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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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sábado, diciembre 24, 2022

Noche de paz. Noche de amor. Todo duerme en derredor entre los astros que esparcen su luz viene anunciando al niño Jesús. Brilla la estrella de paz.

"Adoración de los pastores", obra de B.E. Murillo, Museo del Prado, Madrid.

NOCHE DE PAZ.

Noche de paz, noche de amor (Stille Nacht, heilige Nacht) es un célebre villancico austriaco compuesto originalmente en alemán por el maestro de escuela y organista austriaco Franz Xaver Gruber. La letra fue escrita por el sacerdote austriaco Joseph Mohr.

Fue declarado Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad en 2011. Ha sido grabado por múltiples cantantes y en diversos géneros musicales. La versión de Bing Crosby («Silent Night», 1935) es la más popular en todo el mundo, siendo el tercer sencillo más vendido de la historia.

La música que se interpreta en la actualidad difiere levemente de la original de Gruber, particularmente en las notas finales.

Historia.

Fue interpretado por primera vez el 24 de diciembre de 1818 en la iglesia de San Nicolás (Nikolauskirche) de Oberndorf, Austria. La letra había sido compuesta en 1816 por Mohr en la parroquia de Santa María (Mariapfarr), pero en la víspera de Navidad se la llevó a Gruber y le pidió que le hiciera una composición musical y un acompañamiento en guitarra para el servicio de la Iglesia.

Sobre la composición de la obra hay diferentes versiones. Se le atribuye a Franz Xaver Gruber, pues el mismo Gruber no mencionó los hechos que la inspiraron. De acuerdo con la «Sociedad Noche de Paz» de España, una de las suposiciones es que el órgano de la iglesia quedó inutilizable y Mohr pidió a Gruber que compusiera una canción que el coro pudiera cantar acompañado solo por la guitarra. El historiador Manuel Expósito dice que la primera mención del órgano averiado apareció en un libro publicado en Estados Unidos en 1909.

Lo histórico es que en esa primera ocasión la canción se escuchó acompañada efectivamente solo por la guitarra e interpretada por Mohr. Otros historiadores creen que lo que Mohr quería simplemente era un nuevo villancico para interpretar con su guitarra. Al respecto, la misma Sociedad Noche de Paz dice que existen "muchas historias románticas y leyendas" que se han ido creando alrededor de la historia de la canción.

La difusión del villancico fuera del ámbito restringido de aquella población parece que comenzó en 1833 gracias a un organista de Fügen en el Zillertal (Austria), de nombre Maurach. Cuando ese año interpretó junto a otros músicos melodías tirolesas en Leipzig, esta canción fue la que atrajo el interés del público.

La Nilolauskirche fue demolida a principios del siglo xx debido a una inundación que la dañó, y el centro del poblado fue reubicado en un lugar más seguro río arriba con una nueva edificación cercana al nuevo puente. Se edificó una capilla con el nombre de "Stille-Nacht-Gedächtniskapelle" (Capilla memorial Noche de paz) en homenaje a la antigua iglesia demolida y cerca del actual museo, que atrae turistas de todo el mundo, especialmente en el mes de diciembre.

El manuscrito original se perdió, pero en 1995 se descubrió un manuscrito original de Mohr y que los analistas dataron hacia el año 1820. Es por medio de ese documento que se descubrió que Mohr compuso la canción en 1816, cuando fue asignado a un peregrinaje a la parroquia de Santa María. También testimonia el documento que el compositor de la melodía es en efecto Gruber y que este la compuso en 1818. Se trata, pues, del más antiguo manuscrito que se tiene sobre la historia de la canción y el único que contiene la letra de Mohr. La composición musical de Gruber tiene influencias de la tradición musical de su región y la melodía guarda relación con aspectos del folclore musical austriaco.

Otra versión popular dice que el villancico, interpretado una vez, fue olvidado pronto hasta que un reparador de órganos lo encontró en 1825 y lo revivió. Sin embargo, Gruber publicó diversos arreglos de este a lo largo de su vida, además del manuscrito encontrado de Mohr de 1820 y que se conserva en el Museo Carolino Augusteum de Salzburgo.

Se presume que el villancico ha sido traducido a más de 300 idiomas en todo el mundo y que es el más popular de todos los tiempos. La cifra puede ser superior, si se tiene en cuenta la acción de misioneros cristianos en los cinco continentes que lo han traducido a innumerables idiomas gracias a la facilidad de su interpretación, su brevedad y que puede ser cantado sin acompañamiento instrumental.

