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LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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martes, enero 02, 2024

Oscar Alende; intransigencia y política (segunda entrega). Por Gustavo Dalmazzo.

 

CREDITO: Archivo La Prensa. El gobernador de Buenos Aires, Oscar Alende, en el momento de firmar el convenio celebrado entre esa provincia y Obras Sanitarias de la Nación. A su izquierda, el presidente Arturo Frondizi.

Oscar Alende; intransigencia y política

 (segunda entrega).

por Gustavo Dalmazzo. 

En 1945 Moisés Lebensohn se había convertido en el dirigente intransigente por antonomasia de la Provincia de Buenos Aires, pero con proyección nacional. Creía que el país vivía una época pre-revolucionaria, que las causas populares no encontraban cauce en la vida interna del partido Radical, que algo iba a ocurrir. A Oscar Alende se le levantó la sanción partidaria que había suspendido su afiliación, a causa de haberse opuesto a la conducción conservadora, y regresó al Partido, incorporándose al Movimiento Intransigencia y Renovación junto a Arturo Frondizi, Ricardo Balbín y Crisólogo Larralde entre otros. La Declaración de Avellaneda, de abril de 1945, sentó las bases ideológicas y políticas del radicalismo intransigente. Proponía que la UCR debía recuperar la esencia yrigoyenista, afirmar la democracia como sistema político y las libertades individuales; el nacionalismo económico; la reforma agraria y los valores del ideal reformista de 1918. En 1948 las bases políticas de Avellaneda se convertirían en la plataforma partidaria de la U.C.R.

¿Qué diferenció al MIR del ascendente peronismo? En principio algunas cuestiones políticas e ideológicas de fondo, por un lado, y algunos aspectos de forma por el otro. La Intransigencia entendió que la transformación del país debía hacerse de abajo hacia arriba y dentro de los marcos institucionales.

Criticaron la organización piramidal y corporativa que planteaba Perón, pero claro está, no criticaron los logros políticos, sociales y económicos del primer peronismo, aunque sí el abandono de la política laicista, cara a la tradición radical. La Revolución de 1943 había instaurado la educación religiosa católica en las escuelas.

Las elecciones de 1946 que le dieron el triunfo al peronismo le dejaron al radicalismo una bancada de 44 diputados integrada tanto por unionistas como por intransigentes. Alende no aceptó integrar la lista de candidatos a diputados provinciales por discrepancias con la política de alianza del radicalismo: la Unión Democrática. Recién lo hará en la renovación parlamentaria de 1948 y ocupará una banca en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos. En 1950 fue elegido por sus pares para presidir el bloque partidario y al finalizar su mandato, en 1952, fue electo diputado nacional. Se estaba construyendo un nuevo liderazgo político. 

INTERNA DE LOS PARTIDOS.

El golpe de Estado que derrocó a Perón en 1955 trajo también consecuencias en la vida interna de los partidos políticos, y el radicalismo no fue la excepción. El vicepresidente de facto, almirante Isaac Francisco Rojas, presidió la Junta Consultiva, un organismo creado para darle apoyo civil al régimen dictatorial. Alende, por pedido de Frondizi, presidente del Comité Nacional de la UCR, encabezó la delegación radical junto a Miguel Ángel Zabala Ortíz, Juan Gauna y Oscar López Serrot.

En marzo de 1956 se eligieron las nuevas autoridades del Comité Nacional siendo reelegido Frondizi acompañado por Alende como vice. Pero en junio ocurrieron los fusilamientos del general Juan José Valle y otros civiles y militares que se sublevaron contra el gobierno de Pedro Eugenio Aramburu. Semejante acción fue el fin de la participación de Alende en la Junta y la enérgica protesta de Frondizi ante el luctuoso suceso.

En noviembre del ’56, se reunió en Tucumán la Convención Nacional de la UCR y eligió el binomio Frondizi-Alejandro Gómez como candidatos a presidente y vice respectivamente. Los delegados que respondían a Balbín, en coincidencia con unionistas y sabattinistas, abandonaron el recinto y rompieron el Partido. Al año siguiente los radicales marcharon separados a la Convención Constituyente reunida en Santa Fe, después de que el gobierno militar suprimiera por decreto la Constitución reformada en 1949. Los seguidores de Frondizi pasarían a denominarse radicales intransigentes y los de Balbín, radicales del pueblo.

Hay un dato para tener en cuenta: el sector liderado por Balbín obtuvo más votos que el conducido por Frondizi. Es posible que este resultado electoral convenciera a los militares de que, ante el llamado electoral programado para 1958, se impondrían en las urnas los mismos que ganaron más bancas en la Constituyente, es decir, el sector que se mostraba más propenso a un entendimiento con ellos y más alejado del peronismo. La historia demostró lo contrario.

Al decir de Alende la Convención “había nacido muerta”.

Sin embargo, por cuestión de disciplina partidaria aceptó presidir el bloque intransigente, sabiendo que se iban a retirar de la misma el primer día. Alende fue el referente del sector más enfrentado con los militares. Por contraposición, Frondizi pareció más cauto y propenso a seguir participando. Años después Alende declaró que tal vez ese haya sido el precio que Frondizi pagó para poder asumir como presidente de la Nación.

La UCRI se impuso en las elecciones del 23 de febrero de 1958. Frondizi resultó electo presidente de la Nación y Alende gobernador de la Provincia de Buenos Aires, acompañado por el dirigente de Junín, Arturo Crosetti.

El gobierno de Frondizi sufrirá presiones de todo tipo que pretenderá enfrentar con virajes en su estrategia política. La administración de Alende no fue ajena a estos inconvenientes, pero intentará llevar adelante un plan coherente de cuatro años con el objetivo de sostener los cambios estructurales propuestos.

En la próxima nota veremos cómo fue el gobierno de Alende y su joven ministro de Economía y Hacienda, Aldo Ferrer.

Publicado en Diario LA PRENSA.

2/1/2024.

https://www.laprensa.com.ar/Oscar-Alende-intransigencia-y-politica-segunda-entrega-539475.note.aspx

Enlaces de interés:

En Diario LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Oscar-Alende-Intransigencia-y-politica-Primera-entrega-539197.note.aspx

En GPA.

https://guillermopirriargentino.blogspot.com/2023/12/oscar-alende-intransigencia-y-politica.html

miércoles, diciembre 27, 2023

Oscar Alende: Intransigencia y política. Por Gustavo Dalmazzo.

Oscar Alende, a principios de 1983, poco antes del regreso de la democracia.

Oscar Alende: Intransigencia y política (Primera entrega). 

por Gustavo Dalmazzo. 

