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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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miércoles, junio 01, 2022

Rosario Vera Peñaloza y su legado en la educación argentina por PABLO A. VÁZQUEZ.

 

Rosario Vera Peñaloza y su legado en la educación argentina.

Un nuevo aniversario del fallecimiento de Rosario Vera Peñaloza, ocurrido el pasado 28 de mayo, brinda una la oportunidad para reflexionar sobre su vida y obra. Lo primero que a uno se le viene a la mente es el impulso que dio a los Jardines de Infantes, pero hay mucho más para destacar en su legado educativo y en su impronta vital de la docente riojana, en tiempos donde la tarea pedagógica fue de la mano a la construcción, como estudiaron Natalio Botana y Ezequiel Gallo, en "De la república posible a la república verdadera" durante el legado roquista de la Generación del '80 y sus estertores.­

HUERFANA A TEMPRANA EDAD­.

Educadora y pedagoga, nació el 25 de diciembre de 1873 en Atiles, actual departamento de Facundo Quiroga, en los llanos de La Rioja, siendo sus padres Eloy Vera y Mercedes Peñaloza, y era pariente del general Vicente "Chacho" Peñaloza.­

Quedó huérfana a temprana edad, por lo que su tía materna Jesús Peñaloza Ocampo cuidó de los estudios primarios cursados en Atiles y luego en la provincia de San Juan, en donde los culminó.­

En 1884 regresó a su tierra natal, ingresando a la Escuela Normal de La Rioja, dirigida por Annette Haven y Bernice Avery, maestras norteamericanas que habían sido traídas pro Sarmiento a estas tierras. Allí se graduó como Maestra Normal en 1888.­

Posteriormente viajó a la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, en 1892 donde fue alumna de Sara Chamberlain de Eccleston, en la Escuela Normal. Para 1894 obtuvo el título de Profesora Normal. Paralelamente estudió el profesorado destinado a los jardines de infantes y, en 1897, se graduó como Profesora de Kindergarten, en la Escuela de Profesores del Jardín de Infantes de Paraná. También complementó su formación con cursos de Trabajo Manual, en Córdoba con Victorín y Basaldúa, de Ejercicios Físicos, con Romero Brest, y de Dibujo, con De la Córcova en Buenos Aires. Además, realizó estudios con profesores especiales sobre Pintura y Dibujo, Corte y Confección, Artes Decorativas, Grabado, Modelado y Tejidos en Telar.­

Fue maestra de una escuela nocturna en Paraná, maestra de grado en la Escuela Modelo (particular) dirigida por Felisa Latallada y maestra de grado en la Escuela Normal de Profesores. En 1900, fundó el Jardín de Infantes anexo a la Escuela Normal de La Rioja, el primero de varios impulsados en Córdoba, Buenos Aires y Paraná, abocándose al estudio de planes y programas de educación preescolar.­

EXTENSA TRAYECTORIA­.

Además, en su carrera pedagógica, fue catedrática de Castellano y de Trabajo Manual. Para 1906 fue nombrada vicedirectora de la Escuela Normal de La RiojaLuego, en Córdoba, fue Vicedirectora de la Escuela Normal Nacional de Maestras, y Directora de la misma escuela, desde 1907 a 1910, cuando, posteriormente, fue designada Inspectora de Educación Física. Al año siguiente ocupó el mismo cargo en la Escuela Provincial "Alberdi", también en Córdoba. A ello se sumará, más adelante, su nombramiento como Inspectora General de Escuelas Municipales en tierras cordobesas.­

En 1912, en la ciudad de Buenos Aires, asumió la dirección de la Escuela Normal N° 1 "Roque Sáenz Peña". Al inicio de su tarea, la escuela tenía una matrícula de 227 alumnas en el Normal y 300 en el Curso de Aplicación; y al dejar su cargo, la escuela contaba con más de 1.500 alumnas.­

POLITICA Y CESANTIA­.

Recorrió el país impulsando la enseñanza, dictando cursos y conferencias, amén de transmitir las nuevas técnicas en la creación de bibliotecas. Asimismo, participó del Primer Congreso Patriótico de Señoras en América Latina, realizado en mayo de 1910. Pero en 1917, fruto de problemas políticos, fue declarada cesante de la dirección del Normal. Sin embargo, se multiplicaron adhesiones públicas a su persona, reparándose esta situación recién para 1924.­

Fue infatigable, y no paró su magisterio un minuto, ya que también fundó y dirigió la Escuela Normal Nº 9 "Domingo Faustino Sarmiento". En 1918, Carlos María Biedma inaugura la Escuela Argentina Modelo en Buenos Aires con la colaboración de Vera Peñaloza, quien es designada Directora, y un grupo de docentes reconocidos en las cátedras universitarias, colegios nacionales y escuelas normales, como Pablo Pizzurno, Rodolfo Senet, Víctor Mercante, Ernesto Nelson y Rita Latallada de Victoria. Desde esta Escuela, se promueve la profesionalización de los jardines de infantes mediante numerosos cursos que fueron reconocidos por el Estado. Biedma respaldó a Vera Peñaloza y la animó a dictar cursos sobre la enseñanza popular, así como sobre las nuevas técnicas y didácticas en los jardines de infantes.­

Ella, sobre la base de los aportes de Pestalozzi, Froebel y Montessori, creó en la Escuela Argentina Modelo un museo pedagógico con fines didácticos. También, fuera del ámbito estatal, desde 1918 a 1921, dictó las cátedras de Pedagogía y Matemáticas en la Escuela Normal "Del Divino Maestro", incorporada al Profesorado en Lenguas Vivas.­

ENSEÑANZA PRACTICA­.

