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LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

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sábado, julio 25, 2026

Argentine Fruit Distributors. La empresa inglesa que hace un siglo transformó el negocio de las peras y manzanas en la Patagonia.


La empresa inglesa que hace un siglo transformó el negocio de las peras y manzanas en la Patagonia.

Argentine Fruit Distributors, vinculada al Ferrocarril del Sud, organizó la producción, el empaque y la exportación de fruta desde el Alto Valle, dejando una huella que aún perdura en Río Negro y Neuquén.

Pocos conocen la historia de la compañía británica que ayudó a convertir al Alto Valle en el corazón de la producción de peras y manzanas de la Argentina.

La historia del Alto Valle de Río Negro y Neuquén está estrechamente vinculada al ferrocarril y al desarrollo del riego. Ambos factores hicieron posible la transformación de una extensa región de estepa en uno de los principales oasis frutícolas de la Argentina. En ese proceso desempeñó un papel decisivo la empresa Argentine Fruit Distributors S.A. (AFD), vinculada al Ferrocarril del Sud y al capital británico. A través de una compleja red de empaque, transporte y comercialización, la compañía contribuyó a organizar la producción frutícola destinada tanto al mercado interno como a la exportación, dejando una profunda huella en la economía y en el paisaje urbano del Alto Valle.

Para comprender el papel de AFD es necesario retroceder a fines del siglo XIX, cuando la expansión ferroviaria y las grandes obras de irrigación comenzaron a modificar de manera definitiva el territorio. La llegada del Ferrocarril del Sud y la construcción del sistema de riego permitieron el desarrollo de colonias agrícolas que, pocas décadas después, convertirían al Alto Valle en uno de los centros frutícolas más importantes del país.

El preludio: El tren y el agua.

La llegada del ferrocarril al Alto Valle estuvo marcada por razones económicas, estratégicas y militares. En 1899, la empresa Ferrocarril del Sud inauguró la línea que unía Bahía Blanca con la confluencia de los ríos Limay y Neuquén (actual ciudad de Cipolletti). El objetivo inicial del presidente de la Argentina de ese momento, General Julio Argentino Roca, era asegurar el transporte de tropas y pertrechos hacia la frontera con Chile, pero los ingenieros ingleses rápidamente advirtieron el potencial agrícola de las tierras que bordeaban el río Negro. El suelo aluvial era fértil, el sol brillaba casi todo el año y el agua corría con fuerza milenaria; solo faltaba ordenarla.

A principios del siglo XX, el ingeniero italiano César Cipolletti diseñó el sistema de riego que domaría los ríos de la región. El Estado argentino financió la construcción del gran Dique Ballester, inaugurado parcialmente en 1916 y culminado a principios de la década de 1920.


Los trenes de la época que llevaban la fruta en tren directamente al puerto de Buenos Aires.

Con el agua corriendo por los canales secundarios, la tierra del valle comenzó a fragmentarse en parcelas aptas para el cultivo. Inmigrantes italianos, españoles y de otras latitudes llegaron para labrar la tierra. Sin embargo, los colonos se enfrentaron rápidamente a un cuello de botella: sabían cómo plantar y cosechar, pero carecían de los medios, el conocimiento y los canales comerciales para llevar frutas sumamente perecederas a los mercados de Buenos Aires o Europa. Es aquí donde el capital británico vio una oportunidad de oro para generar carga para sus vagones y dividendos para sus accionistas en Londres.

El nacimiento de AFD.

En la década de 1920, los directivos del Ferrocarril del Sud comprendieron que para que el negocio ferroviario en la Patagonia fuera rentable a largo plazo, debían propiciar el desarrollo de una industria de carga de alto valor. La lana y el cuero no eran suficientes. Inspirados por el éxito de las corporaciones frutícolas norteamericanas en California, decidieron intervenir directamente en la cadena de valor de la fruta.

Hacia fine de la década del '20, el Ferrocarril del Sud fundó AFD. No se trataba de una empresa productora en el sentido tradicional —aunque poseía algunas chacras experimentales—, sino de una gigantesca plataforma de servicios de poscosecha, comercialización y logística.

Los ingleses trajeron al Alto Valle una mentalidad estrictamente 'fordista' y un despliegue tecnológico sin precedentes en la Argentina rural. Contrataron a expertos californianos y sudafricanos para estudiar el clima local y determinar qué variedades de manzanas y peras se adaptarían mejor. Fue AFD la que promovió de forma masiva variedades icónicas como la manzana Red Delicious (y su antecesora, la Delicious) y la Granny Smith, así como las peras Williams y Packham's Triumph.

La red de galpones y la revolución tecnológica.

El impacto de AFD se materializó en el paisaje del valle a través de una red de imponentes galpones de empaque estratégicamente ubicados a la vera de las vías del tren. Se construyeron instalaciones en localidades clave como Cinco Saltos, Cipolletti, Allen, General Roca, Villa Regina y J.J. Gómez.


Durante décadas, la compañía británica controló el empaque, la logística y la comercialización de la fruta patagónica, sentando las bases de una actividad que sigue siendo clave para la región.

Estos galpones no eran simples cobertizos de acopio; eran verdaderas fábricas de procesamiento industrial que funcionaban con precisión de relojería británica. En su interior, el proceso seguía una línea de montaje perfecta:

-Recepción y lavado: La fruta traída por los colonos en carros y camiones se volcaba en piletones de agua para limpiarla y eliminar residuos de curas o tierra.

-Clasificación y selección: Las manzanas y peras pasaban por cintas transportadoras donde mujeres y hombres —bajo la estricta mirada de capataces entrenados por la empresa— separaban la fruta de primera calidad de aquella que presentaba defectos estéticos.

-Calibrado: Máquinas mecánicas importadas de Estados Unidos e Inglaterra clasificaban la fruta por su tamaño (calibre) basándose en el peso o el diámetro.

-Empaque: Embaladores profesionales envolvían individualmente cada fruta en papel sulfito (muchas veces impregnado en aceites minerales para evitar la propagación de hongos) y las acomodaban con precisión geométrica en cajas de madera, conocidas formalmente como "cajones tipo exportación".

El sello de AFD en las tapas de las cajas de madera se convirtió en una garantía internacional de calidad. Las marcas de la empresa, como "El Crucero", "Pájaro Azul" (Blue Bird) o "Canguro", ganaron reputación rápidamente en los mercados de ultramar.

