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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

lunes, junio 30, 2025

La obra pública de la gobernación bonaerense de Manuel Fresco. Por Aritz Recalde.


“Al hacerme cargo del gobierno, me propuse realizar un plan de obras que no sólo contemplase necesidades inmediatas de la Provincia, sino que pudiera ser, también, un estímulo para el progreso general (…) He dado preferencia, en el plan trazado, a los problemas sociales: hospitales, comedores escolares, cárceles, reformatorios de menores, muchas salas de distintas especialidades, pabellón para tuberculosos (…) el beneficio social de este programa es de proyecciones incalculables. Después siguen las obras de carácter económico, susceptibles de crear riqueza en el plazo más o menos mediato, y por último, obras que pueden significar una mejora para los servicios administrativos. No hay en la Provincia una sola localidad donde este gobierno no haya ejercido una acción constructiva, con la estrecha colaboración, en la mayoría de los casos, con las municipalidades, animadas de un mismo espíritu de progreso efectivo”.

Manuel Fresco, 16 de febrero de 1939

 

La gestión bonaerense como parte de la obra pública nacional.

Intervencionismo defensivo

La construcción de la obra pública del gobernador Manuel Fresco, formó parte  de la novedosa intervención estatal que fue iniciada en la década del treinta como una respuesta a la severa recesión económica.

Salvador Oría fue profesor titular de la UBA, Director Nacional de Vialidad en el año 1938, presidente del Instituto Autárquico de Colonización de Buenos Aires y Ministro de Obras de 1940 a 1943, entre otras importantes funciones públicas. Este pensador y político argentino se refirió al nuevo rol del Estado iniciado con el presidente Agustín Justo como un “intervencionismo defensivo”. En su libro El Estado Argentino y la nueva economía anunció el agotamiento del liberalismo clásico. En el esclarecedor trabajo describió como la organización liberal fue remplazada por el comunismo, por el fascismo, por el nazismo y por otras diversas experiencias de “economías dirigidas”. Se refirió particularmente a la gestión del presidente norteamericano Franklin Roosevelt, quién para revertir la crisis económica inyectó una importante cantidad de dinero público que fue destinado a préstamos a empresas y a la inversión en obras públicas. Ambos programas tenían la finalidad de reactivar el empleo y la actividad productiva.

Oría remarcó el hecho de que el mandatario norteamericano impulsó un enfrentamiento público contra los “cartels” y los monopolios reconociendo que existían fallas en el mercado liberal y una tendencia a que se formen grandes concentraciones.

El Estado argentino intervenía para “emancipar una nación entera de las exacciones de los capitales internacionales, a los que con tanta crudeza fustigó Roosevelt en 1933”. Entre las actividades nacionalizadas bajo esta doctrina citó el Puerto de Rosario, la empresa de gas de Buenos Aires, las usinas eléctricas de Entre Ríos, Tucumán, Mendoza y Corrientes y el Ferrocarril F.C. Córdoba (Oría 1945: 201 y 212).

El autor realizó un estudio sobre los orígenes del intervencionismo económico en la Argentina. Sostuvo que hasta el siglo XX el Estado prácticamente no protegía la producción más allá de la función que cumplían algunos impuestos al vino y al azúcar que favorecieron el desarrollo de unas pocas actividades de las provincias del norte y de Cuyo.

Oría mencionó a la actividad petrolera como una de las primeras áreas productivas amparadas a la luz de las “tendencias de nacionalismo económico”. Desde la creación de la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales en el año 1917, el Estado implementó una constante inversión en plantas de explotación garantizando la energía del capitalismo argentino.

En el año 1931 el Gobierno Nacional estableció el control de cambios, cuestión que fue completada con un decreto del 25 de enero de 1932 y con la Ley de Organización 12.160/35. Como parte del mismo programa, se crearon  el Banco Central (ley 12.155), el Instituto Movilizador (ley 12.157), la Junta Nacional de Granos (octubre 1933), la Junta Reguladora de la Industria Lechera (abril de 1934), la Junta Reguladora de la Industria Vitivinícola (diciembre de 1934), la Junta Nacional de Algodón (abril de 1935) y la Comisión Reguladora de la Yerba (abril de 1935).

Entre los años 1940 y 1943 esta política intervencionista se continuó con inversiones en la actividad petrolera, con créditos a la minería, con la construcción de edificios públicos, con inversiones en transportes y con la creación de una Marina Mercante Nacional, entre otras acciones.

Oría reivindicó como un hecho positivo las nuevas funciones del Banco Central promovido por Ministro de Hacienda, Federico Pinedo, en base a iniciativas anteriores y que fue terminado por Alberto Hueyo con el asesoramiento de Otto Niemeyer. Este último funcionario también había dado apoyo técnico al Brasil. El autor destacó que esta misma tendencia reguladora se desarrolló en otros países de Latinoamérica y citó las experiencias de Chile y de Perú que crearon instituciones financieras similares al Banco argentino.

 

La obra pública nacional

Durante la presidencia Agustín Justo y siguiendo la doctrina que Salvador Oría denominó “intervencionismo defensivo”, se implementó un ambicioso Plan Nacional de infraestructura.

El gasto del Gobierno Nacional aumentó del 9% del PBI en el año 1930, al 16,1% en 1943 (Aguinaga y Azaretto 1991).  

Durante los ocho años de las presidencias de Justo y de Ortiz ocupó la conducción del Ministerio de Obras Manuel Alvarado. El funcionario implementó un histórico programa de construcción de obras viales y de transporte (rutas, puentes, calles, ferrocarriles, subtes, etc.), de edificios públicos administrativos, hospitalarios, educativos y deportivos, entre otros. Se encararon grandes edificios como el Libertador que fue diagramando por el prestigioso arquitecto Carlos M. Pibernat (Longoni R. Molteni J. Galcerán V. Fonseca I. 2010) (Ramos 2001) (Oría 1945).

