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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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viernes, agosto 18, 2023

Acerca de libertarios....y libertarios.

 


El autor explica con mucha riqueza intelectual lo que ha significado este término a lo largo de la historia y cómo se lo interpreta en el presente.

Por Francisco Javier Guardiola.

A partir de la irrupción en la política de Javier Milei, empezamos a escuchar el término libertario por todos lados. Esta alocución se la usaba como un término alternativo de la palabra liberal. Liberalismo y libertarismo entonces, aparecían de la mano como términos similares o parecidos. Durante muchos años habíamos escuchado decir que liberal o neoliberal, era como decir inhumano, cruel, egoísta. Pero de golpe, empezamos a escuchar la palabra libertario, que no tenía la mala prensa que en cambio sí tenía la palabra liberal y aquella –libertario- hasta empezó a parecernos romántica.

En ese momento recordé haber leído dos obras que me hipnotizaron en la juventud. Desde mi formación liberal y conservadora, acudí a las ideas de Mijail Bakunin y de Herbert Read, plasmadas en las obras Dios y el Estado” y “Orden y Anarquía respectivamente. Del primero me impactó aquello de que dios y el Estado son las dos bestias negras que atenazan al hombre y lo dejan sin libertad. Aún hoy retumban esas palabras en mí, llenándome de una profunda soledad espiritual. Del segundo aprendí el concepto de autonomía individual vista desde el arte, como la expresión más elevada del espíritu humano. Bakunin contradijo con virulencia a Marx con un sencillo argumento: “¿Cómo hará el omnipotente y totalitario Estado del proletariado para llegar a la etapa de la historia en donde no hay más Estado? No se puede ver ese paso ni en la teoría ni en la realidad”.

Bakunin y Read, fueron libertarios no contemporáneos entre sí, pero provienen sin embargo de una común cosmovisión estética, política y teleológica cuyo origen ya había anidado en el librepensamiento francés del siglo XVIII. Bakunin a finales del siglo XIX y Read a mediados del XX. Uno ruso y el otro inglés, pero ambos, libertarios en el sentido anarquista de la palabra. El término libertario en estos dos casos, si vino de la expresión en francés libertaire.

Más allá de que resulten atractivas muchas de las ideas tanto de Mijail Bakunin como de Herbert Read, en razón de que late en su columna vertebral un evidente humanismo heredero del Iluminismo europeo, resultaron demasiado etéreas como para bajarlas a la realidad y apenas si lograron establecer un malogrado intento de darle al mundo una lengua común, que fue el Esperanto, y que por teórico e ideal, no pudo ser ni será nunca, un lenguaje universal. Puedo enamorarme de estas ideas, pero no sabría cómo aplicarlas, pensé al crecer. Por otra parte, este ideario chocaba en mí, al pregonar un pensamiento colectivista respecto a los medios de producción y a la propiedad privada, propiciando una pequeña organización burocrática y sindical, en la sociedad y en el Estado. Hasta aquí hemos hablado de una de las significaciones del término libertario.

Pero hubo y hay, otros libertarios. Hijos del Capitalismo manchesteriano, expresión radical del liberalismo. El que pasó a los Estados Unidos de Norteamérica y se convirtió en Libertarismo económicopensamiento que propone un Estado reducido a intervenir en temas de seguridad y justicia, la supresión de muchos impuestos, la desregulación de la economía, la privatización de los servicios y la vida en general bajo las leyes del libre mercado. Estos libertarios tienen la convicción de que el sector privado es el único vehículo de progreso de una sociedad y creen que el asistencialismo social, debe quedar recluido para la caridad que derraman las distintas religiones, variable éstas últimas, con la que cuenta, por ejemplo, el libertario Milei, asiduo lector del libro bíblico la Torá o Pentateuco.

A diferencia de los libertarios al uso de Bakunin o Read, los que pertenecen a la tribu de Milei, no le deben su nombre al término francés libertaire sino al término inglés libertarian. Estos libertarios tienen una estrecha vinculación con el Partido Libertario (Libertarian Party) de los EEUU fundado por Murray Rothbard y David Nolan en 1971, colocándose, como se diría vulgarmente, a la derecha del partido republicano norteamericano. Usar la palabra libertario fue un intento por despegarse del vocablo liberal que ya había sido cooptado en la década del 30 por las huestes socialdemócratas del país del norte. Todo esto dicho, en la simplificación grosera que de las ideas se realiza cuando se les aplica una interpretación geométrica.

Tuvimos en Argentina un presidente con una visión positivista y liberal del progreso: Julio Argentino Roca, que sin embargo no se sonrojó al contratar al intelectual anarquista y libertario Bialet Massé, para que hiciera un estudio pormenorizado de la situación de los obreros y campesinos en el país en 1900, estudio que inspiró las primeras normas sociales y del trabajo que fueron presentadas al Congreso de la Nación. Roca ya había promulgado la Ley 1.420 de “Educación común, laica y obligatoria”, es decir, un liberal puso a la educación como política de Estado en un primer plano, no considerándola un gasto sino una inversión. Traigo estos episodios históricos para demostrar que la rigidez de las ideas suele flexibilizarse cuando se aborda la realidad. Julio A. Roca, tributario también del utilitarismo inglés de John Stuart Mill y de Jeremy Bentham, fue sin embargo un pragmático en las ideas políticas, geopolíticas y económicas. No parece situarse en esta misma arcadia política e ideológica el ganador de las PASO con el 30,04 % de los votos.

Se ha querido vincular a Milei a los populismos de derecha -en aquella lógica geométrica de las ideas- , junto a Trump, a Bolsonaro y a Bukele. La modulación que hace en cada discurso, su risa histriónica, la voz ronca cuando grita, su peinado Boris Johnson, los insultos y la descalificación personal hacia quienes piensan diferente a él, las contundentes certezas con que se expresa, y en fin, su gesto descompuesto, nos hacen pensar que el péndulo del populismo se recuesta ahora en lugares reaccionarios e irracionales. Lo cierto es que ese populismo ha dado sus frutos en las PASO y dará pelea con la posibilidad de ser Milei, el próximo presidente de los argentinos.

La idea central de este artículo no era opinar sobre un candidato, sino tan solo mostrar cómo un mismo vocablo puede significar dos conceptos total o parcialmente distintos. Sería bueno no confundir ser libertario… con ser libertario.

Publicado en Diario LOS ANDES de Mendoza.

17/08/2023.

https://www.losandes.com.ar/opinion/acerca-de-libertariosy-libertarios/

viernes, junio 16, 2023

Los pobres en tiempos de Jesús por Eduardo de la Serna.


