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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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sábado, febrero 24, 2024

Curiosidades de la campaña electoral que dio el primer triunfo peronista en 1946.

 


El 24 de febrero de 1946, la formula Perón-Quijano triunfó por el 54 % de lo votos, contra la formula Tamborini-Mosca de la Unión Democrática.

Por Aldo Duzdevich.

La propuesta artificial de derrotar al nazifascismo. Entre 1939 y 1945, el mundo se vio envuelto en la Segunda Guerra Mundial (SGM). En Argentina, con un alto porcentaje de inmigración europea, la guerra se vivenciaba con intensidad. Las primeras planas de los diarios, estaban ocupadas por grandes fotografías y titulares de la guerra. Y las simpatías estaban divididas entre aliadófilos y germanófilos. El 8 de mayo de 1945 se rindió Alemania, y el 15 de Agosto luego de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, se rindió Japón. La rendición de Japón, dio motivo de grandes festejos en Buenos Aires. Los sectores de oposición al peronismo, convocaron multitudinarias manifestaciones, donde se mezclaron las banderas argentinas, con las de EEUU, con las de las de Unión Soviética, enarboladas por militantes del Partido Comunista.

Ese hábito tan argentino de sumarse a la euforia de los ganadores, hizo que muchos partidos políticos, entre ellos los radicales, socialistas y comunistas, reprodujeran la contienda europea en la política local y al naciente peronismo le colgaron rápido el rótulo de nazifascismo al que había que derrotar. Todo el eje de campaña de la Unión Democratica que enfrentará al peronismo será “derrotar al nazifascismo”. Algo que evidentemente resultó una consigna muy artificial para las grandes mayorías populares.

La FUA contra el “pequeño eje” nazi-facista.

Todo el año 1945, la Federación Universitaria Argentina y en especial sus centros estudiantiles porteños van a estar enfrascados en una campaña de agitación violenta contra el gobierno y en especial contra el Coronel Perón.

Son permanentes las tomas de facultades, las manifestaciones callejeras, los hechos de violencia con uso de armas de fuego. Que tienen como correlato, las noticias habituales de detención de estudiantes universitarios.


En Clarín, del 29 de noviembre de 1945, puede leerse: “En el acto realizado en la Facultad de Ciencias Exactas el señor Ortuño, estudiante de química, se refirió al aspecto anti-imperialista de la Reforma Universitaria, destacando que Sudamérica ha sido siempre presa de los imperialismos, y de las dictaduras, y ahora tenemos “el pequeño eje” dijo, que forman los gobiernos argentinos paraguayo y boliviano.”

Recordemos que se llamó “potencias del Eje” a Alemania, Italia y Japón. La mente afiebrada de Ortuño y sus camaradas de la FUA, creían ver la nueva amenaza mundial en Argentina-Bolivia y Paraguay….

En Bolivia gobernaba Gualberto Villarroel, un militar héroe de la guerra contra Paraguay, que accedió a la presidencia por el voto popular con solo 37 años de edad. En 1945 (60 años antes que el Evo Morales) convocó al Primer Congreso Indigenal de Bolivia, al que asistieron alrededor de 1200 representantes indígenas, fue el primer evento de este tipo en la historia de América Latina que instituyó un conjunto de profundas reformas sociales. Sin embargo para los muchachos revolucionarios de la FUA coincidiendo por la opinión el embajador norteamericano en Bolivia, Gaulberto era nazi-fascista.


En Paraguay gobernaba Higinio Morínigo, un militar nacionalista, héroe de la guerra contra Bolivia, quien había sido elegido por el voto en 1943. Como Paraguay había sido neutral en la SGM, también era tildado por EEUU como pro-nazi.

Luego de la desgastadora “Guerra del Chaco” finalizada en 1935, ambos países estaban bien lejos de asumir el rol de Japón e Italia en la segunda guerra mundial.

Pero en la FUA, los comunistas y los pro-yankis argentinos necesitaban caracterizar un peligroso enemigo mundial y allí encontraron “el pequeño eje”.

El Aguinaldo “un decreto de típico corte nazi”.

El 20 de diciembre de 1945, por iniciativa del Coronel Juan Domingo Perón, mediante el Decreto N° 33.302, se instituye, por primera vez, el sueldo anual complementario o aguinaldo. El decreto crea el «Instituto Nacional de Remuneraciones», otorga un aumento salarial y extiende a todos los trabajadores el beneficio de vacaciones pagas, las licencias por enfermedad hasta seis meses, la indemnización por despido y muerte. Todo derechos laborales que hoy son casi naturales en la Argentina, pero que en el resto del mundo tardaron décadas en imponerse.

Al día siguiente de la aparición del decreto, la Junta Ejecutiva de la Asamblea Permanente de Entidades del Comercio, la Industria y la Producción se pronunció violentamente contra la medida y resolvió convocar, para una semana más tarde, a «todas las entidades representativas del país».

