19 en la madrugada se reforzó la guardia de Casa Rosada porque hubo información de movimiento de tropas rebeldes. Por la mañana Jaunarena volvió a Campo de Mayo, pero encontró a los rebeldes en una posición intransigente, insistiendo en el pedido de una ley de amnistía.

Algunos dirigentes de la Juventud Radical impulsan la idea de marchar con una columna civil a Campo de Mayo a retomar el regimiento, lo que es descartado. Pero, en la puerta del cuartel, permanecían varios centenares de manifestantes contenidos por la policía para evitar incidentes.


Poco después del mediodía, Alfonsín salió al balcón de la Casa Rosada, acompañado de su vicepresidente Enrique Martinez, y tres peronistas, Antonio Cafiero, el senador Vicente Saadi, presidente del PJ, y José Luis Manzano, presidente del bloque peronista de la Cámara de Diputados. El presidente le pidió a la multitud que lo esperen en la plaza «y, si Dios quiere, dentro de un rato vendré con la noticia de que cada uno de nosotros podemos volver a nuestros hogares».

Instantes después salió en helicóptero hacia Campo de Mayo. En el Comando de Institutos Militares, se apersonaron, Rico, Venturino, Breide Obeid y Martínez Zubiría. Allí Rico volvió a insistir con la “solución política” mediante una ley de amnistía amplia. Y Alfonsin se comprometió a enviar pronto la Ley de Obediencia Debida. Lo mismo que le había prometido Jaunarena, pero como Rico estaba “agrandado” quería que se lo diga el propio presidente.

Alfonsín retornó entonces a la Casa Rosada, volvió a salir al balcón, y anunció que los amotinados habían depuesto su actitud. En su breve discurso dijo:

“Compatriotas, Felices Pascuas. Los hombres amotinados han depuesto su actitud. Como corresponde, serán detenidos y sometidos a la Justicia. Se trata de un conjunto de hombres, algunos de ellos héroes de la Guerra de las Malvinas, que tomaron esta posición equivocada y que han reiterado que su intención no era la de provocar un golpe de Estado, pero de todas formas han llevado al país a esta conmoción, a esta tensión y han provocado estas circunstancias que todos hemos vivido, de la que ha sido protagonista fundamental el pueblo argentino en su conjunto. Para evitar derramamientos de sangre di instrucciones a los mandos del Ejército para que no se procediera a la represión y hoy podemos todos dar gracias a Dios: la casa está en orden y no hay sangre en la Argentina. Le pido al pueblo que ha ingresado a Campo de Mayo que se retire, que es necesario que así se lo haga. Y le pido a todos ustedes, vuelvan a sus casas a besar a sus hijos, a celebrar las Pascuas en paz en la Argentina.”

Los militares sublevados no fueron detenidos ni sometidos a juicio. Quince días después el presidente Alfonsín envió al Congreso el proyecto de Ley de Obediencia Debida, fue aprobado de inmediato, y cerró todas las causas abiertas por crímenes de lesa humanidad, con excepción de los robos de bebés.

En el documental “Esto no es un golpe” (2018) el ex- Tte Coronel Enrique Venturino consultado sobre que actitud iban a tomar si la gente ingresaba al cuartel, respondió “y, íbamos a combatir, si somos militares, que otra cosa podíamos hacer”.

¿Podría haber convocado Alfonsín al pueblo a rodear los cuarteles y enfrentar a los militares?. ¿Estaba dispuesta la población a ir a un enfrentamiento sangriento?. Imaginemos una columna de manifestantes intentando enfrentar a 300 militares atrincherados y con armamento letal. Un fusil FAL dispara de 60 a 120 balas por minuto, cien tiradores podrían disparar 12.000 balas por minuto, contra una columna compacta de manifestantes. ¿Cuantos muertos y heridos habría? ¿Cien, mil? . Y la segunda pregunta ¿había alguna posibilidad de ganar? ¿o a los miles de desaparecidos habría que haberle sumado otros miles de muertos intentando recuperar los cuarteles?.

Por supuesto están los valientes de mesa de café, que dicen, “porque Alfonsin no armó al pueblo”.

