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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

viernes, enero 05, 2024

El liberalismo no se construye violando su principio básico. Por Roberto Cachanosky.

 


El liberalismo no se construye violando su principio básico.

Más allá de su contenido, el decreto 70/2023 y la ley ómnibus no pueden ignorar la división de poderes para ser implementados.

Por Roberto Cachanosky.

Tanto el decreto de desregulación 70/2023 como la ley ómnibus que el Gobierno envió al Congreso tienen contenidos que comparto en muchos de sus aspectos. Sin embargo, no comparto los instrumentos que se piden para ponerlos en práctica. Pero antes conviene explicar por qué tenemos este sistema nefasto de regulaciones, gasto público y empresas estatales que hunden al país.

No hay reunión social donde, hablando de la decadencia argentina, no llegue el momento en que alguno de los presentes afirme que tenemos un problema cultural. Inclusive en muchos programas de televisión y radio suele formularse esta idea. El problema con esta afirmación es que decir que tenemos un problema cultural deja totalmente difuso el problema de fondo y da lugar a que se empiecen a dar ejemplos que terminan conformando una fenomenal ensalada de conceptos e ideas, agregando más confusión a la ya existente.

¿Qué significa tener un problema cultural? ¿Que en la Argentina cayó un meteorito con un virus que nos hizo a todos incultos y tarados? ¿Que en el aire flota alguna bacteria que nos hace torpes e indisciplinados? Personalmente estoy de acuerdo con que tenemos un problema cultural, pero definiendo cultura como lo define la Real Academia Española en su tercera acepción: “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.”. Tomándome de esta definición que incluye modos de vida y costumbres, yo diría que nuestro modo de vida y costumbres derivan en una organización institucional que conduce al conflicto social permanente.

¿Qué quiero decir con instituciones? Las normas, leyes, códigos, reglas, costumbres que regulan el comportamiento entre los particulares y de éstos con el Estado. Si se quiere, podemos resumir instituciones como las reglas de juego con que se manejan casi todas las personas de la sociedad, incluyendo al Estado.

Formuladas estas aclaraciones, considero que nuestra costumbre, que forma parte de la cultura argentina, es creernos con el derecho a ser mantenidos por el resto de la sociedad. El empresario se cree con derecho a ser protegido de la competencia. El que trabaja en relación de dependencia se cree con derecho a tener una legislación que lo proteja a él y desproteja al desocupado. El profesional considera que tiene derecho a tener su coto de caza. El político a ser subsidiado por el resto de la sociedad para ejercer su actividad y mantener su estructura partidaria. Todos se sienten con derecho a… El problema es que nunca se aclara quién y por qué tiene la obligación de…

Desde mi punto de vista, a partir del primer gobierno de Perón, en la Argentina se desarrolló una cultura de la dádiva por la cual, supuestamente, los políticos tienen el monopolio de la solidaridad. Esta cultura de la dádiva, que no fue modificada por ninguno de los gobiernos posteriores, implica que el Estado se ha convertido en un gran antro de corrupción donde quienes manejan los planes sociales pueden construir todo el clientelismo político que quieran y, al mismo tiempo, repartir todo tipo de privilegios sectoriales a cambio de una “contribución” a su patrimonio personal.

Por otro lado, esta cultura lleva al conflicto social permanente, porque el avance de un sector de la sociedad depende de su capacidad de lobby para convencer al funcionario público de turno para que, compulsivamente, le transfiera los ingresos y patrimonios de otros sectores. En consecuencia, cuando la mayoría de los sectores, con el consentimiento del estado, adopta esta regla de juego, pocos producen y muchos quieren vivir a costa de otros. Todos se enfrentan contra todos.

Analizar el origen de esta cultura argentina excede largamente las posibilidades de esta nota, pero vale la pena preguntarse: si nos ha ido tan mal con esta cultura del resentimiento y el despojo de los otros a través del Estado, ¿por qué seguimos aplicándola?

Milei está intentando cambiar por completo estas reglas de juego, que es como querer cambiar las instituciones (las normas, leyes, códigos, reglas, costumbres que regulan el comportamiento entre los particulares y de éstos con el Estado).

Luego veremos si el camino que eligió es el correcto, pero antes veamos por qué tenemos estas reglas. En primer lugar, la gente común no tiene por qué comprender tan estrechamente la relación entre el progreso económico y el orden jurídico.

