GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

sábado, mayo 14, 2011

CURIOSIDADES RIONEGRINAS por Jorge Castañeda.



CURIOSIDADES RIONEGRINAS
por Jorge Castañeda, escritor rionegrino (Valcheta).

Hay algunas curiosidades en la toponimia rionegrina que generalmente suelen pasar desapercibidas.

El poeta y escritor de La Pampa Edgar Morisoli destaca en uno de sus libros que “al construirse el ramal ferroviario Viedma - Bariloche, el ferrocarril decidió rendir homenaje a la expedición del conquistador luso-hispano Simón del Alcazaba y Sotomayor, bautizando “Nuevo León” a una estación de esa línea, entre …Viedma y San Antonio Oeste. Al hacerlo, no sólo cambió el género de ese nombre (originariamente femenino: Gobernación de “Nueva León”), sino que además trasladó el topónimo histórico nada menos que cien leguas hacia el Norte, desde el verdadero sitio de desembarco y efímera fundación por Alcazaba en 1535 (Caleta Horno, Chubut, al sur de Camarones)”.

Cambios en la toponimia hubo muchos, baste recordar Fisque Menuco por General Roca o Corral Chico por Ramos Mexía entre otros. La historiadora Josefina Arce de Ballor en su interesante libro “Valcheta, una sed argentina” menciona en una nota que le realizara a doña Magdalena Mora, antigua pobladora del paraje Arroyo Salado, que el padre de ésta llegando al paradero “Chasicó”, todavía poblado por algunos tehuelches, le preguntó a un viejo lugareño qué significaba el nombre del lugar a lo que le respondió “agua y sal”; entonces su padre don Atilio Mora expresó que desde hoy se le cambiaría el nombre Chasicó por el de Arroyo Salado, quedando así hasta el día de hoy.

Pero uno de los casos más llamativos es el del paraje denominado por los más ancianos como “Corral de Vaca”, ubicado en uno de los bajos aledaños al Gualicho y que constituye uno de los yacimientos paleontológicos más importantes de la Patagonia.

Escribe Salatino Mazzulli en su interesante libro “Apuntes de un buscador de cosas” que “los testimonios verbales, folclóricos e históricos del lugar, corroboran que el antiguo paraje de “Corral de vaca” recibió su nuevo nombre un 30 de Agosto de 1920, con la llegada al lugar de un misionero salesiano quién propuso poner a dicha zona bajo la advocación de Santa Rosa de Lima”.

“Al transcurrir del tiempo, los lugareños le agregaron un nuevo adjetivo. El cual refleja la gran depresión geográfica: “Bajo de Santa Rosa”.

“La zona -expresa Salatino- en sí, es muy árida, arenosa y muy rica en fósiles vegetales, animales y marinos, correspondiente al ex mar continental del Cretácico Superior. En el sitio se puede observar maderamen de palmeras petrificadas de la variedad “Cicadale”, como así sus frutos hechos piedras (los dátiles), cáscaras de coco, nidales de titanosaurios con sus huevos petrificados y cáscaras de los mismos, todo ello de cuando la zona de Santa Rosa era tropical, hace 70 millones de años”.

Restos fósiles del Bajo de Santa Rosa, incluidas las cortezas de las palmeras y los dátiles de piedra se pueden apreciar en el Museo Regional “María Inés Kopp” de la localidad de Valcheta.

Indudablemente que día a día nuevos estudiosos de la toponimia acercan sus investigaciones a esta apasionante disciplina que todavía tiene muchas incógnitas para resolver.

Cabe destacar que la más completa y exhaustiva toponimia de Río Negro es la escrita por el Dr. Rodolfo Casamiquela que dejó abierto el camino para su estudio, aportando casi todos los antecedentes al respecto.

Quedarían en el tintero otras curiosidades más como ser el nombre de la colonia “Cervantes” que hace el honor al autor del Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes, recordando la gesta agrícola del valenciano Blasco Ibáñez, el autor de “Sangre y Arena” y otros libros. O la errónea grafía de Manuel Choique que debería decir Mamuel Choique o sea “leña de avestruz” en mapundungun.

Para recuperar nuestra identidad es necesario saber nuestro pasado y conocer el significado de los nombres de nuestras ciudades, pueblos y parajes. La mejor forma de saber quienes somos.


Fuente de información: Diario Río Negro.

lunes, mayo 09, 2011

Instalan equipo de energía solar en la Meseta Somuncurá.

Instalan equipo de energía solar en la Meseta Somuncurá.
Los Menucos.- El fotógrafo Marcelo Gurruchaga viajará a la Patagonia para instalar un equipo de energía solar en una de las viviendas de la Meseta del Somuncurá, una de las regiones más aisladas, inaccesibles, y con menor densidad de población de la Argentina . El equipo fue adquirido con aportes de los participantes del segundo fotosafari a la meseta y de "Rupestre - Experiencia Patagónica", con quienes Marcelo organizó éste y otros viajes.
La meseta del Somuncurá (en mapuche “piedra que suena o habla”) está enclavada en el centro-sur de Río Negro, y gran parte de su superficie penetra en la provincia de Chubut. Abarca un territorio más extenso que el de la provincia de Tucumán. En “la mesada”, como la llaman sus pobladores, viven argentinos sacrificados, obstinados en permanecer en este territorio hostil donde nacieron y criaron a sus hijos porque aman esta tierra.
La falta de obras de infraestructura hace que la meseta se mantenga aislada. Una ruta provincial la atraviesa de norte a sur pero, según afirman los pobladores, la última vez que pasaron la máquina fue en el año 1968. Los habitantes viven solos, con poco o ningún contacto con otras personas, incluso de la misma región. Para ellos es habitual recorrer grandes distancias a caballo o a pie.
La meseta es una región aislada y prácticamente desconocida. Nunca llegó ningún tipo de servicio a estas tierras, los habitantes del Somuncurá jamás disfrutaron de la luz eléctrica. Luisa Payao tiene 90 años, vive con su familia en sus tierras que dio a llamar “Establecimiento El Loro”. Ni ella ni su familia conocen la electricidad. En algún rincón del rancho hay una radio, las pilas gastadas y ningún sitio donde comprar unas nuevas para que el aparato siga funcionando.
Rupestre, que trabaja hace tiempo en la región, tuvo la idea de colocar un equipo de energía solar en su vivienda. Estos equipos son costosos. Los participantes del segundo fotosafari a la Meseta de Somuncura, decidieron colaborar para comprarlos. Gracias a la energía solar Doña Luisa podrá cocinar por las noches con luz y tener la compañía de la radio.
Fuente de información e imagen: http://www.adnrionegro.com.ar
ADN RÍO NEGRO.