Una cosa es ir a una marcha a enfrentarse con la policía que responde con gases y agua. Otra, es intentar ingresar un cuartel donde van a responder con armamento de guerra. Estas cuentas que parecen irreales, son las que un líder político hace, cuando, como en este caso, esta puesto a elegir entre el tiempo y la sangre.


La magnitud de los crímenes cometidos, la persistencia de la lucha de las Madres y los organismos de DDHH. La superación de tres levantamientos mas, el último en 1990, durante en gobierno de Menem, allí si, reprimido a sangre y fuego por tropas leales a mando del General Balza. La progresiva perdida de poder político y militar de las fuerzas armadas. El ascenso al mando de oficiales que por edad no habían participado en la dictadura. Todo ello produjo un cambio de contexto y de relación de fuerzas, que permitió en 2003 al Presidente Nestor Kirchner derogar las leyes de Obediencia Debida y Punto Final e iniciar el enjuiciamiento de los miembros de las fuerzas represivas.

En la actualidad hay 1200 represores en prisión; 1500 procesados y mas de 1000 que murieron antes de ser procesados y condenados. Del inicio de la democracia en 1983 al 2003 pasaron exactamente 20 años. En 1987, el Presidente Alfonsin junto a los lideres de los partidos políticos de oposición, le toco elegir entre el tiempo y la sangre. Eligió el tiempo. Muchos siguen pensando que fue un cobarde, y un traidor a los intereses del pueblo.

No existen juicios objetivos y definitivos de la historia. Existen diferentes valoraciones y resignificaciones acordes al pensamiento de cada época. Y el papel del historiador o divulgador, es intentar presentar con la mayor objetividad posible el desarrollo de los hechos.

La verdad, yo también recordaba de Alfonsin, solamente esas dos frases casi burlescas: “la casa esta en orden” y “felices pascuas”. Pero hubo una tercera que expresó su alivio y tal vez su justificación ante la historia: “y no hubo sangre en la Argentina”. “Vuelvan a sus casas a besar a sus hijos…”. Bueno fuimos muchos, los que esa tarde pudimos abandonar la tensión de la vigilia y volver a nuestras casas, a besar a nuestros hijos. Lo que no es poco.

ALDO DUZDEVICH (*) El columnista es autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón.

Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.

Semana Santa Domingo 9 de abril del 2023.

Imágenes pertenecen a la misma publicación.

https://www.lmneuquen.com/semana-santa-1987-alfonsin-el-tiempo-y-la-sangre-n1010316

domingo, abril 10, 2022

Los últimos días de Isabel Perón y el golpe del 24 de marzo de 1976.

 Los últimos días de Isabel Perón y el golpe del 24 de marzo de 1976.

La militancia peronista oscilaba entre declamaciones de "lealtad a Isabel" al "lleguemos como sea a las elecciones", pero nadie estaba en ánimo y decisión de resistir el golpe.

Por Aldo Duzdevich.

Todavía hay poco escrito y analizado sobre el período de Isabel Perón. Para algunos el período de Isabel es equiparable a la dictadura que la saco del poder. Para los peronistas en general es una figura incomoda, todavía no procesada, por la mala prensa que se hizo de ella.

Antonio Cafiero un dirigente respetado por todos expresó : “Isabel tuvo que soportar cinco años de prisión, de humillaciones y maltrato de sus carceleros. (…) Creo que se ha maltratado por demás la figura de Isabel Perón (…) Esta a la vista que cometió desaciertos, pero fue digna y siempre exigió que se respetara la investidura presidencial...no dió un paso atrás aun en los momentos de mayor zozobra, lo que habla de su temple. Ella debió soportar durante su mandato un ambiente torturante: asesinatos, muertes, huelgas, conatos y ultimátum militares, pujas entre los distintos grupos partidarios, defección de compañeros, prensa adicta al golpismo, sin olvidar la grave situación económica y social. Sin embargo, Isabel no se sustrajo de la pelea diaria, del seguimiento de los temas de gobierno(…) En muchas ocasiones no supo discernir el error en las opiniones de algunos mediocres que estaban a su lado que la llevaron a cierto grado de aislamiento.(…) Como dirigente del Partido Justicialista guardo por Isabel especial afecto y reconocimiento por los difíciles momentos que tuvo que afrontar...”