Detrás de la emblemática marca 'El Crucero' estuvo AFD, la empresa inglesa que revolucionó el empaque, el transporte y la comercialización de la fruta del Alto Valle.


Para resolver el problema de la distancia y el calor durante el trayecto de más de mil kilómetros hacia el puerto de Buenos Aires, el Ferrocarril del Sud construyó, a instancias de AFD, una flota de vagones frigoríficos. Estos vagones se cargaban con bloques de hielo producidos en plantas que la propia empresa instaló en el valle (como la fábrica de hielo de Cipolletti). De este modo, la fruta viajaba en una atmósfera aclimatada que garantizaba que llegara al puerto con la firmeza y frescura exigidas en Europa.

El "paternalismo industrial" y la vida en los campamentos ingleses

La presencia de los ingleses en el Alto Valle no se limitó a lo comercial; configuró un orden social y urbano particular. En ciudades como Allen y Cipolletti, la empresa construyó barrios y colonias para su personal jerárquico. Los gerentes, contadores e ingenieros, en su mayoría británicos, trajeron consigo sus costumbres, su arquitectura y su estilo de vida.

Los chalets de estilo inglés, con techos de chapa galvanizada a dos aguas, galerías de madera, paredes de ladrillo visto y jardines perfectamente podados, irrumpieron en medio del paisaje árido. Estos complejos habitacionales contaban con comodidades extraordinarias para la época: agua corriente, sistemas de saneamiento y electricidad provista por las usinas de la empresa.

El "paternalismo industrial" británico se tradujo en una estructura social sumamente jerárquica pero organizada. Los directivos fomentaban la práctica de deportes como el tenis, el golf y el fútbol, construyendo clubes y campos de juego para el esparcimiento del personal. El Club Ferrocarril y AFD se convirtieron en centros de la vida social de la élite local y de los empleados jerarquizados.

La historia de AFD, la firma británica que convirtió las manzanas y peras del Alto Valle en un producto de exportación y dejó una marca imborrable en la Patagonia.

Para los colonos e inmigrantes que proveían la fruta, AFD era un gigante ambivalente. Por un lado, era el socio necesario que financiaba las cosechas, proveía los cajones, vendía los pesticidas y garantizaba la compra de la producción bajo estrictos contratos. Por el otro, era un monopolio extranjero que imponía los precios, decidía arbitrariamente qué fruta servía y cuál se descartaba, y ejercía un control férreo sobre la economía regional. No obstante, el sistema funcionaba: el rigor en los estándares de calidad de AFD obligó a los chacareros del valle a tecnificarse y a convertirse en productores de excelencia mundial.

La Segunda Guerra Mundial y el cambio de rumbo.

El apogeo de AFD se prolongó durante toda la década de 1930. El Alto Valle se había transformado en el principal exportador de manzanas del hemisferio sur, compitiendo directamente con Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. Los barcos cargueros con las bodegas refrigeradas llenas de fruta del río Negro zarpaban regularmente desde el puerto de Buenos Aires con destino a Londres, Liverpool, Amberes y Hamburgo.

Sin embargo, el estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939 asestó un golpe demoledor al modelo de negocios de AFD. Las rutas marítimas del Atlántico se volvieron extremadamente peligrosas debido a la guerra de submarinos alemanes, y los países europeos priorizaron la importación de alimentos básicos y material bélico por sobre las frutas frescas.

Ante el cierre casi total del mercado europeo, AFD tuvo que reorientar sus esfuerzos de manera urgente. El mercado interno argentino, concentrado en la pujante Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, absorbió una parte de la producción. Paralelamente, se consolidó el comercio con el mercado de Brasil, que se convertiría en un cliente histórico e indispensable para la fruta del valle.

El mercado de Abasto ubicado en el centro porteño, en la década del 40, hacia donde AFD orientaba la mayor parte de sus ventas.

A pesar de esta reconversión, el conflicto bélico marcó el inicio del fin de la era del absoluto predominio británico en la economía argentina. Las dificultades para importar repuestos para las maquinarias de empaque y los vagones ferroviarios, sumadas al desgaste de las finanzas del Imperio Británico, debilitaron la posición de las empresas matrices en Londres.

Nacionalización y legado: El fin de una era.

El desenlace final de la aventura británica en el Alto Valle llegó tras el fin de la guerra, de la mano de los cambios políticos estructurales que vivía la Argentina. En 1948, bajo la primera presidencia de Juan Domingo Perón, el Estado nacional adquirió la totalidad de los ferrocarriles de capital británico en cumplimiento de los acuerdos del tratado Miranda-Eddy.

Al nacionalizarse el Ferrocarril del Sud (que pasó a llamarse Ferrocarril Nacional General Roca), la estructura de AFD quedó desconectada de su matriz logística y financiera original. Los ingleses comenzaron su retirada ordenada de la Patagonia. La infraestructura de AFD no desapareció, sino que cambió de manos. Muchos de sus imponentes galpones de empaque, talleres y plantas de frío fueron adquiridos por empresarios locales, cooperativas de productores integradas por los antiguos colonos italianos y españoles, o pasaron a formar parte de nuevas empresas estatales y mixtas (como la Corporación Frutícola Argentina o, más tarde, firmas privadas nacionales como Moño Azul, PAI y otras).


Publicidad aparecida en los periódicos y principales revistas de Buenos Aires en la década del 40, presentando la oferta productiva de AFD.

La retirada de los administradores británicos dejó un vacío en el control de calidad absoluto que ejercían, pero abrió paso a una democratización y diversificación del negocio frutícola. Los colonos, organizados en cooperativas, asumieron el control de la cadena de valor que los ingleses habían diseñado.

Las huellas del "Imperio de la Fruta".

Hoy en día, a casi un siglo de la fundación de AFD, las huellas de la presencia inglesa siguen vivas en la geografía urbana y cultural del Valle de Río Negro y Neuquén. Caminar por las zonas aledañas a las estaciones de tren de Cipolletti, Allen o General Roca permite descubrir los viejos galpones de empaque de AFD. Aunque algunos han sido reciclados para funciones culturales, comerciales o universitarias, y otros yacen en el abandono como gigantes de chapa y ladrillo, sus estructuras de pinotea, sus techos parabólicos y sus andenes de carga atestiguan la escala monumental de la empresa.

