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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

viernes, julio 04, 2014

“Símbolo Nacional Argentino al Pañuelo Blanco de las Madres de Plaza de Mayo en tributo a los valores que el mismo universalmente representa en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia, y el respeto a los Derechos Humanos”.


Dice la Agencia de Noticias Telam: 
"El proyecto presentado por el diputado nacional por el Frente para la Victoria Leandro Grosso recibió 176 votos a favor, 7 en contra -entre ellas cuatro del massista Frente Renovador y dos del macrista Unión-Pro-, y cuatro legisladores se abstuvieron.


Las diputadas que se opusieron a darle al pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo la categoría de “emblema nacional” fueron Patricia Bullrich (Unión PRO), María Azucena Ehcosor (Frente Renovador), Laura Esper (Frente Renovador), Elisa Lagoria (Trabajo y Dignidad), Silvia Majdalani (Unión PRO), María Schwindt (Frente Renovador) y Mirta Tundis (Frente Renovador).

El proyecto que fue girado al Senado tiene cuatro artículos de los cuáles en el primero se solicita que se declare “Símbolo Nacional Argentino al Pañuelo Blanco de las Madres de Plaza de Mayo en tributo a los valores que el mismo universalmente representa en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia, y el respeto a los Derechos Humanos”.

Entre los fundamentos del proyecto se recuerda que “los símbolos nacionales, como símbolos de la soberanía de la Nación, se utilizan para representar a estados, naciones o países y, son a su vez reconocidos por otros estados. Son expresiones inequívocas de la identidad de un pueblo y sus luchas”.


http://www.telam.com.ar/notas/201407/69858-diputadas-opositoras-emblema-nacional-panuelo-de-las-madres-de-plaza-de-mayo.html


El pañuelo del terrorismo como símbolo patrio por Agustín Laje.