En los últimos dos meses el único sostén del gobierno eran, las 62 Organizaciones de Lorenzo Miguel, el pequeño entorno de Isabel, algunos grupos sueltos de juventud y los maoistas del PCR. Balbín expresaba “ si me piden soluciones, no las tengo”. La estrategia de la “fruta madura” había sido exitosa.

Los grupos peronistas que apoyaban el gobierno de Isabel

En el Movimiento Obrero coexistían dos posicionamientos uno de la CGT (Casildo Herreras) un poco más alejado del Gobierno y el segundo de las 62 Organizaciones (Lorenzo Miguel) que sostuvo a Isabel hasta el último minuto. Casildo Herreras el día 23 de marzo desde Montevideo dijo su famosa frase “Yo me borre”. En cambio, Lorenzo Miguel fue detenido y pasó cuatro años preso.

Excluyendo a Montoneros y su periferia, los demás grupos juveniles peronistas estaban apoyando con mayor o menor énfasis la continuidad de Isabel Perón.

Guardia de Hierro que formalmente se había disuelto en julio del 74, sus militantes con nuevos rótulos participaban de las Mesas de Trabajo de apoyo al gobierno, y la revista Hechos e Ideas en sus paginas proclamaba su “Lealtad a Isabel” . Guardia hasta el mismo 24 de marzo mantuvo irreductible su apoyo a Isabel y su gobierno.

El Frente Estudiantil Nacional FEN de Roberto “Pajarito” Grabois mantenía sus unidades básicas y también proclamaba verticalidad al gobierno.

Los Demetrios ( Encuadramiento) de Juan Bardoneschi, ya en noviembre del 74 había proclamado su apoyo a la reelección de Isabel y competía con Guardia en quien era mas verticalista, aunque junto con el PCR, había sido el grupo mas golpeado por la AAA. Recordemos que en abril del 75 habían asesinado a sus tres dirigentes Simón Sumovich, Daniel Federico, Demetrio Tarazzi; y en La Plata en CNU (el 20-03-76) asesinó a Maximo Leonardo Agoglia.

Los militantes de la JP Lealtad (que habían roto con Montoneros) se habían desperdigado en distintos grupos y gran parte directamente se habían ido a su casa.

En abril del 74 Miguel Saiegh, fundó la revista Movimiento. Segun recuerda Hernan Patiño Mayer:

“La revista intentó expresar el pensamiento de lo que después termina siendo, o trata de ser, la Lealtad: seguir leales a Perón sin caer en las posiciones de la derecha peronista. Yo recuerdo a Jose Luis Nell y el negro Moreno venían mucho en la revista. Creo que también venían Horacio González, Renato Miari, Norberto Raffoul, Rodolfo Beltramini y otros. Ahora no había nada orgánico, eran coincidencias que expresábamos en la revista.”

A fin de septiembre de 1974 el editorial de Movimiento y las crónicas estaban dedicadas a la violencia paraestatal : “la violencia de ultraderecha y parapolicial...solo puede explicarse de dos formas: o por una feroz estupidez o por la presencia directa de agentes del imperialismo.” Al día siguiente una poderosa bomba destruyo la redacción y fue el fin de la revista.

El actual embajador Alberto Iribarne militaba en un grupo de JP Lealtad: “En esa época, a pesar de que teníamos enormes críticas, intentamos defender el gobierno de Isabel hasta el final . Nos esperanzamos por la “primavera” que había habido con Cafiero, con el cambio de gabinete después de Rodrigo y la expulsión del Brujo. A principios del ‘76 sentíamos que todo se terminaba. Pese a eso, nosotros sosteníamos que había que llegar a las elecciones de Octubre del ‘76”.

Por otro lado estaba el grupo de los legisladores antiverticalistas entre ellos Julio Barbaro, Nilda Garre, Nicolas Gimenez (eran 24) que empujaban la destitución de Isabel vía asamblea legislativa, pero sus intenciones quedaban un poco desdibujadas por sus diálogos con Massera y la posición de Luder que no quería ser un “Bordaberry” es decir un presidente títere de los militares.

