Disforia de género en aumento: otro signo de la crisis de salud mental en niños y adolescentes.
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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
domingo, noviembre 24, 2024
Disforia de género en aumento: otro signo de la crisis de salud mental en niños y adolescentes.
Disforia de género en aumento: otro signo de la crisis de salud mental en niños y adolescentes.
domingo, mayo 14, 2023
Disforia de género y la guerra invisible contra la patria potestad.
Esta semana se dio a conocer la noticia que el Registro del Estado Civil permitía a personas desde los 16 años solicitar el trámite de cambio de género en su documentación sin ser necesario contar ahora con el permiso de sus padres. Esto se inscribe en una larga lista de acciones donde la Argentina sigue en la avanzada de una tendencia en temas que hacen a la minoridad, al género y la identidad. Quizás sea necesario preguntarse cuáles son aquellas cuestiones que ameritan estar en los primeros puestos y cuáles no, cuáles son nuestras prioridades como sociedad.
Por Enrique De Rosa Alabaster.
Publicado en Diario LA PRENSA.
viernes, julio 29, 2022
Café: ¿aliado o enemigo del corazón?
Entre los diferentes componentes del grano de café, el más conocido es la cafeína, que genera alteraciones en el sistema nervioso central, en el corazón, en todo el aparato cardiovascular. Por tratarse de una bebida estimulante, se suele asociar su ingesta con un mayor riesgo de padecer dolencias cardíacas y arritmias.
Es debido a experiencias mayoritariamente anecdóticas, que el 80% de los médicos del mundo occidental indican, estando ante pacientes con palpitaciones o arritmias, la reducción marcada o la supresión total de café. Pero pese a lo instalado de esta creencia, han aparecido varias publicaciones científicas recientes que la ponen en discusión.
En el último Congreso Anual del Colegio Americano de Cardiología, en junio pasado en Washington, los doctores Peter M. Kistler y colaboradores, de Melbourne (Australia), presentaron los resultados de una extensa base de datos y llegaron a la conclusión de que la ingesta de 2 a 3 tazas de café por día disminuye entre 8 y 15 % en diez años el riesgo de muerte y de eventos cardiovasculares, sin aumentar la incidencia de arritmias.
En la misma línea, un estudio de los doctores Eun-Jeong Kim y colaboradores (publicado en la revista JAMA Internal Medicine en 2021) incluyó a 386.258 personas con una edad promedio de 56 años (rango 40-69), a quienes siguieron durante un promedio de 4,5 años.
Según este trabajo, la incidencia de diferentes arritmias se redujo 3% por cada taza extra de café, independientemente de la condición de metabolizadores lentos o rápidos de los participantes.
¿A qué llamamos un “ingesta moderada” de café?
En síntesis, lejos de lo que se pensaba hasta ahora, no hay evidencia de que la cafeína provoque arritmias cardíacas en las personas que tienen un corazón sano, y tampoco de que el consumo de bebidas con cafeína a largo plazo pueda desarrollarlas.
El consumo de café puede tener múltiples propiedades beneficiosas, en parte debido a sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios, asociándose a reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y mortalidad general.
No obstante, vale aclarar que en aquellos pacientes en los que sí se ha determinado una clara asociación entre la ingesta de cafeína y la arritmia, la bebida debe ser completamente suprimida.
La cantidad de cafeína en una taza de café (150 ml) es de 90 mg, pero si es descafeinado, alcanza los 3 mg, mientras que en una de té llega a 40 mg.
Por último, una lata de bebida cola (330 mililitros) contiene 40 mg de cafeína.
PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.
https://www.rionegro.com.ar/en-casa/cafe-aliado-o-enemigo-del-corazon-2419113/
domingo, agosto 29, 2021
Facundo Manes: “El corazón es una víctima de las emociones que genera el cerebro.
Hablar de neurología o del funcionamiento del cerebro nos remite inmediatamente a la figura de Facundo Manes, contrariando las premisas de semiología que plantea una paridad indisoluble entre significante y significado. Así, un especialista de la talla de Manes, con un largo recorrido en la materia y reconocimiento internacional por sus investigaciones, nos acerca al estudio de las neurociencias como quien acerca un amigo a un juego de mesa, de manera simple y didáctica.
