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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
lunes, julio 04, 2022
4 DE JULIO DE 1992: fallecía Ástor Piazzolla, bandoneonista y compositor argentino, un innovador considerado uno de los músicos más importantes del siglo XX y referente musical de nuestra Argentina. Nacido en la Ciudad de Mar del Plata.
domingo, julio 03, 2022
El problema no es Guzmán, el problema es el kirchnerismo.
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| Cristina Kirchner en Ensenada (Crédito: Aglaplata) |
El problema no es Guzmán, el problema es el kirchnerismo.
Queda por ver quién lo reemplazará en el ministerio de Economía. Tal vez asistamos a una sucesión de ministros de Economía como ocurrió luego del rodrigazo, cuando un ministro de Economía duraba una semana.POR Roberto Cachanosky.
Francamente no debería sorprender o preocupar la renuncia de Martín Guzmán a su cargo de ministro de Economía, por la sencilla razón que la renuncia de Guzmán es irrelevante, finalmente es un ministro sin plan en un desgobierno. Dicho en otras palabras, el problema no es Guzmán, el problema es que los que están en el gobierno no saben para dónde ir. La preocupación principal fue, desde un inicio, solucionar los problemas jurídicos de la vicepresidente e inundar la economía con emisión monetaria para tratar de tener contenta a la gente.
Basta recordar que en la última semana de diciembre de 2019 apareció en el balance semanal del BCRA una utilidad que nadie sabe muy bien de dónde había surgió. El plan platita que se implementó en el segundo semestre del año pasado, y del cual hoy estamos pagando las consecuencias por la inflación, ya estaba previsto desde el inicio. La idea era emitir moneda bajo el formato de Transferencia de Utilidades para financiar el gasto público.
Cabe recordar que de los $2 billones que emitió el BCRA para financiar al tesoro en 2020, el 80% fueron bajo el formato de Transferencia de Utilidades, así que, más allá de la pandemia y de la cuarentena eterna, la idea de emitir para estimular artificialmente el consumo ya estaba en la mente del gobierno. Hay que tener presente que en la campaña del 2019 el kirchnerismo insistía con que había que ponerle plata en el bolsillo a la gente y que hoy Cristina Fernández insiste una y otra vez con que el déficit fiscal no es causa de la inflación.
Lo concreto es que en el kirchnerismo parecen no entender que el problema económico es el emergente de un problema mucho más profundo: la ausencia de un gobierno que genere credibilidad, y la falta de credibilidad incluyen tanto a Alberto Fernández como a Cristina Fernández, como a Sergio Massa, Máximo Kirchner y Axel Kicillof. Todos ellos con pésima imagen en la opinión pública. Por eso, un economista solo no puede solucionar el problema económico, sin tener un plan económico consistente, algo que Guzmán nunca tuvo, y sin tener el respaldo de un gobierno que genere confianza.
Qué puede venir ahora es la duda: ¿un rodrigazo para ajustar la distorsión de precios relativos o un festival de emisión monetaria que lance a la Argentina a una megainflación?
Si algún economista asume hoy creyendo que con Alberto Fernández como presidente y Cristina Fernández como vicepresidente puede evitar la caída libre de Argentina, está totalmente equivocado.
Este desgobierno no tiene la más mínima posibilidad de evitar la caída en que está Argentina. No se trata de sacar a Guzmán para poner a Pedro, José o Fernando, cualquiera va a ser tan malo o peor en su gestión que Guzmán porque este gobierno solo cree en redistribuir lo que no existe. Cree en la cultura de la dádiva y no en la cultura del trabajo. Y para seguir con la dádiva hacen falta recursos que este gobierno no va a conseguir.
No tienen más capacidad de exprimir a la gente con impuestos, ni acceso al mercado financiero internacional. A duras penas pueden renovar los vencimientos de deuda en pesos con lo cual lo único que les queda es recurrir a la maquinita, lo cual puede llevar a un estallido inflacionario más grave.