En síntesis la militancia peronista oscilaba entre declamaciones de “lealtad a Isabel” al “lleguemos como sea a las elecciones”, pero nadie estaba en ánimo y decisión de resistir el golpe.

La guerrilla veía con buenos ojos la caída del Gobierno.

El ERP en su revista Estrella Roja del 14 de marzo dirá : “ Concretada la aventura golpista (…) nuevos y amplios sectores de nuestro pueblo pasaran a la resistencia activa armada (…) sera la generalización de la guerra civil, tomando un carácter abierto”.

En la misma dirección se expresaba órgano oficial de Montoneros, el Evita Montonera : “El golpe saco los milicos a la calle, lo que favorece nuestras posibilidades de hostigamiento y de recuperación de armas (…) Se abren perspectivas para incorporar nuevos sectores en construcción de la retaguardia (…) y cuando hayamos avanzado en las construcción del Ejercito Montonero y sus Milicias, el enfrentamiento generalizado destruirá esta carta de la dependencia.”

En síntesis para la guerrilla el cambio del conflituado sistema democratico a una dictadura militar clarificaba el enfrentamiento y suponian (erroneamente) que las masas trabajadoras se iban a sumar a la lucha armada. El Che Guevara, habia advertido en sus escritos, que donde hubiese legalidad democratica no era conveniente lanzarse a la lucha armada.

La opinión pública y los diarios.

En esos años no se hacían encuestas de opinión, pero tampoco era difícil percibir, que el animo de la población estaba muy lejos de resistir en las calles el golpe militar.

En 1983 un sondeo realizado por la consultora Aresco, de Julio Aurelio, midió las expectativas que la población tenia en 1976, frente al golpe militar. Su resultado fue que el 86% de la sociedad reconocía distintos niveles de "alivio" al recordar el golpe de Estado del 24 de marzo. Sólo el 14% de los consultados habia rechazado la idea de un golpe militar, entre el 46% generaba entusiasmo y alivio, indiferencia para el 24% y desconfianza en el 16%.

Las tapas de los diarios anunciaban la inminencia del golpe. El 23/3 La Opinión titulaba en tapa “Una Argentina inerme ante la matanza”, “Mañana se cumplen 90 días de la apelación de Videla”. La 6ª de La Razón en tapa “Es inminente el final”. “Todo esta dicho”. Crónica en tapa “Movimientos de tropas”. “Casildo Herreras en Uruguay: “Me borre””

El entonces joven funcionario del gobierno de Río Negro, Hugo Lastra recuerda: "A fin de año 1975 en un brindis, uno de los mas allegados a Mario Franco, nos dijo " este gobierno se cae , los militares sacan a Isabel, vayan poniendo todas las cosas en orden , tienen tiempo, en Enero y Febrero los Generales estan de vacaciones con sus Familias , pero a partir de Marzo en cualquier momento , esto sabemos que empieza , pero no como termina ,ordenes sus cosas y cuiden su familia". Por supuesto, la advertencia no salvo a varios de ellos -incluyendo al gobernador Franco - de ser detenidos a dispocision del Poder Ejecutivo Nacional.

Mientras en el Congreso los legisladores vaciaban sus despachos y pedían anticipos de dieta. En Casa Rosada Lorenzo Miguel, Deolindo Bittel y Osvaldo Papaleo anunciaban “descorchen champán hoy no hay golpe”.

Poco antes de la una de la madrugada del 24 de marzo, Isabel subía al helicóptero, y medio centenar de personas la vivaban en Plaza de Mayo. Esa misma Plaza de Mayo en la cual, apenas tres años antes, muchos miles de gargantas gritaban a los militares “se van, se van y nunca volverán” .

(*) El columnista es autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DE NEUQUÉN.

https://www.lmneuquen.com/los-ultimos-dias-isabel-peron-y-el-golpe-del-24-marzo-1976-n901530

Imágenes: Diario "La Mañana de Neuquén".