En su nuevo libro “Ser Humanos”, de Editorial Planeta, escrito junto al lingüista y especialista en glotopolítica, Mateo Niro, plantea una mirada esperanzadora frente a la condición humana, atravesada por cuestiones que trascienden lo meramente neurológico y entran en el campo de la conducta y las emociones: Empatía, inteligencia colectiva, resiliencia, cooperación, solidaridad, propósito, bienestar, creatividad, autorregulación, inteligencia emocional y compasión como herramientas sociales desarrolladas a partir de la evolución y profundizadas, históricamente, luego de grandes cambios o reveses biológicos como las pestes y las pandemias son planteadas por Manes como factores prometedores para el futuro de la raza humana.
“Estamos frente a una revolución como nunca antes había sucedido, un cambio profundo que no solo transforma lo que hacemos sino también lo que somos. Hoy resulta esencial reconocer qué es aquello que nos hace humanos, cuáles son los lazos que nos sostienen como especie y nos alejan de nuestras zonas oscuras, individualistas, menos gregarias. En este contexto, el nuevo libro de Facundo Manes y Mateo Niro se vuelve tan vital como indispensable. Porque la capacidad de pensar de manera crítica, de observar y reflexionar, de poder tomar decisiones que tengan en cuenta sus consecuencias a corto y a largo plazo serán habilidades imprescindibles, tanto como la posibilidad de adaptar nuestra conducta a escenarios cambiantes en un mundo que tal vez no vuelva a ser el mismo” plantea la contratapa, anunciando el carácter profundamente gregario que avizora el planteo de Manes. “Ser humanos pone a nuestro alcance de manera lúcida, clara, precisa. Un cuaderno de bitácora necesario para entender el camino hasta acá y un mapa para encarar el gran desafío colectivo del siglo XXI: comprendernos, fortalecernos y ser, cada día, más y mejores”.
Dotado de una enorme facilidad de palabra, Facundo Manes mantuvo una charla con Los Andes como parte de un encuentro con periodistas organizado por Editorial Planeta, donde habló de temas como robótica, empatía, disonancia cognitiva y enamoramiento.
¿Crees que las nuevas generaciones tienden a ser más empáticas, solidarias y colaborativas como consecuencia de la cadena evolutiva?
Gran pregunta. Primero que nuestro cerebro es producto de miles y miles de años de evolución, que se produjeron por saltos. Por ejemplo, ser bípedos. Otro salto evolutivo fue adquirir el lenguaje, otro fue la memoria, la capacidad de transmitir la cultura y también la de vivir en grupos complejos. Si preguntan por qué prevaleció el ser humano entre otras especies es por la capacidad de vivir en grupo complejos, ningúna otra especie vive en grupos tan complejos como el nuestro. La pregunta es ¿cómo vamos a seguir evolucionando? El cerebro es un órgano que no va a cambiar la anatomía en 1000 años, lo que sí puede cambiar es la interacción de nuestro cerebro con la tecnología. Por ejemplo, es una realidad la interfase cerebro-máquina: uno puede pensar algo y ese pensamiento se puede registrar con electrodos decodificar por algoritmos complejos y estimular un brazo robótico que se mueve. Hay algunos investigadores que sostienen que podemos convertirnos en homo ciberneticus, una especie humana ligeramente asistida por la tecnología. Entonces lo que vemos como algo posible es que la evolución sea un híbrido de interfaces cerebro-máquina.
Por otra parte vamos a volver a ser humanos porque lo más sofisticado que vamos a tener en unos años va a ser el contacto humano. Dentro de 4 años nos va a parecer una locura una persona que esté todo el día con el celular, nos va aparecer como alguien que está en un avión fumando. Porque si uno mira para atrás lo que nos define como humanos es el ser sociales, así como el hambre es una alarma biológica que nos avisa que nos tenemos que alimentar para vivir y el dolor es una alarma que nos indica qué parte del cuerpo está sufriendo, la soledad es una alarma biológica que nos recuerda que somos seres sociales. Hoy sabemos que la soledad crónica nos mata, y no pasa por vivir solo o acompañado. Sentirnos sin una red social es un factor de mortalidad más crónico que la polución ambiental y tan importante como la obesidad o el alcoholismo. Cómo comer comida orgánica hoy es cool, en unos años lo más cool va a ser estar con amigos y nos va aparecer un espanto una persona adicta al celular.