Nota del blog: Dar a conocer esta novedad de la llegada para los habitantes de nuestra postergada Linea Sur Rionegrina de la energía en pleno siglo XXI habla de la decadencia de una Argentina nuestra donde todo está por hacerse y falta mucho para Dignificar, mejorar la forma de vida en calidad, donde el Trabajo sea una cultura, la productividad e igualdad de oportunidades sean realidades efectivas.

domingo, mayo 08, 2011

HOMERO MANZI, HOMBRE DE LA POLÍTICA. HOMERO MANZI "EL MALDITO".


HOMERO MANZI, HOMBRE DE LA POLÍTICA.
HOMERO MANZI, “EL MALDITO”
por Guillermo Pirri.

Siempre cuando se habla de Homero Manzi se lo destaca como un gran poeta, y lo era sin duda alguna, ¡magnifico! y se lo vincula al tango porteño o al cine argentino.
Y si habla de su paso por la militancia política se lo hace como al pasar y Homero Manzi fue un militante comprometido con aquello que se denomina “lo nacional y popular”.
Ya desde pequeño era un “opinador ocurrente”; en su infancia provinciana en Añatuya, Santiago del Estero donde empezaba a hacer “sus primeras armas” como poeta:



“Con el cuento de la guerra
se nos llevan todo el grano
y nosotros, los criollos,
con la paja se contentamos”.



Luego “aporteñado” defendía y luchaba por una vida mejor de “Juana la Rubia” y de tantos y tantas otras desde la tribuna política.
Homero Manzi, como militante político siempre tuvo un compromiso vinculado a los dos de los movimientos de raigambre popular que marcaron la historia de la Argentina moderna del siglo XX como fueron con el radicalismo yrigoyenista y luego con el peronismo.
Manzi en el año 1935 dijo sobre Hipólito Yrigoyen: “era el jefe porque era el mejor. Era el mejor porque era el más íntegro. Y era el más íntegro porque acunaba en el fondo de su noble conciencia, un pensamiento superior de argentinidad y un impulso insobornable de justicia social.”

Como miembro de la comisión de prensa de la Federación Universitaria, la FUBA, participa en la publicación de “Tribuna Universitaria” y en la redacción de numerosos proclamas contrarias al golpe de Uriburu por lo que Manzi fue detenido y encarcelado, con un grupo de amigos, estuvieron presos e incomunicados unos dos meses en una penitenciaría de la calle Las Heras.
En “Milonga del 900” evoca al correligionario duro que sufre de amores:




Soy del partido de todos
y con todos me la entiendo
pero váyanlo sabiendo
¡soy hombre de Leandro Alem!



En el año 1934 compone una milonga federal o ritmo de candombe dedicada al Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas “Juan Manuel”:



Juan Manuel,
al revolear de los ponchos,
banderín del escuadrón,
los colorados más bravos
ya se fueron a Morón.
Juan Manuel,
para luchar por la gloria
de tu estrella federal,
con tamboril, los morenos;
la Mazorca, con puñal.

El diecinueve de octubre
murió doña Encarnación.
Los parches retumban duelo.
Llora la Restauración.



En 1936 participa de la fundación de F.O.R.J.A. (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) junto con a Arturo Jauretche, Raúl Dellepiane, Juan Luis Alvarado, Jorge del Río, Juan Molás Terán, Gabriel del Mazo y Oscar Correa, acompañados por Raúl Scalabrini Ortiz que no era afiliado al radicalismo que estaban en contra del “contubernio”, de la entrega y la lucha por una Argentina Soberana y Libre.
Cuyo primer manifiesto decía:
“El proceso histórico argentino en particular y latinoamericano en general, revela la existencia de una lucha permanente del pueblo en procura de su soberanía popular para la realización de los fines emancipadores de la revolución americana, contra las oligarquías como agentes de los imperialismos en su penetración económica, política y cultural, que se oponen al total cumplimiento de los destinos de América”.
Homero comienza su lucha con un acto político en su propio barrio, en el Teatro Boedo.
Manzi resaltaba los efectos perniciosos de la introducción de capitales extranjeros para con el interior; de acuerdo a una conocida definición suya, "Santiago del Estero no es una provincia pobre, sino una provincia empobrecida".
En 1947 FORJA hace contacto con el popular Juan Domingo Perón.
Manzi lo entrevista y declara: “Perón es el reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen. Mientras siga siendo así, nosotros continuaremos creyéndole, seremos solidarios con la causa de su revolución, que es esencialmente nuestra propia causa.”

El 16 de diciembre de 1947, leyó por la cadena de radiodifusión, un documento que definía su posición. “'…Desde las trágicas frustraciones la Argentina comenzó a vivir un tramo de su historia que habrá de reconocerse para siempre como la etapa de la decadencia moral dentro de la cual a la entrega del patrimonio nacional y al proceso de inferiorización del hombre, se sumó el afianzamiento de una casta insensible a los desesperados reclamos de los humildes, de los probos, de los patriotas.'
Y decía esta faceta de Manzi poco recordada: ‘El pueblo argentino, en elecciones libres, ha dicho su alta palabra. Que la desoigan los espíritus insensibles para esa entonación, nos parece inevitable. Pero que permanezcan intencionadamente sordos los que han afinado el alma para su sintonía, se nos antoja incongruente y cruel”.

Durante la primera presidencia de Perón luchó por el derecho de los autores ganando las elecciones como presidente de SADAIC en 1948 y fue reelegido en 1950, la muerte lo sorprendió ocupando ese cargo.

Entre sus luchas por sus ideales fue expulsado de la Facultad de Derecho, exonerado como profesor de Literatura, silenciado como poeta (no llegó a ser como Leopoldo Marechal “el poeta depuesto” como se decía a sí mismo luego del golpe del año ´55 que derrocara al Gral. Perón que lo llamaban en los decretos de la libertadora “el tirano depuesto” de ahí que Marechal censurado por la libertadora se consideraba “el poeta depuesto), Manzi fue discriminado en el radicalismo Por su conducta de rebelde y antiimperialista. Homero Nicolás Manzione fue convertido en "maldito", pero el poeta que había dentro de él (Homero Manzi) le "jugó una mala pasada al sistema".
En 1948, pocos años antes de su partida, con un cáncer que avanzaba y un Manzi resignando diciendo frente al espejo “pensar barbeta que te vas a morir”, el radicalismo lo expulsa de sus filas por su vinculación con el naciente peronismo. Si bien en sus últimos años Manzi participaba del ideario justicialista, nunca quiso sacar tajada de las ventajas oficiales. En sus últimas filmaciones tuvo un enfrentamiento con Raúl Apold, que era secretario de Prensa y Difusión del gobierno peronista.
En uno de sus últimos días, su amigo Hugo del Carril tuvo que cantar en la residencia de Olivos y le consultó ¿qué canto, gordo? Manzi pidió papel y lápiz, y una hora después le entregó dos milongas, una para el General, otra para Evita, para que las interpretara.