Se inició entonces un vasto operativo tendiente a desconocer el Decreto 33.302. En la maniobra no intervinieron solamente las entidades patronales —lo que era lógico— sino algunas organizaciones sindicales que giraban en las órbitas socialista o comunista. La Federación Obrera Nacional de la Construcción, el Sindicato de la Industria Metalúrgica, la Federación Obrera de la Alimentación, y otros gremios bajo el sello Union Obrera Local, se pronunciaron, contra el decreto.


Victorio Codovilla, en la Conferencia del Partido Comunista, formuló una peregrina interpretación: “El aumento de los salarios debe ser resultado de las luchas organizadas de la propia clase obrera, pues el objetivo del «peronismo» consiste en hacer ciertas concesiones provisionales a algunos sectores obreros para destruir sus organizaciones independientes y de clase y forzarlas a entrar en sindicatos estatales.”

El 15 de enero de 1946, informa Clarín que: “La Unión Obrera Local en una declaración, ha vuelto a dar su repudio al Decreto del Aguinaldo. Comienza la mencionada declaración destacando su rechazo al Decreto, por considerarlo, de típico corte nazi. Añade, que perturba la libertad sindical, y llama a todos los trabajadores a fortalecer su unidad para luchar por cumplimiento y ampliación de la legislación obrera, que debe llegar por un acuerdo entre obreros y patrones .”

O los “nazis” no eran tan malos para inventar el aguinaldo, o los comunistas y socialistas que se oponían a cobrarlo, tenían una indigestión mental muy profunda.

Cuando Patria Libre la manejaba Clarín.

Según informa Clarín, el 4 de enero de 1946 “la agrupación Patria Libre que reclama la unidad democrática total, realizará un acto público en Parque Norte, en Avenida las Heras y Lafinur.”

“La mencionada agrupación cívica que reúne su seno a destacadas figura políticas de todos los sectores, exigirá garantías electorales, y reclamará la incorporación a la Unión Democrática de todos los partidos y sectores que luchan contra el nazismo y la candidatura continuista. Harán uso de la palabra, José Aguirre Cámara demócrata nacional; Silvano Santander radical; Héctor González Iramaín socialista; Rodolfo Gioldi comunista y Julio Noble demócrata progresista, este último en representación de la Junta Nacional de Patria Libre”. Agrega: “dijo el ingeniero Julio Noble: es necesaria la unión de todas las fuerzas antinazis solo así podrá salvarse el país”. Recordemos que Julio Noble era el dueño y director de Clarín por aquellos años.


Doctrina Larreta y el libro Azul de Braden.

El entonces presidente uruguayo Juan Jose de Amézaga se alineó abiertamente con EEUU. Respecto a política exterior el gobierno de Amézaga había formulado una doctrina intervencionista, (en noviembre de 1945) inmortalizada como la Doctrina Larreta, en honor al nombre de su Canciller de aquel momento, Eduardo Rodríguez Larreta. La doctrina tenía como tesis fundamental que la paz solo puede asentarse en la existencia de países plenamente democráticos, por lo que impulsaba al rechazo y exclusión de la comunidad internacional, de los estados con gobiernos de corte totalitario o que "pongan en riesgo a la democracia". Rechazada por la mayoría de los países americanos pero adherida por los Estados Unidos.

El 12 de febrero, pocos días antes de los comicios, como gran golpe propagandístico, se publica en EEUU el llamado “libro Azul”, donde se exponen los supuestos vínculos del gobierno militar y de Perón con los nazis. Braden lo presenta en Nueva York ante un auditorio de 800 veteranos de guerra.

El día 13 de febrero, Clarín titula “Confirmóse una gran primicia de Clarín”. “Estados Unidos documenta graves cargos contra el gobierno Argentino”. Al día siguiente sigue con los grandes titulares de tapa: “Braden presentará otras pruebas ante el Senado”. “Aún resta sacar a la luz más documentos.” Típico manejo de titulares escandalosos que adentro no contienen nada.


El 15 titula: “Gobiernos latinoamericanos se manifestaron unánimemente en favor de actuar conjuntamente contra el actual régimen de Buenos Aires.” Esto era el pedido de aplicar la Doctrina Larreta. Aunque, ni eran tantos los “gobiernos latinoamericanos”, ni tampoco se proponían actuar conjuntamente contra Buenos Aires.

Solo el gobierno uruguayo de Amezaga el 4 de junio de 1946, cuando Perón asumió la presidencia, no se envió al canciller como lo hicieron los demás países de la región. Concluyamos que los uruguayos han sido anti peronistas de la primera hora.

Los frentes electorales.

Perón se presentó como candidato del Partido Laborista, fundado exclusivamente para respaldar su candidatura, y contó con el apoyo del Partido Independiente y de la Junta Renovadora de la Unión Cívica Radical. Este partido, desprendido del radicalismo, presentó a Hortensio Quijano como compañero de fórmula de Perón y candidato a vicepresidente.