En segundo lugar, los medios de comunicación -no todos-, han tenido y siguen teniendo una influencia negativa en la posibilidad de cambio. ¿Por qué? Porque muchos periodistas, sin ningún tipo de formación académica, incentivan esa costumbre de reclamar programas sociales sin especificar ni quiénes tienen que financiarlos ni por qué deberían hacerlo. Muchos medios y periodistas ensayan el mismo tipo de populismo que practica parte de la dirigencia política. Defienden las políticas del robo legalizado para quedar como personas sensibles ante la pobreza, e identifican la riqueza como causa de la pobreza de otros, cuando no alientan teorías conspirativas del exterior y un falso nacionalismo. Y, reconozcamos que los medios influyen en la gente, aunque con las redes sociales, actualmente en menor medida que en el pasado.

En tercer lugar, el sistema educativo se ha encargado de llenarles la cabeza a nuestros hijos de conceptos totalmente equivocados e históricamente falsos. Basta con hacer el ejercicio de leer los libros que utilizan en los colegios para advertir el lavado de cerebro al que están siendo sometidos, donde la descalificación del capitalismo es una constante, así como el enaltecimiento de una redistribución justa del ingreso y la cultura de la dádiva es la consigna a inculcarles a los jóvenes. El capitalismo es malo. Los progres son buenos, aunque torturen como Maduro o impulsen regímenes totalitarios como hizo el Che Guevara.

En cuarto lugar, los dirigentes políticos se benefician de todas estas reglas de juego porque les permiten manejar la caja, otorgar prebendas y todo tipo de privilegios, consiguiendo, de esta manera, poderes propios de un rey despótico, disfrazando todo el proceso como democrático. Lo que se busca es convencer a la población que los actos de los gobernantes, por más aberrantes que sean, están convalidados por el voto mayoritario y no por estar sujetos al orden jurídico de la libertad.

En quinto lugar, se advierte una ausencia bastante notoria de una dirigencia empresarial que se arriesgue a cambiar las reglas de juego del país. Francamente, y salvo en casos muy especiales, no se observa un categórico compromiso por lograr la modificación de las actuales reglas de juego. Unos, porque se benefician con las reglas actuales; otros, porque tiene temores de toda naturaleza.

En este contexto, desde mi punto de vista, tanto el DNU como la ley ómnibus pretenden cambiar por la fuerza las normas, costumbres, códigos que regulan nuestras relaciones. Es como querer cambiar lo valores que imperan en la sociedad por un decreto y una ley.

En los ‘90 hubo cambios profundos en las regulaciones, privatizaciones y demás intervenciones del estado.

Cuando se produjo la crisis del 2001/2002, muchos pensaban que esa masa de reformas era tan grande que difícilmente se diera marcha atrás. Y sin embargo ocurrió. El kirchnerismo, con el mismo partido que hizo las reformas de los ‘90, hizo las contrarreformas de los 2000 y retrocedimos hasta los 70 en las ideas.

No creo que por un decreto que diga: “artículo 1: a partir de ahora Argentina es liberal; artículo 2: comuníquese y archívese”, la mayoría de los argentinos se va a transformar en liberal.

Es más, el principio básico del liberalismo es limitar el poder del estado, por lo tanto, es contradictorio querer construir un país con principios liberales empezando con la violación de esos principios.

Los cambios culturales llevan más tiempo.

Por otro lado, pedir poderes absolutos durante 2 años y con 2 más de prórroga, indica que Milei quiere gobernar todo su mandato con el Congreso abierto, pero sin funcionar. El Ejecutivo asume las funciones del Legislativo y eso es contrario al principio fundamental que impulsa el liberalismo: limitar el poder del Estado.

Decir que hay emergencia no implica romper con la división de poderes.

¿Va a llevar más tiempo implementar los cambios? Sí. ¿El camino es más largo? Sí. Pero tal vez sea la forma de construir sobre bases sólidas los valores liberales que hicieron grande la Argentina y no un arrebato de llevarse puesto todo por delante, al estilo kirchnerista.

Si el vamos por todo del kirchnerismo, sin importar la división de poderes, era malo, ignorar la división de poderes no será bueno, más allá del contenido del DNU y la ley ómnibus.