Sin duda, la situación social de los pueblos varía con los tiempos. Hay circunstancias políticas, climáticas, internacionales, por ejemplo, que influyen decisivamente en las poblaciones. Veamos, por ejemplo: si un pueblo está sometido a otro, debe hacer lo que este le diga si no quiere ser aniquilado, deportado, esclavizado. Y, entre lo que debe hacer, por ejemplo, está pagar impuestos (exigidos y tasados al arbitrio del dominador), entregar cosechas, ganado, tierras, y en ocasiones hijos e hijas…

 

Imaginemos un sencillo campesino judío. Este tiene unas pocas hectáreas de tierras que cultivar; por supuesto, productos acordes al clima y la región. Tiene, además, unas pocas cabezas de ganado menor de las que se provee de leche y lana y eventualmente, muy eventualmente, de carne. Por vivir en una zona por lugares desértica, no puede estar lejos de las escasas fuentes de agua, por cierto (ríos, oasis, pozos). La tierra de Israel, además, es lo que se conoce como “clima subtropical con estación seca”, es decir, llueve en invierno, ¡nunca en verano! Lluvias tempranas son las que ocurren en otoño y lluvias tardías, las que ocurren en primavera. Y, por cierto, si en un año las lluvias son escasas, la subsistencia de ese año, se verá complicada. Agreguemos, además, que los judíos procuran respetar el “año sabático”, es decir, hay un año cada siete en el que no trabajan la tierra; lo que esta produce es para los pobres, decían. Por ejemplo, fue año sabático el período que va de abril del 47 a marzo del 48, por tanto, también lo fueron los años 26-27, 33-34; 40-41 etc. [siempre contando de mitad de marzo de un año al otro]… Evidentemente en esos años las dificultades alimentarias eran crecientes.

 

Pero agreguemos que ya desde el período persa, y luego durante los griegos y los romanos, los impuestos eran excesivos. Veamos, a modo de ejemplo… Un campesino, (era más del 90% de la población) solía relacionarse con otros campesinos haciendo trueque con el excedente de los productos que tuviere: trigo, cebada, higos, vino, aceitunas, etc. La moneda, entre ellos, era prácticamente inexistente. Pero cuando se les empieza a exigir el pago de impuestos, y este no puede darse “en especias”, necesitará monedas para pagarlo, con lo que debe vender ese excedente para conseguirlas (y, además, si pudiera pagar “en especias”, no podría luego hacer trueque). Esto provoca, evidentemente, un endeudamiento y empobrecimiento crecientes. Las dificultades llevan, en muchísimos casos, a que el campesino finalmente deba entregar la tierra a su acreedor y de haber sido su dueño pasa a ser, ahora, un jornalero. El dueño, ausente, simplemente aprovecha la renta. Pero el jornalero también debe pagar impuestos, y en ocasiones contraer deudas, con lo que es frecuente que al final del ciclo termine siendo esclavo del “patrón”.

 

Cualquier lector de los Evangelios sabe la importancia que Jesús dio al tema de las deudas, a no pagarlas o que estas sean condonadas.

 

En el viejo Israel, antes de estar sometido a los diferentes imperios, las relaciones con los pobres eran diferentes de lo que ocurría en tiempos de Jesús: las tierras o los esclavos después de un tiempo (7 años, o 49) debían ser liberados porque Dios mismo era su garante, pero – evidentemente – eso no era aplicable durante el dominio imperial que, comprensiblemente, se guiaba por sus propias leyes y no por las de Israel.

 

Este empobrecimiento, evidentemente, conduce, además, a una pésima alimentación en la población, lo cual, repercute en la salud y, por lo tanto, a una bajísima expectativa de vida (si el alimento es, prácticamente, solo pan, y a veces algún grano o fruta… ¡solo a veces!, la salud no puede ser buena); de hecho, suele decirse que cuando Jesús predica la inmensa mayoría de su auditorio era menor que él.

 

El criterio del antiguo Israel, que es el mismo que guió a Jesús, es el reconocimiento de que todos los que lo rodeaban son verdaderamente hermanas y hermanos. Un judío está invitado a reconocer a todos los demás judíos como hermanos de verdad, y obrar en consecuencia (en los préstamos, la (no) esclavitud, la solidaridad, la atención a sus situaciones difíciles). Este razonamiento de fraternidad y sororidad es el que lleva a reconocer a Dios como un verdadero “papá” (en arameo abbá). El criterio de Jesús, entonces, no es político ni contra-imperial (aunque en la práctica las consecuencias ciertamente lo fueran) sino de profunda fidelidad a la voluntad de Dios (reino de Dios) para el que estamos convocados a vivir “el derecho y la justicia”, buscar a Dios no en el culto y templos, sino en la vida plena de los hermanos y hermanas. Cuando Jesús, en Mateo, dice que lo que hicimos o dejamos de hacer a los hermanos insignificantes y su hambre, sed, frío, soledad, etc. lo hicimos con el mismo Jesús [Mt 25,31-46], está afirmando esto; cuando, en Lucas, celebra que cambie la situación de los pobres, hambrientos, angustiados o perseguidos [Lc 6,20-26], está afirmando esto; cuando nos invita a decir “perdona nuestras deudas como perdonamos a los que nos deben” [Mt 6,12], está diciendo esto…

 

La nueva sociedad que Jesús sueña, a la que llama “reinado de Dios”, es, precisamente, una sociedad donde no haya pobres porque todos sus hermanos y hermanas compartimos con ellos la vida y el pan (Hch 4,34), y nos importa que otros y otras lo tengan; y por eso nos enseña a pedirlo: “el pan nuestro de cada día, danos hoy” [Lc 11,3] porque a cada día le basta su propia preocupación [Mt 6,34].

 

Imagen tomada de http://usitep.es/apf/reli/dc/jesus-mensaje-obra/predileccin_por_los_pobres_y_marginados.html

miércoles, junio 07, 2023

Entrevista a Alberto Buela. Por Ezequiel Pinacchio para el Proyecto: “Filosofía y transición democrática”.


¿CUÁNDO SURGIÓ SU INTERÉS POR LA FILOSOFÍA? ¿DÓNDE ESTUDIÓ? ¿CUÁLES ERAN SUS EXPECTATIVAS Y ASPIRACIONES AL COMENZAR LA CARRERA DE FILOSOFÍA?

Mi interés nació a eso de los 15 años cuando, aunque no recuerdo bien si fue el cura de San Bartolomé de Chiclana y Boedo o “el filósofo Juan Romano”, así le decían en el barrio, quien me regaló el Criterio de Jaime Balmes y al leer que la verdad es la realidad de la cosa me entusiasme con estudiar filosofía.      

 Estudié filosofía en la Uba de la avenida Independencia a la que iba caminando. Si hubiera tenido que ir en bondi no se si hubiese ida porque siempre el dinero estuvo reñido con mi vida.

Mis aspiraciones eran como te digo conocer la verdad de las cosas y su esencia.

¿CUÁLES SON LOS/AS PENSADORES/AS EUROPEOS/AS Y LATINOAMERICANOS/AS QUE MÁS LA INFLUENCIARON EN SUS AÑOS DE FORMACIÓN? ¿A QUÉ PIENSA QUE SE DEBE QUE HAYAN SIDO ESOS/AS Y NO OTROS/AS?

En la UBA los que más me influenciaron fueron Conrado Eggers Lan y Andrés Mercado Vera, uno en antigua y otro en moderna.  También, aunque ya no estaban Ángel Vasallo y Juan Guerrero. Fuera de la universidad Arturo Sampay, Leonardo Castellani y Julio Meinvielle. Este último me regaló muchos libros. Fue el que le pagó el primer viaje a Alemania a Eggers y a mi me editó mi primer libro El ente y los trascendentales el día en me casé 27/10/72. Era mi tesis que la realicé con Eggers, Massuh y de Estrada.

Me niego a hablar de latinoamérica que es el primer sometimiento al imperialismo, porque en la guerra la semántica es la primera que se pierde. Nosotros tenemos que hablar de Hispanoamérica, de Iberoamérica, de la América Criolla, de Nuestra América (como propuso Martí), de América Románica (como propuso Disandro), de Eurindia (como propuso Ricardo Rojas), etc. pero no, ni nunca de Latinamérica un concepto que hoy es políticamente correcto y expresión del pensamiento único. Es por eso que el marxismo, la Iglesia, el progresismo, el liberalismo y tutti quanti hablan de Latinoamérica.