Mientras la gente se encuentra narcotizada con el Mundial de Fútbol, ayer la Cámara de Diputados aprobó el proyecto kirchnerista que busca declarar al pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo como “emblema nacional argentino”. ¿Y qué significa esto en concreto? Pues que el pañuelo pasará a ser parte de la simbología patria, colocado a la altura del himno nacional y la mismísima escarapela argentina. Una victoria cultural más, en suma, del marxismo gramsciano.
Lo cierto es que el proyecto en cuestión no debe entenderse de manera aislada, sino como parte de un profundo proceso de estatización de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, iniciado tras el secreto pacto Kirchner-Bonafini del 26 de mayo de 2003 al que más abajo nos referiremos. En efecto, hace algunas semanas hablábamos de la estatización de la Universidad de las Madres; poco antes la polémica pasaba por el proyecto “Sueños Compartidos” de Bonafini y Schoklender financiado por el Estado y, si nos vamos más atrás en el tiempo, podemos rememorar el salvataje económico que le dio el gobierno kirchnerista a la organización de las Madres a través de cheques millonarios emitidos por el Tesoro de la Nación y pauta oficial en el programa radial “La voz de las madres”.
Hay una gran paradoja detrás de todo esto. Y es que la organización de Hebe de Bonafini, adherida a los principios del marxismo, ha sido tradicionalmente anti-estatal, en el sentido de promover la abolición del “Estado burgués”. En efecto, si algo había caracterizado a las Madres durante los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde, eso había sido su declarada oposición a todo gobierno “no revolucionario”, es decir, no marxista. Y tanto fue así, que Bonafini incluso embistió contra políticas que fueron funcionales a su causa, como la creación de la CONADEP en los ‘80 y la sanción de leyes reparatorias durante los ‘90.
A partir de Néstor Kirchner, el discurso y la praxis de Hebe de Bonafini y sus acólitos fueron diametralmente opuestos hasta entonces. Ya no se combatiría contra el sistema, sino que se negociaría desde el sistema. No por nada Sergio Schoklender ha contado en su último libro que “El programa que sosteníamos con las Madres antes de Kirchner era totalmente revolucionario. (…) La única salida que se veía lógica era la lucha armada. (…) En aquella época en el sótano de la universidad guardábamos todo. Si me llamaban a medianoche, yo pensaba que había volado la universidad. Cuando se produjo el enamoramiento entre Hebe y Néstor tuvimos que sacar urgente todo lo que había en el sótano y hacerlo desaparecer”.
La respuesta a este giro radical y paradójico viene de la mano de la pregunta sobre las causas del “enamoramiento” de Hebe y Néstor. Y la verdadera respuesta a tal interrogante tiene nombre y apellido: Fidel Castro.
El 25 de mayo de 2003 asumía Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación, y Hugo Chávez llegaba a la Argentina para presenciar el acto. No obstante, horas antes del mismo, Chávez se apersonó en la Asociación Madres de Plaza de Mayo y, según ha confesado Schoklender, les dijo: “Traigo un mensaje del Comandante Fidel Castro que pide especialmente a las Madres que le tengan paciencia a Néstor, que es un muchacho de buena madera”. Castro no podía concurrir por problemas de salud, pero ordenaba a las Madres que se acercaran al flamante gobierno. Schoklender solicitó una audiencia de inmediato a la Casa Rosada, que se concretaría al día siguiente entre Néstor y Hebe. El resultado fue un pacto entre ambos: Kirchner ofrecía una “política de derechos humanos” que brindara revancha contra los militares que derrotaron a las organizaciones terroristas en los ‘70, a cambio de un apoyo incondicional de las Madres que compartirían con el kirchnerismo el banderín derechohumanista.
Que el disparador de la alianza de las Madres de Plaza de Mayo con el kirchnerismo lo haya dado un dictador sanguinario como Fidel Castro (a instancias de otro dictador como Hugo Chávez), quien tiene en su haber decenas de miles de muertos, torturados y exiliados, no deja de ser una perversa ironía que habla a las claras sobre la verdadera conformación moral e ideológica de aquellos lobos que visten de corderos.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Encarna un verdadero valor la simbología de las Madres de Plaza de Mayo como para ser incorporada en la simbología patria?
La causa emprendida por numerosas madres en búsqueda de sus hijos a fines de los ‘70 y durante los ‘80 es de suyo legítima. El dolor de una madre por su hijo faltante ha de ser indescriptible. Pero lo que ciertamente no es legítimo, es trastocar el sentido humanista de una causa para transformarla en una lucha ideológica. Y eso fue precisamente lo que ocurrió con la línea de las Madres de Plaza de Mayo que lideró y lidera Hebe de Bonafini.
Manipulada por elementos de extrema izquierda, Bonafini y su grupo entendieron que su lucha ya no era por sus hijos, sino por la causa de sus hijos. Es decir, por el marxismo. En el libro de la historia de la Asociación que las propias madres escribieron en 1995 se da cuenta de este giro: “poco a poco, las Madres empezamos a levantar las banderas de nuestros hijos. ¿Qué queremos decir con esto? Que ya no sólo denunciamos las atrocidades de que fueron víctimas: ahora traemos a la memoria el sentido tan claro de su lucha. (…) Las madres levantamos los ideales revolucionarios de nuestros hijos”. Es decir, las Madres se quejaban de las atrocidades de la que fueron objeto sus hijos pero reivindicaban las atrocidades que sus hijos cometieron cuando actuaron en la guerrilla terrorista.
Así las cosas, las Madres de Plaza de Mayo empezarán a conformar alianzas con organizaciones terroristas internacionales como la ETA, cuyos miembros eran declarados públicamente por Hebe de Bonafini como “un ejemplo de dignidad y de resistencia para el mundo”. No era para menos: ETA financiaba a las Madres, tal como ha confesado Schoklender recientemente.
También se congeniaron alianzas con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), organización guerrillera mexicana que le solicitó a Hebe de Bonafini que ésta le enviara jóvenes a los campamentos para supervisar el accionar del Ejército Mexicano. Una importante camada de militantes izquierdistas argentinos viajó entonces a México en aquella oportunidad.
En Colombia, las Madres se acercaron tanto a las FARC como al Movimiento 19 de Abril. De este último tenían, en la Casa de las Madres, exhibido un sable que llevaba la inscripción “M-19” que había sido obsequio de los líderes de este grupo guerrillero.
Respecto de las FARC, las Madres también mandaron jóvenes argentinos a enlistarse en la organización narcoterrorista. Schoklender ha contado que “una gran cantidad de jóvenes nos pedía que los contactáramos con ellos. Triangulábamos su llegada desde Venezuela, que era el asiento natural del núcleo que se ocupaba de las relaciones exteriores de las FARC. Los jóvenes iban a Venezuela, allá cambiaban su documentación, pasaban a Colombia y se integraban a la guerrilla”. Y agrega: “Los comandantes de las FARC solían decirnos que necesitaban que les enviáramos jóvenes con formación política. (…) De los jóvenes que fueron, por medio de nosotros, muy pocos volvieron. La inmensa mayoría permaneció allá”.
¿Cuántos de esos jóvenes argentinos habrán contribuido a perpetrar en nuestro país vecino secuestros, homicidios, colocaciones de bombas, y matanzas masivas e indiscriminadas gracias al entusiasta reclutamiento de las Madres de Plaza de Mayo? ¿No es curioso que un grupo que se diga “defensor de los Derechos Humanos” reclute jóvenes para sumarlos a una agrupación que viola sistemáticamente los Derechos Humanos?
La relación de las FARC y Madres de Plaza de Mayo es de público conocimiento. Y tanto es así, que las Madres hasta han convocado a conmemorar a las FARC en marzo de 2005, en ocasión de los cuarenta años de existencia de la organización narcoterrorista. Además, en la Universidad de las Madres se han dictado cursos apologéticos sobre las FARC y, como si fuera poco, en la computadora del jerarca Raúl Reyes se encontraron e-mails donde se menciona a Hebe de Bonafini (“le abonamos a Doña Hebe” reza uno de ellos).
El pañuelo blanco de las Madres hace rato que ha dejado de representar una causa humanitaria. De hecho, ha pasado más tiempo representando a lacras homicidas como ETA, FARC, M-19, EZLN, Montoneros, ERP y Castro, que una lucha de madres por sus hijos.
El pañuelo es el símbolo del extremismo marxista encubierto en el simpático banderín de los derechos humanos. Ni más ni menos. Entonces, es dable preguntarse nuevamente: ¿Puede este pañuelo integrar los símbolos patrios?
