GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

domingo, septiembre 13, 2020

Fernet, histórico y con doble nacionalidad.

Fernet, histórico y con doble nacionalidad.

Branca, la marca líder de esta bebida tan amada por los argentinos, cumple 175 años. Nacida en Italia, existen suficientes pruebas y razones para adoptarla como propia: una de ellas, el gran invento cordobés de mezclarla con coca. La Prensa los invita a un recorrido por los orígenes de esta “costumbre nacional”.

Si bien el fernet nació en Italia, a esta altura no parece errado afirmar que merece tener doble nacionalidad. Es que esta bebida fue adoptada por la Argentina como una “hija del corazón” y aún perdura, como muchas otras costumbres que arribaron con los inmigrantes europeos a principios del siglo XX. 
Sin embargo, lo que es innegablemente producto del ingenio argentino es el tan amado y popular ‘fernet con coca’. “Es una costumbre nacional, así como el tango, el mate o el dulce de leche son productos de la cultura argentina. Forma parte de ese sello de identidad nacional”, asegura a La Prensa Martín Olivera, brand ambassador de Branca, marca líder que cumple 175 años. 
UN POCO DE HISTORIA.
Esta bebida nace finalizando la primera mitad del siglo XIX en la ciudad de Milán, de la mano del boticario Bernardino Branca y el doctor Fernet, su colaborador suizo. Es a partir del conocimiento que tenía Bernardino de la alquimia, que éste comenzó a perseguir la fórmula de algo que todavía no sabía qué iba a ser. Finalmente, obtienen una bebida única a partir de la combinación de hierbas, cortezas, raíces y frutos macerados en alcohol. Con el logro en sus manos,  Bernardino decide unir sus nombres para bautizar su reciente creación. 
Con el tiempo fue ganando mucha popularidad en Italia por sus propiedades curativas. En un principio, se utilizó como digestivo, para luego pasar a consumirse como aperitivo en todo el país europeo. Pasaron los años, al crecimiento se le sumaron premios y reconocimientos a nivel mundial. El paso a seguir era claro: en 1907,  Dino Branca asumió la dirección de la empresa y creó Fratelli Branca Destilerías conquistando los mercados norteamericano y europeo bajo el lema Novare Servando, que -según explican desde la marca- “expresa el espíritu innovador, abierto a lo nuevo y a las oportunidades, pero al mismo tiempo con una fuerte voluntad de conservar y preservar los valores de la tradición”. 
Los reconocimientos siguen llegando, en 1938 el rey Emmanuel III de Italia le concedió a Dino el título aristocrático de Conde en honor a los logros empresariales y éste fue heredado por su primogénito. 
En la actualidad, la empresa continúa siendo un negocio familiar, dirigido desde 1999 por Niccolò Branca, miembro de la quinta generación de dueños de la marca, quien afirma: "La calidad del producto y las personas que trabajan en la empresa son las principales causas del éxito de Fernet Branca y las razones por las que ha crecido de esta manera a lo largo de los años. Tenemos pasión por el producto y por lo que hacemos. Cada empleado pone su alma y creo que cuando uno trabaja con pasión y con el corazón, el resultado luego llega.”
LLEGADA AL PAÍS Y ADOPCIÓN.
El fernet llegó al país en las valijas de los inmigrantes italianos a principio del siglo XX, momento en el que comenzó el proceso de adopción que terminaría convirtiendo a esta bebida en un emblema nacional.
La afición de los argentinos fue tal que en 1941 Fratelli Branca tomó una importante decisión: el fernet también se produciría en el país.  En principio, la calle Uspallata, en el barrio porteño de Parque Patricios, sería el centro de sus operaciones.  Finalmente, en 1982 se mudó a la localidad bonaerense de Tortuguitas, donde se construyó la más moderna bodega subterránea de Sudamérica.
De aquí surge la prueba número uno de porqué el fernet debería tener doble nacionalidad: solamente se produce en dos lugares,  Milán y Buenos Aires.
UNA FORMULA SECRETA.
Guardar un secreto por 175 años debe ser bastante difícil, pero al parecer no imposible. Solo muy pocas personas conocen los ingredientes de la fórmula de Fernet Branca. Mirra, ruibarbo, manzanilla, cardamomo, orégano y azafrán, son algunas de las decenas de hierbas utilizadas. “¿Cuántas son en total? ¿Qué otras forman parte de este proceso? ¿En qué proporción se encuentra cada una de ellas? Nunca lo sabrán”, aseguran desde la marca.
Lo que sí comparten es el proceso de elaboración: “Estas hierbas, especias y raíces se mezclan primero a través de una infusión caliente y después una fría, para terminar maceradas en alcohol que luego se filtra y reposa durante un año en cubas de roble de Eslovenia. Sólo determinadas personas de altos cargos de Fratelli Branca conocen las medidas exactas de 22 de esos botánicos, mientras que de las restantes sólo los saben algunos miembros de la familia Branca”.
Pero si está guardada bajo miles de llaves, ¿cómo llega al país?. La respuesta parece sacada de una película: “La receta codiciada llega a la fábrica en la Argentina con el mismo cuidado, un miembro de la familia viaja dos veces y prepara la mezcla madre”
“La producción argentina, si bien sigue los estándares internacionales de preparación, adquiere impronta propia: el cambio de agua y el alcohol y la utilización de caña de azúcar lo modifican sensiblemente, es por ello que el fernet argentino es único”,  cuentan desde Branca.
EL TOQUE ARGENTINO.
La prueba número dos: el fernet con coca. Este invento argentino, más específicamente cordobés, tendría que ser razón suficiente para la doble ciudadanía. Tan simple como eso.
Existen muchas versiones acerca de dónde nació esta combinación que se volvió tan icónica, pero hace poco una investigación de la BBC Mundo, junto a la Voz del Interior, hizo globalmente conocida la que sería la verdadera historia.
El origen se encuentra a mediados de 1970 en el Bar Español -ahora Premier-, de la ciudad de Cruz del Eje, y que su inventor fue un hombre conocido como “El Negro” Becerra, quien falleció en 2005.