La canción fue cantada simultáneamente en inglés y en alemán durante la Tregua de Navidad de 1914,2​ al ser el único villancico conocido por los soldados de ambos frentes.

Fue exitosamente grabada por más de 300 artistas y muy particularmente célebre en versiones de Enya, Stevie Nicks, Bing Crosby y Mahalia Jackson, así como en las instrumentales de Mannheim Steamroller. Existen también versiones muy apreciadas de corales en todo el mundo, entre ellos el célebre coro de los Niños Cantores de Viena.

En 1943 la exiliada austriaca Hertha Pauli escribió el libro Noche de paz. Se trata de la historia de una canción en la cual ella explica a los niños estadounidenses el origen del villancico. El libro fue ilustrado por Fritz Kredel y publicado por Alfred A. Knopf.

En 1988 se hizo un documental para televisión que se llamó "Silent Mouse" (Ratón silencioso), en el cual se cuenta la historia del villancico desde el punto de vista de un ratón. La voz narrante es la de Lynn Redgrave, y Gregor Fisher es uno de los personajes principales. En 1993 aparece una versión latinoamericana interpretada en español por Marco T., muy similar a la de Elvis Presley grabada en 1957. En 2011 el grupo italiano Il Volo, formado por los jóvenes Ignazio Boschetto, Piero Barone y Gianluca Ginoble, interpretó esta canción en inglés y en alemán acompañados por los niños cantores del Coro de la Capilla Musical Pontificia Sixtina.

En 2018, al cumplirse el bicentenario del villancico, la Unesco lo declaró Patrimonio Cultural e Intangible de la Humanidad.

Stille Nacht! Heilige Nacht!
Letra original en alemán
1860 (Autograph VII) por Franz Xaver Gruber


Stille Nacht! Heilige Nacht!
Alles schläft; einsam wacht
Nur das traute heilige Paar.
Holder Knab im lockigten Haar, .
Schlafe in himmlischer Ruh!
Schlafe in himmlischer Ruh!


Stille Nacht! Heilige Nacht!
Gottes Sohn! O wie lacht
Lieb´ aus deinem göttlichen Mund,
Da schlägt uns die rettende Stund,
Jesus in deiner Geburt!
Jesus in deiner Geburt!


Stille Nacht! Heilige Nacht!
Die der Welt Heil gebracht,
Aus des Himmels goldenen Höhn
Uns der Gnaden Fülle läßt seh´n
Jesum in Menschengestalt,
Jesum in Menschengestalt.


Stille Nacht! Heilige Nacht!
Wo sich heut alle Macht
Väterlicher Liebe ergoß
Und als Bruder huldvoll umschloß
Jesus die Völker der Welt,
Jesus die Völker der Welt.


Stille Nacht! Heilige Nacht!
Lange schon uns bedacht,
Als der Herr vom Grimme befreit,
In der Väter urgrauer Zeit
Aller Welt Schonung verhieß,
Aller Welt Schonung verhieß.


Stille Nacht! Heilige Nacht!
Hirten erst kundgemacht
Durch den Engel Alleluja.
Tönt es laut bei Ferne und Nah:
Jesus, der Retter ist da!
Jesus, der Retter ist da!

La versión alemana moderna tiene algunas diferencias menores y solo se cantan, usualmente, la primera, segunda y sexta estrofas.


Noche de paz
Letra en español


Noche de paz, noche de amor,
Todo duerme en derredor
entre los astros que esparcen su luz
viene anunciando al niño Jesús
Brilla la estrella de paz
Brilla la estrella de paz.


Noche de paz, noche de amor,
oye humilde el fiel pastor,
coros celestes que anuncian salud
gracias y gloria en gran plenitud
por nuestro buen Redentor
por nuestro buen Redentor.


Noche de paz, noche de amor
ved que bello resplandor
luce el rostro del Niño Jesús
en el pesebre del mundo la luz
astro de eterno fulgor
astro de eterno fulgor.


Noche de paz, noche de amor
Todo duerme en derredor
Fieles velando allí en Belén
Los pastores, la Madre también
Y la estrella de paz,
y la estrella de paz.

Noche de paz
Letra en español basada en las estrofas cantadas de la letra original -Anónimo


Noche de paz, noche de amor.
Ya nació un Salvador.
En silencio velando por Él.
Santa Madre y fiel San José.
Duerme el Niño Jesús.
Duerme el Niño Jesús.


Noche de paz, noche de amor.
Cielos en esplendor.
Cantan ángeles Aleluya.
Más pastores vendrán a adorar.
Al Mesías Jesús.
Al Mesías Jesús.