De los pensadores hispanoamericanos son varios, porque yo estudié en profundidad durante muchos años el pensamiento americano. De destacar fue mi tocayo Alberto Wagner de Reyna, el peruano introductor de Heidegger a la filosofía en castellano. También está en venezolano Ernesto Mayz Vallenilla y los mejicanos Luis Villoro y Antonio Gómez Robledo. El nicaragüense Julio Icaza Tijerino y el uruguayo Juan Llambías de Azevedo, el introductor de Max Scheler, más allá y con mayor profundidad de la que tuviera Ortega.

¿EN QUÉ TEMÁTICAS SE INTERESABA EN DICHOS AÑOS?

Y calculen Uds. estando Eggers y Mercado en la Universidad la temática para mi era la filosofía antigua y la moderna. En la antigua Platón y Aristóteles, y en la moderna Leibniz y Hegel.

¿CÓMO SE PRODUJO SU INSERCIÓN PROFESIONAL EN EL CAMPO FILOSÓFICO, TANTO EN LA DOCENCIA COMO EN LA INVESTIGACIÓN Y EN LA PARTICIPACIÓN EN CONGRESOS Y PUBLICACIONES?

Hubo en 1972 un concurso público, salió publiado en Clarín y a Nación un domingo, para un profesor de humanidades y otro de ciencias en la reciente Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y allí me presenté y lo gané porque no se presentó nadie. En ciencias lo ganó un norteamericano Coorning que era matemático y estaba de viaje.

Allí me quedé unos años hasta que entré en el Conicet junto con Alberto Gorrini, que era mi barrio y compañero del secundario, con una beca de iniciación dirigidos por Ricardo Maliandi, quien recién había llegado de Venezuela y había tomado la cátedra de ética. Y relicé trabajos sobre Hegel donde surgió mi libro “Hegel: derecho, moral y Estado” que lleva por subtítulo “la génesis de la idea de comunidad organizada”. Y que Mercado Vera en carta dijo sobre él: “es el libro que yo hubiera querido escribir”. Gorrini hizo estudios sobre Sartre y fue uno de los primeros desaparecidos de la facultad de filosofía y letras.

Renuncié al Conicet porque me enteré que todos nuestros trabajos iban a parar a un cajón y nadie los leía. Ni Maliandi los leía.

Me fui a la Universidad Nacional de Mar del Plata y allí me agarro el golpe de Estado del 76.

No pude viajar al segundo congreso nacional de filosofía de 1972 en Córdoba, pero envié una comunicación sobre “América como lo hóspito” que fue muy bien recibida por el profesor cordobes Nimio de Anquín. A quien después conocí.

Tambien participé del primer congreso nacional de estudios clásicos de enero de 1974 en Resistencia donde envié una comuncacion “Corruptio optima pessima est”. Allí conocí al latinista Alberto Disandro y sus tesis sobre la sinarquía y el poder mundial y a la excelente helenista chaqueña María Luisa Acuña, traductora del Protágoras de Paltón.

A los pocos días se produjo el Golpe y una plancha de plomo se posó sobre la inteligencia argentina. Todo pasó a hacer la plancha para no ahogarse. A mi me expulsaron y me dediqué a otra cosa como herrar caballos. Marechal ferrand on dit en francais. Queda mejor.

¿QUÉ TIPO DE DEBATES SE DABAN EN TORNO AL ROL DE LOS/AS FILÓSOFOS/AS EN DICHA ÉPOCA? ¿CUÁL ERA SU POSICIÓN AL RESPECTO?

Alrededor del 72 comienza el tema de la filosofía de la liberación que era un poco hija de la teología de la liberación que venía desarrollándose un poco antes desde Medellin de 68. Como Uds. saben la corriente de la liberación tiene dos ramas: una popular y otra marxista. Yo por influencia de Eggers, de Rodolfo Kusch(fue mi profesor de alemán en la Uba) y de Nimio de Anquín me inscribí en la primera, donde estaba Casalla, Maresca Chaparro, de Zan. En la marxista se enrolaron Dussell, Cerutti Gulberg, Roig y otros.

Pero al poco tiempo comenzamos a cuestionarla, sobre todo por los trabajos de don Nimio sobre la singularidad americana que nos despertaron del sueño dogmático de la izquierda cristiana, y con Maresca, Máximo Chaparro hicimos rancho aparte. El argumento de Silvio Maresca fue contundente: ¿ si hacemos filosofía de la liberación hacemos filosofía contra alguien, es decir, no hacemos filosofía sino ideología?. Dejamos de hacer filosofía sin más. Y comenzamos a partir del escrito de don Nimio “El ser visto desde América (1953) a plantear los temas. En mi caso los planteos sobre la identidad, que me llevaron a  por el ser de América, el tiempo americano, Améria como lo hóspito, la idea de ecúmene para terminar en el pensamiento alternativo a lo dado y la teoría del disenso. A Maresca por el tema de la singularidad americana (trabajo que, lamentable, nunca terminó) y a Chaparro por la educación para ser nosotros mismos (tiene dos libros). En fin es muy largo de explicar.                               

¿QUÉ CONSECUENCIAS TUVO PARA EL CAMPO FILOSÓFICO Y PARA EL ROL SOCIAL DE LOS/AS FILÓSOFOS/AS EL GOLPE DE ESTADO DE 1976?

Ya les digo fue una loza de plomo sobre la filosofía en y de Argentina. Dejamos por unos años de producir. Ningún filósofo argentina que se precie de tal escribió nada. Como ejemplo recuerdo que a causa de un mini congreso organizado en Córdoba visité al profesor Alberto Caturelli, nada peronista y más bien pro milico, y le comenté “Profesor leí su bibliografía y ud. No publicó nada entre 1976 y 1980. Y me respondió: y que quiere Buela, estaban los milicos”.

¿CUÁLES FUERON LAS PARTICULARIDADES DEL NUEVO ESCENARIO FILOSÓFICO QUE SE ABRIÓ CON EL RETORNO DE LA DEMOCRACIA?

El escenario filosófico lo ocuparon los radicales con algunos popes que venían del golpe del 55 como Klimosky. Crearon sociedad de filosofía desde donde organizaron el tercer congreso nacional de octubre de 1980 y todos los restantes hasta que se jubilaron. De Olaso, Guariglia, Klimosky, Rabossi, Nino y otros. Todos a la sombra de un liberal y gorila empedernido como Víctor Massuh que por entonces era secretario general de la Unesco.

Y no es que quiera hablar mal de Massuh pues fue muy bueno conmigo. Primero en su cátedra conocí a mi mujer con la que llevamos juntos medio siglo y segundo, me sacó de una comisaría parisina cuando en la guerra de Malvinas quemé la bandera del consulado inglés en París.

Unos años antes de fallecer cenamos dos o tres veces juntos en la casa de Blanca Parfait la segunda mujer de Adolfo Carpio, un prócer de la UBA a la sombra de Francisco Romero y su funesta idea de “la normaliad filosófica”. Esta normalidad sostiene que para hacer filosofía hay que hacer el cursus honorum desde ayudante a jefe de trabajos prácticos y de adjunto hasta emérito, estar al día con todas la publicaciones que haya y contactarse con todos los profesores, preferentemente, europeos y norteamericanos posibles. Pensar los temas que uniformemente se piensan y actuar con los modales de uso.