El Partido Laborista era un partido obrero formado por las organizaciones sindicales, y la Junta Renovadora Radical era una estructura de “la vieja política”. Esta composición generó ya en los inicios del peronismo grandes conflictos internos por la disputa de cargos. No fue nada fácil para Perón poder conciliar ambos sectores, hasta que finalmente fusionó a todos en un mismo partido que primero se llamo Partido Peronista y luego Partido Justicialista. Pero digamos que ese fue el origen de las dos ramas del peronismo la sindical y la política. Las cuales se llevaron bastante a las patadas hasta 1950, en que Evita creo el Partido Peronista Femenino, bien diferenciado del sector gremial y el sector político y se paso del 50 y 50 (gremios -políticos) al 33% de cada sector.

Luego del llamado a elecciones los partidos Socialista, Comunista, Democrata Progresista y Democrata Nacional, insistieron en la necesidad de realizar una alianza electoral con la Unión Cívica Radical. Esta sin embargo se mantuvo indecisa, debido a la oposición del sector intransigente. Finalmente, el 14 de noviembre de 1945 se impuso el sector unionista de la UCR para crear la Unión Democrática (UD) pero con la condición de que la fórmula presidencial fuera exclusivamente radical.

El lento escrutinio y la guerra de tapa de diarios.

El 24 de febrero de 1946, la formula Perón-Quijano obtuvo 1.527.231 votos (54%) contra 1.207.155 de Tamborini-Mosca de la coalición Unión Democrática. Voto el 81% del padrón. El escrutinio demoró cuarenta y cinco días, durante los cuales cada coalición intentó mostrar que iba ganando.

Y, como pasa actualmente con los medios afines y de oposición, el resultado electoral tuvo disimiles respuestas periodísticas. Mientras el mismo día 25, La Época (diario pro-peronista) titulaba con exceso de optimismo: “Triunfo Perón en Entre Rios, Santa Fe y Buenos Aires: Calculase que vencerá en proporción de 4 a 1”.

Clarín tituló: “Respalda el Ejercito la voluntad popular”, e ilustra con una gran foto del candidato de la Unión Democrática, Jose P. Tamborini en momento de emitir su voto. Luego, si uno busca las tapas siguientes de Clarín hasta mediados de abril, solo hay títulos de las provincias donde inicialmente gana Tamborini, para luego ir diluyendo los títulos. Si es por Clarín, y nos quedamos sin saber quien ganó la elección presidencial.

Como vemos, tanto no han cambiado las campañas, ni el perfil de los actores políticos. Pero reconozcamos que la democracia sigue siendo hasta hoy el sistema, que permite vivir en libertad y que el pueblo se manifieste a través del voto. Siempre habrá conformes y disconformes con los resultados. Para quienes vivimos muchos años de dictaduras, este será siempre el mejor sistema, aunque nos toque ganar o perder.

Aldo Duzdevich. Autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón.

Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.

Domingo 13 de agosto del 2023.

https://www.lmneuquen.com/pais/curiosidades-la-campana-electoral-que-dio-el-primer-triunfo-peronista-1946-n1048485

domingo, agosto 28, 2022

El tiempo reordena las ideas.

El tiempo reordena las ideas.

Por Claudio Chaves.

No solo el tiempo ordena las ideas, sino que también acomoda los melones, como vulgarmente se dice, una vez que se ha puesto a andar el carro de la historia. 

Resulta que ochenta años después, el canciller del actual gobierno, Santiago Cafiero, sin darse cuenta, sin percibir la hondura de sus palabras, ha abierto una puerta por donde irrumpe el ventarrón de la historia. Aclaro, por si el lector cree que se trata de una reivindicación del personaje, me adelanto a decir que de ningún modo. Pasa que a veces los misterios los revelan voces inexpertas e irresponsables. ¿Qué ha pasado? 

El senador norteamericano partidario de Trump, Ted Cruz, esto es la derecha de la derecha,  ha elevado al Canciller de su país, Antony Blinken, un demócrata, el pedido de una sanción a Cristina de Kirchner por cleptócrata, solicitando se le impida entrar a los EE.UU. Rápidamente un hijo de Bolsonaro hizo suyo el pedido y se manifestó de acuerdo con él.   

Cafiero tachó de ignorantes a ambos y de ser la voz de la derecha. Con el claro intento de desacreditarlos fundamentalmente porque son de derecha.
Independientemente de su incapacidad diplomática, lo que acá aparece es lo que el peronismo político y los intelectuales que han hurgado en él debieran haber comprendido desde un primer momento. Antes de meternos de lleno en el problema, amplío. 

El dirigente peronista Luis D’Elía propone cortes de rutas permanentes ante el ataque del imperio y de la oligarquía. Resumiendo para Cafiero es la derecha, para D’Elia el imperio. Una vuelta más:  para Cafiero es un problema de orden ideológico: izquierda/derecha, para D’Elia: imperio o Patria. ¡No es lo mismo! Esta diferencia ha dividido al peronismo desde el comienzo.  

