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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

sábado, noviembre 30, 2019

Diarios de una investigación que hizo historia. Enriqueta Muñiz llevó un diario cuyos manuscritos originales se reproducen en “Historia de una investigación. Operación masacre de Rodolfo Walsh: una revolución de periodismo (y amor)” que tiene introducción de Diego Igal.

Señora de Rizzoni, Enriqueta Muñiz, Julio Troxler, Antonio Rizzoni y Rodolfo Walsh.
Periodista, traductora y editora, Enriqueta Muñiz fue la compañera de Rodolfo Walsh en la investigación que derivó en “Operación masacre”, obra que marcó un quiebre en la tradición literaria y en la historia argentina y, durante ese proceso, llevó un diario que su familia decidió publicar a más de 60 años del trabajo realizado para narrar los fusilamientos de José León Suárez.
Con el título “Historia de una investigación. Operación masacre de Rodolfo Walsh: una revolución de periodismo (y amor)”, el libro reproduce los manuscritos originales que Muñiz escribió en cuadernos de hojas cuadriculadas entre 1956 y 1957 mientras visitaban a los testigos, familiares de los sobrevivientes y recorrían las localidades de Florida, José León Suárez, Boulogne o Villa Ballester para reconstruir los hechos ocurridos la noche del 9 al 10 de junio de 1956.
El periodista Diego Igal conoció a Muñiz en 1993 cuando era estudiante y ella fue a dar una charla a Taller Escuela Agencia (TEA) en la materia periodismo de investigación.
Más tarde quiso entrevistarla, le escribió un correo electrónico, fue hasta su departamento pero no logró encontrarla; en 2014 volvió a intentarlo y al llamar a la Academia Nacional de Periodismo, que ella había integrado, supo que había muerto.
Así empezó el vínculo con el hermano de Enriqueta y descubrió la existencia de esos cuadernos en los que están los diálogos, las descripciones y precisiones de días y horarios de esa investigación que su familia aceptó publicar.
“Las anotaciones de Walsh, la correspondencia, es todo un tesoro. Creo que es un rompecabezas al que sin duda le faltan muchas partes y cuya imagen completa no tenemos ni tendremos nunca”, reflexiona Igal, en diálogo con Télam, sobre el libro publicado por Planeta en el que colaboró con la escritura de la introducción.
El escritor y ensayista Daniel Link, quien estudió y editó la obra periodística de Walsh, sostiene que en estos diarios “lo que se puede ver es el proceso de producción de un libro: la cantidad de personas involucradas, las idas y vueltas, los cambios de rumbo. O sea: permite devolverle a una obra (en este caso, ´Operación masacre´) una movilidad que la fijación en el canon tiende a neutralizar. El archivo permite mirar mejor lo que está vivo”.
“El trabajo de Enriqueta con Walsh fue decisivo. Un poco por eso, Walsh le dedica el libro y dice, en los papeles que se publican ahora, que antes quema el libro que no dedicárselo. Eso es porque ningún libro y ninguna investigación son el producto de un ´genio´ individual, sino la feliz coincidencia de múltiples talentos”, dice Link a Télam.
Después de la publicación de “Operación Masacre”, los caminos de Walsh y Muñiz se diferenciaron y ella realizó un recorrido profesional más cercano al periodismo cultural. Por ejemplo, trabajó en el equipo de comunicación del Festival Internacional de Mar del Plata donde conoció a Horacio Verbitsky, quien reconoce en esta publicación que le enseñó “cosas elementales del oficio”.
Para Link, encargado del prólogo, “a diferencia de Walsh, Enriqueta permaneció ´no peronista´. Un poco por eso, no le gustaba pensar ese punto de inflexión que llevó a Walsh a lugares políticos que ella no compartía. Pero, al mismo tiempo, es evidente que este diario estaba destinado a ser publicado. Está escrito de corrido, limpiamente, como quien prepara un original a partir de anotaciones previas. Eso implica, claramente, un deseo de publicación. Haber guardado esos cuadernos, y todos los demás materiales, significa lo mismo”.
“La familia es la gran responsable de que esto se publique. Yo fui un nexo entre ellos y la editorial”, enfatiza Igal y detalla que “todo el material publicado era parte de lo que ella dejó. Digo dejó porque ella cuando intuía que la muerte estaba cerca se deshizo de mucho material, pero de esto nada. Incluso dejó una caja de archivo donde atesoraba notas periodísticas sobre Walsh y ´Operación Masacre´”.
Si las notas de Muñiz son en cursiva, las cartas de Walsh, en su mayoría, son mecanografiadas y en ellas asegura, después de leer estos cuadernos, que han transitado juntos “una de las más hermosas historias” de su tiempo, recuerda que confió en ella “desde el primer momento”, le pide que no lo traicione, que no lo venda y le agradece su compromiso en una investigación que ella, asevera, contiene material histórico, humano y político que sobrepasa a los personajes y al mismo autor.

¿Qué hay en el libro?

Las casi 300 páginas de Historia de una investigación. Operación masacre de Rodolfo Walsh: una revolución de periodismo (y amor)” permiten al lector asomarse a una metodología de investigación, se pueden encontrar no solamente las notas de Muñiz sino también las cartas y poemas que le había escrito Walsh, los detalles de los caminos recorridos para publicar la obra y los posibles títulos con los que ensayaban: “Los fusilamientos de Suárez”, “El Caso Livraga”.
Télam.

Enriqueta Muñiz, periodista y escritora.

Enriqueta Muñiz nació en Madrid en 1934, y vivió en París y Bruselas.
A los dieciséis años llegó a la Argentina con su familia.
Estudió Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.
Realizó traducciones en Librería Hachette, escribió literatura infantil y una novela de ciencia ficción y también ejerció el periodismo cultural.
Fue crítica de cine y participó de programas de radio y televisión y colaboró en La Gaceta Literaria, Vea y Lea, La Nación, Platea, Siete Días y El Hogar. Fue prosecretaria de redacción y dirigió el suplemento cultural de a Prensa. Integró la Academia Nacional de Periodismo.
Obtuvo los premios Konex (Ciencia Ficción y Literaria), Municipal de Novela, Gente de Letras y Al Maestro con Cariño del Taller Escuela Agencia de Periodismo.
Murió en Buenos Aires el 18 de noviembre de 2013.
Publicado en Diario "Río Negro", 30/11/2019.

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La diferencia de opiniones conduce a la investigación, y la investigación conduce a la verdad. - Thomas Jefferson 1743-1826.