El 22 de diciembre de 1996 falleció, en su casa de Banfield, Oscar Alende, líder del Partido Intransigente, un espacio político originado en el radicalismo argentino y heredero de lo que fue la Unión Cívica Radical Intransigente.

Militante estudiantil reformista; médico que llegó a jefe de Cirugía Gastrointestinal del Hospital Rawson; destacado orador; legislador provincial y cuatro veces diputado nacional; gobernador de la Provincia de Buenos Aires y candidato a presidente de la Nación en tres oportunidades. Alende pretendió crear una instancia política continuadora y a la vez superadora del yrigoyenismo y del peronismo.

Hipólito Yrigoyen había vinculado a la argentinidad con el radicalismo: la Nación en sí tenía una estructura política que la representaba, es decir, el partido Radical. No muy alejado de esta visión estuvo Juan Domingo Perón: su estructura partidaria junto a otras experiencias del campo popular estaba contenida en algo aún mayor: el Movimiento Nacional.

Alende también planteó el movimientismo, continuando con la lógica de los dos máximos referentes políticos del siglo XX argentino: propuso la necesidad de construir un Tercer Movimiento Histórico, ya que pensaba que el radicalismo y el justicialismo habían agotado su capacidad transformadora de la sociedad. Era menester propiciar una nueva instancia para un nuevo tiempo -como decía Moisés Lebensohn, a quien Alende admiraba y pretendió continuar-, que profundizara una política nacionalista, antimperialista y de cambio social. En esta búsqueda de la alternativa, se iba a un nuevo partido político que sirviera de herramienta para la transformación que consideraba imprescindible.

MOVIMIENTO REFORMISTA.

Alende nació el 6 de julio de 1909 en Maipú, provincia de Buenos Aires. Hijo del matrimonio de María Ibargurengoitía con Eduardo María Alende, maestro de escuela primaria, hijo de José María Alende, natural de Vigo y radicado en la zona durante la primera mitad del siglo XIX. Los primeros años de vida transcurrieron en su ciudad natal. Luego partió a Mar del Plata para cursar la escuela secundaria más tarde, volvió a partir para iniciar los estudios universitarios de medicina en la Universidad de La Plata, aunque los completó en la Universidad de Buenos Aires, en 1933.

Alende se vinculó a la política en La Plata, adhiriendo al movimiento universitario reformista. A fines de la década de los años veinte alcanzó la presidencia del Centro de Estudiantes de Medicina. De la política universitaria pasó a la partidaria; se incorporó a la corriente revisionista de la Unión Cívica Radical después del derrocamiento de Yrigoyen.

La ruptura del orden constitucional en 1930 agudizó las diferencias entre los distintos sectores de la UCR. En 1935 se constituyó Forja, Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, grupo en el que participaron el exministro de Yrigoyen, general Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, Homero Manzi, Raúl Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche entre otros.

La práctica política de los forjistas no se interesó demasiado en la interna partidaria y sí en sacar al Partido Radical hacia fuera, organizando conferencias y actos públicos en donde criticaban tanto a la conducción alvearista como al régimen fraudulento, surgido del golpe de Estado.
Si bien Alende no formó parte de Forja, no escapó a la influencia de su prédica nacionalista y antiimperialista. Siguiendo los aportes hechos por Ana Virginia Persello en su trabajo sobre el radicalismo, podemos señalar que las diferencias entre Forja y el Movimiento Revisionista, luego Movimiento de Intransigencia y Renovación, estuvieron en que si bien ambos entendían a la UCR como una fuerza nacional contra las oligarquías retardatarias, concepto esencialmente yrigoyenista, discreparon respecto del rol que debía cumplir el partido.

Para Forja el movimientismo permitía la mancomunión entre la Nación y el pueblo, pero para los intransigentes la estructura partidaria era indispensable para llevar adelante esa unidad. El partido debía ser funcional al movimiento nacional. De alguna manera podemos rastrear por aquí los orígenes del concepto del partido como herramienta que Alende utilizará años después.

CANDIDATO A CONCEJAL.

Durante los años treinta, la vida de Alende transcurrió entre la práctica profesional y la actividad política en el comité radical de Lomas de Zamora. En 1938 fue candidato a concejal, pero la lista en la que iba no se oficializó; los yrigoyenistas de su sección electoral decidieron regresar a la abstención electoral, levantada tres años atrás.

La lucha intestina en el radicalismo se agudizó. Alende fue expulsado del partido en 1941, pero esto no le impidió seguir participando en la organización del Movimiento Revisionista, conducido por el exsenador provincial de la localidad de 25 de Mayo, Salvador Cetrá. Alende compartió entonces con Ricardo Balbín la secretaría del revisionismo.

El gobierno militar surgido del golpe de Estado del 4 de junio de 1943 aportó otro tanto a la división de los radicales. El ascenso vertiginoso de Perón señaló un nuevo escenario de la política argentina. Muchos yrigoyenistas compartieron con el peronismo las preocupaciones por la cuestión social, por la dependencia económica y por la política electoral fraudulenta. Por ello una parte de Forja terminó incorporándose al nuevo movimiento; otros formaron en 1945 la U.C.R. Junta Renovadora que, aliada con el partido Laborista, llevó a Perón y al radical Hortensio Quijano a la victoria en las elecciones nacionales de febrero de 1946.

Los yrigoyenistas que se quedaron en el Partido Radical encontraron en Moisés Lebensohn, concejal en Junín entre 1936 y 1940, fundador y director del diario Democracia, el referente de lo que sería el Movimiento de Intransigencia y Renovación.

Volvió a aparecer la idea fuerza de la Intransigencia frente al régimen, que había sostenido Yrigoyen en su lucha revolucionaria, tomada de aquella frase de Leandro Alem, cuando se opuso al acuerdo de 1891 entre Julio Argentino Roca y Bartolomé Mitre, que daba por tierra la lucha por el sufragio limpio y transparente: “Yo no acepto el acuerdo, soy radical intransigente”.

FOTO: ARCHIVO LA PRENSA. 

*** Publicado en Diario "La Prensa".

https://www.laprensa.com.ar/Oscar-Alende-Intransigencia-y-politica-Primera-entrega-539197.note.aspx

martes, junio 13, 2023

Moisés Lebensohn, una figura olvidada por Diego BAROVERO.

 Moisés Lebensohn, una figura olvidada. 

por Diego BAROVERO.

Hace setenta años, el 13 de junio de 1953 moría Moisés Lebensohn, una figura poco recordada en la actualidad pero de profunda significación en la vida política argentina y en particular de la Unión Cívica Radical (UCR).