Insisto, el liberalismo no se construye violando sus principios.

Publicado en INFOBAE.

https://www.infobae.com/opinion/2024/01/02/el-liberalismo-no-se-construye-violando-su-principio-basico/

jueves, enero 04, 2024

Falleció Juan Ernesto Alemann​​, este miércoles, a los 96 años.

Falleció Juan Ernesto Alemann ​​este miércoles a los 96 años.


Fue secretario de Hacienda, bajo la dependencia del ministro José Alfredo Martínez de Hoz, durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.  

Era propietario con la familia Alemann del períodico Argentinisches Tageblatt, escrito en idioma alemán, que su familia fundó en 1874, que condujo hasta 2020 junto a su hermano Roberto Teodoro Alemann (ex ministro de Economía con Arturo Frondizi y de Leopoldo Fortunato Galtieri)  reconocido este diario por sus posturas antinazis durante la Segunda Guerra Mundial. Argentinisches Tageblatt fue un bastión en la resistencia al nazismo de la propia comunidad alemana en la región. Solía mencionar al gobierno de Adolfo Hitler como una "sociedad de criminales" y llamaba a sus miembros de "piromaniacos, asesinos y corruptos". Sirvió como medio de difusión y contacto para las comunidades alemanas, suizas y austríacas en el país. Actualmente, el AT es propiedad del empresario Juan Carlos Schroeder.

Juan Alemann asistió al Colegio Nacional de Buenos Aires y luego estudió en la Universidad de Berna. Con un doctorado en Ciencias Económicas, fue asesor económico de varios gobiernos argentinos, presidente del Banco Hipotecario Nacional (1968) y cofundador del INDEC. 

Era hijo del periodista antifascista argentino Ernesto Alemann y nieto de los inmigrantes suizos Teodoro Alemann y Berta Liechti.

miércoles, enero 03, 2024

Política poblacional y subsidiariedad por Germán Masserdotti.

El empresario belga Jules Steverlynck (derecha) desarrolló sus emprendimientos económicos
inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia.
Política poblacional y subsidiariedad.
Por Germán Masserdotti.

En ‘Política poblacional argentina’ (La Prensa, 09/12/2023) señalé que, para “salir del pantano”, una primera pista para desarrollar era “explicar que el crecimiento poblacional en nuestro país es una solución y no un problema y que se trata de una excelente oportunidad para que, tanto el Estado como los cuerpos sociales intermedios, colaboren en el bienestar integral de los argentinos y de quienes quieran habitar nuestro suelo”.

Teniendo presente que la primera obligación del Estado es velar por el bien común, esta tarea de efectivizar una política poblacional argentina que implique crecimiento y desarrollo económicos como “base material” para establecer un clima cultural adecuado, reclama una acción concertada. Los agentes de esta obra común no pueden actuar aisladamente. Aquí es donde se ve la importancia de la subsidiariedad como uno de los principios de la vida social, junto con el bien común y la solidaridad.

SUBSIDIARIEDAD.

Como comenta Carlos A. Sacheri en “El orden natural” al explicar este principio, con la palabra subsidiariedad se significa “la acción que realiza alguien en ayuda, auxilio, de otro, para suplir o completar aquello que éste no puede hacer por sí solo”. Ejemplifica la idea con el caso del Estado que subsidia tal o cual actividad otorgando fondos especiales para la ejecución de determinadas tareas (asistenciales, etc.) o para complementar la rentabilidad de ciertos bienes. El principio de subsidiariedad, entonces, podría formularse de esta manera: toda actividad social es, por esencia, subsidiaria, debiendo servir de apoyo a los miembros de la sociedad, sin jamás absorverlos ni destruirlos.

Dicho esto, es fácil advertir que, en lo que se refiere a la “puesta en práctica” de una inteligente y realista política poblacional argentina, las obligaciones correspondientes se explican de acuerdo al rol social en que cada cual está ubicado. El Estado, es decir, la autoridad política, desde una mirada arquitectónica debe legislar a fin de favorecer el crecimiento y, no menos importante, la razonable distribución poblacional.

VIDA ECONOMICA.

