GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

Mostrando las entradas con la etiqueta población.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta población.. Mostrar todas las entradas

martes, marzo 24, 2026

Se construirá una base permanente en la Luna. El sitio elegido para este asentamiento es el Polo Sur lunar.

 


La NASA anunció la construcción de una base permanente en la Luna.

El administrador de la agencia espacial, Jared Isaacman, confirmó que el objetivo es priorizar el asentamiento por sobre la estación en órbita.

Se construirá una base permanente en la Luna. El anunció lo dio el administrador de la NASA, Jared Isaacman, y sostuvo este martes que los Estados Unidos priorizarán la edificación de una base habitable fija en la superficie de la Luna, postergando el desarrollo de la estación orbital conocida como Gateway.

El ambicioso plan, enmarcado en el programa Artemis, contará con una inversión estimada de 20.000 millones de dólares para los próximos siete años, con el firme propósito de establecer una ocupación permanente y no solo visitas esporádicas.

Las fechas de la NASA para las próximas misiones espaciales.


“El objetivo no es solo llegar a la Luna, sino quedarse. Estados Unidos jamás volverá a renunciar a la Luna”, sentenció Isaacman durante la presentación del proyecto. Según explicó el funcionario, la agencia adoptará un modelo de ejecución similar al del programa Apolo.

El sitio elegido para este asentamiento es el Polo Sur lunar, una zona estratégica donde la presencia confirmada de hielo de agua en cráteres como Shackleton y Faustini permitirá sustentar la vida y las operaciones a largo plazo.

El cronograma oficial de la NASA establece hitos próximos: el próximo 1 de abril se lanzará la misión Artemis II, que llevará tripulación a orbitar el satélite por primera vez en más de medio siglo. Para 2027, se iniciará un puente logístico con viajes mensuales no tripulados para el transporte de suministros, mientras que el regreso efectivo de astronautas al suelo lunar está previsto para 2028 con las fases IV y V del programa.

El horizonte final para que esta base esté plenamente operativa y habitable para estancias prolongadas se sitúa entre los años 2030 y 2035.

Noticias Argentinas.

Publicado en Diario Río Negro.

24/3/2026.

https://www.rionegro.com.ar/mundo/la-nasa-anuncio-la-construccion-de-una-base-permanente-en-la-luna-4513275/

lunes, abril 07, 2025

Los pilares de la política poblacional argentina. Por Germán Masserdotti.


Los pilares de la política poblacional argentina.

Por Germán Masserdotti.

El asunto de la política poblacional está planteado en la agenda pública argentina.
El 25 de marzo pasado, en el Senado de la Nación, se organizó el Seminario “Sobre el Día del niño por nacer y las políticas públicas para cuidar la vida”. Estuvo integrado por un panel donde disertaron el Dr. Miguel Ángel Schiavone, rector de la Universidad Católica Argentina; la Dra. Paola Delbosco, presidente de la Academia Nacional de Educación; el Dr. Abel Albino, fundador y presidente de la Fundación CONIN; Matilde Gagliolo y Lorena Aguilar, coordinadoras de La Merced Vida y el Dr. Juan Bautista González Saborido, director de Organismos Internacionales del Honorable Senado de la Nación. La voz más importante que se ocupó del tema de la política poblacional argentina fue la de Vicepresidente de la Nación, Victoria Villarruel, anfitriona de la jornada. Algunas de sus palabras fueron las siguientes.
“Argentina enfrenta hoy un desafío demográfico sin precedentes. El envejecimiento de nuestra población, consecuencia de la gran transición demográfica de los 80s, refleja una tendencia global que ha transformado nuestra realidad política, social y económica. Con la tasa de natalidad más baja de nuestra historia, se pone en evidencia un problema profundo que amenaza las posibilidades de desarrollo nacional. La población es el recurso más valioso de una nación y la necesidad del incremento de los nacimientos un desafío estratégico. Nosotros podemos aceptar este desafío porque Argentina es tierra de vida, sinónimo de familia, amistad y comunidad”.

Destacó que se necesitan “políticas públicas globales que protejan verdaderamente a las madres, que le garanticen a ellas y a su familia una vida digna”.

PROMOCION DE LA FAMILIA.
“La Argentina necesita de la familia. Con su vasta extensión territorial y abundancia de recursos es todavía un país despoblado. La promoción de la familia es uno de los factores que nos permitirá mejorar la tasa de natalidad. Pero, además, la familia es la cuna de los valores culturales, el espacio de contención afectiva y la garantía de la solidaridad intergeneracional. La grandeza de nuestra Patria comienza con la familia”.
“Construyamos juntos una Argentina que sea ejemplo y modelo en la protección de la vida y en la construcción de esperanza y dignidad para todos para todo el mundo”. Impecable. Agregaría a lo dicho, la enunciación de, al menos, cinco pilares de una política poblacional con sentido nacional que requerirían el debido desarrollo. Por cierto, no se trata de un número clauso.
1. El arraigo (pilar sociológico). 2. El territorio (pilar geográfico y geopolítico). 3. La propiedad familiar (pilar económico). 4. El federalismo de base municipal (pilar político). 5. La identidad nacional (pilar cultural).