A las obras federales, se le sumaron las privadas y las corporativas. Yacimientos petrolíferos Fiscales (YPF) encaró importantes acciones como la ampliación de la destilería de La Plata y la construcción de la de Godoy Cruz, luego remplaza por la de Lujan de Cuyo. En el año 1935 había 34 estaciones de servicio y dos años después aumentaron a 187. La empresa movilizó mano de obra manual e intelectual y fue una gran impulsora de la construcción de barrios e infraestructura social en varios lugares de la Argentina. 

En la misma etapa hubo un desarrollo sumamente importante de Fabricaciones Militares en distintas provincias del país.  

El presidente Justo impulsó la ley 11.658/32 que creó la Dirección Nacional de Vialidad.  La norma incluyó un Fondo Nacional de Vialidad compuesto por un impuesto a la nafta, por rentas generales, por la tasa por contribución de mejoras a la tierra rural en los territorios nacionales, por multas por incumplimiento de contratos de obras de vialidad o de infracciones a la presente ley y por "bonos de obras de vialidad", entre otros. La ley especificó que parte de estos recursos podían ser destinados a financiar trabajos realizados por las provincias. 

La Ley provincial 4117/32 adhirió a la norma nacional 11.658 y además creó un impuesto al combustible consumido en el territorio. El 5 de octubre del año 1938 al cumplirse el aniversario de la ley, el Gobernador bonaerense Manuel Fresco destacó que la Dirección Nacional de Vialidad “señala un acontecimiento de trascendental importancia para el progreso del país. La sanción de esa ley, hace cabalmente seis años, representó un paso considerable en la acción vial que la Nación venía exigiendo con urgencia a todos los gobiernos (…) permitió a todos los gobiernos nacionales y provinciales coordinar iniciativas otrora desarticuladas y proyectar y constituir, de tal suerte, las grandes rutas que vinculan a los centros de producción con los de consumo, a las zonas rurales con los mercados urbanos y con los puertos de exportación, que facilitan la circulación rápida y el transporte barato de nuestras riquezas, que abren grandes e insospechadas perspectivas al comercio interno, que estimulan el desarrollo del turismo” (Conversando con el Pueblo, V 2: 63-64).

Salvador Oría sostiene que en la década que transcurre de 1932 a 1942 se proyectaron 45.000 kilómetros de caminos y se terminaron más de 30.000 solamente dentro de la red nacional y sin tener en cuenta las obras provinciales. Entre los años 1930 y 1945 el Estado construyó 5000 kilómetros de vías ferroviarias y adquirió 2600 km del F. C. Central Córdoba. Al año 1945 la red ferroviaria era de 46.119 km y los Ferrocarriles del Estado administraban 12.642 km siendo la principal empresa  (Oría 1945: 183).

La obra vial se extendió a todo el territorio nacional y se trazaron las importantes rutas trocales 2, 3, 7, 8, 12 y 14, entre otras.

Se diseñaron y ampliaron los puentes sobre el Riachuelo de la Noria y Pueyrredón.

En la Capital Federal se abrió la avenida Nueve de Julio y se ampliaron las avenidas Belgrano, Corrientes, Córdoba y Santa Fe. Se construyó la avenida General Paz, considerada como el primer gran antecedente de las autopistas argentinas. Se finalizó la línea B de subterráneo y se construyeron las líneas C, D y la E  (Aguinaga y Azaretto 1991).

Entre los años 1936 y 1940 la provincia de Buenos Aires encaró una modernización de las principales vías de acceso a la Capital Federal  (Conversando con el Pueblo, V 2).

 

Publicado en 

http://hernandezarregui.blogspot.com/2025/06/la-obra-publica-de-la-gobernacion.html

domingo, junio 29, 2025

La Última Cena: el banquete con historia y significados.

 


La Última Cena: el banquete con historia y significados.

Más allá de su profundo simbolismo religioso, la Última Cena de Jesús fue un encuentro marcado por la gastronomía y las tradiciones de la época. Sus ingredientes, platos y la influencia culinaria de esta cena histórica, explora cómo sus elementos trascendieron en la cocina actual.

La Última Cena tuvo lugar en un contexto cultural y gastronómico específico: la festividad judía de la Pascua. En esta celebración, se consumían productos con una alta carga simbólica como el pan sin levadura (matzá) y el vino, elementos que adquirieron una connotación especial en la tradición cristiana.

Aunque en los Evangelios no describen con detalle el menú de la Última Cena, es probable que incluyera pan ácimo, cordero asado, hierbas amargas y vino, todos elementos típicos de la Pascua judía.

El cordero representaba el sacrificio, mientras que las hierbas amargas se agregaban para recordar la esclavitud en Egipto. El vino, por su parte, era una parte fundamental del ritual.

La Última Cena ha dejado un legado gastronómico que se refleja en diversas tradiciones culinarias. El pan y el vino continúan siendo símbolos esenciales en la liturgia cristiana, y platos inspirados en la Pascua judía siguen presentes en la cocina mediterránea. Además, la simplicidad de los ingredientes resalta la importancia de la comida como un acto de comunión y significado espiritual.

Publicado en

JuAn Delicias Magazine.

https://juandeliciasmagazine.com/

https://juandeliciasmagazine.com/la-ultima-cena-el-banquete-con-historia-y-significados/

Juan Bautista Alberdi y la estética federal en la Buenos Aires de la época rosista.