Esta confusión o desacuerdo arranca en el origen. La consigna Braden o Perón, utilizada vehementemente por el Coronel, fue  leída en pentagrama antiimperialista, propio de aquellos tiempos de nacionalismo y leninismo de imperialismo, etapa superior del capitalismo. Sin embargo merece otra mirada. Amerita observar el asunto  desde otra perspectiva. Para esto  nos ayuda el historiador Ernst Nolte en su provechoso libro: La Guerra Civil Europea 1917-1945. En síntesis para el historiador citado, en aquellos años se enfrentaron la derecha fascista y la izquierda stalinista, aliada a las naciones liberal-capitalistas.

¿Qué pasó aquí en la Argentina? Simple esa guerra europea se trasladó al mundo periférico. Los nacionalismos surgentes en Iberoamérica fueron inmediatamente descalificados como fascistas. Esa fuerte presión de los demócratas izquierdizados de EE.UU.  Perón la supo usar en el sentido ideológico que había creado el nacionalismo y Forja. Pero lo que no pudo evitar  fue que la izquierda norteamericana  lo acosara, no el Imperio, y luego la derecha republicana replanteara la relación con la Argentina. Esto se explica con datos e información que siempre han estado a la mano de quien los buscara.

Decía el presidente Roosevelt por aquellos años, el último de su vida:

¨He venido siguiendo de cerca y con creciente preocupación el desarrollo de la situación argentina, en los últimos meses. Esta situación ofrece la extraordinaria paradoja de una creciente influencia nazi-fascista y de una progresiva aplicación de los métodos nazi-fascistas en un país de este hemisferio, y ello en el propio momento en que estas fuerzas de opresión y agresión se aproximan a la hora de su juicio y derrota final en Europa y en el resto del mundo. La paradoja es más visible por las circunstancias que todos conocemos que la gran mayoría del pueblo argentino permanece fiel a su fe en la propia tradición de una democracia libre y apoya a los pueblos y naciones que han hecho tan grandes sacrificios en la lucha contra los nazistas y los fascistas. ¨ 

Cordell Hull, canciller de Roosevelt y responsable directo del acoso a Perón se identificaba con la izquierda liberal del Partido Demócrata representada por el vicepresidente Wallace,  quien al dejar la vicepresidencia se inclinó más hacia la izquierda recibiendo el apoyo del Partido Comunista Norteamericano cuando se presentó como candidato del Partido Progresista a las presidenciales de 1948. Se opuso también al enfrentamiento con la URSS a partir de 1947 rechazando la idea del Manifiesto Truman que dio origen a la Guerra Fría.

Por su lado, Braden, encuadrado en el clima de guerra civil europea, declaraba  en la Cámara de Comercio Británica, aquí en la Argentina: “Hay que eliminar los restos del nazismo en el mundo. Los nazis y sus representantes no han desaparecido. Mientras quede alguno de ellos en cualquier parte del mundo tenemos que seguir luchando hasta eliminarlos.” Algo que se dice poco es que el principal asesor de Braden aquí en la Argentina fue Gustavo Durán, miembro del Partido Comunista Español y oficial del Ejército Republicano. La izquierda mundial contra la derecha argentina representada por Perón y el Ejército que de ningún modo eran fascismo pero sí profundamente anticomunistas.

En su discurso en la Bolsa de Comercio, del 25 de agosto de 1944, queda muy claro su temor al comunismo:

¨El capitalismo ha sufrido durante esta guerra en este segundo acto del drama, un golpe decisivo. El resultado de la guerra 1914-1918 fue la desaparición de un gran país europeo como capitalista: Rusia. Pero engendró nuevas doctrinas, más o menos parecidas a las doctrinas rusas en otros países que fueron a la supresión del capitalismo. En esta guerra el país capitalista por excelencia quedará como un país deudor en el mundo, probablemente, mientras que toda Europa entrará dentro del anticapitalismo panruso. En América quedarán naciones capitalistas; pero en lo que concierne a la República Argentina, será necesario echar una mirada de circunvalación para darse cuenta de que su periferia presenta las mismas condiciones nuestras que diremos rosadas.” 

Observe el lector que Perón le dedicó un párrafo al fascismo-nazismo cuando dice: engendró nuevas doctrinas, más o menos parecidas a las doctrinas rusas en otros países que fueron a la supresión del capitalismo.

De manera que nada de fascismo y menos comunismo. Era sintéticamente la expresión de la derecha republicana en un mundo y una Argentina donde la República y las instituciones se hallaban enlodadas. 

Último comentario: Perón se hallaba más cómodo con los republicanos y con Eisenhower a quien valoraba puesto que advertía acerca de los errores de Roosevelt y Truman especialmente por haber abandonado a Chiankg-Kai-Chek y entregado China al comunismo y renunciar de esa manera al Asia. (Descartes, Políticas y Estrategia. 24/1/1951).

Por Claudio Chaves.

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA. 27/08/2022.

https://www.laprensa.com.ar/519663-El-tiempo-reordena-las-ideas.note.aspx

viernes, noviembre 26, 2021

Sobre fachos que no saben que son fachos por Alberto BENEGAS LYNCH (H).