INSTANCIAS ACADEMICAS.
Dicho esto, resulta por demás importante que aparezcan instancias académicas que aporten sobre la necesidad y contenidos de una política poblacional correspondiente a bien común argentino. Se trataría de un modo concreto de servir a la Patria. Nuestros hijos nos pedirán cuenta.
PUBLICADO EN LA PRENSA.

martes, abril 09, 2024

¿Pueblos en extinción? Responde es una solución Por Germán Masserdotti.

 

El ferrocarril que dejó de llegar. La ruta de asfalto que nunca fue hecha. Resultado: pueblos en extinción en la Argentina. Ignorados, olvidados. Algunos, incluso, dejaron de considerarse localidades dignas de ser registradas en el Censo. Un gran número de ellos, podría decirse, “dejó de existir”.

Lo cierto es que no siempre fue así. Teniendo en cuenta la escala humana, estos pueblos de nuestra querida Patria supieron cultivar la vida social alimentada por los lazos de vecindad. Se vivía políticamente –esto es la vida municipal–, se ofrecía educación, había servicios de salud, vida económica –no solamente comercial sino, sobre todo, productiva vinculada al campo argentino–. Y vivían, en primer lugar, familias arraigadas en las que los padres proyectaban su herencia en sus hijos y nietos. Con trabajo y vivienda en el pueblo, había más motivos para quedarse en el propio pago que para migrar a las ciudades.

Lejos de resignarse a un proceso que parecería fatal como el de la desaparición de los pueblos, Marcela Benítez, geógrafa y socióloga argentina fundó “Responde” en 1999. La web ofrece información sobre 162 pueblos que fueron vinculados a la institución. Se trata de una ONG “dedicada a promover el desarrollo social y económico de los pequeños pueblos rurales de la Argentina”. Habiendo estudiado “los desequilibrios territoriales y la emigración de los pobladores de pueblos rurales hacia ciudades que no pueden contenerlos”, Benítez resolvió pasar a la acción.

SOBRE LOS PUEBLOS RURALES.

En “Responde” se investiga y genera información sobre los pequeños pueblos rurales. Teniendo en cuenta áreas como el desarrollo comunitario, el económico y social y el cultural y educativo, se ponen en marcha “proyectos para que las comunidades aprovechen sus recursos y encuentren un futuro posible en su pueblo”. El Portal de Pueblos ofrece información sobre la localización, la economía, el entorno, la población, el medioambiente, las instituciones y servicios y los atractivos de cada una de las localidades vinculadas a Responde. Se trata de una información exhaustiva e integrada que, previamente a conocer el pueblo “en vivo y en directo”, resulta fundamental para estar bien orientado.

Así es cómo puede apreciarse que, más allá de las miradas mercachifleras que a veces alimentan a ciertas “políticas” inmediatistas, hay iniciativas como Responde que pueden articularse en la acción concertada con la misión complementaria de otras instituciones que también buscan el auténtico progreso económico con justicia social (como obliga la Constitución Nacional Argentina al Congreso de la Nación en el art. 75, inc. 19).

Hay una Argentina profunda más allá de la General Paz. Hay una Argentina de siempre más allá del AMBA. O mejor todavía: se trata de la misma Argentina que requiere, por parte de las respectivas dirigencias (políticas, empresariales, sindicales, religiosas, etcétera), desintalar la mentalidad centralizadora y pensar y querer a nuestra Patria con una mirada auténticamente federal, es decir, de acuerdo a nuestra tradición cultural e histórica para nada reñida con el auténtico progreso. De este cambio de mentalidad depende, en gran manera, no solamente la existencia y el futuro de los pueblos. De ello depende la perdurabilidad misma de nuestra Patria.

Publicado en Diario LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Pueblos-en-extincion-Responde-es-una-solucion-543236.note.aspx

sábado, febrero 10, 2024

Política poblacional argentina y pastorales sociales.

Política poblacional argentina y pastorales sociales.

Por Germán Masserdotti.

Hace un tiempo ya (“El deber patriótico es poblar la Argentina”, La Prensa, 29/11/2022), apunté la obligación de “instalar en la agenda nacional la necesidad de una política poblacional que tenga como objetivo el aumento de la natalidad en la Argentina bajo el auspicio de un plexo de políticas de estado inspiradas en el federalismo de base municipal consagrado en la Constitución Nacional”. En esta oportunidad, me interesa destacar la influencia que pueden ejercer las llamadas “Pastorales Sociales”.
Estos organismos diocesanos cuentan con varias ventajas para contribuir en la instalación del tema de la política poblacional argentina en la agenda pública. En esta nota señalaré dos de ellas.
La primera de estas ventajas es el “trabajo de campo” que realizan en las zonas poblacionales más afectadas por las desigualdades sociales. Las pastorales sociales conocen en vivo y en directo la realidad de las denominadas villas-miseria.
Podría destacarse, en este sentido, el complejo denominado AMBA, es decir, el Área Metropolitana de Buenos Aires, aunque no se trate de la única zona con similares características en el país. Si se destaca el AMBA es debido a que en un territorio de aproximadamente 3.833 km2 concentra 35% de la población nacional.
¿Por qué no elaborar propuestas concretas vinculadas al desarrollo económico subordinadas, a su vez, a la dimensión cultural y moral, teniendo presente que debe redistribuirse la población a lo largo del país, comenzando por la misma Provincia de Buenos Aires? ¿Podría decirse que resulta habitable el AMBA en las actuales condiciones?