En síntesis, el problema no es Guzmán, el problema son el presidente, la vicepresidente y La Cámpora. Mientras todos ellos sigan en el gobierno Argentina no va a detener su caída libre, con aumento de la pobreza y del nivel de actividad.
Queda por ver quién reemplaza a Guzmán en el ministerio de Economía. Tal vez asistamos a una sucesión de ministros de Economía como ocurrió luego del rodrigazo, cuando un ministro de Economía duraba una semana.
El problema actual, de crisis política y económica no se llama Martín Guzmán, se llama kirchnerismo. Nada bueno puede surgir del kirchnerismo.
DESTACADO COLOR AMARILLO DE INFOBAE.
PUBLICADO EN INFOBAE.
https://www.infobae.com/opinion/2022/07/02/el-problema-no-es-guzman-el-problema-es-el-kirchnerismo/
Algunos aspectos de los orígenes del peronismo que se han pasado por alto.
Por Claudio Chaves.
Luego de plantear la unidad con los países iberoamericanos afirmaba: ``Con el Brasil una misma vía nos comunica con el mundo y sobre ella nuestros intereses son paralelos. Yo no encuentro un motivo de conflicto en cambio hay poderosas razones de orden económico y militares que aconsejan el buen acuerdo y mutuo apoyo'' (Storni, Intereses argentinos en el mar).
Observe el lector que, por aquellos años, de auge nacionalista, plantear acuerdos con Brasil, como lo hizo, Ramón J Cárcano, el general Sarobe, Pinedo y Perón, entre otros, sonaba a traición.
El nacionalismo rosista tenía a Brasil como su mayor enemigo geopolítico. Los buenos vínculos con el Brasil no podían salir de ideologías de patrias chicas, como el nacionalismo. Por el contrario, una vertiente del liberalismo sería buena portadora de estas ideas.
Rodolfo Araoz Alfaro militante del Partido Comunista y allegado a su secretario general, Arnedo Alvarez, cuenta en su libro El Recuerdo y las Cárceles el vínculo excelente que mantenía con la Embajada Norteamericana, especialmente con su agregado cultural Griffith: ``Era un hombre simpático que proclamaba ideas progresistas, se decía partidario de Wallace, el vicepresidente''. Griffith era un político inquieto y melifluo. Un dirigente gremial de notable sensibilidad e inteligencia, nos cuenta: ``Que, en el mes de enero de 1943, antes de la revolución del 4 de junio, Griffith estaba organizando esas fuerzas, eternas enemigas del pueblo. En un mitin realizado en la ciudad de Córdoba asistieron los representantes del Partido Comunista, la Unión Cívica Radical, la democracia progresista y allí Griffith les dijo que los Estados Unidos contribuirían a la consolidación de la Unión Democrática para llegar a una unidad entre todas ellas para embarazar la acción del presidente Castillo''. (Luis Monzalvo).
El progresismo norteamericano organizaba contra un presidente constitucional lo que luego haría con el gobierno militar.
¿Qué hacía un Demócrata norteamericano con el partido comunista argentino? Sencillo, los comunistas del mundo eran aliados de los Estados Unidos. Perón supo utilizar inteligentemente, Braden o Perón, en pentagrama antiimperialista en el marco de auge del nacionalismo. Pero no se engañaba, aquí lo que hubo fueron los últimos cañonazos de la guerra civil europea entre comunismo y fascismo de la cual nos habla el historiador Nolte.
El presidente Roosevelt afirmaba por aquellos años, el último de su vida: ``He venido siguiendo de cerca y con creciente preocupación el desarrollo de la situación argentina, en los últimos meses. Esta situación ofrece la extraordinaria paradoja de una creciente influencia nazi-fascista y de una progresiva aplicación de los métodos nazi-fascistas en un país de este hemisferio''. Por aquellos años el Partido Demócrata se hallaba muy izquierdizado a consecuencia del enfrentamiento ideológico con la derecha fascista.