Por su parte, los sectores sociales vinculados a la vida económica -la producción, la comercialización, el mundo financiero, con el correlato del trabajo asociado a estas diversas actividades-, en simultáneo con la búsqueda del beneficio mínimo, tiene la responsabilidad de desarrollar su actividad sin perder de vista que, gracias a las condiciones sociales brindadas, se pueden hacer buenos negocios. Como observan Enrique Shaw y Carlos Domínguez Casanueva en “La empresa, su naturaleza, sus objetivos y el desarrollo económico”, lo que corresponde preguntar es “¿cuál es el beneficio mínimo que necesita una auténtica empresa? y no “¿cuál es el máximo que se puede ganar?”.

Un ejemplo concreto que ejemplifica la idea central de esta columna es el de Villa Flandria. Allí, al abrigo de la legislación vigente en la República Argentina, Jules Steverlynck (nacido el 4 de octubre de 1895 en Courtrai, Bélgica y fallecido el 28-11-1975 en Luján, provincia de Buenos Aires) desarrolló sus emprendimientos económicos inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia. Como destaca el portal de Acde, Steverlynck fue “el primer empresario en Argentina en introducir los avances que se daban en Europa en el área de la seguridad social otorgando a sus empleados vacaciones pagas, aguinaldo y premios por producción, además de desarrollar la zona donde estaba localizada la empresa, construyendo barrios, un centro de salud y clubes. La visión de Don Julio era desarrollar una comunidad en donde los valores católicos de reforma social podrían convertirse en realidad. El crecimiento, la prosperidad y la armonía de la que gozaban los habitantes de la ciudad no era más que el resultado de las iniciativas sociales implementadas por la Algodonera Flandria: préstamos sin intereses, beneficios para la adquisición de materiales de construcción así los trabajadores podían construir sus propias casas, los salarios más altos de la industria, jornadas laborales de 8 horas (10 años antes de que se estableciera por ley), licencia por matrimonio y maternidad entre otras. Algodonera Flandria también se hizo cargo de todas las necesidades básicas de los habitantes de Villa Flandria, como la electricidad, salud, calles y mantenimiento e incluso entretenimiento. La filosofía de una vida sana y equilibrada para todos que sostenía Don Julio se ve plasmada en los establecimientos sociales e instituciones deportivas que permanecen funcionales hasta el día de hoy. Como por ejemplo el club de remo ‘El Timón’, la pista de ciclismo, la banda musical ‘Rerum Novarum’ y el club de futbol ‘Flandria’”.

Resultado de la piedad del matrimonio Steverlynck, se construyeron “tres iglesias en el área, las cuales fueron el centro de muchas actividades sociales de Villa Flandria. La principal, es la actual parroquia San Luis Gonzaga inaugurada en 1932”.

¿Por qué no pensar en algo similar a la Villa Flandria de don Jules Sterverlynck pero en el siglo XXI que ayude a “descomprimir” el Amba y cree polos atractivos en el resto del país, incluida la misma Provincia de Buenos Aires, que es la primera que sufre al Conurbano bonaerense?

 Publicado en Diario LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Politica-poblacional-y-subsidiariedad-539476.note.aspx

martes, enero 02, 2024

Oscar Alende; intransigencia y política (segunda entrega). Por Gustavo Dalmazzo.

 

CREDITO: Archivo La Prensa. El gobernador de Buenos Aires, Oscar Alende, en el momento de firmar el convenio celebrado entre esa provincia y Obras Sanitarias de la Nación. A su izquierda, el presidente Arturo Frondizi.

Oscar Alende; intransigencia y política

 (segunda entrega).

por Gustavo Dalmazzo. 

En 1945 Moisés Lebensohn se había convertido en el dirigente intransigente por antonomasia de la Provincia de Buenos Aires, pero con proyección nacional. Creía que el país vivía una época pre-revolucionaria, que las causas populares no encontraban cauce en la vida interna del partido Radical, que algo iba a ocurrir. A Oscar Alende se le levantó la sanción partidaria que había suspendido su afiliación, a causa de haberse opuesto a la conducción conservadora, y regresó al Partido, incorporándose al Movimiento Intransigencia y Renovación junto a Arturo Frondizi, Ricardo Balbín y Crisólogo Larralde entre otros. La Declaración de Avellaneda, de abril de 1945, sentó las bases ideológicas y políticas del radicalismo intransigente. Proponía que la UCR debía recuperar la esencia yrigoyenista, afirmar la democracia como sistema político y las libertades individuales; el nacionalismo económico; la reforma agraria y los valores del ideal reformista de 1918. En 1948 las bases políticas de Avellaneda se convertirían en la plataforma partidaria de la U.C.R.