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA.
Otra ventaja de las pastorales sociales es que su accionar apostólico está inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia (DSI). La DSI ofrece, en primer lugar, una enseñanza sobre el bien común como fin de la comunidad política; además, propone una recta concepción sobre la familia y el matrimonio, el principio de subsidiariedad, la solidaridad, la estrecha relación entre la moral, el orden económico y la vida política, una enseñanza integral sobre el hombre como ser corpóreo-espiritual abierto a la trascendencia y, no menos importante, una justa concepción del patriotismo. Los temas mencionados son cruciales al momento de formular una adecuada política poblacional al servicio de las familias argentinas.
Para concluir, me interesa destacar un ejemplo de pastoral social que menciona el tema poblacional. Se trata de la Pastoral Social Arquidiocesana de Córdoba. El 2 de marzo de 2023, publicó una “Carta abierta de la Pastoral Social a la dirigencia política. Salvemos a la Patria: Acuerdos y prioridades”. Allí, en el marco de los “Acuerdos básicos”, en el apartado “Jubilados, personas con discapacidad y personas por nacer”, afirma: “Es una vergüenza y un escándalo ante Dios que se destinen recursos públicos a la eliminación de la vida naciente. Más aún en un país con un territorio inmenso y con una tasa de natalidad que sigue cayendo y que en algunas jurisdicciones ya está por debajo del requerimiento para el óptimo recambio generacional”.
Alegra saber que otros también ven el problema poblacional en la Argentina. El avance de calidad sería que también lo advirtiera la clase política argentina. Sus miembros son los principales responsables del buen gobierno y de las justas leyes que necesita nuestro país para ser grande de acuerdo a su medida.

*** Publicado en Diario LA PRENSA.

miércoles, enero 03, 2024

Política poblacional y subsidiariedad por Germán Masserdotti.

El empresario belga Jules Steverlynck (derecha) desarrolló sus emprendimientos económicos
inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia.
Política poblacional y subsidiariedad.
Por Germán Masserdotti.

En ‘Política poblacional argentina’ (La Prensa, 09/12/2023) señalé que, para “salir del pantano”, una primera pista para desarrollar era “explicar que el crecimiento poblacional en nuestro país es una solución y no un problema y que se trata de una excelente oportunidad para que, tanto el Estado como los cuerpos sociales intermedios, colaboren en el bienestar integral de los argentinos y de quienes quieran habitar nuestro suelo”.

Teniendo presente que la primera obligación del Estado es velar por el bien común, esta tarea de efectivizar una política poblacional argentina que implique crecimiento y desarrollo económicos como “base material” para establecer un clima cultural adecuado, reclama una acción concertada. Los agentes de esta obra común no pueden actuar aisladamente. Aquí es donde se ve la importancia de la subsidiariedad como uno de los principios de la vida social, junto con el bien común y la solidaridad.

SUBSIDIARIEDAD.

Como comenta Carlos A. Sacheri en “El orden natural” al explicar este principio, con la palabra subsidiariedad se significa “la acción que realiza alguien en ayuda, auxilio, de otro, para suplir o completar aquello que éste no puede hacer por sí solo”. Ejemplifica la idea con el caso del Estado que subsidia tal o cual actividad otorgando fondos especiales para la ejecución de determinadas tareas (asistenciales, etc.) o para complementar la rentabilidad de ciertos bienes. El principio de subsidiariedad, entonces, podría formularse de esta manera: toda actividad social es, por esencia, subsidiaria, debiendo servir de apoyo a los miembros de la sociedad, sin jamás absorverlos ni destruirlos.

Dicho esto, es fácil advertir que, en lo que se refiere a la “puesta en práctica” de una inteligente y realista política poblacional argentina, las obligaciones correspondientes se explican de acuerdo al rol social en que cada cual está ubicado. El Estado, es decir, la autoridad política, desde una mirada arquitectónica debe legislar a fin de favorecer el crecimiento y, no menos importante, la razonable distribución poblacional.

VIDA ECONOMICA.