Por otra parte vamos a volver a ser humanos porque lo más sofisticado que vamos a tener en unos años va a ser el contacto humano. Dentro de 4 años nos va a parecer una locura una persona que esté todo el día con el celular, nos va aparecer como alguien que está en un avión fumando. Porque si uno mira para atrás lo que nos define como humanos es el ser sociales, así como el hambre es una alarma biológica que nos avisa que nos tenemos que alimentar para vivir y el dolor es una alarma que nos indica qué parte del cuerpo está sufriendo, la soledad es una alarma biológica que nos recuerda que somos seres sociales. Hoy sabemos que la soledad crónica nos mata, y no pasa por vivir solo o acompañado. Sentirnos sin una red social es un factor de mortalidad más crónico que la polución ambiental y tan importante como la obesidad o el alcoholismo. Cómo comer comida orgánica hoy es cool, en unos años lo más cool va a ser estar con amigos y nos va aparecer un espanto una persona adicta al celular.
Muchas personas luego este shock inicial de alto impacto emocional y social empiezan a tener nuevos propósitos en la vida y nuevas fuerzas y confianzas internas incluso mayor apreciación de los vínculos y relaciones y además es más frecuente que nos volvamos altruistas y compasivos. Luego de guerras, epidemias y desastres empieza a importar más el bienestar de los demás que el propio estatus individual. Fuimos concebidos para afrontar situaciones de crisis y es muy posible que a nivel comunitario surja un sentido de propósito común que conduzca a un nivel muy alto de integración. Es como si en vez de individuos aislados funcionáramos en un todo y entendiéramos que nuestra supervivencia está ligada a la de los demás.
Muchas personas luego este shock inicial de alto impacto emocional y social empiezan a tener nuevos propósitos en la vida y nuevas fuerzas y confianzas internas incluso mayor apreciación de los vínculos y relaciones y además es más frecuente que nos volvamos altruistas y compasivos. Luego de guerras, epidemias y desastres empieza a importar más el bienestar de los demás que el propio estatus individual. Fuimos concebidos para afrontar situaciones de crisis y es muy posible que a nivel comunitario surja un sentido de propósito común que conduzca a un nivel muy alto de integración. Es como si en vez de individuos aislados funcionáramos en un todo y entendiéramos que nuestra supervivencia está ligada a la de los demás.
En “Ser Humano” sostienen que el amor no está ligado al corazón, sino al cerebro, y que es un proceso mental, ¿cómo se explica la dificultad para desenamorarse?
Cuando nos enamoramos nos olvidamos del mundo y sólo vivimos en función de esa persona. Un poderoso sentimiento se apodera de nosotros y ya no queremos separarnos del otro. Hay bastantes investigaciones sobre qué pasa en nuestro cerebro cuando nos enamoramos.
Primero quiero hacer una aclaración: cuando hablamos de amor es importante tener en mente que la ciencia reformula conceptos establecidos con nuevos conceptos que pueden estar relacionado con los anteriores. Eso quiere decir que cuando hablamos de amor en las neurociencias no queremos revelar un sentido oculto de lo que sentía en Romeo y Julieta, sino que abordamos un tema desde la neurociencia a lo que llamamos “amor”.
Antes de la química moderna se pensaba que los elementos básicos eran agua, tierra, fuego y aire. La tabla periódica moderna define los elementos de manera diferente y ahora sabemos que es más adecuada. Lo mismo ocurre con conceptos como memoria, amor, inteligencia. El uso cotidiano de estos términos tiene muchas significaciones, por eso es difícil que la ciencia las pueda medir. Lo que la ciencia puede hacer, basado en datos y teorías, es reemplazar estos conceptos por otros bien definidos y poder evaluarlos. El amor desde el punto de vista científico es una experiencia que involucra masivamente los sistemas de recompensa. La base del cerebro tiene un circuito de placer y el amor lo activa. Ese sentimiento está relacionado con la perpetuación de la especie, o sea que tiene una función biológica de mucha importancia, pero en los últimos años la ciencia ha empezado a explorar qué pasa en el cerebro cuando nos enamoramos.