Mientras la gente se encuentra narcotizada con el Mundial de Fútbol, ayer la Cámara de Diputados aprobó el proyecto kirchnerista que busca declarar al pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo como “emblema nacional argentino”. ¿Y qué significa esto en concreto? Pues que el pañuelo pasará a ser parte de la simbología patria, colocado a la altura del himno nacional y la mismísima escarapela argentina. Una victoria cultural más, en suma, del marxismo gramsciano.
Lo cierto es que el proyecto en cuestión no debe entenderse de manera aislada, sino como parte de un profundo proceso de estatización de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, iniciado tras el secreto pacto Kirchner-Bonafini del 26 de mayo de 2003 al que más abajo nos referiremos. En efecto, hace algunas semanas hablábamos de la estatización de la Universidad de las Madres; poco antes la polémica pasaba por el proyecto “Sueños Compartidos” de Bonafini y Schoklender financiado por el Estado y, si nos vamos más atrás en el tiempo, podemos rememorar el salvataje económico que le dio el gobierno kirchnerista a la organización de las Madres a través de cheques millonarios emitidos por el Tesoro de la Nación y pauta oficial en el programa radial “La voz de las madres”.
Hay una gran paradoja detrás de todo esto. Y es que la organización de Hebe de Bonafini, adherida a los principios del marxismo, ha sido tradicionalmente anti-estatal, en el sentido de promover la abolición del “Estado burgués”. En efecto, si algo había caracterizado a las Madres durante los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde, eso había sido su declarada oposición a todo gobierno “no revolucionario”, es decir, no marxista. Y tanto fue así, que Bonafini incluso embistió contra políticas que fueron funcionales a su causa, como la creación de la CONADEP en los ‘80 y la sanción de leyes reparatorias durante los ‘90.
A partir de Néstor Kirchner, el discurso y la praxis de Hebe de Bonafini y sus acólitos fueron diametralmente opuestos hasta entonces. Ya no se combatiría contra el sistema, sino que se negociaría desde el sistema. No por nada Sergio Schoklender ha contado en su último libro que “El programa que sosteníamos con las Madres antes de Kirchner era totalmente revolucionario. (…) La única salida que se veía lógica era la lucha armada. (…) En aquella época en el sótano de la universidad guardábamos todo. Si me llamaban a medianoche, yo pensaba que había volado la universidad. Cuando se produjo el enamoramiento entre Hebe y Néstor tuvimos que sacar urgente todo lo que había en el sótano y hacerlo desaparecer”.
La respuesta a este giro radical y paradójico viene de la mano de la pregunta sobre las causas del “enamoramiento” de Hebe y Néstor. Y la verdadera respuesta a tal interrogante tiene nombre y apellido: Fidel Castro.
El 25 de mayo de 2003 asumía Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación, y Hugo Chávez llegaba a la Argentina para presenciar el acto. No obstante, horas antes del mismo, Chávez se apersonó en la Asociación Madres de Plaza de Mayo y, según ha confesado Schoklender, les dijo: “Traigo un mensaje del Comandante Fidel Castro que pide especialmente a las Madres que le tengan paciencia a Néstor, que es un muchacho de buena madera”. Castro no podía concurrir por problemas de salud, pero ordenaba a las Madres que se acercaran al flamante gobierno. Schoklender solicitó una audiencia de inmediato a la Casa Rosada, que se concretaría al día siguiente entre Néstor y Hebe. El resultado fue un pacto entre ambos: Kirchner ofrecía una “política de derechos humanos” que brindara revancha contra los militares que derrotaron a las organizaciones terroristas en los ‘70, a cambio de un apoyo incondicional de las Madres que compartirían con el kirchnerismo el banderín derechohumanista.
Que el disparador de la alianza de las Madres de Plaza de Mayo con el kirchnerismo lo haya dado un dictador sanguinario como Fidel Castro (a instancias de otro dictador como Hugo Chávez), quien tiene en su haber decenas de miles de muertos, torturados y exiliados, no deja de ser una perversa ironía que habla a las claras sobre la verdadera conformación moral e ideológica de aquellos lobos que visten de corderos.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Encarna un verdadero valor la simbología de las Madres de Plaza de Mayo como para ser incorporada en la simbología patria?
La causa emprendida por numerosas madres en búsqueda de sus hijos a fines de los ‘70 y durante los ‘80 es de suyo legítima. El dolor de una madre por su hijo faltante ha de ser indescriptible. Pero lo que ciertamente no es legítimo, es trastocar el sentido humanista de una causa para transformarla en una lucha ideológica. Y eso fue precisamente lo que ocurrió con la línea de las Madres de Plaza de Mayo que lideró y lidera Hebe de Bonafini.
Manipulada por elementos de extrema izquierda, Bonafini y su grupo entendieron que su lucha ya no era por sus hijos, sino por la causa de sus hijos. Es decir, por el marxismo. En el libro de la historia de la Asociación que las propias madres escribieron en 1995 se da cuenta de este giro: “poco a poco, las Madres empezamos a levantar las banderas de nuestros hijos. ¿Qué queremos decir con esto? Que ya no sólo denunciamos las atrocidades de que fueron víctimas: ahora traemos a la memoria el sentido tan claro de su lucha. (…) Las madres levantamos los ideales revolucionarios de nuestros hijos”. Es decir, las Madres se quejaban de las atrocidades de la que fueron objeto sus hijos pero reivindicaban las atrocidades que sus hijos cometieron cuando actuaron en la guerrilla terrorista.
Así las cosas, las Madres de Plaza de Mayo empezarán a conformar alianzas con organizaciones terroristas internacionales como la ETA, cuyos miembros eran declarados públicamente por Hebe de Bonafini como “un ejemplo de dignidad y de resistencia para el mundo”. No era para menos: ETA financiaba a las Madres, tal como ha confesado Schoklender recientemente.
También se congeniaron alianzas con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), organización guerrillera mexicana que le solicitó a Hebe de Bonafini que ésta le enviara jóvenes a los campamentos para supervisar el accionar del Ejército Mexicano. Una importante camada de militantes izquierdistas argentinos viajó entonces a México en aquella oportunidad.
En Colombia, las Madres se acercaron tanto a las FARC como al Movimiento 19 de Abril. De este último tenían, en la Casa de las Madres, exhibido un sable que llevaba la inscripción “M-19” que había sido obsequio de los líderes de este grupo guerrillero.
Respecto de las FARC, las Madres también mandaron jóvenes argentinos a enlistarse en la organización narcoterrorista. Schoklender ha contado que “una gran cantidad de jóvenes nos pedía que los contactáramos con ellos. Triangulábamos su llegada desde Venezuela, que era el asiento natural del núcleo que se ocupaba de las relaciones exteriores de las FARC. Los jóvenes iban a Venezuela, allá cambiaban su documentación, pasaban a Colombia y se integraban a la guerrilla”. Y agrega: “Los comandantes de las FARC solían decirnos que necesitaban que les enviáramos jóvenes con formación política. (…) De los jóvenes que fueron, por medio de nosotros, muy pocos volvieron. La inmensa mayoría permaneció allá”.
¿Cuántos de esos jóvenes argentinos habrán contribuido a perpetrar en nuestro país vecino secuestros, homicidios, colocaciones de bombas, y matanzas masivas e indiscriminadas gracias al entusiasta reclutamiento de las Madres de Plaza de Mayo? ¿No es curioso que un grupo que se diga “defensor de los Derechos Humanos” reclute jóvenes para sumarlos a una agrupación que viola sistemáticamente los Derechos Humanos?
La relación de las FARC y Madres de Plaza de Mayo es de público conocimiento. Y tanto es así, que las Madres hasta han convocado a conmemorar a las FARC en marzo de 2005, en ocasión de los cuarenta años de existencia de la organización narcoterrorista. Además, en la Universidad de las Madres se han dictado cursos apologéticos sobre las FARC y, como si fuera poco, en la computadora del jerarca Raúl Reyes se encontraron e-mails donde se menciona a Hebe de Bonafini (“le abonamos a Doña Hebe” reza uno de ellos).
El pañuelo blanco de las Madres hace rato que ha dejado de representar una causa humanitaria. De hecho, ha pasado más tiempo representando a lacras homicidas como ETA, FARC, M-19, EZLN, Montoneros, ERP y Castro, que una lucha de madres por sus hijos.
El pañuelo es el símbolo del extremismo marxista encubierto en el simpático banderín de los derechos humanos. Ni más ni menos. Entonces, es dable preguntarse nuevamente: ¿Puede este pañuelo integrar los símbolos patrios?