Por su parte, los sectores sociales vinculados a la vida económica -la producción, la comercialización, el mundo financiero, con el correlato del trabajo asociado a estas diversas actividades-, en simultáneo con la búsqueda del beneficio mínimo, tiene la responsabilidad de desarrollar su actividad sin perder de vista que, gracias a las condiciones sociales brindadas, se pueden hacer buenos negocios. Como observan Enrique Shaw y Carlos Domínguez Casanueva en “La empresa, su naturaleza, sus objetivos y el desarrollo económico”, lo que corresponde preguntar es “¿cuál es el beneficio mínimo que necesita una auténtica empresa? y no “¿cuál es el máximo que se puede ganar?”.

Un ejemplo concreto que ejemplifica la idea central de esta columna es el de Villa Flandria. Allí, al abrigo de la legislación vigente en la República Argentina, Jules Steverlynck (nacido el 4 de octubre de 1895 en Courtrai, Bélgica y fallecido el 28-11-1975 en Luján, provincia de Buenos Aires) desarrolló sus emprendimientos económicos inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia. Como destaca el portal de Acde, Steverlynck fue “el primer empresario en Argentina en introducir los avances que se daban en Europa en el área de la seguridad social otorgando a sus empleados vacaciones pagas, aguinaldo y premios por producción, además de desarrollar la zona donde estaba localizada la empresa, construyendo barrios, un centro de salud y clubes. La visión de Don Julio era desarrollar una comunidad en donde los valores católicos de reforma social podrían convertirse en realidad. El crecimiento, la prosperidad y la armonía de la que gozaban los habitantes de la ciudad no era más que el resultado de las iniciativas sociales implementadas por la Algodonera Flandria: préstamos sin intereses, beneficios para la adquisición de materiales de construcción así los trabajadores podían construir sus propias casas, los salarios más altos de la industria, jornadas laborales de 8 horas (10 años antes de que se estableciera por ley), licencia por matrimonio y maternidad entre otras. Algodonera Flandria también se hizo cargo de todas las necesidades básicas de los habitantes de Villa Flandria, como la electricidad, salud, calles y mantenimiento e incluso entretenimiento. La filosofía de una vida sana y equilibrada para todos que sostenía Don Julio se ve plasmada en los establecimientos sociales e instituciones deportivas que permanecen funcionales hasta el día de hoy. Como por ejemplo el club de remo ‘El Timón’, la pista de ciclismo, la banda musical ‘Rerum Novarum’ y el club de futbol ‘Flandria’”.

Resultado de la piedad del matrimonio Steverlynck, se construyeron “tres iglesias en el área, las cuales fueron el centro de muchas actividades sociales de Villa Flandria. La principal, es la actual parroquia San Luis Gonzaga inaugurada en 1932”.

¿Por qué no pensar en algo similar a la Villa Flandria de don Jules Sterverlynck pero en el siglo XXI que ayude a “descomprimir” el Amba y cree polos atractivos en el resto del país, incluida la misma Provincia de Buenos Aires, que es la primera que sufre al Conurbano bonaerense?

 Publicado en Diario LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Politica-poblacional-y-subsidiariedad-539476.note.aspx

lunes, marzo 20, 2023

Poblar es gobernar para las familias (II).

En una nota anterior (La Prensa, 05/02/2023), me detuve en un tema particular que trata Ignacio Garda Ortiz en `Gobernar para las familias' (San Rafael, El Alamo, 2021). Allí, el autor se detiene el tema de la promoción de la natalidad. Sostiene que los gobiernos deben "implementar políticas de población de protección y de promoción de la fecundidad". En este sentido, destaca que, en todas las sociedades existen familias numerosas cuyas "pautas culturales" se ordenan a un crecimiento en la natalidad. Por esto se debería garantizar "que lo hagan efectivamente mediante medidas públicas de protección y estímulo".­

Antes de avanzar con otros temas, me interesa explicar, brevemente, por qué poblar es gobernar para las familias.­

LA FAMILIA­.

En primer lugar, hace falta precisar que se entiende por familia. En pocas palabras, la familia es "papá, mamá, sus hijos, y los ascendientes y descendientes". Es importante remarcar, cuando hablamos de familia, el carácter intergeneracional. Esta nota explica, entre otros puntos, que las familias sean vehículos de las tradiciones y costumbres patrias lo cual se relaciona, a su vez, como el arraigo. La familia es una institución fundada en el matrimonio, es decir, esa unión por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole. Esta realidad singular que es la familia fundada en el matrimonio es la que explica, a su vez, que debe recibir una protección especial por parte del ordenamiento jurídico nacional.­

En segundo lugar, ¿en qué consiste gobernar? El gobierno y su justificación se vinculan estrechamente con el bien común como causa final de la comunidad política. Dado que hay un bien común político, debe existir una autoridad política que aúne los esfuerzos de los miembros de la sociedad en cuanto miembros de esa sociedad para conseguir ese bien concreto perfecto y perfectivo que beneficia a todos.­