Versos de un payador al General Juan Perón (fragmento)

Usted trabaja y nos cuida desde que nace la aurora,
robando tiempo a las horas, le quita vida a su vida.
Usted es la lumbre querida de esta etapa bienhechora,
y su ciencia salvadora, mientras se cumple, no olvida
a la clase desvalida, que es valiente y cinchadora.

Por eso, mi General, con esta improvisación
quise arrimar mi montón a su labor nacional.
Nadie ha comprendido igual las penas de la nación,
nadie con más corazón nos libró de tanto mal
nadie como Juan Perón, Presidente y General...




Murió de cáncer el 3 de mayo de 1951 a los 43 años y hoy recuerdo al Manzi político de la causa nacional y popular.
John William Cooke dijo: “Homero Manzi cantó en el tango la poesía de la clase humilde. Entre él y el país que tanto amó queda tendido el puente de sus poemas, que han de batallar con el tiempo su prevención y su olvido”.
A quedado perpetuado en tiempo el poeta, escritor de bellísimos poemas “clásicos del tango argentino”;… pero el otro, el Homero Manzione militante político, el del compromiso y pasión por el destino y el presente de los argentinos; ese Manzione que estuvo en la resistencia yrigoyenista contra las dictaduras del Gral. Uriburu y el Gral. Justo el que conspiró, fabricó bombas caseras, conoció cárceles poniendo su casa para convertirla en centro clandestino de lucha popular; el del compromiso con el naciente movimiento del Coronel Perón esa parte fue condenada al olvido o al silencio, y no es mencionado en ninguna historia política.
Ese Homero Manzione declaró en 1947: "Nosotros no somos ni oficialistas ni opositores: somos revolucionarios".
Otro “MALDITO” de la historia que cuentan los que ganan.

Fuente de información e imágenes: Internet.
* Se permite la reproducción total o parcial citando la autoría.

martes, mayo 03, 2011

HOMERO MANZI: CON ALAS DE TANGO. A yuyo del suburbio su voz perfuma… por Guillermo Pirri.


A 60 AÑOS DEL FALLECIMIENTO
DE HOMERO MANZI.
Si una vez, no sintieras horror ante la muerte por amor al placer de la vida;
o si sintieras amor a la vida sin necesidad del horror a la muerte".
Fragmento del poema “Si una vez” de Homero Manzi.
HOMERO MANZI: CON ALAS DE TANGO.
A yuyo del suburbio su voz perfuma…
por GUILLERMO PIRRI.




“Las letras bien hechas viven más que las gestas verdaderas de los hombres con huesos mortales”. Francisco García Pavón.

“Tengo por delante dos caminos: hacerme hombre de letras o hacer letras para los hombres” Homero Manzi.


Homero Nicolás Manzione (sexto hijo de madre uruguaya o nacida en Concepción del Uruguay y padre argentino) nació en Santiago del Estero, el 1° de noviembre de 1907 en Añatuya en el corazón del chaco salteño que era “un mísero villorio, sin ladrillos, sin médico” donde vivió su infancia y le escribe estos poemas:




"Añatuya es un lugar
que jamás podré olvidar,
porque al fin es Aña... mía.
Tras un verde ventanal
junto al mismo algarrobal
conocí la luz del día".




Con vivencias de los provincianos y una juventud de barrio porteño de quien sería para siempre Homero Manzi.
El escritor Aníbal Ford en su obra Homero Manzi recuerda que Arturo Jauretche decía que Homero “era una mezcla curiosa de porteño de barrio e intelectual de centro, con arrastre provinciano, santiagueño y campero, curiosa mezcla que coordinaba muy bien dando un tipo de hombre argentino integrado”.
En 1935, junto a Gabriel del Mazo, Arturo Jauretche, Luis Dellepiane, fundan FORJA bajo la idea-fuerza “Somos una Argentina colonial: queremos una Argentina libre” que Horacio Salas lo describe como “un grupo intransigente en lo interno y antiimperialista en política exterior, que había de convertirse en fiscal del sistema”.

Homero Manzi había dividido los tantos. Era un político en los discursos y manifestaba ideas fuertes en tiempos de fuerte lucha política y era un poeta de los amores perdidos, del barrio, de la luna y el misterio, de recuerdo, del romance.
Eran como dos Homeros integrados el que defendía con tenacidad al colectivero de la Corporación de Transportes y el poeta que evocaba a Juana Roldán con “nostalgia porteña” y de un Manzi que en las tribunas peleaba por el futuro.

En 1948 escribe “Sur” donde siente “Nostalgias de los años que han pasado, arenas que la vida se llevó, pesadumbre del barrio que ha cambiando y amargura del sueño que murió”
Esa evocación magistral de “la luz de almacén”.
Lucía Gálvez y Enrique Espina Rawson en el libro “Romances de Tango” escriben:

“En 1948 los radicales, sin comprender sus intenciones conciliadores con el peronismo, expulsaron a Homero del partido. Por la misma época, avanzaba el cáncer que lo llevaría a la muerte. El intuía su gravedad. Según cuenta su hijo Acho, una mañana descubrieron a Manzi frente al espejo diciéndose con resignación: “Pensar, Barbeta, que te vas a morir”. Quizá esa certidumbre de la muerte acentúa el tono melancólico de su poesía en “Sur”, “Che, bandoneón” y “Discepolín”, sus últimos tangos. Sin embargo sigue luchando por las mismas causas. En mayo de ese mismo año, publica unas interesantes reflexiones sobre la importancia de la creación popular en el destino cultural de América. En ellas pone en evidencia, con intuición histórica, lo difícil que había resultado para los primeros americanos conquistados acceder a una cultura y una religión totalmente distintas a las suyas, cuando les ordenaron:
“¡Cambia tu piel!” ¡Viste esa ropa! ¡Ama este Dios!
¡Danza esta música! ¡Vive esta historia! (…)
“Todo estaba bien hecho. Todo estaba insuperablemente terminado.
“-¿Para qué nuestra música?
“-¿Para qué nuestros dioses?
“-¿Para qué nuestras telas?
“-‘¿Para qué nuestra ciencia?
“-¿Para qué nuestro vino?
“Todo lo que cruzaba el mar era mejor y, cuando no teníamos salvación, apareció lo popular para salvarnos.
“Instinto del pueblo. Creación del pueblo. Tenacidad del pueblo (…)”