Había nacido en Bahía Blanca el 12 de agosto de 1907 pero su familia se radicó pronto en Junín, donde ejerció como abogado y periodista. En 1931 fundó el diario "Democracia", ejemplo de periodismo comprometido con los valores democráticos hasta la actualidad continuando por su hijo y nietos.

Lebensohn, fue un activo militante de la Unión Cívica Radical y gran organizador de la juventud radical, a la que pensó como herramienta fundamental para la renovación del radicalismo.

DOCTRINA RADICAL.

La principal ocupación de Lebensohn fue darle autonomía y sistematización a los fundamentos doctrinarios de la UCR, definiéndola como una expresión política democrática, liberadora, popular y progresista.

A pesar de sus condiciones intelectuales y capacidad organizativa, Lebensohn casi no tuvo oportunidad de ejercer funciones públicas. Sólo fue concejal en su ciudad (1936) y convencional nacional constituyente (1949), en la que fue protagonista central en esa oportunidad como jefe de la bancada radical, impugnando la legitimidad de una reforma que se hacía con la intención de perpetuar a Perón en la presidencia.

En lo partidario, su actuación estuvo centrada en la tarea de conducción política. Entre los años 1938 y 1946 fue artífice del Movimiento de la Juventud Radical que realizó cuatro congresos nacionales. De allí surgieron los basamentos para la fundación del Movimiento de Intransigencia y Renovación, el 4 de abril de 1945. Fue inspirador de la Declaración de Avellaneda cuyos principios recogió en 1948 la Convención Nacional del radicalismo como Bases de Acción Política y Profesión de Fe Doctrinaria. Lebensohn fue también presidente del Comité de la UCR de la provincia de Buenos Aires.

METODOS ELECTORALES.

Combatió los viejos métodos electorales, como la "política del servicio personal" que hoy llamamos clientelismo, que convertían al partido político tan solo en una maquinaria electoral dominada por punteros en busca de prebendas mas que por ideales.

También impulsó el voto directo de los afiliados para combatir las camarillas internas. Fue el más lúcido de una generación brillante integrada por hombres de la talla de Frondizi, Balbín, Larralde e Illia.

Comprendió cabalmente los problemas de su convulsionado tiempo en el mundo y la Argentina, y por eso en su concepción ideológica adquirieron importancia temas como la la tierra, la producción, la obligatoriedad de la enseñanza media, la emancipación económica, la defensa de los recursos estratégicos para el desarrollo.

Militares, conservadores y peronistas lo persiguieron y encarcelaron.

Sus últimos meses de vida los dedicó al fortalecimiento de su partido presidiendo la Convención Nacional.

Moisés Lebensohn fue un luchador consecuente contra los privilegios de los poderosos, incorruptible en sus ideas y ejemplar en su conducta austera y honrada. Encarnó cabalmente la máxima que guió su vida y sirve de ejemplo hasta hoy; es necesario conjugar "doctrina para que nos comprendan y conducta para que nos crean".

Diego Barovero 

Presidente del Instituto Nacional Yrigoyeneano.

Publicado en Diario LA PRENSA.

12/06/2023.

https://www.laprensa.com.ar/530858-Moises-Lebensohn-una-figura-olvidada.note.aspx

domingo, junio 13, 2021

MOISÉS LEBENSOHN, RADICAL PROGRESISTA.

 


LA LUCHA NO SE OLVIDA !!

MOISÉS LEBENSOHN, RADICAL PROGRESISTA.

Radical progresista, amigo de Evita, periodista, emblema de la Declaración de Avellaneda, Moisés Lebensohn integra el salón de honor de las figuras de la UCR. Aquí lo presenta un diputado que en 1983 ocupó su lugar en ese tramo fundacional de la democracia y que escribió un libro de reciente publicación sobre esta figura que merece ser mejor conocida.

Por José Bielicki.

Su nombre se ve en calles, avenidas, plazas, ateneos, comités, fundaciones e institutos de formación. Pero, ¿quién fue? Es notable el desconocimiento hacia este político, abogado y periodista, aun en el propio radicalismo al que dio su capacidad de creación y genio transformador actualizando el pensamiento de Hipólito Yrigoyen en horas difíciles en que dirigencias conservadoras y confundidas mostraban impericia cuando no complicidad frente al fraude instaurado desde el derrocamiento del gobierno radical en 1930.

Moisés Lebensohn nació en Bahía Blanca el 12 de agosto de 1907 y murió el 13 de julio de 1953. Hijo de inmigrantes judíos; su padre, ruso, era médico y políglota, un intelectual que tuvo una poderosa influencia en su formación. La madre, Fanny Chaponik, rumana. Ambos, descendientes de humildes familias campesinas.

En 45 años, cuando aún quedaba mucho por hacer, murió dejando marcas inconfundibles de su ideario progresista que supo transmitir a un radicalismo que subsistía anquilosado y sin vocación de poder.

Su intensa labor logró incorporar una mística ideológica y militante en los jóvenes y dio con otros dirigentes de su generación como Gabriel del Mazo, Arturo Frondizi, Crisólogo Larralde, Antonio Sobral, Ricardo Balbín, Héctor Noblia, Oscar Alende, Federico Monjardin y muchos otros nacimiento al movimiento de intransigencia y renovación.

Junto a Del Mazo y Frondizi, de su inspiración surgieron herramientas fundamentales como "la profesión de fe doctrinaria" y "Las bases de acción política", lo mismo que la Declaración de Avellaneda de 1945.

Debió enfrentar a una dirigencia conservadora, sufriendo discriminaciones y ataques que pudo superar gracias al sentido misional que tenía de la política.

En 1931, editó el primer número de su diario Democracia en su ciudad Junín y a través de sus páginas difundió sus posiciones contra el fraude, su alineamiento decidido en defensa de la república española y la denuncia de la masacre nazi y de todos los atropellos de los gobiernos de la década infame. El diario cumple 79 años dirigido por Héctor Moisés Lebensohn, su hijo.

Sólo ocupó dos cargos electivos: fue concejal en Junín entre 1936 y 1940 y en 1949 presidente del bloque de convencionales constituyentes, asamblea de la que se retiró con un discurso inolvidable, cuando quedó en claro que el objetivo de la convocatoria era la reelección del presidente y no las transformaciones del constitucionalismo social con las que soñaba.

Para observar sus calidades, es importante ver los proyectos como concejal, su sentido social, comprensión de los problemas sanitarios, urbanísticos y sobre el rol del estado al servicio de la gente.