 


“La divisa punzó federal, símbolo de la causa, es un eficaz medio de unión. Lo mismo el color rojo… Poco a poco todo se irá enrojeciendo. Y la ciudad llegará a estar casi entera pintada de rojo”. (Gálvez, 1940, pág. 244)

Estas palabras que Manuel Gálvez utilizó para reafirmar la omnipresencia del rosismo en Buenos Aires, incluido en la biografía sobre el Restaurador de las Leyes que dicho escritor publicó en 1940, y que el mismo autor retomó dicha idea en su novela “La ciudad pintada de rojo” (1948) -donde reflejó la vida de tres familias federales en el contexto del bloqueo francés de 1838- dan una idea sobre la presencia estética del rosismo en la Buenos Aires de antaño, con la imposición oficial del “rojo punzó” en los usos y costumbres de la sociedad porteña de la época, hasta su aceptación por parte de la población adherente a la figura del Restaurador, planteando, por ambos caminos, una construcción de una identidad Federal y Rosista.

ETICA POLITICA Y ESTETICA

A toda ética política le corresponde una estética que ejemplifique las características principales de su matriz ideológica. Si bien esto fue más propio, en apariencias, a los movimientos ideológicos del Siglo XX, ya desde la Revolución Francesa a fines del Siglo XVIII se encontraban representaciones que tendían a “explicar” el basamento ideológico de dicha revolución.

Nuestro mundo colonial tuvo su estética tomada de los modelos culturales y sociales de la península ibérica, amalgamada con lejanos ecos de tradición indígena, la influencia afro de los esclavos y nuevas pautas del espíritu criollo, -done ele terracota y el gris sepia predominó- de igual manera se expresó en la época de Juan Manuel de Rosas.

Su ascenso como gobernador bonaerense el 8 de diciembre de 1829, luego del golpe de Estado “decembrista” contra el gobernador Manuel Dorrego y su posterior fusilamiento en manos del general Juan Galo Lavalle, un año atrás, marcó un antes y después en la comunidad política porteña y repercutió en las provincias, que luego conformarían la Confederación Argentina, en el marco de la guerra civil local.

Desde la imposición del gobierno “desde arriba” en la utilización de consignas y uniformidad en el color rojo hasta el surgimiento “desde abajo” de una simbología iconográfica, la realización de actos oficiales, el desarrollo de fiestas populares, la transmisión del mensaje federal desde los periódicos, poemas, canciones y demás producciones de sentido, en los discursos en el ámbito de la sociedad civil, en las reuniones informales y las tertulias, y hasta en los mensajes en los ámbitos escolares y académicos, como en su imbricación en los sermones religiosos, dio como sumatoria la conformación de una estética que reflejó una original cultura popular federal y rosista.


VISION OPOSITORA

Fueron los opositores, José Rivera Indarte, Domingo Faustino Sarmiento y Esteban Echeverría, entre otros, quienes detallaron de forma negativa dichas acciones políticas.

Domingo Faustino Sarmiento en su inmortal Facundo (1845) refirió: “El 13 de abril de 1835 se recibió Rosas del gobierno… De la Sala de Representantes, a donde ha ido a recibir el bastón, se retira en un coche colorado, mandado pintar ex profeso para el acto, al que están atados cordones de seda colorados y a los que se uncen aquellos hombres que, desde 1833, han tenido la ciudad en continua alarma por sus atentados y su impunidad: llámanle la Sociedad Popular, y llevan el puñal a la cintura, chaleco colorado y una cinta colorada, en la que se lee: ´Mueran los unitarios´… Cuatro días después, la parroquia de San Francisco anuncia su intención de celebrar una misa y Te Deum… Las calles circunvecinas están empavesadas, alfombradas, tapizadas, decoradas…. El pueblo llena las calles, los jóvenes acuden a la novedad, las señoras hacen de la parroquia, su paseo de la tarde… Ocho días después, otra parroquia anuncia su Te Deum… El retrato del Restaurador está en la calle en un dosel, en que los terciopelos colorados se mezclan con los galones y las cordonaduras de oro… De las fiestas sale, al fin de año y medio, el color colorado, como insignia de adhesión a la causa; el retrato de Rosas, colocado en los altares primero, pasa después a ser parte del equipo de cada hombre, que debe llevarlo en el pecho, en señal de amor intenso a la persona del Restaurador… La cinta colorada es una materialización del terror que os acompaña a todas partes, en el seno de la familia; es preciso pensar en ella al vestirse, al desnudarse, y las ideas se nos graban siempre por asociación”.


APOYO POPULAR

Pero para otros estudiosos, como Ernesto Palacio en su Historia de la Argentina 1515-1938 (1954), dicha imposición “desde arriba” tuvo su lógica en corresponder al apoyo popular ya existente, sobre todo en el primer gobierno de Rosas, en la utilización de la simbología federal y justificar la lógica de los adherentes en un sustrato sociocultural identitario: “Aprovechando el entusiasmo suscitado por la terminación feliz de la guerra civil, celebrada con fiestas y Te Deum, se estableció el uso del cintillo rojo con la inscripción ´Federación´ como obligatorio para todos los funcionarios administrativos, civiles y militares; con lo cual Rosas no hacía más que sancionar una costumbre que ya se había impuesto como tal y que respondía a la necesidad que siente el pueblo de expresar en símbolos su fe. Se iniciaba así la mística del régimen, con sus consabidos actos, objetos y palabras sacramentales. Así como el rojo era el color federal, habría muy pronto una manera federal de vestirse y de llevar el bigote y la patilla, un ceremonial complicado, un estilo, que se caracterizaría por cierto énfasis tradicionalista y criollo, y aún por cierto “gauchismo” provocativo, que no era más que una reacción legítima contra el irritante extranjerismo que afectaban los rivadavianos. El ´gringo´ -es decir, el inglés o el francés- dejaría de ser objeto de culto para convertirse en un objeto de mofa o de natural recelo. Y el ´hijo del país´ -despreciado hasta entonces por la minoría urbana- recuperaría el sentido de su dignidad y el tranquilo orgullo de saberse dueño de casa”.