 

Pobrecitos los fulanos que usan y abusan de expresiones que no solo desconocen su significado, sino que no se percatan que a ellos mismos les caben los términos que pretenden aplicar a terceros.

Este es el caso especial, aunque no solamente del fascismo cuya característica central estriba en que esos gobiernos permiten que la propiedad se registre a nombre de particulares, pero usa y dispone el aparato estatal. Es una tradición más solapada y por tanto más eficaz que el comunismo que es más sincero en cuanto a que no permite que particulares registren a su nombre la propiedad pues la expropia directamente el gobierno que usa y dispone de la misma.

El fascismo es el sistema más difundido en el llamado mundo libre. Por ejemplo, en la educación la parla convencional alude a "la privada'' pero en verdad en gran medida está privada de toda independencia allí donde los ministerios de Cultura y Educación imponen y autorizan estructuras curriculares según su canon de estrechez mental. Muchas veces he citado el caso de los taxímetros en Buenos Aires: es un ejercicio ilustrativo preguntar al conductor de quien es el vehículo y cuando responde que él es el dueño es de interés repreguntar sobre tres temas clave que definen la titularidad. Quien decide el horario de trabajo, quien decide la tarifa y quien decide el color en que debe estar pintado el automotor, las tres respuestas se dirigen al jefe de gobierno de la ciudad por tanto son los burócratas los verdaderos propietarios y no el nominal y circunstancial conductor que la juega de dueño.

Esto mismo aparece con partes sustanciales de las empresas y emprendimientos varios que sus aparentes administradores se la creen en cuanto a que son los titulares, pero no lo son por las razones apuntadas. Como queda dicho, son administradores aparentes pues quienes en definitiva deciden son los gobernantes.

En otros términos, constituye una bufonada macabra que los estatistas del momento le endilguen el epíteto de facho a todos los que están en desacuerdo con los atropellos del Leviatán, en realidad una paradoja grotesca.

Por tanto, las políticas de las denominadas empresas estatales, los controles de precios, las reformas agrarias, las cargas fiscales descomunales, los endeudamientos vertiginosos, las inflaciones galopantes, las economías cerradas y las legislaciones laborales y sindicales autoritarias ponen al descubierto y en carne cruda las típicas medidas fascistas. Por eso resulta tragicómico que los megalómanos tilden de fachos a quienes se oponen al fascismo.

Benito Mussolini ha dicho el 25 de junio de 1922 y el 28 de octubre de 1926 respectivamente: "¿Qué es el Estado? En los postulados pragmáticos del Fascismo queda definido como la encarnación jurídica de la Nación. El Estado es eso desde luego pero no es solo eso (...) Hemos sepultado al viejo Estado democrático, liberal (...) a este viejo Estado que enterramos con funerales de tercera lo hemos sustituido por el Estado corporativo y fascista, el Estado de la sociedad nacional, el Estado que une y disciplina (...) el Estado es todo, fuera del Estado nada''. Gregorio de Yurre en Totalitarismo y egolatría subraya manifestaciones del Duce en cuanto a que: "El valor del hombre está en la vida colectiva. En la evolución del Estado y de sus formas está presente la humanidad en camino''. Y ``para el Fascismo, la sociedad es el fin y el individuo es medio de toda vida de sociedad que consiste en tomar el individuo como instrumento de los fines sociales''.

Por eso resulta payasesco que los capitostes del intervencionismo estatal pretendan atribuir la característica de fachos a quienes se oponen a los fascistas acuerdos de precios y salarios entre corporaciones en lugar de abrir las puertas al proceso de mercado. Incluso los hay también que provienen de otras corrientes de pensamiento y que utilizan la pantalla de fascistas como insulto para los que no comulgan con sus visiones de talibanes.

No es una casualidad sino causalidad que los peronistas admiren e imiten desde su origen a Mussolini y hayan dado asilo a los nazis en nuestra tierra.

En resumen, es una buena receta estudiar primero el significado de las palabras antes de emplearlas alegremente sobre todo cuando se aplican a quienes apuntan a zafar del fascismo en la diaria y tan necesaria batalla cultural.

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/509437-Sobre-fachos-que-no-saben-que-son-fachos.note.aspx

miércoles, abril 28, 2021

La tentación populista del Doctor Fernández.

 


La tentación populista del Doctor Fernández.

Como sociedad atravesamos la cancelación de derechos y libertades y un mayor control social, males inevitables propios de una crisis extrema como lo es una pandemia. Pero hay males que son innecesarios: discursos de miedo y demonización, prioridades equivocadas, desprecio por la planificación, recetas antiguas y fallidas...

En su Diccionario (1981), Norberto Bobbio define al populismo como una pulsión latente que se adapta a doctrinas varias. En este sentido no sería, según el genial autor italiano, una ideología, o “elaboración teórica orgánica y sistemática”, sino un método. En el origen del término está la idea de pueblo, asumido como mito. Y en todas sus variantes empíricas, tan distintas entre sí, se repite la construcción del “anti pueblo”.

