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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

viernes, junio 29, 2018

UCR, 127 años de historia por ENRIQUE CARLOS MOGENSEN.

La negativa originaria a sacralizar el simplismo fue forjando una mentalidad y un estilo radical, que irrumpe como una expresión de los reclamos nacionales, populares, federales y democráticos y es una concepción basada en el respeto y lealtad profunda a la Constitución nacional como base, a la que aseguraba un irrenunciable compromiso de acompañamiento moral y ético, conducta sagrada para los correligionarios del partido.
El radicalismo, de la mano de su fundador Leandro Alem, determinó el rumbo del futuro de la Nación con una vocación emancipadora profunda en lo político, social y económico. La lucha era contra el golpismo que se manifestaba en la corrupción, el fraude y la violencia. Allí nace el partido centenario argentino con la frase de Alem cuando manifiesta que “El radicalismo es la causa de los desposeídos”.
Raúl Alfonsín definiría después al radicalismo expresando que, antes que una ideología, es una ética. La lucha contra los corruptos, la inmoralidad y la decadencia es el reaseguro de su protagonismo popular.
El radicalismo ha acompañado como partido político a nuestra Nación en una trayectoria que supera la mitad de su vida, con la convicción de que sus postulados son los más aptos para generar el entendimiento, la convivencia y el respeto a sus habitantes.
La perduración por 127 años se debe a que la UCR nació en la arena política con definiciones pragmáticas claras y principios doctrinales inmutables, que son la reserva moral partidaria.
Los auténticos radicales comulgan con un fondo deontológico: la prédica de la probidad, el renunciamiento a los privilegios personales y una total entrega a la patria, con la bandera del altruismo dentro de su ser, nacido el 26 de junio de 1891, el más longevo de la historia argentina.
Es el radicalismo de Yrigoyen defendiendo el voto popular, universal y obligatorio que diera como resultado la ley Saenz Peña y le permitiera ser el primer presidente elegido democráticamente. El de Alem rescatando el verdadero federalismo argentino. El de la reforma universitaria de 1918. El del expresidente Illia, caso único en la Argentina otorgando el 25% del presupuesto para la educación, la mejor inversión que puede hacer cualquier país del mundo para el futuro de su sociedad. La de Raúl Alfonsín que apostó su vida para terminar con las dictaduras militares y que tengamos 100 años de democracia con la que se cura, con la que se come y con la que se enseña.
La UCR republicana, del respeto de la independencia de las instituciones, de la defensa de la Constitución, que luchó para plasmar en nuestra carta magna la máxima reivindicación de la clase trabajadora, el artículo 14 bis de la Constitución. En definitiva, el partido que sintetiza una vocación de respeto por la justicia, la libertad y la búsqueda de un futuro promisorio para la sociedad argentina.
También es necesaria una autocrítica: debemos reconocer nuestras vergüenzas, el populismo instalado en la última década que habilitó la corrupción jamás vista en la historia de nuestro país, que permitió algunos infiltrados en el radicalismo como el exgobernador Saiz en Río Negro, con la mayor parte de su gabinete hoy rindiendo cuentas a la Justicia. Mancharon aquella propuesta de 1983 de un gobierno de manos limpias. Apostaron a su subsistencia política personal y decidieron sumarse al Frente para la Victoria, socios para el robo y la decadencia que llevara al país a la propuesta venezolana de Chávez y Maduro.
El radicalismo sigue padeciendo el reclamo ciudadano por el desastre de la Alianza del 2001, reflejada en la ineptitud del expresidente De La Rúa. Estas contradicciones del ideario motivaron que en la última elección presidencial el radicalismo no pudiera convocar votos para competir por la presidencia, por lo que la Convención Nacional reunida en Gualeguay, Entre Ríos, decide democráticamente integrar la actual coalición electoral, con el propósito de que el republicanismo democrático derrotara al populismo autoritario.
Esta es una parte de la historia del partido más longevo de Argentina, ejemplo de republicanismo que trasciende las fronteras del país y es espejo para Latinoamérica. El radicalismo está presente en cada provincia, ciudad, pueblo o paraje de nuestro territorio, porque en cada rincón del país sigue habiendo correligionarios que levantan la bandera de la moral y la honestidad como requisitos fundamentales para una nueva Argentina.
El radicalismo sigue apostando a la resurrección del espíritu cívico, al compromiso de elevar al pueblo a la dignidad del hombre libre, en un marco de una república fraterna. Hoy más que nunca, “Que se rompa, pero que no se doble”.
Publicado en Diario "Río Negro", 29/06/2018.-

miércoles, junio 27, 2018

Pesqueros japoneses mataron 333 ballenas en la Antártida.