Como señala Carlos A. Sacheri en `El orden natural', gobernar requiere "un conocimiento pormenorizado de las exigencias concretas del bien común nacional, y una rectitud moral mayor, cuanto los intereses en juego son más importantes". La misión esencial del gobernante es la de "crear y conservar un orden público justo de convivencia humana. El poder estatal tiene como esfera propia, específica de acción, lo público, lo común, es decir, las acciones de los individuos en la medida en que implican relación con la sociedad en su conjunto y no en cuanto suponen meras relaciones privadas". A su vez, la expresión de ese orden público son, dicho en pocas palabras, las leyes. Ellas son "un instrumento esencial del progreso moral de la ciudadanía, pues al respetar las exigencias de leyes justas, cada miembro del cuerpo social se ajusta a los requerimientos del bien común temporal, alcanzando el pleno desarrollo de todas sus cualidades personales".­

En tercer lugar, corresponde señalar el significado de poblar. Una primera aproximación nos la ofrece el Diccionario de la Real Academia Española: poblar significa fundar uno o más pueblos. Esta acepción del término poblar, evidentemente, tiene "mucha miga". Me detengo, ahora, en un breve comentario. Es comprensible asociar poblar con la promoción de la natalidad -que, conviene recordar, debe promoverse y no controlarse-. Pero no puede tratarse, solamente, de una sola línea de acción. Los gobiernos, también, deben gestionar las condiciones para que los nuevos hijos nazcan en familias sólidas y que se les pueda procurar un clima social propicio favorable a la vida buena -integradora, a su vez, de todas las dimensiones de la vida humana-.­

Entonces ¿por qué poblar es gobernar para las familias? Aquí conviene recordar, con Ignacio Garda Ortiz, que cuando se dice población se trata de "familias arraigadas en un territorio que establecen relaciones de vecindad, de oficio, de trabajo, que tienen afinidades sociales y culturales, que participan activamente en las cuestiones que tienen que ver con el Bien Común Local y que pretenden estar bien representadas".­

De esta manera, poblar es gobernar para las familias porque ellas, educadoras de los hijos en la vida buena, son las que configuran una auténtica civilización que contempla todo el bien del hombre y de todos los hombres. Las familias son las mejores escuelas de educación en las virtudes sociales.­

En las familias se aprende a amar a nuestra Patria, en las familias se aprende a valorar el matrimonio, en las familias se aprende cuáles son los propios deberes que justifican nuestros derechos correspondientes, etcétera. Las familias son, al fin de cuentas, esas fundadoras de uno o más pueblos de acuerdo a la acepción que la Real Academia Española brinda cuando habla de poblar.­

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/527194-Poblar-es-gobernar-para-las-familias-II.note.aspx

Enlace de interés:

Poblar es gobernar para las familias

de Germán Masserdotti.

 https://guillermopirriargentino.blogspot.com/2023/02/poblar-es-gobernar-para-las-familias.html

miércoles, febrero 08, 2023

Poblar es gobernar para las familias.

 

Por Germán Masserdotti.

"El deber patriótico es poblar la Argentina (II)" (La Prensa, 11/12/2022), señalé que las "políticas de estado en favor del poblamiento de nuestra querida Patria deben enfocarse desde una mirada social y no individualista. Cuando digo social, todavía más en concreto, me refiero a familiar".­

Este modo de entender las "políticas de estado" es el propuesto en Gobernar para las familias (San Rafael, El Alamo, 2021) de Ignacio Garda Ortiz. En esta publicación, el autor se ocupa de temas como familia y demografía; los comportamientos de las familias; envejecimiento demográfico y desempleo; más nacimientos, más consumo, más trabajo; promover la fecundidad; la cobertura de la inactividad laboral; el salario maternal y la jubilación familiar; trabajar fuera del mercado; el arraigo de las familias y el desarrollo; la inserción de las familias en el desarrollo; la familia y los desarrollos locales; llevar la producción hacia las familias; el ahorro de las familias y la economía local; el derrumbe del estado protector; la crisis del desarrollo, la desintegración social; la redefinición del desarrollo, la reorganización territorial, la reintegración social; hacia un nuevo orden económico y social y, por último, de elementos fundamentales para la organización de sistemas locales integrados de salud.­

Como puede apreciarse, se trata de una obra que se ocupa de los principales temas en función de gobernar para las familias.­

Mi interesa ahora, debido a que el deber patriótico es poblar la Argentina, detenerme en algunas consideraciones que Garda Ortiz formula en el capítulo "Promover la fecundidad". En capítulos anteriores el autor recuerda que, cuando se dice Población, "no nos referimos solamente a una cantidad de individuos. Estamos hablando de grupos familiares, afincados en un territorio determinado y que mantienen entre ellos relaciones de vecindad, de afinidad de oficio, de complementariedad económica, de unidad y valores de vida". Las familias -y no solamente los individuos- son el fundamento y el punto de partida a partir del cual debe (re)edificarse el orden social. De este modo, gobernar para las familias "es totalmente distinto y opuesto a gobernar para los individuos. Quizá debamos buscar, en este error básico, los motivos tan evidentes de las crisis de participación y representación que golpean a nuestra sociedad".­

TRES DIMENSIONES­.