Las colonias y los chalets ingleses, ocultos tras densas arboledas de álamos que originalmente se plantaron como cortinas rompevientos para proteger las plantaciones, forman parte del patrimonio arquitectónico de la región. Asimismo, términos técnicos del empaque frutícola que se usan cotidianamente en el valle (como el tamaño de los "calibres", el uso de ciertas maderas o sistemas de estiba) derivan directamente de los manuales de procedimiento redactados por los ingenieros de la empresa en la década de 1930.

Uno de los grandes galpones que AFD tenía a mediados de la década del 30 en la cuidad de Cinco Saltos, Río Negro.

Argentine Fruit Distributors S.A. fue, en última instancia, el catalizador que transformó una actividad agrícola de subsistencia en una industria global. A través de la disciplina, la inversión tecnológica y una red de transporte que unía las chacras patagónicas con las mesas de los consumidores europeos, los ingleses sentaron las bases materiales del Alto Valle moderno, convirtiendo a la fruta en el sinónimo definitivo de la identidad rionegrina y neuquina.

 

FUENTE: Investigación bibliográfica de la Redacción +P y fotos publicadas por Gervacio Rosales.

Publicado en LA MAÑANA DE NEUQUÉN.

https://masp.lmneuquen.com/fruticultura/la-empresa-inglesa-que-hace-un-siglo-transformo-el-negocio-las-peras-y-manzanas-la-patagonia-n1246482

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Fotos AFD VILLA REGINA.

Fotos de Gervacio Rosales.









NOTA: 

Argentine Fruit Distributors,(AFD). Estas plantas (Galpones de Empaque de frutas) se costruían en las mismas playas ferroviarias, el Galpón de Regina estaba emplazado en el terreno donde hoy esta la Cooperativa "Hormiga Circular" – Teatro Reginense.

Por la parte de atrás del Galpón que daba a las vías se arrimaban vagones que eran cargados con los cajones ya embalados de manzanas, peras, duraznos, ciruelas, que salían rumbo a Bahía Blanca y Buenos Aires. Cerca de ese lugar también salía las cargas de frutas, sidra de la Cooperativa La Reginense.

Luego de la AFD funcionó la Coop. Flor del Manzano Ltda. hoy solo queda lo que es la Hormiga Circular, el resto se destruyó en un incendio.

Hoy funciona la Cooperativa de Trabajo Artístico La Hormiga Circular.




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HISTORIA REGINENSE.

ANTIGUA COLONIA REGINA. Históricas Reginenses.

El empaque y la comercialización.

La comercialización de la producción en los primeros años de la colonia Regina se realizaba a través del Ferrocarril del Sud.

Esta empresa estaba particularmente interesada en el desarrollo efectivo del circuito de comercialización por un lado, por el monopolio que ejercía sobre el transporte, y por otro lado para lograr la monopolización de la comercialización.

Es así que se creó la Argentine Fruit Distributors (AFD) en 1928 con los mismos capitales británicos y con el carácter de subsidiaria del Ferrocarril Sud, con el objetivo de promover la exportación de frutas.

Primero se instalaron las plantas de empaque en Cinco Saltos, Cipolletti, Allen, y kilómetro 1.156, y con posterioridad en Villa Regina.

Estas plantas se construían en las mismas playas ferroviarias, circunstancia que las colocó en franca ventaja con respecto a otras empresas similares, puesto que su producción pasaba directamente a los vagones.

Hasta el momento de su construcción, en la Colonia Regina el procedimiento de empaque era precario.

La empresa impuso el uso de cajones cosecheros estándar (field boxes) en los cuales se trasladaba por camión o por carro la fruta recién cosechada desde la chacra al galpón.

Allí se clasificaba en forma mecánica por tamaño y a mano por calidad, teniendo en cuenta la presentación. Luego cada fruto se envolvía con papel especial y se embalaba con cajones tipificados de madera de álamo. Así se remitía a Buenos Aires, según detalla un informe de César Vapnarsky.

Esta empresa acometería también otro objetivo: el de asesoramiento técnico para los chacareros en todo el Valle. Así la estación Agronómica del Ferrocarril Sud pasó en 1930 a depender de la AFD, proveyendo a los productores de los insecticidas, fertilizantes y del asesoramiento necesario, siempre acorde a los intereses del capital británico.

La AFD llegó durante los años de preguerra a comercializar entre el 70 y el 80% de la producción frutícola del Alto Valle y a empacar un porcentaje aún mayor porque también prestaba servicios a terceros.

El sistema de comercialización que estableció, y que con pocos cambios persiste hasta hoy, fue el de consignación del producto y liquidación posterior para su venta, sin que el chacarero pudiera saber por anticipado el precio que finalmente se le pagaría, finaliza el informe de Vapnarsky.

"Me lo contó mi abuelo", de la historiadora reginense Silvia Zanini.

CENSO FRUTÍCOLA DE LA AFD EN 1935.

La Colonia Regina guarda como fecha de fundación el año 1924; entonces se habilitó la primera zona que iniciará el poblamiento y la agricultura en esa parte del Alto Valle.

En 1926 se habilitó la estación de trenes; hasta su apertura los colonos llegaban a la estación 1.120 (Ingeniero Huergo).

En 1930 comenzó a funcionar la primera Comisión de Fomento, bajo la presidencia de Ítalo Rafaelli. Por esa fecha ya se había habilitado la tercera zona productiva.

"En esta colonia -señala Antonio Rodríguez en 'El alto Valle de Río Negro'- se hizo la primera planta industrial que se trajo al Valle, la fábrica de tomate, a la que años después la Argentine Fruit Distributors agregó instalaciones para la elaboración de tomate deshidratado, el Tomacó. (...) A Villa Regina se le debe la primera fábrica de dulce y una de las primeras y más importantes cooperativas vitivinícolas de la región".

Pocos registros hay de lo que se producía y plantaba en la década del '30 en esa localidad. Sin duda un documento ineludible para contar con datos de este tenor es el censo frutícola que la AFD hizo en 1935. El mismo se realizó en el departamento General Roca y en el Confluencia de Neuquén. Se trata del primer relevamiento realizado para todas las especies y variedades frutales y a través de él podemos saber qué plantaban los productores de peras y manzanas, cuáles eran las variedades más difundidas y en qué año fueron implantadas.