Tata Cedrón en el 2004 musicaliza poemas de Homero Manzi. Textos como “Elegía”, “Mala estrella”, “Matungo”, “Palabras sin importancia”, “El pucho” entre otros que había quedado entre papeles que Juan Cedrón las hizo tango que le acercara el hijo de Homero Manzi, Homero Luis conocido como Acho Manzi. y en uno de esos encuentros al Tata le gustaba recordar la frase de Homero “y cuando no teníamos salvación, apareció lo popular a salvarnos” y Tata la tomaba y modificaba “y cuando no teníamos salvación, apareció Homero a salvarnos”. Cuando Acho le acerca los versos de “Palabras sin importancia”


Escúchame, al pasar, como yo escucho
la lluvia que murmura en la ventana,
pensando en algo que olvidé hace mucho
entre las cosas de la vida vana.
(fragmento)

Este tango se estrenó en el bar Muñón en septiembre de 2004 en 8 conciertos que cuando tocaba Cuarteto Cedrón “Palabras sin importancia” que cuando apenas finalizado el tango lo volvieron a tocar. Luego siguió la musicalización de “Elegia” un poema de 1945
Vine a rezar tu nombre para decirte adiós.
Vine a llorar sin llanto y murmurar sin voz.
Calle que perfumabas, calle donde no estás,
donde te amé y me amabas, donde no me amarás.
(fragmento)

Y luego de “Elegía” entre el 3 al 18 de diciembre de 2.004 musicaliza en París ocho nuevos temas de Homero Manzi esas letras entregadas por Acho Manzi fueron escritas: “Matungo” (1944) destinada a Juan de Dios Filiberto.

Quien no te vio repechar
el lomo de los barrancos,
un temblor en cada ijar,
clavados tus cabos blancos.

O cargando campanillas
sonoras sobre la cruz,
atravesar las orillas
cuando los corsos del sur.

La moza aquella,
las manos de ella, Juana Roldán…
trenzó con amor tus crines.
(fragmento)

o el tema “Puerta Abierta” poema escrito en 1943 destinada a ser musicalizada por Francisco Trípoli:

Canario, ¿por qué te fuiste
de la jaula que tenías
con agua fresca y alpistte,
y dorada por el sol?
….
Me extraña, pues ya sabías
que es malo andar escapando
porque se vuelve llorando
al rincón que se dejó.
(fragmento)

El poema “En un corralón de Barracas” que fuera escrito en el año 1940 por Homero Manzi y Cátulo Castillo

¿Adónde vas, con tu antigua chata…?
¿ A dónde vas, con tu cadenero?
Si ya sabés que la ausencia mata,
que el camino es traicionero
y que el tiempo es redomón…

Voy para el sur, a llevar mi pena…
Voy para el sur, con mi vieja carga,
que siempre fue mi vivir arena,
un tirón… y otro tirón…
(fragmento)

Dijo Gustavo Varela en “Mal tango” recuerda las expresiones de John William Cooke político de la denominada “izquierda peronista y de la resistencia peronista” dijo sobre Manzi en un homenaje a una semana de su muerte:
“… Todo eso nos lo dijo Manzi. No necesitó para ello hacer concesiones a lo guarango ni a lo baratamente sensiblero. No tuvo actitud de mojigatería ante el lunfardo, pero prescindió de él porque era otro su lenguaje. No trató tampoco, por vía de la cultura, de llevar la canción popular por el cauce muerto del culturalismo academizante. Se limitó, sencillamente, a escribir con esa fluidez que emanaba de su inspiración fresca y de su destreza eximia…” y agrega a posteriori, entre otros conceptos, “ Manzi reaccionó contra ese tango desteñido y decadente, relato monocorde de derrotas sufridas por hombre plañideros a manos de bellezas infieles. Por el contrario, cantó el tango y la milonga de lo nuestro con acento viril:
“Otros se quejan cantando, yo canto por no llorar”…”

Sobre estos versos de “Milonga sentimental” un tema con la música de Sebastián Piana (que musicalizó temas que son “inmortales, clásicos” con letra de Homero como "Milonga del 900", "Milonga sentimental", "Milonga triste", "Viejo ciego", "El pescante") en el año 1.931 Manzi toma una de sus partituras y escribe “Milonga sentimental” que tiene una evocación de carácter nostálgica y de un amor contrariado
Esta milonga fueron éxitos en las voces de Carlos Gardel, Azucena Maizani y Mercedes Simone.

Milonga pa' recordarte,
milonga sentimental.
Otros se quejan llorando,
yo canto por no llorar.
Tu amor se secó de golpe,
nunca dijiste por qué.
Yo me consuelo pensando
que fue traición de mujer.

Varón, pa' quererte mucho,
varón, pa' desearte el bien,
varón, pa' olvidar agravios
porque ya te perdoné.
Tal vez no lo sepas nunca,
tal vez no lo puedas creer,
¡tal vez te provoque risa
verme tirao a tus pies!

Es fácil pegar un tajo
pa' cobrar una traición,
o jugar en una daga
la suerte de una pasión.
Pero no es fácil cortarse
los tientos de un metejón,
cuando están bien amarrados
al palo del corazón.


Homero Manzi, prologa un libro de Héctor Gagliardi y se pregunta si es un poeta, un payador o un cantor y termina confesando "pero se, eso si, que él canta y que su pueblo lo escucha".

HOMERO MANZI Y EL ALMA DEL BANDONEÓN ARGENTINO.