Mientras la gente se encuentra narcotizada con el Mundial de Fútbol, ayer la Cámara de Diputados aprobó el proyecto kirchnerista que busca declarar al pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo como “emblema nacional argentino”. ¿Y qué significa esto en concreto? Pues que el pañuelo pasará a ser parte de la simbología patria, colocado a la altura del himno nacional y la mismísima escarapela argentina. Una victoria cultural más, en suma, del marxismo gramsciano.
Lo cierto es que el proyecto en cuestión no debe entenderse de manera aislada, sino como parte de un profundo proceso de estatización de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, iniciado tras el secreto pacto Kirchner-Bonafini del 26 de mayo de 2003 al que más abajo nos referiremos. En efecto, hace algunas semanas hablábamos de la estatización de la Universidad de las Madres; poco antes la polémica pasaba por el proyecto “Sueños Compartidos” de Bonafini y Schoklender financiado por el Estado y, si nos vamos más atrás en el tiempo, podemos rememorar el salvataje económico que le dio el gobierno kirchnerista a la organización de las Madres a través de cheques millonarios emitidos por el Tesoro de la Nación y pauta oficial en el programa radial “La voz de las madres”.
Hay una gran paradoja detrás de todo esto. Y es que la organización de Hebe de Bonafini, adherida a los principios del marxismo, ha sido tradicionalmente anti-estatal, en el sentido de promover la abolición del “Estado burgués”. En efecto, si algo había caracterizado a las Madres durante los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde, eso había sido su declarada oposición a todo gobierno “no revolucionario”, es decir, no marxista. Y tanto fue así, que Bonafini incluso embistió contra políticas que fueron funcionales a su causa, como la creación de la CONADEP en los ‘80 y la sanción de leyes reparatorias durante los ‘90.
A partir de Néstor Kirchner, el discurso y la praxis de Hebe de Bonafini y sus acólitos fueron diametralmente opuestos hasta entonces. Ya no se combatiría contra el sistema, sino que se negociaría desde el sistema. No por nada Sergio Schoklender ha contado en su último libro que “El programa que sosteníamos con las Madres antes de Kirchner era totalmente revolucionario. (…) La única salida que se veía lógica era la lucha armada. (…) En aquella época en el sótano de la universidad guardábamos todo. Si me llamaban a medianoche, yo pensaba que había volado la universidad. Cuando se produjo el enamoramiento entre Hebe y Néstor tuvimos que sacar urgente todo lo que había en el sótano y hacerlo desaparecer”.
La respuesta a este giro radical y paradójico viene de la mano de la pregunta sobre las causas del “enamoramiento” de Hebe y Néstor. Y la verdadera respuesta a tal interrogante tiene nombre y apellido: Fidel Castro.
El 25 de mayo de 2003 asumía Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación, y Hugo Chávez llegaba a la Argentina para presenciar el acto. No obstante, horas antes del mismo, Chávez se apersonó en la Asociación Madres de Plaza de Mayo y, según ha confesado Schoklender, les dijo: “Traigo un mensaje del Comandante Fidel Castro que pide especialmente a las Madres que le tengan paciencia a Néstor, que es un muchacho de buena madera”. Castro no podía concurrir por problemas de salud, pero ordenaba a las Madres que se acercaran al flamante gobierno. Schoklender solicitó una audiencia de inmediato a la Casa Rosada, que se concretaría al día siguiente entre Néstor y Hebe. El resultado fue un pacto entre ambos: Kirchner ofrecía una “política de derechos humanos” que brindara revancha contra los militares que derrotaron a las organizaciones terroristas en los ‘70, a cambio de un apoyo incondicional de las Madres que compartirían con el kirchnerismo el banderín derechohumanista.
Que el disparador de la alianza de las Madres de Plaza de Mayo con el kirchnerismo lo haya dado un dictador sanguinario como Fidel Castro (a instancias de otro dictador como Hugo Chávez), quien tiene en su haber decenas de miles de muertos, torturados y exiliados, no deja de ser una perversa ironía que habla a las claras sobre la verdadera conformación moral e ideológica de aquellos lobos que visten de corderos.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Encarna un verdadero valor la simbología de las Madres de Plaza de Mayo como para ser incorporada en la simbología patria?
La causa emprendida por numerosas madres en búsqueda de sus hijos a fines de los ‘70 y durante los ‘80 es de suyo legítima. El dolor de una madre por su hijo faltante ha de ser indescriptible. Pero lo que ciertamente no es legítimo, es trastocar el sentido humanista de una causa para transformarla en una lucha ideológica. Y eso fue precisamente lo que ocurrió con la línea de las Madres de Plaza de Mayo que lideró y lidera Hebe de Bonafini.
Manipulada por elementos de extrema izquierda, Bonafini y su grupo entendieron que su lucha ya no era por sus hijos, sino por la causa de sus hijos. Es decir, por el marxismo. En el libro de la historia de la Asociación que las propias madres escribieron en 1995 se da cuenta de este giro: “poco a poco, las Madres empezamos a levantar las banderas de nuestros hijos. ¿Qué queremos decir con esto? Que ya no sólo denunciamos las atrocidades de que fueron víctimas: ahora traemos a la memoria el sentido tan claro de su lucha. (…) Las madres levantamos los ideales revolucionarios de nuestros hijos”. Es decir, las Madres se quejaban de las atrocidades de la que fueron objeto sus hijos pero reivindicaban las atrocidades que sus hijos cometieron cuando actuaron en la guerrilla terrorista.
Así las cosas, las Madres de Plaza de Mayo empezarán a conformar alianzas con organizaciones terroristas internacionales como la ETA, cuyos miembros eran declarados públicamente por Hebe de Bonafini como “un ejemplo de dignidad y de resistencia para el mundo”. No era para menos: ETA financiaba a las Madres, tal como ha confesado Schoklender recientemente.
También se congeniaron alianzas con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), organización guerrillera mexicana que le solicitó a Hebe de Bonafini que ésta le enviara jóvenes a los campamentos para supervisar el accionar del Ejército Mexicano. Una importante camada de militantes izquierdistas argentinos viajó entonces a México en aquella oportunidad.
En Colombia, las Madres se acercaron tanto a las FARC como al Movimiento 19 de Abril. De este último tenían, en la Casa de las Madres, exhibido un sable que llevaba la inscripción “M-19” que había sido obsequio de los líderes de este grupo guerrillero.
Respecto de las FARC, las Madres también mandaron jóvenes argentinos a enlistarse en la organización narcoterrorista. Schoklender ha contado que “una gran cantidad de jóvenes nos pedía que los contactáramos con ellos. Triangulábamos su llegada desde Venezuela, que era el asiento natural del núcleo que se ocupaba de las relaciones exteriores de las FARC. Los jóvenes iban a Venezuela, allá cambiaban su documentación, pasaban a Colombia y se integraban a la guerrilla”. Y agrega: “Los comandantes de las FARC solían decirnos que necesitaban que les enviáramos jóvenes con formación política. (…) De los jóvenes que fueron, por medio de nosotros, muy pocos volvieron. La inmensa mayoría permaneció allá”.
¿Cuántos de esos jóvenes argentinos habrán contribuido a perpetrar en nuestro país vecino secuestros, homicidios, colocaciones de bombas, y matanzas masivas e indiscriminadas gracias al entusiasta reclutamiento de las Madres de Plaza de Mayo? ¿No es curioso que un grupo que se diga “defensor de los Derechos Humanos” reclute jóvenes para sumarlos a una agrupación que viola sistemáticamente los Derechos Humanos?
La relación de las FARC y Madres de Plaza de Mayo es de público conocimiento. Y tanto es así, que las Madres hasta han convocado a conmemorar a las FARC en marzo de 2005, en ocasión de los cuarenta años de existencia de la organización narcoterrorista. Además, en la Universidad de las Madres se han dictado cursos apologéticos sobre las FARC y, como si fuera poco, en la computadora del jerarca Raúl Reyes se encontraron e-mails donde se menciona a Hebe de Bonafini (“le abonamos a Doña Hebe” reza uno de ellos).
El pañuelo blanco de las Madres hace rato que ha dejado de representar una causa humanitaria. De hecho, ha pasado más tiempo representando a lacras homicidas como ETA, FARC, M-19, EZLN, Montoneros, ERP y Castro, que una lucha de madres por sus hijos.
El pañuelo es el símbolo del extremismo marxista encubierto en el simpático banderín de los derechos humanos. Ni más ni menos. Entonces, es dable preguntarse nuevamente: ¿Puede este pañuelo integrar los símbolos patrios?
http://www.laprensapopular.com.ar/14046/el-panuelo-del-terrorismo-como-simbolo-patrio-por-agustin-laje