"Se lo recomendaron los médicos para que dejara la ginebra, porque le estaba haciendo mal. Primero lo cortó con soda y no le gustó. Hasta que lo mezcló con coca y ahí la cosa cambió", le contó a los periodistas el humorista Cacho Buenaventura, oriundo de la localidad del norte de Córdoba. ‘El Negro’, generoso, decidió compartir su descubrimiento. Y así habría sido cómo surgió el  trago más emblemático del país, en uno de esos bares bien de barrio y de la mano de un personaje muy querido por sus vecinos y amigos. 
La creación del ‘Negro’ Becerra se volvió tan pero tan popular que este año la Asociación Internacional de Bartenders (IBA) eligió al clásico “fernet con coca” como uno de los cócteles de "la nueva era" y lo denominaron ‘Fernandito’. 
A raíz de esto surgió una duda: ¿Existe una receta, una manera correcta de prepararlo? La Prensa le consultó a Olivera -brand embassador de Branca-: “La que nosotros siempre recomendamos es llenar un vaso trago largo con mucho hielo, agregar 30 % de Fernet Branca y el 70 % de gaseosa cola, creando una espuma de unos dos centímetros que nos va a ayudar como decoración del cóctel. Sin embargo, una de las cosas que lo hace único, es que lo podés preparar de la manera en la que más te guste.”
EL AMARGO,  AL PODIO.
Según un informe de la International Wine and Spirit Research (IWSR), que publicó en 2017 Forbes Argentina, el fernet es la tercera bebida alcohólica más consumida del país con más 50 millones de litros anuales, ubicándose por detrás de la cerveza y el vino. 
Con todos estos datos, la gran pregunta es: ¿Por qué al argentino le gusta tanto esta bebida? Para Olivera la respuesta es simple: “Tiene un gran arraigo al paladar de los argentinos, es una costumbre nacional, así como el tango, el mate o el dulce de leche son productos de la cultura argentina y gracias a Branca, el fernet con cola forma parte de ese sello de identidad nacional. Hoy en día es muy difícil pensar que en una reunión, un asado o una celebración no haya alguien bebiéndolo”.
“Como aperitivo antes de comer”, “con amigos y bien cargado”, “con mucho hielo y mientras se prepara el asado”, “después de las 17 y con coca zero”. Estas fueron algunas de las respuestas que las personas dieron al preguntarles, desde la cuenta de Instagram de Sugerencias del Chef (@sugreneciasdelchefar), cuándo y cómo se toma.
Así, las pruebas se siguen acumulando y sin dudas esta bebida italiana es tan amada por los argentinos que la sienten propia. Un amor que llega al punto de inventar un trago con reconocimiento mundial, que es tan versátil que puede tomarse tanto en la barra del mejor bar o, de manera comunitaria, desde una botella de plástico cortada por la mitad. Es un amor que sobre todo está ligado al folklore sentimental que lo rodea, ese que se extraña tanto, el de los asado multitudinarios, las juntadas con amigos o las charlas en la mesa de un bar. 
Más allá del ‘Fernandito’ 
Se sabe que el fernet con coca o ‘Fernandito’, según la la Asociación Internacional de Bartenders (IBA), es el trago más popular que se prepara con esta bebida, pero ¿existen otros?
La Prensa le consultó a Martín Olivera, brand ambassador de Branca, quién compartió la fórmula de dos opciones para hacer en casa
Ferroviario
“Un cóctel que es simple de preparar es el Ferroviario. Nació en las pulperías cercanas a las estaciones de ferrocarriles. La receta consiste en servir una medida de Fernet Branca en un vaso de trago largo, agregar dos medidas de soda para generar espuma, lo completamos con hielo y luego una medida de Carpano Rosso. Finalmente, para decorar le agregamos una rodaja de limón.”
 Smash
“Para quienes se animen a preparar algo un poco más elaborado recomendamos el Branca Smash, cóctel fresco y frutal, con notas finales a las hierbas de nuestra bebida. Para prepararlo debemos tomar una coctelera, llenarla de hielo y agregar una parte de Fernet Branca, dos partes de jugo de ananá, una parte de jugo de limón y una parte de almíbar (partes iguales de agua y azúcar). Batimos todo y lo servimos en un vaso mule o un vaso old fashioned lleno de hielo. Como toque final, decoramos con una ramita de menta”.
Entre el Fernanditos, Ferroviarios y Smashs no sorpende que el fernet sea la tercera bebida alcohólica más consumida en el país. 
De lo publicado en Diario "La Prensa", 12 de Septiembre de 2020.

Por COVID-19, murió el ex ministro de Agricultura Carlos Casamiquela.

Por COVID-19, murió el ex ministro de Agricultura Carlos Casamiquela.

El rionegrino de 72 años fue director del INTA y estuvo a cargo de la cartera agropecuaria entre 2013 y 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández.

El exministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación Carlos Casamiquela falleció hoy con coronavirus a los 72 años, informó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), organismo que presidió entre 2003 y 2009.
"Con profundo pesar y enorme tristeza lamentamos informar que hoy falleció Carlos Casamiquela", publicó el INTA en su cuenta de Twitter.
Casamiquela estuvo a cargo de la cartera agropecuaria entre 2013 y 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández.
Antes había sido presidente de INTA (2009-2013) y vicepresidente de Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa, 2003-2009) .
"Con profundo dolor despedimos a nuestro compañero y amigo, Carlos Casamiquela, trabajador incansable, ex ministro de Agricultura, con quien tuve el honor de trabajar en el INTA", subrayó el ministro de Agricultura Luis Basterra en su cuenta de Twitter.
Por su parte, el presidente del Senasa, Carlos Paz, manifestó: "el Covid-19 acaba de llevarse a Carlos Casamiquela, uno de mis mejores amigos. Gran ser humano y profesional. Toda una vida en el INTA, institución que presidió".
"La comunidad de INTA recibió en horas de la tarde la triste noticia del fallecimiento del Ingeniero Carlos Casamiquela quien desde hace varias semanas venía dando una dura batalla contra el coronavirus", informó esta noche el organismo en un comunicado.
"Con casi 40 años de trayectoria -inició su labor profesional en 1980 en la Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle del Río Negro, de la cual fue director entre 1984 y 1990- su paso por el instituto dejó una huella imborrable, no solo por su honestidad personal e intelectual, sino por la impronta que dejó en el organismo durante los cuatro años en los que ejerció la presidencia", detalló.
Con una mirada profunda sobre la articulación de los diversos actores del Estado y los organismos privados, Casamiquela mantuvo su vocación de promover el desarrollo integral del sector, para aumentar la competitividad de manera sustentable.
También impulsó la capacitación y promoción del personal joven; así como la importancia de la regionalización y descentralización de los organismos públicos; a la vez que fortaleció la presencia territorial del INTA en los lugares más remotos del país, añadió el INTA.
Entre 2009 y 2013, el INTA logró algunos aportes sobresalientes en el campo del desarrollo tecnológico: desde la secuenciación de los genomas de la papa, el tomate, trigo, girasol –entre otros– hasta la primera ternada clonada bitransgénica del mundo, Rosita Isa, pasando por la vacuna Bio Jaja contra el complejo tristeza bovina, la recuperación del memoria institucional durante la década del 70 y el desarrollo de maquinaria para pequeños productores –Javiyú, Cañera, Reconquista, La Lola–, son un puñado de hitos institucionales de ese período, sostuvo el informe.
Luego de su paso por el INTA, Casamiquela asumió como ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación el 20 de noviembre de 2013, cargo que ejerció hasta el 10 de diciembre de 2015.
Sus cenizas serán arrojadas al Rio Negro, de acuerdo a lo informado por su familia.
Publicado en el diario "La Mañana de Cipolletti", domingo 13 de Septiembre de 2020.

Sueño industrial roto: el increíble viaje de 36.000 km de la pera del Alto Valle.