“El bandoneón es un alma que tomó forma de gusano a fuerza de arrastrarse detrás de un amor imposible. Cuando estaba por morirse de pena en una esquina olvidada del mundo, las caricias de las manos criollas, lo ayudaron a sufrir su congoja. Al hambre de su pena solitaria, el tango le entregó el pan de una amistad derecha y compañera.” dice Homero en un escrito “Argentina, patria del bandoneón” que culminara su hijo Acho Manzi y continua escribiendo al estilo de un poeta sin igual que ese otro gran escritor argentino Leopoldo Marechal:


“El suburbio lo emborrachó en sus copas para hacerlo olvidar. Los compadritos lo llevaron a sus fiestas para ahuyentarle los recuerdos malos. Y Juan de Dios Filiberto, que tiene algo de fueye en su arrugada silueta, le compuso un himno de homenaje: Quejas de Bandoneón
Enrique Santos Discépolo, se ha ganado el título de inspector honorario de las emociones de Buenos Aires. Envuelto en un mínimum de materia, recorrió las calles o se sentó a tomar un café, dispuesto a requisar cuanta emoción circulara sin patente. Nervioso, flaco, afiebrado, pura nariz y talento, de pronto ha encontrado algo que buscaba; una canción, un grito, un gesto; se lo pone debajo del brazo y en su casa lo hace bailar sobre el piano, para inspirar las teclas. Es el drama que un borracho olvidó sobre una mesa o un lio que descubrió por la rendija de una persiana. Una noche oscura, al cruzar una calle del suburbio, Discépolo tropezó con el alma del bandoneón que se había escapado de la caja; entonces hizo un tango: Alma de Bandoneón”.

HOMERO MANZI Y EL CAMPO ARGENTINO.



Decir Enrique Sántos Discépolo es hablar del filosófo del tango de “ese sentimiento triste que se baila” como lo definiera Discepolín. Decir Homero Manzi es hablar del Poeta del Tango Argentino…


¡Tango!
Piel oscura, voz de sangre
¡Tango!..
yuyo amargo de arrabal
¡Tango!...
chata, pingo, luna grande.
De los tiempos idos de perfumes debajo del parral, del barrio de tango, de calles lejanas llenan de añoranzas pero no se lo asocia al campo, a los versos y milongas camperas…
Escribe Homero: "Gaucho viejo,/ ¡quién te viera!,/ como entonces, china en ancas,/ veinte abriles y un amor./ ¡Quién te viera!,/ surco, reja, pan y mate,/ potro, lonja, tropa y huella,/ puro brazo y corazón".
Tapera: "Roldanita de mi pozo/ que cantaba su alborozo,/ ya no habrás de cantar más./ Sombra fresca del alero/ donde estaban los jilgueros/ los jilgueros que hoy no están./ Brillazón de mis trigales/ que mancharon los cardales/ cuando un día comencé a penar./ Cuando "Milonga triste" una milonga campera donde la pena criolla asciende a una categoría de belleza poética: "Llegabas por el sendero,/ delantal y trenzas sueltas./ Brillaban tus ojos negros,/ claridad de luna llena".
Pero es indudable que la dedicación de Homero Manzi a los temas camperos se dio, por sobre todo, a través del cine.
El primer paso ocurrió en 1937, en el largometraje "Nobleza gaucha", historia de un peón que rescata a la hija de un estanciero de las manos malvadas de un capataz. Manzi firmó este guión junto a Hugo Mac Dougall. En 1941, Manzi encontró otro compañero y se produce una profunda asociación: Ulyses Petit de Murat con quien hizo las películas Fortín Alto, La Guerra Gaucha y Pampa Bárbara con temáticas ligadas a la vida del campo argentino que versaban sobre temás de índole histórico y nacionales.
En el año 1940 en un espectáculo musical en Buenos Aires donde se presentó el comprovinciano Don Andrés Chazarreta donde la chacarera santiagueña empezaba el “pide cancha” y empieza a ser aceptada en ciertos lugares porteños en esta ocasión aprovecha para exponer sus ideas acerca del folclore dice Manzi:
“El folklore argentino es un tesoro desparramado por los campos, despreciado por las clases cultas del litoral, pero acunado con amoroso acento por las gentes humildes de la
campaña.”

…”La música de la ciudad estaba trazada sobre el pentagrama oscuro de las pasiones humanas. En cambio, la música de nuestro campo estaba conformada sobre la naturaleza. Con excepción de la vidala, canción cuya universalidad habrá de consumarse un día, todas las expresiones musicales del folklore norteño trasuntan las formas del paisaje y animan sus movimientos en la fuerza de la naturaleza. La música del campo es objetiva, la de la ciudad subjetiva”.
…”En el campo, las arpas y violines rústicos hablan con la voz del viento, trinan con los pájaros y mueven sus ritmos con el rudo compás de las bestias en galope o con la hamacada euritmia de los pastos castigados en el vaivén de los vientos.
El santiagueño ama en primera instancia a su tierra, tiene una patria chica para ubicar su corazón. Conoce su cielo, abierto y celeste durante el día cuando apenas lo transitan el sol y las majaditas de nubes blancas, oscuro y profundo en la noche, cuando los tachonan los tucu-tucu inmóviles de las estrellas.
Conoce sus ríos madres que traen el pan en las entrañas, conoce sus montes, intrincados, misteriosos, aguerridos, conoce la tremenda ansiedad de sus sequías, ejemplo bíblico que le afirma la sobriedad y conoce el terror de sus tormentas calientes, cuando braman los huracanes del sur y del norte cargando, sobre los lomos enfurecidos, nubes
negras que desparraman la bendición del agua.
Por eso la voz del folclore santiagueño tiene la sinceridad del testimonio cultivado en largo trance de amor”.


EL MISTERIO DE MALENA..
¿Quién es Malena?

Y hay un “Misterio-Tango” sin resolver; una pregunta llena de interrogantes:
¿Quién fue Malena? de la letra del famoso tango con música magistral de Lucio De Mare que se pierde “en tono oscuro del callejón” como sucede con María donde Cátulo Castillo evoca a una tal María que dicen que se llamaba Laura y que se perdió por las calles de la melancolía, las calles del adiós … o la Stefanie que compusiera el uruguayo de “Patria Grande” Don Alfredo Zitarrosa esa mujer que salía a vender soledades en una habitación del hotel y que se perdió su nombre y esa mujer donde es puro olvido hecho canción…

Malena canta el tango como ninguna y en cada verso pone su corazón… escrita en 1941.