Yapa:

Sergio Bergman manifiesta en facebook "EMBLEMA, NO SÍMBOLO" "El pañuelo de las Madres no fue declarado Símbolo Nacional sino Emblema, a instancias de un cambio que pedimos desde el bloque Unión PRO.
Voté a favor porque se cambió el proyecto. Las Madres han hecho mucho por la Democracia en Argentina en momentos muy difíciles.
Aun cuando hoy estoy convencido de que algunas de sus dirigentes deben rendir cuentas en la Justicia por Sueños Compartidos, acompañé el proyecto modificado".
Imágenes internet.

4 DE JULIO DE 1895 NACE EN ESPERANZA, PROVINCIA DE SANTA FE, DON ESTEBAN LAUREANO MARADONA.

En 1984, Roberto Vacca retomó un ciclo de documentales televisivos que la dictadura militar dejó trunco: “Historias de la Argentina secreta” Otelo Borroni se incorpora al equipo el ciclo se mantuvo en la programación de Canal 7 que tenía un carácter educativo y cultural; tuvo una versión radial por Radio Nacional y se hicieron fascículos semanales bajo el mismo título.
Corría el año 1986 cuando Otelo Borroni y Roberto Vacca nos acercaban documentales.
Hasta ese momento el apellido Maradona a una sola persona: el máximo jugador de fútbol argentino, de fama mundial, Diego Armando Maradona.
Nadie sabía de la existencia de Esteban Laureano Maradona que decía:  “No sé si somos parientes. Me han dicho que es un muchacho millonario” manifestaba éste abnegado  médico rural argentino que pasó unos cincuenta años en una localidad de en Estanislao del Campo (en aquel entonces denominada Guaycurri), Formosa ejerciendo desinteresadamente la medicina, viviendo siempre en una humilde vivienda de ladrillo, sin ningún servicio público.  Logrando erradicar de la zona terribles enfermedades como la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera y la sífilis. Por todo esto, los indios lo llamaban Piognak (que significa ‘Dr. Dios’ en pilagá). Fue partero a la luz de la Luna y pediatra sin agua corriente.
Gracias a  “Historias de la Argentina Secreta” se conoció al hasta entonces desconocido doctor y naturalista del interior profundo que se llamó Esteban Laureano Maradona.
Esteban Laureano Maradona nació el 4 de julio de 1895 en Esperanza una localidad del centro este de provincia de Santa Fe cercana a la capital es la Santa Fe de la Vera Cruz.
Fue llamado desde el cariño y el aprecio como el "Doctorcito Dios", el "Doctor Cataplasma", el "Doctorcito Esteban", el "médico de los pobres; escribió sobre flora, fauna y antropología. Entre sus otras obras, las producciones escritas, pueden citarse: A través de la selva (1936); Recuerdos campesinos; Dendrología; Animales cuadrúpedos americanos (1935); El problema de la lepra; Vocabulario indígena toba-pilagá (1938). Renunció a cobrar los honorarios de su profesión  y colaborando con su tiempo y dinero para ayudar a los que más lo requerían de la comunidad indígena formada por tobas, matacos, mocovíes y pilagás.
Decía: “Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, este es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes. -Muchas veces se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es renunciar a uno mismo. En realidad ello es realizarse íntegramente como hombre en la dimensión magnífica para la cual fue creado”.

“Era descendiente de varios próceres de la provincia de San Juan. De Plácido Fernández Maradona ―que fue gobernador en varias ocasiones y ministro de Nazario Benavídez― y de José Ignacio Fernández de Maradona ―jesuita y primer diputado electo por el pueblo de San Juan al ser reputado como el «mejor probidad» ante la Junta Grande de 1810 en Buenos Aires. Ambos eran hijos de los españoles Francisco Fernández de Maradona y Francisca Arias de Molina y Jofré, arribados de San Pedro de Arante en el año 1748. La madre de Esteban Maradona se llamaba Petrona Encarnación Villalba Sosa y era hija de Esteban Villalba, de origen santiagueño. Este había trabajado muchos años a cargo del cuidado de la hacienda de la familia Ezeiza, quienes al regresar al país de su exilio político, encontraron que no solo Villalba había cuidado su hacienda en su ausencia, sino que la había duplicado. Gracias a su honestidad, los Ezeiza le pagaron con patacones de plata. Villalba emigró con su familia y costeando el río Paraná, se detuvo por la zona de Barrancas y Coronda (en la provincia de Santa Fe), y compró varias hectáreas de campo.
Cerca de allí, en 1895, en Esperanza, nació su nieto, Esteban Laureano Maradona Villalba. Su padre, Waldino Maradona, sanjuanino, había llegado a ser senador de Santa Fe. Muy amigo de Domingo Faustino Sarmiento, el historiador Juan Manuel Cervera narró su historia en la obra Waldino B. Maradona, un civilizador de provincia, también fue maestro, periodista y productor rural. Su madre, Encarnación Villalba, era de familia estanciera. Esteban Laureano pasó entonces su infancia a orillas del río Coronda, donde su padre se desempeñaba como maestro en la estancia Los Aromos. Allí aprendió jugando a vivir en el monte, cazar y pescar” (Wikipedia).
El gobierno le adjudicó algunas tierras fiscales en las cuales fundó la Colonia aborigen Juan Bautista Alberdi (oficializada en 1948), les enseñó agricultura y a construir casas con ladrillos hechos por ellos mismos; con su dinero compró herramientas y semillas, exploró fuentes de agua potable y ayudó a erigir la comisaría del pueblo también  fundó una escuela rural que recibió el nombre de uno de sus tatarabuelos, José Ignacio Maradona.
En 1986, con 90 años de edad, enfermó y debió trasladarse a la Ciudad de Rosario, donde vivía su sobrino. Llegó en un estado calamitoso, por lo que debió internarse inmediatamente en un hospital. Ya de alta, se quedó a vivir con la familia de su sobrino, de donde no se mudaría más.
En sus últimos años recibiría muchos homenajes y distinciones y no aceptaría ningún tipo de pensión vitalicia. 
Falleció, a los 99 años, un 14 de enero de 1995 en la Ciudad de  Rosario, Cuna de la Bandera que creara ese otro abnegado  y desinteresado  prócer que fuera el Gral. Manuel Belgrano.
Un poeta de su ciudad natal, Esperanza, le dedicó en vida unas estrofas que, como reconocimiento popular, recorrieron la región: "Sea quichua, toba u ona, la tribu no importa mucho: la caridad llegó al indio por manos de Maradona".
Propuesto para el Premio Nobel, obtuvo el Diploma de Honor Internacional de Medicina para la Paz otorgado por las Naciones Unidas y es Ciudadano Ilustre de Rosario.

El 4 de julio, día de su nacimiento, ha sido declarado por Ley Nº 25.448 como "Día Nacional del Médico Rural" del 27 de junio de 2001.

El viaje de Maradona de Daniel Altamirano.