Sueño industrial roto: 
el increíble viaje de 36.000 km de la pera del Alto Valle.
La pera William's producida se industrializa en Tailandia para ser vendida en Estados Unidos. La fruta cosechada cruza dos veces el Pacífico antes de llegar a destino.
Por Javier Lojo.
A lo largo de su corta historia, Argentina se muestra como un país muy complejo. Pasó, en el siglo pasado, de estar entre las naciones más desarrolladas del globo a ser hoy un territorio cuyos indicadores económicos y sociales son parecidos a los que presentan muchos países del continente africano.
Es enorme la literatura económica que analiza el derrotero de la Argentina en estos últimos 200 años. Infinitas son las opiniones y estudios argumentando las causas de este desplome.
Para algunos, parte de esta crisis esta dada por el sueño truncado de una argentina industrial. Media biblioteca avala esta teoría; la otra media la condena.
El Valle de Río Negro y Neuquén formó parte -y aún lo es- de esta inédita y profunda decadencia que sufrió el país.
Varias décadas atrás llegó a liderar el comercio global de frutas con cientos de industrias que actuaban como soporte del sistema del mercado en fresco. Llegó a tener medio centenar de aserraderos, decenas de jugueras, varias empresas dedicadas al desecado de frutas, tres muy importantes destinadas al enlatado de productos, media docena de tomateras y hasta una procesadora de cubeteado de peras orientadas a la exportación, entre otras tantas. Todo el sistema ocupaba más de 50.000 trabajadores y el derrame de la inversión, que anualmente inyectaba el sector privado, impactaba de llenó en toda la región.
Pero en algún momento, algo pasó. Y todas estas industrias fueron progresivamente desapareciendo del mercado.
Algunos ubican este punto de inflexión hacia principios de la década del 80. Otros, un poco antes. Lo cierto es que aún hoy se observan, a lo largo y ancho del Valle, los esqueletos abandonados de las enormes industrias que, décadas atrás, se mostraban con un vigor que las hacía intocables.
Actualmente la industria secundaria de nuestra región valletana -aquella que complementa al mercado en fresco- desapareció del escenario. Solo quedan un par de jugueras que luchan por sobrevivir y algún microemprendimiento familiar que asoma tímidamente su cabeza en el mercado. No mucho más.
La degradación que sufrió el sistema frutícola del Valle es tal que, para que un pequeño envase de 110 gramos con peras argentinas cubeteadas en su interior llegue al consumidor de los Estados Unidos, previamente debe ser industrializado en Tailandia. Sí, tal cual así como lo está leyendo.
Actualmente la industria secundaria de nuestra región valletana -aquella que complementa al mercado en fresco- desapareció del escenario. Solo quedan un par de jugueras que luchan por sobrevivir y algún microemprendimiento familiar que asoma tímidamente su cabeza en el mercado. No mucho más.
La degradación que sufrió el sistema frutícola del Valle es tal que, para que un pequeño envase de 110 gramos con peras argentinas cubeteadas en su interior llegue al consumidor de los Estados Unidos, previamente debe ser industrializado en Tailandia. Sí, tal cual así como lo está leyendo.
Pero no es fácil en nuestro país instalar una industria. Menos aún lo es ser empresario.
Para abrir una empresa se necesita de fuertes inversiones, un programa económico a nivel nacional que de certezas para quienes arriesgan, estabilidad impositiva, un único tipo de cambio, seguridad jurídica y reglas de juego de mediano y largo plazo claras. Nada de esto puede garantizar hoy la Argentina.
Y es por ello que una firma multinacional que produce frutas en el Valle de Río Negro debe hacer todo un extraño y costoso circuito para llegar con un producto argentino a los Estados Unidos. Padeció -y todavía lo hace- las consecuencias de querer, en su momento, apostar por el país. Y hoy sus directivos prefieren comprar materia prima de calidad en nuestra región y todo su proceso industrial concretarlo por fuera de la Argentina. Asumen mayores costos antes de seguir hundiendo capital en un país que entró hace un tiempo en un progresivo deterioro social, político y económico. 
Argentina está hace un tiempo frente a un paradójico escenario: sigue produciendo materias primas, como lo hacía a principios del siglo XX, en un contexto de comercio internacional totalmente globalizado como se presenta en el siglo XXI.
Esta dualidad temporal, producto de la mala praxis política de las últimas decadas, es lo que define, en parte, la crisis estructural que sufre en materia económica el país.
El caso del envase de 110 gramos de pera cubeteada es tan solo uno de los tantos y pequeños ejemplos que refleja la decadencia de una Nación que, a principios de 1900, figuraba entre las 20 más potentes del mundo occidental.

¿Es rentable semejante maniobra?


Armar una logística como la presentada, no es un trabajo sencillo. Pese a ello, para la firma Dole la maniobra seguramente resulta rentable por innumerables factores: tienen los mercados donde colocar esa oferta, tecnología para llegar al producto final y escalas en los distintos procesos industriales, entre otros tantos puntos que se pueden mencionar.
Según fuentes de la empresa, este tipo de operaciones “son puntuales y se dan por una cuestión de necesidad de mercado”. El producto que ofrecen se vende en tiendas especializadas a un valor que va de los 1,20 a 1,50 dólares. Es un mercado de nicho para un segmento que paga por la marca y calidad del producto natural.
Es difícil decir a que valor la empresa podría colocarlo con su base industrial en la Argentina. “No tenemos ese cálculo porque son muchos los factores que hay que tener en cuenta”, confió la fuente. Lo que esta claro es que seguramente lo podrían colocar en las góndolas norteamericanas muy por debajo de los 1,20 dólares, logrando márgenes de rentabilidad mayores a los que obtienen paseando la pera por más de 36.000 kilómetros. 

Datos clave

US$ 0,25
es lo que cobra el productor del Valle de Río Negro y Neuquén por kilo su pera William’s que termina haciendo el recorrido mencionado.
US$ 16
es lo que termina pagando el consumidor de EE.UU. por kilo de pera William’s que finaliza industrializada en las góndolas de ese país.
“Nuestra sede central para Latinoamérica está en Chile y las inversiones se definen allí”, aseguró el ejecutivo, esquivando así la pregunta sobre la opción de ampliar, con este tipo de industrias, la producción en la Argentina.
La realidad muestra que desde hace mucho tiempo el inversor dejó de mirar al país. Una alta carga tributaria, una economía sumergida en la informalidad, sindicatos que actúan con métodos coercitivos y un Estado anémico que sobrevive a golpes de timón con cambios continuos en las reglas de juego, es lo que aleja la llegada de fondos a la Argentina. Mientras la realidad del país se maneje con estos valores, difícilmente el envase de 110 gramos, con pera natural en su interior, se pueda industrializar en tierras del Valle de Río Negro y Neuquén.