La Colonia Regina tenía cerca de 400 productores que ya contaban con sus primeras plantas de peras y manzanas. Los frutales que primero fueron plantados -entre 1925 y 1928- correspondieron a las familias de pioneros, entre ellos, Juan Alba, Ernesto y Guido Allemanni, César Alessandroni, Alfredo Alippi, Pío Andreolo, Onorato Angeloni, Luis Bachetta, Antonio Bante, José Barale, Alberico Batocchi, Gaetano Bellamogli, Héctor Benatti, Pablo Benedetti, Antonio Bernabé, Antonio Bertoldi, Bernardo Berzibi, Héctor Bettio, José Biacucci, José Bisconti, Blasick Matte, Bonadé Bottino, Bonelli Jorge, Bontorno Vito, Juan Borando, Borguese, Borsani, Francisco Brito, Luis Broda, Julio Brunetti, Businello, Caviatti, Caporalini, Ángel Carra, Emiliano Ciminelli, Valentín Cimolai y Dalssasso.

Los hijos de José del Tedesco (ver "Historia de vida") plantaron 180 manzanos de distintas variedades, 400 de peras William's en 1926 y 2.000 en 1930 y 900 plantas más de manzanas Rome en 1934. Este productor fue, sin dudas, uno de los primeros en incursionar en la fruticultura en la Colonia Regina, junto a Carmelo Dimartino, Antonio Fedalto, Alejandro Fasulo, Luis Fenizi, Bernardo Ferriccioni, Alfonso Fiordelli, Gregorio Rufino; Antonio Liberati, Benito Marco, Maximiliano Massaccesi , Torcuato Mei, José Melojanich, Juan Mion, Luis Mosquini, Francisco Mungai, Bartolomé Padín, Vicente Pece, A. Pesce, Jaime Picotti, la familia Perazzolli, Francisco Pimbelli, Domingo Poli, José Pretto, Nazareno Prislei, Primero Reineri, Julio Rey Pastor (que implantó manzanas y peras en esta zona y en Huergo, en 1922), Eugenio Rigatto, Luis Rigoni, Ángel Rossi, Antonio Rozza, Juan y Cayetano Rotter, Gregorio Rucabila, Mariano Scarolli, Blas Sferco, Orfeso Solca, Nazareno Silvetti, Marcelo Steffano, Ángel Tesolin, Antonio Ucotick, Eugenio Vecchi, Romano Venica, Francisco y Juan Vertua, José Vesprini, Juan Vitulich, Juan Zampa y Santos Zanini, entre otros. (S. Y.).

Publicado en Diario "Río Negro".

http://www1.rionegro.com.ar/diario/tools/imprimir.php?id=12262

Publicado en ¡BIEN DE REGINA!

Perteneció a la empresa Argentina Fruit Distributors (AFD) que concentraba el circuito frutícola más importante de la región. ANR.

jueves, marzo 19, 2015

GRAL. ENRIQUE GODOY: LA HISTORIA DETRÁS DE UN MOSTRADOR.

GRAL. ENRIQUE GODOY: LA HISTORIA DETRÁS DE UN MOSTRADOR.

LA HISTORIA DETRÁS DE UN MOSTRADOR.
Con noventa años, el Comercio de Ramos Generales de Daniel González es un testigo silencioso del desarrollo y la historia del Alto Valle. Fundado en 1924 en el kilómetro 1.113 (luego General Enrique Godoy) frente a la estación de ferrocarril, atendió a los pioneros que llegaban desde Italia a la Colonia fundada por la Compañía Ítalo Argentina.
Fue el primer comercio de Ramos Generales y Acopio de Frutos ubicado en, por entonces, la chacra 114 de la Colonia Regina, explica Franco González en su libro Hechos y Realidades Reginenses. Era trabajado por Daniel González, su esposa Melania Rodríguez y su hermano Ismael que compraron los terrenos en 1922 y, dos años después, abrieron sus puertas.
En aquel entonces lo que valía era la palabra, recordó Alicia González, nieta del fundador. Así, los colonos retiraban mercadería y saldaban sus cuentas a fin de año cuando recibían los pagos de la Compañía Ítalo Argentina. Según relata Franco González, “no existían documentos, no se daban recibos, la palabra era sagrada y en los convenios sobresalía el honor de las personas”.
El almacén también funcionaba como bar comedor a cargo de Melania quien cocinaba para los obreros que estaban construyendo los canales de riego. Además, la mujer oficiaba como matrona del pueblo. A su vez, Daniel era solicitado para llevar las distintas cuentas de las distintas asociaciones que iban fundando porque era conocido por ser una persona ordenada con los números.
Alicia, destacó que en aquel momento se vendían los productos sueltos y en grandes cantidades. Yerba, vino, azúcar y fideos eran lo más solicitado. Luego a partir de una ley se comenzó a expender en paquetes cerrados. “Venían los vecinos con las botellas y las llenábamos con vino de la damajuana”, recordó.
Hoy, el comercio continúa funcionando a cargo de los descendientes de Daniel González y Melania Rodríguez.
“Atendemos sobre todo a los cosechadores que llegan en temporada porque Godoy se fue expandiendo hacia la barda norte”, señaló Alicia.
El negocio de Ramos Generales todavía mantiene su primer mostrador y la atención al cliente “como se hacía antes”.

“92° Aniversario de Godoy. La historia detrás de un mostrador” publicado en el Periódico “La Comuna de Villa Regina”, Nro. 584, miércoles 18 de marzo de 2015, página 12.