Noche de paz, noche de amor.
Todo amor del Señor.
Alegría, es el Hijo de Dios.
Ilumínanos rostro de Dios.
Gloria a Cristo Jesús,
Gloria a Cristo Jesús.

Traducciones.

La canción ha sido traducida a más de 300 idiomas en todo el mundo y es uno de los villancicos más populares de todos los tiempos. Se canta en ocasiones sin acompañamiento musical y a veces se llega a cantar en dos idiomas al mismo tiempo llevando el mismo ritmo.

La primera traducción fue registrada por Federico Fliedner en el año 1871.

Curiosidades.

La canción de «Noche de paz» fue entonada en la noche de 24 de diciembre de 1914 en un evento conocido como Tregua de Navidad. Este evento fue un breve alto el fuego no oficial que ocurrió entre las tropas del Imperio alemán y el Imperio británico estacionadas en el frente occidental de la Primera Guerra Mundial durante la Navidad de 1914. La tregua comenzó en la víspera de la Navidad, el 24 de diciembre de 1914, cuando las tropas alemanas comenzaron a decorar sus trincheras; luego continuaron con su celebración cantando villancicos, específicamente Stille Nacht (Noche de paz). Las tropas británicas en las trincheras al otro lado respondieron entonces con el mismo villancico en inglés.

Ambos lados continuaron el intercambio gritando saludos de Navidad los unos a los otros. Pronto ya había llamadas a visitas en la tierra de nadie, donde pequeños regalos fueron intercambiados.

La artillería en esa región permaneció silenciosa y a un lado esa noche. La tregua también permitió que los caídos recientes fueran recuperados desde detrás de las líneas y enterrados. Se condujeron ceremonias de entierro con soldados de ambos lados del conflicto llorando las pérdidas juntas y ofreciéndose mutuo respeto.

En un entierro en la tierra de nadie, soldados británicos y alemanes se reunieron para leer un fragmento del Salmo 23.

Fuente de información texto de: Wikipedia.

miércoles, noviembre 11, 2020

Los armenios siguen sufriendo los ataques y la diáspora por Julieta Ojunian*

 La guerra declarada unilateralmente por Azerbaiyán con el apoyo de Turquía no solo se juega en las trincheras y los bombardeos, sino también en el ámbito mediático.

En 1915 el mundo estaba ocupado en la Primera Guerra Mundial que sirvió de pantalla al Imperio turco otomano para llevar adelante el genocidio armenio. Ahora el mundo se encuentra imbuido en una gran crisis producto de la pandemia, el escenario internacional ha sido y es el ideal para llevar los ataques hacia Artsaj y barrer la población armenia ancestral por medios genocidas atroces, práctica habitual de quien no ha sido condenado correcta y responsablemente.

La Organización Internacional Genocide Watch emitió una alerta de emergencia por genocidio. Debido a la negación del genocidio armenio de 1915, el uso oficial del discurso de odio y la actual persecución a civiles en Artsaj, Genocide Watch considera que Azerbaiyán está en la etapa 9 de un genocidio, es decir, el exterminio, y en la etapa 10, la negación. ¿El mundo aún no lo ve? Espanta la indiferencia. Las potencias, quienes tienen el poder: ¿otra vez se convertirán en cómplices por medio del silencio? ¿No emitirán su condena? ¿No reconocerán la existencia milenaria armenia en Artsaj?

Es más que necesario en este contexto de gravedad y urgencia que se está viviendo que nuestro país colabore reconociendo la independencia de la República de Artsaj conocida como Nagorno Karabaj, evitando así otro genocidio. El fin de este conflicto que se desata a principios del siglo XX se encuentra en manos de la comunidad internacional. Sería muy importante que ahora Argentina reconozca la soberanía de Artsaj, para que el resto del mundo lo haga y en consecuencia Azerbaiyán deje de usar la fuerza de sus petrodólares para seguir matando gente inocente.

Luego de más de 40 días intensos de guerra y la violación por parte de Azerbaiyán de cuatro altos al fuego, queda en evidencia que el objetivo es exterminar y desplazar a los armenios que habitan milenariamente esas tierras.

Duele y provoca mucha tristeza que los armenios deban continuar soportando ataques y la diáspora movilizando en el mundo con la tragedia a cuestas, del pasado y del presente. Esta guerra declarada unilateralmente por Azerbaiyán con el apoyo de Turquía no solo se juega en el ámbito de las trincheras y los bombardeos, sino también en el ámbito mediático que provoca tanta desinformación y sobre todo en los alarmantes y peligrosos discursos armenofóbicos, deshumanizantes y racistas del Estado de Azerbaiyán, pero por sobre todo del perpetrador del primer Genocidio del siglo XX, el Estado turco.