El concepto no perdió vigencia, a la vez que surgen nuevos fenómenos que parecen compartir con el populismo algunas de sus particularidades. Por ejemplo, la idea de “autocracias electivas” engloba a las derivas democráticas que han sido tan propias de esta era Covid. O el reciente modelo de biopolítica de Giorgio Agamben, y su figura del “estado de excepción”, la forma extrema que adoptan las democracias en contexto de pandemia.
El autor advierte que, en esas condiciones, la vida humana se reduce a una única variable (la biológica), siendo avasallada en sus otras dimensiones, en tanto sujeto de derecho. Parece ser, entonces, que la democracia pierde terreno frente a ejercicios del poder que, sutilmente, la desvirtúan. Sobre todo en momentos de crisis o excepción, esa tentación populista latente se expresa en actos, que las más de las veces pasan desapercibidos. Se podría decir que el populismo está en los detalles.
La tentación populista está detrás de todo intento de eliminación simbólica del otro bajo el disfraz de la legitimidad popular. Al rival derrotado en las urnas debe ser, además, invisibilizado. Para ello se monta un relato atractivo, de héroes, villanos y chivos expiatorios, respuestas simples, ilusión de totalidad, y el confort mental de las verdades absolutas que ofrece todo dogma.
Esto requiere de un poderoso mecanismo de difusión (vía un aparato mediático o redes sociales). Pero, sobre todo, los populismos son un cómodo remanso en donde mantener los privilegios a salvo. Y ese castillo de naipes, tarde o temprano, se derrumba.
Paulatinamente, las élites se encierran en una realidad paralela, lejos de la agenda y las urgencias de quienes dicen representar, de los problemas que deben resolver, y de los objetivos que, como promesa discursiva, se habían propuesto alcanzar.
En esta soledad del poder, improvisan, recortan derechos, estimulan la división como estrategia política y electoral, dan pocas explicaciones y clausuran el debate. Las decisiones de gobierno son intempestivas y por fuera de los procesos formales establecidos. Se gobierna al margen de las instituciones, el poder está en las sombras, y es discrecional.
¿Qué pasa hoy en Argentina?
El presidente Fernández anunció más restricciones y un nuevo cierre de escuelas para una zona genérica compuesta por dos distritos. Apeló a las fuerzas federales de ser necesario. Tomó la decisión, según dijo, en soledad y de forma inconsulta. De hecho desautorizó a tres ministros y a la propia evidencia empírica provista y hecha pública, horas antes, por su mismo gabinete. El resultado del anuncio fue la movilización de la comunidad educativa, un mayor descrédito de la palabra oficial, y la angustia colectiva.
A lo largo de la pandemia, y bajo un relato nacional y popular, algunos actores locales confundieron legitimidad con discrecionalidad, y política con privilegios. A la vez, en el tironeo entre el "vamos viendo" y el "vamos por todo" se suspende la planificación, que es esencial a toda gestión. La improvisación genera consecuencias sociales (pobreza), económicas (crisis y desconfianza) y políticas (falta de acuerdos).
Como sociedad atravesamos la cancelación de derechos y libertades y un mayor control social, males necesarios propios de una crisis extrema como lo es una pandemia. Pero hay males que son innecesarios: discursos de miedo y demonización, prioridades equivocadas, desprecio por la planificación, recetas antiguas y fallidas.
Autoritarismo en lugar de autoridad. Anécdotas, pensamiento mágico o adoctrinamiento, en lugar de evidencia y datos. Y un discurso prepotente (fruto de la impotencia), sacerdotal y paternalista que infantiliza al ciudadano.
Hay algo mejor que el miedo para incidir en las conductas colectivas: la construcción de vínculos de confianza. Se construye confianza dando el ejemplo, rindiendo cuentas, brindando información precisa, respetando procedimientos (aún, y sobre todo, en tiempos de crisis) en la toma de decisiones, cambiando a tiempo y pidiendo disculpas cuando es necesario.
La política puede entenderse como cooperación o como conflicto. Quienes gobiernan deben procurar consensos para ampliar su legitimidad y consolidar su poder real. Un gobierno que amplía su base de apoyo encuentra más oportunidades de ejercer cambios y llevar adelante las políticas que se proponga en forma duradera. Gobernar no es hablar a una tribuna sino al estadio entero. Gobernar es incluir.
El rumbo de una gestión se traza en lo simbólico, pero sobre todo en lo real, en los gestos pero más en las acciones. La intolerancia y la demonización del rival hacen perder tiempo y recursos para lo urgente y lo importante. Hoy la calidad de la convivencia democrática es clave para atravesar la pandemia, y más aún para el día después.
Sobre los grandes temas no puede haber divisiones ni mezquindades. A mayor disenso, mayor es la necesidad de diálogo. Y para esto hay que saber ceder. En la mesa de los acuerdos todos cedemos un poco, y gana el conjunto. Abandonar la tentación populista es un primer paso en el camino del consenso.