ROL SOCIAL DEL PUNZO
El rol social del “punzó” como muestra explícita de apoyo a Rosas, mixturando consignas religiosas con elementos laicos, como valoración de lo federal en su base popular, y su exteriorización en usos y vestimentas, fue destacada por Juan Bautista Alberdi.

El jurista tucumano marcó con sus textos la identidad de la nación argentina, teniendo una relación de tensión con Rosas. A veces, como en su Fragmento Preliminar al Estudio del Derecho (1837), pudo entender nuestro trasfondo sociocultural, en clave historicista, y percibir el fenómeno de Rosas, el cual se basó en “el corazón del pueblo”.

Aunque -bloqueo de Francia mediante- las pasiones se tensaron y la Generación del ‘37 pasó a oponerse al Restaurador desde el exilio. Allí Juan Bautista, en su ostracismo chileno, fue un abanderado en la lucha contra el gobernador bonaerense.

Pero, un tiempo antes, desde las páginas de su periódico La Moda: Gacetín Semanal de música, de poesía, de literatura, de costumbres (1837/38) también exteriorizó dicha compresión.

El joven abogado y escritor prolífico, concurrente del Salón Literario y figura clave de la Generación del ’37, en el número 3 de La Moda, del 2 de diciembre de 1837, amén de sugerir “el azul- violeta” y “el pan quemado” como colores de moda masculina y el “verde botella o azul oscuro” como tonos para los vestidos de mujeres, siguiendo la moda francesa, expresó su comprensión del fenómeno estético del color federal en un artículo titulado “Modas Política”: “Cuando una idea política adopta un color por emblema suyo, y esta idea se levanta sobre todas, el color que la simboliza, en manos del espíritu público no tarda en volverse de moda: todos desean llevar sobre sus vestidos el color que expresa el pensamiento y el interés de todos; y consigue de este modo el doble imperio de la sanción pública y de la moda, que también es una sanción pública. Tal es entre nosotros el color punzó, emblema de la idea federativa: es a la vez un color político y un color de moda: lo lleva el pueblo en sus vestidos, y el poder en sus banderas, contando así con una doble autoridad de que, sería ridículo pretender substraerse. Esos que repugnan el color punzó, debieran ver que le lleva sobre su seno, el Pueblo, que es mejor que ellos, y que honra todo lo que toca. Se ha de cerrar los ojos a lo que el pueblo quiera, para ser buen patriota; y lo que el acostumbre, ha de ser santo: fe en el pueblo tanta como en Dios: culto a la una como a la otra magestad (sic): es el dogma de los hombres libres”.

Siguiendo con La Moda, el rojo monopolizó la vida porteña. El uso de dicho color coincidió a su vez con la moda que Manuel Mateo Masculino logró imponer con los peinetones, y otros elementos del vestuario como abanicos, guantes, fondos de galeras, elementos de uso cotidiano, como en la platería de época: mates, cuchillos, rastra, cigarreras, calentadores, sahumadores, fuentes, jarras, platos y demás elementos, tenían referencias federales, desde las siglas “F. o M.” (Federación o Muerte), la consigan de forma completa, “Viva la Federación: Mueran los Unitarios” o “Rosas Federación: Independencia o Muerte”.

En cuanto a las producciones de sentido, desde poemas, canciones, libros, en la información periodística, hasta en la música y en el teatro, lo federal abarcó todas las realizaciones. Mención especial tuvo la divisa punzó, el cintillo que determinó, no sólo un distintivo político sino un símbolo de orgullo y de exaltación del orden federal.
 

Sí, efectivamente, “la ciudad se pintó de rojo”, desde lo oficial y desde la sociedad civil.

Pablo A. Vázquez *Licenciado en Ciencia Política; Docente de la UCES; Secretario del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Juan-Bautista-Alberdi-y-la-estetica-federal-en-la-Buenos-Aires-de-la-epoca-rosista-561264.note.aspx

sábado, junio 28, 2025

29 de junio: se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de Doña Petrona C. de Gandulfo, la pionera que revolucionó la cocina argentina.

 


El legado de Doña Petrona: entre empanadas, recetas manuscritas y cocina con propósito.

Por Andrea Albertano.

Marcela Massut Cocinera y nieta de Doña Petrona.

El 29 de junio se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de Doña Petrona C. de Gandulfo, la pionera que revolucionó la cocina argentina. En esta entrevista íntima, su nieta Marcela Massut recuerda a la mujer detrás del mito: una formadora de generaciones, una profesional apasionada y una abuela tenaz cuyo legado se mantiene vivo en cada receta y en cada hogar.

Hablar de Doña Petrona es hablar de la historia culinaria de la Argentina, de una mujer que no solo enseñó a cocinar, sino que profesionalizó y dignificó el trabajo doméstico en una época en la que eso no era común.

Su nieta, guardiana del archivo familiar y coeditora de la última edición definitiva de sus libros, comparte en exclusiva con JuAn Delicias Magazine recuerdos entrañables, anécdotas y la filosofía de vida de quien fue mucho más que una figura televisiva: una pionera honesta, perseverante y profundamente humana. En este día tan especial, celebramos la memoria de Doña Petrona, su pasión por la cocina y su capacidad para unir a las familias alrededor del fuego y la mesa.

-Más allá del personaje televisivo y la figura pública, ¿qué cosas de Doña Petrona te marcaron en lo personal?

-Fue una abuela muy presente, de una abuela de mucho carácter, de trabajo, nos enseñó a todos, yo creo que en la familia, la perseverancia y el trabajo. Fue súper recontra honesta en todo lo que hacía. Fue una mujer que llevó la casa adelante en épocas donde no era muy normal que la mujer llevara la casa adelante y ella llevaba la casa adelante.