Quedó en evidencia y demostrado que Turquía ha envalentonado a su aliada Azerbaiyán para llevar adelante esta guerra, teniendo por objetivo en el Cáucaso Sur el despliegue neopanturquista, política orquestada y dirigida por Erdogan, el cual mantiene una serie de conflictos en todas sus regiones adyacentes con la finalidad de plasmar el tan anhelado sueño imperial turco.

A esto se suman los crímenes de guerra que comete Azerbaiyán utilizando medios inadmisibles y prohibidos por las normas internacionales. Con el financiamiento de Turquía utiliza mercenarios terroristas en el frente, además de utilizar bombas racimo y fósforo blanco contra población civil, asesinatos a quemarropas de prisioneros de guerra, bombardeos en zonas urbanas destruyendo hospitales, iglesias, centros culturales, instituciones educativas y viviendas.

En este contexto, habitando suelo neuquino, es necesario como armenios y descendientes expresar nuestra gratitud con la Legislatura neuquina que el pasado 7 de octubre expresó su repudio a los ataques de Azerbaiyán hacia la República de Artsaj. Por esto reconocemos especialmente la iniciativa y comprensión del diputado César Gass. En este sentido también celebramos, recordamos y tenemos una gran gratitud con nuestro país, Argentina, que recibió con brazos abiertos a nuestros antepasados y sancionó la ley nacional 26199, promulgada por el presidente Kirchner.

Neuquén también hizo lo propio con la ley provincial 2641 el 19 de mayo de 2009. Tanto la provincia como la ciudad de Neuquén siempre consideró los pedidos de descendientes de armenios para contribuir y generar los espacios de reconocimiento y memoria hacia la historia del pueblo armenio. Principalmente sobre aquel tramo trágico que dejó el saldo de un 1.500.000 de víctimas que actualmente se revive con la limpieza étnica que comenzó Turquía y Azerbaiyán el pasado 27 de septiembre en este contexto de pandemia y se extiende hasta la fecha en Artsaj.

Muchos pensarán que este tema es de lo armenios, que solo a nosotros nos incumbe y afecta, pero la lucha del pueblo armenio es una causa de la humanidad toda. Mientras prevalezca la indiferencia, el silencio, la apatía, se favorece al agresor, en este caso a Turquía y Azerbaiyán y toda su estructura negadora, armenofóbica, la misma que habilitó a Hitler para llevar el Holocausto adelante.

Nos encontramos atravesando el siglo XXI, hagamos para nosotros y para las generaciones venideras un mundo más justo, menos cruel e indiferente. La impunidad permite que esta guerra sea una realidad atroz hoy.

No permitamos más crímenes, ni genocidios. Pedimos por la paz y el reconocimiento de Artsaj, porque estos crímenes son contra la humanidad toda.

*Coordinadora Cátedra Libre de Estudios Armenios y delegada del CNA (Consejo Nacional Armenio)

NDR: Al cierre de esta ediciòn, Rusia desplegaba unas 2.000 tropas de mantenimiento del cese al fuego acordado el lunes entre Armenia y Azerbaiyán, que puso fin a las últimas hostilidades, pero no constituye un acuerdo de paz duradero.

Publicado en Diario "Río Negro", 11/11/2020.

viernes, junio 28, 2019

28 de junio de 1919: A 100 años de Versalles: muy lejos de la paz y el progreso

A 100 años de Versalles: muy lejos de la paz y el progreso.