Pesqueros japoneses mataron 333 ballenas en la Antártida.

La nación asiática se ampara en una cláusula que autoriza la caza de cetáceos con fines científicos. No hubo protestas de organizaciones de defensa de animales.

TOKIO, Japón.- Balleneros japoneses volvieron el sábado a puerto tras haber capturado 333 cetáceos en la Antártida sin haber suscitado la menor protesta de parte de organizaciones que se oponen a esta caza, anunciaron las autoridades.
Una flota de cinco barcos inició en noviembre su campaña en el marco de la muy controvertida caza “científica” de ballenas que lleva a cabo Japón.
Tres balleneros, incluido el principal de la flota, el “Nisshin Maru”, arribaron el sábado por la mañana al puerto de Shimonoseki, en el oeste de Japón, indicó un responsable del puerto.
En total los cinco balleneros capturaron 333 ballenas Minke (pequeños rorcuales) tal como tenían previsto.
Contrariamente a otros años, en esta ocasión no fueron interrumpidos por organizaciones de defensa de los animales como Sea Shepherd.
Esta ONG anunció en 2017 que no preparaba ninguna operación de protesta para esta temporada.
Japón ha firmado la moratoria sobre la caza de la Comisión Ballenera Internacional, pero se ampara en una cláusula que autoriza la caza de cetáceos con fines científicos.
El consumo de ballena tiene una larga historia en Japón, donde los cetáceos han sido objeto de caza durante siglos.
La industria ballenera se desarrolló tras la II Guerra Mundial, para aportar proteínas animales a los habitantes del país.
La demanda de los consumidores japoneses disminuyó sin embargo en los últimos años.

Sobre el aborto y los derechos individuales Por Alberto Benegas Lynch (h).

Sobre el aborto y los derechos individuales 

Por Alberto Benegas Lynch (h).

Como han explicado todos los científicos de valía encabezados hoy cronológicamente por el médico Luis F. Leujone de la Sorbona, la vida humana comienza con la fusión de los gametos masculino y femenino –la fecundación del óvulo- que aportan 23 cromosomas cada uno, lo cual da lugar a una persona en acto con 46 cromosomas, una estructura distinta del padre y la madre.
Un embrión humano que contiene la totalidad de la información genética (ADN o ácido desoxirribonucleico). Una persona que tiene la carga genética completa en si misma, en potencia de cambios del mismo modo que les ocurre a todos en el transcurso de sus vidas.
La secuencia embrión-mórula-blastoncito-feto-niño-adolecente-adulto- anciano es un proceso lineal sin solución de continuidad de la vida humana. Solo recurriendo a la magia más rudimentaria puede desconocerse este hecho incontrastable. Como ha consignado el neurobiólogo Ángel S. Ruiz, antes o después de la anidación no se trata de una persona distinta.
La mujer sin duda es dueña de su cuerpo pero no del de otro ser y como la vida humana no aparece en los árboles, la forma de cuidar al nuevo ser es en el transcurso del embarazo de la madre.
Carece de sentido declamar sobre “la calidad de vida” o “la salud pública” si simultáneamente se extermina a una persona en el seno materno.
No cabe tampoco alegar procedimientos antihigiénicos para justificar la legalización  de dicho exterminio, del mismo modo que no se legalizaría un crimen para llevarlo a cabo de modo profiláctico.
La lucha contra el llamado aborto constituye un tema mucho más grave que la lucha contra la aberración de la esclavitud puesto que en este caso siempre hay la posibilidad de un Espartaco exitoso, mientras que el caso considerado resulta irreversible.
La pretensión de justificar la mencionada aniquilación debido a malformaciones sería similar a liquidar sordos o paralíticos.
Sostener que la criatura en cuestión es inviable por si misma es equivalente a lo que ocurre con ancianos.
La violación es el acto más monstruoso que pueda concebirse pero no permite la violación de otra vida que en su caso puede entregarse en adopción pero no matarla.
El primer derecho es el de la vida, no tiene sentido manifestarse a favor de “los derechos humanos” (una redundancia) y, al mismo tiempo, arremeter  contra la vida humana, lo cual no puede despenalizarse puesto que es lo mismo que concluir que ese acto debe quedar impune. Cual será la pena dependerá de la situación concreta y el contexto que evaluará el juez, desde un tirón de orejas a la cárcel.
Todos los debates son bienvenidos y necesarios al efecto de engrosar conocimientos, pero a esta altura discutir sobre si debe o no respetarse la vida suena incivilizado. Aunque lo dicho en esta nota nada tiene que ver con la religión, este debate me recuerda a lo acaecido en la Convención Constituyente santafecina en 1921 que derivó en una votación sobre la existencia o no de Dios.
https://www.cronista.com/columnistas/Sobre-el-aborto-y-los-derechos-individuales-20180626-0002.html 
http://independent.typepad.com/elindependent/2018/06/sobre-el-aborto-y-los-derechos-individuales.html#more