Publicó -dentro de la colección Biblioteca Escuela Argentina Modelo- su obra Enseñanza práctica de la geometría en la escuela primaria.­

En 1924 se la designó Inspectora de Enseñanza Secundaria Normal y Especial. En este cargo, se desempeñó hasta su jubilación, por razones de salud, en el año 1928.­

En 1931, el Consejo Nacional de Educación le asignó la creación del Museo Argentino para la Escuela Primaria que se instaló en el Instituto Félix Bernasconi. La idea del Museo se basó en la teoría pedagógica de Joaquín V. González. También adscribió al espiritualismo de Juan B. Terán, quien fuera presidente del Consejo Nacional de Educación y ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación durante los años '30, quien desde su obra "Espiritualizar nuestra escuela" (1932), intentó dar otro enfoque más patriótico, antilaicista y conservador, integrando lo espiritual con lo práctico y concreto.­

Rosario le dedicó 17 años de su vida al Museo en forma gratuita hasta 1947. Estableció una correlación de materias y de temas. Agregó a las salas elementos regionales y creó la cátedra de estudios folklóricos, amén se seguir dictando cursos en todo el país.­

Falleció el 28 de mayo de 1950 en Chamical, provincia de La Rioja, a donde había viajado para brindar un curso a los docentes, aquella que peleó por la educación, en especial en los jardines de infantes, teniendo siempre como norte el orgullo de su pertenencia de los llanos: "La lucha ha sido ardua, el camino difícil a cada paso un obstáculo que debía sortear sin dejar aquel sagrado deber de fe, de esperanzas, de consagración, de dignidad para poder llevar con honor el nombre de riojana".­

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/516403-Rosario-Vera-Penaloza-y-su-legado-en-la-educacion-argentina.note.aspx

martes, febrero 22, 2022

Donó todo lo que tenía: huérfana a los 10 años, su humildad e inteligencia la llevaron a convertirse en la “Maestra de la Patria”.

 Por su dedicación la nombraron "Maestra de la Patria".


Rosario Vera Peñalosa fue la defensora de la educación hasta el final de sus días.

Dotada de una increíble sabiduría, la invaluable labor de esta mujer fue crear la fórmula para convertir nuestro país en un gran aula. La “Maestra de la Patria” como pasó a la historia, era dueña de una humildad e inteligencia que le abrieron las puertas a un camino interminable de grandes logros: fue inspectora de escuelas municipales, pedagoga, maestra, directora y fundadora de varias instituciones. Querida por miles de sus alumnos, Rosario Vera Peñalosa fue la defensora de la educación hasta el final de sus días.

En casa, la “Charo” Peñaloza.

Nació el 25 de diciembre de 1873, en la Rioja, fue la menor de cuatro hermanos. A los diez años, su vida sufriría un cambio importante, la muerte de su padre y al poco tiempo de su madre, la dejarían huérfana. En su infancia vivió con una tía, quien cuidó de los estudios primarios hasta que ingresó a la Escuela Normal de La Rioja, dirigida por maestras norteamericanas, donde se graduó como Maestra Normal.

La educación desde el inicio.

Su hambre de conocimiento comenzó desde muy jovencita, y nada la detuvo. Se dirigió a la ciudad de Paraná donde fue alumna de Sara Chamberlain de Eccleston, en la Escuela Normal que funcionaba allí. Dos años después obtuvo el título de Profesorado superior de enseñanza, en el mismo lugar y, casi al mismo tiempo, cursó el profesorado destinado a la educación en jardín de infantes para, en 1897, graduarse como Profesora de Kindergarten, en la Escuela de Profesores del Jardín de Infantes de Paraná.

Ya formalizada su instrucción, tres años después, revolucionó la educación creando el primer jardín preescolar que funcionaba como anexo de la escuela Normal de La Rioja, logro que a los pocos años le valió ser nombrada vicedirectora de la institución. Un hecho importante que no puso fin a su camino, todo lo contrario.

Consciente de que siempre había un paso más para dar, continuó fiel a su idea de abrir jardines de infantes por otras provincias argentinas y se abocó a la educación preescolar. En Córdoba fue vicedirectora hasta 1912 que, desde la gran capital, la convocaron para que fuera la directora de la Escuela Roque Sáenz Peña, lo que mejoró notablemente la performance de la institución: sus alumnos se fueron incrementando y llegaron a quintuplicar su número, superando los mil quinientos inscriptos.

Su reforma metodológica y los problemas políticos.

Pero debido a sus ideas y expresiones políticas comenzaron algunos de sus problemas; en el año 1917 fue cesada en su cargo, lo que llevó a que cientos de voces salieran a favor de su defensa.

En aquellos años, la veta educadora de su existencia se transversalizó en otras expresiones: numerosos libros, conferencias, cursos para docentes, fundaciones escolares y tareas asistenciales, resultado de sus observaciones y diálogos con colegas de todo el país, recreados y convertidos en estrategias docentes y la creación de nuevo material didáctico para su soñada reforma metodológica.

En 1918, el Dr. Carlos María Biedma inaugura la Escuela Argentina Modelo en la ciudad de Buenos Aires, y para lograrlo le pide colaboración a Vera Peñaloza quien es, además, designada Directora. Nunca dejó de estudiar y siguió aprendiendo Dibujo, Pintura, Modelado, Grabado, Corte y confección, Tejido en telar, Artes decorativas y Trabajo manual.

En 1924 toma una nueva función: Inspectora de Enseñanza Secundaria Normal y Especial. En este cargo, se desempeñó hasta su jubilación, por razones de salud, en el año 1928.

Tres años después, el Consejo Nacional de Educación le asigna la creación del Museo Argentino para la Escuela Primaria que se instala en el Instituto Félix Bernasconi.