Gabriel Rafart*

Firmado el 28 de junio de 1919 tras la I Guerra Mundial, con sus cláusulas se creyó terminar con un mundo en guerra. La realidad mostró otra cosa y apenas 20 años después se volvía a las armas.
Hace un siglo las principales potencias del mundo firmaron el Tratado de Versalles. Fue el 28 de junio de 1919. Con sus cláusulas se creyó terminar con un mundo en guerra. Aún más, estaban quienes consideraron que el Tratado era el punto de partida para que el mundo no volviera jamás a embarcarse en tan amarga y trágica experiencia. Habían transcurrido siete meses desde que firmaron un precario armisticio los imperios centrales y sus enemigos bajo la égida de Francia e Inglaterra. En ese momento no estaba claro quién era quién, tanto en la derrota como en la victoria, aunque fueron los alemanes quienes pidieron la tregua.
La contienda había empezado cinco años antes a causa de una disputa provinciana en los Balcanes. Conflicto que terminó arrastrando a las grandes potencias europeas. A los pocos años estas habían traído al territorio europeo numerosas tropas de los restantes continentes para que murieran por sus gobiernos imperialistas. Decenas de miles de senegaleses, vietnamitas, australianos, pakistaníes, canadienses, el millón de hindúes, entre muchas otras nacionalidades, estuvieron en el territorio de sus mandantes coloniales muriendo por una causa ajena. Los norteamericanos aportaron dos millones de hombres a la guerra.
Las rivalidades del viejo continente complicaron al mundo entero en aquello que comenzó a interpretarse como el primer capítulo de una prolongada guerra civil europea.
La terrible contienda destruyó muchos gobiernos, provocó la caída de imperios nuevos y antiguos, llevó a la bancarrota a los que sobrevivieron, provocó revoluciones anticapitalistas impensadas, reconfiguró el mapa colonial africano y asiático, además de quebrar la arquitectura y la moral de las sociedades de entonces. Todos lloraron a los millones de muertos en combate.
Y por años tuvieron que convivir con otros millones de tullidos, viudas y huérfanos. Las sociedades fueron humilladas en sus esperanzas de un mundo en paz. Versalles apenas logró un respiro frente a una era de catástrofes.
“Entre enero y junio de 1919, París fue a la vez el gobierno del mundo, su tribunal de apelación y su parlamento, el lugar donde se centraban sus temores y sus esperanzas”, reseña la historiadora Margaret Macmillan en París, 1919, el mejor y más documentado libro sobre aquella crucial coyuntura de la historia.
Cien años han transcurrido desde la firma del Tratado de Versalles y nada fue como se esperaba. La profusa y precisa narrativa de aquel tratado dio pie a una segunda y más sangrienta barbarie mundial. A los veinte años Europa, junto a la casi totalidad de las naciones del mundo, volvieron a estar en guerra. Una guerra aún mayor a la de 1914-18. Ciertamente 1939-1945 multiplicó por siete la cantidad de muertos de la primera contienda.
Si Versalles quiso poner fin a la guerra como empresa total lo que siguió generó un belicismo que no contempló ninguna frontera para imaginar y llevar a cabo la destrucción de ciudades, paisajes y millones de humanos que no vestían uniformes.
Después de la firma del tratado el 28 de junio de 1919 continuaron otros meses más para ajustar cuestiones diplomáticas pendientes. Lo que se rubricó en junio de hace una centuria fue el triunfo del alma vengativa de Francia, el desgano del viejo imperio británico y la traición a la letra de los doce puntos enarbolado por el presidente de los estadounidenses.
Los representantes alemanes obligados a firmar el Tratado ensayaron una crítica frente a las duras condiciones exigidas. Ellos querían que se respetara los acuerdos que dieron lugar al armisticio del 11 de noviembre de 1918. En aquel momento nadie habló de rendición incondicional. Aún más, se imaginó una paz sin anexiones y nada de venganzas. Alemania había acallado sus cañones sin que un soldado enemigo pusiera pie en su territorio. Aún así, el nuevo gobierno alemán de 1919 no supo encontrar otra salida y terminó aceptando las oprobiosas condiciones impuestas por quienes ahora se presentaban como ganadores.
El país había pasado, en los meses en que los líderes de Londres, Washington y París pergeñaban sus planes, de un agresivo imperio en guerra a una república debilitada y convulsionada por ataques tantos desde la derecha como por la izquierda. Tampoco los italianos, en el bando de los vencedores de la contienda, terminaron satisfechos con los arreglos de Versalles.
Solo Japón parecía encontrar un nuevo sitio en el mapa mundial. Aún así debieron soportar el racismo de los diplomáticos europeos y norteamericanos. El racismo y nacionalismo, sentimientos viejos, fueron remozados, y serán los dos componentes que marcaron los tiempos de alemanes y otros países.
El tratado intentó ofrecer una fórmula de paz para el futuro con la nueva ingeniería de la Sociedad de las Naciones. Se pretendía resolver los desacuerdos entre estados y pueblos, bajo el principio de la autodeterminación. A los pocos años demostró su ineficacia. De allí surgió una institución original para tratar de encauzar la evidente conflictividad entre trabajadores y capital: la Organización Internacional del Trabajo (OIT), institución multinacional que se mantiene vigente. Sin duda un pobre resultado para un tratado que suponía restablecer los canales del progreso y la paz mundial.
Publicado en el Diario "Río Negro", 28 de Junio de 2019.