En una palabra no sacar los pies del plato, para poder conseguir todas las becas y canonjías que se presentan. Y así llegar a y jubilarse y tener un buen pasar. Eso si, de pensar con cabeza propia, ni por casualidad.          

¿QUÉ AUTORES SE LEÍAN Y CUÁLES SE DEJARON DE LEER?

Me volqué a la lectura de filósofos argentinos como de Anquín, Diego Pró, Manuel Casas, Juan Sepich, Héctor Raurich (a quien nunca dejaron ejercer en la UBA y se refugió en La Plata), Miguel Ángel Virsoro, el primer metafísico argentino, Juan Luis Guerrero, el que descubrió primero a Hiedegger, escribió el primer sistema de estética en castellano y rechazó la instalación en Buenos Aires de la Escuela de Frankfurt. Y seguí con mis lectura eurpeas de Heidegger, Scheler y Brentano (autor que nunca se dictó en la Uba. Claro está, fue el crítico más despiadado y contundente de Kant).

Dejé de leer a Sartre, a Marcuse, a Fanon. De los nuestros no leí más a Fatone, a Imatz, a Dujovne, a Dussell y a todos aquellos que se fueron sumando al pensamiento único.

¿QUÉ TEMÁTICAS SE PRIVILEGIARON EN LAS INVESTIGACIONES Y PUBLICACIONES?

No puedo hablar de todas. Pero siguieron con cierto rigor gracias a don Eugenio Pucciarelli los Cuadernos de Filosofía de UBA que había fundado Astrada.

Se privilegiaron los trabajos sobre filosfía del lenguaje, de las ciencias y analítica. Y cada tanto se las matizaba con trabajos sobre Kant y Hegel.

En los 90 comenzó la lectura torcida de Nietzsche que Silvio Maresca denunció. Y la troica francesa de Foucault, Deleuze y Derrida, no teniendo en cuenta a un metafísico de la talla de Pierre Boutang (el sucesor de Levinas en la cátedra de metafísica de la Sorbona y autor de Ontologie du Secret, sucesor natural de Sein und Zeit) o un investigador como Pierre Aubenque.

La imitación fue galopante. Nosotros creamos la revista de filosofía y metapolítica Disenso que se editó por un lustro 1994-1999 y donde colaboraron en todos los números pensadores iberoamericanos y europeos, junto con nosotros.

¿CUÁLES FUERON LAS PRINCIPALES REVISTAS CIENTÍFICAS?

Para mi Cuadernos de Filosofía pero la principal y de mayor difusión fue la de la Asociación filosófica argentina de análisis filosófico, con su revista Latinoamericana de filosofía que se manejaba al margen de la Universidad pero con dinero del Estado. Quienes con el gobierno de Alfonsín se apoderaron de todo. Testimonio de la profesora Celina Lértora del Instituto de pensamiento a argentino e iberoamericano: “PD te explico la frase final: fueron dañinos porque al confundir y ligar la política a la filosofía, no dijeron "vamos a echar del CONICET, de la UBA etc.- a los que no sean radicales, que es la única posición política válida", sino "vamos a echar, con fundados argumentos académicos, a los que no sean analíticos que es la única posición filosófica válida". Y eso lo sufrimos todos, radicales o no, más allá de la política.”

¿CUÁLES FUERON LAS PRINCIPALES FUENTES DE FINANCIAMIENTO DE LAS INVESTIGACIONES?

Todo el período de Alfonsín, Menem, de la Rúa que está marcado el radicalismo filosófico, como no podía ser de otra manera, está bancado por los aportes del Estado. Pues no hay que olvidar lo aquello que caracteriza a un dirigente radical: es que siempre, pero siempre está a treinta metros de la tesorería del Estado. Los dirigentes peronistas son distintos, ellos se caracterizan por correr raudamente en auxilio al vencedor.

¿QUÉ TRANSFORMACIONES SE PRODUJERON EN TÉRMINOS INSTITUCIONALES EN LAS UNIVERSIDADES EN LO QUE RESPECTA A LOS PLANES DE ESTUDIO, LAS CÁTEDRAS, LOS CONCURSOS, ETC.?

No sé porque a mi me marginaron en el 76 y cuando me incorporé en el 84, como doctor por la Sorbona, me declararon todos los concursos desiertos. Lo fue a ver a entonces decano, el cordobés Rodríguez Bustamante y me respondió: “qué quiere Buela, ud. Es es peronista”. Y me recomendó que me fuera al interior o al exterior.

¿QUÉ DEBATES Y POSICIONES EXISTÍAN EN TORNO  DEL ROL SOCIAL DE LOS/AS FILÓSOFOS/AS? 

Después del 76 no se plantearon estos debates.  Como les dije, los años 80 y 90 fueron dominados por los analíticos y solo aparecieron algunos trabajos sobre ética con Maliandi, quien estaba en matrimonio con ellos, en fenomenología con el rosarino Roberto Walton y en filosofía en Argentina, con el chaqueño Diego Pró y el cordobés Alberto Caturelli. Todo lo que hizo Oscar Terán en la UBA sobre filosofía argentina fue copia ideologizada.

¿QUÉ TANTO EXPLICA LA TRANSFORMACIÓN DEL CAMPO INSTITUCIONAL ACONTECIDA EN LOS OCHENTA EL ESTADO ACTUAL DE LA FILOSOFÍA ARGENTINA? CONTINUIDADES Y RUPTURAS.

No sé.

CONSIDERANDO QUE SIEMPRE FUE UN ESPACIO CON MUCHA PARTICIPACIÓN DE ESTUDIANTES Y SIN EMBARGO SU ACCESO A CARGOS ACADÉMICOS Y DE GESTIÓN FUE MÁS TARDÍA, ¿CÓMO VIO ESTE PROBLEMA DURANTE SUS AÑOS DE PARTICIPACIÓN UNIVERSITARIA COMO ESTUDIANTE Y CÓMO DOCENTE? ¿CÓMO PIENSA QUE SE FUE MODIFICANDO?

Participé como estudiante creando una organización que se llamó Sindicato de filosofía en donde nos enfentamos con el marxismo, los liberales y la idiferencia de la masa silenciosa. Nuestro lema era: “No ser un espejo opaco, que imita e imita mal”. “Pensar con cabeza propia”. “Privilegiar el estudio de los pensadores nacionales”. En este último sentido estuvimos con Arturo Armada, Argumedo, Nesprías y otros en la creación de “las cátedras nacionales.”

¿CÓMO PIENSA QUE SE FUE MODIFICANDO?

Cuando desaparece del discurso político, tal como lo anunció Dante Caputo, el canciller de Alfonsín, la idea de soberanía.

Desaparecieron los ideales y la idea de política autónoma. ¿Para qué luchar?

Los gobiernos liberales de Menem y de la Rúa fueron, con variables, una continuación del de Alfonsín. Seguimos haciendo “la plancha filosófica” donde el ideario fue viajar al exterior y conchabarse con las mejores becas y cargos.