sábado, octubre 04, 2014

4 DE OCTUBRE DE 1868: NACE MÁXIMO TORCUATO DE ALVEAR.

Máximo Marcelo Torcuato de Alvear a quien Hipólito Yrigoyen nombró como sucesor de la presidencia en 1916 era en ese momento embajador en la Francia y  llegó así a ser el 19° Presidente de la Nación Argentina entre el 12 de octubre de 1922 y la misma fecha del año 1928.
Alvear nació en Buenos Aires el 4 de octubre de 1868 era hermano de Carlos Torcuato de Alvear, hijo de Torcuato de Alvear, ambos intendentes de Buenos Aires, y nieto de Carlos María de Alvear. 
Marcelo T. de Alvear fue el último descendiente de la saga de dirigentes políticos de la familia Alvear.
Participó activamente de las revoluciones radicales de 1890 y 1893, integrándose en la Unión Cívica que daría origen a la Unión Cívica Radical, siendo uno de los pocos miembros de la oligarquía argentina en integrarse a las tareas de un partido popular puesto que Alvear era de tradición antimitrista (su padre fue autonomista), y firmó el manifiesto de 2 de julio de 1891, el acta fundacional de la Unión Cívica Radical.
En 1898 Alvear conoció a la soprano portuguesa Regina Pacini, cuando ella estaba dando una temporada en Buenos Aires, en el teatro San Martín y la siguió por toda Europa durante unos  ocho años. 
Se casaron en abril de 1907 en la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación en el barrio de Lisboa en aquella época no estaba bien visto que un aristócrata se casara con una artista.
Regina Pacini tendría un papel cultural destacado durante la presidencia de su esposo.
Marcelo Torcuato de Alvear había heredado estancias, ganado en General Pacheco y San Isidro.
Entre las dos presidencias de Hipólito Yrigoyen, gobernó la nación Alvear.
Yrigoyen le brinda su apoyo, favoreciéndole a Alvear llegar a la Presidencia a "los oligarcas de boina blanca" (así se les llamaba a los radicales pertenecientes a la oligarquía terrateniente) entre los años 1919 y 1922.
Durante el transcurso de su mandato, se creó un gran flujo inmigratorio gracias a la finalización de la Primer Guerra Mundial, entrando al país 2 millones de inmigrantes, de los cuales se radicaron en Argentina 650.000.
Para 1925 Argentina cubría el 72 % de la exportación mundial de lino, el 66 % de maíz, el 50 % de carne, el 32 % de avena y el 20 % de trigo y harina. También aumentaron exponencialmente aquellos cultivos industriales como el algodón, pasó de 2000 hectáreas en 1914 a 122 000 en 1930, además subió el área sembrada de yerba mate, maní, arroz, vid, caña de azúcar y tabaco.
Es en los tiempos del mandato de Alvear con fecha 7 de Noviembre de 1924 la Compañia Italo Argentina de Colonización (C.I.A.C.) obtuvo del gobierno argentino la firma del decreto que reconocía la constitución de la sociedad y sus estatutos. El documento rubricado por el entonces presidente de la Nación, Dr. Marcelo T. De Alvear, abría la zona del Alto Valle; así el Ingeniero Felipe Bonoli, con el aporte de 400 familias provenientes de distintas  regiones italianas, el día 7 de Noviembre de 1924 se lleva a cabo la fundación de la que se denominará Colonia Regina en homenaje a la esposa de Marcelo de Alvear, Regina Pacini.
El 6 de agosto de 1926 en el Teatro Cervantes de Buenos Aires, tuvo lugar una fiesta promovida por la Comisión de Señoras Italianas a beneficio de la construcción de la Iglesia de Villa Regina estuvieron presentes la Primera Dama Regina Pacini de Alvear y otras personalidades.
Su gobierno estuvo signado por el avance automotor en la Argentina, la exitosa explotación petrolera y un destacado progreso económico, demostrado en el gran aumento del PIB por habitante, cuyo índice para el año 1928 alcanzó el sexto puesto entre los más altos del mundo. Tomó medidas sociales cómo la reglamentación del trabajo de menores y la reglamentación de los salarios. También creó la ley que ponía a la jubilación como obligatorio y universal, pero la Unión Obrera se negó a esta ley porque se rehusaba a pagar los aportes.
Respecto al Himno digamos que el 20 de julio de 1927 se  nombra una comisión que restaura el Himno Nacional a partir de la versión Esnaola. En un nuevo decreto, del 25 de septiembre de 1929, el Poder Ejecutivo oficializa este trabajo como Himno Nacional Argentino.
El Conde Juan Eugenio de Chikoff cuya familia desapareció sin dejar rastro alguno durante la revolución que derrocó al Zar Nicolás II en 1917 en Rusia luego de la implantación del estado comunista inmigrando a nuestro país en 1928 ayudó al presidente Marcelo T. de Alvear a diseñar el protocolo de ceremonias oficiales presidenciales y protocolos militares.
El doctor Marcelo Torcuato de Alvear, en esos momentos presidente de la Nación, era muy entusiasta del automovilismo.
Habiendo recibido un vehículo de su preferencia, salió a probar las cualidades mecánicas del automóvil. Enfiló hacia la avenida Costanera y comenzó a acelerar, circunstancia en que fue detenido por un agente de tránsito, quien comenzó a labrar el acta por exceso de velocidad. Cuando le pidió su registro de conductor, constató de quién se trataba y pasado el momento de estupor, lo miró y siguió escribiendo bajo la mirada respetuosa del automovilista.
El agente labró el acta de infracción que ya había iniciado. Días después, el agente fue citado y se presentó en la Casa de Gobierno, donde el Presidente lo hizo pasar a su despacho y lo saludó con un "buen día, mi cabo". El policía le aclaró: "Soy agente", y Alvear sentenció: "Desde hoy usted es «mi cabo», pues recién he firmado el decreto en el que recomiendo su ascenso. Usted cumplió con su deber".
Una vez finalizado su gobierno, Alvear se radico en París en 1930, ciudad que le apasionaba. Instalado en Europa, sus allegados desde Argentina le mandaban cartas explicándole la caótica situación de la política argentina, como la deteriorada figura de Hipólito Yrigoyen.
Dice Wikipedia: Al dejar la presidencia se radicó en Francia, pero volvió al país pocos años después para reunificar su partido e intentar acceder a la presidencia por segunda vez en 1931, pero esa candidatura fue prohibida por el régimen militar. Alvear junto a otros correligionarios radicales fueron perseguidos, apresados o tuvieron que exiliarse en reiteradas ocasiones por el régimen represivo de la década infame, producto de ello conoció el presidio en la isla Martín García en dos ocasiones. Presidio el comité de la UCR a lo largo de toda la década de 1930 hasta su muerte en 1942, intentando combatir al régimen conservador. Estuvo involucrado en el escándalo de la CHADE, cuando esta empresa de capitales extranjeros se comprometió a costear los gastos de la campaña en promesa de que el radicalismo aprobase por veinte años su concesión del servicio eléctrico. Volvió a ser candidato por la presidencia en 1937, pero perdió como consecuencia del fraude patriótico orquestado por los conservadores. Una línea de jóvenes radicales que integraban FORJA se nuclearon en oposición a la conducción alvearista tildándola de "conservadora".
Alvear durante los últimos años de su vida, comenzó a realizar giras partidarias por todo el país. En los actos políticos era acompañado por jóvenes radicales como Ricardo Balbín y Crisólogo Larralde. 