Dictó cursos en todo el país impulsando la enseñanza popular y las nuevas técnicas y didácticas en los jardines de infantes. Como mujer atenta a la conexión entre lo popular y nacional, fue primordial en su trabajo dedicarse a que los docentes se perfeccionen en temas cotidianos y en sumar el aporte de los pedagogos extranjeros reconocidos, lo teórico y lo práctico.

Escribió 25 libros, en su mayoría inéditos. Aunque su fuerte militancia fue su verborragia, aún más fuerte lo fue su accionar. Incansable fundadora de museos y jardines de infantes en todo el país, ocupó 22 cargos públicos y fue maestra en muchas provincias procurando aulas en todo el país.

Sus colegas, alumnos, ex alumnos y amigos, le obsequiaron un libro al cumplir 50 años de docencia con un texto que no dejaba dudas sobre su persona:

“A Rosario Vera Peñaloza, espíritu superior, noble y generoso, mujer abnegada y educadora ejemplar, que se ha dado y se da por entero a la educación, sin reparar en sacrificios y sin esperar recompensa y que tiene ganado, en buena ley, por su vasta cultura, su clara inteligencia, y su gran corazón el título de MAESTRA DE LA PATRIA, devotamente le ofrecen sus amigos de todo el país, colegas, admiradores, ex discípulos, este modesto recuerdo en sus bodas de oro con la escuela argentina. Día del Maestro, 11 de septiembre de 1945″.

El final a los 77 años.

Rosario Vera Peñaloza falleció el 28 de mayo de 1950 en Chamical, provincia de La Rioja de cáncer de útero. Entregó todo lo que poseía, acto que quedó plasmado en su testamento mostrando su generosidad la cual fue tal que donó hasta su vieja hamaca. En su honor, en diciembre de 2014, por medio de la Ley N° 27059, se estableció el “28 de mayo de cada año, como el Día Nacional de la Maestra Jardinera”.

Una frase supo eternizarla y describir su trayectoria: “No empieces, continua…”

Rosarito Vera, maestra.

Felix Luna (letra) y Ariel Ramírez (música)

Bienhaiga! niña rosario

Todos los hijos que tiene,

¡millones de argentinitos

vestidos como de nieve!

Con manos sucias de tiza

siembras semillas de letras

Y crecen abecedarios

en tu corazón maestra.

Yo sé los sueños que sueñas

Rosarito Vera, tu vocación.

Pide una ronda de blancos delantales

frente al misterio del pizarrón.

Tu oficio, qué lindo oficio,

magia del pueblo en las aulas.

Milagro de alfarería

sonrisa de la mañana.

Palotes, sumas y restas

tus armas son, maestrita,

ganando mansas batallas,

ganándolas día a día.

Por Silvio Puertas.
PUBLICADO EN DIARIO "LA NACIÓN".
22/02/2022.

MOMENTO MUSICAL.

sábado, diciembre 25, 2021

25 de diciembre 1873: nace en el Valle de Malazán, provincia de La Rioja Rosario Vera Peñaloza “La Maestra de la Patria”.


25 de diciembre 1873: nace en el Valle de Malazán, provincia de La Rioja Rosario Vera Peñaloza.

Rosario Vera Peñaloza era maestra riojana quien recorrió la Argentina impulsando la enseñanza popular y que todos los 28 de mayo (día de su fallecimiento en el año 1950) se la recuerda como "Día Nacional de los Jardines de Infantes" y "Día de la Maestra Jardinera" en la Argentina y fue declarada por sus seguidores como “La Maestra de la Patria”.

Rosario Vera Peñaloza era maestra riojana quien recorrió la Argentina impulsando la enseñanza popular y que todos los 28 de mayo (día de su fallecimiento en el año 1950) se la recuerda como "Día Nacional de los Jardines de Infantes" y "Día de la Maestra Jardinera" en la Argentina y fue declarada por sus seguidores como “La Maestra de la Patria”.

Tuvo una niñez desafortunada pues queda huérfana, y fue su tía materna y madre de crianza quien le enseño las primeras letras.

Como no existían escuelas primarias por la zona, culminó sus estudios primarios en la escuela de las hermanas Villascuse en la vecina provincia de San Juan. En 1884 regresó a su tierra natal e ingresó a la Escuela Normal de La Rioja, fundada ese mismo año por las maestras norteamericanas, Annette Haven y Bernice Avery. Allí realizó los estudios secundarios y curso la carrera de magisterio, recibiéndose de Maestra Normal en 1888.

En 1900, a los 27 años de edad decide regresar a su tierra natal, La Rioja, viviendo en el domicilio del Ingeniero Dionisio Peñaloza Vera.

En el 1900 funda el primer jardín de infantes en la provincia de La Rioja que es el primero de los que fundaría en Buenos Aires, Córdoba y Panamá.

El avance del nivel Inicial en la República Argentina se debió al impulso dado por la “Asociación Pro-difusión del Kindergarten” que fuera encabezada por Rosario Vera Peñalosa y fuera acompañada por Custodia Zuloaga entre otras.

En diciembre de 2014, por medio de la Ley N° 27059, se estableció: «El 28 de mayo de cada año, como el Día Nacional de la Maestra Jardinera», en conmemoración de la pedagoga Rosario Vera Peñaloza.

En diciembre de 2014, por medio de la Ley N° 27059, se estableció: «El 28 de mayo de cada año, como el Día Nacional de la Maestra Jardinera», en conmemoración de la pedagoga Rosario Vera Peñaloza.

miércoles, mayo 29, 2019

Rosario Vera Peñaloza, la “maestra de la patria”. En diciembre de 2014, por medio de la Ley N° 27059, se estableció: «El 28 de mayo de cada año, como el Día Nacional de la Maestra Jardinera», en conmemoración de la pedagoga Rosario Vera Peñaloza.