martes, junio 26, 2018

A los 6 años, este chico camina 6 kilómetros todos los días para ir a la escuela. Axel Yamil Antúnez cruza dos arroyos y camina tres kilómetros de ida y de vuelta para ir a su colegio en Misiones.

A los 6 años, este chico camina 6 kilómetros todos los días para ir a la escuela. Axel Yamil Antúnez cruza dos arroyos y camina tres kilómetros de ida y de vuelta para ir a su colegio en Misiones. 

El pequeño de seis años Axel Yamil Antúnez cruza dos arroyos y camina tres kilómetros diarios de ida y de vuelta para llegar a la escuela en la provincia de Misiones. Su historia se viralizó cuando un profesor publicó una foto del pequeño, orgulloso de su esfuerzo diario.   "Se sienten las mañanas heladas en la hermosa Misiones. Pero se calienta el pecho con orgullo cuando se aprecia esta imagen de los alumnos llegando a la escuela. Algunos figurarán por tomar escuelas, pero este sólo merece aplausos porque la escuela se abrirá por y para él. Escuela 196, Picada Caa Guazú, Leandro N. Alem", escribió en su cuenta de Facebook el profesor de la escuela, Antonio Espíndola. La autora de la foto es la maestra, Noelia Barrios (28), quien desde hace tres años da clases en la Escuela Nº196, a la que asisten 80 estudiantes. Noelia capturó la imagen justo antes de entrar a la institución el lunes 18 de junio, aunque admite que no es raro que estas cosas sucedan entre el alumnado. "Siento que hay mucho ahí, me gusta el desafío de trabajar en esa zona, uno transita el sacrificio del chico", señaló la docente. Uno no camina todos esos kilómetros bajo la helada si no es porque en la escuela encuentran contención, cariño, otras cosas".
http://www.perfil.com/noticias/sociedad/tiene-6-anos-y-camina-6-kilometros-todos-los-dias-para-ir-a-la-escuela.phtml
Fuente de información e imagen: www.perfil.com

Cantos homofóbicos, lanzamiento de objetos y peleas con hinchas de Croacia: la fuerte multa de la FIFA a la AFA.

El Comité de Disciplina de la FIFA multó en 105.000 francos suizos (alrededor de US$106.000) a la AFA por distintos hechos ocurridos durante el partido del jueves pasado frente a Croacia en Nizhny Nóvgorod. Debido a los cantos homofóbicos, el lanzamiento de objetos y las peleas entre hinchas en el estadio, el órgano disciplinario de la FIFA decidió el castigo económico contra la asociación argentina. El monto será descontado del dinero que le corresponderá a la AFA como premio por la participación del seleccionado argentino en Rusia 2018 .
Además, la AFA recibió una advertencia oficial por la negativa del entrenador Jorge Sampaoli y sus futbolistas a brindar una "entrevista relámpago" al borde del campo de juego tras la derrota con los croatas. Una reincidencia en el hecho implicará otra multa económica. La Asociación de Fútbol de Croacia también recibió una multa por parte de la FIFA. Se trata de un castigo de 13.000 francos suizos (cerca de 14.000 dólares) por la intervención de los hinchas croatas en las peleas con los simpatizantes argentinos, y por el lanzamiento de objetos a la cancha durante el partido.

A 40 años del Mundial '78, curiosidades del logo original: "Son los dos brazos de Perón sosteniendo una pelota".