La huella de carbono: un costo que también debería contemplarse


Independientemente de las inversiones que pierde la Argentina año tras año por la mala praxis de sus políticas económicas, tributarias y laborales, existe un tema, tan o más importante del mencionado, que es la huella de carbono que genera todo este movimiento de alimentos.
Se define como huella de carbono a aquellos gases de efecto invernadero emitidos por una empresa u organización en la elaboración de sus productos. El uso de combustibles fósiles en maquinaria o vehículos propiedad de empresas, las pérdidas de gases refrigerantes, o las reacciones químicas durante los procesos productivos, son tan solo algunos ejemplos. Todos efectos que, en forma directa o indirecta, terminan modificando al medioambiente.
Si bien es muy difícil hacer el seguimiento de semejante viaje -y contabilizarlo-, la huella de carbono que genera este envase de pera es sin dudas un punto que la empresa debiera contemplar es su agenda a la hora evaluar su ecuación de costos/beneficios, incorporando en las primeras de las variables de esa ecuación al daño ambiental que está generando.
Publicado en Diario "Río Negro", domingo 13 de Septiembre del 2020.
Imagen: Diario "Río Negro".

sábado, septiembre 12, 2020

Estamos atrapados en la Matrix.

 


Estamos atrapados en la Matrix.

Por Daniel Molina.

Las redes sociales aprendieron a dominar a las personas para que les den más y más de su tiempo y luego su vida completa.


Una de las cosas que más llama la atención cuando vemos series nórdicas (por ejemplo, Sorjonen o Trapped) es la conducta de los adolescentes. A la habitual rebeldía contra los padres, los adolescentes de serie nórdica agregan una oscilación que pasa del entusiasmo excesivo a una profunda depresión. Pero eso que nos llama la atención a los más viejos es uno de los rasgos culturales más específicos de nuestra época: la bipolaridad existencial que nos lleva de la violencia a la abulia. Así reaccionamos en las redes sociales y así vivimos en el mundo de los átomos. Sin darnos cuenta. ¿Por qué vivimos así ahora? La respuesta a este drama de nuestra época se puede ver en el inquietante documental “El enigma de las redes sociales”, que acaba de subir Netflix.

Ayer se cumplieron 19 años de la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York. Para los que lo vimos en tiempo real es un acontecimiento que parece cercano, pero ya hay una generación que nació luego de ese acontecimiento, muchos de los cuales ni saben qué fueron las Torres Gemelas y, a la vez, viven en una realidad que sus padres apenas si conocen de oídas: las redes sociales que usan los adolescentes y niños (de las cuales la más popular es Tik Tok, pero no es la única). Esa generación pos Torres Gemelas vive la mayor parte de su vida en el mundo virtual y las mayores alegrías y dolores provienen de lo que sucede allí. Si los amigos virtuales no les ponen “me gusta” se deprimen, se sienten rechazados, feos, fracasados, y se unen para hacer bullying (es una forma malsana, pero efectiva, de tratar de no ser ellos objeto de las agresiones).

Los dramas adolescentes e infantiles están registrados desde que tenemos memoria escrita, pero lo que nunca antes había sucedido (y esto no les pasa solo a los adolescentes) es que lo esencial de la vida ahora está en la interacción con una pantalla. Y esa interacción no es libre ni consciente. Del otro lado de la pantalla nos están manipulando y lo están haciendo de manera muy eficaz, capaz de lograr que hagamos lo que ellos quieran sin que nos demos cuenta.

El documental “El enigma de las redes sociales” no es apocalíptico. Es sutil a pesar de su denuncia clara de la manipulación sistemática que sufrimos en las redes sociales. La gente que fue entrevistada se encuentra entre lo más selecto de los desarrolladores del mundo virtual (exfundadores de redes sociales, CEO de las grandes empresas tecnológicas, investigadores de primer nivel en ese ámbito, etc.). Es gente que conoce bien de lo que habla y todos dicen algo parecido: no hay ningún propósito malvado, solo se trata de ganar dinero. Pero se gana dinero solo si logran que hagamos lo que ellos quieren. Y logran que lo hagamos sin que nos demos cuenta. Creyendo que aún somos dueños de nuestras vidas.

Las redes sociales nacieron con fines positivos: conectar gente. Y lograron cosas hermosas, como reunir familiares que estaban distanciados o conseguir donantes de órganos para gente que está al borde de la muerte. Pero evolucionaron: aprendieron a dominar a las personas para que les den más y más de su tiempo y luego su vida completa. Eso tiene consecuencias negativas en lo individual (el aumento de los suicidios y de la depresión es sideral) y en lo social: la violencia tribal con la que la mayoría responde a la realidad es solo uno de los aspectos más visibles.

No es casualidad que hoy la democracia esté en riesgo: ya nadie acepta a los de los demás partidos políticos. Cada vez más gente cree que los que piensan distinto a ellos (sea lo que fuere que piensen) no solo están equivocados, sino que son enemigos que deberían ser destruidos. Pasa en Túnez, en Australia, en Brasil, en España y en la Argentina. Ya no se cree que los otros partidos o creencias aporten a la vida en común: son un peligro. Esto produce una fuerte tendencia al tribalismo (mi tribu merece vivir, las otras no) y a la disgregación social. De ahí a una guerra de bandas (que puede llegar a guerra civil) hay pocos pasos. Se está viendo en EE. UU.

“No es que el producto somos nosotros y nos venden a los anunciantes, como se solía decir, sino que ahora el producto es el cambio gradual e imperceptible que va sufriendo tu conducta y tu forma de ver el mundo, cambio logrado por la red social para usarte según le convenga”, dice Jaron Lanier (uno de los mayores expertos en realidad virtual).

No solo saben todo de nosotros (desde dónde posamos los ojos en la pantalla y cuánto tiempo hasta si esa imagen nos emociona o nos desagrada), sino que además logran que hagamos lo que quieren. Y ese sometimiento total -del que no nos damos cuenta- lo pagamos con malestar, que puede llegar a la peor depresión o a una gran violencia.

No podemos desenchufarnos de la Matrix. Pero sería un buen comienzo comprender que ya no es una metáfora futurista. Estamos completamente adentro de ella.

Publicado en Diario "Río Negro", 12 de Septiembre del 2020.

Cien años del Boletín Oficial de Neuquén.

 Cien años del Boletín Oficial de Neuquén.

Juan Pablo Ponchiardi (*)


Hoy, no solo está digitalizado y disponible desde 2001 a la fecha, sino que además es el primero del país en funcionar con tecnología Blockchain.


Los actos administrativos de los gobiernos en la Nación Argentina tienen un lugar de registro: los boletines oficiales. El Ejecutivo nacional tiene un mandato constitucional que se desprende del artículo 99, inciso 3. En la provincia del Neuquén, la Constitución indica en el artículo 153 la obligación de “dar publicidad de las normas y actos”. Un dato curioso de la historia de este organismo en Neuquén es que antecedió a la provincialización.

En efecto, el pasado 1º de abril el Boletín Oficial de la Provincia del Neuquén cumplió 100 años. En 1920 se imprimió la primera edición en la que se publicaron en la ciudad de Buenos Aires los actos administrativos de este territorio al que todavía le faltaban más de 35 años para ser provincia.