¿Qué diferenció al MIR del ascendente peronismo? En principio algunas cuestiones políticas e ideológicas de fondo, por un lado, y algunos aspectos de forma por el otro. La Intransigencia entendió que la transformación del país debía hacerse de abajo hacia arriba y dentro de los marcos institucionales.

Criticaron la organización piramidal y corporativa que planteaba Perón, pero claro está, no criticaron los logros políticos, sociales y económicos del primer peronismo, aunque sí el abandono de la política laicista, cara a la tradición radical. La Revolución de 1943 había instaurado la educación religiosa católica en las escuelas.

Las elecciones de 1946 que le dieron el triunfo al peronismo le dejaron al radicalismo una bancada de 44 diputados integrada tanto por unionistas como por intransigentes. Alende no aceptó integrar la lista de candidatos a diputados provinciales por discrepancias con la política de alianza del radicalismo: la Unión Democrática. Recién lo hará en la renovación parlamentaria de 1948 y ocupará una banca en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos. En 1950 fue elegido por sus pares para presidir el bloque partidario y al finalizar su mandato, en 1952, fue electo diputado nacional. Se estaba construyendo un nuevo liderazgo político. 

INTERNA DE LOS PARTIDOS.

El golpe de Estado que derrocó a Perón en 1955 trajo también consecuencias en la vida interna de los partidos políticos, y el radicalismo no fue la excepción. El vicepresidente de facto, almirante Isaac Francisco Rojas, presidió la Junta Consultiva, un organismo creado para darle apoyo civil al régimen dictatorial. Alende, por pedido de Frondizi, presidente del Comité Nacional de la UCR, encabezó la delegación radical junto a Miguel Ángel Zabala Ortíz, Juan Gauna y Oscar López Serrot.

En marzo de 1956 se eligieron las nuevas autoridades del Comité Nacional siendo reelegido Frondizi acompañado por Alende como vice. Pero en junio ocurrieron los fusilamientos del general Juan José Valle y otros civiles y militares que se sublevaron contra el gobierno de Pedro Eugenio Aramburu. Semejante acción fue el fin de la participación de Alende en la Junta y la enérgica protesta de Frondizi ante el luctuoso suceso.

En noviembre del ’56, se reunió en Tucumán la Convención Nacional de la UCR y eligió el binomio Frondizi-Alejandro Gómez como candidatos a presidente y vice respectivamente. Los delegados que respondían a Balbín, en coincidencia con unionistas y sabattinistas, abandonaron el recinto y rompieron el Partido. Al año siguiente los radicales marcharon separados a la Convención Constituyente reunida en Santa Fe, después de que el gobierno militar suprimiera por decreto la Constitución reformada en 1949. Los seguidores de Frondizi pasarían a denominarse radicales intransigentes y los de Balbín, radicales del pueblo.

Hay un dato para tener en cuenta: el sector liderado por Balbín obtuvo más votos que el conducido por Frondizi. Es posible que este resultado electoral convenciera a los militares de que, ante el llamado electoral programado para 1958, se impondrían en las urnas los mismos que ganaron más bancas en la Constituyente, es decir, el sector que se mostraba más propenso a un entendimiento con ellos y más alejado del peronismo. La historia demostró lo contrario.

Al decir de Alende la Convención “había nacido muerta”.

Sin embargo, por cuestión de disciplina partidaria aceptó presidir el bloque intransigente, sabiendo que se iban a retirar de la misma el primer día. Alende fue el referente del sector más enfrentado con los militares. Por contraposición, Frondizi pareció más cauto y propenso a seguir participando. Años después Alende declaró que tal vez ese haya sido el precio que Frondizi pagó para poder asumir como presidente de la Nación.

La UCRI se impuso en las elecciones del 23 de febrero de 1958. Frondizi resultó electo presidente de la Nación y Alende gobernador de la Provincia de Buenos Aires, acompañado por el dirigente de Junín, Arturo Crosetti.

El gobierno de Frondizi sufrirá presiones de todo tipo que pretenderá enfrentar con virajes en su estrategia política. La administración de Alende no fue ajena a estos inconvenientes, pero intentará llevar adelante un plan coherente de cuatro años con el objetivo de sostener los cambios estructurales propuestos.