Se quedó viuda con 40 años y con un marido que, bueno, estaba muy enfermo y ella que  ya era todo un personaje y pasó esa viudez, después se casó enseguida. Si ella estaba convencida de lo que estaba haciendo, iba a seguir adelante y así fue. Eso creo que nos dejó a todos, esa tenacidad y honestidad.

-En cuanto a la cocina argentina, ¿cuál creés que fue el gran aporte de tu abuela? ¿Qué la hizo tan especial para que hasta hoy siga siendo un ícono?

– La abuela creo que fue una entusiasta de ayudar y enseñar. Se le presentó esta profesión no porque la hubiera perseguido, no le gustaba la cocina, nunca había cocinado. Y cuando tuvo que salir a ayudar al marido porque el marido ya había enfermado  y estaba muy mal económicamente, se cruzó literalmente la calle para ir a aprender  algo que estaban pidiendo en esta empresa del gas (NdR: pedían mujeres para que enseñar a usar las cocinas de la Empresa Inglesa de Gas).

Remarco su honestidad porque ella se especializó y estudió todo lo que existía en su momento  hablo del año 30. Ella fue la única que hizo esto, ella fue la que siguió después aparte de la escuela de cocina que tenían en la empresa inglesa del gas, ella después fue a estudiar cocina francesa, estudió en el Cordon Bleu y se recibió, después fue a Estados Unidos  a seguir estudiando todo lo que era repostería.

No fue Doña Petrona  gratuitamente o por una estrella en la vida, fue una persona muy preparada. Lo fue de especial era, me parece, su preparación y su decisión en relación a lo que quería hacer que era ayudar a las mujeres que cocinaban en casas de otras mujeres de otro poder social  y que esas mujeres que eran las que cocinaban no tenían ningún tipo de educación. Entonces ella las preparó a esas mujeres porque el día de mañana fueron amas de casa también y tenían otra preparación.

Eso fue el punto en el cual la han seguido tanto y tantas y tantos años porque mi abuela era honestidad. Eso es el día de hoy que en las redes sociales es lo que recibimos todo el tiempo, la honestidad  esas mujeres la han seguido a morir porque fueron amas de casa, fueron buenas esposas, buenas madres  todo lo que en su libro publicó desde el año, desde el libro 1, en el año 34 así que eso la hizo muy especial

-Vos también sos cocinera: ¿qué heredaste de su estilo y qué te distingue a vos como cocinera? ¿Hay alguna receta que seguís haciendo tal como ella la hacía?

-Sigo, sigo casi el 80% de sus recetas exactamente iguales y hay una parte que  decidí cambiar porque hemos cambiado la forma de alimentarnos, entonces decidí incorporar harinas nuevas, incorporar cereales, incorporar grasas nuevas, o sea toda esa parte que me encantó y yo después me fui, estudié nutrición justamente a raíz  de esto, a raíz de todos estos cambios que vinieron en el 90 con toda esta comida del  mediterráneo,  europea y oriental en general. Empezaron a verse otro tipo de cocinas y que tenían que ver con la salud, bueno y hay un gran punto, un gran tema.

La abuela en algún punto me vio que yo había empezado  a cambiar cosas, yo siempre cuento que ella me vio trabajar con los brotes de soja y me decía que eran esos gusanitos, porque obviamente ni sabía lo que era un brote de soja. Yo preparaba comidas y le hacía probar todas esas cosas nuevas que ella nunca  había usado, ni había visto siquiera. En eso una genia con una cabeza amplísima: con las grasas, con las margarinas, los aceites de coco, los aceites  vegetales, qué sé yo, todas esas cosas que empezaron a salir, a hacerse como más comunes  comercialmente y bueno ella también vio toda esa parte.

-¿Qué significa para vos mantener vivo su legado con los libros hasta el museo?

– Mantener vivo a Doña Petrona es sencillo: uno dice Doña Petrona y ya no tengo nada más que explicar. Simplemente con decir Doña Petrona uno explica todo lo que lo que quieres decir o a quién te vas a dirigir, por qué te vas a dirigir y a nosotros nos han buscado siempre las editoriales.

Nunca tuvimos que salir y llevar esto como una carga en la vida. Mi hermano y yo siempre tuvimos total total respeto y cuidado por todo lo que lo que fueran hacer con ese libro, que para ella era siempre hablaba de su libro como un hijo, entonces de esa misma manera mi hermano y yo tratamos ese libro y estas esta  última edición, la 103 edición que sacó Planeta, que es una obra de arte, luego que sacó esa edición que la pusimos como ellos, se les ocurrió como hacer una edición definitiva, como que ya nada más se modifique de esa edición porque fue respetada la cantidad de recetas de los  libros viejos, de ahí se recopilaron las recetas que están en ese libro, se ordenó el estilo.

Después de eso yo tenía guardado de la abuela también un montón de cajas con recetas escritas a mano y se las mostré a Planeta  y se les ocurrió hacer ese libro de inédito, todas recetas inéditas que nunca habían sido publicadas en ningún lado y bueno y la mezclaron con todas las recetas de folletos de diferentes marcas. Un amor el libro y se vende súper bien ese libro nuevo así que estamos felices, para nosotros era nuestra abuela y está siempre ahí, siempre en cada libro. En cada cocina donde hay un libro, para nosotros es ella la que está en ese lugar porque las señoras que tienen ese libro, sea del año que sea, no importa, también fue tratado con mucho respeto, entonces eso es lo que queremos seguir, ese camino que ella generó con ese libro uno.

– Doña Petrona fue una pionera de la televisión y, en algún punto, una influencer, como se podría definir ahora. ¿Cómo imaginás que se movería en el mundo de hoy, con redes sociales y programas de streaming?