Hay que ser cautos en los datos: en la neurociencia social podemos intentar definir al amor como un estado mental subjetivo que consiste en una combinación de emociones, motivación -claves en el logro de metas y objetivos-, y funciones cognitivas más complejas. Hoy sabemos que más que una emoción una emoción básica, el amor es un proceso mental muy complejo y sofisticado. Cuando las personas están profundamente enamoradas tienen fuertes manifestaciones somatosensoriales, sienten el amor en su cuerpo, están motivadas, tienen mayor capacidad de atención y son más felices. A su vez se desactivan los circuitos cerebrales responsables de las emociones negativas. La corteza frontal, qué es vital para el juicio, disminuye la actividad cuando nos enamoramos. Quizás eso tenga un fenómeno evolutivo porque trabaja menos la parte racional, haciendo la reproducción improbable más probable. Si el juicio se suspende, hasta las parejas más improbables pueden unirse y reproducirse. Es una hipótesis.
No es cierto que el amor viene del corazón, el cerebro dicta toda la actividad mental. Es difícil separar cuerpo y mente. El corazón es más la víctima que el origen de las emociones. Cuando uno está enamorado cumple criterios de adicción: los estudios de la ciencia y el amor conforman un campo que aún está en pañales. Estas son apenas algunas ideas que están surgiendo pero realmente falta mucho para que la neurociencia tengo una respuesta sobre el amor o quizás por suerte nunca la tendremos.
Acerca de los autores:
Facundo Manes: Es un neurólogo y neurocientífico de reconocimiento y prestigio internacional. Estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires y, luego de su residencia en neurología en FLENI, continuó su formación en Estados Unidos, donde recibió el Young Investigator Award otorgado por la American Neuropsychiatric Association, se capacitó en neuroimágenes, en el Massachusetts General Hospital, y completó un fellowship en neuropsiquiatría, en la University of Iowa Hospitals and Clinics, donde también fue docente de neuroanatomía. Luego, en el Reino Unido, se desempeñó como neurólogo e investigador en la Universidad de Cambridge, donde además realizó una Maestría en Filosofía y un Doctorado en Ciencias. Regresó a la Argentina en el 2001 y creó INECO (Instituto de Neurología Cognitiva) y el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, ambas instituciones actualmente se convirtieron en centros de referencia mundial. Fue rector y es actualmente profesor en la Universidad Favaloro, fue profesor de la University of California San Francisco -UCSF-, de la Medical University of South Carolina -MUSC- (Estados Unidos) y de la Macquarie University (Australia). Es consultor del Cognition and Brain Sciences Unit, Medical Research Council, de la Universidad de Cambridge, e investigador del CONICET. Dio varias vueltas al mundo como conferencista invitado a distintos foros internacionales y ha publicado más de 250 investigaciones en las revistas científicas más prestigiosas de su especialidad. Ha sido galardonado con importantes premios nacionales e internacionales. Es el past president del Grupo de Investigación de la World Federation of Neurology para los Trastornos Cognitivos y el actual presidente de la International Society for Frontotemporal Dementias. Es presidente honorario de la Fundación INECO. Recientemente impulsó la creación del polo de conocimiento INECO/CITES, con el objetivo de contribuir a la generación de un ecosistema para el desarrollo de alta tecnología e innovación. Asimismo, ejerce la práctica clínica y brinda docencia y capacitación a jóvenes clínicos y académicos a través de su tutoría y supervisión.