Diversas especulaciones se dieron una de ellas la de Acho Manzi, hijo Manzi cuenta “Malena” era María Esther Lerena.
Otras versiones concuerdan como “musa inspiradora” del bellísimo tango a Malena de Toledo, nombre artístico de Elena Tortolero, a quien Manzi habría oído cantar en 1941, en Brasil (según Nelly Omar en México) que era una desconocida cantando tangos aunque muchas versiones otorgan a Brasil.
Otros sostienen que es el nombre de la canción, pero no la persona real a la que le escribió.
Se ha dicho que “Malena” era Nelly Omar, con quien el poeta mantuvo una relación amorosa, una versión que la propia cantante sostuvo y otros que era Azucena Maizani, (algo que Maizani) negó.

Dos interpretaciones son declaradas como de carácter “históricas originales” la del recordador Osvaldo Miranda con la orquesta de Lucio Demare registrada en la película argentina “El viejo Hucha” del año1942 y la otra del cantor Francisco Florentino, con la orquesta de Aníbal “Pichuco” Troilo, grabada para el desaparecido sello discográfico RCA Víctor en ese mismo año.

En el año 1942 escribe junto con Ulises Pedir de Murat el guión de la película La guerra gaucha, Su mejor alumno (Vida de Dominguito, hijo de Sarmiento), El último payador, entre otros títulos.

Homero Manzi se no fue un 3 de mayo de 1951 en sus internados en el sanatorio donde lo operaron más de una vez seguía extrayendo poemas de la amargura, de ese impulso triste y lleno de calles y amores llenos de melancolía, Homero tiene pena de bandoneón…
Su último tema es “Discepolín”, su amigo, quien fallece unos ocho meses más tarde y que lo anima a dejar este mundo que no es su mundo:

La pista se ha poblado al ruido de la orquesta…
Se abrazan bajo el foco de muñecos de aserrín…
¿No ves que están bailando? ¿No ves que están de fiesta?
Vamos, que todo duele, viejo Discepolín…



Y como cierre un fragmento del poema de Horacio Ferrer que dice:

"Homero viene allá, de sur vestido,
su muerte fue tan solo un mal momento,
ahí va sembrando vidas que no han sido,
por un claro de cuna de arrabal.

Tras él vienen sus novias en cortejo,
mostrando el corazón de adiós tejido,
cuando él, grave de todos, sangra un río,
de glorias y fracasos en orsai.

Homero Manzi, tus valsecitos,
la luna triste quiere cantar.
Vamos, Homero, salgamos juntos,
que en el misterio, van a cerrar.


Fuentes de información: diversos sitios de Internet y del libro “Romances de tango” de Lucía Gálvez y Enrique Espina Rawson.Para lectura de poemas de Homero Manzi los invito a visitar mi blog:
RINCÓN BARDA SUREÑA - UNIVERSO POESÍA (Rincón de poesía desde el Sur Argentino)
http://regina-vamospormasjuntos.blogspot.com/

* Se permite la reproducción total o parcial citando la autoría.

UNIVERSO POESÍA: A 60 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE HOMERO MANZI.


UNIVERSO POESÍA
MOMENTO MUSICAL.
A 60 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE HOMERO MANZI.

Malena tango argentino
Año de creación:1941
Letra: Homero Manzi
Música: Lucio Demare




Malena canta el tango como ninguna
y en cada verso pone su corazón.
A yuyo del suburbio su voz perfuma,
Malena tiene pena de bandoneón.
Tal vez allá en la infancia su voz de alondra
tomó ese tono oscuro de callejón,
o acaso aquel romance que sólo nombra
cuando se pone triste con el alcohol.
Malena canta el tango con voz de sombra,
Malena tiene pena de bandoneón.

Tu canción
tiene el frío del último encuentro.
Tu canción
se hace amarga en la sal del recuerdo.
Yo no sé
si tu voz es la flor de una pena,
só1o sé que al rumor de tus tangos, Malena,
te siento más buena,
más buena que yo.

Tus ojos son oscuros como el olvido,
tus labios apretados como el rencor,
tus manos dos palomas que sienten frío,
tus venas tienen sangre de bandoneón.
Tus tangos son criaturas abandonadas
que cruzan sobre el barro del callejón,
cuando todas las puertas están cerradas
y ladran los fantasmas de la canción.
Malena canta el tango con voz quebrada,
Malena tiene pena de bandoneón.
Roxana Fontan

interpreta el tango Malena
¡un lujo!

NECRÓFILOS, PERO NO TRADICIONALES.

NECRÓFILOS, PERO NO TRADICIONALES

por Alberto Asseff.


Anclados en el pasado, pero sin conciencia histórica ni tradiciones. Es una lesiva paradoja que nos tiene amarrados y nos impide siquiera pensar el futuro. Nada de prospectiva, nos agotamos en la retrospectiva. Alguien dijo ‘ojos en la nuca’.

De ese acervo de valores, poco y nada. Se fueron cayendo el amor a la tierra natal, a las virtudes morales – desde la honradez y solidaridad hasta la palabra empeñada – y cívicas. Impera, dominante, el ruinoso ‘no te metás’. El principio de autoridad, a fuerza de ser sistemáticamente demolido, es una antigualla, sin licencia ni para ingresar al museo.

Es innegable, además, que no tenemos apego por lo nuestro. Nos embarga un instantáneo regocijo ante lo que viene de afuera y un prejuicio respecto de lo propio. Nuestra cosmovisión se estrecha a tal punto que literalmente ignoramos hábitos, costumbres, leyendas que anidan en el interior argentino. Esto pasa esencialmente con los porteños, no sólo de la urbe, sino de todo su conurbano, es decir con más de un tercio de los habitantes del país.

Pocos argentinos de hoy pueden ubicar con certeza los aconteceres del pasado y resulta aún más complejo y harto difícil que puedan interpretarlos con agudeza y verdad. Sin embargo, nuestra afición por lo pretérito es colosal. Es un claroscuro realmente enigmático, salvo una explicación: desde las cumbres del poder se nutre esa sinrazón porque hay interés en que todo aparente cambiar, pero que nada cambie. Se nutre una apariencia vacía.

Varios canales televisivos- no sólo los oficialistas, no ya del Estado, porque entre nosotros Estado y partido son una sola e indivisible cosa – dedican horas a proyectar rancias filmaciones sobre el golpe de Uriburu en 1930 y de esa fecha para acá, los bombardeos del 16 de junio de 1955, los fusilamientos, los tanques patrullando y remembranzas de esa índole.