Rosario Vera Peñaloza, la “maestra de la patria”.

Cada 28 de mayo se celebra el Día de los Jardines de Infantes y de la Maestra Jardinera, en honor a la mujer que dedicó su vida a la educación.

Por Valentina Selzer.


Rosario Vera Peñaloza nació el 25 de diciembre de 1873 en Atiles, La Rioja. Quedó huérfana siendo de muy pequeña y vivió con una tía, quien cuidó de los estudios primarios de su sobrina cursados en Atiles y luego en la provincia de San Juan, en donde los culminó.


En 1884 regresó a su tierra natal, ingresó a la Escuela Normal de La Rioja, dirigida por maestras norteamericanas. Allí se graduó como Maestra Normal en 1888.



En 1892 se dirigió a la ciudad de Paraná: fue alumna de Sara Chamberlain de Eccleston, en la Escuela Normal de esa ciudad.



En 1894 obtuvo el título de Profesora Normal. Paralelamente estudiaba el profesorado destinado a los jardines de infantes y, en 1897, se graduó como Profesora de Kindergarten, en la Escuela de Profesores del Jardín de Infantes de Paraná.



En 1900, fundó el Jardín de Infantes anexo a la Escuela Normal de La Rioja, el primero de una larga serie creadas en las ciudades de Córdoba, Buenos Aires y Paraná, abocándose al estudio de planes y programas de educación preescolar.



En 1910 fue designada Inspectora de Educación Física y al año siguiente ocupó el mismo cargo en la Escuela Provincial “Alberdi” también en Córdoba. En 1912 en la ciudad de Buenos Aires, asumióla dirección de la reconocida Escuela Normal N° 1 “Roque Sáenz Peña”.



En 1917, fruto de problemas políticos, fue declarada cesante. Se multiplicaron entonces las adhesiones públicas a su persona. Recién esta situación se reparó en el año 1924. También fundó y dirigió la Escuela Normal Nº 9 “Domingo Faustino Sarmiento”.



En 1918, el Dr. Carlos María Biedma inaugura la Escuela Argentina Modelo en la ciudad de Buenos Aires con la colaboración de Vera Peñaloza, quien es designada Directora.



Dictó cursos en todo el país impulsando la enseñanza popular y las nuevas técnicas y didácticas en los jardines de infantes. En este sentido, adapta e innova sobre la base de Pestalozzi, Froebel y Montessori, creando en la Escuela Argentina Modelo un museo pedagógico con fines didácticos.


En 1924 se la designa Inspectora de Enseñanza Secundaria Normal y Especial. En este cargo, se desempeñó hasta su jubilación, por razones de salud, en el año 1928.



En 1931, el Consejo Nacional de Educación le asigna la creación del Museo Argentino para la Escuela Primaria que se instala en el Instituto Félix Bernasconi.



Se dedicó a perfeccionar a los maestros en su quehacer cotidiano siempre atenta a la conexión entre lo popular y nacional, el aporte de los pedagogos extranjeros reconocidos, lo teórico y lo práctico.



Rosario Vera Peñaloza falleció el 28 de mayo de 1950 en Chamical, provincia de La Rioja, a donde había viajado para brindar un curso a los docentes.



Desde entonces, cientos de escuelas del país llevan su nombre y fue reconocida mediante un sello postal como unas de las mujeres emblemáticas argentinas. También, los autores argentinos Félix Luna y Ariel Ramírez compusieron una zamba llamada "Rosarito Vera, maestra".



En diciembre de 2014, por medio de la Ley N° 27059, se estableció: «El 28 de mayo de cada año, como el Día Nacional de la Maestra Jardinera», en conmemoración de la pedagoga Rosario Vera Peñaloza.

https://www.telam.com.ar/notas/201805/285660-rosario-vera-penaloza-la-maestra-de-la-patria.html

Fotos: internet.

lunes, diciembre 25, 2017

25 de diciembre de 1873: nace Rosario Vera Peñaloza considerada LA MAESTRA DE LA PATRIA.