Christian Gribaudo es politólogo (UBA). Ex diputado nacional y ex presidente del Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires.
Ilustración: Mariano Vior.
Publicado en Diario "Clarín", 26/04/2021.

sábado, septiembre 26, 2020

Evocación de Robert Brasillach.

 


EL ESCRITOR FUE FUSILADO HACE 75 AÑOS ACUSADO DE COLABORACIONISTA.

Evocación de Robert Brasillach.

Simpatizante del fascismo y reaccionario convencido, el autor de "Poemas de Fresnes" fue una de las víctimas de las purgas desatadas tras la liberación de Francia. De Gaulle lo hizo ejecutar pese a los numerosos pedidos de clemencia.

POR SEBASTIAN SANCHEZ.

"Hay que suponer que, al fin, el cielo se cansará de hacer milagros".
 Brasillach
 
Robert Brasillach fue un escritor católico nacido en 1909, en la ciudad de Perpiñán, en la Occitania, la región de habla francesa y catalana que alguna vez perteneció a España. Era pues, catalán de la Catalunya Nord.

Tenía apenas cinco años cuando su padre, un oficial de infantería, murió en combate en la Gran Guerra. No mucho después se radicó en Paris, para estudiar en la Escuela Normal Superior, y donde comenzó a frecuentar el ambiente político-intelectual del momento. Periodista, crítico de cine y poeta, pronto se acercó a Charles Maurras y su Action Francaise.

A mediados de los años "30, se declaró fascista. 
Tras la Segunda Guerra Mundial, durante la que combatió por Francia y participó brevemente del Gobierno de Vichy, fue arrestado y enviado a la cárcel de Fresnes, acusado de "colaboracionista". A pesar de los pedidos de clemencia, De Gaulle lo hizo fusilar el 6 de febrero de 1945, en el sórdido Fuerte de Montrouge.

OBRA Y POLITICA.

Durante un tiempo Brasillach estudió filosofía, sin llegar a recibirse pues pronto empezó a escribir, ejerciendo el periodismo en varias publicaciones. En Action Francaise, el diario de Maurras, donde fue el más joven editor de la sección literaria, escribía junto a su cuñado Maurice Bardeche y Jacques Talagrand, que más tarde se haría célebre con el pseudónimo Thierry-Maulnier.

El contacto con el líder monárquico dejó en esos jóvenes una huella indeleble, más allá de ciertos distanciamientos finales. 

Espectador incansable, Brasillach fue un entusiasta del teatro y el cine y a los 20 años escribió, junto a Bardeche, Histoire du Cinema que hoy sigue siendo un clásico de obligada consulta. Pero destacó sobre todo como novelista y poeta y escribió mucho, a pesar de su temprana muerte. Allí están algunos de sus libros: Presencia de Virgilio, El proceso a Juana de Arco, El hijo de la noche, Los cadetes del Alcázar -junto a Henri Massis-, Poemas. En la cárcel, en espera de la muerte, trazó Cartas escritas en prisión y los conmovedores Poemas de Fresnes. Luego de su muerte se publicaron algunos inéditos como El París de Balzac e Historia de la guerra de España, también en colaboración con Bardeche

.Es cierto que en 1934, conmovido por la llamada Manifestación de la Rue Royale, y admirado de los logros de los nuevos regímenes de Alemania e Italia, Brasillach se declaró fascista. Junto a Céline, Drieu La Rochelle y su inseparable Bardche, creyó que la adhesión a esas ideas haría posible una Nueva Europa, fiel a sus raíces.

"Francia nos dolía -dice Henri Massis, que tanto quiso a Robert- pero Europa no consentía que la olvidásemos. Veíamos comenzar una guerra religiosa que no iba a acabar nunca. Y descubríamos ya las primeras explosiones". 

No obstante, el fascismo de Brasillach fue más bien epidérmico pues ante todo fue un reaccionario que libró el buen combate contra el mundo moderno.

El cielo es cosa tuya, Señor: tu allí te entiendes.
La tierra es cosa nuestra: los hijos de los hombres
No sabemos de fiestas, de honores y de amores
Más altos que nosotros.

La batalla contra la Modernidad no le impidió a Robert alistarse en el Ejército Francés una vez desatada la Segunda Guerra Mundial. Se calzó así el único el uniforme de su vida, el de la infantería francesa, para defender a su patria. Entró en combate, pero pronto fue hecho prisionero y enviado a un campo de prisioneros alemán. ¡El, que poco después sería asesinado por colaboracionista, languideciendo en un campo de concentración mientras sus futuros acusadores democráticos departían con los jerarcas alemanes de la París ocupada! 

LA CONJURA.

Como quería Hemingway, al terminar la guerra, con la "Liberación", París fue una fiesta. La fiesta de la turba humillando a las mujeres que habían tratado con alemanes; la de los maquis -auténticos o mitómanos- reclamando su tajada de los despojos; la de los aliados, devenidos en policía democrática y finalmente, sin contradicción alguna, la fiesta de los comunistas, socialistas republicanos y masones. Todos a una, realizaron la conjura de los "libertadores" que, amuchados en el Comité Francés de Liberación Nacional (remedo del jacobino Comité de Salvación Pública guillotinador) y el Comité Nacional de Escritores, llevó adelante la purga contra los "colaboracionistas".