Con los cambios lógicos de la época, a cien años de aquel primer ejemplar, hoy tiene la misma finalidad que en sus comienzos: publicar leyes, decretos, contratos, licitaciones, convocatorias, edictos, avisos, asambleas y otras divulgaciones legales para las personas en general.

Por ley, el Boletín Oficial de la Provincia del Neuquén fue creado en 1956, al año siguiente de aprobarse la provincialización. Sin embargo, los inicios datan de la época en que las novedades eran enviadas a Buenos Aires para ser publicadas en el Boletín Oficial de la República Argentina.

En nuestro archivo están asentados grandes hitos de la historia neuquina, motivo por el cual se trabaja mucho en la conservación de los ejemplares. Además, todo el material, pasado los cinco o los diez años, se manda a un archivo general.

Pero este organismo no solo es historia. En la actualidad, el boletín se emite todos los viernes. En el edificio de calle Belgrano 427 de la ciudad de Neuquén trabajan 16 personas que -entre otros propósitos- apuntan a la modernización del organismo.

Con la innovación y modernización como horizonte, el Boletín Oficial de la Provincia del Neuquén no solo está digitalizado y disponible desde 2001 a la fecha, sino que además es el primero del país en funcionar con tecnología Blockchain (o cadena de bloques). Se trata de una base de datos compartida que utiliza claves criptográficas y, además, evita el fraude y la manipulación.

A su vez, en nuestra página web (https://boficial.neuquen.gov.ar/) se implementó un código QR mediante el cual se pueden descargar las diferentes ediciones.

Este organismo trabaja la publicación de todos los actos administrativos, como leyes, decretos firmados por el gobernador, edictos sucesorios, cambio de titularidad de licencias de taxi, memorias, balances y publicaciones del Poder Judicial, condenas, convocatorios, licitaciones, SAS, remates.

El pasado año se reestructuró cada uno de los sectores del Boletín Oficial, para trabajar junto al sistema del Boletín Nacional bajo el sistema Blockchain (sello) que indica la legalidad, permitiendo que dicha documentación publicada no sufra alteraciones ni cambios.

El nuevo sistema permite el desarrollo de una futura “plataforma web y móvil”, con acceso a personas desde cualquier punto del país, la posibilidad de subir su publicación de manera rápida, eficaz. Se genera así un sistema ágil que logra despapelizar y de esta forma reducir los gastos de insumos.

Como resultado de la modernización, el Boletín Oficial Neuquén también tiene cuenta en Instagram y Facebook.

(*) Subsecretario de Gobierno, provincia del Neuquén.

Publicado en Diario "Río Negro", 12 de Septiembre del 2020.

https://www.rionegro.com.ar/cien-anos-del-boletin-oficial-de-neuquen-1497019/


viernes, septiembre 11, 2020

La traición de Sarmiento.

La traición de Sarmiento.


En el año 1842 Domingo Faustino Sarmiento se halla exiliado (1) en Chile.  Tiene a su cargo la dirección de los periódicos del gobierno conservador y dictatorial de ese país.  Ese año, un norteamericano, que en ninguna forma es un simple marinero como se ha intentado presentarlo, se entrevista con Sarmiento.  El yanqui le sugiere a Sarmiento que abra una campaña en los periódicos para que Chile ocupe el Estrecho de Magallanes y las tierras adyacentes. 

Sin duda llama la atención, aún del más inocente, que a un marinero, y yanqui además,  se le ocurra de buenas a primeras ir a proponer a Sarmiento, a quien no conoce, un asunto de esa gravedad y de esa índole.  El tal marinero –dijo llamarse Jorge Mebón, pero sólo Dios y quien lo mandara sabrían cuál era su verdadero nombre y su cualidad de agente- convence enseguida al sanjuanino.  Y caso curioso, inmediatamente el gobierno de Chile funda un periódico, “El Progreso”, confiándole a Sarmiento la dirección.  Y desde el primer número el periódico, por la pluma de Sarmiento, comienza una campaña tenaz para que Chile ocupe el Estrecho de Magallanes, lo que hoy es Punta Arenas (antes Puerto Hambre) y las tierras adyacentes.

En “El Progreso” Sarmiento explica de la siguiente forma el encuentro con el yanqui: “En 1842 se me presentó un pobre norteamericano casi desnudo, Jorge Mebón, marino, que había hecho la pesca de lobos marinos en el Estrecho de Magallanes, y con el ojo avezado del yanqui, había visto que podía navegarse el Estrecho por medio de vapores si una colonia de cristianos se establecía allí.  Este hombre me pedía el concurso de mi posición como escritor para incitar al gobierno de Chile a dar ese paso”.

Declara Sarmiento que a raíz de esa entrevista estudió el problema y viendo “la tentativa físicamente posible, inicié la redacción de “El Progreso” con una serie de estudios que hoy, después de ocho años, no son del todo estériles”. (2)

Es por demás curioso que a un simple marino, que por su trabajo y estado es más bien un simple marinero, pobre y casi desnudo, se le ocurra entrevistar al director del diario oficialista con la proposición de marras.  Lo más probable es que el tal yanqui haya sido un agente de una más alta calificación, lo que Sarmiento oculta.  Como oculta que “El Progreso” se fundó, por parte del gobierno de Chile, exclusivamente para que Sarmiento llevara a cabo la campaña de usurpación del territorio del Estrecho, que era argentino.  Y es así que el primer número del periódico se inicia con el primer artículo de Sarmiento sobre el asunto en cuestión, y con el último de los artículos deja de aparecer el periódico..  Esta tentativa de usurpación no era una iniciativa del yanqui, sino del propio gobierno de Chile, el que, sin saber qué sesgo tomaría el asunto, lo ocultaba tras la insinuación de Mebón, contando siempre con la colaboración y complicidad de Sarmiento.

El 11 de noviembre de 1842 se inicia la publicación de “El Progreso” con el primer artículo de Sarmiento sobre el Estrecho.  Y desde entonces, y casi a diario, el sanjuanino insiste con el mayor entusiasmo sosteniendo que ese paso y sus tierras adyacentes son chilenos, y que Chile debe ocuparlos y poblarlos.

Y con ese propósito, el 28 de noviembre de ese año de 1842, Sarmiento publica el más contundente artículo en pro de su campaña, titulado “Navegación y Colonización del Estrecho de Magallanes”.

Al incitar una vez más al gobierno de Chile para que ocupe el Estrecho, Sarmiento hasta da la forma de hacerlo: “Pues que nada sería dar el primer paso, que es mandar al Estrecho algunas compañías de soldados y los víveres necesarios para su mantenimiento….”

“Para Chile basta en el asunto de que tratamos decir quiero, y el Estrecho de Magallanes se convierte en un foco de comercio, de civilización…”  “¿Quedan dudas después de todo lo que hemos dicho sobre la posibilidad de hacer segura la navegación del Estrecho y de establecer allí poblaciones chilenas?”.