El historiador Potash, que no hace mención a las diferencias en el gabinete norteamericano, una lástima pues aclararían muchas cosas, sin embargo, llega a decir sobre esta carta: ``En general puede concebirse la carta como un desesperado alegato de los elementos proaliados encabezados por el almirante Storni, en favor de la comprensión de EE.UU. y de algunas concesiones que fortaleciesen la posición de aquellos frente a sus rivales nacionalistas''. El mismo historiador reconoce que Perón participó en la redacción.
Con cierta indiferencia a los asuntos ideológicos, un refinado historiador argentino observa el enfrentamiento por razones personales. ``Es posible que las causas del metódico hostigamiento a la Argentina no pudieran encontrarse en razonados fundamentos políticos, sino en la senda de las historias personales de algunos personajes claves de la política norteamericana como Corder Hull y Spruilli Braden''. (A. Lanus, `De Chapultepec al Beagle').
Lo que no percibieron los grupos tradicionales argentinos, los demócratas norteamericanos, y la intelectualidad liberal-progresista argentina es que había una derecha liberal-conservadora antifascista, como fue el gobierno de Justo o el pensamiento de Perón en el marco del golpe de 1943. Desde aquellos años y hasta nuestros días ser de derecha es ser nazi-fascista. Un error fatal para comprender la historia.
Esta conducta la repetiría años después el embajador Braden. Lo que intelectuales y políticos argentinos y europeos entendieron como una postura antiimperialista de Perón, asimilable a la izquierda o el nacionalismo, no fue otra cosa que una clara política de derecha que se defendía del ataque de la izquierda demócrata norteamericana. Traído a nuestros días, es equiparable a la hostilidad que la izquierda demócrata representada por Sanders, Kamala Harris o el mismo Biden, practican sobre Bolsonaro o Kast. Braden tenía como asesor al coronel Gustavo Durán un ex oficial del ejército republicano español y miembro del Partido Comunista.
¿Antiimperialismo? Es improcedente afirmarlo.
PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.
1° de julio de 1974, el día que murió el general Perón.
1° de julio de 1974, el día que murió el general Perón.
Eva Perón decía " los grandes líderes son como cometas que se queman para iluminar un siglo". Sin duda la gran figura política argentina del pasado siglo XX fue Juan Domingo Perón.
Un viejo dicho popular reza “nadie se muere en las vísperas, sino el día que le toca”. Una interpretación de la frase, es que nadie muere antes de haber cumplido su cometido. Y esta idea crea una especie de sentimiento de inmunidad frente a la muerte, común en los hombres y mujeres de poder, que se sienten predestinados a cumplir una misión. Pero, la biología no siempre se lleva bien con la historia, y a veces, quiebra ese mandato.
Esta introducción viene a que se ha creado la idea de que Perón, “sabía que se iba a morir” y no quiso o supo arreglar su herencia. Básicamente se habla del papel que le tocó jugar a su esposa Isabel y el creciente poder que asumió al lado de ella, un personaje oscuro, como López Rega.
No hay que hacer historia contrafáctica, pero imaginemos que en 2010 Néstor Kirchner estuviese en su segundo mandato con Cobos de vice. Hubiésemos tenido a Cobos presidente y muchos estarían criticando la imprevisión de Kirchner. Claro que tenía muchos menos años que Perón, pero compartía con él esto de “nadie se muere en las vísperas” y de no darle mucho crédito al consejo de los médicos.
Un hombre como Perón, que había gobernado Argentina durante diez años. Que había sobrevivido a un bombardeo para matarlo, y a varios atentados contra su vida. Que después de 18 años de persecución y exilio, regresaba a su tierra para ser reelegido presidente por el 62% de los votos, en ningún rincón de su voluntad y espíritu, cabía la idea de no completar su misión, o de morir “en las vísperas”.