-Siempre sale la pregunta de doña Petrona como influencer y qué sería hoy con las redes. Yo creo que así de la misma manera que de un día para otro ella había estado 20 años dando clases en teatros y salones y bueno y diferentes espacios y un día salió la televisión y le dijeron bueno  doña Petrona va a tener que ir a canal 7 porque mañana salimos en no sé y hizo su primer programa sin mirar a nadie. Yo creo que hoy sería exactamente lo mismo le pondrían la sentarían en un banquito alto donde ella se sentaba por sus rodillas chuecas. Y hoy lo mismo sería con las redes no no estenada pura energía para todo lo que fuera enseñar y lo hubiera capaz que hubiera tenido que  acostumbrarse a virar la cocina o algo pero no no no creo que hubiera sido fantástica igual

Así que respeto un montón todo lo que fue, lo que es tradicional de la abuela por supuesto, pero hay muchas comidas que sobre todo la parte salada, que la cambié por un tema de salud y de abarcar más gente que pudiera comer otras cosas.               

Marcela Massut Cocinera y nieta de Doña Petrona.

– Si pudieras compartir una comida con ella hoy…

–Si le tuviera que cocinar, mi abuela amaba las costillitas de cerdo a  la milanesa con un risotto bien cremoso con morrones colorados arriba, cocidos  en tiras y le hubiera hecho su torta de coco merengada preferida, que sé que amaba esa comida. Y yo, ¿qué quisiera que me haga? Y que me vuelva a cocinar sus empanadas santiagueñas en ese horno de barro que tenía en el jardín, que mi abuelo calentaba con tanto amor para que ella cocinara esas empanadas y  brindarle toda su generosidad de la casa a toda la gente que invitaba para comer  esas empanadas, porque cuando hacía había 20 personas comiendo. Entonces, bueno, esas reuniones, toda la preparación que interveníamos mi hermano y yo en todo lo que era el armado, el limpiar las pasas de uva que tenían semilla, entonces había  que abrirlas y limpiar las pasas de uva sin sacarle la semilla, armar las empanadas, rayar el huevo porque tenían huevo y toda esa ceremonia que era ella la especialista, no había otra gente que se metiera.

Bueno, hacer la masa, obviamente, con Juanita, que era la que iba ayudando a cerrar los repulgues de esas empanadotas y de ahí iban al horno de barro donde se cocinaban. Mi abuelo era la otra parte de la cocina, así que eso sí que me acuerdo. Uy, era muy emocionante esos días cuando se hacían esas empanadas ahí. Y de postre, qué quisiera, la compota caliente con helado de vainilla y salsa de chocolate. Qué rico.

¿Quién fue Doña Petrona C.de Gandulfo?

Petrona Carrizo nació en Santiago del Estero el 29 de junio de 1898. Tenía quince años cuando, escapando de un matrimonio indeseado, se fugó a una estancia, donde desarrolló la destreza en el uso del lazo, las boleadoras y armas, además de forjar su carácter en el entorno masculino de la peonada.

Cuando cumplió los veinte se marchó a Buenos Aires con el administrador de la estancia, Oscar Belisario Gandulfo, su primer marido. Los inicios de la vida porteña fueron duros y Petrona consiguió trabajo como promotora de las nuevas cocinas de la compañía Primitiva de Gas, que venían a reemplazar la combustión a carbón y querosén. Tras una formación intensiva en la academia Le Cordon Bleu, empezó a cocinar para sus demostraciones públicas. La compañía, anunciante de la revista El Hogar en los años 20, consiguió que la publicación le diera una columna semanal y habilitara el auditorio para sus clases. El éxito fue rotundo y como consecuencia le ofrecieron espacio en radio Argentina, radio El Mundo y radio Belgrano, ampliando su público y consagrándose como la gran cocinera argentina y guía de las amas de casa para la conducción del hogar.

La demanda del creciente número de seguidoras la llevó a publicar en 1934 El libro de Doña Petrona, que ya alcanzó 123 ediciones y más de tres millones de ejemplares vendidos. Según un estudio del mercado editorial de los años 50, de origen estadounidense, su libro fue el más vendido en América Latina, superando las ventas del Martín Fierro de José Hernández y de la Biblia. Alarmada por el dato de haber vendido más ejemplares que La Razón de mi vida, de Eva Duarte, la cocinera decidió eliminar la cifra de tirada de la carátula de su libro. Por esos años también publicaba sus recetas en la emblemática revista Caras y Caretas, y más tarde en Mucho gusto y Para ti.

La televisión, que la tuvo en pantalla desde sus inicios en 1951 hasta 1983, la consagró como uno de los personajes más populares del siglo XX.Se retiró de la vida pública a los ochenta y cinco años y falleció a los noventa y tres, el 6 de febrero de 1992. Por su determinación, carácter y perseverancia, doña Petrona es un ejemplo de emprendedora en años difíciles para el éxito empresarial de una mujer. Y las páginas que dejó escritas no solo brindan recetas de cocina, en ellas se reflejan los hábitos domésticos y sociales de la Argentina durante casi cien años.

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Publicado en JuAn Delicias Magazine.

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La figura e ideal de Arturo Umberto Illia. Por Diego Barovero.


 La figura e ideal de Arturo Umberto Illia. 

Por Diego Barovero.

Ante un nuevo aniversario del infausto golpe de Estado que derrocó al presidente constitucional Arturo Umberto Illia, ocurrido un 28 de junio de 1966, conviene repasar algunos aspectos personales y políticos en torno a su personalidad y su gobierno.

Illia nació en Pergamino, el 4 de agosto de 1900, hijo de una familia italiana de agricultores y comerciantes de la Provincia de Buenos Aires. Se radicó en Cruz del Eje, provincia de Córdoba, a partir de 1929. Había obtenido el título de médico, con calificación sobresaliente en la Universidad de Buenos Aires. Fue un activo dirigente estudiantil reformista.