Su labor consistió en recorrer cada rincón de la provincia de Buenos Aires, de la mano de la juventud, donde recuperó la causa radical con una labor docente y un dinamismo nunca visto.

Como presidente del comité de la UCR de la provincia de Buenos Aires transformó los estilos, dando vigor a congresos, como lo hizo en la juventud. Sus discursos fueron sólidos y emotivos, marcando el futuro, en asuntos que concernían al campo, a los obreros y a la mujer.

Culmina en 1953 con la presidencia de la convención nacional y se trunca una vida austera, volcada a un ideal por el que da la vida.

Murió pobre y hoy sigue siendo un ejemplo por sus ideas y su vida transparente y sentido ético de la política. Ejemplo de quienes nos enorgullecemos los radicales, como de tantos otros hombres y mujeres que sirvieron a la patria sin pedir nada a cambio.

Nota: El Dr. Bielicki es autor de Moisés Lebensohn, el hombre que pudo cambiar la historia (Editorial Lumiere, 2009).

Publicado en el sitio: El atrilero. 

http://scolaro.blogspot.com/2021/06/la-lucha-no-se-olvida.html

Moisés Lebensohn.

Moisés Lebensohn fue un periodista que fundó el Diario "Democracia" en Junín una Ciudad del noroeste de la provincia de Buenos Aires el 17 de octubre de 1931 que fue su ciudad adoptiva. Moisés Lebenshon fue abogado y político que inició su militancia política en el socialismo y luego se afiliaría a la UCR; dirigió la Juventud Radical y fundó en 1945 la corriente interna Movimiento de Intransigencia y Renovación  de la Unión Cívica Radical. No ocupó cargos públicos de gran relevancia. Es considerado uno de los ideólogos fundamentales del sector de la intransigencia de la Unión Cívica Radical continuador del pensamiento de Hipólito Yrigoyen.

Su padre era médico, Su madre era Fanny Chaponik. Ambos, descendientes de humildes familias campesinas de origen judío. Nacido en la Ciudad de Bahía Blanca en 1907.

Lebensohn impulsó un programa transformador que adquiriríó forma en el V Congreso de la Juventud Radical en Chivilcoy, en mayo de 1942 que llamaba “el grito de Chivilcoy”. Este programa, así como la Declaración de Avellaneda de 1945 y el del Congreso de 1944, fueron posteriormente (1948) incorporados casi totalmente como Bases de Acción Política de la UCR.

Luchó por la nacionalización del petróleo también denunció la ley del presidente Avellaneda que repartió 15 millones de hectáreas entre 250 integrantes de la oligarquía vacuna argentina. 

En 1950 Lebensohn fue elegido presidente del Comité de la Provincia de Buenos Aires de la UCR, y en 1952 fue presidente de la Convención Nacional de su partido.

En 1949 fue elegido convencional constituyente por la UCR para reformar la Constitución de la Nación Argentina y presidió el bloque radical en la Convención Constituyente. Lebensohn se retiró con el bloque radical de la Convención Constituyente y en respuesta a los gritos de la mayoría "¡Que se vayan!" exclamó: "Volveremos, para dictar la Constitución de los argentinos". Se opuso a la reelección del presidente Juan Domingo Perón. El retiro de la UCR no dejó sin quórum a la Convención Constituyente en la que el peronismo había obtenido la mayoría, razón por la cual pocos meses después fue aprobada la reforma constitucional de 1949. En 1952 fue detenido por razones políticas.

Mantuvo amistad con Eva Perón a quien había conocido en Junín en sus comienzos como actriz cuando ella era muy joven y él le hacía notas para el diario “Democracia” y con quien se reunía a la luz del día en una confitería  de la calle Corrientes.

Fecha de fallecimiento: 13 de junio de 1953, a los 45 años de edad, de un paro cardíaco.

miércoles, septiembre 09, 2020

La frase del día: Ricardo Balbín.

"Yo no me voy a retirar nunca de la lucha, porque los hombres con sentido nacional y preocupación ciudadana sienten como deber permanente ocuparse de política. Pero el deber se cumple en distintos lugares. Allí donde uno esté, allí cumple su deber. Nosotros hemos querido, fundamentalmente, que el país entre en una etapa política. Nosotros no hablamos de fechas, no hablamos tampoco de la elección porque la elección es el final del proceso". Ricardo Balbín.

Ricardo Balbín nació en la Ciudad de Buenos Aires el 29 de julio de 1904. fue un político y abogado argentino. Fue una de las figuras más notables de la Unión Cívica Radical (UCR), partido político cuyo comité nacional presidió entre el año 1959 (en aquel entonces como Unión Cívica Radical del Pueblo), hasta su fallecimiento en septiembre de 1981.
Se graduó de abogado en 1926. Fue por dos veces diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. Fue candidato a presidente de la Nación en cuatro oportunidades, 1951, 1958, y las dos elecciones del año 1973.
Durante los años 1930 Balbín desarrolló una intensa actividad política en contra del fraude y en 1940 es electo nuevamente diputado provincial, sin embargo, renuncia a su banca en repudio al fraude escandaloso que caracterizaron a esos comicios. En 1945, en concomitancia con el liderazgo intransigente del cordobés Amadeo Sabattini, participa en la fundación del Movimiento de Intransigencia y Renovación (MIR) junto a Arturo Frondizi, Crisólogo Larralde, Oscar Alende, Moisés Lebensohn, y otros dirigentes.
Sufrió cárcel en la época de Perón. El 2 de enero de 1951 es indultado después de un año de prisión. Fue uno de los que despidió los restos de Perón en el Congreso Nacional, expresando que venía a despedir a un amigo.
En 1980 viajó al Vaticano a entrevistarse con el Papa Juan Pablo II y a su regreso, impulsó el nacimiento de la Convocatoria Multipartidaria. Fallece el 9 de septiembre de 1981.

lunes, agosto 12, 2019

Pensamientos de Moisés Lebensohn.

"Nuestra tarea inmediata, urgente, candente, consiste en recrear los vínculos que permiten a los hombres comunicarse entre sí. Éste es el gran papel de la Unión Cívica Radical. Su primera medida es el acercamiento de los argentinos, cada uno de los cuales constituye un mundo apartado: ligarlos entre sí."