Son escasísimas, en contraste, las películas históricas que rememoren la gesta de San Martín o al puro de Belgrano o al heroico Güemes. O que nos recuerden las primeras inmigraciones o a los agricultores pioneros o las fundaciones de nuestras ciudades. El gaucho es el gran y desdibujado ausente en esta contemporaneidad. No se reavivan nuestras reminiscencias acerca de la primera central atómica – que gracias a Dios ha sido segura - y tampoco del descubrimiento del petróleo o del asentamiento del Observatorio de las Orcadas en 1904, única presencia humana permanente en la Antártida a la sazón.

Es necrofilia en estado puro. Adicción a los muertos, no al pasado o a las tradiciones. Es una huera, vana, hueca e inextricable pretensión de encarar el porvenir con los muertos como estandarte. Se nos convoca a perpetuas batallas para lograr nada. Existe empecinamiento en resucitar, pero no en estimular la otrora formidable capacidad creadora de la Argentina. Es una fruición por la liturgia, sin un ápice de vocación transformadora.

Se menta más a los fallecidos que a los planes hacia adelante. Las reuniones multitudinarias no son llamadas para consustanciarnos colectivamente sobre proyectos estratégicos sino que se agotan en evocaciones. Se aspira a repetir en lugar de crear. Persisten, no innovan. Cuatro décadas después quieren que la Argentina tenga a alguien en el gobierno y a otro en el poder. Francamente, tenían toda la razón quienes enrostraban infantilismo a los revolucionarios de pacotilla. En la tribuna dirían que son de cartón y ni siquiera pintado.

La necrofilia o es un señuelo o es un dislate. Pero en ambas opciones le hace mucho daño a la Argentina. Igual de dañina que nuestra nula veneración por las tradiciones y la cultura del menor esfuerzo y del demérito.

La mitad de nuestra población tiene menos de 35 años. Son más de 20 millones de argentinos que carecen de rumbo porque los necrófilos sólo proponen mirar el camino del cementerio.

Esos 20 millones – y muchos otros de la restante franja etaria – apetecen reformas. No se admite más seguir sin enmiendas audaces, hondas, genuinas. Empero los necrófilos se aferran al pasado. Son el antemural para las mutaciones e, increíblemente, proclaman el no a las reformas en nombre del progreso.

La necrofilia es así de contradictoria. Vive de los muertos, pero se autoarroga ser progresista.

Todos los pueblos tienen ilustres antepasados. No me refiero sólo a los fundadores del s.XVIII o XIX ¿Se imaginan a Obama apelando todos los días a Franklin Delano Roosevelt? ¿O a Rousseff invocando cotidianamente a Getulio Vargas? ¿O a Sarkozy a De Gaulle?

Los insignes conductores de los pueblos merecen un sitial privilegiado en la galería de los homenajes, pero la mejor – y única – forma de honrarlos es construyendo un buen futuro para el país.

Lo que vendrá será el trabajo de los vivos y será virtuoso en tanto la labor se asiente en un proyecto común inspirado por el bien general, apartando la mentira y la demagogia.

No existe enemigo mayor del pueblo que el populismo. Es el peor enemigo porque se presenta con rostro de amigo, pero es embaucador de profesión. Es lo que acaece con la necrofilia: proclamando que honra al pasado nos enajena el porvenir.

sábado, abril 30, 2011

"SOMOS UN PAÍS TONTO".