Y tal fue así que, hasta pocos días antes de su fallecimiento, mantenía una actividad como presidente, propia de un hombre treinta años menor.
Perón tenía 78 años al asumir su tercera presidencia. Sobrellevaba problemas de salud correspondientes a su edad. Pero no tenía una enfermedad terminal, que le pusiese fecha a su muerte. Se puede decir, una persona a esa edad, sabe que no le queda mucho tiempo de vida. Puede ser… pero ese concepto no aplica para quienes sienten estar llamados por la historia a cumplir una misión.
Tomemos el ejemplo de otro argentino llamado por Dios y la historia. El Papa Francisco asumió su papado con 76 años. También padecía problemas de salud (vive con un solo pulmón) . Hoy tiene 85 años y lleva nueve de Papa. Se levanta a las 4,30 de la mañana, y duerme una hora de siesta, mientras desarrolla una agenda diaria agotadora.
Ante los rumores que lo jubilan por su “precaria” salud, responde a sus amigos en privado “ni a palos, me van hacer renunciar” . El viernes pasado, en un largo reportaje, la periodista de Telam Bernarda Llorente le consulta: “Se lo ve muy bien, Francisco. ¿Tenemos Papa y Francisco para rato?” - “Que lo diga el de arriba” responde Francisco. O sea, “yo no pienso morirme”, hasta que “el de arriba” resuelva que mi misión está cumplida.
Y si, Francisco no ha muerto en las vísperas, y está terminando de armar su sucesión y el andamiaje de cambios que dejará en marcha en la Iglesia. ¿Porque razón, Perón no iba a creer, que podía cumplir su tercer mandato presidencial y dejar la Argentina encaminada en la senda de la paz y el progreso?
->Con lucidez hasta el último día.
Otra de las versiones interesadas en tergiversar la historia es que, Perón “estaba lelo”, que solo tenía lucidez unas pocas horas al día, entonces esto permitía que su entorno decida por él. Sin embargo, basta con ver hoy el video de su discurso ante el Congreso el 1º de Mayo y el acto de esa tarde. O, el último acto en Plaza de Mayo el 12 de Junio, difícilmente alguien con pocas facultades cognitivas pueda pararse frente a una multitud de miles de personas e improvisar un brillante discurso como el que hizo ese día.
No estoy afirmando que su estado de salud fuese bueno, porque existe mucha evidencia en contrario. Pero, su voluntad y lucidez le permitía desempeñar plenamente su función presidencial. Al punto, de no suspender actividades que le demandaban un esfuerzo físico, no recomendable para un paciente de riesgo. Como lo fue su visita a Paraguay el día 6 de junio, donde aguantó de pie una largo desfile militar bajo una fría llovizna.
El 10 inauguró la Conferencia de Cancilleres del Plata. El 12 a la mañana habló por cadena nacional y a la tarde en la plaza. El 15 Isabel salió en gira por Europa. El 17 Perón recibió a la CGT para hablar de precios y salarios. El 20 realizó una larga reunión de gabinete. Recién el 28 Isabel regresó de su gira y el 29 Perón le delegó el mando. Seguramente desde meses antes, sus médicos le estarían recomendando moderar el esfuerzo y evitar tanta actividad.
Uno de los tantos testimonios sobre su estado físico y mental, lo da, el exmilitante de la JTP, Francisco Yofre (en su libro Vivir los 70) rememorando una reunión con la JP el 25 de abril de 1974. “Unos minutos después Perón entró con paso decidido para saludarnos con sus brazos en alto, en el típico gesto que lo caracterizaba. Todos nos pusimos de pie para recibirlo con un cerrado aplauso (…) Perón, que lucía un traje gris cruzado, aparecía distendido, de buen ánimo, y completamente dueño de la escena. En lo personal, me impresionó su absoluta lucidez. Eligió pronunciar un mensaje conciliador, sin utilizar expresiones polémicas, ni aludir a los evidentes enfrentamientos internos o achacar algún tipo de responsabilidad a ninguna de las organizaciones presentes.”