Dicho esto, Garda Ortiz señala que, en la fecundidad "como bien complejo", se distinguen tres dimensiones "que actúan simultáneamente": 1) El comportamiento procreador de las familias. 2) El promedio de hijos por mujer en edad de procrear y 3) La cantidad de nacimientos que una sociedad aporta cada año.­

El comportamiento procreador de las familias depende, fundamentalmente, de sus pautas culturales. Este asunto -el de las pautas culturales- exigiría un tratamiento in extenso. Agrego de mi parte, ahora, que no es lo mismo pensar la vida social en función de un bien individual que en función de un bien común. No es lo mismo pensar -y actuar en consecuencia- de acuerdo a una mentalidad favorable a la natalidad que a una inspirada en el "control de nacimientos".­

En cuanto a el promedio de hijos por mujer en edad de procrear, Garda Ortiz resalta la importancia del porcentaje de mujeres fértiles sobre la población total. De acuerdo a este porcentaje, medido por la tasa global de fecunidad (TGF), se encuentra estrechamente relacionado con la estructura demográfica de la sociedad.­

Por último, la cantidad de nacimientos que una sociedad aporta cada año refleja el crecimiento -o decrecimiento- actual de la población. Aquí habría que consignar información sobre la Argentina. Todavía están pendientes de publicación los datos del Censo 2022. Puede ayudar, de modo aproximado, tener en cuenta la información del Censo 2010 en conjunto con estudios más recientes.­

Ante la realidad argentina en lo que se refiere a crecimiento poblacional, ¿qué hacer? Garda Ortiz propone el deber de "implementar políticas de población de protección y de promoción de la fecundidad". En este sentido, destaca que, en todas las sociedades existen familias numerosas cuyas "pautas culturales" se ordenan a un crecimiento en la natalidad. Por esto se debería garantizar "que lo hagan efectivamente mediante medidas públicas de protección y estímulo".­

La conclusión final es realista y exigente y, por cierto, "políticamente incorrecta": las familias numerosas "deberían se concebidas como entidades de bien público y de interés nacional y ser protegidas en consecuencia porque de ellas depende el porvenir de nuestra sociedad".­

Dado que gobernar es poblar, entonces el mejor modo de hacerlo es en función de las familias. De esta manera se cumpliría con la manda constitucional de "proveer al crecimiento armónico de la Nación y al poblamiento de su territorio" (Constitución Nacional Argentina, art. 75, inc. 19).­

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/525602-Poblar-es-gobernar-para-las-familias.note.aspx

lunes, diciembre 12, 2022

El deber patriótico es poblar la Argentina (II).

Por Germán Masserdotti.

En la primera de las notas sobre políticas poblacionales en la Argentina, señalé la importancia y la urgencia de “plantear la necesidad de una política poblacional con criterio federal que fomente la natalidad en la Argentina” y que ella “debe comprenderse, simultáneamente, teniendo en cuenta una serie de realidades en las cuales debe edificarse esa misma política” (La Prensa, 29/11/2022). Destaqué el arraigo, las familias propietarias y la vida municipal.

Me detuve, en particular, en el tema del arraigo. Debo consignar expresamente una de las fuentes a partir de las cuales apunté algunas ideas sobre el asunto. Me refiero, en concreto, a un trabajo del Dr. Juan Bautista Fos Medina (UCA) titulado “Hacia una teoría jurídica del arraigo de base constitucional” publicado en Forum (Anuario del Centro de Derecho Constitucional N° 3, 2015, 125-159).

Fos Medina sostiene “que puede considerarse al arraigo como un valor implícito en la Carta Magna, recurriendo a la interpretación constitucional”. Según el autor “una correcta hermenéutica de la Constitución Nacional en el sentido expuesto debe, por tanto, tender a la elaboración de una doctrina que conduzca al dictado de una declaración constitucional que promueva el arraigo elevándolo al rango de una política de Estado”. Concluye afirmando que “estrictamente hablando y utilizando categorías de pensamiento de Germán Bidart Campos, podríamos considerar la promoción del arraigo como una norma programática implícita de la Constitución, es decir, una obligación del Estado surgida de una base jurídica constitucional que autoriza una política de Estado, o sea, que el texto de la Carta Magna proporciona un principio para estructurar en el orden social”.

Para ejemplificar su justificación del arraigo como objeto de política de estado con rango constitucional, proporciona un ejemplo concreto: “el título II de la Constitución de la Provincia de Chubut (Artículos 67 al 123), perfila las políticas de Estado de la provincia, entre ellas la promoción de pleno empleo, considerando al trabajo como factor de promoción individual, familiar y social; el fomento y protección de la producción, en especial el turismo, las industrias madres, concediendo, con carácter temporario, exención de impuestos y contribuciones u otros beneficios, protegiendo al pequeño productor (aún cuando peque de intervencionista por concurrir a la formación de sus capitales y el de los ya existentes, participando de la dirección y de la distribución de sus beneficios)”.