Rosario Vera Peñaloza (1873-1950).
Rosario Vera Peñaloza nació el 25 de diciembre 1873 en el Valle de Malazán, provincia de La Rioja; más precisamente en Atiles, Departamento Rivadavia, así llamado en esa época, hoy denominado Juan Facundo Quiroga en virtud de una ley sancionada en 1948. Sus padres fueron Eloy Vera y Mercedes Peñaloza. Tuvo tres hermanas: Delicia Ocampo de Vera, Fortunata Vera Peñaloza de Peñaloza y Teolinda vera de Peñaloza de Vera, todas mayores de ella.
Siendo muy pequeña tuvo la mala suerte de quedar huérfana, y fue su tía materna y madre de crianza quien le enseño las primeras letras.
Como no existían escuelas primarias por la zona, culminó sus estudios primarios en la escuela de las hermanas Villascuse en la vecina provincia de San Juan. En 1884 regresó a su tierra natal e ingresó a la Escuela Normal de La Rioja, fundada ese mismo año por las maestras norteamericanas, Annette Haven y Bernice Avery. Allí realizó los estudios secundarios y curso la carrera de magisterio, recibiéndose de Maestra Normal en 1888.
En 1892, la joven maestra, se dirigió a Paraná (Pcia. de Entre Ríos), obteniendo el título de Enseñanza Superior en 1894; allí fue alumna de Sara Eccleston, una de las maestras traídas al país por Sarmiento. Dicha docente nació en Filadelfia y en 1884 se la contrató para organizar la Escuela Normal de Profesores de Paraná, una de las más importantes del país hasta ese momento.
Pero sus deseos de aprender no culminaron y estudió Trabajo Manual, Dibujo y Pintura, Ejercicios físicos, Modelado, Tejido de Telares, Grabado, Corte y confección, Artes Decorativas, etc. Desde allí. Vera Peñaloza realizó una notable labor actualizando los programas de estudio para la carrera de maestra jardinera, que no existía en nuestro país. Asimismo difundió el trabajo manual en las escuelas primarias para que los chicos desarrollen habilidades prácticas.
En 1900, a los 27 años de edad decide regresar a su tierra natal, La Rioja, viviendo en el domicilio del Ingeniero Dionisio Peñaloza Vera. Ya en su provincia dicta Trabajo Manual y Castellano en la escuela Normal donde había estudiado; allí fundó el primer Jardín de infantes anexo a la misma institución, que todavía existe. Sería el primero de una larga serie que se jalonaría en las ciudades de Córdoba, Buenos Aires y Paraná, abocándose al estudio de planes y programas de educación preescolar.
En 1906 fue nombrada vicedirectora de la Escuela Normal de La Rioja y al año siguiente ocupó el mismo cargo en la Escuela Provincial “Alberdi” de Córdoba.
En Buenos Aires fue directora de la Escuela Normal N° 1 “Roque Sáenz Peña” entre 1912 y 1917. Con suma sencillez y modestia, sustituía al profesor que faltaba y más de una vez a los especialistas en Ciencias o Letras, con la ventaja de desempeñarse siempre como eximia pedagoga. Cuando tomó la dirección, la escuela tenía una matrícula de 227 alumnas, el Normal y 300 en el Curso de Aplicación. Cuando dejó el cargo, la escuela contaba con más de 1.500 alumnas.
Fue nombrada también Inspectora de las Escuelas Municipales, además de dictar las cátedras de Pedagogía y Matemática en la Escuela Normal “Del Divino Maestro”, incorporada al Profesorado en Lenguas Vivas.
Luego, fue injustamente declarada cesante, situación que se reparó en el año 1924 al designarla Inspectora de Enseñanza Secundaria Normal y Especial. En este cargo se desempeñó hasta su jubilación, por razones de salud, en el año 1926.
A pedido del Dr. Carlos María Biedma, fundador de la Escuela Modelo, recorrió el país impulsando la enseñanza popular y dictando conferencias y cursos para transmitir la utilización de las nuevas técnicas y para fundar bibliotecas.
Desde el inicio de su carrera, tuvo un sueño que se concretó en 1931. El Museo Argentino en el Instituto Félix Bernasconi. La idea del museo se basaba en la teoría pedagógica de Joaquín V. González, la geografía como base de toda enseñanza que, si bien fue bastante resistida por sus pares, fue el motor que generó la creación del museo. A él le dedicó 17 años de su vida en forma gratuita. Estableció una correlación de materias y de temas. Rosario Vera agregó a las salas del Museo elementos regionales como preparación de dulces, trenzados, danzas folclóricas, instrumentos musicales autóctonos. Creó también la cátedra de estudios folklóricos en la que los maestros aprendían a conocer y utilizar elementos del acervo nativo para mantener el carácter nacional en un país con tanta inmigración.
Hoy el Museo, se halla organizado en 12 salas, en el primer piso del Instituto Bernasconi, en él se exponen desde los elementos y dibujos más simples hasta los más complejos, para dar ideas al niño del poder de las fuerzas naturales y del ingenio del hombre en la explotación de las mismas. El material creado personalmente por Rosario Vera Peñaloza y elaborado por ella, desde 1931 hasta su muerte, hoy está a disposición de los docentes y alumnos de todos los niveles para admirar y aprender.
Más allá de sus múltiples cargos y tareas docentes, en Paraná, La Rioja, Córdoba y Buenos Aires, la veta educadora que transversalizó su existencia, se expresó en numerosos libros, conferencias, cursos para docentes, fundaciones escolares y tareas asistenciales, resultado de sus observaciones y diálogos con colegas de todo el país, recreados y convertidos en estrategias docentes y material didáctico para su soñada reforma metodológica
Entre su obra escrita se encuentran: “El hombre que rehusó el Olimpo”; “Los hijos del sol”; “Historia de la Tierra”; “Un viaje accidentado”; “Cuentos y Poemas” y “Pensamientos breves sobre juegos educativos”.
Sus grandes obsesiones: La Reforma Escolar Argentina, los Jardines de Infantes y La Formación Docente consumieron su vida de investigación y práctica, ensamblando la ciencia y el espíritu desde la sagacidad analítica que caracterizó su pensamiento.
Martha Salotti, su alumna, editó tras la muerte de Rosario doce trabajos científicos y el Instituto Sanmartiniano le confirió el Primer Premio por su “Credo Patriótico” y una condecoración por “Vida del General San Martín”, adaptada para los niños.
El avance del nivel Inicial en Argentina se debió al impulso dado por la Asociación Pro-difusión del Kindergarten encabezada por R. V Peñalosa, acompañada por Custodia Zuloaga y otras. A este grupo de maestras pertenece el texto “El kindergarten en la Argentina, didáctica froebeliana”, en donde se perfila la planificación didáctica y la normativa vigente, en esa época, anterior a la organización de la formación de la maestra jardinera. Para Rosario Vera Peñaloza, el juego en el jardín de infantes adquiere un valor de estrategia casi excluyente y lo confirma cuando dice: “… es así como trabajamos aunque parezca que jugamos”. Se brindó generosamente para dictar cursos para jardineras, que más tarde tuvieron reconocimiento oficial.
Rosario Vera Peñaloza no sólo fue difusora de los principios de Froebel y Montessori, sino que se dedicó a estudiarlos, compararlos y adaptarlos a la realidad argentina. Logró ensamblar la rigidez montessoriana con el excesivo simbolismo froebeliano; es decir, que adecuó el material didáctico realizándolo con desechos para que estuvieran al alcance de toda la población; recomendaba la observación de la naturaleza y el aprovechamiento de los variados e innumerables materiales que proporciona. Con algodón, paja, lana, piedras o arena podían, las maestras, permitirse una mayor creatividad con bases científicas, nada librado a la improvisación.
Rosario Vera Peñaloza dio mucha importancia a la utilización de la mano como activadora de la función cerebral y como instrumento a través del cual el niño se expresa en forma creadora.
Con motivo de cumplir sus bodas de oro con la docencia, se formó una comisión de homenaje que se encargó de recibir las adhesiones que llegaban de todo el país y de Chile, Uruguay y Perú. Se recogieron firmas de colegas, alumnos, ex alumnos y amigos en un álbum ilustrado con el siguiente texto:
“A Rosario Vera Peñaloza, espíritu superior, noble y generoso, mujer abnegada y educadora ejemplar, que se ha dado y se da por entero a la educación, sin reparar en sacrificios y sin esperar recompensa y que tiene ganado, en buena ley, por su vasta cultura, su clara inteligencia, y su gran corazón el título de MAESTRA DE LA PATRIA, devotamente le ofrecen sus amigos de todo el país, colegas, admiradores, ex discípulos, este modesto recuerdo en sus bodas de oro con la escuela argentina. Día del Maestro, 11 de septiembre de 1945″.
El 28 de mayo de 1950 falleció, a los 77 años. En su homenaje, esa fecha fue declarada Día Nacional de los Jardines de Infantes.
Fuente
Archivo Escuela Nacional de Paraná
Dirección General de Escuelas – Mendoza
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Fernández Doux, Prof. Norma – Biografía de Rosario Vera Peñaloza (1873-1950)
Flores, Luis – Rosario Vera Peñaloza, Su Vida y sus Pensamientos.
Fuente de información e imagen portal www.revisionistas.com.ar