->Su último legado.
Francisco Yofre reconstruye el discurso de esa mañana : “Comenzó por afirmar que: «Yo vine al país para lanzar un proceso de liberación nacional y no para consolidar la dependencia. En todos los procesos políticos están aquellos que se oponen a los cambios prometidos, afirmando que no se los puede realizar en este tiempo, que es preciso esperar una mejor oportunidad para concretarlos. Esos son los retardatarios".
"Después están los que dicen que no hay un minuto que perder, que hay que hacer los cambios todos juntos y de una sola vez. Esos son los apresurados. Yo estoy convencido que debemos hacer todos los cambios comprometidos en nuestra plataforma de gobierno, hay que hacerlos sin pausa, sin apresuramientos. Hay que hacerlos en su medida y armoniosamente".
"El pueblo argentino ha debido luchar mucho para llegar hasta aquí, Por eso hoy reitero ante ustedes: Entre el tiempo y la sangre siempre elegiré el tiempo. Quiero que sepan que yo vine al país para unir y no para fomentar la desunión entre argentinos. Sepan que los enemigos están preocupados por nuestras conquistas, no por nuestros problemas. Ellos saben que hemos nacionalizado los resortes básicos de la economía y que seguiremos en esa tarea hasta no dejar engranaje decisivo en manos extranjeras”.
El 31 de mayo, Perón expuso ante el gabinete ministerial las pautas del Modelo Argentino, que había adelantado en su discurso ante el Congreso el 1º de mayo . Allí dijo: “El primer objetivo del Modelo Argentino consiste en ofrecer un amplio ámbito de coincidencia para que los argentinos clausuremos la discusión acerca de aquellos aspectos sobre los cuales ya deberíamos estar de acuerdo. (...) O profundizamos las coincidencias para emprender la formidable empresa de clarificar y edificar una gran Nación, o continuamos paralizados en una absurda intolerancia que nos conducirá a una definitiva frustración. (…) Los sectarismos no nos conducirán jamás a la liberación.”
“El mundo nos ha ofrecido dos posibilidades extremas: el capitalismo y el comunismo. Interpreto que ambas carecen de los valores sustanciales que permiten concebirlas como únicas alternativas histórico-políticas. Paralelamente, la concepción cristiana presenta otra posibilidad, pero sin una versión política, suficiente para el ejercicio efectivo del gobierno".
"Alguna vez prediqué la armonía como categoría fundamental de la existencia humana; sigo creyendo en ella como condición inalienable para la configuración de la Argentina que todos anhelamos. Esa básica consonancia excluye la violencia e implica comprender que el único camino para la construcción fértil es partir de ideas, valores y principios, cuya práctica concreta no cercene el cauce de la paz”.
Esto pensaba el Perón de 1973, que no era el mismo de 1955. Dejaba atrás dieciocho años de exilio, de humillaciones y persecuciones sufridas y volvía descarnado en la inteligencia de cerrar la grieta del peronismo-anti peronismo. Convocó a sus viejos adversarios: Balbín, Frondizi, Solano Lima. Reconstruyó lazos, y propuso debatir un conjunto de ideas sobre las que una mayoría de argentinos pudiese coincidir. A eso le llamó: Modelo Argentino.
Un legado cuyos conceptos no han perdido actualidad y están esperando un nuevo liderazgo del siglo XXI que los encarne.
Aldo Duzdevich.
(*) El columnista es autor de Salvados por Francisco y La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón.
PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.
DOMINGO 3 DE JULIO DEL 2022.
https://www.lmneuquen.com/1-julio-1974-el-dia-que-murio-el-general-peron-n925328
sábado, julio 02, 2022
A los 93 años, murió el genocida Miguel Etchecolatz.