El 23 de marzo de 1942, fulminado por una crisis cardíaca, falleció Marcelo Torcuato de Alvear al lado de su esposa Regina Pacini, en su casa de Don Torcuato.

jueves, septiembre 04, 2014

4 DE SEPTIEMBRE SE CELEBRA EN NUESTRA ARGENTINA EL DÍA DEL INMIGRANTE.

"Los brazos viajaron,/ el corazón quedó, / pero una estrella nos llama del sur. /Y un barco de esperanzas cruza el mar./ América, la tierra del sueño azul. /Es un vaso de vino, /es un trozo de pan”. dice el fragmento de un poema de Roberto Cossa.

Ese gran intelectual, pensador brillante que tuvo nuestra Argentina que fuera Juan Bautista Alberdi dio como un una frase como si fuera un mandato: "Gobernar es poblar” para así multiplicar los ganados, cultivar los campos, trabajar en las minas, explotar los productos vegetales y minerales del suelo argentino y enseñar al pueblo a crear la riqueza para ser fuerte y libre donde estaban las minas de su grandeza futura, que son la ganadería, la agricultura, la pesca, en nuestros mares australes según la visión adelantada de Alberdi.
En nuestra Argentina como bien dice el historiador pampeano Hugo Chumbita deberíamos “saldar la historia de nuestra identidad con nuestro cuatro abuelos: el abuelo indígena, el abuelo negro, el abuelo español y el abuelo inmigrante árabe, polaco, italiano o de las demás inmigraciones”.
Nuestro país querido creció de la mano de inmigrantes que llegaron a nuestra tierra Argentina muchos de ellos para huir del monstruo grande de las guerras, el látigo del hambre y las persecusiones políticas y/o religiosas.
Cada 4 de Septiembre de cada año en nuestra Argentina se celebra el “Día del inmigrante que se estableció mediante un Decreto Nº 21.430 del año 1949, siendo presidente Juan Domingo Perón. Se eligió ese día  por la disposición dictada por el Primer Triunvirato en 1812, que ofreciera “su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que deseen fijar su domicilio en el territorio”.
De esta  forma las Provincias Unidas del Río de la Plata abrieron sus fronteras a los inmigrantes.
Las primeras colonizaciones comienzan bajo el gobierno de Justo José de Urquiza.
En Esperanza (Santa Fe) se funda la primera colonia estable en 1865 por Aarón Castellanos.
Por 1875 se crea la Comisión General de Inmigración.
En 1876 se dicta la Ley N° 761  denominada “Ley de Inmigración y Colonización”.
Las primeras colonias de galeses se instalaron en Puerto Madryn, provincia del Chubut, en 1865.
A principios del siglo XX, en la ciudad de Buenos Aires sólo el 54 % eran argentinos  el resto inmigrantes en su mayoría italianos y españoles.
La población judía en la Argentina es la más grande de nuestra América y la 7ma. más grande del mundo fuera de Israel.
Desde 1891 a 1920 unas 367.348 personas de herencia árabe emigraron a la Argentina que fueran clasificados, por inmigración, como “turcos” (y aun así se los sigue llamando por más que aclaren su origen sirio – libanés) pues por esos años era territorio del Imperio Turco Otomano.

La inmigración sirio-libanesa en la Argentina constituyó la tercer corriente inmigratoria en el país seguido de los italianos y los españoles.
La inmigración española en el Siglo XX  aparecieron después de 1900 por las crisis agrícolas de España y la pérdida de los mercados coloniales por las guerras de 1898 en las que España debió ceder Cuba, Puerto Rico y Filipinas que generaron un problema ocupacional y económico muy serio a los españoles.
En 1924 ingresaron al Alto Valle de Río Negro en la naciente Colonia Regina en su mayoría italianos de distintas regiones italianas prevaleciendo en su mayoría friulanos, trentinos, vénetos, toscanos, marchigianos, calabreses, sicilianos, de la Emilia Romagna y de otras regiones italianas (…también vinieron, en menor medida, familias de yugoslavos, españoles, árabes, judíos) que fueron bravos pioneros que contribuyeron a forjar lo que es hoy Villa Regina, la Perla del Valle.
A partir de la crisis mundial de 1929, la inmigración hacia la Argentina proveniente de Europa empezó a declinar la  última oleada y menos importante en su magnitud se produjo entre 1948 y 1952.
A lo largo del Siglo XX la inmigración proveniente de países limítrofes Chile, Brasil, Bolivia, Uruguay, Paraguay como de Perú, de países asiáticos, principalmente China y Corea del Sur, y de países de Europa del Este el área de asentamiento es la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires concentran un 60% de extranjeros provenientes de países limítrofes.

Las distintas corrientes de inmigrantes llegaron a nuestras tierras argentinas y se confundieron con el suelo que los recibió hasta dejar sus huesos aquí.


"Emigrar es desaparecer para después renacer...Inmigrar es renacer, para no desaparecer nunca más" Zami Nair.

miércoles, agosto 06, 2014

Elpidio González el Vice de Alvear que se ganaba la vida vendiendo anilinas colibrí.

Elpidio González venía de una familia que había abrazado la causa federal su padre había sido el coronel Domingo González, militar que abrazó la causa de las montoneras federales. Bajo las órdenes del caudillo y general Juan Saá, Domingo González se sublevó en la zona de Cuyo hacia 1866 y 1867, siendo parte de la última gran revuelta federal que hubo en nuestro país. Cabe agregar que el padre de Elpidio González fue también un viejo servidor de Ángel Vicente “Chacho” Peñaloza.
Fue Ministro de Guerra (1919) y luego Jefe de la Policía de Capital Federal (1921) durante la primera presidencia de Hipólito Yrigoyen. Llegó a ser Vicepresidente de la Nación junto con Marcelo T. de Alvear (1922-1928).
Recordemos que es en el mandato de Alvear un 7 de Noviembre de 1924 la Compañia Italo Argentina de Colonización (C.I.A.C.) obtuvo del gobierno argentino la firma del decreto que reconocía la constitución de la sociedad y sus estatutos. El documento rubricado por el entonces presidente de la Nación, Dr. Marcelo T. De Alvear, abría la zona del Alto Valle; así el Ingeniero Felipe Bonoli, con el aporte de 400 familias provenientes de distintas  regiones italianas, el día 07 de Noviembre de 1924 se lleva a cabo la fundación de la que se denominará Colonia Regina en homenaje a la esposa de Marcelo de Alvear, Regina Pacini.
Marcelo Torcuato de Alvear durante su juventud perteneció a la aristocracia porteña lo que ocasionó grandes cruces entre Torcuato y su vice Elpidio González, dada su estrecha relación con Hipólito Yrigoyen.
Cuando termina el mandato de Alvear vuelve Hipólito Yrigoyen y nombra a Elpidio González como Ministro del Interior, aunque su trabajo terminó el 6 de septiembre de 1930 a raíz de infausto golpe de Uriburu.
Cuando llegó al poder Elpidio González su patrimonio era 350.000 pesos fuertes; en 1930 con la revolución de Uriburu se encontró con deudas por 65.000 pesos, motivo por el cual, le remataron su casa en calle Gorostiaga.
Un hombre olvidado o silenciado deliberadamente porque es un espejo en el cual muy pueda mirarse. Cuando caminaba por las calles de Buenos Aires, al reconocerlo, algunos se acercaban a saludarlo. ¿Cómo es posible que usted esté pasando estas vicisitudes? "Ninguna vicisitud, es lo que corresponde", contestaba con toda naturalidad.