LAS OPINIONES DE JUAN FALÚ. 
REPORTAJE DE "LA MAÑANA DEL NEUQUÉN". "Somos un país tonto" Juan Falú visitó la ciudad del Neuquén y en su paso dejó algunas fuertes impresiones sobre el folklore, el rock y la cultura. 
 Por HILDA LÓPEZ.
El Aula Magna de la Universidad Nacional del Comahue vivió el último martes uno de esos momentos memorables e imborrables para el inconciente. Juan Falú, una de las figuras que posee la música argentina, descolló con su concierto de guitarra, luego de ocupar su tiempo –apenas horas antes del espectáculo- en dictar una clínica, lo que habla de su grandeza humana. Pero más allá de lo que significó una nueva vista de este enorme compositor y autor, el guitarrista tuvo tiempo para despacharse con una mirada crítica sobre el folklore (hay quienes lo toman como una diversión y esos es otra cosa”), el festival de Cosquín (“no todos están en la pavada”), el rock (“no tiene nada que sea argentino”) y Gustavo Santaolalla. “Si uno por ganarse un Oscar se puede creer Che Guevara, es porque en este país somos tontos”, afirmó sobre este último músico. Juan Falú. El hombre espigado que quizás no puede decir mucho a simple vista, pero que ante sus profundas y claras convicciones e ideología, lo llevan al terreno de definiciones contundentes que hace que más de uno se detenga a escucharlo. ¿Cómo se relacionan los jóvenes con el folklore tal como hoy se muestra? Tengo dos miradas, dos perspectivas. La del músico y la del docente. Los jóvenes que encuentro y me relaciono en la docencia son aquellos que están buscando en el folklore la esencialidad del mismo: la memoria, la fuente. Son los que buscan bien porque buscan mucho y allí encuentran la esencia. Estoy tranquilo por ese lado, está absolutamente garantizado ese paso. Ahora en el entretenimiento es otra cosa. Hay quienes toman el folklore como una diversión y eso es otra cosa. ¿Los medios favorecen esa búsqueda? Yo no soy mediático. Sin embargo hay público para escuchar lo que hay. Sé que en esta gira me va a ir muy bien. Voy a estar en cuatro provincias patagónicas y tengo la absoluta seguridad que va a ir mucha gente. Soy optimista en ese tema. Pero lo que se está haciendo en la música es tremendo. Hay una cantidad de folkloristas que ya ni sé si llamarlos folkloristas. Si no nos ponen a todos en la misma categoría y eso me da un poquito de fastidio. Entonces si no son folkloristas ¿qué son? Son personas que ocupan un escenario. Los artistas buscan la esencialidad. ¿Cuál es la diferencia entre ambos? El artista busca que se aplauda al arte, a eso que se entrega desde adentro. Los otros son los que buscan el aplauso personal. Es sencillo pero es complicado. Yo reconozco que es gratificante el aplauso, no me voy a mandar la parte que no me gusta. Pero no hay mayor emoción que saber que cuando uno toca una zamba , ver en el rostro del público una sonrisa, una mirada, porque siente que le pertenece, eso no tiene precio. ¿Cómo fue recibido en Cosquín? Tenía una cuestión pendiente con Cosquín. Hay mucha gente que circula ahí con expectativas. Que está buscando algo. No todos están en la pavada. Hay quienes buscan algo más. Y si uno tiene esa oportunidad hay que respetarla y hacerlo. No lo digo como un logro personal. Creo que es una conquista de la comunidad porque tiene la actitud de escuchar. Y esa actitud es garantía que algo está pasando. Cuando un pueblo escucha es que está ejerciendo la libertad porque no está llevado al aplauso fácil, está escuchando. Y eso es lo que valoro. No por mi sino por nosotros, por todos. ¿Qué opinión tiene sobre quienes adhieren a un color político desde su rol de artista? Siempre he respetado a los que diciendo con contenido ideológico y haciendo canciones de “protesta”, supieron mantener su condición de artistas. Y en ese lugar sagrado la tengo a Violeta Parra, que ha sido una tremenda artista y todo lo que trasunta es genuino. Pero hay cierto uso y abuso cuando el discurso termina siendo sospechoso porque sirve para alimentar el éxito artístico. Ahí me molesta mucho. He conocido a grandes artistas que han sido tan genuinos, que han dejado que la cosa brote por inspiración, y su profundo amor por la gente como la que hizo Pepe Nuñez con “El manco Arana”, sin pensar que podía servir para su beneficio. Conocí a grandes como Chito Zeballos ¡a tantos! Tengo muchas prevenciones sobre cierto uso. Terminan siendo kioskos para vender. No es necesario abusar del discurso. Porque termina siendo banal, vacío y eso no es arte. Ante la ideología en serio, me saco el sombrero. ¿Cuál es su relación musical con el rock? Hay pibes que me preguntan por qué le doy tanto “palo” al rock. Yo lo veo con mis modelos, lo que tuve, no puedo verlos de otra manera. Mi opinión sobre el rock está teñida de subjetividad, porque no me gusta el rock. Entonces decidí ser cuidadoso, respetuoso. A mi me molesta que sea tan “intrusivo”, tan “entrometido”. No estoy hablando de los rockeros sino de la “cultura del rock metida en todas las esferas como está. Si uno busca música para una publicidad, un gingle, un documental, está el rock. Todo está con el rock. Si querés ser “progre” tenés que mandar el himno cantado por un rockero o la marcha “Aurora” por una rockera. Yo digo que ese himno no sirve. Desde el punto de vista musical, no sirven. ¿Por qué no sirven? Porque no tiene que ser sustituido ese lenguaje que tiene el himno por el rock. Ese lenguaje coral, sinfónico que tiene el himno es lo que es musicalmente. Me pidieron que fuera a la escuela de mi hijo a tocar y les pedí que no pasaran ese “himno rock”… por favor. La directora de la escuela me dio la razón y estoy hablando de la escuela pública. Quiero aclarar igual que hay muchos músicos del rock que admiro y respeto. Y también digo que son muy buenos, aunque no hay que exagerar. No son Bach, ni Mozart (ríe). Si queremos hablar de compositores hablemos de Ariel Ramírez. Soy muy radical en estas cuestiones. ¿Cuál es su análisis en el sentido musical? El rock no tiene nada que sea argentino. El rock nace sin antecedentes argentinos. Hace una relectura, una reinterpretación de otros lenguajes sin tener antecedentes, sin haberlos vivenciado. Nosotros estamos en un constante renacer. En una discusión permanente de siglos, y no es cómodo ver que ese renacer, que es controvertido, con polémica, con discusiones, con los tradicionalistas que son unas momias, con los “progre” que buscaban irse al carajo porque tenían la compulsión de ser “progres” y te hacían cualquier cosa, seguimos discutiendo y defendemos la tierra. El rock nació hace cuarenta años. Atrás no tienen nada y sin embargo sacan chapa para reinterpretar otros lenguajes. Pueden hacer tango, folklore, lo que se les ocurra. A mí no me gusta eso. No habla bien de mi sociedad, de mi país. No es culpa de los rockeros. ¿Qué nos pasa como país en ese sentido? Es un país tonto. Jamás vas a encontrar en las expo de Zaragoza, de Sevilla, de Shangai de todas esas pelo..., que Venezuela o Brasil o África se presenten con rock. Presentan su música, así de sencillo Nosotros para mostrar una tonada cuyana en el exterior tenemos que nacer de nuevo como país. Para encontrar un funcionario argentino que diga “vamos a mostrar una tonada cuyana en Bélgica”, donde se volverían locos escuchando nuestras guitarras. Somos un país tonto. ¿Cómo se terminan o se alivian esas “tonteras”? Es difícil. Pero pienso que se tienen que poner de pie las culturas regionales incluyendo Buenos Aires. Porque hay un Buenos Aires tanguero, de barrios, pampeano, candombero, rioplatense. Pero las culturas regionales nuestras son las que tienen más posibilidades de inserción en una identidad latinoamericana que, por suerte, están vivas. Los medios le dan poca importancia a esas culturas regionales. Le dan espacio a esas baladas pop, esos nombres que nunca entendí qué significan. Su enojo ante Santaolalla Neuquén > Juan Falú no economiza mirada crítica hacia el interior humano y menos si se trata de conductas que tienen que ver con la historia del país y sus pesares. Hace unos días, en un programa de televisión, observó el informe sobre el trabajo realizado por León Gieco y Gustavo Santaolalla, “De Ushuaia a la Quiaca”. Ante la imagen de un grupo de niños tucumanos de guardapolvos blancos en Tafí del Valle, el periodista le preguntó a Santaolalla si le había resultado difícil ese trabajo. A lo que el ganador de un premio Oscar respondió: “Fue difícil, aquello era la guerra de los viejos contra los jóvenes. No olvidemos que eso nos costó treinta mil desaparecidos”. Justamente, ante esa declaración Falú se tomó su tiempo para reflexionar. “El Sr. Santaolalla no tuvo la más remota noción de militar y sufrir las consecuencias de la militancia en ese proceso. Y se atribuye desde su trabajo de orígenes rockeros ser de los jóvenes que enfrentaron a los viejos y estar en una guerra que cuesta treinta mil desaparecidos, como si ésta fuese la síntesis de la guerra”, aseguró Falú. Y agregó: “Se pone en el primer lugar del protagonismo y víctima sin haber tenido la menor idea, de lo que ha sido militar y enlutarse en esos años. Me encantaría debatir cara a cara con ese señor sobre este asunto. Eso es apropiarse de la historia, es robarle a la historia. Si uno por ganarse un Oscar se puede creer que puede ser un Che Guevara, es porque en este país somos tontos”.
Fuente de información: Diario La Mañana del Neuquén, Espectáculos, 30/04/2011.