La información fue confirmada por el Tribunal Oral Federal número uno de La Plata a los querellantes en las múltiples causas por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.
Etchecolatz había sido beneficiado en las últimas semanas con una prisión domiciliaria en virtud de su deteriorado estado de salud, pero tal beneficio no llegó a concretarse por la cantidad de condenas que lo retenían en una cárcel común.
Cuando comenzó la pandemia, el represor fue alojado en la Unidad 34 de Campo de Mayo, desde donde en las últimas semanas fue trasladado a una clínica de la ciudad bonaerense de Merlo y luego a otro establecimiento para los preparatorios de una operación que no llegó a realizarse.
Según el último reporte del Cuerpo Médico Forense sobre su salud, el genocida padecía las secuelas de un cuadro de hipertensión arterial, un accidente cerebro vascular (ACV), deterioro cognitivo, insuficiencia cardíaca, insuficiencia venosa, hiperplasia benigna de próstata y diverticulosis colónica. Además, arrastraba las consecuencias de haber sido fumador durante gran parte de su vida.
Hace tres semanas, la Cámara de Casación le había concedido la prisión domiciliaria en una causa en la que estaba condenado por el secuestro y homicidio de un joven de 22 años durante la dictadura, pero el beneficio no se concretó debido a que había otros expedientes en los que aún no se había resuelto el planteo del represor.
El tribunal casatorio había entendido que Etchecolatz requería una asistencia personal especializada en adultos mayores durante las 24 horas y esa atención no estaba garantizada en la prisión de Campo de Mayo que depende del Servicio Penitenciario Federal.
PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.
https://www.lmneuquen.com/a-los-93-anos-murio-el-genocida-miguel-etchecolatz-n925213
viernes, julio 01, 2022
El Papa criticó a la ONU: "No tiene poder para frenar una guerra".
El papa Francisco le brindó una larga entrevista a la agencia estatal de noticias Télam en la que abordó varios temas: el rol de las instituciones, la importancia de los jóvenes, la problemática social y la responsabilidad de los gobiernos, la relación entre los medios y el poder y, además, realizó un breve balance de su papado y recordó los tiempos en que era obispo en la Argentina.
Una de las definiciones más fuertes la brindó cuando se refirió a la invasión de Rusia a Ucrania para criticar a las Naciones Unidas: “Después de la Segunda Guerra Mundial hubo mucha esperanza en las Naciones Unidas. No quiero ofender, sé que hay gente muy buena que trabaja, pero en este punto no tiene poder para imponerse. Ayuda sí para evitar guerras y pienso en Chipre, donde hay tropas argentinas. Pero para parar una guerra, para resolver una situación de conflicto como la que estamos viviendo hoy en Europa, o como las que se vivieron en otros lugares del mundo, no tiene poder. Sin ofender. Es que la constitución que tiene no le da poder”.
Al respecto, profundizó: “Hay instituciones beneméritas que están en crisis o, peor, que están en conflicto. Las que están en crisis me dan esperanzas de un posible progreso. Pero las que están en conflicto se involucran en resolver asuntos internos. En este momento hace falta valentía y creatividad. Sin esas dos cosas, no vamos a tener instituciones internacionales que puedan ayudarnos a superar estos conflictos tan graves, estas situaciones de muerte”.