Mateo Niro: Estudió la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires y se especializó en un campo de la lingüística denominado “glotopolítica”. Es docente en la misma universidad. Dicta distintos seminarios sobre narratología y sociología del lenguaje en universidades nacionales e institutos de formación superior. Fue responsable de centros culturales públicos y del programa de bibliotecas comunitarias en la ciudad de Buenos Aires, de áreas de cultura y educación de la Municipalidad de San Martín, y de vinculación del conocimiento y las políticas públicas en la provincia de Buenos Aires. Publicó numerosos artículos en revistas y libros especializados de la Argentina y del exterior sobre lingüística y crítica literaria. Es uno de los responsables del Anuario de Glotopolítica, publicación de referencia en el campo académico y científico. Junto con Facundo Manes, produjo ciclos televisivos para distintas señales nacionales e internacionales, y escribió Usar el cerebro, El cerebro argentino y El cerebro del futuro.
PUBLICADO EN DIARIO "LOS ANDES", domingo 29 de agosto del 2021.
jueves, abril 08, 2021
¿Cuáles son las señales claras de agotamiento mental? Son muchas los avisos que nos da el cuerpo para anticiparnos a un estrés extremo. Aprender a detectarlas es la clave.
Estamos inmersos en una ola de cambios que nos ha tomado a todos por sorpresa. Estos cambios representan para nuestros cerebros un sobresfuerzo al que no están acostumbrados.
Lo importante es comprender que los seres humanos aprendemos con la repetición. Al principio el aprendizaje es lento y en cuanto lo hacemos varias veces, se crean las redes neuronales que hacen que nuestro cerebro reaccione y actuemos entonces con respuestas automáticas. Por ejemplo, los bebés empiezan a mover su cuerpo de un lado a otro hasta voltearse, cuando ya lo tienen mecanizado pasan a gatear y cuando ya lo tienen perfeccionado pasan a caminar. Esto cuesta muchas caídas, sin embargo, cuando por fin lo consiguen, su cuerpo lo hará de forma automática para siempre y entonces ya no tenemos ni que pensarlo, damos la orden y el cerebro la cumple.
Esa máquina perfecta que tenemos (nuestro cerebro) y que aún no ha podido ser replicada por los expertos en tecnología, utiliza la repetición para llegar al perfeccionamiento y a la automatización y esto es un esfuerzo que requiere mucha energía de nuestra parte. Cada cambio que realizamos en nuestra vida implica un gasto de energía importante y por eso —para explicarlo de manera resumida— los seres humanos rechazamos el cambio.
El agotamiento mental sucede cuando nuestro cerebro tiene que procesar infinidad de información nueva, nuevas formas de vivir, de trabajar y nuevas circunstancias en nuestra vida como: cuidar de nuestros hijos o seres queridos, cocinar, limpiar y trabajar todo al mismo tiempo. Si le sumás a eso la cantidad de sucesos que presenciamos todos los días y en donde nuestros cuerpos están reaccionando constantemente al estado de alarma y estrés que producen las noticias, las pérdidas, el miedo y la angustia, nos está generando un cansancio mental. No podemos procesar toda la información con la suficiente rapidez para crear todas las redes neuronales nuevas al mismo tiempo, sino que estamos siendo forzados al cambio de una forma inesperada y muy alargada en el tiempo.
Síntomas de agotamiento
Por tanto las señales de agotamiento mental son:
- No dormir bien y despertarse con la sensación de cansancio que se arrastra durante todo el día.
- Sentir que la energía de tu cuerpo baja, sentirse con pesadez o con sueño, como que estás más lento en actividades que normalmente te toman poco tiempo realizar.
- Perder la capacidad de concentración, por ejemplo, te cuesta leer. Al tratar de enfocarte en cualquier actividad, tu mente se enreda con mil pensamientos y ninguno a la vez.
- Sentirse ansioso todo el tiempo, con la sensación de que tenes que correr para llegar a todo y tu cuerpo no da para tanto.
- Comer muy rápidamente y con ansiedad por la sensación de que tenes que alimentarte para tener más energía y esto lo agrava el instinto de supervivencia.
- Tus estados de ánimo parecen montañas rusas, un momento estás bien y al segundo no querer ni siquiera levantarte de la cama. Aunque parece que no tiene sentido, estás reaccionando a tus pensamientos y al entorno (sé compasivo con vos mismo).
- Finalmente tus días son extenuantes y no podes pensar con claridad, Tus procesos de toma de decisiones se ralentizan y solo queres descansar, pero tampoco logras conseguirlo, aún cuando tenes espacio y tiempo para ello.