En la próxima nota veremos cómo fue el gobierno de Alende y su joven ministro de Economía y Hacienda, Aldo Ferrer.

Publicado en Diario LA PRENSA.

2/1/2024.

https://www.laprensa.com.ar/Oscar-Alende-intransigencia-y-politica-segunda-entrega-539475.note.aspx

Enlaces de interés:

En Diario LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Oscar-Alende-Intransigencia-y-politica-Primera-entrega-539197.note.aspx

En GPA.

https://guillermopirriargentino.blogspot.com/2023/12/oscar-alende-intransigencia-y-politica.html

La Iglesia en Argentina culminó el proceso de renuncia al aporte del Estado.

 

La Iglesia en Argentina culminó el proceso de renuncia al aporte del Estado.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) informó que el último día de diciembre de 2023 ha concluido el proceso de renuncia a la asignación mensual por parte del Estado, prevista por la ley 21.950.

De esta manera, arzobispos, obispos diocesanos y auxiliares dejan de percibir por completo el aporte mensual que les era asignado por el Estado mientras estaban en funciones, equivalente al 80% de la remuneración de los jueces nacionales de primera instancia.

Asimismo, el Episcopado aclaró que por resolución del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, los arzobispos y obispos que hayan cesado en sus cargos por razones de edad o de invalidez podrán solicitar de manera particular, con una serie de requisitos, recibir el beneficio de la asignación prevista en la ley, cuyo monto actualmente es de $98.000 (cerca de 100 dólares estadounidenses).

El proceso de renuncia progresiva de la Iglesia Católica al aporte del Estado comenzó en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, y en un contexto de convulsión social debido al debate por la ley de aborto. En ese marco, sectores contrarios a la Iglesia militaron fuertemente la apostasía colectiva y la separación entre Iglesia y Estado.
Dicho proceso se materializó a partir del presupuesto 2019, que determinó una caída del 30% en las asignaciones a obispos, sacerdotes y seminaristas.

En 2020, el Episcopado anunció un plan económico para generar financiamiento propio, que se concretó a través del Programa FE, que favorece el autosostenimiento por medio de distintas campañas de donación.

Publicado en ACI PRENSA.

https://www.aciprensa.com/noticias/102559/argentina-la-iglesia-culmino-el-proceso-de-renuncia-al-aporte-del-estado

lunes, enero 01, 2024

Del País de las Manzanas a las chacras: así empezó el vínculo de esa fruta con nuestra región.

 

1946: Así recordó el Archivo General de la Nación a las mujeres en la cosecha de manzana.

Del País de las Manzanas a las chacras: así empezó el vínculo de esa fruta con nuestra región.

Falta poco para la cosecha y es la oportunidad justa para recordar el origen de uno de los cultivos más importantes. La sidra y los orejones, los primeros derivados.


Por Melina Ortiz Campos.


No quiero que conozcas el fin de la pendiente/ quedáte en mi sombra, agüita del Limay/ soy un manzano guacho, de viajera semilla/ que andaba con el viento y le gustó el lugar (…) En cambio te propongo la paz de mis raíces,/ ser sangre de mis venas, mis frutos endulzar”decía la canción “El manzano y el Limay”, de César Isella y Raúl Ferragut, interpretada también por Marité Berbel. El árbol frutal y el río, un vínculo que encontró vida hace ya varios siglos en nuestra región y que empezó mucho antes de que las chacras poblaran el valle.

Nombrada hasta en la Biblia, dando cuenta de su presencia antiquísima entre hombres y mujeres, la manzana como el trigo, formó parte de la dieta de cada una de las civilizaciones de las que se tiene registro. Las reconstrucciones históricas ubican los primeros antecedentes del “malus pumila”, su árbolen el sudeste de Asia, en la región que se extiende entre los mares Negro y Caspio. Ojo, no tenían el aspecto pomposo y brillante que hoy se embala en los galpones de empaque, sino una versión más silvestre, un poco más pequeña y más ácida. Según publicó la Revista “La Galera”, editada en Viedma por Isabel Garrido y Miguel Bordini entre 1994 y 2009, se sabe que los pobladores prehistóricos fueron quienes comenzaron a conservarla secándola al sol, técnica que ha perdurado y dado trabajo a muchos en esta zona, hasta nuestros días, gracias a los “orejones”.