"Salvemos a la Argentina liberando a nuestra patria de la presión internacional y de los factores económicos y sociales que la configuran. Si logramos hacerlo, veremos entonces cómo en la Argentina no habrá más fraude, ni dictadura, ni iniquidades que se cometan contra la dignidad del hombre y del pueblo. Este es el gran programa del radicalismo y de la juventud: liberar a la patria. Debemos cumplir esta misión en momentos en que cruje la estructura del mundo; en que las fuerzas del privilegio internacional luchan por mantener el "status quo" en todas las áreas que controlan y sin reparar en medios ni formas. Debería ser éste el momento en que los argentinos habláramos el idioma de San Martín y conquistáramos nuestra independencia total ante todas las naciones del mundo, repitiendo palabras de Irigoyen, según quien la vida de los hombres debe ser sagrada para los hombres y para los pueblos".
Moisés Lebensohn (Bahía Blanca, Argentina, 12 de agosto de 1907 - 13 de junio de 1953).

sábado, julio 06, 2019

6 de JULIO DE 1909: nacía en Maipú (provincia de Buenos Aires) OSCAR EDUARDO ALENDE.


OSCAR ALENDE FUNDADOR DEL PARTIDO INTRANSIGENTE, GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES (1958-1962), CANDIDATO A PRESIDENTE DE LA NACION EN 1963, 1973 Y 1983, DIPUTADO NACIONAL

Nació en Maipú (provincia de Buenos Aires), el 6 de julio de 1909. 
Su infancia y estudios primarios transcurrieron en esa ciudad bonaerense. Luego la familia se mudó a a la Ciudad de Mar del Plata, donde cursó la secundaria.
Más tarde, decidió estudiar Medicina en la Universidad Nacional de La Plata, donde adhirió al Movimiento de la Reforma Universitaria y en su militancia estudiantil fue presidente del Centro de Estudiantes de Medicina y vicepresidente de la Federación Universitaria de La Plata. Más tarde finalizó sus estudios en la Universidad de Buenos Aires, en 1933, recibiéndose de médico.

Desde entonces vivió en Lomas de Zamora. Ejerció su profesión con gran reconocimiento, aún durante su máxima responsabilidad política como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, en 1958. Fue jefe de Cirugía Gastrointestinal del Hospital Rawson de Buenos Aires, profesor de la Escuela Quirúrgica del Hospital Finocchietto y miembro de la Academia Argentina de Cirugía.

Oscar Eduardo Alende fundó la Clínica Banfield, prestigiosa clínica privada que durante muchos años funcionó en la calle Acevedo, entre French y Beruti. “Mi casa es el único bien que poseo”, afirmaba Alende con íntimo orgullo en una de sus últimas entrevistas concedida al medio local “Noticias de Lomas de Zamora” muy lejos ostentación, el enriquecimiento, la frivolidad y el egoísmo y cerca de la Austeridad Republicana.

Mientras ejercía su profesión de médico, Alende compartía su pasión por la política. En 1945 fue uno de los firmantes de la Declaración de Avellaneda, realizada por el sector yrigoyenista intransigente de la Unión Cívica Radical.
Diputado provincial por la Unión Cívica Radical entre 1948 y 1952, presidente del bloque de 1950 a 1952; diputado nacional por la Unión Cívica Radical desde 1952 hasta 1955; consejero de la Junta Consultiva Nacional entre 1955 y 1957 (gran error político de Oscar Alende); gobernador de la provincia de Buenos Aires desde 1958 hasta 1962; presidente del Comité Nacional de la UCRI; candidato a Presidente de la Nación por la UCRI en 1963; candidato a Presidente de la Nación por la Alianza Popular Revolucionaria en 1973; presidente del Comité Nacional del Partido Intransigente en 1983; diputado Nacional en los períodos 1985-1989 y 1989-1993. En 1993 resultó electo diputado nacional para el período 1993-1997. Falleció en ejercicio de su mandato.
El pensamiento del doctor Alende, apodado por sus militantes como “El Bisonte está acreditado en sus discursos, en las políticas de gobierno ejecutadas  y en varios libros políticos, entre ellos "Entretelones de la Trampa", "Los que Mueven las Palancas", "Marcha al Sur", "Mi Memoria y El País que nos Dejan". Defensor de los Derechos Humanos en contra de los monopolios, los oligopolios y de un capitalismo nacional independiente.
Las referencias ideológicas eran al radicalismo yrigoyenista, el del grupo Forja de Arturo Jauretche y Gabriel del Mazo y sus continuadores como Moisés Lebensohn, cercano al peronismo, el peronismo-pueblo como lo denominaba Alende. “El Bisonte” Alende, aun antes de que lo propalara Raúl Alfonsín en sus discursos de campaña 1983, fue un entusiasta de la idea del Tercer Movimiento Histórico, continuador de la línea  de los caudillos argentinos: Hipólito Yrigoyen-Juan Domingo Perón como una síntesis que una las luchas populares por el federalismo, las libertades y la justicia social.
Otra de sus pasiones fue el fútbol y su amor por el Club Atlético Banfield.
Falleció un 22 de diciembre de 1996, a los 87 años,  siendo diputado nacional que llegó integrando en segundo término de la lista del PJ provincial.

jueves, mayo 17, 2018

Ella, la verdadera por CARLOS PISTELLI.