Este ritmo de cambios, de alerta máxima, y la sensación de que la vida se nos va nos está presionando. Esto tiene como consecuencia que no comamos, no descansemos y no trabajemos bien. Nuestras relaciones se han hecho difíciles entrando en estado de caos porque estamos presos de la constante presión de tener que llegar a todo: trabajo, familia, cuidados varios, comida, pérdidas, escasez, etc. Esto está causando que la población mundial esté literalmente al borde del agotamiento mental prolongado, que finalmente afecta al sistema nervioso central, bajando nuestra energía, concentración y defensas.
Como dirían los médicos, hay que alimentarse bien, con comida sana y lo menos procesada posible, dormir 7 u 8 horas —así baja el nivel de las hormonas que produce el estrés, como el cortisol— lo que te permitirá relajarte y levantarte lúcido y descansado, salí a caminar con tapabocas y tomá el sol que puedas, es muy importante para nuestro cuerpo y estado de ánimo, intenta mantener tus rutinas y crea nuevas rutinas que se adapten a tus circunstancias actuales y, si es posible, haz algo de ejercicio (baila, canta, corre). Esto hará que tu cuerpo queme toxinas y además te dará a cambio hormonas de la felicidad, que te traerán tranquilidad para afrontar tus días.
La meditación también es una buena práctica que podes hacer en cualquier momento, solo concentrate en respirar, disfrutá de cada minuto y hace cosas que te hagan feliz, tené paciencia y sé bueno con vos mismo. No te exijas llegar a todo en una hora. Desde luego escapá de las noticias, de las charlas y de cualquier tema que te produzca ansiedad, en cambio mira películas cómicas y reíte mucho, disfrutá de una buena cena, apreciá cada cosa que tenes, date un baño y relajate.
Publicado en Diario "Ámbito Financiero", 7 de abril del 2021.
https://docsalud.com/psicologia/cuales-son-las-senales-claras-de-agotamiento-mental/9434
Default humanístico. El Covid: Salud mental y adicciones por JUAN ALBERTO YARIA.
“...porque después de todo he comprobado q no se goza bien de lo gozado sino después de haberlo padecido” (F.Luis Bernárdez poeta argentino)
Mientras escribo me llaman por una abuela que trata de tirarse de un sexto piso. Sola y abandonada la melancolía le hace sentir que la vida no tiene sentido. Tiene miedo al Covid y toma 15 pastillas de tranquilizantes. Un amigo médico cuida a un médico, también amigo, que tiene Covid y está con respirador en sus 60 años y con obesidad, hipertensión y diabetes. Un amigo medico muere siendo su vida un testimonio de humanidad y ejemplaridad ya que la neumonía producto del virus fue inmanejable. Otro paciente conocido se recupera. Dos enfermeras amigas de varios años me llaman que tienen Covid, las aliento.
Ha aumentado el índice de suicidalidad en el mundo desde el COVID y sugestivamente en la población sanitaria, jóvenes y mujeres de edad (Fuente Medscape-Marzo 2021). El estudio muestra que entre el 10 a 12 % de estudiantes de Medicina consumen drogas y aproximadamente el 50% de los médicos problemas de alcoholismo y de consumo de múltiples sustancias. Esta población se siente estigmatizada para pedir ayuda (Dr. José Mendoza Velazquez-Mexico).
EL CAMBIO DESDE MARZO 2020.
Todo cambió en nuestras vidas desde el 20 de marzo del 2020. El virus del COVID en el campo de los tratamientos de adicciones y en nuestras vidas dedicadas al tratamiento de patologías severas de toxicomanías tomó otras dimensiones.
Desde el 20 de marzo del 2020 pasamos de trabajar en la conformación de una alianza con el paciente para tratar de que esa enfermedad crónica, progresiva y terminal no avanzara y al lado de la familia o de los restos de esta, también con ellos, tener un pacto de trabajo con reuniones amplias y de centenares de personas a otro ritmo en donde lo virtual reemplazaba a lo presencial y además no podíamos no estar.