Como puede apreciarse, el tema del arraigo resulta característico, no solamente de una política del sentido común –el informado según el derecho natural y el sentido cristiano de la vida, plenitud del orden humano, no el “sentido común” inspirado las ideologías–, sino que se encuentra consagrado, al menos implícitamente, y por lo tanto, realmente, en la Carta Magna en la que se recuestan los diferentes partidos políticos que acceden el poder en la República Argentina para justificar sus medidas de gobierno.

Fos Medina se detiene en algunas propuestas concretas para efectivizar el arraigo como política de estado advirtiendo que “si bien el tema planteado es jurídico, tiene enorme implicancia política, social y económica”. De esta manera, apunta ideas respecto de la vivienda y la propiedad familiar, del poblamiento y del desarrollo, del urbanismo, del patrimonio histórico y cultural y  del régimen de la tierra. Destaco algunas cada vez más actuales y no debidamente atendidas de modo orgánico: “Créditos “blandos”, accesibles a la mayoría de la población que está cada vez más lejos del acceso a una vivienda, porque se ha tornado sumamente difícil aún para la clase media… Poblamiento armónico: Acompañado de un desarrollo económico proporcional: 1. Desconcentración poblacional de los grandes centros urbanos. 2. Descentralización administrativa. 3. Desarrollo equilibrado de zonas despobladas, menos ricas y de zonas intermedias entre ciudades para facilitar la comunicación entre sí, y la interacción de los centros urbanos para el funcionamiento de una red urbana. 4. Promoción de la vida rural y de la conservación de la población de los campos, evitación de la migración, beneficiando el asentamiento y la economía de las zonas rurales… Beneficios a las familias numerosas: Aplicación de subsidios a los matrimonios con más de tres hijos y otras exenciones impositivas…” y un largo y beneficioso etcétera que podría efectivizarse si los partidos políticos, al menos pocas veces en la vida, se determinaran a pensar y actuar de acuerdo al bien común de la Argentina y no a “gestionar” la cosa pública en función de sus intereses.

Volveré sobre el tema del arraigo a propósito de otros temas estrechamente relacionados. Como punta para la próxima nota, destaco que estas “políticas de estado” en favor del poblamiento de nuestra querida Patria deben enfocarse desde una mirada social y no individualista. Cuando digo social, todavía más en concreto, me refiero a familiar.

Hasta la próxima.

Publicado en Diario La Prensa.

https://www.laprensa.com.ar/523541-El-deber-patriotico-es-poblar-la-Argentina-II.note.aspx

Enlace de interés:

https://www.laprensa.com.ar/523096-El-deber-patriotico-es-poblar-la-Argentina.note.aspx

https://guillermopirriargentino.blogspot.com/2022/11/el-deber-patriotico-es-poblar-la.html

miércoles, noviembre 30, 2022

El deber patriótico es poblar la Argentina.

 


El deber patriótico 

es poblar la Argentina.

Por Germán Masserdotti.

La Argentina, nuestra querida Patria, es un país subpoblado y, a la vez, la escasa población con la que cuenta está mal distribuida.­
Basta apreciar la concentración poblacional del Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba), es decir, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios bonaerenses de Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Brandsen, Campana, Cañuelas, Ensenada, Escobar, Esteban Echeverría, Exaltación de la Cruz, Ezeiza, Florencio Varela, General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, La Matanza, Lanús, La Plata, Lomas de Zamora, Luján, Marcos Paz, Malvinas Argentinas, Moreno, Merlo, Morón, Pilar, Presidente Perón, Quilmes, San Fernando, San Isidro, San Miguel, San Vicente, Tigre, Tres de Febrero, Vicente López, y Zárate y el resto del territorio argentino para concluir que el Congreso de la Nación no ha cumplido satisfactoriamente con la cláusula constitucional que manda "proveer al crecimiento armónico de la Nación y al poblamiento de su territorio" (CNA, art. 75, inciso 19). Esta realidad, simultáneamente, tiene implicancias sociales y geopolíticas evidentes.­

POLITICA POBLACIONAL­.

A partir de lo dicho, es necesario, de una vez por todas, instalar en la agenda nacional la necesidad de una política poblacional que tenga como objetivo el aumento de la natalidad en la Argentina bajo el auspicio de un plexo de políticas de estado inspiradas en el federalismo de base municipal consagrado en la Constitución Nacional.­
La importancia y la urgencia de plantear la necesidad de una política poblacional con criterio federal que fomente la natalidad en la Argentina debe comprenderse, simultáneamente, teniendo en cuenta una serie de realidades en las cuales debe edificarse esa misma política. Hablemos, entonces, del arraigo, de las familias propietarias y de la vida municipal.­