Asimismo, el Sumo Pontífice ratificó que debido al conflicto bélico el mundo entró en una crisis de la que no saldrá siendo el mismo y pidió “no volver a la falsa seguridad de las estructuras políticas y económicas que teníamos antes”. Por eso, brindó un fuerte mensaje para que haya unión entre todos los países: “Así como digo que de la crisis no se sale igual, sino que se sale mejor o peor, también digo que de la crisis no se sale solo. O salimos todos o no sale ninguno. La pretensión que un solo grupo salga de la crisis, por ahí te puede dar una salvación, pero es una salvación parcial, económica, política o de ciertos sectores de poder. Pero no se sale totalmente. Quedás aprisionado por la opción de poder que hiciste. Lo transformaste en un negocio, por ejemplo, o culturalmente te fortaleciste en el momento de la crisis. Usar la crisis para el propio provecho es salir mal de la crisis y, sobre todo, es salir solo. De la crisis no se sale solo, se sale arriesgando y tomando la mano del otro. Si no lo hacés, no podés salir. Entonces, ahí está lo social de la crisis. Esta es una crisis de civilización. Y ocurre que la naturaleza también está en crisis”.
Francisco se mostró preocupado por “el descompromiso político de los jóvenes” y lo atribuyó a un desánimo en la generación: “Han visto -no digo todos, por Dios- situaciones de arreglos mafiosos y de corrupción. Cuando los jóvenes de un país ven, como se dice, que “se vende hasta a la madre” con tal de hacer un negocio, entonces baja la cultura política. Y por eso no quieren meterse en política. Y sin embargo los necesitamos porque son ellos los que tienen que plantear la salvación a las políticas universales. ¿Y por qué la salvación? Porque si no cambiamos de actitud con el ambiente, nos vamos todos al pozo”.
Y agregó: “Los jóvenes tienen que aprender esta ciencia de la política, de la convivencia, pero también de la lucha política que nos purifica de egoísmos y nos lleva adelante. Es importante ayudar a los jóvenes en ese compromiso socio-político y, también, a que no les vendan un buzón. Aunque hoy día, creo que la juventud está más avivada. En mis tiempos, no nos vendían un buzón, nos vendían el Correo Central. Hoy están más despiertos, son más vivos. Si los jóvenes no son los protagonistas de la Historia, estamos fritos. Porque ellos son el presente y el futuro”.
Populismo y popularismo
En este tramo de la entrevista, el Papa hizo hincapié en cómo, en su opinión, la transformación de los pueblos viene de la periferia, un lugar que los gobiernos suelen ignorar. Y trazó una marcada diferencia entre populismo y popularismo: “En Europa lo tengo que expresar continuamente. Acá tienen una experiencia de populismo muy triste. Hay un libro que salió ahora, “Síndrome 1933″, que muestra cómo se fue gestando el populismo de Hitler. Entonces, me gusta decir: no confundamos populismo con popularismo. Popularismo es cuando el pueblo lleva adelante sus cosas, expresa lo suyo en diálogo y es soberano. El populismo es una ideología que aglutina al pueblo, que se mete a reagruparlo en una dirección. Y acá cuando les hablás de fascismo y nazismo entienden en ese aspecto lo que es un populismo”.
Sobre esto, ahondó: “La periferia nos hace entender el centro. Podrán estar de acuerdo o no, pero si vos querés saber lo que siente un pueblo, andá a la periferia. Las periferias existenciales, no sólo las sociales. Andá a los viejos jubilados, a los chicos, andá a los barrios, andá a las fábricas, a las universidades, andá donde se juega el día a día. Y ahí se muestra el pueblo. Los lugares donde el pueblo se puede expresar con mayor libertad. Para mí esto es clave. Una política desde el pueblo que no es populismo. Respetar los valores del pueblo, respetar el ritmo y la riqueza de un pueblo”.
Francisco enumeró los cuatros principios que a él lpo ayudaron a entender un país, una cultura y la propia Iglesia: “‘La realidad es superior a la idea’, o sea, cuando te vas por los idealismos, perdiste; es la realidad, tocar la realidad. ‘El todo es superior a la parte’, es decir, buscar siempre la unidad del todo. ‘La unidad es superior al conflicto’, o sea, cuando privilegiás los conflictos, dañás la unidad. ‘El tiempo es superior al espacio’, fijate que los imperialismos siempre buscan ocupar espacios y la grandeza de los pueblos es iniciar procesos.
PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.



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