“Creemos haber tomado cuanto estaba a nuestro alcance para ilustrar un asunto que de tanto interés nos parece para la prosperidad del país y su futuro engrandecimiento”. (3)  “Si no hemos logrado excitar el interés del público y de las autoridades, acháquese este defecto a nuestra inhabilidad y falta de luces.  Nuestras intenciones servirán de disculpa…”.

Destaquemos el carácter de la campaña de Sarmiento en esta cuestión.  En manera alguna es el de simple comentarista de un propósito del gobierno de Chile.  por el contrario, es el del periodista que incita, excita e insta al gobierno de Chile para que ocupe un territorio que pertenece a su patria.  Y lo hace no con un razonamiento frío, sino vehemente, apasionadamente, a pesar, o precisamente por eso, por tratarse de arrebatar un territorio a su propia patria.  Así debe haberle parecido, al ilustre recopilador de sus Obras Completas, cuando de éstas excluyó los artículos de “El Progreso”.

La ocupación del estrecho

Cumplida la primera parte de la campaña con los artículos de “El Progreso” escritos por Sarmiento, y vista ninguna reacción del gobierno de Buenos Aires, demasiado ocupado con el alzamiento de los unitarios y los conflictos con Inglaterra y Francia, el gobierno de Chile, creyó oportuno materializar los propósitos de la campaña.  Y a tal efecto envió una pequeña expedición armada al Estrecho, formando parte de la misma el yanqui Mebón.  Con fecha 21 de setiembre de 1843 esta expedición tomó posesión del Estrecho de Magallanes y tierras adyacentes, en nombre del gobierno de Chile.  la campaña iniciada por Sarmiento en contra de su patria tenía completo éxito.

A fin de darle mayor formalidad a la toma de posesión, operación propia y detalles formales cuando una nación se posesiona de un territorio que no le es propio, con lo cual Chile proclamaba la usurpación que llevaba a cabo, se labró la siguiente acta: “En cumplimiento de las órdenes del Gobierno Supremo, el día 21 de setiembre de 1843, el ciudadano capitán de fragata, graduado,  de la marina nacional, don Jorge Mebón, el naturalista prusiano voluntario, Don B. Philipi, y el sargento distinguido de artillería, don E. Pizarro, que actúa de secretario, con todas las formalidades de costumbre, tomamos posesión de los Estrechos de Magallanes y su territorio, en nombre de la República de Chile, a quien pertenece, conforme está declarado en el artículo 1º de su Constitución pública, y en el acto se afirmó la bandera nacional de la República con salva de 21 tiros de cañón.

“Y en nombre de la República de Chile protesto del modo más solemne, cuantas veces haya lugar, contra cualquier poder que hoy, o en adelante, tratase de ocupar alguna parte de su territorio.

“Firmaron conmigo la presente acta el 21 de setiembre de 1843, 3º de la Presidencia del Excelentísimo señor general don M. Bulnes, Juan Guillermos, Manuel González Hidalgo, Bernardo Philipi, etc.”

Destaquemos una vez más el hecho de labrarse un acta de toma de posesión, a pesar de que en ella se diga que ese territorio pertenece a Chile.  ¿Hubiese labrado el gobierno de Chile un acta semejante si fundaba una colonia en las cercanías de Santiago, Valparaíso o Rancagua, por ejemplo, territorios indudablemente de su pertenencia?  En toda la historia de Chile no existe un acta semejante de la que comentamos.  Ello evidencia la seguridad que tenía Chile de que el Estrecho y sus tierras adyacentes no le pertenecían, ya que una acta semejante solamente se labra cuando se trata de la toma de posesión de un territorio ajeno, o de una tierra considerada “res nullius”, de nadie. (4)  Y en este caso, el acta en mención especifica que esos territorios pertenecen a Chile.  Si pertenecían a Chile, repitamos hasta el cansancio, no había por qué labrar el acta de toma de posesión.

La responsabilidad de Sarmiento

Lo grave de este asunto, del punto de vista del patriotismo, estriba en que quien incita e instiga al gobierno de Chile para que usurpe esos territorios no es un chileno, sino un argentino.  Que tal hecho lo hubiese promovido un chileno, o un ciudadano de cualquier país del mundo, menos de la Argentina, carecería para nosotros, argentinos, de la gravedad que tiene por haber sido consumado, y aún alabado de haberlo hecho, por un hijo de nuestro país.

El gobierno de Chile comprendió perfectamente este aspecto de la cuestión, y por ello hizo actuar como actores principales a dos extranjeros: el yanqui Mebón y el argentino Sarmiento.  Si la cuestión se presentaba, como se presentó muy luego, de alegar en el conflicto, Chile usaría como argumento efectista y de cierto peso que un argentino, y argentino de cierta calificación, como Sarmiento, era quien lo incitaba a la ocupación y quien argumentaba que esos territorios pertenecían a Chile.  La persistencia de Sarmiento a través de los años en su falaz argumentación daba aparentemente a Chile fuerza probatoria de su actitud.

Reacción de Rosas

Ante la reacción de Juan Manuel de Rosas, que protesta por la usurpación del Estrecho y sus tierras circunvecinas, Sarmiento se empecina en la posición contraria a la Argentina.

Pero no es sólo la cuestión del Estrecho lo que molesta a Rosas, sino toda la campaña que la Comisión Argentina desarrolla en Chile en contra del gobierno de la Confederación, si bien Sarmiento es quien más se destaca en esa campaña antiargentina.  Con el fin de contrarrestarla, Rosas funda en Mendoza una revista muy bien presentada “La Ilustración Argentina”, a cargo de Juan Llerena y Bernardo de Irigoyen.  Y es el joven Irigoyen quien, al tratar la acción de Sarmiento en Chile y su participación en la usurpación del estrecho, lo llama traidor.

El calificativo es incisivo para Sarmiento.  Siente su aguijón.  La palabra traidor lo mortifica y la ha de recordar toda su vida.  Tal vez tiene conciencia de la verdad que encierra.  Pero por el momento no piensa amainar en su actitud.  Y con la mayor arrogancia, escribe: “Pero para Chile, para los argentinos y para mi, bástenos la seguridad de que ni sombra de pretexto de controversia le queda (por el asunto del Estrecho) con los documentos y razones que dejo colacionados”.  Ya veremos cómo el tiempo lo convencerá del error de esas palabras.

La retracción de Sarmiento

Con la caída de Rosas, Sarmiento vuelve al país.  Al parecer ya no se siente chileno.  Y como argentino emprende su gran campaña para ascender políticamente.  Se radica en Buenos Aires, donde gobiernan sus correligionarios políticos y sus cofrades masones.  Y con el tiempo, políticamente llegará a Presidente de la República.  Y como masón, al grado máximo: gran maestre.