Ella, la verdadera 
por CARLOS PISTELLI.
Cuando nació en Los Toldos allá por 1919, quien iba a suponer que esa ‘negrita’ se convertiría en la mujer más extraordinaria de la Historia Argentina? En el mundo acababa de cerrar su dramática ‘Gran Guerra’, Lenis y compañía iniciaban su periplo comunista, Rosa Luxemburgo terminaba de ser asesinada en Alemania, los EEUU entraban en la llamada ‘Ley Seca’. En Argentina, gobernaba Hipólito Yrigoyen.
El padre no la reconoció y vagó años de extrema pobreza, viviendo casi que con lo puesto. La madre se hizo cargo de todo, Pudieron mudarse a Junín y cursó estudios en la localidad que le debe su nombre al coronel Suárez, cuando fue fundada por don Juan M. de Rosas como ‘Federación’. Es interesante meter a Yrigoyen y a Rosas, en su vida, porque fueron grandes líderes de contingentes sociales, pero que no supieron ir más allá de su caudillismo nacional y americanista. Hacía falta que madurara nuestro Pueblo para ir más allá.
Y ella, iba madurando, junto a ese pueblo que acompañaba al Yrigoyenismo, pero que esperaba y luchaba por mucho más. Para diferenciarse de sus compañeritos, pegaba, cada tanto, un gritito, ‘Viva el Peludo!’, porque desde pequeña iba marcando el camino de ser una contestataria del carajo. Conoció a un amigo que era a su vez, el abogado familiar, el rusito Moisés Lebensohn, inicio de una gran amistad, influyente dirigente de la Juventud Radical.
Ella quería ser actriz, y en un buen tiro, se fue a Buenos Aires, “la reina del Plata”. Ya eran los tiempos finales de la Década Infame. La sociedad porteña sufría las inconstancias de una oligarquía cipaya (un término nuevo inventado por los muchachos de FORJA), el tango proliferaba como expresión popular de los que padecían el empobrecimiento del ‘Granero del Mundo’. Se sentían vientos de cambio en el país, mientras el mundo concurría hacia una nueva guerra mundial. En junio de 1943, los oficiales del Ejército, reservorio moral de la Patria, sacaron al presidente constitucional, viciado democráticamente.
Mientras triunfaba como actriz radial, de a poco, y paso a paso, e iniciaba un camino en el cine y en el teatro, conoció en una reunión de artistas a un sonriente coronel, funcionario de la nueva Dictadura. Este magnético coronel había dicho el que tenga la sonrisa de Gardel, tendrá al Pueblo. Le atrajo, más como hombre que como militar o político. En un famoso acto en solidaridad de los damnificados sanjuaninos tras un terrible terremoto, gambeteó a la custodia, y se sentó a su lado, sorprendiendo a ese maduro viudo, capaz de todo. Terminaron juntos ese fin de semana, y el resto de los fines de semana de su vida.
Perón crecía en el cariño popular empezando a implementar lo que sería la base política de su Gobierno posterior: la “justicia popular”. Nadie, pero nadie en nuestra historia consiguió esos estándares de justicia genuina en nuestro Pueblo que Perón, amén que su Gobierno fue el desarrollo de un país que realizaba su camino a despecho de los viejos grandes mandones. Los de aquí, y los allá. Luego del estruendoso 17 de octubre de 1945, se casaron, y esa dupieta llena de amor, cambió la Historia Argentina.
Como Primera Dama, rajó a la Sociedad de Beneficencia, esas viejas oligarcas que devolvían dádivas de lo que sus maridos robaban de verdad.
Viajó a Europa y se consagró. Argentina le prestaba a esos países arruinados por la Guerra.
Y organizó una Fundación con su nombre para ayudar y sacar a la gente de la pobreza.
Fue impresionante. Fue impecable.
Tenía una comprensión de los padecimientos sociales, y en esos tiempos conservadores, protegía a los homosexuales, como nunca antes se realizó en la Argentina. De eso también habría que hablar cuando hablamos de ella.
Ella fue el Pueblo sagrado a hachazos en procura de sus prerrogativas dignas.
Hubo quiénes escribieron, y siguen escribiendo, ‘viva el cáncer’, cuando la enfermedad se la llevaba tan joven.
Hoy, cuando muchos cantan la Marchita, pensando que eso es peronismo, y la nombran a ella, creyendo, que de ese modo se ganan el favor populista, ella hubiera cumplido 94 años.
Fue impresionante. Fue implacable.
Fue la mayor mujer de nuestra Historia, y una de las personalidades a la altura de Belgrano, San Martín y Artigas. Ellos la empezaron allá por el 1810, Ella los continuó por los ’40.
A hachazos caminando el país para devolverle al Pueblo sus dignas prerrogativas, creando derechos donde había necesidades,
A dolores horrorosos que le fueron minando el cuerpo pero nunca, ¡jamás!, el espíritu,
Su alma de dulce ángel tremendo, sigue recorriendo los recovecos de la Patria.
Porque mientras haya pobres, en la Argentina, necesitaremos de su ejemplo, para salir adelante.
Callad, cobardes, que recuerdan sus manchas y faltas, que todos tenemos.
Hay personas a las cuáles hay que disculparles ciertos pecados, porque son capaces de crear virtudes y humanismo, donde antes había solamente resignación y conformidad a ser pobres.
Pobres, hubo y habrá.
Con ella, hubo menos que nunca.
Para terminar su grande obra inclaudicable, obra eterna, quen cada hogar argentino, le sigue agradeciendo a Ella, la verdadera Ella.
Eva Duarte de Perón.
Nadie como ella.

viernes, agosto 18, 2017

Moisés Lebensohn (Bahía Blanca, Argentina, 12 de agosto de 1907 - 13 de junio de 1953).

FUNDADOR DE DEMOCRACIA E IDEÓLOGO DEL RADICALISMO.

Se cumplieron ayer 110 años del nacimiento de Moisés Lebensohn. 