domingo, mayo 28, 2017

28 de mayo de 1950: fallece, a los 77 años, Rosario Vera Peñaloza considerada “La Maestra de la Patria”. En su homenaje, esa fecha fue declarada Día Nacional de los Jardines de Infantes.

Rosario Vera Peñaloza.


Rosario Vera Peñaloza (1873-1950)
Rosario Vera Peñaloza nació el 25 de diciembre 1873 en el Valle de Malazán, provincia de La Rioja; más precisamente en Atiles, Departamento Rivadavia, así llamado en esa época, hoy denominado Juan Facundo Quiroga en virtud de una ley sancionada en 1948. Sus padres fueron Eloy Vera y Mercedes Peñaloza. Tuvo tres hermanas: Delicia Ocampo de Vera, Fortunata Vera Peñaloza de Peñaloza y Teolinda vera de Peñaloza de Vera, todas mayores de ella.
Siendo muy pequeña tuvo la mala suerte de quedar huérfana, y fue su tía materna y madre de crianza quien le enseño las primeras letras.
Como no existían escuelas primarias por la zona, culminó sus estudios primarios en la escuela de las hermanas Villascuse en la vecina provincia de San Juan. En 1884 regresó a su tierra natal e ingresó a la Escuela Normal de La Rioja, fundada ese mismo año por las maestras norteamericanas, Annette Haven y Bernice Avery. Allí realizó los estudios secundarios y curso la carrera de magisterio, recibiéndose de Maestra Normal en 1888.
En 1892, la joven maestra, se dirigió a Paraná (Pcia. de Entre Ríos), obteniendo el título de Enseñanza Superior en 1894; allí fue alumna de Sara Eccleston, una de las maestras traídas al país por Sarmiento. Dicha docente nació en Filadelfia y en 1884 se la contrató para organizar la Escuela Normal de Profesores de Paraná, una de las más importantes del país hasta ese momento.
Pero sus deseos de aprender no culminaron y estudió Trabajo Manual, Dibujo y Pintura, Ejercicios físicos, Modelado, Tejido de Telares, Grabado, Corte y confección, Artes Decorativas, etc. Desde allí. Vera Peñaloza realizó una notable labor actualizando los programas de estudio para la carrera de maestra jardinera, que no existía en nuestro país. Asimismo difundió el trabajo manual en las escuelas primarias para que los chicos desarrollen habilidades prácticas.
En 1900, a los 27 años de edad decide regresar a su tierra natal, La Rioja, viviendo en el domicilio del Ingeniero Dionisio Peñaloza Vera. Ya en su provincia dicta Trabajo Manual y Castellano en la escuela Normal donde había estudiado; allí fundó el primer Jardín de infantes anexo a la misma institución, que todavía existe. Sería el primero de una larga serie que se jalonaría en las ciudades de Córdoba, Buenos Aires y Paraná, abocándose al estudio de planes y programas de educación preescolar.
En 1906 fue nombrada vicedirectora de la Escuela Normal de La Rioja y al año siguiente ocupó el mismo cargo en la Escuela Provincial “Alberdi” de Córdoba.
En Buenos Aires fue directora de la Escuela Normal N° 1 “Roque Sáenz Peña” entre 1912 y 1917. Con suma sencillez y modestia, sustituía al profesor que faltaba y más de una vez a los especialistas en Ciencias o Letras, con la ventaja de desempeñarse siempre como eximia pedagoga. Cuando tomó la dirección, la escuela tenía una matrícula de 227 alumnas, el Normal y 300 en el Curso de Aplicación. Cuando dejó el cargo, la escuela contaba con más de 1.500 alumnas.
Fue nombrada también Inspectora de las Escuelas Municipales, además de dictar las cátedras de Pedagogía y Matemática en la Escuela Normal “Del Divino Maestro”, incorporada al Profesorado en Lenguas Vivas.
Luego, fue injustamente declarada cesante, situación que se reparó en el año 1924 al designarla Inspectora de Enseñanza Secundaria Normal y Especial. En este cargo se desempeñó hasta su jubilación, por razones de salud, en el año 1926.
A pedido del Dr. Carlos María Biedma, fundador de la Escuela Modelo, recorrió el país impulsando la enseñanza popular y dictando conferencias y cursos para transmitir la utilización de las nuevas técnicas y para fundar bibliotecas.
Desde el inicio de su carrera, tuvo un sueño que se concretó en 1931. El Museo Argentino en el Instituto Félix Bernasconi. La idea del museo se basaba en la teoría pedagógica de Joaquín V. González, la geografía como base de toda enseñanza que, si bien fue bastante resistida por sus pares, fue el motor que generó la creación del museo. A él le dedicó 17 años de su vida en forma gratuita. Estableció una correlación de materias y de temas. Rosario Vera agregó a las salas del Museo elementos regionales como preparación de dulces, trenzados, danzas folclóricas, instrumentos musicales autóctonos. Creó también la cátedra de estudios folklóricos en la que los maestros aprendían a conocer y utilizar elementos del acervo nativo para mantener el carácter nacional en un país con tanta inmigración.