Dicen que viajaba a Salta
en el tren que llega a San Ramón de Orán
el que viene de Formosa
trayendo gente hasta Pirané

Iba sumido en sus pensamientos
el hombre joven, el doctor aquel

En Estanislao del Campo
sintió el llamado y bajó al andén
Y bajó al andén,
sin saber por quién
.
Ella alumbraba, ella solita
dolor de vida alumbrándose

El doctor con su pericia
tocó su vientre y nació un bebé
Y nació un niño, un niño hermoso
un niño indio y el tren se fue

Y el tren se fue, dejándole,
dejándole en el andén
Y el tren se fue, dejándole
un Cristo solo en el andén

"El Aníbal me decía, mirá…mirá che
un par de libros, hojas de yerba
un microscopio viejo, decime che
¡pucha que rico en voluntad era este hombre!
fijate vos, fijate che, con pocas cosas
hizo tanto bien,
Y yo recordé a Filipa que allá en Formosa
me decía él…Don Maradona un santo
un Cristo nuestro, cantale che
pa’ que los niños de nuestra patria
sepan que hay hombres nobles,
humildes, buenos ejemplos para seguir…
Y yo me digo, creo que el destino
sabe adónde, por qué y por quién
se detiene el tren "

Esto me contó Venancio
el Intendente de Estanislao
y Los Menchos que tocaban
chamamé maceta y vea usted.

Y el tren se fue, dejándole
un Cristo solo en el andén.



La ley es tela de araña (Bartolomé Hidalgo - Alfredo Zitarrosa).

La ley es tela de araña 
(Bartolomé Hidalgo - Alfredo Zitarrosa).

Siempre había oído mentar
que ante la ley era yo,
igual a todo mortal.
Pero hay su dificultad
en cuanto a su ejecución.

Roba un gaucho unas espuelas,
o quitó algún mancarrón;
lo prenden, me lo enchalecan,
y de malo y salteador,
lo tratan y hasta el presidio
lo mandan con calzador.

Vamos pues a un señorón:
Tiene una casualidad;
ya se ve, se remedió,
un descuido
que a cualquiera le sucede,
sí señor.

Al principio mucha bulla,
embargos, causa, prisión;
van y vienen, van y vienen,
secretos, admiración.
¿Qué declara? Que es mentira,
que él es un hombre de honor.
¿Y la mosca? No se sabe,
el Estado la perdió;
el preso sale a la calle
y se acabó la función.

Y esto se llama igualdad,
¡la perra que los tiró!
Porque siempre oí mentar
que ante la ley era yo,
igual a todo mortal.
Pero hay su dificultad
en cuanto a su ejecución.

LA LEY SEGÚN EL MARTÍN FIERRO.
La ley es tela de araña, y en mi ignorancia lo explico,
no la tema el hombre rico, no la tema el que mande,
pues la rompe el bicho grande y sólo enrieda a los chicos.
Es la ley como la lluvia, nunca puede ser pareja,
el que la aguanta se queja, más el asunto es sencillo,
la ley es como el cuchillo, no ofiende a quien lo maneja.
Le suelen llamar espada y el nombre le sienta bien,
los que la manejan ven en dónde han de dar el tajo,
le cae a quién se halle abajo, y corta sin ver a quién.
Hay muchos que son doctores, y de su ciencia no dudo,
mas yo que soy hombre rudo, y aunque de esto poco entiendo
diariamente estoy viendo que aplican la del embudo.


jueves, julio 03, 2014

3 DE JULIO DE 1933: FALLECIMIENTO DEL CAUDILLO HIPÓLITO YRIGOYEN.

Hipólito Yrigoyen fue Presidente de la República Argentina  en dos períodos desde 1916-1922 y luego en  1928-1930. El primer presidente electo por la Ley Sáenz Peña que instrumentaba el sufragio universal, secreto y obligatorio.  
El 6 de setiembre de 1930 se produjo un hecho infausto en ese siglo cambalache que daría comienzo a la inestabilidad en lo institucional y político cuando es derrocado por militares conducidos por el general retirado José Félix Uriburu al servicio de los intereses de la Argentina agroexportadora y “el olor a petróleo” pues el Ejecutivo había remitido al Congreso un proyecto de nacionalización del petróleo que había logrado su aprobación en la Cámara de Diputados…. pero no le alcanza la mayoría para convertirlo en Ley en el Senado. El 7 de septiembre de 1930 se harían las elecciones en San Juan y Mendoza  que resultan decisivas para lograr su aprobación que impediría el avance de la Standard Oil. Las elecciones estaban fijadas era el 7 de septiembre el golpe el 6 de septiembre de 1930. ¡está todo dicho!
El 29 de noviembre de 1930 lo trasladan al presidio en la isla Martín García donde permanecerá confinado alrededor de un año y medio. Tiempo después, tras ser liberado, volvió a su casa el grave estado de salud del viejo caudillo Hipólito Yrigoyen. En enero de 1933 fue devuelto a la casa de su sobrino Rodríguez Yrigoyen.

“El 3 de julio, el día amaneció gris. El pueblo hizo guardia en silencio mientras el patricio agonizaba. Después del mediodía, se creyó que se produciría el desenlace. Las altas autoridades del radicalismo rodeaban su lecho. Los reconocía, mas no podía ya hablar” recuerda Gabriel Del Mazo.

martes, julio 01, 2014

1° DE JULIO DE 1974: A 40 AÑOS DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA ESTELA MARTÍNEZ DE PERÓN COMO PRIMERA PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA.

María Estela Martínez Cartas Viuda de Perón  asumió como Presidente o Presidenta como se suele usar en estos tiempos. Un hecho poco recordado ¿será omitido este acontecimiento histórico argentino deliberadamente? o ¿será que la figura del ex Presidente Juan Domingo Perón la sigue eclipsando?
María Estela Martínez Viuda de Perón nació en la provincia argentina de La Rioja el 4 de febrero de 1931. Es conocida popularmente como “Isabelita” o “Isabel Perón”, fue presidente de la Nación Argentina, la primera mujer con este cargo y una de las primeras en el mundo en ejercer la presidencia de un país.
Martínez trabajaba en Panamá y conoce al ex - presidente Perón que según –dicen- los presentó "el casamentero" Robertó Galán y era conocida por el nombre artístico de “Isabel Gómez” y que luego acompañará en el exilio español; Maria Estela Martínez y Juan Domingo Perón contraerán matrimonio el 5 de enero de 1961 en Madrid.
El 23 de septiembre de 1973 se realizaron elecciones nacionales y venció la fórmula encabezada por Perón – Perón con su esposa como candidata a vicepresidente por el 62% de los votos.
Hace unos cuarenta años atrás en el mes de julio hacía frío la selección argentina diputaba la Copa del Mundo en la Alemania occidental.
Asumió el 1° de julio de 1974 en su condición de vicepresidente, tras la muerte de su esposo, el presidente Juan Domingo Perón en su primer discurso fueron sus palabras: “Con gran dolor, debo transmitir al pueblo, el fallecimiento de un verdadero apóstol de la paz y la no violencia".  
El miércoles 24 de marzo de 1976 el infausto golpe de Estado encabezado por los comandantes en jefe del ejército, marina y aeronáutica destituyó al gobierno constitucional y lo sustituyó por una junta militar al mismo tiempo que se disolvía el Congreso Nacional, legislaturas provinciales, nombrando interventores en las provincias y municipalidades.
Estuvo detenida varios años primero  detenida en la residencia El Messidor, en  la provincia del Neuquén y luego en una quinta ubicada en la provincia de Buenos Aires.
Al ser liberada en 1981 se radicó en España, donde vive desde entonces. 
Hoy a  los 83 años, vive en Villanueva de la Cañada, a unos 30 kilómetros de Madrid, dentro de un barrio cerrado. "Está bien de salud y abocada a su vida privada" dicen sus allegados.
María Estela Martínez  Viuda de Perón con el Dr. Raúl Ricardo Alfonsín.
Carlos Saúl Menem besa a María Estela Martínez Viuda de Perón (1988 ó 1989)

María Estela Martínez en diciembre del 1983 volvió brevemente a Buenos Aires para participar de la asunción del Dr. Raúl Alfonsín y luego durante la presidencia de su comprovinciano Carlos Menem.