Era un humanista y filántropo, de ideas avanzadas sobre la armonía de la psiquis y la salud física. Despedido de su función de médico ferroviario por la dictadura del general Uriburu, viajó durante casi un año, en plan de estudios y observación política por Dinamarca, Alemania, Rusia y Francia. Allí profundizó su convicción democrática y su sensibilidad social.

Fue senador provincial entre 1936 y 1940 y luego vicegobernador de la provincia durante la activa y transformadora administración de Santiago del Castillo de 1940 a 1943, interrumpida por el golpe militar del 4 de junio de ese año.

EL BLOQUE DE LOS 44

Normalizada la situación institucional del país, formó parte del legendario Bloque los 44, la bancada radical de diputados nacionales que se opusieron al autoritarismo de los dos primeros gobiernos del general Perón, sin mengua de la defensa de los principios de reforma social y desarrollo económico autónomo.

Arturo Illia llegó a la Presidencia de la República en octubre de 1963. Aun cuando el peronismo estuvo proscripto en aquellas elecciones, la UCRP de Illia, había obtenido más del 34% del total de los votos afirmativos válidos emitidos -que representaba el 25 por ciento del total del padrón electoral- es decir por encima del 19 % de votos en blanco (obviamente seguidores del Peronismo) y el 16 % de la UCRI de Oscar Alende. El argumento de una supuesta falta de legitimidad de su gobierno ha quedado desmentido por la verdad histórica.

Desde el Gobierno Illia se atuvo estrictamente a la plataforma electoral del programa radical de Avellaneda de 1945 y la plataforma partidaria de 1963 ya que sostenía que el cumplimiento fiel del contrato electoral con la ciudadanía era un principio inamovible del sistema democrático. "Si nos esforzamos en formar una conciencia nacional, con justo contenido moral, no nos desesperaremos nunca, ni nos agotará cualquier encarnizada adversidad", afirmaba en sus discursos, de austera retórica. "Esta es la hora de la gran revolución democrática, la única que el Pueblo quiere y espera, pacífica, si, pero profunda, etica y vivificante."

Decretó por ello la nulidad absoluta de los contratos de concesión de explotación y comercialización del petróleo por vicios de legalidad y por ser dañosos a los derechos e intereses de los argentinos, tal como se había expresado en la plataforma electoral de su partido.

POLITICA INTERNACIONAL

Su gobierno aplicó una política internacional independiente. Se opuso a la intervención armada de Estados Unidos en la República Dominicana. Obtuvo una resolución favorable en la ONU, que obligaba a Gran Bretaña a la discusión sobre la soberanía en las Islas Malvinas, en el marco de la descolonización de todos los territorios hasta entonces sometidos a diversos grados de dominación imperialista.

Aplicó el salario mínimo vital y móvil, y reguló los precios del consumo popular, ordenando el comercio interior con la Ley de Abastecimiento que se dictó durante su gobierno. Con esa política de precios y salarios se obtuvo un notorio incremento de la participación real de los trabajadores en la distribución del Ingreso Nacional.

No aceptó negociación alguna con el Fondo Monetario Internacional, organismo con el que no tuvo relación alguna. Sin embargo, su política gradualista en materia monetaria posibilitó la virtual eliminación de la deuda externa argentina. La inflación estuvo prolijamente controlada sin ajustes recesivos, y superó el promedio del 6 % anual. Hubo plena ocupación, con índices que no pasaron nunca del 4 %. El producto bruto interno creció a un ritmo de mas del seis por ciento promedio. Fue un impulsor convencido de la planificación plasmada en el Plan Nacional de Desarrollo, un riguroso modelo de transformación democrática de las estructuras económicas y sociales.

Llevó adelante un exitoso plan de alfabetización, la defensa y promoción de la educación popular, y elevó a casi el 25 % ciento el presupuesto educativo. Fortaleció la autonomía universitaria, y jerarquizó los estudios superiores hasta niveles nunca superados después. Aplicó una reforma del hospital público y dictó la ley de medicamentos, que al propio tiempo que promovía la industria de los laboratorios nacionales, disminuyó drásticamente el costo de los remedios medicinales, considerados un bien social.

En las elecciones de renovación del Congreso de 1965, el gobierno de Illia ya había levantado las proscripciones que pesaban sobre el peronismo, y conforme a la promesa electoral, esas restricciones caducarían totalmente para los comicios provinciales.

LAS CAUSAS DEL GOLPE

El golpe de Estado de las FF.AA. que lo derrocó y depuso del gobierno fue uno de los actos más perjudiciales para la continuidad institucional y el auténtico desarrollo socioeconómico de la Argentina.

Obedeció a varias causas: el posible retorno al poder del peronismo, su enfrentamiento con los capitales petroleros y las empresas multinacionales farmacéuticas, la extraordinaria campaña de acción psicológica a través de todos los medios de comunicación; y una nueva coalición entre las jerarquías sindicales y los mandos militares con orientación franquista e inspirados en la Doctrina de la Seguridad Nacional, son las mas mencionadas.

Illia fue un republicano austero que conciliaba la ética social con su conducta moral individual, su honestidad intelectual y su modestia en cuanto a los bienes materiales. Su única propiedad le había sido donada por el pueblo de Cruz del Eje.

La idea de una revolución democrática en paz y libertad, con igualitarismo social, basado en la cooperación y los valores de la justicia social, se inspiraba en el yrigoyenismo.

Tenía una clara convicción de lo que denominaba "un orden justo", que armonizaba liberalismo político y socialismo económico.

Siendo médico, poseía una importante y profunda formación jurídica. Su respeto a la ley y la Constitución Nacional, a la independencia e importancia del Poder Judicial era de una pureza infrecuente en la historia política de la Argentina. Gobernó sin estado de sitio, con absoluto respeto de las libertades publicas e individuales. "Debemos luchar por el hombre mismo, porque es la evidencia humana la que hace tambalear a los tiranos y falsos dioses. Y si no sabemos con seguridad que nuestra verdad es la verdad, sabemos bien en cambio, donde está la mentira", dijo en el Mensaje al Congreso al asumir la Presidencia el 12 de octubre de 1963.