Nosotros no podíamos hacer teletrabajo. Teníamos que estar y brindar vínculos, calidad de vida, esperanza como siempre. Era un homenaje a nuestra vocación y un llamado que nos hacia el otro.
Lidiar con nuestros miedos era una tarea y cada prueba de anticuerpos que nos hacíamos era una prueba de angustia que teníamos que superar. ¿Estariamos o no infectados? ¿nuestros familiares no podían ser contagiados?.
Se espaciaron los contactos personales, emocionales y grupales en relación con el tiempo anterior. Las tomas de temperatura dos veces por día a todos, la saturación de oxígeno, el uso de tests de anticuerpos como herramienta para ver si continuaba la negatividad de la posible enfermedad y la utilización continua de PCR para avalar la burbuja sanitaria de una institución fueron y son cosas de todos los días.
Aparecen nuevos profesionales como los infectologos que nos enseñan y, a la vez, calman nuestras ansiedades para tratar de mantener la burbuja sanitaria. También laboratoristas que miden o no la presencia del virus.
Además, los compañeros que se enferman. Contenerlos. Nuestros propios miedos, pero también nuestra responsabilidad profesional que nos demanda no ceder y trabajar desde esa herida traumática que es el COVID en una resiliencia que mueva nuestros deseos de ayuda y amor hacia el otro. No podíamos “tirar la esponja”. Era la prueba de nuestros días.
Sorpresivamente la retención de pacientes en la Institución fue del 100%. A pesar del Covid se percibían en un lugar seguro; en una comunidad de vínculos y esto era una fortaleza. El “enemigo” estaba afuera y ellos con nosotros habían establecido una alianza fuerte por la vida.
EL COVID Y LA ANGUSTIA.
Lo que está sucediendo es un TRAUMA, que es un tajo, una herida que mutila dividiendo la vida en dos, son dos tiempos en nuestra vida: lo anterior y lo posterior. Vivimos desde hace un año en plena situación
traumática siendo además un trauma colectivo que en sí mismo era inimaginable en el pre-20 de marzo. Ahí triunfaba la tecnología, y con un teléfono éramos dueños del mundo. Nuestra omnipotencia nos dominaba. La ciencia y la Tecnología habían vencido todo.
No estábamos preparado para eso. Las ciudades desiertas que conocimos después del 20 de marzo eran la imagen bíblica de un desierto sin esperanza. En un principio pensábamos que no había defensa posible para eso.
La omnipotencia cede. La impotencia, el desvalimiento, la intemperie crece. Miles de desamparados nos juntábamos en las ciudades más allá de las condiciones económicas, pero con amplia repercusión en los más vulnerables: pobres, gente de edad y especialmente con patologías asociadas (diabetes, hipertensión, obesidad, etc.), adictos, enfermos mentales, y esa gran masa de muchedumbre solitaria de las grandes urbes.
No es un simple miedo es ANGUSTIA. El miedo tiene un objeto exterior determinado del cual se puede huir; en la angustia la fuga deviene imposible y la experiencia del virus es la de una angustia colectiva. La ciencia ha encontrado respuestas, pero todavía parciales.
La acción del virus dicen filósofos y psicoanalistas italianos recuerda la acción del terrorismo de la época
de las Brigadas Rojas. Se mueve en los confines, no se puede identificar, es como un hombre que no diferencia amigo de enemigo. Cualquiera puede ser el transmisor y no podemos distinguir amigo de enemigo; con las Brigadas Rojas no se podía distinguir quien era quien, dicen nuestros amigos italianos.
TIPOS DE ANGUSTIA.
A) ANGUSTIA PERSECUTORIA:
el riesgo de contagio nos persigue y nos defendemos con el confinamiento como forma de recuperar una cierta seguridad al precio de una perdida de una cierta libertad. ¿Es un estado de excepción? ¿Nazista o Stalinista? Pienso que no es una privación de la Libertad si no se la utiliza para otros fines espureos.
Se ataca a la Libertad anárquica (como las fiestas clandestinas). Desde mi punto de vista es la experiencia de la Libertad junto con la solidaridad. No es la renuncia a la Libertad porque sin solidaridad no hay Libertad. La salvación es colectiva, en conexión con el otro.