Hoy en face... recibí material que publicara la Junta de Estudios Históricos de la Recoleta (aporte de Alicia Rapagnani) en esta carta-documento histórico Elpidio González, quien fuera Vice Presidente de la Nación Argentina entre los años 1922 a 1928, renuncia a la pensión de retiro.


Por internet se encuentra lo siguiente:

A su Excelencia el Señor Presidente de la Nación
Doctor Roberto M. Ortiz
De mi consideración:
Habiendo sido promulgada la ley que concede una asignación vitalicia a los Ex-Presidentes y Vicepresidentes de la Nación, cúmpleme dejar constancia ante el Señor Presidente, en su carácter de "Jefe Supremo de la Nación que tiene a su cargo la Administración General del País", de mi decisión irrevocable de no acogerme a los beneficios de dicha ley.
Al adoptar esta actitud sigo intimas convicciones de mi espíritu. Entregado desde los albores de mi Vida a las inquietudes de la Unión Cívica Radical, persiguiendo anhelos de bien publico, jamás me puse a meditar, en la larga trayectoria recorrida, acerca de las contingencias adversas o beneficiosas que los acontecimientos podían depararme. No esperaba, pues, esta recompensa, ni la deseo, y, al renunciarla, me complace comprobar que estoy de acuerdo con mis sentimientos mas arraigados.
Confío en que, Dios mediante, he de poder sobrellevar la vida con mi trabajo, sin acogerme a la ayuda de la República por cuya grandeza he luchado y que, si alguna vez, he recogido amarguras y sinsabores me siento recompensado con creces por la fortuna de haberlo dado todo por la felicidad de mi Patria.
Saluda al Señor Presidente
Elpidio González.

El 18 de octubre de 1951 falleció acompañado por su ahijado Tito Anchieri, Orozco, Carlos Borzani e Ismael Viñas. Dejo aclarado en su testamento como debía ser sepultado: "ser enterrado con toda modestia, como corresponde a mi carácter de católico, como hijo del seráfico padre San Francisco, a cuya tercera orden pertenezco, suplico con amor de Dios la limosna del hábito franciscano como mortaja y la plegaria de todos mis hermanos en perdón de mis pecados y en sufragio de mi alma".



Cuando falleció un diario comentó: "Su paso por los altos cargos públicos no había significado para él un enriquecimiento material. Pobre, muy pobre, hizo frente al violento cambio de la fortuna con estoica simplicidad". El silencio lo ha cubierto porque posiblemente los vaciadores de las finanzas públicas temen evocar su conducta”.

domingo, mayo 25, 2014

25 DE MAYO DE 1973: ASUME MARIO JOSÉ FRANCO COMO GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE RÍO NEGRO.

25 DE MAYO  DE 1973: ASUME MARIO JOSÉ FRANCO COMO GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE RÍO NEGRO.

EFEMÉRIDES PATAGÓNICAS.
“YO SÉ QUE EL TIEMPO ES UN GRAN TRABAJADOR Y A CADA UNO LE DARÁ LA HOJITA DEL LAUREL QUE SUPO CONSEGUIR”. LEOPOLDO MARECHAL  ESCRITOR ARGENTINO SIGLO XX.

La familia de Mario José Franco se radicó en la Ciudad rionegrina de Villa Regina, la Perla del Valle el 7 de agosto de 1937. Marío José Franco fue hijo de Jose F. Franco  y Rosa Pesce, fue la política una de sus pasiones desde temprana edad en sus estudios secundarios. Llegó a presidir la organización Unión Nacionalista Patagónica  que abarcaba desde Río Negro hasta Tierra del Fuego e incursiona en el campo del periodismo político como corresponsal del periódico Alto Valle de General Roca, que dirigía Antonio Vidal Oliver.

"Yo he actuado siempre en política, nunca me alejé de la política, algunas veces he estado en la vidriera y otras en la trastienda, pero siempre he estado" solía comentar Don Mario Franco.