Su nombre prestigia a la política y prestigia a la historia del radicalismo. Fue un hombre valiente, austero y lúcido. En su personalidad estaban presentes el coraje cívico de Alem, la pasión política de Yrigoyen y la honradez de Elpidio González. Fue radical a tiempo completo. Más parecido a un predicador que a un político. Recorría los pueblos de la provincia de Buenos Aires viajando en autos viejos que más de una vez hacían las veces de dormitorio, o trepado a trenes y colectivos que lo trasladaban de un caserío a otro, de un comité a una plaza, de una estación a una improvisada tribuna levantada en cualquier parte. Como Yrigoyen o como Sabattini, le gustaba la conversación mano a mano o en pequeños grupos. A la pasión y la fe en la causa, le sumó la actualización teórica. Fue un político a tiempo completo, pero también fue un hombre de ideas, de lecturas meditadas, de intereses culturales amplios.
“Doctrina para que nos entiendan, conducta para que nos crean”, fue su consigna preferida, una consigna que muchos políticos de hoy deberían tener presente. La historia es interesante, porque permite registrar lo que cambia pero también lo que permanece. Los años de Lebensohn  no fueron los de ahora, aunque también entonces circulaba como buena moneda la noción de que la política era el hábito de la astucia, la triquiñuela, el realismo ramplón y sin ideas elevadas. También entonces existían los políticos corruptos y los dirigentes improvisados, más reconocidos por su astucia y sus habilidades para la rosca y la camándula que por su vocación republicana.
Moisés Lebensohn fue la respuesta -no la única pero sí una de las más destacadas- a esa concepción mediocre, liviana y codiciosa de la política. Lo hizo con pasión, con talento, jugándose entero por lo que creía. Esa entrega, esa integridad moral le ganó seguidores y simpatizantes, pero también enemigos persistentes y enconados. Fue el santo del radicalismo, el dirigente de una generación que dio hombres como Crisólogo Larralde, Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, Gabriel del Mazo y Alejandro Gómez. Todos estos hombres incursionarían después por caminos diferentes y a veces antagónicos, pero nunca dejaron de reconocer la personalidad de Lebensohn, los alcances de sus miras, su clarividencia política y su conmovedor testimonio ético.
Moisés Lebensohn nació en Bahía Blanca el 12 de agosto de 1907. Hijo de judíos inmigrantes, su padre Salomón era montenegrino, su madre Fanny Chaponik, rumana. Se crió en un hogar donde los libros y las ideas estaban presentes. Su padre era médico, hablaba nueve idiomas, se carteaba con los principales intelectuales de Europa y era amigo de Juan B. Justo. Tal vez, esa relación con el jefe histórico del socialismo explica la primera afiliación de su hijo a ese partido, aunque pronto descubrió que el radicalismo era la causa que más se adecuaba a su visión de la política y a su concepción humanista de la política.
La familia Lebensohn se mudó de Bahía Blanca a Junín. Moisés estudió abogacía en la Universidad de La Plata, y ni bien obtuvo el título abrió su estudio jurídico en Junín. No sólo la abogacía le importaba en aquellos años. Ya para entonces la política era su pasión excluyente y el estudio jurídico apenas un lugar donde reunirse con sus correligionarios o para atender las necesidades de los pobres. En esos años, conoció a Evita con quien siempre mantuvo una relación respetuosa y afectiva. Él le decía “Negrita” y ella “Rusito”. Curioso: las inmensas diferencias políticas nunca los distanciaron.
Lebensohn siempre consideró que la política debía ser acción práctica, pero sostenida por ideas. Coherente con sus principios, el 17 de octubre -fecha singular en el futuro- de 1931 fundó el diario Democracia, un emprendimiento periodístico importante que se sostiene hasta el día de la fecha en manos de su hijo Héctor, un diario de noticias y de ideas, una tribuna de doctrina y un registro de la vida cotidiana de la ciudad y el país.
Moisés creció políticamente luchando contra el régimen conservador de la denominada “Década infame”. No compartía la estrategia de la conducción nacional del partido de convalidar el fraude con la participación electoral. Tampoco compartía la mirada rutinaria de la política, el escaso vuelo teórico y el cinismo de quienes no creían en nada trascedente o concebían a la política como una coartada para enriquecerse o disfrutar de privilegios.
Radical abierto a las nuevas ideas, curioso y perceptivo, no estaba dispuesto a renegar de su partido o sumarse a cualquier iniciativa. Así se explica su rechazo a incorporarse a Forja, por ejemplo, el agrupamiento en el que participaban algunos radicales y nacionalistas y que para Lebensohn estaban peligrosamente influenciados por la tentación totalitaria en clave fascista y antisemita. No, no debía ser ése el lugar de los radicales.
Moisés fue un intransigente como Alem e Yrigoyen. Pero tuvo la lucidez necesaria para entender que a la intransigencia en la década del treinta no se la podía sostener con retórica liviana o con anacronismos. El partido debía actualizarse. En un mundo que cambiaba aceleradamente y marchaba hacia la tragedia, era necesario pensar con claridad y otorgarle a la política una nueva dimensión teórica y ética. El radicalismo, si quería ser leal a sus orígenes, debía actualizarse con nuevas ideas y nuevos programas.
En 1938, fue electo concejal en su ciudad. Ese mismo año, el radicalismo se presentó a las elecciones nacionales. El candidato era Alvear, un hombre al que le reconocían algunos méritos, pero criticaba no tanto a él como a sus seguidores y sus prácticas políticas. Sin embargo, en esas elecciones de 1938 el radicalismo presentó un programa de realizaciones inspiradas en las ideas del laborismo inglés y el socialismo francés. No alcanzaba, según Moisés, pero era un buen punto de partida. Se imponía profundizar aquello que ya había percibido Yrigoyen: nacionalización del petróleo y reforma agraria. ¿Por qué no? A partir de fines de la década del treinta, ésas serán las banderas de la resistencia radical.
En 1942, se celebró en Chivilcoy el quinto congreso de la Juventud Radical, presidido por Lebensohn. Allí comenzó a prefigurarse el famoso Programa de Avellaneda -elaborado en 1945- y la efectiva carta de presentación del Movimiento de Intransigencia Radical (MIR), corriente interna que ganaría la conducción del partido en 1948. En ese programa, están los fundamentos y los principios de un nuevo radicalismo, de un radicalismo comprometido con la democracia, la república y las libertades, pero también con la justicia social y el mundo del trabajo.
“La libertad no sólo está oprimida por las dictaduras -escribe- sino por el privilegio económico”. A la reforma agraria y la nacionalización del petróleo, el MIR sumaba el federalismo, la soberanía política y económica y una crítica sin concesiones a los totalitarismos de aquellos años: el nazifascismo y el comunismo. La diferenciación del comunismo no le impidió ser víctima de las maledicencias de sus enconados enemigos. “judío”, “comunista”, eran las diatribas que recibía con frecuencia.
En 1949, condujo el bloque radical en la Convención Constituyente. Fue el hombre que ordenó el retiro de la bancada de la UCR por no aceptar los atropellos institucionales. “Que se vayan”, gritaban los peronistas. Y Lebensohn respondía: “Volveremos a discutir la Constitución de los argentinos”. Ya lo conocían, sabían que era un crítico firme del régimen peronista, más peligroso que otros porque reconocía el valor de las leyes sociales, pero señalaba su incoherencia, la manipulación y sobre todo el sistemático atropello a las libertades, el culto desaforado y servil a la personalidad del “jerarca”.
Moisés Lebensohn murió el 13 de junio de 1953. Tenía cuarenta y cinco años y era el nuevo líder del radicalismo. Su muerte fue una pérdida para la UCR, pero sobre todo para la Nación. No fue una muerte inocente. Las privaciones, pero sobre todo las cárceles, minaron su salud. Uno de sus biógrafos sostuvo que si Lebensohn no se hubiera muerto tan joven podría haber cambiado la historia del país. Es probable.

OPINIÓN DEL DIARIO "DEMOCRACIA",13/08/2017.
Imagen del mismo sitio.

martes, abril 18, 2017

18 de abril de 1995: fallece el Ex Presidente de la Nación Argentina, Arturo Frondizi.



Vida de Arturo Frondizi por CARLOS PISTELLI.
Elegido Perón presidente en las trascendentales elecciones del 24 de febrero de 1946, los radicales se hicieron con 44 diputados nacionales, todos hechura de la “Intransigencia”, y liderados por Ricardo Balbín y Arturo Frondizi.