1º DE JULIO DE 1974: A 40° AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL PRESIDENTE JUAN DOMINGO PERÓN.

Pensamientos del "último Perón".
“¡Los imperialismos no se mantienen nunca por la fuerza! Dicen los yanquis que ellos no van a ceder porque son ricos. Cartago era el imperio más rico que ha habido en la historia de la humanidad y Escipión el Africano terminó en una semana con Cartago.
Dicen que son fuertes, ¡Bendito sea Dios! Mas fuerte que el Imperio Romano no ha habido ninguno. Sin embargo el imperecedero Imperio Romano ha quedado reducido a su mínima expresión. De una palabra, de un término, de un calificativo…de italianos.
(…) Porque los imperialismos se pudren por dentro. Vea el estado de Inglaterra –que ha sido un imperio poderoso-,que acaba de hacer una ley para que el homosexualismo sea una cosa legal, siempre que se practique en privado… ¡¡¡Pero si eso mismo pasaba en Roma y pasaba en Grecia en la época de la descomposición!!!. ¡¡¡Son los signos de la decadencia!!!”.
*** Tomado de: Enrique Pavón Pereyra, “Perón, tal como es”, (Ed. Machaca Güemes, Buenos Aires, 1973), respuestas de Perón a las preguntas que formula el autor, capitulo XVIII: Una situación que vive el mundo.

Y COMO YAPA UNA FRASE ENCONTRADA QUE ES UNA JOYITA EN EL LIBRO "LAS AVENTURAS DE PERÓN EN LA TIERRA".
"Yo estoy viejo pero no soy ningún pelotudo. Si realmente tuviera la convicción de que la revolución se escribe con sangre, ya les hubiera dejado el camino expedito a los jóvenes, pero tengo miedo de que la sangre que corra en el futuro no sea justamente la que ellos creen que debe correr, sino la de ellos mismos. Cuando digo esto, pienso en la infinidad de jóvenes que corren detrás de una consigna que creen revolucionaria, sin detenerse a pensar cuánto posee dicha consigna de carácter realmente popular." Frase del libro: "LAS AVENTURAS DE PERÓN EN LA TIERRA" de  Editorial SUDAMERICANA  que es un anecdotario de Perón en el exilio y de su regreso  a la Argentina de JORGE BERNÁRDEZ y LUCIANO DI VITO.

Estando exiliado Perón en Madrid en 1967 el dirigente peronista Mario José Franco lo visita en el libro “Mis reflexiones” :  “Se interesa por Villa Regina y me expresa que conocía el pueblo. Primero pensé que estaba poniendo en práctica lo que me había dicho un momento antes pero después me dí cuenta que era cierto. -¿No hay una capillita en las bardas ? ¿Le dicen bardas no? Cuando estaba practicando andinismo en Mendoza me ordenan que integre una comisión militar para ir hasta Neuquén. Como a ninguno nos gustaba los viajes en avión fuimos en auto. Pasamos por General Alvear. De Carmenza a Santa Isabel todo ese camino con médanos, pasando por Puelén, 25 de Mayo, en La Pampa. Cruzamos el Río Colorado en balsa llegando a Catriel, un poco antes habíamos dormido en un puesto cuyo nombre no recuerdo. Pasamos frente a Cinco Saltos, después Cipolletti donde nuevamente utilizamos la balsa para cruzar al río Neuquén y llegar a la ciudad.

Y Perón sigue con su relato: "-Un camarada nos invita a ir a un pueblo nuevo cuya colonia es italiana a unos 100 km. de aquí y en donde había unas fiestas bárbaras en el salón "Dopolavoro". Era sábado, pero ¿Cómo vamos?. Estaba podrido de andar en auto, así que vamos en el "trencito", un servicio local de trenes. Llegamos a "Regina Pacini de Alvear" y en el baile había unas gringas de lindas ¿y ahora? -"Le contesté mejores que nunca, y me di cuenta con los datos que me daba que era cierto que conocía Regina.
Y continúa: "-De regreso al otro día nuevamente tomamos el trencito que llegaba hasta Chichinales; y a propósito conoce Usted algo o le gusta conversar sobre el idioma y el pasado indígena de la Patagonia? -"Le contesté que sí y que además tenía "La toponimia de la lengua Araucana" librito de autoría de Perón, se puso muy contento y de paso me solicitó el ejemplar porque no tenía ninguno por haberlos obsequiado unos y prestados otros. Luego en Regina le pregunté a viejos vecinos si en alguna fiesta en el "Dopolavoro" alguna vez habían asistido militares de Neuquén y me contestan que habitualmente no, pero que cuando se inauguró el salón asistieron cuatro o cinco militares de uniforme, bien plantados, con una bronca de todos porque deslumbraron a las chicas. Cuando les dije que uno de esos militares era el coronel Perón no lo querían creer. Volviendo a Puerta de Hierro me realizo muchas preguntas sobre Villa Regina. Le expliqué que por la Ley de Aparcerías Rurales dictada en la década del 40 se había verdaderamente "salvado" la Colonia, cuyas chacras estaban próximas a rematarse y que para la ejecución habían enviado a un Inspector del Banco Hipotecario. Entonces me dijo: "-Así que me deben recordar agradecidos?". Le contesté que sí, aunque algunos tal vez no tanto, interiormente pensaba en ese momento. Si hay un pueblo en la República Argentina que en su plaza principal debería tener un monumento a Perón, tendría que ser Villa Regina. Pero el olvido y la falta de agradecimiento a tantos hombres y mujeres que llegaron a entregar todo, incluso la vida, no es nada en nuestro país, así que no nos debe extrañar que en Villa Regina falte el homenaje al hombre que la mereció con creces”.

Contaba Perón : "Una vez un señor me hizo una ´interviú´ me preguntó: ´Ustedes están haciendo una revolución. ¿ Su doctrina es nueva ?´ Yo le contesté: ´Si, es nueva. hace dos mil años ya la habían anunciado´. Hace dos mil el justicialismo ya era justicialismo. Lo que pasa es que nadie le llevó el apunte y nadie le hizo caso". Conferencia pronunciada el 25/2/53 por el presidente Juan D. Perón en la Universidad de Chile. Reproducida por Fermín Chávez, Perón y el Justicialismo, Buenos Aires, Cedal, 1984, p. 68.