A comienzo de los 2000 se produce el gran cambio tenológico, aparecen el Internet y el viagra. El viagra de los dejo a aquellos que se “autoperciben jóvenes”, aun cuando sean unos viejos decrépitos. Y con el Internet aparecieron los pseudo filósofos mediáticos más interesados en figurar y tener fama ofreciendo soluciones de bolsillo, que filosofar. Y así se sucedieron en la TV hasta el día de la fecha los Feinmann, Forster (nadie sabe en la Uba de dónde salió), Abraham, Aguinis Madanes, Rotzinger (el hijo de León, asesor de Macri), Kovaldoff, Wiñasky, Strukembuker o como se escriba (Maresca lo llamaba Dionisio, porque en un último libro confunde al dios griego Dioniso y lo rebautiza como Dionisio). Me pregunto ¿habrá lugar para un criollo?.

Publicado en el CENTRO DE ESTUDIOS HERNÁNDEZ ARREGUI el 6 de junio del 2023. 

http://hernandezarregui.blogspot.com/2023/06/entrevista-alberto-buela.html

http://hernandezarregui.blogspot.com/

viernes, abril 07, 2023

Un ejemplo de predicador: san Pablo por Eduardo de la Serna.


Para el mundo greco-romano, el trabajo era una especia de “mal necesario”. Obviamente el campesino no tenía otra oportunidad, pero para la gente de la ciudad, lo razonable era que trabajaran los esclavos mientras el “patrón” se dedicaba a “filosofar”, por ejemplo. Pero en el mundo judío, en cambio, el trabajo era visto como colaborar con Dios en la obra creadora; ya desde las primeras páginas de la Biblia Dios quiere que el campesino trabaje la tierra. Si miramos los escritos del Nuevo Testamento, sabemos que Jesús trabajaba, Pedro trabajaba y Pablo también trabajaba.

Veamos el caso de Pablo que es muy interesante. Su oficio era “hacer carpas” (Hch 18,3). El mundo antiguo estaba saturado de caravanas que cruzaban todas las importantes rutas del imperio romano llevando y trayendo mercadería a los puertos y desde los puertos. No es difícil pensar que una caravana que debía hacer – por decir algo – 500 kilómetros (como la distancia que hay entre Jerusalén y Antioquía) debía hacer paradas, armar y desarmar 25 veces las carpas. Estas se deterioran, rompen o deben ser reemplazadas, y los puertos son los lugares ideales para hacerlo ya que el tiempo de la carga y la descarga podía durar varias semanas. En este momento es que un artesano como Pablo encuentra trabajo. Reparar o hacer carpas nuevas tomaba varios días y en este tiempo, mientras cose, corta, arma, ¡Pablo predica! Es momento ideal, además de un modo de sustentarse (y no ser una carga económica para las comunidades) para predicar, tanto a los encargados de las caravanas como a los transeúntes y los habitantes del lugar. Basta ver los lugares donde Pablo se asienta (y donde escribe o dirige sus cartas) y se verá que se trata de puertos: Éfeso, Troade, Filipos, Tesalónica, Corinto…

De este modo, muchos de los miembros de las caravanas llegarían a sus lugares de origen habiendo recibido el mensaje del Evangelio de Pablo y, lentamente, se iría formando allí una comunidad. Muchísimas comunidades del mundo antiguo no tienen un fundador reconocido; el Evangelio se iba “contagiando” de boca en boca, de vida en vida, por testimonio.

Y mucha gente del lugar portuario, especialmente durante el tiempo que Pablo residía en el lugar, fueron formando iglesias familiares, que se reunían en casas de familia. A ellas, más adelante, por motivos muy diversos según las circunstancias, problemas, dudas, planteos, llegarían cartas del Apóstol para ser leídas en la asamblea y luego compartidas con otras comunidades. Pablo seguía presente, ya no físicamente, pero mostrando que no se desentendía de sus amigos y amigas. Sus hermanos y hermanas se reunían (para compartir la Cena del Señor, por ejemplo, y, en estos casos, leer aquello que el fundador (acá sí se reconoce en él un fundador) tenía para compartir. Tengamos en cuenta que en una casa no cabía mucha gente, por eso solía haber diferentes “iglesias” en cada ciudad; sí es posible que para algún acontecimiento (por ejemplo una nueva visita paulina) todas las “iglesias” se reunieran en un lugar más amplio, como por ejemplo un teatro, o en los salones de los sindicatos.

 

Por supuesto, además, al asentarse en una ciudad y alojarse, por ejemplo, en el barrio de los tejedores, Pablo aprovechara, él o los miembros de su equipo, para visitar las zonas vecinas. Allí también se van conformando comunidades. No tenemos que pensar en comunidades de cientos o miles de personas, sino de pequeñas decenas (las que caben en una casa, por ejemplo, para una fiesta).

Como decimos, Jesús trabajaba. Era algo semejante a lo que llamaríamos un “maestro mayor de obras” (o un “todero”, le dicen en otras regiones); era el que trabajaba los materiales duros como piedra, madera, hierro. Y también podía predicar mientras lo hacía. Era frecuente que en la plaza los candidatos a un trabajo estuvieran con sus herramientas, esperando ser contratados (algo de esto puede verse en la parábola de Mateo 20,1-11). Un pescador, como Pedro, trabaja de noche cuando las luces de las barcas hacen subir a superficie a los peces. También tienen ocasión de “pescar personas” fuera del horario de trabajo.

Una lectura más greco-romana que bíblica hizo ver el trabajo como una “consecuencia del pecado original” (sic); nada de eso dice el texto, sí que el campesino deberá esforzarse mucho para tener fruto (“sudor de tu frente”) y que este sea bueno (“cardos y espinos”). En la colaboración con la obra creadora de Dios, los discípulos de Jesús, como Pablo, mostraron que el Evangelio se predicaba gratuitamente (sin cobrar, ya que ellos se auto-abastecían) y querían que el mensaje de la vida plena pudiera llegar a todos y todas sin distinción.

Autor: Eduardo de la Serna.

BLOG 2 DE EDUARDO DE LA SERNA.

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domingo, febrero 19, 2023

La noticia eterna de Chesterton.

 


EL GENIAL INGLES QUISO DESBARATAR LA VISION DESESPERANZADA DE LA VIDA.

La noticia eterna de Chesterton.

POR IGNACIO A. NIETO GUIL.

Uno siempre que está ante una figura monumental se pregunta: ¿Cómo hizo? Si quisiéramos responder a este interrogante sería, en definitiva, una respuesta bastante difícil de dar. No obstante, en tanto que el mundo sea inquietante valdrá la pena naufragar intentando dar una respuesta acorde. 
En ese sentido, G.K. Chesterton se encarnó como una figura que luchó contra el pesimismo desde su polo opuesto, esto es, la alegría, y, justamente, desde el misterio y asombro que descubrió a lo largo de su vida. 

Todo le resultaba maravilloso, tan maravilloso que no se permitió ser un pesimista. Sin embargo, la realidad a veces plantea una trampa mortal, puesto que nos puede volver pesimistas o, a contrario sensu, nos puede llevar a ser descuidados a nivel vital, precisamente porque también se trata de un pesimismo aunque oculto, en tanto y en cuanto se utiliza la vida para sacarle un máximo provecho inventado, una utilidad casi estadística que, finalmente, nos lleva a desperdiciar la vida. Estas formas de pesimismo son dos caras de la misma moneda: en apariencia opuestas pero en el fondo idénticas.