De la mano de la agricultura y el cambio de prácticas en las comunidades, su cultivo empezó a propagarse en Europa y llegó a América a partir de la dolorosa conquista española, en el siglo XVI. Para el año 1540, era posible verla crecer en Santiago de Chile y las provincias del litoral argentino.
¿Y en la Patagonia? Sobre cómo llegó al territorio neuquino circulan versiones variadas. Algunos adjudican el arribo del primer manzano desde la capital chilena a Nicolás Mascardi, sacerdote jesuita italiano, que llegó aquí para explorar y evangelizar, a mediados del 1600. Otros vincularon la propagación a un resultado espontáneo, gracias al ganado vacuno, que lo comía con avidez y que fue dejando sus semillas por el camino, al evacuar su excremento. Finalmente el perito Moreno, lo atribuyó a las semillas que arrojaron los indígenas, escapados de sus hogares del otro lado de la cordillera.

Más de un siglo después de la muerte de Mascardi, fue Basilio Villarino, piloto de la Real Armada Española que exploró el Limay y sus nacientes, quien se encontró con tupidos manzanares cuando remontaba el Collón Curá. Fue el momento en que el “huinca” vio lo que las comunidades originarias ya conocían, al punto de tomarlas como referencia del sitio. “Habían llegado al luego famoso País de las Manzanas”, escribió Juan M. Biedma. “Eran tupidos y exclusivos montes cuyos frutos cubrían materialmente el suelo”, agregó. Esos exploradores aprovecharon la fruta, dice el autor del artículo en La Galera, Eduardo Menni, “para gustar de un alimento tan saludable como inesperado y que los reconfortaba después de las privaciones del viaje”.

Según Gregorio Álvarez, en su libro “Neuquén, su historia, su geografía y su toponimia”, el gentilicio “manzaneros” que portaban los pobladores de ese inmenso espacio, había sido elegido por el propio cacique Valentín Sayhueque, líder de ese “país” o “gobernación” (como encabezaba su correspondencia), para diferenciarse de los demás huiliches o “indios del sur”. Se extendían desde la subcordillera andina hasta la margen norte del Nahuel Huapi.

Así como las antiguas civilizaciones aprendieron a conservar la fruta secándola al sol, de este lado del mundo empezaron a fabricar con su jugo lo que hoy conocemos como sidra (chicha), bebida que guardaban en cueros de ovejas y compartían junto con los piñones, útiles también para el intercambio. Para ubicarnos geográficamente, Álvarez explicó en su investigación que Sayhueque habitó en el curso inferior del río Caleufú, hoy departamento Lácar.

El paso del tiempo y la depredación fueron recluyendo esos manzanos silvestres originales a escasos ejemplares diseminados en las proximidades de la cordillera, dijo Menni. Pero su impronta quedó plasmada en varios sitios, como Cajón del Manzano, Puerto Manzano y el emblemático Manzano Amargo, bautizado así justamente por los frutos agrios que ofrece el árbol antiguo junto al que se instalaron las primeras familias.

Faltaban años para que los pueblos que surgieron tras la Campaña al Desierto empezaran a tener en cuenta a esta fruta, después de la vid y los forrajes. Faltaba también la obra del Dique Ballester y sus canales para llevar el riego. La labor de la estación experimental en Cinco Saltos, donde hoy funciona la Facultad de Ciencias Agrarias, se encargó del resto, para configurar así el futuro de los colonos y sus descendientes.

Sayhueque, el líder indígena – Foto: Archivo General de la Nación.

Fragmento de una carta del secretario de Sayhueque al Perito Francisco Moreno, año 1880, con encabezado alusivo. Foto: AGN.

1918: Las primeras frutas que se produjeron en el Valle fueron exhibidas en la Estación de tren de Bahía Blanca. Foto: Libro Arthur Coleman.

Publicado en Diario Río Negro.

31/12/2023.

https://www.rionegro.com.ar/la-patagonica/del-pais-de-las-manzanas-a-las-chacras-asi-empezo-el-vinculo-de-esa-fruta-con-nuestra-region-3337677/

FELIZ 2024 DESDE EL PRINCIPIO HASTA EL FÍN.