Después de su infausto derrocamiento el 28 de junio de 1966 y hasta su muerte el 18 de enero de 1983, se figura se constituyó en símbolo de la decencia política, de la ética democrática y de la preservación del patrimonio común de la Nación.

Diego Barovero Presidente del Instituto Nacional Yrigoyeneano.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/La-figura-e-ideal-de-Arturo-Umberto-Illia-561265.note.aspx

viernes, junio 27, 2025

Ricardo Rojas definiendo el significado de la palabra RADICAL.


Ricardo Rojas, nuestro más grande intelectual, definiendo el significado de la palabra RADICAL.
"La palabra Radical, en nuestra lengua, proviene de la voz latina radix, que significa raíz.
Es la raíz el órgano de la planta que se hunde humilde y firmemente en la tierra para alimentar al árbol que crece hacia la luz, haciendo, con sus jugos nutricios, leña útil en el tronco, sombra amiga en el follaje y simiente prolífera en el fruto.
De esa misma etimología (radix, radicis) –derivan otras voces tales como raigal, sinónimo de radical; radicar, sinónimo de arraigar; y raigambre, conjunto de raíces unidas entre sí, con lo cual se ahincan más tenaces en la tierra.
Por traslación figurada, raíz puede significar, asimismo, tanto como sustentáculo, pie, base y origen de las ideas o las cosas. Cuando decimos bien raíz, nombramos a la tierra con todo lo en ella edificado y plantado. Así se han formado ciertas frases usuales, como echar raíz, que es persistir, y arrancar de raíz, que es descuajar. Por análogas metáforas, se llama raíz o radical: en matemáticas, al número que se potencia por sí mismo para dar otro determinado; en química, a un grupo de átomos que es la base de otros cuerpos; en gramática, a la parte esencial de un vocablo, separada de sus prefijos y sufijos.
Todos esas imágenes van implícitas en la palabra Radical, que los diccionarios definen como “lo perteneciente o relativo a la raíz” y, figuradamente, como “lo fundamental o de raíz”, según lo son las cosas de la tierra, de la raza, del pueblo, fundamentos de origen o subsistencia para una Nación.
En virtud de ello los léxicos dan también la acepción que dicho nombre ha tomado en la política de los pueblos modernos, y el de la Real Academia la define así:
RADICAL----- Partidario de reformas extremas, especialmente en el sentido democrático.
Pues el Radicalismo tiene su raíz en el pueblo y quiere arrancar de raíz las instituciones, costumbres e ideas nocivas al pueblo.
Cuando digo pueblo -----palabra tan vituperada por los oligarcas y tan explotada por los demagogos ----- entiendo referirme, no a la sociedad con sus clases estáticas ni a la muchedumbre con sus pasiones dinámicas, sino a lo que el viejo derecho llamaba “el común”, conjunto de seres humanos que necesitan vivir espiritual y corporalmente unidos en la biología y en la historia por la comunidad del suelo y de las instituciones”.
 Publicado en Historia UCR / Facebook

ADIÓS A TÉLAM, CONFIRMARON EL CIERRE DEFINITIVO DE LA AGENCIA.

 


Viedma

ADIÓS A TÉLAM,
CONFIRMARON EL CIERRE DEFINITIVO DE LA AGENCIA.
Durante la jornada de este jueves se llevaron los muebles y quedó vacía.
La oficina estaba ubicada sobre calle Belgrano, frente a plaza San Martín.
El Gobierno nacional concretó el cierre definitivo de Télam Sociedad del Estado, Télam fue una agencia de noticias estatal argentina fundada el 14 de abril de 1945. Proveía información periodística a unos 2800 abonados, entre los que se incluían medios de prensa nacionales e internacionales y oficinas gubernamentales nacionales, provinciales y municipales.
Esta desgraciada decisión, marca un hito significativo en el panorama de los medios estatales, ya que durante décadas se dedicó a la producción y difusión de información de interés general, pero proximamente se transformará en una sociedad anónima que únicamente administrará la publicidad estatal, sin ofrecer más servicios periodísticos.
En la ciudad de Viedma, Télam operaba desde el año 1975 y cerró sus puertas este 26 de junio de 2025. Los muebles y equipos fueron retirados y el edificio quedará en manos del Estado nacional, dado que se trata de un inmueble de propiedad estatal.
Los trabajadores que desempeñaban funciones en esta oficina continuarán con sus tareas, pero de manera remota, hasta recibir nuevas directrices sobre su situación laboral.
Hoy, jueves, un enviado del directorio central llegó a la capital rionegrina para gestionar el traslado de los muebles al edificio de Radio Nacional Viedma. Según el testimonio de un trabajador, este proceso se está replicando en diversas ciudades del país. De hecho, el encargado de la mudanza continuaba su viaje con destino a la ciudad de Bahía Blanca.
La agencia Télam, que fue un referente en el ámbito informativo hasta la llegada del Gobierno liberal, abarcaba diversos ámbitos como la política, economía, cultura y deportes, proporcionando un servicio esencial a la sociedad argentina. La transformación en una sociedad anónima y el cierre de sus sedes locales, despiertan incertidumbres sobre el futuro de la comunicación pública en el país.
Desde el Sindicato de Prensa de Río Negro se expresaron al respecto y señalaron que “el cierre de esta sede representa una pérdida significativa para el periodismo federal y la memoria colectiva de la región”.
Quiera Díos, que cuando la república recupere la cordura, regrese la información Federal en su más amplio espectro, para poder volver a sentir que Argentina es, un país donde existe la verdadera libertad de expresión.
Radio Slogan 94.7
Somos parte de tú vida