Pero la política tiene sus encontronazos representados por contrarios, aún dentro del mismo partido, rivales, y toda una gama de antagonismos.  Y uno de estos rivales, o contrarios, es nada menos que el general Bartolomé Mitre.  Y don Bartola, con el prestigio que le da su militancia en el liberalismo triunfante, escribe en su diario “La Nación Argentina”, ocho días antes de que Sarmiento cruce su pecho con la banda presidencial: “Ud. ha sostenido en Chile contra su patria los pretendidos derechos de un país extranjero para despojarla de su territorio… No creo que haya ningún hombre, cualquiera sea su nacionalidad, que intente justificar al señor Sarmiento, pues, hasta hoy todos los pueblos del mundo han condenado del modo más terrible al que atenta contra la integridad del territorio de su país en beneficio de un gobierno extranjero”.

Y dos días después, “La Nación Argentina” vuelve al ataque: “Sarmiento ha sido el abogado de un gobierno extranjero contra su propio país.  El ha sugerido, ha propagado y ha hecho triunfar la idea de hacer despojar a la República Argentina de su territorio.  El inició en la prensa la tarea de probar que no pertenecían a la República Argentina, sino a Chile, los territorios de la Patagonia”.

Era el 6 de octubre de 1868.  Seis días después, Sarmiento sería el Presidente de la República.  Natural que tuviese periodistas amigos y además partidarios.  Y sino, allí está su casi suegro (5), el doctor Dalmacio Vélez Sarsfield, con “El Nacional”.  Y en este diario se intenta una defensa que es toda una confesión de culpa, ya que tal defensa sostiene que al aconsejar tal medida (6) Sarmiento lo hizo para atacar a Rosas.  Certeramente, como una estocada a fondo, Mitre, desde “La Nación Argentina”, responde: “El aconsejar a los gobiernos extranjeros que le arrebaten a la patria sus territorios, ¿es atacar a Rosas o la República Argentina? ¿Son acaso de Rosas las tierras magallánicas o de la República Argentina?

Como se ve, en la defensa de Sarmiento no se trata de reafirmar la tesis de Sarmiento, sino de justificarla diciendo que era para atacar a Rosas.  Si en esos momentos, octubre de 1868, y ya Sarmiento en Buenos Aires y próximo a asumir la primera magistratura del país, no se anima nadie, ni el mismo Sarmiento, a sostener los mismos principios sostenidos en 1843 y 1849, ello significa paladinamente el reconocimiento de que aquellos principios, aquella tesis, eran falsas, porque de ninguna manera se puede aceptar como justificación de la instigación para que Chile se apoderase de parte del territorio argentino, que con ello se perjudicaba a Rosas.  Mitre, en su respuesta, está en lo exacto: “El Estrecho y sus tierras adyacentes no eran de Rosas, sino de la República Argentina”.

Si en esta ocasión, año 1868,  se hubiese creído que eran justos los argumentos de Sarmiento, esgrimidos el año 1843 y el año 1849, se habría sustentado francamente.  En cambio, convencidos Sarmiento y sus partidarios de lo falso de aquellos argumentos, optan por la excusa de que sólo se buscaba perjudicar a Rosas, confesión, repetimos, la más paladina, del mal paso dado por Sarmiento y que provocará la calificación de traidor por parte de Bernardo de Irigoyen, y que ahora, en cierta forma repite Mitre desde las columnas de “La Nación Argentina”.

Pero el asunto de la recriminación a Sarmiento por su ingrata intervención en la usurpación del Estrecho de Magallanes no para allí.  Luego de una pausa, se reanuda en 1873.  Y se explica.  Los chilenos al ver en la presidencia de la República Argentina al hombre que sostuvo ardientemente en la prensa chilena que el Estrecho de Magallanes, sus tierras adyacentes, y la Patagonia eran chilenas, se apresuraron a reavivar el asunto.  Y reclamaron la Patagonia.

Volvió Sarmiento a no tener argumentos para defenderse de la acusación que ahora se le hacía.  Muchas son las voces que lo acusan y acosan.  En Chile, el pueblo se enardece con la cuestión, y hay manifestaciones tumultuosas contra la Argentina y contra Sarmiento.  Y tan grave llega a ser la situación, que Sarmiento habla de renunciar a su cargo.

En Chile es embajador argentino don Félix Frías, antiguo unitario.  Inicia con Sarmiento una correspondencia, a veces oficial y a veces privada.  Frías, con gran entereza, le informa a Sarmiento cuanto ocurre en Chile.  Allá se recuerdan y se releen los artículos de Sarmiento en “El Progreso” y en “La Crónica”.  No hay excusa ni desmentido posible.  Esos mismos artículos se releen también en Buenos Aires por parte de sus contrarios, que son todos altos personajes: Mitre, Rawson, Oroño, Torrens, José Hernández, Navarro Viola…  La calidad de estos opositores que lo critican públicamente, lo anonada por momentos.  Pero sin argumento, sin justificación a su instigación ante el gobierno de Chile, busca una excusa, una coartada, que no es más que una declaración de culpabilidad.  Así es que escribe a Frías el 20 de mayo de 1873: “Los escritos anónimos de un diario chileno que se proponían ser útiles (a Chile) y cuya redacción se atribuye a un joven (7) emigrado argentino, hoy presidente de esta república (no pueden utilizarse) para comprometer (en su cargo, ni se debe) suponer que al Jefe de un Estado lo ligan ideas que pertenecieron a otro país…  Es verdad que un diario (de Chile) sostuvo estas ideas, pero ellas no llevan nombre de autor.  Yo, López (Vicente Fidel) y Vial redactábamos el diario.  Eran anónimos los artículos y no pueden citarse como doctrina de autor aquellas que no llevan su nombre.  Todo argumento sacado de allí contra mí es simplemente contra un diario chileno”.

Jamás una retracción tuvo argumento semejante.  Sarmiento, siempre había reconocido como suyos aquellos artículos.  Más aún, se había envanecido por ellos.  Acorralado, sin poder justificarse, acordándose del calificativo de traidor que le aplicó Bernardo de Irigoyen desde “La Ilustración Argentina”, opta por un argumento, el más pueril y ridículo: los artículos eran anónimos; se atribuyeron a un “joven argentino” que ahora es presidente de la Nación Argentina, pero aunque aquel joven es la misma persona que el hoy presidente de la Argentina, no se le pueden imputar como propios, porque serían dos cosas distintas, sin continuidad.  Además, dice, “El Progreso” o “La Crónica” no eran redactados exclusivamente por él, sino por dos argentinos más.  Y trata de descargar su culpa, su traición, en los demás.  O por lo menos, de repartirlas con ellos.

La culpa, pues, la traición a la patria, está probada.  Y probada por él mismo, por Sarmiento.  Y tanta es su desesperación que le pide al embajador Frías que lo defienda de sus enemigos y que no muestre sus cartas privadas a nadie.  El hombre reconoce que no tiene defensa.

Sin explicación lógica y razonable, la actitud de Sarmiento en esta desgraciada cuestión tiene una sola explicación: su falta de sentimiento patrio.  Por eso después de Arroyo Grande, renuncia a su nacionalidad argentina y adopta la chilena, y por eso cuando los ingleses se apoderan de las Malvinas, escribe en “El Progreso” el 28 de noviembre de 1842: “La Inglaterra se estaciona en las Malvinas para ventilar después el derecho que para ello tenga… Seamos francos; su invasión es útil a la civilización y al progreso”.  Fue el único argentino que aprobó la usurpación de las Malvinas.