EL ARRAIGO­.
En primer lugar, el arraigo. Echar raíces está especialmente ligado al federalismo. Debe ser un valor orientador para las políticas de Estado argentino en materia poblacional que podría considerarse, también, un valor implícito en la Constitución Nacional cuya promoción, en una próxima reforma, debería incorporarse expresamente como una declaración. Se trata de un valor existencial absolutamente estratégico en la perspectiva política del siglo XXI, dado que la población arraigada constituye el primer requisito para la integridad territorial de nuestra Patria. Por contraste con la vida en el Interior, los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sabemos, por experiencia directa, lo que es el desarraigo. Por varios motivos. Los hombres, seres históricos y, por lo tanto, tradicionales, deberíamos desarrollar nuestras vidas familiares -los hombres no somos islas- en un ambiente que nos hable de nuestro barrio, de nuestra Provincia, de nuestra Patria.­
¿Cómo podemos arraigar en una ciudad en la que el paisaje urbano es literalmente demolido por la obra de derrumbe de casas de antaño que son reemplazadas y olvidadas por moles de cemento amorfas cuyo estilo arquitectónico es groseramente feo cuando no, en la mayoría de los casos, la compra de una vivienda para una familia es prácticamente imposible? Buenos Aires se ha convertido en una ciudad sin historia y tradición en la que se pueden construir departamentos de 18 metros cuadrados (aquí y aquí, por ejemplo)... sin bidet. Olvídese del patiecito, querido lector. La destrucción no para.­
Sin embargo, no vale la pena desalentarse mirando el patológico bloque de cemento (la Ciudad de Buenos Aires) perde de vista el marco (el Interior de la Argentina). En este sentido, mencionaré una propuesta local reciente que, entre tanta información, pudo pasar desapercibida.­

NICOLAS BRUZONE­.
Carlos Irusta, presidente de la comuna de Nicolás Bruzone, en el sur de la provincia de Córdoba, afirma: "Quiero refundar el pueblo. Tenemos 50 terrenos gratis para que vengan a vivir familias trabajadoras. Los estamos esperando" (La Nación, 17 de octubre de 2022). "Quiero ver renacer a mi pueblo", sentencia.­
"Los terrenos son de 11 por 27, están dentro del ejido urbano. Y son gratis. Solo hay que reunir algunos requisitos. Venir al pueblo con un proyecto de vida y de trabajo, cambiar de domicilio y pagar por única vez una tasa municipal de $60.000 al contado o en 12 cuotas de $5000", apunta Leandro Vesco.­
"Queremos tener una familia en cada uno de los terrenos", sueña Irusta. "Todos los pueblos que tienen terrenos baldíos deberían hacer lo mismo: permitir que sean habitados por familias que quieran trabajar", define aún más su idea".­
No sé ustedes, queridos lectores, pero, al menos, en mi caso, no me resigno a que mi querida Argentina quede reducida y resulte atrapada en un departamento de 18 metros cuadrados sin bidet. Lo menos grave -sin dejar de serlo- será no poder cocinar un bife que haga algo de humo y huela a ternera. También resultaría insoportable el aroma a brócolis. Lo peor es que, si nos resignamos a una Argentina de 18 metros cuadrados sin bidet, no podremos poblar un país hermoso, magnífico y con historia y, con el correr de los años, otro pegarán figuritas de la Argentina en los álbumes de "Países en extinción".­
Yo, que usted, hago los bolsos y me voy para Nicolás Bruzone en Córdoba.­

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA. Imagen: Diario La Prensa. 29/11/2022.


jueves, enero 17, 2019

Se calcula que más del 60% de las especies del café están en riesgo de extinción. ¿Hay alguna esperanza?

Más del 60 % de las 124 especies de café están en peligro de extinción, advirtió un informe que revisa dos décadas de investigación sobre cafetales silvestres realizada por la organización ambiental británica Kew Royal Botanic Gardens difundido hoy.
La investigación, liderada por Helen Chadburn, también demostró que muchas de las especies con mayor potencial de uso en el desarrollo de cultivos de café se encuentran entre las que tienen el mayor riesgo de extinción y no cuentan con las medidas adecuadas para una conservación efectiva.
“Hay varias especies que no hemos visto en la naturaleza, o en cultivo, durante más de 100 años. Algunas de estas ya pueden estar extintas”, señaló un comunicado del organismo investigador recogido por agencias internacionales de noticias.
Alrededor del 45 % de las especies de café no se encuentran en colecciones vivas o bancos de semillas (colecciones de germoplasma), y el 30 por ciento no tiene protección en la naturaleza (es decir, no se encuentra dentro de los límites de parques nacionales, reservas de vida silvestre y otras áreas protegidas).
Dada la importancia de las especies de café silvestres para el desarrollo de cultivos y la sostenibilidad a largo plazo, estas son cifras preocupantes, señaló el estudio.
Además, la organización, que depende del Departamento de Medio Ambiente del Reino Unido, realizó una evaluación adicional del riesgo de extinción sobre café arábica con proyecciones del cambio climático que demostraron que esa especie está en peligro de extinción. Se calcula que su la población natural de la especie arábica se reducirá hasta en un 50% o más para 2088.
Estos datos trazan un panorama cada vez más preocupante para muchas otras especies de café si se toma en cuenta el cambio climático al considerar su riesgo de extinción, señalan los investigadores.
Publicado en Diario "Río Negro", 17 de Enero de 2019.