B) ANGUSTIA DEPRESIVA: El gran tema resulta ser el futuro…surge el futuro como un interrogante. ¿Como será el mundo del futuro?; la muerte, el destino de los más frágiles, los más pobres. No hay ningún grupo familiar que no ha perdido a una persona. La angustia depresiva daña la noción de futuro incluso se prevén menos nacimientos en el mundo abonado esto por las
políticas antinatalistas que se proponen. Como decían los viejos en nuestra infancia ¿para que traen hijos al mundo? ...en referencia a ciertas situaciones de abandono e incertidumbre a los cuales se los iba a someter y sin tutelas válidas.
C) ANGUSTIA ANTE EL CAMBIO: el ser humano tiene una doble condición; por un lado, busca lo abierto, el mar, la libertad, pero al mismo tiempo teme lo extraño, el cambio, ama el muro. Prefiere la seguridad. Cuando se abre una comunidad vuelve a lo abierto y ahí vuelven las angustias.
Ahí en las aperturas se pierden los cuidados y paradójicamente desaparece el miedo y reaparece la omnipotencia. El coraje debe estar unido al miedo; solo el fanático tiene coraje sin miedo, el terrorista también.
La “peste” que vivimos no solo en el plano del propio COVID sino también en el aumento de las depresiones patológicas y del consumo de drogas y alcohol nos debe llevar a una Libertad con solidaridad. Rescatando el papel extraordinario de las Instituciones como la Escuela.
Este siglo ha sido una ola de desinstitucionalización. Se ataca a la familia, las escuelas y se las transforma en entes vacíos, las Iglesias, y en general todos aquellos que forma el tramado de valores y de transmisión de notas de vida. Aumenta la gente sola y sin anclajes.
LAS PESTES - A. CAMUS Y NOE.
Camus muestra en su novela La Peste como una ciudad es invadida por una plaga en donde mueren de a miles. Un personaje de la novela es un religioso que dice que esta peste es producto de los pecados del Hombre y la venganza de Dios aparece. Es la representación de la Peste como una especie de Diluvio Universal como signo de la Providencia.
Luego a este religioso se le muere un niño en sus brazos y piensa cómo es posible que muera un inocente; esto no puede ser obra de Dios. En su Sermón habla de que el Mal es un Misterio; no se puede explicar, es un sin sentido, un absurdo.
Cuando la Peste abandona al Pueblo y todos van a otros lugares el religioso se queda porque la misión del Hombre es ayudar a los más desprotegidos, los inermes, los desamparados.
Para Camus de todas las Plagas se aprende algo. Hay seres que admirar. Los solidarios que son los que tienen un compromiso incondicional con uno mismo y con los demás. La vida es algo concreto-dice- que está hecha de batallas algunas perdidas y otras ganadas. Los éxitos son pasajeros, nunca eternos.
La peste no solo simboliza la guerra sino también el mal que se expande cada día más en los corazones y que no permite al hombre dejar a un lado el egoísmo, el beneficio propio y la hipocresía que tanto le hacen
daño a èl y a sus semejantes. Es un ataque al Individualismo total y al materialismo. No hay vida sin otros, con colaboración de personas a que le puede brindar su amistad, cariño y respeto, esperando reciprocidad.
En la Peste de Camus hay otro personaje central el Dr. Rieux que es un ejemplo de solidaridad. Yo conocí a uno que mencione anteriormente y que se lo llevo el Covid. Como Director de un centro médico de excelencia me enseñó a diseñar burbujas, paradójicamente, para que los médicos no se contagien. Su ejemplo perdura en mí. Era el símbolo de la moral de la honradez de Camus: amor, comprensión, lealtad, fraternidad, integridad de cada ser.
No olvidemos la enseñanza bíblica Noe después del desastre Universal lo primero que hace es plantar una viña; o sea cree en el FUTURO, la noción de vida triunfa.
Publicado en Diario "La Prensa", 5 de abril del 2021.
http://www.laprensa.com.ar/500674-El-Covid-Salud-mental-y-adicciones.note.aspx