Así, a Maurras lo condenaron a muerte y al fin, conmutada la pena, lo dejaron morir en prisión. A Drieu La Rochelle no lo alcanzó la prisión sólo porque logró su cometido al tercer intento de suicidio. A Henri Béraud, premio Goncourt, la purga le endilgó una condena a muerte y cinco años de cárcel. A Sacha Guitry, célebre actor que mucho hizo por liberar prisioneros de manos alemanas, lo encerraron en una jaula del parque zoológico de París.

A otros la conjuración "resistente" les prohibió la palabra. Como a Paul Morand, escritor y diplomático de Vichy, que más tarde dio origen al movimiento de "les hussards", profundamente antisartreanos. O Jean Anouilh, célebre autor de la Antígona moderna, que tanto empeño puso por salvar a Brasillach, y que debió exiliarse para siempre.

Y algunos otros fueron al paredón. El primero, Georges Suárez, por ser biógrafo de Pétain. Más tarde, Paul Chack, escritor de renombre y héroe de las dos guerras, pero anti-bolchevique impenitente. También al periodista Jean-Hérold-Paquis, que había combatido en España en la Bandera Juana de Arco. Y finalmente, Robert Brasillach.

Dice Massis: "Nosotros, sus primogénitos, que hubiésemos debido guardar su juventud, quizás no le hemos querido bien. Hoy no podemos ofrecerle más que nuestras lágrimas y nuestras oraciones".

De sucia tierra y lágrimas, Señor, es nuestro barro.
Así, tu luz apenas llega al lugar del alma;
Y en el trance de irnos a tu lugar, llevamos
Nublada la pupila con las últimas lágrimas. 

BRASILLACH DEBE MORIR. 

Tras un tiempo oculto, decidió entregarse pues el Comité de Liberación Nacional detuvo a su madre, a su padrastro y a su hermana. Encadenado de pies y manos fue arrojado a un calabozo de la prisión de Fresnes. 

Se acercan a mí todos los cautivos del mundo,
de este mundo total cercado con alambradas,
y pienso en la noche en que sus sombras se funden,
en que todos sus desacuerdos parecen hermanarse.

No bastaba la prisión. Para lograr su muerte, en un juicio paródico los conjurados se valieron de una foto en la que supuestamente Robert vestía uniforme de oficial alemán. No importó que no fuera él sino el conocido político Jacques Doriot. Bastó la falsía para condenarlo.

Perdónanos, Señor, que arrojados al fondo
De una cárcel, soñemos con las pobres riquezas
De este mundo: perdónanos que tu esperanza apenas
Nos valga; y viva y llore nuestro ayer con nosotros.

Ante la condena a muerte, Francois Mauriac elevó a De Gaulle una petición de clemencia, firmada por muchos intelectuales, como Daniel Rops, Paul Claudel, Gabriel Marcel, el mismo Albert Camus. Por otro lado, Picasso, Simone de Beavoir, Jean Paul Sartre y André Gide, se negaron a firmar, aduciendo "obediencia debida" al Partido Comunista. Era el mismo partido cuyo secretario general, Georges Marchais, fue trabajador voluntario en Alemania. El mismo Sartre, el de La náusea, que estrenó sus obras en Paris con el visto bueno del mando alemán. Abigarrados en el odio, vieron en Brasillach al enemigo por antonomasia, el que con su testimonio dejaba al desnudo su propia "colaboración", el que representaba la suma de todos los obstáculos para la Revolución. Para ellos, en paráfrasis sartreana, "el infierno es el otro".

Al fin, De Gaulle hizo caso omiso del pedido de clemencia y dictó la orden fusiladora. Al enemigo, ni perdón. Pero: 

La obra de los malos nunca fue duradera:
Los ídolos de plata que sus manos alzaron
Derrumbaránse un día sobre sus pies de arena;
Y tragará la noche los sueños que soñaron.

El 6 de febrero de 1945, Robert Brasillach se enfrentó al pelotón de fusilamiento: "No pierdas la sonrisa ni siquiera cuando te vayan a ejecutar. La vida es una broma de mal gusto; en vez de centrarte en el mal gusto, céntrate en la broma. Si buscas justicia en vez de tranquilidad en este mundo democrático, suicídate. Para vivir hoy hay que saber reírse de la estúpida realidad".

Afuera, la estulticia, chapoteando en los charcos
De nuestra sangre, anuncia con arrogante voz
La victoria del odio. Pero los cielos cantan:
¡Beati mundo corde, porque verán a Dios!

Brasillach murió exclamando: "¡Viva Francia, a pesar de todo!".

Publicado en Diario "La Prensa", 20 de Septiembre del 2020.

http://www.laprensa.com.ar/493717-Evocacion-de-Robert-Brasillach.note.aspx