Hoy el Museo, se halla organizado en 12 salas, en el primer piso del Instituto Bernasconi, en él se exponen desde los elementos y dibujos más simples hasta los más complejos, para dar ideas al niño del poder de las fuerzas naturales y del ingenio del hombre en la explotación de las mismas. El material creado personalmente por Rosario Vera Peñaloza y elaborado por ella, desde 1931 hasta su muerte, hoy está a disposición de los docentes y alumnos de todos los niveles para admirar y aprender.
Más allá de sus múltiples cargos y tareas docentes, en Paraná, La Rioja, Córdoba y Buenos Aires, la veta educadora que transversalizó su existencia, se expresó en numerosos libros, conferencias, cursos para docentes, fundaciones escolares y tareas asistenciales, resultado de sus observaciones y diálogos con colegas de todo el país, recreados y convertidos en estrategias docentes y material didáctico para su soñada reforma metodológica
Entre su obra escrita se encuentran: “El hombre que rehusó el Olimpo”; “Los hijos del sol”; “Historia de la Tierra”; “Un viaje accidentado”; “Cuentos y Poemas” y “Pensamientos breves sobre juegos educativos”.
Sus grandes obsesiones: La Reforma Escolar Argentina, los Jardines de Infantes y La Formación Docente consumieron su vida de investigación y práctica, ensamblando la ciencia y el espíritu desde la sagacidad analítica que caracterizó su pensamiento.
Martha Salotti, su alumna, editó tras la muerte de Rosario doce trabajos científicos y el Instituto Sanmartiniano le confirió el Primer Premio por su “Credo Patriótico” y una condecoración por “Vida del General San Martín”, adaptada para los niños.
El avance del nivel Inicial en Argentina se debió al impulso dado por la Asociación Pro-difusión del Kindergarten encabezada por R. V Peñalosa, acompañada por Custodia Zuloaga y otras. A este grupo de maestras pertenece el texto “El kindergarten en la Argentina, didáctica froebeliana”, en donde se perfila la planificación didáctica y la normativa vigente, en esa época, anterior a la organización de la formación de la maestra jardinera. Para Rosario Vera Peñaloza, el juego en el jardín de infantes adquiere un valor de estrategia casi excluyente y lo confirma cuando dice: “… es así como trabajamos aunque parezca que jugamos”. Se brindó generosamente para dictar cursos para jardineras, que más tarde tuvieron reconocimiento oficial.
Rosario Vera Peñaloza no sólo fue difusora de los principios de Froebel y Montessori, sino que se dedicó a estudiarlos, compararlos y adaptarlos a la realidad argentina. Logró ensamblar la rigidez montessoriana con el excesivo simbolismo froebeliano; es decir, que adecuó el material didáctico realizándolo con desechos para que estuvieran al alcance de toda la población; recomendaba la observación de la naturaleza y el aprovechamiento de los variados e innumerables materiales que proporciona. Con algodón, paja, lana, piedras o arena podían, las maestras, permitirse una mayor creatividad con bases científicas, nada librado a la improvisación.
Rosario Vera Peñaloza dio mucha importancia a la utilización de la mano como activadora de la función cerebral y como instrumento a través del cual el niño se expresa en forma creadora.
Con motivo de cumplir sus bodas de oro con la docencia, se formó una comisión de homenaje que se encargó de recibir las adhesiones que llegaban de todo el país y de Chile, Uruguay y Perú. Se recogieron firmas de colegas, alumnos, ex alumnos y amigos en un álbum ilustrado con el siguiente texto:
“A Rosario Vera Peñaloza, espíritu superior, noble y generoso, mujer abnegada y educadora ejemplar, que se ha dado y se da por entero a la educación, sin reparar en sacrificios y sin esperar recompensa y que tiene ganado, en buena ley, por su vasta cultura, su clara inteligencia, y su gran corazón el título de MAESTRA DE LA PATRIA, devotamente le ofrecen sus amigos de todo el país, colegas, admiradores, ex discípulos, este modesto recuerdo en sus bodas de oro con la escuela argentina. Día del Maestro, 11 de septiembre de 1945″.
El 28 de mayo de 1950 falleció, a los 77 años. En su homenaje, esa fecha fue declarada Día Nacional de los Jardines de Infantes.
FuenteArchivo Escuela Nacional de Paraná
Dirección General de Escuelas – Mendoza
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Fernández Doux, Prof. Norma – Biografía de Rosario Vera Peñaloza (1873-1950)
Flores, Luis – Rosario Vera Peñaloza, Su Vida y sus Pensamientos.