 El “Bloque de los 44” fue la mayor oposición institucional del Peronismo. En la cámara de diputados descolló Frondizi por sus calidades oratorias y su prosapia de viejo intelectual liberal. Su formación personal le permitía contraponer a ciertas contradicciones del Régimen, ideas renovadoras y superadoras de las antitésis de la época. Frondizi no fue gorila, aunque sus posiciones lo emparenten con esa corriente cultural. Su tarea de diputado nacional absorbía sus días, a su vez que daba la puja interna para recuperar el control partidario.  En 1950, Moisés Lebensohn, su socio político mejor, alcanzaba la presidencia del Comité de la pcia. de Bs. As. En 1951 los ‘intransigentes’ ganaron la interna partidaria, y Balbín-Frondizi fueron candidatos a presidente y vice. La amistad de ambos líderes se veía socavada, muchas veces, por las posiciones gorilas de don Ricardo. En la puja interna de la UCR, además muñequeaban Lebensohn, dueño de la estructura bonaerense, Sabattini en Córdoba, y los sectores unionistas, marcadamente antiperonistas, que querían alzarse de la nueva conducción partidaria y participar de golpes de estado contra Perón.

La Intransigencia al poder.


  En diciembre de 1952, la Intransigencia se hizo con la Convención Nacional, órgano rector del partido, eligiendo presidente a Lebensohn. El sabattinismo y los unionistas confrontaron con su conducción acusándolo de “peronista”. El mote también le cabía a Frondizi. Lebensohn-Frondizi macharon entonces con aggiornar el Radicalismo, y practimente expulsas de sus filas a los sectores conservadores del mismo. La disputa ideológica interna dominaba la vida del Radicalismo. Las parroquias intransigentes, entonces, se vieron obligados a una militancia superadora, que debe ser de lo mejor que ha dado la vida política argentina. Perseguidos por el peronismo, agredidos por los gorilas, no era sencillo ser radical. Para afiliarse a la UCR uno tenía que hacer demostraciones de radicalismo. Al recién llegado se le tomaba lección política, sobre sus conocimientos de la historia partidaria, y que hiciera reflexiones sobre la Profesión de Fe Doctrinaria. La base ideológica de la Intransigencia, era, a grandes rasgos:

Reivindicación de las bases federalistas y comunales;
Reforma política. Sufragio femenino, neutralidad política de la administración y entes autárquicos;
Democratización de la cultura. Reposición de la Reforma Universitaria (1919) y de la Ley 1420 (1884);
Democracia económica. Control de la economía sobre la base de un planeamiento fijado por los órganos representativos de la voluntad popular que coloque a la riqueza natural, la producción, el crédito, las industrias, el consumo y el intercambio internacional al servicio del pueblo y no de minorías.
Nacionalización de los servicios públicos, energía, transporte, combustibles y de aquellas concentraciones capitalistas que constituyen “carteles” o monopolios, resguardando en tal forma al ámbito de la iniciativa privada en su realidad creadora.
Democratización industrial. Participación de técnicos, empleados y obreros, en la dirección y utilidades. Libertad sindical y derecho de huelga.
Reforma agraria inmediata y profunda, que coloque a la tierra, que no debe ser una mercancía, al servicio de la sociedad y el trabajo.
Reforma social que garantice a los habitantes: trabajo rígido y remunerado con dignidad, como deber esencial del Estado; nivel de vida decoroso; vivienda higiénica; protección de la salud como función social, acceso a la cultura. Régimen de la seguridad social que comprenda a toda la población durante el transcurso de la existencia humana: subsidios para la niñez, la educación, las enfermedades, la invalidez, desocupación y nupcialidad; seguro social;
Reforma financiera que haga incidir la carga impositiva sobre las grandes rentas y sobre la valoración producida por el trabajo colectivo.
Política tendiente a la cooperación económica mundial, a la unidad económica con los países vecinos y, progresivamente, con el resto de América.

Sostenimiento de la política internacional de Yrigoyen.
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  En abril de 1953, el gorilaje atenta contra Perón, y como revancha, sectores extremos del peronismo incendian instituciones ligadas a la oposición. Frondizi junto a otros dirigentes son detenidos. Y en el medio se sucede un episodio impensado. El corazón de don Moisés Lebensohn reventó. Agredido en la reunión de la Convención Nacional de finales de abril por los propios unionistas que le recordaron su condición de judío y su viejo pasado en el partido Socialista, Lebensohn entró en un espiral declinante en su salud, que sumado a su año en la cárcel, lo llevaron a su temprana muerte a sus 45 años. El golpe fue durísimo para Frondizi, que perdía a un correligionario y a uno de sus mejores amigos.

  En 1954, Frondizi alcanzaba el cargo soñado de todo radical. Fue elegido presidente del Comité Nacional, gracias a don Arturo Illía, quien fuera liberado años atrás de una cárcel rosarina por Frondizi. Los sectores unionistas se alzaron y rompieron con el Radicalismo, conformando la Unión Cívica Radical unionista. Es el origen de la ruptura radical que se llevaría a cabo en 1956, ya depuesto Perón.

  Depuesto en marzo de 1962 y tras pasar una detención de un año, fue liberado para intentar conformar un frente político nacional y popular junto al peronismo. Sus años en el poder finalmente le han hecho entender que sin el Peronismo no se puede llegar a grandes cosas en la Argentina, y desde entonces tendrá una posición frentista. Pero don Oscar Alende, dueño de la estructura bonaerense de la UCRI, no acepta el acuerdo, y se queda con el partido. Frondizi y Frigerio deben irse del partido y formar su propia estructura: el MID, Movimiento de Integración y Desarrollo.

 Como político, a pesar de sus 55 años, un ¡pibe!, Frondizi estaba terminado. Pero seguía siendo un referente en la opinión pública. Participa del golpe contra Illía en 1966, y finalmente va al encuentro de Perón en Puerta de Hierro.

 Para el resto de su historia, el MID quedó ligado al peronismo más de derecha. La impronta del frondicismo estaba dada por la bajada de línea del diario Clarín, en donde Frigerio manejaba la línea política del matutino. En 1974 la triple A asesina a su hermano Silvio, y en el funeral la policía apaleó al propio Arturo. Algo nunca visto.

 Sus últimos años estuvieron marcados por su lenta declinación hacia la derecha, y las muertes de su única hija y su mujer de toda la vida. Triste, sumido en la soledad, rompió con el presidente Carlos Méndez, acusándolo de “amoral”, y falleció allá por el 1995. Su hogar, de Berutti al 2400, fue un templo de jóvenes que él recibía personalmente, para intentar contactar al viejo combatiente de años atrás.


 Un saludo grande, pues a un viejo gran demócrata, con sus contradicciones y sus defecciones históricas.