En 1945 forma una sociedad con su amigo Alberto Benedetti (Benedetti proveniente de una familia pionera de inmigrantes de origen trentino afincados en la Colonia Regina) y pone en funcionamiento un aserradero en Chelforó, en la estancia “La Margarita”.  
También por aquellos años crea el periódico “Adelante”  bajo el lema que legara Don José de San Martín “Serás lo que debas ser o no serás nada” que la dictadura de la Libertadora o Fusiladora en el ´55 clausurará tras la caída del Gral. Juan Domingo Perón.
Fue concejal de Regina entre 1952 hasta el golpe de 1955 en ese período el Presidente era Santiago Russell los Concejales Juan Filupuzzi, Mario Franco, Arturo Guala y Rafael Bailón por la minoría.
La provincialización de los territorios de Río Negro, Neuquén y Formosa se dieron con el dictado de la Ley 14.408 el 15 de junio de 1955.  El 10 de diciembre de 1957 se sancionó y se juró cumplimiento a la primera Constitución de Río Negro. Una disposición votada por unanimidad por la Convención preveía que el primer gobierno constitucional citara a un plebiscito para ratificar o rechazar el texto de la carta magna en atención a la proscripción del Partido Justicialista ordenada por el decreto Nº 4.258/56 del gobierno cívico-militar denominado Revolución Libertadora (esta cláusula nunca se cumplió…)
En la Gobernación de la naciente provincia de Río Negro (“En el cielo de argentina una estrella más brilló Río Negro a las provincias su pujanza incorporó – Fragmento del Himno de Río Negro del Padre Entraigas) accediron los radicales Edgardo Stéfano Nazario Castello y Carlos Cristian Nielsen, accedieron a su cargo con la proscripción del Partido Justicialista. En 1962 el escribano Arturo Llanos gana las elecciones de 1962 obteniendo 23.000 votos, sobre los candidatos radicales Pablo Fermín Oreja (UCRI), que captó 16.800 sufragios y José Enrique Gadano (UCRP) que sumó 13.500 votos. Arturo Frondizi anula las elecciones provinciales.
En 1973 el Partido Justicialista de Río Negro se incorpora al orden nacional y Mario Franco es nominado como candidato a gobernador, cargo al que accede en las elecciones del 11 de marzo de 1973 por el 52% de los votos por el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación) obtuvo una amplia victoria.
Fue el  primer gobernador elegido sin ningún tipo de proscripción política y con plena vigencia de las constituciones nacional y provincial asumió el 25 de mayo de 1973 con el respaldo del 53 por ciento de los 130.327 ciudadanos empadronados y con derecho a votar. Al vivo grito de: "llegaron las alpargatas al gobierno" asumió esa enorme responsabilidad sin aplomo y con dedicación.
Apenas pudo gobernar durante dos años y diez meses.  
Durante su gestión se concretó por ley un la capitalización de Viedma  terminando con un viejo conflicto de disputas rionegrinas.
Se implementó el primer Plan de Salud que fue ejemplo nacional (declarado así en su momento por René Favaloro)y que modificó el viejo esquema sanitario provincial  que se debió en gran parte al Dr. Iglesias el cual lamentablemente fallece en un accidente de avión, en junio de 1973, a unos kilómetros de la localidad Pilcaniyeu donde perdieron altura tropezando a unos pinos entre unos 70 centímetros de nieve.y puso al hospital público al servicio del pueblo con tecnología de avanzada y destacados especialistas para cubrir todas las especialidades médicas.  
En 1976, consumado el golpe de Estado, el exministro Pawly permaneció detenido una semana, interrogado exclusivamente sobre el Plan de Salud. Representante de la corporación médica sin rubricar su iniciativa, intentó apoyo inmediato de las autoridades denunciando la ideología del Plan.
Gestionó también intensamente la realización y puesta en marcha del IDEVI (Instituto del Valle Inferior) posibilitando el desarrollo de los fondos con la tecnificación de la época. la creación de Canal 10 en General Roca, se creó por Ley el IPROSS, creación de la Escuela de Arte y Cultura en Villa Regina, aportes diversos para la creación de la Casa de la Cultura en Gral. Roca, entre otras gestiones.
En el proceso educativo crea en las zonas marginadas de la provincia cuarenta escuelas albergues, con regímenes especiales para los educadores que con sacrificio y apostolado decidían llevar los beneficios de la educación pública a los lugares más alejados e inhóspitos de la Provincia.
Durante su gestión se desempeñaron como funcionarios en el área de Salud los doctores Dall Bó, Iglesias y Juan Daga como en Educación Clelia Escudé y el Profesor Lito Donda, Juana Fabiani y Lita Doria. En el cargo del Ministerio de Gobierno estuvo a cargo del Dr. Jorge Frías que realizaba tareas de asesoramiento en cuestiones legales en reemplazo de Rómulo Costanzo.
Se creó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Minería que ocupó Pedro Yunes. En Obras Públicas el Ing. José Iogna. El Ministerio de Trabajo fue designado propuesto por diferentes gremios Oscar de la Canal que funcionó un año.
Entre otros nombramientos podemos mencionar a Néstor Fanjul como complemento del área de Pedro Yunes. Remo Costanzo proveniente de Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) como secretario de Planeamiento, el Dr. Edgardo Bagli de la Democracia Cristiana (DC) en la Subsecretaría de Justicia, Rosario Alfonso al frente del IPROSS acompañado por Jorge García Osella. El Ing. Bruno Chersenovich como sub secretario de Obras Públicas. La Secretaría General de la Gobernación, Oscar Albrieu (hijo), Antonio Perón y Arturo Legaz. En la jefatura de la Policía el Comandante de Gendarmería Don Benigno Ardanaz reemplazado por el Coronel Pedernera. Al frente del Instituto de Aguas se designó a Sergio Furno.
En la secretaría de Turismo Juan Castro, en la Dirección de Deportes, Jorge Ademar Rodríguez.
Alberto Pawly se desempeñó en el cargo del Ministerio de Bienestar Social siendo el Dr. Nanti subsecretario.
A cargo del Ministerio de Economía se designa al Contador Omar Lhener siendo subsecretario el Contador Alberto Croceri y en la secretaría de Hacienda a Raúl Lapuente.
La Legislatura de la provincia de Río Negro estaba integrada de la siguiente manera:
Bloque Justicialista: Ramón Pedro Fernández, Ramón Sicardi, Julio Nazareno Fabiani, Hugo Paolini, Ariel Assuad, Fernández Cardozo, Jacinto Giménez, Luciano Roa, Amado Wucusich, Dante Scatena, Olga Ayala, Oscar Ossan y Justo Estelo Ramírez. Bloque Unión Cívica Radical: Hugo Ramasco, Antonio Garrido, José Espeche, Raúl Lapuente, Jorge López Alfonsín. Bloque Partido Provincial Rionegrino: Edgar Echarren, Juan José Sánchez Volonteri, Adolfo Ducás  y Hugo Agüero.
En agosto de 1976 fue detenido en su casa de  Villa Regina y trasladado a la cárcel de Viedma. Fue juzgado y condenado a tres años y seis meses de prisión. El 2 de diciembre de 1978 fue excarcelado.
Con el retorno de la democracia en 1983, nuevamente fue candidato a Gobernador por el justicialismo rionegrino, aunque en esa oportunidad perdió ante el radical Osvaldo Álvarez Guerrero.

Para esta breve recopilación histórica fueron utilizadas las siguientes fuentes de información: Diario “Río Negro” y el libro “Mis Reflexiones” de Mario Franco. Fotos: internet. Cuadro de imágenes: GUILLERMO PIRRI ARGENTINO.