Chesterton muchas veces tocó el tema del pesimismo como del optimismo. En su Autobiografía, expresó: "Es la idea de aceptar las cosas con gratitud y no como algo debido. El sacramento de la penitencia otorga una nueva vida y reconcilia al hombre con todo lo vivo, pero no como hacen los optimistas, los hedonistas y los predicadores paganos de la felicidad: el don tiene un precio y está condicionado por un reconocimiento. En otras palabras, el nombre del precio es la Verdad, que también puede llamarse Realidad: se trata de encarar la realidad sobre uno mismo. Cuando el proceso sólo se aplica a los demás, se llama Realismo".

En Monstruos y lógica, dijo: "Había mucho pesimismo en la época en que comencé a escribir. De hecho, fue en buena medida a causa del pesimismo que comencé a escribir. Naturalmente, se esgrimirá como argumento a favor de los pesimistas el que yo haya comenzado a escribir". Hay que darle un buen crédito a los pesimistas, ya que Chesterton puso su talento y pluma al servicio de una cruzada noble, es decir, desbaratar a través de la alegría a los que pretendían un mundo de angustia.

Nuestra mente navega sobre una realidad de "contrastes", ya que, ciertamente, quien es alegre también de vez en cuando se siente inclinado a la tristeza, puesto que hoy estamos en un mundo que es más pobre de lo que debería ser. Así pues, para contrarrestar ciertas realidades opacas se ha descubierto el "arte", quizás como un vehículo que bien direccionado nos transporta a la "esperanza", como Chesterton que lo hizo a través de las "letras" para trascender la realidad y, consecuentemente, para que el espíritu pueda danzar con alegría sobre esa misma realidad.

HACIA EL MILAGRO.

Esto nos lleva a otro umbral o, en otras palabras, al hecho de descubrir el fino paso de la realidad hacia el milagro de la esperanza, como un pasillo oscuro que nos lleva a una puerta y detrás de esta se halla contenido un sol que busca alumbrar como un fuego vivo. Queda ver, en efecto, si la puerta permanece cerrada o se abre. El hombre siempre tiene la libertad de elegir.

Con los males de la sociedad actual es fácil ser pesimista y hasta es posible que esté justificado (aunque no debería ser así). Este mundo no es ese lugar que tendría que ser como ya se dijo, más allá de encontrarnos con muchas visiones de la vida. Leibniz dijo alguna vez que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Puede ser verdad. Pero lo más convincente sería decir que todo podría ser peor o tal vez mucho mejor.

Lo más importante de ver es que estamos en ese punto medio que depende de nosotros que sea mejor o peor. No obstante cuando nuestra voluntad interior falla por cierta coacción externa y se pierde en una vida desesperante, sin lugar a dudas toda nuestra vida se inclinará por esta última opción: que el mundo es un lugar lúgubre, sin sentido y sin orden trascendental. Chesterton luchó para desbaratar esta visión sesgada de su tiempo y del nuestro, pues el mundo está lleno de luz, de sentido, de misterio y, ante todo, de milagros, como en toda la obra del escritor inglés. Jorge Luis Borges lo describió cabalmente: "La obra de Chesterton es vastísima y no encierra una sola página que no ofrezca una felicidad".

Sin embargo, la realidad actual puede que esté cargada de ruido, pero en el fondo, si uno hurga, se encontrará con un silencio estremecedor. Se necesita del ruido para que el gélido silencio no haga estragos en la vida de tantos, porque el mayor peligro es transitar una vida sin valores, ese norte que necesitamos como alimento para el espíritu, que ayuda a nuestra frágil naturaleza en los momentos de debilidad, sabiendo que siempre hay un salvavidas a mano para salir a flote.

Los pesimistas niegan ese elemento vital, esa herramienta indispensable ante un naufragio, prefieren ahogarse y si arrastran a muchos con ellos, disfrutarán. Para el pesimista no hay nada mejor que el mundo sea oscuro. Allí halla su justificativo. Pero la verdadera valentía es mostrar que tiene luz, incluso cuando uno debe esforzarse por encontrarla, a veces perderse un buen tiempo en su búsqueda, como quien peregrina sabiendo que tarde o temprano llegará a destino.

EL HOMBRE COMUN.

Chesterton visualizaba lo eterno en lo cotidiano y al hombre común como una persona que trasciende. Ver esas almas que transitan con sentido común, que aspiran con bondad y que tienen vidas íntegras, es el mayor anhelo que se puede tener. Es la mayor esperanza que se puede encontrar. Chesterton defendió este principio contra los pesimistas que atacaban al hombre y la vida corriente. En una magnífica biografía de G.K.C, la primera en el mundo, de un amigo cercano a él, llamado W.R. Titterton, lo elogió por "defender al hombre de la calle contra el experto, al hombre de la calle y su derecho a sus propias costumbres, al hombre de la calle contra el Estado, y sobre todo al hombre de la calle y su derecho de gobernar su propia familia y ser dueño de su propiedad". 

Y el príncipe de las paradojas lo llevó de cabo a rabo. Seguramente sea un santo, puesto que incluso debió de soportar la adversidad del mundo con bondad. Allí está, precisamente, la naturaleza y la virtud de los Santos. No viven en un país de ilusiones, ven lo que todos vemos incluso más de lo se puede soportar, pero, a diferencia del resto de los mortales, ven con la llama de la luz, a los ojos de la esperanza como una estrella firme y bien parada en el firmamento que no se atemoriza ni se deja apagar ante la oscuridad del inmenso espacio (en este caso del mundo). 

G.K.C. trascendió porque su noticia era eterna y no del momento (la excusa era el momento, pero el propósito eterno). Por ello, hoy podemos leer todas sus noticias y algo nos dicen, tal vez mucho, casi cien años después. Y es posible que hoy nos sirva más que en su tiempo, cuando las cosas han empeorado en el mundo. W.R. Titterton nuevamente nos alumbra: "Yo le digo a todo periodismo, y era todo literatura. Pero toda la mejor literatura es periodismo. El periodismo falla cuando no relaciona la noticia del momento, o el comentario inmediato de la noticia, con la verdad eterna. G.K. Chesterton nunca falló en ese sentido". 

Finalmente, entre los mitos de encasillamiento que hay en el mundo moderno, y el absolutismo de tener que pertenecer a un solo ámbito enemistándose con todo el resto de la existencia, cuando en realidad, el ser humano, es una "síntesis", como aseveró Kierkegaard: "El hombre es una síntesis de infinito y finito, de temporal y eterno, de libertad y necesidad, en resumen, una síntesis". Hay que ser un poco (tan solo un poco) materialista para amar y comprender el mundo y, en efecto, de la realidad ver un milagro conectado al "otro mundo", pero, sobre todo, hay que ser muy espiritualista para trascenderlo y encontrarle sentido. 

Esto sería un hombre en equilibrio, un hombre que no cae en el horror del pesimismo ni en el ilusionismo optimista de nuestra era (o del pesimismo disfrazado con una sonrisa). Más bien un hombre esperanzado que acepta la realidad con una alegría sin disimulos. 

Publicado en Diario LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/526046-La-noticia-eterna-de-Chesterton.note.aspx

martes, febrero 07, 2023

GENETICAMENTE POSIBLE. Por Carlos Basabe.

 


GENETICAMENTE POSIBLE.