Fuente de información: www.revisionistas.com.ar
http://www.revisionistas.com.ar/?p=13036

domingo, septiembre 13, 2015

Historias de plumas, palabras y mucho amor.

DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO
Nació en el Carrascal, provincia de San Juan, el 15 de febrero de 1811. Sus padres fueron, José Clemente Quiroga Sarmiento y Ana Paula Albarracín. Cuando tenía 5 años ya sabía leer y escribir y a los 15 años ya era maestro y había fundado su primera escuela en San Francisco del Monte de Oro (provincia de San Luis) donde ya se desempeñaba como maestro de un grupo de alumnos que lo superaban en edad.
Fue político, filósofo, pedagogo, escritor, docente, periodista, estadista y militar argentino; gobernador de la Provincia de San Juan entre 1862 y 1864 y presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874.
Se destacó tanto por su laboriosa lucha en la educación pública como a contribuir al progreso científico y cultural de su país.
En San Juan fundó el periódico "El Zonda". De su obra literaria, se destacan: "Facundo o Civilización y Barbarie", inspirado en el caudillo riojano Facundo Quiroga; "Recuerdos de Provincia", de corte autobiográfico; "Viaje", donde cuenta sus experiencias en el extranjero; "Vida de Dominguito", que narra la vida de su hijo adoptivo muerto en Paraguay; "Educación Popular"; "Método de Lectura Gradual".
JUAN MANUEL DE ESTRADA

Nació el 13 de julio de 1842 en Buenos Aires (Argentina). 
Incorporada Buenos Aires a la Confederación, se adhirió a la Constitución Nacional y publicó el opúsculo Signun Foederis (El signo de la Confederación). De ahí su obra literaria es inalcanzable 


Fue nombrado Secretario de Relaciones Exteriores y se hizo cargo de la enseñanza de Instrucción Cívica en el Colegio Nacional. En 1869, es nombrado Jefe del Departamento General de Escuelas. En 1871 pasó a formar parte de la Convención Provincial Constituyente, encargada de redactar y sancionar la Constitución provincial de 1874.


En 1873, es elegido diputado por Buenos Aires y también fundó el periódico El Argentino. 
José Manuel Estrada falleció el 17 de septiembre de 1894 en Asunción (Paraguay). 

JUANA MANSO

El 26 de junio de 1819 nació Juana Paula Manso. 
Educacionista, autora del primer compendio de Historia Argentina para escuelas, poetisa y propagandista en periódicos de educación, meeting públicos.

Colaboradora y seguidora de Sarmiento, peleó por el cambio en la educación tomando como modelo el norteamericano. Es considerada una de las personalidades femeninas decisivas del siglo XIX en Latinoamérica. 
Juana estudió en esta escuela y completó sus estudios con clases particulares de música. 


En 1841 creó en su casa en Montevideo el Ateneo para Señoritas, en ella se educó a las jóvenes en aritmética, lectura, labores, el cuidado de los modales de las damas, lecciones de moral, gramática, francés, piano, canto y dibujo. 
A los 22 años empezó a publicar, con seudónimo, sus poesías en los diarios El Nacional y El Constitucional. En 1842 Juana fue nombrada directora de una escuela de niñas. En 1843 publicó las poesías “Una Tumba” y “Una lágrima para ella”.
Convocó a la mujer a luchar por sus derechos, por una vida digna y por la instrucción, sin dejar de generar polémica.

Con la partida de Sarmiento, Juana estuvo muy sola en la pelea por mantener la escuela mixta, ya que no recibía muchos recursos y la superaba el número de niños. Hacia 1865 se le prohibió tener niños varones de 8 años, lo que la llevó a renunciar. Comenzó su lucha por fundar bibliotecas populares con la ayuda de vecinos prestigiados. En 1866 fundó la primera biblioteca en la ciudad de Chivilcoy. 
En 1871, fue incorporada por Nicolás Avellaneda en la Comisión Nacional de Escuelas, siendo la primera mujer que ocupó ese cargo. La atacaron brutalmente para que renuncie. En 1875 a los 55 años falleció, Juana Manuela Gorriti acompañó sus restos. Recién en 1915 fueron traslados al Panteón del Magisterio en Chacarita. 

ROSARIO VERA PEÑALOZA

Rosario Vera Peñaloza nació el 25 de diciembre de 1873 en un pueblo de La Rioja llamado Atiles. Estudió en San Juan, La Rioja y Paraná, donde finalizó el profesorado en 1894 y obtuvo el título Superior de Enseñanza. Además estudió trabajo manual, dibujo y pintura, modelado, tejido de telares, corte y confección, grabado, ejercicios físicos y artes decorativas.


Su enorme amor por el aprendizaje fue el mismo que la llevó a dedicar toda su vida a la enseñanza. En 1900 fundó el primer jardín de infantes argentino, como anexo a la Escuela Normal de La Rioja. Luego haría lo propio en Córdoba, Buenos Aires y Paraná, y comenzó a estudiar planes y elaborar programas de educación preescolar.
En 1931, el Consejo Nacional de Educación le encargó la formación del Primer Museo Argentino para la Escuela Primaria, que aún funciona en Buenos Aires. Recorrió el país impulsando la enseñanza popular y dictando conferencias y cursos para transmitir la utilización de las nuevas técnicas y para fundar bibliotecas.

Sus principales postulados fueron: la actividad creadora, lograr el conocimiento a través del juego y de la exploración, la agudización de los sentidos, la expresión oral a través de la narración creativa de los niños y de la literatura infantil, el uso de las manos como herramientas creadoras.


El 28 de mayo de 1950 falleció, a los 77 años. En su homenaje, esa fecha fue declarada Día Nacional de los Jardines de Infantes.
Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, viernes 11 de septiembre de 2015.