A 40 años del Mundial 1978, que sucedió durante uno de los años más oscuros de la historia Argentina, las curiosidades continúan sorprendiendo a los fanáticos. Aquí las modificaciones que sufrió el logo original de este torneo.
Matías Bauso, que publicó recientemente una investigación sobre este acontecimiento,78. Historia oral del mundial, participó del programa Terapia de Noticias , por LN+, y compartió con el panel parte de la historia de este símbolo. "Son los dos brazos de Perón sosteniendo una pelota", contó.
"Muchos gobiernos participaron en su creación", dijo. "El logo original comenzó en el año '72, bajo el gobierno de Alejandro Agustín Lanusse. En el año 1974, el gobierno peronista cambia el logo y hace este, que representa los brazos de Perón. Esto no es un mito popular sino que surge de declaraciones de Pedro Eladio Vázquez, que fue hombre de José López Rega, que fue además el hombre fuerte durante el mundial", relató Bauso.
Más tarde, según indicó el escritor, los militares sabiendo lo que representaba el logo, buscaron reemplazarlo pero fracasaron porque "los derechos publicitarios ya estaban vendidos".

OTRA MIRADA. Malvinas, por un inglés que vivió la historia.

El texto que transcribimos a continuación fue escrito en 2007, cuando se cumplían 25 años de la guerra de Malvinas. Pertenece al periodista e historiador militar inglés Max Hastings, editor jefe de "Evening Standart" . Es un valioso documento que mantiene viva la memoria, cuenta su experiencia personal en el conflicto armado y reflexiona sobre los entretelones políticos que se vivieron entonces entre Argentina y Gran Bretaña.