Los argumentos de las letras de los tangos, fueron y seguirán siendo una especie de reporteros o “cronistas de épocas”, en ellas han quedado registradas las novedades y conductas del entorno Rioplatense (unas veces mejor y otras peor según las ocasiones) pero como los Sudacas somos hijos de la Madre Patria España, bién esas conductas pueden desembarcar en las playas de Mallorca, Marbella, o en la misma entrada del Congreso incluyendo la Zarzuela. Después del genial tango “Cambalache”, de Enrique Santos Discepolo, que tuvo el privilegio de ser prohibido por todos los Gobiernos Militares de Argentina, dos grandes de la música Rioplatense (Batistella y Rivero) escriben “BRONCA” que con muy poca imaginación se puede catalogar a personajillos de cualquier país, incluida España. 

La letra dice así:


Por seguir a mi conciencia estoy bien en la palmera,
sin un mango, en la cartera y con fama de chabón;
esta es la época moderna donde triunfa el delincuente
y el que quiere ser decente es del tiempo de Colón.

Lo cortés pasó de moda, no hay modales con las damas,
ya no se respetan canas ni las leyes ni el poder;
la decencia la tiraron en el tacho e' la basura 
y el amor a la cultura todo es grupo, puro blef.
¿Qué pasa en este país, qué pasa, mi Dios,
que nos venimos tan abajo?
¡qué tapa que nos metió el año sesenta y dos!

¿Qué pasa?
¿Qué signo infernal lo arrastra al dolor
que ni entre hermanos se entienden en esta cruel confusión?
Que si falta la guita… que si no hay más lealtad
¿y nuestra conciencia, no vale eso más?

¡Pucha, que bronca me da
ver tanta injusticia de la humanidad!
Refundir a quien se pueda es la última consigna
y ninguno se resigna a quedarse sin chapar
se trafica con las drogas la vivienda, el contrabando… 
todos ladran por el mando, nadie quiere laburar.

Los ladrones van en coche Satanás está de farra
y detrás de la fanfarra salta y baila el arlequín.

Es la hora del asalto, sírvanse que son pasteles… 
y así queman los laureles que supimos conseguir. 
Carlos Basabe: (comentarista de tangos).
Autor: Carlos Basabe.
Publicado en A SOLAS CON EL TANGO.


BRONCA.
El tango Bronca fue escrito en la época inmediatamente posterior al derrocamiento del presidente Arturo Frondizi y  la música fue creación de uno de sus representados: Edmundo Rivero.
“¡Qué tapa que nos metió / el año sesenta y dos obvia referencia al trinfo del peronismo ganó la provincia de Buenos Aires con Flamini y otros distritos del país (donde el peronismo proscripto se presentaba con otras denominaciones) lo que llevó a que el presidente Arturo Frondizi anulara el resultado por presiones militares. El 29 del mismo mes lo destituyeron a Arturo Frondizi, confinándolo en la isla de Martín García; como el vicepresidente alejandro Gómez había renunciado quien asumió el cargo fue el Senador rionegrino José María Guido, hasta entonces presidente provisional del Senado (que hizo lo que pudo con un conflicto en las fuerzas armadas entre "azules" que pretendían la incorporación del peronismo o parte de la dirigencia y "colorados" que asociaban al peronismo con el comunismo y querían eliminarlo.
Entre abril y octubre de 1962 el costo de vida ascendió un 26%, también aumentaba la desocupación y numerosos gremios comenzaron con medidas de fuerza. Llegó el verano con una gran sequía, y el costo de vida ya en el 50%.
En este contexto de tremenda inestabilidad política (típico de nuestra Argentina), lo vulnerable de la economía nacional (siempre inestable) y la falacia del “desarrollismo” que pretendiera Frondizi golpearon duro en la población. El nuevo presidente José María Guido convocó a un antiguo ministro de la “década infame” (Federico Pinedo) que se fue a las dos semanas después de no haber dejado desastre por hacer. Lo sucedió en el puesto el ingeniero Álvaro Alsogaray, quien sin proponérselo pasó a la historia del tango gracias a estas líneas de Bronca: “Por seguir a mi conciencia / estoy bien en la palmera / sin un mango en la cartera / y con fama de chabón”. Era la obvia queja hacia aquellos "Bonos Patrióticos 9 de Julio", que al poco tiempo de emitirse ya no valían nada por eso lo de la palmera. Y sigue la queja política: “Los ladrones van en coche / Satanás está de farra / y detrás de la fanfarria / salta y grita el arlequín”.
La única interpretación posible era la del paso del auto presidencial, con su mandatario (a quien se lo consideraba un títere de los militares), precedido en acto oficial por la fanfarria del Regimiento de Granaderos. José María Guido hizo lo que pudo por mantener "la institucionalidad" para llamar a nuevas elecciones que en 1963 ganaría el otro sector del radicalismo "del pueblo": Arturo Umberto Illia (1963).
Edmundo Rivero, quien lo estrenó en el verano de 1962/63, en la ciudad de Mar del Plata.
Edmungo Rivero se encargaría de llevarla al disco, en 1963, acompañado por el conjunto de Mario Demarco.

Al comenzar en marzo la temporada, LR1 Radio El Mundo informó a sus intérpretes, que esa obra había sido prohibida.
Y en las radios de todo el país, las etiquetas de aquellos discos que traían el tango "Bronca" fueron cruzadas con el sello de “Prohibida su Difusión”.

domingo, diciembre 25, 2022

El bautismo de Aristóteles, por Santo Tomás de Aquino.

 


LA OBRA DEL AQUINATE PONE EN CONSTANTE DIALOGO AL PAGANO CON JESUCRISTO.

El bautismo de Aristóteles, por Santo Tomás de Aquino.

POR ERNESTO ALONSO­.

­¡Loca fantasía! ¿De qué estamos hablando? De una imaginación exaltada que acaso soñase si el filósofo griego se hubiese hecho cristiano. De si era conveniente o de necesidad. ¡Ah, los argumentos de conveniencia y de necesidad cuya trama tan diestramente dominaba el Doctor Angélico!

Ha de suponerse que Santo Tomás admiraba al Estagirita. Y consta que fray Tomás de Aquino denominaba "el Filósofo" a Aristóteles; él, tan poco afecto a exagerados desbordes del afecto.

Tomás, por cierto, no es un "aristotélico". Tomás es mucho más que el pensamiento del eminente griego, aunque, en palabras de Josef Pieper "Aristóteles no es un autor cualquiera que tiene algo notable que decir. Aristóteles es aquella energía de pensamiento que actúa elementalmente como un fenómeno de la Naturaleza, en cuyo campo de radiación perecen aclararse como por sí mismas las cuestiones fundamentales".

Y John Henry Newman, citado por Pieper, asevera que "él (Aristóteles) nos ha dicho, antes de que hubiésemos nacido, lo que significaban nuestras propias palabras e ideas. En muchas cosas `pensar rectamente' quiere decir `pensar como Aristóteles'.

De la fervorosa estimación, al buen deseo de la salvación de aquel hombre admirable, no mediarían sino pocos pasos. Y Tomás habrá rezado por la salvación eterna del máximo representante de la buena filosofía antigua.

Muy bien saben los discípulos y estudiosos del Aquinate que la obra de fray Tomás consistió en la armoniosa unión de fe y razón, desplegada generosamente en la cantidad ingente de Partes, Cuestiones, artículos que abordó en su enseñanza y predicación. De allí que "sin Tomás, Aristóteles estaría mudo".