Publica Telam: Juan Domingo Perón eligió volver definitivamente al país el 20 de junio de 1973, pero lo que debía ser una fiesta popular que iba a celebrarse en la inmediaciones del aeropuerto de Ezeiza se convirtió en una tragedia.
Sectores de izquierda y derecha del peronismo se enfrentaron con armas de fuego en una jornada que dejó un saldo impreciso de muertos y heridos.
Esos hechos determinaron la renuncia de Héctor Cámpora a la presidencia, tras 50 días de gobierno, y el llamado adelantado a elecciones en la cuales el viejo caudillo se presentó secundado de su mujer, María Estela Martínez de Perón, conocida popularmente como Isabelita.
El 23 de septiembre, el líder del justicialismo se consagró presidente por tercera vez con el 62 por ciento de los votos, en tanto que la fórmula del radicalismo que integraban Ricardo Balbín y Fernando de la Rúa obtenía menos del 21 por ciento de los votos.
Sin embargo, la confrontación entre los sectores ortodoxos y la tendencia revolucionaria del peronismo prosiguieron y se convirtieron en una constante a partir del segundo semestre de 1973.
La banda parapolicial Tripe A (Alianza Anticomunista Argentina), bajo el amparo del ministro de Bienestar Social, José López Rega, inició una campaña de persecución y asesinatos contra dirigentes y personalidades identificadas con posturas de izquierda.
En este contexto, el sacerdote Carlos Mugica, un religioso comprometido con la opción por los pobres, era asesinado y se convertía en una víctimas emblemáticas de la Triple A.
Unos días antes de ese crimen, el 1 de mayo, durante una concentración en Plaza de Mayo, Perón llamó "imberbes y estúpidos" a los Montoneros, que se retiraron en medio del discurso del líder.
En materia económica, y bajo la conducción de José Ber Gelbard, el gobierno lanzó una política de precios máximos y un pacto social con el que buscó contener la inflación.
Si bien Gelbard alcanzó ese objetivo en los primeros meses de su gestión, el contexto internacional de la crisis del petróleo conspiró contra el éxito de su proyecto económico.
En mayo se registró una inflación del 3 por ciento; había desabastecimiento de algunos productos de la canasta básica y, ante este panorama, Perón decidió dirigirse a la población por cadena nacional de radio y TV, en el mediodía del 12 de junio.
"Siempre que la economía está creciendo y se mejoran los ingresos del pueblo aparece el mercado negro. El gobierno no puede estar cuidando el bolsillo de los zonzos que le hacen el juego a los especuladores. Si el esfuerzo que hacemos es inútil, no titubearé en dejar este lugar para que lo ocupe otro", señaló el mandatario.
La CGT decretó un paro en respaldo al Presidente y en cuestión de horas la Plaza de Mayo estaba llena, y en ese escenario, Perón pronunció su último discurso.
"Ni los especuladores ni los aprovechadores de todo podrán, en esta circunstancia, medrar con la desgracia del pueblo", remarcó el líder ante la multitud de trabajadores.
Y cerró su discurso con una frase que quedó marcada a fuego en la memoria popular: "Llevo en mis oídos la más maravillosa música que es la palabra del pueblo argentino".
Un día después de hablar en Plaza de Mayo, el viejo general viajó a Paraguay con el propósito de visitar al presidente Alfredo Stroessner, y allí, mientras realizaba actividades protocolares bajo una fuerte llovizna, contrajo una broncopatía infecciosa.  
A los 78 años, Perón padecía problemas cardíacos que acarreaba desde su estadía en España, donde en 1971 había sufrido un infarto debido a una obstrucción arterial.
La afección pulmonar que lo enfermó en esos días no hizo más que agravar el cuadro cardíaco que padecía, y por eso, los médicos Pedro Cossio y Jorge Taiana -conocedores de los antecedentes clínicos del presidente- recomiendan que guarde reposo absoluto en la residencia de Olivos.
El 20 de junio el cuadro clínico del paciente se agrava, pero por decisión de López Rega e Isabelita se informa que Perón padece "un fuerte estado gripal", sin brindar mayores precisiones.
Cossio y Taiana le recomiendan a Perón que deje su cargo y "se tome un largo descaso en un lugar templado y seco", pero el líder, aún con la poca salud que le quedaba, desoye los consejos.
No obstante, el sábado 29, en horas del mediodía debe delegar el mando en Isabel, y aunque los partes de prensa hablan sobre una supuesta mejoría, lo cierto es que su estado se agravaba.
En la mañana del lunes 1 de julio de 1974, Perón recibe la extremaunción de parte del sacerdote Héctor Ponzio en Olivos, y las 10.25 experimenta un paro cardíaco del que es reanimado por los médicos.
Dos horas después, el hombre que había sido electo en tres ocasiones presidente constitucional de Argentina experimenta otra crisis.
En esa especie de sala de terapia intensiva que se había montado en la residencia presidencial, el equipo de médicos que lo atiende intenta reanimarlo durante una hora, pero no lo consigue.
A las 13.15, Cossio y Taiana, junto con los doctores Domingo Liotta y Pedro Vázquez, firman el certificado de defunción, en el cual se consigna que el paciente muere a causa de "una cardiopatía isquémica crónica con insuficiencia cardíaca".
"Ha muerto un apóstol de la paz y la no violencia", anunció con voz entrecortada por televisión Isabel, la mujer que desde ese día gobernará el país hasta el 24 de marzo de 1976, cuando un golpe cívico militar la derroque.
El cuerpo de Perón es trasladado a la Catedral Metropolitana en la mañana del 2 julio, y por la tarde es conducido hasta el Congreso nacional, donde sus restos permanecen hasta el 4.
La congoja popular ante la pérdida del hombre que había concedido derechos sociales y ciudadanos a los trabajadores argentinos era enorme, tanto como la incertidumbre que provocaba el vacío político que dejaba con su ausencia.


De los contreras, gorilas y opositores a Perón: Lo que la oposición le decía y le sigue diciendo: Juan Domingo Perón participó en el golpe de 1930 y fue funcionario del gobierno instaurado tras el golpe de 1943; que admiraba al régimen fascista de Benito Mussolini;  intervino las universidades, yendo en contra de su histórica autonomía; los libros de texto peronistas eran proselitistas e incluían obscenos mensajes de adulación a los líderes; la mano derecha de Perón fue el catalán José Figuerola, corporativista y ex funcionario de Primo de Rivera; bajo el gobierno de Perón se detuvieron y torturaron militantes opositores, siendo el ejemplo más emblemático el de Ernesto Mario Bravo; Perón persiguió, encarceló y torturó a Cipriano Reyes y a otros referentes del Partido Laborista ; reprimió manifestaciones obreras como la de los ferroviarios en 1951; se intervinieron sindicatos opositores. El caso de los telefonistas, donde se desplazó a su lider Luis Gay, se sancionó la ley para la prostitución; Ronald Ritchner le vendió “el buzón” de la bomba atómica; “los alcahuetes” cada dos por tres le dedicaban un homenaje y a “los chupamedias” le otorgaban “la medallita de la lealtad”.
Fuente Taringa y “Las aventuras de Perón en la Tierra” de Jorge Bernárdez y Luciano di Vito.