“Hace 25 años, cuando la Argentina tomó las Falklands, yo estaba sentado en mi casa de la campiña inglesa, escribiendo un libro sobre la Segunda Guerra Mundial. Al enterarnos de que Margaret Thatcher iba a enviar una fuerza de tareas para recuperarlas, primero pensé que la primera ministra se había vuelto loca. Parecía imposible imaginar que, en el año del Señor 1982, dos países civilizados libraran una guerra por un insignificante pedazo de tierra situado en medio del Atlántico Sur.
La mayoría de mis antiguos colegas de los medios, con quienes había trabajado informando sobre conflictos de todas partes del mundo, desde Israel a la India y Vietnam, se negaron a acompañar a la fuerza inglesa cuando zarpó de Southamptonporque no creían que fuera a combatir.
Me dijeron que era un tonto por perder el tiempo cuando impulsivamente decidí ir. Mi opinión era que, aunque había un 20 por ciento de probabilidades de que se llegara a la guerra, quería tener la oportunidad de contar una historia que quizás fuera una de las más grandes de la década.
Y así fue. Cuando, tras seis tediosas y vacías semanas en alta mar, una noche abordamos embarcaciones de asalto para desembarcar en San Carlos, la mayoría de nosotros todavía seguía en estado de descreimiento.
Cuando vimos a los primeros Skyhawks y Mirages argentinos descender velozmente para atacar la flota, mientras los aviones caían y los buques se hundían, las escenas parecían tomadas de una epopeya hollywoodense.
Para mí –debo confesarlo- las semanas que siguieron fueron una gran aventura. A menudo tuve miedo, muchísimo frío, cansancio y hambre. Hubo momentos en que temimos ser derrotados, en especial después de las grandes pérdidas de barcos debidas a los ataques aéreos. Pero siempre he amado al Ejército británico y la Marina Real y tenía gran confianza en ellos.
Nuestros soldados e infantes de marina, a diferencia de los infortunados conscriptos argentinos, eran todos voluntarios, espléndidamente equipados y bien entrenados. Ninguno de nosotros sentía el menor odio hacia el enemigo, pero sí un enorme compromiso visceral con la victoria, ahora que habíamos iniciado la empresa.
Muchas noches me quedé acostado sin poder dormir por el frío, temblando en la cima de una montaña y maldiciendo mi propia estupidez por haberme embarcado en esta expedición increíblemente dura a la avanzada edad de 36 años. Pero entonces llegaba el alba y empezábamos a marchar otra vez. Con la ayuda de un café y una mezcla de avena y manzana disecada calentada sobre un hornillo a querosén, mi ánimo se reconfortaba y otra vez me sentía decidido a ver cómo terminaba el asunto.
uego de la última noche de combates, el 13 de junio, las primeras luces me encontraron junto a la principal compañía de un batallón de paracaidistas, terriblemente fatigado pero ya cerca de Puerto Stanley. Las tropas recibieron la orden de detenerse, mientras se desarrollaban las negociaciones con el general Menéndez.
Como periodista, me quité todo el equipo militar y caminé solo hacia las líneas argentinas con las manos en alto, rogando que nadie me disparara.
Muchos años después, conocí al oficial al mando en las afueras de Stanley, que me había visto acercarme. Le pregunté “¿Por qué no me dispararon? El fuego todavía continuaba”. Se rió y dijo: “Usted no parecía un soldado y yo no tenía conocimiento de que hubiera un manicomio en las islas, así que pensé que tenía que ser periodista”.
Cuando llegué al cuartel general de Menéndez, obtuve su autorización para seguir hasta el hotel Upland Goose. Atravesé la pequeña y árida ciudad por entre columnas de exhaustos soldados argentinos, algunos heridos, todos con cara de trágica perplejidad.
En el hotel entrevisté a algunos de los civiles británicos, tomé un gran vaso de whisky, luego volví caminando hasta las líneas británicas para que me llevaran en helicóptero hasta San Carlos y así poder enviar mi nota a Londres. Para cuando se publicó, la guerra había terminado.
Pensaba entonces, como también lo hago ahora, que, tras la invasión argentina, Gran Bretaña tenía razón en pelear, en mostrar que siempre resistiríamos una agresión armada. Pero también pensaba entonces, como lo hago ahora, que deberíamos haber negociado un acuerdo de soberanía, porque las Malvinas significan mucho más para la Argentina que las Falklands para Gran Bretaña.
De hecho, escribí un artículo donde decía esto inmediatamente después de la guerra, que hizo que la señora Thatcher me mandara llamar y me diera una seria reprimenda. “Debería tener más juicio que la mayoría de la gente, señor Hastings, es impensable negociar con la Argentina después de lo ocurrido”, dijo.
Sin embargo, el costo financiero de la guerra para Gran Bretaña es grotesco. Más allá de la factura inmediata de más de 2.000 millones de libras, todavía hoy gastamos 75 millones de libras por año para la defensa de las islas. No creo que se deba permitir que los deseos de menos de 2.000 isleños mantengan indefinidamente el veto a toda negociación.
Nos han obligado a crear un interés británico estratégico en el Atlántico Sur, cuya existencia jamás habíamos reconocido antes de la guerra, para justificar retrospectivamente el haber luchado por él. Pero la Argentina, a su vez, debe reconocer que los acontecimientos de 1982 han demorado drásticamente cualquier acuerdo.
Como combatió y murió tanta gente, y se gastaron tantos recursos del tesoro para reconquistar las islas, políticamente es casi imposible que un gobierno británico moderno renuncie a ellas.
En 1997, poco después de que Tony Blair fuera elegido primer ministro, almorcé con uno de sus asesores más cercanos, Peter Mandelson, entonces ministro y luego Comisario británico de la Unión Europea. Le dije que tenía la esperanza de que el nuevo gobierno pensara en la posibilidad de entablar negociaciones con Buenos Aires. Se inclinó hacia adelante sobre la mesa y dijo: “¿Qué ganamos con eso? Unos pocos como usted aplaudirían. Pero el lobby de las Falklans en el Parlamento pondría el grito en el cielo, los medios se volverían locos, el público estaría indignado”. Tenía razón, por supuesto.
Nada ha ocurrido ni es probable que ocurra. Mi firme opinión es que la política argentina en la actualidad debería ser como debería haber sido hace 30 o 40 años –seducir a la comunidad de las Falklands, no amenazarla-. Añadiría que, conociendo las islas como las conozco, parece incomprensible que la Argentina las quiera tanto. Allí no hay nada, absolutamente nada, que una persona sensata pueda querer. Es uno de los lugares más desolados, solitarios y terribles de la Tierra para cualquiera salvo las aves, los peces y las focas.
No creo que el petróleo resulte extraíble económicamente, como esperan algunos visionarios. En realidad, la perspectiva real de extraer petróleo sería desastrosa, porque le daría una urgencia dramática a la disputa por el futuro de las islas.
Siendo alguien que ama a la Argentina y a su pueblo –mi hijo vive allí-, agradezco que la calidez de la relación entre nuestros dos países hoy se haya recuperado.
Fue un conflicto demencial, trágico y totalmente innecesario, cuyo único beneficio duradero ha sido la restauración de la democracia en la Argentina. Veinticinco años después, saludo a los que lucharon en ambos bandos, y especialmente a aquellos que murieron, y sigo albergando una pequeña y frágil esperanza de que algún día se pueda llegar a un acuerdo”.