Me han llamado la atención algunos detalles que muestran el modo con el que Santo Tomás trata a Aristóteles en cuantiosos pasajes de la Suma Contra Gentiles, obra escrita por nuestro fraile por encargo de su hermano de religión Raimundo de Peñafort para disputar con los infieles. La Contra Gentiles es un "ensayo de reflexión personal" de Tomás pues revela el oficio principal de su vida, a saber, que "todas mis palabras y todos mis sentimientos hablen de él" (Dios), exponiendo las verdades profesadas por la fe católica y rechazando los errores contrarios.

Y bien, me encuentro con una manera de articular el lenguaje de Aristóteles con el de la Revelación bíblica que me ha parecido curiosa, también simpática con una buena dosis de inocencia. Como si de un niño se tratara queriendo ensamblar dos juguetes que poco parecen articulan entre sí. No estoy proponiendo un descubrimiento novedoso; sólo son pormenores que evidencian el modo de enunciar que propone Santo Tomás. Quiero ir derechamente a dos textos de la Suma contra Gentes en los que estoy pensando.

El capítulo I, del libro I, en el que Tomás describe el oficio del sabio citando el libro de los Proverbios, "mi boca dice la verdad, y mis labios aborrecerán lo inicuo", inicia precisamente con una cita del Filósofo sobre el sentido del nombre "sabio", y es el de aquellos que "ordenan directamente las cosas y las gobiernan bien". Y "sapientis est ordinare", no es sino un feliz aforismo con el que Santo Tomás recoge la precisa definición escrita en la Metafísica del maestro de filosofía. Avancemos un poco más.

En ese mismo capítulo, razonando Tomás sobre la verdad como bien del entendimiento, último fin del universo, y declarando que la sabiduría ha de tener como deber principal su estudio, afirma que "la Sabiduría divina encarnada declara que vino al mundo para manifestar la verdad: `Yo para esto he nacido y he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad'", citando el pasaje de Juan 18, 37.

Tomás es un teólogo y nunca desatiende su oficio. Ergo, por más razones filosóficas que utilice, no pierde la ocasión de argumentar con la Verdad Suprema. Pero lo maravilloso para mí, ignorante de tantas sutilezas y finezas, es que tampoco desperdicia oportunidad para "meter de prepo" a Aristóteles detrás de los Apóstoles y hacer lo posible para que su doctrina refrende la Palabra de Dios, si cabe decirlo con alguna exageración.

­EL FILOSOFO­.

­Tan pronto como Tomás nos ha hecho subir al pináculo de la Sabiduría Encarnada, aparece el Filósofo; mejor dicho, Tomás lo hace entrar en escena, como para mostrar las buenas credenciales del griego.

Leyendo las palabras con las que Cristo responde a Pilato no podemos no rememorar las horas dramáticas de la Pasión, las acusaciones que pesan sobre Él y la tan honda y valerosa declaración sobre la verdad que sus labios profieren. Sabiendo, además, que luego vendría aquella desesperada pregunta de Pilato, "¿Qué es la verdad?", y con pena admitiendo también que no aguardará la respuesta. Con esos sentimientos estamos contemplando ese pasaje y las palabras que Tomás cita de Juan.

Súbitamente, empero, cambia el registro y nos encontramos en un aula de la Universidad de París, al parecer en una clase de Metafísica, con Tomás introduciendo a Aristóteles en medio de Cristo y de su interlocutor Pilato. Estábamos desgarrados figurándonos la Pasión en aquellas expresiones de Cristo, cuando de repente Tomás inmiscuye al peripatético que nos arroja otra de sus definiciones "racionalistas". "Y el Filósofo precisa que la primera filosofía es `la ciencia de la verdad', y no de cualquier verdad, sino de aquella que es origen de toda verdad, y que pertenece al primer principio del ser de todas las cosas".

Daría la impresión de que Tomás hace un esfuerzo señalado, fascinante y hasta un poco risueño para no "despegar" la Verdad revelada del esclarecido entendimiento de Aristóteles, que vaya si ha llegado a notables alturas, confirmando con sus penetrantes descubrimientos la Verdad de la Sabiduría Increada. El "testimonio de la verdad", que afirma el Redentor siendo El mismo la Verdad y entregando su Vida, es "la ciencia de la verdad", refrendada por la autoridad racional de un hombre que Tomás llama, reverentemente, el Filósofo. Y que no imaginaría nunca, ni sabría, que algún día un Hombre-Dios declararía una sentencia que muy probablemente el griego hubiese entendido. Y aceptado. ¿Por eso soñé, tal vez, que fray Tomás hubiera "bautizado" al filósofo de Estagira?

Hay más. Mucho más de estos deslices del filósofo de Estagira por obra y gracia de Tomás. La bondad de Tomás, su convicción y su amor por la verdad única y completa, su obra de integración de la Fe revelada con la excelencia del entendimiento humano capaz de alcanzar la verdad, lo mueven a poner en continuo diálogo al pagano con los profetas del Antiguo Testamento, con los apóstoles discípulos del Cristo y con el mismo Jesucristo también. Estoy seguro de que esta modestísima consideración carece de todo propósito académico; apenas se trata de una sencilla observación pues me ha llenado de sorpresa ver esas "operaciones discursivas" que el Aquinate lleva adelante con Aristóteles.

Tengo a mano otro pasaje de la Contra Gentiles, con el que concluyo. En esta ocasión se trata del Libro III, dedicado al análisis de la finalidad y de la agencia con vistas a un fin. Escribe Tomás, rematando el capítulo 26, que "el fin último del hombre y de toda sustancia intelectual se llama `felicidad' o `bienaventuranza'; pues esto es lo que desea como fin último toda sustancia intelectual, y lo desea de por sí. En consecuencia, la bienaventuranza y felicidad última de cualquier sustancia intelectual es el conocer a Dios".

Conviene retener que este laborioso capítulo 26 está dedicado a examinar si el entender a Dios es el fin de toda sustancia intelectual y Tomás declara, de entrada, la verdad del asunto afirmando que "las criaturas intelectuales lo alcanzan de un modo especial, es decir, entendiendo con su propia operación a Dios. Por ello es preciso que esto sea el fin de la criatura intelectual, o sea, el entender a Dios".

­LA ESCRITURA­.

­Completando el artículo, como es costumbre en la Contra Gentiles, Tomás aporta el argumento de la Escritura. Y expresa: "por este motivo dice San Mateo: `Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios'. Y San Juan: `Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, verdadero Dios'".

Tomás nos ha puesto en la cima de la contemplación cristiana, junto al águila de Patmos que ve desde lo alto. Pero ahí nomás, cerquita y sin que se le escape, aparece, de nuevo, el Filósofo. Y agrega Tomás, después de habernos dejado con San Juan. "La opinión de Aristóteles está de acuerdo con esta sentencia, pues en el último libro de su Ética dice que la felicidad última del hombre es `especulativa', concretamente, la que tiene como objeto de contemplación el óptimo" (en latín, "esse speculativam, quantum ad speculationem optimi speculabilis").

¿Acaso fue testigo Tomás de algún acuerdo entre Aristóteles y Juan apóstol? ¡No, pero qué admirables son estas sabrosas filigranas con las que Tomás anuda lo más granado del pensamiento clásico con la más gloriosa sabiduría cristiana! ¡Si este no es el arte de trabar felizmente fe y razón, las dos alas con las que el hombre se eleva a la Verdad, entonces que se diga dónde está!

Publicado en Diario LA PRENSA.

25/12/2022.

https://www.laprensa.com.ar/524039-El-bautismo-de-Aristoteles-por-Santo-Tomas-de-Aquino.note.aspx