El reconocimiento del error.

Promediando el año 1878, la cuestión se revivió de nuevo.  Y con tal motivo salieron a relucir documentos sobre la cuestión, muchos de ellos que habían estado en poder del ministro de Rosas, F. Arana, y que luego pasaron a manos del Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, en su calidad de principal asesor jurídico del Ilustre Restaurados y ferviente rosista.

Caído el gobierno de Rosas, esos documentos quedaron en poder de Vélez Sarsfield y al fallecimiento de éste en 1875, volvieron al Archivo Nacional, cuyo director, Carlos Guido y Spano, los dio a conocer públicamente.  Esos documentos, como lo sabían Rosas y Arana, probaban fehacientemente, como prueban, que el Estrecho de Magallanes y sus tierras adyacentes eran y debieran ser argentinos, como pertenecientes al Virreinato del Río de la Plata.

Ante su conocimiento público, Sarmiento, ya más acorralado que nunca, tuvo que hacer público su error, su culpa, o su traición a la patria, como lo calificaba Bernardo de Irigoyen.  Y así, el 19 de julio de 1878 publica en “El Nacional”: “En este estado de cosas la cuestión de Magallanes recibe una solución inesperada.  Hemos hecho notar antes que la Cédula de erección del Virreinato sólo habla de resistir a portugueses que invadan la Banda Oriental del Río de la Plata, y de pocos documentos se deduce la vigilancia al Estrecho de Magallanes confiada a esa repartición.

“El doctor Wappaus de Gottinga, examinando los documentos presentados por ambos países, encontraba que hacían falta piezas directas para establecer la adjudicación del Estrecho y tierra adentro como jurisdicción argentina.  Pero registrado el archivo del Virreinato que está en poder del Gobierno de la Provincia y no de la Nación como debiera, creemos que su bibliotecario, el señor Guido, se encontró con bastos portafolios de documentos de la administración colonial del Estrecho y costas patagónicas, y entre millares de piezas, las notas del Capitán General de Chile y otras en que declaran como cosa corriente y sabida que el Estrecho pertenece al Virreinato de Buenos Aires”.

“Sucedió, pues, que después de erigida esta nueva administración, por requerirla la importancia comercial que tomaban estos dominios del extremo sur de la América, que los ingleses aparecieron por las islas que llamaron Falckland, las Malvinas, y desde entonces el gobierno de España confió necesariamente la guarda y jurisdicción de las costas patagónicas y vigilancia del Estrecho de Magallanes al Gobierno que estuviese más a mano para prevenir un desembarco que no estaría el Virrey del Perú.

“Concíbese así, porque hay tan voluminosa masa de documentos sobre expediciones a Magallanes de los buques del Virreinato que tenía su estadía en Montevideo, plaza fortificada y puerto de mar.

“En presencia de tales documentos no hay cuestión posible, porque ha desaparecido toda duda sobre la jurisdicción a que correspondía el Estrecho hasta 1810, puesto que Chile responde por boca del capitán general O`Higgins (viejo) que pertenecía al Virreinato (de Buenos Aires) y como tal daba avisos de movimientos y rumores de ingleses que llegaban por allá a su noticia y comunicaba al gobierno respectivo.

“Convendráse también por esta exposición que también la República Argentina ha obtenido el año pasado (8) documentos claros, fehacientes de su derecho, razón que debe hacernos menos severos para juzgar la política chilena, que al principio creía de buena fe en su derecho al Estrecho, que la ambigüedad de los términos del traspaso de Cuyo al Virreinato autorizaba por lo menos una honrada gestión; y que sólo ha declinado de estas buenas cualidades, cuando la malhadada constitución de palabras, Patagonia y Magallanes, vino a perturbar los ánimos y a cambiar la faz de la cuestión”.

Esta vez, ya no en carta confidencial u oficial a Félix Frías, sino públicamente reconoce Sarmiento “su error”, que Bernardo de Irigoyen calificó de traición a la patria.  El mismo dice que en presencia de los documentos dados a conocer por el bibliotecario Guido Spano, “no hay cuestión posible”, para agregar que a todas luces el Estrecho y sus tierras adyacentes fueron pertenencia del Virreinato del Río de la Plata.  Con todo, quiere achacar la usurpación del Estrecho al gobierno de Chile exclusivamente, callando la participación culpable que él tuvo, cuando dice: “razón que debe hacernos menos severos para juzgar la política chilena”.  No, si la acusación que han hecho Bernardo de Irigoyen, Bartolomé Mitre y numerosas personalidades políticas argentinas, no es a la política chilena, sino a él, al argentino don Domingo Faustino Sarmiento, por su empeño tenaz en que el Estrecho fuera ocupado por Chile.  Y más aún, todavía quiere defender la actitud de Chile al decir: “que al principio (Chile) creía de buena fe en su derecho al Estrecho”.  No, otra vez; quien creía, y no de buena fe, de que el Estrecho era de Chile, era él, Sarmiento.  No hubo tampoco equívoco en las palabras Patagonia y Magallanes.  La intención de usurpar fue clarísima, con buen distingo de lo que era Magallanes y lo que era Patagonia.

Referencias

(1) Ricardo Rojas en su Historia de la literatura argentina llama a Sarmiento y demás exiliados “los proscriptos”.  El calificativo, con propósitos enaltecedores, es injustificado.  Los tales eran simplemente exiliados, alejados del país voluntariamente.  Proscripto se es cuando a uno se lo echa del país.  Sarmiento y sus compañeros no fueron echados: se fueron voluntariamente.
(2) Como muy bien lo destaca Ricardo Font Ezcurra en su libro La Unidad Nacional (Ediciones Teoría, 1963), estos artículos de “El Progreso” no figuran en las Obras Completas de Sarmiento.  El recopilador, hallándolos tan antiargentinos, sin duda por ello lo omitió, alegando que no pudo hallar la colección de dicho diario.
(3) Engrandecimiento y prosperidad de Chile, desde luego.
(4) Existe una teoría jurídica internacional aceptada que exime a la tierra de la calificación de “res nullius”; no obstante, los gobiernos, cuando les conviene, hacen caso omiso de la misma.
(5) Sarmiento frecuentaba una hija casada de Dalmacio Vélez Sarsfield, llamada Aurelia.
(6) La usurpación del Estrecho de Magallanes.
(7) Lo de joven es muy relativo.  Sarmiento tenía en 1849, año de sus artículos en “La Crónica”, 38 años.  Hombre maduro.
(8) Como observa muy bien Font Ezcurra, esos documentos ya eran conocidos con anterioridad.

Fuente
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
De Paoli, Pedro – Sarmiento y la usurpación del Estrecho de Magallanes – Ed. Teoría – Buenos Aires (1968)
Fuente de información e imagen:
Portal www.revisionistas.com.ar